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martes, enero 15, 2019

NOTICIA 1844ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2007-2008 (2 de 2, último; juventud, últimos años de veinteañero)


Como dije, esta vez la entrega de este serial es cortito, sólo dos entregas. Aquí tenéis la segunda entrega.

2008: 29 años.
Son 28 libros, de los cuales 9 son novelas gráficas.

En este año seguí ejerciendo de camarero y de pinchadiscos en algunos bares de Alcalá de Henares. También transporté obras de Arte y las instalé y desinstalé de exposiciones temporales y de las propias casas de los artistas por toda España. Pero en general el desempleo estaba ahí y estos trabajos eran ocasionales, hasta que en los últimos meses del año me contrató el ayuntamiento de Alcalá de Henares por duración determinada no renovable como Técnico en educación y vigilancia medioambiental, trabajo con el que me adentré en 2009 y que fue el que cerró mi década como veinteañero ese año. Entre tanto, seguía escribiendo y haciendo recitales. Estos son los libros que leí:

La instrucción pública en Alcalá de Henares. El periodo entre Repúblicas, 1873-1939 (2005, Urbano Brihuega): Este libro es el que estaba leyendo a caballo entre el final de 2007 y el comienzo de 2008, y hablé de él en ese concepto en la Noticia 387ª. Me lo regaló mi buen amigo Julián Vadillo. Es un libro escrito por uno de los concejales socialdemócratas (PSOE) que tuvo Alcalá de Henares entre 1987 y 1995, Urbano Brihuega, concejal de Educación y Deportes, luego maestro de Primaria de Geografía e Historia en el Instituto de Educación Secundaria Obligatoria Mateo Alemán. Él ya había sido profesor durante los años 1980, hasta 1987, en el colegio público de Educación General Básica (EGB) Puerta de Madrid (hoy inexistente y fusionado en parte al IES Mateo Alemán, pero fue, justo en aquella época, donde yo cursé mi EGB). Yo le regalé a Julián un ejemplar de Ensayo sobre la lucidez, de Saramago el año anterior, y él me consiguió y dio este libro con una dedicatoria suya para mí donde me emplazaba a un objetivo: sacar adelante un pequeño estudio sobre uno de los aspectos de la represión franquista en Alcalá de Henares de los años 1940, la de la depuración de los maestros, que saqué adelante con muchos problemas para su aceptación pero que al fin llegué a publicitar en un congreso de conferencias de Historia en Guadalajara, en una asociación cultural (El Adefesio) y en uno de los Encuentros de Historiadores del Valle del Henares. No obstante, yo ya había colaborado en investigaciones de Julián varias veces y seguía. La lectura de este libro me ayudó en la fase documental de mi investigación en archivos. Debía, sentía que debía, intentar lograr esa recuperación de la Historia alcalaína y hacer justicia a aquellos que sufrieron el totalitarismo de una dictadura, tal como escribí en aquella entrada de 2008, y seguía diciendo: "Y es que en Historia ocurre como el que se dedica a escribir literatura, lo cual también hago (...), no da dinero ni de comer, aunque alguna cerveza me diese algún poema. Se hace porque deseas, porque sabes que debes, hacerlo". El libro es uno de los imprescindibles en una biblioteca de Historia de Alcalá de Henares. En él está la clave de varias de las cuestiones del paso de la ciudad del siglo XIX al XX. Brihuega hizo un trabajo muy documentado que le valió reconocimiento. A mí me fue muy útil.

Nacarino (Historias de la guerra, de las cárceles, de Alcalá... (2007, Urbano Brihuega): Precisamente en una investigación para Vadillo en 2006-2007 sobre la explosión del polvorín de Alcalá en 1947, estuve a punto de conocer al histórico militante del Partido Comunista de España en Alcalá de Henares Nacarino, acusado como uno de los culpables de la explosión, siendo inocente, como el resto de acusados. Julián ya lo conocía y le había entrevistado para su investigación. Yo le pedí conocerle, también deseaba conocer algunas cosas de su versión y voz. Tuvimos que postergar el encuentro un par de veces por motivos de salud de Nacarino, y cuando parecía que ya podría ser, murió. Urbano Brihuega también había entrevistado a Nacarino, del que era amigo, lo había grabado y tomado nota. De todo ello escribió su biografía a modo de falsas memorias, escribo "falsas memorias", pues no fue Nacarino quien las escribió, pero sí son memorias en cuanto a que son las transcripciones y organización en orden que le dio Urbano. Ofreció una conferencia a la que asistí y resultó de ella que el propio Urbano había pagado la edición del libro, el cual regaló para honrar a Nacarino y su memoria, se agotó la edición completa aquel día. Yo tengo mi ejemplar firmado por Urbano y por Garrido, exmilitante de Izquierda Unida y actual militante del PSOE que ocupó cargos en tiempos del gobierno de Zapatero en España, ya que Garrido vino en persona a la ciudad para hablar de Nacarino. El libro tiene algunos pasajes repetitivos y saltos espacio temporales hacia delante y hacia atrás, propio de lo que es el recuerdo y la  memoria, pero más o menos sigue un orden lineal en el tiempo. Aporta numerosos detalles de tiempos de la guerra y de la postguerra en Alcalá, de la represión iniciada en 1939, de su proceso acusado de un crimen que no cometió, de las cárceles políticas por las que pasó, y algunos detalles de la vida de los perdedores de la guerra en esta ciudad el resto de la dictadura, pero hay que tener en cuenta el subjetivismo de toda memoria personal. Da datos valiosos que se han comprobado ciertos, pero también datos que hay que contrastar y matizar.

Mitos y leyendas de los indios americanos (1998, R. R. Ayala): Me lo prestó un amigo que tenía antepasados indios norteamericanos. Y de eso va este libro, de los mitos y las leyendas de las creencias religiosas de los indios norteamericanos, tocando de rebote la protohistoria de los pueblos sioux, comanches, apaches y otras agrupaciones. Por otro lado, yo ya había estudiado la Historia india durante la carrera universitaria. Soy un apasionado de las historias del Western, también es cierto, y este libro venía a unirse a todo eso. Era un libro más bien destinado a lectores con curiosidad sobre los indios y el misticismo, pero de base servía para una aproximación a ellos, en mi caso para un reforzamiento.

Poesías, soledad y meditación en las ruinas (2008, Emilio Valladares): Valladares es uno de los personajes reconocibles de las calles y locales del centro de Alcalá. Un poeta y dibujante que va vendiendo su obra a los transeúntes de la calle y a los clientes de los bares. Yo le conocí atendiendo la barra de La Vaca Flaca, a donde solía ir con frecuencia en busca de posibles compradores y de un poco de descanso y conversación antes de seguir su camino. Esta obrita de pocas páginas tenía su toque näif. No es que destacase de entre mis lecturas, pero me servía para tratar de entenderle mejor en su perspectiva de su creación.

Inteligencia emocional (1996, Daniel Goleman): Yo nunca dejé de leer textos y ensayos de psicología, de reflexión y de filosofía, pero en esta ocasión volvía a leer un libro completo de este talante, no un breve ensayo, artículo u otro tipo de texto. El libro me lo recomendó y prestó Esther Claudio. Rápidamente se había transformado en un imprescindible de la psicología del final del siglo XX y el comienzo del siglo XXI. Aún hoy es muy leído y figura entre la bibliografía de numerosas formaciones académicas más allá de la Psicología, más allá de la Sociología y más allá de la Filosofía o de las Humanidades, así por ejemplo no es raro encontrarlo en la formación de las personas que optan por Ciencias Económicas, Medicina, Farmacia, Derecho, Interpretación, Bellas Artes, Criminalística, Pedagogía, Magisterio, Periodismo, Ciencias Políticas, Historia y otras. Incluso he llegado a saber de amistades y conocidos a los que un terapeuta les ha recomendado su lectura. Los primeros capítulos se me hicieron pesados porque trataban de explicar el funcionamiento de la mente desde sus reacciones bioquímicas, lo que llegó a recordarme algunas de las asignaturas de Pedagogía. Pero el grueso del libro, el resto del libro, es de una lectura más ágil. Llegué a pensar si destacar este libro entre mis lecturas de aquel año. Te da una perspectiva nueva para comprender a la otra persona y también para tratar de mejorar tu vida. Da claves también psicológicas como teorías socioculturales que ayudan a comprender también porqué hay que avanzar en el lenguaje o en actitudes para alcanzar algunos espacios de la igualdad. Pero sobre todo ayuda a comprender al otro y para comprenderte a ti mismo desde tu más profundo inconsciente y su funcionamiento.

Poesía urbana (2002, Luis García Montero):  Esta antología poética de la obra de García Montero abarca de 1980 a 2002. La reseñé como uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2008, en la Noticia 569ªPoesía Urbana fue reeditado y revisado en 2008, si no recuerdo mal creo que está ligeramente ampliado. Lo compré de esa nueva edición en Librería Diógenes, quería conocer poetas actuales. Es curioso que coincidió mi primera lectura de este autor con el conocimiento de una noticia sobre su vida, la cual era que abandonaba su trabajo docente en la Universidad de Granada. No es una antología exahustiva, pero es muy larga y quizá en determinado momento se puede hacer cansada, sin embargo tiene una gran fuerza metafórica y de símiles. Usa formas contemporáneas para hablar de temas constantes en las vidas de las personas. Usa imágenes que están en los recuerdos y retinas de cualquier persona que viva en una ciudad, crea un mundo interior que, a la vez, nos es común a todos. Eso me fascinó. Me influyó en algún poema. García Montero me parece uno de los mejores poetas actuales de España. Tiene una fuerza tremenda. Ha ganado numerosos premios que lo confirman. Con el tiempo lo conocí en Alcalá de Henares, cuando vino a hacer una lectura de García Lorca invitado por la Fundación Samaniego. Hablamos brevemente en el pasillo y me firmó este ejemplar. Años más tarde, en 2015, lo vi por segunda vez en la Plaza del Barro. Él se presentaba a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Izquierda Unida y fui al mitin exclusivamente para ver si tenía la oportunidad de volverle a saludar. Lo hice, volvimos a hablar... ¡se acordaba de mí y de lo que habíamos hablado aquel día! Y aún el año pasado, 2018, en la Feria del Libro de Madrid, yo estuve firmando mi libro Balada triste de una dama en la misma caseta y con la misma editorial donde él iba a firmar una nueva antología unos días después. Me la compré también. Hoy día es director del Instituto Cervantes desde el año pasado. 

Magnum Photos. Robert Capa (2008, varios autores, fotografías de Robert Capa): Siempre lo he dicho: soy un apasionado, también, de los fotorreporteros. Robert Capa es uno de los que admiro. De hecho una de las primerísimas entradas de esta bitácora en 2006 está dedicada a su última fotografía en Vietnam, Noticia 24ª. En uno de los transportes del trabajo de transportista de obras de Arte tuve un tiempo muerto de espera en Madrid capital. Había cerca un kiosko de prensa donde vi el primer fascículo de un coleccionable recién salido al mercado sobre fotografías y fotógrafos de la Agencia Magnum. El primero de los fotógrafos era Capa y el fascículo era un breve librito monográfico de su trayectoria. Me lo compré, lo leí, observé largamente las fotos que contenía... Admirado.

