lunes, junio 18, 2018

NOTICIA 1799ª DESDE EL BAR: CANTAUTORES EN ALCALÁ

Ha habido muchos eventos estos tiempos en Alcalá de Henares, como la Fiesta de la Música, los Clásicos de Alcalá que están siendo ahora, las fiestas de San Isidro, diversos encuentros poéticos, el aniversario de la Asociación Agua de Mayo... Prácticamente no he podido ir a ninguno. Apenas, como mero espectador y testimonialmente he podido escaparme a un par de actos. Por ello no he escrito de estas cosas, entre otras razones que vuelan por mi vida. Este domingo tenía un encuentro y estuve en un bar nuevo llamado El Jardín Secreto, en la calle Cardenal Cisneros. Allí, en la puerta tenían el cartel que os muestro. El dueño nos informó que este fin de semana, los días 22, 23 y 24 de junio, se iba a celebrar en Alcalá de Henares un encuentro de cantautores. No había oído nada de esto ni leído nada de esto en ningún sitio. Pero parece ser que es real. Nos dijo que su bar está dentro de lo programado para cerrar el encuentro el domingo. A las 12:00 horas están convocados varios de los cantautores del grupo Libertad Ocho, participantes, y cualquier persona que ejerza de cantautor, para ponerles un micrófono abierto. Así que cualquier persona que cante en este estilo y lo desee ahí tiene una oportunidad de público esta semana.

A juzgar por la hoguera que aparece en el cartel supongo que algo tiene que ver con la celebración del comienzo del verano, la noche de San Juan y demás, que por otro lado este año tiene también un concierto bastante llamativo la noche que se encienda la hoguera de los deseos y la magia. No creo que pueda ir tampoco, aunque he ido varios años. La cosa es que el día que comienza el verano es el Día de la Música, en su reconocimiento internacional. Era ese día cuando originalmente se hacían las celebraciones musicales que desde el año pasado se trasladaron al primer fin de semana de junio. Si lo hubieran dejado como estaba quizá se hubieran librado de todas las lluvias que les cayó. Aunque bien cierto es que a mí esta primavera me ha gustado mucho. He disfrutado con las lluvias y con los colores tan preciosos que nos ha dejado en cada rincón. Un gustazo ver los campos y ver los arroyos rellenos de agua. Y los olores de la lluvia, y sus sonidos y su luz. 

Voy, más o menos apretando mis palabras, por ello tardo un poco más en escribiros. Mis razones tengo. En algún momento podré escribiros tal como os escribía. Entre tanto, os mando un abrazo y os doy las gracias por permanecer. Volveré, aunque nunca me he ido, volveré con la fuerza que estuve. Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, junio 11, 2018

NOTICIA 1798ª DESDE EL BAR: SUBURBICON EN EL TORNILLO DE KLAUS

"Suburbicón es una película de los Coen que tiene todos los elementos para ser de los Coen y que, sin embargo , no es de los Coen. Esa es la explicación más completa de Suburbicón, la nueva película dirigida por George Clooney, uno de los actores recurrentes en los metrajes precisamente de los hermanos Coen. Mucho ha debido aprender de ellos y mucho se les ha pegado, pues si no se sabe que Clooney es quien está detrás de la dirección, diríamos que esta es de los Coen."

Entre el reciente serial de ocho entregas sobre los libros que leí en mis años universitarios y el anuncio sobre mi firma en la Feria del Libro de Madrid se me había pasado que la gente de El Tornillo de Klaus me había publicado un nuevo artículo sobre cine. En noviembre del año pasado fui a ver Suburbicon, una película dirigida por Clooney con guión de los Coen. A mí la película me gustó mucho. Me recuerda a las antiguas películas de los Coen, pero esta vez sin estar ellos a los mandos. Os hablo de ello en el artículo que hice para la revista. Lo podéis leer entrando:


"Suburbicón contiene en sí un poco de todo el universo Coen y sus historias más oscuras. Aunque el metraje parezca algo amable y familiar, oculta un ser descarnado."


domingo, junio 10, 2018

NOTICIA 1797ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 1999-2006 (8 de 8, final, juventud, años universitarios)

Llegamos con esta entrega al final del serial de los libros que leí durante mi juventud en sus años universitarios. Terminaba el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) y me reintroducía de nuevo en la contracultura, ofreciendo algún recital entre La Vaca Flaca y el Flamingo Rock Bar. A la vez buscaba trabajo y trataba de opositar, de manera fallida, y tenía pequeños empleos que no iban a ningún lugar, aunque me han dado estupendas experiencias de vida y numerosas personas que merece la pena conocerlas.

Año 2006: 27 años de edad.
Leí 15  libros completos.

Didáctica de Geografía e Historia. Formación de profesores de Geografía e Historia (2005, J. J. Pérez Martínez y P. Vela Vázquez): Siguiendo con la preparación del CAP, este era el tercer libro que me vendieron con la matrícula y que tuve que leer, tal como conté y analicé en la entrega anterior. En realidad un librito así teniendo en cuenta cinco años de licenciatura, era un poco una broma, pero era necesario que como temario que era también se impartiera, pese a que creo que es muy evidente la paradoja que supone la lectura de un libro de Historia para capacitarte como profesor de Historia, frente a una licenciatura de cinco años. Es parte del problema del sistema educativo y de inserción laboral que tenemos en España. Saqué el CAP adelante con la práctica ejerciendo como profesor en mi antiguo instituto donde hice el bachillerato y el COU, con la entrega de un trabajo sobe aquello y la realización de un examen dispuesto casi como una oposición, aunque no te daba acceso a, ni garantizaba, trabajo alguno. Supe que varias de las personas que hicieron el CAP no realizaron las prácticas, porque simplemente sus antiguos profesores les firmaron el papel como tutores afirmando que las hicieron, cuando no las hicieron, y luego simplemente conseguían la redacción de sus trabajos comprándolas o bien porque alguien se las había dejado de años atrás. El sistema, como digo, como dije en la anterior entrega, está viciado. Sólo había dos notas, "apto" y "no apto", y dentro de eso daba igual la calidad, los conocimientos, las aptitudes o que hubieras hecho o no hecho lo que debías hacer. Por lo general todos eran "aptos", era rarísimo el caso de los suspensos en los exámenes, por muy largos que fueran, a lo que varias veces en conversaciones a tiempo pasado escuché el razonamiento que simplemente les vale con que pagues el alto precio de la matrícula, todo lo demás venía casi solo a poco que hicieras para ellos. Sea como sea, yo hice el CAP y lo hice a conciencia de que quería hacerlo como debía hacerse, con las prácticas dando clase en aula, con la redacción y reflexión de un trabajo sobre ello, del que puse sus conclusiones por aquí, en esta bitácora, y haciendo el examen con la lectura atenta de aquellos libros.

Brevísima relación de la destrucción de las Indias (1552, fray Bartolomé de las Casas): Ya había leído muchos libros y textos sobre la conquista de América. Ahora me compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión este libro clásico de aquellos hechos. Bartolomé de las Casas no fue testigo directo de casi nada de lo que cuenta en este libro. Mucho de lo que cuenta se lo habían relatado. Hay exageraciones y probablemente sucesos que fueron deformados con la transmisión oral de unos a otros, lo que se llama el "teléfono escacharrado", pero es innegable que hubo muchas barbaridades contra los indios en el descubrimiento y la conquista de América. La mera existencia de este libro, que alimentó la leyenda negra española en el siglo XVI, debiera servir para contrarrestar precisamente a la leyenda negra respecto a lo que concierne a los españoles en América. La cuestión es que ya los Reyes Católicos se plantearon temas como si los indios eran o no eran humanos, si eran o no eran herejes y otro tipo de cuestiones que aunque hoy día nos parecen barbaridades, en aquella época era algo que en todo Occidente era tema de debate serio. Con los Reyes Católicos se dejó legalmente establecido que eran humanos, que no eran herejes, puesto que no conocían la religión católica, sino que eran paganos, y que no eran enemigos a los que esclavizar, sino súbditos. A todo esto se le unió toda una serie de otras razones legales, como el pago del impuesto de la mita, que hizo que durante lo que se llamó el periodo de conquista hubiera conquistadores que cometieron abusos y actos contra las leyes establecidas, si bien lo actos de guerra eran tan bárbaros como cualquier acto de guerra que se cometían en ese mismo siglo en Europa, con la diferencia de la inferioridad técnica y tecnológica, de conocimientos en general, de los pueblos indios frente a los ejércitos europeos. A mediados del siglo se planteó un largo juicio para todos estos temas y de ahí nació el libro de Bartolomé de las Casas, y es que hubo numerosos españoles que se comportaron con los indios todo lo contrario de lo que afirma la leyenda negra. Se dictaminó terminado el periodo de conquista para empezar uno de colonización, si bien este otro periodo también tubo momentos bélicos. Se hicieron leyes especiales para proteger a los indios y no se prohibía el mestizaje, como sí hicieron otros países en otras latitudes americanas. Eso no evitaba que existiera el clasismo racial en algunas ciudades importantes que se fundaron. Y digo clasismo racial, como variante de racismo, ya que no sería un racismo al uso. Pese a ello, mientras países como Inglaterra o Francia hacían segregación y matanzas en las zonas de América que ellos conquistaban, en la zona española no existía esa segregación y se daba la mezcla racial genética y cultural, aunque (siempre hay "aunques") existen numerosos matices que anotar, no obstante hemos llegado al hoy día con graves problemas de exclusión social y política interracial, pensemos que Evo Morales fue hace relativamente pocos años el primer presidente netamente indio en Sudamérica en quinientos años.

