sábado, diciembre 16, 2017

NOTICIA 1756ª DESDE EL BAR: EQUATORIA


Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero han vuelto a recibir el encargo de continuar adelante con el personaje de Hugo Pratt, Corto Maltés. La primera vez que lo hicieron fue el año pasado en Bajo el sol de medianoche (2016), que comenté ampliamente en la Noticia 1599ª por ser aquel un regreso muy esperado y delicado, ya que Pratt llevaba varios años muertos sin saberse muy exactamente si era lícito continuar con su personaje más famoso sin él. Ya por entonces analicé y valoré lo que había supuesto tal regreso y cómo se había producido. Ahora el regreso, a partir del comienzo del otoño de este 2017, pero anunciado largamente desde aquel 2016, es bajo uno de esos capítulos africanos de Corto Maltés. La obra se llama Equatoria, y llegó antes a Francia que a España, aunque en España el diario El País tuvo la exclusiva de publicar una pequeña historia del personaje pintado por Díaz Canales y Pellejero a acuarela, la cual era inédita y fuera de colección. Era muy metafórica y técnicamente resultaba incluso una especie de recurso con mensaje poético. Aquella historia de unas cuatro páginas estaba ambientada en las selvas americanas, se llamaba Cuento chino y fue publicada el 11 de agosto de este año. Se puede ver y leer por aquí.


Cuento chino tenía reminiscencias y guiños a uno de los capítulos caribeños de Corto pintado y guionizado por Pratt. En buena parte, el exceso de guiños a lo ya creado por Pratt era una carga pesada para Bajo el sol de medianoche, como analicé en aquella Noticia 1599ª. En Equatoria algún guiño hay, aunque esta vez se agradece mucho que sean considerablemente menos. Díaz Canales y Pellejero siguen fieles a las lineas y formas que estableció Pratt, si bien no optan por la precisión paisajística y todo lo abandonan a los trazos que invitan a la mente a completar las formas, recurso que no era de Pratt, todo lo contrario. Sin embargo, sí que optan por la claridad de trazos y por las figuras que se crean a través de los juegos de luces y sombras que, en la versión de blanco y negro especialmente, cobran un preciosismo artístico complejo y valioso. 

Díaz Canales y Pellejero han disminuido considerablemente los guiños a viñetas y diálogos ya creados por Pratt, pero no han podido evitar crear un guiño que está inserto de manera vital en la trama que nos presentan: la aparición del teniente Tenton y muchos de los africanos y sus tribus que pueblan Ana de la jungla, la obra de Pratt situada en África justo en el comienzo de la Primera Guerra Mundial y cuya conexión con Corto Maltés hasta la fecha era la de un personaje análogo a él navegando comercialmente por el río y que el propio Tenton aparecerá como militar de nuevo en la Segunda Guerra Mundial en Los escorpiones del desierto asegurando que la última vez que vio a Corto Maltés fue en la Guerra Civil Española. Hugo Pratt había dejado una puerta abierta e inexplicada a una amistad previa entre Corto Maltés y Tenton que no estaba ubicada ni comentada. Tal como dijeron en entrevista Díaz Canales y Pellejero en 2016, la intención de ellos al entrar en la cronología de Corto Maltés no es crear situaciones temporalmente imposibles, ya que Pratt cuidó mucho este aspecto, sino rellenar los huecos biográficos que aún no estaban cubiertos por historias y si era posible dar respuestas a algunas cuestiones, dejando algunos de los misterios de Corto sin resolver. Pues bien, parece que con Equatoria han querido dar respuesta a cómo se conocieron Corto Maltés y Tenton, con lo que el cómic tiene una parte central donde de repente se mezcla la esencia de las aventuras de Corto Maltés en África en Las etiópicas con la esencia de Ana de la jungla y sus tribus aún salvajes conscientes de lo que supone el hombre blanco en sus tierras. Un encuentro jugoso del que yo hubiera esperado un poquito más, pero no obstante interesante como para ser un punto a favor de este nuevo álbum. Quizá más destinado a los seguidores más conocedores del mundo Pratt, que para los lectores ávidos simplemente de aventuras.


Los personajes históricos aparecen de nuevo. Esta vez hay un predominio de personajes femeninos, como la periodista Ida Treat o la hija mestiza de Emín Pachá, Ferida Schnitzer, junto a varones como Tippo Tip, un político noble del Imperio Turco Otomano, un muy joven Winston Churchill, o el escritor Cavafis, entre otros. Todos ellos bajo el halo de un personaje femenino que, como se dice en la Introducción del álbum, es una alegoría de África, su sufrimiento y su libertad, Afra. Lo cierto es que Hugo Pratt tiene en toda su obra una gran cantidad de personajes femeninos con todo tipo de comportamientos. No se puede acusar a la obra de Pratt de machista, ni a Corto Maltés de restarles protagonismo, máxime cuando el personaje está rodeado de una gran cantidad de ellas que, además, marcan su vida y sus decisiones. Sin embargo, Díaz Canales y Pellejero han querido crear el álbum más feminista de todos los álbumes de Corto Maltés, lo que es desentonar un poco con el resto si tenemos en cuenta que el resto de álbumes, precisamente, jamás pecaron precisamente de quitarles protagonismo ni importancia. Quizá atiende más a los tiempos actuales que a la línea creativa, o quizá se quiere sintonizar con una nueva oleada de público femenino, o quizá se ha querido extender a la obra una cierta militancia de concienciación contra el machismo, que como hemos dicho jamás rampó en Corto Maltés. Ni idea. Hay pequeñas escenas un tanto imposibles con la trayectoria anterior del personaje, y bastante imposibles con lo que es el comienzo del siglo XX sociológicamente, pero son muy comunes de introducir en las obras actuales de este siglo XXI como algo verosímil, que no verdadero. En todo caso, no le queda mal, y en cierto modo ahonda en uno de los aspectos de la personalidad libertaria e igualitaria de Corto Maltés.

La historia también toca lo onírico que ya vimos en , esta vez con la isla de Malta y algún otro momento. Esto es algo que se adelanta en la evolución psicológica de Corto, la cual también estaba muy calculada y estudiada por Pratt y que aquí ha sido ligeramente esquivada. Como sea, una de las cosas que más me agradaron de este álbum es la profusión de viñetas alargadas con vistas panorámicas de la acción inserta en un paisaje que, además, divide la escena como narrándonos visualmente el ambiente en el que se produce lo que se nos narra mediante los diálogos escritos. Me parece un acierto total, siempre y cuando sea algo que caracteriza al álbum, pues hasta Pratt practicaba en su estilo determinadas peculiaridades para álbumes concretos, como parte del mensaje total del lenguaje del cómic al servicio de cada historia concreta. Otro acierto es la aparición de piratas durante el viaje marítimo.

La historia se basa en torno a la leyenda medieval del preste Juan, el cual fundó un reino cristiano en algún lugar indeterminado entre África e India, aunque en los siglos XVI y XVII se especuló con que hubiera sido en América o incluso en Oceanía. En su reino había todo tipo de seres maravillosos, tales como unicornios y amazonas, pueblos vírgenes e inocentes salidos del Edén y un gran y maravilloso tesoro en el que había un espejo con el que se podía ver cualquier lugar del mundo. La búsqueda de ese reino perdido se realizó desde la Edad Media por muchos aventureros, especialmente en la Edad Moderna en América. En este caso es Corto Maltés el que sigue la pista del espejo del preste Juan a partir de un posible testimonio conservado en Venecia. Este testimonio debería llevarle a Malta, pero los acontecimientos hacen que su búsqueda le lleve a África. Quizá esto hubiera podido explicar porqué estaba allí en las aventuras de Las etiópicas, las cuales empezaban con él viajando a lomos de camello o dromedario por el desierto del Sahara, pero lo cierto es que esta aventura se cierra con su intento fallido de regresar a Malta. Equatoria fue un territorio del Imperio Turco Otomano entre 1870 y 1922, ubicado en África y dependiente administrativamente de Egipto, que era un protectorado del Imperio Británico. En esta época de la aventura que se nos narra está en marcha la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Ahí se mueve la historia, dentro del África negra y un lago Victoria que nos recordará lejanamente a La Reina de África (John Huston, 1951), pero sobre todo al viaje de Livingstone, gracias a Ferida Schnitzer, ya que ella buscó a su padre por África, uno de los últimos gobernadores turcos de Equatoria. 

Es una buena novela gráfica, aunque quizá hay demasiada prisa para mover a los personajes de un lado a otro, lo que nos deja lagunas grandes. Todo es demasiado rápido en ese sentido. Se agradece cuando se detienen en detallar un acontecimiento varias páginas. Ahí es donde está la esencia de Corto, en ese recreamiento. 

Disfrutadla si la leéis. Yo ya la tengo completando la historia de Corto en mi estantería. Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, diciembre 11, 2017

NOTICIA 1755ª DESDE EL BAR: EL ÚLTIMO JEDI

Este próximo jueves 14 de diciembre estrenarán en el cine Star Wars, el último jedi. Con lo que a mí me gusta esta saga, como ya os conté cuando estrenaron la anterior de esta última trilogía (Noticia 1547ª), no puedo estar menos que impaciente por verla. Aunque si os digo la verdad, Rogue One, el spin off del año pasado, me parece de lo mejorcito de toda la saga respecto a lo que las películas modernas concierne. Todo sea ver qué pasará en la octava entrega, que nos dejará a un capítulo del final de todo esto, aunque aún quede un par más de spin off y otra trilogía que estará ambientada en ese mundillo que han creado, y es que Walt Disney quizá quiere estirar demasiado la producción de su gallina de los huevos de oro, como la de aquella película infantil que rodaron en los años 1960. Como sea, soy seguidor desde niño, me apasiona, y no hace mucho os la analicé incluso desde un punto de vista donde el argumento se entiende a través de una lógica de guerra con gran importancia de los archivos, los archiveros y los documentos (Noticia 1730ª). 

Mark Hamill vuelve a ser Luke Skywalker y no quiero hablar ni pensar en algunos de esos comentarios que se han filtrado por las redes sociales con hipótesis del argumento y hasta del final de la película. Quiero que todo me sea una sorpresa.

