martes, enero 15, 2019

NOTICIA 1844ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2007-2008 (2 de 2, último; juventud, últimos años de veinteañero)


Como dije, esta vez la entrega de este serial es cortito, sólo dos entregas. Aquí tenéis la segunda entrega.

2008: 29 años.
Son 28 libros, de los cuales 19 son libros propiamente dichos y 9 son novelas gráficas.

En este año seguí ejerciendo de camarero y de pinchadiscos en algunos bares de Alcalá de Henares. También transporté obras de Arte y las instalé y desinstalé de exposiciones temporales y de las propias casas de los artistas por toda España. Pero en general el desempleo estaba ahí y estos trabajos eran ocasionales, hasta que en los últimos meses del año me contrató el ayuntamiento de Alcalá de Henares por duración determinada no renovable como Técnico en educación y vigilancia medioambiental, trabajo con el que me adentré en 2009 y que fue el que cerró mi década como veinteañero ese año. Entre tanto, seguía escribiendo y haciendo recitales. Estos son los libros que leí:

La instrucción pública en Alcalá de Henares. El periodo entre Repúblicas, 1873-1939 (2005, Urbano Brihuega): Este libro es el que estaba leyendo a caballo entre el final de 2007 y el comienzo de 2008, y hablé de él en ese concepto en la Noticia 387ª. Me lo regaló mi buen amigo Julián Vadillo. Es un libro escrito por uno de los concejales socialdemócratas (PSOE) que tuvo Alcalá de Henares entre 1987 y 1995, Urbano Brihuega, concejal de Educación y Deportes, luego maestro de Primaria de Geografía e Historia en el Instituto de Educación Secundaria Obligatoria Mateo Alemán. Él ya había sido profesor durante los años 1980, hasta 1987, en el colegio público de Educación General Básica (EGB) Puerta de Madrid (hoy inexistente y fusionado en parte al IES Mateo Alemán, pero fue, justo en aquella época, donde yo cursé mi EGB). Yo le regalé a Julián un ejemplar de Ensayo sobre la lucidez, de Saramago el año anterior, y él me consiguió y dio este libro con una dedicatoria suya para mí donde me emplazaba a un objetivo: sacar adelante un pequeño estudio sobre uno de los aspectos de la represión franquista en Alcalá de Henares de los años 1940, la de la depuración de los maestros, que saqué adelante con muchos problemas para su aceptación pero que al fin llegué a publicitar en un congreso de conferencias de Historia en Guadalajara, en una asociación cultural (El Adefesio) y en uno de los Encuentros de Historiadores del Valle del Henares. No obstante, yo ya había colaborado en investigaciones de Julián varias veces y seguía. La lectura de este libro me ayudó en la fase documental de mi investigación en archivos. Debía, sentía que debía, intentar lograr esa recuperación de la Historia alcalaína y hacer justicia a aquellos que sufrieron el totalitarismo de una dictadura, tal como escribí en aquella entrada de 2008, y seguía diciendo: "Y es que en Historia ocurre como el que se dedica a escribir literatura, lo cual también hago (...), no da dinero ni de comer, aunque alguna cerveza me diese algún poema. Se hace porque deseas, porque sabes que debes, hacerlo". El libro es uno de los imprescindibles en una biblioteca de Historia de Alcalá de Henares. En él está la clave de varias de las cuestiones del paso de la ciudad del siglo XIX al XX. Brihuega hizo un trabajo muy documentado que le valió reconocimiento. A mí me fue muy útil.

Nacarino (Historias de la guerra, de las cárceles, de Alcalá... (2007, Urbano Brihuega): Precisamente en una investigación para Vadillo en 2006-2007 sobre la explosión del polvorín de Alcalá en 1947, estuve a punto de conocer al histórico militante del Partido Comunista de España en Alcalá de Henares Nacarino, acusado como uno de los culpables de la explosión, siendo inocente, como el resto de acusados. Julián ya lo conocía y le había entrevistado para su investigación. Yo le pedí conocerle, también deseaba conocer algunas cosas de su versión y voz. Tuvimos que postergar el encuentro un par de veces por motivos de salud de Nacarino, y cuando parecía que ya podría ser, murió. Urbano Brihuega también había entrevistado a Nacarino, del que era amigo, lo había grabado y tomado nota. De todo ello escribió su biografía a modo de falsas memorias, escribo "falsas memorias", pues no fue Nacarino quien las escribió, pero sí son memorias en cuanto a que son las transcripciones y organización en orden que le dio Urbano. Ofreció una conferencia a la que asistí y resultó de ella que el propio Urbano había pagado la edición del libro, el cual regaló para honrar a Nacarino y su memoria, se agotó la edición completa aquel día. Yo tengo mi ejemplar firmado por Urbano y por Garrido, exmilitante de Izquierda Unida y actual militante del PSOE que ocupó cargos en tiempos del gobierno de Zapatero en España, ya que Garrido vino en persona a la ciudad para hablar de Nacarino. El libro tiene algunos pasajes repetitivos y saltos espacio temporales hacia delante y hacia atrás, propio de lo que es el recuerdo y la  memoria, pero más o menos sigue un orden lineal en el tiempo. Aporta numerosos detalles de tiempos de la guerra y de la postguerra en Alcalá, de la represión iniciada en 1939, de su proceso acusado de un crimen que no cometió, de las cárceles políticas por las que pasó, y algunos detalles de la vida de los perdedores de la guerra en esta ciudad el resto de la dictadura, pero hay que tener en cuenta el subjetivismo de toda memoria personal. Da datos valiosos que se han comprobado ciertos, pero también datos que hay que contrastar y matizar.

Mitos y leyendas de los indios americanos (1998, R. R. Ayala): Me lo prestó un amigo que tenía antepasados indios norteamericanos. Y de eso va este libro, de los mitos y las leyendas de las creencias religiosas de los indios norteamericanos, tocando de rebote la protohistoria de los pueblos sioux, comanches, apaches y otras agrupaciones. Por otro lado, yo ya había estudiado la Historia india durante la carrera universitaria. Soy un apasionado de las historias del Western, también es cierto, y este libro venía a unirse a todo eso. Era un libro más bien destinado a lectores con curiosidad sobre los indios y el misticismo, pero de base servía para una aproximación a ellos, en mi caso para un reforzamiento.

Poesías, soledad y meditación en las ruinas (2008, Emilio Valladares): Valladares es uno de los personajes reconocibles de las calles y locales del centro de Alcalá. Un poeta y dibujante que va vendiendo su obra a los transeúntes de la calle y a los clientes de los bares. Yo le conocí atendiendo la barra de La Vaca Flaca, a donde solía ir con frecuencia en busca de posibles compradores y de un poco de descanso y conversación antes de seguir su camino. Esta obrita de pocas páginas tenía su toque näif. No es que destacase de entre mis lecturas, pero me servía para tratar de entenderle mejor en su perspectiva de su creación.

Inteligencia emocional (1996, Daniel Goleman): Yo nunca dejé de leer textos y ensayos de psicología, de reflexión y de filosofía, pero en esta ocasión volvía a leer un libro completo de este talante, no un breve ensayo, artículo u otro tipo de texto. El libro me lo recomendó y prestó Esther Claudio. Rápidamente se había transformado en un imprescindible de la psicología del final del siglo XX y el comienzo del siglo XXI. Aún hoy es muy leído y figura entre la bibliografía de numerosas formaciones académicas más allá de la Psicología, más allá de la Sociología y más allá de la Filosofía o de las Humanidades, así por ejemplo no es raro encontrarlo en la formación de las personas que optan por Ciencias Económicas, Medicina, Farmacia, Derecho, Interpretación, Bellas Artes, Criminalística, Pedagogía, Magisterio, Periodismo, Ciencias Políticas, Historia y otras. Incluso he llegado a saber de amistades y conocidos a los que un terapeuta les ha recomendado su lectura. Los primeros capítulos se me hicieron pesados porque trataban de explicar el funcionamiento de la mente desde sus reacciones bioquímicas, lo que llegó a recordarme algunas de las asignaturas de Pedagogía. Pero el grueso del libro, el resto del libro, es de una lectura más ágil. Llegué a pensar si destacar este libro entre mis lecturas de aquel año. Te da una perspectiva nueva para comprender a la otra persona y también para tratar de mejorar tu vida. Da claves también psicológicas como teorías socioculturales que ayudan a comprender también porqué hay que avanzar en el lenguaje o en actitudes para alcanzar algunos espacios de la igualdad. Pero sobre todo ayuda a comprender al otro y para comprenderte a ti mismo desde tu más profundo inconsciente y su funcionamiento.

Poesía urbana (2002, Luis García Montero):  Esta antología poética de la obra de García Montero abarca de 1980 a 2002. La reseñé como uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2008, en la Noticia 569ªPoesía Urbana fue reeditado y revisado en 2008, si no recuerdo mal creo que está ligeramente ampliado. Lo compré de esa nueva edición en Librería Diógenes, quería conocer poetas actuales. Es curioso que coincidió mi primera lectura de este autor con el conocimiento de una noticia sobre su vida, la cual era que abandonaba su trabajo docente en la Universidad de Granada. No es una antología exahustiva, pero es muy larga y quizá en determinado momento se puede hacer cansada, sin embargo tiene una gran fuerza metafórica y de símiles. Usa formas contemporáneas para hablar de temas constantes en las vidas de las personas. Usa imágenes que están en los recuerdos y retinas de cualquier persona que viva en una ciudad, crea un mundo interior que, a la vez, nos es común a todos. Eso me fascinó. Me influyó en algún poema. García Montero me parece uno de los mejores poetas actuales de España. Tiene una fuerza tremenda. Ha ganado numerosos premios que lo confirman. Con el tiempo lo conocí en Alcalá de Henares, cuando vino a hacer una lectura de García Lorca invitado por la Fundación Samaniego. Hablamos brevemente en el pasillo y me firmó este ejemplar. Años más tarde, en 2015, lo vi por segunda vez en la Plaza del Barro. Él se presentaba a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Izquierda Unida y fui al mitin exclusivamente para ver si tenía la oportunidad de volverle a saludar. Lo hice, volvimos a hablar... ¡se acordaba de mí y de lo que habíamos hablado aquel día! Y aún el año pasado, 2018, en la Feria del Libro de Madrid, yo estuve firmando mi libro Balada triste de una dama en la misma caseta y con la misma editorial donde él iba a firmar una nueva antología unos días después. Me la compré también. Hoy día es director del Instituto Cervantes desde el año pasado. 

Magnum Photos. Robert Capa (2008, varios autores, fotografías de Robert Capa): Siempre lo he dicho: soy un apasionado, también, de los fotorreporteros. Robert Capa es uno de los que admiro. De hecho una de las primerísimas entradas de esta bitácora en 2006 está dedicada a su última fotografía en Vietnam, Noticia 24ª. En uno de los transportes del trabajo de transportista de obras de Arte tuve un tiempo muerto de espera en Madrid capital. Había cerca un kiosko de prensa donde vi el primer fascículo de un coleccionable recién salido al mercado sobre fotografías y fotógrafos de la Agencia Magnum. El primero de los fotógrafos era Capa y el fascículo era un breve librito monográfico de su trayectoria. Me lo compré, lo leí, observé largamente las fotos que contenía... Admirado.

