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sábado, agosto 15, 2026

NOTICIA 2478ª DESDE EL BAR: CORTO MALTÉS, EL DÍA ANTES

 

El Corto Maltés ideado por Martin Quenehen y Bastien Vivès a partir del de Hugo Pratt llega a su final. Este experimento que nos transportó a Corto a comienzos del siglo XXI en una especie de otra vida se transforma de este modo en una trilogía. En esta ocasión se da un salto grande en el tiempo respecto al final de la anterior trama y nos ubica en 2022. La obra se llama en España El día antes, aunque el título original en realidad se traduciría algo así como: La isla de ayer o bien La isla del día anterior. Además se publica en España con retraso. Ha salido a la venta en el comienzo de este verano de 2026, sin embargo se publicó por primera vez en Francia en el verano de 2025, y hacia comienzos de este 2026 salió en Italia. Un retraso muy notable y de explicación difícil. Los autores han decidido ubicar el final de su peculiar trilogía más o menos en el mismo lugar donde Hugo Pratt inició las aventuras de Corto Maltés a comienzos del siglo XX atado a unos maderos en el Pacífico. Corto Maltés del siglo XXI vive en Australia retirado de su vida de pirata en 2022. O al menos aparentemente retirado. Sufre los efectos de la devastadora ola de calor de aquel año en el continente australiano y es ahí, en mitad del agobio del calor en un atasco de coches en la carretera de entrada a Sidney, donde se topa con dos activistas del ecologismo que usan métodos de acción directa asimilables a lo que se denomina terrorismo de baja intensidad con pequeñas acciones de gran repercusión social, pero que no atacan a las vidas. Él va a encontrarse con un viejo amigo de la trilogía, Marcus, que también se encuentra retirado de la vida pirata y malvive de hacer viajes turísticos en su hidroavión, ya muy deteriorado. Marcus es drogadicto y su vida está muy deteriorada, Corto pretende ayudarle de algún modo. En este contexto, las activistas irrumpirán de nuevo en la vida de Corto Maltés para raptarle a punta de pistola. En realidad quieren que les ayude a rescatar a otra activista que se encuentra presa en una cárcel de Tuvalu. La activista es nombrada como una de las mujeres que Corto pretende reencontrar en su vida. Así pues, el rapto se transforma en un trato de ayuda. Para ello sacan a Marcus de su casa y usan sus servicios de piloto, aunque deben recuperar el hidroavión de manos de una banda criminal asentada en las Islas Salomón. 

En las Islas Salomón tendrán un primer mal encuentro con las triadas chinas, una banda mafiosa, ya que, parece ser, las activistas no le contaron toda la verdad a Corto Maltés. La mujer presa es perseguida por los servicios secretos de China que, para no provocar un conflicto internacional, usan a la mafia china para llevarla de vuelta a China como presa del gobierno chino. Así se iniciará una aventura de persecución y tiroteos que nos expone de paso el problema de los plásticos a la deriva en el Océano Pacífico, el calentamiento global por el cambio climático y la miseria de Tuvalu, un país de unas pocas islas cuya altura máxima es de cinco metros por encima del nivel del mar, y el cual la Organización de Naciones Unidas calcula que será el primero en desaparecer bajo el océano cuando se eleve el nivel de los mares por ese calentamiento. De hecho el gobierno de Tuvalu tiene un acuerdo con el de Australia para que cuando eso ocurra sus habitantes pasen a ser allí los primeros refugiados climáticos del mundo y de la Historia. En medio de eso, la pobreza y el abandono de los habitantes de Tuvalu se mezcla con la tristeza del pronóstico e inventan incluso la posibilidad de recrear en un mundo virtual Tuvalu para que cuando los tuvalienses ya no puedan vivir en las islas puedan hacerlo usando Internet en ese mundo virtual, cosa que se menciona en el cómic, pero que ocurre en la vida real.

Así pues, estamos ante una obra con un mensaje claramente ecologista, aunque inserto en una aventura de acción en la que también se deja caer los actuales problemas geopolíticos que implican cierta posible intención de expansionismo chino en algunas islas del Pacífico. Esta es quizá la obra más compleja de Quenehen y Vivès con este personaje, habiendo evolucionado de menos a más en esta trilogía. Sin duda es también la que más acción tiene. Es muy dinámica y expresiva. Fiel al blanco y negro y la escala de grises, como toda la obra, no deja suelta ninguna miga del cambio climático que quieren dejar sobre la mesa los autores.

El final prolongado más allá del desenlace de la historia, donde se nos muestra a un Corto obligado a tener que irse en un barco de refugiados no deja de ser también metafóricamente sugerente... y dada su compañía femenina, hasta cierto punto una alusión a una de las escenas conocidas que Hugo Pratt nos narró en Corto Maltés, Balada del Mar Salado. Hacen a su manera una especie de círculo temporal.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, julio 11, 2026

NOTICIA 2471ª DESDE EL BAR: LOS ATRACADORES / LAS CRUELES / TINTÍN Y EL MISTERIO DE LAS NARANJAS AZULES (cine en el comienzo de verano 2 de 3)

Siguiendo con la serie en tres capítulos de cine que destaco de entre las películas que vi en el comienzo de este verano, toca en esta segunda parte las vistas en televisión. Fueron películas que no conocía y que vi por las noches, antes de ir a dormir para madrugar e ir a trabajar. Para mí fueron un descubrimiento imprevisto. Las pusieron en 8 Madrid y encadené tres días al haberme llamado la atención la primera.

Los atracadores (Aurelio G. Larraya, 1962): Fue la primera que vi de esta serie. Había terminado de cenar y cambiando de canales vi las letras de comienzo. Por curiosidad me paré a ver qué película era, porque siendo 8 Madrid no me sonaba una película española que se llamara Los atracadores. Entre sus actores había una actor francés, Pierre Brice. Comencé a verla sobre todo porque desde el principio su fotografía en blanco y negro me llamó poderosamente la atención, no tenía nada que ver con el cine español de la época que había visto, pero me recodaba a algunas fotografías que yo mismo manejé en papel cuando trabajé en el Archivo de Papel de la Filmoteca Española. Recordaba mucho a la calidad del cine de Hollywood de aquellos años, incluso algo anteriores. Había incluso un atractivo del cine de Luis Buñuel en su etapa de cine social en México durante la década de 1950. Quizá incluso la temática podía recordar lejanamente a Los olvidados (Buñuel, 1950). No era nada de eso. La película creo firmemente que había bebido de todo eso y se notaba en su muy alta calidad. En fotografía, en montaje, en luz, en interpretaciones, en dirección, en el guion... Pero era una película netamente española en plena dictadura de Franco justo en el momento entre el subdesarrollo autárquico y el comienzo de los planes de desarrollo. De hecho me resultó sorprendente y chocante que trataran de fondo el tema social. Básicamente el argumento es que un joven de una familia adinerada de Barcelona y con estudios universitarios entabla amistad con un joven de su edad de familia obrera y que trabaja en una fábrica, y con otro chico de la vida callejera, sin familia y muy pobre, más lumpen que otra cosa. Podríamos pensar que el chico de la calle influye mal en los otros dos, acorde con las ideas de clase social del franquismo, pero no es así, es precisamente el chico rico el que echa a perder a los otros dos. El humilde porque le tiene como alguien referente por su agilidad mental y sus posibilidades materiales en la vida, y el obrero porque quiere prosperar y porque quiere una vida que no le ate hasta la ancianidad a una cadena de montaje en una fábrica. El rico sin embargo arrastra traumas porque su padre tiene una amante y él lo sabe. Se siente desatendido y paga sus insatisfacciones de niño no atendido planeando atracos a farmacias. Así que la película hace un examen a las clases sociales y los problemas de cada una, desde la óptica de la España de 1960. 

Primero comienzan como pandilleros pegando al hombre de una pareja que encuentran besándose en la playa, por otro lado es un mensaje de la moralidad de la dictadura contra la "lascivia" y esas muestras de afecto en espacios públicos, pero también contra la juventud del momento que no se dedica a trabajar o estudiar; pero también es un mensaje contra la laxitud de las modas y las corrientes de libertad estadounidenses, con las que el franquismo más profundo era contrario, pues en la película se muestras que estos jóvenes imitaban en realidad lo que habían visto en las películas americanas sobre mafiosos. Continúan con los atracos a farmacias después de hacerse con una arma de fuego que el chico rico le roba a su padre. Y de ahí pasan a atracos mayores, mientras todo se complica cuando la hermana del obrero conoce al rico. Dan un último golpe en un motel, y ahí todo se desmadra hasta que matan a un hombre. A partir de aquí comienza el intento de salir del problema, pero es la década de 1960 y el metraje requiere de la victoria de los buenos, o del bien, o en el caso de España, de los que ostentan la ley. Y siendo precisamente España, aunque la película podría haber acabado cuando ellos son atrapados o descubiertos, sigue más allá y se pasa a unas escenas que nos muestran un juicio al estilo franquista, la cárcel, con curas incluidos, y una pena de muerte a garrote vil donde la policía parece que hace lo que hace por la ley, y no porque crean en ello. Hay en esto muy evidentemente una intervención de la censura del momento que requería de este tipo de finales aleccionadores y que instruían en las ideas del franquismo sobre la justicia, el orden social y el cristianismo. Si aceptamos que este final es propio de la época y probablemente el director se vio obligado a hacerlo para que saliera adelante el metraje,y comprendemos la lógica del momento de rodaje y de la Historia, el metraje es sorprendentemente algo impecable, que no sólo nos remite al Buñuel social, también al Hitchcock del cine de crímenes. Pero lo que más llama la atención es que de fondo está señalando un problema social, un problema de clases, dentro de la España de Franco, ahora bien, viendo el final, no hay que dejarse engañar, aunque el enfoque nos puede resultar una crítica a una España con desigualdades, en realidad no se critica al orden social, sino a la injusticia social y ahí espacio para hacerlo compatible con las ideas sociales de Falange. 

Sin embargo, con la frialdad del paso del tiempo, se la puede visionar con otros ojos alejados de esa época, aunque entendiendo el contexto de la época, y, sabiendo porqué se rueda y porqué se permitió, nos permite comprender más el momento, la conciencia del problema social en las clases más humildes, la intuición de que la justicia no es igual para todos y, en vista de que se busca un realismo social al más puro estilo italiano de la época, nos muestra la Barcelona obrera en contraste con la rica que nos explica visualmente más que el guion hablado. Ver como vive la familia obrera y sus relaciones jerárquicas familiares y vecinales son toda una lección de Historia social.

