martes, agosto 30, 2022

NOTICIA 2160ª DESDE EL BAR: FIN DE FIESTAS

 Las fiestas de Alcalá terminaron el pasado domingo 28 de agosto, con sus diez días tradicionales de duración, pero se siguen hablando de ellas incluso hoy día 30, y sospecho que en septiembre también. No es ningún secreto, el fin de fiestas ha salido en todos los medios de comunicación nacionales señalado como en la noche del sábado 27, no siendo eso real, pero como titular les viene tremendamente trágico y lleno de éxtasis dentro de un incidente por todos conocidos: los disturbios por parte de un grupo de jóvenes supuestamente de bandas juveniles de fines criminales que supuestamente vinieron de fuera de la ciudad para, precisamente, armar un disturbio o traer actos de pelea o crimen. A las 3:00 am en el recinto ferial, justo en el recinto de peñas, dentro de la peña Puerta de Alcalá, sin que esta tuviera que ver, comenzó una pelea de grandes dimensiones que llevó a la policía a desalojar a la gente del recinto y que terminó en un disturbio callejero en el barrio de El Val donde se hicieron barricadas, se quemó un contenedor se hirió a cuatro policías, hubo un herido y posteriormente hubo veinte identificaciones y un detenido que, por otra parte, ha conllevado a una utilización política de los hechos y una retahíla de comentarios de ciudadanos de carácter desinformado, en ocasiones racistas y en bastantes foros animando a la extrema derecha a actuar (mediante una victoria electoral futura que ponga fin a esto, según ellos, con una serie de leyes que podrían ser consideradas xenófobas). Y si bien Vox ha dado ya su visión de los sucesos, el Partido Popular (PP) de la Comunidad de Madrid habla de deficiencias en la seguridad de la ciudad, gobernada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE),m cuando en realidad estas eran las ferias que más agentes de policía han tenido presentes, según la Cadena SER, algo más de ciento setenta, algunos de fuera de la ciudad. La cosa promete seguir dando vueltas, tanto por las investigaciones y futuras detenciones, que es previsible que las haya, como porque el curso político comienza el jueves 1 de septiembre y el PP ya había elegido hace pocos días a Alcalá de Henares para iniciar su curso electoral 2022-2023 a nivel nacional, con presencia de Feijoo y Ayuso. Evidentemente es de esperar que harán referencia de esto como ariete contra el PSOE y contentar a sus seguidores más conservadores, aún a riesgo de que lo que puedan decir en realidad alimente a Vox. Eso son futuribles, ya se verá qué dirán en realidad.

Estos sucesos conocidos conllevaron también una serie de personas que en redes sociales hicieron correr falsas percepciones o tal vez directamente bulos sobre si hubo tiroteos y machetazos. Todo ello desmentido, a pesar de que El Diario escribe hoy que se está a la busca del machete fantasma. Como sea, esta historia de violencia deja tapada otro echo trágico a mitad de fiestas, el del atropello en la Vía Complutense de una chica que quedó estampada contra un semáforo, hoy día en coma, por parte de un grupo de amigos jóvenes que iban conduciendo borrachos a toda velocidad sin control. El conductor y alguien acompañante se dieron a la fuga, aunque llegaron a bajar dos chicas que viajaban con ellos y que cuando se les explicaba lo sucedido reían porque creían que era una broma o vete a saber. Este hecho también ha quedado difuminado por otro atropello similar en Cataluña.

No son novedad los sucesos violentos en las ferias de Alcalá de Henares, y lo dice alguien que va a todas las habidas desde niño, desde la década de 1980. Ahora bien, cuando las víctimas éramos en los años noventa los chavales que teníamos pelo largo y según salíamos de la peña Los Jardineros alguien con cazadora bomber nos arreaba un guantazo en la cara sin mediar palabra, nadie decía nada. No voy a repasar estos sucesos a lo largo de los años porque, aunque también es algo nunca abordado desde las autoridades locales con sinceridad y voluntad de apremiarlo ni de confesar que venía ocurriendo de lejos, no es realmente lo más representativo de estas fiestas, a pesar de que es una realidad durante décadas invisibilizado y este año muy evidentemente por sus dimensiones dado a la luz. Lo cierto es que lo que más hay en estas fiestas es buen ambiente, buenas amistades que se reencuentran y diversión, eso, insisto: es lo que más hay. Y no, señores mayores que escriben estos días en las redes sociales, ni los que vamos a las peñas rockeras como Los Presidiarios, Sepultureros, Jardineros o hasta El Juglar, somos los responsables de esos actos de violencia, ni tampoco la gran e inmensa mayoría de los jóvenes que hacen botellón cerca de las ferias, los culpables no hay que buscarlos en montañas lejanas, como dijo cierto presidente de gobierno que tengo la intuición que a más de un comentarista desinformado de red social le gustó con entusiasmo su presidencia. También es cierto que en esta ocasión la culpa ha recaído en bandas juveniles latinoamericanas, no sé si precipitadamente, con los peligros de la xenofobia que pudiera contraer precipitarse en señalar con el dedo antes de que acaben todas las investigaciones y salgan a la luz todos los responsables. Y puede que al final resulte que es cierto que es cosa de bandas, pero fue un disturbio y antes de precipitarse a mí me hubiera gustado que acabaran las investigaciones antes de haber hecho anuncio alguno, no vaya a ser que luego los periodistas digan que entre los implicados va haber sorpresa por no coincidir con exactitud con lo que en un primer momento se informó en menos de veinticuatro horas de los actos violentos.

Yo no estaba este año cerrando las fiestas en el recinto ferial, que suele ser común cada año, por otra parte, sino en la Peña de El Pito y en la de Los Jardineros con unos amigos, peñas que estaban fuera del recinto ferial. Estaba todo el mundo de fiesta, riendo y bailando o hablando, bebiendo sin problemas o haciendo cada cual lo suyo y, por otro lado, aparentemente sin que nadie de las peñas siquiera recibiera mensajes o llamadas de otros peñistas o amistades diciendo lo que estaba pasando en El Val... ni incluso una hora después de acabada la turba. De hecho yo me enteré a la mañana siguiente cuando muy temprano me despertó la llamada de una amiga preguntándome por cómo estaba y yo, recién levantado, contestando (extrañado) pues que con resaca... luego me informó de lo sucedido.

