domingo, octubre 14, 2018

NOTICIA 1821ª DESDE EL BAR: ¡QUÉ NARICES!

Terminada mi suplencia en la Librería Domiduca engancho de nuevo uno de esos trabajos de temporero del siglo XXI, me vuelven a llamar para ser archivero de temporada. El sistema de la administración pública española tiene la costumbre todos los años de gastar el dinero de sus presupuestos anuales contratando empresas para los últimos meses del año con la idea de que archiven aquellas cosas que por tiempo y prioridades los funcionarios no pueden hacerse cargo de ello. El gobierno central, los autonómicos, los provinciales y los municipales tienen la mala costumbre de darle el contrato a la empresa que más prometa por menos dinero, por lo que el resultado es imaginable para cada lector. Efectivamente, desde que yo empecé en el mundo de los archivos a la actualidad, a pesar de que piden títulos universitarios, experiencia laboral con la administración pública y otras cuestiones, los sueldos tienden a ser el sueldo mínimo. Sueldo mínimo y contratos de uno, dos o tres meses no renovables una vez al año. Un chollazo, supongo, según la patronal, CEOE, ya que se quejan de la subida de sueldo mínimo que pretende el gobierno, de unos 730 euros (redondeando con la cifra de ahora, a 900 euros en 2019). Sueldo mínimo, no lo olvidemos que afecta a muchas personas y a muchos sectores, pero que en el caso que estoy contando, el de los archiveros que no somos funcionarios, es sueldo mínimo a personas a las que se les pide título universitario, cursos que lo complemente, masters (si procede), experiencia laboral con la administración, si procede: idiomas, etcétera. Como siempre, buscando trabajo en el desempleo, siempre me sonrío cuando luego encuentro ofertas de empleo para las que no hace falta estudios ni experiencia a cambio de contratos indefinidos y sueldos de 1.200 a 1.400 euros. Y no me lo invento. He solicitado más de una, pero me suelen rechazar, supongo que porque tengo curriculum de persona con carrera o de trabajos intelectuales (archivo), si quitara eso de mi curriculum en poca cosa se quedaría, aunque he trabajado en  trabajos de esfuerzo bruto sin problema. Si quitara eso me dirían: "¿pero tú has trabajado?". En fin. La CEOE había pactado con CCOO y UGT subir los sueldos de convenio a 850 euros para 2020, pero el intento del gobierno actual de subir el sueldo interprofesional a 900 euros para 2019 les pone en guardia. El sueldo mínimo interprofesional lo cobra por general la gente que va de contrato precario en contrato precario, con más paro que vida laboral, y que por ello mismo no suele tener afiliación sindical de carnet. ¿Y si los sindicatos se hubieran preocupado de todos los trabajadores y no sólo de los potencialmente con carnet?

Como sea, engancho un nuevo trabajo de temporero del siglo XXI, terminaré los dos últimos meses de 2018 pudiendo trabajar de lo mío, una vez más, de archivero, con contrato breve no renovable. Repito con una empresa con la que ya trabajé hace un par de años y que, en cuestión de sueldo, hay que reconocerlo, no da el mínimo. Reconoce a sus trabajadores de manera digna y con los méritos que corresponden a sus conocimientos. Pagan lo que saben que alquilan. Y eso les honra. Mucho. Además, por haber trabajado con ellos y por mi largo recorrido de archivero trabajando desde la base, por primera vez se me contrata como jefe de equipo, esto no lo digo como algo meritorio para mí. Es algo casual. Alguien debe serlo y la empresa consideró que lo fuera yo. Podía haberlo sido otra persona, porque en estos campos estamos todos más o menos. Trataremos esta vez los expedientes académicos de determinado instituto de Madrid entre 1900 y 1939. Empiezo mañana lunes 15 de octubre. Así que, aprovechando que a mi gata le gusta dormir conmigo, esta noche creo que dormiré prontito con una gata ronroneante. Mañana hay que madrugar.

Entretanto, en cuestiones laborales, os recomiendo que vayáis a la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, donde hay ahora mismo una extensa exposición de viñetas de humor sobre los derechos laborales, las reivindicaciones y su nulo estado de concienciación obrera en la actualidad. La verdad es que hay muchas viñetas que te hacen reír y pensar a la vez. De paso os recuerdo la anécdota de cuando George Orwell le mandó a Aldous Huxley su libro 1984. Huxley le dio las gracias por carta, recriminándole a la vez que en el futuro la democracia no caería mediante la clásica tiranía de sometimiento de la población por parte de un gobierno, sino por el convencimiento que harían los productores a los consumidores de las bondades de las cosas que consumen. Y por otro lado os traslado las palabras que hoy la revista El País Semanal publica de entrevista al economista y filósofo David Graeber: "(...) Siempre se elogia el valor de las familias que trabajan duro. ¿Y qué pasa con las familias que trabajan con moderada intensidad? ¿No se merecen nada? Siempre ha existido una presión política hacia la creación de empleo. ¿Eso es prosperidad? (...)".

Por lo demás, ha terminado hoy tanto la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión como el mercado cervantino. Van ya veinte años de mercado cervantino, los mismos que Patrimonio de la Humanidad. De aquel primer mercado reducido a la Plaza de la Capilla del Oidor (oficialmente: Plaza de Astrana Marín) al actual que ocupa gran parte del casco histórico de Alcalá de Henares, han pasado numerosas historias, e incluso talas de árboles para acoplar más lugar donde colocar casetas, o ansias del empresario por eliminar algo que lleva décadas antes que el mercado y que tiene mayor arraigo cultural: la feria del libro. Los que hemos conocido todas las ediciones, casi todos, coincidimos en que los mejores mercados fueron los tres o cuatro primeros y luego el de aquel año que fue el más grande de Europa, a pesar de que lo único que ofertó fue el triple de chorizos a la brasa y que fue aquel el que se llevó por delante varios árboles con excusas "razonadas" para su tala que eran, a toda evidencia dudables, falsas. 

Los precios para traer tenderetes son altos. El ayuntamiento oferta el precio que le toca y la empresa, que suele ser siempre la misma la que gana la adjudicación, es la que organiza y pone los precios a los empresarios que se atreven a venir. Hasta donde sé son precios tan altos que algunos de los comerciantes que recorren España en ferias varias decidieron no venir este año porque no les renta. Quizá el modelo del mercado cervantino necesita una revisión, a pesar de que atraiga a mucho turista, una revisión también a tenor de que mucho ciudadano de Alcalá no se siente a gusto con este mercado. De lo que era un par de días del fin de semana este año ha pasado a ser del atardecer de un lunes al anochecer del domingo que le sigue, siete días. A este paso ¿qué nos impide que un año digamos quince días o un mes, o medio año, qué narices: todo el año? Hay que poner raciocinio y reconocer que si Alcalá no es un parque temática sino una ciudad para sus ciudadanos, debe replantearse el modelo de mercado cervantino que queremos. Los graves problemas de circulación vial (tanto en automóvil como peatonal) que ocasiona es de por sí un valor suficiente para replantearlo. Eso por no hablar de perjuicios que ocasiona a varios de los comercios (y los empleos asociados a estos) del distrito centro y de los barrios más cercanos. El dinero que se va al mercado no va a los comercios de la zona y una semana entera de pérdidas son muchas pérdidas de dinero. 

