martes, enero 18, 2022

NOTICIA 2108ª DESDE EL BAR: EN PRENSA

La nota de prensa que publicó el ayuntamiento de Alcalá de Henares de la presentación de mi libro más recientemente publicado, La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941), que primero lanzaron en su página oficial de eventos y luego fue publicada por parte de la prensa alcalaína como Dream! Alcalá, Alcalá Hoy, La Luna del Henares, Puerta de Madrid, Lux Moments, Alcalá Opina y Alcalá Digital, a la espera de ver si Quijotes publicará algo cuando salga en papel y si hará lo propio Soy de Alcalá, cuya edición digital no publicó nada al respecto, ha tenido repercusión en otra prensa digital abierta su información a toda la Comunidad de Madrid, tales como Madrid 24 horas, Noticiero Madrid, Noticias para Municipios y El Telescopio Digital, a través de la agencia de noticia Reuters. Todos ellos, salvo el citado Lux Moments que se dio cuenta del error y lo eliminó, reproducen el error en el título y en la presencia de Julián Vadillo como presentador que ya comenté en la Noticia 2107ª, donde os contaba que me sentía y siento agradecido y explicaba mis sensaciones de ese día de la presentación que me sorprendió tanto en su repercusión. 

Julián Vadillo compartió su prólogo en el libro a modo de reseña en Fraternidad Universal, cosa que ya hizo en La Voz de la República y en el espacio que dirijo y en el que escribo Las Notas de los Cíclopes Libreros. Más aún han sido las personas que han compartido por diversas redes sociales tal evento y han explicado con sus propias palabras lo que ha ellos les produce esta nueva publicación y sus felicitaciones por ella. A todos les estoy agradecido.

Sin embargo, me llama también la atención que se hiciera eco un diario de Cantabria, Alerta. Por un lado les agradezco que se hicieran eco de mi presentación y de la de Valbuena, que en la misma tarde presentaba ante el alcalde de Alcalá y el líder de Ciudadanos en Alcalá de Henares su libro dedicado a los últimos de Filipinas, que prolongaron su presencia de resistencia más allá de 1898, hasta 1899.

Me llama la atención que un diario de Cantabria se haga eco de eventos historiográficos dados en Alcalá. Es cierto que el diario en realidad le dedica más atención al libro sobre Filipinas, pero en cuanto al mío hay una ligera diferencia respecto al resto de medios que se hicieron eco aunque fuera reproduciendo la nota de prensa emanada del ayuntamiento de Alcalá. La diferencia está en que entrecomillan la palabra depuración, así como entrecomillan la explicación donde se da cuenta de que estos procesos se hacían para seleccionar solo a personas adictas al Movimiento en el funcionariado. Cuando alguien entrecomilla, sobre todo en prensa, es para indicar que se cita textualmente, pero el caso es que reprodujeron la nota de prensa del ayuntamiento, por lo que todo lo que contaban era la cita textual de la nota de prensa, por lo que el uso de comillas era indebido. Era indebido salvo que el uso de comillas no fuera una cita textual, sino para remarcar dudas o reticencias de que lo que se dice sea real. Bueno, pese a la puesta en duda que hacen usando ese entrecomillado, les agradezco que se hicieran eco en Cantabria. A fin de cuentas, quien quiera leer, que lea. Quien quiera investigar, que investigue. Está feo poner en duda de manera constante a los profesionales de tal o cual ramo cuando algo simplemente o no gusta o no te cuadra con tus ideas, pero eso parece la constante española, donde un día todos son expertos en fútbol de élite y al siguiente todos son virólogos o vulcanólogos.

Nunca se sabe. Pudo no haber malicia alguna. En todo caso creo que hay que explicar el asunto de porqué ese término, que no es mío. Como historiador me hago eco de él, pero yo no había nacido en 1939, yo me lo encontré creado por la gente que llevó a cabo las depuraciones. Ellos las llamaban así y literalmente eso hacían.

El nombre de depuración en estos procesos no es un nombre puesto por los historiadores, ni es revisionismo. Tal nombre de estos expedientes aparece en los propios expedientes escrito por las propias autoridades del momento, las gubernamentales y las administrativos de aquella dictadura de Franco. Se depuraba y esa depuración, en parte copiada o imitada de los procesos de depuración de países aliados de Franco en Europa que no creo que haga falta citar por conocidos, aparecía como tal depuración en la propia legislación de la época, precisamente en los Boletines Oficiales del Estado, los que cito en el libro. Tanto los expedientes de depuración de cualquier funcionariado como las leyes son objeto de consulta pública. Se puede leer de ellos en múltiples investigaciones de Historia también. En todo caso, los informes de depuración con sus firmas y sellos originales los pueden encontrar en el Archivo General de la Administración, del mismo modo que otros archivos contienen partes de otros procesos abiertos a los depurados, como los de los tribunales militares y la causa general. Y las leyes se pueden leer en los BOE, que hoy por hoy es muy fácil de consultar en cualquiera de sus fechas en la propia página oficial del BOE, que es del gobierno. 