Y es que estas fiestas, a pesar de esta nota tan trágica y penosa, tal como escribió la concejala de Cultura María Aranguren, fueron mayoritariamente de diversión y tranquilas. Yo lo corroboro. Salí todos los días, unos más activo y otros más tranquilo, cumpliendo con ese salir en ferias desde niño en la década de 1980, y este año porque esta semana era mi semana de vacaciones. Fueron unas fiestas tan tranquilas que eran incluso aburridas y pachonas, con picos de diversión no vistos en varios años, eso es verdad, pero pachonas, más aún en mi caso porque mis amistades más antiguas o trabajaban o estaban de viaje o no podían salir a las fiestas. Así que el resumen es: ferias en general muy suaves y tranquilas, sin excesivas cosas que realmente llamasen la atención, con una feria de día más bien vacía, de precios excesivos, que sin embargo cuenta con momentos extremos tanto de diversión como de tragedia. Los de tragedia ya los conocemos, pero es que los de diversión como hace años no se veía fueron más: un pregón que no se daba desde 2019, por la pandemia, y que este año mojó de gaseosa a todo el mundo e hizo bailar al más pintado; unas charangas especialmente acertadas en su saber transmitir estados de diversión este año (yo bailé con mucho gusto la de Los Abejorros y la de El Pito y fui al vermú de Puerta de Alcalá); un concierto gratuito de Toreros en Chanclas multitudinario y lleno de buen humor que no se veía desde que a finales de la década de 1990 o principios de los 2000 vinieron Los Celtas Cortos y que llenó igualmente la Plaza de Cervantes; un festival de grupos musicales, Gigante, que si bien no me entusiasmaba a mí, entusiasmó a miles de personas que asistieron batiendo récord; y unos fuegos artificiales que SÍ cerraron las ferias el domingo 28 que, aún siendo mejores y más espectaculares los del año pasado, 2021, este año había una enorme cantidad de personas, quizá consecuencia de una ciudadanía que quería así refrendar que las fiestas de Alcalá son alegría y no violencia y que terminaban con algo bonito y no con disturbios. Puede que también se haya batido récord de asistencia a los fuegos artificiales. 

Yo empecé las fiestas con la despedida de soltero de un viejo amigo y la acabé con el cumpleaños de otro, y ese círculo de diez días lo que hubo fue: BUEN AMBIENTE y no violencia.

Saludos y que la cerveza os acompañe.


domingo, agosto 28, 2022

NOTICIA 2159ª DESDE EL BAR: DIOS AMA, EL HOMBRE MATA

 

Una de is lecturas de verano ha sido la novela gráfica Dios ama, el hombre mata, que es un clásico del cómic por las aportaciones que hizo tanto artísticas como de guión y que ayudaron  cambiar las narrativas de los cómic de superhéroes. Fue una de esas obras de la década de 1980 que mostraron que los cómic podían ser también obras artísticas y literarias destinadas a un público adulto, por mucho que este cómic fue leído por numerosos niños y adolescentes. Lo crearon el guionista Chris Claremont y el ilustrador Brent Eric Anderson, los cuales lograron firmar con sus nombres completos en aquella obra que no fue concebida por Marvel como un cómic por entregas sino que fue la quinta novela gráfica concebida tal cual para venderla en tomo único, papel satinado, mejores cubiertas de cartón, y más medios económicos, plazos de entrega y cantidad de páginas en las que poder desarrollar la historia y los personajes. Fue en 1982 y logró ser reeditada en varias ocasiones, como por ejemplo en 1994, en 2002 y, en la edición que yo compré, en 2020, que incluía una entrevista a Claremont en 2003, un análisis de la obra y nuevas entrevistas de 2020, material extra y se ampliaba la novela gráfica con una escena marco que contaba con cuatro páginas nuevas al comienzo y otras cuatro nuevas al final, ilustradas y guionizadas de nuevo por los autores originales a petición de Marvel. 

La novela gráfica de 1982 estaba inserta en la nueva línea de Marvel de novelas gráficas que inauguró para competir con esa misma estrategia de cómics para adultos que había iniciado DC con sus propias novelas gráficas y un elenco de creadores que han quedado para la Historia del Noveno Arte y que tantos títulos de versiones en cine han dado en el siglo XXI. En esa línea de novelas gráficas de Marvel ya se habían publicado adaptaciones al cómic de películas de éxito en esos momentos, por lo que se innovaba también en incluir a superhéroes en ese formato, en este caso La Patrulla X.

Claremont había revolucionado el mundo de superhéroes al hacerse cargo de la renovación de la Patrulla X desde 1980, pero no solo fue esa renovación de nuevos héroes y villanos y dotarles de más salvajismo. Su principal aportación fue dotar a la Patrulla un carácter de apátridas, valores de igualdad de sexos, conflictos raciales, orfandad y nuevos modelos de familia, entre diversas cuestiones que estaban también presentes de manera transversal, como pueda ser una crítica económica y política que tendía a decantarse por un mundo más social y abierto a las libertades. Ya desde dentro de la serie habitual de Patrulla X, con sus revistas en papel que hoy día se publican en tomos como novelas gráficas íntegras, había provocado series convulsiones en el sector como pueda ser la corrupción ética y moral por acumulación de poder en Fénix Oscura, la ambigüedad de lo que es el bien y el mal en personajes como Magneto, el malvado como víctima y la víctima a veces como no tan víctima, metía de lleno en el mundo adolescente temas tales como el holocausto judío y otras diversas cuestiones, como pueda ser también una crítica al sistema político y social estadounidense en cuanto que por sus grietas podía colarse también duras cuestiones que podían pervertir a una sociedad entera y acabar con las libertades y la tolerancia en nombre de la libertad y la tolerancia, paradójicamente. Incluso los servicios secretos aparecían a veces operando de manera que parecían villanos, por tanto: tocando el asunto de la guerra sucia y el terrorismo de Estado. Nada y más y nada menos, algo que no era común ni normal en los cómic de superhéroes del momento, algo que azotó todas las mentes y que iba a hacer de Patrulla X y de algunos de sus personajes, como Lobezno y sus ambigüedades, la serie que iba a tirar económicamente a Marvel hacia arriba en la década de 1980 y de 1990, siendo además que cuando Claremont dejó la serie, Marvel le ofreció crear sus propios superhéroes y creó Excalibur, otro grupo de superhéroes que es una joya, aunque evidentemente relacionada y derivada de Patrulla X.