Las crueles (Vicente Aranda, 1969): Gratamente sorprendido por la película anterior estuve buscando el día siguiente en el mismo canal si pondrían algo similar. Lo hicieron, pero justo una semana después. Tampoco la conocía... y para gustarme tanto el cine he de confesar que me tiro de las orejas, porque el director es muy conocido aún hoy día, Vicente Aranda. No es su primera película, es la tercera. En este caso la película era en color. Su comienzo tiene algo del cine francés de la época, del de Truffaut y, una vez más, del de Buñuel a esas alturas, ya en una etapa francesa. Así que de por sí volvía a ser raro una película así en el franquismo. Bien es cierto que desde 1967 España buscaba un aperturismo internacional con leyes que ponían la censura a efectos posteriores y no anteriores a las obras. Así que en un principio se podía colar algo. Pero lo que más impacta en las primeras escenas es ver que el director de una editorial de libros recibe un paquete de correos que contiene ni más ni menos que una mano cortada. Aunque parece de cera, cabe la duda. Y eso, aparte de inquietante, es raro dentro de lo que permitía el régimen, que entre su articulado de censura estaba el de no desvelar tramas criminales para no dar ejemplo, que en este caso se podía completar con el de la estética, la moral y el no mostrar cosas tan escabrosas como esta. La película tendrá otra serie de cuestiones digamos que extrañas para el cine de la época, como el adulterio tratado desde la seriedad (que no desde el humor), el consumo de drogas alucinógenas y el descuartizamiento de un cadáver, por otra parte conservado en una nevera. Me pregunté cuánto tiempo habría logrado estar en cartelera, o incluso si le dieron publicidad en su día. Dado que no parece un título recordado, pudiera ser que el gobierno hiciera por quitarla cuanto antes. Pero por otra parte pensé que en algunos capítulos de la serie de televisión Historias para no dormir, de aquellos mismos años, tienen  relatos similares. El final de La cabina es todo un muestrario de horrores. Así que esta película no dejaba de ser como un capítulo largo de esa serie, aunque fuera película. Quizá un cine clasificado sólo para adultos... y con reparos de qué adultos. 

El argumento es el de un editor español que es adultero y que además en su oficio es autoritario. Este comienza a recibir por partes paquetes misteriosos de parte de un asesino en serie. Aunque el personaje cumple con los requisitos cívicos normales, pero también que exigía censura, como es mostrar que se recurre a las autoridades, las autoridades no sólo no le resuelven, si no que le complican más, lo que es raro también que pasara censura, si no es porque hacia el final las autoridades cobran el protagonismo que se les creía debido y porque un personaje francés cobra tintes aleccionadores como que todo lo que venga de Francia y de un mundo tan libre puede ser socialmente malo, que era un mensaje que al franquismo le gustaba promover, pero que Aranda aquí lo muestra a la vez que, si se sabe leer entre líneas, en realidad nos viene a decir que lo que se vive en España es de una opresión que nos hace estar mal, y que sin embargo, con más libertad todo podría ser mejor. Puede que esa lectura entre líneas no supieran hacerla los censores. Sin duda la parte psicodélica de la toma de drogas enlaza este cine con el más puro surrealismo al estilo Dalí y Buñuel. Fue otra grata sorpresa para mí del cine español más desconocido y que debería mostrarse más, para hacernos saber a nosotros mismo que no sólo hacíamos comedias de pueblos pequeños faltos de mujeres, o de pillos de playa y estafadores bobalicones.

Tintín y el misterio de las naranjas azules (Philipe Condroyer, 1964): Esta me la encontré más bien al regresar del trabajo lleno de calor y tumbándome en el sofá. Aunque el metraje es francés en realidad cuenta con una más que amplia contribución española tanto en actores como en localizaciones de la costa española, como en participantes en las partes técnicas. Se podría decir que en realidad era una coproducción con España. Me llamó la atención que las letras del inicio se expusieran en bocadillos de cómic, y me quedé viéndolas hasta que vi el título y que no se trataba de una película de dibujos animados, si no de actores. Supongo que esta fue una película que se realizó pensando para el público infantil y juvenil de los cines de barrio. Sin más pretensión que abarcar el entretenimiento tal vez del veranos de 1964 en esos cines de barrio, sin aspirar a más ambiciones. Es todo un punto a su favor la caracterización de todos los actores como los personajes de los cómic, que en esos momentos estaban en pleno auge con Hergé aún creando. Los maquilladores, peluqueros y los de vestuario lograron sin duda que todos tuvieran el aspecto exacto de sus personajes del cómic, y sin efectos especiales por ordenador, como hizo Spielberg en 2011, a lo sumo con el uso de prótesis de látex. El guion corrió a cargo de cinco personas y dos de ellas eran creadoras de cómic francófonos, el mismo Hergé y Goscinny, conocido por Astérix. Los diálogos y las situaciones son exactamente igual que los que se ven en las viñetas. Incluso la mansión donde viven tienen referencias visuales a historias pasadas del personaje. Hay que recordar que Hergé le dio un orden cronológico. 

El profesor Tornasol está metido en una investigación sobre lograr hacer cultivos en el desierto para acabar con el hambre en el mundo. En estas se encuentra cuando recibe una naranja de color azul de un colega suyo que vive en Valencia, en España. Tornasol se da cuenta de que su amigo ha debido resolver cómo lograr que los frutales crezcan en las zonas áridas (aún a pesar de que Valencia no es árida, y de hecho es conocida por sus naranjos). Cuando está pensando en estudiar la naranja a fondo sufren un asalto a la casa y el robo de la misma. Las pistas de los responsables llevan al grupo a ir a Valencia en busca del colega del profesor. Descubren que está raptado. Así se da pie a una típica aventura de Tintín en busca del desaparecido y resolviendo el misterio de las naranjas azules. No es una gran película, más allá de ser un entretenimiento para los niños de la época, que quizá logre el mismo resultado con algunos niños de ahora que les guste mucho Tintín. Tiene todo el lenguaje oral y estético de los cómic de la década de 1960. 

Hay una cosa llamativa en esta película que, por otra parte, para los forofos de Tintín tiene que ser también un punto de referencia. Lo llamativo a lo que me refiero es una escena central en la que se arma un altercado en el mercado al aire libre de Valencia, provocado por Haddock (sale su alcoholemia sin cortapisas). Se nota muy claramente que la escena fue rodada en aquella Valencia con la complicidad de numerosos valencianos anónimos que usaron de actores de figuración. La gran mayoría son mujeres amas de casa con sus hijos e hijas, tal vez sobrinos y nietos. Las caras de los niños, y también de las mujeres, aunque se comportan acorde a algún tipo de instrucción que les han dado, denotan cierta curiosidad y hasta felicidad con estar allí entre esos personajes. Especialmente los niños pequeños no pueden evitar ver a Tintín, Haddock y Milú huir y esconderse entre ellos par evitar a la policía española. Hay pura felicidad real y en parte se nota en la cara de los actores que lo están disfrutando. Es algo que el director o no pudo evitar en absoluto, o decidió dejarlo en el montaje. Nos muestra dentro de la ficción un pequeño rescoldo de la realidad social española del momento, y posiblemente un respiro de algo novedoso en sus vidas aquel día. Del mismo modo que las calles que aparecen o el interior de algunas casas nos recuerdan aquella España más rural de esa época, una España que en parte seguía casi intacta cuando a algunos como yo de niño nos llevaron en la década de 1980 a pasar los veranos en aquellos lugares. Es totalmente reconocible si lo has vivido, por lo que, a su modo, es un testimonio visual, aún siendo una ficción narrando una aventura de un personaje de cómic.

miércoles, julio 08, 2026

NOTICIA 2470ª DESDE EL BAR: LA MUERTE DE ROBIN HOOD / SUPERGIRL (cine en el comienzo de verano 1 de 3)

Estas primeras semanas del verano antes de la canícula, etapa central (y la tradicionalmente más calurosa) le toca a uno trabajar, como ha ocurrido otras veces, y he recuperado ver cine. Me gusta mucho el cine, pero entre unas cosas y otras de mi vida, aunque nunca he dejado de ir, estaba casi de capa caída, pese a que he visto mucho cine en DVD y en televisión. Como sea, quiero iniciar una serie de tres capítulos compartiéndoos lo que más destacable de cine he visto en las dos últimas semanas, y no tanto en todo lo que va de verano. Para ello escojo el primer capítulo para lo visto en cine, el segundo para lo visto en televisión y el tercero para lo que vi en DVD. 

Así pues comenzamos con lo de cine. Ya comenté el pasado 20 de junio que fui a ver El día de la revelación (Steven Spielberg, 2026), su más reciente película, de ciencia ficción y que aún está proyectándose en las salas. Así que me remito a la Noticia 2465ª para que la leáis si os interesa mi análisis y opinión. Aunque aviso que puede haber espóiler (spoiler en su inglés original, si pasamos de su nueva acepción y aceptación en el diccionario español). 

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Así pues, pasamos a cuando fui al cine el pasado 3 de julio. Nada más salir del trabajo cogí directamente el tren para bajar en la parada de los Cines Ocine de Quadernillos. No esperaba ir con nadie, porque normalmente nadie acepta mis planes últimamente, he de ser yo quien diga sí a los planes de los demás, pero es que a uno le apetece sus propios planes. No está mal decir que "sí" a algo de vez en cuando, no siempre "no", porque por el camino los "noes" abusivos terminan haciendo mella. Como sea, me apetecía ver una nueva película de Robin Hood. No sabía que estaban haciendo una, pero el día anterior escuché un programa de radio donde hablaron de su preestreno y quise ir. Soy de esa generación que Robin Hood es un personaje con el que nos han criado de niños, como a tantas generaciones más o menos hasta la mía y cercanas. Ahora las nuevas dudo mucho que les muestren estas historias o que les interese, puedo equivocarme. Pero lo cierto es que ese día, día de su estreno, no había ni un sólo joven en la sala, sólo estábamos personas más o menos de mi generación. 

A ver, a la gente de mi generación, quien más quien menos, le han hablado o contado de Robin Hood desde niños y niñas, le han dado cuentos adaptados, historietas de cómic de él o dibujos animados con él o basados en él, hemos leído el libro que le escribieron en el siglo XIX, al menos Walter Scott, hemos visto la película de dibujos animados de Walt Disney, Robin Hood (Wolfgang Reitherman, 1973), y también la clásica innumerables veces en televisión, Robin Hood (Michael Curtiz y William Keighley, 1938). Y yo al menos, igual que seguramente muchos más de mi generación, fuimos de jóvenes al cine a ver el estreno de la estadounidense Robin Hood, príncipe de los ladrones (Kevin Reynolds, 1991), con Kevin Costner y que probablemente más gente recuerde a fecha de hoy. Para mí es uno de los momentos memorables de películas que puedo decir que vi el día de su estreno. Un clásico del cine de acción de la década de 1990 que aspiraba a tener ya algo de realismo historicista por lo menos abandonando algo la teatralidad. Pocos recuerdan que ese mismo año de 1991 se estrenó una segunda película, Robin Hood, el magnífico (John Irvin, 1991), la cual era británica y era menos espectacular, pero más sujeta a la literatura intentando acercarse al historicismo... y yo también fui al cine a verla. Aunque probablemente las generaciones más jóvenes tienen por referencia la versión más centrada en el espectáculo de la acción que hizo Ridley Scott en 2010, Robin Hood, con un Russell Crowe eternamente recordado en papeles de guerrero de espada por esta y por otras producciones.

