martes, marzo 19, 2019

NOTICIA 1860ª DESDE EL BAR: EMERGENCIA ECOLÓGICA MUNDIAL

El pasado 15 de marzo estudiantes universitarios y de secundaria de muchos países decidieron hacer una huelga y manifestarse en sus ciudades contra el cambio climático. La última vez que yo hablé sobre este asunto fue el pasado 27 de diciembre, Noticia 1837ª. Las movilizaciones, por todo el planeta, están dentro del movimiento Friday for Future (Viernes para el Futuro), que da respuesta a los paros que todos los viernes decidió hacer la estudiante sueca adolescente Greta Thunberg, después de que usara la posibilidad de una intervención en las instituciones de la Unión Europea en agosto de 2018 para sacarles los colores a los políticos allí presentes, que no oyeron un simple discurso de una estudiante sobre qué significa Europa para ella, si no un tirón de orejas enorme acerca de su falta de compromiso efectivo para frenar el calentamiento global.

Lo cierto es que de todas las regiones del mundo comprometidas con tratar de frenar el cambio climático, es la Unión Europea la que más esfuerzos y compromiso está poniendo, a pesar de que, pese a ello, sigue incumpliendo y retrasando las fechas que consecutivamente se han dado a lo largo de las últimas décadas para tomar medidas concretas a modo de prohibiciones que eviten la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera. En todo caso, aunque la Unión Europea debe hacer sus deberes, no olvidemos que en realidad son mayores contaminantes (y no hacen grandes esfuerzos para remediarlo) Estados Unidos de América, la Federación Rusa, la República Popular China o la India. No olvidemos tampoco que es Brasil o numerosos países de África los que no impiden la tala de sus grandes selvas y masas boscosas para lograr reforzar sus economías o los intereses económicos de unas elites económicas. España y Japón, por otro lado, somos potencias pesqueras, o lo que es lo mismo: los grandes depredadores del mar, un mar mermado tanto por la pesca industrial como por la contaminación y los plásticos que vierten en sus aguas todos los humanos del mundo.

"Ni un grado más, ni una especie menos" o "No hay un planeta B" son dos de los muchos lemas que los estudiantes usaron aquel 15 de marzo, mientras que al día siguiente, sábado 16, leíamos y oíamos en los noticiarios algunos de sus razonamientos, que tocaban temas que iban todos básicamente a definirse como movimiento al margen de la izquierda y la derecha política, en igualdad de importancia que la lucha por la igualdad de género (este argumento lo usaron, aunque no había razón alguna para realizar la comparativa), que exigían leyes para cambiar el cambio climático y, razonamiento que se leyó en el diario El País: "Vengo a manifestarme porque hay que reparar todo lo que ha hecho la generación anterior a la mía". Puesto que en general eran personas en su decena o en su veintena de años, por alusiones, la generación anterior a las suyas, son las generaciones mías... Procede contestar para abrir diálogo. No fuimos nosotros los que estuvimos parados ante el cambio climático, y me temo que tampoco nuestros padres, por mucho que en España la concienciación empezó con fuerza en los años 1980. Es indudable que en España ya existía una conciencia en los años 1970, y que a nivel mundial ya desde los años 1960 hay fuerza en los movimientos ecologistas. Movimientos ecologistas que se pueden rastrear históricamente incluso desde el siglo XIX. El ímpetu de la juventud lo hemos tenido todos, y a esta, para poder comprender las cosas también con la experiencia, necesita también de emprender el diálogo y la escucha de las generaciones precedentes. Incluso con las que vivieron hace cien años.

Pretender echar la culpa de todos los males a la generación anterior es maniqueísta. Se ha avanzado mucho en cuestiones de concienciación medioambiental. En el caso español, aunque ya existía esta concienciación desde los años 1970 de una forma incipiente (recordemos los innumerables movimientos ecologistas que surgieron por entonces o incluso los programas pedagógicos de Félix Rodríguez de la Fuente), es en los años 1980 cuando va cobrando más fuerza, tengo la impresión. Posiblemente a partir del conocimiento del agujero en la capa de ozono, sobre todo cuando en 1985 se informó a todo el mundo de él a través de la revista Nature. Ni que decir tiene que por entonces nuestros padres andaron preocupados en abandonar lacas y sprays matamoscas o ambientadores que soltaban gases cloroflourocarbonatos (CFC), se hicieron prohibiciones del abuso de estos gases en frigoríficos, se realizaron campañas para que se reciclase el vidrio y en los colegios comenzaron a hablarnos de reciclar papel y cartón, o en otras palabras: de una separación de la basura en origen para el reciclado de una parte de ella.

Ha pasado tiempo y la separación de basuras para su reciclaje se ha hecho mayor. Se ha extendido más la concienciación de su necesidad. Se ha multiplicado la cantidad y variedad de basuras a separar. Se ha disparado el debate si es mejor en origen o en destino. Se ha mejorado la técnica y las posibilidades para reutilizar deshechos. Se ha educado en la idea de las tres (cuatro) erres: Reducción, Reutilización, Reciclaje (Responsabilidad). Se han inventado mejores sistemas para aprovechar la energía en los electrodomésticos. Se está procediendo al abandono del uso de carbón como fuente de energía. Se ha empezado a hablar de la necesidad del consumo responsable y este a la vez comienza a tener efectos en los empresarios adquiriendo algunos un compromiso social con el medio ambiente si quieren seguir vendiendo sus productos. Ahora estamos en un punto donde nos centramos en la concienciación de la necesidad de reducir al máximo el uso de plásticos, especialmente los de un sólo uso. Se han hecho numerosos avances desde los años 1970 hasta la actualidad, pero es indudable que por mucho que se ha hecho, la humanidad ha seguido contaminando a grandes ritmos y deforestando a grandes ritmos, de otro modo no estaríamos en esta alerta mundial de cambio climático. La Organización de Naciones Unidas anunció no hace mucho este año que puede que la fecha tope del no retorno sea 2030 si no logramos frenar el calentamiento global, del que es principal responsable los humanos, no las vacas de Nueva Zelanda, el principal responsable es el ser humano y su actividad.

No, la ciencia no vendrá a salvarnos con inventos prodigiosos al estilo escudo planetario contra los rayos ultravioletas como los de la película Los Inmortales II (1991, Russell Mulcahay), o cualquier otra de las innumerables producciones cinematográficas, televisivas, de cómic y bibliográficas que al tocar el tema casi apocalíptico del cambio climático nos mostraban que todo tendría solución gracias a una eminencia científica que aparecerá a última hora con una gran idea. Ni simplemente nos cambiaremos de planeta, no tenemos ni otro planeta que hoy por hoy nos sea habitable, ni es viable hacer habitable hoy por hoy ningún otro lugar que no sea La Tierra. En principio no podemos contar con nada de eso, es infantil plantear el tema así. Pero a lo largo de los años 1980 y 1990, e incluso hoy día, estos planteamientos han sido recurrentes, casi hasta crear un tópico y una dejadez en buena parte de la población occidental. Bien es cierto que en los años 1990 más bien estas producciones culturales hacían hincapié más bien en lo irreversible del cambio climático, para el cual los humanos sólo podrían inventar cosas para protegerse de él, pero no para revertirlo, cunde ahí la idea de resistencia dentro de la derrota, esta idea (llevada al extremo) sale bien representada en la década siguiente, en The Road (2009, John Hillcoat), donde el planeta colapsa por la acción del hombre y los árboles mueren en bloque. Valdría más poder realizar esta forma de educación indirecta con producciones que si han de tocar el cambio climático lo hicieran con realismo. Hoy por hoy uno de los más concienciadores (por haber alcanzado a un gran número de espectadores) no es una producción ficticia, sino un documental, Una verdad incómoda (2006, David Guggenheim).

Sin embargo, confiar en que se hagan leyes o se endurezcan directrices y acuerdos nacionales e internacionales para frenar el cambio climático, como pedían muchas de las manifestaciones de estudiantes, es también una visión falta de conocimiento de la Historia más reciente, o bien del mismo deseo infantil de que venga un científico a salvarnos con un prodigioso invento de última hora.

Se han producido numerosos acuerdos internacionales y numerosas normativas nacionales de corte ecologista. En general las leyes nacionales no se produjeron hasta que los partidos ecologistas o las políticas ecologistas no comenzaron realmente a rascarles votos a partidos políticos que hasta ese momento no se habían comprometido con esas ideas de una manera seria. Incluso hoy día, por muy serios que se pongan a hablar de sus propuestas ecologistas los partidos tradicionales suelen llevarlas para atraer a los que sí tienen inquietudes ecologistas, pero una vez salidos en urna quepa decir la voz de la experiencia en un viejo dicho castellano de corte soez: prometer hasta meter y una vez de metido, nada de lo prometido. La excusa habitual suele ser los intereses económicos, la crisis económica, los males que dejarían sin trabajo a determinados sectores, etcétera. O bien, la otra opción, tomar decisiones total y evidentemente contrarias a las políticas verdes, pero a la vez hacer alguna cosilla verde y hablar de esta como si fuera una gran obra y por tanto fuera demagogia denunciar publicamente su fiasco de política verde. En este segundo caso el acusador es presentado como falso acusador y ellos como pobres víctimas... lo que se llama manipular políticamente... y ojo, les funciona, creyentes tiene la Iglesia.