Rusia y España (1948, José García Pradas): Fue un regalo de Julián Vadillo, que en ese momento trabajaba en el archivo histórico de la Fundación Anselmo Lorenzo. Tenían varias cajas de este mismo libro, debían expurgar ejemplares, ya habían mandado algunos a otros archivos. Se trata de un librito con la explicación y análisis que le da García Pradas a la relación entre el anarcosindicalismo español con el comunismo soviético de Rusia y el choque de estas dos maneras tan diferentes de entender el socialismo. El autor es el periodista anarquista García Pradas, que seguía escribiendo en el periódico CNT en el exilio. Era un libro original del exilio, no conozco que se haya reeditado, así que no podría haber este título en otra edición posterior a 1948. También editó un libro de poesía que llegué a tener. Era una poesía muy política, muy social, muy áspera. Cumplía la finalidad de la época, aunque probablemente era muy vivida por su autor y lectores en ese momento. Sin duda tiene un alto valor testimonial. Nos faltan estudios literarios sobre las mentalidades del exilio... y nos falta conocer mejor cómo fue la Historia de la España exiliada.

Los entresijos del anarquismo (1892, editado en España en 2008, Flor O'Squarr): Me lo prestó Vadillo para que escribiera una recensión sobre él en la revista científica de estudios libertarios Germinal. Lo hice, y el articulito de recensión se publicó. Este libro se editaba en España en 2008, pero en realidad era un libro de 1892 publicado en Francia. Flor O'Squarr era el pseudónimo de un periodista de habla francesa que quiso analizar el fenómeno del auge del anarquismo violento y terrorista en Francia a finales del siglo XIX, justo cuando la tendencia mayoritaria del anarquismo era justo la contraria: la pacifista y pedagógica. Analiza varios casos de terroristas anarquistas célebres de finales del siglo XIX, e incluso, cosas de la época, se permite explicar cómo se construían las bombas que se usaban. Obviamente el libro esta editado para reforzar la corriente pacifista, no la violenta, pero es evidente que ayuda a conocer con una visión de la época cómo se vivió el auge de los que se desviaron hacia la violencia.

Ravachol y los anarquistas (1964, editado en España en 2003, Jean Maitron): También me lo prestó Vadillo para completar la escritura de la recensión del libro de O'Squarr. Maitron estudió el anarquismo ampliamente desde la óptica de la segunda mitad del siglo XX, que es una óptica afectada tanto por la debacle de la Segunda Guerra Mundial, como por la polarización del mundo en bloques políticos por la Guerra Fría. En este libro Maitron analizó el fenómeno del auge y existencia del terrorismo anarquista en las décadas entre el final del XIX y comienzos del XX. Tiene por epicentro a Ravachol, un anarquista francés que fue el que inició la serie de actos terroristas que serían imitados por otros anarquistas jóvenes que confiaban en las acciones violentas para generar una contrarreacción del Estado que sería respondida teóricamente por una reacción de la sociedad que traería la revolución social. Todos estos anarquistas fueron criticados y censurados por la corriente mayoritaria del anarquismo de todo el mundo: la pacifísta, pero las acciones violentas fueron publicitadas y usadas por todos los contrarios al anarquismo precisamente para demonizar y censurar al anarquismo. Varias de las biografías de los primeros anarquistas demuestran además falta de conocimiento pleno del ideario anarquista, así como que sus actuaciones respondían a frustraciones personales más que a cuestiones ideológicas, cuestiones personales que a veces eran incluso desamores o penurias económicas, familiares y hasta de formación básica. El libro se acompañaba de fotografías de la época y planos. Muy interesante. Me gustó mucho la mezcla de Historia, biografías y reflexión filosófica. Me inspiró para darle sentido a un libro que tenía en marcha y que acabé de escribir tiempo después, una distopía aún no publicada. Tiene algún guiño a los personajes y actos aquí descritos.

¿Qué es la propiedad? (1840, Pierre-Joseph Proudhon): La propiedad es un robo, escribía Proudhon en una de sus frases más conocidas. Me compré este libro en una de las Ferias del Libro Antiguo y de Ocasión que se pone en otoño en la Plaza de los Santos Niños. Una edición actual, claro está. No es el primer libro de filosofía que leía, ni de anarquismo, como queda patente en el resto del serial, al margen de los textos y ensayos que no figuran en el mismo serial. Proudhon propugnaba un anarquismo pacifista donde no se despreciaba a la pequeña propiedad, si bien se rechazaba el trabajo asalariado. Pero no la pequeña propiedad como la entendería un sistema capitalista, sino una sociedad nueva, socialista, socializada, social, donde se imponía por la buena voluntad de las personas y la humanidad la colaboración y lo asamblearia que partía del individualismo y la libertad que este otorgaba. Una sociedad de personas responsables y conscientes de la vida social. Hablaba de muchos temas que hoy día están vigentes en buena parte del anarquismo pacifista. Era la corriente mayoritaria, junto a Koprotkin, Malatesta y otros anarquistas que rechazaban la violencia, a pesar de que Bakunin extenderá una visión en guardia frente al marxismo, al capitalismo y al imperialismo. Yo iba completando mis lecturas, que no sólo eran de anarquismo, como, repito, ha quedado patente en el conjunto del serial que va de momento.

Hombres salmonela en el planeta Porno (2006, Yasutaka Tsutsui): También reseñé esta antología de relatos de ciencia ficción como uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2008, en la Noticia 569ª. Le dediqué una entrada propia en la Noticia 520ª. Tsutsui es un conocido y prolífico autor japonés de ciencia ficción que es muy poco conocido en España. La verdad es que me gustó tanto lo contracultural de este libro que lo llegué a volver a comprar dos veces más para regalarlo a dos amistades diferentes. En todas las ocasiones lo compré en Librería Diógenes. Se notó allí que me gustó mucho. Quizá se pierda un poco con la traducción, ya que la escritura japonesa es pictográfica y tiene palabras con connotaciones que se pierden al castellano, cosa que en algunos casos se indica en notas al pie de página. El libro no es pornográfico, sino de ciencia ficción y también de distopías (metaficción es como está clasificado por su propio autor y críticos) con cierto mensaje social. Es una colección de relatos muy inteligente y con un gran sentido del humor. Muy recomendable. Salvando mucho las distancias, sigue las líneas creativas (atemporales) que décadas atrás inició Ray Bradbury con Crónicas Marcianas, sólo que Tsutsui es un autor de nuestros días. Así por ejemplo, Tsutsui mantuvo una demanda con Hollywood por la película El show de Truman, que, aunque su productora lo negaba, parece muy evidentemente sacada de uno de sus relatos, que por cierto se recoge en este libro. Los relatos que contenía ya habían sido publicados en Japón y otros países desde décadas atrás, algunas incluso tenían versiones cinematográficas y de dibujos animados manga, pero en España esta era una de las primeras veces que se editó a Tsutsui. Es una de las compras de libro que más satisfecho me ha dejado en mi vida.  También de este libro hay referencias en la novela distópica que escribí y que no se ha publicado aún.

R.U.R. (1920 escrita como obra de teatro, 1921 estrenada en el escenario, Karel Čapek): Otro de los libros que me impactaron y que estuvieron a punto de ser uno de los dos libros destacados de mis lecturas del 2008. Lo compré en una edición antigua de bolsillo en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Incluía una segunda obra de teatro en el ejemplar, El juego de los insectos. Yo ya había trabajado muy a fondo y publicado sobre la distopía y sobre Zamiatin. Había leído ya muchas distopías. Esta obra de teatro, que fue la obra que creó la palabra robot en el concepto mecanizado que hoy día más usamos, aunque hace referencia a "esclavo", se había publicado antes que lo hiciera en libro Nosotros de Zamiatin, aunque la obra de Zamiatin estaba en su proceso tanto de censura como de publicación por entregas. Karel Čapek salía siempe citado en el inicio de las distopías, aunque su obra era una obra de teatro experimental, se entendía por entonces dentro de la ciencia ficción, lo que la hacía más rara en sí misma y la distanciaba del público habitual del teatro, aunque probablemene la acercaba a los jóvenes y a sus gustos por argumentos similares en el cine. Gozó de relativa fama y respeto por los vanguardistas cuando la abrazaron los futuristas. Como sea, tenía muchas ganas de leerla. La había buscado desde hacía tiempo, pero siempre la encontré descatalogada. Encontrar esta edición de los años 1970 fue ilusionante. Cuando leí la obra me parecía extraña y me pregunté si algún día podría verla representada, aunque probablemente su puesta en escena sea en exceso compleja.

El juego de los insectos (1921 escrita como obra de teatro, 2009 estrenada en el escenario, Karel Čapek y Josef Čapek): Esta es la otra obra de teatro que contenía el ejemplar del libro que compré con R.U.R., esta escrita a medias entre los dos hermanos Čapek. Es menos trasgresora que la anterior, pero es igualmente vanguardista, en este caso un tanto surrealista. Me recuerda en cierto modo a El maleficio de la mariposa que Federico García Lorca estrenó en 1919. Los protagonistas son insectos y reflejan los conflictos sentimentales humanos. Tras R.U.R. se me quedaba corta.

El día que me enamoré de mi BMW (2008, Raúl Quirós Molina): Otro alcalaíno poeta, aunque este se fue a vivir a Londres una temporada larga y luego a Barcelona. Amigo mío, me regaló este, su primer libro. Yo correspondí leyéndolo y escribiendo en esta bitácora sobre el libro. Me parece muy renovador dentro de lo que es la poesía española, no es tan concienzudo como Luís García Montero pero tiene un estilo propio lleno de lenguaje actual destinado a las personas con vivencias propias del sigo XXI dentro de una ciudad. Tiene su simbolismo urbano, capta la contracultura, la sociedad desquiciada de la sociedad actual. Me parece uno de los mejores libros de poesía actuales y por ello mismo uno de los mejores poetas actuales de Alcalá de Henares, aunque creo que en los últimos años se ha dedicado al teatro. En 2016 contacté con Quirós para pedirle poder incluirle en la antología de poetas alcalaínos que realicé con Sofia Winter. Así fue, y uno de los poemas de este libro figura en Veinte poemas asoman... en un invierno. Además el libro lo llegué a comprar varias veces, como el de Tsutsui o el de Saramago citados, lo regalé en un mínimo de dos ocasiones a dos amigas mías, no sé si tres, no recuerdo del todo. Recomendable, ojalá su título y sus poemas no se pierdan. Ojalá el autor continúe. Pudo ser elegido uno de los dos destacados de aquel año 2008, con creces.

Ordenanza reguladora de la tenencia y protección de animales domésticos del excelentísimo ayuntamiento de Alcalá de Henares (1997, vigente aún en 2008, varios autores del ayuntamiento de Alcalá de Henares): No fue la única normativa municipal que me leí, también me leí normativas municipales sobre el Parque de los Cerros, sobre el arbolado de Alcalá de Henares, sobre sus parques, sus residuos y otros, aparte de guías sobre flora y fauna de Alcalá, su río, sus cigüeñas y normativas de protección y sobre el Parque O'Donnell. Era parte de mi formación rápida y avanzada cuando me contrataron de Técnico de educación y vigilancia medioambiental. En la entrevista de trabajo que me hicieron en la Concejalía de Cultura les indiqué que yo había estudiado la Licenciatura de Historia, pero ellos dijeron que lo sabían, que entraba en los perfiles que le solicitaron a la oficina de empleo porque si bien no había estudiado Ciencias Ambientales reunía a través de mi licenciatura otras cuestiones que les interesaba para este trabajo. Con el material de lectura que me dieron ellos y con el material de lectura que yo tenía en casa y que me dejaron las compañeras que sí habían estudiado Ambientales, me puse al día al completo con lo que necesitaba y con lo que me interesaba para mi propia vida y conciencia ecológica. Esta ordenanza sobre los animales domésticos fue reformada en 2018, pero anoté especialmente que leí esta normativa, y no anoté las otras, porque en esta descubrí para mi sorpresa muchas cuestiones desconocidas para mí, y creo que para la gran mayoría de los alcalaínos, que además no se cumplían ni se hacían ni hacen cumplir. Así por ejemplo, según la normativa de 1997, en Alcalá no se podía tener de mascota un reptil, lo que me planteaba en mi interior que mucha gente tiene tortugas y que hay tiendas que las vendían, con lo que estarían quebrantando la norma, por tanto cometiendo una infracción. Ignoro cómo estará ese punto en concreto en la reforma de 2018, pero eran pequeños detalles que me llamaron la atención.