Sin embargo la nueva película no trata de la vida de Robin Hood, si no de su muerte. Se trata de La muerte de Robin Hood (Michael Sarnoski, 2026). No es una idea nueva. A quienes nos gusta el cine en general, y también a los seguidores del cine clásico, de grandes estrellas como Sean Connery y Audrey Hepburn, y el personaje del ladrón medieval que roba a los ricos para dárselo a los pobres, no nos es ajeno el tema. Ya hemos visto en televisión o en DVD u otro canal, Robin y Marian (Richard Lester, 1976). Un clásico que narra el final de la vida de Robin Hood y lady Marian, su amor, ya ancianos, cuando se reencuentran justo en un momento donde él se ha visto en la necesidad de regresar a luchar contra la opresión y ella es priora de un convento, pero su amor continúa. Esta historia no es una invención del cine, es parte de los diversos poemas épicos, canciones y tradición medieval inglesa, que volvió a reinterpretarse en la literatura anglosajona del siglo XVII y que en el siglo XIX retoma fuerza junto al resto de todas las historias medievales sobre estos personajes de forma historicista y romántica. Será el cine del siglo XX el que se dedique a añadir un toque edulcorado y amable a todo el añadido en ese sentido del romanticismo del siglo XIX que matizaba las partes más duras de los relatos medievales. Especialmente todas las versiones infantiles y juveniles que se crearon se encargaron de limar muchísimo las aspas más rudas de los relatos medievales sobre las formas de luchar de los personajes de la historia, más propias de la Edad Media en la que se escribieron que de un cuento infantil o juvenil para las gentes del siglo XX. Como sea, la película de Richard Lester seguía el final de Robin Hood siguiendo lo que la literatura del siglo XVII y XIX decía de manera heroica y romántica y es una gran obra crepuscular y de amor, llena de aventura. Un clásico al que la nueva versión de Sarnoski llega a referir muy sutilmente, casi imperceptible, hacia el final de su metraje.

El asunto de La muerte de Robin Hood no persigue hacer caso a las historias literarias que nos han llegado. Sarnoski es consciente de que Robin Hood es un personaje real cuya vida se ha mitificado mucho y tiene mucho de leyenda, tal como pasa en España con Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid. En un siglo XXI donde abundan los falsos líderes, las falsas historias, los relatos alternativos a la realidad que pasan por ser reales porque mucha gente los repite, donde los líderes prometen cosas contrarias a lo que hacen, donde el poderoso se aprovecha de la credulidad del débil, Sarnoski ha querido explorar un Robin Hood que llegado a anciano sabe que la gente conoce de él montones de leyendas que no son ciertas o que no son exactamente lo que vivió. En determinado momento del metraje llegará a decir que él inventó las historias para protegerse de la gente, o para verse protegido por ellos si le buscaban. No es un ladrón bueno y caballeroso. Es poco menos que ladrón que asalta a quien sea y asesina con extrema crueldad. La película rompe con la imagen del Robin Hood con la que hemos crecido, y eso hace daño emocional a los que crecimos creyendo en él como un rebelde, como un conato de justicia y rebelión cuando la injusticia más abusiva viene de los más poderosos hacia los que trabajan y los más humildes. Recordemos que Robin Hood luchaba también contra una usurpación del poder del príncipe Juan "Sin Tierra" frente a su hermano Ricardo "Corazón de León", parte política que Walter Scott explotó en sus novelas.

Sarnosksi elige una banda sonora nada incitadora a heroísmo alguno, si no más bien a la ensoñación casi de pesadilla, y a lo angustioso. Del mismo modo que en la primera mitad de la película habrá experimentaciones con desenfocados y primerísimos planos que nos llevan desde el sueño a una oscuridad total del personaje y de la época. Y será la oscuridad lo que prime en casi toda la película. Una oscuridad que irá desapareciendo así como vaya evolucionando Robin Hood siendo consciente poco a poco de su vida de crímenes. No es una película de acción ni de aventuras, pero hay mucha y muy explícita violencia, siguiendo las formas y crueldades de la Edad Media que conocemos por grabados y relatos. No es apta para quien no soporte la carnicería y la casquería. Sarnoski quiso ser fiel a la Edad Media y puso los modos de ella en el contexto de la vida de Robin Hood y Little John y cómo debían ser tanto sus asaltos en el bosque, como sus combates, siguiendo los testimonios medievales de cómo era la violencia. Hay también un esfuerzo enorme por poner los conocimientos arqueológicos al servicio de la ambientación. Busca la verosimilitud de la realidad, frente a la de la literatura. 

Es descorazonador y desalentador descubrir que el director nos lanza un mensaje sobre que no hay esperanza, ni líderes reales, y que todo es engaño, por lo que hay que dejar hacer a los que detentan el poder, quienes, dice el relato, son los que ganan. En la crítica que yo oí el día anterior en la radio también se hablaba de esto, y se añadía que el director ya había tenido algún escarceo con historias que rozan o caen en ideas más propias de la extrema derecha en cuanto al orden social. Si es cierta o no esa intencionalidad del director, para mí queda dentro de la interpretación de esta película separada del resto de su obra. Porque también podríamos entender que está criticando a líderes tipo Trump, que falsean lo que les interesa. O que en unas épocas donde es verdad que hay numerosas historias falsas que la gente cree reales nos pone el dedo en el ojo para que recapacitemos sobre tener nuestro propio criterio ante lo que nos cuentan. A mí me parece, por otra parte, que estamos en un momento donde el cine de Hollywood está poniendo de héroes a los que siempre fueron malvados como el Jocker, Cruella Deville o Malicia, hasta Darth Vader o Drácula, y poniendo de malos a los que siempre fueron buenos, como Robin Hood, algunos momentos de los metrajes de Superman y Batman más recientes, Kárate Kid visto desde el punto de vista de su adversario, y otros. Ahí está pasando algo, habría que estar atentos, porque la cultura popular expande más ideas que la cultura formal.

Pero también es verdad que la película desliza sutilizas que te hacen pensar que aunque no paran de decirte que todo era mentira interesada, en realidad sí tienen base de realidad. Uno de los personajes que aparecen es Guy de Gisbourne, un asesino a sueldo cruel y despiadado que, según la Edad Media, mandaron a matar a Robin Hood, y que Robin Hood logró matar, desfigurar y decapitar. Aquí aparece con lepra y vivo, su desfiguración queda en duda por la enfermedad, pero desde luego está vivo en su ancianidad, y sí se dice que lucharon en el pasado, por lo que Guy de Gisbourne no era la persona tan buena que aparenta de anciano, ni Robin Hood el malvado que aparenta ser también de anciano. Quizá la base de la historia de Hood es real, aunque con florituras según se ha ido pasando de boca en boca. Es un giro del giro sutil que me temo que sólo se darán cuenta aquellos que conozcan los textos literarios medievales, o al menos los del siglo XVII. Hacia el final del metraje, adaptando a su modo el final de la muerte del arquero según la literatura y que Richard Lester siguió, aparece una metáfora visual combinada con una especie de moraleja de porqué la necesidad de contarnos historias alternativas.

La película no es mala. Es buena, pero no es fácil de ver. No es comercial. Es un viaje interior de redención, pero también es una llamada de atención sobre la falsa realidad y la utilización, la manipulación... y sobre la violencia. Sé que en mi sesión una pareja se fue antes de que acabara la primera mitad del metraje, mala señal. Verlo requiere estar abierto a romper con lo que antes sabías de Robin, pero también a algo que te viene a decir el director: ve a la fuente, lee los textos originales, saca tus reflexiones, cuidado con las interpretaciones que te dan ya hechas para ti, porque quizá son para que sean útiles a quien te da la interpretación ya hecha de los hechos. Esa sería la reflexión positiva, de una película que es dura y que me produce rechazo por cuanto ataca a un personaje éticamente heróico, revolucionario, justo, y que entronca con toda una vida en el que te han educado con sus historias, entre las de otros personajes, pero hay que reconocer que es una película muy bien hecha y que si la reflexionas entiendes lo que quiere decir, estés de acuerdo con ello o con los modos, y te haga o no sospechar de la posible intención de Sarnoski.

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El 6 de julio, lunes, volví a coger el tren de mi trabajo al cine. Esta vez quedé con una amiga con la que he ido a ver otras películas en el pasado. Uno de sus personajes favoritos de superhéroes es una superheroina, Supergirl, Así que me comprometí a ir a ver Supergirl (Craig Gillespie, 2026), primero porque también me interesaba y segundo porque ella a mí me ha acompañado en el pasado a películas que estoy convencido que propuse yo pero ella no es que no quisiera verlas, pero podría haber dicho "no" sin ningún problema. Ambos evidentemente hemos leído cómics, visto dibujos animados, visto al personaje en series de televisión y otras películas actuales donde ha aparecido el personaje, pero ambos teníamos por referencia en cine Supergirl (Jeannot Szwarc, 1984), que yo estaría por decir que vi por primera vez en mi casa en formato video VHS de algún videoclub, alquilada por mis padres. Metraje no muy afortunado, pero a vista de hoy, entretenido y rellenando el vacío de anteriores películas de Superman. Íbamos los dos con la referencia de los cómic, pero también con la de la película de 1984, de la que sabíamos que no tendría nada que ver, porque ambos vimos la primera aparición de la nueva Supergirl en Superman (James Gunn, 2025). Aparte, yo vengo del conocimiento que me produjo investigar y escribir Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco (2023). La nueva Supergirl tiene más que ver con el personaje renovado en cómic en el siglo XXI gracias a una miniserie que publicó DC con la idea de hacer de él algo más agresivo, menos complaciente, y que fuese todo lo contrario al chico bueno que es su primo Superman. Así que la Supergirl del siglo XXI sigue teniendo su complejo de estar a la zaga de su primo, sumado a sus problemáticas múltiples por su condición de mujer, cuestiones que tenía cuando fue creado en papel a mediados del siglo XX, aún cuando le quisieron dar un toque más feminista a partir de avanzada la década de 1960. Ahora es un personaje que, con todo eso, suma un temperamento de descontrol en su vida personal y pública, que no atiende tanto a las normas y que de vez en cuando se desmadra. Aunque no todo es eso, pues Supergirl es Supergirl y siempre ha de tener algo de chica buena para no desnaturalizar al personaje, pues para personajes totalmente desmadrados DC ya tiene otros perfiles femeninos. 