En cuanto a los acuerdos internacionales uno de los más prometedores fue el Protocolo de Kyoto de 1997, que planteaba políticas mundiales para reducir un 5% las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2008 y 2012, pero, una vez más, atendiendo a los intereses económicos de los países y las grandes empresas no entró en vigor hasta 2005. A ese retraso hemos de sumarle la crisis económica de 2008, que hizo que numerosos países incumplieran con los procentajes de reducción de sus contaminantes, alegando que necesitaban seguir produciendo como producían y no cambiar su modelo capitalista tal como hasta ese momento se había vivido por intereses sociales, aunque probablemente en realidad era por intereses de las grandes empresas. Ante este hecho y teniendo en cuenta que el calentamiento global prosigue, que se derriten los casquetes polares y que comienzan a existir numerosas catástrofes ecológicas consecuencia del calentamiento, en 2015 se procedió  a crear una convención mundial en París para debatir medidas concretas a nivel político. Se llegó al Acuerdo de París de 2015, que plantea lograr mantener el calentamiento global por debajo del 2ºC y, de lograrlo, avanzar a que sea por debajo del 1'5ºC, lo que sería unos niveles preindustriales, o sea previos a la Edad Contemporánea iniciada a finales del siglo XVIII. El planteamiento es diferente, pues lo que viene a pedir es frenar el calentamiento, ya no a acabar con él, quizá en ese sentido sea más realista dado el punto en el que estamos. A finales de 2017 miles de científicos de todo el mundo daban la voz de alarma: el cambio climático va más rápido de lo que se había calculado. O se toman acciones ya o muy pronto será muy tarde, dijeron. Sin embargo, otra vez por intereses económicos Estados Unidos de América, Rusia o China, entre otros, decidieron retirarse del Acuerdo de París e incluso negar el cambio climático en sí. Por ello la ONU este 2019 planea una Cumbre del Clima para septiembre y un debate dentro de la propia sede de la ONU en 2020 para plantear el respeto al Acuerdo de París y lograr reducir en un 45% las emisiones en 2030, de no hacerse podría llegarse al punto de no retorno antes de lo que se creía tal como anunciaron los científicos en 2017.

¿Qué medidas legales se podrían tomar? Crear ventajas económicas a los que fomenten las energías renovables algo menos sucias (más limpias) y penalizar a los que usen las no renovables más sucias. El regreso a la peatonalización de las grandes ciudades, castigos fiscales a los países que incumplan un tope de emisiones de CO2  a la atmósfera, lo que llevaría a legislaciones nacionales sobre fábricas, producciones y producción energética, o incluso sobre el uso de los automóviles, quizá políticas de reforestación, premios a los que conserven grandes zonas boscosas, etcétera. Pero todo esto viene planteándose desde 1997 y en pleno 2019 gobiernos y grandes empresarios lo incumplen alegando precisamente intereses de bienestar social. Y aunque es algo hipócrita, lo cierto es que algo de realidad hay, cambiar de un sistema capitalista de elevado consumo a otro de menor consumo, de la reducción del consumo, reutilización y reciclaje, conllevará, ineludiblemente una gran crisis económica. Es inevitable y hay que ser consciente de ello. La pregunta es: ¿queremos una crisis ecológica irreversible que amenace toda forma de vida, o una crisis económica gigante que, seamos sinceros, dejará en evidencia no sólo los problemas del sistema capitalista sino lo que Malthus dijo en el siglo XVIII-XIX, que sin control de la natalidad estamos perdidos?

Se nos ha dicho que uno de los problemas climáticos es la alimentación basada en un alto consumo de carne. Los ganados consumen unos recursos que eliminan zonas verdes dicen, y aún alimentan este argumento sumándole las altos porcentajes de metano que expulsan las vacas al tener flatulencias. Pero nadie nos ha dicho en cifras cuantas vacas en el mundo hay y cuantos automóviles hay. Y dentro de esto, cuánto supone las flatulencias de todas las vacas del mundo y cuánto los gases de todos los vehículos por hidrocarburo del mundo. ¿Qué hay más en el mundo, vacas o coches? Y si nos ponemos a hablar de flatulencias, ¿la flatulencia de una vaca a cuantas flatulencias humanas equivale? ¿Cuántas vacas y cuántos humanos hay en el mundo y cómo se traduce esto en niveles de metano que expulsan cada una de las dos especies? ¿Cuántas vacas hay en el mundo y cuántas fábricas? ¿Cuánto metano expulsan las vacas y cuánto contaminante las fábricas? Sin saber los datos ni las respuestas, pienso que muchas veces se nos plantean debates ecológicos que tapan la realidad de la raíz de los problemas. Al final todo remite a Maquiavelo y a dinero.

Por otro lado, una alimentación estrictamente vegetariana o mayoritariamente vegetariana, teniendo en cuenta la cantidad de humanos que somos, llevaría a deforestar grandes zonas boscosas para poder tener campos agrícolas para todos, con lo que eso implicaría de desastre ecológico.

No nos engañemos, somos muchos millones de humanos. La solución ecológica pasa por mantener conversaciones teológicas con todos los líderes religiosos de todas las religiones del planeta para lograr extender la idea de que no es necesario tener sexo sólo con funciones reproductoras y así permitieran la información, la accesibilidad y el uso de los métodos anticonceptivos. Pero incluso si esta concienciación existiera mañana mismo, los muchos millones de habitantes del planeta seguiríamos necesitando recursos, aunque no fueran estos de grandes consumidores (cosa fácil de ocurrir en grandes zonas del planeta habitado), por pocos que usáramos usaríamos muchos. Si además somos sinceros, hemos de reconocer que por lo general casi todos los habitantes del planeta que llegan a adultos tienen descendencia, y no precisamente un sólo individuo. Para el nacimiento de un individuo se necesitan dos, si naciera uno sólo de ellos dos reduciríamos muy lentamente la población mundial, pero por lo general hay muchas culturas que tienen numerosos hijos. De millones de personas nacen millones de personas, va aumentando la población mundial, cada vez más, y todos los individuos necesitan consumir aunque sea lo básico (comida, agua, vivienda, ropa, eliminar detritus, producir basura). Por demás, sobra decir que a grandes o a lentos ritmos por lo general todo el planeta presenta mejoras en las vidas de las personas según los informes de la ONU, por lo que el consumo de cada individuo se va asemejando a un mayor consumo de cosas que no necesita, salvo los lugares del planeta donde existen crisis humanitarias elevadamente graves, véase algunos lugares de hambrunas en África. Sea como sea, la cada vez más elevada fertilidad humana en términos de todo el planeta (no obstante hay lugares que envejecen, como Europa), es un problema de sostenibilidad ecológica y este no creo que se pudiera solucionar, incluso si mañana todo el planeta se concienciara en la necesidad del control de la natalidad, hasta el siglo XXII o el XXIII, lo que podría ser una fecha tardía para lo que ya lleva ocurriendo.

Pero, contestando a ese joven que culpabilizaba a la generación anterior de los problemas actuales, ¿sólo las medidas políticas o las decisiones empresariales solucionan los problemas ecológicos? Tengo la impresión de que todos aquellos jóvenes usan teléfonos móviles, que los renuevan antes de agotarlos del todo, que usan ebook, ordenadores, televisores, patinetes eléctricos, bicicletas eléctricas, viajan habitualmente (aunque sean sus Erasmus), compran en grandes cadenas multinacionales, consumen bollería, comerán pizzas y comida oriental, etcétera. Todo eso contribuye al calentamiento global. El consumo de bollería, o de sopas chinas instantáneas, por ejemplo, conllevan el uso de aceite de palma, que aparte de ser malo para la salud por las grasas saturadas implica la deforestación de grandes zonas de selva, por ejemplo en Brasil, para plantar palma. El uso de la soja o el abuso del café provoca lo mismo en África. El cambio de teléfonos móviles lleva las manos manchadas de sangre en las guerras del coltán. Tirar un céntimo de euro al suelo es despreciar la vida de un boliviano que muere afectado de silicosis en su treintena de años. Usar aparatos eléctricos y electrónicos implica recargar baterías, lo que lleva producir electricidad, lo que conlleva contaminar, pues su producción contamina. Igualmente la vida de las baterías es limitada, cuando ya no sirven a los pocos años son altamente contaminantes.