Sea como sea, querido Alto Mando del Servicio de Espionaje de Bares, saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, octubre 10, 2018

NOTICIA 1820ª DESDE EL BAR: EL PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD TUVO POCA HUMANIDAD

El mercado cervantino, así, en minúsculas bien merecidas este año, comenzó ayer, 9 de octubre. Bastó sólo el primer día, la primera mañana, para que se desplomara un camello dentro de las murallas medievales del Palacio Arzobispal a las 13:00 horas. Los presentes hablaban de extenuación por su uso en el cual padres y madres montan a sus hijos e hijas, o se montaban adultos. Se actuó rápido en atenderle, tan rápido como se desmintió que fuera por cansancio, aún sin saber lo que los veterinarios tenían qué decir al respecto. El camello ha muerto hoy, día 10. Se puede leer en Alcalá Hoy, La Luna de Alcalá y Dream Alcalá!, que han publicado la noticia hace cuarenta minutos desde que escribo esto. El Hospital Veterinario de la Universidad Complutense ha dicho que el fallecimiento se ha debido a un cólico abdominal. Esto es: ha muerto por fuertes dolores en el sistema digestivo, por algún tipo de infección abdominal. Estas se suelen dar por mala alimentación, irritación digestiva, constante diárrea o bien constante estreñimiento, heridas, algún posible alimento o bebida en mal estado, etcétera, que a la vez (salvo el caso de los alimentos en mal estado) pueden ser causas causadas por nerviosismo, saturación emocional (lo que se conoce por stress o castellanizado: estrés, que es una reacción fisiológica ante lo que se percibe mentalmente como una situación amenazante o bien ante un ambiente opresivo), extenuación, etcétera. La empresa Musical Sport ha declarado sentir la muerte del camello y a continuación ha afirmado que los animales con los que trabaja trabajan en turnos de dos horas, comen, beben y tienen lugares de sombra para descansar, así como un veterinario a disposición todo el día. Sin embargo, es muy evidente que no todo era tan perfecto cuando el animal ha muerto por cólico abdominal.

Personalmente me resulta un tanto indignante este hecho. En mi opinión debería haber alguien (físico o jurídico y no descarto al ayuntamiento en pleno) que responda como responsable o responsables. Y por otro lado, independientemente de que se esté a favor o en contra o indiferente al uso de animales en espectáculos, hay que recordar que en julio de este año el ayuntamiento prohibió el uso de animales en espectáculos, por lo que me pregunto en base a qué hueco, vacío legal o concepto estos sí se pueden usar en el mercado cervantino. Del mismo modo que al gobierno central se le piden explicaciones y responsabilidades, a nuestro gobierno municipal me gustaría pedirle ahora mismo lo mismo en torno a esta normativa y el suceso de la muerte de este camello, porque supongo que en lo que sí estaremos todos de acuerdo es que las leyes y las normativas hay que cumplirlas, por ello, y porque creo que el ayuntamiento algún hueco usará para que sí haya animales en el mercado cervantino, quisiera explicaciones empezando por ahí y después continuando por el trato y traslado y frecuencia de los mismos de los animales por las empresas para estos espectáculos, el trato y las jornadas laborales de los animales en el mercado, su alimentación y todo tipo de cuestiones de responsabilidad posible ante esta muerte, aparte de aclarar el porqué tenía un cólico abdominal y, sobre todo, si tenía fuertes dolores abdominales, por qué el animal se encontraba trabajando, si no fueron detectados y si esto es posible. En fin, lo que es todo un control serio sobre el asunto, una comisión de investigación que tenga la capacidad de hacer responder por responsabilidades si las encontraran. 

No olvidemos tampoco que hace una semana el movimiento animalista convocó una manifestación en la Calle Mayor a la que acudieron unas doscientas personas pidiendo el no uso de animales en el mercado. Y por otra parte tampoco olvidemos que todos los años hay quejas sobre el abuso que se le da al uso de animales en este encuentro anual, donde más de un ciudadano ha creído ver señales y síntomas de sobrexplotación, alguna vez comentados en esta misma bitácora.

Personalmente, también lo dije en el pasado, no soy contrario de que se muestren determinados animales en lo que se hace llamar espectáculos, pero con moderación y respetando al animal. Ahora bien, creo que con frecuencia en el mercado cervantino esto no se da, a pesar de que se suela afirmar que sí por parte de los responsables y los gobiernos locales. Hay algunas cuestiones evidentes a los ojos de los ciudadanos. Y desde luego queda más que evidente la muerte de un camello por cólico abdominal. Es algo que no se ha podido ocultar, al ocurrir delante de los ojos de una gran cantidad de público, especialmente infantil y juvenil, a pesar de que atendieron al animal rápidamente tapando con lonas su entorno antes de llevarlo a un lugar adecuado donde tratarlo.

Por lo demás, por este hecho, queda comentado el mercado cervantino en esta bitácora. Felicito a quien haga las cosas bien. Sé que hay artesanos, dueños de bar, vendedores de comida, gente del teatro callejero, músicos y demás que lo están dando todo y que harán disfrutar a mucha gente. Eso está bien. Sé que el mercado se disfrutará, pero creo que este año con lo del camello doy por comentado el mercado y dejo el resto de su comentario a los informativos locales, que a fin de cuentas son los que gestionan las noticias y las informan, o no. 

Yo sigo con la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que entra en su recta final esta semana acompañada del mercado cervantino, este año en continua minúscula, insisto, pues una muerte tan gratuita es algo siempre que empaña, mancha e indigna. Así pues, despacho libros y en los tiempos cortos libres en los que no me puedo alejar demasiado de los libros, me mezclo con el dicho mercado y lo observo, lo fotografío. Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, octubre 07, 2018

NOTICIA 1819ª DESDE EL BAR: FUA

"(...) Finalmente nos gustaría ser un pequeño soplo de aire fresco en el enrarecido ambiente intelectual español centrado en sí mismo y en la política partidista. FUA es una revista plural donde tienen cabida opiniones y argumentos de todo tipo, siempre y cuando estén sostenidos por razones de peso. No queremos sentar cátedra ni ser el medio de expresión de una ideología determinada, sino plantear preguntas y debates e intercambiar ideas. (...)"

(Editorial del nº 1 de la revista Fua, septiembre 2018.)
Ilustración de Sara Velasco, en el interior de la revista.

Hace una o dos semanas ya, unos chicos dejaron en la Librería Domiduca varios ejemplares de una revista nueva que ellos mismos contribuían a crear y difundir, Fua. Era el segundo número de su andadura, aunque fuera el número 1. Es esa extraña manía de crear un número 0, especialmente aquellas personas que venidas del mundo de las Ciencias comienzan proyectos editoriales. Los número 0 los entiendo personalmente como números experimentales para comprobar si lo creado tiene aceptación y es viable su continuidad. Sin embargo, si tan etérea y endeble es la existencia de esa publicación, si tan dubitativo es ese parto, ¿por qué numerarlo, aunque sea el 0? Cuando se numera, cuando se planta el número en su portada, ya se está lanzando una idea: este el primero de una serie de números, aunque sea el 0, por lo que ese número 0 pasa a ser una presentación, y para eso, ya de por sí, por tradición, ya estaba el número 1. Extrañamente se encontrarán revistas con número 0 anteriormente al siglo XX, y me atrevería a pensar que incluso antes de los años 1960-1970. Sí se encontrarán ejemplares sin numerar a modo de primer asalto al lector, por ver si funciona. De todos modos, esto es hablar por hablar, no obstante, cuando codirigí el fanzine-revista La Botella Vacía mano con mano con El Chico Gris, allá en los años 2000, nosotros también tuvimos un número 0, inmersos en nuestra contracultura inicial.