Las venas abiertas de América Latina (1971, Eduardo Galeano): Me lo prestó una camarera empeñada en creer que no era consciente del punto de vista americano, aunque, como ya se ha podido leer en este serial, lo era y mucho. Lo que ocurría es que yo no coincidía en mi análisis con ella. Ella, psicóloga, tenía un conocimiento muy repleto de tópicos. Además había vivido una temporada en América y se le notaba un conocimiento viciado de la historiografía sudamericana, que sigue en su mayor parte las lineas que se crearon en el comienzo del siglo XIX para construir las historias nacionales de cada país que se formó allá. Allí se creó una historiografía donde el enemigo común, y a la vez madre generadora, era España. Esa historiografía no se ha superado en buena parte a lo largo del tiempo, incluso se potenció con el quinto centenario del descubrimiento, en 1992. Tal como anoté en este serial, en una de sus primeras entregas, sería necesario superar lugares comunes que hoy día sabemos que les falta peso de realidad, y poder hacer un gran ejercicio de investigación y análisis conjunto entre historiadores de los dos lados del océano. Abandonar los intereses nacionales en pro de la Historia. Eduardo Galeano es muy admirado por innumerables personas, especialmente por gente de izquierda, como Pablo Iglesias, que le regaló un ejemplar de este libro a Felipe VI, creo recordar. Sin embargo, Galeano no era historiador, era periodista. Escribió este libro con mucho éxito, pero falto de metodología historiográfica. A pesar de que es un libro valioso, no es un libro propiamente de Historia, es un libro periodístico lleno de opiniones y valoraciones personales y falto de una investigación profunda y profesional de los hechos que narra. Carga las tintas contra los españoles, los señala como el principal mal y problema original de los latinoamericanos, sin tener una autocrítica de la trayectoria de estos mismos tanto en el periodo colonial como desde que se independizaron. Ahora bien, es un buen análisis sobre un estado de identidad unitaria en los lugares comunes hispanoamericanos sobre su razón de ser y existir, y es un buen análisis sobre la pérdida del control de sus fuentes de ingreso a favor de los países del primer mundo, lo que hace que sean siempre países dependientes de estos. Lamentablemente, tener un debate serio, sin enfado ni enfrentamiento sobre la lectura de este libro no fue posible. No coincidíamos ya en la base: no era un libro de Historia, sino periodístico, a pesar de que hablara de datos históricos. El enfoque y el método son claramente diferentes para quien está acostumbrado a leer Historia.

Una temporada en el Infierno y otros poemas (1873, Arthur Rimbaud): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Tenía muchas ganas de conocer y leer a uno de los poetas malditos más famosos. El Chico Gris ya lo había hecho. Pero no lo compré porque él ya lo hubiera leído. Me había hablado del autor, es un autor altamente conocido. Lo compré porque quería imbuirme más en toda esa literatura que en España no se producía. Poemas con temáticas oscuras escritos por poetas de vidas revueltas. Rimbaud me pareció tener poemas muy coloridos de asuntos enfocados de una manera como nunca antes creía que se pudieran enfocar en poesía. Me gustó mucho, comenzaba en mí en esto un nuevo giro a todos los giros, o mejor dicho, una nueva suma que sumar a los giros en mi poesía. Vino en un momento adecuado, con todo aquello de la desilusión por el mundo universitario, la falta de empleo, los empleos breves y mal pagados, ahora también como camarero, etcétera. Rimbaud tenía además una vida particular que me atraía, veía algo de ella, salvando las distancias, en mí.

La melancólica muerte de Chico Ostra (1997, Tim Burton): Un par de amigos tenían este libro, Chico Gris y no sé si Pedro Maza. Leí algún poema suelto y me gustó. Por ello me lo compré en Librería Diógenes para tenerlo y leerlo entero. el libro es bilingüe, inglés-español, con ilustraciones de Tim Burton. Aunque los poemas parecen simplones, no lo son. Tienen más fondo profundo de lo que parece, y un excelente sentido del humor. Estoy muy contento con este libro, que he recitado en público alguna vez. Forma parte de un grupo de libros que adquirí ese año que se sumaron a su influencia en mí. Temáticas nuevas y oscuras, no faltas de un punto de vista llenos de vida. Lo compré varias veces para varios regalos de personas que juzgué debían tenerlo. Muy recomendable. Fue uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas del año 2006 en la Noticia 204ª. Me impactó bastante.

El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco (escrito en 1993-1994, publicado póstumo en 1998, Charles Bukowski): Lo compré en la Librería Diógenes. Era un libro póstumo de Bukowski. Reconstruía un poco en manera novelada sus últimos meses de vida. Bukowski hizo de sus memorias de esos días una relato donde él mismo era una vez más personaje de sí mismo. Descarnado, describe con total mordacidad la ancianidad en un hombre rabiosamente joven. No es libro de Bukowski que más me marque, pero es un libro que hace un ejercicio de sinceridad interior y confesión pública.

Las flores del mal (1857, Charles Baudelaire): También lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. También tenía muchas ganas de conocer y leer a este otro poeta maldito, que también El Chico Gris ya había leído y me había hablado de él. Baudelaire también tenía una vida atormentada que fue de lo primero que me llamó la atención. Además era citado por varios autores contraculturales del siglo XX. Este poemario, aunque con ciento cincuenta años, me pareció muy innovador. Rimbaud y Baudelaire pasaban así a ser dos de los poetas potentes que pasaban a mi biblioteca personal y cuyos poemas influyeron en esa etapa de poemas mía de ese momento.

Crónicas marcianas (1950, Ray Bradbury): Lo compré en La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. No buscaba este libro concretamente, pero lo compré. Se trata de una serie de relatos que publicó Bradbury en prensa y que luego publicó en libro. Entraba dentro de la ciencia ficción y hasta cierto modo rozaba la distopía, en la cual yo seguía muy interesado. Me pareció un libro genial que combinaba un mensaje metafórico preciosamente creado a través de breves relatos de ciencia ficción ante una colonización de Marte. Además, tiene un sano sentido del humor que ayuda mucho en su mensaje. Trata temas conflictivos del mundo actual de Bradbury en los años 1940-1950, como el racismo, de una forma indirecta muy efectiva. Fue el otro de los dos libros que destaqué de mis lecturas del año 2006 en la Noticia 204ª.

Conversaciones con el inspector fiscal y otros poemas (recopilatorio español de poemas entre 1913 y 1930, traducido al español y publicado en 1997, Vladimir Maïakovski): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Por mucho tiempo pensé que era un libro creado por Maïakovski, pero con el tiempo supe que se trata de una recopilación de poemas que se hizo para acercar al autor a los lectores de habla española y se publicó en 1997, una vez ya acabada la Guerra Fría. Después de 1991 hubo una serie de autores rusos que, aunque se conocían en Europa Occidental, habían sido censurados total o parcialmente en los países soviéticos. Cuando cayó la URSS en 1991 muchos de estos autores fueron paulatinamente recuperados en todos los sitios. España había ignorado o censurado, o ambas cosas, a muchos de estos autores, así que varios de estos nos eran tan nuevos a nosotros como a los rusos de los años 1990. Maïakovski era amigo de Zamiatin. Como él participó de las ideas de la revolución rusa, pero como él se fue desilusionando cuando vio que aquello derivaba en una dictadura por la que no habían combatido ideológicamente. Sufrió la represión y esta se mezcló con una vida azarosa y de amores atormentados y complicados. Como sea, este libro recoge más bien poemas de corte político y activistas. Era otra dimensión de la poesía. Tiene algún reflejo en algún poema mío de entonces, e incluso le dediqué un relato, pero no es el que más me haya marcado. Ahora bien, he regalado y me han regalado a este autor posteriormente, cuando conocí a la poeta de origen ruso Sofia Winter.

Caricatura. Nueve historias (2006, Daniel Clowes -cómic-): Me lo prestó el Chico Gris. Se lo había comprado hacía poco. Le gustaba este autor y quería que lo leyera. Era un cómic contracultural. Los dibujos, muy valorados en general, no eran el tipo de dibujo que más me llame la atención.La temática era bastante descarnada de asuntos de la vida actual. No estaba mal.

Que se mueran los feos (1964, Boris Vian): Era un año donde buscaba muchas de las lecturas de la contracultura y de los escritores malditos, por lo que en Librería Diógenes compré este libro de Boris Vian. Era el segundo libro que iba a leer de él. Una novela de misterio pero a la vez con un sentido del humor interesante que ponía de relieve lo superficial del mundo moderno, y el sexo pasado a algo materializado. Buen libro. Me gustó. Aún quería leer más de Vian tras esto, aunque no he conseguido otros libros de él.

Temas comunes. Alcalá de Henares. Ciudad Patrimonio de la Humanidad (2006, Sección Sindical de Comisiones Obreras del Ayuntamiento de Alcalá de Henares): El ayuntamiento sacó oposiciones para ser peón municipal. Me apunté a la vez que pensaba lo absurdo del sistema que hasta para ser peón debías pasar un estudio y un examen. Pero necesitaba un trabajo más estable de lo que hasta ese momento había tenido. Estaba claro que mi carrera universitaria parecía incluso un obstáculo más que una ventaja para que te contrataran. Con este librito tenía los temas de cultura general de Alcalá, que en buena parte yo la tenía más que superada y mejorada con mis conocimientos previos, pero había que adaptarse a un mensaje oficial de lo que se quería que se supiera de Alcalá.

