domingo, diciembre 09, 2018

NOTICIA 1834ª DESDE EL BAR: CAFÉ ROCK LOUISIANA, 25 AÑOS

Va de aniversarios redondos últimamente. El pasado 28 de noviembre os hablaba de los treinta años que cumplió el bar de rock La Panadería (Noticia 1831ª), era así el segundo bar de rock más antiguo que funciona aún en la ciudad, tras La Gatera, que cumplió sus treinta años en 2013. No sabría decir ahora mismo (salvo que me saquen de dudas) si el tercer bar de rock más antiguo funcionando en la ciudad sería La Ruina, El Tráfico o El Louisiana, pero desde luego lo que sí se decir es que El Louisiana, cuyo nombre completo es Café Rock Louisiana, cumple justamente hoy veinticinco años. Antes de entrar en materia debo decir que otro bar de rock, el Starway Rock Restaurant, cumplió siete años una semana antes de que La Panadería cumpliera treinta años. Están todos estos aniversarios como muy agrupados entre sí, lo sé. 

El Louisiana cumple veinticinco años hoy, aunque han desplazado la celebración al fin de semana del 14 al 15 de diciembre. Era 9 de diciembre de 1993, un día después de los días señalados del puente de la Constitución, cuando este bar abría sus puertas, muchos de sus clientes habituales actuales aún no habían nacido, estaban naciendo o apenas intentaban aprender a andar, hablar o los colores. Y es que si El Louisiana destaca por algo además de por el rock es por haber sabido turnar, renovar y mantener generaciones de adolescentes a los que les gusta el rock. Hay quien dice que ese mantenimiento se debe a que ofrecen comida barata a quien la pide, o a los precios asequibles de cockteleras, combinados y litros para los mayores de edad, o bien a que puedes sentarte cómodamente o estar de pie, o bien jugar al futbolín, una actividad que han ido eliminado muchos bares de Alcalá de Henares junto a los billares, rara avis en nuestras épocas actuales, pero que hasta ayer mismo eran un elemento habitual en muchos locales. Pero obvian una cosa por encima de eso: el lugar es un lugar que te hace sentir cómodo y que te respeta como cliente, y que si te conocen un poquito, te tratan como parte de la casa. Es más, aunque son las generaciones adolescentes las que se van dando el relevo, todos hemos sido adolescentes, todos hemos pasado por El Louisiana, quien más quien menos, y todos, o casi todos, volvemos como golondrinas siendo ya más mayores, puede que una vez al año, dos, o con frecuencia mensual o semanal. Yo mismo por ejemplo tengo por costumbre regresar como mínimo una vez al año como cita obligada: en ferias. Es por una cuestión de momentos entrañables de mi pasado. Pero suelo ir al Louisiana más veces a lo largo del año, aunque sea cierto que no tanto como cuando era adolescente, voy bastante menos, poco, pero voy. Para mí es un buen lugar, y si eres joven y te gusta el rock y el hard rock, ese es un buen lugar. Es un buen lugar para cualquier edad, pero dada su abundancia de gente joven, probablemente si eres joven, además podrás conocer a mucha gente con gustos comunes y vivencias propias de una misma edad, por eso escribo lo de si eres joven y te gusta el rock, ese es un buen lugar para ti, aunque lo sea para cualquier edad en realidad. La juventud, en todo caso, no va en las arrugas de la cara, la juventud se pierde en las arrugas del alma. 

De todos modos, no hay nada más estimulante que trasvasar generaciones y compartir conocimientos y puntos de vista sin vetar de entrada por edad física. La música es una estupenda ayuda para ayudar a acercarnos. Cuando El Louisiana abrió, con todos sus cuadros de carteles, reportajes y fotos de grupos de los años 1960 y 1970 (emblemático siempre el de los Beatles caídos en la lona de un ring de boxeo bajo Cassius Clay -posterior Mohamed Alí-), aún estaban en activo Nirvana. La música grunge era lo más trasgresor del rock del momento, el indie asomaba la cabeza, el heavy metal seguía fuerte con un montón de variantes a cada cual más dura (hard core, trash metal, death metal...), había un revival del rock de los años 1960 que empujó de nuevo al brit-pop y el llamado rock español vivía muy buenas épocas productivas. El rap en esos momentos estaba siendo abandonado en favor del hip-hop y, más allá, el trip-hop, pero con estos en los bares de rock no vendría la conciliación hasta que Cypress Hill dieron el paso de introducir una mezcla de ambos mundos, luego Blur lo consolidaría, sobre todo al dar el paso a Gorillaz. Toda esa música estaba presente en El Louisiana, menos las vertientes más extremadamente duras. Sigue presente. No es raro escuchar aún muchos de los grupos que sonaban en los primeros años del bar. Y como el ambiente sigue más o menos igual, es como un eterno retorno donde sentirte en tus años más jóvenes. 

Así pues, El Louisiana (Ronda de la Pescadería, en Alcalá de Henares), cumple sus veinticinco años, y siempre es un perfecto placer de eterno retorno. Ya sabéis, hoy los cumplen, el próximo fin de semana lo celebran.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, diciembre 06, 2018

NOTICIA 1833ª DESDE EL BAR: A SUS 40 AÑOS, PROCEDAMOS: SEÑORES DE EXTREMA DERECHA, LA CONSTITUCIÓN; CONSTITUCIÓN, LOS SEÑORES DE EXTREMA DERECHA

El Título III de la Constitución española de 1978, que contiene a la vez tres capítulos con los artículos 66 a 93, trata "De las Cortes Generales", donde se constituye el gobierno y su organización, estando presente en este el Senado y sus funciones. El Título V, artículos 108 a 116, volverá sobre las funciones del Senado en tanto en cuanto las "Relaciones entre el gobierno y las Cortes Generales". El Título VII, artículos 128 a 136, volverá a hablar sobre el Senado en lo relativo a organizarnos en la "Economía y Hacienda". El Título VIII, con tres capítulos, artículos 137 a 158, tratará de la "Organización Territorial del Estado", donde los españoles decidimos organizarnos en Comunidades Autónomas. El Título IX, artículos 159 a 165, está dedicado a la constitución de un "Tribunal Constitucional", para garantizar el orden democrático en el que nos hemos constituido, este tribunal es una recuperación de uno análogo que existía en la Segunda República y anulado por la dictadura, el Tribunal de Garantías Constitucionales, nacido a la vez fijándose en el que existía en la Tercera República Francesa. A todo esto sumemos los artículos que recogen derechos fundamentales en torno a la mujer, el ser de izquierdas o los inmigrantes, como el artículo 6, el artículo 7, el artículo 9, el artículo 10, el artículo 11, el artículo 13, el artículo 14, el artículo16, el artículo 28, el artículo 41, el artículo 42 y otros varios que según los casos podrían verse afectados si tuviera implicadas su agresión cuestiones sexuales, étnicas, religiosas, ideológicas, de integridad física y/o jurídica, etcétera. 

Total, más o menos directamente 84 artículos de una Constitución de 169, y cuatro Títulos, de una Constitución compuesta en diez Títulos, han sido señalados por el partido político de ultraderecha Vox para ser eliminados, pero según el actual líder del Partido Popular, Pablo Casado, Vox es constitucional y Podemos, no... Bien es cierto que Podemos ha declarado más de una vez que quieren que España sea una República, por lo que habría que cambiar la Constitución de 1978, pero Podemos no ha señalado la anulación de partes de la Constitución fundamentales para que exista una democracia, es más, juega acorde a las normas del juego de 1978, a pesar de que se queje de la misma. Por mucho que PP, PSOE y Ciudadanos digan que Podemos no es constitucionalista, lo cierto es que se comporta más constitucionalmente que ellos. Recordemos que PSOE y PP, aunque usando las normas recogidas en la Constitución, tuvieron una actuación de dudosa calidad democrática al no consultar a los ciudadanos para cambiar la Constitución a su antojo en 1992 (artículo 13) y en 2011 (artículo 135). Mientras que Ciudadanos tampoco se queda corto cada vez que se toca el tema autonomía frente a centralismo. 

Hay que anotar algo que (hagamos la broma) es "vox populi" a fecha de hoy a menos de una semana de los resultados electorales de Andalucía, Vox ha ganado diputados en esa Comunidad Autónoma, siendo la primera en tener representantes de ultraderecha en España, aunque ya había varios municipios con concejales de ultraderecha desde hace un par de legislaturas. PSOE y Adelante Andalucía (donde se encuadran Podemos e IU) no suman lo suficiente para formar gobierno si los tres partidos de derechas con representación se unen (PP, Ciudadanos y Vox), aunque también es cierto que PSOE de Andalucía y Adelante Andalucía no se pueden ni ver entre sí.

Si atendemos a Vox, la mitad o más de la mitad de los artículos de la Constitución hay que eliminarlos, y casi la mitad de sus Títulos. Pero nada, que el PP dice que Vox son constitucionalistas. 

El PP de Pablo Casado ha virado a una derecha más al descubierto en postulados de ultraderecha que anteriores líderes del PP no se atrevieron a mostrar tan a las claras. Mientras que el PP de Aznar llegó a condenar a la dictadura de Franco de manera formal, el de Pablo Casado se negaba a hacerlo en el Senado con motivo de la tramitación política de la exhumación de Franco del Valle de los Caídos. Ha llegado a afirmar que hay que ilegalizar a los partidos comunistas. Su última frase es insinuar la ilegalización de Podemos por anticonstitucionalista, como guiño a Vox para gobernar en Andalucía, aunque algunos de los líderes del PP no vean tan claro esto de irse tan cerca a terreno de Vox. Vox por su parte ha culpado al PSOE de la guerra civil, dando una vuelta de tuerca de fragante falsificación de la Historia. Si hacemos caso al PP y a Vox sobre los males de la izquierda y la ilegalización de comunistas y socialistas  en nombre de salvaguardar la Constitución, no sólo se estaría actuando contra el mismo orden constitucional de 1978, es que además se cometería el tremendo juego de falsedad teatral al ignorar que ese orden de 1978 contó con siete padres constitucionales portavoces de sus respectivos grupos políticos votados en 1977 por los españoles, y que de estos siete padres uno era del PSOE, otro era del PCE y otro era de Minoría Catalana (compuesta por ERC, PSC, CDC, UDC y EDC), este último fue gracias a que el PSOE cedió uno de los dos posibles que podía tener él mismo por los resultados electorales para que los nacionalistas también pudieran ayudar a confeccionar la nueva Constitución de una manera conveniente para todos. AP, partido que sería el fundamental para la coalición PP que se creó más tarde, sólo tenía un representante. O en otras palabras, de siete padres constitucionales, tres pertenecían a la izquierda y de esos tres, por visión de Estado, el PSOE cedió un puesto a los catalanistas. Otros tres eran políticos de centro y tan sólo uno era de derechas... y de una derecha (AP) fundada por ministros de Franco muy recientes, como fueron Arias Navarro y Fraga (ver Noticia 1639ª, con foto incluida con ellos en esos años).

Es curioso el siempre usado argumento por la derecha de los últimos años acerca de que Podemos era ultraizquierda y que era vergonzoso que se gobernara con ellos, mientras ellos se autodefinían gentes de centro. Ahora está Vox presente y ya no parece que el extremismo les importe... el de derechas, claro. De hecho, hay quien del PP han dejado claro que serían bienvenidos los votos de Vox para lograr el gobierno de Andalucía. A pesar de las declaraciones de Vox sobre violaciones en grupo a una oponente de izquierda, mensajes homófobos, mensajes xenófobos y mensajes misóginos mezclados con todo tipo de mensajes contra el orden constitucional vigente. Del mismo modo que durante tantos años defendieron que debían ganar los partidos más votados, y que lo demás eran uniones de perdedores, poco menos que golpes de Estado. Yo más de una vez he razonado que la democracia es también el poder crear coaliciones y alianzas, pero en este momento, que sigo en el mismo sitio, toca tirar de las orejas a PP y a Ciudadanos, ya que han calentado la cabeza a muchos españoles contra todo ello pero ahora no parece que quieran que gobierne el partido más votado (PSOE) y que además ya no parece que vean mal que haya coaliciones o asociaciones y pactos de gobierno o de investidura, o como ellos dirían: una unión de perdedores para alcanzar el poder a toda costa, ¿no es así como ellos se expresaban? ¿Se darán cuenta ahora los votantes de derechas de las falsedades argumentales de sus líderes? No querrán ni pensarlas. Porque otra falsedad era decir que los tripartitos (hasta ahora dados por partidos de izquierda y cercanos) eran lo peor de lo peor para un gobierno... pero ellos plantean en Andalucía un tripartito: PP, Ciudadanos y Vox. ¿Es que un tripartito no era lo peor de lo peor para gobernar? ¿Es que quieren lo peor de lo peor para Andalucía? Y si no es lo peor de lo peor, ¿no debieran reconocer honestamente que han mentido, manipulado y tergiversado en una infinidad de ocasiones a lo largo de estos años?

En todo caso, el argumentario de Pablo Casado desde que se hizo con la dirección del PP este verano ha sido: refugio en el rey (decía que digamos "viva el rey" en todos los actos de nuestra vida), refugio en la bandera como emblema y símbolo nacional (que colguemos banderas en nuestras ventanas y balcones, decía), y el peligro comunista e independentista como disolventes de la identidad española, por consiguiente del pueblo español. ¿No os suena? Un pueblo, una nación, un líder. ¿No os suena este discurso?