Nosotros regalábamos la revista, no diría que perdíamos dinero, puesto que la ganancia era de otra materia, pero está claro que ingresar, no ingresábamos. Fua, que supongo que será mensual ya que anotan que el nº 1 pertenece a septiembre de 2018, pero no indican cuál será la periodicidad de la publicación, cuesta 4€, y los pagué. Tengo mi ejemplar en casa y lo he leído ya al completo. Hay que reconocer que la editorial es todo un manifiesto y una proclama de intenciones, a modo como en su día, perdidos al comienzo del siglo XX, hicieron otras publicaciones afamadas como La revista de Occidente o las innumerables y breves publicaciones que hicieron futuristas y otros -ismos. Nosotros no llegamos a hacer manifiesto alguno, simplemente en la primera editorial explicamos más o menos de qué iba todo aquello, pero bien podríamos haberlo hecho, pues es cierto que teníamos una serie de criterios a la hora de elegir textos y escoger colaboraciones, o de redactar los nuestros propios, cosa que también pasaba con nuestros ilustradores, teníamos una idea de rumbo creativo. No lo pusimos nunca por escrito, ni lo desarrollamos en sesudas conversaciones programáticas, aunque sí lo hablábamos y en algunos casos exponíamos nuestros criterios diferentes ante algunas cosas que nos llegaban, siempre cerveza mediante en botellas que estaban llenas y terminaban inexcusablemente vacías. Pero basta ya de rememorar La botella vacía, yo hoy de lo que quiero hablar es de Fua.

La gente de Fua son gente joven nacida en la segunda mitad de los años 1980 y a lo largo de los años 1990, según ellos mismos afirman. En su propia portada hacen otra proclama de qué es lo que nos presentan: "divulgación por y para jóvenes". Es una idea que no paran de lanzar en casi todos sus artículos. Parece que tienen muy claro que en la revista tienen cabida ellos y que escriben para su generación. Sin embargo, aunque lo repitan varias veces, todos sus artículos son de una alta calidad científica y de lenguaje y argumentos  tan especializados como comprensibles por cualquier persona, especialmente con formación intelectual, lo que hace de la publicación algo que no se puede ceñir a una generación. De hecho tocan temas que en el común general de su generación probablemente interesen a otros jóvenes de formación universitaria, pero difícilmente a los que no hayan pasado por esas aulas. Es una buena revista, muy buena revista, pero no me atrevería a decir que es generacional, tal como ellos lanzan como idea, sino intergeneracional, y probablemente encuentre mucho acomodo en las generaciones inmediatamente previas a la suya de nacidos en los años 1990.

El mismo concepto estético en el que se presenta la publicación aproxima a la revista a un concepto clásico de revista especializada y fuertemente intelectual. Portada en papel verjurado, papel grueso para su durabilidad, impreso en imprenta con el offset tradicional (lo que le dota de alta calidad), formato de revista-tomo con las páginas engomadas, uniformidad del maquetado a doble columna y con unas claras normas para tratar textos e ilustraciones, una tipología de letra formal, lenguaje correcto y ajustado a diccionario, secciones de cargos editoriales, e incluso depósito legal e ISSN. Quizá su aportación novedosa es el tamaño en folio DIN-A4 para lo que son estas publicaciones. Está claro que este equipo de gente cuenta con fuertes medios económicos, aunque estos sean a través de los aportes de todos ellos, que no son poca gente, lo que individualmente puede ser relativamente poco dinero (para lo que es el resultado final) y en grupo mucho dinero aportado (para lograr ese resultado final). La revista, insisto es buena, tanto en calidad de textos como en calidad de formato y presentación, los cuáles, digo, se aproxima más a la revista de divulgación que todas las generaciones conocemos y manejamos.

Es aplaudible que una propuesta así se esté creando y que además estén sus números en Alcalá de Henares, aunque que se nos indique que ha sido impresa en Arganda del Rey nos puede estar diciendo que su difusión transcurre por diversos lugares de la Comunidad de Madrid. Lo que está muy claro es que sus autores son universitarios y que tienen un concepto altamente intelectual y científico de lo que debe ser su creación y de cómo quieren contribuir a la sociedad y al cambio de esta. Su público, probablemente, va a estar ahí.  Apuestan por la formación, por la difusión del conocimiento. Sacan lo aprendido y meditado en sus estudios a un plano universal, lo comparten con la gente, con la sociedad, que era más o menos la idea originaria de la Universidad, si no en la Edad Media, si en algún momento de la Edad Moderna.

Son interdisciplinares, en la revista se encontrarán artículos de economía, medicina, Historia, Arte, física, arquitectura, etcétera, sin problema. Aunque alguien pudiera pensar que es una revista heterodoxa y extraña por ello, en realidad tiene perfecta lógica: todo conocimiento intelectual se difunde. Más o menos si uno coge números antiguos de La revista de Occidente, también esta tenía esa idea. La idea de lo interdisciplinar es algo que viene de lejos.

Es muy destacable, porque le da una personalidad propia y moderna a la publicación, las ilustraciones de las que figuran como ilustradoras de Fua, Sara Velasco y Violeta Velasco. Creo que tienen ambas una prometedora proyección de futuro como artistas gráficas, me gustaría conocer más de su obra y de si esta se amplía en otros ámbitos creativos.

Los textos se presentan con todos los formulismos reglamentarios de los textos científicos reglados por las Universidades. Desde ese punto de vista entran un tanto en contradicción con su afirmación editorial de querer ser una revista de divulgación para todo el público y llegar más allá que las secciones de ciencia y cultura de la prensa general (por simplificadora), pero a la vez no ser tan acadecimicista que las publicaciones universitarias,que terminan leyendo unos pocos y muy especializados en esos conocimientos, y eso si llegan a ser leídas esas publicaciones. Si bien es cierto que usan un lenguaje sencillo y asumible, hay materias que este lenguaje es imposible, si alguien no domina de una materia y de un léxico básico de esa materia, igualmente el mensaje queda reducido a quien sí tenga esas claves. Así por ejemplo, mientras que algunos textos quedan más o menos asumibles de entender, sus pies de página son tan técnicos que son imposibles para los legos. Los textos pueden parecer trabajos universitarios pasados a revista tras su uso académico, lo que no está mal, porque así nos conecta al público con la actualidad más puntera de la Universidad de hoy. Otros textos, pongamos por caso el económico en mi caso, por su propia materia es imposible de asumir sin cierto ejercicio de voluntad extra para comprender. Aunque la intención es loable, por causas mayores obvias la realidad impone una contradicción, aunque sean más accesibles y ellos mismos se han esforzado por difundir la revista y sacarla de las bibliotecas universitarias. No son los primeros en hacerlo, pero sí son los que ahora mismo comienzan a hacerlo con brío, ánimo y un punto profesional que no se veía en otros trabajos.

