En todo este asunto que ha salido a la luz pública esta semana sobre la posible corrupción del expresidente de gobierno Rodríguez Zapatero (PSOE), o quizá a la luz de algunas publicaciones pudiera ser más bien una posibilidad de su entorno, pero como apenas sabemos nada por la prensa mejor no opinar con sentencias, hay una cosa que me llama la atención concerniente a los que en los medios de comunicación se ha dicho... En todos los medios de comunicación y en todas las vías de las que disponen. No se ha librado ninguno, ni ninguna de sus vías para transmitir sus opiniones, debates y formas de dar noticias. Por un lado tenemos el lenguaje tendencioso que podría considerarse intento de manipular la forma de pensar de la gente. No me refiero tanto a que unos sean de una opinión más de derechas o más de izquierdas, o más de Zapatero o menos de Zapatero. Y mucho menos me refiero a que algunos medios de comunicación han olvidado o se han saltado de manera estrepitosamente llamativa que hay actividades similares de expresidentes anteriores que, como asesores o habiendo entrado en la empresa privada, tienen ingresos y contactos digamos que, bueno, cada uno es libre de pensar. Y ya de cierta anotación en ciertas cuentas, ni hablamos, aunque aquellos que se han leído la instrucción afirman que no se puede ir por ahí, porque parece que hay evidencias suficientes para tener dudas sobre si ha habido o no corrupción en Zapatero, por lo que no se trata de un mal uso de la Justicia en manos de un juez. Y ciertamente, algunas de las cosas que se han publicado personalmente me hacen pensar que mientras algunas cosas son relativas a que puedan considerarse crimen, otras sí necesitan imperiosamente ser explicadas, porque no suenan nada bien como algo que pueda ser legal.
Aunque tampoco se me escapa que en un principio se habló de dos millones de euros y sin embargo el juez sólo le ha retenido unos cuatrocientos noventa mil euros, que no son pocos, pero no son dos millones de euros, y es que mientras unos informaban de las cifras de todos sus ingresos, otros, en vista de lo visto, reculaban y aclaraban que no estaban en juicio todos sus ingresos, si no una cantidad relacionada con una empresa de un amigo suyo. Si esto es así, en todo caso, cuatrocientos noventa mil euros no son ni la mitad de dos millones de euros, aún siendo una cifra enorme de dinero. Por ello, aunque Zapatero debe explicarse, cuidado también con los informantes, que me parece a mí que se está juntando aquí un montón de intereses y de interesados que quieran barrer para su casa... para su casa ideológica y de venta de periódicos.
Una vez dicho esto, o sea, que sí, que hay espacio para la duda y para la pregunta, para la aclaración judicial y política de los hechos, ¿qué es lo que me ha llamado entonces la atención de los medios de comunicación en torno a estas cuestiones? Todos han venido a coincidir primero en aclarar qué tipo de corrupción se le sospecha. Por un lado el cobro de comisiones ilegales dentro de sus servicios de asesoría empresarial (pero no por asesorar, que eso es un negocio legal, si no por extralimitarse en sus funciones de asesor, logrando vías rápidas para lograr documentación necesaria y permisos y concesiones) y por otro lado por tráfico de influencias (y ahí está la extralimitación también). Su situación ventajosa como antiguo presidente de gobierno le ha otorgado el conocer a una gran cantidad de personas de todos los ámbitos, así como sus conocimientos de los entresijos internos de la política española y de sus relaciones internacionales, y la posibilidad de haber podido favorecer leyes cuando gobernaba que ahora beneficiarían a algunos sectores o empresas. Aunque, claro está, en torno a esto poco se ha tratado de incidir en que esto es imputable también a otros políticos que hacen lo mismo, usar sus contactos y conocimientos pasados, para asesorar o tener cargos directivos en empresas energéticas y de otro tipo, tanto del PP como del PSOE.
