jueves, noviembre 16, 2017

NOTICIA 1750ª DESDE EL BAR: DIÓGENES DE TREINTA AÑOS


Los libros son un camino. Un camino lleno de caminos. La Historia de la Humanidad comienza con la escritura, por ende con la lectura y también con los soportes de escritura. No siempre se ha leído ni ha tenido la lectura y sus soportes el mismo modo de hacerse ni de entenderse. La lectura moderna, la actual, a mejor decir, está sufriendo una revolución ahora mismo con las nuevas tecnologías, pero no sólo por sus soportes o sus capacidades de almacenamiento o de interactuación con otras herramientas para el intelecto, sino también porque se adquiere una mutación en los hábitos y en las formas de lectura, y por tanto en la forma de entender lo leído, de interiorizarlo y de pensar. Sin embargo, la lectura en soporte de papel, en libros, sigue siendo algo muy vivo y muy activo. Su existencia en su modalidad actual tiene varios momentos claves. Uno de ellos es en torno al siglo III o el IV, no está claro, en el que los libros en rollo ven el nacimiento de los libros en códice. Otro momento fue la invención del papel por parte musulmana a mediados de la Edad Media. En torno al siglo XIII el surgimiento de Universidades encuentra nuevos usos a los márgenes y pies de las páginas, y para el siglo XV el italiano Petrarca decide poner orden en los tipos de letras manuscritas inventando la humanística o itálica, que facilitaba la lectura. El alemán Gutenberg inventó en ese mismo siglo la imprenta y se abaratan y facilitan las fabricaciones de libros y tal revolución no verá otra hasta el siglo XVIII, en la que los alemanes inventarán los libros de bolsillo y los libros de tapas blandas un siglo después, altamente propagadas esas ediciones por los anglosajones, en especial por la editorial Penguin Books desde 1935.

Junto a la revolución libraria van unidas las revoluciones diversas que le atañen, técnicas, escriturarias, de lectura, culturales... pero también de ventas. El Renacimiento y la imprenta multiplicaron las imprentas, ediciones y los negocios de venta de libros universitarios, la Ilustración del siglo XVIII multiplicó las librerías con libros de ocio y los libros pedagógicos y reflexivos, el siglo XIX llenó las ciudades de librerías de todo tipo y para todas las clases sociales y en el siglo XX esto es un hecho abundante dado el avance de la alfabetización, especialmente en el mundo Occidentalizado desde pasada la Segunda Guerra Mundial tras 1945. El modelo de ventas de libros ha cambiado, obviamente, no sólo desde un punto de vista editorial, también desde el comercial. Es una gozada entrar en las librerías de toda la vida, y se puede distinguir entre las librerías de toda la vida que buscan libros que se editan actualmente, y libros que venden libros que son antigüedades y de segunda mano, otras que venden libros universitarios o formativos, otras que se combinan con ventas de papelería (aunando esas ventas a su origen como negocio siglos atrás), pero también están las ventas de libros por catálogo, por clubes de lectura, las de las grandes editoriales, las de las pequeñas, las de las grandes superficies comerciales y gasolineras, hoy día incluso de los libros vendidos a través de Internet, que es la tradicional venta a domicilio pero en negocios nuevos, y la venta de libros como productos que transcienden el objeto de lectura por el objeto de consumismo por su temática fácil y no por su calidad en sí (cuántos libros cuyo reclamo es que su portada es la portada de una producción de cine o televisión).

De entre todas estas librerías han habido bastantes en la Historia de Alcalá de Henares. Pero hoy quiero hablar de una de la que me siento cerca, que es la Librería Diógenes, a la que voy desde niño, y donde incluso he presentado mis dos primeros libros y donde allí se pueden comprar hoy día, Relatos de la Gran Guerra y Balada triste de una dama. Una librería con la que he tenido y tengo una trayectoria de colaboración también en otros aspectos. Que me gusta por su actividad de apoyo cultural a los nuevos autores y a la cultura escrita de esta ciudad. Podría intentar hacer un ejercicio de memoria de cómo ha evolucionado el lugar, pero no escribo esto con esa intención. Juan Miguel Salvador ya se explicó bastante bien en la entrevista que le hizo el pasado 8 de noviembre La Luna de Alcalá (se puede leer por aquí), y es que acaban de cumplir treinta años como librería al servicio de la gente y de Alcalá de Henares. 

La Librería Diógenes abrió sus puertas en 1987, en otra ubicación diferente a la actual, y con mesa camilla, ahora, en 2017, son dos locales en la calle Ramón y Cajal, tras pasar también por la calle Mayor. Escribo esto para felicitarles y ofrecerles desde este espacio mi reconocimiento pleno. Gracias por su labor.

Los libros hacen un camino y las librerías nos adentran en ellos. Dice Juan Miguel Salvador que el libro que más han vendido en su historia de existencia es El niño del pijama de rayas, publicado en 2006 y escrito por John Boyne. Yo nunca me lo he leído, ni lo tengo, sinceramente: tampoco me llama la atención. Pero son muchos los libros que he comprado y ojeado en esta librería. Buena parte de mi librería personal está construida con compras a estos libreros y algún otro de la ciudad, pero por cuestión de longevidad en el tiempo, casi todos son de este lugar. Bien sabíamos en los años 1990, por ejemplo, que para comprar un libro para regalar había que ir a Diógenes. Y en los años 2000 que los libros de la Universidad y los libros de encargo tenían allí su punto de referencia. No sabría decir qué libro de esta librería sería el más significativo para poderlo reseñar en este articulito, aunque me acuerdo de momentos concretos de compras para personas queridas. Hace poco compré un ejemplar del nuevo cómic de Astérix para una amiga, y es que el espíritu joven está en mí en los libros, que me abren puertas innumerables. Allí compré para mí muchos libros de Historia para mis estudios, pero también muchos de poesía y de novela. 

Muchas felicidades y muchas gracias, Diógenes. Por más tiempo encontrándonos juntos.

domingo, noviembre 12, 2017

NOTICIA 1749ª DESDE EL BAR: ALCINE 47, SIN ANÁLISIS

Perdón, lectores, por la tardanza en la renovación de esta bitácora. Por un lado he estado trabajando por las mañanas, teniendo que acostarme muy temprano, pues me levanto a las 6:20 horas. Por la tarde me entretuvieron asuntos como la comida, la compra para la casa, a veces planchar, la atención y cena de mi tío materno y el escaneado de todas las fotografías familiares. Digitalizar todas las fotografías que conservaban los seres queridos cuando se mueren es lo más sensato, justo y lo que se debe hacer según mi punto de vista para conservar esos recuerdos si hay varios sucesores, como es el caso. Y eso, se esté o no se esté en la fotografía, y sean las personas que aparezcan personas directas o no a tu propia existencia. Todo es historia familiar y todo es un acercamiento humano y un respeto a los que dejaron esas fotos. Escaneé el año pasado lo que he llamado el archivo fotográfico de los abuelos maternos, y ahora el de mis padres. Este de mis padres me ha llevado de cuatro a cinco semanas de escaneos, y ahora me toca un poquito más para su descripción y fechación en lo que sea posible. Un baúl entero de fotos, que ahora podremos tener al completo ambos hermanos en digital, decidamos repartir o hacer lo que decidamos con las fotos de papel. La conservación de los recuerdos y de la memoria no puede ser exclusiva de una sola persona, o parcelada, es derecho y es deber de todos los sucesores. Hubo muchos recuerdos con esas fotos, y muchas sensaciones revividas, pero también una nueva lectura emocional, o una relectura, de mis padres y otros familiares sobre las que ya de por sí existían. Recomendable que lo hagáis, y no esperéis a que se mueran, vivos os pueden completar muchos datos y muchas claves, aunque algunas imágenes hablan diez mil palabras por cada palabra que se quiera decir de ellas.

Entretanto, el pasado miércoles 8 comenzaron las proyecciones del festival de cine de Alcalá de Henares, Alcine, en su edición 47ª. El festival comenzó de manera plena y oficial el viernes 10. Toda aquella persona que me conoce y toda aquella persona que lee esta bitácora sabe que voy a Alcine desde los años 1990 y que en concreto desde el año 2000 soy ininterrumpidamente jurado del público. En los últimos años hago análisis y comentarios del festival que, por otra parte, son muy leídos y solicitados en esta misma bitácora. Sólo hubo un año que no pude ejercer de jurado del público y que prácticamente no fui a ninguna proyección, creo que sólo fui a una película, o poco más, se trató de 2003, pues ese año moría mi padre en ese mismo mes. A comienzos de noviembre de 2003 tuvo una crisis hospitalaria que apuntaba a su muerte inminente, coincidiendo con la mayor parte de los días del festival, pero la muerte no se produjo hasta el día 24 de ese mes. Tan sólo el año pasado, 2016, ocurrió algo similar, cuando mi madre tuvo una de sus crisis de salud (y también mi tío materno que vive con nosotros desde septiembre de ese año) y evitó que fuera a algunas proyecciones, pero pude ir a bastantes, pues se recuperó (se recuperaron). Por lo demás, siempre he asistido fielmente, y trato de ir a todo lo que me comprometo a juzgar. Sin embargo, este año no ha podido ser. Pido disculpas, pido perdón, a los lectores más fieles que me habían comentado ya de antemano que estaban esperando leer mis comentarios. Lo siento, la razón, no obstante, ha sido totalmente ajena a mí.

Mi madre murió el 10 de mayo de este año. En principio ha pasado tiempo suficiente para que eso no interfiriera en mi presencia en Alcine, pero no ha sido así. De manera indirecta no ha sido así. El trabajo de dos meses no me lo ha impedido. El problema ha venido a costa del cuidado de mi tío materno, un hombre mayor dependiente, como alguna vez ya he comentado cuando he tenido que anular mi presencia en una gran y numerosa cantidad de actos en los que normalmente participo y otros en los que había sido invitado o se me esperaba. Demasiados actos cancelados por mi parte. He perdido una gran cantidad de vida social, casi toda, eso por no hablar de las grandes dificultades para encontrar trabajo, como ya dije, dificultades que se ampliaron a partir de aquel 10 de mayo, pero que ya estaban presentes desde octubre de 2016, cuando mi tío estaba ya plenamente instalado en casa desde septiembre. Creo además que eso enrareció la vida en casa y ayudó a empeorar la tensión arterial de mi madre, que es en buena parte lo que desembocó en su fallecimiento dentro de un complejo cuadro de problemas médicos. Como sea, mi trabajo actual de dos meses hace que no vaya a poder acudir a la cita que desde el año 2000 siempre ha sido la más constante y favorita: la de Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores. Estas proyecciones son de lunes a jueves y cuatro de ellas están programadas a las 22:00 horas, por lo que su finalización y mi regreso a casa me obligarían a irme a la cama cerca de la 1:00 de la noche, y debo levantarme a las 6:20 para ir a Vallecas, por lo que este penoso y malísimo horario evita que pueda ir a esas proyecciones. Hay una de sus proyecciones a las 19:45 horas, pero eso también me daría problemas, ahora explicaré porqué, antes he de comentar que existe otra de esas proyecciones a las 17:30 horas, el miércoles, y sólo esa proyección podría contar conmigo, tal vez, si no surge ningún problema y si pudiera confiar en dejar sólo a mi tío un par de horas. La de la sesión de las 19:45 del jueves que decia tiene el mismo problema que las de Pantalla Cero de las que me han dado también carnet de juez; el tío, que no se vale por sí sólo, necesita siempre de alguien que le haga la cena y que le dé la cena, y a veces (las menos) que le ayude en alguna cosa mínima a irse a la cama. Él cena a las 21:00, pero la cena hay que cocinarla antes, y la duración de los metrajes evitaría que todo eso pudiera hacerse. Mi hermano no está en casa, por sus propias labores, aunque alguna vez, rara, ha estado temprano en casa. Sólo si supiera con seguridad que el jueves va a estar él en casa, podría ir, pero este caso nunca se da. No puedo saberlo, por tanto: no puedo ir, porque hay que atender al tío.

