lunes, octubre 31, 2022

NOTICIA 2171ª DESDE EL BAR: "LA ORQUÍDEA INDECISA", de ARTHUR C. CLARKE

El octavo capítulo de mi serial de un solo capítulo al año donde os adapto un relato clásico de terror en la Noche de Todos los Santos (o Halloween). Este año: "La orquídea indecisa", escrito en 1956 por el británico Arthur C. Clarke. Se publicó en libro en 1957 dentro del libro de relatos cortos del autor La taberna del Ciervo Blanco. Un autor clásico de la ciencia ficción del siglo XX que en este relato hace una incursión al terror y a la vez al humor. Aquí mi adaptación para vosotros y en recuerdo de Ibáñez Serrador.

 
Capítulos anteriores del serial de la Noche de Todos los Santos (o Halloween): 

2014: Noche de espanto, de Anton Chejov en 1884.
2016: El Horla, de Guy de Maupassant en 1888.
2017: La verdad sobre el caso del señor Valdemar, de Edgar Allan Poe en 1845. 
2018: El gnomo, de Gustavo Adolfo Bécquer en 1863.
2019: La última risa, de D. H. Lawrence en 1924. 
2020: El hombre de arena, de E.T.A. Hoffman en 1817.
2021: La familia Vurdalak, de Aleksèi Konstantinovich Tolstói en 1863.

sábado, octubre 29, 2022

NOTICIA 2170ª DESDE EL BAR: DIAGONAL/EL SALTO, CIEN REPARTOS

Hoy salgo de mi trabajo a repartir a los suscriptores de Alcalá de Henares el periódico mensual en papel El Salto. Llevo repartiéndolo desde antes de llamarse así por fusión con otros periódicos, cuando era Diagonal, y era quincenal en papel. Siempre fueron diarios en sus versiones cibernéticas en Internet, abiertos totalmente a todo tipo de lectores, con y sin suscribir.

Yo conocí Diagonal en 2005 por medio de un amigo y compañero de la Universidad. Lo leía de vez en cuando. Un buen periódico muy crítico, producto de una cooperativa de periodistas y otro tipo de profesionales rebotados de periódicos y otros lugares por despidos y cierres. Siempre con una línea de izquierdas, obrera, ecologista, feminista, contraria al racismo y asociacionista. De este modo, en mis ir y venir del desempleo, con trabajos temporales siempre mal pagados y demasiado temporales, y esos tiempos de paro sin ingresos, fue otro amigo y compañero, el cual coordinaba en ese momento el área económica del diario, el que me llevó a las redacción en 2010 y en 2012 tras recorrer de Guadalajara a Madrid, pasando por Alcalá de Henares para decir lo que habíamos visto mientras participábamos de las huelgas generales de aquellos años. También fue con el Movimiento 15M, del que fui parte activa en Alcalá de Henares, que en 2011 él, mi amigo, se informó sobre cómo se desarrollaba en esta ciudad, de la que me confesó que era la más centrada en peticiones sociales y laborales. Y fue él quien en 2014 hizo que me publicaran en 2014 un artículo de dos páginas sobre la Literatura y los literatos surgidos de la Primera Guerra Mundial, por ser el centenario del inicio de aquella guerra, artículo que luego derivó en relatos de ficción cortos que publiqué en mi libro Relatos de la Gran Guerra (2016, editorial Atlantis), uno de mis libros más vendidos.

Pero aún no había llegado esa publicación de 2014 cuando en noviembre de 2013 mi mismo amigo me ofreció ser el repartidor en bicicleta de Diagonal quincenal a los suscriptores de Alcalá, aunque algunos eran repartidos por Correos por cuestiones de distancia o de otro tipo. Así comencé a repartir el periódico con una bicicleta que por muchos años me ha venido prestando una amiga. Desde entonces, con compromiso y sintiéndome parte de este proyecto, aunque en realidad no soy del colectivo y tengo dudas de si más allá de la chica que dirige el área de suscriptores así e consideraron, agradecido, lo he venido repartiendo y fomentando. Hasta el punto que el 31 de marzo de 2016 realicé con mi amigo y la chica que entonces llevaba el área de suscriptores, una presentación formal del periódico en la ciudad en la Librería Diógenes, lo conté en la Noticia 1583ª.

En diciembre de 2016 Diagonal paró para ser su último número como tal (Noticia 1666ª), pues comenzaron un proceso de fusión con otros medios independientes que en febrero de 2017 les llevó a ser el nuevo diario El Salto (Noticia 1687ª). Fue entonces cuando pasó a ser mensual, aunque, insisto, ambas cabeceras nunca han dejado de ser diarias vía Internet. Seguí así mis repartos con ellos y mi actividad con ellos, que se volcaron en darle voz a sus suscriptores mediante el derecho al voto en las asambleas donde cada cierto tiempo deciden las líneas básicas y a veces las concretas por las que se guiará el periódico hasta la próxima asamblea, así como se presentan cuentas públicas y se da fe de lo hecho, como por ejemplo el nunca incumplido compromiso de si se aceptan publicistas estos solo sean gente o empresas que respeten los derechos sociales, la ecología, la igualdad de sexos e interracial, la libertad y la democracia.

Tuvo un parón el año de la pandemia, en 2020, comprometidos con que sus repartidores no nos expusiéramos a la Covid-19 ni expusiéramos a nadie, pero en cuanto se pudo se regresó al reparto. Yo al regresar al reparto comencé a hacerlo caminando, y no en bicicleta ya, porque la mascarilla me asfixiaba, y así me quedé hasta la fecha, pese a que ya no hace falta llevar mascarilla en bicicleta.