Temas específicos. Peones. Alcalá de Henares. Ciudad Patrimonio de la Humanidad (2006, Sección Sindical de Comisiones Obreras del Ayuntamiento de Alcalá de Henares): Este es el segundo libro que te vendían en el sindicato Comisiones Obreras para realizar la oposición. Luego, años más tarde un amigo lo intentó y se los regalé. Con este libro te enseñaban la parte teórica de las obras propias de peón: albañilería, electricidad, jardinería, fontanería, carpintería... Yo había ayudado varias veces a mi padre en asuntos de electricidad en casa, y había trabajado en su taller de tornos metalúrgicos. Había tenido otros trabajos, como actor de figuración, repartidor de propaganda, profesor particular, la objeción de conciencia, profesor del CAP, camarero, pinchadiscos, limpiador de un gimnasio y sus servicios... y aún tendría otros trabajos, como transportista de obras de arte, donde tuve que construir cajas de madera, así que alguna utilidad le saqué a este temario. No pasé la oposición. Cuyo examen se celebró en el actual Instituto de Educación Secundaria Antonio Machado. Por estas épocas, no sé si año más o año menos, también lo intenté con el concurso oposición de profesor de la escuela de adultos de Alcalá. Me quedé en segunda posición por puntos, debía hacer un examen, y a pesar de que estuve atento todas las semanas, el examen se convocó en verano de una manera que difícilmente hubiera podido uno enterarse a tiempo.

Pentateuco (a lo largo de los siglos X al V antes de Cristo, varios autores desconocidos; aunque la tradición hasta el siglo XVII después de Cristo, el judaísmo y la Iglesía cristiana católica afirman que es del siglo XV antes de Cristo y el autor es Moisés): El Pentateuco son los cinco primeros libros de La Biblia cristiana, que además también componen la Tora judía. Estos cinco libros son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. El Pentateuco en sí mismo es un libro de la religión judía, aunque con ligeras variaciones. Yo ya había leído libros y textos religiosos, no necesariamente de la tradición judeocristiana, como ya dije. Ahora comencé a leer La Biblia de manera ordenada y seguida. Esta parte fue la que me dio tiempo a leer este año 2006. La lectura era ardua, a veces pesada, pero tenía pasajes que tenían cierta belleza poética. Además, da claves sobre la interpretación del mundo en una parte de las sociedades de la Edad Antigua. Lo leí de un ejemplar que tenía mi madre de tapas rojas. Recuerdo que por leerlo, constante, me lo sacaba hasta fuera de casa, leía en alguna plaza, en el jardín del Café Continental y demás, aunque en general me gusta mucho leer con buen tiempo por la calle, cosa que no he podido hacer de nuevo desde hace más de un año, por la carga ocupacional del cuidado familiar de mi tío materno. Esta lectura ocupó buena parte del tiempo de mis lecturas de ese año, ya que es un texto largo no muy fácil de leer, aparte de su tradicional letra pequeña en hojas de grosor muy fino.

Traición (alrededor de 1944-1948, probablemente de 1945, H. C. Crown): Este es un librito muy peculiar que compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Era una edición original sin fechar, que pudiera ser de 1945 o de 1946. Lo escribió un tal H. C. Crown y probablemente fue traducido al español por algún exiliado trotskista, del POUM. Me costó barato y me siento orgulloso de haberlo adquirido. En el futuro quizá deba donarlo a la biblioteca de un archivo. El libro hablaba de la actualidad del momento en el que se escribió y es una pieza documental interesante para determinados estudios de Historia. Se denuncia al fascismo, pero el libro trata de dar a conocer lo que el autor intuye como una traición al socialismo por parte de los soviéticos con permiso encubierto de los Estados capitalistas de los aliados. Habla de desaparecidos en Polonia y otros lugares liberados por ellos, desaparecidos que eran trotskistas. Pero habla también de las alianzas de antes y de durante la guerra, así como de lugares donde se encontraron fosas comunes producto de los nazis. Un libro breve con cierto valor informativo acerca del estado de las sospechas entre socialistas justo en el tránsito que hay entre el final de la Segunda Guerra Mundial y 1948, fecha convencional y simbólica del inicio de lo que se entiende como periodo clásico de la Guerra Fría. Es un libro  por tanto imbuido del mismo estado de percepción que Orwell, Zamiatin y Maïakovski, sólo que Crown escribe desde el análisis y la denuncia política, y no desde la ficción o la poesía.

miércoles, junio 06, 2018

NOTICIA 1796ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 1999-2006 (7 de 8, juventud, años universitarios)

En 2005 yo empezaba con investigaciones y cursos-asignaturas presenciales del Tercer Ciclo de Historia, el predoctorado, centrado en la Historia Actual. Para final de año, cambiaba y preparaba el CAP.

Año 2005: 26 años de edad.
Leí 27 libros completos.

La ideología alemana. Feuerbach. Contraposición entre la concepción materialista y la ideología (1845-1846, Karl Marx y Friedrich Engels): Lo leí para poder realizar uno de los estudios y ensayos de una de las asignaturas de los cursos del Tercer Ciclo de Historia. Ya había leído El Capital, de manera fragmentada a lo largo del resto de la carrera universitaria, pero en general podríamos decir que completo. También había leído otros textos de Marx y Engels desde el bachillerato, en torno a la Filosofía y la Historia. Este libro me sirvió para hacer una comparativa con el que leí el año anterior de Bakunin, acerca de la interpretación de la Historia y del análisis del rumbo de las sociedades. Aunque el profesor reconoció que había un ejercicio de reflexión muy alto, creo que no le caía muy bien, me puso una nota muy alta, un nueve, nada menos, de diez, pero se negó a poner el diez porque, en palabras de él, todo el mundo debe no obtener la nota más alta para que busque su mejora. El libro era de la biblioteca de Filosofía y Letras.

Tratado por el que se establece una Constitución para Europa (2004-2005, varios autores políticos europeos): La Constitución Española ya la había leído varias veces y por primera vez del tirón el año anterior. Ahora se proponía una enorme y extensa Constitución para Europa. Aún más, nos proponían votarla en referéndum. La prensa y los políticos te daban dos o tres ideas generales de ella para que votaras a favor, sin reflexión. Pero bien es cierto que había algunos políticos y sindicalistas que advertían de sus puntos oscuros en cuanto a los derechos laborales, entre otras cuestiones. La prensa de mayor tirada regaló ejemplares para que la gente pudiera leerla antes de ir a votar. Era un volumen jurídico de mucho volumen y muy intrincado, pesado y aburrido, en algunos casos resultaba farragoso hasta para quienes más entendían de ese tipo de lecturas. Yo me lo leí con atención, y guardo mi ejemplar. Hubo diversos artículos que no me convencían de manera grave. Pude usar esta Constitución, que al final la Unión Europea no la aprobó, para los trabajos de filosofía de la asignatura anteriormente mencionada.

Goya (1984, José Gudiol): Otro de los cursos-asignaturas del Tercer Ciclo que escogí fue sobre Goya. Y dada la orientación posible de mi posible doctorado recién comenzado, me puse a conocer a Goya en cuanto a pintor que pintó a las clases trabajadores a la vez que a las dirigentes. Así que me puse a estudiar su obra pictórica, tanto la que hacía por encargos, por trabajo, por ocio propio, la que se veía en público la que era sólo para él o para amigos, la de libretas, la de cuadros, etcétera. El estudio valió un diez sobre diez y fue publicado por partes en esta bitácora (Noticia 362ª, Noticia 363ª, Noticia 364ª y Noticia 365ª). Ha sido muy consultado. Este libro me lo compré en la tienda del Museo del Prado.

Grandes artistas y genios de la pintura: Goya (2004, Alfonso Pérez Sánchez): Este otro me lo compré de un coleccionable de artistas de la pintura, en una papelería que existía debajo de mi casa. Era muy sencillo y simple, pero contenía un vídeo documental que me interesaba y algunas fotografías de obras de Goya que quería tener a mano.

Goya (2002, Mar Sánchez Ramon): Este era un libretito que compré en el Museo del Prado al que tuve que ir varias veces. Era muy sencillo, pero lo interesante era las obras que recogía. A la vez consultaba en la Biblioteca de Filosofía y Letras un voluminoso libro edición de lujo con un análisis muy completo del siglo XVIII en su paso al XIX y la obra de Goya analizada pictórica y biográficamente. Contenía además textos de documentos de archivo de diversos protagonistas en torno a la vida de Goya. Una obra muy valiosa, cuyo título exacto no recuerdo, y que me hubiera sido imposible de adquirir económicamente. Podría valer fácilmente más de cien euros. Era un gran estudio. Pero mientras en biblioteca podía consultar ese tipo de libros, en mis posibilidades podía adquirir estos otros que eran más modestos, también con menos datos en cantidad y calidad.

Pinturas negras (2003, Mariu Mariam): Este también era muy modesto y sencillo y también lo compré en el Museo del Prado, junto a otro que reproducía en un tamaño no facsimil todos los grabados, comentados. Este otro también lo consulté, pero su lectura completa del tirón la realicé años después, lejos de este trabajo. Las pinturas negras marcaban una época del pintor donde cambia la percepción pictórica de quien es el personaje importante a retratar. Es una de las etapas de Goya con más incógnitas, pero con más quiebros interesantes.

La CNT durante el franquismo. Clandestinidad y exilio (1939-1975) (2004, Ángel Herrerín López): Le pregunté a mi buen amigo Julián Vadillo por un libro de Historia que pudiera acercarme a la Historia de la Confederación Nacional del Trabajo posterior a la guerra civil. Primero por curiosidad. Segundo porque desde años anteriores ya venía leyendo y estudiando el movimiento obrero en todas sus vertientes posibles, y ponía especial atención a la Historia Actual, que era a la que me estaba dedicando. Julián me recomendó este libro, que era una tesis doctoral recién salida al mercado y que él ya había leído. Lo leí con total atención descubriendo para mí un mundo totalmente nuevo en la Historia, la trayectoria de este movimiento anarcosindicalista. Ya había leído y conocía de él a  través de las obras generales de la Historia de España, pero ahora el monográfico daba datos no conocidos previamente de esa Historia de exilio, clandestinidad y cárceles. Un trabajo muy completo y valioso que, por otro lado, transversalmente te enseña el procedimiento por parte de las fuerzas del Estado para desmontar organizaciones. Así como la forma de la represión organizada contra las organizaciones en el franquismo. O la desmovilización de las ideas con el acomodamientos en el exilio o la persecución constante. Lo compré en Librería Diógenes. Tiene un lugar importante en mi biblioteca personal concerniente al siglo XX.