Es útil el consejo que se dio hace poco de tratar de no ir a comprar todas las semanas si no es necesario, eso reduce el consumo de plásticos, por ejemplo, pero también evita producir comida que se tira a la basura, que a la vez ayuda a que esa comida (en su modo animal o vegetal) no consuma vidas innecesariamente violentadas con su muerte. También es útil el consejo de no poner la lavadora más que cuando es estrictamente necesario, no sólo por el consumo de agua, sino porque muchas microfibras de origen plástico se van con el agua sucia y acaban en el mar, donde son un problema. O el que nos avisa que lavar los platos con jabones y detergentes se ha detectado de que también está siendo un problema, por lo que evitarlos mientras sea posible es ideal, al menos que el grado de suciedad lo impida. No usar los retretes de papeleras. Y es maravilloso que algunos supermercados permitan ahora llevarse los envases propios para rellenarlos a través de bidones y cobrar el líquido sin consumir innecesariamente nuevos plásticos (véase Carrefour como pionero). Es también ideal que las tiendas de barrio (a las que es preferible ir) vendan como han hecho siempre sus legumbres a granel, o sus frutas sueltas, o su carne o su pescado, y que esto mismo esté siendo imitado por las grandes superficies comerciales. Y por supuesto, aunque no parezca ecológico pero sí lo es y mucho: comer productos de temporada en el lugar donde vives siempre y cuando al comprarlo te asegures de que ese producto de temporada es precisamente de ese lugar (evita por ejemplo la contaminación en su transporte por avión, barco, tren o camión de larga distancias).

Pensemos también en nuestros hogares. Nos han metido la idea del uso continuado de aire acondicionado en verano y de calefacción en invierno. Si bien se hace necesaria la calefacción en lo más duro del invierno, ¿qué uso hacemos de ella? Un aislamiento térmico adecuado de ventanas y puertas puede hacer que consumamos mucha menos calefacción de la que necesitamos. A veces antiguos métodos de nuestros abuelos hacen milagros, las cortinas son portentosas, aunque hay métodos aislantes más efectivos, o el mero hecho de enfocar un calefactor hacia la puerta o la ventana y no a nosotros o a la sala. Cerrar persianas y ventanas en verano ante la solana, o dejar correr el aire entre dos ventanas abiertas es otro gran método en el calor del verano. Raciocinio en el consumo y estar seguros de que según a lo que te acostumbres será lo que realmente sientas de frío o de calor cuando lo haga. Por supuesto el calor extremo o el frío extremo son innegables, pero hay fríos y calores que la gente ya no tolera a causa del abuso de sus aparatos eléctricos, sólo son estados de mentalización sobre las necesidades del cuerpo. Sólo ante auténticos fríos o calores debiéramos usar esos aparatos. No debemos dejarnos influir por un ambiente social donde pareciera que has de usarlos sí o sí porque es "lo que se debe hacer". No, no es real que sea "lo que se debe hacer", todo es relativo a cada persona y sus grados de tolerancia y de bienestar, y estos dependen de lo que te acostumbres tú a ti mismo. Sólo determinados grupos humanos con factores de riesgo para su salud por los cambios bruscos de temperatura (ya de frío, ya de calor) podríamos considerar que necesitan de un uso constante de estos electrodomésticos, como los ancianos, los bebés o determinados enfermos. Otra idea para nuestros hogares sería que por ley todos se construyeran ya con sistemas de reutilización del agua de la ducha, el lavabo o la cocina y la lavadora en el retrete. O bien renovar nuestros electrodomésticos viejos por otros modernos de bajo consumo.

¿Y en las urbes? En las urbes sería deseable que los ayuntamientos no eliminen árboles de sus calles y plazas, impulsen los parques, preserven los espacios verdes naturales que les afecten, en las calles no adoquinen, enlosen o asfalten todo lo que haya de espacio, controlen las emisiones contaminantes de cualquier tipo de sus fábricas y empresas, promocionen la ciudad para el viendante dándole preferencia, fomenten los vehículos no contaminantes y también los menos contaminantes, creen medidas disuasorias para tener automóviles contaminantes (lo que es impopular en los votantes en un  primer momento, quizá durante años), etcétera. De hecho para evitar su calentamiento es ideal que los suelos de las calles contengan tierra, hierba, no sólo baldosas y alquitrán, y que esos árboles no se retiren, refrescan la calle, atraen la lluvia y limpian el aire.

Hace unos veinte años la principal cruzada ecologista estaba en la concienciación por la reutilización y el reciclaje, hoy día quizá la principal batalla sea la de concienciar en la reducción del consumo y de lo que implique de gasto ecológico lo que quiera que elijamos consumir. Pero no nos engañemos, la concienciación en esto deja implícito el cambio del modelo de sistema económico y por tanto social, y todo, absolutamente todo, tiene consecuencias. Quepa reflexionar sobre esto y valorar cuál es nuestro interés a contribuir en la sociedad en el hoy y en el mañana más allá de nosotros. Decir que un cambio ecológico no implica hoy día un sacrificio grande, sería mentir a las grandes masas. Los cambios de modelo económico y social implican siempre crisis, crisis grandes. Cuando comenzó la revolución industrial y el capitalismo a finales del siglo XVIII, que es el modelo en el que nos vemos inmersos en este siglo XXI con nuestra disyuntiva de crisis ecológica, también entonces se produjo una crisis económica que dejó fuera del sistema a mucha gente, así por ejemplo los artesanos dejaron de tener cabida, los vallados de campos acabaron con los agricultores tal como se habían entendido, el trabajo fabril originó lumpen y discriminación laboral, bajos salarios, desempleo, desigualdades, lo que llevó a guerras y revoluciones que llevaron a otras guerras y revoluciones.

La crisis ecológica es grave, hay que ponerle solución. Es una emergencia mundial. Mientras los gobiernos y los organismos internacionales deciden ponerse serios de verdad, lo que implicará un forcejeo grave con los empresarios (los productores), que no dejan de ser un contrapoder tan serio como los señores feudales frente a los reyes en la Edad Media, nosotros, todos, también tenemos algo que hacer por medio de nuestro consumo y nuestro modelo de vida personal.

Reducción, Reutilización, Reciclaje: Responsabilidad.

lunes, marzo 11, 2019

NOTICIA 1859ª DESDE EL BAR: ENTRE BARES, STARWAY-WINCHESTER, HERMANDAD

Esta foto es una foto que pasa a ser mítica en la Historia de los bares de rock de Alcalá de Henares. Indiscutiblemente. Sólo las personas que tienen cultura de bar habrán reconocido a los dos protagonistas. La foto la tomé el jueves pasado, 7 de marzo. El lugar es el Winchester Bar y al que se le ve con gorra es uno de los dos dueños. Al otro lado de la barra es el dueño del Starway Rock Bar. Se saludan. Es más que una cortesía, aunque en principio parezca un acto normal y corriente. Ellos no se conocen entre sí, al menos no como para decir que hasta ese momento fueran amigos, pero es justo en este momento en el que está naciendo una amistad, una hermandad. Quien no ha ido en su vida a bares de Alcalá no podrá comprender qué está ocurriendo y porqué. Los que no están viviendo la cultura no oficial de la ciudad, jamás podrán entender el porqué de esta foto en su sentido más profundo. Quien no entiende de vivir la propia vida, menos. Y difícilmente podrán contar una historia de bar de esta foto si no la entienden por no haber vivido historias de bar, mucho menos si no se entiende cómo nacen las amistades.

Hemos de remontarnos a apenas un par de semanas atrás, cuando un desconocido robó el cartel con el nombre del Winchestar Bar. Ese cartel era emblemático del local. Lo había pintado una artista local reconocida, Zaida Escobar, junto a la puerta de entrada que tiene guiño al Doctor Who. Los dueños usaron las redes sociales para anunciar el robo del cartel con el nombre del local. Sumaron un gran número de reacciones entre el enfado y la indignación por parte de clientes habituales y no habituales. Fue una de las fotografías más vista durante un par de semanas, las que duró el bar sin cartel. Los dueños se planteaban ya poner simplemente una pizarra, opción que si bien podía ser ingeniosa, al poderse interactuar con los clientes y la tiza cada semana, lo cierto es que no terminaba de gustar como idea. A todo esto, por amistades comunes, toda esta historia llegó a ser vista y contada a los dueños del Starway Rock Bar, que no conocían a los del Winchester, pero sí conocían a Zaida, con la que alguna cosa han hecho. Iniciaron una colecta secreta entre los que quisieran participar y le encargaron a Zaida que pintara de nuevo el cartel tal como era. Dicho y hecho. Fue este jueves, en horario de apertura de ambos bares, que el dueño del Starway se presentó allí como un cliente más del Winchester, mientras entraron otras personas, entre ellas Zaida, y he ahí que, tras marear al dueño un poco, le sorprendieron haciéndole descubrir el nuevo cartel detrás de una de las decoraciones de su bar. La hermandad, la amistad entre dos bares de rock. Es un mismo modo de entender la vida y un lamentable robo lo que les ha unido. Larga vida al rock.