Entre tanto he podido disfrutar en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, de Alcalá de Henares, una exposición totalmente gratuitas con piezas del mundo Star Wars coleccionadas por el mayor coleccionista de estos objetos en España. Tal exposición estará disponible de ver hasta el día de Reyes, creo, el 5 de enero de 2018. Allí se pueden ver trajes, muñecos a diversas escalas, muñecos antiguos de 1977 y los años 1980 comparados con los actuales de los años 1990 a los años 2010, naves espaciales, escenarios, armas, espadas láser, eletrodomésticos, zapatillas, juegos, cuadros y un largo etcétera de objetos donde, aparte de apasionarte con este mundillo de la ciencia ficción, se puede comprender también lo que es la evolución de la industria de juguetes y la cultura de masas y el entretenimiento entre el último cuarto del siglo XX y el primero del siglo XXI. Con ojos de niño yo volví a ilusiones de otras épocas al ver, incluso, los muñecos en su embalaje original de 1984, me trajeron recuerdos de Navidades pasadas. Con ojos actuales, me ilusioné como un niño igualmente, me estimulé y también tuve espacio para hacer esa comparativa más allá del mundo Star Wars que nos habla de los diferentes modos y las evoluciones industriales del entretenimiento infantil al objeto de culto actual sin dejar de lado a ese mundo de la infancia. Y en ese recorrido se pueden analizar incluso los materiales de fabricación, la clase de objetos, las formas, las articulaciones, la precisión... e incluso compararlos con juguetes de las primeras décadas del siglo XX que se exponen en otra sala aparte, objeto de otra exposición temporal que se exhibe estos días en el mismo espacio cultural.

Star Wars quizá sea la epopeya más épica y duradera que deje la segunda mitad del siglo XX, o quizá el mismo siglo XX en sí, de entre sus ficciones. La verdad es que contiene una serie de aciertos que para los que los conocimos justo al principio, cuando sólo existían los capítulos IV, V y VI, nos parecían mucho más aciertos por su imprecisión, por su falta de respuesta, por sus misterios y sus extraños giros. Luego, en los años 1990 y primeros 2000, los capítulos I, II y III quisieron aportar una gran cantidad de respuestas y explicaciones que nadie les pidió, y en buena parte perdió la gracia, perdió algo del encanto en favor de una suerte de espectáculo que entre los años 1970 y 1980 no se ofrecía de esa forma tan descarada en busca del público fácil. Giros atrevidos como los de El Imperio contraataca hubieran sido imposibles en aquellas nuevas entregas. Ahora los capítulos VII y VIII, presumiblemente también el futuro IX, nos renuevan junto a los spin off la efervescencia de las películas originales, haciendo que las películas se hagan adultas junto a sus seguidores más fieles que aquí seguimos. Curioso que se deban hacer adultas tras haber unido su suerte a una productora de metrajes infantiles y juveniles, pero es que Walt Disney no sólo se haa hecho con Lucas Film, en general se están haciendo con todo el mercado Hollywoodiense, su hambre no deja títere con cabeza, recordemos Pixar, Marvel Movies y sus actuales tentativas de intentar hacerse con la mayor parte de las acciones de Twentieth Century Fox. Da igual, ver batallas galácticas como las de Rogue One, incluyendo su sentido de tragedia griega, o ver como un soldado imperial también sangra como se sangra en toda guerra, tal como vimos en el capítulo VII, humaniza esto a ritmos adultos y de espectáculo circense, como los saltos de Han Solo y Chewacca, a sus edades, por el Halcón Milenario.

Hay un amigo que me ha dicho que él ha montado exposiciones de Star Wars en otras ciudades (trabaja montando exposiciones en museos) mucho más espectaculares. No lo niego. Tal vez. Pero, ¿qué queréis que os diga? A mí pasear por esa entrada escoltado por personajes de la saga me hizo vibrar el corazón. Recuperar mi infancia viendo el paisaje del campamento ewok en muñecos me recordó cuando este estuvo montado en la juguetería de la ferretería desaparecida de la Calle Mayor. Hay algo ahí de mí, hay una fuerza de juventud. Yo la vería y llevaría a verla a mis hijos, que no tengo, o a mis sobrinos, que no tengo. Así que sólo me queda deciros una cosa: carpe diem, aprovechad el momento. Y quien quiera entenderlo, que entienda, porque lo cierto es que el lado oscuro siempre está ahí, y tal como dijeron en el capítulo VII como preludio a lo que será el VIII que veremos a partir del próximo jueves: todos los seres guardan un lado oscuro en sí, hasta Luke. Alimentad el lado brillante de la fuerza.

Saludos y que la cerveza os acompañe.




domingo, diciembre 03, 2017

NOTICIA 1754ª DESDE EL BAR: EN LA MADURACIÓN DEL CAOS

El pasado jueves tuve el gustazo y el placer de recibir de manos del autor el primer libro de Samuel Santos, En la maduración del caos. Uno de los poetas más jóvenes de Alcalá de Henares que contiene en sí una pasión y un amor por la poesía inusual para una persona de su edad. Un amor auténtico por la poesía que hace de sus poemas toda una promesa de futuro, siendo ya en sí una promesa en el presente. Samuel, a quien tuve la suerte de conocer el año pasado en los recitales de El Laboratorio, no ha parado de componer y de recital, llevando su voz más allá de Alcalá de Henares. Ha participado de multitud de recitales en Madrid capital, donde además pertenece a un colectivo cultural que algo mueve desde la cultura popular a ser escuchados en cualquier ámbito. Samuel, comprometido además con determinadas luchas sociales como son la defensa de los derechos de los animales o el fin de la violencia de género, presentó este libro por primera vez en Madrid dentro de unas jornadas informativas de un movimiento animalista. Van dos presentaciones en la capital y pronto, voz promesa de él, lo presentará en su propia Alcalá de Henares. Quiere que le acompañe en el acto, y trataré de que pueda ser posible por el mucho afecto que le tengo y porque su poesía y su forma de vivirla me llenan de admiración. No obstante, en este libro, su primer libro, Samuel me pidió que le escribiera una introducción, no pude menos que decir un sí, un sí incondicional. También su portada es una colaboración de Andrea Angelina, que se la dibujó expresamente para él

Hay, en principio, cien ejemplares impresos, de los cuales ya se han repartido algunos y otros tantos comienzan a venderse. Ojalá haya reediciones y más libros de Samuel, buena señal del buen rumbo. Publicar un libro en nuestros días, en esta España nuestra, es algo complicado. No me refiero a que lo sea en cuanto a la facilidad o no de que alguna editorial se interese por algo de tu obra. Hoy día hay numerosas editoriales pequeñas que con poco es fácil y accesible publicar con ellos, ya que están interesadas más que en la obra en la cantidad de personas que puede mover un autor o autora desconocido. Cuantas más personas, más ventas, y estas editoriales no aspiran a ser grandes editoriales, sino a ir viviendo, que no es poco y no lo veo mal, pero sí me pone en guardia cuando el ojo se pone en la cantidad de personas que mueve el autor y no en la calidad de su obra, ya que en ese presupuesto se van las promociones y desaparecen, lo que me parece un error garrafal y una falta de respeto al libro y al autor. Publicar con una gran editorial sí es más complicado. Quieren nombres conocidos o premios asegurados, como ya analicé y os expliqué en la Noticia 1699ª. Es el problema, en ambos casos, de cuando los editores tienen más amor al negocio que al libro, perdiendo un necesario equilibrio entre ambas cosas. Pocas son las editoriales que mantienen ese equilibrio y aman al libro y cuidan al autor, apostando realmente por ellos con todas las implicaciones, me atrevería a meter la mano en el fuego por Domiduca, Voläpuk y el Garage, por poner un ejemplo. 

Publicar libros hoy día es complicado, más si los libros son de poesía. España es uno de los países que más libros edita al año, pero también es uno de los países occidentales donde sus ciudadanos optan por no leer. Curioso, pero cierto. Publicar un libro de poesía es un acto de locura maravillosa, pero en el mundo donde se vive de comer y no sólo de las palabras, publicar un libro de poesía supone alcanzar una cima montañosa que era y es casi impenetrable, inescalabre, y lograda la meta, la tirada es corta, si hay reedición es extraño pero maravilloso. Lo malo de esto es que la ausencia de un público mayoritario de lectores-compradores de libros de poesía, hace que los editores de poesía apuesten sólo a caballo ganador de entre los autores que saben que no van a vender mucho o tanto como los prosistas, o sea: apuestan por los poetas que creen que tendrán gran tirada de ventas dentro de las pocas ventas. Eso reduce mucho las opciones y el mercado. Si le unimos a que el autor gana de cada venta entre un 8% y un 10% del precio del libro una vez restado el impuesto del IVA (4% del total), y que además hay algunos editores que les da por mutilar las obras de los autores convencidos de llevar más razón que el autor sobre la propia obra que escribió el autor, pues resulta que hay numerosas personas que escriben poesía que optan por la autoedición, financiarse a sí mismo. Yo mismo no descarto esta opción algún día para alguno de mis libros de poesía, que es de lo que más producción tengo y de donde más negativas he recibido en las editoriales, a pesar de que mis recitales se llenan de gente. Para mí, en este sentido, me parecen ejemplares los casos alcalaínos de Enrique Sabaté en alguna de sus publicaciones, otras se las editaron por editorial, y Antonio eMe. Para mí, en este aspecto, son un a referencia. No sólo por el aspecto económico, a fin de cuentas los que escribimos también tenemos facturas, sino porque es un acto de generosidad para con el público lector poder compartir tu obra y tal como tú la concibes en libro. Sin interferencia ni mutilación. Además, hoy día, gracias a las nuevas tecnologías, se pueden abaratar costes, por tanto precio de venta, y se puede colocar el libro en cualquier lugar del mundo gracias a su venta directa por Internet. Obviamente, en estos casos, son las librerías más cercanas al autor las que lo tienen más fácil para vender la obra, pero eso, que alguno pensara que limita, en realidad ya ocurre de hecho con los libros de las editoriales pequeñas, en ese aspecto no cambia mucho el panorama.

Samuel Santos ha autopublicado su libro gracias a una campaña de microfinancación precisamente gracias a las nuevas tecnologías, en la que yo mismo participé dando dinero. Me pareció que merecía la pena ayudarle. No me equivoqué. 