Rusia y España (1948, José García Pradas): Fue un regalo de Julián Vadillo, que en ese momento trabajaba en el archivo histórico de la Fundación Anselmo Lorenzo. Tenían varias cajas de este mismo libro, debían expurgar ejemplares, ya habían mandado algunos a otros archivos. Se trata de un librito con poesías del periodista anarquista García Pradas, que seguía escribiendo en el periódico CNT en el exilio. Era un libro original del exilio, no conozco que se haya reeditado, así que no podría haber este título en otra edición posterior a 1948. Era una poesía muy política, muy social, muy áspera. Cumplía la finalidad de la época, aunque probablemente era muy vivida por su autor y lectores en ese momento. Sin duda tiene un alto valor testimonial. Nos faltan estudios literarios sobre las mentalidades del exilio... y nos falta conocer mejor cómo fue la Historia de la España exiliada.

Los entresijos del anarquismo (1892, editado en España en 2008, Flor O'Squarr): Me lo prestó Vadillo para que escribiera una recensión sobre él en la revista científica de estudios libertarios Germinal. Lo hice, y el articulito de recensión se publicó. Este libro se editaba en España en 2008, pero en realidad era un libro de 1892 publicado en Francia. Flor O'Squarr era el pseudónimo de un periodista de habla francesa que quiso analizar el fenómeno del auge del anarquismo violento y terrorista en Francia a finales del siglo XIX, justo cuando la tendencia mayoritaria del anarquismo era justo la contraria: la pacifista y pedagógica. Analiza varios casos de terroristas anarquistas célebres de finales del siglo XIX, e incluso, cosas de la época, se permite explicar cómo se construían las bombas que se usaban. Obviamente el libro esta editado para reforzar la corriente pacifista, no la violenta, pero es evidente que ayuda a conocer con una visión de la época cómo se vivió el auge de los que se desviaron hacia la violencia.

Ravachol y los anarquistas (1964, editado en España en 2003, Jean Maitron): También me lo prestó Vadillo para completar la escritura de la recensión del libro de O'Squarr. Maitron estudió el anarquismo ampliamente desde la óptica de la segunda mitad del siglo XX, que es una óptica afectada tanto por la debacle de la Segunda Guerra Mundial, como por la polarización del mundo en bloques políticos por la Guerra Fría. En este libro Maitron analizó el fenómeno del auge y existencia del terrorismo anarquista en las décadas entre el final del XIX y comienzos del XX. Tiene por epicentro a Ravachol, un anarquista francés que fue el que inició la serie de actos terroristas que serían imitados por otros anarquistas jóvenes que confiaban en las acciones violentas para generar una contrarreacción del Estado que sería respondida teóricamente por una reacción de la sociedad que traería la revolución social. Todos estos anarquistas fueron criticados y censurados por la corriente mayoritaria del anarquismo de todo el mundo: la pacifísta, pero las acciones violentas fueron publicitadas y usadas por todos los contrarios al anarquismo precisamente para demonizar y censurar al anarquismo. Varias de las biografías de los primeros anarquistas demuestran además falta de conocimiento pleno del ideario anarquista, así como que sus actuaciones respondían a frustraciones personales más que a cuestiones ideológicas, cuestiones personales que a veces eran incluso desamores o penurias económicas, familiares y hasta de formación básica. El libro se acompañaba de fotografías de la época y planos. Muy interesante. Me gustó mucho la mezcla de Historia, biografías y reflexión filosófica. Me inspiró para darle sentido a un libro que tenía en marcha y que acabé de escribir tiempo después, una distopía aún no publicada. Tiene algún guiño a los personajes y actos aquí descritos.

¿Qué es la propiedad? (1840, Pierre-Joseph Proudhon): La propiedad es un robo, escribía Proudhon en una de sus frases más conocidas. Me compré este libro en una de las Ferias del Libro Antiguo y de Ocasión que se pone en otoño en la Plaza de los Santos Niños. Una edición actual, claro está. No es el primer libro de filosofía que leía, ni de anarquismo, como queda patente en el resto del serial, al margen de los textos y ensayos que no figuran en el mismo serial. Proudhon propugnaba un anarquismo pacifista donde no se despreciaba a la pequeña propiedad, si bien se rechazaba el trabajo asalariado. Pero no la pequeña propiedad como la entendería un sistema capitalista, sino una sociedad nueva, socialista, socializada, social, donde se imponía por la buena voluntad de las personas y la humanidad la colaboración y lo asamblearia que partía del individualismo y la libertad que este otorgaba. Una sociedad de personas responsables y conscientes de la vida social. Hablaba de muchos temas que hoy día están vigentes en buena parte del anarquismo pacifista. Era la corriente mayoritaria, junto a Koprotkin, Malatesta y otros anarquistas que rechazaban la violencia, a pesar de que Bakunin extenderá una visión en guardia frente al marxismo, al capitalismo y al imperialismo. Yo iba completando mis lecturas, que no sólo eran de anarquismo, como, repito, ha quedado patente en el conjunto del serial que va de momento.

Hombres salmonela en el planeta Porno (2006, Yasutaka Tsutsui): También reseñé esta antología de relatos de ciencia ficción como uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2008, en la Noticia 569ª. Le dediqué una entrada propia en la Noticia 520ª. Tsutsui es un conocido y prolífico autor japonés de ciencia ficción que es muy poco conocido en España. La verdad es que me gustó tanto lo contracultural de este libro que lo llegué a volver a comprar dos veces más para regalarlo a dos amistades diferentes. En todas las ocasiones lo compré en Librería Diógenes. Se notó allí que me gustó mucho. Quizá se pierda un poco con la traducción, ya que la escritura japonesa es pictográfica y tiene palabras con connotaciones que se pierden al castellano, cosa que en algunos casos se indica en notas al pie de página. El libro no es pornográfico, sino de ciencia ficción y también de distopías (metaficción es como está clasificado por su propio autor y críticos) con cierto mensaje social. Es una colección de relatos muy inteligente y con un gran sentido del humor. Muy recomendable. Salvando mucho las distancias, sigue las líneas creativas (atemporales) que décadas atrás inició Ray Bradbury con Crónicas Marcianas, sólo que Tsutsui es un autor de nuestros días. Así por ejemplo, Tsutsui mantuvo una demanda con Hollywood por la película El show de Truman, que, aunque su productora lo negaba, parece muy evidentemente sacada de uno de sus relatos, que por cierto se recoge en este libro. Los relatos que contenía ya habían sido publicados en Japón y otros países desde décadas atrás, algunas incluso tenían versiones cinematográficas y de dibujos animados manga, pero en España esta era una de las primeras veces que se editó a Tsutsui. Es una de las compras de libro que más satisfecho me ha dejado en mi vida.  También de este libro hay referencias en la novela distópica que escribí y que no se ha publicado aún.

R.U.R. (1920 escrita como obra de teatro, 1921 estrenada en el escenario, Karel Čapek): Otro de los libros que me impactaron y que estuvieron a punto de ser uno de los dos libros destacados de mis lecturas del 2008. Lo compré en una edición antigua de bolsillo en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Incluía una segunda obra de teatro en el ejemplar, El juego de los insectos. Yo ya había trabajado muy a fondo y publicado sobre la distopía y sobre Zamiatin. Había leído ya muchas distopías. Esta obra de teatro, que fue la obra que creó la palabra robot en el concepto mecanizado que hoy día más usamos, aunque hace referencia a "esclavo", se había publicado antes que lo hiciera en libro Nosotros de Zamiatin, aunque la obra de Zamiatin estaba en su proceso tanto de censura como de publicación por entregas. Karel Čapek salía siempe citado en el inicio de las distopías, aunque su obra era una obra de teatro experimental, se entendía por entonces dentro de la ciencia ficción, lo que la hacía más rara en sí misma y la distanciaba del público habitual del teatro, aunque probablemene la acercaba a los jóvenes y a sus gustos por argumentos similares en el cine. Gozó de relativa fama y respeto por los vanguardistas cuando la abrazaron los futuristas. Como sea, tenía muchas ganas de leerla. La había buscado desde hacía tiempo, pero siempre la encontré descatalogada. Encontrar esta edición de los años 1970 fue ilusionante. Cuando leí la obra me parecía extraña y me pregunté si algún día podría verla representada, aunque probablemente su puesta en escena sea en exceso compleja.

El juego de los insectos (1921 escrita como obra de teatro, 2009 estrenada en el escenario, Karel Čapek y Josef Čapek): Esta es la otra obra de teatro que contenía el ejemplar del libro que compré con R.U.R., esta escrita a medias entre los dos hermanos Čapek. Es menos trasgresora que la anterior, pero es igualmente vanguardista, en este caso un tanto surrealista. Me recuerda en cierto modo a El maleficio de la mariposa que Federico García Lorca estrenó en 1919. Los protagonistas son insectos y reflejan los conflictos sentimentales humanos. Tras R.U.R. se me quedaba corta.

El día que me enamoré de mi BMW (2008, Raúl Quirós Molina): Otro alcalaíno poeta, aunque este se fue a vivir a Londres una temporada larga y luego a Barcelona. Amigo mío, me regaló este, su primer libro. Yo correspondí leyéndolo y escribiendo en esta bitácora sobre el libro. Me parece muy renovador dentro de lo que es la poesía española, no es tan concienzudo como Luís García Montero pero tiene un estilo propio lleno de lenguaje actual destinado a las personas con vivencias propias del sigo XXI dentro de una ciudad. Tiene su simbolismo urbano, capta la contracultura, la sociedad desquiciada de la sociedad actual. Me parece uno de los mejores libros de poesía actuales y por ello mismo uno de los mejores poetas actuales de Alcalá de Henares, aunque creo que en los últimos años se ha dedicado al teatro. En 2016 contacté con Quirós para pedirle poder incluirle en la antología de poetas alcalaínos que realicé con Sofia Winter. Así fue, y uno de los poemas de este libro figura en Veinte poemas asoman... en un invierno. Además el libro lo llegué a comprar varias veces, como el de Tsutsui o el de Saramago citados, lo regalé en un mínimo de dos ocasiones a dos amigas mías, no sé si tres, no recuerdo del todo. Recomendable, ojalá su título y sus poemas no se pierdan. Ojalá el autor continúe. Pudo ser elegido uno de los dos destacados de aquel año 2008, con creces.

Ordenanza reguladora de la tenencia y protección de animales domésticos del excelentísimo ayuntamiento de Alcalá de Henares (1997, vigente aún en 2008, varios autores del ayuntamiento de Alcalá de Henares): No fue la única normativa municipal que me leí, también me leí normativas municipales sobre el Parque de los Cerros, sobre el arbolado de Alcalá de Henares, sobre sus parques, sus residuos y otros, aparte de guías sobre flora y fauna de Alcalá, su río, sus cigüeñas y normativas de protección y sobre el Parque O'Donnell. Era parte de mi formación rápida y avanzada cuando me contrataron de Técnico de educación y vigilancia medioambiental. En la entrevista de trabajo que me hicieron en la Concejalía de Cultura les indiqué que yo había estudiado la Licenciatura de Historia, pero ellos dijeron que lo sabían, que entraba en los perfiles que le solicitaron a la oficina de empleo porque si bien no había estudiado Ciencias Ambientales reunía a través de mi licenciatura otras cuestiones que les interesaba para este trabajo. Con el material de lectura que me dieron ellos y con el material de lectura que yo tenía en casa y que me dejaron las compañeras que sí habían estudiado Ambientales, me puse al día al completo con lo que necesitaba y con lo que me interesaba para mi propia vida y conciencia ecológica. Esta ordenanza sobre los animales domésticos fue reformada en 2018, pero anoté especialmente que leí esta normativa, y no anoté las otras, porque en esta descubrí para mi sorpresa muchas cuestiones desconocidas para mí, y creo que para la gran mayoría de los alcalaínos, que además no se cumplían ni se hacían ni hacen cumplir. Así por ejemplo, según la normativa de 1997, en Alcalá no se podía tener de mascota un reptil, lo que me planteaba en mi interior que mucha gente tiene tortugas y que hay tiendas que las vendían, con lo que estarían quebrantando la norma, por tanto cometiendo una infracción. Ignoro cómo estará ese punto en concreto en la reforma de 2018, pero eran pequeños detalles que me llamaron la atención.

