miércoles, julio 15, 2026

NOTICIA 2472ª DESDE EL BAR: PASIÓN DE LOS FUERTES / RÍO ROJO (cine en el comienzo de verano 3 de 3, final)

Llegamos a la tercera entrega de películas que vi y destaco de este comienzo de verano 2026, aunque he de decir que planeo ver este fin de semana La Odisea, de Christopher Nolan, que la estrenan en cine y por sí sola podría entrar en este serial, pero dije que eran tres entregas. La primera la dediqué a las que vi en cine, la segunda a destacadas que vi en televisión, y dije que esta entrega sería de DVD. La cosa es que hace años el periódico La Razón sacó una colección  muy barata de películas del Oeste, yo ya he dicho que es un género que me gusta. Quise tener un espacio dedicado al Western en mi videoteca, así que me compré en su momento varias, aún cuando implicaba la compra de ese periódico. Muchas ya las había visto desde niño en la televisión, otras ya más mayor incluso en el cine, pero aún con todo había algún título que o no vi o ya no me acordaba. Y así llegamos a dos de esos títulos. Tampoco las vi cuando las compré porque nunca terminaba de surgir el momento, y este verano, con el tedio de regresar del trabajo, un poco de descanso, hacer la comida del día siguiente y después la cena, me dio por ver dos de las primeras de esa colección, que no había visto o que no recordaba haber visto. Me acorde de cuando veía películas con mi gata, pero ya no estaba la gata, ni tampoco creo que nadie quiera venir a casa a ver un DVD y menos de películas viejas del Oeste. Así que ya veis, no ha habido gran épica en este comienzo de verano en el que me toca madrugar mucho para ir a trabajar. Aunque ya hemos entrado hoy en la canícula, la parte media y más calurosa de la estación.

Pasión de los fuertes (John  Ford, 1946): Si alguna vez vi esta película en el televisor, no lo recordaba, pero de haber ocurrido me cuadraría que quizá en alguna sobremesa de sábado por la tarde, o domingo, en casa de mis abuelos maternos... lo que me remontaría a la década de 1980. Si la hubiera visto posteriormente pudiera haber sido en casa de mis padres en la década de 1990. Pero no recordaba nada de ella, y creo que no la había visto antes. En realidad el título que le dieron en España en 1946, Pasión de los fuertes, no tiene nada que ver con el título original: Mi querida Clementine. El título español respondía a una España de Franco llamada a reivindicar nombres muy rotundos, muy llenos de testosterona, que no hicieran pensar que se va a ver algo que ver con un romance, sino con una película de acción y violencia en el Oeste. Pero en realidad el título original te indica ya que a pesar de que es una película de pistoleros, el enfoque que le quisieron dar al personaje central, Wyatt Earp, era uno más cercano a la vida cotidiana, menos a la del mundo de la lucha contra el crimen. Para empezar, John Ford es uno de los grandes directores del cine. Es de los que han hecho Historia, porque además innovó mucho tanto en tramas como en cuestiones técnicas. Gracias a él evolucionó una forma de narrar en lo audiovisual, es de esos directores que construyeron el lenguaje del cine en el que hoy mismo seguimos viendo muchas historias. A la altura de 1946 aún le quedaban muchos años para crear innumerables clásicos, una buena parte de ellos ambientados en el Oeste, pero en ese año no era un desconocido. Llevaba haciendo cine desde 1916, con la llegada del cine sonoro en  1927 su nombre empezó a unirse a películas muy taquilleras. En la década de 1930 ya contaba con varios títulos que son hitos. Y en cuanto al personaje de Wyatt Earp, pues decir algo que ya dije en esta bitácora otras veces. Era un personaje real del siglo XIX que se transformó en un sheriff de frontera en Dodge City y en Tombstone enfrentándose con algunos de los criminales más sonados del Oeste. En una de aquellas ocasiones el asesinato de uno de sus hermanos hizo que él y sus hermanos como ayudantes de sheriff, más un pistolero amigo suyo, Doc Hollyday, con tuberculosis, se enfrentaran a una familia completa de cuatreros. Toda la historia desembocó en un tiroteo con varios muertos en OK Corral. Este es un momento fundacional de Estados Unidos en su medio Oeste, y también porque algunos historiadores estadounidenses consideran que ese fue el momento del comienzo del crimen organizado (en sentido mafias, al tener objetivos comerciales) en Estados Unidos, aún cuando ya en otros lugares de Estados Unidos habían habido episodios de crimen organizado, y no necesariamente en el Oeste. 

De Wyatt Earp y del duelo en OK Corral se han hecho muchas películas, incluso hoy día. En 1946 el personaje y esa historia ya contaba con varias películas desde las épocas del mudo. Incluso en esa década de 1940 ya se había rodado alguna película más sobre el tema. La innovación de Ford es que intenta narrar la historia desde dos perspectivas algo más novedosas en ese 1946. Por un lado trata de narrar la Historia desde un aspecto más sujeto a la realidad del Oeste, y menos desde la épica o la leyenda. Por otro lado quiere mostrar a un Earp y sus hermanos más humanos, más cercanos a personas reales que por circunstancias se ven envueltos en un conflicto contra una familia de asesinos profesionales prácticamente. Se muestra a un Doc Hollyday y a un Wyatt Earp con sentimientos más allá de la violencia o la venganza (y hay mucho de venganza por parte de todos los personajes), son personas que también varían su rumbo por el amor, y es ahí donde John  Ford quiere darle más protagonismo a Clementine, quien fuera la esposa de Earp, que aquí aparece tal como era al inicio, una expareja de Hollyday. El triángulo amoroso entre amigos está servido. 

Ford despliega aquí un manejo de un fuerte contraste entre luces y sombras en una fotografía que nos muestra un pueblo en mitad de una desértica nada. Se desatan las pasiones y los odios en mitad de un lugar que parece en medio de la desolación, algo que aparecerá como reminiscencia en varias películas de la década de 1960, por ejemplo en las de Sergio Leone. Aparte de que posiblemente más de un pueblo se construyó en esos páramos, aquí Ford nos muestra también las condiciones de vida para personajes tan endurecidos... en un pueblo mayoritariamente masculino, donde hasta las autoridades consideran que lo mejor que se puede hacer es irse al bar, que sirve de prostíbulo también, a jugar a las cartas y emborracharse. En medio de toda esta vorágine de hombres endurecidos por la mala vida habrá una escena en la que un actor alcohólico es reclamado para que represente a Shakeaspeare... y de repente todos se transforman en pequeños niños recitando algo que les trae recuerdos de oros tiempos más amables con ellos. Escena que sin duda es la base para la escena análoga y clave de Senderos de gloria (Stanley Kubrik, 1957).

Henry Fonda, Linda Darnell, Victor Mature... un guion lleno de grandes frases, violencia inexplicablemente explícita en el Estados Unidos de 1946... y alguna frase que, si se sabe leer entre líneas y se tienen conocimientos, tienen trasfondo de ideas socialistas. Inconfundiblemente es cine previo a la Caza de Brujas en Estados Unidos, la cual empezaría a perseguir presuntos comunistas en Hollywood a partir de 1947. Aunque conociendo a John Ford, de haber algo sería cosa del guionista, Sam Hellman, que se basó en una novela de Samuel G. Hengel. La película me sorprendió, no la esperaba un Western con personajes dibujados de manera tan compleja psicológicamente. El tiroteo de OK Corral, por otra parte, mucho más verosímil que otros rodados en otros rodajes, mucho más posibles dentro de la realidad, ha sido más o menos imitado en algunas de la biogafías de Earp posteriores... Y alguna vi yo en cine en la década de 1990.

Río Rojo (Howard Hawks, 1948): Esta sí la he visto varias veces, pero hacía tantos años que no me acordaba casi de nada de ella, como mucho de una escena concreta y de forma vaga. Con seguridad es una de las que vi con mi padre de chaval. Además, sé que he visto ese serial protagonizado por Joh Wayne que es esta película de 1948 más Río Bravo (Howard Hawks, 1959) y Río Lobo (Howard Hawks, 1970), que se puede completar con Río Salvaje (Elia Kazan, 1960). Hawks es otro de los grandes nombres del cine, muy atado al Oeste también. Otro de los que revolucionaron el lenguaje del cine, pero que exploró además en la fotografía y en los guiones. En este caso su película de 1948 se estrena hacia el final de la Caza de Brujas y este dato me parece importante, porque muy valientemente en el guion de Río Rojo, aparte del color del río, lanza auténticos ataques a la construcción de Estados Unidos a base de ambición y un sistema capitalista que es el eje vertebrador del relato, aunque parezca que no, pero sobre el que suelta también alguna puya. 