Así que la película es una Supergirl rebelde en su vida personal, porque su vida personal está en crisis existencial, emocional y de no saber qué hacer con su vida, salvo la vía fácil de la juerga, de la alcoholemia, de cierto egoísmo personal. Y se toma juergas en sistemas solares con soles rojos, donde se anulan sus poderes. Esto se cuenta en la miniserie de cómics donde se la presentó así, y así nos la presentan en la película. Ha descuadrado a numerosas personas y probablemente ha provocado las malas críticas que ha tenido, en parte. En la sala no había nadie joven cuando nosotros fuimos, cosa rara teniendo en cuenta que el género de superhéroes está en auge entre ellos. Pero puede que sea también porque Supergirl nunca llegó a aferrar bien en España, y no hay que negar que aquí hay algo del machismo original con el que el personaje fue recibido y coartado cuando sus historias se comenzaron a publicar.  

Por otro lado ha podido descuadrar una historia que narra una aventura espacial de la superheroina. Es algo habitual en ella y en las historias de su primo. A mí particularmente me ha hecho pensar que han querido trasladar la historia del exilio de Superman, narrada en cómic entre los años 1980 y 1990, a esta historia de Supergirl. Quizá el público general que no ha leído tanto cómic de ellos no están acostumbrados a estos relatos y esperaban una historia de heroicidad en La Tierra. Pero el relato no está mal, es entretenido. Hay acción, hay humor, el personaje no está mal interpretado ni mal recreado. Quizá hay que perfeccionar los efectos especiales sobre Kripto, el perro. Y el argumento es cierto que gira sobre un tema de fondo como es en realidad la trata de blancas, o en otras palabras sobre los traficantes de mujeres a las que raptan para que ejerzan la prostitución, aunque aquí queda enmascarado en una historia de piratas espaciales que raptan mujeres para procrear sólo varones que ayuden a aumentar sus filas (en un eco lejano a la mitología clásica romana con el rapto de la sabinas). 

Tengo serias dudas de que mi amiga estuviera satisfecha con esta nueva película de una de sus superheroínas favoritas. No dijo nada contrario ni malo, pero no sé si realmente le gustó, o simplemente le pareció entretenida. Sí que me hizo ver que en todo el metraje casi todo lo hacen los demás por ella, por lo que podría perfectamente no estar involucrada en todo ese conflicto con los piratas y el resultado sería el mismo. En este sentido le gustó que apareciera un antihéroe, Lobo. Sin embargo, aunque no es mentira lo que dice, yo sí creo que Supergirl tiene partes importantes en el desarrollo de la historia. A fin de cuentas es también una búsqueda de sí misma y una explicación de su origen. Lo justo para dejar el relato en el punto de si se necesita de una segunda parte o de una aparición en La Liga de la Justicia, pueda estar ya presentado. 

La actriz lo hace bien, además cuadra cierto salvajismo físico con el nuevo personaje. El personaje está renovado. La película entretiene. Es verdad que no es la película de superhéroes más llamativa de todas, pero no es tampoco una a olvidar. No creo que sea una de las malas películas de DC. Es una película que, además, para algo ligero en verano, está bien, aún cuando uno, si quiere pensarlo todo, se da cuentas de algunas cosas como el encaje del tema idiomas u otras cosas, pero, de verdad que no descuadra tanto, que la película cumple su propósito y da aire fresco a esta heroína que, habitualmente, pasaba por niña bien y ya no es una niña bien.

lunes, abril 27, 2026

NOTICIA 2453ª DESDE EL BAR: 150 ROSTROS COMPLUTENSES DE LOS SIGLOS XX Y XXI, de MON

Mon ha publicado este mes de abril de 2026 un nuevo libro de ilustraciones de caricatura 150 Rostros complutenses de los siglos XX y XXI. Recoge  numerosos alcalaínos vivos del siglo XX y este XXI que han aportado y aportan a Alcalá de Henares, ya sea desde la Literatura, el Arte, el deporte, la música, la economía, la educación, la religión o la vida social en general. Ha tenido a bien volver a incluirme, estoy incluso en la portada, y me siento muy agradecido y muy honrado. Mon, con estas obras, está sentando las bases de enseñar a la gente de nuestra actualidad que, en el futuro, podrían marcar un rumbo a seguir si alguien desea conocer la vida e Historia social y cultural de la ciudad. Pero sobre todo es un retrato que se fija en el alma de los retratados, especialmente si nos fijamos en determinados detalles, como las miradas. La primera caricatura que me hizo para sus exposiciones de 2024 y 2025 me parecieron una genialidad. Ahora, con la nueva para este libro creo que capta de mí otra parte de mi ser. Genial. Ha sabido desdoblarme tal cual es la realidad. Muchas gracias.

El libro se ha transformado en uno de los libros de cómic e ilustración más vendidos de Amazon este mes de abril, superando incluso a alguno de los grandes autores a niveles nacionales. Sin duda Mon debería estar entre sus propios retratados de gente que aporta a la ciudad.

Saludos y que loa cerveza os acompañe.

sábado, enero 03, 2026

NOTICIA 2433ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS QUE LEÍ EN 2025 Y LOS QUE DESTACO

Comienza el año 2026 y procedo a la ya clásica entrada de los libros que destaco de entre los que leí en 2025, con una novedad. En 2025 completé el comentario de todos los libros que me leí a lo largo de toda mi vida, una tarea que ha sido ardua y ha tardado en completarse en esta bitácora varios años a lo largo de varias entregas. Así que como ya he llegado a chocar con la actualidad, a partir de ahora mezclo las dos series, y os comentaré cada año los dos libros que destaco, más la novela gráfica, junto al comentario y lista de todos los que leí ese año, en este caso 2025. Vamos a ello.

2025: 46 años.

Leí 45 libros, de los cuales 17 eran novelas gráficas, de estas varias estaban repartidas en 2 volúmenes, y alguna contenía en realidad varias novelas gráficas en un volumen, y también hay un libro que en realidad compilaba varios cortos, por lo que se podría considerar que la cifra total puede aumentar entre veinte y treinta libros más, redondeando, unos 65 a 75 quizá. Este año vuelve a existir la relatividad.

Ha sido año en el que he tenido continuidad laboral y en ese sentido una estabilidad laboral que ojalá perdurara, aunque el sueldo no sea alto. Además di altruístamente clases de Historia a la hija de una amiga, salí en el telediario de Televisión Española por mi libro Superman, Batman y Franco, a la vez que publiqué una nueva novela, Los pasos del ayer, que quien la quiera que me la pida. Y mientras mi depresión ha avanzado, no puedo negar que también he tenido buenos momentos, que incluso entre primavera y verano reencontré alguna motivación que volví a perder tras el 4 de noviembre. Ahondo en la soledad y pienso si escribir un nuevo libro donde la historia aborde en ello, de momento algunos poemas me surgen. Empecemos con los libros que leí, lo haré primero con los que destaco. 
 
Los dos libros que destaco:

La reina de Babilonia (Voltaire, 1768): El año anterior al 2025, el 2024, había leído de Voltaire la novela Cándido (1759), que ya comenté en su día. No la elegí destacada, pero comenté que estuvo a poco. Creo que es de justicia destacar de mis lecturas de 2025 esta otra novela de Voltaire. La compré de segunda mano en Domiduca, por dos razones: quería leer más textos filosóficos y a la vez el buen sabor de boca que me dejó Cándido. Lo sorprendente de Voltaire es esperar de él pesados textos de reflexiones, pero como dije en su día no es así, escribe sus ideas mediante novelas y relatos de humor. Un humor tan surrealista que perfectamente podría ser parte de la inspiración del humor del grupo inglés Monty Python en la década de 1970. El volumen donde yo lo compré contenía esta pequeña novela junto a otras obras del autor, relatos largos. Creo que la lectura de los filósofos ilustrados, defensores de la democracia, al menos de los orígenes de la democracia tal como la conocemos hoy, se hacen necesarios en estos tiempos donde avanzan ideas contrarias a las ideas demócratas. Porque las ideas demócratas no son sólo en torno al voto y a los grandes ideales de organización política, son también en torno a la libertad y al modo como las personas piensan y se comportan en la sociedad. Leer una novela de humor que de fondo te introduce en todo ese mundo puede ser un buen ejercicio ahora mismo. La obra cuenta la historia de una princesa caída en desgracia cuya vida se cruza con la de un hombre de otro estrato social que se enamora de ella, ocurriendo cambios de clase social accidentales y todo tipo de cuestiones absurdas, incluso cuestiones entre la magia y lo exótico que le dan un ritmo realmente bueno.

La velada en Benicarló (Manuel Azaña, 1939): He de decir que tentado he estado de destacar un libro de Bardón que comentaré luego. Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Azaña debió terminar de escribirlo un poco antes de los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona y el frente de Aragón, durante la guerra civil, introdujo alguna nota entre ese momento y 1939, pero no lo alteró demasiado. Publicó en Buenos Aires el libro, en pleno exilio, ya que en España no se publicó con mucha censura hasta 1974 y ya de manera sin censurar en 1981, donde se le adjuntó una adaptación teatral, que es el volumen que yo leí, por lo que serían dos libros los que leí, aunque este es uno de esos volúmenes que he contado como uno. Lo compré en edición original de 1981 en segunda mano, en Domiduca. Aunque está escrita en modo de diálogo teatral, es en realidad una novela que incluso cae en el ensayo sobre la reflexión de Azaña de los porqué de la guerra. Guerra que estaba en curso y en la que él era Presidente de la República. Hace un extraordinario ejercicio de abstracción de sus ideas para meterse en la postura e ideas de otros diferentes en lo político, e incluso trata de analizar porqué ha cuajado la violencia tan rápido en la sociedad. Llama la atención que reflexione del papel de la mujer, de los artistas, de los empresarios, de los obreros, de las diferentes ideas, incluidas las de quienes dieron el golpe de Estado fallido en julio de 1936, que llevaron a esa guerra. Lo curioso del libro es que si se hace una lectura profunda de su análisis de la forma de pensar de unos y de otros, y especialmente de los grandes empresarios, uno se da cuenta que varias de las cosas que dicen cuadran aún con la España de 2025. Quizá este libro pueda servir de guía a alguien para conocernos y no seguir los pasos que nos llevaron a aquel desastre. Otro libro para entender la democracia, la necesidad de entender al otro y de reconocer al otro.