Ahora, en este reparto del número de noviembre de 2022 cumplo mi 100º reparto con ellos.

No son pocos repartos. Poca gente hace algo así. Nueve años juntos colaborando, yo como repartidor a pie de calle.

Me han dicho que es probable que a partir de enero de 2023 hay algunos cambios por decisión de asamblea aún por confirmar. Darán más importancia a lo digital y las ediciones en papel pasarían a ser trimestrales. No obstante en el número de este mes escriben un artículo pidiendo la difusión boca a boca del medio, pues este año 2022 han perdido al ritmo de cinco suscriptores al mes, ellos lo achacan a la inflación por la crisis actual, yo creo que hay algún factor más que no han sabido ver. Si al comienzo, con Diagonal hacía veinticuatro repartos al año y luego doce, ahora serían cuatro repartos al año. Eso y una ventaja que abren ellos a los repartidores en cooperativa de bicicletas, hace que tal vez al acabar el año 2022 se transforme el reparto que haga en diciembre en el último mío, a pesar de que, con otras condiciones, me ofrecen seguir, pero son condiciones individualmente imposibles de asumir. Serán entonces ciento dos repartos míos juntos, pero hoy, ahora, cumplo cien repartos y no son pocos. En todo caso, estoy muy agradecido y satisfecho de haber hecho este camino juntos.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, octubre 25, 2022

NOTICIA 2169ª DESDE EL BAR: CAIXA... ¡BANG!

 No me tiene nada contento mi actual banco, Caixabank. No es que yo me hiciera de la Caixa por gusto y elección propia; cual mula arriera o mueble viejo, Bankia me entregó junto al resto de más de millón o millones de personas clientes suyos a Caixabank cuando decidieron fusionarse hace dos tres años. Como hacían en la antigüedad los amos de los esclavos y de los siervos cuando pasaban sus tierras o sus castillos y palacios a otro. Como si fuéramos esclavos o siervos económicos del siglo XXI, sin ningún tipo de consulta de esa fusión, mal llamada fusión, puesto que de Bankia no está quedando ni las espinas del pescado. Fue una venta pura y dura, mal que pese a que Unidas Podemos, socio del gobierno de coalición con el PSOE, dijo por activa y por pasiva desde la creación de Podemos en 2014, que no debían crearse megabancos. 

Por un lado la gente de Bankia en su colofón de despedida me aseguraron que mi tarjeta sería respetada en tanto en cuanto no hubiera llegado la fecha de caducidad que en su día firmé con ellos. Al año siguiente de efectuarse del todo la fusión mi tarjeta de Bankia (oh, misterio) comenzó a dar problemas en casi todos los cajeros automáticos de Bankia que ahora eran de Caixa. Creía que era cosa de mi tarjeta así que al ir a solucionar el problema me la cambiaron por la de Caixa. Más tarde descubriría que casi todas las personas que conozco de Bankia les pasó exactamente lo mismo. Grandes misterios del universo que se producen al unísono, ¿verdad? 

Luego despidieron a las personas de Bankia con las que he estado tratando muchos años y que se conocían hasta las muertes de mi padre y de mi madre. La gente nueva, no tengo nada contra ellos, pero parecían más vendedores de teletienda que banqueros, pero ellos hacen lo que les dicen, a fin de cuentas también recortaron personal. Y es que entre tanto veía cerrar sucursales antiguas de Bankia. A todo esto aumentaron las comisiones, en número o en cantidad o en ambas: no sabría decirlo, pero aumentaron respecto a lo que pagaba con Bankia, y la cosa es que en su día lo miré y lo contrasté y efectivamente podía citar los conceptos en los que ahora pago más y cómo. 

Esta semana me lanzaron un mensaje por varias vías asegurándome que mi contraseña digital caducaba porque finiquitaban todas las contraseñas de antiguos clientes de Bankia, y me fuerzan a tener una aplicación en mi teléfono móvil. Se encomiendan a ello sin preguntarme si yo tengo un teléfono móvil con Internet o no, o si tengo aplicaciones, o si es antiguo lo moderno, o si tengo o no tengo contratados datos de Internet en él. No le hacía mucho caso a la cosa, porque yo iba usando a la vez mi banca digital en mi ordenador, pero... ¡oh, gran ganga, qué sorpresa! la semana pasada mi clave dio fallos. Tienes cuatro posibilidades de teclear o se bloquea. Desde la segunda incluida la tecleé con el papel oficial donde figuraba delante. Misterio renovado del universo, no funcionaba. Llamé a atención al cliente, un terminable robot me atendió sin darme ninguna opción que me sirviera y solo forzando la espera y la paciencia y agotando opciones imposibles, logré hablar con una persona. La persona me explicó que no sabía porqué fallaba la clave, pero que como iba a caducar pues mejor que me instalara ya la aplicación. Pero yo uso un móvil antiguo sin Internet, y uno segundo con Internet solo para trabajo y algunas personas muy concretas, porque es muy viejo, pero que muy viejo, y ya ni siquiera carga la mitad de las cosas que hay en el Internet actual, porque no es nada actual. Le expliqué todo esto y no hubo caso, me habló de solicitar una especie de aparatos que parecen calculadoras que debía solicitar en mi sucursal... pero ahora hablaré de "mi sucursal". Imposible todo.