La cuestión es que el pasado mes de agosto el suplemento Babelia, de El País, publicó un artículo llamado El mejor país para ser escritor, en el cual se hablaba de los problemas de ser escritor en España hablando precisamente de Noruega, que es el país en el que un escritor puede vivir de ser escritor. Envidia dan. Empezamos por el mero hecho de que su población tienen a la cultura muy altamente valorada, y a través de ello, tienen respeto y reconocimiento por las personas que son creadoras y creativas. Respeto social y respeto económico. Por lo que se lee, hasta admiración auténtica. Al creador por ser creador, no por si da o no da dinero. Noruega sabe que su riqueza cultural es una de sus mayores riquezas y que cuidarla promueve una sociedad que produce una forma de vida que se traduce en riqueza económica y humana. En Noruega existe becas-sueldos de 25.000 € anuales para las personas que se dedican a escribir libros. Fomentan pues que las personas con capacidades creativas literarias puedan ejercer y vivir de ello. La cosa mejora a través de la Norwegian Literature Abroad (Norla) que aumenta las ayudas económicas si un libro de autor noruego se traduce a otros idiomas y ayuda así a exportar cultura noruega y promover la economía del país ya sea con los libros, con los productos derivados de este y, también, con los viajes de aquellos que van a Noruega atraídos precisamente con esa cultura que genera. Además, algo que no ocurre en España, cuando un noruego publica un libro, el Estado compra ejemplares para que estén disponibles sus ejemplares en sus bibliotecas públicas que (oh, sorpresa para España) se usan de manera frecuente y habitual por todos sus ciudadanos. Cuando los libros se prestan en las bibliotecas, su Ministerio de Hacienda es meticulosamente escrupuloso para que le den a los autores el porcentaje que les corresponde por préstamo en derechos de autor. En España este concepto teóricamente también existe, pero no se cumple. No hay inspecciones ni inspectores que acudan a las bibliotecas españolas para registrar los libros prestados y su número de préstamos, por lo que los autores jamás ven pagados sus derechos de autor por parte de la administración. No hay tampoco en España una política de compra de libros de autores españoles para sus bibliotecas, aunque la Biblioteca Nacional y las regionales guardan un ejemplar de conservación. En Alcalá de Henares en concreto, que siempre airea que quiere ser conocida por la Cultura, no hay ni censo, ni compra de autores alcalaínos, ni pasados ni actuales. Está el más conocido, Cervantes, sempiterno Cervantes, pero no hay ni interés ni intención de cuidar para nada a ninguno de sus demás autores, mucho menos a los actuales, y no somos pocos los que publicamos libros y vivimos en esta ciudad. Los míos se pueden encontrar porque yo mismo los doné (aún me queda donar el más reciente), pero lo cierto es que, según me dijo una de las personas que trabajan en bibliotecas municipales alcalaínas a modo confidencia, en Alcalá no sólo no existe esa política y ese cuidado cultural a sus autores, además es posible que jamás lleguen sus libros al menos que el autor los done, porque cuando se realizan peticiones para obtener nuevos libros no es la primera vez que el ayuntamiento no atiende la compra de libros de editoriales pequeñas, que es donde publicamos casi todos los autores alcalaínos, mucho menos atiende a las autoediciones, sólo compra a editoriales grandes, por lo que siempre se obtiene los libros de los autores ya consagrados que no tienen por que ver nada con Alcalá, aunque sea necesario e importante tenerles disponibles también. Así, difícilmente se puede hablar de una política cultural comprometida realmente con la ciudad. Pero claro, cuando se habla de Cultura en Alcalá hace años que creo que se confunde con Turismo, y eso es otra cosa.

Noruega, Suecia y Dinamarca, además, reconocen los derechos de cotización y de pensión de sus autores, que están en entredicho en España. Y en fin, hay en general más facilidades en esos países, creando así una auténtica política responsable y comprometida con la Cultura, mientras en España la Cultura se da porque aún hay quienes estamos interesados en crear aunque a menudo nos suponga perder dinero o tener que buscarse la vida por otros cauces paralelos que roban tiempo a la creatividad y a la producción creativa. Paralelamente se crea una red de creadores que además optan por crear en Internet, y lo hacen tan precariamente y a menudo de manera gratuita, como por ejemplo yo en esta misma bitácora, que como dijo Remedios Zafra, escritora, se está fomentando el nacimiento del proletariado de la Red, el proletariado de Internet que escribe gratis o por muy poco, simplemente por estar convencidos de que contribuyen en algo a la sociedad haciéndolo así. Y en ese sentido entra de lleno Samuel Santos y su generosidad y valentía para autopublicar su primer libro de poesía, una poesía que hemos escuchado en recitales pero que hemos conocido primero a través de publicaciones que hace él en sus redes sociales de Internet. Es el sino de los tiempos. Lo que ayuda a difundir, ayuda también en otros sentidos a lo negativo y a lo positivo. El tema es complejo, no me adentraré en él para no despistar el tema central de hoy.

Samuel Santos es humilde, no es arrogante, hace lo que tiene que hacer con silencio, sin autobombo, y lo hace con amor y precisión, alza la voz sólo para alzar la poesía.

En la maduración del caos hay un comienzo de algo que necesita organizarse desde su caos inicial. ya leí una parte del libro que me dejó Samuel para poder escribir la introducción. Me siento afortunado de haber tenido esa primicia que guardé en silencio a la espera de la salida del libro. Ahora me leeré el libro completo con la reflexión debida, saboreándolo. Será un placer, como todo acto de leer a Samuel. Una voz joven, una voz prometedora. Y para mí, un ejemplo más a seguir en cuanto a la idea del poeta que toma las riendas de su propia obra y su edición. De otro modo, no podría llegar al lector. Este compañero ha sacado adelante con humildad este libro de poemas que son una buena promesa de la salud de la poesía alcalaína.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, noviembre 25, 2017

NOTICIA 1753ª DESDE EL BAR: MUY PRONTO SERÁ MUY TARDE

"Muy pronto será demasiado tarde", esa es la frase que han suscrito hasta catorce mil científicos de diversas áreas el pasado 8 de noviembre en un artículo común que han publicado en la revista Science. Todos ellos han comprobado durante años como han empeorado los indicadores de los efectos del cambio climático por culpa de la acción del ser humano. Ya hubo un primer toque de atención por parte de miles de científicos hace unos diez años atrás. Por entonces se tomaron una serie de medidas internacionales en París que estaban llamadas al fracaso por falta de aplicación y de auténtica voluntad por parte de gobiernos y empresarios. El Acuerdo de París se realizó en 2015, pero USA y China se desvincularon. El pasado 14 de junio, en la Noticia 1711ª, ya hablé de todo esto y de cómo contaminaba España, así de qué podíamos hacer para ayudar a frenar este problema como ciudadanos simples. Aún con todo, el 17 de julio, en la Noticia 1723ª, os escribía que España había alcanzado un récord histórico de altas temperaturas al tocar los 47'5º en Montoro (Córdoba), y os hacía un repaso jurídico histórico contra los que provocaban incendios forestales. Lamentablemente en este mes de noviembre toca escribir lo que es evidente a todos: el otoño, ya cerca del invierno, tiene temperaturas similares a la primavera, No hay lluvias, siendo uno de los años más secos en décadas, y se han disparado los índices de contaminación y enfermedades derivadas en toda España, especialmente en las grandes urbes. 

Lo insólito del "Muy pronto será demasiado tarde" de los catorce mil científicos es que es la primera vez que hay tantos científicos de todas las partes del mundo y de todas las áreas de acuerdo en lanzar ese mensaje. En su artículo coinciden en que las medidas que propusieron hace diez años no se han puesto en marcha, no se han tomado en serio o se han hecho cosas insignificantes. Este 2017 es el segundo año consecutivo que se han rebasado las tasas de emisiones topes recomendables de CO2 a la atmósfera para todo un año, por lo que estamos emitiendo dióxido de carbono por encima de su plausible asimilación y eliminación por el planeta. Señalan en especial a la industria china en la mayor parte de las toneladas emitidas a todo el planeta, pero también a las grandes naciones de la cultura occidental. Recomiendan remodelar cuanto antes las fuentes de energía por fuentes de energía renovables y ecológicas, remodelar la industria, cambiar los hábitos de consumo. Es la primera vez que son tan drásticos: "Muy pronto será demasiado tarde". Estamos alcanzando a pasos agigantados, dicen ellos literalmente, el punto de no retorno. Se podría adelantar varias décadas en llegar a él como nada cambie. Debe dejar de primar los intereses económicos.

Queda en la memoria el desprendimiento este mismo año de un enorme fragmento de la Antártida, tan o más grande que algunas naciones del mundo. 

En España vivimos estos días esas extrañas temperaturas y esa falta de agua. Los ríos, pantanos y embalses se vacían. El de Beleña, que alimenta de agua a la ciudad de Alcalá de Henares y buena parte de los municipios de Guadalajara, está a punto de llegar a su final de reservas. Según publica Puerta de Madrid esta semana, el agua que queda allí está cerca de llegar al nivel de lodos inapropiados para su uso y para la pervivencia del pantano mismo. Sin embargo, no se han visto bandos ni campañas municipales instando al ahorro del agua. Esta situación es generalizada por toda España, y de fondo aquel proyecto en uno de los municipios de la zona, Alovera, para crear la mayor playa artificial de Europa, con todos los miles de litros de agua que necesitaría a mayor gloria del dinero de los empresarios y la sonrisa de los políticos.

Madrid y Guadalajara han sido incluidas esta semana en las ciudades en alertas por acumulación de su polución, alertas por los problemas en la salud que provocan. Las hospitalizaciones por motivos relacionados se han disparado. En consecuencia están en estas todo el Corredor del Henares. La boina amarilla de la contaminación ya se extiende de la capital a Alcalá de Henares sin problemas. Yo mismo lo veo todos los días al ir y venir en tren al trabajo. Esa boina la componen millones de partículas en suspensión en el aire que son origen de problemas cancerígenos, pulmonares, oculares, de garganta, alérgicos, etcétera. Se trata de partículas de dióxido y monóxido de carbono, de plomo, de sulfatos, de azufre, amoniacos y de otras sustancias en tamaño de micra que se cuelan por la nariz, boca y otros orificios, dentro de nuestros cuerpos. Algunas se quedan acumuladas ahí dentro hasta el día que provoquen el mal que tengan que provocar. 

El pasado 16 de noviembre compartí en mi Twitter una imagen de la mañana y otra de la tarde de la estación de tren de Vallecas. Escribí el hashtag #muyprontoseramuytarde, confundiendo la frase exacta en una de sus palabras, razón por la cual sólo aparece mi Twitt en ese hashtag, al menos de momento, pero el mensaje es el mismo. No se altera. Se puede ver en la foto de la tarde, que os comparto aquí también, ese color amarillo que no es del atardecer, pues el sol sale por la mañana por ese lado y por la tarde se oculta por el otro contrario, es el amarillo de la contaminación.