El dedo y La Luna (2004, Alejandro Jodorowsky): Me lo recomendó y prestó una amiga médica que se había ido a La India de voluntaria y había regresado para ocupar por un tiempo una plaza en el hospital de Guadalajara, mi amiga Saray. Se trata de un conjunto de proverbios de corte budista, del zen en concreto, que ofrece el muy experimental cineasta y escritor Jodorowsky. Aquí tenía ahora un libro de corte religioso oriental, pero también de corte filosofía oriental. Invitaba a la reflexión para tomarse la vida más pausada y disfrutar de los pequeños detalles que nos ofrece. Lo leí con gran interés. Yo le regalé Siddhartha, de Hesse... otro libro que me gustó tanto en su día, como dije, que se lo he regalado a lo largo de mi vida a dos o tres amistades y lo he recomendado a otras tantas. Había mantenido correspondencia electrónica con Saray cuando estuvo en La India de médica. El mundo que me contaba parecía fascinante. Vivía con sus historias aquellos lugares a los que nunca he podido visitar.

Historia de España: La Prehistoria. Vol. 1 (2007, Dirige la colección John Lynch; autores de ese volumen: María Cruz Fernández Castro, Ignacio Barandiarán, Bernat Martí Oliver, María Ángeles del Rincón y José Luis Maya): A lo largo de 2007 me compré los veinte volúmenes de la enciclopedia Historia de España que dirigió y coordinó John Lynch y editó el diario El País. Mi padre había comprado una de Salvat en los años 1980 que para mí era y es toda una referencia y un ejemplo de cómo hacer una enciclopedia de Historia y cómo enfocarla. Se había ido quedando desfasada, pero la completaba yo mismo incluyendo en ella algunos recortes de periódicos con innovaciones que me parecía que se debían tener en cuenta. Como estudiante de Historia esto lo potencié más. Es más, durante la carrera y en el primer año tras ella, llegué a comprar con esfuerzo de ahorro una enciclopedia de Historia Universal, por Salvat, pero no era tan buena como la de mi padre, aunque era más actual. Cuando en 2007 El País editó esta nueva Historia de España reconocí en ella que no era una enciclopedia al uso. Lynch había seleccionado libros y autores célebres y actuales de la Historia de España y había logrado que cedieran los derechos para incluirlos dentro de esta enciclopedia, así que los tomos eran en realidad una colección cronológica de libros de Historia con cierta relevancia y actualizados, salvo algunos casos, como este primer volumen dedicado a la Prehistoria, que fue una reunión de autoridades del tema para que escribieran sus respectivos capítulos. Como sea, con esfuerzo y reuniendo poco a poco el dinero compré toda la enciclopedia. Le daba el dinero a mi madre y ella hacía el encargo a la papelera. Tardé en lograrlo, pero el esfuerzo de lograrlo y la satisfacción de tener mi propia enciclopedia de Historia de España ante del desconocimiento de lo que pasaría con la de mi padre, me hacía sentir realizado. Además, eran buenos títulos y buenos autores. La edición, eso sí, estaba mal impreso, algunos tomos sufren que se desprendan las hojas si se abre en un ángulo amplio, y hay pequeños gazapos. Escribí al diario informando de esto cuando me la leí completa un año y pico después, pero la contestación fue decepcionante. En pleno 2019 esta enciclopedia ya está de nuevo desfasada. Muchas cosas han pasado en España y en el mundo. Me planteo últimamente comprarme un manual de Historia de España y otro Universal  editado ahora mismo, pero estoy esperando y aguantando un poco, porque hay algunos asuntos que creo necesario e interesante que se vayan resolviendo para poder tener una mejor visión de conjunto cuando escriban tal libro. Obviamente, como habréis imaginado, no sólo compré la enciclopedia, la leí con total disciplina y dedicación toda entera y por orden. Este fue el primer volumen y venía conmigo a los autobuses, al trabajo, a los parques, a los bares... y estaba en el salón de mi casa bajo la luz de una lámpara en la noche.

Moby Dick (2007, Sam Ita, basado en, y adaptando, la novela de Herman Melville de 1851): No he leído la novela de Melville, sí he visto las adaptaciones cinematográficas y televisivas. Varias amistades que lo han leído o que lo han intentado me invitan a desistir, les parece pesado. Yo no lo he leído no por nada particular, es que no ha surgido. Sam Ita es un ilustrador y un artista plástico que en 2007 le dio por hacer una versión infantil-juvenil en un libro de pop-up, que son estos libros que abres las páginas y se despliegan figuras y escenarios de la obra, escogiendo párrafos que ayudan a resumir la obra en una visión de conjunto muy sintetizada, y tienen solapas móviles y demás. Me regalaron este libro supongo que por descarte, no porque fuera para mí. Lo conservo aún.

Corto Maltés, la juventud (1981 por entregas, como álbum en 1983, Hugo Pratt): Un personaje y un autor con quien iba a tener una historia de amor inmediato, como sabéis. Hasta he realizado investigación y conferencia sobre ellos. Podría haberme tropezado con Corto Maltés y con Hugo Pratt en mi niñez en alguna entrega en las revistas de grapa en las que se editaban los cómics reuniendo diversos personajes. No lo hice, no que yo recuerde, aunque sí me crucé con Blueberry en las revistas de Capitán Trueno. Tras todo lo que había disfrutado el año anterior con los cómic que me había prestado Esther Claudio, en un viaje a Madrid para ver un museo entré a la librería de FNAC, en Callao. Fue directo a la sección de cómic para ver si elegía por mí mismo alguna novela gráfica que me pudiera interesar. Vi varias, pero de repente me encontré con esta. Tenía una introducción de documentación histórica, de reflexión y con Umberto Eco. Para más gracia aparecía Jack London y la historia se desarrollaba en la Guerra Ruso-Japonesa de 1905. Mi primera historia de Corto Maltés apenas contaba con Corto Maltés en sus páginas. Me enamoró. Me enamoró de primeras, aunque era muy breve. Cuando llegué a Alcalá de Henares, pensativo por cuestiones personales y cierta sensación de soledad, no pude evitar ir al sotosótano de un bar que imitaba un castillo medieval en la calle de Santa Úrsula, donde ponían patatas asadas y había una fuente con agua y águilas, y ponerme a leer la introducción histórica. Era un lugar recogido. Repasé las viejas imágenes en las que se basó Pratt. Enamorado total. El camarero, o camarera, no recuerdo qué era, me miró con cara extraña por estar leyendo un cómic, eso sí lo recuerdo. Hoy día sería normal. Algunos tiempos no están tan lejos.

Corto Maltés, la balada del mar salado (1967 a 1970, por entregas, 1975 como álbum, en España como álbum en 2000, Hugo Pratt): Compré este libro en Alcalá Cómic. Lo elegí a drede, era la primera historia que había pintado Hugo Pratt con este personaje. Tenía ganas de leerlo tal como lo habían leído otros primeros lectores, a pesar de que yo ya había leído La juventud. Se editó una edición altamente cara con extras que yo no he podido ver aun. Pero efectivamente, Pratt había pintado las aventuras de Corto con el orden cronológico de su vida descolocado, hoy día se puede colocar, ya que Pratt fue metódico y le dio una vida y aventuras de forma cronológica lineal, pero lo hizo no de manera simultánea, sino saltando de adelante a atrás y al revés a lo largo de las décadas que lo creó. En este cómic además se notaba mucho que empezó editando por entregas en revistas periódicas a lo largo de varios años, por lo que trazo e incluso psicologías van cambiando. Pero la historia era todavía más salvaje que la otra. Un antihéroe en la Primera Guerra Mundial. Aún más enamorado.

Corto Maltés, suite caribeña (1970 a 1971 por entregas, circa 1975-1980 como álbum Bajo el signo de Capricornio, reestructurado en España como Suite caribeña en 2006, Hugo Pratt): Busqué en Internet sobre Pratt y sobre Corto, y busqué la bibliografía de la colección de Corto. En España Norma Editorial había deshecho dos álbumes y los había reestructurado. Todo tenía explicación, habían sacado dos cajas con los libretos sueltos, que era más cara. Además podías elegir si en color o en blanco y negro. Pratt era un maestro del blanco y negro, pero yo empecé en color y los iba completando en color. Me costó cuadrar la identificación del orden nuevo dado por Norma, que no era respetuoso con los álbumes ordenados por Pratt, pero quizá es más coherente cronológicamente con la vida del personaje. Este me lo compré en Librería Diógenes o en Alcalá Cómic, no lo tengo claro ahora mismo. Estas aventuras caribeñas me aportaban un Corto asimilado a Indiana Jones o a Alan Quaterman. Enamorado.

Corto Maltés, las helvéticas (1987 por entregas, 1988 como álbum, Hugo Pratt): Lo compré en Diógenes. Salía Hesse. Era el más surrealista y onírico. Era otro aspecto de Corto, más extraño. Su dibujo además tendía al esquematismo. Me encantaba como en cada historia sabía captar con sus trazos los diferentes rasgos raciales de los personajes. Puedes ver una viñeta de Pratt y saber perfectamente de dónde es cada quién. Ay, qué grande Pratt... Destaqué a Pratt y su saga de Corto Maltés en 2008 como cómic, pero sin comentarlo en análisis o porqué.

Corto Maltés, las célticas (1971 por entregas, 1980 como álbum, Hugo Pratt): Este creo que era de Alcalá Cómic, pero dejaron de traer más cómic de Corto. Así, de golpe. Pregunté varias veces si traerían nuevos, pero la respuesta siempre era la misma: no lo tenían previsto. En este caso Corto estaba en la Europa de la Primera Guerra Mundial, y todo partía de su tráfico de armas en Irlanda. Mitología y romanticismo entre el IRA, el Barón Rojo y hasta Onassis. Este es de los que te crean adicción a estas historietas. Amor en vena.

Corto Maltés, el mar de oro (1970 a 1971 por entregas, circa 1975-1980 como álbum Bajo el signo de Capricornio, reestructurado en España como El mar de oro en 2007, Hugo Pratt): Este es la otra parte de la reestructuración que hizo Norma Editorial de las aventuras caribeñas. Habían llegado a descatalogar parte de las aventuras para que sólo cupiera la posibilidad de comprarla de nuevo catalogadas en estos dos volúmenes reestructurados. Qué nervioso me puso eso... cuando descatalogaron no sabía si volverían a catalogar. Busqué en Iberlibro, pero con el tiempo vi que hicieron estas reestructuraciones. Aún con todo siguió descatalogado una parte de las aventuras caribeñas, pertenecientes a otro álbum antiguo.  El que nos ocupa ahora mismo lo compré en los almacenes de FNAC, de Madrid capital. Corto era anarquista, pirata, soñador, aventurero... y todos aquellos personajes femeninos y también los personajes tipo Rasputín, desertor y criminal. Todo cómic se había vuelto Hugo Pratt para mí. Me enamoré, y ahora hablo de amor de hombre a mujer, de Esmeralda, la prostituta y mujer de acción posible amor imposible de Corto. Su actitud ante la vida, como la de Corto, tienen una potencia increíble. Su tatuaje de la baraja francesa en la cara sería el único que me haría, en el pecho, aunque la verdad es que hoy por hoy no quiero tatuarme.