Hoy día, en la primera mitad del 2019, casi quedan en Alcalá bares de rock, muchos han desaparecido por la crisis económica, entre otras cuestiones, pero esto va por rachas. Por eso mismo este acto cobra un valor aún más significativo. Algunos de los presentes recordamos cuando años atrás, con abundancia de bares de rock, algunos dueños tenían este compañerismo entre ellos. Se entendía su vida, la de los bares de rock, como algo más que un negocio personal, aunque efectivamente sean negocios personales con lo que ello conlleva. Por un momento fue un revivir antiguas historias de estos tipos de interrelaciones, aunque la de esta historia supera en mucho otras. 

Viva la buena gente.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, marzo 03, 2019

NOTICIA 1858ª DESDE EL BAR: DOS CARNAVALES EN UNO

El año pasado, 2018, no os compartí mi disfraz de Carnaval. Lo cierto es que no me disfracé. Los acontecimientos en mi vida privada me tenían desanimado en gran medida. Por otra parte se imponía la autocensura por cuestiones también personales. Sin embargo, como Carnaval fue en febrero, cuando aún pasaba por La Panadería, una amiga y un par de amistades decidieron disfrazarme de sacerdote, de aquella manera, un tanto impostado al estilo esperpéntico de un Valle-Inclán o de alguna película española de humor de décadas atrás. Algo tan sencillo como aprovechar mi jersey negro de cuello alto con una servilleta de papel y una bufanda que era de la amiga que me hizo aquello. El disfraz no duró mucho tiempo, no duró poco, tampoco duró mucho. Lo suficiente para distender y alejarme en ese momento de las preocupaciones de aquel mes de febrero. Es bueno poder distender. Fue en cierto modo divertido. Viendo la foto, en cierto modo, me recuerda al sacerdote de la película de humor negro El día de la Bestia (Álex de la Iglesia, 1995), interpretado por Álex Angulo, aunque creo recordar que las bromas del momento giraban en torno al sacerdote interpretado por Albert Pla en Airbag (Juanma Bajo Ulloa, 1997), de un humor también bastante irreverente. Probablemente físicamente haya más un parecido con este, aunque en realidad pudiera ser físico y estilo combinado de los dos sacerdotes de esas películas. Bueno, aquello estuvo bien. Me sacaron momentáneamente en esa noche de una inhibición por los acontecimientos de mi vida privada.
 
Este año 2019 la situación es similar, aunque hayan habido algunos cambios. Es muy parecida. La cohibición sigue en muchos aspectos. Y es una cohibición indeseada y desagradable. Sin embargo, este año, aunque fuera de una manera mínima e imperceptible, sólo para que la captasen los que más me conocen, me disfrace de algo digamos sutil en cuanto a mi personalidad. Teniendo en cuenta que hace años que no sigo las competiciones ni equipos de fútbol me vestí de seguidor del Manchester United, de futbolero. Una amiga decidió combinar con mi disfraz poniéndose una camiseta de animadora, sólo que era roja, por lo que correspondería al Liverpool, el rival del Manchester United. Como sea, efectivamente lo captaron como disfraz muy pocas personas, las que saben que hace muchos años en mi vida que no sigo el fútbol. La camiseta está en mi fondo de armario desde hace mucho tiempo, no sé muy bien porqué, así que al menos la aproveché en esto. De todos modos, no fue la noche de Carnaval más gloriosa de Alcalá de Henares. Había poca gente y de esa poca gente, pocos grupos de personas disfrazadas. Casi todos los disfrazados eran adolescentes, a modo de hordas vikingas, personajes de videojuegos, el Zorro, mariquitas (insecto), etcétera. Hoy salí a desayunar y vi un niño vestido de miembro de banda de música al estilo siglo XIX. Quizá falta que los bares vuelvan a dar alicientes a la gente para que se dé al disfraz y la fiesta. Aunque bien es cierto que ayer hubo un partido de fútbol Real Madrid-Barcelona que pudo influir en que la gente se quedara viéndolo y al acabar directamente ya no desearan disfrazarse, sino simplemente salir o quedarse en casa. Ay, el fútbol... es tan social como insociable.

Fue una noche tranquila, algo apagada, de hecho, al menos para mí. Sigo en el rumbo de 2018. Saludos y que la cerveza os acompañe.

Otros disfraces:

Noticia 544ª: Halloween. Noticia 584ª: En un mundo paralelo. Noticia 906ª: De disfraz en disfraz. Noticia 1051ª: La noche de los superhéroes. Noticia 1187ª: De entre el fuego. Noticia 1327ª: Fuimos quienes fuimos. Noticia 1460ª: Actor de La Barraca. Noticia 1535ª: No estaba muerto, estaba de parranda. Noticia 1562ª: Viajero del tiempo. Noticia 1563ª: El hombre invisible. Noticia 1654ª: El Horla. Noticia 1686ª: Yo he sido Harvey Dent.

lunes, febrero 25, 2019

NOTICIA 1857ª DESDE EL BAR: DECIDE SOBRE UN MILLÓN DE EUROS

La semana pasada fue bastante movidita en cuestiones importantes para Alcalá de Henares. Por un lado tenemos la remodelación de las líneas de autobús, que os comenté en la Noticia 1856ª, por otro lado tenemos la manifestación en defensa de la salud pública en esta ciudad, que ha dado logros parciales con la paralización del proyecto piloto de quitar las horas de consulta médica de tarde al menos hasta después de elecciones, lo comenté en la Noticia 1855ª y su comentario en la zona de comentarios, pero resulta que también desde el jueves 21 de la semana pasada la concejala de Participación Ciudadana, Brianda Yáñez (Somos Alcalá), sacó adelante en el portal de participación ciudadana en Internet la posibilidad de que si te registras puedas presentar proyectos para la ciudad y/o votar proyectos que ya han sido presentados por otros ciudadanos. La cosa es que la Unión Europea dio a la ciudad un millón de euros para que los invierta en mejoras para los ciudadanos. Por ello hay una serie de normas de en qué sí se puede gastar y en qué no. Dentro de eso el tripartito PSOE-Somos Alcalá-IU (aunque la concejala que ocupa este cargo fue expulsada de IU) ha propuesto a los ciudadanos que propongan proyectos y calculen su posible coste, y pide, como he dicho, que voten. El proceso se abrió ese 21 de febrero y la fase de propuestas finalizará el 10 de marzo. Luego vendrá la fase de votos y la elección de los proyectos más votados en todos los distritos de la ciudad. 

Por supuesto el dinero que va a cada distrito y las normas de todo el proyecto se pueden consultar en la misma página. A Alcalá Decide se puede acceder por aquí

De hecho ya hay un proyecto que se está votando para cerrar con vallas el Parque O'Donnell, el cual es un proyecto que no pertenece a ese millón de euros. Puedes votar que se haga, o bien que se haga de manera parcial, o bien que se quede como está, sin cerrar. Y si te interesa tu ciudad y desearías una cosa u otra con este espacio, quizá deberías plantearte registrarte y votar. Pero quien dice este proyecto, dice cualquiera de los que ya se están planteando en lo del millón de euros. Yo me acabo de registrar, ya he votado mi postura ante lo del O'Donnell, que es que se quede abierto como está, aunque no he escrito mis razones (sí, puedes aportar razonamiento a tu voto en cada una de las propuestas), no he creado ningún proyecto para el millón de euros, pero he leído todos los que se van acumulando en los distritos. Realmente es importante, porque se están proponiendo cosas que pueden hacer que tu ciudad te guste más o menos, según venzan o no algunas de las propuestas. Todas son bienintencionadas, obviamente se hace en un sentido positivo, aunque claro está puede haber diferentes visiones de ciudad o diferentes preferencias de interés por solucionar o aportar a la ciudad.

Os podría comentar por aquí varios de los proyectos que ya van propuestos, pero creo que es mejor que los veáis vosotros mismos y conozcáis tanto el proyecto como esta forma de crear ciudadanía e involucrar en el funcionamiento democrático del municipio a la gente más allá de votar cada cuatro años. 

