lunes, septiembre 18, 2017

NOTICIA 1739ª DESDE EL BAR: "BALADA TRISTE DE UNA DAMA" EN LIBRO

Pues ya está aquí mi segundo libro publicado, mientras el primero, Relatos de la Gran Guerra, se sigue vendiendo gracias a editorial Atlantis. Y ya que estamos, antes de empezar a hablar del segundo libro y su presentación esta misma semana, pues os recuerdo que ese primer libro está disponible en cualquier librería de España si se pide, o bien a través de Internet en cualquier punto del mundo, por ejemplo a través de Atlantis o a través de otros lugares como Amazon. El libro se vende bien y me genera alegrías como que este año 2017, quince meses después de su publicación, sigue generando reseñas y críticas literarias, además: favorables, como la que escribió Deletrea de Eritrea, el pasado mes de junio, o la que escribió Jesús de Matías Batalla este mismo mes, hace unos días. 

El nuevo libro esta vez es una novela, Balada triste de una dama, cuya escritura original fue en 2010, por entregas. Desde esa fecha a la actual este relato le interesó a dos editoriales más, como son PieEdiciones y Domiduca, pero diversos asuntos más materiales que de falta de ganas hicieron que no se pudiera publicar, sin embargo fue pasando el tiempo y las fechas. El libro llegó a tener forma de libro con otros dos relatos más, algo más breves, pero definitivamente a comienzos de este año le volví a quitar esos dos relatos, por consejo de un año y medio atrás de Marcos, dueño de la librería y editorial Domiduca, y lo volví a mandar a editoriales. La primera editorial a la que se lo mandé lo quiso para su colección de novelas, la editorial Verbum, he aquí la entrada a mi ficha técnica con ellos, con fotografía por Sofia Winter de uno de los descartes la sesión de fotos del año anterior para Relatos de la Gran Guerra. Si la elegida en aquella ocasión contenía una foto mía en el interior de Domiduca y aparecía en la ficha mía de la editorial y en la contraportada, en esta ocasión estoy dentro de uno de los bares de Alcalá, Oh La La! de la Calle Mayor,  y lo que se ve de fondo son las páginas de un ejemplar de La avispa del Henares, periódico local de comienzos del siglo XX que dirigía y escribía un joven Manuel Azaña.

Balada triste de una dama fue aceptada para su publicación por Verbum el 10 de mayo, mismo día de la muerte de mi madre. Como sea, el libro será presentado este viernes 22 de septiembre a las 19:00 horas en la Librería Diógenes de Alcalá de Henares, en la calle Ramón y Cajal. Estarán en la presentación, aparte de mí como autor, un miembro de la editorial y mi viejo amigo y también escritor Pedro J. Maza, con quien empecé parte de esto de escribir y publicar allá a mediados de los años 1990 con una revista del instituto de bachillerato que la transformamos casi en literaria y muy transgresora, El Recreo, no éramos los únicos que iniciamos e hicimos aquella revista, pero era uno de los significativos. Nada dado a hablar en público, es una rareza y un honor que haya aceptado mi invitación a que me presente.



Por aquí os dejo otra puerta abierta a los datos técnicos y ficha que ha puesto la Librería Diógenes sobre el libro, sobre mí y sobre el evento de su primera presentación. He vuelto a elegir Alcalá de Henares y no Madrid como primera ciudad para presentar libro por cuestiones personales respecto a mi propia ciudad. El libro se podrá comprar, como el primero en cualquier librería de España, si se pide, y a través de diversas tiendas de Internet, como la de la propia editorial Verbum en este caso, o también en Amazon. En esta ocasión estará disponible tanto en papel como en digital, con diferente precio cada uno. Además, igual que el anterior libro, y con permiso de la editorial, igual que la otra vez, lo he donado a la asociación sin ánimo de lucro Tiflolibros para que lo editen gratuitamente para la escucha/lectura de las personas ciegas. Allí ya está disponible y accesible sólo para personas invidentes suscritas. 

Si tuviera que escribir el libro ahora, en 2017, lo escribiría de otra manera, pero he decidido no cambiarle nada de aquella redacción de 2010, lo que otorga una forma de escribir con sus defectos y sus virtudes de tener siete años menos de experiencia escribiendo en mi vida. El relato gustó mucho en su momento, como se dejó apreciar en esta bitácora y en general suele gustar. Hay quien lo llama libro de aventuras, aunque yo lo llamo simplemente historia de piratas.  Os dejo con la reseña que les escribí a Archivo de la Frontera.


Balada triste de una dama, por Daniel L.-Serrano, “Canichu” 
Editorial Verbum – 2017
153 páginas – ISBN 978-84-9074-561-8

Por Daniel López-Serrano Páez

Balada triste de una dama, de Daniel L.-Serrano, “Canichu”, que a la vez es quien os escribe, es una novela de piratería no muy usual. Sus piratas incurren en un crimen casi psicópata. La historia transcurre en el comienzo del siglo XVII a través de un viaje que nos hace viajar desde Veracruz a través del Mar Caribe, con una pequeña y lejana escala en Buenos Aires. Se pasará por Curaçao, Santo Domingo, La Española y Florida, para terminar en España. Las autoridades españolas están en permanente búsqueda y captura de los piratas que han secuestrado a una dama española, Patricia de Santamaría, en su viaje a un matrimonio concertado. Ella pasa de pirata en pirata y de ese modo descubrimos las diferentes formas de actuar de un pirata propiamente llamado así, esto es sin responder a gobiernos, empresarios, ni religiones, a otras como puedan ser los bucaneros que traficaban con carnes ahumadas, o el pirata protagonista, David “el portugués”, cuya personalidad va claramente más allá del ánimo de lucro.

El viaje nos hará descubrir un Mar Caribe con diferentes grados de occidentalización que aún conservaba espacios vírgenes llenos de indios, como el interior de Florida. Podremos tener desde los centros urbanos totalmente imbuidos incluso en unas formas de gestión del gobierno y el poder, como Veracruz y La Española, La Habana, como a lugares que no pasan de ser lugares meramente ocupados por un retén como medio de vigilancia defensiva, Curaçao, lugares aparentemente sin ley por la imposibilidad de aplicarla, donde operan los bucaneros, como las islitas y zonas de Santo Domingo, o ese salvajismo de Florida, desde donde con el tiempo se operará en la Historia real una operación española contra la piratería francesa de la época que se solucionaría con un ahorcamiento masivo de piratas que dotarían de nuevos argumentos de crueldad a la Leyenda Negra española.

La piratería de búsqueda de tesoros y asalto de barcos en el mar no dejó de existir a lo largo de su época clásica en la Edad Moderna, sin embargo esta piratería encontró pronto que la mayor parte de los barcos asaltados apenas portaban casi siempre mercancías como el azúcar, a las que no podían dar salida. Encontrar tesoros embarcados o en tierra era, por otra parte, una rareza alimentada por las historias que circulaban de golpes de suerte en los que alguna vez aislada sucedió, como el apresamiento de parte del tesoro de Moctezuma mandado por Hernán Cortés a Carlos I en 1521. En un periodo de una o dos décadas las actividades principales de la piratería se centrarían en objetivos aparentemente más fáciles, como era el asalto de ciudades y pueblos costeros. Tampoco esto terminaría de ser rentable, las poblaciones huían al interior y a menudo para sacar rentabilidad a los asaltos se recurría al chantaje de pedir una cantidad de dinero o bienes si no se quería que quemaran las casas antes de irse al mar de nuevo. Las mejoras en la seguridad española, con el sistema de flotas y la red de fuertes en el Caribe también hace que fracase este modelo de piratería como algo rentable. Hacia las últimas décadas del siglo XVI las actividades corsarias, apegadas a los intereses de guerra de las naciones enemigas, normalmente contra España, y también a rencores religiosos entre protestantes y católicos, y las actividades piratas se solapan de manera fluida y van dejando paso a actividades de contrabando y asalto. España tenía el monopolio comercial en América, de ahí que surjan diversos negocios de contrabando como actividad lucrativa para una piratería como la bucanera, o bien suscrita a un determinado territorio marítimo delimitado por ser espacios no recogidos en los tratados de paz entre Francia y España, lo que dio paso a los filibusteros.