Vox ha llegado hasta donde ha llegado por muchas razones, incluidos los errores de la izquierda española tan ensimismada en sí misma como partidos que se han olvidado de las aspiraciones de los que creen en la izquierda para poder avanzar en sus vidas y como sociedad, pero no olvidemos que los ambientes han sido caldeados también por los que no son de izquierdas. Vox lleva muchos años en la vida española, pero ha levantado vuelo ahora, coincidiendo con el calentamiento general a la derecha del PP, un PP rechazado por su propia corrupción y que pudo ser fagocitado por Ciudadanos. ¿Vox avivado para frenar el ascenso de Ciudadanos y acomodar más levemente el batacazo del PP? El periodismo también ha jugado un papel en todo esto como generadores de opinión, no lo olvidemos. Muchos noticiarios no eran noticiarios, eran otra cosa. Sólo hay que analizar sus formatos, sus contenidos y sus anuncios. ¿Quiénes eran Vox antes de su encuentro en Vistalegre tan mostrado por televisiones y prensa escrita? Cuatro gatos que maullaban y uno de ellos, tuerto. Ahora encumbrados con doce diputados en Andalucía tienen un acceso a ingresos y a publicidad de sus actos que puede hacer que crezcan más.

Luego tenemos el mal digerir de la derecha de un gobierno de la izquierda. Vamos a obviar que en 1923 las Juntas Militares dieron un golpe de Estado en favor de Miguel Primo de Rivera con la excusa de salvaguardar España de los republicanos y los socialistas, obviemos las elecciones de 1933 cuando el Partido Radical y la CEDA frenaron y trataron de revertir todas las reformas puestas en marcha por la izquierda desde 1931, lo que llevó a la huelga de 1934 y la posterior ilegalización de toda ella por parte de ese gobierno de derechas, obviemos lo mal que se digirió la victoria electoral del Frente Popular en febrero de 1936 y el golpe de Estado derivado en guerra civil y dictadura en 1936. Pensemos en el nerviosismo de 1976-1978 donde grupos de ultraderecha y hasta la policía disparaban contra obreros, abogados y estudiantes. Pensemos que Adolfo Suárez fue mal visto por la derecha cuando legalizó al PCE, aprobó el divorcio, creó las autonomías... Fue forzado a su dimisión en 1981, se hizo cargo del gobierno Calvo Sotelo y se trató de dar otro golpe de Estado el 23 de febrero de 1981, se dice ahora que por el terrorismo de ETA, pero en realidad tenía peso el avance más que evidente de un posible gobierno de izquierdas. Luego el gobierno del PSOE de 1982 a 1996 fue tratado por AP primero, y por PP después, como si fuera un gobierno antidemocrático por su larga duración por ser elegido siempre en las urnas. Como este argumento no funcionaba, se le acusó al presidente de estar detrás de los terroristas del GAL. Estaban ministros y gente de los cuerpos de seguridad del Estado, algunos provenientes de las estructuras de la dictadura que se dedicaron a la misma guerra sucia. Como sea, cuando el PP ganó las elecciones en 1996 se dijo que en ese momento sí había terminado al fin la Transición y al fin había democracia, simplemente porque ya gobernaban ellos. Revisad hemeroteca y comprobadlo, no me invento nada. Cuando el PP perdió las elecciones en 2004, a pesar de que fue en las circunstancias delicadas del atentado del 11M, había varias encuestas que apuntaban a que podía ocurrir esa derrota, pero ellos estuvieron varios años sosteniendo la idea de que era un golpe de Estado encubierto del PSOE, un complot, que si no fue Al-Qaeda, que si fue ETA en connivencia con la izquierda. Revisad hemeroteca. En 2008 empezaron a dejar de usar ese argumento, pero tras recuperar el gobierno en 2011, acusaban de golpistas y comunistas a todo el 15M, a Podemos y a decir que el PSOE estaba detrás, por golpistas ¿...? Revisad hemeroteca. Cuando al gobierno Rajoy comenzaron a sacarle casos de corrupción, dijeron que era un complot, que era el PSOE, y cuando en 2015 fue imposible formar gobierno, de nuevo que si anticonstitucionales y golpistas, socialistas, etcétera como acusaciones contra Podemos y PSOE. Y llegando a este 2018, con la moción de censura del PSOE y el acceso al poder de estos, se vuelve al argumento de siempre: golpe de Estado, dictadura, etcétera... como si una moción de censura no fuera algo constitucional y una herramienta de la democracia. Se alentó la idea de que a Pedro Sánchez no lo votaron, cuando en realidad todos y cada uno de los miembros de las Cámaras de representación del gobierno han salido de los votos de los ciudadanos. No se vota a presidentes, se vota a partidos y listas. El Rey elige al presidente de entre el que le proponen las Cortes, son las Cortes quienes votan al presidente. Todo estaba en orden. Pero se ha alimentado y se alimenta esa visión de golpismo cuando gobierna la izquierda... y el remate vino este otoño cuando Pablo Casado en una sesión de control al gobierno acusó al PSOE de ser cómplice de un supuesto golpe de Estado en Cataluña por parte de los independentistas. Resumen: si no gobierna el PP y gobierna la izquierda es antidemocrático dentro de las ideas que lanzan a los ciudadanos la derecha española. El PP y Ciudadanos han jugado con fuego con estos argumentos, y los ciudadanos ante esto, quizá les resulta más fácil irse al original que defiende estas ideas desde siempre: aquellos que nunca negaron su pertenencia a ultraderecha.

No es anecdótico que por lo general una gran parte de la derecha española siga usando viejos términos para el periodo histórico de la guerra civil y la dictadura de Franco, a pesar de las recomendaciones de los historiadores y analistas políticos. Siguen denominando bando nacional al golpista de Mola, Franco y Goded, y "Rojo" al bando republicano, leal al gobierno y la Constitución establecidos. Realmente todos luchaban por España, aunque con una idea diferente para ella. Tampoco era la misma la idea de la nación, ni la propaganda que hacían de ella y de su Historia. Del mismo modo que no todos los republicanos eran "rojos" (término inicialmente peyorativo hacia los comunistas), porque había tal variedad de opciones políticas y sociales en la República que esa denominación, aparte de peyorativa, es falsa. Desde republicanos leales al gobierno siendo de derechas a sindicalistas anarquistas, los había de todas las ideas. No eran todos comunistas. Pero la denominación "rojo" por parte de los golpistas era fácil de extender dados los acontecimientos bélicos y dado un cierto lenguaje agresivo importado de la Alemania nazi y la Italia fascista para identificar enemigos en un "o todo o nada, o conmigo o contra mí". Baste repasar las leyes de Burgos del momento o los textos de los diferentes grupos golpistas (no eran unitarios, tampoco: borbónicos alfonsinos, borbónicos juanistas, borbónicos carlistas, falangistas, pronazis, cedistas, liberales, católicos, franquistas...). Era parte de una forma de propagar ideas o emociones en la época, tal como se estaba haciendo en Centroeuropa, propaganda que había conocido bien el asesinado Calvo Sotelo o el cuñado de Franco, Serrano Suñer. En esa propaganda se alimentó la idea de que la "Cruzada" (término reutilizado junto al de "Reconquista" por Vox actualmente) se libraba contra los "rojos" porque suponían además una invasión extranjera a España (los soviéticos, que ayudaban a la República). Esta idea se prolongó durante la dictadura con las leyes de censura, muy interesante leer sus textos y los informes de censura guardados en los archivos. Incluso las formas políticas francesas y estadounidenses eran consideradas antiespañolas e invasoras. Dado que la República no se cerraba públicamente a un espíritu internacional, el bando franquista optó por autodenominarse "los nacionales", como defensores de la nación y apoyándose en las ideas de que España sola se defendía como nación. No era tanto así, si a la República la apoyó la URSS y México y algunas gentes de Francia y Estados Unidos, a Franco le apoyaron Alemania, Italia, Portugal, Vaticano y Marruecos, y posteriormente le echó otra mano Argentina acabada la guerra. El bando nacional no era tan nacional, y el bando republicano no era tan todos rojos, en esto último es clásico citar ya a los democristianos del Partido Nacionalista Vasco. Pero esa propaganda caló incluso en la época, y aunque durante la guerra los republicanos también sostenían defender la nación, ellos  usaron también de este término de "nacionales" aunque ellos se llamaban los "leales" y no los "rojos", un error para el largo plazo, pues aún dura en las mentes lo de "nacionales" para unos y no lo de "leales" para otros, sino lo de "rojos". Seguimos pues dentro de esa propaganda, tan efectiva, parece ser, tras más de ochenta años.

PP y Ciudadanos votaron en marzo (aún con el PP en el gobierno) en la Mesa del Congreso para vetar la reforma de la Ley de Memoria Histórica, por lo que no se pudo avanzar en la localización, identificación y exhumación de cien mil personas ejecutadas por el franquismo entre la guerra y la dictadura. En noviembre, ya con el PSOE en el gobierno, PP y Ciudadanos se abstuvieron en el Senado en la ley para exhumar los restos de Franco y de José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos. El PP fue más allá, sugirió, una vez más, que se deberían prohibir los partidos comunistas en España. Luego trató de suavizarlo en días posteriores, aunque no tenía arreglo aquellas frases, menos cuando, ante los resultados electorales en Andalucía, volvieron sobre la misma idea sugerida, nunca afirmada directamente, como guiño a Vox. Vox, entretanto, negaba que el franquismo hubiera sido una dictadura, y culpaba al PSOE de la guerra. Abascal, líder de Vox, sostenía sobre la Ley de Memoria Histórica que: «Las leyes totalitarias que dicen a los españoles lo que pensar sobre el pasado son injustas. La única doctrina que tenemos sobre la historia es la de la libertad», por lo que aspira a eliminarla. Aunque claro está, la libertad, tal como escribía el periodista conservador y católico Manuel Fernández Areal en su libro La libertad de prensa en España, la libertad había cambiado como sujeto a entender y se debía entender en el sentido que la entendiese el gobierno. Tal libro se escribió en 1968, fue secuestrado por el gobierno de Franco y censurado, no se publicó hasta 1971 y no sin que antes tal periodista pasara por varios tribunales por publicaciones como esta y en su periódico. Fernández Areal dejaba claro que la libertad tal como la entendía la ultraderecha era una farsa, no existía. Lo que le aconteció lo demostró. Sin embargo, Pablo Casado, líder del PP actual, se apresuró a defender una idea que lleva defendiendo y urdiendo hace meses: eliminar la Ley de Memoria Histórica si llega a gobernar, para sustituirla por otra que se llamaría Ley de Conciliación. Con eso quedaría paralizada toda eliminación de la exaltación del franquismo, como son los nombres de los callejeros, el mausoleo de Franco o las diversas cruces de los caídos que abundan por España ensalzando a los muertos franquistas durante la guerra cuyos nombres se repiten a veces como asesinados en diversas poblaciones a la vez (curioso esto de poder ser matado varias veces, pero es que resultaba que el franquismo daba aportaciones económicas y trabajos a las familias de estas personas, cuantas más veces estuviera en una placa su nombre, más oportunidades de recibir dinero, en una España muy necesitada y donde la clase media católica salió de la guerra arruinada y habiendo ganado tan sólo miseria y rencor a "los rojos"). Quedarían también paradas las ayudas para exhumar represaliados republicanos enterrados en cunetas y sin identificar, cosa que ya de por sí hizo el gobierno Rajoy y que sólo se pudo continuar por la pervivencia de la ley y el dinero de asociaciones y particulares. Casado se excusa en la idea de que desde 1977/1978 se había dado ya oportunidades y dinero para hacer esto, pero es un argumento falso. Partimos de la idea del miedo de los familiares a remover el pasado teniendo tan cerca la dictadura y al 23F en 1981. Partimos de que si incluso hoy día no sabemos muy bien dónde está cada uno enterrado, menos entonces, faltan medios y faltaban más entonces. Partimos de que se pedían una serie de documentos para acceder a ayudas que no existían bien porque por miedo a la represión se destruyeran, bien porque al entrar los franquistas en los municipios quemaran archivos y ejecutaran archiveros (ocurrió), bien porque son documentos clasificados que no se pueden consultar, bien porque los procesos sumarísimos se hacían sin garantías jurídicas y en bloques de personas, bien porque hubo ejecuciones extrajudiciales, etcétera. Además, los represaliados franquistas fueron localizados, identificados, exhumados y enterrados dignamente entre 1939 y los siguientes años 1940 más cercanos. Mientras que los represaliados republicanos a fecha de 2018 siguen esperando en su gran mayoría todo eso. ¿Puede haber conciliación sin reparación? ¿Y puede haber reparación sin memoria de lo que hay que reparar? Pero de esto ya hablé en Noticia 1815ª: "Franco saldrá de la tumba", título que escribí con sentido del humor negro y que no parece equivocado en la realidad que iba a ocurrir entre la derecha española.