Se puede o no estar de acuerdo con el término depuración y se puede opinar lo que esta supuso tanto a favor como en contra, pero los procesos de depuración existieron y son lo que se llevó a cabo para levantar el nuevo gobierno, la nueva administración y aquella nueva sociedad que se quería crear a partir de valores conservadores y tradicionales, más allá de lo ultracatólico y de lo fascista. La palabra depuración la puso el propio gobierno de la dictadura. Entrecomillar la palabra y entrecomillar la finalidad de estos procesos de una manera impropia, como se ha dicho, es tanto como escribir entre líneas un mensaje al lector sobre una presunta falsedad, con la doble jugada de alegar que no se hizo tal cosa, ya que no se escribe de manera explícita, y en todo caso se podrá defender el periodista diciendo que citaba textualmente, cuando en realidad no era así porque, como he dicho, la nota de prensa se publicó íntegra y el entrecomillado no procedía. La cosa es que la cita era tan íntegra que se puede contrastar con el resto de medios que la han publicado, y con la propia página del ayuntamiento. 

 Sea como sea, agradezco que también desde Cantabria se hayan hecho eco. Les doy las gracias, porque también a través de ellos se ha podido hablar de ello entre sus lectores. Todo sea que la gente de Alerta me digan que lo de las comillas no era cuestionar aquello que el propio gobierno de Franco llamó así y procedió a ello, sino que quizá no estuvieron muy atentos a cómo transcribían la nota de prensa porque en lugar de hacer corta y pega alguien la dictó a alguien. O simplemente, que no había intención, que ellos tenían la idea de usar las comillas por otra razón diferente y contraria a la que a mí me ha hecho reflexionar. Vete a saber. Doy el derecho de la duda. Y repito, en todo caso, gracias por hablar de la presentación de la investigación.

 Hoy, por otra parte, me escribió un catedrático de Galicia preguntándome por el libro, ya que está investigando las depuraciones del funcionariado en toda España y supo de esta publicación. Le he remitido a que llame a la librería Domiduca. También este mensaje me ha sorprendido. Ignoro cómo le ha llegado la información al catedrático de Galicia, pero también a él le doy las gracias.

Y pensar que previamente, durante años, nadie quiso saber nada de esta investigación.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, enero 14, 2022

NOTICIA 2107ª DESDE EL BAR: UN DÍA DESPUÉS DE PRESENTAR MI CUARTO LIBRO PUBLICADO, AGRADECIDO

 

 
He de reconocer que después de tantos años con esta investigación que ha desembocado en mi cuarto libro publicado, La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941), que ha recibido tantos noes, tantos silencios y tantos estancamientos en diversos editores que en principio dijeron sí pero por diversas circunstancias nunca se sacaba adelante, he tenido una sensación de que este tema solo me interesaba a mí. Incluso el silencio total sobre el evento de la presentación del libro en toda la prensa local y en todas las radios, anunciado solo por mí, por el servicio de bibliotecas públicas de Alcalá de Henares, por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares, cuyo presidente estuvo presente en el acto de presentación, y por todas aquellas personas que desearon por su propia decisión y voluntad compartir el anuncio que yo iba poniendo en redes sociales tales como Facebook, Twitter e Instagram, reforzaba sin duda mi sentimiento de ser un tema a silenciar por muchos. No percibía que pudiera haber un interés a pesar de que antes de realizarse esta presentación ya se habían adquirido cerca de cincuenta y cinco ejemplares, incluidos los que doné al archivo municipal, los que sé que llegarán a las bibliotecas públicas y los que di al Archivo General de la Administración (al CIDA) y al Archivo Obrero. Para mí fue una sorpresa encontrar que acudió la concejala de Cultura y tercera teniente de alcalde María Aranguren, del PSOE, y que se quedó a escuchar toda la presentación e incluso realizó preguntas y adquirió un ejemplar. 

Me ha llenado de sorpresa encontrar que la página oficial del ayuntamiento se ha hecho eco del evento, se puede leer por aquí. Que igualmente lo han compartido en su Twitter oficial. Me ha llenado de sorpresa descubrir que dos de la prensa local han reproducido la nota de prensa del ayuntamiento, Dream! Alcalá, Alcalá Hoy, La Luna del Henares y Madrid 24 horas. Yo que soy lector bastante asiduo de toda la prensa local, y desde niño del semanario Puerta de Madrid tengo curiosidad de si este semanario publicará también de esto, aunque imagino que por cuestiones de cierre de edición si lo hiciera no sería este viernes, hoy, si no al próximo. Sé que se reproduce dos errores, uno que fijan en el título las fechas 1939-1940, cuando en realidad es 1939-1941, y otro es que anuncian lo que yo dije de que me presentaría Julián Vadillo, hecho que no se produjo por cuestiones de precaución ante la Covid-19 dado el trabajo de él, decisión que tomó él aunque él está sano. Pero no importa. Estoy sorprendido y agradecido. No ha reproducido ese error Lux Moments, que publicó la noticia junto a la presentación de un libro sobre los últimos de Filipinas.

Me ha llenado de sorpresa encontrar que numerosa gente que acudió ha compartido con sus fotos o sus comentarios sobre este evento. En el pasado diciembre acudí a una presentación de libro que apenas reunió a diez personas porque comenzaba el miedo generalizado ante la variante ómicron de la Covid-19. Posteriormente me hablaron de otra presentación a la que fueron cuatro personas y aún de otra de la que era previsible rebasar la sesentena de personas y fueron unas treinta. A mi presentación acudieron en torno a veinte o veinticinco personas que llenaron la sala de conferencias Gerardo Diego de la biblioteca pública Cardenal Cisneros, incluido su director, y sé de una persona amiga que se quedó fuera porque vino con su perro y no podía entrar. Me llenó de sorpresa descubrir que el servicio de bibliotecas me había hecho un cartel oficial. Solo puedo estaros agradecido al llenarme de esta sorpresa.

