miércoles, febrero 25, 2026

NOTICIA 2441ª DESDE EL BAR: 23F, O A HACERSE PREGUNTAS

"Suárez no daba pasos claros hacia una integración en la OTAN, lo que se explicaba por su cercanía a Carrillo. Así, frente a un clima de desafección popular, los electores más conservadores (y no sólo los de extrema derecha) quedaron estupefactos con los gestos populistas de Suárez, abrazando a Arafat y a Fidel Castro en medio de baños de masas. Estados Unidos no podía mirar con buenos ojos aquella deriva, que no tenía parangón en Europa. Esto explica el desprecio del Secretario de Estado norteamericano cuando se produjo la intentona golpista de Antonio Tejero en febrero de 1981."

 (José Luis Villacañas, Historia del poder político en España.)

 "Entretanto, el general Alfonso Armada, que había sido durante muchos años secretario del rey y era ahora segundo jefe del Estado Mayor, se acercó al Congreso y negoció con Tejero la reconducción del golpe hacia la formación de un gobierno provisional que contara con la colaboración de las diversas fuerzas políticas y del Congreso, y con el beneplácito del rey. Frente al golpe 'duro' alentado por Tejero se alzaba la posibilidad intermedia de un golpe 'blando', lo que podía responder a la existencia de dos líneas de conspiración coincidentes en la necesidad de dar un golpe pero sin acuerdo en su orientación posterior."

 (Carlos Barrera, "La España democrática (1978-1997)", en Historia Contemporánea de España (Siglo XX), coordinado por Javier Paredes)

"Si no se persiguió a los mandos opuestos al cambio [la Transición] que no habían intervenido, tampoco se les concedieron puestos decisivos [después del 23F]. Tal vez estos mandos no acabasen siendo demócratas beligerantes, pero sí personas con sentido de la disciplina y la fidelidad a la monarquía."

(Javier Tusell, Dictadura franquista y democracia, 1939-2004.)


Hoy, 25 de febrero de 2026, se ha desclasificado ciento cincuenta y tres unidades documentales referentes al intento de golpe de Estado fallido el 23 de febrero de 1981. Han pasado cuarenta y cinco años y la ley de  secretos oficiales, así como la de custodia documental en los archivos preservando unos plazos de silencio, parece que para el gobierno actual ya han cumplido su papel y, dice el presidente de gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), y otros miembros del mismo gobierno (PSOE-Sumar), que ya no hay nada que pudiera poner en peligro la seguridad del Estado. Bueno, eso pudiera parecer, en realidad puede caer un poco en un pensamiento subjetivo, ya que medio siglo (casi medio siglo), aunque nos pueda parecer mucho tiempo, en los plazos de la Historia no es tanto. Muchas personas protagonistas siguen vivas, y sus herederos directos (físicos, ideológicos y políticos). 

Sea como sea, y con alguna discrepancia sobre el qué y el cómo entre PSOE y Sumar, así como con PNV, el partido que más lo ha pedido en el Congreso, la parte del PSOE ha asegurado que se ha desclasificado el total de todo lo que se tenía. Ese total lo han cifrado en esas ciento cincuenta y tres unidades documentales, que en realidad se han quedado en unas ciento treinta y cuatro, porque no han localizado las que faltan, pero las están buscando (han dicho literalmente en medios). Por un lado, como archivero en ejercicio desde 2009 y como historiador licenciado y en activo desde 2004, la cifra de ciento cincuenta y tres unidades documentales en referencia a un intento de golpe de Estado es una cifra francamente ridícula. Es una cifra poco creíble. Puede que sea esa la cifra claramente detectada a fecha de hoy, a falta de que pueda aparecer algo relacionado en otras cajas de archivo y que en su día no se tuviera la preferencia de darle la mayor relevancia en torno al 23F, porque su peso informativo esté en otro lado, pero lo más probable es que esté dando la razón a la teoría de numerosos historiadores y periodistas sobre el hurto y/o destrucción documental por parte de numerosas personas tanto del Ejército, como de los cuerpos de orden en general, políticos, funcionarios y civiles que, simpatizantes aún del franquismo y anhelantes del triunfo del golpe de 1981 se vieran desesperados a destruirlos u ocultarlos a la carrera, en vista de que el rey Juan Carlos I se puso del lado contrario a los golpistas en su aparición televisiva de la noche de aquel 23 al 24 de febrero.