Francia está planteándose cambiar todo su parque automovilístico a automóviles eléctricos para el año 2030, pero más allá de que eso sea o no algo realizable, se deben tomar medidas cuanto antes, como dicen los científicos. Disminuir el consumo de todo en general, abrazar las energías renovables, facilitarlas y no entorpecerlas con impuestos como en España, renovar la industria y plantearse otro modelo, favorecer el transporte público o el uso de la bicicleta o el caminar, y en fin una gran cantidad de gestos incluso individuales que pueden ser muy favorecedores en común, como os decía en la Noticia 1711ª. Quepa decir también la necesidad de tener más zonas verdes, ir eliminando el uso del asfalto o el adoquinado donde no es estrictamente necesario, plantar más y más árboles, perseguir a quienes fomenten incendios, aumentar las zonas verdes protegidas y respetar las zonas vírgenes, y, ¿por qué no? usar menos aparatos eléctricos y menos la electricidad. ¿Qué sentido tiene que tiendas de barrios cerradas mantengan su luz encendida, o carteles luminosos o pantallas con anuncios? Las tarifas más baratas para los empresarios deberían empezar a sancionar económicamente a los que derrochan energía innecesariamente, regresar tal vez a otros modelos de tiendas anteriores que no necesitaban de tanto uso eléctrico para funcionar, y quien dice tiendas dice carteles en general, anuncios y otras cuestiones. Además, España ha sido señalada por la Unión Europea como el único país de la Unión que sanciona económicamente al ciudadano que menos electricidad consume. Las facturas de la electricidad de los que menos consume tienen un coste proporcional de un 12% más que la factura de aquellos que más electricidad usan. Debiera ser al revés. Se debe premiar al que más ahorra y sancionar al que menos en algo que, como se ve, sus efectos ecológicos nos alcanzan a todos. 

"Muy pronto será demasiado tarde", recordadlo y sed consecuentes si queréis ayudar a evitarlo. Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, noviembre 20, 2017

NOTICIA 1752ª DESDE EL BAR: ADIÓS, ALCINE 47

Alcine 47 ha cerrado sus puertas ayer, domingo 19. Por aquí se puede consultar su palmarés. Por las mismas razones que expuse en la Noticia 1749ª, no pude asistir de una manera normal en mi vida. Mi tío tiene sus horarios, por sus medicinas y por las costumbres adquiridas, y eso es lo que primé, y necesita atenciones, no siempre ocurre algo, pero a veces ocurren cosas. Bueno, como sea, me ciño a lo dicho en la Noticia 1749ª, citada, donde además ya analicé uno de los bloques de cortometrajes europeos, el único al que pude ir y juzgar este año. Con los largometrajes pasó, por lo ya dicho entonces, lo esperable, sólo pude ir a uno, al cual ya tenía pensado ir desde el comienzo del festival, como ya dije, ya que entraba dentro de lo esperable de poder confiar en dejar solo al tío un par de horas, como la película duró una hora, aún pude ir a ver las exposiciones gratuitas de la Universidad de Alcalá en Caracciolos que os comenté en la Noticia 1751ª. El largometraje, de Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores, era Converso (David Arratibel, 2017).  

Converso es un documental que tiene la peculiaridad de estar dirigido por un director que a la vez aparecer en el metraje como documentalista y a la vez como persona implicada en la historia que se cuenta, que no es otra que la conversión a la fe católica de su familia, empezando por el cuñado y a través de él continuando por su hermana mayor, su madre y su hermana menor. No queda claro si él se convierte o no, a pesar de que el título es un adjetivo o un sustantivo en primera persona masculino del singular, y en ese género y número de manera clara sólo aparece una persona, el cuñado, pero por otro lado el documental es muy personal e íntimo de una familia y, hacia el final de la cinta: de las cuestiones interiores que le produce al director las conversiones de sus hermanas y madre. En cierto modo la familia exorciza sus traumas internos, deja entrever un gran conflicto familiar en torno al sentimiento religioso, ya que previamente todos parecen o bien ateos o bien agnósticos, hasta el punto que padre y madre habían sido del Partido Comunistas de España en la clandestinidad durante la dictadura de Franco. Recuerda, en ese sentido, la idea del documental de Jaime Chavarri El desencanto (1976), que buscaba esta misma confrontación y alivio entre los familiares de la familia Panero, cuyo padre, poeta falangista, tuvo un gran influjo en todos ellos.  La cosa es que Converso es un documental con una iluminación excelente, natural, con fuertes contrastes de clarosocuros en algunas ocasiones que nos llevan a rincones íntimos, buscando ese aire espiritual que se buscaba en algunos cuadros barrocos, con un "pero": en el documental, pese a su seriedad, se desliza de vez en cuando alguna escena con toque de sarcasmo para aquel que quiera entender lo que ve y lo que oye. Personalmente yo llevaba un rato pensando que era extraño que una familia con un determinado rumbo ideológico cambiara a la conversión religiosa de una manera tan radical y tan extrema, pensaba que en realidad se podría estar tratando de un caso de un trauma familiar no resuelto que, ocasionalmente, habría podido afrontar sus males a través de una fe descubierta a causa del cuñado nuevo en el núcleo de esta gente. Efectivamente, hacia el final del metraje se nos hace saber la existencia de una separación y de una muerte del padre que traumatiza a los hijos y que hace vivir un ambiente de silencios. No se nos explica nada más y se vuelve a centrar en el tema de la fe como don de Dios, por lo que quizá el metraje pierde ahí una oportunidad de ahondar realmente en todo. No es mal documental, pero es un tema tan íntimo que no sé si todo el público podría entenderlo, al margen de las creencias o no creencias de cada espectador. Es fácil de ver y entender, pero es díficil para algunas personas tratar de comprender lo que narra. Supongo que esto le pasó. Pero si no ha ganado en Alcine, no descarto que en los Goya pudiera ser nominado a mejor documental, y tal vez ganar ahí.

No puedo comentar más películas de Alcine 47, lo siento y vuelvo a pedir perdón al lector este año. Había causas mayores en mi vida, como ya expliqué. Pude ver algunos de los carteles de la exposición Hijas de Alice Guy. Reimaginando una Historia del Cine, que en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica mostraba una colección de quince carteles apócrifos de algunas destacadas ilustradoras españolas con la temática de crear carteles de películas famosas de haber sido el personaje protagonista una mujer. Sin embargo, no pude ver esta exposición en persona, la he visto a través de una colección de postales que me trajeron y regalaron en mi casa. También pude estar en la fiesta de clausura de Alcine el viernes 17, en el Green Irish Pub, por invitación directa de noche, y disfrutar después del concierto de los Bluestropic y una gran cantidad de amistades y conocidos que llevaba mucho tiempo sin ver, algunos desde la muerte de mi madre, eso fue lo mejor, esos reencuentros. Fue una buena oportunidad y estoy agradecido a quien me dio la invitación, así como a quien de la organización le dio el visto bueno. A ritmo de la harmónica de David Escarpa y esa voz maravillosa de soul-blues-rock de Ana May, la cantante, estuvimos bastante bien en el calor de las amisades. El sábado 18, adentrada la noche, recibí el ofrecimiento de acudir al Maratón de Cine Fantástico y de Terror, gratuito, pero consumiendo al menos una bebida, yo bebí algunas cervezas, también en el Green Irish Pub y conducido por Pedro Toro y Jalex Frutos. Recuperaban con ello esta muestra que ellos mismos organizaban junto a BJ diez años atrás, aunque ahora la recuperaban como parte del festival Alcine, y no fuera de sus fechas. Me gustó ver a la sala del Green reconvertida (a su modo) de nuevo en el cine que fue. Lo mejor para mi gusto fueron los cortometrajes de  terror que se combinaban con humor negro, como por ejemplo R.I.P. (el mejor de la noche con creces, para mi gusto) o Dios aprieta pero no ahoga, aunque también hubo espacio para un cortometraje de un alcalaíno, Karim, llamado Run, runner, run, que se presentó por primera vez en Hollywood. Karim, a quien conozco a través de una fiesta en el Complutum y una amiga común, estaba en la sala, habló de su obra y se le notaba muy contento de presentarlo en su ciudad y dentro de Alcine. El plato fuerte, no obstante, fue La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974), como homenaje a su director, que murió este mes de agosto pasado. Esta película de terror marcó un antes y un después en las películas de terror. De niño vi un fragmento muy pequeño y me horrorizó tanto que me daba pesadillas. Nunca la vi por ello. Así que la vi por primera vez en pantalla grande, en la oscuridad relativa de un cine-bar y en inglés subtitulado. Puede que sea porque en pleno 2017 hemos visto escenas mucho más espeluznantes desde lo rodado en 1974, o por lo que sea, que aunque la película me produjo en algún momento cierto rechazo, logré no salir de la sala. La película, lo reconozco, es buena, y reconozco cuestiones estéticas revolucionarias a la hora de narrar una historia en el cine de la época en la que fue rodada. Sigue dando una angustia y un mal ambiente, sigue en ello intacta, quizá porque aún hay crímenes espeluznantes y locos en la vida real que se asemejan a esta ficción, no obstante, al día siguiente de la proyección moría Charles Manson en la cárcel, anciano. 

Y gracias a María Gómez, pude asistir al concierto sinfónico de clausura del domingo 19, con temas de películas, ofrecido por la Orquesta Ciudad de Alcalá, dirigida por Vicente Ariño, otro clásico al que no falto y que este año pude haber faltado. Me regaló la entrada. Este año el concierto fue extraordinariamente largo, pues normalmente dura sesenta minutos y en esta ocasión alcanzó una hora y media, más o menos. La culpa fue del segundo tema, una suite de la banda sonora de Lo que el viento se llevó, que abarcó un poco más de cuarenta minutos a cuarenta y cinco minutos, según miramos el reloj en su principio y en su final un amigo acompañante y yo mismo. El tema estaba excelentemente interpretado y evocaba todas y cada una de las partes del largometraje de 1939. El problema es que mucha de la gente presente no está acostumbrada a conciertos sinfónicos, por lo que los comentarios generales que escuché al final de la función remitían todos a que les había resultado excesiva esa duración del segundo tema, llegando a decir que podría haber sido el concierto entero o que se habían ido a Marte y vuelto de allí hasta dos veces, comentario que no es mío, era de otro espectador. A pesar de la duración de ese tema, la verdad es que estaba muy bien interpretado y que contenía toda la evocación emocional que contiene la película. No era un mal tema. Era un buen tema. Su leit motiv, además me hace comentar que el resto de canciones del concierto recurrieron mucho a repetir los suyos propios varias veces. Todas eran suites, me parece, y todas giraban en torno a películas bélicas: El valle salvaje, Lo que el viento se llevó, Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, La lista de Schindler y Casablanca. Para mi gusto la mejor de las interpretaciones fue la de Lawrence de Arabia, llena de potencia y energía épica. Me hubiera gustado que hubiera sido reinterpretada en el bis, pero este año tampoco hubo bis, y este año no hubo unas palabras del director al público, aunque tuvo que salir hasta tres veces a escenario con los aplausos. 

Yo diría que el concierto puso énfasis en lo evocador en el recurso a los leit motiv, pero también en la búsqueda de los matices exóticos en cada uno de los temas, unos matices que llenaban la música de unos "colores emocionales" idealizados de corte árabe, irlandés, ruso, francés y demás, según el tema. A pesar de que la temática iba sobre cine de guerra, centrándose en la Guerra de Secesión Norteamericana, la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, creo que Ariño y sus músicos buscaron en realidad remover y evocar un cierto romanticismo melancólico con esos sonidos recurrentes como estribillos de aires de otros lugares lejanos a este. El concierto fue muy bien interpretado. A mí me gustó bastante, sólo había que imbuirse en él y abandonar el reloj, el problema fue para quien no fue capaz de abandonarse en el tiempo. Hay cosas que no necesitan premura.