Sea cual sea la actividad principal de las diversas modalidades de piratería, los piratas eran principalmente de extracción social muy empobrecida y sin oportunidades de ascenso social ni mejora, excluidos incluso de los ámbitos sociales aceptables, ya sea por su pobreza misma, su religión, ser apátridas (como los holandeses que no reconocían el gobierno español) o bien ser baja nobleza o pequeños burgueses que buscaban mejorar su fortuna ya que su situación económica y social era excesivamente mala. Hay incluso esclavos liberados en los asaltos piratas que se unen a estas tripulaciones ya que no encuentran mejor oportunidad de libertad y vida en esos momentos. Todos, no obstante, buscaban mejorar sus condiciones de vida, puede que alguno buscara aventuras, aunque no es el caso más generalizado. Todos están inmersos en aventuras violentas que no dejan de ser todo tipo de crímenes. Llegan incluso a organizarse entre ellos en hermandades piratas y forman sociedades protolibertarias. Lo que les une en general, no obstante, es la búsqueda de prosperidad. De ahí que cualquier acto criminal que les pudiera reportar beneficios pudiera ser cometido por ellos, que, por otra parte, tenían una vida tan relajada en costumbres que hacía que las fortunas que pudieran hacer de vez en cuando fueran gastadas en apenas unos días en vicios. La gran mayoría, dado su mal vivir, encontraba muertes tempranas, ya por combate, ya por ejecución, ya por alcoholemias, enfermedades varias, etcétera. Es precisamente un crimen no muy asociado a la piratería en la visión popular del siglo XXI el que mueve la historia que construye la novela, un secuestro. Y es que precisamente estos también caían dentro de las actividades a las que se dieron. El cobro de rescates podía ser otra fuente de ingresos.

La historia de Balada triste de una dama es ficticia, pero está escrita de acuerdo a los conocimientos actuales que existen sobre el tema y, además, consultando los documentos que a través de los archivos españoles y del portal PARES se pueden consultar gracias a su digitalización. Los cargos políticos de La Española, o bien la descripción de Curaçao y de sus defensas, salieron precisamente de estos documentos, guardados físicamente en el Archivo de Indias y también en el Archivo Histórico de Simancas. Es posible que la historia se presente ciertamente simplificada, aunque bastante seca, pero atiende a detalles como la forma de los mástiles, y su destrucción, y cubiertas de los barcos gracias a los objetos materiales e información que aporta el Museo Naval en Madrid, la clase de armas gracias al Museo del Ejército, o bien se puede rastrear una escena de batalla de barcos y su final asesinando a los caídos al agua viendo uno de los cuadros del siglo XVII con una escena similar en el Museo Thyssen-Bornemisza. Otros detalles fueron consultados de obras como Piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros, de Manuel Lucena (editorial Síntesis, Madrid, 2005) y algunas novelas de piratería escritas por Alberto Vázquez-Figueroa, como La Iguana, por ser estas más ásperas y feroces en su violencia que las novelas de piratería clásicas de Robert Louis Stevenson o Walter Scott, aunque como lector y como autor también las he leído. Todo esto no quiere decir que la novela no sea genuina, sino que se nutre de todo ello para crear una historia original que no es tanto de piratas en busca de tesoros, sino de piratas que con crueldad buscan un beneficio sin hacerle ascos a cualquier tipo de delito, como pueda ser el secuestro.

Este relato se escribió en 2010 por entregas en Noticias de un espía en el bar. Llega ahora como novela en forma de libro de papel y también digital en 2017, por primera vez, gracias a la editorial Verbum.


jueves, septiembre 14, 2017

NOTICIA 1738ª DESDE EL BAR: JOAQUIM JORDÀ: el documental en el cine

El enemigo de Cataluña no es diferente del enemigo de Madrid, es el capitalismo. La reflexión no es mía, es de Salvador Seguí, "el noi del sucre", secretario anarcosindicalista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) que mediante la huelga de La Canadiense y sus esfuerzos movilizadores de solidaridad logró que en España se aprobara la jornada laboral de ocho horas diarias, cosa que costó detenciones, torturas y asesinatos por parte del Estado y también por parte de la patronal, e incluso el mismísimo asesinato de Seguí, tiroteado por un pistolero comprado por la patronal barcelonesa en 1923. Tales actos tuvieron respuesta por parte de algunos anarquistas que contestaron con los mismos medios, que no la CNT en sí como tal. Al margen de estos datos históricos en los que no voy a profundizar, la reflexión de Seguí, realizada en el Ateneo de Madrid, él era catalán, se ha podido leer estos días en diversas redes sociales con motivo de los sucesos políticos y sociales actuales en el forcejeo por la independencia o no de Cataluña. Poco más o menos de eso, de un punto de vista diferente a los puntos de vista más fomentados por los medios de comunicación y los gobiernos, trataba la visión sobre la Transición que tuvo uno de sus protagonistas cineastas de los que he escrito para El Tornillo de Klaus. Va de un punto de vista que no es inexistente y que está basado en las reivindicaciones de los trabajadores, de la sociedad, y no de la política de partido ni de aquellos que forman la sociedad dividida en opciones de partido,

Mi nuevo texto para El Tornillo de Klaus entra en la reflexión de los documentales de Joaquím Jordà, que dejan ver cómo por tiempo breve hubo oportunidad para hacer una Transición donde los obreros tomaran las fábricas, aunque se malogró. Las reivindicaciones organizadas del mundo obrero salieron de la clandestinidad al acabar la dictadura de Franco para estallar en numerosas protestas, huelgas y manifestaciones que los Pactos de la Moncloa tratarán y lograrán frenar. Pero por aquella época no todo fueron los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores. Obviando que otros sindicatos, como los nacionalistas o alguno católico, también tuvieron su empuje, la propia CNT tuvo un gran número de seguidores y acciones en aquella segunda mitad de los años 1970. Como sea, hubo trabajadores de fábricas, de la enseñanza y otros sectores con componentes muy variopintos del espectro ideológico, no necesariamente encauzados dentro de sindicatos, que fueron especialmente combativos. Se dejan notar por toda España, aunque son relevantes en las noticias todos aquellos que actúan en Cataluña, País Vasco y ocasionalmente Madrid y capitales de provincias. Eran personas que no estaban de acuerdo con los Pactos de la Moncloa ni con los que se estaban perfilando como sindicatos mayoritarios. Realizaron acciones que en aquellas épocas fueron portadas de periódicos, y hoy día los noticiarios tratan de no mencionarlo, cosa que hace que algunos libros de Historia los olviden, hay que recurrir a libros realmente preocupados por la Historia y a documentalistas como Jordà, que no se conformaron con la versión oficial cuando ante sus ojos estaba ocurriendo algo que no tenía que ver con lo que se quería asumir y difundir desde los grandes medios y la política.

"Así pues, Joaquim Jordà regresa a España con un trabajo extenso como cinematógrafo documentalista y como guionista, comprometido con la sociedad y la política, aunque como un desconocido en su propio país. Eso no le impedirá para que su primera producción sea quizá su película más recordada por la generación de la gente que hizo la Transición, Númax presenta... (1980)."

La obra de Jordà no es muy extensa, pero es un documentalista muy innovador para la época y aporta unas visiones y unos sucesos críticos y que hacen replantearse la versión oficial de la Transición. Él la documentó cinematográficamente a tiempo real. Estaba inmerso en ella misma, sólo que fijó su ojo en lo que pasaba en el mundo obrero más allá de los partidos y los sindicatos más promocionados por los medios del propio gobierno interesado en una Transición direccionada a donde se deseaba. Joaquím Jordà contó la Transición desde un punto de vista obrerista incómodo para todos, para gobierno, para patronal, para partidos de la oposición e incluso para los sindicatos. Un testimonio valioso por sincero de una de las realidades poco contadas de aquellos años.

La obra de Jordà no es sólo eso. Va más allá. Siempre crítico con la sociedad y sus injusticias, también abordó el cine de ficción, como guionista, por ejemplo. Guionizó la vida de El Lute, entre uno de sus mayores éxitos en esa faceta.  

Se puede leer mi nuevo artículo para El Tornillo de Klaus, entrando...