Otra posibilidad está en que no se haya sacado realmente todo, ya por falta de detección de los documentos en los archivos o ya por otras razones. Quien trabaja en archivos con documentación ya histórica o a punto de serlo, sabe que lo frecuente es que haya numerosas cajas que si bien se sabe que tienen en general, no se sabe aún qué tienen en concreto, especialmente en el Archivo General de la Administración (AGA) y en los archivos generales militares, y no por maldad, sino por falta de todo tipo de medios (humanos, económicos, tiempo, materiales...). Lo que sí me parece una broma es que se saquen ciento treinta y cuatro de las unidades y digan que no encuentran las otras, como si allá donde se archivaran fueran poco menos que desvanes sin orden. Los archivos no son desvanes sin orden. Y quien quiera hacerlo creer, trata de confundir. 

Sí que es cierto que a veces el miedo de los funcionarios de archivo a recibir algún tipo de denuncia o advertencia ante tal o cual documento me ha hecho ver que es ese miedo el más les coarta a actuar lo más acertadamente posible, aunque la normativa y la ley les avale. Denuncias locas las hemos visto estos años por todas partes, denuncias que llevan a la autocensura y a coartarse en sus actos uno mismo. Yo soy archivero, no soy funcionario, trabajo por cuenta ajena, pero trabajo mano con mano con los archiveros funcionarios desde 2009 y he visto todo tipo de actitudes y decisiones. Tengo mi opinión en cada caso que pudiera referir.

No es real que se haya desclasificado todo lo que se tiene del 23F. El gobierno ha desclasificado el total (o lo que cree el total) de lo que tiene la Administración General del Estado, que no es lo mismo que todo lo que se tiene. Han dicho (me ha hecho gracia también) que se ha sacado todo lo que había en los cajones de varios Ministerios... Como si no se hubieran cambiado los mobiliarios ni vaciado los cajones y estanterías desde 1981. Es algo absurdo y ridículo. Buena parte estarán transferidos al AGA, y lo que no estará archivado en los propios archivos internos de cada Ministerio. Sea como sea, es parte de la administración general del Estado, pero faltarían otros documentos, como por ejemplo el que han citado en los informativos: el poder judicial no ha desclasificado nada de lo que él tiene sobre el 23F, por lo que todo lo relacionado con el proceso judicial posterior, o papeles relacionados, siguen secretos. Tampoco se ha dicho nada de los archivos de la propia Casa Real, o de los que pueda tener Defensa en los los servicios de inteligencia (CNI), o los militares, y tampoco se ha dicho nada de guardia civil. Así que me siguen suscitando preguntas sobre esa citada totalidad.

Quepa también decir que la Historia no se escribe sólo con la documentación oficial, posiblemente destruida en buena parte el 24 de febrero por gente que no quería ser implicada, aparte de que parece ser que hay mucha cosa informal (en vista de las grabaciones de teléfono y conversaciones transcritas). habría que ver y contrastar el conjunto de memorias de personas relacionadas, algunas ya publicadas, otras quizá aún incluso sin escribir, y los archivos personales con toda su documentación intacta (cartas, diarios, notas, fotos, grabaciones, agendas, etcétera) de personas como pudieran ser Juan Carlos I, Alfonso Suárez, Gutiérrez Mellado, Tejeros, Armada, Milans dels Bosch, y más de un empresario, por poner ejemplos obvios, pues habrá personas menos obvias.

Se ha dicho en radio que el documento más antiguo relacionado es 1975, lo que nos ubica en el mismo año de la muerte de Franco, incluso antes de que se intuyera el comienzo de la Transición. Personalmente yo trabajé varios documentos de esa época cuando se desclasificaron para ponerlos a disposición pública con motivo de estos años de aniversarios de la Transición y sí que creo que los investigadores han de llegar a todos ellos y relacionarlos, porque abren nuevas respuestas a través de nuevos datos que poner en relación. Porque la Historia no es sólo hechos, es análisis, y los análisis son posibles en su mayor acierto cuantos más datos, o incluso sus silencios, se tengan. Pensemos que en cuanto al 23F de 1981 este no fue el primer intento de golpe de Estado fallido, ni tampoco el último, que fue en 1985, aunque ocurrió de manera más callada, menos sonada, sofocado con discreción.