Pero no nos perdamos mucho. La crisis ha arramplado con trabajos, condiciones de trabajo y sueldos. No se ha dado soluciones a todo esto. El PP de Rajoy comenzó en 2012 una serie de reformas y recortes muy duras, hizo retroceder el Estado del Bienestar en España. La gente buscó amparo en la izquierda nueva, pero apareció Podemos, se presentó a sí mismo como heredero de la protesta del 15M, no siendo exactamente así, y luego se enredó en su propia burocracia y movimientos confederales, en una España no acostumbrada a lo que es una confederación. Por no hablar de las salidas de tono de algunos líderes de Podemos o de los aparentes saltos en las normas de juego en sus propios procesos internos. No hubo satisfacción a las necesidades de la gente. La gente se fijó en Ciudadanos, un partido ultraliberal y nacionalista (nacionalismo español). El PP, muy corrupto y con sus familias liberales, democristianas y ultraliberales en pelea interna, iba perdiendo fuelle, aunque se veía fuerte a sí mismo en intención de voto. El PSOE se encuentra entregadísimo a la causa liberal dictada por la Unión Europea, y no a su ideal socialdemócrata y su Historia. Mucha gente reconoce en el PSOE el mal de sus males. Si en algún momento se pudo recuperar, puede que fuese justo tras la moción de censura. En todo caso, mantener a Susana Díaz en Andalucía fue un tanto quijotesco, ya que aunque entre los andaluces con carnet de PSOE cosecha votos, ¿cómo no vieron que entre los simpatizantes sin carnet iba a la baja desde que en 2017 trató de apear a Pedro Sánchez vía golpe de efecto cainita en el partido?

Mientras PSOE y Podemos y sus coaliciones van a la baja o se defienden en algunas zonas, incapaces de dar las respuestas reales que se esperan de ellos, tal como el Partido Socialista de Portugal sí ha logrado hacerlo en su tierra desoyendo las recomendaciones liberales de Alemania, la derecha se dividía, pero crecía. Se inflaba Ciudadanos, se desinflaba PP, pero juntos crecían. Por medio: el asunto catalán, donde a los democristianos catalanes les salió los republicanos burgueses y los socialistas nacionalistas. Y lo de Cataluña ha tenido que hacer tomar posturas incómodas para todos. Y de este modo crecieron los ataques a la izquierda y al gobierno de izquierdas con total irresponsabilidad política, como pirómanos... y al llevar los argumentos al extremo y la acusación, los pequeños partidos de extrema derecha se alimentaron de rebote. De repente, los argumentos de Vox contra los inmigrantes cobraron sentido para algunos en su miseria laboral. De repente, los intentos de cambio social de la izquierda, por ejemplo en el mundo femenino, creó una reacción ultra en la derecha no sólo negando realidades, sino atacando a quienes querían cambios. De repente el Senado sobra... ¡Un momento! Yo advertí montones de veces a quienes me quisieron oír sobre este tema de que ir contra el Senado era atacar la democracia... vaya... parece que hoy muchos de los que me llevaban la contraria, ven como realmente los politólogos reafirman que la ultraderecha ataca al Senado. Y es que no lo olvidemos: irresponsablemente durante el 15M hubo quienes alimentaron en las asambleas populares la nada meditada idea de acabar con el Senado bajo la excusa de que eran muchos cargos políticos que mantener o que no servía para nada. El Senado quizá necesita reforma, pero no debe desaparecer. Desde la Revolución Francesa del siglo XVIII el Senado fue ideado como un contrapoder al Congreso para que las leyes que se elaboran puedan ser moldeadas por todos los partidos, o al menos los principales, y por los territorios, garantizando así un gobierno y administración plural del Estado y no monopolizada por un sólo partido o por el gobierno ministerial mismo. 

Y luego tenemos el asunto del Tribunal Constitucional. Si hay interés en eliminar este tribunal es porque no interesa que se controle la calidad constitucional y democrática de las decisiones que se tomen en el acto de gobernar. 

Así llegamos a este cuarenta aniversario constitucional, cosechando más anomalías de las ya cosechadas desde 2011, con cosas no vistas antes en el orden español. Dicen algunos periodistas y políticos que la llegada de Vox al poder andaluz responde a la llegada de la ultraderecha a otros lugares de la Unión Europea y Estados Unidos. Una vez más: una visión ciega que busca el amparo en donde no lo hay. Lo que pase en Baviera, poco importa al votante de calle en Almería. Lo que pase en Ohio poco importa en Écija. El que ha votado en El Ejido, no ha votado pensando en el orden constitucional en Palafrugell. Me atrevería a decir todo esto. Y en todo caso, estos periodistas y políticos, ¿qué nos vienen a decir con ese argumento? ¿Ya somos europeos?

Pienso también en la gran crisis del sistema. Los partidos políticos no responden a las necesidades inmediatas de los ciudadanos y se enzarzan entre ellos, a menudo por cuestiones de orden interno ideológico. El asunto catalán monopoliza todas las agendas, mientras que las agendas de los ciudadanos es salir adelante con escasez de trabajo y sueldo. La corrupción ha llenado de cáncer todas las instituciones públicas y privadas. La justicia reconoce culpables, pero no les aplica las sentencias que se esperan. No sólo políticos y banqueros se ven libres o casi libres, se puede ver a grupos de violadores caminar por las calles sin problema tras pasar por los tribunales, y se ve cómo los bancos son culpables de prácticas abusivas pero se condena a la víctima a seguir pagando el dinero de la práctica abusiva. PP y PSOE parecen pelearse entre sí en nombre de los intereses de los ciudadanos, pero a la hora de la verdad en los temas clave siempre pactan bajo la mesa como en los peores tiempos del turnismo de partidos en los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII. Monarquía y sindicatos también están señalados con  el dedo de haber metido la mano donde no se debe meter la mano. La prensa tergiversa y da medias verdades, cuando no: censura, y es señalada por entidades internacionales como una prensa poco fiable. Humoristas y cantantes perseguidos por los jueces tras ser señalados por ciudadanos o por la Iglesia sin respeto a la libertad de expresión mientras hay una aparente impunidad de auténticos delitos. Una banca rescatada con dinero público que no devolverá mientras faltan recursos en Sanidad, Educación, transporte, pueblos y familias. El sistema, en fin, está muy agotado. ¿Alguien creía de verdad que no pasaría factura nunca, que la resistencia democrática era eterna? ¿Es que los políticos españoles no pasean por los bares de barrio? ¿En qué universo paralelo viven?

¿Hemos llegado al punto en el que media España debe acusar a la otra media? ¿Media España ha de helar el corazón a la otra mitad, como escribió Antonio Machado?

Y aún así, tengo que recordar que los doce diputados de Vox se deben a un sistema electoral que los ha premiado. Con otra forma de contabilizar los votos de un modo más justo, no hubieran llegado a tanto. La alta abstención, auténtica ganadora de las elecciones andaluzas, es lo que ha elevado su proporción de escaños. Y eso me da esperanza. Cuatrocientos mil votantes andaluces de Vox de entre ocho millones cuatrocientos nueve mil andaluces, son pocos andaluces. Bastantes, pero pocos. La gente está hastiada y no ha votado, no ha encontrado opciones... y han sido más los que han preferido no votar que votar a la extrema derecha. No. No tienen tantos apoyos como aparentan. El peligro no está en sus votos, si no en la utilización mediática de estos, y en el uso interesado que puedan tener PP y Ciudadanos de los diputados de Vox y la asunción de argumentos similares a los de Vox creyendo ir así en la dirección correcta de sus simpatizantes de derechas. ¿Dónde queda su autoproclamado centro político, que poco de centro tenía?

Pensemos además en la comparativa de la llamada extrema izquierda y la llamada extrema derecha. Mientras unos hablan de referéndums, de sueldo mínimo, de igualdad de género, de derechos civiles varios, de la República e incluso de federación, de construcción transversal del poder, de limitaciones y control a la banca, etcétera, otros hablan de reconquista de España, de expulsión de inmigrantes, de eliminación de derechos adquiridos por los homosexuales, de eliminación de instituciones democráticas como son las autonomías, el Senado y el Tribunal Constitucional, de eliminación de partes sustanciales de las leyes en torno a la mujer de estos últimos años, de centralización del poder, de jerarquización vertical del poder o de reforzamiento de la banca. Dentro de estos dos parámetros alejados entre sí muy mucho, están estos cuarenta años de Constitución que celebramos estos días con dos reyes, uno en activo y otro emérito.


Quiero fijarme hoy en el artículo 18:

1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.
3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

Sólo ya con el artículo 18.1 tenemos mucho que reflexionar cuando estamos entrando por las puertas en las que todos los partidos políticos del Parlamento actual han votado a favor de que el gobierno pueda espiar todas nuestras consultas informativas públicas por Internet, y nuestras publicaciones, a fin de mandarnos a nuestros teléfonos móviles propaganda electoral acorde con nuestra tendencia política. El secreto de la opción política, también recogido como derecho constitucional, queda en entredicho. El de la intimidad queda vulnerado. El artículo 18.4 queda ninguneado. El 18.3, ignorado. El 18.2, en forma metafórica, obviado como algo volátil. Y a todo esto, esa recogida por parte del gobierno, al margen de que al personalizarte la información política a recibir, impidiendo o dificultando su contraste o su ampliación de forma tan automática como la que se propone, esa recogida de datos, digo, sobre tus afinidades políticas y tus intereses sociales, hace que el gobierno nos tenga expedientados según nuestras ideas políticas, y eso, que se presenta hoy como algo aparentemente inofensivo para mandar publicidad política, es en realidad algo suma y seriamente peligroso, más aún cuando uno de los grandes partidos de la oposición, PP, se plantea ilegalizar partidos "rojos", intuyo que también sindicatos y asociaciones que no sean dóciles, y más aún cuando partidos como Vox van en ascenso patrimonializando una idea identitaria de España que no cuadra con la idea de España de sus oponentes.

Cuarenta años de Constitución. Hasta el rey Felipe VI habla de su reforma. Pero el problema es de sistema y parece que empieza a ser de sociedad por falta de respuestas.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, diciembre 01, 2018

NOTICIA 1832ª DESDE EL BAR: 20 AÑOS PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

El 2 de diciembre de 1998 la UNESCO nombró a Alcalá de Henares Patrimonio de la Humanidad. Gobernaba en la ciudad el Partido Popular con Bartolomé González de alcalde. Culminaba hasta ese momento todos los esfuerzos por conservar y recuperar el patrimonio de la ciudad que se habían iniciado por parte de los gobiernos municipales habidos así como de diversas asociaciones, como por ejemplo la Sociedad de Condueños, otras administraciones, como las relativas a Cultura y Bellas Artes en el gobierno central o incluso diversos ministerios dedicados al ejército, y gracias también a  la Universidad de Alcala (UAH) fundada en 1977, desde que en 1836 el gobierno central se llevara a la capital la Universidad Complutense. Con ese motivo mañana domingo se cumplen veinte años exactos y la ciudad se ha llenado de actos conmemorativos y de celebración. Yo mismo le he dedicado espacio en Las notas de los cíclopes libreros con la reseña del libro que en el mismo 1998 publicó la UAH sobre la construcción de la fachada del Colegio Mayor de San Ildefonso en el siglo XVI (la Universidad cisneriana), y ahora mismo pongo a disposición del mismo evento Noticias de un espía en el bar.

El camino no terminó obviamente en 1998, es un camino vivo que se sigue andando y que busca su dimensión cultural más allá de la arquitectónica. Quizá a veinte años pasados si hay que sacarle pegas a todo lo vivido desde entonces, pues felicitaciones y alabanzas hay y habrá muchas estos días, habría que anotar que se ha dedicado y se dedica mucho dinero y muchos esfuerzos a una parte del distrito centro de la ciudad, por aquello del pasado centenario y milenario, pero se ha despistado en muchas ocasiones atender las necesidades de las personas que vivimos en la ciudad en distritos y barrios que no son el central. Aparte de la obsesión por políticas culturales que han confundido lo cultural con lo turístico y lo histórico con lo turístico y lo social con lo turístico. De este modo una forma de vivir de los alcalaínos se ha dejado de lado y apartado para dar preferencia a todo lo que fuera, por así decirlo, comercializable. Un posible ejemplo: el abuso del uso del espacio público para el uso privado de los bares, así como el desplazamiento y cierre de bares de toda la vida con su ambiente tertuliano para poner innumerables bares de tapas y heladerías impersonales y de franquicia que, encima, ni siquiera ponen de tapa lo que realmente se elaboraba y ponía en Alcalá (para eso hay que ir a los barrios no turísticos), para ende, el precio está excesivamente elevado en estos años y también hay que salir del centro para pagar un precio razonable. Uno puede creer que el cierre de un bar de toda la vida en el centro de la ciudad es un asunto privado donde la intervención de la administración pública no tiene nada que hacer, pero no es así: desde normativas que prohiben la apertura de nuevos bares a aplicaciones de otras normativas de forma dura (vía policía visitando los locales y multas) que hacen imposible la viabilidad del negocio. O la aplicación y elevación de tasas. Cosas que, por otra parte, no parece que en estos años se haya dado por igual a todos los negocios de bar de la Calle Mayor, por ejemplo. Pero este es sólo un análisis. Podrían haber más y con todo tipo de cuestiones.