 
 Joaquim Jordà (1935-2006).

lunes, septiembre 11, 2017

NOTICIA 1737ª DESDE EL BAR: ECOS DEL VIENTO


Llegamos a la segunda de las cuestiones que estaban pendientes para este mes de septiembre, la tercera si contamos el primer ejercicio de la oposición al cuerpo de facultativos de archiveros de este sábado pasado, el cual leeré ante el tribunal este próximo miércoles, día 13, por la tarde. Digo entonces que llegamos a la segunda cuestión de septiembre porque me refiero a cuestión cultural que nos atañe, por la que ando involucrado, y de las que ya había dicho a comienzos de verano que vendrían actos. Tras la reedición de La explosión del polvorín de Alcalá de Henares (1947), de Julian Vadillo y Alejandro Remeseiro (Noticia 1736ª), toca el turno ahora de hablar del recital de poesía Ecos del viento, que acogerá la librería de libros de segunda mano Re-Read de la calle de la Victoria de Alcalá de Henares, el cual será a las 19:30 horas de este jueves 14 de septiembre

El recital ha sido idea y ha sido organizado por el joven poeta complutense José Bautista Rodríguez. A finales de julio, tras los recitales a la insolación de los lunes de julio organizados por la librería Domiduca, nos habíamos visto y hablado sobre la gran cantidad de recitales que habían habido en 2015-2016 y los escasos y muy elaborados que han habido en 2017. Una conversación similar surgió por coincidencia con otro poeta joven de esta ciudad, Samuel Santos, en otro día de este verano, mientras hablábamos de su poemario en un bar conocido de la ciudad que me reservaré su nombre para tenerlo de lugar de escondrijo para planes de extraño ser. A mediados de agosto José Bautista y yo volvimos a encontrarnos y compartimos unas cervezas en el Starway Rock Bar de la calle Santiago, hablando de todo un poco volvió a salir el tema y él sugirió hacer algo en la librería Re-Read, donde él creía que tendría facilidad para montar un recital. Le dije que sí, que adelante con ello, con la reserva de los problemas de mi vida diaria, muy encadenada a los cuidados de mi familiar dependiente y los de la casa. Como ya he dicho varias veces en las últimas entradas, me impide una búsqueda correcta de trabajo y poder tener mi vida privada propia y mis actividades, a través de las cuales, muchas veces, he obtenido oportunidades que ahora no obtengo en parte porque no tengo esas, mis, actividades. Es algo que sinceramente me está introduciendo en un principio depresivo. Es una situación que me arruina mi vida, me impide el presente y me impide el futuro. Mi vida social, mi vida cultural, mis inquietudes e iniciativas, el poder trabajar (cosa que ahora mismo necesito como el respirar), todo impedido en gran medida. Ojalá lleguen pronto las soluciones. Una vida de uno mismo independiente podría ser mejor llave, por ejemplo, para encontrar trabajo, pero que lograr esto dependa de una persona dependiente requiere de soluciones previas para poder llegar a esas otras soluciones de la propia vida, de la vida de uno mismo que, o se toman ahora, o a más tardar le mandarán a uno a vivir pidiendo en la calle, por decir algo, en cuanto se alcance la independencia si esta se ha demorado en exceso. Acucia, por así decirlo, la espada en el cuello. Y sin embargo los procesos en esta España van lentos y defectuosos, "vuelva usted mañana", nos repite la voz de Mariano José de Larra desde que lo dejó por escrito en 1833.

Como sea, José Bautista montó este recital en Re-Read para este jueves por la tarde. En principio éramos él y yo, pero de manera inmediata se transformó en un recital a tres voces, con Samuel. Hace unos pocos días la poetisa Chus López quiso sumarse pidiendo a José Bautista leer alguno de los poemas de ella. Así pues, ahí estaremos los cuatro, y si yo no estoy, disculpadme, aunque esté en el cartel, pues entonces habrá sido que mis obligaciones familiares me requerían en casa. Los organizadores están avisados de esta posible eventualidad. Yo trataré de estar, pero cabe esa posibilidad de que no pueda asistir. En todo caso, ya está aquí, esta semana, ese recital de los Ecos del viento.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, septiembre 07, 2017

NOTICIA 1736ª DESDE EL BAR: LA EXPLOSIÓN DEL POLVORÍN DE ALCALÁ DE HENARES (1947), SEGUNDA EDICIÓN

Una de las citas marcadas en el calendario tras el verano comenzaba con el 70º aniversario de la explosión del polvorín de Alcalá de Henares ayer 6 de septiembre. Como se sabe hoy día, el polvorín explotó en 1947 de manera accidental a causa de conservar material bélico en mal estado desde el final de la guerra civil en 1939. Precisamente desde ese 1939 habían explotado en España varios polvorines por sus malas condiciones de conservación de explosivos y municiones ya deteriorados. Esas explosiones se vinieron produciendo hasta el año 1950. Unos días antes de la explosión del polvorín de Alcalá de Henares había ocurrido la explosión del polvorín de Cádiz, que llegó a provocar un temblor de tierra como un terremoto que se dejó sentir en Portugal. Aquel también fue accidental, como los demás, aunque el exilio trató de presentarlo en un primer momento como una explosión debida a la experimentación de nuevas bombas por parte de exiliados alemanes del partido nazi en España. Esto fue motivo por el cual en Alcalá esa relación llegó a hacerse en torno a la idea de que el de Alcalá explotó por la experimentación de nazis exiliados con nuevos motores de aviones que transportasen esas bombas. No era así, pronto el exilio y el mundo clandestino darían las noticias de la explosión accidental, ya que Franco utilizaría tal explosión, como las otras, para poder depurar y eliminar a sus oponentes de izquierdas, achacándoles tales explosiones a actos terroristas o guerrilleros de ellos. Sobre el trato de la prensa exiliada y clandestina yo mismo publiqué un artículo en 2014 en el encuentro de historiadores del Valle del Henares, que reproduje por esta bitácora en la Noticia 1577ª, la Noticia 1578ª y en la Noticia 1579ª. Tal artículo lo investigué y escribí en colaboración con Julián Vadillo precisamente por mi colaboración con este historiador y amigo, junto a Alejandro Remeseiro, a raiz de su propia investigación iniciada en 2006 sobre la explosión del polvorín de Alcalá de Henares y la represión posterior que hizo la dictadura contra gente de izquierdas de la ciudad, siendo todos inocentes. Aquella represión dio por resultado ochenta detenidos, un gran número de penas de cárcel, con torturas, como contaba Nacarino (uno de los inculpados), y ocho fusilados. La investigación de Vadillo y Remeseiro fue un encargo del Foro del Henares. Yo investigué a petición de Vadillo sobre la prensa clandestina y exiliada acerca de cómo informaron de la explosión y de los procesos y sentencias que ocuparon inusualmente en este tipo de hechos un gran número de meses, desde 1947 a 1948. De todo esto fui hablando varias veces en esta bitácora desde aquel 2006. Cuando investigué, cuando hubo un primer acto en 2007 en la sede del Partido Comunista de España, por el 60º aniversario, cuando murió Nacarino y Urbano Brihuega escribió sus memorias y las publicó, y en la presentación de la primera edición del libro de Vadillo y Remeseiro en 2009, editado por Foro del Henares, del que os di cuenta en la Noticia 620ª.

La edición de 2009 se agotó enseguida y no se volvió a reeditar. Vadillo siempre hablaba de que se debía hacer una segunda impresión, pero nunca se hacía porque le surgían otros proyectos, no había dinero o diversas otras causas. Se publicó las memorias de Nacarino, por Urbano Brihuega. Se mencionó en el libro La Bicicleta, del mismo autor, sobre la represión contra un miembro del PSOE en el ayuntamiento. Yo publiqué aquel artículo de 2014, ya citado. Fernando Hernández Sánchez, profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, tocó el tema en uno de sus libros donde investigó cómo los infiltrados hicieron caer rápidamente al PCE clandestino en Madrid en 1947, pues varios de los encausados en Alcalá eran precisamante componentes con cargos relevantes en ese partido y poco más. El año pasado, 2016, la librería y editorial Domiduca, de Alcalá de Henares, entre la Plaza de Palacio y la Plaza del Padre Lecanda, comenzó un nuevo proyecto editorial a modo de colección de libros de Historia de Alcalá de Henares y su tierra. Su primer libro de esta colección, A voz de comunidad.  La rebelión comunera en Alcalá de Henares, 1520-1521, por Ángel Carrasco, fue comentado también en esta bitácota en la Noticia 1651ª. Fue precisamente Marcos A. González y Asela Eme, de Domiduca, quienes ofrecieron a Vadillo volver a editar el libro en una segunda edición. El libro ha sido revisado y ampliado por sus autores. Se presentó ayer y ya está a la venta. La tarea de Domiduca y la tarea de Vadillo y Remeseiro se hace imprescindible. Es algo de gran valor para la Historia y la Cultura de esta ciudad, aunque mucha gente no lo aprecie como se debe. Es un valor en alza. Las cosas no se conocen si no es con este trabajo conjunto de autores y editores. Podéis escuchar en voz de Julián sobre el libro en la entrevista que le hicieron en la radio, en Onda Cero, pero también en Cadena SER.