En Dios ama, el hombre mata hubo además innovaciones técnicas. Anderson pintada en placas negras, en lugar de usar fondos blancos, con una serie de rotuladores de colores que permitían ser rascados cuando no se obtenía lo que se deseaba. Se prescindía mucho de la línea precisa de las revistas y se pasaba a un estilo más basado en el sombreado y un coloreado más próximo al uso de una paleta de colores y no a un coloreado de colores pastel a máquina. Eso hace que el cómic tuviera una personalidad estética muy oscura. Además rompió el número y orden convencional de las viñetas en página, algo que ya había hecho Frank Miller en Daredevil pero que aquí cobra un protagonismo narrativo por golpe visual bastante importante, mientras que con Miller lo tenía estético dentro de la narrativa. En cuanto a la portada, a pesar de que se han hecho una diferente en cada reedición, en la original de 1982 había una resonancia de realismo casi de película, a pesar de que en ese 1982 se estaba a años luz de rodar un largometraje con esos personajes.

La obra tuvo mucho éxito, como digo, y tuvo una segunda parte en 2003, guionizada por Claremont y dibujada por Larroca. Obra por impulso del éxito de la película de 2002, a petición de Marvel. Pero, según Julián M. Clemente, esa obra fue muy floja y no gustó demasiado, por lo que pasó casi desapercibida por el mercado y por los lectores. También dio lugar a una obra derivada, Black Magneto, centrada en lo sucedido con Magneto después de los sucesos de Dios ama, el hombre mata, esta obra se ubicaba en un tiempo futuro y tiene cierta importancia en cuanto a la versión extendida de 2020 de la obra origen, pues la nueva escena marco en realidad trata de una Kilye ya adulta que va a visitar a una chica negra que aparece en Black Magneto para narrarle lo que había ocurrido en el pasado entre mutantes y humanos y el papel que tuvo Magneto. Sinceramente esta ampliación sobra para mi gusto, y me cuadra solo en el sentido de que Marvel desea que el lector sienta curiosidad por hacerse con ese Black Magneto y así ir enlazando historias. No es necesario leer ambas obras, en todo caso, la obra original de 1982 está en el libro y está inalterada, tal cual era, solo que enmarcada a modo de narración.

En la reedición de 2020, además se incluyó páginas no publicadas que fueron ilustradas por Neal Adams cuando se barajó que fuera él el autor. Incluye tramas alternativas muy llamativas, incluida una secuencia de Magneto en lucha muy llamativo.

La obra original fue creada justo cuando los conservadores más reaccionarios de estadounidenses estaban en auge y ganaba las elecciones Ronald Reagan, cosa que Claremont siempre ha declarado, así como su reedición de 2002 la creó pensando en la intolerancia religiosa que había llevado a los atentados de 2001 y posteriormente al recelo contra los musulmanes, y en la reedición de 2020 Claremont habla abiertamente del ascenso de Donald Trump. Y es que la novela gráfica precisamente trata de eso: de la intolerancia. Se basó en un serie de telepredicadores de aquel 1982 que llegó a ver en televisión, cosa que le llevó a leer la Biblia para comprobar lo que realmente decía tal libro, al margen de aquellas interpretaciones que, a su juicio, estaban llenas de prejuicios en torno a aquel 1982. Así nació el personaje de Stryker y su capacidad de mover a las masas en contra de los mutantes con prejuicios raciales y religiosos, a pesar de que algunos de los miembros de Patrulla X tienen creencias religiosas, como Rondador Nocturno, que es judío, o Kylie, que es católica.

Los principales protagonistas en la obra son precisamente los humanos no mutantes, y los mutantes se transforman en víctimas perseguidas. Sin desvelar nada a quien no lo haya leído, a partir de ahí se crea una narrativa donde se cuestiona hasta que todo valga, hasta la guerra sucia con violencia y con mentiras, para obtener fines políticos. En ese contexto la Patrulla X se alía con Magneto y el Profesor Xavier llega a actuar contra la Patrulla creyendo obrar bien. Queda por tanto diluido los límites del bien y el mal y las ambigüedades éticas y morales. Una obra realmente interesante con un final también totalmente inesperado en lo que es una historia de superhéroes. Muy rompedor.

La novela fue llevada al cine en la saga de películas de Patrulla X, aunque diluida a lo largo de cada entrega y haciendo desaparecer la figura del reverendo Stryker por otra de un militar preocupado por la seguridad nacional, cambio que intuyo que Claremont no termina de aceptar, aunque habla en entrevista sobre lo legítimo de ese giro en el cine. Claremont siempre deja claro que no quería hacer una historia de superhéroes convencional y quería lanzar un mensaje atemporal sobre la intolerancia y los peligros que trae esta contra las libertades y la democracia. Apuesta por la libertad como principal bien queriendo abordarla desde los peligros que contiene creer que tu discurso es el único correcto y por ello hay que perseguir al resto de discursos.

Obra muy recomendable, y tal vez lectura para colegios, aunque, paradoja, en los tiempos que corren tal vez una obra que apela a libertad y la tolerancia tal vez fuese considerada tan polémica por algunas de sus escenas, que no sería tolerada.

miércoles, agosto 24, 2022

NOTICIA 2158ª DESDE EL BAR: ACRÓPOLIS GREEK TABERNA

En estas vacaciones, dado que me ha tocado tomarlas en la semana de fiestas, estoy intentando aprovechar el tiempo de aquella manera, dentro del gran desperdicio que estan siendo las vacaciones por esta insistencia que no sale de mí de que las tenía que coger en agosto sí o sí pese a que mi tarea en el archivo no requiere de esa urgencia. Papeleos burocráticos de cara a un asunto de septiembre, paseos, fotocopias, las amistades trabajando o no contestan o no aparecen, buena parte de los lugares cerrados, preparación de un proyecto de publicación para diciembre, preparación de una boda que he de asistir, imposibilidad de salir de Alcalá de Henares ni siquiera a la población de al lado, en fin... pero son ferias y fiestas y yo no reniego de ellas. Bien es cierto que este año son muy flojitas de todo tipo de actos y aunque dicen que están pensadas para todos los gustos (siempre dicen lo mismo) no es así. Este año echo en falta una gran cantidad de cosas que eran plenamente de mi gusto, y noto en lo musical excesivas carencias de estilos que no sean los grupos comercializados en los medios de comunicación de manera masiva. 