Tenemos por otro lado esa queja común de todas las ciudades Patrimonio de la Humanidad que tiene España sobre que el gobierno central no les aporta un presupuesto especial para ellas, aunque sí les pide que mantengan X cuestiones que las mantiene como Patrimonio de la Humanidad. Por ello mismo ocurre que en todas estas ciudades se da un mismo problema: se las deben ingeniar para financiar muchas de sus políticas culturales y de mantenimiento de los lugares históricos. ¿Cómo lo hacen? Vía impuestos o multas. El impuesto más socorrido es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el que paga todos los ciudadanos con hogar o con local. Efectivamente, el IBI de Alcalá de Henares es uno de los más altos de la Comunidad de Madrid. No sé si Madrid capital lo tendrá más alto, pero si proporcionalmente no fuera así, Alcalá sería el más alto. Y ese IBI alto no redunda tanto en los 200.000 ó 210.000 alcalaínos, en sus barrios, calles e infraestructuras directas a sus vidas, digo, sino que buena parte va a poder conllevar todo esto del Patrimonio de la Humanidad. Las mejoras del actual tripartito PSOE-Somos Alcalá-concejala independiente expulsada de IU que están haciendo en los últimos meses en los barrios (arreglos de aceras, parques y demás) se están haciendo con una partida extraordinaria que viene de la Unión Europea no por el Patrimonio de la Humanidad, sino por lo abandonadas que estaban ese tipo de inversiones por imposibilidad de realizarlas. También es cierto que el ahorro que ha logrado hacer este mismo ayuntamiento ha logrado saldar algunas de las deudas contraídas con el anterior del PP y ahora, por ejemplo, hay mejoras en la recogida de basuras. Efectivamente de nuevo, desde que somos Patrimonio de la Humanidad Alcalá ha gastado mucho dinero en festejos y eventos hasta el punto de que el PP (que es quien más años ha gobernado la ciudad desde aquel 1998) dejó endeudado al municipio en varios cientos de millones de euros. Obviamente, si no se paga a quien se le debe, no se puede ni hacer políticas de mejoras, ni avanzar, ni encontrar soluciones a problemas del día a día de los ciudadanos y de la administración, incluido, por poner un ejemplo, esa tan deseada y nunca creada linea circular de autobús. La situación mejora con el ahorro logrado por el tripartito, pero la deuda sigue siendo elevada y los problemas están ahí. En este fin de semana conmemorativo de los veinte años debiéramos poder hablarlo todo y no sólo felicitarnos y dedicarnos, una vez más, a la fiesta. El que no esté colocado, que se coloque, que decía Tierno Galván como alcalde de Madrid en los años de La Movida.

Del asunto laboral en  la ciudad, mejor pasamos palabra. Somos uno de los puntos negros del desempleo en la Unión Europea, no obstante por algo nos dan dinero. Se han hecho fatal los deberes en materia de empleo y se siguen haciendo mal. Ni el turismo es la solución laboral total para 200.000 a 210.000 personas, ni tampoco instalar almacenes de empresas es un buen remedio a medio y largo plazo, pues su futuro son los robots, no los mozos de almacén. Pero claro, aunque las ciudades las hacen los ciudadanos, no parece que este tema deba estar anotado en la agenda cuya portada tiene escrito en letras doradas "Alcalá de Henares. Patrimonio de la Humanidad". Humanidad que forman humanos, no ladrillos.

Pero es cierto que es un orgullo ser Patrimonio de la Humanidad y que se han hecho muchas cosas y muchas mejoras en estos veinte años. En distrito centro, claro, y ni siquiera en todo él, sólo en las calles y plazas más emblemáticas. Sin Patrimonio de la Humanidad no hubiéramos vivido una gran cantidad de cosas. Y aunque hemos sacralizado a Miguel de Cervantes, tenemos deudas importantes y vergonzosas con el Arcipreste de Hita y Manuel Azaña, también hijos ilustres (de entre los muchos que tenemos) de esta ciudad. 

No seré yo quien no felicite y celebre a y con Alcalá, pero creo que también era necesario hablar de estas cosas y de otras muchas vertientes de estas cosas, especialmente las concernientes a la alteración de la vida alcalaína, que podría caer en un síndrome de Venecia, hacerse parque turístico a lo Toledo, en lugar de ciudad de ciudadanos con su esencia propia.

Cuando se nombró Patrimonio de la Humanidad a Alcalá yo estaba con unos amigos en el instituto, en bachillerato. Nos dieron el resto de la mañana libre para poder participar de unas celebraciones que hubo. Y en el fin de semana de aquella semana, o unas después, recuerdo ser casi atropellado por un coche cuando una multitud invadíamos todos los lugares del centro siguiendo a unos actores y unos músicos que no eran otros que Els Comediants. Qué grandes cosas vivimos aquellos días. Irrepetibles. Previamente en Alcalá no habíamos tenido nunca unos espectáculos callejeros tan alternativos y experimentales. Era todo novedoso. Ahora estamos acostumbrados a los grandes eventos y espectáculos de masas en nuestras calles, pero por entonces no, lo más que había sobre eso era la representación de Don Juan Tenorio el 1 de noviembre. Vendrían los grandes espectáculos de los aniversarios de la publicación de la primera parte del Quijote, y de la de la segunda, y de la de su muerte, y del nombramiento de la iglesia magistral como catedral, y de montones de cosas. Los mercados cervantinos, las noches en blanco, el día de los museos, mayores recuperaciones arquitectónicas, apertura de nuevos espacios culturales, etcétera. Sólo hay que lamentar la pérdida de la Fundación Colegio del Rey, cuyo papel fue en esta ciudad un pilar para lo cultural previo al Patrimonio de la Humanidad.

Hace unas horas pregunté en Facebook si alguien quería contar cómo vivió aquel día de 1998. Ana María López ha querido participar a sabiendas de que lo pondría aquí en Noticias de un espía en el bar. Ella cuenta lo siguiente: "Yo estaba en el insti con Luis Fercort y cuando nos enteramos después de un examen hicimos toros para celebrarlo, y comimos cebolletas con mahou bueno en realidad haciamos toros por cualquier cosica", a lo que Luis Fercort confirma. Y es que es una suerte haberlo vivido y haberlo vivido de adolescentes. Conocimos un antes y un después de esta ciudad. No creo que las generaciones posteriores (sea de jóvenes o de gente que vino de fuera) pueda apreciar como nosotros lo que era y lo que es Alcalá, lo que supuso ese día para Alcalá. Para lo bueno y para lo malo, fue un día en la Historia de Alcalá. Y estuvimos allí, celebrándolo.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, noviembre 28, 2018

NOTICIA 1831ª DESDE EL BAR: LA PANADERÍA, 30 AÑOS ENTRE PANADEROS DEL ROCK

En agosto de 2013 anunciaba los treinta años del bar de rock más veterano en activo de Alcalá de Henares, La Gatera (Noticia 1232ª). Este noviembre de 2018 toca anunciar los treinta años del segundo bar de rock en activo más antiguo de la ciudad, La Panadería, en el comienzo de la Calle Mayor según se entra en esta por la Plaza de los Santos Niños. El día clave de la celebración es el 28 de noviembre, mañana, aunque muchos estaréis leyendo esto el mismo día, ya que publico tarde esta vez. Han habido causas mayores en mi vida particular para que publique tarde hoy. La Panadería es uno de esos lugares emblemáticos del rock alcalaíno del que he hablado muchas veces en esta bitácora desde el mismísimo inicio de la misma, en los primeros meses de 2006 (la bitácora comenzó en los últimos días de 2005). Ha aportado a la ciudad rock, diversión, un escenario de conciertos, un mural artístico en la calle Mayor, un aporte al rock y a uno de los centros de reunión alternativos de la juventud. No obstante, otro de sus haberes es pertenecer a una familia que viene de los Chacón, que han aportado a uno de sus poetas y uno de sus pintores importantes y relevantes del siglo XX. Así pues, ya desde el arte o desde el rock, es una familia con grandes aportes culturales a Alcalá, aunque no siempre reconocidos como debe.

Siempre me ha parecido un buen lugar para disfrutar. Incluso hoy día lo sigo diciendo y lo recomiendo para quien quiera pasar una buena noche de rock y de conocer gente. ¿Y por qué lo escribo así? Bueno, ahora viene la parte complicada de este post, tristemente para mí. Yo no esperaba tener que hablar de los treinta años de La Panadería como procede hablar desde el punto de vista de quien aquí escribe, como siempre he escrito: desde mi punto de vista. En fin, procedamos a la parte delicada. Creo que debo honrar a La Panadería porque treinta años de bar de rock no son pocos, porque es significativo en la ciudad, porque es significativo en mi vida, porque me ha dado buenos momentos, y debo escribir de lo delicado porque... porque soy historiador y esto es una bitácora y con ambas cosas juntas, tal como hicieron The Beatles en "Anthology", hay que afrontar lo bueno, pero también la mala etapa, identificarla, analizarla, comprenderla... sin resquemor, pero sin huida. Y por supuesto siempre para superar y reconciliar. Lo delicado.

Yo comencé a salir en 1994, con 15 años, me enteré de la muerte de Kurt Cobain en El Minipimer, posterior La Luna. Al principio, ese año, no salí mucho, y eran cosas más ligeras, propia de esa edad. En 1995 aumentaron esas salidas, alternaba con unos amigos de gustos dispares los lugares rock (por los que yo y otro colega sentíamos predilección), con los lugares de Bakalao (hoy empeñados en llamarlo electrónica). Pero cuando comencé ha salir ya de forma habitual fue a partir de 1996. Desde esa fecha hasta la actualidad he conocido los ambientes de Alcalá de forma más constante y desligada del todo del bakalao al hacer un grupo más estable de amigos de los que hoy forman el núcleo de mis amigos más antiguos (aunque algunos lo son desde la guardería infantil). ¿Cómo no pisar La Panadería gustándonos el rock? Efectivamente, no sé si empecé a ir a La Panadería desde 1995 ó desde 1996, pero desde esos años soy asiduo de La Panadería, aparte de que la hija de los dueños era compañera mía en Bachillerato y que hice amistad con el hijo. Pongamos que fuera 1996 y no 1995, son ya veintidós años de camino juntos. Cierto que hubo etapas que iba más y etapas que iba menos. Esta claro que La Vaca Flaca, La Luna, el Flamingo, La Ruina, el Tic-Tac, La Chata, el Wheelans, el Tráfico, el Paranoid, el Nivola, La Iguana, el M15, el Skunk, el Mason, el Noise, el Cosa Nostra, El Arsenal, el Delirium, El Kobacho, el Blues Bar, La Gatera, El Reloj, El Ego, el Deltoya, el Laboratorio, El Nirvana, El Kahuna, El Rock-on, El Can-Can, el Akelarre, la Corte, el Internacional, etcétera, han estado fuertemente ahí en mi vida. En los últimos años fui a La Panadería todos los fines de semana y a veces entre semana. Allí había amistades y conocidos con los que siempre podías hablar de algo. Pero lo que es un clásico es que los veranos y las Navidades, sí o sí, o si no: también, La Panadería era algo obligado. Me he sentido cómodo y en familia. Me he divertido mucho. Me parece uno de los mejores bares de rock de la ciudad y por ello mismo cuando alguien que no es de aquí me pregunta, se lo sigo recomendando, pero...

Pero... 

¡Veintidós años de treinta que cumple que yo he sido uno de esos clientes que ha hecho posible que La Panadería tenga la trayectoria que tiene, porque sin clientes que paguen no hay ingresos y sin ingresos no hay bar, y sin clientes tampoco hay ambiente, y sin ambiente tampoco hay rock ni buen rollo! 

Pero... viene el "pero", lamentablemente. Yo os lo sigo recomendando y por eso os sugiero que es una buena opción que vayáis a celebrar sus treinta años con ellos, os lo digo de verdad y de corazón y con todo mi afecto a los propietarios de La Panadería, pero yo no iré. 

No iré porque llevo sin ir a La Panadería desde primavera de este año 2018. No voy a entrar en detalles del porqué, aunque sé que hay que explicar algo... Diré tan sólo que en primavera, siendo sincero, me quedé dormido en la barra a unas horas tardías de fin de semana, de manera totalmente involuntaria e indeseada, y siento que se me faltó al respeto. Yo llevo veintidós años siendo panadero del rock, pero quien llevaba aquella noche creyó que debía hacer X cosa, la hizo, y aunque al principio lo quería pasar por alto, pero con queja, ante mi queja se me contestó de malos modos y de malos modos contesté. Suelo contestar de malos modos a quien me habla de malos modos. Decidí no volver al bar con esa persona presente mientras no hubiera una mínima disculpa, un "lo siento, me he equivocado" mínimo. No tengo nada contra La Panadería, ni contra sus dueños, en realidad contra nadie en particular. Pero quiero respetarme a mí mismo, que creo que es lo que no se hizo conmigo, y respetándome a mí mismo, a pesar de ir y ser parte de la familia Panadera desde 1996 (si no desde 1995), he cumplido con no volver con esa persona presente mientras no haya un mínimo borrón de todo esto, un "disculpas", y como esa persona está casi siempre, pues directamente no he vuelto. Me he sentido bien acogido y tratado en Starway, La Gatera, La Ruina, The Green, Enigma, La Dulce Harley, el Jardín Secreto, El Reloj, el Winchester (donde he encontrado a una gente maravillosa que en parte ya conocía desde las etapas de La Luna, Flamingo y La Vaca Flaca). Por sitios para salir no ha sido. Soy una persona que le gusta el rock y su ambiente. Pero es cierto que falta La Panadería, más habiendo ido en los últimos años todas las semanas varias veces como bar de encuentro y disfrute.