El libro fue presentado en el salón de actos de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica en un acto de dos horas. Remeseiro no pudo venir, pero sí Julián Vadillo. Habló él, y también Javier Rodríguez, alcalde de Alcalá (por el PSOE), el también historiador Urbano Brihuega, ya mencionado, el profesor universitario Fernando Hernández, también ya citado, Santiago, secretario del PCE de Alcalá de Henares (ya que la mayoría de los represaliados por la explosión eran del PCE), y Manuel Ibáñez, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares (ARMHADH), que organizó el 70º aniversario de la explosión. Hubo un turno de preguntas en el cual una mujer mayor dio su testimonio como testiga directa que fue con 8 años de edad, mientras su padre se encontraba moribundo en la cama de su casa. Relató las explosiones, el temblor de tierra y de la casa y sus impresiones, que aún la emocionaban.

Previamente a ese acto, una hora antes de su comienzo, se descubrió una placa conmemorativa en el acceso desde el Cementerio Jardín en la pasarela que se levantó no hace muchos años sobre los pilares que quedaban del puente medieval del Zulema, el cual quedó destruido en 1947 por la gran explosión, que también cambió el curso del río, destruyó una fábrica de cerámica, destruyó una central eléctrica, cambió la forma del monte, etcétera. Hubo más de una veintena de muertos, la mayoria soldados que se encontraban manipulando pólvora en esos momentos, a los que hay que sumar los ocho fusilados de 1948 acusados de la explosión siendo inocentes, tal como los primeros documentos elaborados en los juicios franquistas declaraban al declarar que la explosión era accidental según las investigaciones de los peritos militares de la época. Sin embargo, la utilización política que realizó Franco ocultó esos datos para poder eliminar a aquellas personas de izquierdas que deseaba. Este puente, por cierto, tiene el otro hito histórico del siglo XIX de ser uno de los lugares donde Juan Martín "el Empecinado" emboscó y eliminó una columna de franceses durante la Guerra de Independencia de 1808-1814. Como sea, la placa reunió a las 18:00 horas a un nutrido grupo de personas junto a varias concejalas, al alcalde y al historiador Julián Vadillo, que dijeron unas palabras. Una mujer mayor familiar de uno de los represaliados no pudo evitar llorar cuando se leyó el nombre de todas las víctimas de la explosión y de la represión. El discurso que dio Julián Vadillo en la pasarela, río Henares debajo, se puede leer íntegro en Fraternidad Universal, recogido por Mauricio Basterra.

La explosión del polvorín, que dejó sin luz a la ciudad, salvo al Teatro Salón Cervantes, que tenía su propio grupo electrógeno, salió en las noticias del No-Do y en la prensa oficial del franquismo, no sólo en la prensa clandestina y exiliada. Mucha gente de Alcalá recuerda la explosión y el ambiente en la ciudad en aquellos días, recién acabada la feria de ese año. Gente que vino a vivir a la ciudad años después conocía la historia siempre por rumores. Rumores que no terminaban de ser en voz baja, confusos, equivocados en muchas ocasiones, e impregnados de la versión falsa de la dictadura acerca de que había sido producto de una acción violenta de la guerrilla del PCE o de militantes del PCE, cosa que por otra parte era físicamente imposible. La iniciativa del Foro del Henares en 2006 y el libro de 2009, reeditado ahora en 2017, junto a todos los actos habidos y la placa, han sacado a la luz la realidad de esos hechos y las injusticias cometidas posteriormente contra la gente de izquierdas a costa de una explosión accidental culpa de los propios militares del régimen. A pesar de ello muchos de los viejos rumores siguen activos. Por ello es importante la tarea de difusión de los trabajos de los historiadores y editores. Radio, prensa y nuevos medios de comunicación social son vitales para poner a la Historia en su lugar, dejando que esos rumores sean parte de otra Historia, la de la rumorología y las realidades falsas en los mitos de una sociedad, pero no en la Historia de los sucesos y los hechos reales de la ciudad. Bien es cierto que yo desde la adolescencia o la niñez había oído hablar también de la explosión a mi padre y a alguien más, y ya por entonces se hablaba de los restos materiales del polvorín, que nadie conocía en qué estado estarían ni cómo eran. Desde 2009 se ha recuperado la realidad de la explosión y se ha sacado a la luz la tragedia de aquellos inocentes devorados por la represión de Franco, y por ello mismo ahora suena también la voz del Grupo en Defensa del Patrimonio en Alcalá de Henares que está trabajando para que no se pierda lo que queda del polvorín, como elementos históricos de la ciudad. La cuestión es que una de las entradas donde ocurrió la explosión está en uno de los vasos del vertedero de basura que se está usando. Está a punto de cumplir con su vida útil como vertedero. Pertenece a la Mancomunidad de Municipios de Madrid Este, y no a Alcalá de Henares. El alcalde de Alcalá, que también preside esa Mancomunidad, se comprometió a recuperar ese espacio como zona verde en un plazo de dos a tres años con un proyecto medioambiental realizable a treinta años una vez se clausure el vertedero. Yo mismo lo oí, y lo recoge Alcalá Hoy.

lunes, septiembre 04, 2017

NOTICIA 1735ª DESDE EL BAR: LOS FUEGOS ARTIFICIALES ESTALLARON OCHO AÑOS DESPUÉS Y SETENTA AÑOS DE OTRAS EXPLOSIONES



Llevo desde 2010 en esta bitácora y fuera de ella señalando que era un error haber eliminado los fuegos artificiales de las fiestas y ferias de Alcalá de Henares y pidiendo su recuperación. Incluso dando datos de Historia sobre coheteros pirotécnicos famosos en el siglo XVII que salieron de Alcalá de Henares incluso para trabajar para los reyes. Alcalá de Henares tenía y tiene una asentada tradición de fuegos artificiales que fue interrumpida por el entonces alcalde del Partido Popular (PP) Bartolomé González, que los suprimió en las fiestas de 2010 alegando que eran tiempos de crisis económica y que había que ahorrar. Sin embargo, hubo gastos económicos en otros festejos que no reunían la simpatía de todos o de tantos ciudadanos como los cohetes, por ejemplo, la tauromaquia. Y no entro con esto en el debate de la tauromaquia, donde ya señalé en su día también que los propios miembros universitarios de los siglos XVII y XVIII rechazaron estas celebraciones en Alcalá, pese a tener acólitos en la ciudad. Como sea, se eliminaron los fuegos con esa excusa en las fiestas de finales de agosto de 2010, sin embargo, el mismo alcalde los programó para la cabalgata de Reyes Magos del 5 de enero de 2011, o sea: cuatro meses después, que era un evento que jamás antes había contado con fuegos artificiales en la ciudad. ¿En cuatro meses ya teníamos dinero? No, lo que ocurría es que en mayo había elecciones municipales. Fue una estrategia política, no económica. Aquel año el PP reiteró su gobierno local. Bartolomé González resistió el tirón del 2011, pero en 2012 dejó la alcaldía y le sucedió su segundo, Javier Bello, que mantuvo no programar fuegos artificiales, teóricamente por la misma razón, aunque programando otros actos culturales sin arraigo cultural y nunca antes celebrados en la ciudad, en nombre del turismo y con menosprecio de los gustos de los ciudadanos de esta ciudad. Sin embargo, en el Carnaval de 2014, en febrero, sí lanzaron fuegos artificiales durante el Entierro de la Sardina, otra fecha en la que jamás había ocurrido tal cosa en Alcalá. ¿Por qué? ¿Volvíamos a tener dinero, ahora sí? No. En mayo de ese año eran las elecciones para el Parlamento Europeo. Bello y su equipo aprendió bien de González y el suyo. En fin, no hubo más fuegos artificiales, pasaron las elecciones municipales y autonómicas de 2015, y también las generales de ese año, ya que se habían anticipado estas a finales de 2011. 

El nuevo equipo de gobierno del ayuntamiento fue, es, un tripartido entre Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Somos Alcalá (donde se encuentra entre otros Podemos), e Izquierda Unida (IU), ahora bien la concejala de IU fue expulsada de IU en 2016, asíque desde 2016 se da el raro caso de un tripartito que a mí a veces no me queda claro si sigue siendo PSOE-Somos Alcalá-IU, o bien PSOE-Somos Alcalá-concejala del grupo mixto, aunque bien puede que me haya perdido la explicación al respecto de cómo quedó la cosa. Este nuevo gobierno municipal mantuvo un particular forcejeo del sí, pero no, pero no, pero sí con la tauromaquia, y mantuvo el no celebrar lanzamientos de cohetes artificiales. En 2015 porque dijeron que el presupuesto de festejos ya estaba cerrado, aunque cambiaron la programación a fondo, y en 2016 porque decían igualmente que no había dinero. Que no hubiera dinero en 2016 no quitó que lanzaran fuegos artificiales, y muy espectaculares, con motivo del IV Centenario de la Muerte de Cervantes. La ocasión lo requería, no digo que no, es el personaje histórico sobre el que hacemos girar nuestro turismo y es un personaje de relevancia internacional. Ahora bien, ¿no hay dinero para los fuegos de ferias pero sí para los del IV Centenario? También es verdad que fue otro año electoral, pues se volvieron a convocar elecciones generales anticipadas. Bueno, tal vez faltaron muchas explicaciones económicas al respecto, quizá el presupuesto de esos fuegos salieron de alguna partida especial dedicada al centenario. Como sea, el 2 de mayo de este 2017 lanzaron fuegos artificiales en las fiestas de distrito del Distrito II, y ahora, por primera vez desde la última que los hubo en 2009, los han lanzado ayer, 3 de agosto, para cerrar las ferias y fiestas por San Bartolomé, que son las fiestas grandes de la ciudad. Parece ser que en 2017 hay dinero como para lanzar cohetes dos veces como mínimo. ¿Hay elecciones cercanas? No, no las hay. Según el periódico diario digital Alcalá Hoy, los quince minutos que duraron los fuegos artificiales, a los que acudieron miles de personas, fueron subvencionados económicamente, pero no cita quién o cuál era la persona jurídica, física o empresa, o ente privado o público, que realizó la subvención.