Se afirma en la editorial que ellos crean esta revista para difundir el conocimiento, regenerar el panorama social español en cuanto a sus inquietudes intelectuales, al margen del partidismo, hemos de suponer que implícitamente político, pues partidismos puede haberlos de varias clases. No desean sentar cátedra, pero sí plantear preguntas y debate. Lo cierto es que desde una revista en papel que no tiene sección de correspondencia es imposible crear debate o preguntas. Para poder lograrlo hay que remitirse al formulismo de las publicaciones del siglo XIX en adelante, donde unos articulistas eran respondidos por otros en el número siguiente o dos números más tarde. El lector habitual podía así asistir a un debate de ideas y conocimientos que se expresaba escrito y por entregas periódicas. Eso remitía a que el editor decidía además quien entablaba esos debates, pues imprimir tiene unos costes y debía decidir si iba a interesar al lector, que es a la vez comprador y por tanto quien daba vida material a la publicación y pago a las facturas de las vidas de quienes allí trabajaban y escribían de manera contratada. De ese tipo de debates han nacido muchas ideas y colaboraciones impagables, pero también famosísimas peleas y rupturas. Los artículos de Gregorio Marañón colocan a este doctor en la punta de vanguardia también como articulista, por ejemplo. Ahí tenemos el caso de esta misma persona que para defender la igualdad entre hombre y mujer contestó a alguien que afirmaba lo contrario desde la política escribiendo un artículo médico biológico. Como sea, es evidente que para el resto de lectores quien escribe de esta manera, escribe desde la "cátedra", desde la relación profesor-alumno, que se trasladaría a la idea: autor-lector.

En torno a lo apolítico de la publicación es algo discutible. Puede que sea apartidista, incluso al margen de los sindicatos, pero tras leer todo el número, creo que queda patente que tiene un grado político más bien progresista y probablemente influido por lo que sería el pensamiento de lo que se llamó Movimiento 15M, no confundir con el partido político Podemos, que son dos cosas distintas, aunque no contrarias necesariamente. Esto es algo que por ejemplo es muy palpable en el artículo dedicado a la arquitectura para los nuevos modelos de ciudad, que los piensan participativos y de reunión de los ciudadanos. Es obvio que la revista no se posiciona condenando a las madres con SIDA, tampoco a las madres solteras con SIDA, no se posiciona a favor del neoliberalismo a pesar de que no dice abiertamente tampoco lo contrario (implícitamente sí lo parece), no se posiciona a favor de un movimiento reaccionario contra la emigración cuando se nos presenta el tema histórico de los primeros contactos occidentales con Japón, no se posiciona tampoco en la defensa de la diferenciación nacional respecto a otras naciones en su artículo sociológico sobre un español que vivió fuera de España, no se posicionan, en fin, a favor de valores clásicamente conservadores, pero sí a favor de valores clásicamente progresistas o, hablando en plata: de izquierdas, sea el espacio de izquierda el que quiera que sea en cada autor. Y eso, en sí, el posicionarse, no es algo malo, ni demérito, es saludablemente esencial en todo debate y en todo ejercicio intelectual.

La revista abre con "Cables, trenes y relojes. La conexión entre Einstein y la telegrafía", por Marcos Álvarez y Alejandro Salamanca. Un artículo de Ciencias muy pedagógico y con el cual aprendí un nuevo punto de vista sobre el uso de la relatividad gracias a los cambios con la red ferroviaria. En realidad este excelente artículo sirve para lanzar un mensaje transversal al lector: la idea misma de la esencia vital de la revista, esto es lo mismo que decir que todo conocimiento está interrelacionado, por lo que tratar de conocer un poco de todo nos ayudará a pensar y comprender el mundo. El texto quiere remarcar además otra idea que no viene mal remarcar de vez en cuando, que no existe un protagonista histórico que desde su exclusividad e individualidad cambie el mundo sin más. Einstein acumuló y se alimentó, como todo el mundo, de las ideas y hayazgos de otras personas para avanzar las suyas propias. Todos formamos parte de un todo y establecemos diálogos con el otro aunque este sea con nuestro trabajo en respuesta a las necesidades, dudas, trabajo, aportes o lo que sea del otro. La idea del protagonista exclusivo en lugar de la sociedad como protagonista es una idea que a pesar de estar asumida gracias a medios de comunicación y sistema educativo, es algo programado y un  enfoque propio del sistema económico capitalista, que por sí mismo genera un modelo de pensamiento, en este caso jerárquico y lleno de "caudillos" en sus campos de acción, para lo cual se necesita de oros personajes "acaudillados". Como sea, y ya que establezco diálogo con este escrito con ellos, es interesante leer las memorias de cierto pistolero negro, Deadwood Dick, que acabó trabajando en el ferrocarril, donde desde su autobiografía nos descubre como la economía y la manera de vivir el tiempo cambió de manera radical a partir del ferrocarril. Es la industria cárnica la que al unirse al ferrocarril y sus capacidades de traslado acabó con los grandes ganados y la vida vaquera en el Oeste norteamericano. Es otro punto de vista más que aportar a su análisis de los telégrafos, el ferrocarril y Einstein.

En "¿Estamos ante la muerte de la revolución antibióitica?", de Cristina Moreno, se nos pone al día desde la medicina y la biología de la polémica sobre el uso irresponsable de los antibióticos, que destapó varias publicaciones científicas y saltó a los periódicos y telediarios hace unos meses. Rebaja la alarma, sin eludir la existencia del problema y nos advierte del uso de un lenguaje belicista en estas informaciones que nos lanzan, que más pareciera estar preparando a la sociedad para otra cosa diferente a lo que es un problema médico futuro de primer orden.

"Los principios de la innovación urbana", presentado por el equipo Paisaje Transversal, es una especie de declaración de intenciones, otro manifiesto, por así decirlo, donde los autores explican su idea comprometida con una arquitectura urbana comprometida con la sociedad. Plantean lo indisoluble de la arquitectura respecto a responder a las necesidades reales de las personas, y determinan  que las decisiones constructivas crean los espacios y estos son los que dan oportunidad de comportarse las sociedades de un modo u otro según se pueda usar o no esos espacios. Plantean una nueva ciudad donde se facilite la interacción de grupos humanos en reuniones del tipo que sean. Ponen así un punto de vista muy paralelo a la participación concienciada de los individuos en la idea de colectivo ciudadano, propio de una mentalidad 15M. Por ello, estos autores no evitan mencionar que es necesario un compromiso político y unas miras más allá de lo particular a la hora de construir espacios que serán perdurables en el tiempo, espacios que influirán en el modo de vida de sus habitantes.

"Transformad el mundo, cambiad la vida. La política tras la vanguardia artística", de Carlos Gómez, nos habla del cartelismo y el Arte urbano del Art Noveau y el Modernismo, quizá un poco más allá con el surrealismo, a través de carteles y decoraciones industrializadas con motivos de la Naturaleza puestos en farolas, bancos y otros elementos de las ciudades. Nos explica la intencionalidad de los artistas para cambiar el mundo a través de la estética y de como se democratizó el Arte al sacarlo a las calles. La misma sociedad cambió sus mentalidades y el propio Arte se puso a lanzar mensajes directos e indirectos para reforzar un modelo de entender la vida o el Estado, para reforzar ideales y políticas. Los mismos como corrientes comprometidas para construir y para destruir mentalidades. Se explora así un compromiso con el cambio y se nos lanza sutilmente la idea de que hoy día no es muy diferente, sólo que en otros lenguajes artísticos. Vivimos la poesía del futuro, tal como cita el autor que dijo Karl Marx, mientras a la par nos muestra un collage de la Internacional Situacionista en torno a Durruti, esto es: la idea de la sociedad anarquista, comunal, participativa, asamblearia.