Y luego tenemos que en relación a todo esto se necesita también la consulta de los archivos extranjeros, ya de embajadas como de servicios secretos. Sería interesante conocer lo que Estados Unidos tiene que aportar. En su día se dijo que Estados Unidos tardó un tiempo en contactar con Juan Carlos I por haber acabado con el golpe, hoy sabemos con la desclasificación que Ronald Reagan tardó más de lo que se dijo, varios días más de los que oficialmente se dijo. ¿Por qué? Ese es el oficio del historiador, hacerse preguntas, sobre todo ¿por qué? y tratar de analizar cuál puede ser la respuesta con todos los datos posibles. Pensemos que cuando se asesinó a Carrero Blanco en 1973, también entonces Estados Unidos tardó unos días en mandarle una nota al gobierno español. Pero preguntarse ¿por qué? como historiador no es lo mismo que como especulador, no es crear relatos alternativos, ni bulos, es simplemente herramienta del oficio. Quien pone de relieve Estados Unidos podrá decir Portugal, cuyo proceso democratizador es contemporáneo; Francia, cuyo problema con ETA era común, aunque en esa fecha Francia les era como un santuario; Reino Unido, cuyo interés sobre sus relaciones entorno a Gibraltar podrían estar en su preocupación por el gobierno español; o la Unión Soviética y las relaciones de fuerzas en el Mediterráneo Oriental en plena Guerra Fría ahora que en España estaba legalizado el PCE y el PSOE cobraba fuerza electoral). Sin duda, estos y otros países estarían atentos esos días a lo que en España pasaba.

La desclasificación de los documentos hoy es un paso muy importante, pero aún es algo insuficiente, también porque en Historia las cosas no son compartimentos estancos y todo está relacionado con todo, en su antes y en su después. Por eso nos explica nuestro presente, y a veces nuestro futuro. Así por ejemplo, ¿cómo se encauzó a  aquellos que siendo proclives al golpe se mantuvieron inactivos ante la duda del triunfo y posteriormente declarados monárquicos fervientes de Juan Carlos I, y por tanto defensores del actual sistema político por lealtad al rey, que no al sistema en sí? Y sobe todo, ¿quiénes fueron aquellos? ¿Desde donde se han movido y han movido a la sociedad? ¿Quiénes fueron los empresarios simpatizantes? Y de los que se puedan conocer o sospechar, ¿eran parte de los Pactos de la Moncloa apenas unos años antes ocurridos? Quizá se necesita desclasificar también todo lo referente  a los Pactos de la Moncloa.

Preguntar, preguntar, preguntar, eso es la Historia, y no, no se contesta en apenas un día, o una semana, o unos pocos meses, como me temo que va a pasar en prensa. Los titulares son periodismo, y los que ellos contengan para informar de lo anunciado en el titular, pero la Historia, tomada en serio, son años de investigación, no menos de un año seguro, pero un buen estudio, varios años, a veces la vida de alguien. 

No, el 23F no se va a contestar en todas las perspectivas posibles ya mismo, este 2026, por el mero hecho de esta desclasificación, pero es un paso importante. Hay que valorarlo... y hay que dejar trabajar a los historiadores sin ruido que los ataque, sin ruido de políticos y sin ruido de periodistas. Pero me temo que ahora mismo, políticos y periodistas inmediatos es lo que se quiere escuchar.