Ahora bien, he bailado las charangas de hasta dos peñas, Los Abejorros y El Pito, he estado empapándome de sidra en el pregón con los peñistas, paseado con los gigantes y Los Jardineros, bailado en Los Presidiarios, donado dinero a causas sociales negándome a coger el bocadillo consabido a cambio, creo que en Los Reincidentes... y quedan fiestas, pero no puedo estar todas las horas de mis vacaciones a tiempo completo gastando dinero con los precios de las fiestas, que, lo siento, son abusivos, incluido el del "vaso solidario", porque lo cierto es que muy poca gente se queda el vaso toda la fiesta, por lo que podríamos decir que la "fianza" solidaria encarece una bebida ya de por sí cara, no es de extrañar que la mayor parte de la gente recurra a las latas y litros de los ultramarinos abiertos. Y es que cualquier cosa en estas fiestas es vaciar los bolsillos. No es viable. Menos en mi situación. Quisiera ir a algún concierto de las fiestas, de momento he dejado pasar varios, por dejadez y porque no puedo estar todos los días gastando ni de fiesta ininterrumpida. De ahi que también me haya dedicado simplemente a pasear o a hacer papeles que decía. Me atrae el concierto de Salán de esta noche, el guitarrista de Miguel Ríos, quizá el clásico de orquesta de la Plaza de Cervantes, del festival Gigante del último fin de semana de las fiestas... no me atrae como para pagar por él. No me atrae la gente que han decidido contratar tanto como para dejarme un pastón en verles y luego en consumir algo dentro del recinto. Y tampoco hay espectáculos de calle gratuitos como otros años, salvo charangas y teatrillos infantiles... Pues eso, que para todos los gustos no se han diseñado las fiestas. Y sí, me he divertido donde he participado, pero había que comentar este "pero", que no es pequeño, pese a que las fiestas hayan salido en Televisión Española bajo la falsa noticia difundida incluso desde el ayuntamiento de Alcalá de que las fiestas vuelven tras dos años sin ellas por la pandemia. Mentira. En 2020 y en 2021 se celebraron fiestas. Se organizaron de otro modo, eso es verdad, pero fiestas hubo. De hecho los fuegos artificiales de 2021 fueron altamente concurridos. A ver qué tal serán los de 2022, que serán además mi final de vaciones. 

Sí que puedo decir que hay tres cosas que he hecho que nunca antes había hecho: participar de una despedida de soltero de un amigo, montar por primera vez en una noria a petición de ese amigo y su pareja, junto a ellos, y comer en un restaurante de comida griega. Había picoteado algo griego en otro local, pero no había comido en un restaurante griego. Hablo de Acrópolis Greek Taberna, en la calle Cardenal Cisneros, cerca de Puerta de Madrid. Pertenece a la misma gente que el restaurante Skrei Noruego, también en Alcalá de Henares, el cual tiene locales en otras localidades, según chiva el buscador de Google. La camarera no es griega, es ucraniana, eso da igual. Detalles, porque igualmente veo que uno de los platos griegos que sirven anuncia tener pimentón de La Vera, que es de Extremadura. La verdad es que hacen comida griega tal cual, aunque la adapten un poquito. El local es pequeño pero muy agradable. Relaja el azul y blanco, colores nacionales de Grecia, y pura referencia de la cultura mediterránea. Probablemente en otros días sea necesario reservar sitio, como es agosto, fiestas, fui a la hora de la comida temprano y es miércoles, yo no tuve problema en conseguir mesa para uno, en una de sus mesas con esos jarrones tan bonitos de fina forma y relajante composición. El precio es muy razonable y barato, comí de menú, pero tienen cosas fuera de menú. Yo pienso repetir. Tomé una especie de tortas de calabacín que llamaban "filetes rusos", supongo que por falta de traducción mejor, ya que tienen los nombres en griego y después traducidos entiendo a como han podido. Me los sirvieron con ensalada y salsa de yogur, con pan de pita. Me pusieron las clásicas aceitunas negras aliñadas por ellos a los que yo pedí acompañar de agua fría, prescindiendo de usar vino que, aunque legítimo y también algo muy mediterráneo, me podía cambiar los sabores, que en parte para eso es el vino en las comidas. Yo al agua fresca, como los antiguos romanos que la tomaban muy gustosamente con aceitunas, que no todo eran vinos. Las tortas de calabacín estaban cremosas y eran realmente algo muy digno. De segundo tuve más crema de yogur, patatas, ensalada y pollo al modo griego. Y de postre más yogur ahora con nueces y miel que era un colofón espectacular. Me ha gustado la experiencia y pienso repetir. Como me gustó la experiencia de montar en la noria por primera vez en mi vida. Quizá mis amigos pensaron que estaba pasando de ellos o pasándolo mal, pero lo cierto es que estaba viviendo como un niño esa experiencia que, de niño, nunca viví. Vi a las personas pequeñitas, me acordé de Hitchcock... y de mis padres, si me hubieran visto... pero mis padres no estaban abajo esperando al niño, y aunque mis amigos quizá creyeron que lo estaba pasando mal en la jaula, pese a que era su día de pareja en la despedida de soltero de él, pese a que me hacían un gran honor montándome con ellos en su jaula, mientras el resto de invitados iba en otras, lo que no sabían es que el regalo me lo hicieron a mí haciéndome vivir algo que nunca pude vivir. Tenían un niño maravillado... tan maravillado como hoy al culminar esa comida griega con aquel postre.

Saludos y que la cerveza os acompañe.


martes, agosto 23, 2022

NOTICIA 2157ª DESDE EL BAR: NO DIJE LORCA, DIJE BONALD

 Hace pocos días se ha producido el aniversario de la ejecución de Federico García Lorca en el primer mes de la guerra civil española. Sí, he escrito ejecución, porque eso es lo que fue. Me parece un auténtico dislate y cortina de humo que este año se haya resucitado aquella vieja polémica donde si se debía decir que Lorca murió o si que asesinado. Lo cierto es que es señalar la Luna para que los habituales miren solo al dedo sin jamás mirar la Luna. Lorca murió, sí. Así tal cual: Lorca murió en agosto de 1936. Formas de muerte hay muchas, evidentemente Lorca no murió por causa natural. Aunque los más estrictos criminólogos dirán que nunca se encontró el cuerpo, y ahí tienen espacio para seguir jugando a los sofismos y los mareos de perdiz. Es cierto: nunca se encontró el cuerpo, que se sepa. Pero sí: Lorca murió y no está mal usar ese verbo, ahora bien, lo que plantean aquellos que dicen que fue asesinado es que quieren destacar que Lorca murió por asesinato. Me parece estúpido que los que usan un término se peleen con los que usan el otro, porque a fin de cuentas, dicíendolo de un modo más suave o más duro, en el fondo todos hacen referencia a las circunstancias de la muerte de Lorca. Sí: Lorca fue asesinado. No está mal decir que Lorca fue asesinado. Ahora bien, incluso estos que usan el término del asesinato creyéndose más autorizados que ninguno, también le hacen una injusticia a Lorca, ya que se ponen tan folclóricos con la defensa de la palabra exacta. Hay muchos tipos y causas de asesinatos. Alguien pudiera pensar al afirmarse que fue asesinado y nada más que se le da la razón a aquellos que para descargar culpas al franquismo y sus seguidores lo achacaron todo a una mera pelea entre familias, cosas del pueblo, rencillas, homofobia quizá... Sí: Lorca murió por asesinato, pero cuidado, no fue un asesinato sin que sepamos porqué se produjo, se produjo dentro de un contexto de guerra civil donde se produjeron ejecuciones tanto extrajudiciales como judiciales. Así pues no sé porqué, dado que tanta lata se da con la palabra exacta, cuesta tanto decir: Sí, Lorca fue ejecutado. Lorca murió asesinado por ejecución por parte de quienes se identificaron como personas contrarias a sus ideas y forma de vida. 