"La globalización neoliberal a examen. La globalización de las últimas décadas no ha sido tan buena ni tan neoliberal", de Marcos Sánchez, es un artículo de economía donde nos explica la evolución económica del mundo desde la crisis del petróleo de 1973 a la actualidad, dividiendo una primera etapa de 1973 a 1978 y otra de 1978 a 1998. Luego procede a examinar y explicar la evolución de tres regiones con modelos económicos donde se ha aplicado algunas medidas neoliberales: la República Popular China, Bangladesh y el tratado económico que une a Canadá, Estados Unidos de América y México, estos casos especialmente a través de los últimos veinte años, 1998-2018.  Como historiador he tenido que tratar con análisis económicos a menudo estudiando las etapas económicas. Bien sabe Marcos Sánchez que la economía marca el rumbo de las sociedades y de su Historia. Pero es verdad que son temas que a veces  se me hacen duros, aunque necesarios. Por eso este artículo me es necesario para comprender un poco más la actualidad. Puede que matizaría yo al autor en alguna cosa y que, como él dice, le falta explicar y ahondar en varios puntos, pero siendo algo divulgativo le basta la explicación que nos da, lo comparto. Abre ganas de preguntar para aprender más, para comprender, o para compartir cruzando puntos de vista. En todo caso, nos descubre como las políticas chinas que nos han dicho que son capitalismo dentro del socialismo, tienen en realidad una alta dosis de intervención comunista, o cómo las intervenciones en los precios del textil han forzado al éxito económico de Bangladesh al aportar mano de obra tan barata que ha sido fundamental para la deslocalización y la crisis económica en Occidente, o cómo el nacionalismo y el proteccionismo agrario en Norteamérica es precisamente lo que ha forzado la fuerte emigración mexicana que hoy día es epicentro de la reacción del presidente Donald Trump y sus votantaes. El autor explica fácil los temas y de manera humilde. Este quizá es el artículo más neutral de todos, dándonos a comprender que, según su punto de vista, las recetas neoliberales no han triunfado cómo se nos dice, sino que han provocado las crisis económicas actuales y el intervencionismo contra el que se supone que el neoliberalismo actúa.

¿Es la lactancia recomendable para madres seropositivas?, por María del Pilar Rodríguez y Eduardo Ortega, me descubre y plantea una pregunta que nunca me había planteado. Uno no había pensado que este problema pudiera existir, pero es obvio que existe. Presupongo que existe el debate en el mundo de la medicina como para que el artículo sea escrito. Por supuesto existirá la duda en lsa mujeres afectadas. Es por ello que este artículo no sólo atiende a cuestiones entre médicos, sino que probablemente podría serle útil a las mujeres y familiares de mujeres con SIDA. Me descubre la existencia de estudios médicos en los últimos tiempos que afirman que con control, vigilancia y algunas precauciones es posible la lactancia en ellas. La mortalidad infantil es grande en los niños que no practican la lactancia, mientras que la mortalidad infantil por transmisión del SIDA de la madre al hijo en África también tiene un porcentaje alto, ahora bien, si se combina la no lactancia y el SIDA es aún mayor el porcentaje, eso sobreentiendo de esta lectura, por lo que es deseable dar lactancia pues se disminuye la mortalidad infantil, si bien, también se afirma, no tiene porqué transmitirse el SIDA de la madre al hijo si se hace esa lactancia con control médico. Este es otro de los artículos que probablemente sea el más neutral, el que atiende a unas razones de información sobre un tema altamente desconocido en la sociedad.

"Nanban", de José Lastra Zorrilla, parte de la explicación de la receta actual en Japón para tratar la emigración en su territorio: asumir la de aquellos grupos humanos más afines culturalmente a ellos. Un método que recomiendan a Occidente, aunque bien analizado roza o cae en tintes que se podrían considerar xenófobos. Bajo este comienzo se nos explica los primeros contactos de occidentales con Japón en los siglos XVI-XVII. Estos contactos fueron españoles y portugueses con el Imperio Español. A través de la Historia Moderna de Japón se nos explica su cultura y el porqué de las esencias japonesas. Un artículo muy interesante. El asunto ya lo había tratado yo en esta misma bitácora desde hace tiempo, pero este artículo es muy interesante de tener en mi biblioteca. Aporta varios datos esclarecedores, si bien al final del artículo no se enlaza con el principio. No se reflexiona sobre la emigración actual, siendo simplemente esa presentación una excusa para darnos un excelente trabajo de Historia.

"Spain is not different", de Alejandro Salamanca, cierra la revista con este artículo muy personal que se adentra en lo soiológico a través de su propia experiencia vital como emigrante en diferentes países europeos. Es también el más claramente dirigido a la gente de su generación, si bien no sólo su generación se ha visto forzada a emigrar. En todo caso, gira en torno a la idea de que los españoles necesitan revalorizarse a sí mismos como españoles y a España como Estado de derecho. Nos muestra desde su perspectiva cómo algunos de los asuntos que creemos que sólo ocurren en España o que no son algo loable, ocurren en otros muchos países y percepciones de sus habitantes. Trae de vuelta de nuevo el asunto de la relatividad, ahora desde la visión de lo social y de la necesidad del autoconocimiento. Invita a levantar la autoestima como sociedad y como cultura y nos cierra con una idea que desde hace muchas décadas es conocida para quien quiere tener reflexión y conocimiento: los cambios lo traen las personas, las sociedades, no tanto así los gobiernos y partidos, que simplemente reflejan o no esos cambios.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 02, 2018

NOTICIA 1818ª DESDE EL BAR: XVI CERTAMEN DE PINTURA RÁPIDA AL AIRE LIBRE CCOO-ALCALÁ DE HENARES

El pasado domingo 30 de septiembre se celebró el XVI Certamen de Pintura Rápida al Aire Libre organizado por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) en Alcalá de Henares, que incluía a la vez el III Certamen Infantil. Esta modalidad infantil restringía a los participantes a la mañana en la Plaza de Palacio. No hacía mal día y parecía haber muchos más participantes infantiles que otros años precedentes. Dos niñas incluso usando lienzos en lugar de hojas. Las niñas y niños usaron ampliamente su imaginación cada uno a su modo.