El dedo y La Luna (2004, Alejandro Jodorowsky): Me lo recomendó y prestó una amiga médica que se había ido a La India de voluntaria y había regresado para ocupar por un tiempo una plaza en el hospital de Guadalajara, mi amiga Saray. Se trata de un conjunto de proverbios de corte budista, del zen en concreto, que ofrece el muy experimental cineasta y escritor Jodorowsky. Aquí tenía ahora un libro de corte religioso oriental, pero también de corte filosofía oriental. Invitaba a la reflexión para tomarse la vida más pausada y disfrutar de los pequeños detalles que nos ofrece. Lo leí con gran interés. Yo le regalé Siddhartha, de Hesse... otro libro que me gustó tanto en su día, como dije, que se lo he regalado a lo largo de mi vida a dos o tres amistades y lo he recomendado a otras tantas. Había mantenido correspondencia electrónica con Saray cuando estuvo en La India de médica. El mundo que me contaba parecía fascinante. Vivía con sus historias aquellos lugares a los que nunca he podido visitar.

Historia de España: La Prehistoria. Vol. 1 (2007, Dirige la colección John Lynch; autores de ese volumen: María Cruz Fernández Castro, Ignacio Barandiarán, Bernat Martí Oliver, María Ángeles del Rincón y José Luis Maya): A lo largo de 2007 me compré los veinte volúmenes de la enciclopedia Historia de España que dirigió y coordinó John Lynch y editó el diario El País. Mi padre había comprado una de Salvat en los años 1980 que para mí era y es toda una referencia y un ejemplo de cómo hacer una enciclopedia de Historia y cómo enfocarla. Se había ido quedando desfasada, pero la completaba yo mismo incluyendo en ella algunos recortes de periódicos con innovaciones que me parecía que se debían tener en cuenta. Como estudiante de Historia esto lo potencié más. Es más, durante la carrera y en el primer año tras ella, llegué a comprar con esfuerzo de ahorro una enciclopedia de Historia Universal, por Salvat, pero no era tan buena como la de mi padre, aunque era más actual. Cuando en 2007 El País editó esta nueva Historia de España reconocí en ella que no era una enciclopedia al uso. Lynch había seleccionado libros y autores célebres y actuales de la Historia de España y había logrado que cedieran los derechos para incluirlos dentro de esta enciclopedia, así que los tomos eran en realidad una colección cronológica de libros de Historia con cierta relevancia y actualizados, salvo algunos casos, como este primer volumen dedicado a la Prehistoria, que fue una reunión de autoridades del tema para que escribieran sus respectivos capítulos. Como sea, con esfuerzo y reuniendo poco a poco el dinero compré toda la enciclopedia. Le daba el dinero a mi madre y ella hacía el encargo a la papelera. Tardé en lograrlo, pero el esfuerzo de lograrlo y la satisfacción de tener mi propia enciclopedia de Historia de España ante del desconocimiento de lo que pasaría con la de mi padre, me hacía sentir realizado. Además, eran buenos títulos y buenos autores. La edición, eso sí, estaba mal impreso, algunos tomos sufren que se desprendan las hojas si se abre en un ángulo amplio, y hay pequeños gazapos. Escribí al diario informando de esto cuando me la leí completa un año y pico después, pero la contestación fue decepcionante. En pleno 2019 esta enciclopedia ya está de nuevo desfasada. Muchas cosas han pasado en España y en el mundo. Me planteo últimamente comprarme un manual de Historia de España y otro Universal  editado ahora mismo, pero estoy esperando y aguantando un poco, porque hay algunos asuntos que creo necesario e interesante que se vayan resolviendo para poder tener una mejor visión de conjunto cuando escriban tal libro. Obviamente, como habréis imaginado, no sólo compré la enciclopedia, la leí con total disciplina y dedicación toda entera y por orden. Este fue el primer volumen y venía conmigo a los autobuses, al trabajo, a los parques, a los bares... y estaba en el salón de mi casa bajo la luz de una lámpara en la noche.

Moby Dick (2007, Sam Ita, basado en, y adaptando, la novela de Herman Melville de 1851): No he leído la novela de Melville, sí he visto las adaptaciones cinematográficas y televisivas. Varias amistades que lo han leído o que lo han intentado me invitan a desistir, les parece pesado. Yo no lo he leído no por nada particular, es que no ha surgido. Sam Ita es un ilustrador y un artista plástico que en 2007 le dio por hacer una versión infantil-juvenil en un libro de pop-up, que son estos libros que abres las páginas y se despliegan figuras y escenarios de la obra, escogiendo párrafos que ayudan a resumir la obra en una visión de conjunto muy sintetizada, y tienen solapas móviles y demás. Me regalaron este libro supongo que por descarte, no porque fuera para mí. Lo conservo aún.

Corto Maltés, la juventud (1981 por entregas, como álbum en 1983, Hugo Pratt): Un personaje y un autor con quien iba a tener una historia de amor inmediato, como sabéis. Hasta he realizado investigación y conferencia sobre ellos. Podría haberme tropezado con Corto Maltés y con Hugo Pratt en mi niñez en alguna entrega en las revistas de grapa en las que se editaban los cómics reuniendo diversos personajes. No lo hice, no que yo recuerde, aunque sí me crucé con Blueberry en las revistas de Capitán Trueno. Tras todo lo que había disfrutado el año anterior con los cómic que me había prestado Esther Claudio, en un viaje a Madrid para ver un museo entré a la librería de FNAC, en Callao. Fue directo a la sección de cómic para ver si elegía por mí mismo alguna novela gráfica que me pudiera interesar. Vi varias, pero de repente me encontré con esta. Tenía una introducción de documentación histórica, de reflexión y con Umberto Eco. Para más gracia aparecía Jack London y la historia se desarrollaba en la Guerra Ruso-Japonesa de 1905. Mi primera historia de Corto Maltés apenas contaba con Corto Maltés en sus páginas. Me enamoró. Me enamoró de primeras, aunque era muy breve. Cuando llegué a Alcalá de Henares, pensativo por cuestiones personales y cierta sensación de soledad, no pude evitar ir al sotosótano de un bar que imitaba un castillo medieval en la calle de Santa Úrsula, donde ponían patatas asadas y había una fuente con agua y águilas, y ponerme a leer la introducción histórica. Era un lugar recogido. Repasé las viejas imágenes en las que se basó Pratt. Enamorado total. El camarero, o camarera, no recuerdo qué era, me miró con cara extraña por estar leyendo un cómic, eso sí lo recuerdo. Hoy día sería normal. Algunos tiempos no están tan lejos.

Corto Maltés, la balada del mar salado (1967 a 1970, por entregas, 1975 como álbum, en España como álbum en 2000, Hugo Pratt): Compré este libro en Alcalá Cómic. Lo elegí a drede, era la primera historia que había pintado Hugo Pratt con este personaje. Tenía ganas de leerlo tal como lo habían leído otros primeros lectores, a pesar de que yo ya había leído La juventud. Efectivamente, Pratt había pintado las aventuras de Corto con el orden cronológico de su vida descolocado, hoy día se puede colocar, ya que Pratt fue metódico y le dio una vida y aventuras de forma cronológica lineal, pero lo hizo no de manera simultánea, sino saltando de adelante a atrás y al revés a lo largo de las décadas que lo creó. En este cómic además se notaba mucho que empezó editando por entregas en revistas periódicas a lo largo de varios años, por lo que trazo e incluso psicologías van cambiando. Pero la historia era todavía más salvaje que la otra. Un antihéroe en la Primera Guerra Mundial. Aún más enamorado.

Corto Maltés, suite caribeña (1970 a 1971 por entregas, circa 1975-1980 como álbum Bajo el signo de Capricornio, reestructurado en España como Suite caribeña en 2006, Hugo Pratt): Busqué en Internet sobre Pratt y sobre Corto, y busqué la bibliografía de la colección de Corto. En España Norma Editorial había deshecho dos álbumes y los había reestructurado. Todo tenía explicación, habían sacado dos cajas con los libretos sueltos, que era más cara. Además podías elegir si en color o en blanco y negro. Pratt era un maestro del blanco y negro, pero yo empecé en color y los iba completando en color. Me costó cuadrar la identificación del orden nuevo dado por Norma, que no era respetuoso con los álbumes ordenados por Pratt, pero quizá es más coherente cronológicamente con la vida del personaje. Este me lo compré en Librería Diógenes o en Alcalá Cómic, no lo tengo claro ahora mismo. Estas aventuras caribeñas me aportaban un Corto asimilado a Indiana Jones o a Alan Quaterman. Enamorado.

Corto Maltés, las helvéticas (1987 por entregas, 1988 como álbum, Hugo Pratt): Lo compré en Diógenes. Salía Hesse. Era el más surrealista y onírico. Era otro aspecto de Corto, más extraño. Su dibujo además tendía al esquematismo. Me encantaba como en cada historia sabía captar con sus trazos los diferentes rasgos raciales de los personajes. Puedes ver una viñeta de Pratt y saber perfectamente de dónde es cada quién. Ay, qué grande Pratt... Destaqué a Pratt y su saga de Corto Maltés en 2008 como cómic, pero sin comentarlo en análisis o porqué.

Corto Maltés, las célticas (1971 por entregas, 1980 como álbum, Hugo Pratt): Este creo que era de Alcalá Cómic, pero dejaron de traer más cómic de Corto. Así, de golpe. Pregunté varias veces si traerían nuevos, pero la respuesta siempre era la misma: no lo tenían previsto. En este caso Corto estaba en la Europa de la Primera Guerra Mundial, y todo partía de su tráfico de armas en Irlanda. Mitología y romanticismo entre el IRA, el Barón Rojo y hasta Onassis. Este es de los que te crean adicción a estas historietas. Amor en vena.

Corto Maltés, el mar de oro (1970 a 1971 por entregas, circa 1975-1980 como álbum Siempre un poco más lejos, reestructurado en España como El mar de oro en 2007, Hugo Pratt): Este es la otra parte de la reestructuración que hizo Norma Editorial de las aventuras caribeñas. Habían llegado a descatalogar parte de las aventuras para que sólo cupiera la posibilidad de comprarla de nuevo catalogadas en estos dos volúmenes reestructurados. Qué nervioso me puso eso... cuando descatalogaron no sabía si volverían a catalogar. Busqué en Iberlibro, pero con el tiempo vi que hicieron estas reestructuraciones. Lo compré en los almacenes de FNAC, de Madrid capital. Corto era anarquista, pirata, soñador, aventurero... y todos aquellos personajes femeninos y también los personajes tipo Rasputín, desertor y criminal. Todo cómic se había vuelto Hugo Pratt para mí. Me enamoré, y ahora hablo de amor de hombre a mujer, de Esmeralda, la prostituta y mujer de acción posible amor imposible de Corto. Su actitud ante la vida, como la de Corto, tienen una potencia increíble. Su tatuaje de la baraja francesa en la cara sería el único que me haría, en el pecho, aunque la verdad es que hoy por hoy no quiero tatuarme.