Y sin embargo, esta pelea por las palabras me parece que está de sobra, porque realmente quien más quien menos, todos sabemos que Lorca fue ejecutado, se quiera decir de un modo o de otro, y todo el mundo sabe de lo que se habla cuando siendo su aniversario se le recuerda. No hablamos siquiera de su ejecución, aunque se hable de ella, hablamos de algo más que afecta aún hoy a numerosas familias. Leonard Cohen cantaba a Lorca preguntándose en la letra de su canción porqué los españoles no escarbábamos con las manos para encontrar su cuerpo, pero es que los españoles no pueden usar sus manos para buscar innumerables cuerpos. 

Este año, sin ser un aniversario redondo, ha tenido la particularidad de que todas las redes sociales de España se han saturado de mensajes de personas que o bien han puesto versos de Lorca, o imágenes de Lorca o reflexiones sobre Lorca. Los noticiarios se hicieron eco de esto, que parece ser inesperado. 

Tengo serias dudas de que la gran mayoría haya leído a Lorca o comprenda la poesía de Lorca, que no es una poesía fácil. El gesto es bonito, en todo caso, y es muy indicativo de por dónde está yendo posiblemente la sociedad española en este momento a pesar de las cosas que se oyen estos meses en boca de los políticos. Y no es baladí que haya ocurrido esto con Lorca en este año tan de trompetas de guerra y de ascensos de ultraderecha en Europa. Pero bien es cierto que parece fácil al común de la gente en España la cita a Lorca, Hernández o Machado, como una trilogía única de poetas del siglo XX, cuando otros poetas y escritores, sin tener esos finales trágicos, tienen poemas formidables desde todos los ángulos posibles en torno a la paz, contrario a la guerra o a la dictadura, y que tambén padecieron, si bien no les alcanzó la muerte envuelta en tragedia. Pienso en un siempre genial y exiliado León Felipe, en un Aleixandre, en un prosista como Max Aub o Ramón J. Sender, por poner ejemplos, y es de señalar que en esa triada Lorca, Hernández y Machado, bien pudiera caber Alberti y tampoco Alberti es llamado con trompetas por el público, a él no le alcanzó la muerte trágica. 

Incluso dentro de España tenemos aquellos escritores del realismo social, del desgarro, del exilio interior y la poesía de la experiencia, como Blas de Otero, o uno de los novelistas más destacables del siglo XX español, Martín-Santos, pienso en López Pacheco, que acabó exiliándose, o en poetas nunca revalorizados a la altura que se les debe como Salustiano Masó. 

Y luego tenemos a aquellos otros que partiendo desde lo conservador y algunos incluso desde el apoyo a la dictadura dieron un viraje personal posterior que les llevó a una confrontación consigo mismos y a una crisis personal de mutación. Pienso por ejemplo aquí en un Caballero Bonald que yo mismo estoy descubriendo en poesía ahora mismo. Y como también de ellos puede ser la palabra, la misma palabra con que nos hablaba Lorca, hoy os dejo, precisamente con un poema de él, de Bonald, "Defiéndame Dios de mí", de 1956.

 

Entre muros de vidrio
y de papel, sangrientas láminas
de tinta agraz y vino
intraducible, voy recogiendo
cada furtiva noche alguna
palabra, algún rescoldo
de humildad o de olvido
con que pueda perder
mi lucha contra mí.
 

Yo imploro al miedo,
a la locura, al delincuente
corazón, para que no mancillen
este piadoso vértigo de tierra
podrida, esta borrosa efigie
del desdén, y que me dejen
desoír los oráculos,
andar a tientas hasta
poder llegar a equivocarme
impunemente, mereciendo
mi propia perdición.

Usurpadores panes, sucios
oros coléricos,
vaso y libro malditos,
libradme del laurel
alevoso, de la paz
enemiga.

¿Quién eres tú
que osas profanar este inviolable
cerco de esclavitud: la mesa vil,
la sábana cobarde, los oficios
degradados del tiempo? ¿Para qué
tanta propiciatoria rebelión?

                                        Nunca
más, nunca más. Estoy solo
mirando las cenizas de la noche
indefensa, los rastros del azar
trunco en vida sin nadie.
Tumba y tesoro, duermo
conspirando conmigo, levantando
setenta veces siete
la bandera del miedo, la culpable
rapiña de los años.

Madre
primera, búscame entre los hijos
de la ira, ciégame el pecho
injusto, restáñame este vidrio
desolado, este papel
escrito para nunca. Aquí
se yergue la equidad de mi derrota.
Defiéndame Dios de mí.

