lunes, octubre 14, 2019

NOTICIA 1909ª DESDE EL BAR: EL MEGA AÑO ELECTORAL, FIN DE LA XIII LEGISLATURA, NUEVAS ELECCIONES GENERALES

El próximo día 10 de noviembre va a ir Pedro Sánchez en persona a todas y cada una de vuestras casas, os va a coger los sobres electorales, os va a meter la papeleta que él considera la acertada y si es necesario la va a llevar él mismo en persona a meterla en la urna electoral en vuestro nombre. ¿Es que no sabéis que no tenéis ni idea de votar? ¿Que sólo la cúpula del PSOE actual sabe votar? Habéis votado todos mal. ¿No lo sabíais? Eso sí, en boca del propio Pedro Sánchez el pasado 5 de octubre: el multipartidismo es bienvenido... si es elegido en las urnas. Su frase exacta fue: "El multipartidismo lo deciden los ciudadanos con su voto y, por tanto, bienvenido sea. Lo no bienvenido es el bloqueo". Al día siguiente Albert Rivera (Ciudadanos) rompía el bloqueo a Sánchez y el PSOE y se ofrecía para alcanzar un pacto de gobierno, ya que no lo logró con Unidas Podemos anteriormente, Pedro Sánchez no tardó en declarar ese mismo día que el PSOE no quiere un pacto con Ciudadanos, que sólo quieren que se abstengan en la investidura. O en otras palabras, el PSOE de Sánchez lo que quiere es todo el poder para él sólo y nada más. Esta idea ha sido repetida hasta la saciedad en las últimas semanas, hoy mismo, 14 de octubre, ha prometido un aumento del sueldo de los funcionarios, y avisa: para que sea posible el PSOE debe poder gobernar con todo el ejecutivo, o sea: sin socios, sin coaliciones, sin nada. Tal como toda la oposición coincide: el PSOE actual quiere que le apoyen totalmente gratis, sin nada a cambio. Y en ese sentido también, algún dirigente del PSOE ya se ha mostrado contento con la nueva formación política de Más País, que parece que se mueve en ese sentido de permitir un gobierno del PSOE sin pedir nada a cambio. 

El PSOE actual de Pedro Sánchez no para de declarar que ellos son el partido más votado en las últimas elecciones generales y que además están a mucha diferencia de diputados respecto al segundo más votado, el Partido Popular (PP) de Casado. Lo que no airea tanto el PSOE es que siendo eso así, es el partido más votado de las pasadas elecciones que en comparativa con el resto de resultados electorales desde 1977 es el menos votado de todos los partidos más votados electoralmente, y que su número mayoritario de diputados es el menor número de diputados de todos los partidos más votados. Y que además la demostración de que no ha ganado las elecciones es que ha sido incapaz de formar gobierno por sí solo. El sistema democrático actual en España es parlamentarista y por ello mismo hay unos mínimos de votos representados en los escaños de diputados para crear mayorías. Los resultados del pasado mayo daban por conclusión que se imponía acuerdos o coaliciones, y dado que se reclamaba un gobierno de coalición, se debía haber avanzado en ese sentido. Pero en España falta cultura democrática y comprensión de qué es y cómo funciona una coalición. Nuestra última experiencia fue durante la Segunda República, y los que formaban coalición no necesariamente se llevaban bien, pero comprendían que los resultados obligaban a ceder en unas y otras cosas e incluso a incluir en los ejecutivos miembros del partido con el que te debes coaligar, pero que no necesariamente compartes todos los puntos de vista. Nada más encontrado y contrario cuando por ejemplo el partido republicano de Azaña tuvo entre sus manos el asunto de Casas Viejas, cuyo debate parlamentario le enfrentó a sus socios, el PSOE de entonces. O nada más incómodo para Niceto Alcalá Zamora que llamar a la CEDA de Gil Robles para que formara gobierno con el Partido Radical de Lerroux. O nada más incómodo unos años antes para el propio Alcalá Zamora, católico y de derechas burguesas, que llamar a gobierno a la Unión Republicana, con un objetivo laico del Estado. Pero es cierto que cuarenta años de hacer política unilateral durante la dictadura, y después de haber atravesado una monarquía parlamentaria donde no se ha cultivado la cultura política de las coaliciones, pues llegados al punto de su necesidad, nos hemos encontrado con una incapacidad y unas ambiciones políticas flagrantes y dañinas para la sociedad, única víctima de todo esto.

No lo olvidemos, por si acaso a alguien se le ha pasado por alto, en la pasada sesión fallida de investidura, en julio, en la primera intervención del PP, Casado le lanzaba la idea a Pedro Sánchez de la necesidad de recuperar el bipartidismo, mostrando al multipartidismo como si fuera algo malo. Se puede leer a partir de la página 7 del Diario de Sesiones del Congreso. En la respuesta que le dio Pedro Sánchez en la siguiente reapertura del pleno, con cierto estilo ambiguo, lo cierto es que desde uno de los puntos de vista le animaba a que su grupo se abstuviera y permitiera su investidura para que el PP recuperara ese espacio bipartidista que Casado decía querer recuperar, igualmente recogido en el Diario de Sesiones. Si al PSOE le molesta que Unidas Podemos sea una opción viable para los votantes de izquierda, al PP le ocurre lo mismo con Ciudadanos, por ello mismo, alguna información se ha colado en algunos medios de información valorando la posibilidad de que todo lo ocurrido este verano haya sido una jugada de intereses políticos del PSOE, con el PP protestando pero en realidad complacido, para desgastar la imagen de Unidas Podemos, como mínimo, e ir dando una manipulación a la gente en el sentido de que crean que sólo el PSOE pueda ser una opción de confianza para la gente de izquierda. Por supuesto para los observadores de la política sabemos que existe la posibilidad real de que la gran patronal de la CEOE y la banca pudieran haber influido en el PSOE para que no formaran gobierno con Unidas Podemos. Que Unidas Podemos ya habían apoyado a la moción de censura del PSOE en mayo de 2018 a cambio de nada. Y que las medidas como la subida del sueldo mínimo interprofesional, la bajada de impuestos en higiene femenina y otras medidas eran cosas que el PSOE adoptó porque su socio de gobierno, Unidas Podemos, lo reclamaba, por mucho que el PSOE se lo haya adjudicado en exclusiva. Pero recordemos la famosa frase de Pedro Sánchez en un programa de televisión diciendo que perdería el sueño si Unidas Podemos hubiera estado en el gobierno. ¿Cómo? No te pierde el sueño si es tu socio y te da el gobierno, pero sí si plantea un gobierno con coalición. Esto se explica si bien se quiere recuperar el bipartidismo, si bien se quiere todo el poder para el PSOE y si bien la CEOE y la banca, fuera de los resultados electorales, pudieran tener el aparente poder de influencia que se dice, rumores, que tienen.

La XI legislatura de la actual monarquía parlamentaria duró de enero a julio de 2016.  Fue una legislatura con un gobierno en funciones en el que no se logró formar gobierno. Se tuvieron que repetir elecciones. Estas dieron paso a la XII legislatura, que tuvo dos presidentes de gobierno diferentes, de diferente tendencia política y con diferentes ejecutivos, su primera parte duró hasta el comienzo del verano de 2018, y la segunda parte hasta mayo de 2019. Nadie desconoce a estas alturas que la XIII legislatura ha vuelto a ser tan anómala como la XI de 2016, iniciada en mayo de este 2019, acabará en noviembre de 2019, tras la celebración de las elecciones anticipadas el 10 de noviembre. Muchos de los problemas que contraía la XIII legislatura estaban ya evidenciados en los resultados electorales de este mega año electoral que ya os analicé en junio, en la Noticia 1881ª. En todo caso, para entender mejor toda esta situación a la que hemos llegado os remito al análisis que os realicé en julio tras el acto de investidura fallida de Pedro Sánchez (PSOE) como presidenciable de la que di por legislatura fallida, como así ha sido, allí me explayé largo y tendido sobre la situación política actual la cual, a decir verdad, no ha cambiado gran cosa después de este verano de inmovilidad y total falta de diálogo. Aquel extenso análisis lo realicé en la Noticia 1893ª. Teniendo aquellos análisis no es cuestión de volver ahora sobre una gran cantidad de cuestiones que, a fecha de octubre, siguen casi iguales. Inamovibles.

Podemos analizar sin embargo otras cuestiones. Por ejemplo el nacimiento de Mas País. No deja de llamar la atención que el nuevo partido o agrupación electoral de izquierdas, haya nacido en concreto sólo con vistas a las elecciones del 10 de noviembre, Íñigo Errejón al frente. Nacen sin programa previo. Una asamblea decidió que se presentaban y que presentaban a Errejón. Nada más. El programa vino semanas más tarde y resultó ser lo que era evidente: prácticamente idéntico al de Unidas Podemos. En otras palabras, Más País parece que cumplirá la misma función que Más Madrid en las autonómicas y locales: dividir y debilitar a las opciones de izquierdas a la izquierda del PSOE. No parece que Más País vaya a rascar gran cosa de los simpatizantes del PSOE, aunque probablemente si Errejón completara su viaje político terminaría dentro del PSOE y entonces sí sería un competidor para los líderes del PSOE que quieran sillones importantes. De los que sí parece que vaya a rascar y mucho es de Unidas Podemos, tal como pasó en las autonómicas. A pesar de que Más País se presenta sólo en las provincias donde tiene opciones de sacar diputados para no perjudicar a otras opciones de izquierdas, principalmente al PSOE, es precisamente en esas provincias donde a quien perjudicara será a Unidas Podemos. Ciertamente los problemas internos de Unidas Podemos son sonoros, pero tampoco se ha llegado a explicar lo suficientemente bien a la generalidad de los españoles que ellos son una confederación, y el modo de funcionar de una confederación lleva a decisiones asamblearias y no a decisiones centralizadas. El problema viene cuando Pablo Iglesias y sus cercanos han querido centralizar o totalizar muchas decisiones importantes de su organización. De todos modos, en vista de las acciones de Errejón, no parece que el comportamiento de este sea menos omnívoro, pero sí es más dócil al PSOE. De hecho, sin programa, su primera declaración fue que ellos nacían para facilitar un gobierno de progreso, de ahí que el PSOE entienda que esto sería que nacen para darles sus votos gratis. Pero llegados a este punto, si votas a Más País para que continuamente le digan Sí al PSOE a todo, entonces, ¿por qué no votar directamente al PSOE en lugar de a un intermediario? Pero si votas a Más País porque te gusta tal o cual propuesta de su programa creado semanas más tarde, entonces, ¿por qué no votar directamente a Unidas Podemos, cuyo programa es el programa que copia Más País, ya que parece que Unidas Podemos sí está dispuesto a defender esas propuestas en lugar de decir que le dirán que sí a todo al PSOE? Si Más País ha llegado, ha llegado para dividir un voto de la izquierda en el peor de los momentos. Un auténtico Caballo de Troya. Y lo es porque han nacido con un exceso de prisa. Los partidos no nacen para presentar un candidato y punto, los partidos nacen a través de un ideario compartido y desarrollado por un núcleo de personas. Hoy por hoy, en Más País lo que parece es que ha nacido para presentar a Errejón y para dar sus votos sí o sí al PSOE, pero sin que parezca que votas al PSOE, defendiendo puntos de vista de Unidas Podemos, pero sin que parezca que votas a Unidas Podemos.