Que se haya producido toda esta reacción  sin más apoyo que el del servicio de bibliotecas y mi propio impulso me hace pensar que en esta ciudad hay hambre de conocer el pasado inmediato, el del siglo XX, el qué ha ocurrido ya no solo en la República o en la guerra, sino en la dictadura en adelante. Mi libro solo es una humilde aportación a modo casi prácticamente divulgativo. Mi deuda estaba con aquellos depurados, más mujeres que hombres en nuestro magisterio, pero entiendo que hay hambre en pleno 2022 de conocimiento, y es hambre que viene, por lo que vi, mayoritariamente por parte de gente joven, entendiendo esto de la treintena para arriba, imagino que en la veintena también. En 2022, cerca de cumplirse cien años del comienzo de la Segunda República, cerca de los cien años de la guerra civil, cerca de noventa años del comienzo de la dictadura. ¿No creen algunos que ya va siendo hora de dejar de politizar todo lo que se diga de historia y de ejercer hasta el más carrasco de historiador sin haber leído más allá de un par de libros o haber visto una película y dejar hacer a los historiadores su trabajo sin acusaciones, presiones y difamaciones?

Presentando su última película Steven Spielberg comentó que en Estados Unidos en pleno 2022 todavía no se había superado los traumas y cuestiones de la Guerra de Secesión de 1861-1865. España va camino de lo mismo con la guerra civil de 1936-1939, o quien lo prefiera: de la República de 1931, y ello es porque desembocó una dictadura hasta 1975, hay que ponerlo en diálogo y en Historia y hay que empezar a hablar a la sociedad para que entienda el pasado y no para que lo use de arma arrojadiza cual pedrusco prehistórico. La Historia no es soliviantar, pero también os mentirá cualquiera que os diga que la buena Historia es neutral. La Historia no es neutral, porque se narra y toda narración necesita una lógica argumental. El buen historiador, nos formaban en la carrera, no oculta su preferencia, pero lo que ha de hacer es no cerrarse a todo dato que contradiga su preferencia. del contraste y del debate con historiadores y con documentos, con reflexión y si hay que corregirse, con corrección, nace la historia, pero nunca desde las trincheras de la confrontación o de la ocultación de lo que no interesa o de lo que no comulga con lo que se piensa. Nunca desde el silencio.

Hay una deuda de los historiadores que somos de esta ciudad con la ciudadanía, es lo que entiendo que percibí ayer. Y no es una deuda en torno a Cervantes, ni en torno a la Universidad, ni en torno a si tal o cual convento es maravilla de España arquitectónica. Hay hambre de conocimiento de la Historia más allá de los puntos comunes mil veces repetidos.

Pero hoy no puedo estar menos que agradecido después de hacer una investigación con tantos noes desde 2007 y que solo salió adelante cuando yo puse el dinero. Gracias por el recibimiento tan inesperado de ayer.

Es una obra más de mis 28 años que de mis 42, he querido respetar eso, dejar aquellos rasgos ingenuos, con revisiones y correcciones incluso hasta esos mismos 42 años. Yo entiendo que puede tener fallos y que los tendrá, pero esto solo es una pequeña aportación a algo que debería ayudar a conocernos mejor. La Historia de Alcalá no terminó en el siglo XVII. Eso es un dato real de la Historia. Ni acabó tampoco cuando Esteban Azaña escribió su crónica en la década de 1870. Tenemos mucho completado hasta el fin de la guerra civil en 1939 gracias a gente como Urbano Brihuega (del que mi libro prolonga el suyo de la educación entre Repúblicas en Alcalá), gente como Pilar Lledó, Julián Vadillo, Carlos Mazarío, Sánchez Moltó, Gutmaro o San Luciano. Y debemos mucho al encuentro de historiadores del valle del Henares, bianual, donde con sus comunicados se avanza mucho, y también mucho a Domiduca, la librería y editorial que hace una tarea titánica por sacar innovaciones historiográficas. Allí, por cierto se puede encontrar mi libro. Queda completar más con aquello que pasó de 1939 a 2022... ochenta y tres años, no son pocos... Digo yo que ya podríamos ser libres de poder hablar, quitarnos nuestros tabúes y los prejuicios de uno y otro lado.

Pero hoy solo puedo expresaros mi agradecimiento. Gracias.

martes, enero 11, 2022

NOTICIA 2106ª DESDE EL BAR: LA DEPURACIÓN DE MAESTRAS Y MAESTROS EN ALCALÁ DE HENARES (1939-1941), PRESENTACIÓN DEL LIBRO

 

Este jueves 13 de enero de 2022, presento a las 19:00 horas (7:00 p.m.) mi cuarto libro publicado: La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941), en la sala de actos Gerardo Diego en la Biblioteca Pública Cardenal Cisneros, sala que está ubicada al fondo del edificio de la biblioteca, a la derecha del archivo municipal. También se hace eco del evento el ayuntamiento de Alcalá de Henares a través de la página de actividades de su servicio de bibliotecas públicas, archivo y hemeroteca.

La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1940), es un libro que nos adentra en una de las cuestiones que ocurrieron tras la guerra civil y que se encuentran altamente desconocidas por la sociedad en general. Desde el mismo comienzo de la guerra fratricida la España de Franco inició un proceso de depuración de todos los cargos de funcionarios públicos. En los últimos años han aparecido diversas investigaciones sobre este proceso en todos los cuerpos administrativos y de la función pública. En esta obra se abarca la depuración de aquellas personas que ejercieron el magisterio de forma pública en Alcalá de Henares. Se trataba de determinar quién era adicto al Movimiento y quién no para depurar responsabilidades y dejar en el funcionariado solo a aquellos que podían enseñar dentro de los valores de la nueva España. 