Corto Maltés, las etiópicas (1972 por entregas, 1982 como álbum, Hugo Pratt): Decía Umberto Eco que estas aventuras africanas eran las que menos le gustaban de Corto y sin embargo eran necesarias. A mí sí me gustan. Tienen justo el punto necesario para enlazar a Corto casi de manera mística con su futuro desconocido e inconcluso y con otros personajes de Pratt, unos coetáneos de Corto, y otros en el tiempo futuro de la Segunda Guerra Mundial, con un Corto desaparecido. se iniciaba esta serie con una viñeta cuyo texto era una sura del Corán. Con este álbum se explicaba además la Primera Guerra Mundial desde el punto de vista árabe y del África negra. Cuando escribí mi libro Relatos de la Gran Guerra incluí un capítulo inspirado en el ambiente de Las etiópicas de Corto Maltés. Y sí, estaba leyéndolos totalmente desordenados tanto cronológicamente desde el punto de vista del personaje, como cronológicamente desde el punto de vista de su creación por Pratt. Los estaba leyendo según los encontraba en tienda y según los podía pagar. Me costaba ganar dinero. Estas novelas gráficas son caras. Gasté mucho en Corto Maltés en este 2008, pero merecía la pena. Son mi tesoro de amor. Lo compré en La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Escribí en esta bitácora varias veces sobre Corto Maltés y fui hasta referencia de él en Wikipedia.

Batman. Jeckyl y Hyde (2005 por entregas, 2007 como álbum en España, Paul Jenkins, Jae Lee y Sean Phillips): A falta de que Alcalá Cómic quisiera traer más de Hugo Pratt, vi que ahora se editaba a Batman en buenas ediciones integrales, en tapa dura, haciendo así novela gráfica de lo que se editó por entregas. Yo ya he dicho muchas veces que me gustaba mucho Batman. Compré un montón de cómics de Batman en las revistas de grapa durante mi adolescencia. Montones. Echo de menos mis cómic. A falta de ellos, ya incluso entonces en 2008, estuve como un niño pequeño mirando cómics de Batman en esas ediciones integrales de tapa dura e introducciones, parecían pensados para adultos. Era un salto cualitativo tremendo desde el punto donde yo había dejado a Batman en los años 1990. Además esta novela gráfica era especialmente oscura, tétrica, gótica. Incluso los personajes estaban dibujados de una forma dura y áspera. Era adulto hasta las últimas consecuencias, y violento. Me lo compré. Me dejó impresionado. Me gustaba también este Batman, y mucho. Varios años más tarde, en 2017, en Carnaval, me disfracé de Dos Caras y salí yo sólo por los bares a encontrar a amigos y conocidos y a no atarme esa noche a ninguno concreto en recuerdo de este cómic, Noticia 1686ª.

La muerte de Superman (De 1992 a 1993 por entregas, 2008 como álbum, Jurgens, Kessel, Ordway, Simonson, Stern, Jones, Bogdanove, Grummet, Guice, Jurgens y Bright): Fue el regalo de cumpleaños que me hicieron mis amigos más antiguos. Intuyo que detrás de la idea estuvo Paulino y la lectura de la entrada que le dediqué a Superman ese año, Noticia 433ª. La historia de la muerte de Superman fue bastante épica. La publicaron por entregas entre 1992 y 1993. La gente no se lo podía creer. La cosa es que resucitó en 1993. En 2008 lo editaron en un recopilatorio integral, aunque la verdad es que a esta historia le faltaba su antes y su después, que los editaron en otros dos tomos, pero el explícitamente dedicado a la muerte y resurrección de Superman es este libro, que es muy voluminoso, y cuyos dibujos no son los mejores que pudieron crear para una historia que iba a ser parte de la Historia del cómic. La edición contenía un brazalete fúnebre y un periódico con la noticia de la muerte. Lo guardo todo. Lo cierto es que incluso el guión de la historia no es muy depurado. El superhéroe más poderoso de todos resulta que muere de una pelea callejera. Porque al final todo se resume en eso. No muere por la kriptonita, ni por cuestiones enrevesadas. Simplemente un ser medio máquina alienígena, Juicio Final, cobra vida en relación a las cosas que le sucedieron a Superman durante su destierro y vagar por la galaxia, y sin venir a cuento se pone a destruirlo todo. Acude la Liga de la Justicia, les da de bofetadas a todos y Superman decide tomar la iniciativa de la pelea de toda su banda contra uno. Se pegan en las calles de Metrópolis y aunque Superman logra parar a Juicio Final, este le ha dado tal somanta de golpes que el superhéroe morirá por la paliza recibida. O en otras palabras, el superhéroe más poderoso no era tan sorprendente, sólo tenía que pelearse con alguien "de su tamaño", por así decirlo. Todo el cómic es una pelea que no se explica bien porqué se produce, hasta que llega la segunda parte, aparecen suplantadores de Superman, el vacío de héroe que tiene la ciudad, y luego la resurrección y el regreso a la confianza. En todo caso, aunque de Superman hubiera preferido tener aquella historia de su destierro, que leí de adolescente en las revistas de grapa, este Superman, esta historia, es digna de tener en estantería quizá no tanto por su calidad, sino por su significado en el cómic, pero también por ser regalo de mis amigos. Y sí, me puse el brazalete fúnebre de Superman para salir una noche de fin de semana, pero no hay foto de aquello.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, junio 10, 2018

NOTICIA 1797ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 1999-2006 (8 de 8, final, juventud, años universitarios)

Llegamos con esta entrega al final del serial de los libros que leí durante mi juventud en sus años universitarios. Terminaba el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) y me reintroducía de nuevo en la contracultura, ofreciendo algún recital entre La Vaca Flaca y el Flamingo Rock Bar. A la vez buscaba trabajo y trataba de opositar, de manera fallida, y tenía pequeños empleos que no iban a ningún lugar, aunque me han dado estupendas experiencias de vida y numerosas personas que merece la pena conocerlas.

Año 2006: 27 años de edad.
Leí 15  libros completos.

Didáctica de Geografía e Historia. Formación de profesores de Geografía e Historia (2005, J. J. Pérez Martínez y P. Vela Vázquez): Siguiendo con la preparación del CAP, este era el tercer libro que me vendieron con la matrícula y que tuve que leer, tal como conté y analicé en la entrega anterior. En realidad un librito así teniendo en cuenta cinco años de licenciatura, era un poco una broma, pero era necesario que como temario que era también se impartiera, pese a que creo que es muy evidente la paradoja que supone la lectura de un libro de Historia para capacitarte como profesor de Historia, frente a una licenciatura de cinco años. Es parte del problema del sistema educativo y de inserción laboral que tenemos en España. Saqué el CAP adelante con la práctica ejerciendo como profesor en mi antiguo instituto donde hice el bachillerato y el COU, con la entrega de un trabajo sobe aquello y la realización de un examen dispuesto casi como una oposición, aunque no te daba acceso a, ni garantizaba, trabajo alguno. Supe que varias de las personas que hicieron el CAP no realizaron las prácticas, porque simplemente sus antiguos profesores les firmaron el papel como tutores afirmando que las hicieron, cuando no las hicieron, y luego simplemente conseguían la redacción de sus trabajos comprándolas o bien porque alguien se las había dejado de años atrás. El sistema, como digo, como dije en la anterior entrega, está viciado. Sólo había dos notas, "apto" y "no apto", y dentro de eso daba igual la calidad, los conocimientos, las aptitudes o que hubieras hecho o no hecho lo que debías hacer. Por lo general todos eran "aptos", era rarísimo el caso de los suspensos en los exámenes, por muy largos que fueran, a lo que varias veces en conversaciones a tiempo pasado escuché el razonamiento que simplemente les vale con que pagues el alto precio de la matrícula, todo lo demás venía casi solo a poco que hicieras para ellos. Sea como sea, yo hice el CAP y lo hice a conciencia de que quería hacerlo como debía hacerse, con las prácticas dando clase en aula, con la redacción y reflexión de un trabajo sobre ello, del que puse sus conclusiones por aquí, en esta bitácora, y haciendo el examen con la lectura atenta de aquellos libros.

Brevísima relación de la destrucción de las Indias (1552, fray Bartolomé de las Casas): Ya había leído muchos libros y textos sobre la conquista de América. Ahora me compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión este libro clásico de aquellos hechos. Bartolomé de las Casas no fue testigo directo de casi nada de lo que cuenta en este libro. Mucho de lo que cuenta se lo habían relatado. Hay exageraciones y probablemente sucesos que fueron deformados con la transmisión oral de unos a otros, lo que se llama el "teléfono escacharrado", pero es innegable que hubo muchas barbaridades contra los indios en el descubrimiento y la conquista de América. La mera existencia de este libro, que alimentó la leyenda negra española en el siglo XVI, debiera servir para contrarrestar precisamente a la leyenda negra respecto a lo que concierne a los españoles en América. La cuestión es que ya los Reyes Católicos se plantearon temas como si los indios eran o no eran humanos, si eran o no eran herejes y otro tipo de cuestiones que aunque hoy día nos parecen barbaridades, en aquella época era algo que en todo Occidente era tema de debate serio. Con los Reyes Católicos se dejó legalmente establecido que eran humanos, que no eran herejes, puesto que no conocían la religión católica, sino que eran paganos, y que no eran enemigos a los que esclavizar, sino súbditos. A todo esto se le unió toda una serie de otras razones legales, como el pago del impuesto de la mita, que hizo que durante lo que se llamó el periodo de conquista hubiera conquistadores que cometieron abusos y actos contra las leyes establecidas, si bien lo actos de guerra eran tan bárbaros como cualquier acto de guerra que se cometían en ese mismo siglo en Europa, con la diferencia de la inferioridad técnica y tecnológica, de conocimientos en general, de los pueblos indios frente a los ejércitos europeos. A mediados del siglo se planteó un largo juicio para todos estos temas y de ahí nació el libro de Bartolomé de las Casas, y es que hubo numerosos españoles que se comportaron con los indios todo lo contrario de lo que afirma la leyenda negra. Se dictaminó terminado el periodo de conquista para empezar uno de colonización, si bien este otro periodo también tubo momentos bélicos. Se hicieron leyes especiales para proteger a los indios y no se prohibía el mestizaje, como sí hicieron otros países en otras latitudes americanas. Eso no evitaba que existiera el clasismo racial en algunas ciudades importantes que se fundaron. Y digo clasismo racial, como variante de racismo, ya que no sería un racismo al uso. Pese a ello, mientras países como Inglaterra o Francia hacían segregación y matanzas en las zonas de América que ellos conquistaban, en la zona española no existía esa segregación y se daba la mezcla racial genética y cultural, aunque (siempre hay "aunques") existen numerosos matices que anotar, no obstante hemos llegado al hoy día con graves problemas de exclusión social y política interracial, pensemos que Evo Morales fue hace relativamente pocos años el primer presidente netamente indio en Sudamérica en quinientos años.