Como mucho, para tentaros a entrar, os comento que existe una propuesta de arreglar el paseo central del Polígono Puerta de Madrid, o de arreglar determinadas zonas verdes, o de instalaciones deportivas determinadas, etcétera.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, febrero 23, 2019

NOTICIA 1856ª DESDE EL BAR: CIRCULAR EL CAOS EN LAS NUEVAS LÍNEAS DE AUTOBÚS

Acabo de participar de la manifestación por la salud pública en Alcalá de Henares (Noticia 1855ª), que fue muy concurrida, quizá trescientas personas (cuatrocientas si somos generosos) aunque lamentablemente sin presencia de los convocantes de la del pasado 4 de febrero, alcalde, concejales y sus partidos y sindicatos (demostrando así desunión y más interés por mostrar su sigla que por mantener un compromiso de lucha social) y debo comentar algo también de suma importancia local. El pasado jueves 21 de febrero se ha producido uno más de esos grandes cambios que afectan a toda la ciudadanía de Alcalá de Henares y transcienden en la Historia municipal, se revierta o no. Con este cambio van ya muchos de los cambios importantes que se han dado con el actual gobierno municipal, como la peatonalización del centro de la ciudad, su cambio urbanístico, la indeseable tala de árboles urbanos o la ingente creación de rotondas como si no hubiera mañana. Os hablo, sin duda, de la remodelación total de los servicios de transporte público en autobús en la ciudad.

Antes de nada será mejor mostraros el nuevo mapa de autobuses, para eso lo mejor es que lo veáis vosotros mismos de manera oficial de la mano del Consorcio de Transportes de Madrid, que lo actualizó con un día de retraso. Lo podéis ver por aquí. También os comento que ya que pasáis por la página del Consorcio de Transportes de Madrid, podéis presentar quejas y sugerencias sobre este nuevo trazado de rutas, al cual yo ya he llamado desaguisado en algunas conversaciones. Ahora bien, la página del Consorcio está diseñada de tal modo que realmente no puedes quejarte ni sugerir sobre el conjunto de todos los cambios realizados, pues su cuestionario sólo acepta quejas o sugerencias de líneas concretas o de paradas concretas. O sea: te dejan quejarte de tal modo que no tienes opción para quejarte. De ese modo, ante la ausencia de quejas, interpretarán Consorcio y ayuntamiento que todo se ha hecho excelentemente. Como sea, esa posibilidad la tenéis por aquí

La cuestión es que durante muchos años el crecimiento de la ciudad en dimensiones y en ciudadanos requería de una revisión y remodelación del servicio público de autobuses. Estos cambios estaban paralizados, no se podían realizar ya que las relaciones entre Consorcio de Transportes de Madrid y ayuntamiento de Alcalá de Henares estaban enquistadas a causa de una muy elevada suma de millones de dinero que se le debía al Consorcio, deuda acumulada durante los gobiernos municipales del Partido Popular (PP). A final de diciembre de 2012 se hizo una primera y pequeña reforma. Gobernaba el PP aún, con Javier Bello. Había realizado encuestas a los ciudadanos a través de medios privados, como el desaparecido Diario de Alcalá, la idea era saber cómo remodelarían las líneas. Lo que ocurrió por entonces es que los que contestaron, contestaron como si los autobuses fueran taxis y no autobuses. Hubo muy pequeños cambios en unas pocas líneas, pero dos de los más destacados fue la eliminación de los tramos de las líneas 1 y 6 en la calle Núñez de Guzmán y su desvío de la calle Alfonso de Alcalá a la avenida Nuestra Señora de Belén, siendo además que la línea 1 iba directamente al centro comercial El Corte Inglés, porque la gente quería eso, sin parar en la estación de tren La Garena más que durante las dos primeras horas del día. Primaba así el interés privado ante el interés público. Además aquellos que quisieron y declararon querer eso, dijeron que es que los autobuses daban mucha vuelta. Claro, si lo que quieres es ir al Corte Inglés, para ti cualquier calle que no vaya directa allí es dar vuelta. Para los numerosos vecinos que vivían en esa zona o a los ancianos que iban al Centro Social María Zambrano les fastidiaron al quitarles (recortarles) servicios, por tanto: en recortar en lo público. Todo eso lo conté en su mismo día con los detalles y reflexiones del momento en la Noticia 1174ª. No primó el interés de los que vivíamos en el barrio o usaban de sus servicios, sino el interés del resto de alcalaínos que querían ir directos a El Corte Inglés.

De todos modos, como dije por entonces, ya habían pasado varios años antes en los que la gente hablaba de esas cosas. Desde que ocurrió el 15M en 2011, un año antes de aquellos cambios, que creo que también afectaron a la línea 7 en aquellos días, algunas asambleas de barrio ya habían planteado soluciones alternativas, de las cuáles algunas fueron hasta comentadas en prensa local. Se habló de soterrar las vías de tren que dividen la ciudad, crear un tranvía circular y, quizá lo más necesario hoy día y quizá jamás explorado: crear un ticket de viaje cuya compra implique el uso de todos los medios de transporte públicos de la ciudad cuantas veces se quiera a lo largo de un día entero, tal como ocurre ya, y como ocurría entonces, en muchas ciudades españoles y europeas. La combinación de líneas para ir de un sitio a otro hubiera sido y sería aún hoy menos gravosa si al menos no se encareciera teniendo que pagar tantos transbordos. Favorecería el transporte público, ayudaría a disminuir el privado y ayudaría a limpiar el aire, a lo medioambiental. 

Como sea, en 2015 accedió al gobierno municipal el tripartito encabezado por el PSOE con apoyo de Somos Alcalá (donde está Podemos) e Izquierda Unida, que perdió esa posición cuando su concejala fue expulsada de la formación pero ella no entregó su acta de concejala. Lo primero que encontraron fue la imposibilidad de realizar cambios en las líneas de transporte por la enorme deuda acumulada con el Consorcio. Aún con todo, en 2017 realizaron encuestas en las líneas de autobús preguntando a los usuarios cómo mejorarían las líneas. Una vez más la gente contestó con el tópico "da muchas vueltas" sin reflexionar si esas "vueltas" eran por algo útil o no a los vecinos de esos lugares, tal como pasó en 2012. Irresponsabilidad total a la hora de contestar e irresponsabilidad total a la hora de tomarlo en serio sin tener en cuenta todas las variables de los porqués de esas respuestas... y de quiénes estaban respondiendo. No era lo mismo el viajero de las siete de la mañana que el de las doce del mediodía o el de las once de la noche. No hubo encuestadores en todas las franjas horarias ni se tomó en cuenta un muestreo realmente variado de quienes respondieron. A determinada hora se lanzaba a unas chicas jóvenes a encuestar, por lo que el tipo de viajero que contestaba solía ser el mismo. O sea: respondió con tópicos desde un mismo tipo de interés de los posibles en el uso del servicio urbano. Ahora bien, no todo era algo erróneo. Obviamente el ciudadano siempre sabe cuál es su necesidad, el centro de especialidades médicas y el hospital le quedaba mal a casi todo el mundo para ir, casi todos se veían obligados a usar dos autobuses de ida y dos de vuelta, lo que suponía un gasto de tiempo y un gasto de dinero alto (5'20 €, muchísimo más que si te fueras a Madrid capital o a Guadalajara). A menudo el transporte era lento, fallaban las frecuencias y faltaba cubrir horarios nocturnos. Algunos barrios periféricos estaban mal comunicados entre sí. A finales de 2016 comenzaron a construir una rotonda entre la calle de Núñez de Guzmán y la calle de Alfonso de Alcalá para acceder al Paseo del Juncal que va a Complutum, justo en el epicentro de los cambios vitales de los autobuses 1 y 6 en 2012. A ningún vecino se nos escapó que, teniendo en cuenta las auténticas necesidades del barrio, esto se hacía sólo para los turistas. Efectivamente, a comienzos de 2018 comenzó a circular un tren turístico que viene del centro a Complutum sin parar ni dejar bajar a nadie. Esta barriada no parece interesar más que para satisfacer a los que no son de ella. Como sea, eso está para leer en la Noticia 1678ª.

Como sea, el tripartito siguió sondeando a los ciudadanos, intentándolo esta vez a través de las asociaciones de vecinos y en asambleas en las Juntas de Distrito, cuya afluencia era porcentualmente muy baja teniendo en cuenta los 200.000 a 210.000 habitantes censados de la ciudad. De hecho las asociaciones de vecinos hace muchos años que quizá debieran replantearse su papel. Nadie elije a quienes allí van, pero los que van hablan en nombre de miles de vecinos y su voz ha cobrado mucho peso estos últimos años. No todo el mundo puede o no todo el mundo quiere participar de las asociaciones de vecinos, por la razón que sea, todas son legítimas, pues los representantes en este sistema se eligen ya en urnas y nadie está obligado a estar en asociaciones de vecinos, pero sí tiene absolutamente todo el mundo el derecho a ser escuchado. Hay que reconocer que el sistema de asociaciones de vecinos está algo anticuado, que hay que modernizarlo y que la consulta a ellos no puede ser el único y exclusivo termómetro de los intereses y deseos de unas barriadas completas. Quizá hay que acercar las preguntas a las casas de los ciudadanos, y no pedir a los ciudadanos que vayan a tal o cual sitio que, seamos sinceros, si acudieran de verdad no tendrían aforo para acogerles. En las barriadas de Distrito II pueden vivir unas 62.000 a 67.000 personas, su asociación de vecinos puede contar con unos asiduos en torno a cien personas, tal vez, siendo generosos. Esto no es una crítica negativa a las asociaciones de vecinos, sino una crítica constructiva, aportar una nueva perspectiva para comprender que hoy por hoy hay que encontrar más medios y cauces para conocer los intereses reales de todos los vecinos. No olvidemos tampoco que en los grupos sociales voluntarios, como las asociaciones, suelen quedar al final tan sólo aquellas personas más o menos afines, por lo que quedarían excluidas las voces de aquellos que por falta de afinidad prefieren no hacer acto de presencia, y su voz no es menos voz por no ser afín. Como sea, este es otro debate, centrémonos. De 2017 a 2019 el tripartito seguía sondeando a los ciudadanos, explorando vías para realizar reformas y realizando un ahorro de dinero de tal calibre que logramos pagar varios millones de las deudas contraídas, lo que permitió cambios en la recogida de basuras y en el transporte público. A esto sumemos el dinero que ha dado la Unión Europea para invertir en mejoras en la ciudad. Con el asunto económico resuelto, se procedió a trazar las posibilidades de los cambios en el transporte, aunque lamentablemente ha faltado información a los ciudadanos de su resultado final incluso a fecha de hoy, tres días después de la puesta en marcha, en el que mucha gente aún no sabe qué autobús va a donde. 