El libro lo comencé a trabajar en 2007 aún solo como investigación. Nació entre los ratos libres que tenía en medio de otra investigación que hice en ayuda de Julián Vadillo y Alejandro Remeseiro en uno de sus libros más celebrados en Alcalá de Henares, sobre la explosión de 1947 en el polvorín. Llegué a revisarlo y ampliarlo en los años sucesivos, hasta que lo adapté para dar un comunicado que se publicó en el libro de actas de unas conferencias de Historia y educación que hubo en Guadalajara en 2014. Sin embargo, en aquella ocasión los organizadores decidieron poner en papel solo los comunicados de los historiadores más destacados, dejando al resto en un formato informático en CD-ROM. Ya entonces dije que eso era como no ser publicado, porque a pesar de los que defendían el soporte informático como el futuro yo ya defendía que lo único que perdura es el papel. ¿Cuántos ordenadores hoy día se fabrican con bandeja de CD-ROM? ¿Quién se pone hoy día CD-ROM para leer? Pues dicho esto, me sentí con un compromiso personal con aquellas personas que investigué y por el camino conocí a otra persona que tenía un familiar que fue profesor en Ávila y me pidió que investigara sobre su depuración, ya que no sabía que esto había ocurrido en España, y por tanto a su abuelo. En aquel mismo 2014, a finales, di una conferencia junto a Julián Vadillo en la asociación El Adefesio, en Alcalá de Henares, ya desaparecida pero que en su corta trayectoria dieron espacio a mucha cultura alternativa en Alcalá. La Asociación Agua de Mayo, por contra, se negó a acoger dicha conferencia, acogió otra de otra índole al año siguiente. Confundieron Historia con política. Hecho esto, volví a revisar y adaptar la investigación para el encuentro de historiadores del Valle del Henares que se celebró en 2016. En aquella ocasión el texto estaba bastante amputado pero sí se publicó en papel en su libro de actas. No tuvo mucha repercusión más allá de los que allí estuvimos. Así iba a dejar esto cuando los mismos organizadores crearon a los pocos meses unos actos sobre la Historia de la mujer en Alcalá donde una excompañera de Universidad fue invitada a dar una conferencia análoga a la que yo di. No fui avisado, me enteré por prensa. En fin, hubiera ido al acto si no fuera porque coincidió con la muerte de mi madre aquel 2017. Ahí se quedó. Sin embargo, Marcos y Asela me ofrecieron hacer un libro y editarlo ellos en 2018. Volví a revisar, a ampliar, a corregir, a revalorar algunas visiones que tenía, y, en fin, en esto siempre se prolongaba la posibilidad de publicación y llegó la pandemia de 2020. Ya en 2021 todavía retoqué alguna cosa, creo que tengo que cambiar algunas formas del texto incluso hoy día, y visto que Domiduca no podía publicar porque tenía otros proyectos en marcha que han sido toda una eclosión de publicaciones entre noviembre y diciembre de ese 2021, decidí consultar con Marcos, dueño de Domiduca, si no le importaba que le liberase entonces de este proyecto que económicamente parecía no tener posibilidades para poder publicarlo por mi cuenta. De ese modo, con parte de uno de los sueldos que tuve a finales de 2021, contraté los servicios de imprenta de Lozano impresores y saqué adelante una edición limitada y humilde el 4 de diciembre.

 He editado ciento cincuenta ejemplares, de los cuales ya se han adquirido unos cincuenta, con ayuda de Domiduca, antes de que se haya producido su presentación oficial, que si bien iba a ser el 21 de diciembre, se postergó al citado 13 de enero de 2022, ese jueves. Me acompañará de nuevo Julián Vadillo, él mismo me lo propuso.

Personalmente he dado un ejemplar a uno de los descendientes de una de las maestras que contactó conmigo en 2020. También he donado un ejemplar al Archivo Municipal de Alcalá de Henares (AMAH), otro al Archivo General de la Administración (AGA), que lo guarda dentro del Centro de Información Documental del Archivos (CIDA) y otro ejemplar al Archivo Obrero, que lo guarda en los fondos de la Fundación Pablo Iglesias. Así mismo, como es lo lógico y normal en los libros con ISBN y depósito legal, hay cinco ejemplares en la Biblioteca Nacional, y me consta que el servicio de bibliotecas públicas de Alcalá de Henares tendrá nueve ejemplares, uno por cada biblioteca pública de la ciudad. 

Es un libro en el que al final también he realizado la maquetación y decidido su estética. He controlado así casi todas las fases de su creación, agradeciendo las ideas que aportó la diseñadora gráfica de Lozano impresores para la portada y la contraportada a raíz de la idea previa que le propuse. El libro tendrá sus fallos y sus faltas, también sus aportes. Será tarea de otros historiadores e historiadoras el poder usar su información para ayudar a otras investigaciones que puedan hacer, o bien completar, corregir, matizar o mejorar aquello que crean que se deba mejorar en este libro. Sería ideal poder alcanzar algún día un libro de Historia general de Alcalá que abarque ya sin complejos los siglos XIX y XX, y no se detenga solo en los siglos XVI y XVII. Es la visión conjunta y el contraste y cotejo profesional lo que logra que nuestra Historia avance. Yo aporto este libro cuyo origen está tan cerca del final de mi licenciatura de Historia que noto hoy día muchas de las deficiencias que como recién licenciado haya podido tener. 2007 está lejos de 2022, incluso mis conocimientos de Historia se han ampliado y cambiado. Sin embargo, aunque he realizado correcciones y ampliaciones, la base troncal del libro he querido que respete aquel espíritu inicial de 2007, con sus deficiencias, pero también con sus virtudes de entonces.  ¿Se podría haber hecho más? Probablemente, pero aún así es una innovación a la historiografía alcalaína, a pesar de todo y a pesar de su retraso de años.