martes, febrero 17, 2026

NOTICIA 2440ª DESDE EL BAR: COMO ESTÁN LAS CABEZAS

Ayer en un bar del barrio sorprendí a un señor de edad avanzada haciendo una fotografía a escondidas a una de las camareras con su teléfono móvil. Un anciano que de vez en cuando va por allí, un habitual, pero no de los que comúnmente aparecen con normalidad; uno que, además, a poco que escuche algo que no comparte te monta una bronca que normalmente te tragas con patatas por respeto a sus canas, aunque tratas de decirle que cada uno es libre de pensar lo que quiere. Y precisamente, una vez que le delaté, otro cliente me dijo que le respetase sus canas, porque el hombre, viéndose delatado y habiendo comprobado la camarera que efectivamente había hecho una foto sin permiso (le pidió el móvil cuando este trataba de borrar fotos, pero se lo dejó), me habló muy nervioso y enfadado y yo me mantuve firme en decir lo que había hecho. Trataba de defenderse él diciendo que eso había sido un accidente porque no entiende bien el móvil, pero sin embargo, no era así. La barra del bar estaba ayer a esa hora llena de gente y yo me pedí mi botellín en segunda fila, estaba detrás de él y pude ver cómo trataba de ocultar su acto y cómo esperaba el momento para hacer la foto que deseaba. Sabía perfectamente cómo funcionaba la cámara de su teléfono y como hacer fotos. La cosa no fue a más. Todo quedó ahí, siendo ese "ahí" un mal trago para todos. No se le echó del bar, y pudo haber ocurrido y, quizá por ese respeto a sus canas, el único que le dijo algo fui yo, ni siquiera la camarera, que como mucho le dijo con buen tono de voz que si llega a estar ahí su pareja y fuera él quien le hubiera visto y no yo, su pareja le hubiera sacado de la cabeza con una mano. La foto, por otra parte, era bastante inocua, al menos en cualquier mente normal, todo hubiera quedado en un pequeño tirón de orejas de haber sido pillado con las manos en la masa y ya, pero fue el propio señor quien lo elevó todo a bronca con su enfado y su negar lo innegable.

Esto de ayer a mí por lo menos me ha dejado mal sabor de boca, durante toda mi jornada laboral pensaba en esto y en porqué hay que tener estos conflictos. El asunto de lo de respetar las canas me llevó a pensar en otra anécdota hace ya varios años, cuando yendo con una amiga a enseñarle la Fuente de la Salud romana, al otro lado de la carretera, porque ella no la conocía, nos topamos saliendo de entre unos arbustos cruzada la rotonda a un anciano de aspecto físico entrañable abrochándose el cinturón del pantalón mientras al instante salió detrás de él una chica cuya profesión era evidente. Mi amiga se sorprendió mucho de la escena, pero sobre todo de que un anciano tan aparentemente entrañable estuviese en ello. Aquello se pasó con apenas una mala broma sobre que después seguro que iría a ver a sus nietos. 

Pensemos, por otra parte, en aquellos otros ancianos que de vez en cuando aparecen en las noticias por haber asesinado a su también anciana pareja tras varias décadas de matrimonio.

La gente asume en general que sólo por la edad se le ha de dar respeto a alguien. No se le ha de afear nada. Se ha de ser educados con él y hasta comprensivos y complacientes. Esto no es así. De acuerdo que por edad debamos ser más cuidadosos en nuestro trato con esa persona, pero esa persona ha de ser digna de respeto por sí mismo, no por su cúmulo de años. Evidentemente en un conflicto con esa persona no se debe uno enfrentar como si tuviera tu edad, eso no está bien, pero tampoco está bien que salga como si no tuviera importancia lo que quiera que haya hecho. El respeto a las canas no debería implicar una carta blanca a cualquiera de sus actos, en el caso de ayer sacar fotos a escondidas y sin permiso a una camarera. 

Tengo la impresión que en esto las nuevas generaciones también lo han comprendido, lo intergeneracional pasa por un respeto mutuo generación a generación. Los respetos no vienen llovidos del cielo, o por una ética educativa que ya en pleno siglo XXI parece evidenciar que necesita reorganizarse, nuevos medios tecnológicos mediante incluidos.

Cómo están las cabezas, me dijo la camarera pasando el trapo por la barra cerca de mí cuando el señor decidió irse ya del bar. Pues eso, que las cabezas puede que no estén mal y que los hoy ancianos, ayer fueron más jóvenes, y que cada uno llega a su edad con su cabeza. Y: sí, estás se pueden revolver así o así, pero tu cabeza es tu cabeza y, si no estás senil, tu cabeza es la que es. Cómo están las cabezas, sí, cómo están las cabezas.

viernes, febrero 13, 2026

NOTICIA 2439ª DESDE EL BAR: ACERCA DE ESAS COSAS DEL AMOR SANVALENTINIANO

Un estudio internacional de esta semana dice que el 65% de los hogares pobres no se sienten totalmente satisfechos con su vida amorosa. El 65% de la población del mundo es mucha gente. El mismo estudio dice que los hogares con más dinero (todo a escala proporcional según el lugar del mundo) están casi plenamente satisfechos con su vida amorosa, dicen sentirse amados totalmente. Curioso, ¿no? Los Beatles cantaban aquello de que no puedes comprarme amor, pero parece ser que que con la estadística en la mano en pleno 2026 tener dinero garantiza más tener alguien que te ame, o al menos que te haga sentir que te ama. 