Pero cuidado, porque el voto al PSOE, después de todo lo analizado en aquella Noticia 1893ª, se completa con los innumerables emplazamientos de Pedro Sánchez y su equipo a Ciudadanos y al PP para que se abstengan y le ayuden a gobernar a solas. El reclamo más llamativo fue cuando Pedro Sánchez dijo que podría aplicar el artículo 155 a Cataluña, lo que es todo un guiño a Ciudadanos. De ahí que Rivera se ofreciera a tener un pacto con el PSOE, inmediatamente rechazado por el PSOE. No nos engañemos tampoco, probablemente el PSOE se siente más cómodo con Ciudadanos de apoyo. Lleva desde 2016 rondándole, incluso cuando parecía que no lo hacía, en 2018. O en otras palabras, el PSOE se siente más cómodo con medidas liberales, no tanto socialistas. Quien vote PSOE que tenga claro que votará un ejecutivo más predispuesto a una política económicamente liberal que de izquierdas, por mucho que luego quieran venderte la idea de que lo que hacen es lo más de izquierdas que se puede, como cuando el PSOE de Felipe González aprobó la creación de Empresas de Trabajo Temporal a mediados de los años 1990 o cuando cerró astilleros y siderurgias en los años 1980 o contribuyó en los 1990 a privatizar una gran cantidad de empresas públicas. Que en una entrevista reciente Pedro Sánchez haya declarado la continuidad de la mitad de sus ministros en un nuevo ejecutivo si sale elegido, no quiere decir que la otra mitad no estén, como se ha insinuado. Los ministros que citó eran ministros que ocupan carteras que en la prensa se ha comentado que le interesaría tener a Unidas Podemos en una coalición. Lo que vino a decir Pedro Sánchez con aquello en realidad era que no haría coalición con Unidas Podemos.

El enroque de Unidas Podemos en una coalición quizá debiera ser suavizado, pero está claro que no puede haber un gobierno en solitario de un partido. Los resultados no lo permiten. Gobierne quien gobierne se verá necesitado de un socio, el que elijan los ciudadanos que le sea afín. La cuestión es, ¿a quién es afín el PSOE? ¿Coincide en afinidad la cúpula del PSOE con sus bases y con sus simpatizantes sin carnet? Unidas Podemos renunció a una gran cantidad de cosas en las negociaciones, incluso a que Pablo Iglesias esté en un ejecutivo. ¿Alguien cree que quien vota a Unidas Podemos no quiere que esté Iglesias? ¿Es que el que vota a PSOE no quiere que esté Pedro Sánchez? Pero da igual, incluso si hubiesen cedido en la cerrazón de ser una coalición y no un pacto de gobierno, si hubieran accedido a ese pacto de gobierno sin coalición, de seguro que el PSOE hubiera dicho que no puede ser porque llevan calcetines blancos. A fin de cuentas, Unidas Podemos le quita el sueño a Pedro Sánchez, dijo. Lo único cierto es una cosa: después del 10 de noviembre sigue pareciendo que se necesitará algún tipo de acuerdo entre los que saquen más votos (y no descartemos que a PP le puedan salir las cifras con otros grupos). Se han dicho y hecho cosas tan graves entre PSOE y Unidas Podemos que parece imposible todo gobierno. Incluso si saliera adelante una investidura, ¿se puede mantener un gobierno estable y un proyecto cuando todos necesitan los votos de todos, pero esos todos se llevan francamente mal entre sí? No hay gobierno posible ni diálogo si lo único que hay es voluntad de ahondar en los problemas y el enfrentamiento. Ninguno de los dos está avanzando en solucionar sus diferencias. Quizá por ello el PSOE le lanza besos a Ciudadanos.

Ciudadanos, por otra parte ha cometido un error. Había crecido en bastantes simpatizantes entre la derecha al mostrarse como una opción viable al margen del PP y fuerte frente al PSOE. Al haber dado el enésimo giro de volante al ofrecerse al PSOE, los votantes de derechas liberales españoles, que no comprenden en general esas políticas de pactos, prefieren irse a la casa común del PP, pese a los casos de corrupción que se airearon, ya que el PP sigue con la imagen de fuerza frente al PSOE. El posibilismo no es una opción en España. Nos falta cultura democrática y a menudo el común de la gente entiende la política como si fueran seguidores de equipos de fútbol. Blancos y negros, sin grises. No es que el PP haya tenido tiempo de enmendar sus errores en estos meses. De hecho varios de sus dirigentes han ahondado en declaraciones de extrema derecha a raíz, por ejemplo, de la exhumación del general Franco aprobada por los tribunales de justicia, la cual será en breve. Ante las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Ayuso (PP), en las que se preguntaba en retórico sobre qué será lo próximo (después de exhumar a Franco del Valle de los Caídos para mandarlo a una tumba familiar de los Franco), y barajaba la posibilidad de que la izquierda prendiera fuego a las parroquias de barrio como en 1936, su socio de Ciudadanos en Madrid se apresuró a reforzar su argumento declarando que ellos estarían allí para impedirlo. No sólo formulaban una posibilidad lejana de ocurrir en 2019, e ignoraban que las lógicas de las pasiones desatadas con la guerra se desataron precisamente por un golpe de Estado de las derechas acompañado de matanzas, sino que daban credibilidad (retórica, según ellos) a sus votantes más recalcitrantes de extrema derecha. Aquella declaración se hizo dentro de las instituciones, en la Asamblea de Madrid, respondiendo a una pregunta de Vox, por tanto: haciendo un guiño a quienes ostentan estas ideas. Pero si nos ponemos retóricos, la respuesta es tan simplona y sacada de contexto en 2019 como el comentario de Ayuso, sería a la inversa: "¿qué será lo próximo? ¿Matarán a los maestros? ¿Sacarán a escondidas a los poetas de sus casas para matarlos en una cuneta? ¿Daran un golpe de Estado en los cuarteles? ¿Gritarán que muera la intelectualidad? ¿Matarán a los sindicalistas? ¿Matarán a los que piensen en término de izquierda en cualquiera de sus gamas? ¿Matarán? ¿Pedirán ayuda a los nazis? ¿Bombardearán pueblos y a su población civil en días de mercado?" Creo que este tipo de argumentaciones no son nada sanas, porque en plena época electoral y estando el panorama como está, las demagogias alimentan monstruos. Si bien cabe el debate democrático de nuestro pasado reciente, no cabe el arribismo para la utilización partidista de la Historia, menos cuando con ese arribismo se alimenta odios y división social.

Lo que ocurre es que, tal como dije, el asunto de Vox era algo anecdótico y pierden los votantes más extremos del PP que vuelven al PP, y por otro lado tenemos el asunto de los votantes liberales de Ciudadanos que no quieren ni en pintura al PSOE y que ante el volantazo de Rivera prefieren no jugársela y volver al PP. Y aquí puede tener el problema el PSOE, porque ante sus ansias de gobernar a solas puede perder votos, mientras que el PP puede ganar votos. El gobierno que surja necesitará de pactos o de coalición, y no es descartable que por esto mismo esté al alcance de la mano del PP.

¿Y por qué lo último afirmado? Pues porque la gran ganadora parece que será la abstención. La abstención de la izquierda, que fue movilizada en primavera para frenar a la ultraderecha y que a visto como su voto ha servido para nada. El gobierno del PSOE actual ha estado mayoritariamente de vacaciones en el verano de 2018 y las Navidades, en funciones desde la primavera de 2019 y de nuevo de vacaciones en el verano de este año... Sólo le entró prisas al PSOE para hablar cuando regresó de las vacaciones de 2019... Y de hecho había estado hablando con... grupos y sectores sociales que a nadie se le escapa que son próximos a los círculos de Unidas Podemos. ¿Cómo es posible que no te reunas con Unidas Podemos pero sí con su gente afín? La respuestas está en el interés partidista descarado, tal como pasó cuando en los años 1920-1930 el Partido Comunistas de España le arrebató sus juventudes al PSOE. 

La ganadora será la abstención y será para reírse de aquellas personas anónimas que en las redes sociales criticaban o faltaban el respeto a quienes declaraban que se iban a abstener o a hacer voto nulo o en blanco. Fueron especialmente duros con los abstencionistas. Yo a pesar de mis simpatías anarcosindicalistas siempre he votado a quienes creo que pueden defender mejor los intereses obreros en cada momento, pero siempre he defendido el derecho a la abstención de quien la ejerce de manera consciente y activa. No deja de hacerme gracia que todos los que atacaron a los abstencionistas en las elecciones de primavera no hayan dicho nada, ni una mínima crítica, a los diputados que se abstuvieron en el Parlamento evitando un gobierno, por tanto: haciendo fracasar la legislatura y ninguneando a los electores y ese "parar a la ultraderecha". Pero me hacen mucha más gracia estos defensores a ultranza de votar a toda costa cuando les dices que imaginen que la gente les hace caso y votan mayoritariamente PP, Ciudadanos o Vox. En esos casos rechazaban los resultados e insultaban a esos hipotéticos votantes... ¡pero esos votantes habrían hecho lo que ellos pedían: votar! Pero aún me hacen reír más estos defensores a ultranza de votar a toda costa cuando, en vista de lo ocurrido, leo en muchos de ellos, o les escucho, que esta vez no van a votar porque ya votaron o porque hacen lo que quieren o porque les engañan... Por supuesto defenderé su derecho a la abstención, pero a la vez no puedo menos que recordarles que la próxima vez recuerden sus propias reflexiones y recuerden que la democracia es esto: el respeto a las opciones del otro, en este caso: la abstención. Quizá falta en España un método mejor para interpretar la abstención, eso es cierto, pero en todo caso, a la abstención, si se la quiere combatir, se la debe combatir convenciendo de tu opción, no atacando a quien ha llegado a la conclusión de que debe abstenerse. Aunque aún me falta esas críticas a los principales abstencionistas: los diputados, ya que su abstención no es suya en exclusiva, ya que cada uno representa por sí mismo a miles de ciudadanos, muchos de los cuales probablemente no se hubieran abstenido. Quizá por ello no han faltado voces pidiendo que los diputados no cobren sus sueldos si no hay gobierno, quienes masivamente ha rechazado recibir propaganda electoral  o quienes han deseado que todas las cúpulas de los principales partidos hubieran dimitido en bloque por no hacer bien su trabajo.