Una de las creaciones infantiles que más me llamaron la atención fue la percepción que tuvo una niña sobre un paso de cebra de la Calle Santiago. Sin duda desde su estilo forzosamente näif, demostraba una visión estética  que puede darle cierto futuro en Bellas Artes. Así mismo dos visiones de espadañas y de la Plaza de Cervantes, cuyos encuadres apuntan ya a una visión adulta, y que estaban pintados con la dificultad de que usaron pinturas pastel. Tenemos el preciosismo de una rosa, que es lo que a una niña más le gustó, no obstante estábamos en una zona ajardinada, y que demuestra la sinceridad de las miradas jóvenes, más allá de cualquier otra posible imagen quizá más pensada y menos sentida. El surrealismo de un ojo y el horizonte monumental alcalaíno nos delataba un gusto por el surrealismo de una niña ya algo más crecida, a la que le faltaban ya pocos años para entrar en el certamen adulto. O también de un mundo imaginativo de un astronauta entre los planetas, pintado por un niño que si había ido allí era para pintar, y allá esas penas por los monumentos de Alcalá de Henares, que a fin de cuentas los niños lo que quieren es divertirse, y lo demás es del mundo de los adultos. Por ello, uno de mis favoritos fue la lagartija Simón. Bien es cierto que el centro de Alcalá cuenta con numerosas lagartijas. Simón es la lagartija mejor de todas ellas. Este me entusiasmó otra vez por lo que era la pureza de la mirada infantil, interesada en lo que le interesa, y no en lo que le dicen que debe interesarle. Estas obras no ganaron, ganaron otras, aunque recibieron accésit, como todas las obras infantiles. Pero creo que entre estas obras había claramente obras ganadoras. En todo caso, es peligroso hacer concursos infantiles de este tipo, pues a la vez que se incentiva al ganador, se podría desincentivar al que no se ha denominado ganador, y eso en el mundo infantil puede cambiar cursos completos de la vida futura. Yo le plantearía a CCOO replantearse la parte infantil del certamen, tal vez reconvertirla a otra cosa.


El concurso de los adultos tenía unos márgenes espaciales más abiertos en torno a calles y plazas del distrito centro, sin bien, tal como ya pasó el año pasado, había lugares interesantes del casco histórico que quedaban fuera.

La participante que intuyo la más joven de entre los adultos se colocó en la Calle de la Victoria. Ella optó por presentar dos cuadros a pastel de los que hizo previamente bocetos, soy testigo de ello, la desee suerte. Me gustaba como estaba trabajando su obra. Si bien sus cuadros eran más figurativos, más dibujo, su tendencia a los ocres y las palideces me recordaban a los pintores callejeros de las calles de Lisboa que te venden sus visiones de la ciudad a acuarela. Tiene algo de fotografía antigua. Me interesa, me gusta, aunque sean unas visiones formales, son visiones formales con un algo bucólico sorprendente en la juventud de la artista, por cuanto aún no tienen sus ojos las cicatrices del tiempo, pero quizá no tan sorprendente por cuanto a que probablemente esta chica tenga una intuición artística prometedora y aún por dar su visión más personal, su estilo más propio. De todos modos, esta chica, como otros creadores del día, tienen algo que ya de por sí es meritorio: cumplía con las normas del concurso de estar pintando al aire libre y delante de lo que quería pintar, usando la realidad por modelo, indiferentemente de si a esa realidad le añade un boceto previo hecho por ella misma esa misma mañana o si, tal como parece que ahora dejan las normas del concurso o bien la vista gorda de los jueces, una fotografía a modo de boceto. Esta chica hizo su obra totalmente con el espíritu con el que nació este certamen, y tal como parece que está tomando el rumbo esta convocatoria en los años más recientes, esto debiera darle puntos extra a la hora de ser juzgada.


Como cada año, salvo el año pasado que tuve que delegar esa función (Noticia 1743ª), paseé por la ciudad viendo a los artistas pintar, con la idea de ver luego por la tarde todas las obras expuestas en la Plaza de los Irlandeses y ver quienes eran los ganadores. A mí me da la sensación de que hubo menos participantes adultos que otros años. Pero, sinceramente, una parte importante de cuadros presentados no los vi siendo pintados en las calles durante la mañana, mediodía y la parte previa de la tarde a esa presentación final. O yo me volví ciego o los pintores invisibles. Por eso digo que cuadros como los anteriores de aquella chica necesitan de un reconocimiento extra por el mero hecho de cumplir con el espíritu y las normas del concurso. Y los jueces, si no vigilaron como debieran, necesitan hacer autorreflexión y autocrítica de su labor. Del mismo modo que se presentaron cuadros que por razones muy obvias y evidentes eran imposibles de haber sido pintados ante la realidad que veía el pintor ante sí. Por ejemplo, el pintor ganador como Artista Local, Hugo Martínez, elegido por los mismísimos miembros del jurado, este año compuesto por tres mujeres, era una vista aérea del centro de la ciudad imposible de obtener desde la calle, imposible de obtener desde ninguna torre ni edificio, porque no existe alguna desde la perspectiva que presenta, y desde luego no hubo dron volando, ni globo aerostático, ni helicóptero. Muy evidentemente su modelo era una fotografía aérea, y, por otro lado, yo no le vi pintando en la calle. Si el propio jurado premia como artista local un cuadro que evidentemente se salta las normas del propio espíritu de este certamen, ¿qué invita en los próximos encuentros a participar? ¿Qué invita a participar en la calle si se participa? Coges tu lienzo y te vas a tu casa, pintas en tu casa lo que te venga en gana, y luego lo presentas a la hora indicada en Plaza de los Irlandeses. Por muy bueno que sea el cuadro técnicamente, por muy original, por muy buen cuadro que sea, si se salta el espíritu del concurso, todo mérito que pueda tener cae en un demérito profundo. Lo siento, pero yo lo siento así. El cuadro puede gustar, o no, pero no cumple con lo que debería ser este certamen. Yo al menos lo pienso así. No se le debería haber premiado cuando por otra parte muchos otros participantes que estuvieron todo el día en la calle pintando, a la intemperie, ante la gente y apañándoselas como pudieron con la comida a la hora de comer, se ceñían a las normas del certamen de pintar lo que estaba ante sí, al estilo y del modo que sintieran mejor, pero ante sí. No obstante, otro de los premiados, ubicado en la Calle Colegios, sí cumplió con ese espíritu. Realizó un buen trabajo, no tan vanguardista como el anterior citado, pero con una cierta potencia, tal vez un tanto de postal antigua, pero bonito.

Por lo general este año, también es cierto, se ha tendido más a un gusto por cuadros figurativos, costumbristas, que podrían entrar fácilmente en una guía pictórica del Alcalá turística. De lo más destacable en este sentido, tal vez, las personas paseando por los soportales de la Calle Mayor, obra que su autor pintó rodeado de mesas de bares llenas de gente bebiendo, comiendo y vociferando, por lo que parece que retrata más una realidad idealizada que real hoy día. Una realidad más de otra época no muy lejana o incluso de primeras horas de la mañana, antes de ser absorbido por los bares.




Los cuadros menos clásicos, buscando la vanguardia, contaron con varios cuadros hechos a mancha de óleo o de acuarela, depende de la obra, aunque entre estos pudimos ver un cuadro muy geométrico y de pincelada plana de la fachada de la Universidad de Alcalá, muy agradable a la vista, bastante formal, que expresaba sosiego por sus colores, que eran su principal baza, más que la forma de la Universidad. Es un ejemplo claro de cómo el artista interioriza lo que quiere expresar usando la temática que le proponen. Hubo otro que usando el horizonte de la Plaza de Cervantes colocó a las personas viandantes por el azul de cielo, en claro homenaje o referencia a la obra del afamado Juan Genovés, que ya cuenta con su propio homenaje en un mural al norte de la ciudad. El cuadro que se llevó el primer premio era pura mancha mostrando una ciudad casi como un bosque por donde paseaban las personas, creo que debía ser la Plaza de Palacio. Y otro de los ganadores, un poco menos vanguardista, se ubicaba de nuevo en Plaza de Cervantes, daba mucha importancia al juego de luces entre una luz de tarde y cielo clareado, y una oscuridad en el jardín. Esta luz me llama la atención, pues la luz de la mañana sería contraria a la luz que muestra, de hecho la luz que muestra sería de atardecer, horas en las que ya no se estaría participando en el concurso. Todo sea que el pintor, que sí estaba en la plaza pintando, cambió el juego de luces para mostrar la que él creyó mejor.





