¿Y qué ha pasado con las proyecciones de este fin de semana?, diréis. Es cierto que existía una proyección de Pantalla Abierta el viernes 10, La mano invisible, de David Macián. Es cierto que yo había quedado para ir a verla. Es cierto que estaba muy jodido por saber que esta sección se me escapaba este año por causas que no tienen que ver con mi vida propia, pero que me alegró mucho saber que podría ver al menos esta película... sin embargo, no pude ir a verla porque tuve que estar al cuidado del tio, igualmente para los cortometrajes europeos de ese día. En fin, pensaba que podría ir a ver los cortometrajes europeos del sábado 11. Me contentaba con eso. Pero llegada la hora del primer bloque me vi pillado de tiempo tratando de dejar hecha la cena de mi familia, y para el segundo bloque mi hermano tuvo que salir y me volvi a quedar al cargo de mi tio. Creía perdido el tercer bloque, pero afortunadamente pude ir (a la carrera) a verlo al Corral de Comedias. De él os puedo hablar y ahora os hablaré. Es el único bloque que he juzgado, ya que el que quedaba de europeos de este domingo 12 se ha visto con el serio problema de... la depresión, pese a estar yo hoy en la calle. Depresión porque me siento fuera de mi vida desde hace mucho tiempo. Depresión porque necesito de mi tiempo para poder dedicarme a mí, en estos días tiene que ver con mi vida y dedicaciones, pero en otros días, la mayoría, lo necesito para poder buscar y tener trabajo. Necesito de mi vida, de mi espacio, de mi tiempo y de mi todo. Me siento como enjaulado, mermado en mi vida social. Depresión porque me noto y siento más de las paredes de la casa, de mi tio, o de lo que sea, de todo, menos de mí mismo. Quien me conoce sabe de mi gran actividad en todas partes, y de mi mucha vida social... y quien me conoce sabe que estoy muy mermado... y también anímicamente en esto. Quien me conoce bien, digo, no quien me conoce sin haber profundizado jamás en mí. Sinceramente, anímicamente estoy mal. Necesito recuperar mi vida. Y en esta depresión, opté por abandonar las puertas hoy del Corral de Comedias, abandonando el bloque de europeos, y venir a mi casa con una amiga para ver la película París, je t'aime, de varios autores, que es una colección de cortometrajes en torno a París rodados en 2006. A falta de pan, tortas. A fin de cuentas, pensaba en mi desánimo, me he perdido más de la mitad de los cortometrajes a juzgar, y eso profundizaba mi desaliento.

Tampoco pude ir a las charlas sobre cine a las que fui invitado a participar, ni a un cuentacuentos de cine donde una amiga que vive en Madrid esperaba mi presencia, tal como me escribió al teléfono. Ni siquiera sé si podré ir al concierto sinfónico de clausura de este próximo domingo 19, por estos motivos imprevistos y por motivos económicos (me deben el primer sueldo), por lo que no puedo comprar la entrada. Triste vida esta. 

Por motivos de salud de mi tio, por motivos de sus cuidados, por motivos de descanso familiar, por motivos de la trayectoria de la familia, por motivos de muchas cosas, por motivos económicos propios, por muchos motivos, yo estaba y estoy convencido totalmente de que el tío debería estar en una residencia, donde estaría además mejor tratado. Visitarle, atenderle dentro de las posibilidades, pero él atendido en una residencia. Bueno para él, principalmente. Ahora, que me he ido mermando anímicamente desde el 10 de mayo por perder mi vida social, mi actividad de entradas y salidas de casa, mis actividades creativas, mis actos, etcétera, que incluso no pude ir a la comida de un amigo que vino de Francia a ver al resto de amigos este verano, toco con los sucesos de este fin de semana un fuerte pico doloroso de pérdida de mi propio ser... y eso me convence aún más totalmente de la necesidad de la residencia también desde esta otra óptica. Desde 2000 no he faltado a esta cita, y supongo que lo tenía interiorizado como algo muy propio, y me ha dolido perder muchos actos desde octubre de 2016 y sobre todo desde mayo de 2017, muchas oportunidades de todo tipo, recitales de poesía, reuniones con personas muy queridas, muchas cosas que solía hacer, pero esto de Alcine 47, no sé porqué, quizá sea por la suma de todo lo perdido, me ha dolido muy profundamente y me ha ahondado un estado depresivo y una desesperanza en mi necesidad de recuperarme a mí mismo y verme sin embargo aquí enmadejado, al servicio de mi "deservicio".

En fin, aunque han sido pocos, os hablo de los cortos que vi este año:

The transfer (Michael Grudsky, Alemania, 2017). Pertenecía al segundo bloque del sábado, pero hubo un problema técnico con los subtítulos y el director, que estaba en la sala, pidió que lo volvieran a proyectar y a votar en el siguiente bloque, que es al único al que fui. Se trata de la historia de tres militares israelíes que tienen la misión de trasladar a un preso palestino que va a quedar libre en dos semanas. Su coche se avería en el desierto, por lo que se ven obligados a entenderse entre ellos. No me resultó un cortometraje especialmente llamativo en su temática, de conciencia social y política con llamada al diálogo y al entendimiento. Lo mejor: la interpretación del oficial de los militares. El tratamiento de la historia es muy convencional, la fotografía es buena porque el paisaje desértico vale lo suyo, lo que facilita el trabajo. No es memorable, pero quizá es un mensaje necesario en Oriente Próximo, más que en esta zona de Europa, donde ya estamos concienciados de lo que se nos quiere concienciar. No contiene sorpresas de ningún tipo.

Prima Noapte (Andrei Tanase, Rumania, 2016). Un padre recibe a su hijo adolescente que cumple años. Como regalo le tiene preparada una sorpresa un tanto fuerte: una prostituta de su edad. El hijo no ha tenido nunca sexo. El cortometraje no denuncia la prostitución, no se trata de eso, sino que habla sobre esa crítica social del padre que quiere "hacer un hombre" a su hijo proporcionándole su primer acto sexual aunque sea pagado. El ambiente de pobreza material y cultural queda bien reflejado en el cortometraje, donde además se nos da la sorpresa de libre interpretación acerca de los posibles problemas y carencias emocionales de un joven que probablemente tiene un serio problema psicológico en la formación como persona adulta. Queda evidente las miserias de este personaje que es víctima de lo que se espera de él y de su intento de ser verdugo, cuando en realidad le invade la mediocridad de su ser pusilánime. En definitiva es el cortometraje de las carencias y lo que se espera de uno por encima de las posibilidades de uno mismo. La ambientación y la interpretación del acto de prostitución no alcanzada es lo más destacable. 

Urban cowboys (Pawel Ziemilski, Polonia, 2016). Tengo mi duda de si se trata de un falso documental o de un documental, o de un falso documental dentro de un documental de una realidad social en un pueblo de Polonia de escasos habitantes fuertemente empobrecidos y analfabetizados. Se trata de otro corto que habla de las carencias emocionales y los efectos de estas en la persona. Un niño ha vivido en primera persona la muerte de su madre. Muy claramente le ha quedado un trauma y una negación de lo sucedido que se refleja en la evasión de enfrentarse a ese hecho. Libera su dolor mediante la captura e intento de doma y mantenimiento de un caballo salvaje, tal como hacen el resto de jóvenes del pueblo, que, como ellos confiesan, de otro modo, sin la adoración a sus caballos, caerían en la droga o el alcohol. El problema es que el cariño hacia su caballo no tiene la correspondencia o el reflejo que él desea. Un caballo no es una madre, por lo que tiene conductas agresivas y violentas mezcladas con arrepentimientos y actos de amor al caballo. Un tratado psicológico y una muestra de la Polonia profunda. Lo mejor del cortometraje: su banda sonora. Trepidante. Yo la pondría en algún bar de rock para bailar. Rebusqué en los créditos que música era, pero... ¡no venía referenciada! Eso es imperdonable. Premiaría esa música, la verdad.

In Kropsdam is iedereen gelukkig (Joren Molter, Países Bajos, 2016). Para mí es el ganador de estos muy poquitos que he visto este año. Además creo que es un mensaje que en España se podría extrapolar a la situación actual entre nacionalistas catalanes y nacionalistas españoles. Se trata de un pequeño pueblo de Holanda, olvidado de las grandes ciudades, a los que llega una empresa de molinos de viento para la producción eléctrica. Los vecinos son claramente contrarios a su instalación y se presentan unidos contra ellos, marcando el hecho diferenciador de ellos como gente del pueblo de Kropsdam. Uno de sus vecinos, goloso, parece darle igual su instalación o no, pero acepta un pedazo de tarta que ofrece la empresa en una reunión informativa. Los vecinos del pueblo ven en él a un traidor y comienza un acoso y derribo contra su persona muy asfixiante. Él llega a posicionarse en contra de los molinos, pero ya ha sido marcado como enemigo de los intereses de Kropsdam. Los actos contra él van subiendo de nivel y en violencia. Hay algún toque de humor, pero el mensaje político y social de la convivencia rota, y una vez más de las carencias (en este caso, morales) y de lo que se espera de uno por encima de sus posibilidades, es algo muy inteligentemente expuesto en este metraje. Su escena final, abierto, puede recordar al teatro o al cine mudo, pero la mirada directa al espectador cuestiona al espectador mismo. La cosa no va de molinos de viento, viene a hacer pensar, si no de ti y de ti y de ti también sobre qué estás haciendo tú en estos tiempos en los que la intolerancia asciende posiciones políticas y sociales en Europa.

Moms on fire (Joanna Rytel, Suecia, 2016). Es el que menos me gustó. Un stop motion que nos relata los cuatro últimos días de embarazo de dos madres con muchas apetencias sexuales, su descubrimiento del lesbianismo, su falta de sentimiento maternal y todo un conjunto de diálogos que hacen proselitismo de todos los argumentos posibles en contra de la maternidad, presentando esta, de paso, como un mal que soportan las mujeres de parte de los hombres. En fin, no me gustó aunque se presentaba como una comedia y había gente que se reía. No me gusta esta corriente actual donde parece que feminismo y femeneidad sean incompatibles con maternidad, cuando debería ser todo lo contrario. De todas maneras, es otro cortometraje sobre las carencias emocionales de las mujeres embarazadas, que se sienten incomprendidas sexualmente por sus parejas varones y que además toman a estos por personas que las someten mediante el ejercimiento de la maternidad. Como stop motion tampoco me gustó. No hay nada que me llamara la atención, pero además los muñecos, salvo el gato egipcio, me producían un rechazo estético, me resultaban desagradables a la vista.