Por lo demás, sé que en la gala de entrega de premios un cortometrajista catalán joven introdujo el tema político independentista en la ceremonia, a pesar de que en Alcine no es normal ni habitual el tema político en la entrega, aunque alguna vez se ha colado el tema social. El alcalde, Javier Rodríguez (PSOE), le contestó en su turno de subir al escenario desde un punto de vista contrario al independentismo pero, sin entrar en polémica, reconduciendo la gala a su talante cultural cinematográfico. Al no ser testigo directo de este suceso, no puedo comentar ni analizar este asunto. Lo sé por referencias de un par de amistades que estuvieron. 

Sin más, saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, noviembre 18, 2017

NOTICIA 1751ª DESDE EL BAR: DE VERDÚN A CESPEDOSA

La Extensión Universitaria de la Universidad de Alcalá de Henares ha preparado un mes de noviembre con dos exposiciones en Alcalá de Henares muy interesantes para mi gusto. La primera casi se me escapa entre unas cosas y otras de mi vida. Se inauguró el pasado día 10, dentro de las VIII Jornadas Sobre la Vida y Obra de Manuel Azaña, que en esta ocasión se centró en su faceta volcada con la cultura francesa. Como cada año hubo conferencias y otros actos, esta vez entre los días 9 a 13. Uno de esos actos es la inauguración de esta exposición citada y la cual aún se puede ver en el claustro del antiguo colegio universitario de Caracciolos, hoy Facultad de Filología adscrita a la de Filosofía y Letras sita en el Colegio de Málaga. En concreto no está en la Sala de Exposiciones San José de Caracciolos, de la calle Trinidad, número 5, lo que fue en otros siglos la iglesia del edificio, si no en ese claustro citado dentro del edificio contiguo, donde se imparten las clases, en torno a la escalera principal entre los dos patios, la que da acceso a las aulas y despachos de profesores. La exposición se llama Manuel Azaña en Reims y Verdún. Impresiones de un viaje a Francia (1916). Como es evidente, las fotografías muestran las imágenes que se encontró Azaña a los 36 años cuando viajó a visitar el estado y frente de guerra de Francia en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Ha pasado de ese viaje ciento un años.

La cosa es que en 2014 comenzaron las conmemoraciones diversas que atañen a los cien años que cumple la Primera Guerra Mundial, hecho por el cual publiqué un artículo sobre ese acontecimiento y la Literatura que surgió de él en el periódico Diagonal, y que me dio pie a publicar el año pasado, 2016, mi libro de ficción Relatos de la Gran Guerra. Esta exposición fotográfica del viaje de Azaña a Reims y Verdún se podría encuadrar también en esos recordatorios del centenario de la guerra que cambió el rumbo de la Historia en el siglo XX. En 1916, cuando se realizaron estas fotos, la batalla de Verdún y la del Somme darían pie a una nueva etapa bélica dedicada al desgaste del enemigo mediante una gran ofensiva y contraofensiva permanentes donde se vivieron gran número de atrocidades, matanzas y destrucciones de todo tipo. El estancamiento bélico en Verdún hizo que se planeara el escenario del Somme para distraer tropas y avanzar, pero ambos frentes sólo fueron atolladeros de muerte que conmocionaron el mundo y lo traumatizaron para el resto de su existencia. Azaña llegó al lugar con otras personas invitado como periodista e incipiente político que era. Las fotografias nos muestras las ciudades de retaguardia, los efectos de las bombas, la población con máscaras antigás por causa de las novedosas armas químicas cuyas nubes se transportaban con el aire hacia las poblaciones civiles, siendo estas daños colaterales traducidos en muertes por la toxicidad o en cegueras, o también nos muestran unas trincheras que no parecen en un primer momento de primera linea de frente, por la tranquilidad que respiran sus militares.

Las fotografías que se nos muestran gozan de una buena calidad de copia, así como una enriquecedora labor informativa en los textos de las cartelas, que introducen la visión que dejó por escrito Manuel Azaña de todo cuanto allí vio y comprendió como la locura y destrucción del mundo civilizado. Es probablemente de estos hitos de barbarie que él afianzara uno de sus puntos de vista sobre la necesidad del diálogo y la democracia como medio para solucionar los problemas sociales y políticos. La Segunda República, de la que será ministro, jefe de gobierno y jefe de Estado, será el primer gobierno cuya Constitución, escrita en 1931, introdujera en sus artículos la política y objetivos de la Sociedad de Naciones como medio pacífico de solucionar los problemas entre naciones.

Y si gusta la fotografía y se desea seguir viendo más exposición porque la anterior se haya quedado corta, precisamente en la Sala de Exposiciones de San José de Caracciolos, al lado, hay una exposición fotográfica mucho más extensa. Se trata de la obra antológica de Juan Manuel Castro Prieto, que fuera uno de los primeros alumnos de la Facultad de Económicas de la Universidad de Alcalá, tal como recoge su entrevista para UAH.esNoticia. Se puede ver parte de su obra de manera digital en su página oficial, aunque no es el mismo efecto visual ni emocional que ver las fotografías en la vida real montadas en la exposición. Castro Prieto es Premio Nacional de Fotografía 2015 y expone por primera vez una colección tan completa de su obra en Alcalá de Henares. Cespedosa de Tormes, pueblo de Salamanca, está unido a la biografía del fotógrafo, por lo que buena parte de la obra gira en torno a ese pueblo y la visión que tiene de él y de sus habitantes este fotógrafo. Aparece también gente de su propia familia. Una visión que abarca desde los años 1970 hasta el actual 2017. Es por ello que esta exposición se llama Cespedosa.

Algunas de las fotografías tienen unas iluminaciones y unas texturas que parecieran cuadros pintados de manera hiperrealista, pero son imágenes sacadas de la realidad con una cámara. Aunque podemos rastrear la evolución, que por otra parte parece parada, del pueblo y sus habitantes en estas décadas, lo bonito de estas imágenes es su sentido poético, metafórico y simbólico, algunas con cierto sentido de humor o de ironía. Con elegancia se nos muestra tanto las escenas comunes y tópicas de los pueblos y los sucesos de sus habitantes, como también los hechos puntuales y excepcionales, como el joven con una oveja en brazos que con naricera puesta y lentillas para los ojos un tanto especiales, parece un zombi. Pero realmente llaman la atención otras imágenes como pudiera la de la mujer joven y bella iluminada por la luz natural en el sobrado, mujer y lugar donde se haya son un contraste llamativo, o esos ancianos que rigen una tienda donde se encuentran sentados sin ningún cliente que atender y un cartel un tanto irónico sobre sus cabezas. La luz natural prima, ya sea solar o de la iluminación artificial de una habitación. No hay focos, ni flashes. En algunos momentos existen claroscuros muy interesantes, en otros, claridades muy modernas conectadas con una vida pasada. Realmente es una exposición muy recomendable. No os la deberíais perder.

Ambas exposiciones son gratuitas. Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, noviembre 16, 2017

NOTICIA 1750ª DESDE EL BAR: DIÓGENES DE TREINTA AÑOS


Los libros son un camino. Un camino lleno de caminos. La Historia de la Humanidad comienza con la escritura, por ende con la lectura y también con los soportes de escritura. No siempre se ha leído ni ha tenido la lectura y sus soportes el mismo modo de hacerse ni de entenderse. La lectura moderna, la actual, a mejor decir, está sufriendo una revolución ahora mismo con las nuevas tecnologías, pero no sólo por sus soportes o sus capacidades de almacenamiento o de interactuación con otras herramientas para el intelecto, sino también porque se adquiere una mutación en los hábitos y en las formas de lectura, y por tanto en la forma de entender lo leído, de interiorizarlo y de pensar. Sin embargo, la lectura en soporte de papel, en libros, sigue siendo algo muy vivo y muy activo. Su existencia en su modalidad actual tiene varios momentos claves. Uno de ellos es en torno al siglo III o el IV, no está claro, en el que los libros en rollo ven el nacimiento de los libros en códice. Otro momento fue la invención del papel por parte musulmana a mediados de la Edad Media. En torno al siglo XIII el surgimiento de Universidades encuentra nuevos usos a los márgenes y pies de las páginas, y para el siglo XV el italiano Petrarca decide poner orden en los tipos de letras manuscritas inventando la humanística o itálica, que facilitaba la lectura. El alemán Gutenberg inventó en ese mismo siglo la imprenta y se abaratan y facilitan las fabricaciones de libros y tal revolución no verá otra hasta el siglo XVIII, en la que los alemanes inventarán los libros de bolsillo y los libros de tapas blandas un siglo después, altamente propagadas esas ediciones por los anglosajones, en especial por la editorial Penguin Books desde 1935.

Junto a la revolución libraria van unidas las revoluciones diversas que le atañen, técnicas, escriturarias, de lectura, culturales... pero también de ventas. El Renacimiento y la imprenta multiplicaron las imprentas, ediciones y los negocios de venta de libros universitarios, la Ilustración del siglo XVIII multiplicó las librerías con libros de ocio y los libros pedagógicos y reflexivos, el siglo XIX llenó las ciudades de librerías de todo tipo y para todas las clases sociales y en el siglo XX esto es un hecho abundante dado el avance de la alfabetización, especialmente en el mundo Occidentalizado desde pasada la Segunda Guerra Mundial tras 1945. El modelo de ventas de libros ha cambiado, obviamente, no sólo desde un punto de vista editorial, también desde el comercial. Es una gozada entrar en las librerías de toda la vida, y se puede distinguir entre las librerías de toda la vida que buscan libros que se editan actualmente, y libros que venden libros que son antigüedades y de segunda mano, otras que venden libros universitarios o formativos, otras que se combinan con ventas de papelería (aunando esas ventas a su origen como negocio siglos atrás), pero también están las ventas de libros por catálogo, por clubes de lectura, las de las grandes editoriales, las de las pequeñas, las de las grandes superficies comerciales y gasolineras, hoy día incluso de los libros vendidos a través de Internet, que es la tradicional venta a domicilio pero en negocios nuevos, y la venta de libros como productos que transcienden el objeto de lectura por el objeto de consumismo por su temática fácil y no por su calidad en sí (cuántos libros cuyo reclamo es que su portada es la portada de una producción de cine o televisión).

