Este es un blog de un escritor cervecero que pretende hablar de él, de Historia, de sus ídolos, de sus paranoias propias, mostrar sus escritos... pero en definitiva son informes de un espia en el bar.
martes, octubre 13, 2026
NOTICIA 2489ª DESDE EL BAR: MONOTONG Y CANICHU
lunes, agosto 31, 2026
NOTICIA 2480ª DESDE EL BAR: BRIGHT MINDS
Anoche sonaron los fuegos artificiales más imaginativos que se hayan lanzado en un fin de fiestas en Alcalá de Henares. La persona encargada de la pirotecnia sin duda tenía algo de sentido artístico y del espectáculo. Algo impecable.
Y con estos fuegos artificiales, como suele ocurrir con esto en esta ciudad, se marca no sólo el final de las fiestas grandes, sino en cierto modo, al coincidir con el final de agosto, es como si se marcara también el final del verano, aún cuando todavía quede casi un mes hasta que llegue la veintena de septiembre, que es cuando realmente eso ocurre.
En mi caso mis cortísimas vacaciones veraniegas de este año están casi todas aún por delante, me queda toda esta nueva semana que empieza hoy. Luego hay que volver al trabajo de archivo. Y en esto pienso en una serie de televisión a la que me he aficionado esta verano por las tardes de lunes y martes, cuando volvía de trabajar y después de descansar un poco y preparar la comida del día siguiente. Bright Minds, una serie francesa cuyo capítulo piloto fue de 2017 (en principio iba a ser una película, pero no acabó siéndolo); empezó a emitirse en 2019 y cuyo título original es Astrid y Raphaëlle, pero en España a alguien le dio por cambiarle el título y ponerlo en inglés, lo que sería Mentes brillantes. Cosa cuando menos curiosa y que, hablando con otras personas veo que hace creer a quienes la han visto poco (y yo mismo al comienzo) que se trata de una serie norteamericana, pero la panorámica de la ciudad en su cabecera, con la Torre Eiffel, no deja dudas. De hecho la serie ya tiene de por sí una versión británica desde 2024, Patience. No hubiera pasado nada por dejar el título original en francés en la serie original. Es más, este otoño de 2026 se estrenará una versión española y esta mantendrá un nombre análogo al original, será Ágata y Lola.
La serie es una serie ligera de crímenes, no truculenta, en los que una brigada criminal de París los investiga a lo largo de capítulos independientes. El hilo conductor que une toda la serie es la relación que se entabla principalmente entre Raphaëlle, una policía detective que a veces se salta las normas, y Astrid, una archivera del Departamento de Investigación Criminal dentro del Centro de Documentación Criminal. Y dada mi profesión, ahí me comencé a quedar a ver algunos capítulos... y después, dadas las relaciones de Astrid con el restos del equipo, me enganché, pues Astrid tiene la particularidad de ser una persona autista, con un autismo muy alto, pero con altas capacidades intelectuales, un poco al estilo de personaje del actor Dustin Hoffman en Rain man (1988).
No es la primera vez que una ficción me llama la atención en producciones de cine y televisión por tener a un archivero o un archivo de protagonista. Hablé de ello por primera vez en Noticias de un espía en el bar en la Noticia 1730ª, de 13 de agosto de 2017, donde comenté varias películas donde ocurre esto. Por cierto que una de ellas en realidad era una saga de películas muy conocidas no precisamente por esto, pero cuya trama principal de toda la saga tiene precisamente un problema documental y fallos de seguridad en los archivos y documentos del Estado, Star Wars, y ocurre en todas las películas, aunque donde se hace totalmente notable y directo es en Rogue One: una historia de Star Wars (Gareth Edwards, 2016). He de decir que cuando escribí sobre esto, hasta entonces nadie había escrito o hablado sobre esto en archivos, ni sobre la película Star Wars: episodio IV, una nueva esperanza (George Lucas, 1977) tampoco, ya que el problema documental ya se muestra ahí mismo, en esa trama. Aunque sí se había hablado y escrito en el mundo de los archivos de La vida de los otros (Florian Henckel Von Donnersmarck, 2006). Relativamente poco después de escribir hubo un encuentro de archiveros donde acudieron principalmente archivistas de archivos regionales. Una de las ponentes, que fue muy aplaudida y reconocida por la novedad de su planteamiento, fue hacer precisamente una explicación sobre la custodia documental a partir del análisis de Star Wars... Yo no estuve presente, pero los y las colegas de profesión que me contaron la ponencia me hicieron pensar si esta persona leyó mi entrada y jamás dijo que la inspiración de la ponencia le vino de ahí. Es algo que nunca sabré si fue así o fue coincidencia. Peculiar coincidencia, diría yo, pero no imposible.