Terminé acabando la conversación e intentando instalar la aplicación en mi viejo móvil con Internet y tal como sospechaba la propia página de Caixa que ofrece instalar gratis la aplicación me indicaba que no estaba disponible para mi móvil. Supongo que por su sistema operativo o su configuración o yo qué sé. Es 3G y del año que quizá haya pasado o roce la década. Un viejo amigo me dio uno suyo más moderno, viejo, pero más moderno. La tarjeta de datos de mi compañía no le vale, debo replicarla gastando dinero en ello... eso o comprar otro. Funciona con la Wifi de mi casa, así que para usar la aplicación de mi banco solo puedo estar en mi casa, lo que quiero decir que si la necesito algún día fuera de mi casa... ¡No puedo! Así que sí, me toca a la fuerza y forzado por mi amo y señor, cautivo soy de él (Oh, Caixa), o clonar la tarjeta del móvil o comprar otro. 

Puse una queja formal a Caixa... tardaron cinco días en contestarme que su aplicación es legal y que funciona muy bien en todos los sitios... Pues nada, seré yo que soy gilipollas, pero la puta verdad es que su aplicación me dice que en mi móvil de verdad no puede instalarse. Por no decir que en mi queja yo les decía que no tengo porqué tener un móvil con Internet, o Internet en el móvil o aplicación alguna. Pero de eso no me contestaron nada, aunque su carta decía en el encabezado: "Distinguido cliente". Bueno tan distinguido no seré, seré "distinguido pardillo esclavo económico nuestro". Como sea, ahora no paro de recibir anuncios de Caixa para que les compre a ellos un móvil nuevo a plazos... Mira, ni aunque me lo pongan a un céntimo les compro yo a ellos, no compro al que me obligue a comprar.

Pues vamos a lo de la sucursal. Mi sucursal era una de las primeras en Alcalá de Henares en el distrito II. Mis padres me abrieron cuenta en la década de 1980 o en la de 1990, con motivo de mis estudios escolares o del instituto, luego ya la mantuve yo solo. Solía ser habitual en las familias porque los seguros escolares te obligaban a pagarlos en cuentas, normalmente era en Argentaria, ya desaparecida, y en Banesto. Para mí mis padres eligieron Caja Madrid. Cuando ya me hice adolescente o preadolescente, o sea: mayor de edad, ya me hice cargo yo de mi cuenta. Nunca he cambiado de sucursal, ni cuando pasaron a ser Bankia en la década de 2000 ó 2010. La dicha sucursal lleva cerrada con esta tres semanas. Pensaba yo que era por obras, pero no había ningún cartel. Pregunté por mi sucursal cuando llamé a atención al cliente y ya entonces se me dijo que mi sucursal era la de otra calle bastante lejos de mi casa y en otro distrito. Les dije que no, que la mía era la de tal otra calle. Me lo discutió y me dijo que de toda la vida la mía era la que él decía porque lo tenía en el ordenador. Le dije que de toda la vida yo conozco mi vida y mi sucursal era la que yo le dije. Don Erre que Erre, encima me toman por mentiroso. ¿Pero cómo se puede discutir con un cliente sobre los datos biográficos del mismo? Mare de Deu... qué atención al cliente...

Cuando puse la queja pregunté sobre esto, y dado que además ya podía acceder de aquella manera a mi banca electrónica pregunté a la vez a mi gestor electrónico. Mi gestor electrónico tardó tres días en decirme que mi sucursal era la de la calle que nunca lo había sido. Así que supuse que la que realmente sí lo había sido estaba cerrada sin que nadie me dijera nada, ni de su cierre ni de mi traslado, y sin consultarme si prefería tal o cual otra sucursal más cercana a mi casa. Le hice saber que estaba enfadado con es decisión unilateral y sin avisarme de nada. Como dije, a los cinco días me contestaron a mi queja formal y me explicaron que era verdad que mi sucursal de toda la vida era la que ahora está cerrada y que se me trasladó provisionalmente a la otra porque en realidad la mía está cerrada por reforma hasta enero de 2023. Pedían "disculpas por las molestias, distinguido cliente". Mira, mal que bien esta vez acepto las disculpas, aunque en realidad se me debía de haber informado de todo esto sin necesidad de nada de todo lo rocambolesco de todo esto.

Mis ahorros son pocos y humildes, pero están honrados por mi trabajo y esfuerzo. De todo esto lo que saco a fecha de hoy, de ahora, es que me da la impresión de que a Caixa le importa muy poco o nada darle un trato democrático a su clientela. Más aún... he encontrado algunos cajeros automáticos que les falla de continuo el tarjetero y solo funcionan usando códigos QR de pantallas de móvil o con claves de la aplicación de móvil... alguno he encontrado así ya en Madrid por donde mi trabajo... y me temo lo peor dado todo este historial. 

En fin, que saludos y que la cerveza os acompañe. ¿Qué otra cosa en casa del pobre?

 