En una breve entrevista en Cadena Ser Madrid una psicóloga decía que parte del estudio apunta que los problemas que se derivan de no tener dinero suficiente para determinadas cosas aumentan estados mentales de alerta y autoprotección, los cuales pueden hacer ver que tu propia seguridad se ve amenazada por estar con alguien que no te garantiza esa "defensa" económica ante los males que te lleguen. Bueno, como explicación posible es una de las posibilidades, claro que sí, pero ¿qué decir de aquellas personas que sin ser pareja o familia no se ven atraídas por gente con poco dinero, pero sí con aquellos que lo tienen o que aparentan tener una vida sin problemas ante el gasto económico?

El asunto amor y economía, y su relación con nuestro instinto de supervivencia o protección, es todo un tema de debate, y de estudio. Hemos de suponer que eso explicaría porque en aplicaciones de contactos como Tinder buena parte de la gente se muestra viajando por otros países, con vestidos que quizá se pusieron en una boda pero los muestran como si se los pusieran de manera corriente, veraneando dentro de un barco bordeando una playa, y dorados... muchos e incontables dorados en multitud de fotos. Dorados literales y metafóricos como si fueran el anzuelo para una urraca. 

Ya hablé de Tinder en 2023 (Noticia 2207ª), la verdad es que nunca cerré la cuenta y ahora podría incluso afinar más sobre aquello. Es desde luego una especie de universo paralelo donde lo que no vale para tu vida en persona, parece que vale en esa pantalla. Es una especie de hipocresía social generalizada al estilo de la moralidad victoriana, pero puesta al día, al siglo XXI. Pero es también un negocio, la sentimentalidad y el deseo ajenos, y la exposición personal, como producto de mercadeo a buen provecho monetario de la propietaria fundadora de la empresa.

En la vida personal de cada uno, yo desde luego hablo de la mía, nada afortunada en los asuntos de atraer a alguien, totalmente desafortunada, siempre tenemos a ese amigo/amiga y conocidos que en vista de tus escasas cualidades de atraer a alguien te hacen recomendaciones: cambiar la forma de vestir, viajar a ser posible fuera de España y si se puede mostrarlo en foto, ponerte pelo, ir a bares caros que es donde van la mayor parte de gente que busca gente, tener un coche o al menos conducir, arreglar tu casa cambiando todo el mobiliario o hacer una reforma integral, cambiar de trabajo... Todos estos consejos son reales, y otros tantos que me han dado. Ninguno de ellos hace referencia a otra cosa que no sea: lo material, lo físico, lo que el dinero puede darte.

Hace un par de años ya (parece menos) una amiga de bares de rock, más conocida que amiga, se reencontró conmigo después de un tiempo largo y me preguntó si seguía viviendo con mi madre. Le dije que mi madre estaba muerta. Ella dio su pésame, pero le aclaré que ya estaba muerta cuando nos conocimos hace unos años. Ella extrañada me dijo que yo le había dicho que yo vivía en la casa de mi madre, y le dije que sí, que así era, aunque la casa es mía porque la heredé y soy yo el dueño, la sigo llamando la casa de mi madre algunas veces. Entonces entre risas trató de excusarse por haberme rechazado quedar alguna vez que le dije ir a ver algún  concierto en el bar donde nos conocimos (sinceramente, cuando se lo dije mi intención no era ligar, sino hacer algo que antes hacíamos, como amistad que somos), y sincerándose ella trató de dar una explicación no pedida (ni esperada) sobre aquello de evitar a hombres que siguen dependiendo económicamente de su madre, aunque ella vivía con su tía. Le seguí la risa de la broma, pero en el fondo creo que en ese momento fue el momento en el que mejor conocí a mi amiga. Pero todo el mundo cambia, claro. No sé si ahora me sorprendería otra vez.

No creo que el amor o la atracción única y exclusivamente dependan de lo económico, pero, visto lo visto, pareciera que fuera para mucha gente en el mundo actual un anzuelo y, para muchos, un pegamento. 