La película se monta sobre lo que sería el sueño americano, aquel que dice que partiendo de la nada puedes lograrlo todo, eso sí con trabajo y esfuerzo, aunque gente como Rober Zemeckis nos dijo que Forrest Gump (1994) que en realidad puede ser por el azar o porque aparentas ser quien no eres. Hawks también lanza una puya al sueño americano y a los valores americanos, aunque se anda con cuidado y lo envuelve en ideas de nacionalismo y una idea a la estadounidense de lo que es libertad, se lava así las manos con la Caza de Brujas tan cerca. El guion se basa en un relato de Borden Chase. El protagonista abandona a su suerte a una caravana, donde viaje una mujer que le ama, y los deja ser emboscados por los indios, sólo porque él desea probar suerte y hacerse con muchas tierras para fundar un rancho con un amigo suyo, sólo que piensa ser únicamente él el capataz. Los de la caravana buscaban ir a asentarse en tierras de suelo estadounidense, en lotes que regala el Estado, pero él quiere más y pasa río Rojo, que hace frontera con México. Busca la tierras más fértiles y se apropia de ellas aún cuando le indican que esas tierras son de un capataz mexicano. El protagonista dará un discurso que mezcla ideas socialistas (la tierra para quien la trabaja) con ideas de libertad y democracia a la estadounidense. Llega a matar a un hombre y, aunque no se ve, a lo largo del metraje se dirá que conseguir sus enormes territorios de pasto le costó matar a siete hombres... y permanecer allí durante la guerra. No se cita qué guerra y, por fechas que se citan más tarde, podemos pensar que hablan de la Guerra de Secesión, pero en realidad la única guerra que cuadra con que se pueda quedar esas tierras y que llega a ellas siendo México y en un salto temporal ya son Estados Unidos, es la Guerra Estados Unidos-México provocada precisamente por el asentamiento ilegal de estadounidenses en suelo mexicano hasta el punto que llegaron a llevar esclavos (el esclavismo estaba prohibido en México). México quiso expulsar por la fuerza a estos colonos y eso llevo a una guerra que acabó con la épica batalla de El Álamo y la apropiación por parte estadounidense de Texas, California, Nuevo México y otros territorios. Todo esto no sale directamente en la película, pero si se tienen conocimientos de Historia, entre los diálogos y las escenas entre salto de tiempo, se entiende. Es todo un ataque al expansionismo y al capitalismo, así como la relatividad de las ideas de libertad en manos sólo de la interpretación de un país. Y una referencia clara: la propiedad es un robo, afirmación del anarquista Proudhon en el siglo XIX, que por otra parte apoyaba las pequeñas propiedades y la asociación comunitaria a las que servirían socialmente.

Sea como sea, en ese salto del tiempo las tierras no dan pasto suficiente y las épocas de los grandes ganados ya no son tan rentables. La creación del ferrocarril permite colocar los ganados en los mercados de manera más rápida y barata. Fue parte del colapso del salvaje Oeste. Esto sale en la película, pero no se analiza, una vez más se deja que el espectador sea suficientemente listo para captar al sistema capitalista como un sistema que se basa en grandes empresas que instrumentalizan las vidas y que arruina modos de vida tradicionales y más humanos. Los protagonistas deben volver a cruzar río Rojo para buscar una vía de tren en construcción de la que han oído rumores pero no saben ni si estos son ciertos. Necesitan encontrarla para vender el ganado completo a una gran empresa y salvarse de la ruina total. 

El capataz y su socio tienen otro socio, un joven al que han criado, superviviente de aquella caravana a la que mataron los indios al comienzo de todo. Se encarnan aquí dos rivalidades, una forma autoritaria de dirigir a sus vaqueros y a sus vacas, obsesionada con el dinero, y otra más humanizada dispuesta a escuchar a los otros para tomar las decisiones, Se podría ver aquí una analogía de la Guerra Fría, pero en realidad puede haber también ese mundo en lucha dentro del propio ser del capitalismo en liza con un nuevo modo de ver la vida posterior a la Segunda Guerra Mundial. 

Los combates de los peligros con indios y peleas entre vaqueros, e incluso las desbandadas del ganado, están servidos, además de un pistolero metido a ganadero, como ocurrió en la vida real en algunos casos. El viaje se transforma también en un viaje de introspección y choque de personalidades, de los estragos que hace la voracidad por el dinero, como causa que pierde vidas enteras. La aparición de una mujer joven hacia el final del metraje le hará pensar al personaje central en aquella otra mujer que abandonó a su suerte en la caravana años atrás y es en la expresión del actor que se entiende que se replantea su vida sobre lo que tiene y lo que pudo tener.

La fotografía es algo muy destacable y brillante en este metraje, anterior al cinemascope. Los encuadros mismos narran el momento exacto del viaje como si fueran cuadros. Tiene además toda la emoción de un clásico del Oeste. Me pareció otro acierto verla, aunque hubiese sido solo.

sábado, julio 11, 2026

NOTICIA 2471ª DESDE EL BAR: LOS ATRACADORES / LAS CRUELES / TINTÍN Y EL MISTERIO DE LAS NARANJAS AZULES (cine en el comienzo de verano 2 de 3)

Siguiendo con la serie en tres capítulos de cine que destaco de entre las películas que vi en el comienzo de este verano, toca en esta segunda parte las vistas en televisión. Fueron películas que no conocía y que vi por las noches, antes de ir a dormir para madrugar e ir a trabajar. Para mí fueron un descubrimiento imprevisto. Las pusieron en 8 Madrid y encadené tres días al haberme llamado la atención la primera.

Los atracadores (Aurelio G. Larraya, 1962): Fue la primera que vi de esta serie. Había terminado de cenar y cambiando de canales vi las letras de comienzo. Por curiosidad me paré a ver qué película era, porque siendo 8 Madrid no me sonaba una película española que se llamara Los atracadores. Entre sus actores había una actor francés, Pierre Brice. Comencé a verla sobre todo porque desde el principio su fotografía en blanco y negro me llamó poderosamente la atención, no tenía nada que ver con el cine español de la época que había visto, pero me recodaba a algunas fotografías que yo mismo manejé en papel cuando trabajé en el Archivo de Papel de la Filmoteca Española. Recordaba mucho a la calidad del cine de Hollywood de aquellos años, incluso algo anteriores. Había incluso un atractivo del cine de Luis Buñuel en su etapa de cine social en México durante la década de 1950. Quizá incluso la temática podía recordar lejanamente a Los olvidados (Buñuel, 1950). No era nada de eso. La película creo firmemente que había bebido de todo eso y se notaba en su muy alta calidad. En fotografía, en montaje, en luz, en interpretaciones, en dirección, en el guion... Pero era una película netamente española en plena dictadura de Franco justo en el momento entre el subdesarrollo autárquico y el comienzo de los planes de desarrollo. De hecho me resultó sorprendente y chocante que trataran de fondo el tema social. Básicamente el argumento es que un joven de una familia adinerada de Barcelona y con estudios universitarios entabla amistad con un joven de su edad de familia obrera y que trabaja en una fábrica, y con otro chico de la vida callejera, sin familia y muy pobre, más lumpen que otra cosa. Podríamos pensar que el chico de la calle influye mal en los otros dos, acorde con las ideas de clase social del franquismo, pero no es así, es precisamente el chico rico el que echa a perder a los otros dos. El humilde porque le tiene como alguien referente por su agilidad mental y sus posibilidades materiales en la vida, y el obrero porque quiere prosperar y porque quiere una vida que no le ate hasta la ancianidad a una cadena de montaje en una fábrica. El rico sin embargo arrastra traumas porque su padre tiene una amante y él lo sabe. Se siente desatendido y paga sus insatisfacciones de niño no atendido planeando atracos a farmacias. Así que la película hace un examen a las clases sociales y los problemas de cada una, desde la óptica de la España de 1960. 

Primero comienzan como pandilleros pegando al hombre de una pareja que encuentran besándose en la playa, por otro lado es un mensaje de la moralidad de la dictadura contra la "lascivia" y esas muestras de afecto en espacios públicos, pero también contra la juventud del momento que no se dedica a trabajar o estudiar; pero también es un mensaje contra la laxitud de las modas y las corrientes de libertad estadounidenses, con las que el franquismo más profundo era contrario, pues en la película se muestras que estos jóvenes imitaban en realidad lo que habían visto en las películas americanas sobre mafiosos. Continúan con los atracos a farmacias después de hacerse con una arma de fuego que el chico rico le roba a su padre. Y de ahí pasan a atracos mayores, mientras todo se complica cuando la hermana del obrero conoce al rico. Dan un último golpe en un motel, y ahí todo se desmadra hasta que matan a un hombre. A partir de aquí comienza el intento de salir del problema, pero es la década de 1960 y el metraje requiere de la victoria de los buenos, o del bien, o en el caso de España, de los que ostentan la ley. Y siendo precisamente España, aunque la película podría haber acabado cuando ellos son atrapados o descubiertos, sigue más allá y se pasa a unas escenas que nos muestran un juicio al estilo franquista, la cárcel, con curas incluidos, y una pena de muerte a garrote vil donde la policía parece que hace lo que hace por la ley, y no porque crean en ello. Hay en esto muy evidentemente una intervención de la censura del momento que requería de este tipo de finales aleccionadores y que instruían en las ideas del franquismo sobre la justicia, el orden social y el cristianismo. Si aceptamos que este final es propio de la época y probablemente el director se vio obligado a hacerlo para que saliera adelante el metraje,y comprendemos la lógica del momento de rodaje y de la Historia, el metraje es sorprendentemente algo impecable, que no sólo nos remite al Buñuel social, también al Hitchcock del cine de crímenes. Pero lo que más llama la atención es que de fondo está señalando un problema social, un problema de clases, dentro de la España de Franco, ahora bien, viendo el final, no hay que dejarse engañar, aunque el enfoque nos puede resultar una crítica a una España con desigualdades, en realidad no se critica al orden social, sino a la injusticia social y ahí espacio para hacerlo compatible con las ideas sociales de Falange. 