Según las cuentas presentadas por el gobierno local en la segunda mitad de este agosto pasado, publicadas en varios medios, como por ejemplo el periódico quincenal Quijotes o el semanal Puerta de Madrid, la deuda municipal se ha disminuido y, según ellos, los tiempos de pago a proveedores. La recaudación ha mejorado y la tesorería dispone de más dinero. La deuda financiera del ayuntamiento mengua, ahora bien, si en el peor año de la deuda, el 2012, debíamos 179.569.852 €, según el gráfico que publicaron, en 2016 seguíamos debiendo 145.165.220 €. Hay menos deuda, pero hay deuda, y muy grande, aunque sea menor que en 2012. En 2016 el pago de la deuda por habitante censado nos costaba a cada uno 741 €. Cuando publicaron los datos hicieron una previsión para 2017 según la evolución que se estaba teniendo a esa altura de agosto, ahora cada ciudadano deberíamos 689 € por cabeza. La deuda existe y es grande, menor que otros años, pero grande. Así que la excusa del endeudamiento del ayuntamiento para no lanzar fuegos artificiales en fiestas desde 2009 resulta falsa, tanto por las motivaciones políticas que hicieron que se lanzaran en otros eventos, como porque estando en deuda esos años se lanzaron aunque fuera en esos otros eventos. Por cierto, la deuda en 2010, primer año que no hubo fuegos artificiales en ferias, era de 88.332.000 € (redondeado, pues el periódico no trae la cifra exacta), mucho menor que las cifras antes mencionadas. De hecho la deuda en Alcalá aumentó en el primer año de la crisis, 2008, respecto al año anterior que la crisis dio un aviso de que iba a estallar, en 2007. En 2009 disminuyó la deuda y a partir de ahí aumentó en 2010 y en 2011, y se disparó incomprensiblemente de 92.899.000 € a los 179.569.852 € de 2012 ya citados. Desde 2012 la deuda va disminuyendo hasta la cifra ya dicha de 2016, y la que se prevé para este 2017, de 134.943.670 €. ¿Cómo pudo haber en 2012 semejante salto de la deuda? Tal vez se contaron partidas que antes no se contabilizaban en los presupuestos, pero también es verdad que en general a lo largo de los últimos años se ha gastado mucho dinero en muchos asuntos, la mayor parte de ellos enfocados al turismo (eventos sobre todo), mientras muchos barrios han visto como sus carreteras, aceras, iluminuación, parques, ajardinamientos, medios de transporte y otras infraestructuras se deterioraban o menguaban. Quizá hay que plantear de verdad en Alcalá un debate abierto sobre el turismo, cómo se gestiona y las cuentas claras de lo que cuesta las cosas que se hace por él y de lo que revierte, así como si el dinero que genera realmente ayuda a mejorar la vida de los habitantes de esta ciudad, que a fin de cuentas es para quien gestionan los ayuntamientos su gobierno, que son servicio al ciudadano en general y no al empresario en concreto.

Sin embargo yo siempre he defendido que una ciudad o pueblo debe defender su identidad y hacer las cosas pensando en sus ciudadanos, en sus habitantes, y que si las cosas se hacen bien, la gente estará satisfecha y probablemente atraerá a gente que quiera conocer ese modo de vida. Pero eso se está perdiendo, sólo hay que pensar cómo era la vida de la Calle Mayor hace unos años y cómo es el comercio y bares de ahora o los grupos de gente y sus actividades, eso sólo por poner un ejemplo. Pensemos en cómo eran nuestras fiestas y cómo son ahora, que incluso se han permitido el lujo de anunciarlas con pancartas publicitarias de una empresa que decía que te compraban o vendían tu casa. Ese detalle no me gustó. Es un mal ejemplo de gestión cultural, aunque probablemente le habrá reportado dinero a nuestra ciudad. Mientras a la Plaza de Cervantes no la llamen Plaza de Cervantes-Jazztel... ¿No hubo ya una Plaza Vodafone-Sol en Madrid? Pues eso. Hay cosas que en nombre de la Cultura o de la identidad no se deben tocar, ahora, que habrá quien piense que si es por dinero, que se toquen, que se toquen. No obstante tenemos una deuda, que no sabemos cómo aumentó tanto, enorme. Es un debate. Yo mi postura la tengo clara, hay cosas cuyo valor intrínseco es mayor y más potente que el dinero, aunque a corto plazo no lo parezca.
 
Los fuegos artificiales de ferias atraen gente, claro que sí, aunque reporten poco dinero respecto a otros actos. Ese reporte es relativo, el acto que más dinero dé al comercio de bares de la ciudad centro, le importará absolutamente nada a otro bar del distrito V, por ejemplo, que esté vacío, o a otro que simplemente no esté en el circuito habitual de esos eventos. Y si hablamos de una tienda de ferretería o de otra cosa, peor. Seamos sinceros, es un debate no abierto en la ciudad. Y sí, respecto a esos otros eventos, los fuegos artificiales, de reportar dinero, reportan dinero a tiendas de frutos secos y a alguna terraza de bar donde alguien espere, aunque en general la gente simplemente va, y espera en la calle. Pero también reporta a los medios de transporte. Aquí tenéis una foto de la parada de autobús interurbano de la avenida del Ejército tras terminar el lanzamiento de fuegos artificiales: repleta de gente y seguía llegando, más la que os aseguro que no se ve por los cipreses, pero que estaban allí, yo pasé por detrás de ellos para ir a mi casa. Esa parada es para autobuses que van a Torrejón de Ardoz, a San Fernando de Henares, a Coslada, a Vallecas, a Madrid, a todos los sitios intermedios de esos lugares. Y a esto sumemos los innumerables coches y los ríos de gente. ¡Ríos de gente! No, no se sostiene ninguna de las razones dadas por cualquiera de los ayuntamientos habidos desde ese 2009. El periódico cibernético Dream Alcalá! ha colgado el relato de los fuegos artificiales como noticia, con videos y fotos, a primera hora de la mañana asegura este medio que han habido ya ¡7.000 visualizaciones del video! y habrán aumentado a estas horas. ¿Hay o no hay interés? No es momento para los reproches, pero quizá sí para que alguien del ayuntamiento diga  a la hora de valorar las fiestas que en nombre de todos los ayuntamientos desde 2009 se han equivocado garrafalmente y han privado a la ciudad de uno de sus eventos más queridos y admirados durante muchos años.

Estaría por decir que los alcalaínos, sean simpatizantes de lo que sean, sólo estamos de acuerdo en dos cosas en general: que Alcalá necesita un autobús circular y que los fuegos artificiales es lo más admirado y esperado de las fiestas. Niños con 8 años de edad nunca conocieron estos fuegos. Niños de 10 u 11 años no los recordarían, tal vez tampoco con 12 años. Privan a una infancia, una generación entera de infantes, de un recuerdo familiar entrañable. Yo recuerdo a mis padres llevándome año tras año. Luego, cuando murió mi padre, un poquito antes, iba con mis amigos. A mi madre le gustaban, pero ya no se trasladaba a verlos, los primeros años le llevó mi hermano, pero luego le costaba moverse de casa, así que salía a la terraza a ver los que lanzaba algún ciudadano anónimo en Año Nuevo, sin permiso, cerca de casa. Ayer fui con una amiga cuya hermana era la dama de honor de la casa de Castilla y León. Primero la vimos a ella en la cabalgata de carrozas, impresionante el planeta Tierra y Marte y las naves de la NASA flotando en globo. Ya allí recordé cuando mis padres me llevaban. Algo de niño reviví. Fue bonito revivirlo. Luego en los fuegos recordé cuando iba con ellos, y algo de melancolía me invadió por unos tiempos que jamás volverán. Me entusiasmó volver a ver los fuegos artificiales de nuevo en estas fiestas. Eso sí. En mi casa pensé en que no se debieran haber quitado, la importancia de estos fuegos no es económica, va más allá de la cultural y tradicional, incluso, es humana, genera vínculos, recuerdos, emociones, y es un crimen destruir eso en nombre del dinero. El niño de hoy tendrá en el futuro el recuerdo de ayer, nada más, ninguno de todos nosotros tendrá nada más. Hay que vivir buenos momentos. No los eliminemos.