Por otro lado tenemos el asunto de los partidos mayoritarios pero regionales y nacionalistas. Es sorprendente que haya sido Ezquerra Republicana per Catalunya (ERC) quienes han hecho los discursos y declaraciones más de razón de Estado ante la parálisis planteada por el PSOE (no lo olvidemos: el rey Felipe VI le encargó formar gobierno a Pedro Sánchez, no al resto de políticos y partidos, era el PSOE quien debería haber tomado todas las iniciativas y no lo hizo). La sentencia condenatoria contra los políticos que en 2017 quisieron declarar la independencia de Cataluña ha sido dada esta mañana. Ha sido más leve de lo que se esperaba, aunque dura. Es obvio que calentará al electorado catalán. ¿Cuánto? Ahí está la clave de cara a que dependiendo del resultado catalán la próxima legislatura volverá o no a estar monopolizada por el debate sobre Cataluña, justo en un momento en el que deberíamos hablar de asuntos laborales y sociales, sobre todo porque sin haber cerrado bien la crisis de 2008 vamos de cabeza a otra gran crisis por la guerra comercial iniciada por Estados Unidos contra China y la Unión Europea, que en Europa además se agravará con la salida del Reino Unido por las bravas. El asunto catalán hay que zanjarlo o estaremos permanentemente inmovilizados con el Parlamento permanentemente lleno de discursos sobre Cataluña. Pero no parece que el PSOE de Sánchez tenga ideas claras de qué quiere para Cataluña. El mismo Pedro Sánchez que en 2016 hablaba de una reforma federal de la Constitución, es el que este mes habló de aplicar el artículo 155 de nuevo en Cataluña. Son dos posturas altamente diferentes entre ellas, casi contradictorias. La esquizofrenia por los resultados que les den cuotas de poder se ha apoderado de los políticos, entre medias: ¿dónde están las auténticas ideas que tienen para el gobierno de España? ¿Qué se vota en realidad cuando nos mandan a las urnas de nuevo? Creo que el PSOE está tan lejos de la España federal como del artículo 155, pero a la vez está tan lejos de enfrentarse con los partidos catalanes como de darles la razón. Ante este asunto sólo hay tres partidos a nivel estatal con las ideas claras sobre qué quieren para Cataluña PP y Ciudadanos con la aplicación del 155 (aunque PP no da más respuestas sobre luego qué para solucionarlo) y Unidas Podemos que en el otro extremo político opta por un referéndum pactado con el Estado. 

En todo caso, volviendo a los ejemplos que nos da la Historia, tras la Huelga Revolucionaria de octubre de 1934 el gobierno de Lerroux (la coalición entre Partido Radical y la CEDA) encarceló a los oponentes políticos de izquierdas y a los sindicalistas, cerró ateneos, asociaciones, sindicatos y periódicos de izquierdas y prohibió partidos. Al comienzo de 1935 esto era un problema, porque la República Española se llamaba a sí misma democrática pero tenía a los principales actores de la política y del sindicalismo de izquierdas entre rejas o cesados o con sus funciones altamente minimizadas, por no hablar de la prensa acallada. Muchas de estas personas y entidades no tenían siquiera relación directa con los sucesos. A ojos internacionales además quedaba en entredicho la democracia española. Además, aprovecharon para disolver numerosos ayuntamientos de izquierdas y dejarlos en manos de gestoras compuestas por personas afines a la derecha, a la vez que a nivel estatal revertían muchas de las leyes y reformas que se habían hecho durante el periodo de gobierno anterior del partido republicano de Azaña y el PSOE. Ante el paso de los meses y que debía haber elecciones en febrero de 1936 se vio necesario que la situación no se podía mantener, por antidemocrática. A disgusto de Gil Robles y varios altos mandos militares y gentes de los negocios, Lerroux decidió dar una amnistía política general por los sucesos de aquel octubre de 1934. Las personas más intransigentes de la ultraderecha no perdonaron aquello y ya se comenzó a urdir el golpe de Estado fracasado y derivado en guerra civil en julio de 1936. Aparte que varios sectores de la izquierda tampoco olvidaron ya lo ocurrido a lo largo de 1935. Los argumentos a favor y en contra de una amnistía no están muy lejanos en su construcción en los que hoy día se oyen sobre las sentencias de Cataluña. No indico con esto un camino trágico de nuevo, sino que este debate sobre la conveniencia política o no de una amnistía ya se dio en términos similares, aunque cada uno en su contexto histórico. Que permanezca Junqueras en la cárcel trece años puede que sólo sirva para todo lo contrario por lo que se le condena. Pero el asunto de la amnistía sí o amnistía no es tan delicado que se necesitaría otra reflexión al margen de las de hoy. Amnistiarle a él y al resto sin más, igualmente podría enervar a otro sector de la población, por lo que tampoco parece indicado ni una cosa ni la otra. ¿Cuál sería el punto medio? No entro en la cuestión, pero sin duda este es un asunto que para muchos catalanes puede que esté sobre la mesa a la hora de ir a votar el próximo día 10. Sigo opinando que el diálogo abierto y sin ira es lo más conveniente. Para todo.

De todos los demás partidos, no hay grandes cambios. Las cosas las siguen manteniendo al mismo nivel que en las anteriores elecciones. 

En fin, que el 10 de noviembre vamos de nuevo a elecciones, y ahora que ya se ha dado la sentencia del Proces catalán y que aún queda por celebrar un  debate electoral, quedan abiertos muchos volantazos y posibilidades, pero lo cierto es que tal como presentan sus argumentos a fecha de hoy, nadie se ha movido, ¿por qué debiéramos movernos los ciudadanos si ellos no lo han hecho?

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, octubre 09, 2019

NOTICIA 1908ª DESDE EL BAR: BURBUJA MERCANTINA

El Mercado Cervantino ha regresado. Este año más medieval y fantástico... muy lejos de los tiempos de Cervantes, a caballo entre el siglo XVI y el XVII (Edad Moderna, entre el Renacimiento y el Barroco). Pero también muy lejos de la Edad Media española, cuando casi todas las referencias parecen salidas del centro y el norte de Europa, alguno se quiere aproximar a África. Pero además, ni siquiera se ponen de acuerdo con qué momento de la Edad Media, ¿la Alta, la Plena, la Baja? Desde quienes optan por hacer de su caseta algo salido prácticamente de los tiempos en que los pueblos germanos acabaron con el Imperio Romano, hasta el que decide poner otro puesto de estilo artesano más próximo a la Baja Edad Media, ya casi en un choque con la Edad Moderna. Y para colorear un poco más la cosa: un dragón andando por la calle, un minotauro y otros seres mitológicos de la Edad Antigua y de la Edad Media. Es todo producto de Quijote, dirán algunos, es todo producto del aquí todo vale, estaría por decir yo. Pero si todo es producto de Quijote, ¿por qué no darnos por vencidos y llamar a esta feria Mercado Quijotesco? A fin de cuentas Quijote vivía en un anacronismo fantasioso y mitológico entre su tiempo real, el comienzo del siglo XVII, y el tiempo de sus idas y venidas fantásticas de su cabeza, una Edad Media llena de ideales de caballería más producto de la Literatura de su propia época que de la realidad de los caballeros andantes que un día, en otros siglos, hubo. Sólo así cuadraría lo que desde hace años es un desbarajuste cada vez mayor y que, para los que lo vivimos, nos sigue recordando que las dos o tres primeras ediciones que se hicieron, siendo más modestas, estuvieron mucho mejor, por muy grande y espectacular que sea ahora el mercado. 

Mercado Quijotesco, más que Cervantino. Total, ¿algún día se acordará el ayuntamiento de que Cervantes escribió cosas más allá del Quijote? Pero si fuera Mercado Medieval, ¿por qué no recuperar entonces también al Arcipreste de Hita en la feria? A fin de cuentas también era de Alcalá de Henares y es otro hito de la Literatura, y aquel sí que vivió la Edad Media.

Con la rica Historia que tiene España, la península Ibérica, no hace falta tampoco recurrir a lo vikingo, por decir una de las culturas presentes. Incluso si se desea la mezcla de culturas, en el siglo XVI al XVII se podría introducir personajes y productos de un basto Imperio que fuimos, Hispanoamérica, Filipinas, partes de África, innumerables reinos europeos... 

Pero seamos sinceros, todo esto debería depender de un ayuntamiento dispuesto no sólo a hacer caja, sino también a exigirle cumplir unos mínimos de calidad cultural al organizador concesionario, el cual lleva años siendo el mismo de manera leonina y cada vez más ávida de espacios que no deberían sufrir lo que sufren. Calidad cultural para que el mercado cumpla con lo que se supone que conmemora. Evidentemente los que solicitan y terminan alquilando su espacio para vender sus productos lo único que piensan es en rentabilizar la gran cantidad de dinero que desembolsan, lo que menos les importa es si cumplen o no cumplen correctamente con lo que el mercado debiera cumplir culturalmente. Debiera ser responsabilidad del ayuntamiento y del organizador la realización y el cumplimiento de unos mínimos controles de calidad. Y, ojo, que sólo estoy hablando de controles de calidad en cuanto a la política cultural (la turística es otra cosa, esa es la que se está dando en exclusiva todos los años). De los controles de calidad de los productos, especialmente sanitarios en la hostelería, no me meto, espero que los haya, aunque estar seis días a todas horas del día con los productos al aire en una ciudad con toda su contaminación y suciedad propia de ciudad, es algo francamente difícil de cumplir, aunque no imposible. Y esto valga también en cuanto a la contaminación acústica, el descanso de los vecinos, el uso de los espacios públicos no sólo para uso privativo, la higiene debida especialmente en el casco histórico de una Ciudad Patrimonio de la Humanidad, etcétera.

En la que aspira a ser la Ciudad de las Letras lo que se vive en uno de sus eventos más importantes es anacronismo y desinformación por todas partes.

El responsable de patrimonio de esta ciudad de hecho debe estar cardiaco estos días. Que haya casetas que usen columnas del siglo XVI para apoyar sus estructuras o sus productos o sus enseres, que hagan lo mismo con cables, o bien que usen árboles, o bien bancos de piedra, que los que asan carnes desprendan sus grasas hasta el suelo y, siendo de granito (poroso) este se ensucia de manera irremediable e irreparable, que se usen muretes, o lo que quiera que sea, es un problema. Aún me acuerdo del año que ataron a los burros a las piedras con los descubridores en el monumento de la Plaza de los Santos Niños, las dañaron de manera notable. Por no hablar de lo que pasó con las decoraciones de los tondos o pechinas de la torre del Cardenal Sandoval dentro de las murallas, asunto del que no hablaré, del que no se dio publicidad en su día, pero del que sabemos los que nos dedicamos a la Historia en esta ciudad. 