Los participantes que estuvieron en la calle tuvieron un buen día. Admirados por los viandantes y con numerosas personas hablando de sus obras. Este certamen, que comenzó siendo un acto propio de CCOO con colaboración del ayuntamientos y algunas empresas ubicadas en Alcalá, como El Corte Inglés,  se ha hecho un hueco reconocido como acto cultural propio de la ciudad. Es evidente que su celebración ha ayudado mucho a que los alcalaínos se acerquen más a los creadores de la ciudad y a aquellos otros que vienen de fuera a participar. evidentemente los turistas aprovechan de rebote, esperemos que no sean los turistas los que terminen dictando el camino de este concurso que, sí, es cierto, este año fue algo más flojo, dejó algún sinsabor, y ha perdido en esta convocatoria una buena parte de artistas que arriesguen más. Había un exceso de creadores que se notó que querían ir a lo seguro, a lo que ellos creían más asumible de ser premiado, esto es algo figurativo y amable, tan del gusto de mostrar un Alcalá bucólica que, lo lamento, muchas obras perdían el alma que pudieron tener.  


Se juntan aquí artistas más experimentados, otros más bien aficionados, otros más profesionales, otros más aprendices, otros más autodidactas, otros más de academia, otros más bien diseñadores y arquitectos, unos más formales, otros más vanguardistas, y en el fondo también sirve para que se conozcan entre ellos. Lo que nazca de esos encuentros ha de ser cosa de ellos, pero desde luego este certamen anual es también una herramienta para que se dé el hecho. Este año no hubo casi nombres conocidos a nivel local, pero eso no es tampoco algo vital, pues el protagonismo en estos certámenes es "el todos" y no "los individualizados".  Ahora nos queda esperar hasta la próxima exposición de cuadros, he de imaginar que ya en sala de exposición o en bar.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, septiembre 29, 2018

NOTICIA 1817ª DESDE EL BAR: SUKO LA POETISA RESEÑA MI NOVELA

La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión ha comenzado en Alcalá de Henares y aquí estará por quince días. La semana que viene se juntará con el Mercado Cervantino y será su momento de apogeo en la Plaza de los Santos Niños. Con ese motivo llevo varios días haciendo suplencias eventuales de nuevo en la Librería Domiduca de la Plaza del Padre Lecanda con Plaza de Palacio, mientras los dueños atienden el puesto de la librería en la feria. Os escribo rodeado de libros antiguos y de ocasión, con su característico olor que nos dota de cierta tranquilidad bibliotecaria. Con la tranquilidad de la música al caso y con eventuales conversaciones literarias con algunos clientes y visitantes, si acaso alguna cuestión de la actualidad que nos rodea en el mundo. Y en estas estoy cuando Susi Corrales "Suko" me alegró esta mañana al escribir y publicar una reseña nueva de mi novela Balada triste de una dama en su página Lolo Rovira y Susi Corrales "Suko", pareja deescritores. Os enlazo la entrada para su lectura como siempre usando el color violeta, en este caso:

CON ESTA PUERTA.

Y como yo mismo no dejo de ser autor alcalaíno, con permiso de ella, he puesto la misma reseña en Las notas de los cíclopes libreros. Es un placer encontrarme con esta reseña de una escritora amiga que, por otro lado, para mi agrado, colabora también con la bitácora de los cíclopes libreros. Os dejo con sus palabras.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, septiembre 21, 2018

NOTICIA 1816ª DESDE EL BAR: DVORÁK Y ZÁKOVÁ

Cuando comienza el otoño se da el fenómeno en Alcalá de que se llena la ciudad de varios conciertos de música clásica en diferentes escenarios, el auditorio Paco de Lucía, el Teatro Salón Cervantes, el Museo Arqueológico Regional, algunas iglesias de barrio, la Iglesia Catedral-Magistral de los Santos Niños... Precisamente el pasado domingo 16 de septiembre hubo uno de esos conciertos en la Iglesia Magistral. Fue al atardecer, se salió de allí ya con el cielo oscuro. Comenzó a las 20:30 y acabó una hora o una hora y cuarto más tarde. Fue gratuito y era el final de las celebraciones de las fiestas de la Virgen del Val, que afectan principalmente al distrito V, aunque sean fiestas patronales que están en la génesis fundacional de la Alcalá de Henares actual, por ello el colofón era en la Iglesia Catedral-Magistral.

Se trataba de un concierto gratuito del que me enteré a través del semanario Puerta de Madrid, ya que de otro modo no encontré ninguna referencia a él, aunque no me cabe duda de que en algún sitio debía existir esa referencia. Falla, como de costumbre en esta ciudad, la difusión de aquellos eventos que no van de la mano del ayuntamiento. La cuestión es que me llamó mucho la atención, pues el concierto gratuito no era de otro autor mas que de Antonín Dvořák (1841-1904). No es normal encontrar programado en Alcalá a Dvořák. Suele ser más habitual ver en estas fechas a Vivaldi (siempre en el comienzo de otoño), Bach, Brahms, Handel, Strauss o el más habitual Mozart (Noticia 1066ª). Más raro son casos como los del año pasado donde se oyó una obra de Paul McCartney (Noticia 1710ª) e incluso el octubre pasado la Orquesta Filarmónica Cervantina de las 25 Villas se atrevió con muchos autores nada obvios con temas dedicados al Quijote (Noticia 1742ª). Por cierto que esta orquesta tiene programado para mañana, 22 de septiembre, un concierto benéfico (6€ la entrada) en el Teatro Salón Cervantes, fomentado por la Fundación nº 1, para ayudar a las personas con diversidad funcional para un empleo digno, tocarán obras de Warlock, Offenbach, Borodin, Handel, Schubert, Boccherini, Piazzola y otros. Mientras que la Filarmónica de Cámara de Colonia trae ese concierto de cada comienzo de otoño en el auditorio Paco de Lucia donde siempre se toca a Vivaldi, esta vez acompañado de temas de Mozart y Paganini, pero eso será el 5 de octubre, la semana que viene, las entradas de este están en la tienda de instrumentos musicales El Gran Musical, en la calle Infancia.

La cosa es que Dvořák es uno de los autores de sinfonías que me gustan. Tengo en disco en mi casa su Sinfonía del nuevo mundo, su obra más famosa. Música que por otra parte se usó para el booktrailer promocional de mi novela Balada triste de una dama. Dvořák era hijo de la hija de un alguacil de palacio y del dueño de un hotel que también había trabajado de músico y de carnicero, así de peculiar, las necesidades de tener sueldo. Tuvo catorce hermanos y hermanas, pero su padre, muy católico por otra parte, se fijó en él para que aprendiera a tocar instrumentos musicales, por lo que se empeñó en que aprendiera con todos los mejores músicos que él podía conocer y pagar. Dvořák tenía actitudes, por lo que aprendió rápido y, en fin, sin adentrarnos en su biografía mucho más, se transformó en uno de los mejores músicos de la segunda mitad del siglo XIX en el Imperio Austrohúngaro. Él era de nacionalidad checa, por lo que su música contiene fuertes dosis de romanticismo y de nacionalismo.