De entre todas estas librerías han habido bastantes en la Historia de Alcalá de Henares. Pero hoy quiero hablar de una de la que me siento cerca, que es la Librería Diógenes, a la que voy desde niño, y donde incluso he presentado mis dos primeros libros y donde allí se pueden comprar hoy día, Relatos de la Gran Guerra y Balada triste de una dama. Una librería con la que he tenido y tengo una trayectoria de colaboración también en otros aspectos. Que me gusta por su actividad de apoyo cultural a los nuevos autores y a la cultura escrita de esta ciudad. Podría intentar hacer un ejercicio de memoria de cómo ha evolucionado el lugar, pero no escribo esto con esa intención. Juan Miguel Salvador ya se explicó bastante bien en la entrevista que le hizo el pasado 8 de noviembre La Luna de Alcalá (se puede leer por aquí), y es que acaban de cumplir treinta años como librería al servicio de la gente y de Alcalá de Henares. 

La Librería Diógenes abrió sus puertas en 1987, en otra ubicación diferente a la actual, y con mesa camilla, ahora, en 2017, son dos locales en la calle Ramón y Cajal, tras pasar también por la calle Mayor. Escribo esto para felicitarles y ofrecerles desde este espacio mi reconocimiento pleno. Gracias por su labor.

Los libros hacen un camino y las librerías nos adentran en ellos. Dice Juan Miguel Salvador que el libro que más han vendido en su historia de existencia es El niño del pijama de rayas, publicado en 2006 y escrito por John Boyne. Yo nunca me lo he leído, ni lo tengo, sinceramente: tampoco me llama la atención. Pero son muchos los libros que he comprado y ojeado en esta librería. Buena parte de mi librería personal está construida con compras a estos libreros y algún otro de la ciudad, pero por cuestión de longevidad en el tiempo, casi todos son de este lugar. Bien sabíamos en los años 1990, por ejemplo, que para comprar un libro para regalar había que ir a Diógenes. Y en los años 2000 que los libros de la Universidad y los libros de encargo tenían allí su punto de referencia. No sabría decir qué libro de esta librería sería el más significativo para poderlo reseñar en este articulito, aunque me acuerdo de momentos concretos de compras para personas queridas. Hace poco compré un ejemplar del nuevo cómic de Astérix para una amiga, y es que el espíritu joven está en mí en los libros, que me abren puertas innumerables. Allí compré para mí muchos libros de Historia para mis estudios, pero también muchos de poesía y de novela. 

Muchas felicidades y muchas gracias, Diógenes. Por más tiempo encontrándonos juntos.

domingo, noviembre 12, 2017

NOTICIA 1749ª DESDE EL BAR: ALCINE 47, SIN ANÁLISIS

Perdón, lectores, por la tardanza en la renovación de esta bitácora. Por un lado he estado trabajando por las mañanas, teniendo que acostarme muy temprano, pues me levanto a las 6:20 horas. Por la tarde me entretuvieron asuntos como la comida, la compra para la casa, a veces planchar, la atención y cena de mi tío materno y el escaneado de todas las fotografías familiares. Digitalizar todas las fotografías que conservaban los seres queridos cuando se mueren es lo más sensato, justo y lo que se debe hacer según mi punto de vista para conservar esos recuerdos si hay varios sucesores, como es el caso. Y eso, se esté o no se esté en la fotografía, y sean las personas que aparezcan personas directas o no a tu propia existencia. Todo es historia familiar y todo es un acercamiento humano y un respeto a los que dejaron esas fotos. Escaneé el año pasado lo que he llamado el archivo fotográfico de los abuelos maternos, y ahora el de mis padres. Este de mis padres me ha llevado de cuatro a cinco semanas de escaneos, y ahora me toca un poquito más para su descripción y fechación en lo que sea posible. Un baúl entero de fotos, que ahora podremos tener al completo ambos hermanos en digital, decidamos repartir o hacer lo que decidamos con las fotos de papel. La conservación de los recuerdos y de la memoria no puede ser exclusiva de una sola persona, o parcelada, es derecho y es deber de todos los sucesores. Hubo muchos recuerdos con esas fotos, y muchas sensaciones revividas, pero también una nueva lectura emocional, o una relectura, de mis padres y otros familiares sobre las que ya de por sí existían. Recomendable que lo hagáis, y no esperéis a que se mueran, vivos os pueden completar muchos datos y muchas claves, aunque algunas imágenes hablan diez mil palabras por cada palabra que se quiera decir de ellas.

Entretanto, el pasado miércoles 8 comenzaron las proyecciones del festival de cine de Alcalá de Henares, Alcine, en su edición 47ª. El festival comenzó de manera plena y oficial el viernes 10. Toda aquella persona que me conoce y toda aquella persona que lee esta bitácora sabe que voy a Alcine desde los años 1990 y que en concreto desde el año 2000 soy ininterrumpidamente jurado del público. En los últimos años hago análisis y comentarios del festival que, por otra parte, son muy leídos y solicitados en esta misma bitácora. Sólo hubo un año que no pude ejercer de jurado del público y que prácticamente no fui a ninguna proyección, creo que sólo fui a una película, o poco más, se trató de 2003, pues ese año moría mi padre en ese mismo mes. A comienzos de noviembre de 2003 tuvo una crisis hospitalaria que apuntaba a su muerte inminente, coincidiendo con la mayor parte de los días del festival, pero la muerte no se produjo hasta el día 24 de ese mes. Tan sólo el año pasado, 2016, ocurrió algo similar, cuando mi madre tuvo una de sus crisis de salud (y también mi tío materno que vive con nosotros desde septiembre de ese año) y evitó que fuera a algunas proyecciones, pero pude ir a bastantes, pues se recuperó (se recuperaron). Por lo demás, siempre he asistido fielmente, y trato de ir a todo lo que me comprometo a juzgar. Sin embargo, este año no ha podido ser. Pido disculpas, pido perdón, a los lectores más fieles que me habían comentado ya de antemano que estaban esperando leer mis comentarios. Lo siento, la razón, no obstante, ha sido totalmente ajena a mí.

Mi madre murió el 10 de mayo de este año. En principio ha pasado tiempo suficiente para que eso no interfiriera en mi presencia en Alcine, pero no ha sido así. De manera indirecta no ha sido así. El trabajo de dos meses no me lo ha impedido. El problema ha venido a costa del cuidado de mi tío materno, un hombre mayor dependiente, como alguna vez ya he comentado cuando he tenido que anular mi presencia en una gran y numerosa cantidad de actos en los que normalmente participo y otros en los que había sido invitado o se me esperaba. Demasiados actos cancelados por mi parte. He perdido una gran cantidad de vida social, casi toda, eso por no hablar de las grandes dificultades para encontrar trabajo, como ya dije, dificultades que se ampliaron a partir de aquel 10 de mayo, pero que ya estaban presentes desde octubre de 2016, cuando mi tío estaba ya plenamente instalado en casa desde septiembre. Creo además que eso enrareció la vida en casa y ayudó a empeorar la tensión arterial de mi madre, que es en buena parte lo que desembocó en su fallecimiento dentro de un complejo cuadro de problemas médicos. Como sea, mi trabajo actual de dos meses hace que no vaya a poder acudir a la cita que desde el año 2000 siempre ha sido la más constante y favorita: la de Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores. Estas proyecciones son de lunes a jueves y cuatro de ellas están programadas a las 22:00 horas, por lo que su finalización y mi regreso a casa me obligarían a irme a la cama cerca de la 1:00 de la noche, y debo levantarme a las 6:20 para ir a Vallecas, por lo que este penoso y malísimo horario evita que pueda ir a esas proyecciones. Hay una de sus proyecciones a las 19:45 horas, pero eso también me daría problemas, ahora explicaré porqué, antes he de comentar que existe otra de esas proyecciones a las 17:30 horas, el miércoles, y sólo esa proyección podría contar conmigo, tal vez, si no surge ningún problema y si pudiera confiar en dejar sólo a mi tío un par de horas. La de la sesión de las 19:45 del jueves que decia tiene el mismo problema que las de Pantalla Cero de las que me han dado también carnet de juez; el tío, que no se vale por sí sólo, necesita siempre de alguien que le haga la cena y que le dé la cena, y a veces (las menos) que le ayude en alguna cosa mínima a irse a la cama. Él cena a las 21:00, pero la cena hay que cocinarla antes, y la duración de los metrajes evitaría que todo eso pudiera hacerse. Mi hermano no está en casa, por sus propias labores, aunque alguna vez, rara, ha estado temprano en casa. Sólo si supiera con seguridad que el jueves va a estar él en casa, podría ir, pero este caso nunca se da. No puedo saberlo, por tanto: no puedo ir, porque hay que atender al tío.

¿Y qué ha pasado con las proyecciones de este fin de semana?, diréis. Es cierto que existía una proyección de Pantalla Abierta el viernes 10, La mano invisible, de David Macián. Es cierto que yo había quedado para ir a verla. Es cierto que estaba muy jodido por saber que esta sección se me escapaba este año por causas que no tienen que ver con mi vida propia, pero que me alegró mucho saber que podría ver al menos esta película... sin embargo, no pude ir a verla porque tuve que estar al cuidado del tio, igualmente para los cortometrajes europeos de ese día. En fin, pensaba que podría ir a ver los cortometrajes europeos del sábado 11. Me contentaba con eso. Pero llegada la hora del primer bloque me vi pillado de tiempo tratando de dejar hecha la cena de mi familia, y para el segundo bloque mi hermano tuvo que salir y me volvi a quedar al cargo de mi tio. Creía perdido el tercer bloque, pero afortunadamente pude ir (a la carrera) a verlo al Corral de Comedias. De él os puedo hablar y ahora os hablaré. Es el único bloque que he juzgado, ya que el que quedaba de europeos de este domingo 12 se ha visto con el serio problema de... la depresión, pese a estar yo hoy en la calle. Depresión porque me siento fuera de mi vida desde hace mucho tiempo. Depresión porque necesito de mi tiempo para poder dedicarme a mí, en estos días tiene que ver con mi vida y dedicaciones, pero en otros días, la mayoría, lo necesito para poder buscar y tener trabajo. Necesito de mi vida, de mi espacio, de mi tiempo y de mi todo. Me siento como enjaulado, mermado en mi vida social. Depresión porque me noto y siento más de las paredes de la casa, de mi tio, o de lo que sea, de todo, menos de mí mismo. Quien me conoce sabe de mi gran actividad en todas partes, y de mi mucha vida social... y quien me conoce sabe que estoy muy mermado... y también anímicamente en esto. Quien me conoce bien, digo, no quien me conoce sin haber profundizado jamás en mí. Sinceramente, anímicamente estoy mal. Necesito recuperar mi vida. Y en esta depresión, opté por abandonar las puertas hoy del Corral de Comedias, abandonando el bloque de europeos, y venir a mi casa con una amiga para ver la película París, je t'aime, de varios autores, que es una colección de cortometrajes en torno a París rodados en 2006. A falta de pan, tortas. A fin de cuentas, pensaba en mi desánimo, me he perdido más de la mitad de los cortometrajes a juzgar, y eso profundizaba mi desaliento.