Sin embargo, con la frialdad del paso del tiempo, se la puede visionar con otros ojos alejados de esa época, aunque entendiendo el contexto de la época, y, sabiendo porqué se rueda y porqué se permitió, nos permite comprender más el momento, la conciencia del problema social en las clases más humildes, la intuición de que la justicia no es igual para todos y, en vista de que se busca un realismo social al más puro estilo italiano de la época, nos muestra la Barcelona obrera en contraste con la rica que nos explica visualmente más que el guion hablado. Ver como vive la familia obrera y sus relaciones jerárquicas familiares y vecinales son toda una lección de Historia social.

Las crueles (Vicente Aranda, 1969): Gratamente sorprendido por la película anterior estuve buscando el día siguiente en el mismo canal si pondrían algo similar. Lo hicieron, pero justo una semana después. Tampoco la conocía... y para gustarme tanto el cine he de confesar que me tiro de las orejas, porque el director es muy conocido aún hoy día, Vicente Aranda. No es su primera película, es la tercera. En este caso la película era en color. Su comienzo tiene algo del cine francés de la época, del de Truffaut y, una vez más, del de Buñuel a esas alturas, ya en una etapa francesa. Así que de por sí volvía a ser raro una película así en el franquismo. Bien es cierto que desde 1967 España buscaba un aperturismo internacional con leyes que ponían la censura a efectos posteriores y no anteriores a las obras. Así que en un principio se podía colar algo. Pero lo que más impacta en las primeras escenas es ver que el director de una editorial de libros recibe un paquete de correos que contiene ni más ni menos que una mano cortada. Aunque parece de cera, cabe la duda. Y eso, aparte de inquietante, es raro dentro de lo que permitía el régimen, que entre su articulado de censura estaba el de no desvelar tramas criminales para no dar ejemplo, que en este caso se podía completar con el de la estética, la moral y el no mostrar cosas tan escabrosas como esta. La película tendrá otra serie de cuestiones digamos que extrañas para el cine de la época, como el adulterio tratado desde la seriedad (que no desde el humor), el consumo de drogas alucinógenas y el descuartizamiento de un cadáver, por otra parte conservado en una nevera. Me pregunté cuánto tiempo habría logrado estar en cartelera, o incluso si le dieron publicidad en su día. Dado que no parece un título recordado, pudiera ser que el gobierno hiciera por quitarla cuanto antes. Pero por otra parte pensé que en algunos capítulos de la serie de televisión Historias para no dormir, de aquellos mismos años, tienen  relatos similares. El final de La cabina es todo un muestrario de horrores. Así que esta película no dejaba de ser como un capítulo largo de esa serie, aunque fuera película. Quizá un cine clasificado sólo para adultos... y con reparos de qué adultos. 

El argumento es el de un editor español que es adultero y que además en su oficio es autoritario. Este comienza a recibir por partes paquetes misteriosos de parte de un asesino en serie. Aunque el personaje cumple con los requisitos cívicos normales, pero también que exigía censura, como es mostrar que se recurre a las autoridades, las autoridades no sólo no le resuelven, si no que le complican más, lo que es raro también que pasara censura, si no es porque hacia el final las autoridades cobran el protagonismo que se les creía debido y porque un personaje francés cobra tintes aleccionadores como que todo lo que venga de Francia y de un mundo tan libre puede ser socialmente malo, que era un mensaje que al franquismo le gustaba promover, pero que Aranda aquí lo muestra a la vez que, si se sabe leer entre líneas, en realidad nos viene a decir que lo que se vive en España es de una opresión que nos hace estar mal, y que sin embargo, con más libertad todo podría ser mejor. Puede que esa lectura entre líneas no supieran hacerla los censores. Sin duda la parte psicodélica de la toma de drogas enlaza este cine con el más puro surrealismo al estilo Dalí y Buñuel. Fue otra grata sorpresa para mí del cine español más desconocido y que debería mostrarse más, para hacernos saber a nosotros mismo que no sólo hacíamos comedias de pueblos pequeños faltos de mujeres, o de pillos de playa y estafadores bobalicones.

Tintín y el misterio de las naranjas azules (Philipe Condroyer, 1964): Esta me la encontré más bien al regresar del trabajo lleno de calor y tumbándome en el sofá. Aunque el metraje es francés en realidad cuenta con una más que amplia contribución española tanto en actores como en localizaciones de la costa española, como en participantes en las partes técnicas. Se podría decir que en realidad era una coproducción con España. Me llamó la atención que las letras del inicio se expusieran en bocadillos de cómic, y me quedé viéndolas hasta que vi el título y que no se trataba de una película de dibujos animados, si no de actores. Supongo que esta fue una película que se realizó pensando para el público infantil y juvenil de los cines de barrio. Sin más pretensión que abarcar el entretenimiento tal vez del veranos de 1964 en esos cines de barrio, sin aspirar a más ambiciones. Es todo un punto a su favor la caracterización de todos los actores como los personajes de los cómic, que en esos momentos estaban en pleno auge con Hergé aún creando. Los maquilladores, peluqueros y los de vestuario lograron sin duda que todos tuvieran el aspecto exacto de sus personajes del cómic, y sin efectos especiales por ordenador, como hizo Spielberg en 2011, a lo sumo con el uso de prótesis de látex. El guion corrió a cargo de cinco personas y dos de ellas eran creadoras de cómic francófonos, el mismo Hergé y Goscinny, conocido por Astérix. Los diálogos y las situaciones son exactamente igual que los que se ven en las viñetas. Incluso la mansión donde viven tienen referencias visuales a historias pasadas del personaje. Hay que recordar que Hergé le dio un orden cronológico. 

El profesor Tornasol está metido en una investigación sobre lograr hacer cultivos en el desierto para acabar con el hambre en el mundo. En estas se encuentra cuando recibe una naranja de color azul de un colega suyo que vive en Valencia, en España. Tornasol se da cuenta de que su amigo ha debido resolver cómo lograr que los frutales crezcan en las zonas áridas (aún a pesar de que Valencia no es árida, y de hecho es conocida por sus naranjos). Cuando está pensando en estudiar la naranja a fondo sufren un asalto a la casa y el robo de la misma. Las pistas de los responsables llevan al grupo a ir a Valencia en busca del colega del profesor. Descubren que está raptado. Así se da pie a una típica aventura de Tintín en busca del desaparecido y resolviendo el misterio de las naranjas azules. No es una gran película, más allá de ser un entretenimiento para los niños de la época, que quizá logre el mismo resultado con algunos niños de ahora que les guste mucho Tintín. Tiene todo el lenguaje oral y estético de los cómic de la década de 1960. 

Hay una cosa llamativa en esta película que, por otra parte, para los forofos de Tintín tiene que ser también un punto de referencia. Lo llamativo a lo que me refiero es una escena central en la que se arma un altercado en el mercado al aire libre de Valencia, provocado por Haddock (sale su alcoholemia sin cortapisas). Se nota muy claramente que la escena fue rodada en aquella Valencia con la complicidad de numerosos valencianos anónimos que usaron de actores de figuración. La gran mayoría son mujeres amas de casa con sus hijos e hijas, tal vez sobrinos y nietos. Las caras de los niños, y también de las mujeres, aunque se comportan acorde a algún tipo de instrucción que les han dado, denotan cierta curiosidad y hasta felicidad con estar allí entre esos personajes. Especialmente los niños pequeños no pueden evitar ver a Tintín, Haddock y Milú huir y esconderse entre ellos par evitar a la policía española. Hay pura felicidad real y en parte se nota en la cara de los actores que lo están disfrutando. Es algo que el director o no pudo evitar en absoluto, o decidió dejarlo en el montaje. Nos muestra dentro de la ficción un pequeño rescoldo de la realidad social española del momento, y posiblemente un respiro de algo novedoso en sus vidas aquel día. Del mismo modo que las calles que aparecen o el interior de algunas casas nos recuerdan aquella España más rural de esa época, una España que en parte seguía casi intacta cuando a algunos como yo de niño nos llevaron en la década de 1980 a pasar los veranos en aquellos lugares. Es totalmente reconocible si lo has vivido, por lo que, a su modo, es un testimonio visual, aún siendo una ficción narrando una aventura de un personaje de cómic.

miércoles, julio 08, 2026

NOTICIA 2470ª DESDE EL BAR: LA MUERTE DE ROBIN HOOD / SUPERGIRL (cine en el comienzo de verano 1 de 3)

Estas primeras semanas del verano antes de la canícula, etapa central (y la tradicionalmente más calurosa) le toca a uno trabajar, como ha ocurrido otras veces, y he recuperado ver cine. Me gusta mucho el cine, pero entre unas cosas y otras de mi vida, aunque nunca he dejado de ir, estaba casi de capa caída, pese a que he visto mucho cine en DVD y en televisión. Como sea, quiero iniciar una serie de tres capítulos compartiéndoos lo que más destacable de cine he visto en las dos últimas semanas, y no tanto en todo lo que va de verano. Para ello escojo el primer capítulo para lo visto en cine, el segundo para lo visto en televisión y el tercero para lo que vi en DVD. 