Algunas amistades me han preguntado por mi ausencia de La Panadería. Les he contado lo ocurrido y tengo visiones amplias desde fuera, que pasan por todos los espectros posibles. Hace pocos días una amistad me hablaba del treinta aniversario y me preguntaba si iría. Esa amistad no sabía de todo esto. Y al final me preguntó si alguien de La Panadería me había preguntado por mi ausencia tras tantos años. Le dije que no. La verdad es que ignoro si los dueños saben o no saben de lo ocurrido. Si lo supieran, desde luego no saben de mi punto de vista. Me preguntó esa amistad si no me desilusionaba que tras tantos años no les importase solucionar esto. No me lo había planteado. La verdad. No me lo había planteado así. De hecho, sigo saludando y hablando con cualquiera de la familia dueña que me cruzo cuando me cruzo. Pero si he de pensarlo... que tras 1996 ó 1995 deje de ir de repente desde la primavera de este 2018, independientemente de si saben o no lo ocurrido y por tanto de si desean o no ponerle remedio, sí es un poco desilusionante a título personal que tras tantos años no se hayan preguntado siquiera porqué no aparezco por La Panadería. No ya decir: vamos a hacer que haya abrazo amistoso de nuevo entre estos para que vuelvas como siempre, si no simplemente decir: bueno, qué pasó, queremos ser neutrales, esta es tu casa de rock como siempre, ven cuando creas. Ellos cumplen años de 1988 a 2018, yo he estado desde 1996 (ó 1995), cuando yo empecé a ir por allí no tenían ni diez años y ahora tienen treinta. Yo ya estaba en ese bar cuando sus camareros apenas eran niños muy niños de juguete, parque y televisión. 

Y sí claro que me gustaría la reconciliación, pero creo que soy el damnificado y no creo por tanto que deba ser yo quien dé el paso primero. Sería aún más humillante, si humillante ya fue lo de aquel día. Pero por supuesto que soy de los de borrón y cuenta nueva, siempre que se hagan las cosas con buena voluntad y predisposición. 

Sea como sea, La Panadería es un buen bar y en su treinta aniversario será genial que le hagáis una gran fiesta como se merece. El día grande es el 28, que es el exacto, pero tengo la impresión que la celebración se extenderá hasta el domingo mínimo. El día grande puede ser el viernes 30-sábado 1. 

Como sea. Me alegro por La Panadería. Larga vida al rock. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, noviembre 25, 2018

NOTICIA 1830ª DESDE EL BAR: AZAÑA, SABORIT Y ACTOS CONTRA EL MACHISMO

(Foto: ayuntamiento de Barcelona, 18 de julio de 1938, Manuel Azaña pronuncia el discurso: "Paz, piedad, perdón". Le escuchan de izquierda a derecha Julio Álvarez del Vayo, Lluís Companys, Diego Martínez Barrios y Juan Negrín.)

Manuel Azaña murió el 3 de noviembre de 1940, con ese motivo el Foro del Henares lleva nueve años celebrando unas jornadas sobre su vida y obra. Yo, la primera vez que vi un acto sobre Manuel Azaña fue en el Círculo de Contribuyentes, aunque no sabría en qué año desde 2003 a 2005. Como sea, la primera jornada que cito se hizo en 2010 y fui de los pocos, si no quizá el único, que entonces informó de ello (Noticia 846ªNoticia 847ª). En 2011 volví a ser de los pocos en informar de las que fueron las segundas jornadas (Noticia 1026ª). Y pasó similar en 2012 con las terceras jornadas (Noticia 1147ª). En 2013, con las cuartas jornadas estuve en otras jornadas que no eran de Azaña donde yo mismo fui conferenciante, por lo que despisté este asunto, pero en 2014 sí volví a dar cobertura a las de ese año (Noticia 1406ª), que ese año se centró en Azaña como miembro literario de la Generación de 1914. Luego, en 2014 y 2016 estuve pendiente de otras conferencias de otras cuestiones, pero estas jornadas ya llamaban la atención de gente que decidió darle bombo y de paso publicidad a alguno de sus negocios o instituciones, depende del caso. Quizá ahí me deslindé. Quizá también porque era patente que muchas veces se ensalzaba una visión conservadora de Azaña, cuando no lo era tanto, o porque hay una insistencia en hablar sólo de su faceta como escritor y como mucho tratar una y otra vez de su discurso "El problema español", mientras ocasionalmente, depende del año y lo oportuno, se saca a la luz una y otra vez su punto de vista sobre el asunto catalán y su discurso "Paz, piedad, perdón" pronunciado en Barcelona como búsqueda dialogada imposible de finalizar la guerra. En medio de todo esto: el historiador Santos Juliá regresando una y otra vez para hablar de alguno de sus libros sobre Azaña, ignorando así tanto a otros historiadores, como a los historiadores locales y cualquier visión que no se ciña a la literatura y a lo que parece un esquema prefijado de lo que hay que hablar y de lo que no hay que hablar. Quizá estas jornadas, que traen bastante aire al recuerdo de Azaña en Alcalá de Henares, su ciudad, necesitan un poco de aire nuevo en su organización o en su planteamiento, y no temer a hablar de lo que se tenga que hablar, y reconocer que Azaña, republicano burgués, era de izquierda, una izquierda burguesa, no socialista, pero una izquierda que pactaba con los socialistas, por mucho que se empeñen: no era conservador, o no tanto como alguno querría. Quizá necesita ese aire más que la promoción radiofónica y la disposición de su librería de Javier, sin quitarle mérito a lo que pueda hacer el librero Javier, al cual no recuerdo por estas jornadas hasta al menos las dos o tres últimas. En 2017, el año pasado, fue la última vez que cubrí uno de los actos de estas jornadas, en torno a una exposición de Azaña en la Primera Guerra Mundial (Noticia 1751ª).

Pues bien, estamos en 2018 y las IX jornadas  sobre la vida y obra de Manuel Azaña ya están aquí de nuevo, una vez más interesadas en sus libros, en su defensa del patrimonio histórico y artístico y en una biografía que se reedita escrita por Santos Juliá y que se presentará el 30 de noviembre en la librería de Javier. Este año a la gente del Foro del Henares también les apoyan la Universidad de Alcalá de Henares, su Fundación General, la Fundación Largo Caballero, la Asociación Présence de Manuel Azaña (Montauban), el Arxiu Fotogràfic de Barcelona del Ayuntamiento de Barcelona y la propia Librería de Javier, claro.

La cosa es que este año esta semana que hoy domingo se agota ha estado llena de actos, no sólo de los coloquios y conferencias de Azaña. Así por ejemplo, se entregó el tercer premio Francisca de Pedraza por parte de las Mujeres Democráticas y la Universidad de Alcalá para premiar las inciativas por la igualdad de género. En ese sentido, también se celebró por primera vez en Alcalá el Festival Violeta de las artes escénicas por la igualdad. Ya sólo con los actos por Azaña, la entrega del premio Francisca de Pedraza y el Festival Violeta la ciudad iba cargada, muy cargada, de actos culturales. Sumadle si lo deseáis la apertura de algunas atracciones navideñas en el recinto ferial. Pero es que resulta que el 22 la Biblioteca Municipal Cardenal Cisneros acogió la reedición por parte del ayuntamiento de la biografía del también alcalaíno Andrés Saborit que escribió en su día Urbano Brihuega.Yo acudí a este acto, donde también estuvieron importantes personas como la representante del Archivo Histórico de la Fundación Pablo Iglesias, el alcalde Javier Rodríguez, el presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares, el director de música sinfónica Vicente Ariño, varios historiadores y un nieto directo de Andrés Saborit. No es poca cosa. Quizá ese día 22 fue el más complejo, pues fue cuando más actos coincidieron en el tiempo. Imposible estar en todos, al menos que como el alcalde te fueras comenzado el acto para poder estar un poquito en todos, que es tanto como no estar personalmente en ninguno. 

Saborit fue un alcalaíno nacido en la calle del Ángel, como indica una placa, y que fue uno de los primeros socialdemócratas del PSOE al comienzo del siglo XX. Fue diputado en Cortes (uno de los primeros que tuvo el PSOE en España), concejal del ayuntamiento de Madrid y también primer teniente alcalde de la capital. Participó activamente de la Huelga Revolucionaria de 1917 y también, viendo el éxito anarquista con la huelga de La Canadiense, defendió desde sus cargos la consecución de la jornada laboral de ocho horas, y denunció a todo aquel empresario que no la cumplía. Estuvo treinta y nueve años en el exilio. Murió con 91 años en 1980. Urbano Brihuega ha revisado y ampliado el libro. Será interesante su lectura. La presentación estuvo amena y fue directa a lo que interesaba.

Como sea, bien se ve que la penúltima semana de noviembre se ha cargado de eventos de alto contenido cultural e histórico, y que esta semana que empieza seguirá ese rumbo dando final, por ejemplo, a los eventos convocados en conmemoración a Azaña. Pero quizá de esta semana lo más interesante sea un recital que se va a hacer el jueves 29, a las 19:00 horas, en la sala de conferencias de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, con poemas de León Felipe. Este poeta del desgarro, también exiliado, es una de las voces más atrevidas en España. Quizá sea lo más cerca que ha tenido España de un poeta contracultural. Tiene un estilo propio muy potente y rompedor que aún hoy arrampa con todo. Puede ser una buena cita.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, noviembre 20, 2018

NOTICIA 1829ª DESDE EL BAR: STAN LEE PRESENTA...


¿Cómo no iba a hablar de Stan Lee tras su muerte cerca de los noventa y seis años la semana pasada, el 12 de noviembre? Hice tiempo porque quería escribir seguidas las dos entradas del festival Alcine de este año (Noticia 1827ª y Noticia 1828ª). Además quería escribir más sosegadamente sobre ese hecho. No se tratará esta entrada de un análisis biográfico de su vida, la cual ya ha sido más que tratada por medios de comunicación de todo el mundo, anécdotas incluidas. Desde que de joven conoció a Jack Kirby y formaron un tándem creador de cómics, a la fundación de Marvel Cómics, las ocurrencias de los nuevos empleados, la recuperación de Capitán América, el cambio que le dio a Conan tras hacerse con sus derechos, la vuelta de tuerca que le dio al dios Thor para hacerle superhéroe, sus éxitos con la invención de Los Vengadores, Los Cuatro Fantásticos, su exitoso Spiderman, el admirado Dare Devil, Iron Man (al comienzo en España El Hombre de Hierro), Punisher (que era El Castigador en España hasta la segunda mitad de los años 1990), Hulk (La Masa en España hasta los años 1990), X-Men (Patrulla X en España hasta los años 1990), Wolverine (Lobezno en España hasta los años 1990)... Sí, yo leía cómics de Marvel de niño en los años 1980 y de joven en los años 1990... y sigo leyéndolos de mayor, los que puedo. Antes tenía bastantes cómics de Marvel, Unos comprados por mis padres (muchos domingos uno para cada hijo) cuando paseábamos por la Plaza de Cervantes, otros comprados por mí en las Ferias de Libros Antiguos y de Ocasión o en algún kiosko de prensa. Tenía incluso un par de las novelas gráficas de películas que sacaron en los años 1980. Me gustaría poder seguir teniendo mis ejemplares, pero las cosas de la vida, parece ser que no los tengo, como todos aquellos de DC, la compañía competidora (compré una gran cantidad de Batman), o los de Bruguera. Como sea, he comprado alguno de ellos de nuevo, aunque he de reconocer que más de DC que de Marvel, y no porque tenga algo contra Marvel, todo lo contrario. No ha surgido así. Busco historias completas hoy día, y en Marvel esto es complejo, porque Stan Lee se las apañó muy bien para crear historias interminables e interrelacionadas con las historias de sus múltiples personajes y sus lineas editoriales... Los Cuatro Fantásticos podían interrelacionar con Capitán América, y este con Iron Man, y este con Hulk, y de repente Patrulla X se cruza con Spiderman, y varios tienen parte en Los Vengadores, pero resulta que para explicarte un asunto que lees debes saber qué pasó en Secret Wars, o en Civil War, Infinity War o en What if? (aquel mundo alternativo en los años 1980 que nos ofreció el personaje Todopoderoso... ¡hasta vimos a Conan en medio de New York!). Un jaleo, pero no es irresoluble, y hay novelas gráficas o al menos historias más o menos completas disponibles.

DC había dado con la invención de los superhéroes en los años 1930, con determinados precedentes de otras editoriales de héroes que se podían asemejar pero no eran superhéroes. Capitán América, de los años 1940, nació como héroe que combatía a los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Los soldados del Pacífico lo leían para subir la moral, curiosamente. Este personaje era una especie de copia del Capitán Marvel (Capitán Maravillas) de DC (el famoso héroe que sus poderes se activaban gritando "Shazam!"). Para los años 1950 ambos superhéroes estaban ya en horas bajas, pero mientras DC recuperaba al Capitán Marvel, Stan Lee hacía lo propio en los años 1960 con Capitán América. No va a ser casual que recupere a un personaje que imitaba a otro de la DC. Los cómic más vendidos eran los de DC. Según se forme Marvel Comic se van a dar tres claves importantes: un talante más progresista que los héroes de DC, unos superhéroes con problemas personales como el resto de las personas y una copia sistemática y adaptada de las invenciones de DC, lo que transformó a esas editoriales en algo más que competidoras. Marvel lo solucionó acercándose más al lector, fueron ellos por idea de Stan Lee los que iniciaron una sección de correspondencia donde los lectores podían escribir y los autores y editores podían contestar. No es casual los paralelismos entre La Liga de la Justicia y Los Vengadores, Capitan Marvel y Capitán América y otros héroes, si bien Marvel comenzó a experimentar creando auténticas innovaciones revolucionarias, como Spiderman, que contenía en sí todo el manual completo de cómo no debía ser un superhéroe... y se transformó en el más exitoso de ellos tras Superman, Batman y Capitán América. Tampoco es raro que algunas lineas argumentales generales de ambas editoriales tuvieran sospechosos puntos en común. Aún con todo DC y Marvel no se llevaron tan mal a partir de su necesaria renovación en la segunda mitad de los años 1980 y sobre todo tras el empuje del cómic japonés en los 1990. En 1998 coprotagonizaron una serie en la que los superhéroes y supervillanos de las dos editoriales colaboraron en lo que se llamó Acceso total. Una rareza donde colaboraron autores y editores de estos creadores.