Las venas abiertas de América Latina (1971, Eduardo Galeano): Me lo prestó una camarera empeñada en creer que no era consciente del punto de vista americano, aunque, como ya se ha podido leer en este serial, lo era y mucho. Lo que ocurría es que yo no coincidía en mi análisis con ella. Ella, psicóloga, tenía un conocimiento muy repleto de tópicos. Además había vivido una temporada en América y se le notaba un conocimiento viciado de la historiografía sudamericana, que sigue en su mayor parte las lineas que se crearon en el comienzo del siglo XIX para construir las historias nacionales de cada país que se formó allá. Allí se creó una historiografía donde el enemigo común, y a la vez madre generadora, era España. Esa historiografía no se ha superado en buena parte a lo largo del tiempo, incluso se potenció con el quinto centenario del descubrimiento, en 1992. Tal como anoté en este serial, en una de sus primeras entregas, sería necesario superar lugares comunes que hoy día sabemos que les falta peso de realidad, y poder hacer un gran ejercicio de investigación y análisis conjunto entre historiadores de los dos lados del océano. Abandonar los intereses nacionales en pro de la Historia. Eduardo Galeano es muy admirado por innumerables personas, especialmente por gente de izquierda, como Pablo Iglesias, que le regaló un ejemplar de este libro a Felipe VI, creo recordar. Sin embargo, Galeano no era historiador, era periodista. Escribió este libro con mucho éxito, pero falto de metodología historiográfica. A pesar de que es un libro valioso, no es un libro propiamente de Historia, es un libro periodístico lleno de opiniones y valoraciones personales y falto de una investigación profunda y profesional de los hechos que narra. Carga las tintas contra los españoles, los señala como el principal mal y problema original de los latinoamericanos, sin tener una autocrítica de la trayectoria de estos mismos tanto en el periodo colonial como desde que se independizaron. Ahora bien, es un buen análisis sobre un estado de identidad unitaria en los lugares comunes hispanoamericanos sobre su razón de ser y existir, y es un buen análisis sobre la pérdida del control de sus fuentes de ingreso a favor de los países del primer mundo, lo que hace que sean siempre países dependientes de estos. Lamentablemente, tener un debate serio, sin enfado ni enfrentamiento sobre la lectura de este libro no fue posible. No coincidíamos ya en la base: no era un libro de Historia, sino periodístico, a pesar de que hablara de datos históricos. El enfoque y el método son claramente diferentes para quien está acostumbrado a leer Historia.

Una temporada en el Infierno y otros poemas (1873, Arthur Rimbaud): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Tenía muchas ganas de conocer y leer a uno de los poetas malditos más famosos. El Chico Gris ya lo había hecho. Pero no lo compré porque él ya lo hubiera leído. Me había hablado del autor, es un autor altamente conocido. Lo compré porque quería imbuirme más en toda esa literatura que en España no se producía. Poemas con temáticas oscuras escritos por poetas de vidas revueltas. Rimbaud me pareció tener poemas muy coloridos de asuntos enfocados de una manera como nunca antes creía que se pudieran enfocar en poesía. Me gustó mucho, comenzaba en mí en esto un nuevo giro a todos los giros, o mejor dicho, una nueva suma que sumar a los giros en mi poesía. Vino en un momento adecuado, con todo aquello de la desilusión por el mundo universitario, la falta de empleo, los empleos breves y mal pagados, ahora también como camarero, etcétera. Rimbaud tenía además una vida particular que me atraía, veía algo de ella, salvando las distancias, en mí.

La melancólica muerte de Chico Ostra (1997, Tim Burton): Un par de amigos tenían este libro, Chico Gris y no sé si Pedro Maza. Leí algún poema suelto y me gustó. Por ello me lo compré en Librería Diógenes para tenerlo y leerlo entero. el libro es bilingüe, inglés-español, con ilustraciones de Tim Burton. Aunque los poemas parecen simplones, no lo son. Tienen más fondo profundo de lo que parece, y un excelente sentido del humor. Estoy muy contento con este libro, que he recitado en público alguna vez. Forma parte de un grupo de libros que adquirí ese año que se sumaron a su influencia en mí. Temáticas nuevas y oscuras, no faltas de un punto de vista llenos de vida. Lo compré varias veces para varios regalos de personas que juzgué debían tenerlo. Muy recomendable. Fue uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas del año 2006 en la Noticia 204ª. Me impactó bastante.

El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco (escrito en 1993-1994, publicado póstumo en 1998, Charles Bukowski): Lo compré en la Librería Diógenes. Era un libro póstumo de Bukowski. Reconstruía un poco en manera novelada sus últimos meses de vida. Bukowski hizo de sus memorias de esos días una relato donde él mismo era una vez más personaje de sí mismo. Descarnado, describe con total mordacidad la ancianidad en un hombre rabiosamente joven. No es libro de Bukowski que más me marque, pero es un libro que hace un ejercicio de sinceridad interior y confesión pública.

Las flores del mal (1857, Charles Baudelaire): También lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. También tenía muchas ganas de conocer y leer a este otro poeta maldito, que también El Chico Gris ya había leído y me había hablado de él. Baudelaire también tenía una vida atormentada que fue de lo primero que me llamó la atención. Además era citado por varios autores contraculturales del siglo XX. Este poemario, aunque con ciento cincuenta años, me pareció muy innovador. Rimbaud y Baudelaire pasaban así a ser dos de los poetas potentes que pasaban a mi biblioteca personal y cuyos poemas influyeron en esa etapa de poemas mía de ese momento.

Crónicas marcianas (1950, Ray Bradbury): Lo compré en La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. No buscaba este libro concretamente, pero lo compré. Se trata de una serie de relatos que publicó Bradbury en prensa y que luego publicó en libro. Entraba dentro de la ciencia ficción y hasta cierto modo rozaba la distopía, en la cual yo seguía muy interesado. Me pareció un libro genial que combinaba un mensaje metafórico preciosamente creado a través de breves relatos de ciencia ficción ante una colonización de Marte. Además, tiene un sano sentido del humor que ayuda mucho en su mensaje. Trata temas conflictivos del mundo actual de Bradbury en los años 1940-1950, como el racismo, de una forma indirecta muy efectiva. Fue el otro de los dos libros que destaqué de mis lecturas del año 2006 en la Noticia 204ª.

Conversaciones con el inspector fiscal y otros poemas (recopilatorio español de poemas entre 1913 y 1930, traducido al español y publicado en 1997, Vladimir Maïakovski): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Por mucho tiempo pensé que era un libro creado por Maïakovski, pero con el tiempo supe que se trata de una recopilación de poemas que se hizo para acercar al autor a los lectores de habla española y se publicó en 1997, una vez ya acabada la Guerra Fría. Después de 1991 hubo una serie de autores rusos que, aunque se conocían en Europa Occidental, habían sido censurados total o parcialmente en los países soviéticos. Cuando cayó la URSS en 1991 muchos de estos autores fueron paulatinamente recuperados en todos los sitios. España había ignorado o censurado, o ambas cosas, a muchos de estos autores, así que varios de estos nos eran tan nuevos a nosotros como a los rusos de los años 1990. Maïakovski era amigo de Zamiatin. Como él participó de las ideas de la revolución rusa, pero como él se fue desilusionando cuando vio que aquello derivaba en una dictadura por la que no habían combatido ideológicamente. Sufrió la represión y esta se mezcló con una vida azarosa y de amores atormentados y complicados. Como sea, este libro recoge más bien poemas de corte político y activistas. Era otra dimensión de la poesía. Tiene algún reflejo en algún poema mío de entonces, e incluso le dediqué un relato, pero no es el que más me haya marcado. Ahora bien, he regalado y me han regalado a este autor posteriormente, cuando conocí a la poeta de origen ruso Sofia Winter.

Caricatura. Nueve historias (2006, Daniel Clowes -cómic-): Me lo prestó el Chico Gris. Se lo había comprado hacía poco. Le gustaba este autor y quería que lo leyera. Era un cómic contracultural. Los dibujos, muy valorados en general, no eran el tipo de dibujo que más me llame la atención.La temática era bastante descarnada de asuntos de la vida actual. No estaba mal.

Que se mueran los feos (1964, Boris Vian): Era un año donde buscaba muchas de las lecturas de la contracultura y de los escritores malditos, por lo que en Librería Diógenes compré este libro de Boris Vian. Era el segundo libro que iba a leer de él. Una novela de misterio pero a la vez con un sentido del humor interesante que ponía de relieve lo superficial del mundo moderno, y el sexo pasado a algo materializado. Buen libro. Me gustó. Aún quería leer más de Vian tras esto, aunque no he conseguido otros libros de él.

Temas comunes. Alcalá de Henares. Ciudad Patrimonio de la Humanidad (2006, Sección Sindical de Comisiones Obreras del Ayuntamiento de Alcalá de Henares): El ayuntamiento sacó oposiciones para ser peón municipal. Me apunté a la vez que pensaba lo absurdo del sistema que hasta para ser peón debías pasar un estudio y un examen. Pero necesitaba un trabajo más estable de lo que hasta ese momento había tenido. Estaba claro que mi carrera universitaria parecía incluso un obstáculo más que una ventaja para que te contrataran. Con este librito tenía los temas de cultura general de Alcalá, que en buena parte yo la tenía más que superada y mejorada con mis conocimientos previos, pero había que adaptarse a un mensaje oficial de lo que se quería que se supiera de Alcalá.

Temas específicos. Peones. Alcalá de Henares. Ciudad Patrimonio de la Humanidad (2006, Sección Sindical de Comisiones Obreras del Ayuntamiento de Alcalá de Henares): Este es el segundo libro que te vendían en el sindicato Comisiones Obreras para realizar la oposición. Luego, años más tarde un amigo lo intentó y se los regalé. Con este libro te enseñaban la parte teórica de las obras propias de peón: albañilería, electricidad, jardinería, fontanería, carpintería... Yo había ayudado varias veces a mi padre en asuntos de electricidad en casa, y había trabajado en su taller de tornos metalúrgicos. Había tenido otros trabajos, como actor de figuración, repartidor de propaganda, profesor particular, la objeción de conciencia, profesor del CAP, camarero, pinchadiscos, limpiador de un gimnasio y sus servicios... y aún tendría otros trabajos, como transportista de obras de arte, donde tuve que construir cajas de madera, así que alguna utilidad le saqué a este temario. No pasé la oposición. Cuyo examen se celebró en el actual Instituto de Educación Secundaria Antonio Machado. Por estas épocas, no sé si año más o año menos, también lo intenté con el concurso oposición de profesor de la escuela de adultos de Alcalá. Me quedé en segunda posición por puntos, debía hacer un examen, y a pesar de que estuve atento todas las semanas, el examen se convocó en verano de una manera que difícilmente hubiera podido uno enterarse a tiempo.