Proceso político a la CNT. Historia reciente de la CNT (2004-2005, por Castilla Libre es Anarcosindicalista, órgano de expresión de la Confederación Regional Interior-Centro, CNT-AIT): Se trata de una breve publicación en hoja suelta grapada a modo de suplemento. Lo compré en un puesto de venta ambulante de la CNT en la puerta del campo de fútbol Felipe de Lucas (PIPE), el campo del Avance en Alcalá de Henares, donde en ese momento iba a dar un concierto el grupo psicodélico Sidonie en ferias. Abarcaba la Historia de la CNT desde 1975 hasta avanzado los años 1990, pero se centraba en el caso Scala (un más que posible montaje de atentado de falsa bandera) y en el proceso de división entre lo que siguió siendo CNT y los que formaron la Confederación General del Trabajo (CGT) en los años 1980. Me seguía faltando datos de la Historia de la CNT después del franquismo, pero este suplemento me acercaba algo más.

Crónica de Aragón (1509, Lucio Marineo Sículo): El profesor Floristán, especialista en la Edad Moderna y que ya me había dado clases durante la licenciatura, nos dio un curso-asignatura de Tercer Ciclo dedicado a los procesos nacionales y formativos de identidades durante los siglos XV a XVII. En ese contexto nos mandó leer fuentes primarias de la época y hacer un trabajo de análisis y reflexión. A esas alturas yo ya había leído mucho de nacionalismo e identidades, así como había realizado estudios de psicología de masas. Ya conocía también la teoría de la inteligencia emociona de Goleman, a través de Esther Claudio. Encontré en la biblioteca de Filosofía y Letras un facsimil de la obra de Marineo Sículo para encuadrar el Reino de Aragón como un reino afín y predispuesto a la unión estatal con los Reyes Católicos. Trastocaba su propia Historia medieval y moderna para ponerla al servicio a una reinvención en favor del Reino Hispánico, pero sobre todo en favor de cambiar las ideas de nación y patria para beneficiar al Reino de Aragón y no quedara marginado frente al Reino de Castilla en esa unión.  Aproveché para compararlo además con textos similares del Reino de Navarra y con las teorías y consejos de Maquiavelo en El Príncipe. El trabajo me valió un diez sobre diez y una charla con Floristán que recuerdo con gran cariño, pues este profesor vio en mí, seguía viendo en mí, la posibilidad de atraerme a la investigación de la Edad Moderna, de la que me creía muy capacitado para entenderla y para interpretarla. Pero yo estaba en Historia Actual. No obstante, este trabajo ayudaba a seguir una linea evolutiva con la actualidad, si bien algunos de mis postulados de entonces los he completado y limado, enriquecido, a estas alturas de 2018, es normal, hay más conocimientos acumulados. El título original de esta obra, en todo caso, estaba en latín y era algo más complejo que el de Crónica de Aragón, era De Aragoniae Regibus et eorum rebus gestis libri V (que sería: De los Reyes de Aragón y de sus logros).

Los carlistas (2002, Antonio Manuel Moral Roncal): Era un libro muy breve que creo que compré en la librería que había al lado de la calle de las Escuelas. Roncal era el profesor de una asignatura de Tercer Ciclo que trataba sobre la revolución y la contrarrevolución en el siglo XX. Ahora bien, se centraba más en la contrarrevolución que en la revolución. Roncal tenía un especial interés personal en el carlismo, por lo que había escrito esta pequeña obra que recogía en lineas generales la Historia completa del carlismo desde su nacimiento en el siglo XIX hasta las puertas del siglo XXI. Se analizaba sus postulados, su ultracatolicismo, sus divisiones, sus tendencias y sus etapas históricas, incluidas las guerras. Todas las semanas teníamos que trabajar y hablar un capítulo de libro en sus clases. Junto a estos análisis hicimos otros sobre los contrarrevolucionarios de la Revolución Francesa y de los revolucionarios franceses que fueron reprimidos por los propios revolucionarios en el gobierno al rebasarles a estos por la izquierda con peticiones obreras campesinas. Como sea, aunque ya conocía a fondo el carlismo, ahora estas sesiones monográficas me adentraron más en ese mundillo. El libro me es muy útil como libro de consulta. 

Perfiles de la revolución sandinista (1984, Carlos María Vilas): A los análisis de los carlistas y los contrarrevolucionarios franceses, Roncal sumó que eligiéramos un movimiento revolucionario y su contrarrevolucionario para trabajarlo a fondo. No podíamos repetir movimiento, además, los asignaba él. Me adjudicó el sandinismo nicaragüenses. Yo ya tenía una amplia trayectoria de conocimiento de Historia de Hispanoamérica. Con este libro me adentré en los entresijos del sandinismo de los años 1920-1930, y posteriormente con el de los años 1970-1980, con la contra-nicaragüense como respuesta sostenida por Estados Unidos. Cuando años más tarde los sandinistas volvieron al gobierno y una amiga fue allí como bióloga le hablé sobre lo que se iba a encontrar. No me equivoqué en casi nada. Este movimiento revolucionario es muy peculiar, y tiene cosas que no serían propiamente de izquierdas en otras latitudes, pero hay que comprender la composición cultural de la sociedad en América y su evolución. Además, con estas profundizaciones en Centroamérica, las contrarrevoluciones en Nicaragua, Honduras, Guatemala, Panamá, etcétera, me acerqué a escuchar hablar a Rigoberta Menchú, tal como os trascribí mis notas de aquello en esta bitácora en 2007, Noticia 259ª.

El pensamiento vivo de Sandino (1974, Augusto César Sandino, compilado por Sergio Ramírez): Se trataba de una compilación de textos y reflexiones del mismísimo Sandino. Una mezcla curiosa de ideas socialistas con ideas cristianas, la guerrilla, el nacionalismo, un cierto orgullo racial hispano frente al anglosajón, sentimiento de clase obrera, pero a la vez de respeto a los pequeños propietarios, etcétera. Muy útil para entender que el sandinismo es una extraña mezcla de ideas socialistas con algunas conservadoras de corte de arraigo cultural, como es el catolicismo, y eso teniendo en cuenta que en los orígenes y en los años 1970-1980 tuvieron un corte cercano al comunismo importante. No obstante, la Iglesia apoyó al sandinismo, lo que valió que el Papa Juan Pablo II considerara casi como rebeldes a sus obispos y sacerdotes allí. Pero esto nos ayuda a comprender porqué en el siglo XXI el sandinismo en el poder ha tomado contravertidas decisiones sobre el aborto o sobre las pensiones de jubilación. Ambos libros de Sandino los saqué de la biblioteca de Filosofía y Letras.

Nosotros (escrito en 1920-1921, publicado como libro en 1924, previamente por entregas en un periódico checoslovaco, Yevgueni Zamiatin): Tal como dije en la Noticia 204ª fue uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2005. Lo leí a raíz de la curiosidad que me despertó al investigar sobre utopías y distopías en la asignatura de Tercer Ciclo que dirigía Diez Torres, mi tutor de doctorado. Descubrí a Zamiatin gracias a él, y a otros autores. Leí una gran cantidad de textos y artículos de estos temas, y ya tenía en mi haber una gran cantidad de utopías y distopías leídas, no sólo de corte literaria. Este libro llevaba muchos años descatalogado en España. Su edición más reciente era una edición de los años de la Transición, o bien otra mexicana de la editorial Abraxas, también de los años 1970. La distopía apenas era algo conocido en España, aunque en el resto de Europa y de Norteamérica había hasta enciclopedias, que por cierto también consulté en la biblioteca universitaria. Hice un trabajo que valió un diez sobre diez, muy valorado que intenté publicar sin éxito varias veces, por lo que lo publiqué en dos entregas en el comienzo de esta bitácora en diciembre de 2005, Noticia 2ª y Noticia 3ª. Tuvo éxito, lo que me hace pensar una vez más lo equivocado de los editores en sus presunciones editoriales cuando viene alguien desconocido con algo nuevo. En los pocos años después de aquello se reeditó en España hasta dos veces y con una introducción crítica. Una de esas reediciones tenía a su introductor claramente guiado por mi trabajo, ante mi sospecha lo conté en esta bitácora y él apareció y me reconoció que sí, que me usó de fuente, aunque no había citado fuentes. Me halagó a la vez que me hizo sentir mantenido en la sombra. Visto lo visto, la editorial bien pudiera haber contactado conmigo directamente para hacer esa introducción. Como sea, su trabajo es suyo, el mío es mío. La distopía comenzó a ser más conocida y aparecí citado en Wikipedia y en algunas revistas. Zamiatin era el inventor de la distopía tal como la conocemos, y el término no fue aprobado en español hasta hace muy poco. Orwell había escrito 1984 siguiendo la novela Nosotros, lo había hasta declarado a la prensa, aunque resulta muy evidente si se leen las dos obras. Yo comencé a escribir mi propia distopía, la cual está sin publicar. El libro, como estaba descatalogado en España y lo necesitaba para mi trabajo para Diez-Torres, me lo consiguió El Chico Gris a través de Internet, de una edición libre mexicana. Sus derechos de autor habían caducado y se podía leer gratis. Lo imprimí y lo encuaderné. Esa fue mi primera lectura, que me llenó de sorpresas al descubrir la fuente original de Orwell y alucinarme con un Zamiatin que escribía todo eso en 1920, con una Unión Soviética actuando muy tempranamente en la angustia de un escritor. Además indagué sobre otros autores rusos afectados. Con el tiempo me compré las dos ediciones españolas nuevas que sacaron, en años diferentes, una la compré en Librería Diógenes y la otra en La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Así que tengo tres ediciones diferentes, y la primera, que es simplemente folios encanutados e impresos a ordenador, es la que me descubrió todo este mundo, un mundo alienado, aparentemente feliz, donde todos sus ciudadanos eran vigilados para que no rompieran un orden dado por un gobierno que trastocaba la verdad en otra verdad. Hasta George Lucas se influyó en su primera película THX 1138.