Y por otra parte tenemos el afán del organizador por tapar año tras año la presencia de las casetas de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, como si quisiera que la gente no las vea para que no vayan a ellas, ahogar esa feria, que es más antigua, y, ¿quién sabe? a modo maquiavélico hacerse con ese espacio de los Santos Niños para asar más morcillas. Para que nos den morcillas. Más morcillas. Morcillas para todos. 

Los libreros le mandaron una carta el año pasado al alcalde, pero parece que el organizador de la feria no ha debido leer la carta. El muro de puestos medievales en una feria que debiera ser entre Renacentista y Barroca es más cerrado y más largo e impide mejor que ningún otro año que la gente pueda ver que existe una feria del libro. De esta manera, perdiendo clientela año tras año, y eso es un hecho, cada vez han venido menos libreros y los que han venido han apostando por dejar de traer las antigüedades y rarezas que traían, salvo un par de casos de libreros que lo siguen haciendo, y traen los libros de saldo que sí se venden. 

El Mercado Cervantino puede estar bien, más o menos nos gusta a todos pasear por allí, aunque cada vez hay más alcalaínos que optan por ir el día que consideran más fácil por ser laboral y haber menos turistas y dejar de pisar el centro de la ciudad... y de coger el coche, nadie quiere atascos o quedarse sin aparcamiento. Mentiría si digo que no se disfrute aunque sea un poco el Mercado Cervantino, pero está claro que hay muchas cosas a las que llamar al orden. Que funcione económicamente, que lo pongo en duda de cara a alguno de los que pusieron puestos, no quiere decir que cumpla su función debidamente, ni que sea respetuoso con alcalaínos y con otras tradiciones más arraigadas, como la Feria del Libro. Y hablando de lo económico, y dando por hecho que aquí el único que realmente gana mucho dinero es el organizador, pues la adjudicación le sale más barata que lo que en suma cobra puesto por puesto a los emprendedores y empresarios que los ponen, no deja de ser llamativo que algunos han puesto varios puestos. Podemos ver puestos de venta de aceitunas rellenas por todas partes este año, por ejemplo. Sin embargo, han desaparecido otros puestos más pequeños, menos llamativos. Se corre el riesgo de que por no velar de que no exista un, digamos entre comillas "monopolio" de espacios, se pierda la diversidad y con ella otra de las esencias del mercado. O en otras palabras: que en años que vengan se deteriore aún más el Mercado Cervantino en cuanto a lo que ofrece... por mucha gente que atraiga. Se podría crear una burbuja, y las burbujas estallan, incluso pueden estallar por éxito.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, octubre 05, 2019

NOTICIA 1907ª DESDE EL BAR: ¡A GO GO!

Pues después de pasar ayer por Guadalajara, a la inauguración de los actos por el bar Soria como dinamizador del postismo en esa ciudad (Noticia 1906ª), puedo asegurar que aunque había una foto de los años 1950 de tres de estos vanguardistas en la Calle Mayor de Alcalá de Henares, la literatura que ellos abrazaron era inmensamente más atrevida y sugerente, y más atemporal y trascendente, que la poesía folclórica que se hizo en Alcalá de manos por ejemplo de José Chacón, aunque nosotros tuvimos otro poeta que no tenía que ver con ese folclore, Salustiano Masó. Pero de eso ya hablo en Las notas de los cíclopes libreros, cuando toca en los respectivos libros. Participé de un nuevo entierro de Velázquez (literal con féretro y todo, una de las plañideras era una violinista amiga mía con la que en el pasado hicimos un concierto con mi voz leyendo a Kafka, Noticia 1095ª), entré en una Biblioteca Municipal de Guadalajara que comparada con la central de Alcalá de Henares (la Cardenal Cisneros), deberíamos tomar nota y bajarnos ínfulas. Nos dan lecciones y sopas con honda en todos los aspectos que se quieran tratar. Alguna vez he comentado que infravaloramos Guadalajara, pero culturalmente van muy por delante de Alcalá de Henares. Tienen una política cultural muy bien enfocada y no se confunde con turismo, aunque atraiga gente.  Además de que es sencilla y cercana a la gente común en todos sus actos. 

Allí estuve, conversé brevemente con Antonio Leyva, que por edad me confesó no acordarse ya quién le hacía los dibujos de las portadas de la revista Trilce. Y me quedo con un hecho real que a la vez que trágico es una de esas muertes con estilo que se dan de vez en cuando. Terminado el funeral de Velázquez, desde una calle con hotel a la biblioteca (para sorpresa de los lectores, que no sabían muy bien porqué entraba un entierro en el edificio), antes de la inauguración de la exposición, hubo una conferencia de Mamen Solanas, un catedrático de la Universidad de Valencia, el responsable de la biblioteca y otra persona. Comenzaron dedicando el acto al principal archivero de Guadalajara, ya que había hecho una gran labor localizando y recuperando documentos sobre los hechos de los postistas y del bar Soria en Guadalajara. Justo el día anterior, contaba Mamen Solanas, le había entregado los últimos documentos para la exposición con la frase "mañana no voy al entierro porque tengo que hacer otra cosa", y ese mismo día, más tarde, murió. Paradojas de la vida. Pero ha muerto, digamos, haciendo el servicio que todo archivero hace a la Historia y al ciudadano. Y esa frase, dado el asunto, hace de su muerte incluso más romántica y estilosa... De morir nadie se libra, y de hacerlo, ¿por qué no que ocurra con estilo?

Los bares son grandes dinamizadores de Literatura y otras cuestiones culturales, que me lo digan a mí. ¿Alguien recordará el día de mañana lo que promovió el Flamingo, la Vaca Flaca, el Deltoya o El Laboratorio y sus ambientes y gentes? Lamentablemente estas cuestiones quedan fuera y sólo se recuerda lo solemne, raramente lo irreverente... ¡Pero hasta Picasso comenzó su carrera de pintor pintando en burdeles! Pero hay cosas que deben ser como son, pues de otro modo, no serían.

Llegados a este punto, hay que recordar que este fin de semana, previo al martes 8 que dará paso al Mercado Cervantino que acabará el domingo 13 de octubre, es un fin de semana muy literario. No sólo por lo ocurrido en Guadalajara, lo que ocurre, también porque tenemos desde hace una semana la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en la Plaza de los Santos Niños de Alcalá de Henares y también durará hasta el domingo 13 (donde la Librería Domiduca es uno de los clásicos de Alcalá allí presente con sus antigüedades y sus libros rarezas y de segunda mano). Pero es que, este fin de semana (vamos por orden de sucesión en Alcalá) tenemos en la Librería Diógenes, en al calle Ramón y Cajal, la presencia de la autora de literatura infantil Margarita del Mazo presentando su nuevo libro El camión de basura, a las 17:30 horas, esta tarde de sábado 5. Entrada gratuita.






Al anochecer, a las 19:00 horas, un recital de poesía de la poeta alcalaína Almudena Anés. Y a las 22:00 horas, en el mismo lugar: la librería Nothing Hill Books, en la Plaza de los Santos Niños, presenta el evento literario, musical y happening Vientos Cortos o ráfagas de susurros otoñales. Con poesía de Sofia Winter y más poesía y música de Omaida, acompañadas por David Chacón, y la interpretación vanguardista de Zia Mei. Todo nombres relevantes de la actualidad literaria, dos de ellos salidos precisamente de ese epicentro llamado El Laboratorio que agitó la ciudad en ese sentido no hace mucho relativamente. La entrada en este caso son 5 euros. También habrá fotografías de Pedro Otero.






















Para mañana, domingo 6, a las 12:00 horas, el Antiguo Hospital de Santa María la Rica, en su salón de actos, entrada gratuita, acogerá la presentación del primer poemario de José Bautista, Fosfeno. Le arropa nada más y nada menos que el ex-alcalde de Alcalá Arsenio Lope Huerta, y personalidades como Alfonso Dávila o Javier, de la Librería de Javier.

También a lo largo del domingo, por todo el centro de la ciudad, se desarrollará el concurso de pintura al aire libre del sindicato CCOO, al que este año no podré asistir.









Y por si fuera poco, a los gamberros, contraculturales, amantes del bar con estilo, que a Velázquez ya lo enterraron otros, resucitando cervezas, para cerrar el domingo, a partir de las 19:00 horas (hora no exacta, pero sí orientativa) el bar Backstage (en la calle Postigo), extensión del Starway (Noticia 1900ª), inaugura su backstage con la presencia, guitarra y todo él en sí, el cantautor Juan Izardui... y lo que caiga. Entrada gratuita... pero recordad siempre: es un bar.

Así que ya veis, en esta semana tan literaria y cervantina, la segunda de cada año tras la primera que hay en primavera, no todo lo que se hace en Alcalá son chorizos a la brasa cortesía del ayuntamiento para conmemorarlo. Eventos tenéis.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 01, 2019

NOTICIA 1906ª DESDE EL BAR: GUADALAJARA VANGUARDISTA: EL BAR SORIA Y EL POSTISMO

La poesía y los bares... y lo que no son bares, la poesía y la calle, la nocturnidad y alevosía y cada latido. La poesía se da en los bares. La contracultura y la poesía más rompedora en cada época han estado normalmente unido a lo que algunos llamaron en alguna época la bohemia y otros le llamaron de otros modos menos  venerado, aunque el mismo término de bohemia no era precisamente halagador en su momento. Pero para no ahondar mucho en todo lo enriquecedor que puede ser conocer este asunto a lo largo de los siglos, vamos a la segunda mitad del siglo XX, cuando la poesía y los bares, una vez pasado el momento de mayor esplendor de las vanguardias del siglo XX, tras la Segunda Guerra Mundial, y a pesar de que los años 1960 aún tenían algo que decir en ese sentido, vivían una serie de poetas en países anglosajones y en parte de Europa muy unidos a esa cultura de literatura vivida en la calle y a vueltas con la modernidad. Los beat, la contracultura y otros hacían una vida literaria crítica con su entorno y abrazada a escenarios poco sobrios, igual que su forma de vivir la vida. En España todo esto tenía sus réplicas, pero eran unas réplicas que tenían por detrás a toda una dictadura, la de Franco, que o bien las coartaba y censuraba y perseguía, o bien, si eran dóciles al régimen, las fomentaban o toleraban. 

No es momento ahora de hablar de las corrientes literarias llamadas del exilio interior, ni del exterior, tampoco del realismo social, ni de la generación del desarraigo y otras. Si no de una de las últimas vanguardias, que no es exactamente lo mismo que una corriente literaria, que se dio en torno a unos cinco años de duración en su momento álgido, de 1945 a 1950, aunque tenía coletazos ya débiles o anecdóticos en años posteriores. Se trata del postismo.