Pues esto es todo por hoy, a ver si os renuevo la bitácora con la regularidad de siempre, cada poco tiempo. Lo intentaré. Y a ver si puedo ir a algo más de Alcine, si pudiera ser y hubiera margen para el comentario, os lo comparto. Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 31, 2017

NOTICIA 1748ª DESDE EL BAR: LA VERDAD SOBRE EL CASO DEL SEÑOR VALDEMAR

En mi canal de Youtube inicié en 2014 un serial un tanto anómalo: un serial anual. Sí, anual, ni diario, ni semanal, ni mensual; anual. Atraído por la narrativa introductoria de Chicho Ibáñez Serrador de sus Historias para no dormir de los años 1960-1970, así como otros seriales de carácter norteamericano, la idea era compartir una versión libre propia de relatos clásicos de terror en cada fecha de 1 de Noviembre, o sea con motivo de Todos los Santos y del Día de Difuntos, para muchos por Halloween, como se prefiera. En aquel 2014 os entregué Noche de espanto, de Anton Chejov en 1884), y por despiste y problemas en 2015 no hubo la segunda entrega hasta el año pasado, 2016, con El Horla, de Guy de Maupassant en 1888. Ambos se pueden seguir viendo en ese canal mío, junto a otros videos que me conciernen de otra temática. Youtube me tiene equiparado a teatro televisivo, según su catálogo, y en este teatro televisivo lo cierto es que su producción no depende sólo de mí, en parte de lo técnico cuento con María Gómez a la cámara. 

Este año os entrego una adaptación libre de La verdad sobre el caso del señor Valdemar, de Edgar Allan Poe en 1845. Poe es uno de los autores de referencia obligada en el terror del siglo XIX. Alcohólico y de vida llena de circunstancias adversas, nos ha entregado visiones alucinógenas llena de retorcidos recovecos de las oscuridades de la perversidad. Disfrutadlo.



Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, octubre 29, 2017

NOTICIA 1747ª DESDE EL BAR: TRABAJO VALLECANO

Pues esta vez no he podido renovar esta bitácora desde hace una semana porque inicié un trabajo de dos meses no renovables, el cual me ocupa las mañanas, y por las tardes me dedico a digitalizar todo el archivo fotográfico que acumularon entre mi padre y mi madre para que, pase lo que pase con las copias de papel y su reparto o no, poder tener todas las fotografías ambos hermanos. Mi trabajo nuevo es de lo mío. Es de archivos. En este caso trabajo a través de una empresa contratada para la Comunidad de Madrid, para la Consejería de Educación de la autonomía. Así que estoy con un proyecto de archivo del Archivo Central de la Consejería  de Educación, Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid. 

El trabajo dura dos meses, lo justo para alcanzar el fin de año con algún ingreso de dinero tras diez meses de desempleo sin esos ingresos. Suele ser común desde hace años, especialmente desde el inicio de la crisis económica de 2008, que todos los archivos, tanto estatales como autonómicos, provinciales y municipales, inicien proyectos de archivo en los meses finales de año con empresas privadas y con carácter no renovable. Se trata de agotar todo el dinero que tienen asignado antes del 1 de enero, pues a partir de esa fecha no podrían usarlo por cuestiones de asignación de presupuesto anual. Si usaran una cifra inferior de la asignada, lo común es que el gobierno del que dependan les asigne menos dinero en el siguiente año, por ello se tiende a agotar todo lo que se les da anualmente, de paso, dado el gran número de recortes y pérdida de funcionarios estos años, tratan de desatascar así varios fondos de archivo que no tienen personal para poder ir tratándolo y poniéndolos útiles para su consulta y uso público. La práctica se ha vuelto tan común en los archivos públicos que ha caído en un cierto abuso de su uso, el cual ha traído una rebaja de sueldos y un trabajo de condiciones precarias, por cuanto los archiveros en paro nos hemos transformado en una especie de nuevos temporeros del siglo XXI, con más meses de desempleo que de empleo. Entre otras muchas razones, esta es una de las que han llevado a la masiva oferta de trabajo público en archivos que ha surgido a lo largo de este año. Sigo haciendo exámenes de oposición y esperando resultados.

Mi centro de trabajo se encuentra en un polígono empresarial de Vallecas, donde además está un enorme centro de Correos del que no paran de salir camiones de gran tamaño para el reparto a grandes distancias. El polígono está perfectamente comunicado con transporte público que además enlaza con los trenes regionales. Hay una gran cantidad de empresas de todas clases y se encuentra a un cruce de acera con los barrios normales de viviendas que dan pie al barrio madrileño de Vallecas, antes: pueblo. Se puede ir y volver a y de trabajar con un paseo. Algo similar vi y viví hace un par de años cuando trabajé como archivero para Normadat y debía ir a San Sebastián de los Reyes. Se me hace incomprensible y un error tremendo que los ayuntamientos de Alcalá de Henares no hayan procurado algo similar para nuestra ciudad, que tanta industria y empresas de gran envergadura ha perdido. 

Los polígonos empresariales de Alcalá están mal comunicados y son lejanos a la ciudad habitada. Son de difícil o imposible acceso para mucha gente. Además, en ellos es común que se acumulen pequeños talleres con poca mano de obra. Las empresas que se empeñan en atraer nuestros ayuntamientos, tanto el habido del PP como el actual del tripartito PSOE-Somos Alcalá-concejala del grupo mixto que fue de IU, son de logística y centros comerciales que, de tantos que son ya, se comen los clientes los unos a los otros sin haber tanta demanda de ellos entre los ciudadanos. Las empresas de logística son un error, son necesarias, pero un error como solución para el desempleo de la ciudad. necesitan pocos empleados, y estos serán menos en el futuro, pues cada vez es más evidente que estos centros cuentan con un futuro laboral donde las tareas las van a realizar máquinas del tipo robot, como ya se nos muestra en varios reportajes de otros países como Estados Unidos de América y Japón. Serán centros de trabajo, estos de logística, donde habrá pocos trabajadores, los justos para programar y controlar las tareas de los robots. No es lo ideal para una ciudad con tantos habitantes, por muy bien ubicada que esté en el camino de Madrid a Barcelona y, por esa vía, a la entrada al norte y resto de Europa.

Ha sido siempre un error mantener uno de los suelos industriales más caros de la Comunidad de Madrid, dejar perderse empresas emblemáticas que se fueron, recalificar suelo industrial para que sea de vivienda y centrarse tanto en turismo monotemático en las cinco a diez mismas calles del centro de la ciudad, que la mayor oferta de empleo de una ciudad de 210.000 habitantes sea estacional solicitando de uno a dos camareros en varios bares de esas calles, si acaso algún cocinero. 

Hubo un tiempo que en el distrito III, en el actual y novedoso barrio de La Garena se planeó crear un parque empresarial de grandes torres, de las que se llegó a construir una, nuestro rascacielos emblemático en esa zona. Incluso la construcción de un centro comercial del Corte Inglés, nuevos trazados de carretera y una nueva estación de tren hizo pensar que esa sería la dirección. Se puede hacer memoria, si se ha vivido esa época a principios y mediados de los años 2000, o bien si se lanza uno a consultar la hemeroteca del momento, en Diario de Alcalá y en Puerta de Madrid por ejemplo. La construcción de un centro de salud ya hizo pensar a algunos que algo no se iba a cumplir, pues se construía donde se decía que irían nuevos rascacielos con empresas, pero los más optimistas pensaron que era necesario para los nuevos vecinos de las viviendas que se estaban construyendo en la zona. Todo llevaba a que se iba a crear una zona empresarial como las mencionadas de Vallecas o de San Sebastián de los Reyes. Con el estallido de la crisis de 2008 resultó que esas empresas nunca se construyeron, en su lugar se levantaron tres edificios que albergan tres empresas de comida rápida para servir a aquellos que vienen por carretera, y posteriormente se anunció que el solar que estaba preparado para aquellos rascacielos serian definitivamente para la construcción de viviendas unifamiliares. La decepción fue grande, y también se puede rastrear en hemeroteca, y usando del recuerdo, en mi barrio, en distrito II, muy afectado por la deslocalización empresarial y el paro de la crisis, esto fue un jarro de agua fría. Aquellas casas nunca se construyeron, el solar está vacío, con cuadros eléctricos y un ajardinamiento trazado, allí están solitarios y relativo éxito los tres edificios con su comida rápida al estilo norteamericano. 

En las elecciones municipales de 2015, de donde salió el actual gobierno local, este tema de la necesidad de atraer empresas a Alcalá, estuvo sobre la mesa y muy activo. Hubo muchos votantes que votaron el cambio político con la esperanza de que se cumpliera. Se habló de atraer inversión de ayudas europeas. Con la celebración de Cervantes Infinito entre 2015 y 2016 hubo políticos locales que incluso mencionaron la posibilidad de atraer a esta ciudad empresas editoriales para crear como marca de identidad la Cultura también desde lo laboral y nuestra producción, máxime cuando desde el siglo XVI las imprentas alcalaínas tuvieron cierta relevancia, por su Universidad. Pero aquello se quedó en meras entrevistas y declaraciones. Todo ello se puede rastrear en hemeroteca de papel y en hemeroteca digital. La verdad es que era algo engañoso, pues en las redes sociales personales de algunas personas que pertenecían y pertenecen a Somos Alcalá se sostenía la idea de que las industrias nunca volverían a Alcalá ni era deseable que lo hicieran, pues era mejor crear empleo turístico (traducido: hostelería, pues en eso se ha quedado ese empleo) y empleo ecológico (aunque se han contratado muchos jardineros, no hay un especial empleo ecológico, ni siquiera en cuanto a empresas de reciclaje). Más aún, se fomentó la idea de una moneda social, que no ha llevado a alguna parte útil a los desempleados, y la idea de crear huertos en los que podrían trabajar desempleados y hacer lo que quisieran con su producción, idea que en parte reutilizaba la de estos mismos huertos puestos en marcha por la Universidad. Tal idea suscitó polémica, creo que evidente por sus implicaciones, pero se llevó a práctica. Realmente era poco o nada realista como solución a los problemas del desempleo. En todo caso, estas opiniones eran de carácter personal en las cuentas públicas de las redes sociales de determinadas personas que se identificaban a sí mismas de tal o cual partido del gobierno local mediante sus fotos de perfil o mediante muchos de sus estados y otras cuestiones que compartían.

Conociendo la realidad empresarial de, y cómo está organizada en, Vallecas y San Sebastián de los Reyes me pregunto y me lamento de que en Alcalá de Henares se haya dejado perder organizar la concentración empresarial de este modo, más moderno, más actual, necesario en las grandes poblaciones. La concentración empresarial que teníamos desde los años 1960-1970 se había quedado anticuada, es cierto, pero la crisis de 2008 y la pérdida de varias de estas empresas en la ciudad brindaba la oportunidad de replantear y modernizar el modelo. Reorganizarlo al estilo de los lugares citados, quizá. Atraer, si eso es lo que realmente se desea, a un determinado tipo de empresas. Hubo un tiempo que se habló de empresas de telecomunicaciones, pero estas se fueron a otros municipios cercanos. Perdemos oportunidades. El suelo es caro, los centros de trabajo están lejos de la urbe y mal comunicados. Algo se hace mal, obviamente. Yo estoy de acuerdo en que no es deseable atraer empresas altamente contaminantes, y mucho menos que sean éticamente cuestionables, pero hay muchos tipos de empresas que se podrían atraer, pero los empresarios necesitan una modernización de lo que ofrecemos. Lo que ofrecemos es pobre y mal planificado. Para una empresa es fundamental los trabajadores, y para eso se necesita que las infraestructuras faciliten la vida y los medios a esos trabajadores. 