La novela gráfica (cómic) que destaco:

Valentina, volumen 4 (Guido Crepax, 1974-1976): Lo busqué incansablemente un año antes, yendo a Madrid, a las librerías de Alcalá, al mejor precio en Internet y al fin lo encontré en una librería electrónico que me lo vendió a un precio alto, pero razonable. Sé que algún amigo me ha llamado en broma "ay, guarrete", por el carácter erótico y explícitamente sexual del personaje y de sus historias, pero no lo compré por ello. Aún recuerdo haberlo recogido de Correos y abrirlo en una cafetería de mi barrio donde alguien desconocido me miraba mirar sus páginas vete a saber pensando qué de mí. Lo compré porque este personaje tiene una historia transversal con Corto Maltés, de Hugo Pratt, mi ídolo del cómic, y quería ir completando Corto Maltés también así. Creo que me he quedado corto yo y aún debo buscar algún recopilatorio con las rarezas de Valentina e años posteriores, pues me consta que me falta una página que vi en Internet sobre esa historia y en algún lugar estará publicada. labor de investigación sorprendentemente nada fácil. La cosa es que este cómic lo inició Crepax en 1965 y lo acabó en 1976, aunque sospecho, por lo que acabo de decir, que puede que publicara algo más suelto en 1977 o incluso después, pues el personaje muere en 1995. Sea como sea me gustaría mucho comprarme los volúmenes 1 a 3, aunque son muy caros y el primero está de momento descatalogado. Me ha apasionado... ¿por el sexo y lo erótico? Hombre sí, también no lo niego, me ha estimulado mucho la imaginación, pero no por eso, sino porque yo no esperaba encontrarme lo que me encontré. No es un cómic erótico más Es una obra que revolucionó el género usando lo surrealista y la psicodelia. Sus composiciones de página, lo experimental de sus dibujos y de proponer los textos, la narración misma, es todo tan extraño y tan sugerente de diferentes cosas a la vez que es pura poesía y puro arte. Arte pop. Una maravilla que, no lo niego, también ayuda que cautive Valentina, mujer que desearía conocer. Libre, suya, fuerte, autónoma y abierta a toda mentalidad, pero a la vez, mujer. La estética, la experimentación, una maravilla. Crepax entró en el género erótico, pero no quería contar historias de sexo, quería crear arte, y lo hizo. Este no es un cómic erótico, aunque lo sea, es otra cosa. Y sí, en mi vida de 2025 el constante desamor me hace tener anhelos y mezclo en sueños la realidad y lo ficticio, como Valentina.  

El resto de libros que leí en 2025:

Ana contra Gurtel (Javier Bardón, 2025): Pudo haber sido justamente lectura destacada.Y a punto he estado de destacar esta y no una de las dos destacadas. Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Alguien podría decir que barajé destacarla porque conozco al autor, pero no lo hice por eso, de verdad lo digo. El libro merece la pena en sí mismo. Si pensé que podría ser lectura destacada de mi 2025 es porque tuvo en mí un efecto secundario o colateral que no era exactamente consecuente a la trama, sino a mi propio estado psicológico. Evidentemente yo no he vivido lo mismo que Ana, personaje real de nuestras épocas que destapó la trama de corrupción de la Gurtel, que afecta al Partido Popular, aquí se encuentra lo que personalmente vivió por haberlo hecho. Y en ese sentido hay partes donde en algunos aspectos de mi vida me veía ahí, en el sentido de estados de depresión. En el caso de Ana es por lo que es, y se cuenta en el libro (que es una novela de la Historia reciente), y en mi caso es por otras causas. Pero los reconocimientos de fases o partes o contribuyentes de la depresión hacen de esta novela algo más que una novela, y más que un testimonio de la Historia más reciente de España, hacen hasta cierto punto que tenga algo de terapéutico. Y es por ello, por esa capacidad de lograr eso, que la destaco. Por eso y porque es una novela que se lee de manera que te deja atrapado y quieres saber más y más de lo que personalmente le pasa a la protagonista. Lo encargué y compré en la Librería Diógenes un poco antes de su presentación.

Ensayo sobre el gobierno civil (John Locke, 1689): En la Noticia 2365ª dije que este es el libro que estaba leyendo cuando empezó 2025. Es otro libro que se debería dar a leer obligatoriamente ahora mismo en los institutos ya sea en Filosofía o en Historia. Locke es un autor necesario de leer para tener conceptos claros, aunque como persona del siglo XVII, por muy adelantado y moderno que fue en su época, no puede evitar deslizar algunos conceptos de carácter machista, pese a ser más avanzado en "igualdad" que otras personas de su propia época. John Locke recapacita sobre la idea de que el Rey no lo es por elección de Dios ni por ser descendencia de Adán y Eva y afirma la existencia de un contrato social que lo elige. No sólo existe ese contrato social, sino que además el rey está obligado a cumplir con un gobierno justo o de lo contrario es el propio rey el que rompe el contrato social por el cual gobierna. En principio es un liberal del sistema capitalista, uno de sus padres, pero leerle hoy día te hace pensar que aquel liberalismo está totalmente alejado del liberalismo actual. Llega a defender que el poder por el poder y el dinero por el dinero no valen nada si no hay valores humanos y sociales para el bien de todos. Lo cierto es que su obra es tomada en parte también por las ideas anarquistas posteriores a él. Locke abordó no sólo cómo habría de ser el ejercicio del poder, también reflexionó sobre la justicia, el ejercicio de la violencia, la servidumbre, las relaciones entre hombre y mujer, las relaciones de padres e hijos, el alcance de las leyes, la existencia de leyes naturales en el ser humano existentes más allá de una legislación escrita, lo que siglos después dará paso al reconocimiento de derechos humanos en el siglo XX. Compré el libro de segunda mano en Domiduca, de una edición española subrayada por su dueña original de 1969, Ana Martínez firmó en verde la primera hoja. Por ello es un libro con un valor añadido, pues no es muy normal en la España de 1969 encontrar a una mujer dueña de un libro de este calibre y, además, muy evidentemente reflexionado hasta en su mínima expresión a través de sus subrayados. Leí el libro en mis desplazamientos en tren al trabajo y en el sofá de mi casa también, después del trabajo. La lectura se hace muy ágil y descubro en Locke un autor muy fácilmente accesible y ameno. Como uno de los ideólogos originales del sistema liberal del capitalismo defiende algunas cosas que comparte con algunos socialistas posteriores y actuales, básicamente: que ningún sistema es justo ni bueno si no es para alcanzar justicia, igualdad y fraternidad, el bien común. Con todos los "peros" que se le pueda poner hoy día, este es uno de los orígenes de las democracias actuales. 

El Principito venido a menos (Antonio Moreno, 2024): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Antonio eMe recoge aquí la historia de El Príncipito (Saint-Exupery, 1943) para hacerla suya narrando un principito ya muy mayor y mendigo que nos narra su naturaleza total y plenamente humana, así como su sentimiento de haber sido utilizado por Saint-Exupery, lo que hizo que le cambiara la vida para mal, al ser desbordado por la fama de una  historia fantástica. Encasillado y sin poder salir, toda su vida no puede ser de otro modo que de descalabro en descalabro Narrado con algo de ritmo teatral (de hecho versiona a una obra teatral del mismo autor), es una novela corta de tono amable, en soliloquio, aunque trata de introducir algo de rabia propia de la contracultura. Lo compré por encargo en Amazon, ya que no se publicó en ningún otro lugar. Lo leí rápido. Aunque el libro se publicó en 2024, lo hizo hacia finales del año, por lo que casi se podría considerar del 2025.

Saltando sobre los charcos (Antonio Moreno, 2025): Pues en primavera Antonio eMe sacó esta extensa novela, muy de verano. Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Igualmente sólo lo publicó en Amazon, por lo que lo encargué y compré ahí. La primera parte del libro la leí muy rápido y amena, la segunda parte tarde un poco más, porque iban pasando otras cosas en mi vida, pero coincidió más o menos con el verano, por lo que lo leí en la estación que creo que es la más adecuada para leerla. Se trata de un a historia ambientada a la vez en dos épocas de la vida del protagonista, su infancia en la década de 1980 y más o menos la actualidad, cuando ya es adulto y con sus propios hijos. Es un eje vertebral las comparativas de las vivencias de vacaciones de verano. Apela mucho al recuerdo y a un amor de pareja que ya no es pasional, pero que no es tampoco desapego, es amor dentro de la familia y de eso trata en buena parte el libro: del paso del tiempo, la infancia, lo que creíamos que seríamos y lo que somos... y del amor, del amor ya asentado, pasada ya la pasión. No del cansancio de la pareja, si no del amor de pareja. La primera parte me recordó muchos momentos de mi propia infancia. Es posible que las actuales generaciones en la cuarentena de años entendamos mejor las referencias de este libro, pero su idea general es algo que traspasa generaciones.

Mortadelo y Filemón: Reyes de la risa (199?) y El embrollo matutino (1995) (Francisco Ibáñez): Se trata de dos álbumes de la extinta editorial Olé que en sus últimos momentos compiló historias de cómic de Mortadelo y Filemón y otros personajes sin respetar una reedición de las obras tal como estaban, por lo que estos recopilatorios no se encontrarían en la cronología de la obra de Francisco Ibáñez, no son títulos oficiales, pero el material sí es oficial. Son historietas de los personajes incluso antes de que entrasen a trabajar en la TIA, por lo que pueden ser viejas historias cortas narradas entre los años 1960 y 1970. Me los regaló un vecino que los tenía por casa, de su infancia, y me los dio a mí considerando que los valoraría. Así es. Los disfruto. No son sus historias más graciosas, pero son ellos.

Blacksad: Un lugar entre las sombras (2000); Artic-Nation (2003); Alma roja (2005); El infierno, el silencio (2010); Amarillo (2013); y Todo cae (2021-2023) (Juan Díaz Canales y Juando Guarnido): Es la obra completa de las novelas gráficas de Blacksad, uno de cuyos autores, al que conocí en persona años atrás, continúa Corto Maltés hoy día. Fueron mi lectura fundamental en los primeros meses del año. Hace años me interesé por este personaje felino que es un detective en los años 1950 estadounidense en un mundo donde todos los personajes son animales antropomorfos. Es puro cine negro, pura novela negra. Encontré un volumen de obras completas que contenía las cinco primeras historias, y es que se supone que no iban a hacer más. Pero era excesivamente caro, brutalmente caro, y yo entraba y salía del desempleo, así que era un simple anhelo por una obra cuyos dibujos eran perfectos, el guion una excelencia y las metáforas visuales algo maravilloso, aparte de que logran dirigir tu mirada al lugar de la viñeta que ellos quieren para aportarte aún más información a la ya dada. La cosa es que un año celebré mi cumpleaños con casi todos mis amigos más antiguos, cosa que ha ocurrido muy pocas veces en mi vida. Lo hice en La Mezquita, un bar de mi barrio y me llevé la sorpresa de que me habían comprado el recopilatorio porque una vez le comenté sobre él a uno de ellos. Sin embargo, los autores incumplieron su palabra e iniciaron una sexta historia, la última, la cual publicaban en dos partes, de momentos sacaron una. Así que retrasé su lectura hasta comprar esa historia. Compré el primer volumen en Alcalá Cómic y esperé paciente a que sacaran la segunda parte... y al fin lo logré en 2023 en la misma librería, sólo que tuve retrasar la lectura por varias cuestiones hasta que este año al fin lo he hecho. Y lo he disfrutado mucho. Pudo ser perfectamente mi novela gráfica destacada, y con creces. Está igualado con Valentina, aunque quizá el guion es mejor en Blacksad, lo reconozco. La primera historia es la más oscura y cruda, la última quizá la más floja de todas, y son las centrales las que crean todo el mundo de este detective con todos sus detalles y lujos expresivos más complejos. Lo gocé.
 