La cueva (1920, Yevgueni Zamiatin): Este era un relato de 1920 de Zamiatin que venía junto a la versión de Nosotros que me imprimí. Se narraba un futuro caótico con un invierno profundo producto de una guerra. Hay quien ha querido ver un relato visionario de un futuro postguerra nuclear, sólo que las armas nucleares, y la misma energía nuclear, no existía en 1920. Pero sí había ocurrido la Primera Guerra Mundial y los grandes cañones. Zamiatin era un genio de lo inquietante de algunas de las posibles dimensiones del futuro de las sociedades dirigidas.

Poeta en New York (escrito en 1929-1930, publicado en 1940, Federico García Lorca): Lo vendían en una edición de tapa blanda del diario El País. Yo ya había leído poemas de este libro, ahora me enfrentaba a él de manera íntegra y con muchas más perspectivas y vivencias para comprenderlo. Años más tarde pude leer una edición censurada durante el franquismo, con cambios sustanciales. Conservo ambos ejemplares. Cuando era más joven sus poemas sueltos me parecían complicadísimos. No es que ahora fueran más fáciles, pero sí que se me ofrecían más fáciles. Me explico. La apertura de mente, la experimentación, el conocimiento de la Historia, de la biografía, de mi propia vida y de la vida, las experiencias, la comparativa con el resto de su obra y con obras de otros autores, en fin, un conjunto de cosas, como por ejemplo el mayor contacto con lo surrealista y su propia visión, me descubrió en este libro un libro maravilloso. Además, un profesor de literatura de bachillerato, como dije ya en su serial correspondiente, al leer mi primer poemario dijo que se me notaba influenciado por este libro de Lorca, pero yo por entonces, 1998, no lo había leído. Quizá por eso tenía curiosidad. Reconozco que de algún modo Lorca y yo tuvimos una visión peculiar, cercana, aunque él es el maestro. 

Ensayo sobre la ceguera (1995, José Saramago): El año anterior había leído la segunda parte de este libro, como dije, la cual me regalaron en mi cumpleaños. Me gustó tanto que me compré la primera parte en la Feria del Libro, no me acuerdo si del Nuevo o bien del Antiguo y de Ocasión. La cosa es que al leerlo encontré que en su parte central había varias decenas de páginas seguidas repetidas de capítulos anteriores. Sin la intención de que me mandaran uno sustituto, ya que lo compré en la caseta de un librero de una feria del libro, escribí a la editorial para decirles que habían cometido un error de impresión. La verdad era que fue más un acto de inocencia de juventud que otra cosa, pero la directora de publicaciones me escribió unas semanas después mandándome un ejemplar nuevo editado correctamente. Me sentí tan contento con este acto que les dí las gracias y desde entonces me siento muy agradecido a esa editorial. El libro era otro gran libro que mezclaba la novela con la filosofía de manera apasionante. Me parecía mejor construido Ensayo sobre la lucidez, pero Ensayo sobre la ceguera también era una metáfora fantástica y maravillosa sobre la sociedad actual. Ambos libros merecen la pena. Empecé a buscar en prensa artículos de Saramago.

Juan Salvador Gaviota (1970, Richard Bach): Este libro es una novelita destinada a un público juvenil con un claro mensaje psicológico básico, al estilo del ya mencionado El caballero de la armadura oxidada, que leí años atrás. En este caso el tema central básicamente es la autorrealización mediante el aprendizaje del vuelo. Esta novela, como la anterior citada, fue un éxito de lectores y de aceptación en las generaciones jóvenes de los años 1970 y 1980, sobre todo pacifistas, y seguía siendo recomendado en los años sucesivos por pedagogos y psicólogos como libros de guía para personas con problemas sociales. Esto era algo que yo ya conocía a través de los estudios de psicología que recibí en los inicios de pedagogía y también en las optativas de Historia. No me llamaba la atención en absoluto. Conocía gente que lo había leído. Este me lo dejó alguien a quien se lo habían recomendado y le había gustado. Quizá es que yo lo leí a una edad ya avanzada, o quizá es que no necesitaba de este mensaje, o quizá es que este tipo de literatura me parecía fácil, no lo sé, no me llegó. Aprecio su ejercicio metafórico y su aceptación social, pero a mí no me llegó especialmente esta historia. No es mal libro, pero no me pareció para tanto como se decía de él.

Dos revolucionarios: Andreu Nin, Joaquín Maurín (1975, Víctor Alba): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Era una rareza en sí mismo que se escribió en el último año de vida de Franco y que pudo entrar en España desde 1976. Su escritor era Víctor Alba, un periodista que era del POUM y había vivido la guerra civil. Así que hablaba con propiedad de las biografías y de las ideas de los fundadores entre el anarquismo y el trotskismo del POUM. La editorial era Hora H, una editorial que duró poco tiempo en la Transición, aunque hizo un importante trabajo en el tardofranquismo por recuperar libros de izquierdas prohibidos por la dictadura, y por dar a conocer en la Transición la Historia reciente con testimonios de primera mano de los vencidos, que era una versión silenciada hasta entonces. De este libro me habló Julián Vadillo y lo encontré de casualidad y barato. Yo me enfrentaba a este libro con amplias lecturas ya de los sucesos de mayo de 1937, del POUM, y con visionados de películas y documentales... Con estas biografías completé una visión más del movimiento obrero, así como de las conspiraciones de Estado. Muy interesante. Rellena una parte de la Historia más delicada de la España reciente. 

Bob Dylan. Crónicas. Volumen 1 (2004, Bob Dylan): Me lo regalaron en mi cumpleaños. Yo me había fijado en el libro, pero para mí era caro. No me lo podía pagar. Dylan firmó un contrato por el cual escribiría su biografía en tres libros. Sólo escribió un tomo, este. En realidad más que autobiografía se trata de unas memorias muy experimentales. Se capta el ambiente del Green Village de New York antes de ser un lugar famoso, y de los artistas y cantautores que por allí desfilaron. Me recordó años más tarde al ambiente vivido en Alcalá de Henares estos años, en concreto al periodo 2015-2016. La películas sirve de base para la película de los hermanos Coen A propósito de Llewyn Davis. Muy poético. Es algo enrevesado de leer si se pretende leer algo cronológico, pero interesante si tratas de abrir la mente a los posibles enlaces mentales de Dylan, ya que salta de un lado a otro.

Prensa y política, el caso de "El Amigo del Pueblo" de Alcalá de Henares (2004, Julián Vadillo): Otro de los artículos que escribió Vadillo investigando para el encuentro de historiadores del Valle del Henares, que se encuentra en su respectivo libro de actas. Este artículo me fue muy útil para dos de mis propias investigaciones años después, una sobre depuración de maestros en Alcalá entre 1939 y 1941, y otra sobre García Gutiérrez, director de ese periódico.

Pactos, acuerdos y uniones entre la CNT y la UGT en Alcalá de Henares durante la República y la guerra civil, 1931-1939 (2002, Julián Vadillo): Este también era otro artículo de investigación para otro encuentro de historiadores del Valle del Henares, también en su libro de actas respectivo. Julián me regaló estas separatas. Esta en concreto es muy jugosa y me desveló varios datos que necesitaba para varias investigaciones de las que participé después, tanto colaborando con Julián, como para mí. Creo que Julián quería acercarme a que me orientara a la investigación del movimiento obrero tras la guerra civil en Alcalá de Henares, pero no estoy seguro de esta afirmación. Me regalaba sus obras por nuestra más pura amistad, y de eso sí estoy seguro. Él trabajaba el movimiento obrero alcalaíno del siglo XIX hasta el fin de la guerra civil.

La UGT en Alcalá de Henares (2003, Julián Vadillo): Y también otro artículo de investigación para otro encuentro más de historiadores del Valle del Henares, igualmente en su libro de actas respectivo. La cosa es que Julián es un pionero de la Historia actual de Alcalá de Henares. Es una referencia obligada. Estos artículos son precedentes claros de su futura tesis doctoral sobre el movimiento obrero en Alcalá de Henares, que revelaba una gran cantidad de sucesos caídos en el olvido o el silencio.