lunes, agosto 15, 2022

NOTICIA 2156ª DESDE EL BAR: FIESTAS DE AGOSTO

Como no puedo viajar este año se ha dado la coincidencia de que he pasado por las fiestas de los Santos Niños, Justo y Pastor, en Alcalá, y por las fiestas de San Cayetano en el Lavapiés de Madrid, y esta misma semana por las fiestas de la Virgen de La Paloma, en La Latina, también de Madrid. Hoy es festivo, la Asunción de la Virgen María, y como normalmente en agosto no he trabajado, por estar en paro o porque me dieron vacaciones (las menos veces estas), lo habitual es que a mí esta fiesta del 15 de agosto no me afectase, pero este año me afecta y aquí estoy este lunes en casa, en un día con fresca de verano, al fin, tras tanta ola de calor desde la primavera. No sé si iré a comer algo fuera de casa o si me quedaré en casa a hacerme algo un poco más elaborado de lo habitual, lo cierto es que el próximo sábado 20 de agosto, esta semana, comenzarán las fiestas grandes de Alcalá de Henares, las de allá por San Bartolomé, y ya serán fiestas aquí durante diez días. Así que supongo que este verano podré decir que fue el de las fiestas. Veo en televisión que los telediarios no paran de llamarlas verbenas, pero el término verbena siempre lo ligué más a Madrid capital y pienso en la manía que tienen en los medios de comunicación con confundir una parte con el todo. Hablando con madrileños en Lavapiés y en La Latina es sorprendente la cantidad de gente de la capital que cree que las tradiciones y comidas propias de las fiestas de la capital son también del resto de la Comunidad de Madrid. Del mismo modo que sorprende que les parezca normal y natural que los de fuera de la capital vayamos a la capital, pero les parece poco menos que como viajar a Japón si ellos tuvieran que salir de la capital a alguno de los municipios del resto de Madrid. 

También es verdad que he visto como la mayor oferta de todas estas fiestas es transformar las calles en bares, se ha perdido un poco bastante ese otro sentido de fiestas con elementos de diversión más allá de chiringuitos con oferta de alcohol y comidas rápidas a precio de atraco y robo premeditado, cortesía de los altos costes de alquiler de casetas por parte de los ayuntamientos. Al menos en Alcalá es cierto que algo de ese más allá de vender alcohol queda, aunque pareciera que se tiende a confundir fiestas con creación de un bar municipal. Ese tipo de fiestas ya la tiene uno cada fin de semana, y más organizada al gusto propio. Cuando uno va a unas fiestas espera encontrar en esas fiestas lo que en esencia las tranforma en fiesta y en concreto de lo que quiera que sea que celebre cada una, espera esencia de su lugar y su gente. No reniego de lo que hay, también es cierto, pero noto como una tendencia a transformar todo en una misma barra de bar, quizá porque el ayuntamiento de turno lo renta más. Dinero, poderoso caballero. 

Lo cierto es que en los últimos años por economía y por más cuestiones no he podido viajar, la economía pesa, la falta de empleo estable y la abundancia de sueldos bajos y periodos sin ingresos. En los últimos años he viajado muy pocas veces y no muy lejos de Alcalá de Henares. Casi ausencia de viajes. Me ha dado hoy por mirar la última vez que viajé al mar, ya que la televisión y la radio están sobresaturando sus espacios hablando con total alegría de gente en las playas como si eso fuera la única realidad posible estos días y todos los españoles estemos de fiesta, en un sentido diferente al de estar en fiestas. Aquella última vez fue en un viaje con amistades que me llevaron a la casa de una de ellas, fue en la provincia de Castellón. Era un pueblecito muy concreto que no voy a nombrar. Fue en 2013. Era una playa pequeña conocida principalmente por la gente de ese pueblo, aún sin masificar por el turismo, por eso no quiero nombrarlo. Ha pasado casi una década, que en la vida de una persona no son pocos años, es una buena parte de su vida misma. 

Al menos quedan las fiestas como si fueran una verbena. Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, agosto 10, 2022

NOTICIA 2155ª DESDE EL BAR: CRAS! HODIE!

Debo ser el único español que habiéndole dicho su jefa que le diga las vacaciones, aún no ha dicho las fechas, y eso que este verano, con el calor, ganas dan de dejar de ir todos los días al trabajo bajo el sol. La cosa es que no puedo viajar, así que me da absolutamente igual. Además, sospecho que me corresponden más días de los que me dan (en realidad lo he calculado, no es una sospecha), y paradójicamente me ha desincentivado en la petición en lugar de haberme animado a decir: "oye, faltan días". Pero todo es multicausal en las cuestiones psicológicas, nunca hay monocausas. 

Estoy pensando en solicitarlas para los días de las fiestas grandes de Alcalá, las de San Bartolomé, o bien una semana más tarde... Lo curioso es que uno de los argumentos que más me anima a pedirlas en ferias está siendo que el abono transporte se me agota el 22 de agosto y si cojo las vacaciones en esos días de fiesta me da tiempo a no tener que renovar hasta el día 29, o si desplazo un día, hasta el día 30, y eso haría que solo pagara uno o dos días de billetes sencillos antes de agarrarme al descuento o gratuidad del descuento del abono transporte para poder seguir yendo a trabajar, que no para viajar ni a los alrededores, porque ya no tendré días libres.

Así las cosas mientras en los telediarios hablan de tal y cual cosa de la gente que sí va de vacaciones... como si no existieran otras realidades y problemas mayores en otras vida... A veces pareciera que algunas personas solo fuéramos argumentos del Parlamento para que cuatro parroquianos de bar digan gilipolleces a favor y en contra de los argumentos de unos y otros como si fuera un partido de fútbol.

Yo entre tanto tengo que pensar si mis vacaciones serán en la Plaza de los Santos Niños o en la Plaza de Cervantes, como hace años.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, agosto 03, 2022

NOTICIA 2154ª DESDE EL BAR: Y ESTO ES LO QUE YO TENGO QUE DECIR DE LOS SECRETOS OFICIALES

Estoy leyendo estos días 2061, odisea tres, de Arthur C. Clarke, la tercera parte de aquella historia de 2001, una odisea en el espacio, cuando en uno de sus primeros capítulos se menciona que los sucesos del monolito extraterrestre encontrado en aquella historia de ciencia ficción, y todo lo ocurrido con el ordenador de a bordo de la nave que enviaron a examinarlo, había permanecido en el alto secreto de Estado. Así fue que en la segunda parte, 2010, odisea dos, un científico ruso se acerca al científico estadounidense que estuvo al cargo de aquello. Saben que algo había ocurrido con el monolito, que se hizo público en 2007, pero Estados Unidos no había compartido nada de los sucesos ni de lo que sabían. Ahora los rusos saben algo que los americanos no saben y deciden compartir una misión a la luna Europa de Júpiter. También todo aquello lo mantienen en secreto cuando descubren que hasta los chinos tienen en secreto que han llegado allí. El secreto se acaba de golpe con ese final de la segunda parte de la tetralogía que hace que lo sepa toda la humanidad, por lo imposible de mantener el secreto. En esto está que empieza la continuación en 2061, con un nuevo viaje que, una vez más, guarda secretos acumulados en torno a la luna Europa.

 Secretos oficiales, altos secretos que afectan a toda la población, pero manejan unos pocos, no siempre con la intención de lo mejor para la sociedad en conjunto, sino a veces por interés particular de gobiernos o de políticos y militares.