Corto Maltés, las etiópicas (1972 por entregas, 1982 como álbum, Hugo Pratt): Decía Umberto Eco que estas aventuras africanas eran las que menos le gustaban de Corto y sin embargo eran necesarias. A mí sí me gustan. Tienen justo el punto necesario para enlazar a Corto casi de manera mística con su futuro desconocido e inconcluso y con otros personajes de Pratt, unos coetáneos de Corto, y otros en el tiempo futuro de la Segunda Guerra Mundial, con un Corto desaparecido. se iniciaba esta serie con una viñeta cuyo texto era una sura del Corán. Con este álbum se explicaba además la Primera Guerra Mundial desde el punto de vista árabe y del África negra. Cuando escribí mi libro Relatos de la Gran Guerra incluí un capítulo inspirado en el ambiente de Las etiópicas de Corto Maltés. Y sí, estaba leyéndolos totalmente desordenados tanto cronológicamente desde el punto de vista del personaje, como cronológicamente desde el punto de vista de su creación por Pratt. Los estaba leyendo según los encontraba en tienda y según los podía pagar. Me costaba ganar dinero. Estas novelas gráficas son caras. Gasté mucho en Corto Maltés en este 2008, pero merecía la pena. Son mi tesoro de amor. Lo compré en La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Escribí en esta bitácora varias veces sobre Corto Maltés y fui hasta referencia de él en Wikipedia.

Batman. Jeckyl y Hyde (2005 por entregas, 2007 como álbum en España, Paul Jenkins, Jae Lee y Sean Phillips): A falta de que Alcalá Cómic quisiera traer más de Hugo Pratt, vi que ahora se editaba a Batman en buenas ediciones integrales, en tapa dura, haciendo así novela gráfica de lo que se editó por entregas. Yo ya he dicho muchas veces que me gustaba mucho Batman. Compré un montón de cómics de Batman en las revistas de grapa durante mi adolescencia. Montones. Echo de menos mis cómic. A falta de ellos, ya incluso entonces en 2008, estuve como un niño pequeño mirando cómics de Batman en esas ediciones integrales de tapa dura e introducciones, parecían pensados para adultos. Era un salto cualitativo tremendo desde el punto donde yo había dejado a Batman en los años 1990. Además esta novela gráfica era especialmente oscura, tétrica, gótica. Incluso los personajes estaban dibujados de una forma dura y áspera. Era adulto hasta las últimas consecuencias, y violento. Me lo compré. Me dejó impresionado. Me gustaba también este Batman, y mucho. Varios años más tarde, en 2017, en Carnaval, me disfracé de Dos Caras y salí yo sólo por los bares a encontrar a amigos y conocidos y a no atarme esa noche a ninguno concreto en recuerdo de este cómic, Noticia 1686ª.

La muerte de Superman (De 1992 a 1993 por entregas, 2008 como álbum, Jurgens, Kessel, Ordway, Simonson, Stern, Jones, Bogdanove, Grummet, Guice, Jurgens y Bright): Fue el regalo de cumpleaños que me hicieron mis amigos más antiguos. Intuyo que detrás de la idea estuvo Paulino y la lectura de la entrada que le dediqué a Superman ese año, Noticia 433ª. La historia de la muerte de Superman fue bastante épica. La publicaron por entregas entre 1992 y 1993. La gente no se lo podía creer. La cosa es que resucitó en 1993. En 2008 lo editaron en un recopilatorio integral, aunque la verdad es que a esta historia le faltaba su antes y su después, que los editaron en otros dos tomos, pero el explícitamente dedicado a la muerte y resurrección de Superman es este libro, que es muy voluminoso, y cuyos dibujos no son los mejores que pudieron crear para una historia que iba a ser parte de la Historia del cómic. La edición contenía un brazalete fúnebre y un periódico con la noticia de la muerte. Lo guardo todo. Lo cierto es que incluso el guión de la historia no es muy depurado. El superhéroe más poderoso de todos resulta que muere de una pelea callejera. Porque al final todo se resume en eso. No muere por la kriptonita, ni por cuestiones enrevesadas. Simplemente un ser medio máquina alienígena, Juicio Final, cobra vida en relación a las cosas que le sucedieron a Superman durante su destierro y vaga por la galaxia, y sin venir a cuento se pone a destruirlo todo. Acude la Liga de la Justicia, les da de bofetadas a todos y Superman decide tomar la iniciativa de la pelea de toda su banda contra uno. Se pegan en las calles de Metrópolis y aunque Superman logra para a Juicio Final, este le ha dado tal somanta de golpes que el superhéroe morirá por la paliza recibida. O en otras palabras, el superhéroe más poderoso no era tan sorprendente, sólo tenía que pelearse con alguien "de su tamaño", por así decirlo. Todo el cómic es una pelea que no se explica bien porqué se produce, hasta que llega la segunda parte, aparecen suplantadores de Superman, el vacío de héroe que tiene la ciudad, y luego la resurrección y el regreso a la confianza. En todo caso, aunque de Superman hubiera preferido tener aquella historia de su destierro, que leí de adolescente en las revistas de grapa, este Superman, esta historia, es digna de tener en estantería quizá no tanto por su calidad, sino por su significado en el cómic, pero también por ser regalo de mis amigos. Y sí, me puse el brazalete fúnebre de Superman para salir una noche de fin de semana, pero no hay foto de aquello.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, enero 13, 2019

NOTICIA 1843ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2007-2008 (1 de 2, juventud, últimos años de veinteañero)

Hace tiempo empecé una serie con los libros que he leído a lo largo de mi vida. Cosa que he podido hacer gracias a registrarlos en mis diarios personales desde que lo escribo a partir de 1989 y gracias a los libros de mi casa, que era los que leía anteriormente a esa fecha, más algún recuerdo personal. Comencé con una primera tanda de la serie con todos los libros que leí en mi infancia y preadolescencia, entre 1979 y 1993 (Noticia 1532ª, Noticia 1533ª y Noticia 1534ª), tiempo después abordé la adolescencia, 1994 y 1998 (Noticia 1680ª, Noticia 1681ª, Noticia 1682ª, Noticia 1683ª y Noticia 1684ª), y la última vez que continué la serie llegué a la juventud, años universitarios, entre 1999 y 2006 (Noticia 1789ª, Noticia 1790ª, Noticia 1791ª, Noticia 1792ª, Noticia 1793ª, Noticia 1795ª, Noticia 1796ª y Noticia 1797ª). Sólo he escrito sobre los libros que leía completos, no incluía los que leí capítulos parciales, enciclopedias, revistas, periódicos, algunos cómic de grapa coleccionables, etcétera. Creo que este año voy a añadir una nueva etapa, esta vez muy brevemente: la que finiquita mi veintena de años, entre 2007 y 2008, si bien hubo unos pocos meses en 2009 que aún tenía 29 años. 

Sea como sea sobre los libros que he leído, y no sólo las entradas referentes a estas series, se puede leer comentarios y análisis en la etiqueta: Libros que leí, así como también en mi proyecto Las notas de los cíclopes libreros.

Los años 2007 y 2008 además son los años del primer aviso fuerte de que venía una crisis económica fuerte, en el final del verano de 2007, y el estallido de la crisis mundial (la Gran Crisis comienzan a llamarla algunos autores) en el final del verano de 2008. Yo había dado por acabado mis años universitarios como estudiante en 2006, aunque realizaba y realizo investigaciones de Historia para amistades, colaboraciones y para mí mismo, pisando varios archivos. Había trabajado en el taller de tornos de mi padre, dado clases particulares de Historia y Filosofía, realizado la prestación social sustitutoria (la objeción de conciencia en lugar del servicio militar) asistiendo a disminuidos psíquicos, había repartido propaganda, sido actor de figuración, había sido chico de la limpieza en un gimnasio y profesor en prácticas del CAP en un instituto de secundaria, pero ahora atravesaba una especial etapa de desempleo ampliamente larga. Entre medias yo seguía escribiendo poesía y prosa, y sacando adelante algunas revistas con varios amigos.

2007: 28 años
Son 17 libros (4 de ellos son novelas gráficas, 2 de ellas incluso sagas)

A lo largo de este año trabajé como mozo de un salón de actividades recreativas, con tragaperras y ruletas francesas. Un trabajo en el que sufrí un despido improcedente y, mediante sindicato, fui a conciliación laboral. Gané. También ejercí de camarero y de pinchadiscos en varios bares de Alcalá de Henares, llegando a ejercer de encargado por mucho tiempo en uno de ellos. Estas dos últimas funciones se prolongarían en diversas ocasiones a lo largo de los años siguientes. Además, este fue el año en el que murieron mis dos abuelas. Estos son los libros que leí en 2007:

Cuentos (1982, Ignacio Aldecoa): Comenté que estaba leyéndolo en el comienzo del año 2007 cuando escribí de ello en la Noticia 204ª. Es una colección de cuentos (relatos) que tratan de describir con crítica social o con humor de ironía costumbrista la vida en España en los años de las dos primeras décadas de la posguerra (1940 - 1950). Me lo regaló la papelera de mi barrio a través de mi madre porque no lo lograba vender y lo tenía en la tienda desde hacia cuatro años. A su vez cuando lo acabé yo se lo regalé a Alejandrina,  una mujer de una cincuentena de años, feminista y militante de Izquierda Unida, ya fallecida, con la que tenía una cierta amistad. Se fue a vivir a Galicia unos años después de esto, fue allí donde falleció. El libro era de editorial Cátedra, que lo reeditó más moderno en 2006. Se trataba de una recopilación que había hecho la esposa y viuda de Ignacio Aldecoa, muerto en 1969. Con este libro comprendí la potencia de los cuentos escritos para adultos y que, además, eran más realistas que fantásticos. Recuerdo leyéndolo en mi cama.

Antiguo Testamento (siglos VIII a.C. al I d.C., Varios autores): También comenté que estaba leyéndolo en el comienzo del año 2007 cuando escribí de ello en la Noticia 204ª. Su lectura venía ya comenzada de 2006, como escribí en Noticia 1797ª. Aunque ya he dicho en otras ocasiones que ya había leído estos textos con anterioridad. Ahora lo leía del tirón, todo seguido. Ya expliqué mis razones. Curiosidad, Literatura, Historia, hago mezcla de creencias religiosas aunque no someto mi vida a ellas, etcétera. Pensemos por otro lado que La Biblia en realidad se puede contar como un libro, como dos si se cuenta como Antiguo y Nuevo Testamento, o que en total son setenta y tres libros, de los cuales cuarenta y seis son del Antiguo Testamento y veintisiete del Nuevo Testamento. Fue una lectura que me ocupó una parte del 2006 y otra buena parte de los meses de 2007. Era una edición fácil de manejar de mi madre editada en los años 1980, a mediados. No es que ella lo usara mucho. Lo teníamos en el salón de casa. Era algo usual, común, que todas las familias, o casi todas (practicantes o no), tuvieran una Biblia en casa hasta entrada la década de los 1990. Luego no ya no entiendo que fuese algo tan obvio o evidente o usual. La lectura de este libro contenía algunos pasajes poéticos, otros más doctrinarios. Contenía una visión de tratar de explicar el mundo de los tiempos remotos de la antigüedad por parte de una de sus civilizaciones, pero a la vez repetía y adaptaba mitos de otras religiones previas de esas mismas zonas donde surgió. Sea como sea, algunas partes se hacían arduas de leer. Fue curiosidad pero también fue un ejercicio de disciplina el acabarlo. Por llevar me lo llevé de lectura hasta al Café Continental, lectura que dejó algunas caras extrañadas de algunos conocidos en ese lugar.