Se iniciaron literariamente precisamente dentro del postismo gente por entonces muy joven como Fernando Arrabal, Gloria Fuertes, Francisco Nieva o Carlos Edmundo de Ory, entre otras voces destacadas. Hay quien lo ha definido como una de las últimas vanguardias en España, a modo de último coletazo de la profusión de vanguardias que vivió el país antes de la guerra civil (modernismo, surrealismo, dadaísmo, futurismo, cubismo, etcétera). Aunque seguía habiendo vanguardias, sobre todo en lo pictórico, en lo literario estas se diluían más en lo generacional que en lo vanguardista. El postismo con sus postulados y su manifiesto, sentaba sus formas a modo de desencanto con todo lo anterior, pues se sentía como una generación fracasada o frustrada, muy acorde con sus compañeros generacionales que afrontaban sus creaciones desde ideas similares pero en otras corrientes. Uno de sus fundadores, Carlos Edmundo de Ory, afirmaría que el postismo era el caos dentro de un orden, lo que atentaba contra el automatismo surrealista y contra lo irracional y lo onírico. En cierto modo, a lo surreal se le quería meter dentro de un proceso mental racional y meditado.

Madrid capital fue el centro inicial de esta corriente, por unión de varios escritores en determinados cafés. Hubo otras ciudades con creadores que se dejaron llevar por esta forma de crear, que tenía sus propias concepciones de la Literatura y de cómo crear. No estaban bien vistos por la dictadura, que les toleraba, aunque les censuraba. Se trataba ahí de dejarles ser siempre que estuvieran dentro de un concepto estético, sin mensajes sociales demasiado comprometidos. Por ello los postistas también tuvieron que explorar formas sutiles de sortear la censura, no siempre entendidas por el público. 

También en Guadalajara ciudad hubo un foco postista, centrado en un bar llamado Soria. Un bar donde se reunieron varios poetas a leer sus poesías e incluso a sacar adelante algunas revistitas que ellos mismos hacían. Aunque ellos (estos creadores de Guadalajara) llegaron al postismo en ese bar de modo tardío en 1952. Llegaron a celebrar el entierro de Velázquez con paradas diversas y poesías. No era algo bien recibido por las autoridades. Llegaron a pisar los años 1960, pero era algo ya lejos de los intereses de los escritores de la época. 

Todo esto lo cuenta la poetisa, doctora e investigadora Mamen Solanas en El Hexágono. Lo cuenta mucho mejor que yo y más detallado. Leedla. La cosas es que ella, con la Universidad de Valencia ha escrito un ensayo, que no sé si se publicará, creo que sí, y la propia Guadalajara le ha dado la oportunidad de organizar una serie de actos para recuperar la memoria de todo aquello que promovió el bar Soria en aquellos años. 

Ha hecho toda una labor de recuperación de memoria de personajes que, algunos, se hubieran perdido en el recuerdo. Muchos de ellos de cierta edad avanzada. También ha recuperado documentos y ha reunido a una serie de personas que pueden hablar del tema, ya por ser gente que lo recuerda o gente del mundo universitario que investigan sobre el asunto. Incluso me ha pedido asistir a mí, ya para participar, aunque sea de espectador, de El entierro de Velázquez, recreado, o bien para intervenir en un debate sobre censura en épocas de Franco. No obstante recordemos en mi haber La Vaca Flaca, el Flamingo, El Laboratorio, el Deltoya, el Starway... No sé si podré asistir. En todo caso, el invitado más importante, quizá, pueda ser Antonio Leyva, octogenario poeta y editor que en los años 1970 llegó a hablar con Pablo Picasso y a estar en los ambientes de Rafael Alberti.

En todo caso, como los actos se iniciarán en Guadalajara este viernes 4 de octubre y será todo el mes, justo cuando en Alcalá promocionaremos la literatura vendiendo chorizos en el mercado cervantino, os remito de nuevo a leer lo publicado por la propia Mamen Solanas en El Hexágono. Y también os dejo con la invitación que os hace ella misma y la programación: 

"Os invito a la inauguración el próximo viernes 4 de octubre de la exposición Guadalajara Vanguardista: el Bar Soria y el Postismo de la que soy comisaria. El Acto Inaugural Postista tendrá lugar a las 19:00h en el Salón de Actos de la Biblioteca Pública de Guadalajara, pero también podéis llegar al Salón de Actos de manera más lúdica y participativa con el cortejo fúnebre del Entierro de Velázquez que sale a las 18:00h del Hotel España y que tiene prevista su llegada a la Biblioteca a las 19:00h.
Asimismo el miércoles 16 de octubre ofrezco una conferencia sobre la exposición en el Salón de Actos a las 19:00h."



jueves, septiembre 26, 2019

NOTICIA 1905ª DESDE EL BAR: HUELGA MUNDIAL POR EL CLIMA.

Para mañana viernes 27 de septiembre hay convocada una Huelga Mundial por el Clima. Aquí en España: NO. Aunque sus promotores la están llamando con el nombre que le han dado en otros países de Occidente, en España sólo hay convocadas manifestaciones en diversas ciudades, fundamentalmente capitales, y sí también en Alcalá de Henares. Como mucho, hay algunos paros patronales en pequeñas empresas concienciadas, como por ejemplo la Librería Diógenes en Alcalá.

En España legalmente sólo puede convocar huelga general los sindicatos, y una huelga no general: los sindicatos o el comité de huelga que se forme entre trabajadores de una empresa siempre que no pase el número de 12 personas. La idea de huelga mundial se ha dado en los últimos años respecto al movimiento feminista el 8M. Personalmente me parece una miopía astigmática y a punto de beber veneno por no ver el que los sindicatos en España no hayan dado la misma covertura de proclamar la huelga por el clima que la que le han dado al movimiento feminista. No digo esto enfrentando una cosa con la otra. Ambas cosas son necesarias, pero que al clima no se le dé en España la cobertura legal de huelga (pues el recurso a la huelga siempre está en manos del trabajador sea legal o no, que no es lo mismo que el término legítimo) nos debe hacer pensar y mucho porqué se hacen las cosas, cómo se hacen las cosas, por qué algunas consignas a veces hay que pensar en su sinceridad, etcétera. Yo tengo mi opinión, pero no la voy a dar, que cada uno piense lo que crea oportuno, porque ante una emergencia climática, y aunque no esté proclamada legalmente lo es, creo que hay que seguir dando ese paso de reflexión en nuestras vidas, tal como en general se empezó a hacer en esta España desde la fecha de 15M, para poder afrontar el mundo.

Por cierto, que no haya huelga mañana, aunque la llamen así en España, aunque algunos pequeños autónomos hagan paro patronal, e independientemente de que vayáis a alguna de las manifestaciones, el poder de la huelga es el poder del trabajador de parar las fuerzas productivas para hacer valer que en la práctica somos la mayoría del conjunto de la sociedad y sin nosotros no hay mundo tal como lo piensan los políticos, grandes empresarios, banqueros... Por ello mismo, aunque todos los días deberíais adoptar un menor consumo de todo en vuestras vidas si queréis parar el cambio climático, de cara a mañana, ya que no hay huelga en España, decía, sí que podéis negaros a consumir, comprar, y disminuir el consumo de lo básico como la electricidad, y además propagar que lo hacéis por este motivo, pues de otro modo no sería visible y los poderosos le darían la interpretación que les diera la gana.

A estas horas, huelga, como tal, sólo la han convocado los estudiantes en España, y en realidad la huelga estudiantil es relativa, porque no paran la producción, sólo para la actividad de las aulas. Aún así, el apoyo estudiantil es básico y necesario.

Os dejo aquí la manifiesto oficial que se ha firmado en España para unirse a estas reivindicaciones. Lo han compartido varias organizaciones, como por ejemplo, Ecologistas en Acción, pero os dejo el enlace que ha hecho el sindicato UGT, que aunque no ha convocado huelga, ha compartido el manifiesto en pdf, siendo este archivo el más fácil de leer en Internet en estos momentos. 

os lo enlazo POR AQUÍ.

lunes, septiembre 23, 2019

NOTICIA 1904ª DESDE EL BAR: PELÍCULAS PARA UN VERANO

Hoy que empieza el Otoño se me ocurre daros una lista de las películas más destacadas de las que vi el pasado verano. Obviamente no son todas las que he visto, y obviamente he visto más en el invierno y la primavera de los primeros meses, pero me apetece hablaros de esas películas que destaco de este verano, de las que vi. Os comparto un par de notas sobre ellas (en alguna pudiera desvelarse trama, aviso).

Parchís: el documental (Daniel Arasanz, 2019): No es innovador que se presente una biografía de un grupo musical que normalmente está mitificado y del que sólo se conoce lo que se nos mostró a través de sus éxitos, con todo lo que había detrás para bien y para mal. Lo que sí es un poco más anómalo es que ocurra en España, aunque haya alguno de estos documentales con menos publicidad de su existencia. Se estrenó en Netflix y todos los periódicos hablaron de él. El precedente más destacado de hacer reflexión de la propia historia para bien o para mal estaría en el Anthology que sacaron por entregas The Beatles en 1995. Siendo un niño en los años 1980 mis padres mi hicieron ver más de una película de Parchís, que sin duda eran un grupo de megaéxitos musicales. Creo que ninguna en el cine, pero sí en video VHS y en televisión, aparte de tener alguna cassette de música. Verlos ahora de adultos, y también de más mayores a los que por entonces eran adultos, fue interesante, más aún verlos reunidos. Pero saber además el contexto en el que se desarrolló su fama es aún más interesante. De fondo se habla de una sociedad española que está recién salida de la dictadura, por lo que se suceden situaciones de aquella forma de ser con la nueva democracia, aunque esto nunca se menciona explícitamente en el documental, se trasluce si se sabe observar, como por ejemplo cuando una de las madres reivindica derechos de la infancia y derechos laborales de su hijo, mientras es mal vista por el resto de padres y por el equipo adulto de Parchis por ser una madre divorciada, recién aprobada la Ley del Divorcio. Me jugaría algo a que esa madre pudiera tener en aquella época alguna simpatía con el PCE, pero esto nunca se dice, ni tampoco entran al fondo de las cuestiones sociales y políticas de esa España de cambio. Es indudable que Parchís se debió divertir mucho fuera de escenario, pero también tienen, por lo que cuentan, muchos agujeros negros. Echo en falta en este documental que entraran en profundidad en muchos temas poniéndolos en relación con su época. Quizá, aunque hacen autocrítica, es un tanto autocomplaciente, tal vez porque ellos mismos invierten en el proyecto, tal vez arrastrados por el biopic de Queen, Bohemian Rhapsody (Bryan Singer, 2018). Pero, aunque el documental nos atraiga y nos guste por reencontrarnos con una parte de nuestro pasado (sí, si viviste los años 1980 de niño reconocerás muchos lugares comunes de tu pasado, de cómo se vivían y eran las cosas y los festejos y las vacaciones), lo cierto es que no sólo no ahonda en profundidad en temas serios, quizá falte el asesoramiento de historiadores que traten la época actual, es que al hacerlo de esta manera, por mucho que pueda gustarnos, deja un regusto a documental pasado por las manos de un guionista de programa del corazón que a la vez quiere imitar a los que montaron el citado Anthology de los Beatles. Como sea, quizá deje abierta a trabajos posteriores que, con otros grupos, vayan a donde no ha ido este. De momento, diría que este documental será nominado a los Goya 2020 y que quizá gane algo por aquello de dar un premio a unos artistas que en su día el Cine no premió a pesar de hacerle grandes taquillas.