Así pues comenzamos con lo de cine. Ya comenté el pasado 20 de junio que fui a ver El día de la revelación (Steven Spielberg, 2026), su más reciente película, de ciencia ficción y que aún está proyectándose en las salas. Así que me remito a la Noticia 2465ª para que la leáis si os interesa mi análisis y opinión. Aunque aviso que puede haber espóiler (spoiler en su inglés original, si pasamos de su nueva acepción y aceptación en el diccionario español). 

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Así pues, pasamos a cuando fui al cine el pasado 3 de julio. Nada más salir del trabajo cogí directamente el tren para bajar en la parada de los Cines Ocine de Quadernillos. No esperaba ir con nadie, porque normalmente nadie acepta mis planes últimamente, he de ser yo quien diga sí a los planes de los demás, pero es que a uno le apetece sus propios planes. No está mal decir que "sí" a algo de vez en cuando, no siempre "no", porque por el camino los "noes" abusivos terminan haciendo mella. Como sea, me apetecía ver una nueva película de Robin Hood. No sabía que estaban haciendo una, pero el día anterior escuché un programa de radio donde hablaron de su preestreno y quise ir. Soy de esa generación que Robin Hood es un personaje con el que nos han criado de niños, como a tantas generaciones más o menos hasta la mía y cercanas. Ahora las nuevas dudo mucho que les muestren estas historias o que les interese, puedo equivocarme. Pero lo cierto es que ese día, día de su estreno, no había ni un sólo joven en la sala, sólo estábamos personas más o menos de mi generación. 

A ver, a la gente de mi generación, quien más quien menos, le han hablado o contado de Robin Hood desde niños y niñas, le han dado cuentos adaptados, historietas de cómic de él o dibujos animados con él o basados en él, hemos leído el libro que le escribieron en el siglo XIX, al menos Walter Scott, hemos visto la película de dibujos animados de Walt Disney, Robin Hood (Wolfgang Reitherman, 1973), y también la clásica innumerables veces en televisión, Robin Hood (Michael Curtiz y William Keighley, 1938). Y yo al menos, igual que seguramente muchos más de mi generación, fuimos de jóvenes al cine a ver el estreno de la estadounidense Robin Hood, príncipe de los ladrones (Kevin Reynolds, 1991), con Kevin Costner y que probablemente más gente recuerde a fecha de hoy. Para mí es uno de los momentos memorables de películas que puedo decir que vi el día de su estreno. Un clásico del cine de acción de la década de 1990 que aspiraba a tener ya algo de realismo historicista por lo menos abandonando algo la teatralidad. Pocos recuerdan que ese mismo año de 1991 se estrenó una segunda película, Robin Hood, el magnífico (John Irvin, 1991), la cual era británica y era menos espectacular, pero más sujeta a la literatura intentando acercarse al historicismo... y yo también fui al cine a verla. Aunque probablemente las generaciones más jóvenes tienen por referencia la versión más centrada en el espectáculo de la acción que hizo Ridley Scott en 2010, Robin Hood, con un Russell Crowe eternamente recordado en papeles de guerrero de espada por esta y por otras producciones.

Sin embargo la nueva película no trata de la vida de Robin Hood, si no de su muerte. Se trata de La muerte de Robin Hood (Michael Sarnoski, 2026). No es una idea nueva. A quienes nos gusta el cine en general, y también a los seguidores del cine clásico, de grandes estrellas como Sean Connery y Audrey Hepburn, y el personaje del ladrón medieval que roba a los ricos para dárselo a los pobres, no nos es ajeno el tema. Ya hemos visto en televisión o en DVD u otro canal, Robin y Marian (Richard Lester, 1976). Un clásico que narra el final de la vida de Robin Hood y lady Marian, su amor, ya ancianos, cuando se reencuentran justo en un momento donde él se ha visto en la necesidad de regresar a luchar contra la opresión y ella es priora de un convento, pero su amor continúa. Esta historia no es una invención del cine, es parte de los diversos poemas épicos, canciones y tradición medieval inglesa, que volvió a reinterpretarse en la literatura anglosajona del siglo XVII y que en el siglo XIX retoma fuerza junto al resto de todas las historias medievales sobre estos personajes de forma historicista y romántica. Será el cine del siglo XX el que se dedique a añadir un toque edulcorado y amable a todo el añadido en ese sentido del romanticismo del siglo XIX que matizaba las partes más duras de los relatos medievales. Especialmente todas las versiones infantiles y juveniles que se crearon se encargaron de limar muchísimo las aspas más rudas de los relatos medievales sobre las formas de luchar de los personajes de la historia, más propias de la Edad Media en la que se escribieron que de un cuento infantil o juvenil para las gentes del siglo XX. Como sea, la película de Richard Lester seguía el final de Robin Hood siguiendo lo que la literatura del siglo XVII y XIX decía de manera heroica y romántica y es una gran obra crepuscular y de amor, llena de aventura. Un clásico al que la nueva versión de Sarnoski llega a referir muy sutilmente, casi imperceptible, hacia el final de su metraje.

El asunto de La muerte de Robin Hood no persigue hacer caso a las historias literarias que nos han llegado. Sarnoski es consciente de que Robin Hood es un personaje real cuya vida se ha mitificado mucho y tiene mucho de leyenda, tal como pasa en España con Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid. En un siglo XXI donde abundan los falsos líderes, las falsas historias, los relatos alternativos a la realidad que pasan por ser reales porque mucha gente los repite, donde los líderes prometen cosas contrarias a lo que hacen, donde el poderoso se aprovecha de la credulidad del débil, Sarnoski ha querido explorar un Robin Hood que llegado a anciano sabe que la gente conoce de él montones de leyendas que no son ciertas o que no son exactamente lo que vivió. En determinado momento del metraje llegará a decir que él inventó las historias para protegerse de la gente, o para verse protegido por ellos si le buscaban. No es un ladrón bueno y caballeroso. Es poco menos que ladrón que asalta a quien sea y asesina con extrema crueldad. La película rompe con la imagen del Robin Hood con la que hemos crecido, y eso hace daño emocional a los que crecimos creyendo en él como un rebelde, como un conato de justicia y rebelión cuando la injusticia más abusiva viene de los más poderosos hacia los que trabajan y los más humildes. Recordemos que Robin Hood luchaba también contra una usurpación del poder del príncipe Juan "Sin Tierra" frente a su hermano Ricardo "Corazón de León", parte política que Walter Scott explotó en sus novelas.

Sarnosksi elige una banda sonora nada incitadora a heroísmo alguno, si no más bien a la ensoñación casi de pesadilla, y a lo angustioso. Del mismo modo que en la primera mitad de la película habrá experimentaciones con desenfocados y primerísimos planos que nos llevan desde el sueño a una oscuridad total del personaje y de la época. Y será la oscuridad lo que prime en casi toda la película. Una oscuridad que irá desapareciendo así como vaya evolucionando Robin Hood siendo consciente poco a poco de su vida de crímenes. No es una película de acción ni de aventuras, pero hay mucha y muy explícita violencia, siguiendo las formas y crueldades de la Edad Media que conocemos por grabados y relatos. No es apta para quien no soporte la carnicería y la casquería. Sarnoski quiso ser fiel a la Edad Media y puso los modos de ella en el contexto de la vida de Robin Hood y Little John y cómo debían ser tanto sus asaltos en el bosque, como sus combates, siguiendo los testimonios medievales de cómo era la violencia. Hay también un esfuerzo enorme por poner los conocimientos arqueológicos al servicio de la ambientación. Busca la verosimilitud de la realidad, frente a la de la literatura. 

Es descorazonador y desalentador descubrir que el director nos lanza un mensaje sobre que no hay esperanza, ni líderes reales, y que todo es engaño, por lo que hay que dejar hacer a los que detentan el poder, quienes, dice el relato, son los que ganan. En la crítica que yo oí el día anterior en la radio también se hablaba de esto, y se añadía que el director ya había tenido algún escarceo con historias que rozan o caen en ideas más propias de la extrema derecha en cuanto al orden social. Si es cierta o no esa intencionalidad del director, para mí queda dentro de la interpretación de esta película separada del resto de su obra. Porque también podríamos entender que está criticando a líderes tipo Trump, que falsean lo que les interesa. O que en unas épocas donde es verdad que hay numerosas historias falsas que la gente cree reales nos pone el dedo en el ojo para que recapacitemos sobre tener nuestro propio criterio ante lo que nos cuentan. A mí me parece, por otra parte, que estamos en un momento donde el cine de Hollywood está poniendo de héroes a los que siempre fueron malvados como el Jocker, Cruella Deville o Malicia, hasta Darth Vader o Drácula, y poniendo de malos a los que siempre fueron buenos, como Robin Hood, algunos momentos de los metrajes de Superman y Batman más recientes, Kárate Kid visto desde el punto de vista de su adversario, y otros. Ahí está pasando algo, habría que estar atentos, porque la cultura popular expande más ideas que la cultura formal.