Hoy es 13 de febrero y coincide que es Viernes 13, una combinación ligada a la mala suerte, pero es también el primer día de Carnaval en Alcalá de Henares, mañana 14 será el Día de los Enamorados, San Valentín, y el martes 17 es Año Nuevo Chino, así que este fin de semana da toda una confluencia de eventos este año. Y puesto que el 14 de febrero es mañana es de pensar en ese 65% internacional de población pobre insatisfecha con sus relaciones amorosas. Ahora, eso sí, a las grandes superficies eso les da igual y harán que buena parte de ese 65% compren regalos, flores, inviten a comer o cenar, al cine, o les hagan viajar, que es fin de semana. Y así, así es, el círculo es completo. Un círculo de rueda de jaula de hámster.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, febrero 07, 2026

NOTICIA 2438ª DESDE EL BAR: MANUEL AZAÑA Y LOS ÁRBOLES

Hay  una carta de 1919 escrita por Manuel Azaña desde Francia a un amigo suyo apellidado Vicario donde se indigna grandemente al enterarse que en Alcalá de Henares, su ciudad natal, iban a talar los árboles de una glorieta llamada Bernarda. Escribió: "seria ya demasiada barbaridad y habría que impedirlo a toda costa, con escándalo". La indignación de Azaña, por entonces más literato y periodista que político, se extenderá contra la tala de árboles en el barrio de El Chorrillo. Ya en otros escritos personales, tanto cartas, como diarios y alguna novela, le dolía las numerosas ruinas abandonadas en la ciudad, pero quiero detenerme y poner la atención en este asunto de su indignación por la tala de árboles en los barrios. Una indignación tal que incluso dice que habría que detenerlo a toda costa, con escándalo, lo que se podría entender con manifestaciones o con denuncias públicas en prensa local. Más o menos unos cien años después hubo un movimiento vecinal en defensa de los árboles de la ciudad, talados de manera continua sin reposición desde los tiempos de la alcaldía de Bartolomé González en el comienzo del siglo XXI, y actividad no detenida fuese la tendencia política la que fuera de las que han gobernado desde entonces a la actualidad.

En el actual gobierno municipal pareciera más bien que hay una dejadez en el correcto mantenimiento del arbolado urbano; dejadez, por otra parte, continuadora del anterior consistorio. Apenas hay podas, las ramas se caen a veces, a veces si se cae la rama se tala el árbol, y a veces directamente se cae el árbol, tal como pasó a montones de ellos durante el temporal de nieve de La Filomena en 2021 y tal como ha pasado hace un par de días con las fuertes rachas de viento que han habido con las lluvias.

Supongo que Azaña se indignaría también ya no sólo con la tala de árboles, sino también con la falta de mantenimiento y cuidado. 

No es que Azaña fuera un ecologista, que ya en aquellas épocas existían (y por cierto, en España muchos de ellos lo eran a través de algunas corrientes del anarquismo, igual que naturalistas -nudistas-, vegetarianos y feministas). Aún pudiendo ser que pudiera tener una mentalidad ambiental o de la importancia de la naturaleza, puede que la indignación de Azaña pudiera tener que ver con una concepción de la urbe como algo más amable, con espacios verdes y arbolado, que invitase a la ciudadanía a lugares que no sólo fuesen asfixiantes. Puede quizá que esos lugares tuvieran que ver con algún recuerdo personal, o con una visión de su Alcalá ideal en la que se incluyera el arbolado urbano. 

Sea como sea, sí que es cierto que entre finales del siglo XIX y comienzos del XX el arbolado urbano y los espacios verdes eran algo puesto en valor para crear ciudades amables y lejanas de aquellas que hasta esas fechas hubo donde el humo de las fábricas ennegrecían y deterioraban los barrios más humildes, especialmente. Y las vidas de las personas. Arturo Soria es ejemplo de esa ciudad ideal, por ejemplo en Madrid con el barrio de la  Ciudad Lineal, donde a la vegetación se le sumaba avenidas y calles amplias que, bien orientadas, permitieran airear todo ese humo que también venían de los automóviles. 