Los campos de concentración de los refugiados españoles en Francia (1939-1945) [Odysèe pour la liberté] (1995, Marie-Claude Rafaneau-Boj): El segundo libro que destaqué en la Noticia 204ª de entre los libros que leí este 2005. En mi búsqueda sobre la España actual para mi posible discurrir por el Tercer Ciclo me encontré con este libro en la biblioteca de Filosofía y Letras. Lo leí porque me apetecía. Mi rumbo hubiera sido el de los cambios sociales en relación al impulso de la cultura popular, en especial la música a mediados de siglo, pero como ya conté se me reorientó al movimiento obrero, y en estas yo seguía intentando ir encaminándolo a una relación social y cultural. Como sea, diversas cuestiones ocurridas, o quizá no ocurridas, en mi tutela doctoral, mientras veía otros tratos a otros alumnos en similares circunstancias, me fue desincentivando. Vi cosas en el comportamiento de la Universidad que no me hacían sentir estar en mi lugar en esa vía formal. Aprecio a la Universidad y hago uso de ella en otros sentidos, pero ya no formal. Comencé a reforzar mi autodidactismo en muchos campos. Con los años he visto que no he sido el único. He conocido a muchas personas que abandonaron el camino por estar desincentivados, y  también personas que habiéndose quedado hablan en privado de todo tipo de vicios y problemas de base del funcionamiento de la Universidad. No es de extrañar algunas de las cosas que este año se han visto en prensa a modo de escándalos. Y aún con todo no perdí el contacto con determinadas cuestiones de la Universidad, pero no como receptor de formación reglada. Como sea, digo, este libro fue escrito desde el revisionismo francés que había comenzado en los años 1990, sobre todo desde el aniversario de 1995, en el que se reconocía que no todos los franceses eran contrarios a las ideas fascistas en la Segunda Guerra Mundial, y se afrontaba el colaboracionismo y el protagonismo de los españoles tanto como víctimas, como fundadores de la resistencia o como libertadores en los ejércitos aliados. El libro era algo muy novedoso sobre el trato que se le dio a los españoles exiliados al final de la guerra civil en suelo francés. Un drama tremendo que explica parte de una de las mitades de España, y por ende: de España en su ser actual. Fue en su día un libro que decía cosas que no se habían dicho apenas. Cosas que habían sido silenciadas en gran parte aunque no del todo. Y a partir de aquí comenzó a ser más de conocimiento común. Era importante que los historiadores franceses, aunque fuera cincuenta años después, abordaran estos temas al fin con seriedad y tratando de no tomar partido patriótico en la narración de los hechos. Era importante sobre todo para los propios franceses. No hay duda de que hubo altavoz de aquellas revisiones que hicieron y fueron un ejemplo para historiadores de otras nacionalidades. De los años 1990 en adelante nos hemos enriquecido mucho a través de afrontar el presente reciente de manera más sincera.

Aullido y otros poemas (1956, Allen Ginsberg): El Chico Gris, cuando me dio la copia gratuita de Zamiatin que cité, me dio de paso otra edición digital gratuita de este libro de poemas del estadounidense Ginsberg. A él le gustó y quería que lo leyera, porque coincidíamos mucho en gustos literarios y porque sacábamos adelante la revista La Botella Vacía. También me lo imprimí en papel y lo encuaderné. Era otro de los poetas malditos. Leí sus poemas enormes y crudos. Ásperos. Tenían un trasfondo social crítico con Estados Unidos y a la vez defensor de sus libertades. Me orientó para un  par de poemas que se me ocurrieron. Era otro nuevo giro de rumbo para mí. Otro enriquecimiento en cuanto a temáticas poéticas y en cuanto a como orientarlas. Libro por otra parte bilingüe, por lo que practiqué mi inglés.

El artículo como arma política. La prensa y el declive de la Restauración (1905-1930) (2001, María Arroyo Cabello): Lo leí sacado no sé si de la biblioteca universitaria o del archivo municipal o del archivo de la Fundación Pablo Iglesias. No recuerdo. Lo cierto es que en breve en mis investigaciones y en mi trayectoria profesional, mi relación con el conocimiento de las publicaciones y sobre todo de las periódicas, así como los asuntos de censura y de política, iban a tener un papel central y relevante. Aquí, por ejemplo, ahondé en el caso del asalto y censura a la revista de humor Cu-Cut por reírse del ejército y la Guerra de África de forma crítica.

Educación y sistema educativo (2005, coordinado por Antonio Monclús, varios autores): Y de los cursos del Tercer Ciclo (predoctorado) en la Universidad de Alcalá salté a preparar el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) en la Universidad Complutense. Aquí intervino otra cuestión de desilusión con el sistema, pero a la vez con la ilusión de poder ser profesor de secundaria. Lo más importante del CAP no parecía la formación que la dejaban a la suerte del alumno, sino tu matriculación y la entrega de un trabajo de unas prácticas cuya realización real era más cosa ética del alumno (no había grandes comprobaciones de que se hacían, yo sí insistí en dar clases y las dí) y un examen. La matriculación era muy cara económicamente, la pagué con lo que me quedaba de mi sueldo de limpiador de un gimnasio y algún otro trabajo breve, como repartidor de propaganda, por ejemplo. Era cara porque te vendían con la matrícula tres libros de pedagogía y de leyes actuales de aquel momento sobre educación. No había clases de preparación del CAP, debías leerte los libros y buscarte las prácticas para realizar el trabajo y el examen en el año siguiente. Los libros los escribían profesores universitarios relacionados con el CAP. De todos modos yo tenía lecturas y libros de pedagogía en casa, que luego regalé a una amiga que terminó siendo educadora social de manera muy provechosa. Este libro pedagógico tenía ideas muy avanzadas y progresistas. Me sentía en sintonía con él. Repasaba los diferentes sistemas legales educativos que había existido en España hasta ese 2005 y se centraba en explicar del porqué y del cómo del sistema que se debía implantar en ese momento. Por supuesto que con todos los cambios que han habido en educación esto ya está desfasado, pero en la base de la motivación progresista de quienes escribieron este libro se recoge bien el espíritu de la educación como formación de la persona, no tanto como evaluación de la persona.

El proceso de enseñanza y aprendizaje (2005, coordinado por Primitivo Sánchez Delgado, varios autores): Este es el segundo libro que leí de los tres que me dieron para preparar el CAP. Este me interesó más aún. Eran libros más bien pesados, aburridos, pero me despertaban un interés. Los leí con atención. Creía en mi formación como profesor de Historia, aunque lo cierto es que la Licenciatura y el CAP no te garantizaban un trabajo. Tras esto había que buscar trabajo, y no lo daban a gente joven en los centros privados y concertados, y en la educación pública había que estudiar más para realizar otro examen, la oposición, con otro temario diferente también a comprar... Todo era, todo es, todo sigue siendo, un gran negocio económico, y no un buen sistema de lograr insertar en el trabajo a quienes se ven formados, preparados y motivados a trabajar en su sector de formación y/o vocación. Las oposiciones, por otro lado, son exámenes que se plantean en España de forma desfasada, al estilo más propio del siglo XIX, y no garantizan la ausencia del fraude y del truco, del amaño o del amiguismo (por ejemplo), como tampoco garantizan el trabajo a los vocacionales, ni a los mejor preparados, ni a los más aptos, que son tres cosas diferentes. En cierto modo este libro habla de esto, aunque sin criticar al sistema de manera directa. Se pone en valor la importancia del auténtico aprendizaje del individuo y su formación como persona, y eso no es algo igual a la equivalencia con notas de evaluación o tasas. Luego están las técnicas y métodos de enseñanza, las experiencias pedagógicas. Leí con atención. Yo daría clases a alumnos de bachillerato y COU al año siguiente, en prácticas. Aún hoy me cruzo con antiguos alumnos que me reconocen por la calle.

sábado, junio 02, 2018

NOTICIA 1795ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 1999-2006 (6 de 8, juventud, años universitarios)

Este viernes, ayer, tal como anuncié, firmé libros en la 77ª Feria del Libro de Madrid. Firmé mi novela Balada triste de una dama, con editorial Verbum. Para mí fue un buen día donde, además, tuve el placer de conocer a alguno de mis lectores, uno de ellos venido desde Alcalá a Madrid. Mientras firmaba sonaba en el ordenador del vendedor la sesión de la moción de censura donde se acabó el gobierno de Rajoy y empieza el gobierno de Pedro Sánchez. Es la segunda vez que participo de esa feria del libro, el ambiente de El Retiro es estupendo. Y me alegra ver a colegios llevando a niños pequeños para acostumbrarles a la lectura y a los libros. 

Como sea, sigo con el serial brevemente interrumpido de los libros que leí durante mis años universitarios. En 2004 me licenciaba. Acabé la licenciatura en la primera mitad y me dediqué pare de la primavera, el verano y otoño a trabajar de chico de la limpieza de un gimnasio, mientras a la vez iba preparando mi inscripción en los cursos presenciales del tercer ciclo, el doctorado. Por supuesto, entre medias ocurrían muchas más cosas en mi vida de otra índole. Pero por lo que aquí concierne, esto.

Año 2004: 25 años de edad.
Leí 28 libros completos.


Epigrafía romana de Asturias (1959, Francisco Diego Santos): Debía realizar un trabajo sobre epigrafía romana a comienzos del año. Mi padre había muerto el 24 de noviembre del año anterior. Estaba muy reciente. Podíamos elegir cualquier tema epigráfico y desarrollarlo. El profesor Gómez Pantoja fue muy generoso conmigo cuando vio que mi tema elegido fue epigrafía romana fúnebre. El trabajo lo compartí años después en esta bitácora y ha sido consultado por historiadores locales de diversos pueblos de España varias veces. Este libro de 1959 fue un buen trabajo de Francisco Diego. Muy completo. Este y el siguiente libro los saqué de la biblioteca de Historia.

Inscripciones latinas de Astorga (2000, Tomás Mañanes): Este libro completaba la lectura del anterior junto a diversas lecturas de la cultura romana entorno a los rituales y creencias fúnebres. De paso una vez más me veía consultando mi diccionario de latín. Años más tarde se desarrolló en Internet una herramienta para traducir de forma básica textos en latín. Este libro contenía bastantes tipos de inscripciones romanas, pero a mí me interesaban las lápidas fúnebres. Abundaban las de la legión X, que anduvo por allí. Además, la coincidencia dio por caso que la prensa descubriera la lápida de un complutense que fue parte de la guardia pretoriana del emperador y cuya lápida se haya expuesta hoy día en un museo de Italia. Este trabajo me hizo indagar en la muerte desde una visión, comprensión y creencias romanas que no eran todas religiosas, y algunas tampoco exactamente ateas. Había hasta una complicidad con quien dejaban atrás, unos avisos, unos consejos, y hasta bromas.

Historia de la España actual 1939-1996 (1996, Julio Aróstegui, Ángel Bahamonde, Carme Molinero, Luis Enrique Otero, Pere Ysàs, Jesús A. Martínez): Otro libro sobre la Historia de España actual, en este caso más imparcial que los que dirigía Javier Paredes. Los catedráticos que intervienen en este libro no eran de Alcalá, eran de la Universidad Complutense y la Autónoma. Llegaba hasta el fin de la legislatura de Felipe González, pero marcaba ya el comienzo de la de Aznar. Suele ser habitual que para escribir libros de Historia actual se elija lo que se cree un hito importante para dar el corte siempre con final forzosamente abierto por razones obvias. Fue un buen contraste. Lo saqué de la biblioteca de Historia.