Estoy agradecido a historiadores como Urbano Brihuega, Julián Vadillo, José María San Luciano o Pilar Lledó, entre otros, cuya labor en torno al siglo XX complutense está en la esencia de esta investigación. 

Me quedo un poco con el sabor de que de esta investigación el más interesado en sacarla adelante era yo solo. Sea como sea, ya está publicada. Por mi parte esta es mi contribución, que repito que está abierta a que otros investigadores contribuyan también. Ahora me quiero centrar en otra larga investigación que también hace unos años que está terminada y que también recibe una atención a quien la presento que creo que me va a llevar a publicarla también por mi cuenta si puedo. Pero esa será otra historia, de cómic. Y entre tanto, sigo escribiendo poemas y narrativa.

Saludos y que la cerveza os acompaña. Y recordad: si vais a la presentación llevad mascarillas y respetar las normas anti-Covid-19 que rigen en los espacios públicos.

(NOTA 13 ENERO: ayer 12 de enero, Julián Vadillo me anunció que no podría asistir ya que su profesión como profesor le expone a la Covid-19 y teme ser un foco de infección a otras personas, aunque en principio sus pruebas dan que no tiene Covid-19. Presentaré yo solo.)

viernes, enero 07, 2022

NOTICIA 2105ª DESDE EL BAR: DESEMPLEO

En este nuevo año apenas me ha costado siete días volver a inscribirme en el desempleo. Los dos primeros días coincidió no solo con que era Año Nuevo, si no también sábado y domingo. El día 3 de enero fui a la avenida de Madrid de Alcalá de Henares, donde estaba mi oficina del paro, pero parece ser que la cambiaron de ubicación a finales del verano pasado, en 2020. Ya no me daba tiempo a buscar la nueva y me dediqué a comprar un regalo de Reyes. El día 4 encontré la nueva oficina al otro lado de la vía de tren, estaba fácil encontrarla, pero como no conocía el nombre de la calle crucé por el puente equivocado y tardé bastante en encontrarla. Está lejos de mi casa, cada vez más lejos de la barriada obrera de Alcalá con más desempleo. En todo caso, al llegar allí había una cola de  gente gigante, la misma que habrá querido ocultar del centro de la ciudad el ayuntamiento previa petición en 2017 a la Comunidad de Madrid, que es quien la ha puesto allí. En la puerta un cartel me indicaba que para volverse a inscribir ahora no hay que ir presencial, hay que mandar un correo electrónico. Perdida la mañana, el miércoles 5 llamé por teléfono más de diez veces sin que nadie atendiera al otro lado. Mandé el correo electrónico y al poco me contestaron que para poder gestionar mi nueva alta debía mandarles foto de mi documento nacional de identidad por las dos caras y mi número de la seguridad social. Creo que esto solo lo he dado una vez en  mi vida, cuando me apunte al paro por primera vez en 1997, a los 18 años de edad, entonces la oficina estaba en la vía Complutense, detrás del sindicato CCOO. La cosa es que fue otra mañana perdida. El día 6 fue festivo de Reyes. Hoy día 7 volví a intentar la vía telefónica y no funcionaba. Intenté la vía de la oficina virtual de empleo, por ordenador, no funcionaba (como de costumbre) el acceso a Clave y no se podía gestionar nada con la contraseña normal y corriente. Así que mandé el email con lo que me pedían y al cabo de hora y media, al fin, quedé inscrito en el desempleo una vez más.

Me río con sarcasmo de todas esas personas que en los últimos meses a costa de la reforma de las pensiones o de la reforma laboral han salido a la palestra a defender la idea de que según pasando los años mejora tu vida laboral y tu sueldo. Puede que en el pasado fuera real, pero hace años que es irreal. No sé si desde la Gran Recesión de 2008, o como ha dicho algún economista en Televisión Española, en realidad analizando los datos el problema empezó en los años de la década de 1990, a mediados de década. Los trabajos temporales son plaga y pandemia en España, la bajada de sueldos es generalizada especialmente desde las reformas diversas de Rajoy en 2012, el esfuerzo no vale para nada, y cada vez más análisis indican que aquí logran estabilidad quienes tienen familia y amigos con posibilidades de otorgarles estabilidad. 