En el caso de Bright Minds, por cierto: impresionante interpretación de la actriz Sara Mortensen, partimos de la base de varios errores sobre cómo ve alguien (unos guionistas) ajeno a los archivos, los archivos. Lo primero que hay que decir es que aunque en las sinopsis que se leen en redes sociales sobre la serie se dice correctamente que Astrid es una archivera, en la serie se dice en todo momento que es una documentalista. Puede que se trate de problemas de traducción y de concepción del oficio entre Francia y España. Por lo que a mí respecta Astrid es evidentemente una archivera superdotada, aún a pesar de su autismo. Aunque la serie quiere remarcar que es su autismo la que la hace especialmente cualificada como archivera, esto funciona con la ficción, aunque no hace falta tener altas capacidades para poder ejercer de archivero de manera muy eficiente y eficaz o para poder conocer y hablar con propiedad de documentos, fondos y series documentales. No voy a negar que entre los que ejercemos el oficio desde hace años alguna vez hemos bromeado con la sospecha de que casi todos tenemos algún tipo de trastorno obsesivo compulsivo si nos analizasen.
Archivista (o archivero) y documentalista no son lo mismo, aunque se asemejen mucho. De hecho uno de los problemas de España durante muchos años es que había formación universitaria de documentalista, pero no de archivero. La formación de archivero, aunque ahora desde hace muy poco tiempo creo que existe un Grado Universitario, se creaba a través de la formación de diversas carreras universitarias como la propia de Documentalista, la de Historiador (de donde yo vengo), Humanistas, Economistas y alguna otra, a las que se añadía o bien la combinación de ellas con la de documentalista, o bien con cursos especializados, becas específicas de formación y desde luego: práctica laboral. Sin embargo, es verdad que en España el alto desconocimiento de las funciones de documentalistas y archiveros hacen que muchas personas confundan ambas profesiones, que se solapan, pero no son exactamente lo mismo, aún cuando un documentalista pueda ejercer de archivero y al revés.
El documentalista busca, encuentra, ordena y pone a disposición la documentación necesaria para una tarea solicitada. El mejor ejemplo serían los documentalistas de telediarios que buscan en los archivos audiovisuales para completar las noticias que redactan y graban los periodistas. Un archivero identifica, clasifica, ordena y pone a disposición la documentación y los productores de la misma, así como su finalidad inicial, y si es información de oficina actual, intermedia o ya histórica. Dentro de esas bases luego es cierto que hay diversos caminos, ya sean de Historia, de administración, de investigación, médicos incluidos, etcétera.
Astrid trabaja dentro del Centro de Documentación Criminal como documentalista, pero en realidad lo que muestra la serie es que sus funciones, según la primera temporada, debían limitarse a las de archivera, incluido el servicio de préstamo de expedientes. Es su curiosidad, su conocimiento extraordinario de los fondos de archivo y su afán investigador lo que la hacen ejercer de documentalista hasta el punto que es vital para solucionar un crimen que parece un suicido y no lo es, lo que hace que Raphaëlle solicite que pueda salir de vez en cuando del depósito de archivo para ayudar a investigar. De hecho, en posteriores temporadas, Astrid terminará formándose también como detective o forense, pudiendo explicarse así mejor su presencia constante en la brigada criminal más que en el depósito del archivo... cuya ausencia permanente haría que este quedara en parte desatendido, y eso no sería posible.
Siempre me llama la atención el volumen tan grande de las cajas de archivo que se muestran en estas series, en este caso serie francesa, pero se ven iguales en estadounidenses. Normalmente los depósitos de archivo, por muy grandes que sean, son limitados y se tiende a ahorrar espacio. Los documentos se suelen guardar en cajas que los conservan en vertical, no en horizontal, pero puesto que estas cajas salen tanto en producciones extranjeras sólo anotaré que desconozco la realidad francesa de las unidades de instalación en archivos franceses. Pero en principio es algo poco viable, y menos cuando en algún capítulo se dice que hay expedientes de 1920, lo que indicaría (acorde con las imágenes que se ven) que el depósito está sobresaturado y hay problemas de espacio. Siguiendo por el mismo camino, la serie parece indicar una incompatibilidad entre archivos de papel y archivos electrónicos, y eso no es real. Ambos tipos de documentación son compatibles y conviven. Es hasta deseable la conservación del papel, que es lo que se hace, aunque a la vez se digitalicen datos de los expedientes. Son actividades complementarias de archivo en pleno siglo XXI. España fue pionera en esto desde 1992, con el Archivo de Indias. Y no, no se destruye la documentación histórica si se digitaliza, tal como se pretende en una de las temporadas.