 En estos días se está tramitando en la vida real de España la reforma de la ley de secretos oficiales, que era algo que estaba en realidad en los objetivos del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Unidas Podemos (UP) y que ha hecho muy suyo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como si la medida fuera iniciativa suya. Quizá por ello mismo no se entiende muy bien que el primer intento de sacarlo adelante sea un choque entre cómo lo entiende el PSOE y cómo UP, cuando siendo algo que partía de UP, quizá UP hubiera tenido que tener más parte en las conversaciones de algo tan delicado que debe contar incluso con el principal partido de la oposición, en este caso el Partido Popular (PP). La actual ley de secretos oficiales, efectivamente, es de 1968, o sea de tiempos de la dictadura de Franco, firmada y aprobada por el dictador y también por Carrero Blanco, y construida a medida de lo que un régimen así requería, pero que una vez alcanzada la monarquía parlamentaria actual con la aprobación de la Constitución de 1978, aquellos pactos de aquellas épocas, sobre todo los de silencio, y que primó una perspectiva conservadora a la vista de la Unión de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez, hizo que la ley se viera útil y por tanto siguiera su vigencia, como tantas otras de la administración, hasta fecha actual, en este caso hasta fecha actual.

 Una de las anomalías que se pretende corregir es que los secretos oficiales no estén a cargo de una cúpula militar, sino de la presidencia del gobierno con los servicios de inteligencia, como pasa en la gran mayoría de las democracias occidentales.

 La polémica ha comenzado cuando se habla de que la nueva ley de secretos oficiales, queriendo acabar con la aleatoriedad y oscuridad en cuanto a cuándo se ha de levantar un secreto de Estado en España, pretende que estos queden levantados a los cincuenta años, si bien si se tratara de un asunto en extremo delicado también entonces quede en manos de jueces o de la presidencia la decisión. Hay un sector de la población, normalmente de la izquierda, que lo considera excesivo, cuando en realidad en una buena parte de las democracias occidentales cincuenta años es un plazo común, aunque haya algunas democracias que lo hayan fijado incluso en menos, como pueda ser veinticinco o treinta años.

 Lo cierto es que en estos asuntos es evidente que deben opinar los políticos del gobierno, tanto en el gobierno como en la oposición, así como otras entidades que tengan algo que aportar al debate, véase el servicio de inteligencia o el poder judicial, cuando menos el Constitucional, pero también la sociedad civil que tiene más relación con la documentación como servicio al ciudadano y a la democracia, como pueda ser funcionarios de la administración, la gente de archivos, catedráticos e historiadores profesionales. Alguna voz de historiador hemos escuchado en entrevistas estos días, pero pocas o ninguna de archivero.

 Yo estoy en esa posición intermedia de archivero e historiador. La ley de secretos oficiales es, entre otras leyes, materia prima y herramienta de ambas actividades. Pero no es única. A la documentación le afectan otras leyes y normativas como puedan ser protección de datos, administración electrónica, patrimonio histórico documental, lo concerniente a los archivos y la archivística y aquí dentro el ciclo vital de los documentos.

  Así por ejemplo pocos son los que saben que por la Ley de Patrimonio de 1985, por ejemplo, cualquier creación de un español, incluidos sus documentos y sus escritos, pasa a ser patrimonio de todos los españoles a partir de los cien años, independientemente de que lo custodie el Estado o que la custodia siga en manos de los herederos, lo que haría que por mucho que sea de todos los españoles difícilmente puedas verlo o consultarlo.

 La cosa es que la nueva ley de secretos oficiales, que evidentemente se refiere a documentos muy particulares y muy diferenciados a la fuerza del resto de documentos, por lo que necesita de un trato especial, el que le otorga su carácter delicado y los ha tenido por secretos por la seguridad del Estado, pues esa ley en realidad más o menos iguala la consulta de estos documentos a otros que sin ser secretos oficiales pues son consultables también a los cincuenta años. Entiendo lo goloso de crear polémica cuando se dijo cincuenta años, y no digo yo que no sea deseable reducirlo a veinticinco o treinta años, pero lo cierto es que se obvia el hecho de que en España documentos que no son secreto también se mantienen sin poderse consultar medio siglo, por lo que quedan más o menos equiparados. Pretender rebajar los años de secreto a los secretos de Estado, pero no en los documentos comunes, me parece pernicioso y otra cosa que no tiene que ver ni con la Historia, ni con la administración, ni con el bien al ciudadano.

 Para empezar hay que aclarar que las normas de los ciclos vitales del documento en España son en la teoría, pues la falta de personal, de medios y otras circunstancias de todo tipo imaginable, hace que en la práctica no se pueda cumplir. Ojo: que no se pueda cumplir, no que no se quiera, como parece que llevan décadas insinuando numerosos historiadores y asociaciones de la memoria histórica como si los archiveros fuéramos oscuros personajes llenos de perfidias. Lamento decir que mucho colega historiador, por muchos archivos que haya consultado no tiene ni idea de cómo funcionan internamente, ni de cuáles son las circunstancias ni la precariedad del trabajador de archivos y la falta de claridad en las normas, a menudo dejadas a interpretación del profesional que, por otra parte, no quiere denuncias de ciudadanos que crean que por hacer un bien a un investigador se les ha perjudicado en tal o cual otro derecho, o que, por ejemplo en archivos con fotografías de desnudos, alguien crea que se incurre contra las nuevas leyes contra la pornografía si se sirven en sala de consulta... Por cuatro perras mal contadas nadie quiere riesgos en un sector donde, además, habiendo mucho trabajo, apenas se oferta y escasean los puestos por ello y hay poco donde en realidad debiera abundar. De las infraestructuras, medios técnicos, espacio y dinero hablamos otro día, pero no todo es legislar. Legislar, si no hay medios, es como aquello del siglo XVI del "acato pero no cumplo".

 En ese ciclo vital de los documentos teóricamente en la oficina de producción debe estar cinco años, aunque lo habitual es que se pase diez y quince y veinte. Llegado a un tiempo de vida donde ese documento ya no es tan activo pero aún puede tener trámites, debe pasar a un archivo central o intermedio, allí debe estar en teoría quince años... pero... pues eso. Y llegados a ese tiempo si el documento lo merece pasa a un archivo histórico por toda la vida. En todo momento el documento es consultable, al menos por el ciudadano afectado, pero todo tiene un pero.