Nuevo Testamento (siglos I a II d.C., Varios autores): Para poder acabar La Biblia es evidente que tenía que leer también del tirón el Nuevo Testamento. Cambié de ejemplar. Ahora tenía para mi lectura uno editado en 1978, con los comentarios y explicaciones del Concilio Vaticano II. Era el que mi madre me compró (no sé de dónde lo sacó) para las clases de religión en el colegio (en la Enseñanza General Básica di religión, en el Bachillerato di Ética). También había sido muy consultado por mí, y lo sigue siendo. Ahora, desde que ella murió, el año pasado, me ha dado por comprar una Biblia con los dos Testamentos para poderla tener completa, ya que el Antiguo Testamento no lo tenía en este ejemplar de 1978. Compré una  en la Librería Diógenes el año pasado, en Semana Santa, además, supongo que fue cosa del ambiente. Lo editada Ediciones Populares, pero su traducción me chirriaba un poco y tampoco me convencía mucho sus notas introductorias, era una edición de los años 2000, me parecían unas notas con tono conservador, más que la del Nuevo Testamento de 1978. A través de mi formación como historiador yo ya tenía contacto con las numerosas variantes y cambios de significado por culpa de las traducciones especialmente en los libros de la antigüedad, y especialmente en los libros religiosos, tan delicados y pendientes también del cambio de los tiempos y de la necesidad de adaptar el lenguaje, hasta el punto que a veces no se dice exactamente lo mismo. Se pierde o cambia significado. No me disgustaba del todo, pero no me convencía del todo. Por ello me compré un segundo ejemplar en verano, en la librería Domiduca, de segunda mano de las mismas Ediciones Paulinas que el ejemplar de 1978 que yo tenía, de hecho es de 1979, si no recuerdo mal, el año en el que nací. E aquí la importancia de las traducciones.

Trafalgar (1873, Benito Pérez Galdós): Fue el libro que destaqué de mis lecturas de aquel 2007 cuando escribí de ello en esta bitácora en la Noticia 387ª. También me lo regaló la papelera de mi barrio por medio de mi madre. Esa papelería ya no existe. Este es el primer libro de los cuarenta y seis que componen la saga Episodios Nacionales. Aunque había leído cosas sueltas de Galdós aún no había leído ningún libro suyo. Me pareció un narrador excepcional. Es indudable que la prosa de Galdós le convierte en el mejor narrador del siglo XIX español en novela. Trafalgar muestra muy perfectamente nuestro espíritu español de improvisadores y de sociedad llena de “Quijotes” alejados de la cruda realidad en la que vivimos. Alguno de los pasajes de este libro me inspiró uno de los pasajes de mi novela Balada triste de una dama. De hecho, Galdós ha inspirado a numerosos escritores posteriores a él, como Pérez-Reverte, por ejemplo. Trabajando ocasionalmente como ayuda en la librería Domiduca este año pasado he podido comprobar además que hay mucha gente interesadísima aún en sus títulos y en tenerlo, además, en buenas ediciones y encuadernaciones.

El Guía (1975, Frederyck Forsyth): Este era un pequeño librito de espionaje y aviación. Lo compré de segunda mano y lo regalé a un amigo que le gustaban estos temas. No es el libro por excelencia de Forsyth, pero es una novelita que cumple con su pretensión. Una lectura rápida.

Habilidades de gestión para la secretaria eficaz. Organización, planificación, habilidades y protocolo (2002, María Claudia Londoño): No sé porqué sigo guardando este libro en mi casa. En mi búsqueda de empleo hice varios cursos para desempleados tanto de parte del ayuntamiento como por parte de la Cámara de Comercio. Cursé para peón de servicios de mantenimiento, jardinería y albañilería, cursé contabilidad y también este otro de secretariado de dirección. Me dieron el libro en el curso. Era el único hombre que eligió este curso y el anterior. Tanto mis compañeras como mis enseñantes dijeron que era un pionero entre los hombres. Este de secretariado me interesó, era una materia bien curiosa aunque como se puede leer en el título, incluso las personas especializadas en este tema veían en la profesión de secretariado una profesión femenina, aunque a lo largo de la Historia han existido secretarios varones igualmente. Lo de la secretaria femenina aparece más bien con las empresas privadas a partir del siglo XIX y sobre todo del XX. Quizá este es otro escollo del sexismo a terminar, no ya sólo que se vea  a la mujer como secretaria dentro del mundo laboral, si no que se vea al hombre mal si desea ser secretario. Y digo bien, llegué a realizar algunas entrevistas de trabajo cuando acabé el curso. Nunca me cogieron en ningún trabajo de secretariado y las preguntas y los comentarios de los que entrevistaban siempre eran los mismos, unos más delicados y otros más desagradables, no les cuadraba que un hombre fuera secretario y, en algún caso, parecía insinuarse dudas sobre que yo fuese heterosexual, lo que aparte de una barbaridad es parte del machismo de esta sociedad, que sí, que también afecta a los hombres.

Constitución de la República Española (1931, Varios autores): La conocía a fondo a través de la Licenciatura de Historia y de mi campo de investigaciones y gustos, pues nunca dejé la Historia. Pero ahora me la compré en la Librería Diógenes. Me la leí del tirón para completar mejor los conocimientos de los años 1930 y para poder comparar mejor con la Constitución de 1978. Posteriormente la he consultado varias veces y la he usado y citado en algunas investigaciones de Historia y ensayos. Yo ya había leído Constituciones anteriormente, como ya dije en su día. Esta era muy breve y sencilla, e incluso para preparar las oposiciones a archivero entre 2016 y 2017 me ha sido útil, pues hay cuestiones que nos vienen de este texto con el rebote de 1978. Además, no hay nada como leer los textos que muchos dicen citar por conocer, y luego, al leer, descubres con una sonrisilla que a menudo las personas no han leído eras cosas que citan diciendo que conocen.

Sensibilización medioambiental (2006, Varios autores): Era un librito editado por el ayuntamiento de Alcalá de Henares, un pequeño manual sobre el medioambiente y sus problemas ecológicos. Trataba de instruir para realizar pequeños aportes a nivel ciudadano e intentar corregir los problemas ecológicos que nosotros mismos contribuimos a que existan. A mí estos temas me interesan. Además, cabía la posibilidad de conseguir un trabajo sobre medio ambiente, ya que me mandaron un aviso de la oficina de empleo, pero yo acababa de obtener un contrato con el salón de juego citado anteriormente. Yo ni me imaginaba que pudiera lograr un empleo medioambiental, pues estaba licenciado en Historia, pero saber mejor cómo poder aportar mi grano de arena para ayudar al medioambiente sí me interesaba. Leí el librito.

Diario de Guerra (1940-1942) (2006, George Orwell): Me lo compré en Librerías Bertrand, que es la actual Casa del Libro en Alcalá Magna. Luego he sabido que se han editado otros diarios de George Orwell, pero esos no los he tenido en mi mano. Yo ya había leído varios libros de Orwell, como indiqué en seriales anteriores. Con este libro me acerqué más al pensamiento íntimo de Orwell. Tenía sus aciertos y sus evidentes deshaciertos, como creer que Gandhi era un agente nazi de Hitler para desestabilizar Reino Unido en plena Segunda Guerra Mundial. Quizá desarrolló una cierta paranoia aguda desde su pase por la Guerra Civil Española. Sí que es cierto que en estos diarios también tiene reflexiones muy acertadas. Pinta además un Londres bombardeado en el que él ejercía dentro de los cuerpos que daban la alarma de bombardeo a la población. Un libro necesario como testimonio de la guerra en Londres y como testimonio del pensamiento de Orwell y su compromiso social al servicio de la sociedad y de la libertad, siempre alerta ante todos los peligros autoritarios, vinieran de donde vinieran.

Sabotaje olímpico (1993, Manuel Vázquez Montalbán): La citada Alejandrina me regaló un grupo de libros de su casa de la Calle Mayor y entre ellos había varios de Manuel Vázquez Montalbán. Novelas negras del agente Pepe Carvalho, que a modo anecdótico anoto que este año 2019 volverá a la vida con su autor ya muerto, pues superando permisos y derechos de autor y edición resucitará al detective Carlos Zanón. Aún tengo pendiente de lectura varios de estos libros que me dio Alejandrina. Esta fue la primera novela que leí de Vázquez Montalbán. Casi parecía un libro específico de recetas de cocina de Pepe Carvalho, cuando acabé lo introduje en un buzón  de correos de alguien de mi barrio a quien no conocía. Me pareció un regalo sorpresa ideal. Me dio por ahí. Como sea,  trataba de un presunto sabotaje en las Olimpiadas de Barcelona de 1992. Tenía un claro sentido del humor sarcástico que criticaba todo el panorama de corrupción y despilfarro de esa etapa del gobierno de Felipe González (PSOE). Quizá no fue mi mejor acercamiento a este personaje y a este autor, pero me creó curiosidad para coger otro de los volúmenes.

Los pájaros de Bangkok (1983, Manuel Vázquez Montalbán): Mucho mejor acercamiento al autor y al personaje que con el anterior libro... y aún tengo pendientes los otros que me regaló de esta serie. Me pareció un prosista muy dinámico. El detective estaba construido perfectamente a la española. Te podías identificar con él sin ningún problema. Tú podías ser él. No me extraña el éxito de estas novelas. Además tenía evidente calidad literaria. ¿Quién me iba a decir a mí que años después iba a trabajar en dos años consecutivos los fondos de archivo de la Agencia Literaria de Carmen Balcells y por tanto iba a manejar correspondencia, documentos y las obras manuscritas originales de Vázquez Montalbán? De alguna manera me siento cercano a este autor. Me siento agradecido a Alejandrina por este regalo.

Alcalá de Henares 1939: depuración y represión al funcionariado municipal (2006, Julián Vadillo): Fue un regalo de mi colega y amigo, Vadillo. Se trata en realidad de sus separatas de las Actas del X Encuentro de Historiadores del Valle del Henares. Son unas pocas páginas, pero con sustancia. En 2006, cuando las editó, aún no había mucho editado en Alcalá de Henares sobre los efectos de la represión franquista en la ciudad. Ahora hay algo más, pero no demasiado. Me sirvió para mi investigación sobre la depuración de los maestros de Alcalá de Henares. Los historiadores tenemos pendiente aún escribir la Historia actual de la ciudad.