Desenterrando Sad Hill (Guillermo de Oliveira, 2017): Supe de ella en 2017. En 2018 quise verla, pero no se dio el caso, ni hubo ánimo cuando se pudo. La vi este verano de 2019, siendo una producción de Netflix. Se trata de otro documental español, este estuvo nominado a los Premios Goya de 2019. En él aparecen Clint Eastwood, Ullrich (cantante de Metallica), Ennio Morricone y otros afamados del cine internacional en medio de gente del cine español, extras (o actores figurantes) y vecinos de la provincia de Burgos que participaron de la escena final de El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966), el clásico del cine del Oeste que protagonizaron Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef. Tal escena fue rodada en los límites de los pueblos de Contreras y Santo Domingo de Silos. Allí en los montes burgaleses se construyó de la nada un enorme cementerio que tenía que fingir ser un cementerio de uno de los Estados del Sur estadounidense en plena Guerra de Secesión (1861-1865). Para la tarea se usó a vecinos del pueblo, pero también al Ejército español de la época. Tres vecinos relativamente jóvenes de esos pueblos se unieron para localizar el lugar y volver a reconstruirlo. Tras una campaña mediática en Internet y un cortometraje, año a año lograron atraer a prensa y a numerosas personas de dentro y fuera de España, incluidos los famosos citados, y lograron reconstruir ese cementerio. Por medio se realizó este documental que explora la pasión del cine en las personas y lo que las mitificaciones y las ilusiones de las historias épicas nos motivan más allá de otras cuestiones que debieran movilizarnos más. En este sentido de fondo hay de nuevo cuestiones que no terminan de explorarse en profundidad, y vuelve a faltar quizá las contribuciones de análisis que hubiera podido poner la visión de un historiador de la época actual. Así por ejemplo, se podría haber analizado mucho más la cultura popular y el sentimiento del mundo rural ante algo de lo que sentirse alguien frente al urbanizado por un hecho que anima el imaginario de millones de personas. O bien, el apego de la ficción que nos hace disfrutar frente a otras cuestiones de la realidad que aunque son vitales no nos mueven de igual modo. Pero también falta mucho por explorar en el sentido de que el propio gobierno de Franco intervino en el rodaje prestando al Ejército y sus recursos, aunque se menciona y se comentan las anécdotas y cómo fue la colaboración, no se termina de analizar los porqués, las implicaciones y todo la carga de política que ese hecho conlleva. Del mismo modo que, pese a que se habla de la censura, se mantiene un punto de vista que es más opinión que certeza de quien lo comenta, demostrando, para quien el historiador que ve el documental, que esa parte se hizo sin los conocimientos necesarios y reales de la censura en España, la cual iba más allá que el hecho directo de prohibir algo. La censura y la propaganda, la manipulación, o el hecho de decir lo que sí y lo que no se debía mostrar es un mundo mucho más complejo de lo que se expone en el documental, resultando lo dicho: que aparece una opinión verosímil para el espectador, pero no una realidad práctica si lo ponemos en relación con lo que documentalmente y testimonialmente sabemos del funcionamiento de la censura en las producciones de consumo cultural. Los permisos de rodaje también dependían de censura. El documental también es cierto, es de tono amable y hecho a medida de los seguidores del Western y de las grandes películas. Quizá su punto fuerte sea la exploración de la pasión del ser humano por aquello que forma parte de su pasado directo, ya sea del propio o de aquellas personas y lugares que son directamente responsables de su ser y existencia.

El tercer hombre (Carol Reed, 1949): Creo que nunca había visto este clásico del cine, y veo mucho cine. Si la vi, ya no me acordaba. La vi en un DVD que compré de saldo. Me parece una obra maestra, sin más. En una noche de agosto junto a mi gata, tras trabajar en dos trabajos diferentes todo el día, disfruté de este metraje que, además, me hizo comprender de golpe muchos guiños y chistes de otras producciones que he visto en más ocasiones en televisión. De hecho, hay una parte de El bar (Álex de la Iglesia, 2017) que se entiende mejor como guiño correspondiente a esta película. Se trata de una película de suspense con guión brillante, propio de la novela pura y dura de Graham Greene, y un blanco y negro lleno de contrastes y escenas con encuadres en escorzo y picados. La historia de una muerte accidental en pleno Berlín liberado tras la Segunda Guerra Mundial y dividido en varias zonas de control político y de administración de la Justicia entre los vencedores. Esa muerte implica a un escritor de segunda fila de novelas del Oeste que es tomado por un gran escritor, el cual sospecha que la muerte pudo ser un asesinato. De este modo se muestra una historia llena de recelos y mentiras, héroes y contrahéroes que nos van mostrando los silencios de los alemanes que, muy evidentemente, nos hacen pensar en que apenas unos meses atrás, habrían participado de la Alemania nazi, aunque la película no vaya directamente de asuntos políticos. Se refleja la reflexión de la complicidad en el crimen del testigo mudo que no hizo ni hace nada ante el crimen. Complicidad que sólo rompe la inocencia de un niño, casi ajeno a la realidad de los adultos. Una gozada que ver sin interrupciones y con atención a diálogos e imágenes.

Coco (Lee Unkrich y Adrián Molina, 2017): Me daba pereza ver esta película de Walt Disney. De hecho creo que Disney ha hecho obras recientes notablemente mejores, como Zootrópolis (Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush, 2016) o Vaiana (Ron Clements, John Musker, Don Hall y Chris Williams, 2016), pero se me dio la oportunidad de verla y me apeteció verla. Varias amistades me habían dicho que era un dramón. Lo cierto es que no lo es, pero supongo que depende de lo fina que tenga la piel cada uno. A mí no me parece un drama en absoluto. Es una comedia, como todas las de dibujos de Disney. La cosa es que esta vez tratan el tema de las creencias mexicanas en la Noche de Difuntos, y por tanto los protagonistas son los familiares muertos de un niño que queda atrapado entre dos mundos por efectos de la magia de esa noche. La película no es mala, tampoco es aburrida, tiene momentos que te hacen sonreír, aunque no logró que riera como las otras citadas. Es una historia Disney clásica de magia, música y valores familiares.

Durante la tormenta (Oriol Paulo, 2018): Quise verla en el cine en su momento, pero fue estrenarla y en el tiempo mínimo posible quitarla de la cartelera alcalaína. Así que este verano se me dio la oportunidad de verla, igual que la anterior, y la vi. El anuncio que se hizo de ella en su día parecía un anuncio de película de terror, pero no lo es. Es una película de suspense donde tampoco se podría decir que hay un viaje en el tiempo, como alguien escribió. Se trata de una película que abre las posibilidades de una ucronía a nivel del suspense de un crimen del pasado. Una ucronía es una línea de tiempo alternativa a raíz de un acontecimiento, o sea, es el famoso: "¿y si en lugar de esto hubiera ocurrido esto otro?", y se desarrolla la historia alternativa como si fuera el tiempo real. La película es bastante digna, aunque si digo la verdad, un poco más allá de la mitad de metraje ya sospechaba lo que iba a pasar... y así fue, pasó en la trama. También es cierto que otras personas no lo sospecharon. Es recomendable, te hace pasar un rato.

La venganza de Jane (Gavin O'Connor, 2015): De pura casualidad vi esta película en otra noche de agosto al volver de los dos trabajos. La ponían en televisión. Es una película del Oeste que, a decir verdad, ya había visto una parte en mudo hace un año a través de los dueños del bar Winchester. No es un Western convencional, sino uno adaptado a nuestros tiempos narrativos actuales. El protagonismo es cedido a la mujer, a Jane, pero también a la madre de Jane en lo que a esta le toca, o a amigas prostitutas de Jane, u otras mujeres que aparecen. Los hombres son importantes, el proxeneta, el padre predicador y maltratador, el criminal que aspira a héroe, el criminal que es criminal, los justicieros, los cazarrecompensas, los hombres de la ley... Pero se nos muestra un mundo claramente machista, misógino más que machista, violento y donde quizá el mundo de la prostitución en el Oeste sale mejor representado que en muchas otras películas. Además aparecen diversas realidades de aquella época, como lo mesiánico y también otra percepción de lo que era el mundo de los forajidos y de los pistoleros, donde la justicia no tiene porqué ser siempre justa. En cierta medida rinde tributo, revisa y reinterpreta a su modo La noche del cazador (Charles Laughton, 1955). Está rodada como una sola historia narrada en tres partes que corresponden a tres saltos en el tiempo, quizá cuatro, según se mire. Es una película muy recomendable, aunque no es un Western convencional, pero si te espanta las escenas violentas quizá debes pensártelo. A mí me parece altamente recomendable si te gusta el género o incluso si quieres revisar el cine desde un punto de vista femenino.  