He podido salir poco estas fiestas, sólo dos noches, más estos fuegos artificiales, total sólo tres días de diez que fueron. Mis asuntos familiares me han dejado en casa. Y mis estudios de oposición, pues este sábado tendré el primer examen. Y... sinceramente, necesito trabajar para reiniciar o continuar con la vida... y no podré hacerlo mientras mi tío viva en casa, su dependencia necesita de unos horarios, medicinas, comidas, limpiezas, atenciones varias (aunque sólo sea evitar que se vaya por la puerta en un despiste suyo), etcétera, que impiden presentarse a una entrevista de trabajo donde para trabajar no existe el concepto "conciliación familiar" (si no la hay para la mujer, menos para un hombre, en esta sociedad machista). ¿Una residencia? Sí, no es desvincularse de él, en absoluto. Además, pienso que también es lo mejor para él, máxime cuando por fuerza no haya nadie en casa con él, y eso ocurrirá. Aquí prácticamente sólo ve la televisión. Ahora bien, ¿y los servicios sociales? Nula ayuda dan. Ni trabajo, ni casi vida propia. Hay agobio y angustia, mucha angustia, en mi vida, que ya es casi más de la casa que mía, aunque muy contadas personas me han notado ese agobio y esa angustia en su esencia. Sólo muy pocos lo han sabido ver al verme, algunas de esas amistades visitándome en casa. Ojalá vengan pronto las soluciones. 

No he podido hacer prácticamente nada de lo que normalmente hago. He perdido mucha vida social desde mayo, y mi ritmo de vida y mis iniciativas, y muchas de las cosas que me gustan y me dan la vida... Pero como dije la anterior vez, entiendo la situación, entiendo que esto es algo transitorio. No puedo escribir sobre estas fiestas, porque prácticamente no las he vivido. Sólo esa cabalgata de carrozas y esos fuegos artificiales, que me han entusiasmado, dado la niñez y la melancolía de los tiempos que no han de volver. Eso y los pocos amigos que pude ver los dos días que pude salir, aunque no fuese para hacer las cosas que normalmente hacemos estas fechas. He oído la crítica de algunas personas sobre que este año se celebraron las fiestas muy tarde. Realmente las fiestas no son "de San Bartolomé", son "por San Bartolomé". Estos nos da un problema lingüistico, pues esa expresión medieval podría indicar que las fiestas eran por el día de San Bartolomé, 23 de agosto, lo que sería lógico, ya que lo normal es que las fiestas sean por algún santo o santa que marcan un calendario agrícola o ganadero; o bien podría indicar que las fiestas se realizaban en las cercanías del día de San Bartolomé, que tendría su lógica al ser unas fiestas que desde el siglo XII-XIII se celebran con motivo de una feria de ganado, de ahí que duraran diez días. El ganado llegaría más o menos por esas épocas, pero no necesariamente para ese día concreto, o eso podría indicar, pudiera ser lo contrario. Como sea, este año empezaron el día 26 de agosto, tres días después de San Bartolomé, y eso hace que muchos digan que han empezado muy tarde. Si nos atenemos a la primera interpretación, sí. Si nos atenemos a la segunda interpretación, no. ¿Nuestras fiestas grandes son de origen religioso-agrícola-ganadera, o laicas-agrícolas-ganaderas? Ahí está el asunto. ¿Hay componente religioso en las fiestas? Sí, lo hay, como por ejemplo ofrendas a la Virgen. ¿Hay componente laico? Sí, fundamentalmente su esencia y su necesidad de existencia y ser. Como sea, Alcalá suele tender a ubicarla en la última semana de agosto, de ahí que este año hayan optado por el día 26 y se ubique el final el 3 de septiembre. La otra opción hubiera sido del 19 al 27 de agosto, pero entonces la polémica hubiera sido que mucha gente estaba aún de vacaciones en la playa, esa crítica ya existió hace años. Así que yo no opino, creo que está bien lo hecho, dado que el calendario este año ha sido como ha sido.

Volviendo a los fuegos artificiales, el ayuntamiento, en su afán proteccionista entre prevención de catástrofes y recomendaciones paternalistas, publicó un bando que puso en el mobiliario urbano cercano que me pareció exagerado. Hasta nueve puntos de advertencias donde poco más o menos vienen a decir que cuando suene el silbato salgamos de la trinchera con el casco puesto. Yo no sé si, leyendo sus advertencias, pensaban lanzar los fuegos artificiales al cielo, como todo el mundo, o contra los espectadores. Me parece hartamente exagerado lo que ponen, como si lo que fueran a crear fuese una catástrofe humana y no un espectáculo. Habrá quien diga que más vale prevenir que después llorar, pero me temo que estas cosas lo que más hacen es fomentar el miedo. Ahora bien, existen recomendaciones en ese bando que caen en el paternalismo que ningún gobierno debiera tener, salvo el autoritario que crea que el ciudadano debe ser dirigido y se le debe dictar lo que debe hacer. Una de las cosas que piden es no llevar a niños en carros de niños, y que ni siquiera se lleve a los niños si son pequeños. Y otro de los puntos te pide que no lleves perros, porque sufren mucho con el ruido. Eso es paternalismo y del impertinente. Si bien no es recomendable poner a un niño al lado de las explosiones o debajo de ellas, no hay ningún impedimento para que unos padres lleven a sus hijos e hijas a ver los fuegos a la distancia y con el medio que crean conveniente y prudencial. Y en cuanto a los perros, pues depende del perro. Yo en concreto estuve al lado de una pareja que tenían un perro que no se inmutó de los fuegos, aunque vi varios perros aterrorizados con las carrozas, que no con los cohetes. Así que esto es relativo. Depende del amo o ama cómo conozca las capacidades de su perro, como depende de padres y madres cómo conozcan a sus hijos e hijas. Si en ese bando cupiera realmente una preocupación por los animales, más que dictaminar sobre los perros y su sensibilidad auditiva, bien podrían haber buscado entonces un lugar donde no haya nidos de cigüeñas, aguilas primilla y otros animales que viven dentro y en las murallas medievales desde donde se lanzaron los cohetes. Por cierto, una amiga que no deseaba ver los fuegos porque necesitaba que su hija estuviera durmiendo desde las 22:00, ignoro porqué, tiene su casa en el bloque de enfrente de este espacio, como podrán comprender las preocupadas mentes del ayuntamiento por los niños en carritos, mi amiga no pudo hacer que su hija durmiera las horas que necesitaba dormir. En fin, que todo es relativo y, puestos a hacer bandos, es mejor tender a lo básico que al más mínimo detalle, y si hay preocupaciones por animales y niños, que se piense entonces en la conveniencia del lugar elegido, y si no, yo recomendaría o abstención de poner en un bando determinadas cosas, o bien ponerlas con un carácter fuera de bando, como opinión, aunque no creo que un ayuntamiento esté para escribir opiniones por las calles. 

 Por lo demás, el día 6 de esta semana se cumplen los setenta años de la explosión del polvorín de Alcalá de Henares. Por ello se inaugurará una placa conmemorativa y se presentará ese mismo día 6, en la sala de conferencias de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, la reedición del libro de Julián Vadillo y Alejandro Remeseiro, La explosión del polvorín de Alcalá de Henares (1947), gracias a la editorial y librería local Domiduca. La conferencia contará con Vadillo, pero también con Urbano Brihuega, que publicó la biografía de Nacarino, uno de los acusados en falso, y Fernando Hernández, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, más el alcalde de Alcalá, Javier Rodríguez (PSOE) y Manuel Ibáñez, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares (ARMHADH). Yo participé de una ayuda de esta investigación en su día, como conté en esta bitácora, que se publicó por primera vez en 2009 (Noticia 620ª). No soy autor, aunque más tarde escribí otro aporte más, el de la prensa clandestina y exiliada, en 2014, publicado en las actas del encuentro de historiadores del Valle del Henares de ese año. Ahora Vadillo y Remeseiro lo han revisado y ampliado. Y Domiduda ha hecho una nueva edición que estará disponible, por ejemplo, en su propia librería, a partir del día 7, el día siguiente. Yo trataré de ir a estos actos, aunque me veo muy mal de tiempo tanto por atender la casa, atender al tío, estudiar la oposición... y todo embadurnado de esa desesperación de notar que no hay soluciones y la vida se va. De momento sólo os comento que este acto será este miércoles 6 como pone en los carteles y se venderá en librerías a partir del 7, como pone en el otro cartel. Si os hablo del libro ya os lo pondré. Domiduca, por cierto, está entre la Plaza de Palacio y la Plaza del Padre Lecanda, donde San Felipe Neri.





Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, agosto 29, 2017

NOTICIA 1734ª DESDE EL BAR: A ONCE DÍAS DEL MARATÓN DE EXAMENES

No he dejado pasar una semana sin escribir por aquí porque sí. Estamos a once días del primer examen de las oposiciones de archivero a las que me apunté. El próximo sábado 9 de septiembre, no el de este fin de semana, sino al otro, será el primer examen para facultativo de archivos del Estado. Luego las fechas transcurrirán su curso para la convocatoria del segundo examen, si paso el primero. Claro que como también me apunté a las oposiciones a ayudante de archivos del Estado, ese será el sábado 7 de octubre, y correrán más fechas para más examenes si paso ese también. Pero por si fallaran esos examenes aún me apunté a facultativo de archivos de la Comunidad de Madrid y a ayudante de archivos de la Comunidad de Madrid. Así que está todo el otoño y el invierno plagado de futuras fechas, tal vez hasta la primavera. No retrasaré tanto escribir en esta bitácora, y en otros sitios, por esos exámenes, no os preocupéis. Pero estos días sí he estado más metido en ese estudio para el examen del día 9. No os he dejado en malas manos, os escribí y os dejé estos siete días de ausencia por la bitácora con un relato de ciencia ficción que escribí por la muerte de Brian Aldiss (Noticia 1733ª).

También es cierto que he andado haciendo otras cosas aparte de estudiar, he estado preparando eventos de septiembre, escribiendo, leyendo, atendiendo burocracias y asuntos de mi vida privada y familiar. Y es cierto que han empezado las ferias y fiestas de Alcalá el pasado día 26, que traté de disfrutar por la noche, pues atender a hacer la cena familiar impidió que este año pudiera ir al pregón. Tampoco el domingo pude ir al espectáculo de luces de la noche, ni el lunes por la mañana atender al clásico vermuth con algunos de los amigos más antiguos, igual que no pude ir el sábado anterior, cuando vino uno de esos amigos desde Francia. Sólo salí ese sábado por la noche, tras ocho días seguidos metido en casa. Comprendo que este año vivo unas circunstancias especiales y transitorias. Leo en el programa de ferias que también me he perdido el vermuth benéfico que se suele celebrar y del que suelo participar, ya sea vermuth, o compra de bocadillo, empanada, paella, migas o lo que cada año se les ocurra a los peñistas de ferias, aunque ya algún año no había podido ser mi asistencia. Pero es lo dicho, en todo caso, las circunstancias de este año son muy particulares y concretas. Las comprendo. Son transitorias. Como las fiestas no acabarán hasta el domingo 3, y por medio hay incluso el cumpleaños de uno de esos viejos amigos y, ¡oh, sí, al fin!, el regreso de los fuegos artificiales, ya habrá tiempo para participar de algo más que esa noche del sábado pasado. 

Por lo demás, volviendo al asunto de las oposiciones a archivero, escucho en noticias que Cataluña, Barcelona, guardará todos los objetos y documentos que la gente depositó en Las Ramblas en recuerdo de las víctimas del acto terrorista reciente (Noticia 1731ª), que cuenta con ciento treinta heridos y dieciséis muertos (sin contar los terroristas que mató la policía en su intento de captura, seis de estos en total). Guardará todo excepto las velas, cuya cera se fundirá para hacer nuevas. Ignoro si las flores secas también serán descartadas. Imagino que de velas y flores se quedará una muestra. Lo demás, los muñecos de peluche y otros objetos, las cartas, fotos y otros documentos, serán guardados entre un museo y un archivo. Las noticias no han especificado qué museo ni que archivo, aunque daban por hecho que ya estaba todo catalogado, descrito y digitalizado. Para alguien que se dedica y trabaja en archivos no nos puede hacer otra cosa que esbozar una sonrisa, y no por la idea, si no porque sabemos que es totalmente imposible que esté ya, hoy mismo que lo recogen, identificado, descrito y catalogado, así como signaturado, digitalizado y demás. Y si lo que se pretende es dar prioridad a estos documentos frente a otros, con el atasco de tareas y falta de personal que hay en todos los archivos de España, pues lo que tenemos es un problema grave de... oportunismo. Gobernar a base de titulares puede infundar muchas cosas a la ciudadanía, positivas o no, pero no es lo más útil ni lo más aprovechable al servicio del ciudadano. Si se ha decidido guardarlo en un archivo será porque deba tener algún valor documental testimonial. De hecho, en realidad más que decidirse desde la política que se guarde todo en bloque, debería haberse dicho: vamos a archivarlo y a museizarlo, y para ello lo pondremos en manos de las Juntas Calificadoras correspondientes para que hagan su trabajo, como profesionales que son, y decidan expurgar lo que se haya de expurgar y conservar lo que se haya de conservar, pues, archivos y bibliotecas necesitan prestar servicio de conservación de la memoria, pero no son almacenes infinitos donde todo quepa, el espacio de estos depósitos, que no almacenes, es finito.

Los archiveros, junto a los investigadores, ya tenemos sistemas, procesos y medios para poder saber conservar una serie documental que pueda transmitir su valor y su testimonio, y estos procesos no implican a menudo la conservación completa de la documentación, se suele expurgar. No es este sitio para explicar cómo se hace o qué se valora, aunque por ejemplo los duplicados y reiteraciones no es preciso de ser guardados. Como sea, profesionales de archivos hay... y políticos también. Archivar algo o museizarlo, por otro lado, cuesta dinero y requiere de un personal y un trabajo constante, no es un mero ejercicio de depositarlo y ya está. No es así, no es algo tan simple. Por ejemplo, su tratamiento archivístico, su custodia, su conservación y a través de ella el control de temperatura, humedad, luz, carpetillas y cajas apropiadas de PH neutro, su digitalización y el mantenimiento del papel y de lo digital, su restauración cuando lo requiera, su fotocopiado, si alguien lo solicita, su puesta a disposición del investigador y del ciudadano, su publicidad y su exposición si procede, etcétera, todo esto requiere de trabajo, empleados, espacio, maquinaria y dinero. Un folio con un corazón donde dentro se lea "No tinc por" ("No tengo miedo") es un testimonio documental, ochocientos treinta y siete folios iguales, por poner un ejemplo, lo siguen siendo, pero quizá no es tan necesario conservarlos todos. Existen los muestreos. Cosa diferente es dejar lo imprescindible en el archivo, por necesario, y el resto en un arca para un museo. Así por ejemplo, un peluche puede ser metido en un archivo como testimonio, pero no es el lugar más adecuado, pues un peluche es un "documento" no muy apropiado para el archivo, quizá mejor en un museo. Aunque ante la obligación de los archivos de hacer exposiciones cada cierto tiempo para difundir y publicitar al ciudadano sus fondos, un peluche quizá es más llamativo que un folio con un texto manuscrito, por muy interesante que sea lo que el texto ponga. Como ejemplar para exponer viene bien el peluche, como documento de consulta quizá mejor el texto manuscrito. Como sea, para poder estudiar en el futuro el atentado de Barcelona, estos documentos serían inseparables en su consulta de todo lo conservado sobre Madrid 2004, así como otros documentos que ahora mismo son reservados o están en proceso administrativo, por razones obvias, me refiero a documentos de la policía, de los mossos, del gobierno, de los servicios secretos, de los juzgados, de Cataluña, etcétera. Lo que se va a guardar es sólo lo documental referente a la reacción de los ciudadanos que se manifestaron en Barcelona contra el atentado, pero para estudiar este atentado, ese fondo de archivo debiera ser relacionado con los fondos y series respectivas que se hayan generado desde 2004 (o antes) como aquellas que, generándose ahora, sean puestas en el futuro a libre consulta del ciudadano. Para eso queda mucho, pero con esto señalo que el tan urgente anuncio en los noticiarios sobre la disposición de estos documentos en un archivo responde más a una necesidad de comunicado político que se pueda rentabilizar, que de decisión que se pudiera anunciar más adelante una vez que los profesionales hayan comenzado a estudiar los documentos y decidir sobre ellos. No parece que la decisión tuviera que contar con los archiveros, tal como se ha presentado en las noticias, parece que sólo incumbía a los políticos. 