La verdadera paz (1984, Richard Nixon): Este libro lo compré en la Feria del libro Antiguo y de Ocasión del año anterior. Se trata de una especie de memorias de Richard Nixon en cuanto a su forma política de llevar la Guerra Fría y la carrera armamentística. Lo leí y trabajé mientras me leía los discurso de Kennedy y textos de los diferentes presidentes y líderes políticos de Estados Unidos y de la Unión Soviética para realizar un trabajo sobre las diferentes etapas de la Guerra Fría que publiqué años después en esta bitácora. Este libro es un maestro de decir una cosa concreta cuando en realidad se está afirmando otra en su conjunto argumental. Hay personas que suelen hablar así.

Historia y presente de la Guerra Fría (1989, Juan Carlos Pereira): Lo leí para realizar el trabajo anteriormente citado. Lo leí de la biblioteca. Mi especialización e interés se centraba en la llamada Historia Actual, que solía contar desde el final de la guerra civil en España o de la Segunda Guerra Mundial en el mundo. Ahora supongo que hay que correr las fechas porque las dinámicas han cambiado en sustancia bastante, pero no a 1991, con el fin de la Guerra Fría, tal vez al 11 de septiembre de 2001. Como sea, la Historia Actual de momento sigue contando desde el final de las guerras citadas, ya que ahí se construyó gran parte del mundo que hoy día conocemos. La Guerra Fría fue ampliamente estudiada por mí, y por fuerza también las guerras y dictaduras del siglo XX, con sus ideologías y sus servicios secretos, y en medio estaba mi interés por los cambios sociales de la revolución pacífica de la sociedad en todas partes del mundo a partir de la década de 1950, y especialmente de la de 1960.

El movimiento católico en España (1993, Feliciano Montero): El profesor Montero en este caso nos puso a leer un libro suyo, que saqué de la biblioteca, dedicado al movimiento social católico entre el último cuarto del siglo XIX y hasta la guerra civil española en 1936, aunque, si no recuerdo mal, también se pisaba este movimiento a través de Acción Católica de Propagandistas en la dictadura de Franco. Era otra perspectiva de los movimiento obreros.

La reniñez (2004, Gonzalo Rojas): En 2004 le dieron el Premio Príncipe de Asturias al poeta Gonzalo Rojas y sacaron este libro suyo. Yo volví a participar del concurso literario Antonio de Nebrija, el cual era parte de las fiestas del patrón de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá. Yo había ganado ese concurso en 2001, cuando conocí a Esther Claudio, y había participado de los recitales de cada año, organizados por Emilio Sola. Este año decidí participar de manera discreta, y gané. El premio no era dinero esta vez, sino este libro. No era el tipo de poesía que yo leo, y no me entusiasma el autor, pese a ser Premio Cervantes, pero lo leí intentando captar el que atrajo a quien lo eligió premio. Lo tengo también como un libro que es parte de mi trayectoria.

Crónicas indígenas. Visión de los vencidos (1959, edición de Miguel León-Portilla, en Crónicas de América): Carmen Pumares y el profesor Lucena coincidieron en darnos la opción de leer este libro. Yo la escogí totalmente intrigado. León-Portilla había recopilado en los años 1950 los textos de los aztecas que participaron de la guerra de conquista que inició Hernán Cortés. De este modo este libro de Historia es imprescindible para conocer más a fondo la conquista de América. Derriba igualmente algunos de los tópicos donde los aztecas se muestran como víctimas totales. Siendo ellos víctimas, algunas de las cosas que aportaron como vencidos a mí me hace pensar si no habría que revisar las culpas y responsabilidades de sus propios dirigentes en la forma cómo trataron con engaños a su propio pueblo. Eso no es eximente de lo ocurrido culpa de los españoles, pero sí es un asunto pendiente de observar aún quinientos años después. Yo ya había leído la versión de los españoles, como ya escribí en este serial, esta otra versión fue sumamente enriquecedora. Es por estas cosas que la Historia me atrae, las visiones de los acallados cuando salen a la luz, la búsqueda de la comprensión de todas las partes para entender un fenómeno.

La espada y la cruz. La Iglesia: 1936-1939 (1977, Hilari Raguer): El profesor Montero nos mandó leer, ahora a todos los que estábamos en su asignatura, este libro que escribió un historiador que a la vez es monje y que sigue vivo todavía, con 89 años este año 2018. Es, además, el único historiador actual de España que tiene permiso para entrar en lugares de los archivos vaticanos que muy pocas personas en el mundo pueden. Su libro fue publicado en 1977, tras la dictadura de Franco y con la recuperación de la democracia. Se revisó años después y para 2004 se le volvía a leer y publicar para contestar a los historiadores neofranquistas como Pío Moa. Además, publicaba una segunda parte llamada La pólvora y el incienso: la Iglesia y la guerra civil española 1936-1939. Hilari Raguer tiene una conciencia republicana y de izquierdas, pese a ser monje. Durante los años de la guerra civil, en Barcelona, él mismo vivió capítulos donde vio procesiones religiosas. En su libro defiende que el Estado sea laico y que la Iglesia no era perseguida por ser Iglesia, si no que se persiguió a quienes defendieron y se pusieron del lado de los golpistas de Franco. Contrasta con documentos eclesiásticos y papales la visión diferente de las jerarquías católicas españolas en cuanto a los que defendieron a Franco y los pocos que se pusieron del lado republicano, como el obispo de Tarragona, Vidal i Barraquer. También aborda las encíclicas contra el nazismo, el fascismo y el comunismo y la dinámica internacional, o las vivencias de la sociedad sobre la implicación de la Iglesia. El libro era una novedad y muy valiente en 1977, encuadrado en los curas rojos del final del franquismo. Muchos años después me compré este libro no me acuerdo si a través de Iberlibro o de la Librería Alcana, o de Domiduca. Imprescindible.

Proverbios y cantares (1917-1918, Antonio Machado): El libro lo compré con el periódico El País a través de un encargo que le hice a mi madre. Por lo que he rastreado, esa edición es ahora mismo la más disponible de este libro de Machado, que aunque contiene varios poemas muy conocidos, no es el libro más obvio ni el más conocido. Yo ya había leído a Machado desde hacía muchos años, como ya dije en anteriores seriales. Este libro se me hizo algo repetitivo pasada la mitad, pero contiene numerosos poemas importantes. Abundan aquí pequeñas composiciones que no se sabe bien si eran apuntes para hacerlos poemas mayores o si eran aforismos o si realmente eran poemas breves. Surge alguna que otra duda en esta obra. De hecho, hay biógrafos y filólogos que no terminan de reconocer a este libro como libro acabado, aunque se publicó. De hecho, Machado volvió sobre las notas de estos poemas en la década de 1920, y aún todavía de nuevo durante los años de 1930 y hasta cerca de su muerte.

Sociedad y Estado en el siglo XVIII español (1990, Antonio Domínguez Ortiz): De lo poco que nos dieron a leer completo durante la carrera universitaria sobre el siglo XVIII. No parece que este siglo haya sido del gusto de los viejos profesores. Sin embargo, es un siglo necesario de conocer. Con el tiempo yo lo he trabajado a fondo, pues hasta trabajé documentación histórica suya. El ejemplar era de la biblioteca.

Homenaje a Cataluña (1938, George Orwell): También lo compré de la colección de libros de El País. Orwell ya me había llamado la atención con 1984, como conté, pero en su biografía estaba su etapa como miliciano en la guerra civil española y eso me llamaba la atención, porque 1984, en parte, también nacía de allí, aparte de la lectura que hizo de Zamiatin. Es un libro de memorias que se lee fácil como si fuera una novela. De este libro sacó su argumento Ken Loach para su película Tierra y Libertad, que vi en el cine cuando se estrenó años antes, en los años 1990. No era fácil encontrar este libro hasta esta edición de 2004. Orwell se alistó en las milicias del POUM y vivió tanto el proceso revolucionario de Aragón durante la guerra, como los episodios de mayo de 1937 en Barcelona. Allí Orwell intuyó los peligros del autoritarismo soviético. Fue uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas en 2004 en la Noticia 204ª. Es libro de referencia de literatura, de periodismo y de Historia.

The ballad of the madman (2000-2001, Syd): Un breve libro en hoja suelta grapada que escribió y vendía a modo autogestionado un compañero de carrera universitaria. Se lo compré en unas fiestas literarias de la facultad. Estaba escrito en español pese al inglés del título. Poesía actual y de contracultura. Me gustó. Lo guardo con afecto.

El caballero invisible (2004, Valerio Massimo Manfredi): Me lo regaló mi hermano, creo que se lo dieron a él previamente. Un pequeño relato publicado en minilibro. Pertenece a la novela histórica.

El socialismo en España. Desde la fundación del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) hasta 1975 (1986, coordinado por Santos Juliá, varios autores): Lo tomé por voluntad propia de la Biblioteca de Filosofía y Letras, en colaboración con la Fundación Pablo Iglesias. Ya el año pasado había leído sobre el PCE y ahora tocaba el PSOE, aunque, como ya se ha podido ver, yo había leído sobre anarquismo, el movimiento social católico, el nazismo, el fascismo, etcétera. Con este libro completé con mucho mi conocimiento y percepción de la actualidad y de la Historia reciente. Fue una lectura que sé que no es muy deseable, por pesada, para mucha gente, pero que creo que su contenido es necesario de conocer. Tal vez las clases de Historia deberían replantearse en secundaria para poder acoger el siglo XX al completo, como mínimo. Intenté buscar este libro para comprarlo, pero estaba descatalogado.