Mirando a Vallecas y a San Sebastián de los Reyes añoro y deseo tantas posibles mejoras de Alcalá en este sentido. ¿Cómo es posible que una de las ciudades más grandes del Valle del Henares, si no la más grande, sea a la vez un foco de problemas laborales? Sé que las cosas no se logran de la noche a la mañana y con facilidad total, pero tampoco creo que se hayan puesto a trabajar de un modo serio y con un plan claro desde aquel 2008 ninguno de los consistorios existidos. Ojalá algún día... 

Se puede incluso pensar en una ciudad de empleo administrativo fuerte. Tenemos varios elementos para atraer ese tipo de empleo: varios archivos, cabeza de partido judicial, la cárcel, la universidad, una importante actividad investigadora universitaria (la propia NASA y la Agencia Europea, o diversos proyectos médicos cuentan con alcalaínos), tenemos un importante valor cultural y turístico que podría interesar al mundo editorial si se creara una marca Alcalá que significara seriamente de verdad prestigio cultural, en fin, campos tenemos para poder atraer más allá de una ruta de las tapas y un escaparate de ferias y celebraciones diversas. Si existen importantes centros de trabajo en Azuqueca de Henares, por ejemplo, ¿por qué no en Alcalá?

Reflexiono sobre Alcalá porque me gusta Alcalá, vivo en Alcalá y me gustaría hacer mi vida en Alcalá. No deja de ser chocante que muchos alcalaínos tengan que irse fuera de la ciudad todos los días para ir a su trabajo, cuando la ciudad podría ofrecer trabajo, o debería. 

En fin, tengo trabajo hasta final de diciembre. Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, octubre 23, 2017

NOTICIA 1746ª DESDE EL BAR: A CIEN AÑOS DE LA REVOLUCIÓN RUSA


La librería Diógenes de Alcalá de Henares tiene dedicado esta semana uno de sus escaparates de la calle Ramón y Cajal a la Revolución Rusa de 1917. No es una extraña alusión a la situación política española actual, que está totalmente alejada de esos hechos ahora mismo, de los que hoy apenas me cabe por comentar como una reflexión más, esta vez ajena y desde el pasado, lo que Juan Cassou escribió en octubre de 1926 en el número 40 de la Revista de Occidente, dirigida por Ortega y Gasset: "(...) El tiempo y la historia no han carcomido nada; han girado en el vacío. (...) España es estática. (...) Y por miedo de caer en no se sabe qué agorafobia, se ata al tiempo donde ha tenido la suerte o la desgracia de nacer, se sostiene en él y marca en él su puesto". El escaparate de Diógenes con unos trece libros dedicados a la Revolución Rusa de 1917 se debe a que estamos en las semanas del primer centenario de la Revolución Bolchevique de 1917. La llamada revolución del Octubre Rojo. En realidad era el mes de octubre en el calendario juliano por el que se regía Rusia, los acontecimientos se precipitaron el 25 de octubre de ese calendario juliano. En buena parte del resto de Europa, sobre todo en la Europa occidental, el calendario vigente era y es el calendario gregoriano.  Lo que era el 25 de octubre en el juliano, en estos otros lugares con el gregoriano, incluida España, era el 7 de noviembre de 1917.

La revolución rusa de 1917 había tenido preludios con descontentos y un panorama político y social agitado desde finales del siglo XIX y que en 1905 ya había tenido una revolución fracasada agitada por el descontento de la derrota militar rusa frente a Japón. En 1917 el sistema monárquico imperial del zarismo había caído con la revolución de febrero, la cual dio el salto del Imperio de súbditos a la República federal y democrática de ciudadanos. Tal República, liderada por Kerenski, tenía un carácter burgués y democratizador al estilo de las democracias de la Europa Occidental. Su problema era que ni la Rusia zarista había abandonado su idea de Rusia como Estado unido a los valores estáticos de la nobleza y la religión, ni la Rusia obrera y campesina aspiraban a una República burguesa, sino a una socialista con una idea de justicia social diferente a la de los partidos que sustentaban el sistema de Kerenski. Existían además ideales nacionalistas y diferencias profundas entre las diferentes corrientes del socialismo que existían en Rusia. Poco más o menos, a rasgos generales, sirva de introducción a esos problemas los libros La venganza de los siervos, Rusia 1917, de Julián Casanova, Por el pan, la tierra y la libertad. El anarquismo en la revolución rusa, por Julián Vadillo, o también Anarquismo y Revolución Rusa, 1917-1921, por Carlos Taibo, todos ellos reseñados por Mauricio Basterra en Fraternidad Universal. Pero, como se puede ver en el escaparate de la librería Diógenes, este año 2017 se han publicado numerosos libros sobre el asunto histórico. Podría llamar la atención la gran cantidad de historiadores españoles lanzados a analizar este importante capítulo de la Historia Contemporánea, pero lo cierto es que el fenómeno es mundial. Hay numerosos libros nuevos y estudios nuevos, algunos con aportaciones muy frescas y a tener en cuenta por su novedad, en todos los países, especialmente los occidentales.

La Primera Guerra Mundial seguía en marcha y los propios rusos revolucionarios terminarían exigiendo el final de la participación rusa, como así ocurrió. Los conflictos internos de Rusia vieron incluso un intento de golpe de Estado intentando la involución, el regreso al zarismo, mediante la intentona militar de Kornilov. El conflictivo periodo de primavera y verano ruso de 1917 llevó a aquel otoño donde definitivamente la revolución de los soviets, ahora con una dirección mayoritariamente bolchevique, llevó al triunfo de la revolución soviética en octubre juliano y al inicio de la Guerra Civil Rusa que se prolongó hasta 1923 y que contó incluso con participación extranjera. En ese periodo se asentó la represión de los socialistas soviéticos no sólo contra conservadores, nacionalistas y zaristas, sino también contra el resto de corrientes de izquierdas que no coincidían con sus ideas y objetivos. Lenin moriría en 1924 y el conflicto abierto entre Trotski y Stalin se resolvió a favor de Stalin, pero la base dictatorial del sistema, que se autodefinía democracia socialista, estaba asentada desde el momento de su gestación en la guerra civil cuando ya era evidente que los restos de los zaristas y conservadores estaban ya condenados a la derrota tarde o temprano, fue en ese momento que comenzó también la represión contra los grupos de izquierdas y socialistas diferentes a las lineas oficiales del gobierno y del partido en el gobierno. 

Ha pasado un siglo de aquellos acontecimientos. Su revisión, recuerdo, análisis, conmemoración o como se quiera afrontar es algo mucho más que justificado. En estos últimos cien años, el triunfo de la revolución rusa significó un cambio radical del mundo en política, en economía y en sociedad, incluso en la religión y sus seguidores. Nada quedó sin mutar. El siglo XX no se entiende sin las guerras mundiales y sin la Revolución Rusa, mucho menos sin la Guerra Fría nacida en 1947 (fecha convencional) por el choque entre el Primer Mundo liderado por Estados Unidos de América y el Segundo Mundo liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Guste o no guste lo que significó aquello, el mundo actual es hijo de ello mismo. 

En 1989 las políticas de Gorbachov para modernizar la URSS y democratizarla relativamente con la Perestroika y la Glasnost llevó a una interpretación de las nuevas leyes por parte de los países miembros del Pacto de Varsovia al margen de la interpretación única desde Moscú existente hasta entonces. La República Democrática Alemana pensó que era confuso si podían o no dirigir su política respecto a la República Federal Alemana de manera propia o dirigida desde Rusia. Un discurso ambiguo de su jefe de Estado hizo que los guardias del Muro de Berlín abrieran las puertas del muro por error, pero una vez abiertas el trasvase y el entusiasmo de los ciudadanos de un lado a otro, sobre todo de oriente a occidente, llevó a la caída y derrumbe del muro y del régimen comunista en esa media Alemania. Luego, en 1990, las dos Alemanias se reunificarían y se independizarían unilateralmente de la URSS Estonia, Letonia y Lituania. El resto de países del Pacto de Varsovia haría lo mismo que Alemania, se desvincularían de la URSS, pero el ejemplo de Estonia, Letonia y Lituania era diferente, pues ellos eran Estados federados de Rusia desde tiempo de los zares. Su independencia unilateral, no exenta de recurso al ejército, sirvió de ejemplo a otros Estados federados de la URSS y así nacieron las independencias de lugares como Ucrania, Georgia o Bielorrusia, por citar tres de los muchos que lo hicieron, ante la mirada del resto del mundo que no hizo nada por evitarlo y ante un golpe de Estado en Rusia que llevó al final de la URSS en 1991 y al nacimiento de la Federación Rusa actual, que mantiene federados algunos Estados y trata de influir en aquellos que un día fueron federados desde el siglo XVIII y el siglo XIX. No obstante, hasta Putin, presidente de Rusia, ha recordado estos hechos al ser preguntado ante su postura sobre Cataluña y España esta semana pasada. 

El asunto de la revolución rusa es muy complejo y contiene en sí muchos aspectos históricos y actuales que analizar. Sirva esta entrada sólo de recordatorio como evento histórico trascendental y como invitación a leer Historia para comprendernos como mundo actual. Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 17, 2017

NOTICIA 1745ª DESDE EL BAR: LA EQUIDISTANCIA COMO MANIPULACIÓN E INFANTILISMO INFORMATIVO

El periodista Pascual Serrano publicó en el diario Público el pasado 12 de octubre una necesaria reflexión sobre la equidistancia en el periodismo que vivimos actualmente, se llamaba "Sobre equidistancia y periodismo". El tema de la equidistancia suele ser tratado muy a fondo en las carreras universitarias de Periodismo, Filosofía, Historia, Humanidades y cualquiera de los estudios relacionados con la comunicación en cualquiera de sus formas, incluidas las artísticas. 

Con el asunto del proceso de independencia de Cataluña llevamos muchas semanas con todo tipo de noticias y debates donde más de una vez se ha colado el término y el asunto de la equidistancia no como forma de ética informativa o postura moral de los ciudadanos, si no como arma arrojadiza estúpidamente usada a conveniencia de aquel que quiere imponerse, que no argumentar, sobre quien no piensa como él o que haciéndolo no lo hace en todo. El mismo 12 de octubre, el mismo diario de carácter estatal Público, así como otros (principalmente catalanes), se hicieron eco de la noticia del despido del periodista británico John Carlin, colaborador de El País, por discrepar de la línea oficial de ese diario respecto a los sucesos de Cataluña y la forma de enfrentarse a ellos el gobierno central español, se puede leer aquí. La mal llamada equidistancia de estos días donde todos son equiparados por igual y donde no procede hacer análisis críticos se ha instalado entre nosotros, y se abrió paso sucintamente en innumerables debates televisivos en La Sexta, TVE 1, Canal 24 h., Cuatro, TV3 y Antena 3, y en cadenas de radio como COPE. Hacer un análisis donde además no se coincida con el parecer mayoritario de la zona que te toque ante el asunto es síntoma de que se tomen a quien hace la reflexión como un extremista injusto, sin atender en absolutamente nada a lo que dice. Se trata de imponer un punto de vista, sin siquiera escuchar y pensar tras escuchar al otro. Un punto de vista más de porqué España se radicaliza. 