Tampoco pude ir a las charlas sobre cine a las que fui invitado a participar, ni a un cuentacuentos de cine donde una amiga que vive en Madrid esperaba mi presencia, tal como me escribió al teléfono. Ni siquiera sé si podré ir al concierto sinfónico de clausura de este próximo domingo 19, por estos motivos imprevistos y por motivos económicos (me deben el primer sueldo), por lo que no puedo comprar la entrada. Triste vida esta. 

Por motivos de salud de mi tio, por motivos de sus cuidados, por motivos de descanso familiar, por motivos de la trayectoria de la familia, por motivos de muchas cosas, por motivos económicos propios, por muchos motivos, yo estaba y estoy convencido totalmente de que el tío debería estar en una residencia, donde estaría además mejor tratado. Visitarle, atenderle dentro de las posibilidades, pero él atendido en una residencia. Bueno para él, principalmente. Ahora, que me he ido mermando anímicamente desde el 10 de mayo por perder mi vida social, mi actividad de entradas y salidas de casa, mis actividades creativas, mis actos, etcétera, que incluso no pude ir a la comida de un amigo que vino de Francia a ver al resto de amigos este verano, toco con los sucesos de este fin de semana un fuerte pico doloroso de pérdida de mi propio ser... y eso me convence aún más totalmente de la necesidad de la residencia también desde esta otra óptica. Desde 2000 no he faltado a esta cita, y supongo que lo tenía interiorizado como algo muy propio, y me ha dolido perder muchos actos desde octubre de 2016 y sobre todo desde mayo de 2017, muchas oportunidades de todo tipo, recitales de poesía, reuniones con personas muy queridas, muchas cosas que solía hacer, pero esto de Alcine 47, no sé porqué, quizá sea por la suma de todo lo perdido, me ha dolido muy profundamente y me ha ahondado un estado depresivo y una desesperanza en mi necesidad de recuperarme a mí mismo y verme sin embargo aquí enmadejado, al servicio de mi "deservicio".

En fin, aunque han sido pocos, os hablo de los cortos que vi este año:

The transfer (Michael Grudsky, Alemania, 2017). Pertenecía al segundo bloque del sábado, pero hubo un problema técnico con los subtítulos y el director, que estaba en la sala, pidió que lo volvieran a proyectar y a votar en el siguiente bloque, que es al único al que fui. Se trata de la historia de tres militares israelíes que tienen la misión de trasladar a un preso palestino que va a quedar libre en dos semanas. Su coche se avería en el desierto, por lo que se ven obligados a entenderse entre ellos. No me resultó un cortometraje especialmente llamativo en su temática, de conciencia social y política con llamada al diálogo y al entendimiento. Lo mejor: la interpretación del oficial de los militares. El tratamiento de la historia es muy convencional, la fotografía es buena porque el paisaje desértico vale lo suyo, lo que facilita el trabajo. No es memorable, pero quizá es un mensaje necesario en Oriente Próximo, más que en esta zona de Europa, donde ya estamos concienciados de lo que se nos quiere concienciar. No contiene sorpresas de ningún tipo.

Prima Noapte (Andrei Tanase, Rumania, 2016). Un padre recibe a su hijo adolescente que cumple años. Como regalo le tiene preparada una sorpresa un tanto fuerte: una prostituta de su edad. El hijo no ha tenido nunca sexo. El cortometraje no denuncia la prostitución, no se trata de eso, sino que habla sobre esa crítica social del padre que quiere "hacer un hombre" a su hijo proporcionándole su primer acto sexual aunque sea pagado. El ambiente de pobreza material y cultural queda bien reflejado en el cortometraje, donde además se nos da la sorpresa de libre interpretación acerca de los posibles problemas y carencias emocionales de un joven que probablemente tiene un serio problema psicológico en la formación como persona adulta. Queda evidente las miserias de este personaje que es víctima de lo que se espera de él y de su intento de ser verdugo, cuando en realidad le invade la mediocridad de su ser pusilánime. En definitiva es el cortometraje de las carencias y lo que se espera de uno por encima de las posibilidades de uno mismo. La ambientación y la interpretación del acto de prostitución no alcanzada es lo más destacable. 

Urban cowboys (Pawel Ziemilski, Polonia, 2016). Tengo mi duda de si se trata de un falso documental o de un documental, o de un falso documental dentro de un documental de una realidad social en un pueblo de Polonia de escasos habitantes fuertemente empobrecidos y analfabetizados. Se trata de otro corto que habla de las carencias emocionales y los efectos de estas en la persona. Un niño ha vivido en primera persona la muerte de su madre. Muy claramente le ha quedado un trauma y una negación de lo sucedido que se refleja en la evasión de enfrentarse a ese hecho. Libera su dolor mediante la captura e intento de doma y mantenimiento de un caballo salvaje, tal como hacen el resto de jóvenes del pueblo, que, como ellos confiesan, de otro modo, sin la adoración a sus caballos, caerían en la droga o el alcohol. El problema es que el cariño hacia su caballo no tiene la correspondencia o el reflejo que él desea. Un caballo no es una madre, por lo que tiene conductas agresivas y violentas mezcladas con arrepentimientos y actos de amor al caballo. Un tratado psicológico y una muestra de la Polonia profunda. Lo mejor del cortometraje: su banda sonora. Trepidante. Yo la pondría en algún bar de rock para bailar. Rebusqué en los créditos que música era, pero... ¡no venía referenciada! Eso es imperdonable. Premiaría esa música, la verdad.

In Kropsdam is iedereen gelukkig (Joren Molter, Países Bajos, 2016). Para mí es el ganador de estos muy poquitos que he visto este año. Además creo que es un mensaje que en España se podría extrapolar a la situación actual entre nacionalistas catalanes y nacionalistas españoles. Se trata de un pequeño pueblo de Holanda, olvidado de las grandes ciudades, a los que llega una empresa de molinos de viento para la producción eléctrica. Los vecinos son claramente contrarios a su instalación y se presentan unidos contra ellos, marcando el hecho diferenciador de ellos como gente del pueblo de Kropsdam. Uno de sus vecinos, goloso, parece darle igual su instalación o no, pero acepta un pedazo de tarta que ofrece la empresa en una reunión informativa. Los vecinos del pueblo ven en él a un traidor y comienza un acoso y derribo contra su persona muy asfixiante. Él llega a posicionarse en contra de los molinos, pero ya ha sido marcado como enemigo de los intereses de Kropsdam. Los actos contra él van subiendo de nivel y en violencia. Hay algún toque de humor, pero el mensaje político y social de la convivencia rota, y una vez más de las carencias (en este caso, morales) y de lo que se espera de uno por encima de sus posibilidades, es algo muy inteligentemente expuesto en este metraje. Su escena final, abierto, puede recordar al teatro o al cine mudo, pero la mirada directa al espectador cuestiona al espectador mismo. La cosa no va de molinos de viento, viene a hacer pensar, si no de ti y de ti y de ti también sobre qué estás haciendo tú en estos tiempos en los que la intolerancia asciende posiciones políticas y sociales en Europa.

Moms on fire (Joanna Rytel, Suecia, 2016). Es el que menos me gustó. Un stop motion que nos relata los cuatro últimos días de embarazo de dos madres con muchas apetencias sexuales, su descubrimiento del lesbianismo, su falta de sentimiento maternal y todo un conjunto de diálogos que hacen proselitismo de todos los argumentos posibles en contra de la maternidad, presentando esta, de paso, como un mal que soportan las mujeres de parte de los hombres. En fin, no me gustó aunque se presentaba como una comedia y había gente que se reía. No me gusta esta corriente actual donde parece que feminismo y femeneidad sean incompatibles con maternidad, cuando debería ser todo lo contrario. De todas maneras, es otro cortometraje sobre las carencias emocionales de las mujeres embarazadas, que se sienten incomprendidas sexualmente por sus parejas varones y que además toman a estos por personas que las someten mediante el ejercimiento de la maternidad. Como stop motion tampoco me gustó. No hay nada que me llamara la atención, pero además los muñecos, salvo el gato egipcio, me producían un rechazo estético, me resultaban desagradables a la vista.

Pues esto es todo por hoy, a ver si os renuevo la bitácora con la regularidad de siempre, cada poco tiempo. Lo intentaré. Y a ver si puedo ir a algo más de Alcine, si pudiera ser y hubiera margen para el comentario, os lo comparto. Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 31, 2017

NOTICIA 1748ª DESDE EL BAR: LA VERDAD SOBRE EL CASO DEL SEÑOR VALDEMAR

En mi canal de Youtube inicié en 2014 un serial un tanto anómalo: un serial anual. Sí, anual, ni diario, ni semanal, ni mensual; anual. Atraído por la narrativa introductoria de Chicho Ibáñez Serrador de sus Historias para no dormir de los años 1960-1970, así como otros seriales de carácter norteamericano, la idea era compartir una versión libre propia de relatos clásicos de terror en cada fecha de 1 de Noviembre, o sea con motivo de Todos los Santos y del Día de Difuntos, para muchos por Halloween, como se prefiera. En aquel 2014 os entregué Noche de espanto, de Anton Chejov en 1884), y por despiste y problemas en 2015 no hubo la segunda entrega hasta el año pasado, 2016, con El Horla, de Guy de Maupassant en 1888. Ambos se pueden seguir viendo en ese canal mío, junto a otros videos que me conciernen de otra temática. Youtube me tiene equiparado a teatro televisivo, según su catálogo, y en este teatro televisivo lo cierto es que su producción no depende sólo de mí, en parte de lo técnico cuento con María Gómez a la cámara. 

Este año os entrego una adaptación libre de La verdad sobre el caso del señor Valdemar, de Edgar Allan Poe en 1845. Poe es uno de los autores de referencia obligada en el terror del siglo XIX. Alcohólico y de vida llena de circunstancias adversas, nos ha entregado visiones alucinógenas llena de retorcidos recovecos de las oscuridades de la perversidad. Disfrutadlo.



Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, octubre 29, 2017

NOTICIA 1747ª DESDE EL BAR: TRABAJO VALLECANO

Pues esta vez no he podido renovar esta bitácora desde hace una semana porque inicié un trabajo de dos meses no renovables, el cual me ocupa las mañanas, y por las tardes me dedico a digitalizar todo el archivo fotográfico que acumularon entre mi padre y mi madre para que, pase lo que pase con las copias de papel y su reparto o no, poder tener todas las fotografías ambos hermanos. Mi trabajo nuevo es de lo mío. Es de archivos. En este caso trabajo a través de una empresa contratada para la Comunidad de Madrid, para la Consejería de Educación de la autonomía. Así que estoy con un proyecto de archivo del Archivo Central de la Consejería  de Educación, Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid. 