Y ¿Madrid? ¿Qué hace Madrid? movimiento revolucionario y acción colectiva (1933-1936) (2004, Sandra Souto Kustrin): Fue una recomendación de Julián Vadillo. Lo compré en la Librería Diógenes. Es una tesis doctoral perfecta y altamente profesional. Contiene un gran trabajo detrás de sí. Trata de la Huelga Revolucionaria de octubre de 1934 en la provincia de Madrid, un asunto poco conocido y que, en conversación de bar más o menos reciente, un señor me llegó a negar que hubiera ocurrido. Ocurrió, ya lo creo que ocurrió. Sandra Kustrin rastreó los archivos del Estado y los de los partidos y sindicatos, así como hemerotecas, y realizó rastreos de memoria oral. Reconstruye con precisión los antes, el durante y los después de aquella huelga y hasta el estallido de la guerra civil. Aquí también se puede encontrar rastros de la Historia de Alcalá de Henares. Ayuda muy bien a comprender los puntos de vista y los porqués y cómos de todos los grupos sociales que participaron, de su evolución, de sus posturas, de sus causas y de sus consecuencias. Un libro al que he regresado varias veces y que también ha servido para algunas de mis propias investigaciones. Es un imprescindible de la Historia actual y, si fuera más difundido, probablemente ayudaría a comprender mejor varias de las cuestiones políticas de nuestros días, aunque parezca mentira. Hay cosas que están ahí. La reacción de las derechas tras su victoria electoral de 1933, la reagrupación de las izquierdas, la represión de 1934... Aquí hay muchas más respuestas precisas de las que hoy día ofrecen muchos nombres mediáticos que pretenden hacer creer que los sucesos de 1934 fueron cosa de independentistas catalanes y comunistas asturianos... cuando, empezando por ahí, la huelga de 1934 no la preparó siquiera el Partido Comunista. Muy interesante libro, aunque con un lenguaje muy estrictamente profesionalizado.

Orquidea Negra (1988, Neil Gaiman): Me lo prestó mi buena amiga Esther Claudio, con quien participaría de su primer congreso de conferencias sobre novelas gráficas y cómic, que se celebró en Alcalá de Henares. Fue ella quien me volvió a atraer al mundo del cómic desde una perspectiva más actual y más adulta, desde aquellas lecturas mías ya comentadas, que habían quedado un poco atrás. Ya me había dejado otros cómic anteriormente, como se dijo, pero esta vez este cómic me presentaba a un Batman muy distinto. Ni siquiera sabía que el cómic era de Batman. Era una mujer que sufría un experimento que la estaba transformando mental y físicamente. Parecía un cómic experimental. Para mí era muy innovador. Las viñetas eran como acuarelas y no se disponían sobre la página de la forma tradicional a la que yo estaba acostumbrado. De pronto todo empezó a entrar en otra dimensión cuando descubrí según avanzaba la historia que aquella era una nueva historia sobre el comienzo del personaje de Hiedra Venenosa, aquella malvada era víctima. Y Batman aparecía fugaz y oscuro, no como personaje principal, ni siquiera tenía un papel protagonista. La protagonista era ella. Ella como víctima, pero ella también como ese personaje que será en el futuro enemiga de Batman, un Batman que aquí se muestra más amenazador que garantía del bien. Toda una vuelta de tuerca fascinante, y que, además, dota a la mujer de un protagonismo no tan potente en ese mundo de Gotham como hasta ese momento.

Sandman (1988-1996, Neil Gaiman, Steven T. Seagle): En realidad Esther Claudio me dejó este cómic como primer cómic de Neil Gaiman para que yo lo leyera como tal. Era en realidad el comienzo de Sandman, me falta leer el resto. Además me lo prestó en inglés para que lo practicara y lo aprendiera mejor. Fue impactante. Un dibujo oscuro y un tanto gótico. Diálogos para adultos, no tanto para público juvenil. Evoluciona de un planteamiento de terror a la fantasía. Morfeo se siente desafiante al resto de seres fantásticos que prueban la imaginación de los humanos en sus sueños. En su mundo introspectivo tiene una serie de problemas que refleja. Pasa una mala racha y eso hace evolucionar al cómic. Muy buen cómic. Una de las palabras en inglés que aprendí y más se me ha pegado de este cómic es "path".

Es un pájaro... (2006, Steven T. Seagle y Teddy Kristiansen): Otro de los cómic que me dejó Esther Claudio fue esta novela gráfica quizá ahora mismo no muy recordada por el gran público. A ella le interesaba personalmente mucho esta historia. El personaje de Superman ha servido a lo largo del tiempo para crear innumerables metáforas y símiles, críticas y bromas en obras que no son exactamente de él. Este es el caso en el que un  dibujante recibe un contrato para dibujar a Superman. Es la gran oportunidad de su vida, pero a la vez se ve afectado por la corea de Huntington, una enfermedad neurodegenerativa y hereditararia. En este contexto se desarrolla una historia reflexiva acerca de la fragilidad humana y a la vez de su fortaleza. Superman aparece y se reflexiona sobre él como personaje y como reflejo acertado, desacertado, manipulador o no de la sociedad. El cómic es un cómic que a veces se disipa en lo onírico, en el escapismo del pensamiento del personaje protagonista. Predominan los tonos claros y los básicos. En cierto modo, a través de esta historia se explicaba a los lectores la existencia de una enfermedad poco conocida. El cómic pasaba a una fase más allá y más claramente como producto para el adulto, un adulto necesitado de cuentos y narraciones visuales para afrontar realidades que no conoce o no ha querido conocer.

Predicador (1995-2000, Garth Ennis y Steve Dillon): Fue el cómic que destaqué de mis lecturas de aquel 2007 cuando escribí de ello en esta bitácora en la Noticia 387ª. Es un cómic que compone una novela gráfica elaborada a lo largo de una saga. Todos los libros que componen Predicador se pueden encontrar en la colección Vértigo, de Norma Editorial, desde el inicio de la historia hasta su final. Aunque yo he sido un gran consumidor de cómic en mi juventud, por razones económicas familiares (y su ausencia en las bibliotecas públicas), hube de abandonarlos a mediados de los 1990’. Me perdí gran parte de su renovación e incluso de la invasión manga. Desde más o menos 2003 ó 2004 estaba reencontrándome con el mundo del cómic llevándome muy gratas sorpresas con la evolución que hubo, y en 2007 fue sin duda el del gran reencuentro con el cómic, en novelas gráficas. Quizá dos de mis mejores proveedores de títulos fueron el Chico Gris y Danaclaudio, Esther Claudio. Fue ella también quien me dio a leer Predicador, que es la obra de uno de los mejores guionistas que renovaron el panorama del noveno arte occidental en los años 1990, Ennis, padre también de Hellbrazer, y del que no hay que perderse la historia paralela a Predicador que escribió sobre El Santo de los Asesinos. La historia narra cómo un predicador estadounidense de la América profunda, el cual tiene un pasado de delincuencia y fanatismo familiar, es poseído por el hijo de un ángel y una diabla. Adquiere así unos poderes que son iguales a los de Dios si pudiera descubrir el modo de subir al Cielo. Los ángeles custodios se enteran de lo sucedido y piensan que hay que eliminarle por el peligro que supone, mientras, Dios ha abandonado su trono para ocultarse en La Tierra, donde el predicador no pueda encontrarle. A todo esto una organización secreta de humanos intenta preparar el Apocalipsis y busca al predicador para usar sus poderes a favor de sus intenciones. El predicador no puede controlar sus poderes a menudo provocando numerosas muertes. Esto le cabrea e inicia un viaje para pedirle explicaciones a Dios y vengarse de las injusticias del mundo. En esto está cuando sus poderes le hacen reencontrarse con su antigua novia, el fanatismo de su familia, las peleas de bar, la delincuencia y hasta con un vampiro que es uno de los mejores personajes de la historia, a excepción clara del Santo de los Asesinos, que es “el ángel de la Muerte” enviado por los ángeles para eliminar al predicador. Un viejo pistolero inmortal que es imparable… y sí, en el cómic también sale John Wayne. Así explicado esta novela gráfica parece una tontería, pero su guión, aunque a veces peca de muchas ideas rechazables o criticables por parecer (y digo parecer, no que sean) xenófobas, machistas o patriotista desde el sur norteamericano, es un guión muy potente y que engancha por sus innovaciones y giros. Le hicieron recientemente serie de televisión. Me lo leí entero, tanto esta historia como sus historias paralelas. Compré los integrales que le faltaban a Esther y se los regalé, yo me compré las historias de El Santo de los Asesinos. Es uno de los mejores cómic que he leído, su guión es el mayor de sus soportes y de sus bazas. Un imprescindible para el cómic actual y para la contracultura. Además, critica a la América profunda, pero también a la América santurrona. De verdad que merece la pena, y puede hacérsele múltiples lecturas.

miércoles, enero 09, 2019

NOTICIA 1842ª DESDE EL BAR: AQUELLAS GUERRAS DE CUBA


Pues ya está, desde ayer vuelvo a trabajar de archivero. Mi nuevo contrato, con otra empresa diferente a la de la última vez, pero con quienes ya había trabajado, no llega a las cuarenta horas semanales, de hecho tendré veintisiete horas y media semanales, pero serán veinte meses, lo que es en otras palabras un año y medio de trabajo más dos meses, pero que, en realidad, al ser menos horas de las consideradas jornada completa en España, sería a la hora de cotizar más o menos un año y un mes o un año y dos meses de cara a esa cotización a la seguridad social. En cierto modo de esto hablan las estadísticas de empleo y de cotizaciones en la seguridad social y  de la estabilidad y calidad del empleo que se crea y por los que se hace necesario el aumento del sueldo mínimo interprofesional. Si se crea empleo, pero no se cotizan las horas suficientes o los sueldos son bajos o el empleo tiene fecha de defunción predeterminada, el problema para llenar las arcas para pagar las pensiones, por ejemplo, permanece e incluso aumenta. Ahora bien, los contratos públicos a empresas han disminuido en el sector archivos y se realizan a quien ofrece el presupuesto más barato (que no tiene porqué corresponder con el mejor de los trabajos, o sí), y esto según las leyes nuevas que aprobaron con la crisis económica y que la gente aplaudió en general como ahorro del gasto público, pero que afecta tanto al servicio que se contrata, como a la vida personal de los trabajadores contratados en determinadas condiciones, como a la caja de las pensiones o a la de la seguridad social en general. Pero esto es otra historia y la historia de hoy es que desde ayer sigo con trabajo de archivero, tenga necesidad o no de completar mis ingresos. 

He trabajado ya (en cuanto a archivos) como alumno de taller de empleo de la Universidad de Alcalá con el SEPE, también como becario del Estado en la Filmoteca Española, como contratado directamente por el Ministerio de Cultura para ejercer en los archivos generales de la administración estatal, como contratado por la Fundación Pablo Iglesias y como contratado en una gran cantidad de empresas privadas con contratos con la administración pública tanto a nivel del conjunto del Estado y su administración, como de la Comunidad de Madrid y en una de esas empresas privadas de archiveros para trabajar archivos de empresas multinacionales y nacionales con archivos externalizados. Muchos son los temas y fondos tratados en todos estos archivos. Abundan, esto ha coincidido así en mi trayectoria hasta casi especializarme en ellos, los relacionados con temas culturales, temas de exilio, otros de tipo personal de exiliados relevantes y otros de censura franquista, y temas de las primeras décadas del siglo XX español, aunque, insisto, he tocado de todo tipo de temas y de muy diferentes épocas, incluidas las actuales y en desarrollo como por ejemplo las relaciones institucionales de los actuales organismos de gobierno, o el siglo XVIII y hasta el XVI. Normalmente he estado al cargo de Archivos que se relacionan en su gestión con el Ministerio de Cultura, si bien en los últimos he estado con relacionados con la Comunidad de Madrid, y, como he explicado, los ha habido de empresas privadas, de fundaciones que pertenecen a partidos políticos y hasta gestionado por la Universidad. Por ello, mi nuevo contrato me lleva a una nueva aventura, pues en España hay un tipo de archivos cuya gestión no depende ni se interrelaciona tan directamente con el Ministerio de Cultura, si no con el Ministerio de Defensa. Son los archivos militares, y allá que voy.