Del mismo modo parece que todos los expedientes son pequeñas carpetitas guardadas en grandes cajas, cuando en realidad todo apunta a que, dado lo complejo de los casos, deberían ser enormes grupos de hojas en una o dos carpetas. Y no, nunca se depositarían los documentos sobre el suelo, aunque en este caso, dada la trama de la serie es algo que va con el personaje, es perdonable. Del mismo modo que algunos tipos físicos documentales necesitan ser ensobrados dentro de sus expedientes, cosa que supongo que por estética no sucede aquí.
En cuanto al edificio, su volumen traspasa el de un mero centro documental de los servicios internos de la policía de París, y es prácticamente un archivo intermedio que no sólo abarcaría París, sino toda Francia. Eso o es que en París se acumulan crímenes en un sin parar. Pero evidentemente esto es también un recurso narrativo para magnificar las dotes intelectuales de Astrid y su capacidad de retentiva de datos. Aunque hay que decir que en los archivos no hay caos, todo lo contrario, por eso son archivos, y hay sistemas y sistematización del orden, las búsquedas no son al azar. Los documentos no están perdidos, sin embargo, aquí resulta milagrosa Astrid para saber donde están todos... Y dado el tamaño del edificio parece que tuviera retentiva para más de un millón de documentos. También hace gracia la oscuridad a la que dotan al depósito, cuando, hoy por hoy, en general, son bastante luminosos cuando alguien trabaja dentro. Pero esto es también alimentar unos conceptos que se presuponen tópicos de los archivos y los archiveros, todos con vidas tristes, parece ser... Ay, si conocieran nuestras vidas... ¡Somos personas con vidas como tú!
Pero la serie es muy atractiva. Los personajes son muy llamativos y los crímenes se resuelven deductivamente, al viejo estilo Sherlock Holmes. Yo reconozco numerosas licencias tópicas sobre los archivos y los archiveros, pero son perdonables. Lo malo es que alimenten falsas percepciones sobre el oficio, pero tampoco es algo grave, sólo es una serie de misterios policiales. Yo recomiendo la serie, la verdad. Y es desde luego algo entrañable para mí que sea una archivera una de las principales detectives. Sobre todo porque, aún con todo lo dicho, hay algunas cosas muy reconocibles del oficio y eso me hace gracia, junto a las relaciones entre los personajes protagonistas.
Así que tengo una semana de vacaciones y luego vuelvo al trabajo de archivo, quizá no al estilo de Astrid, pero igual de oportunidad para conocer lo que otros nunca conocerán. Y eso en buena parte es un atractivo, pues te permite conocer y comprender tanto los tiempos actuales como la Historia (depende de los fondos que te van tocando trabajar) mejor y más claramente. Te permite poder tener una visión de la realidad social, política, económica e histórica más profunda. Un atractivo del oficio. Y algo de eso tiene la serie, que de lo particular se llega al conjunto y al revés.
miércoles, julio 01, 2026
NOTICIA 2469ª DESDE EL BAR: EN FIN, OTRO ANUNCIO PARA OTRO EDIFICIO
La Universidad de Alcalá de Henares anunció ayer 30 de junio que el antiguo edificio de la cárcel galera, o cárcel de mujeres, del siglo XIX, anterior colegio universitario del siglo XVI, será la sede del Archivo Histórico de los Movimientos Sociales. Se puede leer directamente de la Universidad de Alcalá de Henares por aquí. Luego, como sus rectores y profesorado suele tener habituales colaboraciones y entrevistas en Cadena SER Henares, ese mismo día parece ser que lo dijeron por las ondas de radio y de repente se expandió por todos los medios de comunicación alcalaínos, probablemente en buena parte porque se hicieron eco de algún comunicado oficial de la Universidad, y tal vez también del Ministerio de Cultura, ya que vino el Ministro, Urtasun (de Sumar).
Muy eufóricamente se expandió la noticia cual teléfono escacharrado por innumerables perfiles de redes sociales. Y al cabo del día e incluso hoy tengo diversas vías de comunicación privadas de mi teléfono y de mis propias redes sociales algo saturadas de mensajes de amistades y de conocidos mandándome la noticia porque, simplemente, yo no dije nada. Creían que no me había enterado. Pero soy un alto consumidor de noticias... Y sí, como toda esa gente sabe, soy un muy activo archivero e historiador desde hace años. Claro que lo sabía, sólo que no he considerado que mereciera la pena comentarlo. La verdad. Es lo que tiene... seguir las noticias... y ser de este mundillo de archivos.