Stan Lee era un empresario sagaz. Se transformó a sí mismo en un personaje de su obra. No sólo en cómic, también en televisión y cine. Desde los años 1960 DC y Marvel quisieron estar en estos medios. DC lo logró con éxito desde entonces, pero Marvel no lo logró hasta que en los años 1990 pudo hacer series de dibujos animados más o menos exitosas (tras intentos varios con actores de los que sólo en los años 1970 destacaría La Masa). Pero sin duda el gran éxito cinematográfico de Marvel ha sido desde los años 2000, con los nuevos efectos especiales. Los que nos hemos criado con sus cómics hemos podido ver a Spiderman, a la Patrulla X, a Los Vengadores, a Los Guardianes de la Galaxia (donde salen Los Eternos, que guardaban un paralelismo con los Linternas Verde de DC), a Thor, al Hombre Hormiga, a Wolverine... a tantos. Uno se puede sentir afortunado de haberlos leído e imaginado desde niño y de haberlos visto como si fueran reales en el cine una vez que se es adulto. Yo tenía, tengo, al Capitán América con Falcon (Halcón ahora) y Cráneo Rojo en la portada del cuaderno que me sirvió como mi primer diario personal en 1989, con diez años. La portada está rota y sujeta con adhesivos desde que en los años 1990 me fue rota al quererse leer mi diario sin permiso. Lo conservo, como conservo todos mis diarios, claro, y esa portada sigue ahí con todos sus colores. Es una de las viñetas de Capitán América que hoy día más se reproduce en camisetas y pósters. 

Marvel incluyó bastantes más personajes femeninos de los que hasta entonces (los años 1960/1970) había introducido DC. Cierto que DC los tenía muy sonados, como Wonder Woman (una diosa amazona cuya respuesta de Marvel será Thor) o Cat Woman, pero DC tendía a duplicar en femenino a sus héroes masculinos (Super Girl, Bat Girl). Marvel también lo hizo (véase Spider Woman o Hulka), pero cada vez más tendió a crear heroínas innovadoras e independientes de un equivalente masculino (Sue Storm de Los Cuatro Fantásticos, Tormenta, Avispa, Pícara, La Gata Negra...). Como he dicho, Marvel será algo más progresista que DC en su momento, aunque en general ambas editoriales hayan sido acusadas de conservadoras. En España sufrieron censura las dos durante el franquismo. Aquí llegaban por medio de editoriales con sede en México y Barcelona, como Novaro y Vértigo, y tras Franco Bruguera tendría el sello de Fórum, y después vendría Planeta... Pero volvamos a Franco. Marvel sufrió la censura total de sus personajes para la prensa infantil y juvenil, si bien durante el tardofranquismo se permitió publicar algo como prensa adulta, siempre que fuera una historia completa como novela gráfica y que no formara serie de personaje, pues no se autorizaban los personajes pero se podían autorizar las historias como libros de prensa adulta. La mayor parte de las generaciones anteriores a la mía que recuerdan haber leído algo de jóvenes de Marvel durante el franquismo, por mucho que lo juren y juren, tiene muchas probabilidades de que en realidad su memoria les confunda y se trate de los años de la Transición, a pesar de que en el tardofranquismo existieran novelas gráficas por ejemplo de Los Vengadores, yo he llegado a tener en las manos un original de este tipo de 1973 impreso en España. La publicación tardía de los personajes de Marvel en España es lo que hace que en cuanto a cómics extranjeros aquí tomasen ventaja los de DC tipo Superman y Batman (también con censura). Marvel en España tendría su mayor tirón en los años 1980, tardaron en asentarse tras ese importante retraso por la censura total hasta 1975 en la prensa juvenil. Y es precisamente esa época la de la infancia de las personas de mi generación y cercanas, los que esta semana más hemos lamentado la muerte de Stan Lee. Los cómic que lográbamos en los años 1980 muchas veces eran cómics editados en España por primera vez a partir de 1976/1977 que no se habían vendido y aún conservaban algunos kioskos. Otros eran nuevos en nuestro país, pero sus historias se habían vendido fuera de España diez o veinte años antes. Se seguían editando en revistas quincenales, y a menudo perdías las partes que lo continuaban. El negocio del cómic era diferente por entonces.

Por otro lado Marvel reproducía un mundo claramente marcado por la Guerra Fría y los experimentos nucleares. Buena parte de sus superhéroes eran producto de accidentes científicos. Un análisis de las génesis y tramas de estas series podrían darnos muchos datos socioculturales de la época, sobre todo en cultura popular. No olvidemos que también en Estados Unidos los creadores de cómic eran perseguidos, a menudo acusados de comunismo, a pesar de que en España durante la Transición hubiera un campaña tratando de hacer creer que los superhéroes de Marvel iban contra el comunismo.

Aún recuerdo cuando en 2012 el bar de rock Flamingo organizó un Carnaval de disfraces de superhéroes y ya por entonces os hablé de DC y de Marvel (Noticia 1047ª)  y nos disfrazamos, ya lo creo (Noticia 1051ª). Pero es que de Cómic se ha hablado mucho en esta bitácora, y de personajes de Marvel y se han usado sus viñetas, e incluso cubrí aquel encuentro internacional de conferencias de cómic que hubo en Alcalá de Henares y del que participé. 

Los superhéroes de los cómic son en parte una reinvención de los dioses griegos y romanos de la Edad Antigua. Se ha escrito mucho sobre estos paralelismos y sobre su influjo en la cultura popular. Terence Moix y Umberto Eco se explayaron analizando sus efectos en la sociedad y su admiración por todos estos personajes de papel. Hay un común denominador de admiración del superhéroe, del salvador, de la vida alternativa posible, el hombre común que se puede transformar en alguien importante. De la vida imposible al lector, por otra parte. Stan Lee murió y por todo el planeta, sobre todo de cultura occidental, ha sido recordado y conmemorado. Es uno de esos personajes que contribuyeron por otra parte a cambiar la Historia de la Humanidad desde su aporte cultural. Me explicaré, porque suena exagerado, pero no lo es tanto. Aunque el fenómeno del cómic estaba en marcha desde el siglo XVIII, sobre todo desde el XIX, y que los héroes y superhéroes estaban presentes desde los años 1930, tras la Segunda Guerra Mundial, en 1945, se inicia una etapa nueva que al entrar en la Guerra Fría de manera muy definida a partir de 1947, busca en Occidente como solución la creación de un Estado del bienestar que implicaba entre otras cosas la difusión aún más potenciada de la cultura de masas y la aculturación estadounidense en todos aquellos países que se necesitaban para combatir al bloque soviético. Se trataba de exportar una visión de la vida y se trataba también de alejar de la política a los ciudadanos comunes, para ello lo mejor que se encontró fue la cultura del entretenimiento de masas... música, cine, televisión, festivales... cómic. ¿qué duda hay de que los superhéroes son el producto de cómic más exitoso de los creadores de Estados Unidos? Competían con otros cómic, como el manga japonés, o los personajes europeos (Tintín, Astérix, Mortadelo y Filemón, Spirou, Corto Maltés, Blueberry, Capitán Trueno, Valentina, el erotismo de Milo Manara...), pero en cuanto a creaciones norteamericanas de las décadas inmediatamente posteriores a la guerra mundial, los superhéroes son clave, y entre ellos, desde los años 1960 Cuatro Fantásticos, Capitán América, Los Vengadores y Spiderman van a ser claves, más aún cuando lleguen los años 1970. Es la segunda edad de oro del cómic norteamericano y uno de sus protagonistas indudable fue Stan Lee.

Mi homenaje y mi agradecimiento a Stan Lee y su "Stan Lee presenta..." que comenzaba cada obra de Marvel. Nos ha hecho vivir muchas y muy maravillosas aventuras. Patrulla X y Wolverine fueron de mis favoritos, pero Spiderman tiene un atractivo impecable y, con el tiempo personajes como Cuatro Fantásticos y otros los revaloricé. Gracias, Stan Lee.

domingo, noviembre 18, 2018

NOTICIA 1828ª DESDE EL BAR: ALCINE 48 LLEGÓ A SU FIN, ANALICEMOS SUS LARGOMETRAJES

Impagable, realmente impagable, el concierto de clausura de Alcine 48 este domingo. Un concierto de nuevo conducido por Vicente Ariño al frente de la Orquesta Ciudad de Alcalá, en el Teatro Salón Cervantes. Son ya veintidós años en los que se produce este concierto. Este año hubo un pequeño problema con la programación de mano. No venía recogida la primera mitad del concierto, que estuvo compuesta por las bandas sonoras de las series de televisión Alfred Hitchcock presenta, Los siete magníficos (aunque yo ignoraba que hubiera tenido serie antigua, sí sabia que la tiene actual) y, para sorpresa y mucho gusto: Star Trek, de la que Ariño anunció que la Orquesta Ciudad de Alcalá había comprado los derechos, cosa que si saben manejarlo podría darle unos disfrutes y unos ingresos necesarios para la orquesta. La segunda parte del concierto fue un enorme y monumental bloque en una suite gigante compuesta por una overtura que daba pie a las sintonías de series españolas Cuéntame cómo pasó, Crónicas de un pueblo, Curro Jiménez, Cañas y barro, Don Quijote de la Mancha, Verano azul, Anillos de oro, Segunda enseñanza, Farmacia de guardia, Brigada central (que sonó antes que la anterior a pesar de la ubicación que le dio el programa), Amar en tiempos revueltos, Los Serrano y Aquí no hay quien viva. Esta suite, una maravilla total y ojalá quede constancia sonora de ella de algún modo, fue arreglada por el joven compositor residente de la Orquesta Ciudad de Alcalá Jesús Castañer, que apenas cuenta con 22 años de edad. La suite se llama SuiteTV. Creo que es una persona muy prometedora. Habrá que estar atento a su trayectoria. Levantó aplausos del público de muy larga duración. Para terminar no hubo bis, pero sí una propina de un tema que no habían tocado aún: Misión imposible, que ya sonó en Alcine anterior como banda sonora de película, igual que Los siete magníficos. Hubo un artista invitado tocando con la orquesta, el músico Jimmy "Rizos" (Jaime de Jesús).

La orquesta estuvo genial. Emocionó hasta la última nota, pero ya con las primeras, con ese sonido de misterio y crimen de Hitchcock ya estábamos ganados. Escuchar el comienzo de Star Trek, y todo lo demás de la serie, ha sido uno momento realmente transportador tanto a la nave como a otra época y formas de hacer cine y televisión. Pero desde luego SuiteTV fue de lo más llamativo. Dos colosales momentos de la orquesta, Star Trek y SuiteTV en un mismo concierto. Fue algo impresionante. estuchar todo este bloque me hace pensar que algún día se debería hacer un concierto de homenaje a algunos de los compositores españoles del mundo del cine y televisión, igual que se ha hecho con John Williams o Ennio Morricone. Nosotros podríamos hacer algo muy digno con Augusto Alberó. Como sea, la suite tenía unos arreglos muy vitalistas y fuertes. Llenaban de vida la sala. Reinventaban algunos sonidos. Escuchar la adaptación de la canción rock de Fórmula V Cuéntame cómo pasó fue algo novedoso y sorprendente. Destaca la gran habilidad de Castañer para crear frases musicales que adaptan a la perfección la voz de los cantantes, como se pudo comprobar también en lo correspondiente a Fran Perea en Los Serrano o en Aquí no hay quien viva. Excelente trabajo de los vientos y excelente trabajo de la percusión. Ariño hizo una dirección impecable. La orquesta entera no lo pudo hacer mejor. Incluso la reinvención de Verano azul, que sonaba con una rapidez y un fondo casi de música de circo era algo que casi invitaba a bailar. Puede que hubiera partes con sonidos cercanos al jazz o el rock. Volvería a pagar por volverlo a escuchar. La misma música de Curro Jiménez en directo levantaba el ánimo a niveles muy altos. Un concierto muy digno.

Y tras el concierto, pequeño tirón de orejas a la organización que este año no editó el díptico con el palmarés de los metrajes ganadores.