Los medios de comunicación locales han mostrado testimonios de gente descontenta y de gente satisfecha. Sinceramente, yo comenté en su día en Facebook que tal día (el 21) comenzaban las nuevas rutas de autobús y lo que ocurrió fue que hubo una gran cantidad de comentarios enfadados en contra de ellas. En mi barrio estos días lo único que escucho son... críticas enfadadas y negativas.

La cuestión es que el ayuntamiento dice haber logrado realizar la remodelación de las líneas de autobús sin haber gastado más dinero del que normalmente se gasta. ¿Cómo es posible esto? La principal reivindicación alcalaína era que se creara una línea circular. Al fin se ha creado. Pero se ha creado mal. La explicación probablemente está justamente en ese no gastar más dinero del que normalmente se gasta. ¿Cómo se puede crear una nueva línea de autobús sin gastar más dinero? Para crear una línea de autobús necesitas aumentar la flota de autobuses, costear su mantenimiento, contratar más conductores, mantener sus sueldos, crear paradas nuevas... La única manera de lograr crear una nueva línea circular sin gastar dinero es tal como ha ocurrido: eliminando algunas líneas de autobús, eliminando tramos de otras líneas, integrando varias líneas ya existentes en la línea circular, usando los autobuses y conductores de las líneas suprimidas en la línea creada, y por supuesto: eliminando paradas que obviamente no se pueden mantener, y alterando la ordenación de todas las líneas ya existentes. O en otras palabras: sin llamarlo por su nombre lo que se ha hecho es lo que se llama recortes en el servicio público. Porque no ha aumentado el servicio de este, sino que ha cambiado su distribución, renombrado sus líneas y eliminado tramos y paradas, y puesto que lo que se ha hecho no es crear, sino variar y eliminar, lo que se ha hecho es eliminar servicio, pero esto queda más o menos encubierto al crearse la circular, parece que se ha creado servicio, pero se ha eliminado servicio. Al cambiar todas las rutas es más difícil percibirlo en su conjunto, pero es lo que ha ocurrido. Verlo claro requiere de largo rato de observación ante el plano en papel y de reflexión, y luego si se quiere ir a experimentarlo en vivo.

Obviamente, tan cerca de las elecciones municipales, los acólitos del tripartito que han hecho esto no querrán reconocer que se ha obrado mal. Obviamente los argumentos que han usado para defenderse estos días es que los que se quejan es porque es algo nuevo y no están acostumbrados, que quien no se ha informado es porque no ha querido (no han querido reconocer que ha faltado información a tiempo y previa) y que se ha hecho una circular, que era una vieja reclamación ciudadana. ¡Claro que era una reclamación ciudadana antigua! Pero lo que se pedía era una línea circular, ¡no que se cambiara todas las líneas de autobús y se quitaran servicios! ¡Nadie pidió lo que se ha hecho! Se pedía una circular, punto, nada más. Y sí, eso hubiera requerido gastar más dinero para lograrla. Si no se podía hacer, hubiera sido mejor llegar a un pacto con la oposición para ahorrar a largo plazo gobierne quien gobierne tras las próximas elecciones y lograr esa circular entonces, cuando hubiera dinero. Mientras tanto se podían haber explorado otras medidas, como la del ticket único al día.

Pongamos por caso casos reales. Un amigo personal que vive cerca de la calle Demetrio Dúcar trabaja cerca de Cuadernillos. Se levanta madrugando mucho para llegar. Tomaba el autobús 5, más o menos cercano gracias a esas "vueltas" de los que las nombraban usando del tópico sin reflexionar que tenían un porqué. Ahora el 5 no va allí. Para llegar allí debe tomar la circular, que es la línea 1A y 1B, ambas líneas han sido totalmente alejadas de su barrio, debe caminar bastante para llegar a una de las paradas y luego tiene que recorrer un tramo prolongado hasta la extremidad al haber creado la circular integrando tramos de antiguas lineas. Ahora tiene que ir a su trabajo, de sueldo bajo, con un nuevo inconveniente: ahora además debe desgastarse en cansancio extra sólo en buscar el transporte para llegar. Pensemos otro caso real, se ha calculado que una vuelta completa del circular tarda 90 minutos (probablemente será más), o sea, que si quieres ir desde El Juncal al cine de Cuadernillos, o al Hospital, tardas 45 minutos teóricos, si no hay atasco, supongo, la realidad es que probablemente tardes 60 minutos ese hipotético tramo, porque no olvidemos que esta ciudad es propensa a crear atascos gracias a las innumerables celebraciones culturales. Renta más tomar el tren de cercanías en determinados barrios para hacer ese tramo, pero la mayoría de barrios no pueden.

Otro caso real que me contaban, el barrio del Campo del Ángel queda totalmente aislado de tener conexión con buena parte del distrito centro y con la parte sur de la ciudad. Como si la gente no tuviera más interés para usar el transporte público que ir a los centros médicos o a otros lugares públicos, y no por ejemplo para visitar a un familiar, a un amigo o para simplemente ir a otro barrio por lo que sea. En el caso que he contado se trataba de personas mayores del Campo del Ángel con familia en Reyes Católicos. A esto he de añadir que yo, en Nuestra Señora de Belén, me ha pasado lo mismo con una amistad que iba a venir a mi casa y lo anuló porque desde el norte del distrito Centro ya no hay conexión. Pero volviendo al caso anterior, resulta que me decían que para llegar a la casa de sus familiares en Reyes Católicos, esos ancianos debían bajarse ahora en Nuestra Señora de Belén o en la calle San Vidal, que sobre el papel parecen cerca, pero, como me contaban, ¡no lo están! Es así. Yo he nacido en este conjunto de barrios y vivo aquí de siempre: es verdad. En el papel parecen cerca, pero están lejos. Están pidiendo a la gente que camine bastante, y entre esa gente: a la gente mayor que le cuesta caminar. Han aislado barrios. Y no son los únicos perjudicados. Han creado desigualdades.

El distrito centro sólo tiene acceso si te bajas en la calle Colegios para estar, más o menos, en Plaza de Cervantes, si acaso quedan las paradas de la calle San Julian, pero todo lo demás se ha perdido. Hay otro acceso, que es la línea 5, que para por la vía Complutense, pero resulta que, volvemos a poner el ejemplo real de mi propia experiencia, ahora mismo para coger la línea 5 debo ir andando desde Nuestra Señora de Belén hasta calle Núñez de Guzmán más o menos a media altura, y sobre el papel parece cerca... ¡pero no lo está ni de broma! Y yo al menos aún soy joven, pero la gente mayor o con problemas para caminar, ¿cómo se las apañarán? ¿O dejarán de ir al centro? Parece una invitación a que te gastes una pasta en taxis o en que te vayas en transporte privado. Y del mismo modo que varios barrios se han aislado del centro y de otros barrios y distritos, a los del centro les han hecho lo mismo pero a la inversa. Y no nos confundamos, cito mi caso o casos particulares de otras personas que me los han contado por una cuestión de dejar patente que se han aislado y discriminado varios barrios. Cito los que conozco, pero ha ocurrido en bastantes más.

Volvamos otra vez al caso de los barrios cercanos de Reyes Católicos, de quince paradas que había uniendo barrios y distritos, me dicen, ahora sólo quedan siete... y recordemos que ya habían quitado tres en 2012. En Campo del Ángel les ha pasado lo mismo, y en otros barrios directamente les han dejado una sola parada.