Para empezar, me sorprendió la enorme cantidad de personas que más que alegrarse porque valoraban el significado de tal archivo, se alegraban más bien a lo loco cual nacionalista local y municipal. Les hubiera dado igual que fuera un archivo u otra cosa. Es mi sensación. Para empezar porque llevo tantos años trabajando de lo mío que, aunque soy conocido por ello (entre otras muchas actividades, como la de escritor o la de historiador y otras, como cuando hice radio), precisamente por ello, sé que la gran mayoría de las personas, y subrayo: gran mayoría, no saben ni qué hace exactamente un archivero, ni para qué sirve un archivo, ni qué es el oficio, ni porqué es importante la documentación. Y como historiador el panorama es peor, pues muchos lo asocian a política y otros tantos creen que somos manipuladores interesados y que ellos saben más, a menudo viendo una película o leyendo unos libros, en lugar de tú como persona de carrera y profesión. Y lo siento decir, pero es verdad. Muy pocas personas que conozco saben de verdad de qué va todo esto, y muchas de estos creo que en parte precisamente porque son amistades cercanas queridas.
En todo caso, pudiera haber ocurrido alguna cosa que me hubiera despistado, así que agradezco a las personas que me mandaron las noticias, supongo que extrañadas de que yo no dijera nada.
Voy a hacer caso omiso del teléfono escacharrado que se ha generado, que eso ha ocurrido también. Pero sí anotaré algo que la Universidad de Alcalá de Henares deja muy claro y que mucha gente ha ignorado. No, no se crea el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales. Se pretende crear una sede de edificio para el archivo. El archivo en sí ya está creado desde 2021 y está depositado (y en crecimiento) en el Archivo General de la Administración, cuyo edificio también está en Alcalá de Henares. Así que ya ves tú, el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales de por sí ya existe desde 2021 y desde esa fecha está en Alcalá de Henares... Y no, no levantó ninguna pasión en la ciudad por entonces, aún cuando fue noticia a nivel nacional. Es más, lo que sí recuerdo es que cuando se anunció en 2021 hubo más de una persona que lo politizó y habló francamente mal del gobierno PSOE-Sumar y del Presidente Pedro Sánchez. Y otros confundieron sus fondos con los de los sindicatos, que esos están en realidad en posesión de las fundaciones de los respectivos sindicatos y repartidos entre el Archivo Obrero (que también está en Alcalá) y los concernientes al PCE y a la CNT, ambos en Madrid. El Archivo Histórico de los Movimientos Sociales más bien no va por la vía sindical, sino más bien por lo que dice: movimientos sociales, como puedan ser las asociaciones de vecinos y otros. Se puede consultar sus fondos en PARES.
De hecho el anuncio de que se va a instalar un archivo en La Galera no es nuevo. El primer intento fue en torno a los 1990-2000, cuando se planeó hacer allí la Facultad de Documentación, donde además se albergase el Archivo Central de la Universidad de Alcalá de Henares. El edificio antiguo no se pudo usar, porque estaba muy deteriorado, pero anexo se hizo un edificio nuevo que es precisamente eso. De hecho yo trabajé allí en 2009. Y el segundo intento no estaba tan lejos. Precisamente en el último año del gobierno en España de Rodríguez Zapatero (PSOE) se aprobó una nueva normativa para los archivos españoles casi al final de la legislación en 2011, pero a la vez ya entonces se dijo, y lo sabíamos los del oficio, que se había acordado asentar allí el Archivo de Autores Españoles, para lo cual se restauraría la Galera. Pero perdió las elecciones y el nuevo gobierno de Rajoy (PP) congeló todo y comenzó a hacer recortes. En Alcalá de Henares no sólo se paralizó este proyecto, también lo hizo el del actual Centro de Interpretación de Complutum y ya no se abrió hasta 2024, con gobierno de Pedro Sánchez (PSOE-Sumar). Por el camino aquel Archivo de Autores Españoles quedó difuminado y no llegó a crearse exactamente, porque muchos descendientes de autores conocidos del siglo XX no desean perder el control de la documentación de sus familiares famosos, aún cuando hubiera interesados. Recurrentemente sale en prensa los apellidos más conocidos referentes a todo esto desde aquellas fechas.
Así que a mí el anuncio de este 2026 me sonó mucho a lo de 2011... Igual que pasa con aquel anuncio de 2010 de crear el Museo de los Madrazo en Alcalá de Henares, en el Palacio de los Casado (Noticia 725ª), que quedó igualmente paralizado, olvidado y perdido. O bien ese otro proyecto mil veces anunciado y jamás realizado de crear la Casa de los Arqueólogos en una parte de los restos ruinosos del Palacio Arzobispal, anunciado en 2014, no logrados los traspasos necesarios hasta 2017, anunciado de nuevo muy pomposamente hasta con una exposición y libro entre 2019 y 2020 (Noticia 1941ª), y publicadas diversas licitaciones posteriormente que nunca encuentran empresas interesadas y que hace que en 2026 las ruinas sigan en ruinas, por mucho bombo que se le haya dado.