La transparencia en los archivos no es una cosa que haya nacido ayer a las 12:00 horas. En 1776 Suecia fue el primer país en legislar a favor de que sus ciudadanos tuvieran acceso libre a los archivos, exceptuando los documentos que comprometieran la seguridad nacional o la intimidad de las personas. Como veis, Suecia en 1776 tenía unas ideas muy avanzadas y democratizadoras en el final de la Edad Moderna, un poco antes de que se generalizaran las democracias tal como las entendemos hoy día. El resto de los países escandinavos le siguieron pocos años después. Francia introdujo de lleno el asunto durante la revolución de 1789-1799. Los archivos se volvieron públicos porque eran una condición necesaria para la democracia y el buen gobierno, aunque Francia sólo dejaba consultar los documentos que habían dejado de tener interés para el Estado, los considerados históricos o papeles viejos. Francia volvería sobre la apertura total de los archivos y su conservación con los hermanos Reclus durante la Comuna de París de 1871, fracasada. En Estados Unidos de América este asunto variaba de Estado en Estado. Cada uno tenía sus legislaciones y podían denegar o no el acceso a los documentos a los ciudadanos, incluso a los documentos que atañían al ciudadano. A lo largo del siglo XIX los diversos países de Occidente tuvieron idas y venidas con el acceso público o la restricción a los ciudadanos para las consultas de archivo. En general tuvo más aceptación la creación de bibliotecas y hemerotecas públicas como parte del saneamiento y la democratización de las diversas sociedades. Lo cierto es que los movimientos revolucionarios y contrarrevolucionarios en plena actividad violenta, caliente, así como el final de los gobiernos autoritarios, tendían más a la destrucción de documentación que a su conservación, aunque en frío en todos estos movimientos políticos siempre surgía la necesidad de documentar y de conservar. Estados Unidos no asentaría una ley federal para que cualquier ciudadano de cualquiera de los Estados de Estados Unidos pudiera acceder libremente a sus documentos sin restricciones legales, salvo las lógicas de seguridad e intimidad, hasta 1966. En Francia no llegó una ley moderna de archivos estable hasta 1978, reforzada por otra ley de 1979. De esas décadas van sumándose otras leyes como las británicas y demás. En este sentido, en los años 1990 se ampliaron y mejoraron las leyes de archivos de Alemania una vez reunificada. ¿Y en España?

En España se habían elaborado normativas de archivo desde la Edad Media, y son famosas las normas de Felipe II para Simancas en el siglo XVI, en 1588, pero eran normas para el uso del gobierno y la administración de esos archivos. Carlos III creó leyes para el nuevo Archivo de Indias, en Sevilla, en la segunda mitad del siglo XVIII, en 1785, ahí hubo un antecedente importante de archivo abierto a consulta pública, aunque aún muy restringida, no se puede tener en cuenta en un sentido actual de libre acceso, aunque en la época fue pionero y relevante. La ley de archivos y derechos de los ciudadanos para consultarlos no vino a España de un modo más democrático hasta 1901, con Alfonso XIII de rey, algo tardío respecto a otros países europeos. Esa ley de 1901 ha estado vigente hasta... 2011, a pesar de todos los cambios políticos, sociales y tecnológicos habidos. En 1933 la Segunda República hizo una Ley de Patrimonio Artístico Nacional que incluía los documentos en los archivos. Estuvo en vigor hasta 1985, pero casi no se pudo aplicar tal como se concibió tanto por la guerra civil, como por las cortapisas de la dictadura, como por las necesidades de la Transición. En 1947 la dictadura de Franco legisló sobre el patrimonio documental español, haciendo de él algo sumamente oscuro y poco transparente, a la vez que intentando evitar su destrucción, una destrucción que había sido desmedida durante la guerra y en los tiempos posteriores a la misma. En 1968 blindaba aún más la consulta en los archivos con una Ley de Secretos Oficiales que sigue vigente, aunque al va y ven de otras leyes que la afectan, según los tiempos. En 1972 Franco volvió a legislar en torno a la idea de la protección documental. Con la Transición política en marcha, en 1978 se modificó la ley de secretos de 1968. No obstante, para finales de ese 1978 la Constitución Española abordaba el tema de los documentos y los archivos en los artículos 46 y 149. Claramente se hablaba de propiedad de todos los españoles y por ello del derecho a la información y al libre acceso. Ahora bien, para ese libre acceso se debía crear leyes y normas al respecto. De momento, desde los años 1940 y 1950 existían una serie de leyes y normas internacionales desde la ONU y desde las Comunidades Europeas (futura Unión Europea) que hablaban de democratización y transparencia. España se iría sumando a esto a lo largo de los años 1980, como país socio que es. Eso no evitó que el presidente Calvo Sotelo (UCD) en 1982 todavía legislara en torno a restricciones a favor del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen... la dictadura estaba muy cerca y muchos actores del franquismo estaban en activo en el Parlamento y otros lugares. Ya con el PSOE gobernando se hizo al fin la ley más potente que había para los archivos. No eliminaba la de 1901, pero la completaba y actualizaba, era la ley 16/1985, de 1985. Donde se trataba de los documentos y los archivos como parte del Patrimonio Histórico Español. Se fijaba las edades del documento, sus plazos de transferencias, sus titularidades, etcétera. En 1992 España volvería a ser pionera en un proyecto de hacer públicos sus archivos, de nuevo con el Archivo de Indias. Con motivo del quinto centenario del descubrimiento de América se comenzó a digitalizar y poner en Internet nuestra documentación sobre la América Española. Enseguida los archivos de Hispanoamérica colaboraron con el proyecto. Fue un modelo mundial de hacer las cosas. Fue el antecedente de los actuales portales de consulta documental en archivos del Estado de varios países, en el caso de España, de PARES. En lo sucesivo hubo diversas leyes administrativas que afectaron a la vida de los documentos y su custodia en archivo y servicio al ciudadano, la más destacada la de 1999, con el PP, sobre la Protección de Datos de Carácter Personal, que parece que es un tema que los gobiernos conservadores siempre andan preocupados en preservar. 

Sería con el PSOE de nuevo en el gobierno, con Zapatero, que se crearían las leyes de más calado desde 1985. En 2006 eliminó la necesidad de un carnet de investigador o de una carta de recomendación para acceder a un archivo, basta con el documento nacional de identidad, facilitando así el acceso a cualquier ciudadano, previa consulta de cuál será su consulta para elaborar datos estadísticos de cara a la mejora de los servicios. En 2007 se legisló el derecho al acceso electrónico a los documentos. Ese mismo año la Ley de Memoria Histórica reforzaba la idea del acceso libre a la investigación. En 2011, en sus últimas semanas de gobierno, creó la ley del Sistema Español de Archivos y la Regulación del Sistema Español de Archivos, que daba por finalizada la vigencia de la ley de 1901 al poner al día, en el siglo XXI, nuestro sistema de archivos, su consulta, su carácter democrático y abierto, su modernización y demás. Lamentablemente, de nuevo con el PP en el gobierno, Rajoy legisló a finales de 2013 acerca de la transparencia, la función pública y el buen gobierno aumentando los supuestos prácticos para restringir el acceso a determinadas documentaciones, por considerar que son Secreto de Estado o perjudican a terceros. La ley de 2011 sigue siendo la ley fuerte, junto a la de 1985 para los archivos, no cabe duda de que la ley de 2013, vigente, tiene muchas probabilidades de ser reformada de nuevo en cuanto cambie la tendencia política del gobierno. Es una lástima que para estos asuntos haya problemas parecidos a los que se enfrentan las leyes de educación habidas en este país. Ahora bien, la ley de 1901 funcionó muchas décadas, la de 1933, aunque socavada, resistió, la de 1985 está fuerte y vigente y la de 2011 tiene fuerza suficiente como para ser base y soporte de la democratización de nuestros archivos, sean las que sean las leyes que se elaboren alrededor de ellas. La Constitución de 1978 avalan tanto la ley de 1985 como la de 2011 en su espíritu, sin embargo, toda ley que se haga para restringir el acceso a los documentos podría chocar con los derechos constitucionales, aunque eso aún no haya ocurrido. O en otras palabras, con la viga de 1978 es un terreno más solido lo elaborado en 1985, 1992, 2006, 2007 y 2011, si se me apura incluso lo de 1999, que lo elaborado en 2013.


Supongo que por hoy vale. Me he aventurado a escribir por escribir, como quien habla cuando lleva mucho tiempo callado y necesita hablar. Saludos y que la cerveza os acompañe.