Pentateuco (a lo largo de los siglos X al V antes de Cristo, varios autores desconocidos; aunque la tradición hasta el siglo XVII después de Cristo, el judaísmo y la Iglesía cristiana católica afirman que es del siglo XV antes de Cristo y el autor es Moisés): El Pentateuco son los cinco primeros libros de La Biblia cristiana, que además también componen la Tora judía. Estos cinco libros son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. El Pentateuco en sí mismo es un libro de la religión judía, aunque con ligeras variaciones. Yo ya había leído libros y textos religiosos, no necesariamente de la tradición judeocristiana, como ya dije. Ahora comencé a leer La Biblia de manera ordenada y seguida. Esta parte fue la que me dio tiempo a leer este año 2006. La lectura era ardua, a veces pesada, pero tenía pasajes que tenían cierta belleza poética. Además, da claves sobre la interpretación del mundo en una parte de las sociedades de la Edad Antigua. Lo leí de un ejemplar que tenía mi madre de tapas rojas. Recuerdo que por leerlo, constante, me lo sacaba hasta fuera de casa, leía en alguna plaza, en el jardín del Café Continental y demás, aunque en general me gusta mucho leer con buen tiempo por la calle, cosa que no he podido hacer de nuevo desde hace más de un año, por la carga ocupacional del cuidado familiar de mi tío materno. Esta lectura ocupó buena parte del tiempo de mis lecturas de ese año, ya que es un texto largo no muy fácil de leer, aparte de su tradicional letra pequeña en hojas de grosor muy fino.

Traición (alrededor de 1944-1948, probablemente de 1945, H. C. Crown): Este es un librito muy peculiar que compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Era una edición original sin fechar, que pudiera ser de 1945 o de 1946. Lo escribió un tal H. C. Crown y probablemente fue traducido al español por algún exiliado trotskista, del POUM. Me costó barato y me siento orgulloso de haberlo adquirido. En el futuro quizá deba donarlo a la biblioteca de un archivo. El libro hablaba de la actualidad del momento en el que se escribió y es una pieza documental interesante para determinados estudios de Historia. Se denuncia al fascismo, pero el libro trata de dar a conocer lo que el autor intuye como una traición al socialismo por parte de los soviéticos con permiso encubierto de los Estados capitalistas de los aliados. Habla de desaparecidos en Polonia y otros lugares liberados por ellos, desaparecidos que eran trotskistas. Pero habla también de las alianzas de antes y de durante la guerra, así como de lugares donde se encontraron fosas comunes producto de los nazis. Un libro breve con cierto valor informativo acerca del estado de las sospechas entre socialistas justo en el tránsito que hay entre el final de la Segunda Guerra Mundial y 1948, fecha convencional y simbólica del inicio de lo que se entiende como periodo clásico de la Guerra Fría. Es un libro  por tanto imbuido del mismo estado de percepción que Orwell, Zamiatin y Maïakovski, sólo que Crown escribe desde el análisis y la denuncia política, y no desde la ficción o la poesía.

miércoles, junio 06, 2018

NOTICIA 1796ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 1999-2006 (7 de 8, juventud, años universitarios)

En 2005 yo empezaba con investigaciones y cursos-asignaturas presenciales del Tercer Ciclo de Historia, el predoctorado, centrado en la Historia Actual. Para final de año, cambiaba y preparaba el CAP.

Año 2005: 26 años de edad.
Leí 27 libros completos.

La ideología alemana. Feuerbach. Contraposición entre la concepción materialista y la ideología (1845-1846, Karl Marx y Friedrich Engels): Lo leí para poder realizar uno de los estudios y ensayos de una de las asignaturas de los cursos del Tercer Ciclo de Historia. Ya había leído El Capital, de manera fragmentada a lo largo del resto de la carrera universitaria, pero en general podríamos decir que completo. También había leído otros textos de Marx y Engels desde el bachillerato, en torno a la Filosofía y la Historia. Este libro me sirvió para hacer una comparativa con el que leí el año anterior de Bakunin, acerca de la interpretación de la Historia y del análisis del rumbo de las sociedades. Aunque el profesor reconoció que había un ejercicio de reflexión muy alto, creo que no le caía muy bien, me puso una nota muy alta, un nueve, nada menos, de diez, pero se negó a poner el diez porque, en palabras de él, todo el mundo debe no obtener la nota más alta para que busque su mejora. El libro era de la biblioteca de Filosofía y Letras.

Tratado por el que se establece una Constitución para Europa (2004-2005, varios autores políticos europeos): La Constitución Española ya la había leído varias veces y por primera vez del tirón el año anterior. Ahora se proponía una enorme y extensa Constitución para Europa. Aún más, nos proponían votarla en referéndum. La prensa y los políticos te daban dos o tres ideas generales de ella para que votaras a favor, sin reflexión. Pero bien es cierto que había algunos políticos y sindicalistas que advertían de sus puntos oscuros en cuanto a los derechos laborales, entre otras cuestiones. La prensa de mayor tirada regaló ejemplares para que la gente pudiera leerla antes de ir a votar. Era un volumen jurídico de mucho volumen y muy intrincado, pesado y aburrido, en algunos casos resultaba farragoso hasta para quienes más entendían de ese tipo de lecturas. Yo me lo leí con atención, y guardo mi ejemplar. Hubo diversos artículos que no me convencían de manera grave. Pude usar esta Constitución, que al final la Unión Europea no la aprobó, para los trabajos de filosofía de la asignatura anteriormente mencionada.

Goya (1984, José Gudiol): Otro de los cursos-asignaturas del Tercer Ciclo que escogí fue sobre Goya. Y dada la orientación posible de mi posible doctorado recién comenzado, me puse a conocer a Goya en cuanto a pintor que pintó a las clases trabajadores a la vez que a las dirigentes. Así que me puse a estudiar su obra pictórica, tanto la que hacía por encargos, por trabajo, por ocio propio, la que se veía en público la que era sólo para él o para amigos, la de libretas, la de cuadros, etcétera. El estudio valió un diez sobre diez y fue publicado por partes en esta bitácora (Noticia 362ª, Noticia 363ª, Noticia 364ª y Noticia 365ª). Ha sido muy consultado. Este libro me lo compré en la tienda del Museo del Prado.

Grandes artistas y genios de la pintura: Goya (2004, Alfonso Pérez Sánchez): Este otro me lo compré de un coleccionable de artistas de la pintura, en una papelería que existía debajo de mi casa. Era muy sencillo y simple, pero contenía un vídeo documental que me interesaba y algunas fotografías de obras de Goya que quería tener a mano.

Goya (2002, Mar Sánchez Ramon): Este era un libretito que compré en el Museo del Prado al que tuve que ir varias veces. Era muy sencillo, pero lo interesante era las obras que recogía. A la vez consultaba en la Biblioteca de Filosofía y Letras un voluminoso libro edición de lujo con un análisis muy completo del siglo XVIII en su paso al XIX y la obra de Goya analizada pictórica y biográficamente. Contenía además textos de documentos de archivo de diversos protagonistas en torno a la vida de Goya. Una obra muy valiosa, cuyo título exacto no recuerdo, y que me hubiera sido imposible de adquirir económicamente. Podría valer fácilmente más de cien euros. Era un gran estudio. Pero mientras en biblioteca podía consultar ese tipo de libros, en mis posibilidades podía adquirir estos otros que eran más modestos, también con menos datos en cantidad y calidad.

Pinturas negras (2003, Mariu Mariam): Este también era muy modesto y sencillo y también lo compré en el Museo del Prado, junto a otro que reproducía en un tamaño no facsimil todos los grabados, comentados. Este otro también lo consulté, pero su lectura completa del tirón la realicé años después, lejos de este trabajo. Las pinturas negras marcaban una época del pintor donde cambia la percepción pictórica de quien es el personaje importante a retratar. Es una de las etapas de Goya con más incógnitas, pero con más quiebros interesantes.

La CNT durante el franquismo. Clandestinidad y exilio (1939-1975) (2004, Ángel Herrerín López): Le pregunté a mi buen amigo Julián Vadillo por un libro de Historia que pudiera acercarme a la Historia de la Confederación Nacional del Trabajo posterior a la guerra civil. Primero por curiosidad. Segundo porque desde años anteriores ya venía leyendo y estudiando el movimiento obrero en todas sus vertientes posibles, y ponía especial atención a la Historia Actual, que era a la que me estaba dedicando. Julián me recomendó este libro, que era una tesis doctoral recién salida al mercado y que él ya había leído. Lo leí con total atención descubriendo para mí un mundo totalmente nuevo en la Historia, la trayectoria de este movimiento anarcosindicalista. Ya había leído y conocía de él a  través de las obras generales de la Historia de España, pero ahora el monográfico daba datos no conocidos previamente de esa Historia de exilio, clandestinidad y cárceles. Un trabajo muy completo y valioso que, por otro lado, transversalmente te enseña el procedimiento por parte de las fuerzas del Estado para desmontar organizaciones. Así como la forma de la represión organizada contra las organizaciones en el franquismo. O la desmovilización de las ideas con el acomodamientos en el exilio o la persecución constante. Lo compré en Librería Diógenes. Tiene un lugar importante en mi biblioteca personal concerniente al siglo XX.

Proceso político a la CNT. Historia reciente de la CNT (2004-2005, por Castilla Libre es Anarcosindicalista, órgano de expresión de la Confederación Regional Interior-Centro, CNT-AIT): Se trata de una breve publicación en hoja suelta grapada a modo de suplemento. Lo compré en un puesto de venta ambulante de la CNT en la puerta del campo de fútbol Felipe de Lucas (PIPE), el campo del Avance en Alcalá de Henares, donde en ese momento iba a dar un concierto el grupo psicodélico Sidonie en ferias. Abarcaba la Historia de la CNT desde 1975 hasta avanzado los años 1990, pero se centraba en el caso Scala (un más que posible montaje de atentado de falsa bandera) y en el proceso de división entre lo que siguió siendo CNT y los que formaron la Confederación General del Trabajo (CGT) en los años 1980. Me seguía faltando datos de la Historia de la CNT después del franquismo, pero este suplemento me acercaba algo más.

Crónica de Aragón (1509, Lucio Marineo Sículo): El profesor Floristán, especialista en la Edad Moderna y que ya me había dado clases durante la licenciatura, nos dio un curso-asignatura de Tercer Ciclo dedicado a los procesos nacionales y formativos de identidades durante los siglos XV a XVII. En ese contexto nos mandó leer fuentes primarias de la época y hacer un trabajo de análisis y reflexión. A esas alturas yo ya había leído mucho de nacionalismo e identidades, así como había realizado estudios de psicología de masas. Ya conocía también la teoría de la inteligencia emociona de Goleman, a través de Esther Claudio. Encontré en la biblioteca de Filosofía y Letras un facsimil de la obra de Marineo Sículo para encuadrar el Reino de Aragón como un reino afín y predispuesto a la unión estatal con los Reyes Católicos. Trastocaba su propia Historia medieval y moderna para ponerla al servicio a una reinvención en favor del Reino Hispánico, pero sobre todo en favor de cambiar las ideas de nación y patria para beneficiar al Reino de Aragón y no quedara marginado frente al Reino de Castilla en esa unión.  Aproveché para compararlo además con textos similares del Reino de Navarra y con las teorías y consejos de Maquiavelo en El Príncipe. El trabajo me valió un diez sobre diez y una charla con Floristán que recuerdo con gran cariño, pues este profesor vio en mí, seguía viendo en mí, la posibilidad de atraerme a la investigación de la Edad Moderna, de la que me creía muy capacitado para entenderla y para interpretarla. Pero yo estaba en Historia Actual. No obstante, este trabajo ayudaba a seguir una linea evolutiva con la actualidad, si bien algunos de mis postulados de entonces los he completado y limado, enriquecido, a estas alturas de 2018, es normal, hay más conocimientos acumulados. El título original de esta obra, en todo caso, estaba en latín y era algo más complejo que el de Crónica de Aragón, era De Aragoniae Regibus et eorum rebus gestis libri V (que sería: De los Reyes de Aragón y de sus logros).