Numancia (Miguel de Cervantes, 1585): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros, de hecho lo leí precisamente por disciplina con esa página y con motivo del Día de Cervantes. Lo leí en la versión abierta y gratuita digital de la Biblioteca Cervantina. Que a la vez era reproducción de una edición antigua no sé si de principios del siglo XX. Una obra de teatro inusual en la España del siglo XVI, más propia de Inglaterra, pero sorprendentemente en esto se adelantó Cervantes a Shakeaspeare, ya que el inglés aún no había escrito sus obras cuando Cervantes escribió esta, que tuvo un éxito relativo en su momento, pero que quedó eclipsada por las innovaciones de Lope de Vega. No es que sea la obra de teatro de mi vida, pero le reconozco muchas innovaciones para lo que era la literatura española de ese momento, pero no cuajó, es más propia, repito, de las épicas de Inglaterra y las fantasmagorías de Francia. Se debería revalorizar en España esta anticipación de Cervantes. Aunque la obra tuvo su mayor éxito a comienzos del siglo XIX, durante la Guerra de Independencia, durante el sito de Zaragoza, quizá por las analogías que haría el público español de entonces.

La bicicleta. Memoria del fusilamiento de Felipe Loeches (Urbano Brihuega, 2015): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Este libro lo leí precisamente adrede para mi otra bitácora, en este caso con motivo del aniversario de la República, a muy poca distancia en el tiempo del Día de Cervantes, en Abril. Lo compré el día de la presentación por el propio autor en la Biblioteca Pública Municipal Cardenal Cisneros, en 2015. Pero prioricé entonces otras lecturas y cayó un poco en el estanco hasta este año. Se trata de la recuperación de la historia de Felipe Loeches, concejal por el PSOE durante la guerra civil en Alcalá de Henares, el cual acabó preso y fusilado unos años después del fin de la guerra. Se escribe a través de la memoria de su hijo, fallecido de anciano, el cual nos narra también los padecimientos y persecuciones que sufrió la familia por todo ello. Así que nos relata también una de las partes oscuras de la represión de Franco en la ciudad después de la guerra. Brihuega añade algún dato de sus propias investigaciones, pero prima fundamentalmente el tono de recuerdos. Recuerdos contrastados, eso sí.

Mi conciencia ha rechazado el olvido (Eduardo Calderón, 2024): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Tras la lectura del anterior me dio por leer este. Se trata de la biografía de Ángel Álvarez, un alcalaíno que después de la guerra civil pasó al exilio y fue allí donde fue preso de los nazis en la Segunda Guerra Mundial y pasado por campos de trabajo y campos de concentración, como Dachau. Fue su hijo ya anciano quien pagó la edición y trató con un aficionado a la Historia para que lo escribiera. Precisamente tuve que contactar con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares para que me pusiera en contacto con él y me mandara el libro por correo. Se lo pagué haciendo ambos un ejercicio de confianza mutua sin conocernos. La vieja usanza. La recuperación de esta historia es interesante, sin embargo necesitaría de un trato más refinado de técnicas de la profesión de Historia. Evidentemente el autor quizá es más dado a la Literatura, pero hace su labor de biógrafo, lo único, eso: necesita un abordaje más refinado, aunque como primer acercamiento es válido para publicitar que esto ocurrió, y no sólo a esta persona, a muchos exiliados.

Meditaciones (Marco Aurelio, 170-180): El emperador Marco Aurelio publicó sus meditaciones en varios libros, tal como se entendían estos en el Imperio Romano, por lo que son de menor extensión que los actuales, y estos libros ahora se siguen llamando así a modo de capítulos, pero forman un libro. Compré adrede una edición barata en la Librería Diógenes, aunque quizá debería haber gastado un poco más, pues contiene erratas, en todo caso reproduce una edición de comienzos del siglo XX. La filosofía de Marco Aurelio es una filosofía estoica. Mucho católico practicante se sorprendería la de lugares comunes que tenía este emperador con el posterior desarrollo de las ideas cristianas. En algunas cosas difiere, sí, pero coinciden en muchas, y es que los primeros padres de la Iglesia sacaron varias de sus ideas de las ideas del momento, y el estoicismo era la corriente de pensamiento más propagada del momento como modelo de vida, aunque ellos ponían en valor a los dioses grecorromanos, obviamente. De hecho es sorprendente el pragmatismo que desprende, tanto que a veces pareciera dudar de los dioses y apuntar a la sospecha de que las acciones humanas eran las que provocaban las cosas que a nosotros mismos nos pasen o nos hagan sentir. En todo caso también da una serie de consejos, algunos no aconsejables hoy día, pero muchos muy válidos salvando las distancias. Por otra parte, ayuda a entender mejor la antigüedad. Este libro lo leí por curiosidad, pero es cierto que extrañamente es una lectura generalizada en el mundo desde la pandemia de 2020. Tengo dudas de que mucha gente lo lea como lo que es, me temo que habrá quien lo lea esperando leer un libro de consejos del bienestar. Nada más lejos.
 
Romancero viajero. Desde Málaga hasta Irún con un bocata de atún (Manuel Díaz, 2024): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Cuando presenté mi novela Los pasos del ayer en el Pub O'Malley's en primavera, vino Manuel Díaz a verme porque quería conocerme. Intercambió conmigo su poemario con mi novela y mantuvimos una conversación. Se trata de un poemario sencillo al más puro estilo de la poesía näif de Gloria Fuertes. Una curiosidad entre la poesía alcalaína actual.

Alcalá, un poema (José Clavero, 2024): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. En la Feria del Libro Nuevo de Alcalá de Henares le compré este poemario a su propio autor por ir completando mi biblioteca personal de autores de Alcalá. De hecho le referencié en Wikipedia, porque nadie lo había hecho. Es un poemario totalmente dedicado a Alcalá de Henares. Tiene una técnica ajustada a la norma. En sí es un largo elogio a la ciudad.

Historia colectiva de Alcalá de Henares (varios autores dirigidos por Vicente Sánchez Moltó, 2023): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Se publicó hacia finales de 2023, aunque de su origen y de mis valoraciones como historiador ya hablé en profundidad en mi otra bitácora citada. Yo lo compré en la Feria del Libro de Navidad de aquel 2023, en la caseta del ayuntamiento, con rebaja. Tenía muchas ganas de leerlo, pero la ocasión no se presentó hasta que obtuve el teletrabajo el 2025. es el libro más actual de la Historia de Alcalá de Henares, si bien la interrumpen en el año 1998, cuando se nombra  a la ciudad Patrimonio de la Humanidad, dejando desatendido el primer cuarto del siglo XXI. Además, salvo algunos capítulos, hay partes que parecen más una Historia del Arte, en concreto de la arquitectura, pero quizá a partir de aquí, de sus partes más lúcidas, se puede reiniciar algo más completo. Es buena obra, no obstante. Sin embargo, mi ejemplar está lleno de anotaciones completando en algún caso alguna corrección, y rellenando el siglo XXI. Lo leo muy atentamente.
 
Obras completas (Epicuro, siglos IV a III antes de Cristo): Se trata de varios libros y fragmentos de libros hoy compilados en uno. Epicuro y el epicureísmo tuvo sus seguidores, eran todo lo contrario a los estoicos, que era la forma de pensar y vivir imperante, por lo que no es que tuvieran a menudo buena fama. Los epicureos valoraban la vida y el saber vivirla, disfrutarla, a la vez que buscaban la explicación de las cosas en todo aquello que se podía palpar, que se podía vivir. Aunque no se supiera porqué ocurría algo, ocurría, por lo que son pragmáticos en eso. Curiosamente Epicuro es uno de los primeros en hablar con una teoría profunda sobre materias pequeñas que componen el resto de materias, el átomo, como así se demostró en el siglo XX, sólo que Epicuro no tenía la ciencia del siglo XX, y lo reflexionó desde la reflexión que hizo en determinados sucesos que él extrapoló a niveles inferiores. Lo curioso de este pensador es que de fondo nos muestra una forma de entender el mundo en ese momento. Curioso es como describe lo que él piensa de los movimientos estelares. Sea como sea, la sociedad occidental de hoy puede creerse estoica, pero en realidad tiene mucho de epicúrea. Lo busqué y lo compré en Librería Diógenes.

Rostros complutenses para la Historia (Mon, 2025): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Mon me mandó un mensaje privado para decirme que había sacado este libro, que deriva de una exposición de caricaturas donde yo le dije que estaría bien sacarla en  libro y él ya me dijo que pensaba hacerlo. Fui a Librería Capitel y lo compré. Junto a las caricaturas hay pequeñas reseñas biográficas de cada personaje, de todas las épocas, hasta la actualidad. En cierto modo completa la Historia complutense, incluida la anteriormente citada. Estoy esperando su segunda parte.
 
El Señor de los Anillos. Vol. 1. (Alberto Cerezo, 2025): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. El siempre genial pintor, y desde hace un tiempo también creador de cómic, Alberto Cerezo, se ha lanzado a crear en novela gráfica la obra cumbre de Tolkien. Lo va a hacer en tres volúmenes. La tarea es ardua y en 2025 sacó el primero únicamente para una plataforma de venta concreta, que es donde yo lo compré. A la espera de que salgan las otras dos entregas. En blanco y negro, condensado, pero reinterpretado con la mirada y reflexión del artista. Un mundo oscuro.

Fragmentos y evocaciones (Pedro Atienza, 1979): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Se trata de la primera edición del primer libro de Pedro Atienza. La busqué y localicé a través de un vendedor de libros antiguos que no es de los conocidos, pero hubo un detalle que me dio confianza y se lo compré. Fue un acierto. Este libro lo presentó Atienza junto a Rafael Alberti. Quizá sea una de las joyas de mi biblioteca complutense. Una poesía de un joven Atienza que tiene su propia voz, pero a la vez se ve muy libre de hacerla como quiere. Noto en este libro lo mejor que le he leído hasta ahora.