El trabajo dura dos meses, lo justo para alcanzar el fin de año con algún ingreso de dinero tras diez meses de desempleo sin esos ingresos. Suele ser común desde hace años, especialmente desde el inicio de la crisis económica de 2008, que todos los archivos, tanto estatales como autonómicos, provinciales y municipales, inicien proyectos de archivo en los meses finales de año con empresas privadas y con carácter no renovable. Se trata de agotar todo el dinero que tienen asignado antes del 1 de enero, pues a partir de esa fecha no podrían usarlo por cuestiones de asignación de presupuesto anual. Si usaran una cifra inferior de la asignada, lo común es que el gobierno del que dependan les asigne menos dinero en el siguiente año, por ello se tiende a agotar todo lo que se les da anualmente, de paso, dado el gran número de recortes y pérdida de funcionarios estos años, tratan de desatascar así varios fondos de archivo que no tienen personal para poder ir tratándolo y poniéndolos útiles para su consulta y uso público. La práctica se ha vuelto tan común en los archivos públicos que ha caído en un cierto abuso de su uso, el cual ha traído una rebaja de sueldos y un trabajo de condiciones precarias, por cuanto los archiveros en paro nos hemos transformado en una especie de nuevos temporeros del siglo XXI, con más meses de desempleo que de empleo. Entre otras muchas razones, esta es una de las que han llevado a la masiva oferta de trabajo público en archivos que ha surgido a lo largo de este año. Sigo haciendo exámenes de oposición y esperando resultados.

Mi centro de trabajo se encuentra en un polígono empresarial de Vallecas, donde además está un enorme centro de Correos del que no paran de salir camiones de gran tamaño para el reparto a grandes distancias. El polígono está perfectamente comunicado con transporte público que además enlaza con los trenes regionales. Hay una gran cantidad de empresas de todas clases y se encuentra a un cruce de acera con los barrios normales de viviendas que dan pie al barrio madrileño de Vallecas, antes: pueblo. Se puede ir y volver a y de trabajar con un paseo. Algo similar vi y viví hace un par de años cuando trabajé como archivero para Normadat y debía ir a San Sebastián de los Reyes. Se me hace incomprensible y un error tremendo que los ayuntamientos de Alcalá de Henares no hayan procurado algo similar para nuestra ciudad, que tanta industria y empresas de gran envergadura ha perdido. 

Los polígonos empresariales de Alcalá están mal comunicados y son lejanos a la ciudad habitada. Son de difícil o imposible acceso para mucha gente. Además, en ellos es común que se acumulen pequeños talleres con poca mano de obra. Las empresas que se empeñan en atraer nuestros ayuntamientos, tanto el habido del PP como el actual del tripartito PSOE-Somos Alcalá-concejala del grupo mixto que fue de IU, son de logística y centros comerciales que, de tantos que son ya, se comen los clientes los unos a los otros sin haber tanta demanda de ellos entre los ciudadanos. Las empresas de logística son un error, son necesarias, pero un error como solución para el desempleo de la ciudad. necesitan pocos empleados, y estos serán menos en el futuro, pues cada vez es más evidente que estos centros cuentan con un futuro laboral donde las tareas las van a realizar máquinas del tipo robot, como ya se nos muestra en varios reportajes de otros países como Estados Unidos de América y Japón. Serán centros de trabajo, estos de logística, donde habrá pocos trabajadores, los justos para programar y controlar las tareas de los robots. No es lo ideal para una ciudad con tantos habitantes, por muy bien ubicada que esté en el camino de Madrid a Barcelona y, por esa vía, a la entrada al norte y resto de Europa.

Ha sido siempre un error mantener uno de los suelos industriales más caros de la Comunidad de Madrid, dejar perderse empresas emblemáticas que se fueron, recalificar suelo industrial para que sea de vivienda y centrarse tanto en turismo monotemático en las cinco a diez mismas calles del centro de la ciudad, que la mayor oferta de empleo de una ciudad de 210.000 habitantes sea estacional solicitando de uno a dos camareros en varios bares de esas calles, si acaso algún cocinero. 

Hubo un tiempo que en el distrito III, en el actual y novedoso barrio de La Garena se planeó crear un parque empresarial de grandes torres, de las que se llegó a construir una, nuestro rascacielos emblemático en esa zona. Incluso la construcción de un centro comercial del Corte Inglés, nuevos trazados de carretera y una nueva estación de tren hizo pensar que esa sería la dirección. Se puede hacer memoria, si se ha vivido esa época a principios y mediados de los años 2000, o bien si se lanza uno a consultar la hemeroteca del momento, en Diario de Alcalá y en Puerta de Madrid por ejemplo. La construcción de un centro de salud ya hizo pensar a algunos que algo no se iba a cumplir, pues se construía donde se decía que irían nuevos rascacielos con empresas, pero los más optimistas pensaron que era necesario para los nuevos vecinos de las viviendas que se estaban construyendo en la zona. Todo llevaba a que se iba a crear una zona empresarial como las mencionadas de Vallecas o de San Sebastián de los Reyes. Con el estallido de la crisis de 2008 resultó que esas empresas nunca se construyeron, en su lugar se levantaron tres edificios que albergan tres empresas de comida rápida para servir a aquellos que vienen por carretera, y posteriormente se anunció que el solar que estaba preparado para aquellos rascacielos serian definitivamente para la construcción de viviendas unifamiliares. La decepción fue grande, y también se puede rastrear en hemeroteca, y usando del recuerdo, en mi barrio, en distrito II, muy afectado por la deslocalización empresarial y el paro de la crisis, esto fue un jarro de agua fría. Aquellas casas nunca se construyeron, el solar está vacío, con cuadros eléctricos y un ajardinamiento trazado, allí están solitarios y relativo éxito los tres edificios con su comida rápida al estilo norteamericano. 

En las elecciones municipales de 2015, de donde salió el actual gobierno local, este tema de la necesidad de atraer empresas a Alcalá, estuvo sobre la mesa y muy activo. Hubo muchos votantes que votaron el cambio político con la esperanza de que se cumpliera. Se habló de atraer inversión de ayudas europeas. Con la celebración de Cervantes Infinito entre 2015 y 2016 hubo políticos locales que incluso mencionaron la posibilidad de atraer a esta ciudad empresas editoriales para crear como marca de identidad la Cultura también desde lo laboral y nuestra producción, máxime cuando desde el siglo XVI las imprentas alcalaínas tuvieron cierta relevancia, por su Universidad. Pero aquello se quedó en meras entrevistas y declaraciones. Todo ello se puede rastrear en hemeroteca de papel y en hemeroteca digital. La verdad es que era algo engañoso, pues en las redes sociales personales de algunas personas que pertenecían y pertenecen a Somos Alcalá se sostenía la idea de que las industrias nunca volverían a Alcalá ni era deseable que lo hicieran, pues era mejor crear empleo turístico (traducido: hostelería, pues en eso se ha quedado ese empleo) y empleo ecológico (aunque se han contratado muchos jardineros, no hay un especial empleo ecológico, ni siquiera en cuanto a empresas de reciclaje). Más aún, se fomentó la idea de una moneda social, que no ha llevado a alguna parte útil a los desempleados, y la idea de crear huertos en los que podrían trabajar desempleados y hacer lo que quisieran con su producción, idea que en parte reutilizaba la de estos mismos huertos puestos en marcha por la Universidad. Tal idea suscitó polémica, creo que evidente por sus implicaciones, pero se llevó a práctica. Realmente era poco o nada realista como solución a los problemas del desempleo. En todo caso, estas opiniones eran de carácter personal en las cuentas públicas de las redes sociales de determinadas personas que se identificaban a sí mismas de tal o cual partido del gobierno local mediante sus fotos de perfil o mediante muchos de sus estados y otras cuestiones que compartían.

Conociendo la realidad empresarial de, y cómo está organizada en, Vallecas y San Sebastián de los Reyes me pregunto y me lamento de que en Alcalá de Henares se haya dejado perder organizar la concentración empresarial de este modo, más moderno, más actual, necesario en las grandes poblaciones. La concentración empresarial que teníamos desde los años 1960-1970 se había quedado anticuada, es cierto, pero la crisis de 2008 y la pérdida de varias de estas empresas en la ciudad brindaba la oportunidad de replantear y modernizar el modelo. Reorganizarlo al estilo de los lugares citados, quizá. Atraer, si eso es lo que realmente se desea, a un determinado tipo de empresas. Hubo un tiempo que se habló de empresas de telecomunicaciones, pero estas se fueron a otros municipios cercanos. Perdemos oportunidades. El suelo es caro, los centros de trabajo están lejos de la urbe y mal comunicados. Algo se hace mal, obviamente. Yo estoy de acuerdo en que no es deseable atraer empresas altamente contaminantes, y mucho menos que sean éticamente cuestionables, pero hay muchos tipos de empresas que se podrían atraer, pero los empresarios necesitan una modernización de lo que ofrecemos. Lo que ofrecemos es pobre y mal planificado. Para una empresa es fundamental los trabajadores, y para eso se necesita que las infraestructuras faciliten la vida y los medios a esos trabajadores. 

Mirando a Vallecas y a San Sebastián de los Reyes añoro y deseo tantas posibles mejoras de Alcalá en este sentido. ¿Cómo es posible que una de las ciudades más grandes del Valle del Henares, si no la más grande, sea a la vez un foco de problemas laborales? Sé que las cosas no se logran de la noche a la mañana y con facilidad total, pero tampoco creo que se hayan puesto a trabajar de un modo serio y con un plan claro desde aquel 2008 ninguno de los consistorios existidos. Ojalá algún día... 

Se puede incluso pensar en una ciudad de empleo administrativo fuerte. Tenemos varios elementos para atraer ese tipo de empleo: varios archivos, cabeza de partido judicial, la cárcel, la universidad, una importante actividad investigadora universitaria (la propia NASA y la Agencia Europea, o diversos proyectos médicos cuentan con alcalaínos), tenemos un importante valor cultural y turístico que podría interesar al mundo editorial si se creara una marca Alcalá que significara seriamente de verdad prestigio cultural, en fin, campos tenemos para poder atraer más allá de una ruta de las tapas y un escaparate de ferias y celebraciones diversas. Si existen importantes centros de trabajo en Azuqueca de Henares, por ejemplo, ¿por qué no en Alcalá?

Reflexiono sobre Alcalá porque me gusta Alcalá, vivo en Alcalá y me gustaría hacer mi vida en Alcalá. No deja de ser chocante que muchos alcalaínos tengan que irse fuera de la ciudad todos los días para ir a su trabajo, cuando la ciudad podría ofrecer trabajo, o debería. 

En fin, tengo trabajo hasta final de diciembre. Saludos y que la cerveza os acompañe.