Los carlistas (2002, Antonio Manuel Moral Roncal): Era un libro muy breve que creo que compré en la librería que había al lado de la calle de las Escuelas. Roncal era el profesor de una asignatura de Tercer Ciclo que trataba sobre la revolución y la contrarrevolución en el siglo XX. Ahora bien, se centraba más en la contrarrevolución que en la revolución. Roncal tenía un especial interés personal en el carlismo, por lo que había escrito esta pequeña obra que recogía en lineas generales la Historia completa del carlismo desde su nacimiento en el siglo XIX hasta las puertas del siglo XXI. Se analizaba sus postulados, su ultracatolicismo, sus divisiones, sus tendencias y sus etapas históricas, incluidas las guerras. Todas las semanas teníamos que trabajar y hablar un capítulo de libro en sus clases. Junto a estos análisis hicimos otros sobre los contrarrevolucionarios de la Revolución Francesa y de los revolucionarios franceses que fueron reprimidos por los propios revolucionarios en el gobierno al rebasarles a estos por la izquierda con peticiones obreras campesinas. Como sea, aunque ya conocía a fondo el carlismo, ahora estas sesiones monográficas me adentraron más en ese mundillo. El libro me es muy útil como libro de consulta. 

Perfiles de la revolución sandinista (1984, Carlos María Vilas): A los análisis de los carlistas y los contrarrevolucionarios franceses, Roncal sumó que eligiéramos un movimiento revolucionario y su contrarrevolucionario para trabajarlo a fondo. No podíamos repetir movimiento, además, los asignaba él. Me adjudicó el sandinismo nicaragüenses. Yo ya tenía una amplia trayectoria de conocimiento de Historia de Hispanoamérica. Con este libro me adentré en los entresijos del sandinismo de los años 1920-1930, y posteriormente con el de los años 1970-1980, con la contra-nicaragüense como respuesta sostenida por Estados Unidos. Cuando años más tarde los sandinistas volvieron al gobierno y una amiga fue allí como bióloga le hablé sobre lo que se iba a encontrar. No me equivoqué en casi nada. Este movimiento revolucionario es muy peculiar, y tiene cosas que no serían propiamente de izquierdas en otras latitudes, pero hay que comprender la composición cultural de la sociedad en América y su evolución. Además, con estas profundizaciones en Centroamérica, las contrarrevoluciones en Nicaragua, Honduras, Guatemala, Panamá, etcétera, me acerqué a escuchar hablar a Rigoberta Menchú, tal como os trascribí mis notas de aquello en esta bitácora en 2007, Noticia 259ª.

El pensamiento vivo de Sandino (1974, Augusto César Sandino, compilado por Sergio Ramírez): Se trataba de una compilación de textos y reflexiones del mismísimo Sandino. Una mezcla curiosa de ideas socialistas con ideas cristianas, la guerrilla, el nacionalismo, un cierto orgullo racial hispano frente al anglosajón, sentimiento de clase obrera, pero a la vez de respeto a los pequeños propietarios, etcétera. Muy útil para entender que el sandinismo es una extraña mezcla de ideas socialistas con algunas conservadoras de corte de arraigo cultural, como es el catolicismo, y eso teniendo en cuenta que en los orígenes y en los años 1970-1980 tuvieron un corte cercano al comunismo importante. No obstante, la Iglesia apoyó al sandinismo, lo que valió que el Papa Juan Pablo II considerara casi como rebeldes a sus obispos y sacerdotes allí. Pero esto nos ayuda a comprender porqué en el siglo XXI el sandinismo en el poder ha tomado contravertidas decisiones sobre el aborto o sobre las pensiones de jubilación. Ambos libros de Sandino los saqué de la biblioteca de Filosofía y Letras.

Nosotros (escrito en 1920-1921, publicado como libro en 1924, previamente por entregas en un periódico checoslovaco, Yevgueni Zamiatin): Tal como dije en la Noticia 204ª fue uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2005. Lo leí a raíz de la curiosidad que me despertó al investigar sobre utopías y distopías en la asignatura de Tercer Ciclo que dirigía Diez Torres, mi tutor de doctorado. Descubrí a Zamiatin gracias a él, y a otros autores. Leí una gran cantidad de textos y artículos de estos temas, y ya tenía en mi haber una gran cantidad de utopías y distopías leídas, no sólo de corte literaria. Este libro llevaba muchos años descatalogado en España. Su edición más reciente era una edición de los años de la Transición, o bien otra mexicana de la editorial Abraxas, también de los años 1970. La distopía apenas era algo conocido en España, aunque en el resto de Europa y de Norteamérica había hasta enciclopedias, que por cierto también consulté en la biblioteca universitaria. Hice un trabajo que valió un diez sobre diez, muy valorado que intenté publicar sin éxito varias veces, por lo que lo publiqué en dos entregas en el comienzo de esta bitácora en diciembre de 2005, Noticia 2ª y Noticia 3ª. Tuvo éxito, lo que me hace pensar una vez más lo equivocado de los editores en sus presunciones editoriales cuando viene alguien desconocido con algo nuevo. En los pocos años después de aquello se reeditó en España hasta dos veces y con una introducción crítica. Una de esas reediciones tenía a su introductor claramente guiado por mi trabajo, ante mi sospecha lo conté en esta bitácora y él apareció y me reconoció que sí, que me usó de fuente, aunque no había citado fuentes. Me halagó a la vez que me hizo sentir mantenido en la sombra. Visto lo visto, la editorial bien pudiera haber contactado conmigo directamente para hacer esa introducción. Como sea, su trabajo es suyo, el mío es mío. La distopía comenzó a ser más conocida y aparecí citado en Wikipedia y en algunas revistas. Zamiatin era el inventor de la distopía tal como la conocemos, y el término no fue aprobado en español hasta hace muy poco. Orwell había escrito 1984 siguiendo la novela Nosotros, lo había hasta declarado a la prensa, aunque resulta muy evidente si se leen las dos obras. Yo comencé a escribir mi propia distopía, la cual está sin publicar. El libro, como estaba descatalogado en España y lo necesitaba para mi trabajo para Diez-Torres, me lo consiguió El Chico Gris a través de Internet, de una edición libre mexicana. Sus derechos de autor habían caducado y se podía leer gratis. Lo imprimí y lo encuaderné. Esa fue mi primera lectura, que me llenó de sorpresas al descubrir la fuente original de Orwell y alucinarme con un Zamiatin que escribía todo eso en 1920, con una Unión Soviética actuando muy tempranamente en la angustia de un escritor. Además indagué sobre otros autores rusos afectados. Con el tiempo me compré las dos ediciones españolas nuevas que sacaron, en años diferentes, una la compré en Librería Diógenes y la otra en La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Así que tengo tres ediciones diferentes, y la primera, que es simplemente folios encanutados e impresos a ordenador, es la que me descubrió todo este mundo, un mundo alienado, aparentemente feliz, donde todos sus ciudadanos eran vigilados para que no rompieran un orden dado por un gobierno que trastocaba la verdad en otra verdad. Hasta George Lucas se influyó en su primera película THX 1138.

La cueva (1920, Yevgueni Zamiatin): Este era un relato de 1920 de Zamiatin que venía junto a la versión de Nosotros que me imprimí. Se narraba un futuro caótico con un invierno profundo producto de una guerra. Hay quien ha querido ver un relato visionario de un futuro postguerra nuclear, sólo que las armas nucleares, y la misma energía nuclear, no existía en 1920. Pero sí había ocurrido la Primera Guerra Mundial y los grandes cañones. Zamiatin era un genio de lo inquietante de algunas de las posibles dimensiones del futuro de las sociedades dirigidas.

Poeta en New York (escrito en 1929-1930, publicado en 1940, Federico García Lorca): Lo vendían en una edición de tapa blanda del diario El País. Yo ya había leído poemas de este libro, ahora me enfrentaba a él de manera íntegra y con muchas más perspectivas y vivencias para comprenderlo. Años más tarde pude leer una edición censurada durante el franquismo, con cambios sustanciales. Conservo ambos ejemplares. Cuando era más joven sus poemas sueltos me parecían complicadísimos. No es que ahora fueran más fáciles, pero sí que se me ofrecían más fáciles. Me explico. La apertura de mente, la experimentación, el conocimiento de la Historia, de la biografía, de mi propia vida y de la vida, las experiencias, la comparativa con el resto de su obra y con obras de otros autores, en fin, un conjunto de cosas, como por ejemplo el mayor contacto con lo surrealista y su propia visión, me descubrió en este libro un libro maravilloso. Además, un profesor de literatura de bachillerato, como dije ya en su serial correspondiente, al leer mi primer poemario dijo que se me notaba influenciado por este libro de Lorca, pero yo por entonces, 1998, no lo había leído. Quizá por eso tenía curiosidad. Reconozco que de algún modo Lorca y yo tuvimos una visión peculiar, cercana, aunque él es el maestro. 

Ensayo sobre la ceguera (1995, José Saramago): El año anterior había leído la segunda parte de este libro, como dije, la cual me regalaron en mi cumpleaños. Me gustó tanto que me compré la primera parte en la Feria del Libro, no me acuerdo si del Nuevo o bien del Antiguo y de Ocasión. La cosa es que al leerlo encontré que en su parte central había varias decenas de páginas seguidas repetidas de capítulos anteriores. Sin la intención de que me mandaran uno sustituto, ya que lo compré en la caseta de un librero de una feria del libro, escribí a la editorial para decirles que habían cometido un error de impresión. La verdad era que fue más un acto de inocencia de juventud que otra cosa, pero la directora de publicaciones me escribió unas semanas después mandándome un ejemplar nuevo editado correctamente. Me sentí tan contento con este acto que les dí las gracias y desde entonces me siento muy agradecido a esa editorial. El libro era otro gran libro que mezclaba la novela con la filosofía de manera apasionante. Me parecía mejor construido Ensayo sobre la lucidez, pero Ensayo sobre la ceguera también era una metáfora fantástica y maravillosa sobre la sociedad actual. Ambos libros merecen la pena. Empecé a buscar en prensa artículos de Saramago.

Juan Salvador Gaviota (1970, Richard Bach): Este libro es una novelita destinada a un público juvenil con un claro mensaje psicológico básico, al estilo del ya mencionado El caballero de la armadura oxidada, que leí años atrás. En este caso el tema central básicamente es la autorrealización mediante el aprendizaje del vuelo. Esta novela, como la anterior citada, fue un éxito de lectores y de aceptación en las generaciones jóvenes de los años 1970 y 1980, sobre todo pacifistas, y seguía siendo recomendado en los años sucesivos por pedagogos y psicólogos como libros de guía para personas con problemas sociales. Esto era algo que yo ya conocía a través de los estudios de psicología que recibí en los inicios de pedagogía y también en las optativas de Historia. No me llamaba la atención en absoluto. Conocía gente que lo había leído. Este me lo dejó alguien a quien se lo habían recomendado y le había gustado. Quizá es que yo lo leí a una edad ya avanzada, o quizá es que no necesitaba de este mensaje, o quizá es que este tipo de literatura me parecía fácil, no lo sé, no me llegó. Aprecio su ejercicio metafórico y su aceptación social, pero a mí no me llegó especialmente esta historia. No es mal libro, pero no me pareció para tanto como se decía de él.