Pero también es verdad que la película desliza sutilizas que te hacen pensar que aunque no paran de decirte que todo era mentira interesada, en realidad sí tienen base de realidad. Uno de los personajes que aparecen es Guy de Gisbourne, un asesino a sueldo cruel y despiadado que, según la Edad Media, mandaron a matar a Robin Hood, y que Robin Hood logró matar, desfigurar y decapitar. Aquí aparece con lepra y vivo, su desfiguración queda en duda por la enfermedad, pero desde luego está vivo en su ancianidad, y sí se dice que lucharon en el pasado, por lo que Guy de Gisbourne no era la persona tan buena que aparenta de anciano, ni Robin Hood el malvado que aparenta ser también de anciano. Quizá la base de la historia de Hood es real, aunque con florituras según se ha ido pasando de boca en boca. Es un giro del giro sutil que me temo que sólo se darán cuenta aquellos que conozcan los textos literarios medievales, o al menos los del siglo XVII. Hacia el final del metraje, adaptando a su modo el final de la muerte del arquero según la literatura y que Richard Lester siguió, aparece una metáfora visual combinada con una especie de moraleja de porqué la necesidad de contarnos historias alternativas.

La película no es mala. Es buena, pero no es fácil de ver. No es comercial. Es un viaje interior de redención, pero también es una llamada de atención sobre la falsa realidad y la utilización, la manipulación... y sobre la violencia. Sé que en mi sesión una pareja se fue antes de que acabara la primera mitad del metraje, mala señal. Verlo requiere estar abierto a romper con lo que antes sabías de Robin, pero también a algo que te viene a decir el director: ve a la fuente, lee los textos originales, saca tus reflexiones, cuidado con las interpretaciones que te dan ya hechas para ti, porque quizá son para que sean útiles a quien te da la interpretación ya hecha de los hechos. Esa sería la reflexión positiva, de una película que es dura y que me produce rechazo por cuanto ataca a un personaje éticamente heróico, revolucionario, justo, y que entronca con toda una vida en el que te han educado con sus historias, entre las de otros personajes, pero hay que reconocer que es una película muy bien hecha y que si la reflexionas entiendes lo que quiere decir, estés de acuerdo con ello o con los modos, y te haga o no sospechar de la posible intención de Sarnoski.

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El 6 de julio, lunes, volví a coger el tren de mi trabajo al cine. Esta vez quedé con una amiga con la que he ido a ver otras películas en el pasado. Uno de sus personajes favoritos de superhéroes es una superheroina, Supergirl, Así que me comprometí a ir a ver Supergirl (Craig Gillespie, 2026), primero porque también me interesaba y segundo porque ella a mí me ha acompañado en el pasado a películas que estoy convencido que propuse yo pero ella no es que no quisiera verlas, pero podría haber dicho "no" sin ningún problema. Ambos evidentemente hemos leído cómics, visto dibujos animados, visto al personaje en series de televisión y otras películas actuales donde ha aparecido el personaje, pero ambos teníamos por referencia en cine Supergirl (Jeannot Szwarc, 1984), que yo estaría por decir que vi por primera vez en mi casa en formato video VHS de algún videoclub, alquilada por mis padres. Metraje no muy afortunado, pero a vista de hoy, entretenido y rellenando el vacío de anteriores películas de Superman. Íbamos los dos con la referencia de los cómic, pero también con la de la película de 1984, de la que sabíamos que no tendría nada que ver, porque ambos vimos la primera aparición de la nueva Supergirl en Superman (James Gunn, 2025). Aparte, yo vengo del conocimiento que me produjo investigar y escribir Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco (2023). La nueva Supergirl tiene más que ver con el personaje renovado en cómic en el siglo XXI gracias a una miniserie que publicó DC con la idea de hacer de él algo más agresivo, menos complaciente, y que fuese todo lo contrario al chico bueno que es su primo Superman. Así que la Supergirl del siglo XXI sigue teniendo su complejo de estar a la zaga de su primo, sumado a sus problemáticas múltiples por su condición de mujer, cuestiones que tenía cuando fue creado en papel a mediados del siglo XX, aún cuando le quisieron dar un toque más feminista a partir de avanzada la década de 1960. Ahora es un personaje que, con todo eso, suma un temperamento de descontrol en su vida personal y pública, que no atiende tanto a las normas y que de vez en cuando se desmadra. Aunque no todo es eso, pues Supergirl es Supergirl y siempre ha de tener algo de chica buena para no desnaturalizar al personaje, pues para personajes totalmente desmadrados DC ya tiene otros perfiles femeninos. 

Así que la película es una Supergirl rebelde en su vida personal, porque su vida personal está en crisis existencial, emocional y de no saber qué hacer con su vida, salvo la vía fácil de la juerga, de la alcoholemia, de cierto egoísmo personal. Y se toma juergas en sistemas solares con soles rojos, donde se anulan sus poderes. Esto se cuenta en la miniserie de cómics donde se la presentó así, y así nos la presentan en la película. Ha descuadrado a numerosas personas y probablemente ha provocado las malas críticas que ha tenido, en parte. En la sala no había nadie joven cuando nosotros fuimos, cosa rara teniendo en cuenta que el género de superhéroes está en auge entre ellos. Pero puede que sea también porque Supergirl nunca llegó a aferrar bien en España, y no hay que negar que aquí hay algo del machismo original con el que el personaje fue recibido y coartado cuando sus historias se comenzaron a publicar.  

Por otro lado ha podido descuadrar una historia que narra una aventura espacial de la superheroina. Es algo habitual en ella y en las historias de su primo. A mí particularmente me ha hecho pensar que han querido trasladar la historia del exilio de Superman, narrada en cómic entre los años 1980 y 1990, a esta historia de Supergirl. Quizá el público general que no ha leído tanto cómic de ellos no están acostumbrados a estos relatos y esperaban una historia de heroicidad en La Tierra. Pero el relato no está mal, es entretenido. Hay acción, hay humor, el personaje no está mal interpretado ni mal recreado. Quizá hay que perfeccionar los efectos especiales sobre Kripto, el perro. Y el argumento es cierto que gira sobre un tema de fondo como es en realidad la trata de blancas, o en otras palabras sobre los traficantes de mujeres a las que raptan para que ejerzan la prostitución, aunque aquí queda enmascarado en una historia de piratas espaciales que raptan mujeres para procrear sólo varones que ayuden a aumentar sus filas (en un eco lejano a la mitología clásica romana con el rapto de la sabinas). 

Tengo serias dudas de que mi amiga estuviera satisfecha con esta nueva película de una de sus superheroínas favoritas. No dijo nada contrario ni malo, pero no sé si realmente le gustó, o simplemente le pareció entretenida. Sí que me hizo ver que en todo el metraje casi todo lo hacen los demás por ella, por lo que podría perfectamente no estar involucrada en todo ese conflicto con los piratas y el resultado sería el mismo. En este sentido le gustó que apareciera un antihéroe, Lobo. Sin embargo, aunque no es mentira lo que dice, yo sí creo que Supergirl tiene partes importantes en el desarrollo de la historia. A fin de cuentas es también una búsqueda de sí misma y una explicación de su origen. Lo justo para dejar el relato en el punto de si se necesita de una segunda parte o de una aparición en La Liga de la Justicia, pueda estar ya presentado. 

La actriz lo hace bien, además cuadra cierto salvajismo físico con el nuevo personaje. El personaje está renovado. La película entretiene. Es verdad que no es la película de superhéroes más llamativa de todas, pero no es tampoco una a olvidar. No creo que sea una de las malas películas de DC. Es una película que, además, para algo ligero en verano, está bien, aún cuando uno, si quiere pensarlo todo, se da cuentas de algunas cosas como el encaje del tema idiomas u otras cosas, pero, de verdad que no descuadra tanto, que la película cumple su propósito y da aire fresco a esta heroína que, habitualmente, pasaba por niña bien y ya no es una niña bien.

miércoles, julio 01, 2026

NOTICIA 2469ª DESDE EL BAR: EN FIN, OTRO ANUNCIO PARA OTRO EDIFICIO

La Universidad de Alcalá de Henares anunció ayer 30 de junio que el antiguo edificio de la cárcel galera, o cárcel de mujeres, del siglo XIX, anterior colegio universitario del siglo XVI, será la sede del Archivo Histórico de los Movimientos Sociales. Se puede leer directamente de la Universidad de Alcalá de Henares por aquí. Luego, como sus rectores y profesorado suele tener habituales colaboraciones y entrevistas en Cadena SER Henares, ese mismo día parece ser que lo dijeron por las ondas de radio y de repente se expandió por todos los medios de comunicación alcalaínos, probablemente en buena parte porque se hicieron eco de algún comunicado oficial de la Universidad, y tal vez también del Ministerio de Cultura, ya que vino el Ministro, Urtasun (de Sumar). 