Es interesante y necesario para quien le interese este tema leer la reflexión de Pascual Serrano para hacerse eco de su toque de atención con toda razón.

Hace poco, desayunando en un bar "de viejos", un bar de barrio, uno de ellos se enciscó con Cataluña a toda voz manteniéndonos a todos los presentes callados. Decía a toda voz barbaridades violentas contra los catalanes sin decir ni un sólo argumento político, ni demostrar que conoce realmente lo que ocurre mas allá de un "buenos y malos", "nosotros, ellos", y remató gritando en sentencia suplicatoria que les apliquen el 45. Y este es el nivel de estupidez. El articulo 45 no venía mal, pues era el día que comenzaron hasta cerca de doscientos incendios entre Portugal, Galicia y Asturias, por ello no venía mal para esos lugares. El artículo 45 de la Constitución habla de la conservación del medio ambiente. Hay mucho gañán gritando que lleva razón, lo malo es que confundir el 45 con el 155 tras no haber dado ni un sólo atisbo de conocimiento ni razonamiento de lo que ocurre, sus mecanismos y demás, es que delata que realmente ese hombre está tan saturado de una mal entendida "equidistancia" que en realidad no es nada "equidistante" y sí muy "manipulante". La saturación de unas mismas noticias, sin además análisis, crea cotorras y loros, lo malo es que también existe lo que se llama "el teléfono escacharrado", donde si el primero dijo "azul", al final la transmisión de unos a otros hará que alguno jure y perjure que se dijo "blanquinegro".

Decía en la entrada anterior que faltaban discursos políticos y que se estaba abusando de usar las masas como argumento válido (Noticia 1744ª). Su exacerbo lleva a cosas como esta, pues la equidistancia mal entendida puede llegar a crear pusilánimes que dejan hablar a quienes bajo el nombre de la equidistancia son en realidad medios de comunicación altamente interesados en hacer prevalecer unas posturas y unas visiones. Es el peligro del que nos dio buena cuenta mucha gente antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, cuando veían avanzar las ideas del nazismo sin que los ciudadanos más demócratas se atrevieran a contradecirlo. Es interesante conocer el pensamiento de Adorno, que ya nos avisó de los peligros de la equidistancia al dejarnos ausentes de un "algo" racional que nos sirve para saber qué sí y qué no. También en cierto modo nos previno Bertolt Brecht en su obra teatral, y tantos otros. La propia Historia nos colocó al Primer Ministro británico Chamberlain como el equidistante fatídico que por no llamar las cosas por su nombre y no tomar postura hizo un pacto con Hitler para evitar la guerra que era evidentemente inevitable, lo que llevó a unos desastres brutales. No podemos condenar a Chamberlain, jugó sus cartas creyendo en ellas, su único error es haber tenido un sentimiento de mal entendida equidistancia.

La equidistancia no es mala. No lo es para muchas cosas. Ayuda a comprender, a reflexionar, a entender, a solucionar. Lo malo es que la equidistancia te prive de tu propio sentido común y termines siendo un pelele que repite los argumentos de los demás, los tópicos o que incluso las más flagrantes mentiras las transforme en realidad bajo argumentos como los típicos de la guerra civil española, por ejemplo, donde según muchos fatalmente informados "los dos bandos ejecutaron personas". Esa verdad en esa frase simplona es cierta, y en un desarrollo de argumentos simplones también es cierta. Si se consulta a los historiadores, a los archivos, a los estudios serios y profundos, uno se dará cuenta de que ese argumento está infantilizado, para descargar unos sentimientos que hubieran sido conflictivos en los años de la Transición. Hoy día sabemos que a pesar de las lógicas propias de las guerras en lo cualitativo y en lo cuantitativo las ejecuciones de uno y otro bando no fueron iguales, del mismo modo que unos no hubieran empezado sin haber empezado antes los otros. Las víctimas y los verdugos no se pueden equiparar. No hay equidistancia ninguna entre la democracia y la dictadura. No hay equidistancia alguna cuando a finales de 1936 la República comenzó a legislar y actuar contra las ejecuciones extrajudiciales, que cuando en las mismas fechas la zona alzada legislaba para amparar a aquellos que hicieran esas ejecuciones extrajudiciales contra todos los sospechosos. No es lo mismo una República tratando de respetar los procesos militares y protegiendo presos en cárceles ante varias matanzas de primeras horas de la guerra, que varios generales alzados que dejaron registrado por varios medios sus órdenes no sólo de no hacer prisioneros en varios municipios y regiones, si no de matar a todos los que se puede y a ser posible sembrar el terror todo lo posible para desmoralizar al contrario.

No nos engañemos, en periodismo y en Historia quien te diga que hay que ser equidistante, neutral, te miente para utilizarte o hace fatalmente su trabajo. 

No se trata de tergiversar los acontecimientos ocultando datos, o investigando sólo sobre una parte. Tal como apunta Pascual Serrano en su artículo de opinión, tal como nos enseñaron todos los profesores de nuestras respectivas carreras universitarias, hay que llegar a la verdad y hay que tratar de decir la verdad. Para eso hay que recopilar todo tipo de datos posibles. La magnitud de los hechos que ocurren en el mundo nos hace no tener vida suficiente para recopilar todos los datos posibles, pero sí para acumular grandes cantidades. Los profesionales de la información y los de la Historia tienen más claves que una persona común (entendida esta como alguien que no se dedica profesionalmente a estas cuestiones) para poder conocer, entender e interpretar los hechos sobre los que trata. No hay que ocultar nada. Se ha de elaborar una tesis, confrontarla a la antítesis de los datos que se van adquiriendo e ir elaborando la síntesis, lo que viene siendo el método científico aplicado a las ciencias humanas, que por ser inexactas y no ciencias puras, que son exactas, siempre están en constante revisión y perfeccionamiento, por tanto: sujetas a cambio. Los profesionales del periodismo y de la Historia estamos llamados a hablar con honestidad incluso si nuestra tesis o nuestras simpatías quedan derrumbadas ante la evidencia de lo recopilado. Pero lo que nos es imperdonable es ser equidistantes. Porque la equidistancia que se reclama en estos últimas semanas no es equidistancia, es tergiversación.

Todo el mundo, absolutamente todas las personas, tienen posturas ante el mundo y la vida, tienen su visión y sus conceptos a raíz de sus experiencias y conocimientos. No existe absolutamente nadie que sea neutral de modo pleno. No hay nadie equidistante. Se puede uno aproximar, pero no serlo. Si le dices a alguien que eres neutral, equidistante, le estás mintiendo. Yo jamás lo he dicho. No comparto esa idea. Tiendo a conocer todos los datos. Tiendo a analizarlos, y les doy el análisis que creo correcto como todo el mundo hace. Periodistas e historiadores no estamos exentos de esto. Nuestra gran cantidad de datos nos ubica en una posición más cercana a lo que pudiera ser más ajustado a las realidades diversas que se viven o que se vivieron. Podemos explicar y comprender la postura de un francés demócrata judío de la Segunda Guerra Mundial, y a la vez hacer lo mismo con un alemán nazi, como decía Pascual Serrano, pero eso no es ser equidistante, es ser profesional. Es la obligación de conocer y dar a conocer todas las posturas y visiones, pero no se puede ser equidistante y equiparar ambos bandos. La equidistancia se debe limitar a tratar de comprender, por ejemplo, la mentalidad de los nazis para hacer lo que hicieron, comprender para explicar y analizar, no porque se comparta, te puede repugnar totalmente, una cosa no quita la otra. Lo que no se puede decir es que franceses y alemanes mataron igualmente y que da lo mismo un muerto de uno y de otro bando, porque todos mataban por igual, como se dice con la guerra civil española. No. Hay innumerables variables y razones que hace que no sean equiparables, y que no debamos ser equidistantes. Que un judío mate a cuchillazos a un nazi en el guetto de Varsovia no salva de la maldad a los nazis que mataban a miles en las cámaras de gas, ni hace igual de responsable al judío que a los guardias de los campos de exterminio. Las agresiones y los agredidos, las formas, los sucesos, las ideas, las palabras, los actos, lo material, lo etcétera, lo innumerable que valorar, hasta los detalles personales de los actores que intervienen tanto en acto, como en decisiones tomadas a miles de kilómetros. No, el periodismo y la Historia no pueden ser equidistantes del modo tan irresponsable como se intenta forzar a que seamos los ciudadanos y algunos periodistas aún responsables y profesionales ante los hechos de la actualidad del mundo. No es equiparable por ejemplo la situación del referéndum kurdo con la del catalán. Quienes hicieron aquellas comparativas desde el ABC y El País, demostraron una gran falta de profesionalidad para poder lograr sus objetivos ideales para España. Faltaron a su compromiso serio de informar correctamente a sus lectores, pero también a su deber constitucional de informar a los españoles.

En las Ciencias Humanas nuestro material de trabajo nos obliga al análisis y la interpretación constante de los hechos, a la reflexión y el contraste. Se tienen que reunir todos los datos posibles, de cualquier índole, directos e indirectos. Y cuando tenemos algo que presentar porque estamos convencidos de que eso es lo más próximo a la realidad, incluso si se tiene un compromiso personal, ético y moral, político en su término griego antiguo, no nos queda otra que presentarlo mediante la construcción de un texto o de un discurso. Debemos, pues, construir un relato. Ese relato se verá afectado por nuestra concepción del mundo, es inevitable. Lo honesto no es decir que eres equidistante, ni neutral. Lo honesto es que se sepa cuál es tu visión del mundo, y lo honesto es que quien te escuche o lea sepa que él también lo hará desde su visión del mundo. Entendernos es comprendernos. Así empieza el diálogo y así empieza el entendimiento en sí. 

Se tiene que saber cuál es tu visión del mundo, como lo concibes, para que quien reciba tus datos como periodista o como historiador sobre los hechos a tratar, sepa que esa interpretación no es mentira ni es tergiversar, es simplemente que tras muchos datos, sin anular ni ocultar ninguno, absolutamente ninguno, incluso si estos juegan en contra de las ideas de uno mismo, tú has llegado a ese análisis, a esas conclusiones. La Historia cambia porque aparecen nuevos datos, pero también nuevos análisis y nuevas concepciones. Por eso no está mal conocer también la historiografía de un asunto si alguien está muy interesado en ese asunto, porque a través de ella tendrá aún más visiones que nos ayuden a construir nuestras propias conclusiones y razonamientos. 

No se trata desde las propias ideas de hacer partidismo, nada más lejos. No es eso. No se debe trabajar con partidismo, pero sí debes ser honesto contigo y con los demás. Las líneas son difíciles, lo sé, pero esa es la realidad. Lo honesto es que si mi visión del mundo me dice a mí mismo que lo que realmente explica las cosas es la visión X, mi interpretación siga a esa visión, pues la considero la correcta. Pero no seguirla por partidismo, pues eso sería engañar y defraudar, sino con honestidad, sin ocultar ni tergiversar, siguiendo la interpretación, reconociendo lo propio y lo ajeno sin equidistancia, con análisis, con interpretación, con reflexión, con construcción del discurso, no como suma de acontecimientos como en un dietario. Lo deshonesto es querer hacer creer a alguien que le cuentas algo desde lo neutral y lo equidistante, es deshonesto, pero también un infantilismo y una estupidez. Ya somos adultos para colocar a las hadas en cada uno de sus cuentos.