Pero es cierto que desde 2011 a aquel 2024 se sacó adelante el Centro de Interpretación de Complutum tras años de parálisis total. O que parte de los Cuarteles de Lepanto logró ser restauradas y abrieron sus puertas como residencia universitaria en 2017. Pero claro, el primer edificio tiene que ver con la Comunidad de Madrid y un interés confluyente de todas las instituciones en la promoción turistica, y me temo que más por el lado de turismo como industria que como promotor de cultura, pero eso es otro tema. Otro tema no muy lejano a lo de los Cuarteles de Lepanto, porque al fin y al cabo la residencia universitaria es algo residencial, y eso es dinero también.
En las recientes elecciones a rector en la Universidad de Alcalá todos los aspirantes pasaron por los micrófonos de Cadena SER Henares y todos fueron preguntados por la recuperación de La Galera antes de que acabe cayéndose, porque lo cierto es que los muros están que dan pena y el techo de madera se va a derrumbar en algún momento. Aquel edificio donde dio clases fray Luis de León en el siglo XVI, fue la cárcel más moderna de España en el XIX, al nuevo estilo experimental francés de cárcel galera y lo que socialmente implicaba... Aunque el trato destinado a las mujeres no debió de ser todo lo satisfactorio posible, ya que nos han llegado algunas noticias de motín y hasta un incendio. El edificio fue recuperado por los Condueños, estaría por decir, pero si me equivoco (corregidme en esto si me equivoco, por favor) sin duda quien sí lo ha recuperado fue la Universidad de Alcalá. Al menos como propiedad.
Sí, hicieron aquella ampliación de edificio nuevo anexo ya citada, y llegaron a restaurar la capilla como Teatro La Galera, que era un teatro universitario en activo en la década de 2000 y que se cerró por problemas en sus infraestructuras arquitectónicas. Todo en medio de historias de bocas del Infierno, desde el siglo XVII, y de fantasmas, desde el siglo XIX.
Si ningún proyecto ha prosperado es porque el edificio se ha ido dejando deteriorar tanto que a poco que venga un viento huracanado, una lluvia, o el paso de un mes de tiempo más, todo se caería y se perdería. Sin duda, será un portento conservar los muros externos. El resto tiene pinta de estar perdido o en su mayor parte perdido. Fue promesa electoral de todos los candidatos a rector el recuperar el edificio. Pero todos coincidían en que la Universidad por sí sola no tenía dinero suficiente, ni siquiera con ayuda del ayuntamiento y el Patrimonio de la Humanidad. Necesitaban encontrar algún inversor. Y lo que me huelo es que no lo han encontrado.
Si lo hubieran encontrado no tendrían la necesidad de traspasar la propiedad, o buena parte de ella, ya se verá, de vuelta al Estado, al Ministerio de Cultura en este caso, no al del Interior (que llevaría las penitenciarías). Así que tal como yo lo veo la noticia es doble, o triple, pero no es la noticia pomposa y optimista. Sería más bien:
1.- La Universidad de Alcalá de Henares se ve en la necesidad de ceder la propiedad o parte de la propiedad de la Cárcel Galera de vuelta al Estado, porque no puede afrontar su reconstrucción ni su conservación, ni tampoco ha logrado encontrar inversores interesados.
2.- El acuerdo alcanzado entre Universidad y Ministerio es que el edificio será usado para albergar los fondos de un archivo del Estado que ya se ubica en Alcalá de Henares, dentro del Archivo General de la Administración, el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales. El anuncio por parte de ambos no comenta nada de partida presupuestaria para la recuperación, ni de plazos fijados, ni de dotación de fondos y personal para dicho archivo una vez que quede creado y asentado.
3.- A partir de aquí se inicia un proceso complejo para abordar los presupuestos y licitaciones, si bien el mismo proyecto en sí podría descarrilar si en un hipotético gobierno futuro entre PP y Vox a nivel España no interesara sacar adelante tal visibilidad a ese archivo, por considerarlo politizado, lo que implicaría una hipotética ralentización o paralización de todo el proceso de recuperación del edificio, tal como pasó en el pasado con otros proyectos a costa de la Gran Recesión de 2008. O bien si no logran interesar con una licitación de edificio de archivo a ningún grupo constructor, que crean más interesante otro tipo de proyectos.