Muy eufóricamente se expandió la noticia cual teléfono escacharrado por innumerables perfiles de redes sociales. Y al cabo del día e incluso hoy tengo diversas vías de comunicación privadas de mi teléfono y de mis propias redes sociales algo saturadas de mensajes de amistades y de conocidos mandándome la noticia porque, simplemente, yo no dije nada. Creían que no me había enterado. Pero soy un alto consumidor de noticias... Y sí, como toda esa gente sabe, soy un muy activo archivero e historiador desde hace años. Claro que lo sabía, sólo que no he considerado que mereciera la pena comentarlo. La verdad. Es lo que tiene... seguir las noticias... y ser de este mundillo de archivos.

Para empezar, me sorprendió la enorme cantidad de personas que más que alegrarse porque valoraban el significado de tal archivo, se alegraban más bien a lo loco cual nacionalista local y municipal. Les hubiera dado igual que fuera un archivo u otra cosa. Es mi sensación. Para empezar porque llevo tantos años trabajando de lo mío que, aunque soy conocido por ello (entre otras muchas actividades, como la de escritor o la de historiador y otras, como cuando hice radio), precisamente por ello, sé que la gran mayoría de las personas, y subrayo: gran mayoría, no saben ni qué hace exactamente un archivero, ni para qué sirve un archivo, ni qué es el oficio, ni porqué es importante la documentación. Y como historiador el panorama es peor, pues muchos lo asocian a política y otros tantos creen que somos manipuladores interesados y que ellos saben más, a menudo viendo una película o leyendo unos libros, en lugar de tú como persona de carrera y profesión. Y lo siento decir, pero es verdad. Muy pocas personas que conozco saben de verdad de qué va todo esto, y muchas de estos creo que en parte precisamente porque son amistades cercanas queridas.

En todo caso, pudiera haber ocurrido alguna cosa que me hubiera despistado, así que agradezco a las personas que me mandaron las noticias, supongo que extrañadas de que yo no dijera nada.

Voy a hacer caso omiso del teléfono escacharrado que se ha generado, que eso ha ocurrido también. Pero sí anotaré algo que la Universidad de Alcalá de Henares deja muy claro y que mucha gente ha ignorado. No, no se crea el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales. Se pretende crear una sede de edificio para el archivo. El archivo en sí ya está creado desde 2021 y está depositado (y en crecimiento) en el Archivo General de la Administración, cuyo edificio también está en Alcalá de Henares. Así que ya ves tú, el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales de por sí ya existe desde 2021 y desde esa fecha está en Alcalá de Henares... Y no, no levantó ninguna pasión en la ciudad por entonces, aún cuando fue noticia a nivel nacional. Es más, lo que sí recuerdo es que cuando se anunció en 2021 hubo más de una persona que lo politizó y habló francamente mal del gobierno PSOE-Sumar y del Presidente Pedro Sánchez. Y otros confundieron sus fondos con los de los sindicatos, que esos están en realidad en posesión de las fundaciones de los respectivos sindicatos y repartidos entre el Archivo Obrero (que también está en Alcalá) y los concernientes al PCE y a la CNT, ambos en Madrid. El Archivo Histórico de los Movimientos Sociales más bien no va por la vía sindical, sino más bien por lo que dice: movimientos sociales, como puedan ser las asociaciones de vecinos y otros. Se puede consultar sus fondos en PARES.

De hecho el anuncio de que se va a instalar un archivo en La Galera no es nuevo. El primer intento fue en torno a los 1990-2000, cuando se planeó hacer allí la Facultad de Documentación, donde además se albergase el Archivo Central de la Universidad de Alcalá de Henares. El edificio antiguo no se pudo usar, porque estaba muy deteriorado, pero anexo se hizo un edificio nuevo que es precisamente eso. De hecho yo trabajé allí en 2009. Y el segundo intento no estaba tan lejos. Precisamente en el último año del gobierno en España de Rodríguez Zapatero (PSOE) se aprobó una nueva normativa para los archivos españoles casi al final de la legislación en 2011, pero a la vez ya entonces se dijo, y lo sabíamos los del oficio, que se había acordado asentar allí el Archivo de Autores Españoles, para lo cual se restauraría la Galera. Pero perdió las elecciones y el nuevo gobierno de Rajoy (PP) congeló todo y comenzó a hacer recortes. En Alcalá de Henares no sólo se paralizó este proyecto, también lo hizo el del actual Centro de Interpretación de Complutum y ya no se abrió hasta 2024, con gobierno de Pedro Sánchez (PSOE-Sumar). Por el camino aquel Archivo de Autores Españoles quedó difuminado y no llegó a crearse exactamente, porque muchos descendientes de autores conocidos del siglo XX no desean perder el control de la documentación de sus familiares famosos, aún cuando hubiera interesados. Recurrentemente sale en prensa los apellidos más conocidos referentes a todo esto desde aquellas fechas.

Así que a mí el anuncio de este 2026 me sonó mucho a lo de 2011... Igual que pasa con aquel anuncio de 2010 de crear el Museo de los Madrazo en Alcalá de Henares, en el Palacio de los Casado (Noticia 725ª), que quedó igualmente paralizado, olvidado y perdido. O bien ese otro proyecto mil veces anunciado y jamás realizado de crear la Casa de los Arqueólogos en una parte de los restos ruinosos del Palacio Arzobispal, anunciado en 2014, no logrados los traspasos necesarios hasta 2017, anunciado de nuevo muy pomposamente hasta con una exposición y libro entre 2019 y 2020 (Noticia 1941ª), y publicadas diversas licitaciones posteriormente que nunca encuentran empresas interesadas y que hace que en 2026 las ruinas sigan en ruinas, por mucho bombo que se le haya dado.

Pero es cierto que desde 2011 a aquel 2024 se sacó adelante el Centro de Interpretación de Complutum tras años de parálisis total. O que parte de los Cuarteles de Lepanto logró ser restauradas y abrieron sus puertas como residencia universitaria en 2017. Pero claro, el primer edificio tiene que ver con la Comunidad de Madrid y un interés confluyente de todas las instituciones en la promoción turistica, y me temo que más por el lado de turismo como industria que como promotor de cultura, pero eso es otro tema. Otro tema no muy lejano a lo de los Cuarteles de Lepanto, porque al fin y al cabo la residencia universitaria es algo residencial, y eso es dinero también.

En las recientes elecciones a rector en la Universidad de Alcalá todos los aspirantes pasaron por los micrófonos de Cadena SER Henares y todos fueron preguntados por la recuperación de La Galera antes de que acabe cayéndose, porque lo cierto es que los muros están que dan pena y el techo de madera se va a derrumbar en algún momento. Aquel edificio donde dio clases fray Luis de León en el siglo XVI, fue la cárcel más moderna de España en el XIX, al nuevo estilo experimental francés de cárcel galera y lo que socialmente implicaba... Aunque el trato destinado a las mujeres no debió de ser todo lo satisfactorio posible, ya que nos han llegado algunas noticias de motín y hasta un incendio. El edificio fue recuperado por los Condueños, estaría por decir, pero si me equivoco (corregidme en esto si me equivoco, por favor) sin duda quien sí lo ha recuperado fue la Universidad de Alcalá. Al menos como propiedad.

Sí, hicieron aquella ampliación de edificio nuevo anexo ya citada, y llegaron a restaurar la capilla como Teatro La Galera, que era un teatro universitario en activo en la década de 2000 y que se cerró por problemas en sus infraestructuras arquitectónicas. Todo en medio de historias de bocas del Infierno, desde el siglo XVII, y de fantasmas, desde el siglo XIX. 

Si ningún proyecto ha prosperado es porque el edificio se ha ido dejando deteriorar tanto que a poco que venga un viento huracanado, una lluvia, o el paso de un mes de tiempo más, todo se caería y se perdería. Sin duda, será un portento conservar los muros externos. El resto tiene pinta de estar perdido o en su mayor parte perdido. Fue promesa electoral de todos los candidatos a rector el recuperar el edificio. Pero todos coincidían en que la Universidad por sí sola no tenía dinero suficiente, ni siquiera con ayuda del ayuntamiento y el Patrimonio de la Humanidad. Necesitaban encontrar algún inversor. Y lo que me huelo es que no lo han encontrado.

Si lo hubieran encontrado no tendrían la necesidad de traspasar la propiedad, o buena parte de ella, ya se verá, de vuelta al Estado, al Ministerio de Cultura en este caso, no al del Interior (que llevaría las penitenciarías). Así que tal como yo lo veo la noticia es doble, o triple, pero no es la noticia pomposa y optimista. Sería más bien:

1.- La Universidad de Alcalá de Henares se ve en la necesidad de ceder la propiedad o parte de la propiedad de la Cárcel Galera de vuelta al Estado, porque no puede afrontar su reconstrucción ni su conservación, ni tampoco ha logrado encontrar inversores interesados.