Huyo de los Ferreras y los Herrera que lideran debates políticos totalmente adulterados, machacantes y manipuladores para crear estados de opinión  basados en la pasión y no en la reflexión, pero les escucho para conocer también esas visiones. Me disgusta el Antena 3 que sólo da la versión cercana al PP, y el TVE que dice lo que diga el gobierno, les escucho por conocer sus visiones, enriquecer la mía. Si Antena 3 dijera a las claras su línea editorial, que a nadie le resulta desconocida ya desde hace años, no me importaría nada que la siguieran practicando, porque ya sabemos que esa es su visión del mundo como corporación, pero entra el problema de que la visión de la corporación no tiene que ver con la profesionalidad del periodista, de ahí lo grave del despido de John Carlin en El País. Tal vez, si en los medios de comunicación mayoritarios hubieran dado cabida auténtica a la pluralidad, no a la falsa equidistancia, sino al compromiso informativo real, habría ahora en la sociedad española una riqueza mayor en sus conocimientos y en sus opiniones, y eso podría ayudar al auténtico diálogo que empieza a necesitar este país: el de sus ciudadanos entre sí. Lamentable era el anciano que el otro día gritaba que les apliquen el 45, demostrando que ni conoce la Constitución ni sabe muy bien de qué va la cosa. Lo que se necesita, como dije el otro día, es más discurso político. Más pan y menos circo.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 10, 2017

NOTICIA 1744ª DESDE EL BAR: UNA HORA Y MEDIA ANTES DE LA HORA PUIGDEMONT

¿Alguien se ha parado a pensar que en España se está tratando una gran crisis política sin desarrollar un discurso político, sino con recurso a la movilización de masas y a la acción y reacción de los cuerpos de seguridad del Estado y manifestantes, ya sea de modo violento o de modo vítores? ¿Alguien se ha parado a pensar que esto es lo que normalmente ocurre en países sin costumbre parlamentaria? ¿Nadie ha pensado en lo anómalo y peligroso de todo esto?

Ni los políticos, ni el periodismo español en general, ni otros sectores importantes como generadores de opinión y sentimientos han realizado, ni realizan, una reflexión profunda ni explicaciones tampoco. En todo caso, ahondan en el sensacionalismo de repetir durante todas las horas del día en los medios de comunicación las frases y los actos más incendiarios. Así ocurre que hay sectores de gente que se están polarizando tanto que adoptan posturas de extrema derecha y de extremo nacionalismo, en algunos casos de modo consciente y en una gran mayoría de casos teniendo todos los síntomas pero sin ser conscientes muchas personas de estar pensando y comportándose en esos términos. Si que es cierto que cabe la esperanza de que la lentitud de todos los hechos desde el pasado 1 de octubre puede estar amortiguando algo que de haber sido inmediato hubiera sido más virulento, en cierto modo los historiadores estamos de acuerdo del efecto amortiguador cuando se deja pasar el tiempo en lugar de actuar de inmediato en múltiples casos históricos, el más famoso en la Historia reciente el de la muerte de Franco y las reformas políticas habidas después, que se prolongaron (entre achaques de salud graves y la proclamación de la Constitución) de 1973 a 1978. Y no olvidemos que el proceso independentista catalán más activo y decidido en su objetivo se hace ver de manera muy clara desde el periodo 2012-2014, si bien como dije en la  Noticia 1741ª ya estaba en marcha de antes, y eso sumado a que no se haya declarado la independencia el 2 de octubre ayuda a amortiguar, aunque se hayan encendido los ánimos en algunos conjuntos sociales y existan peleas en familias y amigos y existan eliminaciones de redes sociales entre personas que no toleran o ideas, o insultos, o violencias verbales en sus contactos, como hoy recoge con gran retraso algunos periódicos. Y es que es hoy cuando esta tarde puede haber un comunicado de independencia en Cataluña, o de apertura de proceso constituyente catalán. El segundo caso, que proclame un proceso constituyente catalán, es más ambiguo y daría más tiempo y aire a todos los actores implicados, y más capacidad de amortiguar las peores reacciones de la sociedad española, ya que esa segunda opción puede retrasar esta agonía y circo unos seis o doce meses más. 

No es bueno ni saludable que gente como Rafael Hernando, portavoz del Partido Popular (PP), ayer recordara a los que se fusiló en 1936 y tras 1939, o que Pablo Casado, también del PP, recuerde a los políticos encarcelados de la Generalitat de 1934, recuerdo que hizo previamente Albert Rivera, líder de Ciudadanos, ambos tergiversando y ocultando la realidad de la huelga revolucionaria de octubre de 1934, con mucho peso en Asturias, y centrándola de manera anacrónica y errónea a una realidad española de 2017. Además se mencionó el final de Companys de manera ambigua, creándose una confusión de si se referían a su cárcel en 1934 o a su fusilamiento en 1940. Estos tres políticos lo que han hecho con esto no es lanzar un discurso político ni un recuerdo político, si no que se asemeja a una amenaza política, y así difícilmente se puede llegar a una solución dialogada con sosiego. No son los mejores interlocutores, pero partimos de la base de la postura encastillada del gobierno y políticos catalanes y de que el gobierno central... ¡no ha dicho ni hecho nada concreto!... todas las acciones han partido del poder judicial, pero no del poder ejecutivo. La táctica de gobierno de Mariano Rajoy de: ante todo inmovilismo, que ya se moverán por sí solas las cosas, también se está aplicando estos días  en un momento donde esta es la postura más extraña de todas las que se podían aplicar. Dicen que se habla ahora mismo bajo secreto con los sectores moderados del independentismo, pero si eso es real, nada se informa. 

La intervención televisiva del rey Felipe VI el día 3 de octubre ha sido otro ejemplo de intervención no muy afortunada. Hubo mucha gente que la aplaudió y otra tanta mucha gente que opina que lo único que hizo fue alimentar el alejamiento de una solución dialogada, dejando abierta la puerta de su visto bueno a usar todo tipo de medios de los que dispone el Estado si se declara la independencia de Cataluña, incluido el uso del ejército si se aplica el artículo 155 de la Constitución que permite intervenir el gobierno de una autonomía o región si esta se declara en rebelión o sedición. Lo que nos puede llevar a un descalabro de males mayores, no exento del peligro de la guerra civil, tan comentada en bromas y en conversaciones serias desde que todo comenzó a cobrar la seriedad que ha cobrado. Ante esta división de percepción ante las palabras del rey, que se puede rastrear por todo internet, prensa y conversaciones comunes, es evidente que su discurso no provocó un sentiemiento de unidad ni un mínimo tranquilizador para todos. Me remito de nuevo a la Noticia 1741ª para indicar mi razonamiento de porqué creo que el referéndum no era legítimo, primero por su falta de garantías jurídicas, lo que es una falta de democracia, y segundo por su afán nacionalista, creyendo yo más firmemente en una lucha por los derechos laborales y sociales desde la izquierda, como por ejemplo la manifestación de 40.000 personas en Linares (pueblo de Jaén con 60.000 habitantes) pidiendo trabajo (ver Huffington Post) o las 50.000 personas que se manifestaron en Murcia en contra de la construcción del tren AVE dividiendo la ciudad, que por cierto, también fue reprimida con violencia policial (ver La Verdad). Pero a la vez es evidente que hay millones de catalanes que creen que la independencia es su mejor camino para solucionar sus problemas sociales, económicos y políticos, como dije en esa misma entrada citada, aunque creo que se equivocan, y dije porqué lo creo, decía entonces que no se les puede ni ignorar ni imponer un "sí", ni imponer un "no". El problema viene de varios años atrás, como expliqué, y su nacimiento parte de las reticencias de los gobiernos conservadores a las políticas educativas catalanas del comienzo de la década de 2000 y del frenazo que logró hacer efectivo en 2010 el PP en la oposición a través de un tribunal de justicia de la aplicación de autonomía que el gobierno del PSOE negoció con Cataluña en 2006 como solución para frenar el nacionalismo independentistas que las decisiones del anterior gobierno Aznar habían provocado en Cataluña desde 2002-2003. En aquella autonomía ampliada no había ideas independentistas, pero su frenazo en 2010 provocó mucho malestar. La desatención del PSOE y del PP de las reclamaciones del Movimiento 15M, que en Cataluña recibía el apoyo de la CUP, aunque la CUP no era el 15M, y la represión y negación a todo durante la mayoría absoluta del PP de Rajoy entre 2011 y 2015, crean en Cataluña que ante la falta de soluciones a sus reivindicaciones sociales y económicas (que también existían en el resto de España, de esto se olvidan algunos sectores nacionalistas) hubo una parte de la sociedad catalana que cada vez vio más claro el camino de la independencia, que no veían mal tampoco algunos políticos catalanes, ya sea por oportunismo para presionar al gobierno central (y se les fue de las manos) o por evitar problemas legales a costa de la corrupción. El recorte de las políticas sociales en toda España, que en Cataluña se manifestaba en este sentido político, tienen buena culpa en lo mucho robado por los corruptos de España. Son ellos principales culpables de toda esta situación, pues si no hubieran provocado un malestar social al faltar dinero para las políticas públicas, no hubiera habido tanta gente ubicada ahora donde se ubica. Por supuesto todo se ha complicado y vuelto más complejo y multicausal para poder ser explicado. La cosa es que fue Rajoy el que estuvo al frente de la ofensiva en los tribunales contra la autonomía ampliada de 2006, y es quien aplicó su cese desde 2011. Si el gobierno catalán se ha vuelto en un mal interlocutor, pues no avanza más que en una dirección, el gobierno central tiene un mal interlocutor: un presidente y unos ministros que son "no a todo" desde 2006. No se puede negociar nada, ni dialogar nada porque las dos partes han decidido desde años atrás que no hay nada que hablar más que se les dé la razón a ciegas. Por ello el discurso del Rey no fue un buen discurso, no fue un discurso de unidad. Cargó las culpas en exclusiva en los políticos independentistas, y, aunque tienen buena parte de culpas, no son menos las del gobierno central. La falta de autocrítica impidió que el Rey tampoco criticara o censurara lo que la ONU ya había dicho horas antes que sospechaba, el posible incumplimiento de derechos humanos el día 1 de octubre en España. Hizo un discurso de "ganaremos y seréis vencidos" con todos los medios del Estado, que no es lo más recomendable para iniciar un diálogo que nos lleve a una solución sobre todo pacífica. No fue un discurso tranquilizador, y no ha ayudado a ello los medios de comunicación que en días posteriores alimentan unos argumentos y lenguaje que dividen a la sociedad más que tiende lazos. Mientras sacan historias imparablemente de supuestas víctimas del nacionalismo, muchas de familias de policías, no sacan ni una sola historia de supuestas víctimas de los hechos del 1 de octubre. Y sin embargo en redes sociales por verse se ha visto hasta una agresión violenta de un grupo de ultraderecha a unas personas que ayer, 9 de octubre, se manifestaban en Valencia en su día festivo reivindicando el lenguaje valenciano (que para mí es derivado del catalán, pero que ellos defienden como lenguaje aparte, debate de filólogos, tal como lo veo, no asunto para dar de patadas a alguien en la cabeza).