Sin embargo, es verdad que la noticia es importante y hay que aplaudirla, como se aplaudió en otras ocasiones o se la pueda aplaudir en el futuro otras tantas veces que lo anuncien. Si sale adelante (y puede que llegue 2035-2040 en esto para inaugurar si saliera adelante de verdad), siempre será una fabulosa y gran noticia... y entonces sí: una noticia sólida sobre hechos, y no sobre palabras. Sobre todo por lograr que el edificio no desaparezca, porque está a punto de derrumbe. Todos nos alegramos de que se haga algo, eso también es verdad. Ninguno queremos que desaparezca uno de nuestros legados históricos. Uno de nuestros testigos de memoria histórica, porque también lo es. Y eso nos une, el interés para que se logre restaurar y conservar, integrar a nuestra vida social y cultural como algo más que ruinas.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
miércoles, febrero 25, 2026
NOTICIA 2441ª DESDE EL BAR: 23F, O A HACERSE PREGUNTAS
"Suárez
no daba pasos claros hacia una integración en la OTAN, lo que se
explicaba por su cercanía a Carrillo. Así, frente a un clima de
desafección popular, los electores más conservadores (y no sólo los de
extrema derecha) quedaron estupefactos con los gestos populistas de
Suárez, abrazando a Arafat y a Fidel Castro en medio de baños de masas.
Estados Unidos no podía mirar con buenos ojos aquella deriva, que no
tenía parangón en Europa. Esto explica el desprecio del Secretario de
Estado norteamericano cuando se produjo la intentona golpista de Antonio
Tejero en febrero de 1981."
(José Luis Villacañas, Historia del poder político en España.)
"Entretanto, el general Alfonso Armada, que había sido durante muchos años secretario del rey y era ahora segundo jefe del Estado Mayor, se acercó al Congreso y negoció con Tejero la reconducción del golpe hacia la formación de un gobierno provisional que contara con la colaboración de las diversas fuerzas políticas y del Congreso, y con el beneplácito del rey. Frente al golpe 'duro' alentado por Tejero se alzaba la posibilidad intermedia de un golpe 'blando', lo que podía responder a la existencia de dos líneas de conspiración coincidentes en la necesidad de dar un golpe pero sin acuerdo en su orientación posterior."
(Carlos Barrera, "La España democrática (1978-1997)", en Historia Contemporánea de España (Siglo XX), coordinado por Javier Paredes)
"Si no se persiguió a los mandos opuestos al cambio [la Transición] que no habían intervenido, tampoco se les concedieron puestos decisivos [después del 23F]. Tal vez estos mandos no acabasen siendo demócratas beligerantes, pero sí personas con sentido de la disciplina y la fidelidad a la monarquía."
(Javier Tusell, Dictadura franquista y democracia, 1939-2004.)
Hoy, 25 de febrero de 2026, se ha desclasificado ciento cincuenta y tres unidades documentales referentes al intento de golpe de Estado fallido el 23 de febrero de 1981. Han pasado cuarenta y cinco años y la ley de secretos oficiales, así como la de custodia documental en los archivos preservando unos plazos de silencio, parece que para el gobierno actual ya han cumplido su papel y, dice el presidente de gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), y otros miembros del mismo gobierno (PSOE-Sumar), que ya no hay nada que pudiera poner en peligro la seguridad del Estado. Bueno, eso pudiera parecer, en realidad puede caer un poco en un pensamiento subjetivo, ya que medio siglo (casi medio siglo), aunque nos pueda parecer mucho tiempo, en los plazos de la Historia no es tanto. Muchas personas protagonistas siguen vivas, y sus herederos directos (físicos, ideológicos y políticos).
Sea como sea, y con alguna discrepancia sobre el qué y el cómo entre PSOE y Sumar, así como con PNV, el partido que más lo ha pedido en el Congreso, la parte del PSOE ha asegurado que se ha desclasificado el total de todo lo que se tenía. Ese total lo han cifrado en esas ciento cincuenta y tres unidades documentales, que en realidad se han quedado en unas ciento treinta y cuatro, porque no han localizado las que faltan, pero las están buscando (han dicho literalmente en medios). Por un lado, como archivero en ejercicio desde 2009 y como historiador licenciado y en activo desde 2004, la cifra de ciento cincuenta y tres unidades documentales en referencia a un intento de golpe de Estado es una cifra francamente ridícula. Es una cifra poco creíble. Puede que sea esa la cifra claramente detectada a fecha de hoy, a falta de que pueda aparecer algo relacionado en otras cajas de archivo y que en su día no se tuviera la preferencia de darle la mayor relevancia en torno al 23F, porque su peso informativo esté en otro lado, pero lo más probable es que esté dando la razón a la teoría de numerosos historiadores y periodistas sobre el hurto y/o destrucción documental por parte de numerosas personas tanto del Ejército, como de los cuerpos de orden en general, políticos, funcionarios y civiles que, simpatizantes aún del franquismo y anhelantes del triunfo del golpe de 1981, se vieran desesperados a destruirlos u ocultarlos a la carrera, en vista de que el rey Juan Carlos I se puso del lado contrario a los golpistas en su aparición televisiva de la noche de aquel 23 al 24 de febrero.