Hay barrios a los que no les han alterado prácticamente nada, en esos barrios, que suele ser donde más preguntan los encuestadores, los vecinos están contentos. ¿Cómo no? No les afecta demasiado en sus intereses más directos, quizá sí en su relación con otros barrios. 

Y luego tenemos otro caso, si consideramos que la vía del tren traza una divisoria norte-sur, tenemos que ahora mismo la única línea de autobús que llega al Corte Inglés es la 11, que cubre el norte, la parte sur no tiene acceso en autobús. La circular (1A-1B), que tiene el antiguo recorrido de la línea 1, ha eliminado su ida a ese centro comercial, ahora sí va todo el día a la estación de tren La Garena, a pesar de que sigue cometiendo el error de no usar la calle Fernando Fernán Gómez. Está bien que ahora sí cubra ir a la estación de tren, pero está mal que hayan quitado a todo el sur poder ir al Corte Inglés en autobús. Y otra vez: parar en la rotonda previa a la estación de La Garena parece cerca de El Corte Inglés, en papel... en la vida real es un paseo especialmente para la gente mayor, que es la que más iba en autobús a ese centro comercial... y sé de lo que hablo. Yo no conduzco, no tengo coche, uso el transporte público y camino, esta línea la conozco bien. 

Creo que se han creado injusticias y aislamientos de barrios y ciudadanos. Se han creado desigualdades. Si no se revierte y perdura al final, obviamente, nos "acostumbraremos", no nos quedará otra, pero eso no quiere decir que nos guste. Para mi gusto y entender, el capítulo transporte público en Alcalá está ahora ciertamente más deteriorado y queda abierto a que se encuentren soluciones reales.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, febrero 22, 2019

NOTICIA 1855ª DESDE EL BAR: NO + PRECARIEDAD


Este sábado 23 de febrero está convocada una manifestación por la sanidad pública desde el Centro de Salud Puerta de Madrid al ayuntamiento de Alcalá de Henares a partir de las 11:30 h. En el plan de recortes económicos en los servicios públicos por parte del Partido Popular en el gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid planearon quitar los servicios de atención médica, en cuando a médicos de cabecera, en varios ambulatorios de la Comunidad Autónoma a modo experimental para ver si con los resultados es viable quitarlos en absolutamente todos los centros médicos de la comunidad madrileña. Ya ha ocurrido que uno de los municipios elegidos protestaron con tanta fuerza que anularon su elección como experimento. En Alcalá de Henares han elegido un ambulatorio, el llamado Puerta de Madrid, en la Avenida del Ejército, que es el que más necesidad tiene de no anular servicios públicos en su horario ya que es el que registra el mayor número de pacientes con casos crónicos en Alcalá de Henares. Por eso la manifestación partirá de ahí. Pero antes de seguir contando, os muestro las razones que la Plataforma por la Sanidad Pública de Alcalá publicó en pasquines que repartieron en la primera semana de febrero para informar del asunto:


Como podéis leer en el pasquín, entre los convocantes están la citada plataforma, Plataforma por la Sanidad Pública de Alcalá, la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, No  + Precariedad, la Asociación de Vecinos Cervantes, la Asociación de Vecinos El Val, la Asociación Familiares Contra el Alzheimer, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), la Federación Comarcal de Asociaciones de Vecinos de Alcalá de Henares, Partido Comunista de España (PCE)-Izquierda Unida (IU), Podemos, Somos Alcalá, el sindicato Unión General de Trabajadores (UGT)-Unión Comarcal Este y Yo Sí Sanidad Universal. Y es que la cuestión es que si bien en principio los primeros afectados somos los vecinos de las barriadas más pobres del Distrito II, esto amenaza a toda la ciudad y a toda la Comunidad de Madrid. Que nosotros seamos el experimento no salvará al resto si sale adelante. Por eso afecta a toda la ciudad y a toda la Comunidad. No olvidemos nunca tampoco que la Comunidad Autónoma de Madrid está gobernada por el Partido Popular (PP) y que este grupo de barrios siempre ha votado desde la Transición mayoritariamente partidos de izquierda, jamás ganó la derecha aquí. Al igual que ocurrió con el boicot del gobierno autonómico al proyecto de peatonalización del centro de la capital disminuyendo servicios de transporte público, tiene pinta de que la elección de este centro en Alcalá no es casual, si no más bien castigo. ¿Por qué no empezar por los ambulatorios de los barrios cuya mayoría es del PP? Si observamos los centros elegidos en la Comunidad, ningún barrio de mayoría del PP se ve afectado en este experimento. Las elecciones municipales y autonómicas serán en la última semana del próximo mes de mayo. Añadamos a esto que la aprobación de este experimento fue en la Asamblea de Madrid gracias al voto conjunto de PP y de Ciudadanos, a pesar de que Ciudadanos posteriormente hiciera comunicados en Twitter sobre lo mal que le parecía la reducción de horarios... No es en las redes sociales donde deben solidarizarse con los ciudadanos, sino en sus acciones de gobierno. 

El 28 de enero hubo una primera concentración de protesta en las puertas del Centro de Salud Puerta de Madrid, a las 18:00 horas, que era cuando teóricamente se acababa el servicio de atención de los médicos de cabecera. Convocó No + Precariedad, que es quien convoca también la manifestación del sábado 23, mañana. Allí, en la concentración del 28 de enero, un miembro de No + Precariedad, a la postre también enfermero, explicó la trayectoria de su lucha y su salto a informar e implicar a la ciudadanía. Yo estuve. Me enteré gracias a un pasquín que me metieron en el buzón de mi casa. El Distrito II ha sido uno de los más combativos socialmente en la segunda mitad de los años 1970 y durante los años 1980, como en otras ocasiones expliqué en la Historia de Alcalá en esta misma bitácora. Desde entonces se adormeció mucho ganando ventaja en movimientos sociales el Distrito V (muy notablemente presente en la manifestación del día 28). Dicho esto hay que anotar que me llamó la atención que, pese al frío de ese día, hubo cerca de cien personas de avanzada edad protestando y vecinos que nunca antes en mi vida había visto participar en una protesta social (y vivo aquí desde que nací). Cierto que aquí vivirán unas 62.000 personas y 100 son pocas, pero si se tiene en cuenta los antecedentes y que si salen 100 habrán muchas más pensando en el mismo sentido es un síntoma claro de que hay recepción de que se está ante una injusticia que se quiere revertir (no entraré ahora a explicar cómo funciona la psicología de masas). Esta primera protesta del 28 de enero se produjo muy espontánea, subidos a un poyete de hormigón, voz en grito y con clara y activa participación de la gente presente. Entre las instituciones presentes, aunque no participaron de tomar la voz, hubo personas vinculadas a asociaciones de vecinos y al PCE. Acudieron dos periodistas de la prensa local. Se imprimieron pegatinas que la gente se puso en el pecho, yo también, a la altura del corazón.

El 4 de febrero, con mayor frío, en el mismo lugar pero a las 18:30 horas se produjo la segunda concentración. Esta la convocó la Plataforma por la Sanidad Pública de Alcalá. Esta vez, sorprendentemente hubo unas doscientas personas. Mayor respuesta. Hubo más medios. Se contaba con micrófono, altavoces, pancartas, panfletos, pasquines, y diversos medios de comunicación de prensa escrita y televisiva tanto municipales como de la Comunidad de Madrid. Quizá por esa misma razón estuvo presente el alcalde, Javier Rodríguez (PSOE), y diversos concejales tanto de PSOE como de Somos Alcalá (especialmente los concernientes a Podemos, varios de los cuáles están vinculados en su pasado a los barrios asociados a este centro de Salud). Y quizá por esta misma razón la organización varió y ya no fue tan dinámica y transversal como la del lunes anterior, sino que fue más jerárquizada sin intervenciones espontáneas de los presentes, con un orden programado de intervinientes que hablaron, que claramente destacaron quienes sí y quienes no apoyaban la protesta (lo que daba sensación de discurso electoral, más que de compromiso social). Estuvieron presentes, otra vez sin intervenir, sólo apoyando, gente del PCE, de las asociaciones de vecinos, de CCOO, de UGT y de IU. Pero para mí, que también estuve, lo más destacable es que hubo bastantes vecinos de toda la vida de estos barrios y esta vez tanto de edad avanzada como muy jóvenes. La policía tuvo más efectivos que la vez anterior e incomprensiblemente, si no fuera porque probablemente se lo exige el reglamento, llevaban chalecos antibalas y equipación con porras. Quizá en los discursos dados este día es de lamentar, aparte de lo ya dicho, que se hablara de geopolítica al comentar el liberalismo y la privatización internacional de la mano guía de Donald Trump (probablemente a la gente del barrio esto les sonó a chino mandarino en cuanto al porqué real estaban ellos allí), al igual que se comentó lo que sucedía con un lenguaje probablemente alejado en mucho a la gente común (por ejemplo, cito de memoria, más o menos una de las cosas que se dijeron: "prolongación longitudinal de los tiempos laborales" en lugar de "alargamiento de la jornada de trabajo"). Cierto es que también se comentó que en los presupuestos del Estado proyectados por el presidente Pedro Sánchez (PSOE), rechazados la semana pasada (por lo que vamos a elecciones generales en abril), estas medidas experimentales que se están llevando a cabo en todas las comunidades autónomas quedaban anuladas en Cataluña, que incluso iba a recibir mucho más dinero precisamente para evitar que en Sanidad sufrieran esto mismo. Esto indignó a los presentes en un sentido nacionalista españolista y anticatalanista que considero indeseable (aunque en voz baja, yo soy testigo por estar entre el público, no en tribuna), quizá ese dato no se debía haber dado o de darse se debía haber dado desde una perspectiva que no dejara duda de que no se trata de algo nacionalista, sino de una defensa social, civil, obrera, que nos afecta a todos los de España, se sea de donde se sea, para evitar alimentar más un monstruo indeseable.