El Colegio Calasanz-Escolapias de Alcalá de Henares. Palacio de Jacinto de Aranaz y de Jean Laurent, última obra conjunta de José y Alberto Churriguera (1725-2025) (Vicente Fernández, 2025): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. El historiador local Vicente Fernández sacó este libro casi desde principio de 2025, promocionando además la dicha escalera y la actividad cultural que lleva él. Compré el libro en Librería Diógenes. Es curioso, pues siendo un libro de Historia de Arte, rellena la Historia política y social de Alcalá del siglo XVIII, mientras que el anterior citado, siendo de Historia, tiene parte que parece de Historia del Arte. Supongo que en cierto modo este libro completa una parte del otro, aunque en el otro el siglo XVIII no va mal. Algunas fotografías son muy pequeñas, lo que siendo un libro de Historia del Arte no le hace favor, pero los textos están trabajados, muy trabajados. Una investigación profunda. Las tesis, esos sí, son las de él. Es desde luego un inicio importante para profundizar.

Réquiem y exaltación (Matías Escalera, 2025): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Fui a la presentación que hizo en la Facultad de Filosofía y Letras una tarde mucha lluvia, un aguacero. Compré unos momentos antes un ejemplar en Librería Diógenes. Me parece una genialidad de poemario, experimental, eso sí, que nos pone sobre la mesa un diálogo entre las diferentes generaciones de trabajadores y cómo se entienden a sí mismos, y entre estos no excluye incluso al empresario alienado por sí mismo. Quizá no sea la poesía más en boga hoy día, pero a mí me parece uno de los mejores libros de poesía de este año. Pero te tiene que gustar y entender lo experimental... y aceptar la autocrítica como trabajador y persona de consumo en los problemas de la sociedad actual.

Canon de cámara oscura (Vila-Matas, 2025): Oí hablar muy bien de él en Cadena SER y escuché una entrevista al autor que me atrajo. Una novela de distopía en Barcelona, que tiene que ver con una biblioteca que se ha de reducir... Bien. Me gustó la idea. Compré el libro en Librería Diógenes y comencé a leerlo en un viaje a Ávila en mis vacaciones de verano. Los primeros capítulos prometían, pero, ay, pero aunque el libro en general está bien, no es para ponerlo por las nubes como lo pusieron. Si este mismo libro lo hubiera escrito alguien de nombre común estaría por decir que ni lo publica una gran editorial, ni lo publicitan en medios, ni le entrevistan. El libro no está mal, pero tampoco es lo que se ha pretendido decir que es. De hecho retoma la idea de Phillip K. Dick con robots replicantes y escribe la historia desde el punto de vista de uno. Cae en numerosas reflexiones críticas de libros, pero es verdad que tiene alguna parte atrayente. El libro, insisto, no está mal, pero si lo hubiera escrito Antonio García yo lo hubiera comprado igualmente, pero la gran editorial no sería su sello, ni Cadena SER su garante.

Astérix, el combate de los jefes (Goscinny y Uderzo, 1964-1965): Yo en mi pasión por Astérix, mil veces explicada en estas notas con sus detalles, prosigo intentando hacer la colección completa poco a poco, como un cazador, para saborear. Se me presentó la ocasión de comprar este ejemplar muy barato de una colección que sacaron. Lo compré en Papelería Reyes Católicos. Como siempre, un placer tener un contacto con tus pasiones y seguir siendo niño. Le compré otro ejemplar a una amiga con los mismos gustos.

El Príncipe (Maquiavelo, 1513, publicado 1532, con notas de Napoleón, siglo XIX): Yo este libro ya lo he leído completo y parcialmente varias veces desde la Universidad, lo que ocurre es que encontré una buena edición en Librería Diógenes, en tapa dura y con los comentarios de Napoleón, y lo compré. En realidad hay quien sospecha que los comentaros de Napoleón pueden ser falsos a manos de un rival político tras su caída, que quería demonizarle. Sean sus comentarios o no, lo cierto es que crean ruido, mucho ruido, salvo alguna cosa. Pueden dar una idea de su mentalidad, sí, pero si no es para analizarle a él, crean ruido. Este libro incluía fragmentos de otros de Maquiavelo y otro libro Los comentarios a Tito Livio, donde defiende la República y la democracia, sólo que venía también en parte. Es un conocido espejo de príncipes con consejos de toda cata moral y práctica para sobrevivir y para mantener o ejercer el poder y el gobierno dependiendo de cómo sean tus gobernados. Ya lo comenté en su día.

La huella no será inocente (Carmen Nieto, 2025): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Otro de los mejores poemarios de este año. Y se ha hecho esperar mucho desde el primero qeu escribió. Lo encargué y compré en Diógenes. Carmen experimenta también con la poesía y nos habla del amor al igual que Antonio Moreno: en esa fase que no es de pasión, sino de pareja consolidada, de madre y de hija. Nos habla de su maternidad, pero también honra a todos y todo los que nos precedieron para ser quienes somos. Hay imágenes reflexionadas llenas de preciosidad, y sin necesidar de buscar la palabra bonita, sólo siendo ella.

Llegando a puerto (varios autores, 2025): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. se trata del resultado de los ganadores del concurso de relatos homónimo que celebró el Pub O'Malley's en la temporada 2024-2025. Lo compré allí en su presentación. Hay relatos de todo tipo, pero es una iniciativa muy necesaria y creo que se debe apoyar y estimular y participar.

El Complutum imaginado (Luis Alonso Prieto, José María de Pro Bueno y Andrea Salamanca Casuso, 2024): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Una pequeña obra de teatro del grupo de teatro TIA para promocionar Complutum. Trata de imitar las obras de teatro de Plauto y Aristofanes, pero poniéndolas al día del siglo XXI. Una curiosidad. Contiene cuatro obras, y hay una de ellas que me parece de destacar.

Karoshi (2025); Trabajo a muerte (2024); Vetusta (2024); Tomoe Gozen (2025, 2 volúmenes) (Mario Misas): Hablé de todos ellos en Las notas de los cíclopes libreros. Fue expresamente a San Fernando de Henares, en realidad Coslada, para una feria de cómic donde Mario Misas, amigo mío, estaba con estas obras. Las compré en bloque y me las leí. Cómic al estilo manga cuyos argumentos me ha agradado, me ha sorprendido Mario como guionista, he de decirlo. Destaco Trabajo a muerte y Vetusta. No decepcionan. Debería plantearse retos mayores, yo creo que puede con ellos.

Torpedo 1936. Obra completa (Bernet y Abuli, Toth, 1984-1990): Desde hace muchos tenía curiosidad por el personaje. Y hace muchos años, antes de ejercer de archivero, cuando tuve un muy buen pero breve sueldo, quizá allá por 2008, me compré todos los tomos de obra íntegra juntos creo recordar que Casa del Libro de Madrid, porque había una librería de cómic en Alcalá, ya cerrada, que los encargué y nunca me los trajo, quizá porque creía que no tenía dinero. Sin embargo, pese a que quería leerlo y me producía cierta atracción la estética y saber que era de mafia, lo fui retrasando tanto esperando el mejor de los momentos que este no se me dio hasta este 2025. Es curioso que haya gente que une este personaje a Corto Maltés, aunque en realidad estos no han compartido historieta y son además totalmente antagónicos. De hecho no es que Torpedo sea un antihéroe, es directamente un malvado, es un malvado protagonista. Tiene su ética de mafioso, que es poca, y quizá eso puede hacer parecer que es un antihéroe, pero... Tiene su atractivo en la violencia, el sexo y una estética y guion de mafia perfectamente compatibles con historias de los años 1930, aunque también hay alguna de los 1940. A mí me gusta, aunque hay partes de guion incómodas. Hay que pensar que Toth abandonó seguir dibujando precisamente por tener serias dudas éticas y morales sobre si ese cómic era un ejemplo para los lectores. La obra es buena, truculenta, pero no está mal. Hay, eso sí, una de las historias que parece el culmen, lo mejor, y otras más sencillas. A mí me ha gustado, aunque hay partes muy oscuras y cuestionables. Pero es una historia de ficción, no una lección de moral.
 
Torpedo 1972 (vol. 1, 2 y 3) (Abuli, Risso, Fernández, 2017-2023): Aunque Torpedo se daba por acabado en 1990, porque tampoco había editores que quisieran ya arriesgarse con la truculencia de la historia (llegó a censurarse en 1990 una historia que salía pederastia), Abuli y Bernet siempre hablaron de recuperarle... pero algo pasaría que cuando eso ocurrió no lo hicieron juntos. Siguió Abuli en 2017 y desde entonces van tres volúmenes. El primero lo encontré de casualidad en FNAC de Madrid, el segundo también años después, el tercero lo compré en Alcalá Cómic. Torpedo y su compañero son dos viejos mafiosos que por circunstancias de mal vivir y porque aún les buscan los hijos de algunos de los que mataron, vuelven a la mala vida. El más flojo es el tercer volumen, el más innovador el primero, el de historia más compleja el segundo.

La invasión de los girasoles mutantes (Pedro J. Maza, 2008-2017, 2 volúmenes): Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. Lo descargué gratuitamente de Internet y lo imprimí. Es la novela seriada de uno de mis más viejos amigos. Todo con su permiso. Una novela de rarezas al viejo estilo de las novelas de bolsillo estadounidense de mediados del siglo XX. Es todo una gran aventura de carretera, también sea dicho de paso. Muy llena de violencia y de personajes llenos de testosterona casi adolescente. Muy de películas de Serie B. Como es amigo, muchos personajes son otros amigos, yo incluido, y fue divertido para mí. 
 
Seis relatos negros (Bierce, Chejov, Huxley, Faulkner, Arreola y Benedetti, 1971): Me lo compré de segunda mano hace tiempo e Domiduca. Lo leí de cara a sacar un relato que narrar en los cuentos de Halloween de este año. Una colección de autores de primera y con historias ciertamente oscuras. e gusta tenerlo en mi biblioteca. Estas rarezas nunca están de más. 
 
La máquina de follar (Charles Bukowski, 1974): En realidad este libro se publicó así en España, pero es una partición que junto a Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, era (los dos juntos) Erecciones, exhibiciones e historias generales de locura ordinaria, pero los editores españoles prefirieron hacer dos libros. Lo compré de segunda mano en una Feria del Libro Antiguo en Domiduca. Es una edición de la década de 2000. Aunque Bukowski está en mis referencias literarias de juventud, he de reconocer que tras leer este libro necesito algo más evolucionado. No reniego de Bukowski. Me sigue gustando, pero quizá ahora tengo más referentes preferentes. Si que es cierto que no me he leído poemas suyos. Aún  con todo aquí hay varios relatos que me han fascinado. Los más elaborados e imaginativos.

La última puntada. Caminando sobre el hielo (Mariana Romero-Nieva, 2025):  Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. A sus 92 años se ha sacado este poemario que suena a crepuscular. Buenos poemas y un descargo de sus dolores emocionales. Lo editó en Amazon y ahí lo compré. Un libro entre la tristeza y la memoria, poesía y diario. Un regalo a todos de lo que le ocurre en estos años. Una confesión.