Otra posibilidad está en que no se haya sacado realmente todo, ya por falta de detección de los documentos en los archivos o ya por otras razones. Quien trabaja en archivos con documentación ya histórica o a punto de serlo, sabe que lo frecuente es que haya numerosas cajas que si bien se sabe que tienen en general, no se sabe aún qué tienen en concreto, especialmente en el Archivo General de la Administración (AGA) y en los archivos generales militares, y no por maldad, sino por falta de todo tipo de medios (humanos, económicos, tiempo, materiales...). Lo que sí me parece una broma es que se saquen ciento treinta y cuatro de las unidades y digan que no encuentran las otras, como si allá donde se archivaran fueran poco menos que desvanes sin orden. Los archivos no son desvanes sin orden. Y quien quiera hacerlo creer, trata de confundir.
Sí que es cierto que a veces el miedo de los funcionarios de archivo a recibir algún tipo de denuncia o advertencia ante tal o cual documento me ha hecho ver que es ese miedo el que más les coarta a actuar lo más acertadamente posible, aunque la normativa y la ley les avale. Denuncias locas las hemos visto estos años por todas partes, denuncias que llevan a la autocensura y a coartarse en sus actos uno mismo. Yo soy archivero, no soy funcionario, trabajo por cuenta ajena, pero trabajo mano con mano con los archiveros funcionarios desde 2009 y he visto todo tipo de actitudes y decisiones. Tengo mi opinión en cada caso que pudiera referir.
No es real que se haya desclasificado todo lo que se tiene del 23F. El gobierno ha desclasificado el total (o lo que cree el total) de lo que tiene la Administración General del Estado, que no es lo mismo que todo lo que se tiene. Han dicho (me ha hecho gracia también) que se ha sacado todo lo que había en los cajones de varios Ministerios... Como si no se hubieran cambiado los mobiliarios ni vaciado los cajones y estanterías desde 1981. Es algo absurdo y ridículo. Buena parte estarán transferidos al AGA, y lo que no estará archivado en los propios archivos internos de cada Ministerio. Sea como sea, es parte de la administración general del Estado, pero faltarían otros documentos, como por ejemplo el que han citado en los informativos: el poder judicial no ha desclasificado nada de lo que él tiene sobre el 23F, por lo que todo lo relacionado con el proceso judicial posterior, o papeles relacionados, siguen secretos. Tampoco se ha dicho nada de los archivos de la propia Casa Real, o de los que pueda tener Defensa en los los servicios de inteligencia (CNI), o los militares, y tampoco se ha dicho nada de guardia civil. Así que me siguen suscitando preguntas sobre esa citada totalidad.
Quepa también decir que la Historia no se escribe sólo con la documentación oficial, posiblemente destruida en buena parte el 24 de febrero por gente que no quería ser implicada, aparte de que parece ser que hay mucha cosa informal (en vista de las grabaciones de teléfono y conversaciones transcritas). habría que ver y contrastar el conjunto de memorias de personas relacionadas, algunas ya publicadas, otras quizá aún incluso sin escribir, y los archivos personales con toda su documentación intacta (cartas, diarios, notas, fotos, grabaciones, agendas, etcétera) de personas como pudieran ser Juan Carlos I, Alfonso Suárez, Gutiérrez Mellado, Tejeros, Armada, Milans dels Bosch, y más de un empresario, por poner ejemplos obvios, pues habrá personas menos obvias.
Se ha dicho en radio que el documento más antiguo relacionado es 1975, lo que nos ubica en el mismo año de la muerte de Franco, incluso antes de que se intuyera el comienzo de la Transición. Personalmente yo trabajé varios documentos de esa época cuando se desclasificaron para ponerlos a disposición pública con motivo de estos años de aniversarios de la Transición y sí que creo que los investigadores han de llegar a todos ellos y relacionarlos, porque abren nuevas respuestas a través de nuevos datos que poner en relación. Porque la Historia no es sólo hechos, es análisis, y los análisis son posibles en su mayor acierto cuantos más datos, o incluso sus silencios, se tengan. Pensemos que en cuanto al 23F de 1981 este no fue el primer intento de golpe de Estado fallido, ni tampoco el último, que fue en 1985, aunque ocurrió de manera más callada, menos sonada, sofocado con discreción.