jueves, octubre 20, 2022

NOTICIA 2168ª DESDE EL BAR: PABLO PÉREZ-MÍNGUEZ, ESA MOVIDA

El Archivo Regional de Madrid, allí cerca de la estación de tren de Delicias en Madrid capital, cerca de Atocha,  ha inaugurado el pasado 18 de octubre, hace dos días, una exposición temporal de uno de los fotógrafos importantes que dejaron testimonio de los años de La Movida madrileña en la primera mitad de la década de 1980, junto a otros como Ouka Leele o García-Alix, a quienes conocía y de los que ya solo queda García-Alix. Quizá Pérez-Mínguez sea de los tres el que menos suene su nombre a la gente, pero él fue Premio Nacional de Fotografía en 2006. La cosa es que fue un fotógrafo que va más allá de los años de La Movida madrileña, es más, si de movidas nos referimos también anduvo por La Movida viguesa y en los ambientes de lo que fue La Zona en Alcalá de Henares. Es testigo fotográfico de la segunda mitad del siglo XX y de las primeras décadas del siglo XXI. Su obra va más allá de los retratos de estudio en los que se especializó y por los que pasaron numerosos músicos y gente del cine y también anónimos. Si ahora mismo la gente está encantada con aquellos fotógrafos que nos han dejado testimonio de la primera mitad del siglo XX y de sus décadas centrales en la posguerra, Pérez-Mínguez es referente la segunda mitad. No es único, también están los citados Ouka Leele y García-Alix, pero también gente como Aurora Fierro y otros, aún por explotar su difusión plenamente para conocernos mejor. En todo caso, Pérez-Mínguez, más allá del hombre que retrataba gente que acabó siendo famosa, era el fotógrafo que fotografió hasta el último detalle de la vida común, de la gente común, de sus juergas nocturnas, de sus vacaciones, de su ir y venir diario por las calles, e incluso, un documentalista total de la revolución sexual desde el franquismo a la actualidad y total documentalista gráfico de la homosexualidad, razón por al cual alguna revista como Zero usó de sus fotos, pero también diarios como El País o Diario 16. 

Nació en 1946 en una familia dada a la fotografía, a la pintura, a la escritura... y con amistades que serían gente famosa. Él mismo es retratado desde recién nacido, como la gran mayoría de la gente desde esa segunda mitad de siglo XX, pero su actividad profesional como fotógrafo le llegó de estudiante en la segunda mitad de la década de 1960, cuando trabajó como fotógrafo liberado (free) yendo a conciertos y recitales cuyas fotos vendía luego a prensa como ABC. Así comenzó también una serie de afortunadas amistades cuyo éxito elevó el suyo propio por poder estar donde otros no estaban. Serrat, Cecilia, Gómez-Escolar, Aguaviva, Patxi Andion, Honorio Herrero de La Charanga del Tío Honorio... son algunos de los muchos nombres que le abrirían puertas junto a unas impecables fotografías en blanco y negro que vender a la prensa, mientras a la vez realizaba fotografías personales y experimentales muy acertadas, muchas de ellas testigo del día a día tanto de la gente común, como de las juergas. Dejará reflejado el cambio político de la década de 1970 en detalles que se veían en la calle mientras con Carlos Serrano y Txomin Salazar iba abriendo nuevos caminos con revistas como Nueva Lente y espacios como Photo Centro donde exponer a los más experimentales. Fue ahí donde comenzó la premovida, en la Transición, y fue ahí donde aparecen en su vida Ouka Leele, García-Alix, Perpignan, pero también el siguiente paso: Almodóvar, McNamara, Carlos Velázquez "Solrac" batería de Radio Futura, Javier Furia, Santiago Auserón y su hermano, Enrique Sierra, Herminio Molero también de Radio Futura, Miguel Ángel Arenas "Capi" gran promotor de innumerables grupos musicales, Imanol Arias, Alaska, Ana Curra, Eduardo Benavente de Parálisis Permanente, Tino Casal, Carlos Berlanga, la presentadora de La Movida por excelencia: Paloma Chamorro, la musa del momento May, el Gran Wyoming, alguno de los miembros de Los Enemigos y Siniestro Total, grupo femenino Las Chinas con Miluca, los pintores Costus (Enrique Naya y Juan Carrero), los modistas Pepe Rubio, Agatha Ruiz de la Prada, Antonio Alvarado y Pepe Patatín, creadores como Julio Juste, el músico Bonezzi, Rosendo con Leño, Tessa Arranz de Los Zombis, Paco Clavel, la actriz Eva Lyberten (muy amiga suya y su musa perdurable hasta el último de sus días igual que Javier Furia y su amiga artista plástica Paz Muro), Macarena Medina de Toro, Gurruchaga y la Orquesta Mondragón, Los Coyotes, Lucky Luke, Nacha Pop, Martes y Trece, Gomaespuma y en fin todo el plantel de La Movida madrileña más la gente anónima que iba a todos los conciertos y salas y que acabaron siendo amistades de de Pérez-Mínguez y posando para él. Vemos en sus fotos las salas Marquee, Rock-Ola, Oh!, entre otras, tanto en sus ambientes, como en sus escenarios y hasta sus camerinos.

Su casa en la década de 1980 fue escenario de Laberinto de pasiones, la película de Almodóvar, y para ello le pintó uno de sus salones el pintor Guillermo Villalta. Radio 3 le concedió un espacio para hacer un taller fotográfico y así andando el tiempo y acabando La Movida él pudo seguir retratando los cambios de la sociedad en las calles y en su casa mientras a la par seguían solicitándole en los estudios Rosario Flores, Loco Mía, Joaquín Sabina, José Luis Perales, Rocío Jurado, Julio Iglesias y su padre el torero Dominguín, Estefanía Augsburgo, Bimba Bosé... y seguía la misma dinámica en la década de 1990 con calles llenas de curiosidades y bromas con textos públicos y cosas que ocurría junto a ellos a la gente, mientras fotografiaba a un desconocido Alejandro Sanz, a Chayanne, a Álex de la Iglesia, a Santiago Segura, Tamara, Mónica Naranjo, hacía lo que llamó Fototextos (en realidad los hizo toda su vida) y otros... y así siguió hasta el último de sus días, desde Rebeca en la década del 2000 por poner un ejemplo a Carla Antonelli, cuando se hacía diputada, o salían ante su cámara Mario Vaquerizo, Luis Miguélez y Juan Tormento; contaba ya con la colaboración de otros fotógrafos como David Paquet, Alexis Moreau o un inseparable Martín Sampedro Muñoa. Llegada la década de 2010, mientras en ese 2010 fotografió una manifestación republicana a favor de que no destituyeran al juez Baltasar Garzón por investigar crímenes del franquismo a la vez que fotografiaba la celebración por el Mundial de Fútbol de África y la gigantesca bandera de España que colocaron en la Plaza de Colón. En 2011 se hizo testigo fotográfico anónimo de la Plaza del Sol en el 15M y del encuentro de jóvenes católicos con el Papa en Madrid. En 2012 todavía fotografiaría pancarta y algún manifestante de las huelgas generales, pero la muerte le alcanzó en 22 de noviembre de ese año.