2.- El acuerdo alcanzado entre Universidad y Ministerio es que el edificio será usado para albergar los fondos de un archivo del Estado que ya se ubica en Alcalá de Henares, dentro del Archivo General de la Administración, el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales. El anuncio por parte de ambos no comenta nada de partida presupuestaria para la recuperación, ni de plazos fijados, ni de dotación de fondos y personal para dicho archivo una vez que quede creado y asentado.

3.- A partir de aquí se inicia un proceso complejo para abordar los presupuestos y licitaciones, si bien el mismo proyecto en sí podría descarrilar si en un hipotético gobierno futuro entre PP y Vox a nivel España no interesara sacar adelante tal visibilidad a ese archivo, por considerarlo politizado, lo que implicaría una hipotética ralentización o paralización de todo el proceso de recuperación del edificio, tal como pasó en el pasado con otros proyectos a costa de la Gran Recesión de 2008. O bien si no logran interesar con una licitación de edificio de archivo a ningún grupo constructor, que crean más interesante otro tipo de proyectos. 

Sin embargo, es verdad que la noticia es importante y hay que aplaudirla, como se aplaudió en otras ocasiones o se la pueda aplaudir en el futuro otras tantas veces que lo anuncien. Si sale adelante (y puede que llegue 2035-2040 en esto para inaugurar si saliera adelante de verdad), siempre será una fabulosa y gran noticia... y entonces sí: una noticia sólida sobre hechos, y no sobre palabras. Sobre todo por lograr que el edificio no desaparezca, porque está a punto de derrumbe. Todos nos alegramos de que se haga algo, eso también es verdad. Ninguno queremos que desaparezca uno de nuestros legados históricos. Uno de nuestros testigos de memoria histórica, porque también lo es. Y eso nos une, el interés para que se logre restaurar y conservar, integrar a nuestra vida social y cultural como algo más que ruinas. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, junio 27, 2026

NOTICIA 2468ª DESDE EL BAR: HISTORIAS INSIGNIFICANTES EN METÁFORA DEL AZUL Y UNA CANCIÓN NARANJA

El pasado 31 de mayo Sofía Winter presentó su primer poemario Metáfora del azul y una canción naranja (Noticia 2460ª). Os hablo de él en concreto en Las notas de los cíclopes libreros. Terminé de leerlo hace días. En él se puede leer unas palabras introductorias que me pidió Sofía Winter en 2024, pero la sorpresa para mí, grata sorpresa, sorpresa porque no me avisó ni me lo dijo el día de la presentación, es que hacia el final del libro aparece un texto en prosa llamado "Regalo de Navidad". Se trata de un texto que conozco bien. Es un capítulo de una novela que escribimos ella y yo juntos con una idea central de ella. La novela la escribimos entre 2015 y 2016. Está inédita y sólo existen su copia en papel y la mía propia, más las copias en digital. Está en mano de ella saber si un día se publicará o no. La novela, registrada en el Registro de la Propiedad Intelectual por parte de ambos juntos, se llama Historias insignificantes. Y ese capítulo es lo único publicado de ella. Es un capítulo de adelanto, se diría siempre que adelantase que algún día se publicara, cosa que, que yo sepa, no está sobre la mesa, o no hemos hablado nada al respecto. Lo hace Sofía aquí mostrando ese capítulo no es sólo mostrarlo, sino también hace una declaración pública que apenas sabíamos ella, yo, su familia y una amiga mía. Ahora ya es público que entre 2015 y 2016 escribimos una novela y que esa novela existe. Llegamos a presentarla a concurso literario en Alcalá de Henares, pero no ganamos. 

La historia principal es de ella. Luego hablamos mucho y forcejeamos mucho sobre cómo orientar la trama. Hubo incluso partes que ella decidió eliminar bajo amenaza de no continuar el libro y me costó mucho a veces animarla a continuar, porque la idea central era la suya. Al final yo ponía mis ideas de cómo orientarla, cómo escribirla, pero a veces ella cambiaba partes y en el fondo al final yo pasé a dar alguna idea de cómo podía orientar alguna cosa, aunque sus partes son netamente suyas, y yo, en su idea de la trama, pasaba a decorarla, por así decirlo, con textos reflexivos como reflejo de un pensamiento lejano de ella, a modo filosofía y referencias y algo de literatura. Hubo un momento en el proceso de creación que no sabía porqué estaba escribiendo tal o cual cosa que Sofía me pedía, porque no me decía nada de cuál era su intención real en la trama central. Era difícil, se necesitó de mucha comprensión. No dudo de que ella conmigo también, sobre todo cuando me tocaba decir algo que discrepaba con lo oportuno de que tal parte suya quedara de un modo y no de otro. Pero sacamos adelante la novela. En cierto modo es lo que tiene el trabajo colaborativo. 

Estuvo bien escribir aquella novela conjunta, aunque toda la trama central es suya, es de ella. Fue idea suya, aún cuando en algún momento tuve que ponerme a las riendas del carro para que no bajara del carro.

Me alegra haber encontrado este capítulo publicado y que lo haya compartido con quien lea su primer poemario.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, junio 23, 2026

NOTICIA 2467ª DESDE EL BAR: CIUDAD Y GIROS

Ayer, lunes 22 de junio, se produjo la noticia en Alcalá de Henares de la retirada de confianza de Piquet (PP) en su segundo teniente de alcaldesa Acosta (Vox). No era la ruptura de la coalición porque salvo en ese cargo le mantenía en el resto (la Junta del Distrito II y lo relativo a la Ciudad Deportiva), así como el grupo de Vox mantiene sus áreas pactadas en el gobierno de coalición que alcanzaron en 2023, entre ellas el Área de Economía. 

Parece que todo el asunto comenzó a forjarse el viernes 19. Vox pedía tener acceso directo a la contabilidad municipal para votar a favor de los presupuestos anuales, ya que llevan la Economía. Esto de que los grupos tengan acceso directo a la contabilidad no suele hacerse en Alcalá de Henares, ni en muchos otros municipios de la Comunidad de Madrid. Así que el PP se negó a darle el acceso, pero trató de evitar el conflicto con su socio de gobierno intentando modificar una normativa presupuestaria. Ahí Vox votó en contra, juntando sus votos a la izquierda, que en Alcalá actualmente son PSOE y Más Madrid. Esto es lo que provocó la ruptura anunciada el lunes, aunque Vox dice que en realidad lo que hay es opacidad y un intento de ocultar algo, y ellos no pueden desempeñar bien sus áreas de gobierno si no acceden a la contabilidad de manera directa, dicen ellos. Lo cierto es que la prensa no nos ha dicho tampoco en qué consistía la modificación del PP. Hoy, martes 23, Vox dice haber roto con el PP, pero en realidad no han dimitido de sus cargos ni dejado sus áreas de gobierno, y eso no es romper el gobierno de coalición. Pero si quisieran actuar como si no hubiera coalición, entonces el PP gobernaría ahora mismo en minoría, por lo que o prueba a acercarse a la izquierda o le será imposible gobernar, solo podría gestionar. Sin embargo eso está lejos de ocurrir, tras tres años en el que la alcaldes ha gobernado con un innumerable ir y venir de desencuentros con la izquierda en general, con unas formas políticas y personales que a menudo recuerdan a las que se ven en escalas políticas que sobrepasan la municipal. Recordemos que ella misma llegó a pedir la dimisión de Pedro Sánchez por el gran apagón de 2025, aunque no hizo lo propio con el corte de agua que afectó a la ciudad este año.

PSOE y Más Madrid podrían sacar una moción de censura. Ahora bien, el PSOE de Alcalá está totalmente roto en dos (peleado entre sí) y Más Madrid sabe que no es suficientemente fuerte en estos momentos. Además, la última intención de voto en Alcalá dice que Vox ganaría más votos. Hagan sus reflexiones estos días que se van a ir diciendo muchas cosas, pero ¿haciendo qué? 

Una explicación detallada desde el periodismo local se puede leer en Alcalá Hoy, en noticia del día 21 de junio, domingo.

No hay mucho margen de movimiento para ninguno. Están a las puertas de cerrar la actividad política por el parón del verano, quizá el PP trate de ganar tiempo, Vox tratará de armar ruido, y PSOE y Más Madrid señalarán en las redes sociales, pero no saben que ahora mismo no pueden hacer mucho más, porque puede que les sea contraproducente a ellos mismos. Aunque, la verdad, en otros lugares de España donde PP y Vox han entrado en conflicto, ante la posibilidad de una moción de censura Vox, por mucha pataleta que haga contra PP, favorece al PP, pues desea bloquear que la izquierda esté en cualquier gobierno. Y esto, sospecho, lo tienen muy claro también en PP, quienes además es probable que tengan hasta alguna consigna del PP de Madrid y de España para que no profundicen en un enfrentamiento abierto ahora que podrían necesitar a Vox en las elecciones generales que serían en 2027, si es que no terminan adelantándose este año 2026 por lo casos judiciales y una pérdida de confianza parlamentaria.  