Alcalá de Henares, Casa y Corte. Siglos XIII-XIX (Antonio Marchamalo, 2025):  Comenté este libro en Las Notas de los cíclopes libreros. La editorial Domiduca llevaba varios años sin sacar un nuevo número de esta colección de Historia de Alcalá de Henares. Un día que Marcos, el dueño de la librería, necesitaba un favor fui a hacérselo y lo vi recién publicado. Lo compré. Tengo la colección completa. En esta ocasión parece más un diccionario enciclopédico de biografías de reyes que un libro de ensayo y análisis de Historia. Uno es historiador y lo leí. Me dio algún detalle concreto. Quizá no sea el más destacado de los libros de esa colección, pero bien está que la colección siga viva.

2026 (3 de enero): 46 años camino de los 47.
Estoy leyendo 2 libros.

1972 (Antonio Moreno, 2025): Y Antonio Moreno pensó que no hay dos sin tres. Hacia cerca del final del año sacó este poemario. Lo compré en la Feria del Libro de Navidad en Domiduca. Es su tercer poemario, cuarto, dirá yo, pero firmado por él con su nombre propio, tres. Quizá tiene algo que ver con el proceso de composición de Saltando sobre los charcos. El título hace referencia a su propia fecha de nacimiento y los poemas, forzosamente vuelven la vista a repasar su vida, lo que ha vendo siendo hasta la fecha de hoy. Aunque el poemario vuelve al tono de poemas amor más o menos amables, tiene un giro sutil que me parece interesante y que hablando con Sofía Winter, también poeta, supongo que no se ve al menos que te pares a pensar lo leído. El giro es un tono algo más rudo y agrio, hacia lo contracultural, donde ahora Antonio es capaz de expresar su queja o su desencanto con algunas cosas de la vida. Es ahí, en ese sutil cambio, donde me va pareciendo interesante el poemario. 

La democracia de abajo a arriba. La rebelión cantonal en la Historia de España (Julián Vadillo, 2025): Mi buen amigo y colega de estudios y de ideas y en general de la vida toda, Julián Vadillo, sacó este libro este año. Creo que en mi casa faltaran apenas dos libros de los que ha sacado, y no son pocos. Fui a la presentación en Librería Diógenes y se lo compré. Julián ya se aproximó a reflexionar sobre la Primera República en un libro colaborativo anterior. Ahora lo hace íntegramente él para desmontar algo muy difícil de desmontar: los mitos de la Primera República y en concreto de la revolución cantonal. La duración de un año y las varias guerras es algo que usó Cánovas del Castillo, Miguel Primo de Rivera y Franco para denostar este periodo, a los republicanos y al socialismo asociando todo ello a caos y desorden, idea que hoy día sigue imperando incluso en las mentes de izquierdas. Se ha desdibujado que todos aquellos sucesos sucedieron porque había gente que creía en el cambio, y que todo lo sucedido posteriormente entre gentes de izquierdas o simplemente republicanos son las mismas personas, sus hijos, sus nietos... Las ideas de aquel periodo hizo nacer sindicatos y partidos, cambió mentalidades, y sorprendería a muchos saber que buena parte de sus ideas que considera lógicas o normales son ideas que (¡oh, vaya por Dios!) son precisamente de los tiempos de los cantones de la Primera República. Vadillo siempre interesante diciéndonos: cuidado, que no nos estamos dando cuenta que los cuarenta años de la dictadura de Franco nos ha hecho pensar a todos que la Historia es X y resulta que es Y.

jueves, agosto 14, 2025

NOTICIA 2404ª DESDE EL BAR: DE LO DE LOS 4 FANTÁSTICOS

Ayer, aprovechando con ese viento que hizo y con que las entradas eran más baratas, fui al cine para ver Los 4 Fantásticos (Matt Shakman, 2025) con la misma amiga con la que vi Superman. Me gustó que el director quisiera mantener la estética y ambientación de la década de 1960 en la que nacieron en Estados Unidos. Incluso se hizo un breve resumen de sus primeras aventuras nada más ser mutados en superhéroes, que correspondía con las primeras aventuras del cómic. En España llegaron más tardíamente, por cuestiones de censura en la dictadura de Franco en el cómic de superhéroes, aunque en el tardofranquismo pudo levantarse la mano muy poquito como literatura adulta, no como infantil y juvenil. Su momento de esplendor en España fue tardío, ellos crecieron aquí más bien en la Transición, desde 1976, cuando se editaron por primera vez la gran mayoría de sus aventuras escritas a principios de los 1960. Yo ya hablé de censura en superhéroes en aquella España en mi libro Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco. La cosa es que los héroes de Marvel eran todo un frescor en la segunda mitad de los 1970 españoles y eso permitió que hicieran aquí la misma revolución que hicieron en su país década y media antes. Se fueron comiendo a los héroes DC. Quienes fuimos niños durante toda (digo toda, desde el principio) la década de 1980 sabemos que en origen los personajes más exitosos de Marvel en España fueron Los 4 Fantásticos, Spiderman y La Masa (posterior Hulk), quizá seguidos luego por Capitán América, Thor y Los Vengadores. A lo largo de esa década cobraron el relevo Iron Man, Conan, Patrulla X (posterior X-Men), Lobezno (posterior Wolverine), La Cosa en solitario, Dare Devil, El Castigador y otros. Pero en un primer momento, Los 4 Fantásticos, Spiderman y La Masa fueron los fundamentales. 

Yo del mundo Marvel tenía mi preferencia de favoritos en Patrulla X y en Lobezno, especialmente, pero estos fueron más relevantes hacia la segunda mitad de la década, dando la mano a los años 1990. Algún cómic propio tuve, pero las cosas... en fin. Luego me gustaba mucho Spiderman, y leí montones de cómic de él, pero estos no me pertenecían, salvo un Spiderwoman antiguo que me compraron, no entiendo mucho la razón en aquella época, hay que ponerse en contexto sociocultural de los 1980. Capitán América no estaba mal para mí en aquel momento, incluso me compraron un cuaderno con él, pero apenas leí cosas de él, la verdad, normalmente aparecía en mis lecturas con Vengadores o con las Secret Wars. Supongo que en aquellos primeros momentos, antes de Patrulla X, me decantaba por Spiderman, leía viejos cómic de La Masa y me gustaban bastante Los 4 Fantásticos, de los que veía sus dibujos animados y de los que fui seguidor de La Cosa en solitario tiempo después. Pero  mis padres nos compraron pocos cómic de Los 4 Fantásticos, normalmente había que topárselos como artistas invitados o como segundas historias en revistas de otros personajes. En Spiderman no, allí lo común solía ser que la historia secundaria fuera de Dare Devil y en ocasiones de El castigador, antes de tener serie propia... por cierto, a comienzos de los 1990 me enganché a este personaje y a alguna cosa de Motorista Fantasma, aunque muy de niño me daba cosa leerle.

Los 4 Fantásticos eran una serie con una cierta dosis metafísica del universo mezclada con un lenguaje pseudocientífico, pero era también una familia que era un grupo de amigos. Uno real, con problemas internos, afinidades y peleas puntuales. Eso se vio bien en la anterior película de los años 2000.

Tengo un viejo amigo que lo leía más que yo. seguro que me corregiría cada cosa que dijera, aunque sólo fuera por llevar él la única palabra posible sobre el grupo.

La película tiene uno de los mayores acercamientos al espíritu del cómic original que se han rodado. Incluso el carácter de héroes populares y queridos un tanto näif. Tiene su música que nos recuerda los años 1960 y, como familia que es, pareciera rodada precisamente para eso: para las familias. 

Cobra el mayor protagonismo Sue Storm, con lo que la heroina principal es ella, empodera a la mujer en este mundo de superhéroes, aún siendo un metraje que equilibra muy bien la aportación de protagonismo de todos. Sue Storm es una heroína en esta película que no necesita imitar a un hombre. Ella es poderosa y empoderada, pero no rechaza tampoco su ser mujer, no necesita sentir, pensar ni comportarse como hombre, tal como hicieron con otras superheroínas, que por desdibujarlas eran incluso la versión mujer de héroes masculinos en nombre y en traje. Ella no necesita eso. Ocurría también en el cómic. Tal vez por eso, en los años 1960, junto a Wonder Woman en DC, eran las dos heroínas femeninas por excelencia para las niñas y jóvenes, y no eran rechazadas en absoluto por niños y jóvenes. Luego vendrían las de Patrulla X, pero eso es otra historia, una más rebelde. No olvidemos que Sue Storm aquí es esposa de Reed Richads y hermana del Hombre Antorcha, que incluso fue madre de un niño y una niña. Y no es que fomentara la convencional madre de familia, ella era algo más, una mujer independiente, que no tiene porqué ser ama de casa y que toma sus decisiones, entre ellas: tener familia.

Galactus, uno de los personajes más malvados de Marvel y ahora mismo, tras esta película, tal vez del cine, aparece aquí en todo su explendor. Estela Plateada, aquí en su versión femenina más reciente, en mis épocas era un hombre, es otro de los grandes personajes del cine Marvel.

Aunque el guion tiene algo en su primera mitad que no terminó de engancharme o de hacerme empatizar con lo que les pasaba, hacia la mitad de la película esto cambia, porque además uno de esos ganchos está no tanto en los personajes, sino en ese tratamiento mediático que de ellos se tienen, y en consecuencia en cómo viven la fama en su vida íntima. La vida íntima de La Cosa aparece en el cómic, pero en esta película también, con su pasión familiar que se ve acomplejada e imposibilitada por esa transformación en hombre de piedra. No me convence su barba en esta película, pero se tolera.

Quizá son sus detalles lo que más me gusta del metraje junto a orientaciones sutiles que, dentro de una historia de superhéroes, nos muestran otros aspectos más mundanos. Ahora bien, como ocurriera en otras películas de superhéroes posteriores al 2001, parece que muy de fondo hubiera un mensaje de desastre bélico inminente e inevitable, por lo que vienen tiempos de sacrificio. Sin embargo, mientras en otras películas del género esta inevitable ida a la guerra, la muerte y la destrucción se resuelve aceptando el sacrificio, en esta otra el mensaje es otro más positivo. Desde el intento de agotar todos los medios pacíficos antes que luchar, a los intentos de evitar muertes, incluso del malo, como de minimizar todos los daños posibles, al menos en cuanto a vidas se refiere. Y ahí hay otra vuelta de tuerca, un mensaje del director en estas épocas de guerras: hay que evitarlas, pero si son inevitables, hay que reducirlas a los mínimos daños posibles... Aún siendo que por aquello del espectáculo en esta película lo mínimo es mucho.

Saludos y que la cerveza os acompañe.