Inauguraron la exposición y fui a verla por la tarde al salir del trabajo. Compré el nuevo catálogo que le hicieron, que es el primero que no hace él, por la evidente razón de ser el primero publicado tras su muerte. Se llama P.P.M. Pablo Pérez-Mínguez Modernidad y Movida de un fotógrafo transgresor. la mayor virtud de este catálogo está en que por primera se le da importancia al texto dando testimonio de cómo era y cómo trabajaba en voz tanto de directivas del Archivo Regional de Madrid, como sobre todo de gente amiga y familiar tales como su sobrina Rocío Pérez-Mínguez (en la exposición también estuvo Joaquín, hermano de Pablo, pero no Luis, que murió, y no me consta que Rita), Luis Gómez-Escolar (el letrista de canciones altamente conocidas desde Cecilia a la actualidad), el escritor Ignacio Gómez de Liaño, José Tono y otros. No obstante muchas de las formas como entendió él la foto de estudio y la estética marcaron los años de 1980 en España y mucho de lo que hoy se venera en formas, colores y composiciones, son cosa suya. Ahora bien, el catálogo tiene esa virtud de textos de gente próxima aproximando por primera vez su figura, pero no es buen catálogo, a pesar de contener obra inédita en libro (no en otro tipo de publicaciones y exposiciones) al haber optado por partir las fotografías con páginas dobles, perdiéndose detalles y composición y estropeando bastantes imágenes. El propio Pérez-Mínguez se preocupó en vida de que esto no ocurriera, por ello son en cuanto a material fotográfico mejor catálogo los que publicó como Mi vida Foto Gráfica, Mi Movida y Miradas, así como otras publicaciones tales como la caja de Iconos con las cuarenta fotografías por las que deseaba ser recordado cuando el dieron el Premio Nacional de Fotografía en 2006. 

Detrás de todo esto hay un amplio trabajo de archiveras y archiveros a los que se les da las gracias en modo general y en algunas partes se centra en lo particular de los cargos directivos, olvidando a los archiveros y archiveras de la función pública más de base, que son los que más trabajo suelen tener, aunque al menos se menciona a ese cuerpo de archiveros del cuerpo funcionarial, aunque lo habitual es que también haya becarias, becarios y archiveros de apoyo mediante la contrata de una empresa privada, estos últimos suelen no mencionarse nunca y ser ocultados. Sea como sea, Los archiveros son necesarios tanto para el trabajo del investigador, como para el del historiador, como para el del patrimonio cultural de todos y en otros ámbitos para la administración y el funcionamiento de la sociedad. Tengo la impresión que Pérez-Mínguez hubiera retratado a los anónimos trabajando con alguna imagen ciertamente irónica o sutil, sin detenerse exclusivamente solo en los grandes nombres. De hecho, la mayor parte de los grandes nombres que retrató en su vida, al comienzo solo eran anónimos desconocidos que aspiraban a cantar en un bar, no eran los Rolling Stones ni los Beatles, ni siquiera Los Bravos.

El actual catálogo también me da la sensación de que blanquea un poco la figura de Pérez-Mínguez y le aleja también de lo que era también el mundo de lo soez o la antifotografía, idea que compartió con su hermano Luis Pérez-Mínguez, así como pasa muy brevemente por el asunto del desnudo masculino, del cual fue defensor al razonar que hoy día ofende y levanta más polémica uno masculino que uno de los femeninos por el mero hecho del machismo y de la homofobia, aunque un desnudo masculino no tenga porqué ser homosexual. 

Le gustaba que hubiera "rollo", el término de la Movida para denominar a la gente con buen ambiente, que daba alegría y vitalidad. Y esa vida en busca del rollo no termino de verla en el catálogo, aunque lo acabo de adquirir y tengo que leerlo y observarlo mejor. En un principio creo que hay una sobriedad por acercarle a algo más serio y cercano a una imagen fabricada de La Movida como algo de famosos, cuando el propio fotógrado lo que defendía era que La Movida era sobre todo la gente anónima que estaba en el ambiente, los famosos solo eran la punta de la montaña. 

Quizá con el tiempo merezca la pena que haya historiadores de la Historia actual e historiadores del Arte y la fotografía que ahonden más en su figura y obra y lo que esta nos aporta en innumerables aspectos, más allá de una obra que, interesante por los testimonios que aporta, está creada desde el recuerdo y el afecto de amigos y familiares. 