Lo dicho, mañana (o bien hoy si lo estás leyendo en sábado 23 de febrero): manifestación del centro de salud Puerta de Madrid al ayuntamiento de Alcalá de Henares. Es importante. No sabemos si se logrará algo, pero es muy importante que al menos lo intentemos y el mayor arma en estas protestas es su visibilización. Los medios de comunicación serán importantes, pero para que estos se hagan eco y de una forma conveniente es vital que, si estás de acuerdo y concienciado en lo que se pide, participes.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

PD: La noticia en Alcalá Hoy.

miércoles, febrero 20, 2019

NOTICIA 1854ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ BEETHOVEN? (En nueve sinfonías, a lo sumo diez). -10 de 10, última-

¿Compuso Beethoven una décima sinfonía? Interesante y polémica pregunta. No he sabido de este tema hasta que leí por primera de él en diciembre del año pasado, hace unos tres meses. Analicemos, aunque poco sé de esta hipotética obra.

Como anoté en la Novena Sinfonía, se sabe que en 1815 él mismo dijo estar trabajando en una sinfonía en si bemol, pero no existe ninguna sinfonía de Beethoven en esa tonalidad. Probablemente la trabajó, ya que lo afirmó, pero no creó ninguna así. En 1817, escribió a su alumno y amigo, pero también compositor romántico, Ferdinand Ries, diciéndole que estaba trabajando en dos sinfonías a la vez, sin especificar de cuáles. ¿Se trataba de la continuación del proyecto de 1815 más otro nuevo? Eso ya lo comentamos, también que en 1818 trató de crear una sinfonía sobre mitología griega que no llegó a concretar ni terminar, no se sabe si a afrontar con algún resultado destacable. A partir de ese año se sumerge en otros proyectos con resultados muy importantes y se sumerge en otras dos sinfonías desde 1822 que terminará uniendo entre sí hasta crear y acabar la Novena Sinfonía en 1824, la cual hunde sus raíces en 1817. Todo eso, insisto, ya lo comenté en la entrega anterior y profundizamos en ello. Ahora mismo sólo nos interesa esta parte, pues puede que de los misteriosos intentos referidos pudo haber alguna parte o inicio de una décima sinfonía, aquí comienza la polémica, ya que incluso hubo quien atribuyó a la Primera Sinfonía de Brahms, iniciada en 1862 y acabada en 1876, la continuación de la obra de Beethoven, aunque es obvio que la obra de Brahms es netamente de Brahms, por muy influenciado que estuviera por Beethoven.

La hipotética Décima Sinfonía de Beethoven (Sinfonía nª 10, en mi bemol mayor) no recibe la clásica numeración "opus" (op.), ya que esa palabra en latín se refiere a las obras así anotadas y acabadas, normalmente hechas públicas, de los autores. Los musicólogos Georg Kinsky y Hans Halm inventaron la abreviatura de las palabras en alemán de WoO., que indicaría "obra sin número", muy extendida hoy día desde 1955. Principalmente la usaron para las obras de Beethoven, teniendo otros autores otras abreviaturas más aceptadas, como le pasa a Bach o a Mozart, aunque el término WoO. lo reciben hoy día muchos más autores que Beethoven. No estaría claro que se pudiera usar el término WoO. y la posterior numeración de este en la Décima Sinfonía, ya que Beethoven no dejó ninguna partitura donde se indicase claramente que eran los trabajos de confección de una sinfonía. Tenía a la hora de su muerte muchas partituras sin acabar, algunas claramente conciertos de piano, sonatas y demás, y otras sin indicar absolutamente nada en ellas. 

Pues bien, sin descartar ninguna de las hipótesis e incógnitas abiertas desde 1815, si bien en 1817 le había escrito a un joven alumno suyo, el citado Ferdinand Ries, estaba trabajando en dos sinfonías, en 1824, con la finalización y el éxito de la Novena Sinfonía, otro joven amigo de Beethoven, el violinista Karl Holz comenzó a trabajar para él tanto como músico como copista de sus composiciones nuevas cuando Beethoven recibió el encargo de crear nuevos cuartetos de cuerda, a pesar de su avanzado estado de enfermedad, su sordera total y su enclaustramiento en su casa. En 1825 el secretario personal de Beethoven, Schindler, se enemistaría con el compositor y Holz pasó a ocupar también ese puesto de secretario personal. A través de cartas entre ellos y de conversaciones personales que transcribió en libro y publicó tras la muerte de Beethoven en marzo de 1827, Holz afirmaba que el maestro estaba trabajando en una décima sinfonía en sus últimos años, la cual quedaría incompleta. Sin embargo, por lo que transciende de esos escritos, muchos biógrafos y musicólogos creen que en realidad esos trabajos a los que se refiere son los de la composición de los últimos cuartetos de cuerda que compuso.

Tras esto siempre existió cierto mito y leyenda sobre el asunto, conformándose muchos con la obra de Brahms, tan influida de Beethoven, varias décadas después de la muerte de Beethoven, pero sin duda dar con esa "Décima Sinfonía" era como dar con un tesoro. Muchos músicos y musicólogos indagaron en ello sin llegar a conclusiones firmes.

En esto se estaba cuando un musicólogo británico, profesor universitario de esta materia y compositor de unas pocas y modestas obras desde los años 1970, Barry Cooper, se encontraba inmerso desde 1974 en el estudio e investigación de las sonatas para piano de Beethoven, cuando creyó encontrar las piezas claves de lo que debía ser un "puzzle" de partituras que unidas entre sí eran, según su criterio, fragmentos avanzados de una décima sinfonía. se trataba de unos doscientos compases. Se basaba en parte en lo que dejó trascender Holz de su relación personal con Beethoven. Además, entre 1814 y 1815 habría fragmentos de un posible concierto para piano que quizá iba a ser integrado en la nueva sinfonía de los últimos años de Beethoven. Tal concierto lo reconstruyó y tocó Nicholas Cook. Con todo este material reunido y analizado durante años, Cooper lanzó su teoría y reconstruyó el posible ensamblaje de las partes. Logró que la tocase la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Wyn Morris. Como mínimo, el resultado no era un monstruo de parches, cuadraba bien. Con algunos arreglos y añadiendo partes nuevas que unieran la obra de Beethoven, o sea: con una partitura Beethoven/Cooper, se tocó y grabó en 1988 con la Real Orquesta Filarmónica de Liverpool dirigida por Walter Weller. Desde los años 1990 es tocada una vez al año por Real Sociedad Filarmónica. 

Aunque el resultado es notable y de calidad, lo cierto es que es un resultado altamente polémico y no aceptado por todo el mundo. La gran mayoría cree que la mayor parte de la partitura recompuesta por Cooper pertenecen al periodo intermedio de la vida de Beethoven, e incluso Cooper ha declarado sospecharlo alguna vez. La corriente mayoritaria la que acepta la existencia sólo de nueve sinfonías y una clara intención de Beethoven de crear una décima que, si bien pudo haber trabajado en alguna de sus partes, jamás realizó. 

Ya en su día, con las notas de Holz, Biamonti creó unos apuntes en 1827, los numerados 838, donde decía que aquella era la décima sinfonía de Beethoven. Sin embargo, aquella era la Sinfonía Jena de Friedrich Witt.

La obra tendría cuatro movimientos, con una parte central altamente enérgica, pero combinada con partes más relajadas y suaves. Según quien la interprete varía de quince a veinticinco minutos, lo que ya de por sí sería una anomalía grande, sobre todo cuando hacia el final de su vida se sentía libre para recrearse usando todo el tiempo que necesitara. La obra en sí suena potente y grandilocuente, en un sentido muy germano y romántico, quizá apuntando más al romanticismo de un francés Berlioz o de un alemán Wagner.

La Décima Sinfonía de Beethoven/Cooper está grabada y editada en disco, yo no la tengo, pero se puede escuchar gratuitamente por Internet.