En tierra hostil (Kathryn Bigelow, 2008): Me regalaron el DVD de una colección del diario La Razón. Y una noche de este agosto, igualmente tras los dos trabajos, me la puse porque pensaba desde que me la regalaron que era Pozos de ambición (Paul Thomas Anderson, 2007), que no he visto. Un lapsus, un cortocircuito de memoria, que ha durado un año. Así pues, cuando puse el DVD y salió lo que salió, me reí de mí mismo, pero la vi. Cuando yo era joven las películas bélicas eran mayoritariamente de Vietnam, aunque en los años 1980 y 1990 se hizo alguna sobre Afganistán en la guerra con la URSS o episodios bélicos puntuales en Sudamérica o algo de la Segunda Guerra Mundial. En épocas de mis padres lo mayoritario eran las películas de la Segunda Guerra Mundial, y en épocas de mis abuelos, las películas de la Guerra de Secesión Norteamericana. Desde los sucesos de 2001, aunque antes algo se hizo en torno a la Primera Guerra de Irak, este cine bélico, sin dejar de tratar el resto de guerras, es mayoritariamente de las guerras de Irak y de Afganistán, y episodios contra el terrorismo islámico en otras regiones, como África. En estas películas hay una diferencia respecto a las anteriores de 2001, son películas en general críticas con el fenómeno de la guerra, aunque paradójicamente para criticar el belicismo usan tanto del recurso belicista que algunas resultan precisamente belicistas, que no es exactamente lo mismo que bélicas, que también lo son. En los primeros años inmediatamente posteriores a 2001 llegué a ver en el Cineclub Negrija alguna de estas películas, respaldadas por Amnistía Internacional. Esta película de 2008 está en esa sintonía. No es una película de acción bélica al uso, está en esa dinámica del siglo XXI donde si bien la Segunda Guerra Mundial u otra guerra puede salir aún con los cánones argumentales previos a 2001, donde hay héroes y antihéroes, misiones trepidantes, tramas llenas de suspense, y demás, las películas bélicas relacionadas con las guerras derivadas de los sucesos de 2001, salvo algunas excepciones, parecen destinadas a querer lanzar un mensaje crítico con la guerra, aunque en general casi todas terminan siendo ambiguas y no se sabe bien a qué interés real responden. La película es interesante. Se trata de un cuerpo militar casi nada explorado en el cine, con lo que resulta en ese sentido algo novedoso, los artificieros y su papel ante la nueva forma de guerra donde al no haber frentes y no usarse exactamente a guerrilleros, se hacen necesarios ya que las trampas del enemigo se aproximan y toman las formas de las bombas terroristas. Nos enteramos en este metraje cómo funciona una parte importante de la guerra moderna del siglo XXI, pero a la vez se nos expone la emocionalidad de los soldados estadounidenses divididos entre ejercer un trabajo de militar como quien va a un trabajo de oficina y a la vez saber que su trabajo implica la muerte y el sufrimiento, siendo posible la propia muerte, siendo posible la muerte de gente que conocen y siendo posible el sufrimiento y el miedo de desconocidos que les son muy cercanos. Se muestra en una serie de planos las caras de los civiles iraquíes de tal modo que, sin mencionarse en el guión hablado, se le pone al espectador la cuestión de la legitimidad de algunos actos del supuesto ejército libertador o aliado (el norteamericano), así como también la relatividad del miedo sobre quién es enemigo y quién aliado.

Solos en la madrugada (José Luis Garci, 1978): Esta la busqué adrede para verla. He visto bastantes películas de Garci, creo que es un buen director de cine, al margen de lo que personalmente se pueda discrepar en cuanto a ideas. Pero en general a mí me parece alguien muy lúcido. Su cine le puede resultar lento a mucha gente, pero yo creo que es un cine muy meditado a la vieja usanza. Esta película se grabó en pleno 1978, en uno de los años de La Transición política española más activa, con el periodo constitucional en marcha y la Constitución al final del año. Garci tiene en este metraje una rareza para el hoy día, y quizá incluso para el año que se grabó, pues lo que hizo fue contar una historia de ficción precisamente de la realidad del cambio político y social del momento. Lo curioso es que justo en ese momento en el que la izquierda política podría sentirse esperanzada por muchas señales a favor del final de la dictadura, pero a la vez sentía que la dictadura de algún modo perduraba, Garci supo ver y reflejar las contradicciones que llevaban a la desilusión de una parte de la izquierda ante lo que ellos deseaban y lo que realmente se estaba construyendo. Quizá en 1978 no era tan fácil de ver este asunto, salvo para determinados militantes, por ejemplo de la CNT. Pronto se desengañarían otras personas del PSOE o del PCE, pero 1978 aún no era el año de ese choque con la realidad. Aún se creía en poder aspirar a la República, así como en políticas sociales que todavía no estaban del todo sepultadas por los Pactos de la Moncloa. Garci, siendo un hombre conservador, supo ver lo que estaba pasando en una parte de esa izquierda y lo refleja en esta película, que aunque parezca desfasada es dos cosas a la vez: un material perfecto para explicar una parte de la Transición como ejercicio de aula con unos alumnos dispuestos al debate, y un documento que bien entendido es muy actual dado el panorama confuso y en guerra de la izquierda y la desilusión de muchos votantes que aún esperan que ocurra algo que lo salve todo. En esta película chocan las generaciones de aquellas personas de izquierda que se habían criado a lo largo de toda la dictadura (nadie nos va a hacer recuperar lo que no hemos bailado, dice un personaje), con las generaciones jóvenes que van un paso más allá, que ven un futuro prometedor, y que se permiten creer en una izquierda más atrevida que aquella en la que quieren creer los anteriores. Todo esto mezclado entre los creyentes en Suárez, los creyentes en Felipe González y los creyentes en Santiago Carrillo. Me parece buena película, aunque a alguno le pueda parecer desfasada o con un mal envejecer, yo no creo que haya envejecido tan mal, hay que ponerla en su contexto.

Dunquerque (Christopher Nolan, 2017): Quise verla en su año de estreno, pero aquel año de triste recuerdo familiar, no pudo ser. Un océano de tareas domésticas y cuidados me atrapó. La vi en Netflix, que la puso este año en su plataforma. La verdad es que me alegro a tiempo pasado de no haberla visto en cine, de no haber pagado la entrada de cine. No era lo que esperaba, aunque tampoco esperaba de ella que mostrara todo lo que la primera batalla de Dunquerque significó. Allí murieron muchos españoles republicanos que fueron usados como carne de cañón para cubrir la retirada de los ingleses, y la de los franceses, fueron los últimos embarcados y algunos ni pudieron embarcarse, murieron tiroteados en el mar. Repasar las listas de muertos en Dunquerque es encontrarse numerosos muertos españoles. Yo ya sospechaba que nada de eso saldría, porque además hubo algunas connotaciones contra los republicanos españoles entre las tropas británicas. Efectivamente no salía ni un sólo español, ni una mención. Pero sí es verdad que no se ahorró el metraje el mostrar que los ingleses tuvieron un cierto punto xenófobo contra los franceses aliados, o cuando menos de recelo. La película estaba hecha a mayor gloria de los ingleses. Como alguien escribió en El País en su día, Nolan hizo en la película de una derrota británica, una especie de victoria, le dieron la vuelta a la tortilla. Obviamente el mensaje general del metraje es la unidad de pueblo y ejército para defender la democracia incluso en los tiempos más oscuros. En pleno auge del ascenso de la extrema derecha en Occidente, parece un mensaje necesario. Es una especie de contrarreplica a Salvad al soldado Ryan (Steven Spielberg, 1998), pues no sólo no hay un desembarco, sino un embarque, sino que si una era una victoria pírrica y sufrida, esta otra ponía de relieve la máxima de Napoleón Bonaparte sobre que una retirada a tiempo vale más que mil victorias. Una retirada para cobrar fuerzas, claro está.

Ex machina (Alex Garland, 2014): También la vi en Netflix e inevitablemente me recuerda a una película que me gustó mucho, Eva (Kike Maíllo, 2011), la cual analicé en El Tornillo de Klaus. La de Garland es posterior a la de Maíllo, y probablemente ha bebido de la de Maíllo. Es más oscura. La posibilidad de los sentimientos en un robot se mezclan con una trama de suspense ante la presencia de una mentalidad psicopática en uno de los dos humanos que tratan con el robot. La película analiza los límites de la moralidad y el sadismo, así como la relación entre encarcelado y carcelero, que extrañamente se presentan de modo mezclado con la relación creador con criatura creada, padre e hija, médico y paciente, y más metafísicamente entre el ser y el no ser que ya nos planteó Shakeaspeare en el siglo XVII. Las relaciones de subordinación cobran un matiz tan oscuro que no sabemos si hay maldad o si realmente ante una maquina no cabe la emocionalidad. Toda una película para reflexión moral y ética. Si bien la de Maíllo me gustó más, esta de Garland no es nada despreciable, simplemente su óptica va más allá, es más obscena, en el sentido de obscenidad referido a capaz de movernos a escándalo al trasgredir algo de orden moral y ético.

Cabaret (Bob Fosse, 1972): No la había visto nunca. Lo aseguro. Y mira que es raro, porque por varios motivos entra dentro de una de las películas que podría haber visto e idolatrado hace años. Hace muchos años. Incluso de manera tardía, cuando estrenaron Chicago (Rob Marshall, 2002) y la vi en cine, podía haberme acercado a ver Cabaret. Fue otra noche de este agosto, tras los dos trabajos, en la televisión. me gustó tanto que la compré de segunda mano en DVD para mi colección de cine y música y también, ¿por qué no?, para mi colección de películas de la Segunda Guerra Mundial y de Historia del siglo XX. La película de Fosse es otra obra maestra. Oscura, inteligente, sutil y a la vez obscena. Lo que se presentra como sexualmente soez es menos soez que la violencia implícita de la presencia de los nazis de fondo, entre el público y en la calle. Una violencia aceptada precisamente por el resto del público, o cuando menos obviada. Nadie hace nada, y quien lo hace aparece en la película en segundo plano o como algo que adorna la historia central, mientras los nazis le apalizan o le matan. La inteligencia de mostrar una obra de cabaret, con sus números musicales y su erotismo, donde evidentemente se hace alusión a la prostitución, la homosexualidad y la poligamia que perseguirán los nazis a la vez que en sus vidas privadas recurrirán a ellas, es un acierto. Tiene un sentido del humor negro que me resulta de lo mejor para darnos a conocer esa Alemania previa al comienzo de la guerra.

I am mother (Grant Sputore, 2019): Uno de los estrenos de Netflix de este año. No está nada mal. También me parece recomendable. Ciencia ficción de un futuro apocalíptico donde un robot hace que un embrión de feto nazca a través de una máquina que ejerce funciones de seno materno. De esa manera se hace "madre" de una niña a la que cría hasta que alcanza una juventud ya casi adulta. el resto de seres humanos han sufrido una hipotética plaga, por lo que ellas viven dentro de un recinto protegido. Esto cambia cuando llega otro ser humano del exterior y le descubre a la chica un mundo alternativo a la realidad que le ha contado su "madre". La película de este modo trata del duro paso de la adolescencia a la madurez, en donde se descubre lo falibre de nuestros progenitores, incluso se cuestiona sus verdades y se descubren las mentiras que se nos cuentan de niños para hacernos un mundo más amable. Por supuesto la película es más compleja y nos descubre una distopía acerca de los riesgos de la inteligencia artificial, a la vez que muy de lejos podría estar poniendo de relieve la importancia de la filosofía y la ética en la educación en un mundo donde lo tecnificado y lo científico parece lo único viable, sin ninguna otra consideración. Las leyes de Asimov quedan cuestionadas, y hay quien incluso, más allá, hablan de una especie de Terminator (James Cameron, 1984), yo creo que hay ciertas diferencias notables, las hay en torno a la cuestión de cómo se llega a determinada situación en un futuro hipotético. Los valores éticos y morales son muy diferentes en uno y otro metraje, del mismo modo que uno es de acción y el otro, siendo de acción, es más de reflexión. No obstante, I am mother comienza la película con una de sus primeras escenas en las que el robot plantea educar a la hija con el planteamiento de un problema ético clásico de la medicina que los cirujanos y los responsables de hospitales de la vida real tienen que atender todos los días. Por cierto que esa escena es un sutil giro de punto de vista sobre el sentido de humanidad entre máquina y humano a como se nos presentó en Blade Runner (Ridley Scott, 1982), donde el examinado era el supuesto robot por parte del humano y no el dado por humano por el robot.