Y luego tenemos que en relación a todo esto se necesita también la consulta de los archivos extranjeros, ya de embajadas como de servicios secretos. Sería interesante conocer lo que Estados Unidos tiene que aportar. En su día se dijo que Estados Unidos tardó un tiempo en contactar con Juan Carlos I por haber acabado con el golpe, hoy sabemos con la desclasificación que Ronald Reagan tardó más de lo que se dijo, varios días más de los que oficialmente se dijo. ¿Por qué? Ese es el oficio del historiador, hacerse preguntas, sobre todo ¿por qué? y tratar de analizar cuál puede ser la respuesta con todos los datos posibles. Pensemos que cuando se asesinó a Carrero Blanco en 1973, también entonces Estados Unidos tardó unos días en mandarle una nota al gobierno español. Pero preguntarse ¿por qué? como historiador no es lo mismo que como especulador, no es crear relatos alternativos, ni bulos, es simplemente herramienta del oficio. Quien pone de relieve Estados Unidos podrá decir Portugal, cuyo proceso democratizador es contemporáneo; Francia, cuyo problema con ETA era común, aunque en esa fecha Francia les era como un santuario; Reino Unido, cuyo interés sobre sus relaciones entorno a Gibraltar podrían estar en su preocupación por el gobierno español; o la Unión Soviética y las relaciones de fuerzas en el Mediterráneo Oriental en plena Guerra Fría ahora que en España estaba legalizado el PCE y el PSOE cobraba fuerza electoral). Sin duda, estos y otros países estarían atentos esos días a lo que en España pasaba.
La desclasificación de los documentos hoy es un paso muy importante, pero aún es algo insuficiente, también porque en Historia las cosas no son compartimentos estancos y todo está relacionado con todo, en su antes y en su después. Por eso nos explica nuestro presente, y a veces nuestro futuro. Así por ejemplo, ¿cómo se encauzó a aquellos que siendo proclives al golpe se mantuvieron inactivos ante la duda del triunfo y posteriormente declarados monárquicos fervientes de Juan Carlos I, y por tanto defensores del actual sistema político por lealtad al rey, que no al sistema en sí? Y sobe todo, ¿quiénes fueron aquellos? ¿Desde donde se han movido y han movido a la sociedad? ¿Quiénes fueron los empresarios simpatizantes? Y de los que se puedan conocer o sospechar, ¿eran parte de los Pactos de la Moncloa apenas unos años antes ocurridos? Quizá se necesita desclasificar también todo lo referente a los Pactos de la Moncloa.
Preguntar, preguntar, preguntar, eso es la Historia, y no, no se contesta en apenas un día, o una semana, o unos pocos meses, como me temo que va a pasar en prensa. Los titulares son periodismo, y los que ellos contengan para informar de lo anunciado en el titular, pero la Historia, tomada en serio, son años de investigación, no menos de un año seguro, pero un buen estudio, varios años, a veces la vida de alguien.
No, el 23F no se va a contestar en todas las perspectivas posibles ya mismo, este 2026, por el mero hecho de esta desclasificación, pero es un paso importante. Hay que valorarlo... y hay que dejar trabajar a los historiadores sin ruido que los ataque, sin ruido de políticos y sin ruido de periodistas. Pero me temo que ahora mismo, políticos y periodistas inmediatos es lo que se quiere escuchar.
PD día 25, noche: Al final se desclasificaron ciento sesenta y siete documentos. Y por casualidades que no adrede, el mismo día murió Tejero. De entre lo desclasificado Televisión Española destacó un documento reforzando la versión oficial sobre el rey totalmente en contra del golpe porque en una conversación después de salir por la televisión dijo a uno de los implicados su voluntad de defender la Constitución porque, palabras de él, después de salir a decir lo que dijo ya no se podía echar atrás. Es esa expresión de ya no poderse echar atrás la que a un historiador le ha de formular preguntas y buscar respuestas para un análisis y explicación más ajustados a los hechos. Que pueden coincidir o quizá no exactamente.
PD, día 26: Hay un documento desclasificado sin firma y supuestamente del PCE donde Carrillo reflexionaría sobre el peligro de que la extrema derecha extienda un bulo sobre la implicación del rey en el golpe. Al día siguiente de la desclasificación, el actual secretario general del PCE dice que desde ayer han buscado en sus archivos sobre algo de este documento, que llevase a redactarle o su copia, y no tienen nada. Es ahí donde el historiador se ha de hacer preguntas. Puede que el documento lo entregara alguien a título personal, o puede ser otra cosa. Ahí está la importancia del contraste y del análisis. Que la Historia se escribe con muchas fuentes.
sábado, enero 03, 2026
NOTICIA 2433ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS QUE LEÍ EN 2025 Y LOS QUE DESTACO
Comienza el año 2026 y procedo a la ya clásica entrada de los libros que destaco de entre los que leí en 2025, con una novedad. En 2025 completé el comentario de todos los libros que me leí a lo largo de toda mi vida, una tarea que ha sido ardua y ha tardado en completarse en esta bitácora varios años a lo largo de varias entregas. Así que como ya he llegado a chocar con la actualidad, a partir de ahora mezclo las dos series, y os comentaré cada año los dos libros que destaco, más la novela gráfica, junto al comentario y lista de todos los que leí ese año, en este caso 2025. Vamos a ello.
2025: 46 años.
Estoy leyendo 2 libros.
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