Ha terminado Alcine 48. Este año me ha parecido que tuvo unos cortometrajes de mucha calidad y unos largometrajes que quizá han estado por debajo de lo que suelen estar. Directamente: me ha parecido mejor los cortometrajes que los largometrajes. Yo juzgué como público los cortometrajes europeos, como os analicé (Noticia 1827ª). El palmarés fue hecho público ayer por la mañana, se puede consultar por acá. No estoy de acuerdo con el premio al mejor montaje dado a Mi amado, las montañas, ni al segundo premio de los cortometrajes europeos, Fuck you. Pero sí estoy satisfecho con el resto de ganadores, especialmente con Cadoul de craciun y Cadavre exquis, aunque me ha faltado algún otro. Hay este año hasta un premio desierto, el de efectos especiales, y es que este año se ha tendido más a la realidad. Pero con lo que desde luego estoy totalmente en desacuerdo, y me parece que ha sido otro de esos años de desilusión en esa categoría, es con la ganadora de Pantalla abierta, Muchos hijos, un mono y un castillo. Como esa sección es la sección a la que le doy preferencia tanto como jurado del público que como espectador, paso a comentaros las película de la sección tal como las vi.

En general, como he dicho, creo que este año los largometrajes fueron superados por los cortometrajes. Otros años han habido películas que iban más allá de lo que han ido estas. Se podría decir, en general, que ha sido un año flojo. Ahora bien, en comparación con el resto de años, este año, menos una sesión, todas las sesiones tuvieron la sala del Teatro Salón Cervantes llena a rebosar de gente de una manera inédita en ediciones anteriores. Por lo que si medimos el éxito en afluencia, este año ha tenido más afluencia. Eso sí: muchas sesiones estaban repletas de gente muy mayor. Lo cierto es que, aunque yo tenía que trabajar en Madrid y levantarme a las seis de la mañana, pude ir a todas las proyecciones. Ha habido un cambo en los horarios que ha beneficiado esto y eso es aplaudible. En otras ediciones recuerdo haber llegado a mi casa cerca de las 00:00 horas en uno de los días que más durase el metraje, este año, en análogo caso, lo más tarde fue entre las 23:00 y las 23:30 horas. Espero que esta decisión horaria se mantenga en el futuro por ser beneficiosa para público, autores y festival. Por otro lado, ha sido una edición con mayoría de películas de protagonistas femeninas e historias femeninas. De hecho hubo seleccionadas varias realizadoras. Pasemos a hablar de las películas.

Un día más con vida (Raúl de la Fuente y Damian Nenow, 2017). Se proyectó el primer viernes, lo que repitió el hecho que ya se había dado el año pasado. Quedaba así aislada del resto de proyecciones de Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores. Pareciera que con ello se la quisiera destacar, al otorgarle ese honor inaugural. Y no sé hasta qué punto eso pudiera ayudar a la imparcialidad de juicio del público, aunque el público no tiene porqué ser imparcial, simplemente tiene que ser público, cada uno con su juicio y sus valores a la hora de ir al cine. Esta es para mí una de las dos películas con mayor calidad del festival. Tuvo gran acogida y un excelente debate posterior con uno de los directores que se quedó a hablar con el público de cómo logró sacar adelante este metraje, si bien algunos espectadores quisieron llevar la conversación al asunto político. Raúl de la Fuente, documentalista, explicó cómo durante diez años trabajaron este proyecto con el mayor problema de todos: la necesidad de dinero y el llamar a todas las puertas posibles. Se trata de la adaptación del libro de mismo nombre que la película, del periodista polaco reportero de guerra Ryszard Kapuściński, premiado Príncipe de Asturias en 2003. A la vez este libro es un libro de memorias y periodístico sobre las experiencias del autor como reportero en la guerra de descolonización de Angola en 1975. La película, como el libro, tiene pasajes poéticos y surrealistas que se mezclan con la más cruda realidad de aquellos sucesos en los que Kapuścińskise transformó en el único reportero extranjero en el frente de guerra sur, donde vio la entrada de las tropas de Sudáfrica en Angola, del mismo modo que vio antes que ningún otro periodista la llegada de las tropas de Cuba en ayuda de los socialistas angoleños. Escenas de dibujos animados se mezclan de repente con imágenes reales de algunos de los personajes reales de aquellos hechos, aún vivos, hablando desde su recuerdo de lo que narró Kapuściński. es interesante esa forma de ficcionar unas memorias y de repente meterlas de lleno en el formato documental para volver a la ficción de la realidad, y, ¡bum!, de golpe a la poesía de lo onírico y surreal. Si bien es verdad que el metraje tiene algunos agujeros que crean saltos temporales que fuerzan al espectador a dar por hecho ciertos acontecimientos vitales que hubiera estado bien ver, el director lo explicó como problema de la productora, que le pidió quitar quince minutos del metraje cuando ya estaba casi montado, por cuestiones económicas. Aún con todo es una idea expositiva muy fresca, nueva, poética, que ciertamente nos enseña también el falseado de la animación mejorando físicamente a las personas reales, o también dicho la idealización. Creo que la película dejó muy buen sabor de boca a todo el mundo. Es muy recomendable. Y quizá muy necesaria para entender un poquito también aquel conflicto. Por cierto que el metraje se estrena este mes en Angola en la semana de su fiesta nacional, la de la fecha de la independencia por aquella guerra, y tendrá presencia de una de sus  ministras en su proyección. La película tiene de otro festival, navarro, el Premio Cartoon Movies de 2018, y en el Festival de San Sebastián consiguió el Premio del Público.

Muchos hijos, un mono y un castillo (Gustavo Salmerón, 2017). Es la ganadora del Premio del Público de Alcine 48, y con este premio cuenta ya con seis premios entre 2017 y este 2018, entre ellos el del Goya al mejor documental, su máximo galardón. Estoy totalmente disconforme con este premio, pero bien es cierto que el premio que otorga el público responde al criterio sumamente amplio que supone la suma de todos los criterios de los espectadores que, como yo, tenían la capacidad de voto en la urna. Esa disparidad de criterios pueden ser cinematográficos o no. Es simplemente el criterio del público. La película tenía una mala ubicación, o eso se podría pensar. El lunes en el último pase, no suele ser el pase más afortunado en otros años. Sin embargo, la sala se llenó al completo. Quiero decir para empezar que yo me divertí con el documental. Puedes reírte con él y empaparte de su aparente buen humor ante los "va y vienes"  de la vida. En ese sentido es recomendable. Pero como película documental no aporta nada. Lo que se hace en ella ya se hizo en El desencanto (Jaime Chávarri, 1976), con la familia Panero, o en El encargo del cazador (Joaquím Jordá, 1990), que también ganó premio en Alcine ese año. Y en cuanto a poner el foco en la propia madre de la familia y sus excentricidades como gancho para reír, tenemos el ejemplo de Carmina o revienta (Paco León, 2012). Juntar grabaciones caseras antiguas y montarlas junto a material nuevo de grabaciones familiares con la idea de crear un documental tampoco es una innovación no ya por los ejemplos citados, sino también por otros que transcienden incluso las fronteras. No hay una fotografía espectacular, ni una iluminación, ni una dirección artística destacable, no hay nada. No hay obviamente interpretación, y el guión probablemente se adaptó a la espontaneidad. Quizá lo más destacable sea la pericia del autor para seleccionar y montar el material. Por muy premiada que haya sido la película, y aunque yo también me haya divertido con ella, no la veo tan espectacular como para obtener tantos galardones. No tiene nada. Es una película que se vende bien porque goza de un excelente sentido del humor familiar, un humor, que, por otra parte, tiene algo de ese humor enfermizo en el que los reyes contrataban enanos para reírse de su estatura mientras hacían cosas comunes. Una familia claramente guiada en su destino por los deseos de la madre, vive el éxito y la caída de manera conjunta. Ella, la madre del director, desea tener muchos hijos, los tiene, un mono, lo tiene, y un castillo, lo tiene. De no tener demasiado, pasan a tener mucho dinero, pero por razones que no se explican y se escurre el bulto echando la culpa a la crisis de 2008 se arruinan, cierran una fábrica y les embargan el castillo. La madre tiene una especie de síndrome de Diógenes, No quiere tirar nada que haya estado en su vida. Acumulan todo tipo de cosas, hasta las vértebras de su abuela. Ese acumular objetos lo transmite al resto de los miembros familiares. Al desalojar el castillo esto queda patente. Por el camino yo me río y me pregunto a la vez qué oculta lo que no nos cuenta el documental. Esta familia tan graciosa, ¿en qué situación y modo cerró la fábrica con sus respectivos obreros y sus familias? ¿En qué condiciones y por qué el embargo de castillo? ¿Por qué los hijos tienen que regresar a vivir con los padres? No se responde a esto porque no es un documental sobre la familia, sino sobre la personalidad de torbellino de la madre y su sentido del humor. Pero, ¿y si tras las risas hay algo más? No va de eso el documental. La familia se quedó a hablar con el público tras el metraje, allí también se habló poco de cine, se llegó a hablar de cómo preparar un bocadillo gigante que se ve en el metraje, o a mostrar el Goya que ganaron. Esta claro que si la idea era ganar el premio del público, el objetivo era ganarse al público y para eso la inteligencia emocional recomienda siempre: haga usted sentir bien a la otra persona. En fin, fue la ganadora. se veía venir tras las reacciones del resto del público, aunque unos pocos, muy pocos, reconocíamos habernos reído pero no haber encontrado el sentido cinematográfico del metraje aunque tuviera tanto premio.  

Con el viento (Meritxell Colell, 2018). La más novedosa de las películas que se presentaron. Y la que menos público atrajo a la sala. El principal problema de esta película es su sonido. Tiene un pésimo sonido. Los personajes hablan muy bajo y como en murmullo. A pesar de que hablaban en español, agradecí mucho que tuviera subtítulos en inglés, pues alguna partes sólo las entendí leyendo en inglés... y menos mal que sé algo de inglés. La película se hizo dura, no sólo por el sonido, sino que a eses sonido hay que sumarle silencios que se hacen largos (que no tanto que fueran largos), y escenas lentas que si bien le dan cuerpo necesario para que cuaje la historia emocionalmente, a veces a uno le hizo divagar en sus propia cosas. En muchas ocasiones de la película terminé pensando en mis propios asuntos. Iba y venía del metraje tantas veces como el metraje invitaba a mi cabeza a darse un paseo por ahí. Ahora bien, eso nos lleva a que la película requiere de su momento preciso para ser vista con toda la atención que requiere. Yo quizá no estaba en ese momento. Claro que tampoco invitaba mucho a centrarse el hecho de un comienzo donde en una sombra muy oscura con conatos de luz, intuimos a una persona que se mueve y gime, no sabemos muy bien el motivo, hasta que poco a poco vemos que es una mujer bailando danza en traje oscuro. Una escena más o menos larga, sin explicación que casi parece ideada para que la entienda quien entienda de danza. Cuando avance la película sabremos el porqué. Para mí es una metáfora. La película empezará y se cerrará con esas danzas de la bailarina, en largas escenas sin palabras y baile moderno. Ella es una española que ha triunfado en Argentina como danzarina. Está ensayando cuando recibe una llamada de teléfono donde se la informa del empeoramiento de la salud de su padre. Ella regresa ha España, pero él ya ha fallecido. Vivía en mitad del campo de una aldea muy pequeña del norte. En la gran casa antigua y sin casi comodidades del mundo actual (y parece que allí se paró la actualidad cuando llegó la electricidad, no es algo anómalo en algunos lugares de España), se queda sola la madre, una anciana, y la acompañará ella unos días tras el entierro, junto a su hermana, su cuñado y su sobrina. La madre decide vender la casa e irse a vivir a un piso a la ciudad, más cerca de la hermana que vive en España. es evidente que la madre ha sufrido mucho la enfermedad del marido, pero que una vez muerto comprende que ha terminado una etapa y quiere cerrarla del todo. Sin embargo, esa casa tiene muchos recuerdos felices de su pasado y que estén allí todas juntas hace pensar que en realidad la madre disfruta de la presencia de ellas y lo vive como un pequeño paraíso. Incluso se anima cuando juegan a las cartas. Pero en medio hay reproches entre hermanas, por quien hizo qué por el padre. La casa se venderá. Y la película es todo un retrato, una pintura intimista, de todo ese amor lleno de dolor cuando alguien que pertenecía a ese amor se muere. La madre vuelve a la realidad. La cosa es que la madre le ha pedido a su hija famosa que se quede, pero la hija, cumplida su misión, ya puede volver a su vida. E ahí el asunto. El amor por el otro puede ser mucho, pero cuando el amor por el otro quiere ser cadena, hace sufrir. La vida tiene etapas, hay que asumirlas. Hay cambios. Los cambios no implican falta de amor o desapego, simplemente, son como son. Todo el mundo tiene su vida. Por ello empieza y cierra una danza la película, o así lo entiendo. La película se llama Con el viento porque ella bailará con el ritmo del viento al final de metraje. Ella baila cuando es libre al comienzo, y se ata a una vida rural por amor a su madre, la ayuda, pero en cuanto la ayuda está cumplida y la madre misma lo comprende, ella vuelve a su vida y baila en la casa para despedirse de una etapa, y baila con el viento porque vuelve a la libertad. Una libertad que no huye de la madre, todo lo contrario, sino que es consciente del amor familiar y de la necesidad de la libertad propia. Hay una frase de la danzarina a la sobrina clave, cuando la sobrina quiere irse a estudiar a Londres pero tiene miedo del enfado de la abuela y la madre, la tía le viene a decir que la apoyarán porque la quieren y cuando alguien quiere a alguien le desea lo mejor, y lo mejor es lo que esa persona desea hacer con su vida, no imponerle la vida que no desea. Película intimista.