Érase una vez en... Hollywood (Quentin Tarantino, 2019): Quería verla el día de su estreno en el cine... pero las largas jornadas de trabajo me lo impidieron. Luego una amiga quiso ir conmigo y no pudo ser, se atrasó la cosa. Al final fui la semana pasada con un viejo amigo, el Chico Gris. Ahora estoy interesado en ir a Ad Astra (James Gray, 2019) y Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar, 2019), a ver si es posible, pero esas ya serán películas de otoño, y no caen dentro de esta entrada. Hay amistades que me habían dado una crítica negativa. Yo creo que la película no está mal. Es diferente ligeramente a lo que Tarantino ha hecho hasta ahora, pero tampoco demasiado. Hay a lo largo del metraje referencias a todos los trabajos de Tarantino, pero lo fundamental es que es un metraje que realmente lo que muestra es el contraste fuerte en un mundo del cine en la llamada Meca del Cine, Hollywood, entre los más privilegiados y los menos privilegiados, pasando por las clases intermedias. Nos muestra las diferencias de clases sociales a través de una infinidad de personajes, y en ese sentido, sin abandonar su estilo de la violencia, en este caso latente hasta que estalla, quizá sea su película más socialmente comprometida hasta la fecha, aunque lo hace de tal modo que, si no se piensa en lo visto, no nos parece comprometida con algo. El mundo de Hollywood nos es lejano a la gran mayoría, por lo que es difícil entender lo que nos muestra, pues esas diferencias de clase expuestas en la Meca del Cine nos resultan algo lejanas; pero se entiende sólo con ver cómo, por ejemplo, alguien que dio un espacio para rodar series de televisión es abandonado y olvidado a su suerte, sobreviviendo en su ancianidad gracias a un grupo de hippies que, nosotros lo sabemos en nuestros días, eran satanistas y psicópatas, la familia Mason. Ni uno sólo de los grandes de Hollywood que usaron sus terrenos de decorado se acuerda de él. A todo esto hay homenajes musicales y cinéfilos, nos muestra todo un mundo interior de la formación de Tarantino, pero también recrea hasta cierto punto un ambiente de los años 1960 en California que estaba a punto de desaparecer en medio de varios magnicidios, entre la grandeza de unos y el buenrollismo de otros habitaba la realidad más cruda y descarnada. El conflicto social tratado tratado en este metraje con el anzuelo del trastorno mental, no olvidemos que Mason en parte obró psicopáticamente cuando su acceso al mundo de las oportunidades le fue cerrado, él quería ser músico de fama. Es una película coral, aunque haya dos protagonistas claros.

El concierto (Radu Mihaileanu, 2009): La vi en su día en el Cineclub Nebrija, pero la compré en DVD y se la puse a una amiga. Está en la linea de otros metrajes de aquella década del 2000 que se hicieron analizando en ficciones amables y con sentido del humor el final del bloque soviético, como Good bye, Lenin! (Wolfgang Becker, 2003) o bien la más seria La vida de los otros (Florian Henckel von Donnersmarck, 2006). Antiguos músicos del Bolshoi se vuelven a reunir de una forma tramposa para volver a formar de manera engañosa esa misma banda, ya que todos ellos echaron sus carreras a perder cuando un miembro del KGB les denunció en público. Suplantan a la auténtica sinfónica del Bolshoi en un concierto en París, a donde se trasladan, gracias a su representante, que es el mismo exmiembro del KGB, pues hace años que la URSS no existe. Con mucho sentido del humor se nos muestra las miserias y a la vez la unidad solidaria del pueblo ruso tras la caída y sentimiento de fraude de lo que fue la revolución soviética y su dictadura. Una comedia amable y musical que además nos muestra un típico drama de folletín francés, lo que hace que sea casi una tragicomedia. La verdad es que al ser una película del Este de Europa nos ayuda mejor a entender una visión de ellos mismos sobre su pasado reciente.

Thor Ragnarok (Taiki Waititi, 2017), Batman vs. Superman, el amanecer de la Justicia (Zack Snyder, 2016), La Liga de la Justicia (Zack Snyder, 2017), Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017), Linterna Verde (Martin Campbell, 2011), El Hombre Hormiga (Peyton Reed, 2015): Bueno, a lo largo del verano, especialmente en julio, me dio por ver películas de superhéroes como algo para pasar el rato. Vi también otras más, pero estas son representativas. En realidad cada una merece un comentario aparte. La más digna sea quizá Wonder Woman. El género de superhéroes indudablemente está en boga en este siglo XXI, como el del Oeste o el de romanos o cualquier otro en otras épocas. Cada género predominante en una época nos habla de esa época. Esto son cosas que se analizan de manera habitual, especialmente pasado un tiempo prudencial. Llevamos tanto con los superhéroes que quizá ya es tiempo de ese análisis, o quizá no, quizá aún quepa esperar que ocurra la clave social que nos dé el sentido, como ocurrió con las películas de terror alemanas de la década de 1930. En principio casi todas tienen una estructura básica repetida hasta la saciedad con algunos matices, pero idéntica de personaje a personaje. Son películas muy simples. Es ahora en los 2010 que hay tal cantidad de superhéroes llevados a la pantalla que sus secuelas nos muestran argumentos más complejos que las tramas básicas de la presentación y creación de cada superhéroe. Además, Marvel ha introducido una clave de humor y autocrítica al propio género al que DC se ha visto obligada a seguir, lo que hace que se abra el abanico de pensamiento crítico en el espectador. En estas nuevas posibilidadeas se ha podido ver la guerra civil, la unidad, la amistad, la muerte y resurrección a modo de deidad casi... cada trama reproduce unos valores, aunque por otra parte de unos modos muy básicos. Es llamativo también la audacia de mezclar dos novelas gráficas en una sola película y tratar el tema como si fuera una sola, dando así una coherencia temporal más difícil de percibir en cómic, hablo de Batman vs. Superman, pero llegados a La Liga de la Justicia, se hace cansino tener que ver cine asociado de la misma productora, mucho cine, para entender una trama, aunque esto es algo que ha ocurrido más en las películas de la factoría Marvel. Este género que está de moda tiene su tiempo, como todos los géneros de moda anteriores. Pensemos que el del Oeste duró varias décadas también, y que se siguen produciendo Western. Se unirán, eso sí, a una forma de pensar o de emocionarse de la gente joven que es su principal público hoy día, como el resto de géneros. Lo malo es que varios de estos metrajes contienen algunos valores que podríamos considerar no muy próximos a lo democrático, mucho menos a las soluciones dialogadas, y ante todo son películas de lo inmediato, el guión es una sucesión rápida de combate en combate y de destrucción por destrucción. Pero aún con todo, son las nuevas películas de acción, otras veíamos en otras épocas y no hemos salido todos unos violentos. El valor de la crítica ante lo que vemos debe estar ahí, lo malo es recibir estas críticas sin valores propios bien o al menos medianamente formados. El cine nos forma a todos, y no es malo, pero ante estas películas se hace necesario tener un mínimo de sentido sobre que ante todo es tan sólo cine espectáculo.

Y dos series de televisión, aunque alguna otra he visto en el resto del año, como Juego de tronos, pero la verdad es que no soy de los que ven series demasiado.

Cobra Kai: La mejor serie para mi gusto del año pasado, y este año estoy viendo la segunda temporada. Es del Canal Youtube. Se trata a tiempo real de los personajes de Karate Kid (John G. Avildsen, 1984) en nuestros días. Los personajes tienen los mismos años reales que tienen los actores desde ese 1984 hasta nuestros días. Pat Morita murió, y también su personaje. Es una vuelta de tuerca brutal a la historia narrada. En nuestros días son unos adultos claramente traumatizados por algo que les pasó en la adolescencia, que es aquella enemistad entre ellos en 1984. El protagonista ahora es el que entonces era el malo, y descubrimos el punto de vista del otro, con lo que le comprendemos y aunque no es ejemplar, empatizamos. De hecho, el que era el bueno entendemos ahora que, tal como se ve en la película de 1984, hizo cosas que no estaban bien hechas, por lo que quizá no era tan bueno, quizá era malo. Lo bueno y lo malo queda expuesto así dependiendo del punto de vista como se vea una situación. De hecho, entendemos que los dos ni eran buenos ni eran malos, eran personas con sus circunstancias. Tenían simplemente problemas humanos con soluciones humanas. Faltó diálogo y hubo comportamientos adolescentes que alentaron los adultos a un combate, incluido el señor Miyagi, por lo que incluso lo honorable no pasa de ser algo aparente, puede ser abyecto. Como sea, la serie está llena de referencias a las películas antiguas, tiene sentido del humor y seriedad. Todo parte de un reencuentro casual entre los dos antagonistas. Tratan de ser adultos, pero una serie de malentendidos se combinan con sus traumas no superados de su conflicto de adolescencia. La serie tiene de fondo todo un panorama psicológico bien elaborado. Disfrutas. Me gustaría ver algo similar en España con Verano azul.

Genius: La están poniendo actualmente en televisión. Se trata de la biografía de Pablo Picasso, tratada con saltos temporales. La verdad es que en buena parte retrata un pasado más que machista misógino de toda la sociedad mundial, lo que quizá es una visión acorde con las reivindicaciones del feminismo actual, pero no del todo sincero con el contexto del comienzo del siglo XX, por más que la sociedad era evidentemente patriarcal. Pero no resulta muy exacto retratar con ojos del siglo XXI lo que en el siglo XX, dándose, no se daba en líneas generales del modo como se explica que se daba. Sea como sea, la serie me ayuda a conocer mejor la vida de Picasso, pero creo que está mal explicada en otros pasajes que sí conozco bien, o al menos no coincido con el autor de la serie. Sea como sea, la veo ya por inercia y curiosidad, pero está narrada de un modo un tanto anodino. Sin embargo sirve bien para entender cada uno de los porqués de las etapas pictóricas que tuvo a lo largo de toda su vida.

Saludos y que la cerveza os acompañe.