He tenido numerosos trabajos desde 1997, con etapas de paro y contratos de meses, algunas etapas de paro muy largas. Desde 2009 empecé en los archivos como archivero, salto de empresa en empresa y de proyecto en proyecto. En cada nuevo trabajo es como si tuviera que empezar una y otra vez desde el principio, el sueldo no ha mejorado, incluso ha bajado. Los contratos siempre son temporales y la mayoría son de los llamados contratos menores, que son de menos de seis meses. Lo normal son proyectos de tres meses. La cosa es que en archivos los contratos de las empresas con la administración se producen con las condiciones de los concursos públicos, y estos propician y fomentan los contratos menores. Es más, desde la reforma de la buena administración de Rajoy en 2015 se ha priorizado los contratos públicos con las empresas que oferten el menor precio, ese menor precio se ha logrado a menudo rebajando los sueldos ofrecidos a los trabajadores, que no son fijos en esas empresas, son temporales, se nos contrata por proyecto ganado en concurso por la empresa que sea... y normalmente se repite con una misma empresa de archivos de manera constante, unas veces con unos y otras con otros. Quienes no han rebajado directamente el sueldo ofertado, rebaja las horas de trabajo para pagar menos sin que parezca que lo hace. O en otras palabras: yo te puedo contratar a 500 euros la hora, pero vas a trabajar para mí una sola hora cada seis meses. ¿Es buen sueldo? ¿Es buen contrato? Pues este ejemplo exagerado hay que aplicarlo al rebaje de las ocho horas a las siete o a las cinco, sin que aumente un céntimo el sueldo, por lo que se paga menos, aunque te pagaran bien la hora. Pero todo esto lo ha fomentado el mismísimo gobierno con sus normas de contrato, tanto con el PP, como con PSOE, como con PSOE-Unidas Podemos. Y da un poco igual la nueva reforma laboral publicada a finales de diciembre de 2020, hace una semana y pico, y que será definitiva en febrero de este 2021. En archivos funcionamos lo mismo que temporeros del campo, y lo que lo fomentan son los mismos que se sientan en el Congreso, con aplauso, por supuesto, de todos los forofos de base que creen que la política es una liga de fútbol y con su equipo en todo momento.

Ahora está el asunto este del máximo de noventa días de contrato temporal con la nueva reforma, o sea tres meses laborales. La idea es que así los empresarios se animen a hacer contratos indefinidos, pero no lo veo, en principio. En archivos una misma empresa te puede contratar varias veces al año, según lo que hayan contratado con el gobierno en sus proyectos de archivo, pero si solo te va  poder contratar noventa días máximo al año, no creo que vayan a hacer contratos indefinidos, el paro está lleno de gente donde elegir. Creo que nos han creado un problema a los nuevos temporeros del siglo XXI. Además, no se ha encarecido el despido, Unidas Podemos quería, pero PSOE no. Ni se ha logrado que haya un porcentaje mayoritario de indefinidos en las empresas que recurren a temporales. 

Ya veremos cómo evoluciona esto, pero no: no mejora tu vida laboral y tu sueldo según pasan los años. No necesariamente. Yo sigo una y otra vez empezando desde el principio a mis 42 años. ahora de nuevo el paro, sin ingresos. Pues el paro. No hay más.

¿Que te mueven la oficina de empleo y te marean un poco para inscribirte de nuevo? ¿Que quieren que no se vea en el centro ciudad una cola de gente desempleada (¡Olé, turistas, bienvenido mister Marshall!)? Pues venga. ¿Que coincide con la normativa para combatir la pandemia de la Covid-19 y todo se complica un poco más? Pues ea, acarrea. 

Hay muchas pandemias dentro de la pandemia. Y no solo esta.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, enero 01, 2022

NOTICIA 2104ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS QUE DESTACO DE LOS QUE LEÍ EN 2021

Otra vez he madrugado en un 1 de enero. Ya es 2022. No es noticia nueva para nadie. Este año solo dos personas me han felicitado el Año Nuevo mediante un mensaje. Y nadie más bajo ningún medio, ni en persona, ni en nada. Mis amistades no han salido, han preferido estar en sus casas o con sus familias, unos por miedo a la Covid-19 y otros porque han tenido hijos e hijas. Así que yo podría haber salido y estar con mis otras amistades y conocidos, que son muchos, pero este año no salí, confieso que incluso decidí cenar un sándwich comprado en el ultramarino de mi vecino chino. De atún con tomate. El plástico aún está en la mesa a estas horas de la mañana. Y me dormí. Ni siquiera estaba Reina por acá. 

Empiezo el año de nuevo en el paro. Mi nuevo contrato de semana y media ya ha terminado. Así que no sé qué me deparará el 2022. 

Lo cierto es que desde que la Covid-19 se oficializó como pandemia mundial en el invierno de 2019-2020, y sobre todo desde que nos confinamos en España en marzo de aquel 2020, a pesar de que en 2021 ha mejorado la cosa, porque no nos engañemos: la variante ómicron es más contagiosa pero apenas produce casos graves como hospitalizar y su letalidad es muy baja, tan baja que algunos médicos ya plantean que en 2022 podría llegar a tratarse ya la Covid-19 no como pandemia sino como otra enfermedad común más al estilo de las gripes fuertes, pues decía que lo cierto es que desde aquel confinamiento mucha gente ha optado por ir aislándose de sus grupos sociales y de sus seres queridos y más cercanos. Durante 2020 parecía lo lógico, era algo necesario para frenar la altísima mortalidad de la pandemia. Cuando se levantó el confinamiento parecía también algo necesario, aunque ya no tan estricto como estar encerrados en casa. Tenía hasta un punto de lógica esos aislamientos en la Navidad de 2020, aunque ya entonces se habló de los problemas psicológicos que estaba planteando esos aislamientos sobre todo a las personas que viven solas y se planteó que una persona sola pudiera ir como invitado al núcleo social de una familia amiga. A lo largo de 2021, con las vacunas, el panorama ha mejorado, me remito a lo dicho antes, pero hay mucha gente que se ha ensimismado en encerrarse solo con su familia más directa. Es legítimo, el miedo es libre, las precauciones también, sean estas excesivas o en su justa medida. Con la variante ómicron el alarmismo mediático con afán de vender noticiario ha potenciado un pánico total que ha aupado a cotas muy altas el que mucha gente se haya querido desentender de toda aquella persona que no viva con él o ella, o que no sean sus padres.