Ahí hay otro problema, Si uno se fija en los medios de comunicación, los periodistas de las cadenas más dóciles a los partidos políticos parecen no haberse dado cuenta de haber caído en algo que antes negaban: cuando han dicho la postura de la izquierda ante el asunto, diciendo la palabra "izquierda", siempre se referían a Unidos Podemos, mientras que al PSOE, que tanto habían cuidado en los noticiarios que se les llamara izquierda, sólo les llamaban PSOE, como si no fuera izquierda. Esto nos da un problema más o menos serio. Por un lado tenemos al PP en el gobierno queriendo un pacto de Estado o una colaboración en sus medidas respecto a Cataluña de mano del PSOE y de Ciudadanos, pero no llaman ni invitan a ello a Unidos Podemos. Y Unidos Podemos en consecuencia no cuenta con el PP en sus comunicados, pero sí cuenta con él, como gobierno, para buscar un intermediario internacional o no que ayude a solucionar todo esto de modo dialogado. Unidos Podemos por tanto no se excluye a sí en la búsqueda de soluciones, pero el PP pareciera que le excluye de hacer bloque en las soluciones. Los telediarios y prensa se suman y siguen llamando constitucionalistas a PSOE, Ciudadanos y PP, pero no a Unidos Podemos. ¿Por qué? Porque Unidos Podemos quiere una reforma de la Constitución donde se reconozcan las nacionalidades de España y se abra a una República federal. Unidos Podemos defiende la unidad de España con una constitución reformada y sin rey. ¿Quiere esto decir que el resto de partidos no quieren esto? No. El PSOE ya ha dicho muchas veces que ellos también quieren que España sea una federación, y dudan si republicana o monárquica, pero la misma unidad federal de España que quiere Unidos Podemos la quiere PSOE, difieren en sus posturas políticas sociales y económicas. Además, Ciudadanos es la cuarta fuerza política de España, es Unidos Podemos la tercera fuerza política. Aunque PP y Unidos Podemos tengan ideas diferentes de cómo constituir España, coinciden en algo básico en esta crisis: quieren la unidad de España. Excluirlos y hacer ver que son excluidos ayuda a crear una imagen de esa izquierda como algo antiespañol, cuando es irreal que lo sean. El PP además no quiere realizar un referéndum en Cataluña, Unidos Podemos defiende que visto lo visto es inevitable realizar y facilitar un referéndum. Mi postura ante esto también la dije en la Noticia 1741ª. Llegados al punto que estamos, si de siete millones de habitantes de Cataluña hay tres o cuatro millones que han ido a votar en el referéndum ilegal del 1 de octubre, tras todo lo ocurrido, violencia incluida, es imposible imaginar que podamos avanzar juntos de nuevo si no se reconoce el derecho a votar en ese referéndum y participar fomentando las dos posturas y explicándolas, y garantizando que todo tenga garantías democráticas. Si es aterrador las imágenes represivas por querer votar, es más aterrador aún la gran cantidad de catalanes que a sabiendas de la falta de seguridades democráticas defienden un proceso realizado sin una sola garantía ni forma democrática, peor ver que además quieren imponer un resultado que tiene todos los visos de estar dado incluso antes de ser votado. Como sea, todo esto lo que ha provocado es que por el camino haya una extrema derecha, una derecha y una parte de la sociedad más allá de estas denominaciones que culpabilizan a la izquierda como antiespañola, siendo por contra que Unidos Podemos es uno de los partidos que precisamente defienden la unidad de España. Se reproducen así falsos argumentos propios de 1936, peligrosos. Tenemos como ejemplo la agresión con una botella a una de los miembros del gobierno de Aragón, la cual era de Unidos Podemos, los insultos a Pablo Iglesias en un aeropuerto catalán, los actos de violencia a ciudadanos que querían manifestarse pidiendo diálogo, los insultos a la alcaldesa barcelonesa Ada Colau en Zaragoza, insultos a Carmena, alcaldesa de Madrid, o incluso insultos a Josep Borrell, histórico del PSOE, por hablar en catalán a pesar de que su discurso era todo lo contrario al independentismo en un acto junto al ultraderechista partido Vox y junto al PP, y otros actos que se pueden completar con personas paseando con banderas franquistas, cánticos fascistas y brazos saludando al estilo fascista en la Plaza del Sol de Madrid y otros lugares, y otros hechos que escandalizan a la prensa internacional porque no reciben de parte del gobierno central una reprobación ni un alejamiento, habiéndose visto incluso entre esta gente a una antigua ministra del PP. No quiere decir que todos los que se han manifestado por la unidad de España tengan esta tendencia, en absoluto, creo que eso lo he dejado claro implícitamente varias veces en este texto, pero sí que ha aumentado en ciertos grupos y personas un sentimiento nacionalista de España muy próximo a una ultraderecha donde si no se concibe España como ellos la conciben, entonces eres antiespañol o bien estas contra ellos, diferenciando en sus argumentos un "nosotros" y un "ellos". Algunas personas reproducen argumentos y actos clásicos de la ultraderecha española sin ser conscientes de hacerlo. Si estallara un conflicto armado serio respecto a Cataluña, parece claro que el conflicto se generalizaría a toda España, porque los más exaltados del bando españolista culpan también a la izquierda del problema, y el gobierno no ha hecho nada por atajar esa visión y neutralizarla, dejarla en nada o en mínimos, por pasividad la ha alimentado.

No se puede solucionar con la repetición de elecciones generales y autonómicas. Probablemente no participarían varios millones de catalanes independentistas. Si lo que se quiere es la unidad, hay que lograr que se sientan en libertad y confianza de poder votar sus opciones políticas. Tal como escribía Ortega y Gasset en La rebelión de las masas, un Estado duradero no se forma ni mantiene mediante la imposición de leyes y normas, sólo se logra y perdura mediante un sentimiento de unidad cultural. Es un camino más largo y arduo, y teniendo varias nacionalidades por medio es más complejo, pero no es imposible. Es la mano abierta y no la cerrada, los puentes, la comprensión, el diálogo, el asumir la diferencia y lo enriquecedor de lo mismo. El cantante Albert Plá se declaraba en una carta abierta partidario de sentirse ciudadano del mundo, pero como el mundo tiene fronteras se siente catalán y español y desea que España siga hermanada, pero se decía a sí mismo con cierto humor que era más fácil ver a un catalán yendo a una fiesta típicamente catalana y a continuación a otra con mucho carácter español, pero que le resulta más difícil encontrar a un español no catalán ir a una fiesta muy española y después disfrutar, por ejemplo, de una obra de teatro en catalán o de una fiesta muy catalana. Seamos sinceros, algo de verdad hay en esa afirmación. Y es en el reconocimiento de lo propio y de lo ajeno donde pudiera haber un comienzo de diálogo con afán de solución.  

Afortunadamente me da mucha esperanza la gente y las iniciativas como las del sábado 7, cuando la gente salió a las plazas de las ciudades con banderas blancas pidiendo diálogo. Fue la iniciativa particular de dos amigos de Facebook, pero los periodistas más sibilinos han querido desinformar y decir que era una iniciativa de Podemos dándole unos matices conspiratorios propios de la mente más paranoica vista y por ver, siendo totalmente falso que Podemos estuviera detrás de aquella convocatoria que, por otra parte, pedía una solución dialogada entre las partes, sin violencia. En general se pedía eso y en concreto mucha gente que ha dejado su punto de vista en la convocatoria declara no ser contraria a que la solución pase por la celebración de un referéndum con garantías jurídicas como único medio para poder volver a comenzar todos juntos de nuevo sin rencillas ni resquemores futuros que no se sabe dónde podrían llevarnos.

Está claro, no obstante, que el gobierno de uno y otro lugar (central y catalán) han jugado a forzar las cosas para el 1 de octubre vía cuerpos de seguridad del Estado. No es casualidad, como escribía un amigo comisario de policía nacional que tengo en mis contactos de red social, que el 1 de octubre unos aparecieran equipados de un modo y otros de otro, lo que se buscaba que ocurriera era lo que se vio, y se vio. Esas son decisiones políticas y querer lavarse las manos después es muy tramposo, pero efectivo en los informativos que más quieren calentar las cabezas. Es cierto que si se hubiera optado por una vía netamente violenta, han ocurrido tantas cosas que todas nuestras calles estarían ya más que bañadas en sangre, todo se hubiera ido de las manos hace once, doce o quince días... y sólo han pasado diez desde el referéndum del día 1 de octubre. Pero es totalmente cierto que han ocurrido actos de violencia desproporcionada y medidas como la intervención de correos, imprentas y arrestos políticos que pudieran haber caído en cuestiones anticonstitucionales o incluso contrarias a los derechos humanos. La propia Organización de Naciones Unidas y la Comisión de Derechos Humanos de la Unión Europea ya han expresado sus dudas sobre el respeto a los mismos estos días, y han declarado que lo van a investigar. ¿Qué ocurrirá si la comunidad internacional termina concluyendo que las autoridades españolas se saltaron los derechos humanos estos días, en concreto el 1 de octubre? Pensemos que los derechos humanos tienen un carácter jurídico y de ley por encima de las leyes de los Estados y de sus constituciones, de ahí que los delitos contra ellos se pueden investigar y perseguir de forma internacional. Si hubiera quien lo haya hecho el 1 de octubre, habría cometido un crimen contra la humanidad. Por lo que es un delincuente, un criminal. Es cierto que el código penal español es muy claro contra los delitos de sedición y rebelión, pero también es muy claro contra los que cometen abusos de autoridad y contra todo funcionario público, especialmente fuerzas del orden, que siendo testigos de un crimen no hacen nada por impedirlo. No culpabilizo a la policía ni a la guardia civil en términos totales como cuerpos, pero sí creo que hay sospecha en los actos de algunos agentes a los que se les ha visto por ejemplo dando patadas voladoras, tirando del pelo y apaleando a ancianas, arrojando gente escaleras abajo, y otras cuestiones, mientras sus compañeros, obligados por las leyes españolas y las internacionales a que no se cometa tampoco ese tipo de crimen, no hicieron nada por impedirlo. No generalizo estos actos a los cuerpos, pero sí concretizo que habría motivos de sospecha sobre determinados individuos del cuerpo. Sería interesante leer a Beccaria estos días, explicarle, un ilustrado del siglo XVIII que escribió De los delitos y las penas, uno de los libros de filosofía y leyes que asientan las reglas democráticas al establecer que la autoridad también está sujeta a leyes y que los culpables de delitos o sospechosos, tienen algunos derechos que garantizan precisamente el imperio de la ley y el orden de manera democrática y más fiable de no cometer abusos y equivocaciones. No es de cajón que una carta pública de un policía nacional que se hizo viral en las redes sociales defendiera que estaban recibiendo mucha "violencia verbal" y como consecuencia, de lo que se entiende son insultos y gritos, se actúe con la "proporcionalidad" de golpear con pelotas de goma y porras incluso a ancianas septuagenarias. Eso teniendo en cuenta además que el uso de pelotas de goma por parte de los antidisturbios está prohibido en Cataluña. No es proporcional que a lo verbal se le responda con lo físico. Si hasta la ONU y la UE tienen dudas y desean investigar los hechos como delitos contra los derechos humanos, es de cajón que el propio gobierno hubiera cuestionado esos hechos puntuales, que no la acción propia del cumplimiento de las leyes y sentencias judiciales de esos días en torno al proceso independentista. A fin de cuentas de estos días ha sido la sentencia del Tribunal de Estrasburgo para los Derechos Humanos contra la actuación de España por las devoluciones en caliente de inmigrantes en Ceuta y Melilla, son ilegales y van contra los derechos humanos (se puede leer por ejemplo en El Diario), así que ya se ve, no es tan imposible que un tribunal internacional dictamine que España estos días ha atentado contra los derechos humanos.