Dentro de los archivos militares existen los Archivos Generales Militares, siendo uno de los más pequeños pero de abundante, muy abundante, documentación, el Archivo General Militar de Madrid, ubicado en la capital, Madrid, en Moncloa. Está en un acuartelamiento, un cuartel, tal como se nos ha explicado, donde hay varios barracones, que son antiguos edificios creados en los años 1920, cuando aquel cuartel albergaba tropa durante la dictadura de Miguel de Primo de Rivera, y ya sin dictadura, así siguió su vida. Sigue siendo cuartel, acuartelamiento, aunque más bien de funciones administrativas del Servicio Histórico Militar. Lo gestionan los militares conjuntamente con una parte de personal civil. Aunque mi jefa es obviamente mi empresa, allí de los que estamos a cargo es de un coronel y de una subdirectora civil. Hoy nos han presentado al coronel y a subtenientes y a civiles. Gente que nos ha recibido muy amablemente y predispuestos, cosa que no ocurre en todos los archivos. Tenemos una gran sala que nos la habían preparado perfectamente, cosa inédita en otros archivos, pensando en cada detalle posible que pudiéramos necesitar. Faltan medios. Muchos medios y probablemente trabajemos un poco a la antigua usanza, en esto, sí es cierto, comparado con los otros archivos en los que he estado es como el hijo pobre, pero lo compensa, aparentemente, una mayor visión de organización, aunque, según dicen, tienen mucho por hacer y por faltar faltan hasta ordenadores y algo de material fungible. 

¿Y cuál será nuestra tarea? Pues sin daros detalles, sí creo que podría comentar que se trata de trabajar el archivo de la Capitanía General de Cuba, en concreto del fondo dedicado a las guerras de Cuba: la Guerra Grande o De los Diez Años (1868-1878), la Guerra Chiquita (1879-1880) y la Guerra de Independencia Cubana (1895-1898) cuyo desenlace en 1898 se complicó internacionalmente y a esa etapa de 1898 se la conoce como Guerra Hispano-Estadounidense (que se extendió a Puerto Rico y Filipinas) conocida también como Desastre de Cuba o Desastre del 98. 

Este fondo, que estará cerrado temporalmente hasta que podamos darlo por realizado, está siendo trabajado por otras empresas. Contiene unas seis mil cajas de archivo. Así por ejemplo, una compañera de otra empresa está tratando los diarios de campaña y sus expedientes de campaña. A nosotros nos ha tocado lo referente a las bajas de todo tipo. Un asunto que, según se nos ha dicho, aún no había sido tratado archivísticamente y que se ordenó por militares de tropa hace muchas décadas siguiendo un procedimiento reglamentario del siglo XIX, que copiaba a las normas de biblioteca. En teoría, la pérdida de Cuba en 1898 hizo que hubiera que salir precipitadamente de la isla, por lo que Estados Unidos incautó parte de la documentación, que se conserva en Washington, pero nosotros conservamos mucho, si no la mayoría.

Siguiendo con nuestras leyes y normas actuales y vigentes acordes a la Constitución de 1978 y referentes a la democratización, el patrimonio cultural e histórico y la transparencia, toca, aunque sea algo tardío (y esto se puede deber perfectamente a la falta de dinero, medios y personal en todos estos años), su archivado más correctamente. Sin duda ayudará a facilitar el conocimiento del pasado tanto personal como común, y con ello se ayudará a mejorar la interpretación de los acontecimientos históricos. Sí que es cierto que una primera impresión personal que tuve ayer como recién llegado que se encontró con aquello fue la sensación de cierto abandono desde el primer momento de aquellos que combatieron en Cuba, o en general en el Desastre de 1898 en cualquiera de sus frentes, una vez consumada la derrota y arrojada España a una gran crisis de identidad, política, económica, social, histórica, etcétera.  Pensemos que de 1898 a 2019 hay ciento veintiún años.

Como historiador tengo en mi biblioteca personal, y lecturas de otras bibliotecas, libros que tratan de 1898 y de las guerras anteriores tanto en Cuba como en Filipinas, pero es verdad que me faltaba un libro específico. Busqué entre ayer y hoy en cinco librerías. No había nada. Lo poco que había era anticuado, eran visiones generales, memorias de Weyler o enfoques que no me interesaban para la labor que tengo por delante estos próximos veinte meses, pues buscaba algo que me diera una cierta ayuda inicial para determinados detalles que necesitan de cierta precisión. El mejor de los libros nos lo han dejado la gente del archivo en la propia biblioteca de consulta en la sala donde nos han instalado, dedicado a los ejércitos de los Borbones en sus diferentes épocas, que no es específicamente el ejército español en Cuba, pero sí tiene un capítulo muy altamente detallado sobre el mismo. Pero la falta de libros sobre el tema en las librerías usuales para cualquier ciudadano hace que reflexione sobre el abandono de esta parte de la Historia de España por parte de los españoles al mismo modo que el abandono que vivieron los militares que perdieron aquel conflicto y con ello las provincias de Ultramar, restos del Imperio Español. Hay un título que sí me interesa conseguir para tener una visión detallada de las diversas guerras cubanas más allá de los cuerpos militares, o sea también en su dimensión social, y que quizá encargue si no lo encuentro en bibliotecas públicas, fue editado en 2017, pero ahí queda para haceros una idea, lectores, que para ser un libro tan reciente esté desaparecido de las estanterías hasta de las secciones especializadas en Historia de las librerías de venta al público. ¿Falta porque no interesa al lector y por tanto el vendedor no está dispuesto a pagar al editor la fianza de ejemplares que tener en su tienda, o falta porque se ha agotado ante una abundante venta? Me temo la respuesta.

Y ya está, con esto es suficiente, lo dicho es más o menos lo que es conocido a nivel público. No obstante, como todos los contratos entre la administración pública y las empresas privadas, todo esto está publicado en los pliegos de condiciones hechos públicos en los Boletines Oficiales del Estado.

lunes, enero 07, 2019

NOTICIA 1841ª DESDE EL BAR: UN ROBOT CAMINA EN EL LADO OCULTO DE LA LUNA

En diciembre de 2013 se alunizó por primera vez desde que lo hiciera por última vez la Unión Soviética en 1976 con una sonda. Lo conté en la Noticia 1279ª. Lo hizo la República Popular China en su recién estrenada carrera espacial que está dándole progresos muy rápidos y revitalizando su industria. En cierto modo se está reeditando la carrera espacial de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, sólo que esta vez es China quien ocupa el lugar de Rusia. En esta bitácora, desde su inicio, he publicado diversas veces sobre Conquista y exploración del espacio y hacía ya unos años que tenía abandonado escribir por aquí sobre ello. Así por ejemplo, lo que no conté de la misión Chang'e 3 es que al mes y medio, ya en 2014, su robot explorador tuvo una avería seria que le impidió completar misión. Fue reparado con instrucciones que le enviaron desde La Tierra, pero volvió a averiarse de manera irremediable, por lo que la misión había fallado en su intención total, aunque fuera un éxito que China alunizara. Se podría decir que cumplieron sólo media misión. Pero el éxito de alunizar animó a proseguir con su programa espacial, que implicaba, tal como conté varias veces, llevar a La Luna un taikonauta (el equivalente chino del astronauta de los estadounideses y los cosmonautas de los rusos) entre 2015 y 2020, luego desplazada la fecha a 2017-2020. En principio no hay anunciado que este 2019 vayan a mandar a alguien a La Luna, aunque siempre puede haber sorpresas, si cumplen su programa, sería a más tardar en 2020. Lo que sí han reiterado y vuelto a anunciar los chinos es que quieren ser los primeros en pisar Marte en 2030. Teniendo en cuenta las características militares de ese gobierno, es probable que lo pudieran cumplir a pesar de que implicaría la muerte segura de quien eso haga hoy por hoy. Sea como sea, la última vez que un humano pisó La Luna fue de parte de Estados Unidos en 1972.

Me apasiona esta parte de la Historia actual, la de la conquista y exploración del espacio.

Este comienzo de año hemos asistido el día 3 de enero en la madrugada española (que eran pasadas las 10:00 a.m. en China) al alunizaje de la Chang'e 4. Su proeza esta vez es mucho mayor pues ha alunizado donde nunca ha estado el ser humano por su complejidad técnica, su desconocimiento y la falta de presupuestos, sino también de interés en algunos mandatos estadounidenses y rusos. Esto es: en el lado oculto de La Luna, que, como se ha explicado en prensa, no nos es desconocido del todo. Sabemos de sus cráteres, sospechamos sobre lo que podría contener y lo vemos tenuemente cuando es Luna nueva, confundido con el cielo nocturno. Los chinos le han hecho llegar al cráter más profundo del satélite, en busca de muestras geológicas, probablemente también de helio 3, el posible supercombustible del siglo XXI, y de la existencia posible de agua bajo suelo lunar. Para lograr todo esto han usado un satélite que les repite señales que recoge Yutu 2, el robot que transportaba Chang'e 4 para que se dé paseos por La Luna mientras va cumpliendo su misión, que debe superar altas temperaturas bajo cero grados centígrados. Hay que recordar que Chang'e es el nombre de una diosa de la mitología china más antigua, la cual viviría en La Luna junto a un conejo o liebre gigante llamado Yutu. Para los chinos La Luna no tiene forma de cara, sino de conejo. 

La cosa es que en 2016 los chinos ya habían experimentado orbitando La Tierra con unos mil cuatrocientos embriones de ratón, cito la cifra de memoria, podría fallarla. Lograron que nacieran unos seiscientos. Era otro hito de la exploración del espacio exterior, pues era la primera vez que se lograba o que se demostraba que no era imposible crear vida pluricelular de un mamífero fuera de La Tierra. Ahora Chang'e 4 lleva en sí capullos de seda, donde los gusanos debieran hacerse mariposas, diversas semillas que deben germinar y demás experimentos biológicos. Lo que buscan los chinos en este sentido es la viabilidad de la creación y supervivencia de la vida fuera de La Tierra, pues por una parte quieren poner una colonia humana en La Luna en la década de 2020, y la posible ida a Marte si es necesario usando varias generaciones. Recordemos ahora que la Estación Espacial Internacional fue lanzada a orbitar La Tierra en 1998, y aunque ahora se está pensando en reemplazarla por otra más moderna, los chinos solicitaron participar de ella en torno a los primeros años 2010, pero los estadounidenses se negaron y los rusos, que tienen un acuerdo espacial con Estados Unidos, les secundaron, por lo que ellos, los chinos, han comenzado a construir su propia estación espacial de la que ahora recelan los norteamericanos, por si esconden allí alguna cuestión que afecte a la seguridad de las naciones o al equilibrio de fuerzas, lo que nos recuerda, como ya he dicho, a una reedición de los recelos de la Guerra Fría. En todo caso, los chinos le han ofrecido a la Unión Europea colaborar en la colonia lunar y el viaje a Marte.

Sea como sea, la exploración del espacio es algo que me sigue apasionando. Es parte evidente de la Historia actual de la Humanidad, pero sobre todo de la Historia futura. Cuando estemos en 2100, y eso no lo veremos nosotros los que vivimos ya con una edad en 2019, será más que evidente que los libros de Historia tendrán que tener un apartado concreto para comprender y explicar la exploración del espacio. En esta exploración se han logrado grandes avances en los transportes, sobre todo aéreos, en las comunicaciones, que a la vez han cambiado a las sociedades y a las relaciones políticas, se ha avanzado aunque parezca extraño en nuevos tejidos con los que nos vestimos comúnmente, en instrumentos de cocina, en comidas, en descubrimientos médicos, o en otras palabras, este apartado de la Historia humana no se queda relegado sólo a lo que pasa en las naves espaciales, ha afectado y mucho a los avances que han habido dentro de La Tierra desde la segunda mitad del siglo XX. 