Pienso que algunas de estas personas puede que crean que después de dos años comportándose de esa manera, y lo que quede de ese comportamiento en este 2022, cuando todo vaya a la normalidad, todas aquellas personas que dejaron atrás desde comienzos de 2020 van a estar con ellos a muerte como si no hubiera ocurrido nada. La soledad y el abandono también está siendo pandemia y tiene sus efectos. Todo el mundo sabe quién sí y quién no ha estado en estos tiempos tan difíciles. No hace falta estar físicamente, aunque en dos años, momentos hay para poder estarlo, a veces una llamada de teléfono, oir una voz, conversar, es importante. Voy a decir algo que los científicos me avalarán: la Covid-19 no se contagia porque a través de un auricular de teléfono hables a otro alguien que está calles, barrios o kilómetros lejos de ti. En dos años mucha gente podría haber descubierto esta verdad científica. Por otro lado, el tener o no tener tal o cual tecnología de comunicación tampoco debiera ser impedimento para comunicarte con alguien si aprecias de verdad a ese alguien. Con voz, por escrito, con imagen, con lo que sea, las posibilidades son múltiples y no hace falta que sean a través de teléfonos y ordenadores, existen más medios, incluido el papel. Por supuesto existen calles y parques para pasear, no hace falta el bar, y existen cafeterías con (oh, sorpresa) terrazas al aire libre. Y no pasa nada por decir: feliz año nuevo.

Pero es cierto que en mi caso particular a mi núcleo más viejo de amigos les tengo mucho afecto. Algunos (muy pocos) han mantenido el contacto constante, otros han optado por distanciarse más, pero en mi caso les tengo por familia y cuando quieran volver, ahí estaré, aunque alcancemos el 2023. Tan solo decirles que la soledad también es pandemia dentro de la pandemia y su vacuna es algo que no necesita de fabricación en laboratorio, aunque sí necesita de citas.

En estos dos años he conocido gente y he redescubierto a conocidos que para mí han pasado a ser amistades importantes porque han comprendido o han sabido ver la importancia del contacto humano. Algo bueno ha tenido la pandemia. Han jugado en estos dos años un papel que les ha revalorizado para mí.

Compartida una primera reflexión de 2022 sobre la soledad en la pandemia, paso, como cada año, a destacar dos libros de los que leí en 2021, más una novela gráfica.

2021: 42 años.
Leí 31 libros, de los cuales 10 eran novelas gráficas, más más de una veintena de viejas revistas de cómic con varias historias y personajes.

Ha sido un año lleno de lecturas de cómic. Esto ha sido así tanto por gusto como por una investigación que he rematado de escribir.  También ha habido un par de libros cuya lectura me ha ocupado bastante tiempo, en parte por análisis de lo que leía y en parte por falta de tiempo entre trabajos y otras ocupaciones. De hecho, este año yo destacaría tres libros, pero me voy a ceñir a los dos de siempre y a una sola novela gráfica. Quede dicho que de esos tres que destacaría pondría al mismo nivel tanto al que destaco primero, Lolita, como al que descarto, El espía que surgió del frío, de John LeCarré. Ambos libros me han atraído sin poder parar de leer. He tenido, sin embargo, que leerlos en los trayectos de carretera a mis trabajos, en autobús o en tren. Bueno, ahora, como he dicho, estoy en el paro de nuevo. Como sea, me parecen novelas perfectas y definen muy bien las décadas centrales del siglo XX y esa cultura occidental de la que España es partícipe, americanizada y con puntos y lugares comunes de encuentro, lleno de referencias para el lector que vivió aquella segunda mitad del dicho siglo.

Lolita (Nobokov, 1955): Me ha sido realmente difícil seleccionar esta novela por encima de la de LeCarré, de verdad que la pondría al mismo nivel. Ambos tocan temas que me interesan especialmente, una toca el tema de la censura, aunque de manera indirecta, a través del tema de una libertad sexual mal entendida como pederastia y también como manipulación y extorsión. La otra toca el tema del espionaje, la doble verdad, lo aparente y lo real. El caso de Lolita me parece un libro muy atractivo y creo que mucha gente habla de él más pensando en la película que en el libro en sí. Creo que a menudo se ha achacado a los personajes actitudes y formas de actuar que en realidad no se perciben en el libro, tengo la impresión de que en determinado momento alguien hizo una lectura determinada para crear las películas y mucha gente ha reproducido esa interpretación sin hacer la suya propia. El libro es muy rico en varias direcciones. Me llama la atención, por ejemplo, ese breve pasaje del pensamiento del hombre que llega incluso a pensar de manera fugaz en el asesinato de la chica cuando ya no le atraiga sexualmente por haber crecido, previo posible embarazo para usar a la hija como usó a la posible madre. Ese pasaje está en el libro, muy breve, muy fugaz, pero me impactó leerlo. Rompe esa visión del hombre como víctima manipulada por la niña Lolita que todo el mundo tiene en mente. Y sin embargo, hay otros pasajes donde es evidente que ella no es una víctima total, ella es víctima, pero también es verdugo en cuanto a que es consciente del poder que ejerce sobre el hombre al proporcionarle estímulos sexuales insatisfechos pero con promesa de que se podrían satisfacer en pago a algo que le dé. Por ello mismo, y por muchas otras cosas, como explica Nabokov en unas palabras reflexivas, la obra sufrió mucha censura y le costó publicarlo, pero lo logró publicar y es una de las grandes novelas del siglo XX. Lo cierto es que haber escrito el libro como si fuera el documento escrito de las reflexiones del hombre es todo un ejercicio de conocimiento psicológico muy importante. A mí me llama mucho la atención esa construcción de psicologías perturbadas que hace, los rusos son expertos en todo esto, y ese deslizamiento entre lo moral y lo amoral que hace Nabokov, cayendo en la ruptura de las convenciones sociales y sexuales que hacen que sea condenado y censurado en su vida real. En parte esa ruptura de convencionalidades estaban latentes a mediados de ese siglo XX, sobre todo en el Estados Unidos donde se desarrolla esta historia, aunque Nobokov dijo que en principio pensó en ubicarlo en Francia, por ser más liberal, pero buscó el contraste con una sociedad más conservadora. En la siguiente década de 1960 algunas de las cosas que narra Nabokov pasaron a ir normalizándose entre la juventud, a pesar de que el conjunto pedófilo y casi de prostitución, el del rapto y el del asesinato, son condenables, me refiero, en cuanto a la normalidad, al amor libre, al amor intergeneracional, al amor sin matrimonio, al sexo disfrutado con libertad, etcétera.