Hace un par de días paseando por las calles cercanas a mi casa encontré un árbol que conozco y veo desde que nací caído por el temporal de lluvia y viento fuerte. No había sido podado en mucho tiempo y supongo que el ramaje hizo de vela. Habría que ver el estado de las raíces, pero quizá, con una poda adecuada hubiera podido resistir. Anoche leyendo un artículo sobre Azaña me encontré el fragmento de aquella carta y estuve pensando sobre todo esto. Unas horas antes, cuando aún era de día, en la radio local escuché de unos árboles en un colegio público de Álcalá que se habían caído por el mismo temporal y una persona con algún cargo se quejaba de la falta de mantenimiento por parte del municipio.

miércoles, enero 28, 2026

NOTICIA 2437ª DESDE EL BAR: EL PRECIO

Las vacaciones que restaban de 2025 avanzan hacia su final entre frío, lluvia y noticias fatales en la prensa, con un escaso sueldo aún más reducido por el aumento del porcentaje del IRPF en mi nómina, como acto de regularización aplicada en diciembre por cumplir lo que el gobierno estimó en cuanto a pagos al IRPF en las nóminas de los salarios que no son mínimos interprofesionales. La cosa es que apenas mi sueldo no era mínimo por unas muy pocas decenas de euros, ahora con esta subida de IRPF, de lo que me llevo a casa confirmo que ingreso por debajo de lo que se ha estimado que deben ingresar los de salario mínimo. Me temo que algo no hay justo en todo esto. 

En estas semanas libres que he tenido ha coincidido que he tenido algunas conversaciones con pensionistas que hablando de lo suyo me decían lo que cobraban quejándose mucho, sin embargo me superaban en varios cientos de euros en sus ingresos, repito: en varios cientos. Alguno hubo que incluso se aproximaba a los dos mil euros y aún decía que era poco para sus gastos. Me quedé pensando en esas diversas ocasiones cuando además les hacen rebajas y gratuidades en transporte público, cines, teatros, peluquerías, viajes vacacionales y escapadas de tiempo libre organizados y otras diversas cosas. Y pensé que teniendo en cuenta lo muy por encima (con creces) que están de mis propios ingresos por un sueldo muy bajo, y además mermado por un IRPF más elevado de lo que lo era, algunas de esas rebajas y gratuidades debieran aplicarse no por jubilados, sino por renta personal, sea la persona que sea, jubilada o no. Porque al final esas rebajas y gratuidades se hacen con la idea de que puedan disfrutar de su vida, y mientras algunos se podrían permitir hacer lo que quieran sin esas ayudas, otros no (incluidos jubilados, pero pienso en muchos trabajadores que como yo tienen ingresos no para vivir, sino para mantenerse vivos lo justo para que sigan yendo a trabajar, como en otras épocas donde el que trabajaba no era proletario precisamente).

La cosa es que, a la vez que unos sueldos muy bajos para trabajos que requieren estudios y conocimientos y experiencias pueden hacer huir de los estudios a las nuevas generaciones, me temo que, aún a pesar de la subida de salarios desde que está Yolanda Díaz de Ministra de Trabajo, estos aumentos del IRPF sin reflexionar que, pese a la media estadística, hay un gran número de personas que sus sueldo está más cerca del mínimo que de la media, y el aumento de los precios de absolutamente todo, han hecho perder a mucha gente una capacidad adquisitiva, o cambiar sus hábitos por otros que les sean más accesibles. ¿Qué ocurre? Pues ocurre que luego el gobierno se pregunta por qué asciende la extrema derecha y se da numerosas respuestas a sí mismo, pero suele esquivar darse esta: aunque se hayan aumentado los sueldos, mucha gente está mermada en lo económico y por tanto en sus vidas. Y esto, claro que sí, afecta en lo que una persona se pueda ver afín o no. 

Cuando el lunes regrese a mi puesto de trabajo, aún a pesar de haber tenido muchos días pendientes de gastar como vacaciones, me sentiré como si estas vacaciones hubieran sido desempleo y no vacaciones, pues no he podido hacer absolutamente nada que sea tiempo de disfrute real. Lo he vivido como cuando estaba en el paro. Apenas me he dado el capricho de comer un día (de barato) fuera de casa con un amigo y pagar la pintura del pasillo y el salón de mi casa, no de toda la casa. A ver si ahora vamos a tirar la casa por la ventana. Y sé que la coordinadora de mi equipo de trabajo me preguntará entusiasta por mis vacaciones, y tal vez el jefe, y creo que sólo me apetece decir un escueto "ya están acabadas, ¿por dónde recomienzo el trabajo?", y ahorrarme un falso "bien". No obstante, ella, él, que se las cogieron en verano, ya nos hicieron saber de sus viajes a otros lugares, y ante una playa de algún lugar del mundo no hay nada que compita si lo mejor que puedes decir es que en este mes de enero la cerveza del bar de abajo subió de precio.

