Esta noche de sábado 2 de mayo de 2026 cierra para siempre La Gatera Rock Bar. Es el bar de rock en activo más antiguo de Alcalá de Henares, aunque por poco, le sigue de cerca La Panadería. El más antiguo en activo, que no el primer o el más antiguo bar que pusiera rock en la ciudad. Como dije en agosto de 2013, Noticia 1232ª, por entonces la dueña original del local y su pareja, regentes ambos, cumplieron treinta años que celebraron incluso repartiendo jamón a la clientela. En la década de 2020 pasaron la regencia a su hija, que consiguió revitalizar la vida del bar, que en los últimos años había reducido su actividad muy hacia los clientes más habituales, que también iban cumpliendo edad. Con ella esa clientela perduró y la aumentó con nuevas generaciones sin necesidad de cambiar el estilo de rock y de punk, aunque dándole una vitalidad diferente. En 2024 ella traspasó la regencia y negocio a Pamplo. Él mantuvo la línea y también la enfocó más hacia el punk y el rock garage, aunque se seguía poniendo el rock de siempre en este bar, aunque no sonaba tanto el hard rock tipo Motörhead o Deep Purple que sonaba más en épocas originales. Ahora, con cuarenta y tres años de trayectoria el bar cierra para siempre... y no por falta de clientela, pues esta se ha multiplicado y con mucho. El edificio entero donde se haya ha sido vendido a una entidad. Se rumorea que el interés de esta entidad pueda ser hacer vivienda turística o vivienda de precios altos. Efectivamente, pronto cerrará otro mítico ubicado allí, el Winchester, aunque pueda tardar un mes o el tiempo que sea. Pero mientras que en el Winchester ya se ha comentado que tienen previsto reabrir en otro sitio o seguir de otro modo, la Gatera no tienen previsto volver a abrir en otro lugar.
De 1983 a 2026 ha dado a la ciudad toda esta parte de vida también cultural. Fue parte de los bares que se llamaron de "la zona", que en cierto modo eran en los 1980 "la Movida" alcalaína. Una zona muy debilitada tras el cierre de numerosos de aquellos bares en la década de 2000, y que, tampoco se niegue, dieron parte de la vida estudiantil a la ciudad fuera de las aulas. Una vida que con esos cierres se trasladó en mayoría a Madrid en busca de bares de música, aunque la ciudad nunca quedó huérfana de bares de rock, que buscaron otros lugares de la ciudad. Bien es cierto que los fines de semana hubo excesivo ruido nocturno en aquellas calles que eran también de vecinos. Precisamente una queja vecinal interrumpió la posibilidad de celebrar pequeños conciertos en La Gatera en la década de 2010. Aunque en los 2020 Pamplo si logró recuperar pequeños actos sin micrófono de manera esporádica y alejados en el tiempo, como un cuenta cuentos de terror en Halloween de 2025, o pequeños conciertos acústicos. Aunque el bar no era un bar que se dedicara al espectáculo, estos sólo fueron algo anecdótico en contadas ocasiones.
Con la desaparición de este lugar desaparece una parte mítica de la vida rock de la ciudad, y también una parte de la forma de ser de Alcalá en favor de... de otra cosa.
Cerremos pues la Gatera agradecidos por el rock. ¡Larga vida al rock... y al punk!