Sea como sea, os recomiendo ir a la exposición. Además, si conocéis algunas de las fotos, aunque sea en carpetas de discos, o de libros de Arte o de Historia, os impactará alguno de los objetos reales que se usaron. Es gratuita. Abre por la mañana y por la tarde, pero cierran para comer. Consultad los horarios.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, octubre 17, 2022

NOTICIA 2167ª DESDE EL BAR: LAS LLUVIAS DE OTOÑO

Este año es desconcertante. Buena parte de la primavera se ha comportado como si fuera verano en julio, el verano ha sido el más caluroso y seco, ola de calor interminable mediante, y el centro penínsular y la parte oeste llevamos sin lluvias suficientes cosaa fina en un otoño que sigue prolongando el verano... ¡y estamos en su segunda quincena!

Hoy estuve recordando un octubre de mi infancia donde todos los días llovía, o casi todos. Me vino a la memoria como de repente un anochecer en el salón familiar sentado a la mesa no recuerdo sin con deberes o con lecturas o juguetes, esperando a mi padre mientras mi madre decía que si miraba por la ventana vería el coche. Llovía y creo que ya se ponía el radiador un poco de tiempo, porque aún no era invierno, pero hacía fresco.

 Los tiempos están totalmente cambiados, pero la meteorología parece lo más cambiado. Es nuestro principal problema y se sigue sin tomar decisiones inmediatas y drásticas. Estas debieran venir por parte de cada ciudadano común, porque solo en el cambio de actitudes de la sociedad hay un eco en aquellos que pudiendo cambiar las cosas con las formas de producir, consumir y gobernar terminan haciéndolo bajo pena de ser arrasada su forma de vivir si no hacen caso a esos cambios sociales.

Lo cierto es que hecho de menos las lluvias de otoño.

sábado, octubre 08, 2022

NOTICIA 2166ª DESDE EL BAR: SARITA, PURA DINAMITA. 3º PREMIO DE FOTOGRAFÍA EN FERIAS DE ALCALÁ DE HENARES


 Esta semana se han entregado los premios del concurso de fotografía La Ciudad en Fiestas que Alcalá de Henares viene celebrando desde 2016, con la interrupción por la pandemia de Covid-19 en 2020. Lo impulsa el fotógrafo alcalaíno Juan Manuel Peña desde su Club de la Fotografía y con apoyo del ayuntamiento y la Concejalía de Cultura. Tengo el placer y el honor de tener por amiga desde mis tiempos del bachillerato en la década de 1990, aunque no íbamos al mismo instituto, a la que ha sido el tercer premio, Sara Perdigón López, conocida en algunas redes sociales como Sarita Dinamita, aunque como fotógrafa prefiere que se la conozca como Sara Perdigón. Es con su nombre y apellido que incluso entre marzo y abril de este año 2022 ha realizado una exposición fotográfica en una tetería de Rivas-Vaciamadrid. No es baladí que desee ser conocida como fotógrafa como Sara Perdigón, pues es un reconocimiento y un homenaje a uno de sus antepasados no muy lejano, el fotógrafo alcalaíno Baldomero Perdigón, que vivió entre 1938 y 2019 y que ha pasado a la Historia local por su legado, como otro conocido llamado Cerezo, así como a la de la fotografía española.

Yo no tenía conocimiento de ese tercer premio cuando la semana pasada le propuse entrevistarla a costa de su fotografía. En mi actual trabajo temporal de archivo llevo varios meses ocho horas al día viendo, describiendo y archivando, así como investigando, un fondo fotográfico de un famoso fotógrafo de La Movida madrileña que acabó siendo Premio Nacional de Fotografía, quizá por ello se me ocurrió que sería interesante recuperar esa sección de esta bitácora donde entrevistaba gente interesante (las puertas violetas son  los enlaces para que consultéis, ya sabéis). Cuando le propuse la entrevisa a Sara ella aceptó y días después me comunicó el asunto del premio. Pude incluso haberlo publicado antes de que se hiciera cuenta la prensa local, pero la cuestión es que esto es una bitácora, no un periódido y a mí lo que me interesa es la entrevista, que ahora se ve coronada bellamente con la coincidencia en el tiempo con ese premio que recogió hace un par de días en la sala de actos de la Sala de Exposiciónes del Antiguo Hospital de Santa María la Rica. Os dejo con esa entrevista a la vez que os invito a ver su obra que expone en su red social de Instagram, la cual tiene con el nombre de MombieRock, su acceso es este: @sasett (MombieRock). Enhorabuena a ella por ese tercer premio y por otro premio que ha ganado no hace mucho.

CANICHU: ¿Cómo comenzaste a interesarte por la fotografía?

SARA PERDIGÓN: Bueno, fue un poco progresivo. Hice la carrera de Historia del Arte por pura impulsividad, estaba matriculada para Magisterio pero un día antes de comenzar una luz se encendió. Estudiar a los grandes artistas me hizo crear una visión mas global sobre el mundo artístico, lo que se dice “hacer ojo”. Recuerdo las clases de historia de la fotografía, la profesora sobresalía entre los demás profesores porque era sosa y con pocas dotes comunicativas. Mientras los demás profesores nos hablaban de la pulida piel que cubre al David de Miguel Ángel, el arte extravagante de artistas como Justo Gallego o la arquitectura de las colmenas y su relación con Gaudí, ella nos hablaba de los cambios de la fotografía y de la técnica a nivel histórico, poco más, por lo que yo me quedaba con ganas de saber mas. En las demás asignaturas descubrí a artistas que trabajaban con la luz como Caravaggio o Caspar David Friedrich; la narrativa visual en pinturas rupestres o El Bosco; el equilibrio en Fra Angélico o Velazquez; La proporción o desproporción (según se mire) en los artistas cubistas; el movimiento en Goya y sus pinturas negras; el ritmo en los fauvistas; la armonía visual en Rothko; la unidad en el conjunto de los artistas flamencos…Creo que me podía pasar horas hablando de esto, jeje. 