Y ese es el precio.

lunes, enero 19, 2026

NOTICIA 2436ª DESDE EL BAR: UN PAR DE POEMAS

Sacudida

Sacudes mi existencia,
no sé por qué
siendo yo un nudo oscuro
me deshaces claramente.
Yo me deshago,
deshago mi ser
en tu sólo sentido.
Y es extraño siendo distintos
que yo sólo acuda a tu lado,
a tu lado tan extraño,
siendo yo sólo un nudo
y un silencio ahogado.
Tu sombra, tus manos,
el aire que hayas respirado,
tus ojos y donde se hayan posado,
me crean latidos
de luz
y sin embargo…
y sin embargo…

(Por Daniel L.-Serrano, Canichu,)


Puro como el aire

Esa delicada espina de la rosa
que nos debe cortar el dedo
pocas palabras se ha llevado
en agradecimiento.
No notamos que es hermosa,
sólo agitamos el viento
como si estuviésemos de paso,
y es ella la que nos da el aliento.

(Por Daniel L.-Serrano, Canichu.)

 

(Estos poemas tienen registro de autor bajo licencia creative commons, al igual que el resto del blog según se lee en la columna de links de la derecha de la página. También están protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual. De estos poemas no está permitida su reproducción total o parcial sin citar el nombre del autor, y aún así no estará bajo ningún concepto ni forma permitida la reproducción si es con ánimo de lucro).

martes, enero 13, 2026

NOTICIA 2435ª DESDE EL BAR: NO PONGAS LA FOTOGRAFÍA

No me gustan las fotografías de las redes sociales donde alguien tapa la cara de otro alguien con vete a saber qué icono, la cara de un koala, la de un gato, quizá una manzana o lo que sea, ¿por qué no un jalapeño? Suele ocurrir mucho con menores de edad. Si no quieres que esa persona salga en la fotografía, no pongas la fotografía. Así, sinceramente. 

No soporto esas fotos, de hecho cuando las veo sé perfectamente que la persona la ha puesto porque la considera importante, considera importante ese momento y lo quiere compartir. Pero en realidad no es del todo así, no lo es porque sabe que no puede o no quiere sacar la cara de la otra persona, así que estropea la foto y pone esos iconos delante de la cara. De repente toda la expresividad de la imagen, todo lo emotivo del momento, toda la potencia de la historia que pueda contar, queda anulado por una pantomima absurda y ridícula que igual da que salga junto una botella de plástico gigante que junto a una piña colada a tamaño humano. 

Se entiende que si tapan a la persona y es adulta lo hacen porque o bien no tienen permiso para poner su cara, aunque todos sepamos quien es, o porque quiere que sepamos que estuvo con alguien pero que no sepamos quien es ese alguien. Del mismo modo que si se tapa la cara del menor lo hacen alentados por aquello de proteger la identidad de este ante los peligros escabrosos  que hay por ahí. Pues todo es más sencillo que buscar el tamaño perfecto de la cabeza de un loro que poner sobre la cara de tal o cual persona: no pongas la foto. Si quieres proteger al menor, si crees que te es urgentísimo censurar la cara de un menor, no pongas la foto. Y si crees  que no tienes el permiso o tienes dudas sobre si debes poner la imagen de un adulto determinado contigo, no pongas la foto. Directamente. No pongas algo ridículo y absurdo. Sobre todo, en el caso de los adultos, porque al final todo tu círculo sabe quien es esa persona.

Es sencillo, si tienes dudas: pregunta; si sabes que no quiere: no lo pongas. 

Ahora bien, como amante de la imagen y de las fotos, especialmente de reportaje, yo prefiero que se pongan, que se pongan íntegras, tal cual son, para apreciar todo lo que una foto ha de dar. Yo prefiero que pongas la foto, pero tal cual es. Como testimonio de ese momento tal cual fue si es que de verdad se quiere compartir.

¿Y sabéis qué? Esto mismo es una foto en el que quiero mostrar que estoy molesto, estoy molesto con no salir en la foto, con no salir en la foto de unas cosas de mi vida que me están  pasando emocionalmente, pero he puesto esta pegatina como texto y no se ve la imagen.