Desde que el PP se hizo con la alcaldía mediante coalición con Vox en el final de la primavera de 2023 hemos asistido a la paralización de los servicios de grúas municipales y parálisis en los polideportivos, ambos partes de las áreas de Vox, pero también hemos visto una filtración de documentos policiales para utilizarlos de manera que se agitó el racismo en la ciudad (llegando a provocar un disturbio cuando algo después hubo un intento de violación), todo ello está judicializado. Hemos visto un conflicto sindical con diversos funcionarios municipales, y como la alcaldesa no los quería recibir o incluso se enfrentaba a ellos en la calle, mientras a la vez simpatizantes de Vox entraban disfrazados de mariscos para insinuar un insulto a los sindicalistas. También vimos el número de policías municipales bajo mínimos. Luego está el asunto de colectivos y creadores más o menos de izquierdas que dicen estar siendo vetados de manera intencionada, aunque el PP lo niega y da razones técnicas, razones técnicas que es cierto que no parece que afecten a asociaciones más o menos de derechas, aunque bien es cierto que no toda asociación y ciudadano más o menos de izquierdas está impedido de hacer actos, por lo que en este asunto habría que mirarlo todo con mucho detenimiento. Ciertamente en festejos todo se apostó a actos religiosos católicos y fotografías innumerables en redes sociales con contextos y personajes eclesiales, incluso al presentar la reforma de la Plaza de los Santos Niños, donde no queda claro si su gobierno dejó de defender la propiedad municipal de la plaza en favor del obispado. Tenemos también el corte de agua durante varios días este año, pero también el corte de casi todos los accesos por carretera a la ciudad por programarse varias obras a la vez el año pasado, o que la gran mayoría de reformas en la ciudad estaban ya aprobadas por el anterior gobierno del PSOE sin que haya demasiado movimiento en los barrios, salvo estos últimos meses que se acercan elecciones el año que viene. Igualmente hemos asistido este mismo mes de junio a una polémica que se ha extendido al plano internacional al no restaurar el mural del Quijote que nos hermanaba desde 2011 con la ciudad de Azul, en Argentina, y además pintar otro mural sobre él. Y para rematar, casi antecediendo de manera inmediata a la polémica a la actual crisis entre PP y Vox, tenemos la acusación de presunto acoso sexual y laboral que vuela sobre la cabeza de Acosta (lo explica la editorial de Alcalá Hoy de 27 de mayo), imagino que esto habría enrarecido un poco más las relaciones entre alcaldesa y ex segundo teniente de alcaldesa, aún cuando Piquet salió a apoyar a Acosta el 30 de mayo (Alcalá Hoy).

lunes, junio 22, 2026

NOTICIA 2466ª DESDE EL BAR: SOY ASURBANIPAL, REY DEL MUNDO, REY DE ASIRIA

 

Asurbanipal sabía leer y escribir. No era normal. Lo habitual es que los reyes de Asiria fueran educados para la guerra y el gobierno, pero no para leer y escribir. No estaba destinado a gobernar. Era el hijo menor de Asarhaddón, que había educado para ser rey a su otro hijo, que era el mayor, pero por causas no muy claras el hijo mayor cayó en desgracia ante su padre y le desheredó como sucesor en el trono. Así pues Asubanipal pasó a ser el heredero del trono y pasó de su formación en la escritura y la lectura a una formación militar y de gobierno. Asurbanipal como rey tratará de llevarse bien como hermano y le dará el gobierno de una de las regiones de Asiria, que terminará rebelándose y provocando una terrible guerra civil que agitará todo Oriente Medio en la época y provocará lo que ya entonces se consideró un genocidio ante la represión que hizo con los vencidos en Elam. Una guerra y unos nombres conocidos en el mundo judeocristiano, pues saldrá mencionado en el Antiguo Testamento, y por ello, evidentemente, en el Pentateuco. Los griegos le conocerán como Sardanápalo, y dado que parte de sus conflictos más graves vendrán de esa zona del mundo unos siglos después, equipararán a ese mundo asirio con un mundo de reyes afeminados y violentos, autócratas y déspotas. Sin embargo, todo aquel mundo descendía de culturas que habían formado las primeras civilizaciones de la Historia, entendiendo la Historia como el comienzo de la escritura en las sociedades organizadas. La ciudad de Ur era parte de Asiria, aunque en los tiempos de Asurbanipal había pasado ya muchos siglos desde que aquella ciudad fue el foco del inicio de las civilizaciones. Fue allí donde apareció el primer texto escrito literario y religioso, El Poema de Gilgamesh, escrito en algún momento de los siglos XXVI y XXI antes de Cristo, entre el año 2500 y 2000 antes de Cristo. Asurbanipal gobernó en el siglo VII antes de Cristo, y fue rey de Asiria y, tras el enfrentamiento con su hermano, de Babilonia.

Que Asurbanipal fuera un rey culto fue una ventaja, con él se vivió uno de los momentos de máximo esplendor cultural en Asiria-Babilonia. Antes de que ocurriera el proyecto de la gran biblioteca de Alejandría en Egipto para reunir todos los libros y conocimientos del mundo, él ya lo pensó y lo intentó en su capital, Nínive. La arqueología nos ha rescatado desde el siglo XIX a la actualidad numerosas tablillas escritas con todo tipo de temas, científicos, religiosos, literarios, funerarios, de la vida común, de costumbres sociales, cosmología... Sus relieves son de una calidad apreciable que nada tienen que envidiar a Egipto, Grecia o Roma. Más aún, no sólo afectó a todos los reinos vecinos y al mundo hebreo, no sólo confrontó con los egipcios, influyó a través del comercio a las culturas del Oriente Próximo hasta el punto que parte de sus formas de representar en escultura, incluso de su tradición religiosa, se pasó a Chipre y de ahí al mundo grecorromano... Pero hasta en el Antiguo Testamento se puede rastrear historias sagradas que si se hurga en ellas nos llevan a viejas historias del mundo de Ur, del que derivó todos aquellos reinos que vinieron a dar Asiria. Gilgamesh era un relato que tenían como parte de sus creencias aún habiendo pasado un milenio o más desde que se creó.

Lamentablemente, una parte de esa cultura arqueológica se ha perdido entre bombardeos y saqueos en la Crisis del Golfo Pérsico, o Primera Guerra de Irak (1990-1991) y sus secuelas en años posteriores, la Segunda Guerra de Irak (2003-2011) y la Guerra contra el Estado Islámico (2014-2017), donde el ISIS llegó a destruir algunas de las obras artísticas que hacían referencia a viejos dioses asirios y babilonios.

CaixaForum expone temporalmente en Madrid hasta el 2 de octubre de este año 2026 una exposición que reúne numerosas piezas explicativas de aquel reinado y cultura. La gran mayoría nunca antes habían sido exhibidas en España. Una buena parte han sido cedidas por el Museo Británico. Supongo que yo ya había visto alguna cuando visité Londres en 2002, pero según las cartelas varias eran rescatadas de las anteriores guerras mencionadas, con lo cual mucho no lo había visto. Es indiferente, todo lo recibí como algo nuevo cuando fui a ver la exposición no hace mucho. Merece la pena verla, tanto si te gusta la Historia, como el Arte, como si tienes curiosidad por esos textos, ya que aparecen sus traducciones. 

Increíble labor la del personal que montó los efectos de luces proyectadas sobre los relieves milenarios para recrearnos en color su representación. Muy pedagógico.

Me resultó sorprendente la increíblemente pequeña letra cuneiforme de las tablillas, tal vez objeto de crear presbicias aceleradas en aquellos años entre sus lectores. Pero esos relieves de triadas de dioses y sus mitologías primeras de la Humanidad, el león cazado que al morir parece hacer una reverencia al rey cazador, las guerras cruelmente representadas como si fueran una fotografía de la época y que te hacen pensar que representan los mismos pasajes de los que hablarán diversos libros antiguos, como la propia Biblia, los sellos cilíndricos casi sin desgaste del tiempo, la cabeza felina que recuerda algo a las mayas, aunque es algo imposible, los restos metálicos de mesas y tronos... todo un mundo antiguo digno de ver que nos resulta algo exótico en esta parte del mundo, acostumbrados a exposiciones de piezas romanas, griegas e íberas, a lo más egipcias y algunas americanas precolombinas.

Hay cierta poética hoy día en imágenes que en aquella época tenían un mensaje político, como Asurbanipal cargando sobre su cabeza una espuerta de barro para cocer los primeros ladrillos de un nuevo templo, o los dioses protectores siempre en grupos de tres, a veces portando dagas y martillos. En la cabeza tallada de un hombre poderoso de la época descubrimos que el término magnate viene de estos hombres con gran poder económico en aquel reino, del mismo modo que en otra gran cabeza tallada vemos rasgos más afables y amables que pueden llegar a recordarnos a culturas más al oeste, hacia India.

La exposición se llama Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria, en referencia a un texto de la época.

Alguna idea me ha dado para alguna parte de un texto que quiero retomar y que escribí hace años. Id a verla, es una buena oportunidad. Además, si no conocéis el edificio de CaixaForum es una arquitectura actual sumamente interesante... y que por lo menos este banco nos devuelve  en forma de Cultura algo de las comisiones que pagamos. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.