 Antes de pasar al pero hay que decir que los archivos están bajo la responsabilidad del Ministerio de Cultura (que a la vez comparte algunos con las Comunidades Autónomas y otras administraciones), excepto los archivos militares, que son del Ministerio de Defensa. En los militares también hay archivos históricos y ahí yo veo ya una anomalía, pues como archivo histórico debería dejar de ser del Ministerio de Defensa y pasar a Cultura o al menos a Presidencia. En los archivos de Cultura el personal es civil, en los de Defensa el personal es parte militar y parte civil, y opinan los militares. Esta es una anomalía en uno histórico militar que la ley de secretos oficiales nueva debería corregir, si bien yo, que he trabajado también en estos, lo que he visto desde dentro es que había más reticencias de parte de los civiles que de los militares hacia documentación de cien años atrás, por ejemplo, a pesar de que mucho colega historiador haya puesto su peso y malicia en la responsabilidad militar.

 Dicho esto, por una cuestión de derecho al honor, derecho a la intimidad, protección de datos y demás, llega el pero citado de antes. Una vez creado el documento, si se conoce la fecha de la muerte de la persona a quien le afecta, se puede consultar a partir de los veinticinco años de esa fecha de muerte, si no se conoce entonces será a partir de los cincuenta años de la última fecha de su tramitación. Así pues, como se ve, queda la nueva ley que se quiere aprobar equiparada la consulta más o menos a esto, siendo que en realidad es incluso más generosa, pues la ley habla de cincuenta años desde que se hizo secreto oficial, mientras que la ley sobre el resto de documentos habla de cincuenta años desde el final de su tramitación, lo que puede hacer que se desclasifique años antes un secreto oficial que un expediente normal y corriente del mismo año que se creó ese secreto.

 Pero como sea, sí, posiblemente sea deseable que se desclasificasen a los veinticinco o treinta años, al menos los que no afecten a la seguridad actual. Pensemos que si la ley se aprueba este 2022, a partir de este año comenzaríamos a desclasificar de 1972 para atrás, y a partir de cada año nuevo ir sumando un año de avance. Como sea, no se desclasificaría lo concerniente al 23 de febrero de 1981, por ejemplo, hasta 2031, y todo lo concerniente a los GAL hasta 2046 ó 2050. Por poner ejemplos. Sí, es deseable agilizar esto, hacerlo antes, acortar plazos, pues de otro modo se seguiría protegiendo al franquismo y sus protagonistas unos cuantos años más.

 Sobre el contenido a desclasificar, creo que es evidente lo más goloso y morboso para el general de la gente, pero podría ayudar a que se agilizara la consulta de lo ocurrido con familiares tuyos en manos de las autoridades franquistas desde la guerra civil, gente anónima que puede estar buscando o queriendo saber sus descendientes, o bien se podría saber quién ejercía de censores, o quienes de policía política, de torturadores, etcétera, no como revancha, sino por ir conociéndonos mejor y para controlar democráticamente que nadie de la dictadura que hiciera crímenes bajo el escudo de las leyes de aquel régimen sigan beneficiándose de algún modo de lo que pudieran haber hecho. No es una barbaridad lo dicho, es lo que se aplicó en Alemania e Italia tras la Segunda Guerra Mundial para alcanzar la concordia social y la recompensa, así como un saneamiento democrático. Ayudaría a tener más datos para poder comprender y replantear nuestra Historia reciente, corregir en el relato si es necesario. Hay cosas por desentrañar, muchas incógnitas de hoy día, incluso en cosas menos morbosas y más comunes, del día a día.

 Y supongo que esto es, de una manera rápida y por encima, lo que puedo opinar en un primer momento, aunque como archivero y como historiador quizá a nadie le importe lo que yo pueda opinar de algo que afecta a parte de mi labor como tal. Ya se sabe que en estos días todo el mundo es médico, entrenador de fútbol, epidemiólogo, economista, estratega de geopolítica internacional, capitán general de los ejércitos todos y demás.

 Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, agosto 02, 2022

NOTICIA 2153ª DESDE EL BAR: PINTADAS

Este fin de semana pasado fui con una pareja de amistades con quienes al menos uno de ellos he realizado recitales al río Henares. En la pasarela peatonal, en el extremo que da al cementerio, la placa que puso el ayuntamiento, y en cuya inauguración yo estuve, para recordar a las víctimas de la explosión del polvorín de Alcalá de Henares en 1947 y la posterior represión contra personas inocentes, que acabó con el fusilamiento de ocho en 1948, estaba totalmente pintado con aerosoles plateados que impedían leer y además habían firmado los autores. No parecía un vandalismo político, no parecía un ataque político a la memoria de personas que sufrieron un accidente explosivo, aquellos que murieron de aquello, y posteriormente una falsa acusación y su fusilamiento, los inculpados después, sin hablar ya de heridos y encarcelados. Simplemente parecía la acción de unas personas que hn considerado que su nombre lo primero, sin respetar nada. Claro que en la otra punta de la ciudad, en la estación de La Garena, el arte urbano que se creó para dar a conocer Complutum tiene algo parecido, allí con una pintada que dice claramente que los autores están en contra de los grafitis que se hacen por parte de las instituciones o con su visto bueno. 

Hoy he escuchado la noticia de que una estatua madrileña que recuerda al poeta Lorca ha sido vandalizada, pues una alondra que sujeta en su mano ha sido arrancada y robada, cosa que ya había ocurrido un año atrás, dijeron, y que la encontraron en la basura unas calles más allá tres días más tarde en aquella ocasión.

En ambos casos no parece que la autoría haya sido de carácter político, que también es denunciable, aunque dentro de lo denunciable parece que respondiera a una lógica, simplemente parece que se trata del acto de personas que creen que esto es lo más maravilloso que pueden hacer. Estas mismas firmas en cualquier otro lugar inocuo me hubieran pasado desapercibidas, no porque no las viera, sino porque me dan igual, pero al ver que la intencionalidad es borrar un recuerdo a gente que murió injustamente para plantar tu firma como "recuerdo" tuyo... En fin, pues sí, la sociedad, o una parte de la sociedad, pierde valores a favor del hedonismo. Gracia tendría que lo hubieran hecho con video incluido, pero entonces su nombre podría quedar inmortalizado en las bases de la policía. 

Sea como sea, espero que el ayuntamiento reaccione rápido en limpiar esta placa y restaurarla... cosa en la que se usa dinero de todos, y ojalá algún día hubiera más conciencia social.

Saludos y que la cerveza os acompañe.