Poesías (Catulo, siglo I a.C.): Bueno, no creo que sea una sorpresa que destaque este libro de dos mil años de existencia, porque ya en su época se publicó como libro, aunque en el formato de aquel momento: en rollo. No creo que sea una sorpresa porque ya hablé de Catulo a través de la poesía neotérica en la Noticia 2084ª, el pasado 19 de octubre. Catulo vivió entre el 87 y el 57 antes de Cristo. Era de una familia rica que hacía negocios en provincias. Catulo formó parte así de los políticos-militares que acompañaron a Julio César en la campaña de la Galia. Se distancian de él cuando la conquista de Bretaña y en la guerra civil, pero debió reconciliarse con posterioridad. Ya hablé de estas cosas en aquella Noticia. Este libro me ha ocupado bastante tiempo leerlo, porque lo quería leer con detenimiento. Incluía además el análisis de la poesía neotérica y también le dediqué tiempo. Este tipo de poesía me ha llamado mucho la atención, hasta el punto que estoy escribiendo un nuevo libro de poesía con bastantes poemas que he escrito siguiendo algunas de las pautas de esta corriente literaria del final de la República Romana. En cierto modo los neotéricos tenían un rupturismo contracultural con los valores de su tiempo al estilo de Bukowski en el siglo XX. La elevación de lo soez, de la palabrota y la ruptura con todo tipo de comportamiento sexual conservador, la trasgresión política y contra la sociedad que se las da de refinada, los vicios de toda clase, todo está aquí, dos mil años antes que Bukowski. Este libro me ha marcado en la composición poética de este año, indudablemente. Cuatro de esos poemas los leí de improviso, por sorpresa, en el Pub O'Mailley's de la calle Goya de Alcalá de Henares invitado a hacerlo por Chus López al final de su propio recital de poemas el pasado mes de octubre o noviembre, no recuerdo el mes exacto ahora mismo. Gustaron y divirtieron. Rupturismo. 

Y la novela gráfica que destaco:

Luces y tumbas (Alberto Cerezo, 2021): Hablé de esta novela gráfica en Las notas de los cíclopes libreros. Me remito a que leáis allí de ella si queréis saber. Para mí es la mejor obra de cómic que he leído este año y que probablemente se ha publicado este año en España. Es puro arte, pero también es pura filosofía y mundos oscuros. Una introspección psicológica en abismos. Versiona varios libros de los siglos XIX y XX. Una delicia que no podéis dejar pasar. De verdad, me remito a que leáis sobre ella en lo que dije en Las notas de los cíclopes libreros. Haceros con un ejemplar contactando con Alberto Cerezo, merece la pena y mucho, sobre todo si te gusta el cómic o el arte en sí, no deberías quedarte sin esta obra. A mí me adentró en todo mundo de sugerencias tanto en imágenes como por el guión. Oscuridad pura y de manera muy inteligente.

Y ahora:

2022 (1 de enero): 42 años camino de los 43.
Estoy leyendo 1 libro.

Pueblo sin rey (Olalla García, 2020): Me está costando leerlo más de lo que creía. Por un lado por el tiempo del que dispongo, por otro lado porque no me está atrayendo todo lo que las expectativas creadas me habían hecho pensar. Es un libro que se seleccionó para que su autora, Olalla García, a la que también conozco, como a  Alberto Cerezo, optara al premio a la mejor escritora de novela histórica. Se trata de eso: es una novela histórica ambientada entre 1520 y 1521 en la rebelión de los comuneros. Se desarrolla en Alcalá de Henares, en Madrid y en lugares emblemáticos de aquella rebelión como fueron Segovia, Burgos, Valladolid, Guadalajara, Toledo, Torrelobatón, Ávila, etcétera. Pone en novela el descubrimiento historiográfico de Ángel Carrasco Tezanos que publicó en libro de Historia en 2016, A voz de Comunidad. La rebelión comunera en Alcalá de Henares: 1520-1521. Aportación que cambió el conocimiento de la Historia de Alcalá que también cuenta con una obra de teatro que le han dedicado. El libro sigue unas pautas siguiendo el rastro de la Historia a través de una serie de personajes. Es una novela coral, aunque parece que la autora quiere que destaque un determinado personaje femenino. Es un libro que ha despertado mucho interés en mucha gente.