El caso es que hay un vínculo muy estrecho entre el arte (pintura, escultura, arquitectura o nuevas tendencias) y la fotografía. Empecé a ver la fotografía como una heredera perfecta de todas las artes, el hecho de pensar porqué X artista decidió representar ese preciso momento, con esa composición y esa luz en concreto y no otro. Es algo que pasa con la fotografía ¿Qué vemos en ese encuadre?, ¿Qué nos llama la atención de esa luz?, ¿Componemos nosotros la situación o simplemente guardamos en nuestra cámara ese preciso momento que está ante nuestros ojos? Por otro lado no hay que olvidar la fotografía como herramienta material que nos hace participes de momentos y movimientos contemporáneos como los happennings o performances de Wolf Vostell o Yayoi Kusama.

A todo esto, le sumamos el mundo cinematográfico tan importante en el mundo en el que vivimos. Viví fascinada un tiempo con las perspectivas del expresionismo alemán (Murnau), los encuadres de Tarantino, las composiciones de Kubrick, la estética de Almodóvar o David Lynch, las luces de Buñuel o Coppola.

Bueno, que me enrollo… Tras acabar la carrera trabajé en el Museo del Prado y en galerías de arte, me llevé un gran chasco e hice un curso de diseño gráfico, me llamaba mucho la atención el Photoshop. Aprendí a transformar fotografías y me encantaba. Para darle un uso mas práctico a la licenciatura hice Restauración de obras de arte. Allí aprendí a tener paciencia con pinceles de dos pelos, mucha química y un poco de fotografía. Me gustó tanto que me compré una cámara medianamente buena y me apunté a un curso de Iniciación a la fotografía del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Iba con mi cámara a todos lados, ahora eran mis fotos las que pasaba por el Photoshop.

Al poco fui mamá, y todo eso cambió. Ya no había tiempo para sacar la cámara, ahora tenía cosas mas importantes entre manos. Con el tiempo empecé a tener mas margen y los móviles cada vez hacían fotos de mayor calidad. Me fascinaba mirar a mis hijas y ver como descubrían el mundo. De alguna manera empecé a hacerlas fotos para tener un testimonio de su infancia, pero con el tiempo me di cuenta de que no solo era eso, de que mis ojos veían el mundo desde su punto de vista, sin filtros, con toda la fascinación que envuelve a alguien que está descubriendo el mundo. Fotografiarlas mirando una flor, desojándola con curiosidad. Mirarlas mientras comen algo nuevo con las manos. Observar sus caras cuando veían los fuegos artificiales o las luces de la navidad. En definitiva, redescubrir el mundo a través de sus ojos. Fue ahí cuando empecé a interesarme especialmente por la fotografía y creé un 365 en Instagram, es decir, una foto al día para dar testimonio de su visión del mundo y de todo aquello tan maravilloso que yo estaba viviendo.


CANICHU: Prefieres el blanco y negro a la fotografía en color, y cuando aparece el color este está tan matizado que recuerda el blanco y negro. ¿Por qué eliges esta forma para expresarte?

Realmente no pienso mucho en eso, es algo mas bien improvisado. Hay fotos que piden color a gritos. Otras en cambio el blanco y negro las da mucha mas fuerza, quizás por eso el matiz, porque todavía no me he puesto de acuerdo con que me expreso mejor aunque he de reconocer que cada vez me siento mas cómoda con el blanco y negro.


CANICHU: También tienes fuertes contrastes de luz y noto hasta cierta experimentación retorciendo las imágenes de tus modelos, que suelen ser tus hijas con frecuencia, a veces metes elementos de puesta en escena y ángulos y planos imposibles pero llenos de fuerza. ¿Tienes una concepción de lo que quieres y de cómo vives la fotografía o simplemente te viene así? De tenerla, ¿cómo es?

Upff, difícil pregunta. La verdad es que me gusta experimentar con ángulos distintos y crear composiciones imaginarias que nos evoquen otros mundos, pero no lo busco realmente. No concibo la escena y luego tomo testigo, yo me debo a lo que se presenta ante mis ojos, y suelen ser ellas, mis “musas”, las que me presentan un mundo lleno de fantasía. A veces repasando la galería veo una foto que cualquier otro descartaría, pero me gusta su luz, su color o su encuadre. Es ahí cuando empiezo a pensar en esas “distorsiones” a las que te refieres y utilizo en algunas de mis fotos. Las introduzco en escenas surrealistas y las doy un valor que antes no tenía. Todo esto con el móvil, con una aplicación gratuita que me da la vida, jeje. El Photoshop se quedó para quién tiene tiempo.

CANICHU: ¿Por qué crees que se debe?

Tal vez lo que te comentaba antes que dejó huella en mi. Dalí, Tarantino, Duchamp… todos ellos fabricaron lo que hoy es mi mirada, lo que adapto al mundo que me rodea.

CANICHU: Eliges las redes sociales para mostrar tu obra, tus fotos. Facebook e Instagram, recordaré la dirección de este a los lectores: @sasett (MombieRock) Varios fotógrafos reconocidos de hoy día han comentado que quizá el futuro de la fotografía pasa precisamente por la exhibición en Internet, más que por el papel fotosensible, entiendo que en Alcalá de Henares el reconocido Martín Sampedro Muñoa se postula en este sentido. ¿Cuál es tu opinión sobre esto o tu preferencia?