Pues bien, yo no sabia, ignoraba, que Dvořák había compuesto música para los oficios de misa. El obispado de Alcalá trajo al proyecto y coro musical Cantata Mundi, que esta vez invitó a Miguel A. García Cañamero para estar bajo su dirección musical, ya que ellos actúan con directores invitados. Iban a interpretar la obra Misa en Re Mayor, opus 86, de Dvořák, pero no como acompañamiento de la misa que esa tarde cerraba el domingo y las fiestas de la Virgen del Val, sino como concierto a continuación de esa misa. Además, quien quisiera podía dar un donativo a final de acto para obras de caridad.

Esta Misa en Re Mayor, op. 86, se puede encontrar en discos y conciertos hoy día, por lo que he podido rastrear, interpretada por orquestas filarmónicas. Sin embargo, Dvořák la compuso en 1877 sólo para coro y órgano de iglesia. Fue así, tal como la compuso originalmente su autor, como Cantata Mundi y Cañamero la trasladaron al público presente. Eso hizo que trajeran a otra invitada, una organista checa llamada Lucie Žáková. Muy conocida y, por otra parte, muy activa en la Comunidad de Madrid. Imagino que para ella fue particularmente emocionante poder dar un concierto público de una obra de su compatriota Dvořák con la peculiaridad de darlo fuera de la República Checa y con un público que esperaba oírla.

Cuando yo llegué a la iglesia magistral aún quedaba unos veinte minutos de misa. Me coloqué en el lateral izquierdo con respeto al acto, que iba por la parte de presentar la ostia y el vino a los presentes para dar la comunión a los que estuvieran en disposición y quisieran, formándose una gran cola, he de reconocer. Lo peculiar es que esa misa se estaba dando acompañada de un concierto de órgano que tocaba otra mujer. Así pues me pude hacer una idea de cómo se usaban y funcionaban aquellas composiciones que se hacían para las misas. Le dotaba junto a la casulla del sacerdote, el olor a incienso, la presentación manos en alto de los objetos sagrados o la teatralidad de sentarse en un trono frente a los fieles y levantarse y moverse a voluntad, los cánticos de sacerdote y feligreses incluidos, de un ambiente ciertamente digno de ver. La música creaba un ambiente de transiciones que parecían guiar a un estado de espiritualidad. Podía recordar algunas escenas de películas poco o nada piadosas, pero lo cierto es que aquello que se desarrollaba ante mí era como originalmente debía ser aquellas composiciones para misa como la de Dvořák. No había visto una misa así antes, aunque sí alguna donde la misa se interrumpía para fragmentos de órgano y luego este se ponía en silencio para el oficio del sacerdote. Pero en este caso, música y oficio estaban compenetrados, hasta el punto como he dicho en el que algunas partes de la misa adquirían un tono musical, algo de letanía, muy particulares. Era una obra en sí misma, con toda su parafernalia de atrezo complementario incluido.

Terminó la misa y el sacerdote presentó el concierto. Entró el coro, primero las mujeres, dos enormes filas, y luego los hombres, una fila. Entró el director. Se presentaron, presentaron la obra y luego presentaron a Lucie Žáková, quien en su vestido blanco contrastaba con los vestidos negros de todos ellos. Žáková subió al órgano, donde la esperaba la organista que tocó en la misa supongo que para asistirla, ya que me da la sensación de que en alguna parte pudo haber sonado el órgano a cuatro manos, pero no lo puedo afirmar, quizá era para asistirla en otros asuntos. Varias personas se habían ido tras la misa, pocas, pero bastantes. Sin embargo, sus sitios fueron rápidamente ocupados por personas nuevas que venían al concierto. Yo pude sentarme en una de las bancadas. La iglesia se llenó, aunque no tanto como en otros conciertos en los que estuve en este lugar, quizá por no haber tenido la difusión suficiente. Pero es cierto que la iglesia estaba llena.

Fue un concierto espectacular. Me encantó. Era una música muy obviamente del siglo XIX, llena de detalles romanticistas y de lineas de órgano diferentes tocadas a la vez. Se dejaba distinguir a un Dvořák dado a las sinfonías que trataba de crear en una misa una historia narrada por un órgano. Contenía las partes típicas, sin añadir mucho más, el Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei, si bien entre Credo y Sanctus el coro no cantó porque se desarrolló un pequeño concierto de sólo de órgano precedido por un pequeño fragmento de voz cantado por la propia Žáková que abandonó el teclado para ello. Su voz fuerte y prácticamente de ópera se apropió desde lo alto de la columna donde se haya el órgano, como si fuera un púlpito o un estrado de teatro de todos los presentes, muy por debajo de ella. Su contraste en traje blanco la destacaba más de lo que por sí sola se destacó con sonidos extraños de los tubos del órgano y aquella voz femenina y potente. Sin duda, para aquellas personas que desean hacer ver a la mujer para alcanzar una mayor igualdad de género, debería haber tomado nota de aquello. Una organista que además cantaba con total propiedad en aquel concierto de misa en una catedral. Si son meritorias todas y cada una de sus capacidades musicales, no poco lo son precisamente esta presencia suya que impuso un tono personal y claramente femenino en la obra de su compatriota.

No hubo prácticamente parones de silencio entre las partes, mas que unos breves para diferenciarlas. El juego de voces iba alternando varias lineas por turnos que luego se iban sumando entre sí y a menudo terminaban cruzándose y alguna vez aunándose. Mientras el órgano usaba sonidos delicados y extraños, producto del protagonismo de los tubos más agudos, que creaban un extraño sonido como pompas perdidas en las galaxias que nos presentaban en los dibujos animados de los años 1970. Los tubos más graves estaban presentes en un plano secundario, comprendiendo que el vuelo del alma estaba en los mundos ingrávidos de aquellos otros sonidos como pompas de jabón, como sonidos electrónicos, sin serlo, del pop más de los años 1980. Un concierto delicado y extraño compuesto en 1877, pero tan novedoso en sí mismo que cualquiera podría firmar que fácilmente hubiera sido la música de una de las canciones de las mejores épocas de Deep Purple o de Led Zeppelin, o quizá, más ajustadamente, de aquel rock sinfónico que se hacía de manos de gente como Yes. Pero no era rock. No lo olvidemos. Era música de misa y trataba de narrar una historia que claramente es la ascensión del alma hacia Dios mediante la comunión, apoteósis de la misa. Obviamente comunión es conjunción, unificarse, en este caso con Dios.

Sus partes más lentas eran todo un ejercicio de viaje que de no ser por ser decimonónico, se diría psicodélico. Este efecto no lo he encontrado en las grabaciones sinfónicas de esta misa que he podido rastrear estos días posteriores. Ignoro si otros director y otra organista lo hubieran planeado de otro modo, pero tal como sonó en la Iglesia Magistral yo avalaría que así se tocase. También es cierto que el espacio ayudaba con su acústica a alcanzar un estado de transporte personal. Fue un concierto memorable.