Dos revolucionarios: Andreu Nin, Joaquín Maurín (1975, Víctor Alba): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Era una rareza en sí mismo que se escribió en el último año de vida de Franco y que pudo entrar en España desde 1976. Su escritor era Víctor Alba, un periodista que era del POUM y había vivido la guerra civil. Así que hablaba con propiedad de las biografías y de las ideas de los fundadores entre el anarquismo y el trotskismo del POUM. La editorial era Hora H, una editorial que duró poco tiempo en la Transición, aunque hizo un importante trabajo en el tardofranquismo por recuperar libros de izquierdas prohibidos por la dictadura, y por dar a conocer en la Transición la Historia reciente con testimonios de primera mano de los vencidos, que era una versión silenciada hasta entonces. De este libro me habló Julián Vadillo y lo encontré de casualidad y barato. Yo me enfrentaba a este libro con amplias lecturas ya de los sucesos de mayo de 1937, del POUM, y con visionados de películas y documentales... Con estas biografías completé una visión más del movimiento obrero, así como de las conspiraciones de Estado. Muy interesante. Rellena una parte de la Historia más delicada de la España reciente. 

Bob Dylan. Crónicas. Volumen 1 (2004, Bob Dylan): Me lo regalaron en mi cumpleaños. Yo me había fijado en el libro, pero para mí era caro. No me lo podía pagar. Dylan firmó un contrato por el cual escribiría su biografía en tres libros. Sólo escribió un tomo, este. En realidad más que autobiografía se trata de unas memorias muy experimentales. Se capta el ambiente del Green Village de New York antes de ser un lugar famoso, y de los artistas y cantautores que por allí desfilaron. Me recordó años más tarde al ambiente vivido en Alcalá de Henares estos años, en concreto al periodo 2015-2016. La películas sirve de base para la película de los hermanos Coen A propósito de Llewyn Davis. Muy poético. Es algo enrevesado de leer si se pretende leer algo cronológico, pero interesante si tratas de abrir la mente a los posibles enlaces mentales de Dylan, ya que salta de un lado a otro.

Prensa y política, el caso de "El Amigo del Pueblo" de Alcalá de Henares (2004, Julián Vadillo): Otro de los artículos que escribió Vadillo investigando para el encuentro de historiadores del Valle del Henares, que se encuentra en su respectivo libro de actas. Este artículo me fue muy útil para dos de mis propias investigaciones años después, una sobre depuración de maestros en Alcalá entre 1939 y 1941, y otra sobre García Gutiérrez, director de ese periódico.

Pactos, acuerdos y uniones entre la CNT y la UGT en Alcalá de Henares durante la República y la guerra civil, 1931-1939 (2002, Julián Vadillo): Este también era otro artículo de investigación para otro encuentro de historiadores del Valle del Henares, también en su libro de actas respectivo. Julián me regaló estas separatas. Esta en concreto es muy jugosa y me desveló varios datos que necesitaba para varias investigaciones de las que participé después, tanto colaborando con Julián, como para mí. Creo que Julián quería acercarme a que me orientara a la investigación del movimiento obrero tras la guerra civil en Alcalá de Henares, pero no estoy seguro de esta afirmación. Me regalaba sus obras por nuestra más pura amistad, y de eso sí estoy seguro. Él trabajaba el movimiento obrero alcalaíno del siglo XIX hasta el fin de la guerra civil.

La UGT en Alcalá de Henares (2003, Julián Vadillo): Y también otro artículo de investigación para otro encuentro más de historiadores del Valle del Henares, igualmente en su libro de actas respectivo. La cosa es que Julián es un pionero de la Historia actual de Alcalá de Henares. Es una referencia obligada. Estos artículos son precedentes claros de su futura tesis doctoral sobre el movimiento obrero en Alcalá de Henares, que revelaba una gran cantidad de sucesos caídos en el olvido o el silencio.

Los campos de concentración de los refugiados españoles en Francia (1939-1945) [Odysèe pour la liberté] (1995, Marie-Claude Rafaneau-Boj): El segundo libro que destaqué en la Noticia 204ª de entre los libros que leí este 2005. En mi búsqueda sobre la España actual para mi posible discurrir por el Tercer Ciclo me encontré con este libro en la biblioteca de Filosofía y Letras. Lo leí porque me apetecía. Mi rumbo hubiera sido el de los cambios sociales en relación al impulso de la cultura popular, en especial la música a mediados de siglo, pero como ya conté se me reorientó al movimiento obrero, y en estas yo seguía intentando ir encaminándolo a una relación social y cultural. Como sea, diversas cuestiones ocurridas, o quizá no ocurridas, en mi tutela doctoral, mientras veía otros tratos a otros alumnos en similares circunstancias, me fue desincentivando. Vi cosas en el comportamiento de la Universidad que no me hacían sentir estar en mi lugar en esa vía formal. Aprecio a la Universidad y hago uso de ella en otros sentidos, pero ya no formal. Comencé a reforzar mi autodidactismo en muchos campos. Con los años he visto que no he sido el único. He conocido a muchas personas que abandonaron el camino por estar desincentivados, y  también personas que habiéndose quedado hablan en privado de todo tipo de vicios y problemas de base del funcionamiento de la Universidad. No es de extrañar algunas de las cosas que este año se han visto en prensa a modo de escándalos. Y aún con todo no perdí el contacto con determinadas cuestiones de la Universidad, pero no como receptor de formación reglada. Como sea, digo, este libro fue escrito desde el revisionismo francés que había comenzado en los años 1990, sobre todo desde el aniversario de 1995, en el que se reconocía que no todos los franceses eran contrarios a las ideas fascistas en la Segunda Guerra Mundial, y se afrontaba el colaboracionismo y el protagonismo de los españoles tanto como víctimas, como fundadores de la resistencia o como libertadores en los ejércitos aliados. El libro era algo muy novedoso sobre el trato que se le dio a los españoles exiliados al final de la guerra civil en suelo francés. Un drama tremendo que explica parte de una de las mitades de España, y por ende: de España en su ser actual. Fue en su día un libro que decía cosas que no se habían dicho apenas. Cosas que habían sido silenciadas en gran parte aunque no del todo. Y a partir de aquí comenzó a ser más de conocimiento común. Era importante que los historiadores franceses, aunque fuera cincuenta años después, abordaran estos temas al fin con seriedad y tratando de no tomar partido patriótico en la narración de los hechos. Era importante sobre todo para los propios franceses. No hay duda de que hubo altavoz de aquellas revisiones que hicieron y fueron un ejemplo para historiadores de otras nacionalidades. De los años 1990 en adelante nos hemos enriquecido mucho a través de afrontar el presente reciente de manera más sincera.

Aullido y otros poemas (1956, Allen Ginsberg): El Chico Gris, cuando me dio la copia gratuita de Zamiatin que cité, me dio de paso otra edición digital gratuita de este libro de poemas del estadounidense Ginsberg. A él le gustó y quería que lo leyera, porque coincidíamos mucho en gustos literarios y porque sacábamos adelante la revista La Botella Vacía. También me lo imprimí en papel y lo encuaderné. Era otro de los poetas malditos. Leí sus poemas enormes y crudos. Ásperos. Tenían un trasfondo social crítico con Estados Unidos y a la vez defensor de sus libertades. Me orientó para un  par de poemas que se me ocurrieron. Era otro nuevo giro de rumbo para mí. Otro enriquecimiento en cuanto a temáticas poéticas y en cuanto a como orientarlas. Libro por otra parte bilingüe, por lo que practiqué mi inglés.

El artículo como arma política. La prensa y el declive de la Restauración (1905-1930) (2001, María Arroyo Cabello): Lo leí sacado no sé si de la biblioteca universitaria o del archivo municipal o del archivo de la Fundación Pablo Iglesias. No recuerdo. Lo cierto es que en breve en mis investigaciones y en mi trayectoria profesional, mi relación con el conocimiento de las publicaciones y sobre todo de las periódicas, así como los asuntos de censura y de política, iban a tener un papel central y relevante. Aquí, por ejemplo, ahondé en el caso del asalto y censura a la revista de humor Cu-Cut por reírse del ejército y la Guerra de África de forma crítica.

Educación y sistema educativo (2005, coordinado por Antonio Monclús, varios autores): Y de los cursos del Tercer Ciclo (predoctorado) en la Universidad de Alcalá salté a preparar el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) en la Universidad Complutense. Aquí intervino otra cuestión de desilusión con el sistema, pero a la vez con la ilusión de poder ser profesor de secundaria. Lo más importante del CAP no parecía la formación que la dejaban a la suerte del alumno, sino tu matriculación y la entrega de un trabajo de unas prácticas cuya realización real era más cosa ética del alumno (no había grandes comprobaciones de que se hacían, yo sí insistí en dar clases y las dí) y un examen. La matriculación era muy cara económicamente, la pagué con lo que me quedaba de mi sueldo de limpiador de un gimnasio y algún otro trabajo breve, como repartidor de propaganda, por ejemplo. Era cara porque te vendían con la matrícula tres libros de pedagogía y de leyes actuales de aquel momento sobre educación. No había clases de preparación del CAP, debías leerte los libros y buscarte las prácticas para realizar el trabajo y el examen en el año siguiente. Los libros los escribían profesores universitarios relacionados con el CAP. De todos modos yo tenía lecturas y libros de pedagogía en casa, que luego regalé a una amiga que terminó siendo educadora social de manera muy provechosa. Este libro pedagógico tenía ideas muy avanzadas y progresistas. Me sentía en sintonía con él. Repasaba los diferentes sistemas legales educativos que había existido en España hasta ese 2005 y se centraba en explicar del porqué y del cómo del sistema que se debía implantar en ese momento. Por supuesto que con todos los cambios que han habido en educación esto ya está desfasado, pero en la base de la motivación progresista de quienes escribieron este libro se recoge bien el espíritu de la educación como formación de la persona, no tanto como evaluación de la persona.

El proceso de enseñanza y aprendizaje (2005, coordinado por Primitivo Sánchez Delgado, varios autores): Este es el segundo libro que leí de los tres que me dieron para preparar el CAP. Este me interesó más aún. Eran libros más bien pesados, aburridos, pero me despertaban un interés. Los leí con atención. Creía en mi formación como profesor de Historia, aunque lo cierto es que la Licenciatura y el CAP no te garantizaban un trabajo. Tras esto había que buscar trabajo, y no lo daban a gente joven en los centros privados y concertados, y en la educación pública había que estudiar más para realizar otro examen, la oposición, con otro temario diferente también a comprar... Todo era, todo es, todo sigue siendo, un gran negocio económico, y no un buen sistema de lograr insertar en el trabajo a quienes se ven formados, preparados y motivados a trabajar en su sector de formación y/o vocación. Las oposiciones, por otro lado, son exámenes que se plantean en España de forma desfasada, al estilo más propio del siglo XIX, y no garantizan la ausencia del fraude y del truco, del amaño o del amiguismo (por ejemplo), como tampoco garantizan el trabajo a los vocacionales, ni a los mejor preparados, ni a los más aptos, que son tres cosas diferentes. En cierto modo este libro habla de esto, aunque sin criticar al sistema de manera directa. Se pone en valor la importancia del auténtico aprendizaje del individuo y su formación como persona, y eso no es algo igual a la equivalencia con notas de evaluación o tasas. Luego están las técnicas y métodos de enseñanza, las experiencias pedagógicas. Leí con atención. Yo daría clases a alumnos de bachillerato y COU al año siguiente, en prácticas. Aún hoy me cruzo con antiguos alumnos que me reconocen por la calle.