Viaje al cuarto de una madre (Celia Rico, 2018). Quizá la otra de las dos mejores proyecciones de este año, aunque quizá ha pasado indiferente a mucho espectador no preocupado por las dificultades que entraña un relato como este, unas dificultades que no son evidentes, pero que están. La principal dificultad es que el peso total recae en las interpretaciones. Si estas fallan, falla todo. Y no fallan. Lola Dueñas (una veterana de Alcine) y Anna Castillo hacen con sus personajes de madre e hija una interiorización total que nos meten dentro de un guión con un estudio psicológico profundo y bien trabajado. El relato tiene por necesidad grandes saltos temporales, cuando aparentemente no los ha habido, y en esos saltos las psicologías avanzan. La interpretación es precisa y brillante. Rodar cada escena manteniendo esa realidad emocional es complejo... ¡y lo logran! Buenas actrices y buena directora novel, quizá la próxima premio Goya a esa categoría, ¿quién sabe? En este caso la historia cuenta la vida de una madre y una hija joven que viven juntas en un pequeño piso obrero, muy humilde, lleno de necesidades, por ejemplo energéticas, y y con mobiliario anticuado. En realidad me recuerda mi propia casa o la casa de múltiples vecinos y amistades. La cuestión es que hay en el ambiente una tristeza y una dependencia emocional fuerte de la madre a la hija. El padre ha muerto aparentemente no hacía mucho y, a juzgar por la edad de la madre, de manera temprana. Eso les ha creado un trauma. La hija acompaña a la madre y hace cosas con ella para intentar levantarla el ánimo, como ver series de televisión en Internet. Está claro que también la madre estaba desactualizada y la hija la mete en esa actualización del mundo, un mundo que ella conoce, como herramienta para devolverle a un buen estado de ánimo. No se fuerzan la una a la otra, simplemente se comprenden, sin mencionar el tema. Pero en ese apoyo y en ese acompañamiento la hija ha cedido tanto espacio propio para su madre que ha perdido su vida. Sus amigas avanzan en sus vidas con sus trabajos, novios y relaciones, mientras ella se ve abocada a una mesa camilla con la madre y horas de ver series de televisión, mientras accede al viejo trabajo de su madre: planchadora, que no es el trabajo que realmente la motive. Un día le hablan de ser niñera en Reino Unido. Desea irse a probarlo. Hay algo tenso en ella: el miedo a hacer daño a su madre o que se enfade si le dice que se va. Una vez más, como la anterior película, el amor se transforma en cadena y cuando se quiere romper esa cadena, es difícil. La rotura de la cadena se toma como conflicto y efectivamente hay mala convivencia cuando la hija plantea que se quiere ir. La madre con su enfado quiere forzar que nada cambie. Pero todo evoluciona y como la película trata de relaciones sanas y naturales entre personas que se quieren y aprecian, el amor vence al egoísmo y la madre deja, ayuda y facilita irse a la hija, aunque le duela. La madre se sentirá sola, la hija se sentirá agobiada con sus llamadas, pero esa ruptura de una zona de comodidad es necesaria, y aún vendrá otro golpe de ruptura, un accidente doméstico forzará que tenga que tirar la esa camilla y comprar un mueblo nuevo. Verá a un viejo amigo que le hace un encargo de ropa, y poco a poco la madre notará mejoras psicológicas, como dejar de vestir de oscuro. La hija volverá y no aguantará bien tantos cambios en la madre. Se produce la quijotización de Sancho y la sanchificación de Quijote, pero en ese momento se produce también la aceptación de la hija de la nueva etapa, ambas aceptan la vida propia y personal de la otra persona, sin imponer nada, se apoyan, porque se quieren, que es lo que ocurre sanamente en estos casos. La última frase del metraje es clave, la madre le pregunta a la hija por otros motivos, pero con claro mensaje de la intención del metraje: "¿estás preparada?". Y de ese modo se dejan ir y a la vez permanecen unidas. Película intimista de nuevo, bonita, de sentimientos, muy del tipo de cine francés, más que español. Muy buen trabajo. Perfecto estudio psicológico, además.

Carmen y Lola (Arantxa Echevarría, 2018). Esta película tuvo también lleno total. Tuvo mucho éxito entre el público. Reconozco que no estaba mal, pero e pareció "tramposa". Sincera, pero "tramposa", así de paradójico. Trata de un enamoramiento entre dos lesbianas (una de ellas descubre que lo es). Ambas son gitanas y están sumamente dentro de su cultura gitana, una cultura que en lineas generales se presenta como patriarcal y fuertes dosis machistas y homófoba, según se muestra en la película en diferentes escenas y diálogos. Los actores participantes eran gente común y corriente buscados y sacados de los mercadillos y barrios gitanos de Madrid por la directora. Así pues hemos de suponer que siendo ellos mismos gitanos de los ambientes que narra la película habrán aportado al guión e interpretaciones cosas de su mundo. La verdad es que para ser todos gente común, actúan realmente bien. Hay que destacar esas interpretaciones, aunque algún diálogo inicial quede un poco artificial. El trabajo de la directora debe ser igualmente destacable. La película es sincera porque trata un tema como el lesbianismo desde una perspectiva racial y de cultura homófoba que incluso, según se ve en la película, confunde homosexualidad con algún tipo de afrenta religiosa o acción del demonio, o bien como consecuencia nociva de adquirir conocimiento en la escuela. La película es un cuchillo más sutil de lo que parece, porque de rebote pone de manifiesto toda una sociedad cultural que practica la marginación a la mujer de forma opresiva y sometedora. No obstante, en uno de los personajes el lesbianismo se presenta como liberador de la mujer frente a la vida que le ofrece el hombre de ese mundo cultural, atada a la casa y los hijos y sumisa a lo que diga su marido, padre, hijos, etcétera siempre que sea varón. Películas sobre el lesbianismo ya habían habido varias en ediciones anteriores de Alcine. Películas sobre el mundo gitano, no tantas, y tampoco en el cine español en general. Por ello es destacable y sincero este esfuerzo en el que se nos muestra el lesbianismo en el mundo gitano y narrado y contado por personajes gitanos. Ahora bien, la película es tramposa. Todos los payos que salen (blancos) son racistas. Lo que transforma al gitano que asume al payo como racista en racista de payos, aunque parezca que no. El racismo es adjudicarle a una raza entera un determinismo biológico, psicológico, de triunfo, de fracaso, y demás. Yo no creo en el determinismo racial, no creo en las razones de los racismos. Pensar que todos los payos son racistas es un determinismo racial, es racismo. Del mismo que cuando en un momento de la película uno de los personajes usa una expresión muy clásicamente gitana y el público se rió, pero sin embargo esa expresión no estaba en un contexto de humor, sino de enfado, esa risa del público era racista, al adjudicarle un determinismo racial a un modo de hablar que se transforma en gracioso porque determinado humor ha llevado a ese modo de hablar a un lugar de mofa. Pero la cosa es que tampoco sería real decir que hay cosas que no se dan. Yo he nacido y me he criado y vivo en un barrio gitano donde hay además un mercadillo gitano semanal. No puedo negar que hay actitudes que ocurren de manera generalizada en unos y en otros. Que probablemente las creencias y rasgos culturales tienen su peso, y la religión evangélica. Pero no es tanto un determinismo racial, sino cultural, y si se me apura económico y social. Pero en ambos sentidos, en el gitano y en el no gitano, con tintes históricos y que la creencia en los tópicos y la asunción de los tópicos ayudan a mantener. No me era creíble la manera de comportarse en la calle los gitanos de la película, no me era creíble su forma de hablar entre ellos, no me fue creíble el gran enfado familiar, no me era creíble el mercadillo semanal, no me eran creíbles las relaciones de gitanos con payos (las pocas que salen) y demás. No me eran creíbles porque en mis 39 años de vida en mi barrio no lo he visto todo eso tan suave y tan buenista como se ve en la película y tan sin violencia. Una bronca como la del final de la película, para lo que desencadena y motiva, no implicaría sólo a la familia padre-madre-hija, ni sería tan "civilizado" como aquí se resuelve. Esa bronca no es ni una mitad del cuarto de lo que motivaría. Sí he reconocido otras cuestiones de la película como la fiesta social y familiar, o las relaciones jerárquicas y familiares entre ellos. Pienso que quizá al ser gente común interpretando su propio mundo, conocen tan bien su propio mundo que hay cosas que no salen tal como son fuera de cámaras. Sin embargo, la doy por buena, porque esta película trae un tema delicado y desconocido como es el lesbianismo en el mundo gitano y de paso le presenta al público payo que menos contacto haya tenido con el mundo gitano cuestiones para bien y para mal de esa cultura de clanes que podría ayudar a entendernos mejor entre nosotros y quizá a ayudarnos a eliminar lo negativo, aupar lo positivo, empezar a acabar con el racismo de uno y otro lado. Aunque es cierto que la película, como he dicho, tiene un buenismo enorme y excesivo con relación a la vida real en este tipo de barrios. Y ya no lo digo sólo por mi experiencia vital, sino también por esa experiencia laboral el año pasado como archivero para la Agencia de la Vivienda Social de la Comunidad Autónoma de Madrid, donde pasaron por mis manos centenas, quizá más de mil, expedientes sobre los poblados chabolistas, los barrios marginales, los desalojos, los realojados, los programas de integración. Una experiencia laboral que incluyó de treinta a cuarenta minutos de prohibición de salir del edificio mientras la policía nacional cuidaba las puertas porque un clan gitano quería protestar, navaja en manos, porque no les daban el piso que querían donde ellos querían. No existe el determinismo racial, pero si un grupo está sumamente empobrecido y embrutecido, se comportará de una manera, pero que ese grupo, o acaso unos individuos, se comporte así no implica que toda su raza se comporte así. Los motivos del comportamiento no es el racial. A pesar de que la película flojea en la relación ficción con realidad, es una película que está bien.

Sin fin (César Esteban Alenda y José Esteban Alenda, 2018). En el Festival de Málaga el actor Javier Rey se llevó el galardón a mejor actor, pero creo que en realidad sería María León quien más destaca interpretativamente en este metraje. La película me parece que tiene unos agujeros de guión llamativos, como el hecho de que una máquina del tiempo se sincronice y funcione por sí sola con un reloj ganado en una máquina de bolas de un bar. Pero obviamente la ciencia ficción en esta película es sólo una herramienta para mostrarnos su auténtico género: el romántico. La máquina del tiempo sólo es una metáfora, pero tiene su peso para desarrollar la historia. Sería ese tipo de ciencia ficción que deja caer su peso en los sentimientos más que en el prodigio del hecho científico ficticio. En los últimos años hemos visto varias películas de ciencia ficción de este tipo más sentimental. Así por ejemplo hay que recordar por fuerza a ¡Olvídate de mí! (Michel Gondry, 2004). En esa película una máquina hace perder la memoria de lo que se desea en este caso a un amor fallido. Mientras esto ocurre el protagonista entra en un viaje mental donde salta de recuerdo en recuerdo, y de espacio temporal en espacio temporal, huyendo del olvido y aferrándose a un amor que se rompió por desencuentros a lo largo de su relación. En cierto modo Sin fin se alimenta de esa película, pero la reproduce mal. Aquí la pareja está rota tras muchos de relación donde él se ha dedicado egoístamente a su trabajo, siendo desconsiderado con ella. Él logra inventar una máquina del tiempo y viene del futuro (dos veces) para salvar su vida emocional justo en el momento exacto donde cree que se rompe. Pero la ruptura se produjo hace tiempo, también, a lo largo de numerosos desencuentros. Repasan sus recuerdos y viajan con el recuerdo al pasado, donde el espectador podrá comprender qué falló, que faltó, qué se perdió. Lo que siempre es una amable invitación a que valoremos lo que se tiene, si se tiene. La película tiene sus fallos paradójicos graves y profundos, pero si se toma sólo su esencia romántica no importan. Depende del grado de exigencia del espectador. Para mí sería una película para no pensar demasiado y entretenerse un rato. No es poco, aunque lo parezca.

Jefe (Sergio Barrejón, 2018). No entiendo muy bien cómo pudo ser que esta película fuera seleccionada. Lo mejor que tiene es su banda sonora, una colección de canciones de rhythm & blues que va sonando marcando los momentos de decisiones conflictivas de su protagonista, como ocurriera en clásicos como Granujas a todo ritmo (John Landis, 1980). A mí sinceramente esta película me parecía una especie de película de la época del destape puesta al día en el siglo XXI, tomando por referencia un poco del cine de los años 1990 donde hay cierta violencia y humor mezclados, como es el caso de la heroína o los golpes. Un jefe de una empresa totalmente pasado de rosca, no trata bien a sus empleados y a la vez se desvela por ellos. Con todo tipo de ideas retrógradas es a la vez, superparadoja, un progresista empedernido. No faltara la chica de belleza de modelo a la que podremos ver en ropa interior. Ahora bien, los tiempos cambian. Cuando exista un complot para echar al jefe de la empresa, las mujeres serán las que logren que no le echen. Algunos chistes no funcionaban. Otros funcionaban para esbozar (poco más) una sonrisa. Una película quizá para desconectar neuronalmente un domingo por la tarde en tu sofá, pero sólo si se tercia no cambiar de canal de televisión.

Y con esto, hasta la próxima entrada. Saludos y que la cerveza os acompañe.