Yo de momento llevo varios años con un acuerdo con un amigo de la Universidad para ver juntos la llegada a Marte si llegamos a verla. Aunque efectivamente todos estos acontecimientos requerirían de un análisis más serio y profundo, ya que los equilibrios de fuerzas y económicos están de fondo en todas estas cuestiones científicas. No es baladí que quien controle una fuente grande de helio 3 probablemente se transformará en la próxima superpotencia del mundo por muchos años. Hace varias décadas, en los años 1970, se decidió que tanto en el espacio como en los polos terrestres todos los avances que se hicieran debían ser en nombre de toda la Humanidad. Fue un acuerdo principalmente entre Estados Unidos y la Unión Soviética para zanjar su carrera espacial, aunque no quedó del todo zanjada. Parece que con la entrada en juego de los chinos en estos años de 2010 volvemos a la posibilidad de que esto no sea del todo así, y puede que la búsqueda del helio 3 pudiera ser como el motor impulsor que fue la búsqeuda de El Dorado o de la Fuente de la Juventud cuando se llegó a América. Sólo que ahora hay naves espaciales.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, enero 03, 2019

NOTICIA 1840ª DESDE EL BAR: ATLÁNTIDA SIMPHONY ORCHESTRA

Estas fiestas de Navidades que están a punto de terminar han tenido en Alcalá de Henares una importancia inusitada y alta en lo que es la música que conocemos como clásica. Apenas ha pasado de puntillas, o bien ha desaparecido directamente, por parte de casi todos los medios de comunicación alcalaínos y en la actividad de en sus redes sociales, pero las respectivas instituciones complutenses los habían anunciado en sus programas y la gente se hizo eco. De todas las citas previstas, todas estuvieron y siguen estando llenas al completo. Un poco más de una veintena de eventos musicales de esta índole, ni más ni menos... Desde actuaciones un poco más distanciados a esa percepción de música clásica, como son las obras en el teatro sobre jazz reinterpretando Las Bodas de Fígaro de Paco Mir, o una obra de teatro musical dedicado al mago Merlín, o las composiciones clásicas de Bach, Vivaldi, Rossini, Mozart, Prokofiev y otros en guitarra eléctrica de manos de Aniversario Sinfonity, entre otros estilos con estas temáticas, a las propiamente clásicas como el piano de Eduardo Fernández en la entrega de los Premios Ciudad de Alcalá, los Coros Escolares en el XX Aniversario del Patrimonio de la Humanidad, la Banda Sinfónica Complutense en el concierto de Navidad, la Orquesta Ciudad de Alcalá en otro concierto de Navidad, la Orquesta Sinfónica MDC en el concierto extraordinario de Fin de Año, los Chicos del Coro que harán un doblete hoy y mañana en otro concierto de Navidad dedicado a las bandas sonoras de las películas de Walt Dinsey (que es uno de los conciertos más esperados), el Tour Sinfónico y la IV Dimensión del Sonido, la sección infantil de la Orquesta Ciudad de Alcalá en otro concierto de Navidad, una obra de zarzuela, cancionero popular en la hoguera de Santa Lucía, o los conciertos en diversas iglesias alcalaínas de mano del Coro Lírico Miguel de Cervantes, la Schola Cantorum Alcalá de Henares, la Coral Polifónica Complutense, la Sociedad Lírica Complutense y la Coral Alcalaína Pueblos de España, por no hablar del pequeño teatro ambulante con sus propias canciones instalado en la Plaza de los Santos Niños todas estas fiestas. Y ayer, concierto al que pude acudir, la Atlántida Simphony Orchestra, en  el Teatro Salón Cervantes con la gala extraordinaria de Año Nuevo. Por conciertos clásicos no ha sido, quizá por falta de propagación de que iban a realizarse, por mucho que estuvieran en los programas oficiales que imprime el ayuntamiento. Ha sido un año, está siendo aún, fuera de lo común en este aspecto.

Ayer por la tarde, sin nada que hacer mientras empieza mi próxima aventura laboral, me acerqué hasta el Teatro Salón Cervantes con la intención de ir al concierto de la gala extraordinaria de Año Nuevo, intitulado "De Viena a Hollywood. Una música de cine", que ofrecía la Atlántida Simphony Orchestra. Era barato, seis euros la entrada, y la verdad es que no esperaba encontrar entradas disponibles, pero como iba yo sólo, siempre es más fácil que se quede un asiento vacío, es más complicado que se queden varios a la vez. No me defraudó el asunto, la cola de espera en la calle Cervantes era enorme. Las entradas estaban agotadas, según decía una familia, pero aún con todo me acerqué a la taquilla por si un asiento suelto hubiera quedado vacío. Y así fue. Había un asiento en una de las filas que son las mejores para escuchar estos conciertos. Además la casualidad hizo que compartiera ubicación con la concejala de Cultura María Aranguren y un amigo suyo, sobreentiendo que músico. No tuvimos conversación más allá de los saludos y despedidas, yo estaba un poco pensando en mis cosas y tratando de acabar un libro, fue un día reflexivo para mí por cuestiones personales, pero sin duda no me hubiera importado comentar algo con la concejala, con quien he coincidido en otros actos. 

La Atlántida Simphony Orchestra está dirigida por Manuel Tévar, que es fundador de la misma y miembro fundador de Iberian & Klavier piano dúo, ya que él es pianista aparte de director sinfónico. Tévar es además compositor y Premio de la Real Academia de Bellas Artes. Su orquesta estaba compuesta ayer por unos cincuenta y ocho personas, la gran mayoría gente muy joven, adolescente, varios de ellos alcalaínos (el director pidió un aplauso especial para ellos y se identificó a sí mismo como estudiante que fue en Alcalá, aunque ellos como orquesta están afincados en Madrid). Lo cierto es que su gran número de personal hacía que estuvieran un poco justos en el escenario, pero cupieron. Ofrecieron un concierto que superó las dos horas, con un descanso de diez minutos en medio. Sería en total unas dos horas y media o cercano a ellas. Los músicos se estaban gustando y también a buena parte del público, una mayoría de él: familias y madres con niños y niñas. La segunda parte del concierto fue ligeramente mejor que la primera.

El repertorio comenzó de manera enérgica con "El barón gitano", de Johann Strauss (1885). Lo cierto es que a lo largo de todo el concierto predominaría la energía y la fuerza, especialmente en los miembros de la percusión y en parte de la sección de viento (notablemente en trompetas y trombón) lo que daba mucha vida y animaba mucho, sobre todo en un concierto tan lleno de niños, pero que en alguna parte, por ejemplo en algunas de las partes dedicadas a bandas sonoras de películas, se comían el sonido de otros instrumentos, detalle que quizá debiera haber sido limado. La cosa es que debían tener aún la adrenalina de la fiesta de Año Nuevo en el cuerpo, puesto que aparte de tocar enérgicamente, tocaron aceleradamente. No quedaba mal, pero en alguna ocasión la velocidad quedaba extraña al estar acostumbrados a escuchar esos temas con otros tiempos, pero eso es parte de la libertad interpretativa de los directores de orquesta y de sus músicos. Para ser un concierto tan de gala de Año Nuevo y tan lleno de familias, era lo idóneo, lo ideal, aunque a algunos nos pudiera resultar extraño. 

Se combinaba música de películas con música clásica, especialmente austriaca. En las bandas sonoras de películas no hubo grandes novedades, sonaron los temas que más comúnmente suelen sonar, Harry Potter, Star Wars, Piratas del Caribe, Superman, las aportaciones más inusuales en sinfónico fueron Frozen y Higlanders, que contó con la voz de dos de las músicas. En este sentido, el mejor concierto de bandas sonoras al que he asistido este año sigue siendo el que clausuró Alcine 48 el pasado noviembre a cargo de Vicente Ariño (Noticia 1828ª), que fue bastante inusual y vivo. De todas las versiones cinematográficas la que mejor me sonó fue Frozen, donde violines y flautas hizo la sustitución de la parte oral de su tema principal. De hecho, los violines de la orquesta eran impecables. Lo que sí lograba Tévar en su dirección era crear auténticas historias sinfónicas de la épica de las historias que contaban. Al ser películas muy conocidas, todos pudimos evocar con el sonido todas esas historias épicas y trasladarnos a lugares exóticos como los mares de Piratas del Caribe, o las magias del colegio de Harry Potter, suite que también estuvo muy emotiva. El mundo escocés, por otro lado, se hizo hueco reconocible como si hubiera estado en nuestro corazón siempre, gracias a Highlanders. Ahora bien, la interpretación personal de Tévar, o quizá alguna forma de resolver de algunos de los trompetas, oboes y flautas, hacía que el Star Wars que ellos nos mostraran no fuera el Star Wars épico que yo conocía, sino uno diferente, narrado con suavidad casi de dibujo animado. Repasó, eso sí, aunque a su modo, la historia central de los capítulos IV, V y VI, usando el leit motiv de la relación de amor entre Leia y Han Solo, así como ese escarceo con Luke, como leit motiv conductor para esta suite. Ese extraño toque distorsionador estuvo presente también en algún otro tema, pero, insisto, supongo que es parte de la visión personal del director en ese momento sobre tal obra. En el tema de Superman también sonaba de parte de percusión y parte de los vientos alguna parte inusual para la versión a la que estamos habituados, alguna parte que sonaba inusualmente por encima de las que comúnmente lo hacen, cambiando así ligeramente el sentido épico del tema por otro un poco más narrativo y alegre, festivo.

Entre medias de todo esto hubo temas clásicos como el citado de Strauss, pero también de Bellini, algo con sonido un tanto de vals, y también toques latinos con Márquez, donde los músicos usaron el sonido de sus zapatos a modo de instrumento percusivo, pequeña nota de color simpático que se suele permitir en este tipo de conciertos más festivos. El concierto quiso terminar con la Marcha Radetzky, y ahí estuvimos dirigidos por Tévar en una marcha que sonó rápida y enérgica, un tanto fugaz, y un montón de niños ilusionados al verse impelidos a ayudar al director de orquesta. El concierto terminaba y de repente hubo una propina, a esta le siguió otro bis, sin director al cargo y con un sonido carioca regalo de los percusionistas que era de lo mejor. Parecía ya que se acababa, le dieron flores a Tévar y de repente: ¡tercer bis! Aplausos finales cuando... último bis, una Marcha Radetzky con la gente ya ilusionada del todo y entregada a ser parte de los instrumentos con sus palmas. De repente estábamos en un concierto de bises, donde la gente estaba muy ilusionados con ellos y los músicos estaban cada vez más entegados y poco dispuestos a abandonar aquella fiesta. Dos horas y media, aplausos largos tras ser instrumento de la marcha militar ecuestre de Radetzky contra las tropas napoleónicas, éramos los cascos de sus caballos pasados de carga militar a fiesta de Año Nuevo, ideado por Strauss y conducidos en ese momento por Tévar. Todo el concierto en un tono festivo y alegre, enérgico y rápido acorde con la sonrisa de un director de orquesta y unos músicos aún en estado de gracia del paso de Año Viejo al Año Nuevo en noche recién empezada del 1 de enero.

¿Y quién no ha deseado ser parte de la Marcha Radetzky tras verla tantas veces retransmitida cada 1 de enero desde Viena? Buen concierto, buen comienzo de año.

Saludos y que la cerveza os acompañe.