Actividad del movimiento socialista en Alcalá de Henares durante el periodo republicano (1931-1936) (2001, Julián Vadillo): Un pequeño librito que recoge las separatas de un artículo de mi amigo y colega de profesión, Julián Vadillo. Me lo regaló él y forma parte de mi biblioteca personal de manera importante y destacada, junto a todos los suyos. Es además uno de mis primeros libritos propiamente mío específico de la Historia de Alcalá. he aprendido mucho de Julián. Es un gran historiador y será recordado y mencionado durante muchas décadas.

Historia de ETA (1979, revisado en 1996, José María Garmendia): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión del año anterior. Iba a comprar otro sobre el FRAP, pero lo vendieron cuando fui al día siguiente a por él. Este libro es el mejor libro sobre ETA de los que conozco. Venía bien para mi formación en Historia actual. A través de estos conocimientos varios profesores me hablaron de la posibilidad de ser analista para periódicos o para empresas, ya que tenía ya muchas herramientas de reflexión y análisis. Para cualquier ámbito. Llegué a buscar trabajo para ello varios años, pero me temo que mi final de carrera coincidió con la crisis de los periódicos, con numerosos despidos y cierres de editoriales. Leía este libro en el autobús cuando iba a trabajar de limpiador de los servicios, baños, vestuarios y sala de máquinas de un gimnasio. Algunas personas veían el título y me miraban diferente. La sociedad española aún debe aprender a diferenciar lo que es leer o hablar de lo que es apoyar. ETA, era un tema sensible, también es verdad. Me parece un libro imprescindible para la Historia de España en el siglo XX.

ETA nació en un seminario. El gran secreto. Historia de ETA (1952-1995) (1995, Álvaro Baeza): Lo compré en la misma feria que el anterior. Avanzaba la Historia de ETA hasta 1995, pero era menos profesional. Es muy sensacionalista y abunda en opiniones personales y datos sin precisión. Aún con todo, algo aporta.

Madrid. El advenimiento de la República (1932, Josep Pla): Lo compré de la colección de libros que sacaba El País. Pla era un periodista catalán conservador que escribía muy buenos ensayos, como este. Estaba en Madrid cuando se proclamó la República en 1931, lo que le hace testigo excepcional de todos los eventos importantes de esa jornada. Es otra referencia importante a caballo entre la literatura, el periodismo y la Historia. Da imágenes que captan el ambiente que se vivía esos días.

Sobre los deberes (44 antes de Cristo, Cicerón): Lo regalaba la Universidad de Alcalá a través de su servicio de publicaciones. No sé exactamente qué conmemoraba, aunque creo que sería algo relacionado con los estudios de Derecho. Es un clásico del comportamiento ético, moral y político acorde a las leyes y a lo humano. Es una lectura pesada, pero es una lectura formativa. Este tipo de asuntos han sido muy abandonados desde que el periodo de Aznar denostó los conocimientos de Letras, y precisamente 2004 fue el final de Aznar, cuando decidió mentir sobre el origen de los atentados del 11 de marzo atribuyéndolo a ETA, cuando era objeto de Al-Qaeda. Aunque el 11 de septiembre de 2001 marcó muchas de las clases universitarias de toda la carrera, este atentado no se dio durante el periodo lectivo, sin embargo, el 11 de marzo de 2004 sí se dio durante el periodo lectivo, y eso hizo que muchos profesores y profesoras cambiaran el rumbo de sus clases para poder introducir de algún modo el debate y la reflexión sobre el terrorismo y sobre lo ocurrido. Supongo que en parte este libro gratuito podría estar respondiendo a todo aquello aunque no hay nada que lo indique.

Ensayo sobre la lucidez (2004, José Saramago): Este libro me lo regalaron el día de mi cumpleaños. me lo regaló Joserra, un buen amigo. Fue el segundo de los destacados de entre los libros que leí en 2004, según os escribí en la Noticia 204ª. Es una novela que es la segunda parte de Ensayo sobre la ceguera. Tiene un trasfondo filosófico y anarquista que la gente leyó, algunos sin darse cuenta de ello. La organización social como respuesta a los abusos de los gobernantes estaba en este libro. Veníamos de varios sucesos similares en España, como la movilización contra la guerra de Irak, la limpieza del chapapote y demás, pero se frenaron en parte con la llegada del PSOE al gobierno en marzo de ese 2004. Me compré tiempo después la primera parte y este libro llegué a comprarlo otra vez para regalarlo a Julián Vadillo. Este es un libro que te hace pensar, y no está muy lejos de lo que ocurriría el 15 de mayo de 2011 y posteriormente. Saramago, en cierto modo, captó en 2004 un ambiente social que estaba a punto de producirse. Este libro capta el espíritu de su tiempo, si bien se adelanta varios años antes de que ocurra. Me gustó mucho este libro.

Cantautores en España (1998, Jordi Turtós, Magda Bonet): Otro de los libros que tenía pendiente de lectura desde que lo compré años atrás en la tienda Tipo de la Calle Mayor. Eran breves biografías de cantautores de España. No daba todo lo que yo hubiera deseado, pero servía para completar y conocer un amplio listado de cantautores y su paso por la Historia reciente.

El jardín de los frailes (1927, Manuel Azaña): Otro de los libros que compré en la colección de libros de El País. Se lee como novela, aunque es a la vez las memorias de Azaña cuando era joven como estudiante, entre Alcalá de Henares y San Lorenzo del Escorial. Era la primera vez que leía algo de Azaña como literato y no como político. Tenía curiosidad en leerlo de ese modo, aparte de como otro alcalaíno que hablaba de la Alcalá de comienzos del siglo XX. Años más tarde, en unas obras de la calle Santiago, pude ver los adoquines de los que habló Azaña en este libro.

Constitución Española (25 aniversario 1978-2003) (1978, políticos padres constitucionales): La había leído fragmentariamente desde los años 1990, ya que estaba como anexo a una enciclopedia de Historia de España que tenía mi padre de la editorial Salvat, de entre 1984 y 1986. A lo largo de la carrera universitaria tuve que leerla también a partes. Si sumáramos eso creo que la he leído completa antes de decidir leerla entera del tirón de una sola vez, que fue en este momento. Era una edición especial que regalaron con la prensa el año anterior. Este ejemplar lo he releído numerosas veces posteriormente, sobre todo para mi trabajo de archivero y para oposiciones. Esta primera lectura fue dura, pero las posteriores hacen que sea mucho mejor y comprensible. Necesita de reflexión pausada. La he completado añadiéndole las reformas que ha sufrido en estos años, pero necesita de una reforma más seria y profunda... o de su cumplimiento en todos sus artículos sociales.

Estatismo y anarquía (1873, Mijail A. Bakunin): Lo compré en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de este año 2004. Bakunin lo escribió durante su pelea con Karl Marx en la Primera Internacional, así que trataba de contestar a las ideas de este. Bakunin no es para mí el pensador anarquista que más me atraiga, aunque sea uno de los más famosos. En este libro sostenía una idea preconcebida de la forma de ser de eslavos y germanos de cara a la revolución social, así como hablaba de la teoría de la acción y la reacción. Las críticas al Estado en cuanto al uso que hace de él las élites en contra de los trabajadores más humildes son una constante. El libro, duro de leer, es uno de los clásicos de las bibliotecas anarquistas. 

El individuo contra el Estado (1884, Herbert Spencer): Lo compré también en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de este año 2004. Está considerado como autor anarquista, aunque algunas personas no lo creen tanto así. En este caso el libro trata de explicar cómo el Estado trata de controlar hasta el más mínimo detalle de la intimidad de los individuos, por lo que los desindividualiza, les quita su libertad. Habla incluso de las políticas bien intencionadas de los gobernantes sobre prohibiciones de consumo, por ejemplo del tabaco o del alcohol, equiparándola a las intenciones de salud moral de la Inquisición. Las prohibiciones como herramienta de recorte de las libertades de la persona. Spencer en realidad lo que defiende no es el vicio, sino la libertad de elegir del individuo y de asociarse para tomar todo tipo de decisiones que guíen su vida social. Interesante y bien ubicado en mis libros filosóficos.

Personajes del siglo XX. John Lennon (2001, varios autores): Este libro me lo regaló Salobrás Carrondo, una vecina mía, muy amiga de mi madre y con la cual nos criamos en su casa a la vez que sus hijas se criaron en la nuestra. Esta biografía no aportaba nada nuevo. Era muy básica. Sólo me servía de repaso de lo que ya conocía. Sin embargo, el libro fue un regalo de esta persona y eso hace que lo guarde por motivos personales familiares. Recuerdo las risas de un compañero de carrera cuando me preguntó qué leía y le dije este libro. Creo que no me tomó en serio, yo no dije nada, sinceramente, conociendo la trayectoria de mi compañero su risa era poca cosa. Mientras yo había acabado la carrera sin suspender nada y me encaminaba al doctorado, él aún tendría muchos años por delante para acabar con las múltiples asignaturas suspensas, y no sé si las acabó.

The Beatles, canciones volumen 4 (2004, compilación propia): Yo ya había leído las letras de The Beatles, como conté en la Noticia 1683ª. Sin embargo, esos tres volúmenes recogían tan sólo las letras compuestas por ellos, pero no las letras que cantaron de otros cantantes, ni tampoco las letras de ellos nuevas y aparecidas con los Anthology. Con paciencia e Internet recopilé todas aquellas canciones y me las imprimí en inglés. Me salió un libro que encuaderné y lo he guardado como cuarto volumen que complete los otros tres. Letras de Little Richards, Chuck Berry, Buddy Holly, Carl Perkins, etcétera. Así de paso conocía más las letras de los años 1950, pues eran casi todas originales de esa década, y practicaba el inglés.