Los actos en los que una violencia independentista fue respondida proporcionalmente con violencia de los cuerpos de seguridad del Estado son caso aparte sin sospecha sobre sí, aunque quepa investigar en qué circunstancias se produjeron todos los hechos. No cabe tampoco cuestionar la presencia de ancianos en las manifestaciones, la Constitución otorga y garantiza el derecho a manifestarse, sin diferenciar en edades de quién puede, todos podemos, todos tenemos derecho. Y entender esto también es entender la democracia.

Requiere reflexión el presunto "delito de odio" contra la policía y la guardia civil. Hay que comprender el contexto de los hechos del día 2 de octubre, tras las violencias del 1 de octubre, la ley estricta no es la más efectiva para el orden social, hay que saber aplicarla mediante interpretación de los hechos. En todo caso, si existiera tal delito me pregunto porqué no se aplica la misma acusación a lo que sufrieron los mossos de esquadra en los días sucesivos de parte de la sociedad no independentista, tras su inmovilismo el día 1 de octubre. Las acusaciones de sedición al jefe de los mossos es otro tema a reflexionar. Es fácil acusar, pero es difícil demostrar. Los mossos salieron ese día a los colegios y cumplieron órdenes de manera tan estricta que se podría considerar una huelga a la japonesa: o sea, sujeta a la norma literalmente. Y esa norma impide actuar a cualquier agente si la situación puede degenerar a costa de su actuación de manera incontrolable, y eso con cualquier cuestión social que surja en cualquier lugar de España. Así que es un objeto también de reflexión. ¿Que es tramposo? Sí, pero no menos tramposo que las posturas de todos los políticos y actores principales de los sucesos de estos días. Tal vez la acusación más firme contra él pudiera ser la de negligencia en el correcto cumplimiento de su cargo. Pero no entro en ello, los tribunales deberán hablar.

Hay alguna amistad conocedora de las leyes por trabajar con ellas que expresaba su extrañeza acerca de que el gobierno no haya aplicado el artículo 10 de la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de partidos políticos, acerca de la disolución o suspensión judicial de un partido. Yo creo que lo que prima es la razón de Estado, que hace en esto que el gobierno Rajoy esté siendo muy prudente y dejando toda iniciativa a los jueces, tratando de no ser el ejecutivo el que se manche las manos, con la idea de no dar argumentos de sometimiento a los políticos catalanes. No se quiere mártires, pero parece que vamos en línea recta a que tarde o temprano los haya. 

Mientras, las grandes empresas multinacionales de origen catalán están optando por llevarse sus sedes sociales de Cataluña, en concreto de Barcelona. Lo triste es que el gobierno se apresurara a crear medios para facilitar estas huidas. Los medios de comunicación ya se encargan de anunciar todas estas noticias como noticias, pero en realidad como avisos a navegantes, o sea: amenazas del caos, del "nosotros o el caos". Que el gobierno central ayude a que se vayan las empresas de un lugar de su propio territorio es ya sospechoso de que el gobierno no está siendo leal a todos sus ciudadanos, de los que, por otra parte y según la Constitución, emana la soberanía mediante la cual todas las instituciones tienen poderes para gobernar. Si momentáneamente se van estas empresas a otros lugares, como Baleares o Madrid, es francamente ilusorio creer que una de las regiones más prósperas de Europa con uno de los puertos comerciales más activos del Mediterráneo Occidental se va a quedar sin empresarios, si estos se van no pasará mucho tiempo (si no vuelven pronto) para que su puesto y sus negocios sean ocupados por empresas extranjeras por ejemplo chinas, rusas, norteamericanas o incluso británicas. ¿Es muy de defender España como jefe de gobierno que esto ocurra facilitando que estas empresas se vayan? Si estas empresas se quieren ir, no se les puede impedir legalmente hoy por hoy, salvo si atentan gravemente contra los intereses generales (esto también lo recoge la Constitución), pero no se les debe facilitar nada, deben hacerlo acorde a las normas que hay en toda España para hacerlo. Por otro lado, sólo se van las sedes sociales, o sea: permanecen fábricas, tiendas, centros logísticos y demás que puedan tener, eso hace que no afecte de momento a los trabajadores del lugar de forma directa, pero la tributación de los impuestos no irán a Cataluña, sino donde se asienten. O sea, Cataluña perderá dinero recaudado para sus políticas públicas, lo que agravará aún más el problema que inició todo esto: la falta de recursos para afrontar determinadas cuestiones como las educativas, las sanitarias, las pensiones, las ayudas, las culturales, las inversiones en obras públicas, etcétera. ¿Se perjudica al gobierno catalán? No, se perjudica a los catalanes y a Cataluña. La amenaza de que también terminen llevándose todos sus centros de trabajo o muchos de ellos estaría siempre amenazante. Si como trabajador soy contrario a la deslocalización empresarial, ¿cómo apoyar esta por cuestiones de políticas nacionales? No la apoyo. Lo valiente es quedarse allí y argumentar y hacer todo lo posible por tender puentes. 

Estamos a una hora y media de la posible declaración de independencia de Puigdemont. Una declaración que quizá se diluya para ganar tiempo en un intento de proclamar un proceso constituyente o cualquier otra fórmula que le permita tener ese tiempo para lograr quizá mediadores internacionales. El actual PDCat es consciente que este viaje lo comenzó como CiU, y que CiU se rompió precisamente por insistir en la vía independentista a toda costa. es consciente que sus votantes tradicionales son democristianos burgueses y que es la burguesía más pudiente de Cataluña la que está sacando sus sedes sociales de Cataluña. Pierde votantes y posiblemente ingresos. Puede que del PDCat no quede nada en un próximo encuentro electoral. Puede que lo rentabilice ERC o tal vez la CUP, pero puede que estos también estén muy tocados por el nivel de confrontación entre ciudadanos que se ha alcanzado en las calles catalanas. Puigdemont sabe, como sus socios, a pesar de que la CUP no quiera darse por aludida, que los resultados del referéndum del 1 de octubre son fraudulentos y antidemocráticos, que hubo una gran cantidad de irregularidades. El mero hecho de que hubieran acudido a las urnas millones de personas era la única carta a favor que tenía el gobierno catalán para tratar de negociar con el gobierno central un referéndum pactado y con garantías, ya que no se puede excluir a millones de personas de su opción política, y podía haberse basado en que Tarradellas y la Generalitat fueron reconocidos por Adolfo Suárez en 1977, un año antes de la existencia de la Constitución de 1978, lo que les une a la legalidad de la Segunda República cronológicamente antes que a la de 1978. Hubiera tenido, en otras palabras, algunos argumentos, si bien uno de ellos, los millones que fueron a votar, fue el recurso a la masa y no a la razón dialogada. Pero los actos de violencia del día 1 y posteriores, ya sea por parte de fuerzas de seguridad o de independentistas, hicieron imposible que jugara esa carta. Puigdemont se haya dentro de la jaula que él construyó creyendo que la puerta nunca se colocaría en su lugar y ahora se ve en la tesitura de que el aire que provoquen los movimientos rápidos haga que se cierre esa puerta. Por ello, sólo le queda ganar tiempo para lograr un mediador internacional que trate lograr que no se hunda todo el barco. Tal vez ERC se ve en una posición similar. La CUP parece ser el único grupo político consciente y consecuente de todos los pasos, graves, que se dan y se han de dar en sus propósitos. Todo ello, por supuesto, con las posibles respuestas que las leyes dan al gobierno central para reaccionar y actuar. Lo malo de todo esto es que no hay argumentos, hay acciones, y las acciones mueven pasiones, actos sin reflexión, y de ahí, nada se sabe qué ocurrirá. Tengo la impresión de que esto va a llevar a una gran cantidad de detenciones y para 2018 una necesaria amnistía, como la de 1935, si se quiere garantizar que la democracia tenga forma de ser tal y no una farsa bien empapelada en palabras. El problema de 1935, tras la huelga revolucionaria y la represión de octubre de 1934, es que Lerroux, jefe de gobierno por el Partido Radical, comprendió demasiado tarde que las recomendaciones de aplicación de la autoridad sin concesiones que le pedía Gil Robles,  líder de la CEDA, su socio de gobierno, eran una trampa mortal para la democracia. Cuando aplicó la amnistía para alivio del jefe de Estado, Alcalá-Zamora, el ambiente estaba tan enrarecido que era tarde. Los derechistas que habían apoyado los encarcelamientos masivos de la gente de izquierdas y de los nacionalistas en toda España no comprendieron ni aceptaron la amnistía que creó su socio, mucho menos una coalición política de izquierdas que ganaría en las elecciones de febrero de 1936. Tengamos cuidado con nuestros caminos. Nuestros aliados hoy, pueden ser realmente nuestros verdugos. Por ello es necesario más argumentos y reflexiones que incitación a las masas y las banderas en estos asuntos nacionalistas. ¿Alguien tiene realmente la respuesta correcta de qué es ser español, o catalán o cualquier otra cosa? ¿Es tu argumento más apto que otro? Pero sobre todo, ¿soluciona tu argumento nacional tus problemas personales  y los del resto de la gente de la sociedad o sólo ayuda a gobernantes, banqueros y empresarios a mantener sus posiciones desde las que deciden cuestiones que marcan tus condiciones de vida?

No hay argumentaciones políticas, no hay reflexiones. Hay titulares periodísticos y relatos sensacionalistas que ayudan únicamente a soliviantar a la sociedad. Hay banderas ondeadas por unos y otros como si ellas solas dijeran todo, cuando en realidad sólo dejan abiertas muchas preguntas sobre qué quieren decir. No es lo mismo una bandera en manos de tal que en manos de cual, aunque sea el mismo diseño de bandera. Vuelvo a la reflexión inicial, ¿alguien se ha parado a pensar que en España se está tratando una gran crisis política sin desarrollar un discurso político, sino con recurso a la movilización de masas y a la acción y reacción de los cuerpos de seguridad del Estado y manifestantes, ya sea de modo violento o de modo vítores? ¿Alguien se ha parado a pensar que esto es lo que normalmente ocurre en países sin costumbre parlamentaria? ¿Nadie ha pensado en lo anómalo y peligroso de todo esto?

LÍQUIDO

Si hay que morir, se muere,
porque, al fin y al cabo, ¿qué es la vida
si no un sin vivir, un frenesí,
un río que va a dar a la mar,
un quítate de ahí,
un ir de aquí para allá?
Y a esta nariz
a la que mi corazón se haya pegado,
¿qué más le da
que el verde que se quiere verde
sea un ángel fieramente humano
si al final una mitad le ha de helar?
Tan alta gloria espero
en la botella de cerveza
que es mi tintero,
que a cada golondrina que anida
en cien nidos por banda, aquí en mi pecho
todos desiertos,
a cada una les doy,
como decíamos ayer,
un aquí estoy,
mañana está por ver,
un adiós pazos, adiós montes,
y un, ¿qué más da
ser o no ser,
si la vida es sueño,
y matando todos al corregidor,
no hay quien se acuerde de este lugar de La Mancha,
seas tú o este sea yo?

 

(Por Canichu, 6 octubre 2017)