Pienso que la fotografía, como todo con lo que coexistimos hoy en día, está en constante cambio y sí, la fotografía como herramienta visual por excelencia de ésta época. Vivimos en un mundo cada vez más visual, de eso no hay duda, todos llevamos una cámara siempre a mano en nuestros móviles, por eso lo popular, todo el mundo puede ser fotógrafo y si tienes un buen móvil puedes llegar a ser bueno.

También en los últimos años se está abriendo paso con mucha fuerza el formato vídeo, las RRSS cada vez lo enfatizan más a través del énfasis en creación de Reels y Stories. Hasta hace muy poco mis fotografías eran vistas en muchas partes del mundo, ahora no tanto, lo que ha significado una drástica caída de grandes fotógrafos en las redes, dando paso al triunfo de un sinfín de videos de influencers que cuentan su día a día cobrando por ello (también hay artistas visuales, pero pocos).

Supongo que en una sociedad que vive de lo visual es importante abrirse paso en las RRSS, por eso mi forma de expresión se plasma ahí, pero hay que entender que es algo efímero, estamos en constante cambio. Por otro lado hay que tener cuidado en ellas, es un mundo despiadado y sin valores dónde todo el mundo tiene derecho a opinar y a utilizar tus imágenes a su antojo. Por ese motivo intento que los rostros de mis hijas no sean visibles en su totalidad, ya que pienso que su imagen la han de construir ellas a su antojo cuando sean mayores. Preservo así su anonimato, pudiendo ser ellas dos niñas felices cualquieras, y yo una madre cualquiera que da testimonio de sus vivencias dónde otras madres también se puedan ver identificadas. Pero he de confesar que cuando hice el 365 acabé muy harta de las redes y tuve que desintoxicarme durante un tiempo.


CANICHU: ¿Cuáles son tus fotógrafos favoritos y por qué?

Ostras, ésta nunca sé contestarla, jeje. Cómo ya te he dicho han influenciado mas en mí los artistas del pasado que mis contemporáneos fotógrafos.

Me encanta Cartier-Bresson y su manera de escoger el momento preciso para disparar. Los retratos dramáticos de Dorothea Lange. Las composiciones de Chema Madoz. Los retratos a famosos de Philippe Halsman y su experimentación con la fotografía. Las inquietantes obras de Man Ray… ¡No puedo elegir a ninguno! Jaja. Todos tienen algo, y no digo que sean influencias para mí, ¡Ojalá llegar a la altura de sus zapatos! Luego hay artistas minimalistas que me flipan (Natalia Garcés, directora del Aula de Fotografía de la UAH) pero soy incapaz hacer ese tipo de fotografías, para mí es muy difícil.


CANICHU: ¿Fotografía de estudio o de reportaje?

De reportaje al 100%. Hace poco gané un concurso y me premiaron con dinero que invertí en comprarme unos focos para experimentar con las luces. Pues ahí los tengo muertos de risa, jeje. No tengo la técnica ni el tiempo para experimentar con ellos. Algo he hecho, pero mis musas (mis hijas) no son precisamente de estarse quietas. Tampoco saco la cámara, todas las fotos que publico están hechas con mi móvil (una marca cualquiera, nada de iPhone), por eso me considero una ”mamarazzi” que va detrás de sus hijas buscando el momento.

CANICHU: ¿Se debe interactuar con el fotografiado?

Depende de lo que quieras. En mi caso si veo una foto en algo que están haciendo es mejor  callarse y disparar, sin piedad, jeje, porque te arriesgas a que no les apetezca y pierdas la ”foto”. Luego hay momentos en los que hay que pararlas los pies porqué las dejas hacer para buscar la foto y puedes acabar empapada con el charco que están saltando o llena de arena en su guerra en el parque.

 

CANICHU: ¿Qué te gustaría que pudiera ocurrir con tu fotografía? Porque sabes que son parte testimonial tanto de ti como del mundo que te rodea. Sea que se transformen en algo más público o sea que se quede en tu familia y amistades, ¿qué te gustaría que ocurriera con ellas tanto a corto como a largo plazo?

Últimamente estoy en plena ola. He ganado concursos de fotografía y algunas de mis fotografías comparten páginas con grandes fotógrafos que admiro, y créeme, ¡es un subidón! Te animan a seguir aprendiendo y a buscar nuevos enfoques, pero de momento me conformo con que las dos tengan un álbum familiar cuando sean mayores y se acuerden de que tuvieron una feliz infancia, creo que mis fotos transmiten eso mismo. También tengo que decir que no todo lo que publico es todo lo que hago. Tengo muchas, quizás miles, de fotos dónde aparece su cara y momentos más “de ellas”, y créeme, son buenísimas, pero esas verán la luz cuando ellas sean mayores y les apetezca mostrarlas.

Por otro lado tengo pendiente un proyecto conjunto con mi hermano. Ya hicimos una expo juntos que fue un éxito en su inauguración. Él ponía palabras a través de su poesía a mis imágenes, y viceversa. No nos sentamos para hablar del proyecto, simplemente nos dimos cuenta de que sus poesías encajaban a la perfección con mis fotos, y al revés, como si estuviésemos conectados a la hora de concebirlas y su destino era estar juntos. No puedo negar nuestra conexión, nacimos el mismo día con 7 años de diferencia, hay cosas que no son casualidad.

CANICHU: Algo que te gustaría comentarnos de manera libre, por favor.

Que mil gracias por darme voz, me hace especial ilusión que me escribieras tú y que mi trabajo te parezca de interés para ponerlo en tu blog.

Gracias Daniel.

CANICHU: Muchas gracias y ojalá haya cada vez más gente que aprecie tu obra.