En estas explicaciones que todos han dado, explicaciones sobre qué posibles delitos estamos tratando, muchos plantean sus dudas sobre que algunas de las cosas sean delitos, otras parece que pudieran serlo, realmente sí, hay que preguntar a Zapatero, hay que investigar, la verdad, pero ahí está esas dudas sobre que algunas cosas sean delitos, como por ejemplo el uso de su posición ventajosa respecto a contactos y conocimientos, porque en España no es directamente delito (lo es sólo dependiendo de algunos factores, por lo que dicen otros), pero sí es algo que puede ser cuestionado éticamente, moralmente. Usted puede jugar al fútbol, conocer un punto débil de la vida personal del portero contrario y usarlo para ponerle psicológicamente poco atento a su labor y ganar así el partido. No es algo que las normas del fútbol prohíba, pero es ética y moralmente cuestionable.
Ese debate de lo ético y lo moral en que han coincidido todos los medios me ha llamado mucho la atención. Lo he seguido, la verdad, saltando de medio en medio y de periodista en periodista, lo he seguido. Explicaban que por esta vía, usar contactos y conocimientos de tu época de presidente de gobierno para ganar dinero con tu propia empresa de asesoría, incluso para ejercer presión en al Unión Europea a favor de los intereses de tu cliente, o en otro país (en este caso Venezuela), no sería ilegal en España, aunque éticamente es cuestionable. Para que esta actitud pase a ser tráfico de influencias, o sea: delito, sería lograr que esos contactos colocaran a tu cliente en una posición ventajosa saltándose todas las vías normales y ordinarias. Delito máxime si su cliente te va a pagar un dinero para ello, una comisión, que en España es ilegal, no así en otros países. Y de eso se trata parte de la investigación, de lo que hay que aclarar. Pero dentro de su actividad empresarial fuera de su actividad política y desde luego fuera del gobierno, aunque el PP lo quiere atar a algo que, según ellos, está unido a la actividad del actual gobierno de Pedro Sánchez cuando se salvó económicamente a la empresa Plus Ultra (aunque nada se dice que todo lo que pudo pasar en los tiempos de Rajoy cuando se salvó a la banca).
Abandonando otra vez la vía del posible delito o de los posibles delitos, volvamos a la cuestión ética que tanto les ha dado para hablar a los periodistas. Lo de usar tu posición de ventaja para llegar u obtener una posición que por lo normal hay que seguir ciertos pasos. Porque yo aquí veo que aunque es loable que hablen de ello y conciencien a la gente, a la vez veo un doble rasero. ¿Cuántas veces no hemos visto, leído y oído a periodistas y personas de los medios promocionando los libros, películas o canciones de sus compañeros de trabajo, cuando no el de ellos mismos, en sus programas, telediarios, periódicos y demás? ¿No llama la atención que en las ferias de libros de repente sean cubiertos en los noticiarios personas que trabajan codo con codo con personas que normalmente trabajan con ellos? ¿No resulta curioso que los hijos de los cantantes sean cantantes al mismo nivel que sus padres, o el hijo del actor, o el hijo del escritor, o el hijo del director? ¿No es curioso que los hijos de X persona conocida de repente quiere ser periodista y trabaja en un telediario o en las hojas importantes de un periódico, mientras el desempleo o trabajos no cualificados están sobresaturados de personas que viniendo de familias anónimas estudiaron periodismo y algunos muy notablemente? ¿Qué decir de esas personas que sin tener requisitos o conocimientos para tal o cual puesto termina ejerciendo ese puesto y coincide que conoce a alguien del lugar o alguien del lugar ha recibido referencias de esa persona? Y qué curioso que siempre se hable de las mismas personas en el mundo de lo creativo, y nunca de los más desconocidos. Y qué curioso que si rascas a veces encuentras que de los que más hablan son de personas físicas o jurídicas que a veces están unidos o relacionados a sus grupos informativos, o tal vez a los que pagan sus publicidades, y en otros ámbitos... son de su propia institución, por ejemplo una Universidad, o quizá, siendo X persona de un organismo se mueve la obra de alguien que, si rascas, resulta que está con ese alguien en tal otra asociación.
Pero en nuestras propias vidas comunes podemos poner todos ejemplos también. Porque la cuestión de la ética al respecto del uso de tus contactos y conocimientos para obtener posiciones ventajosas respecto a los demás es una vía delicada. No es rechazable como planteamiento, de hecho creo que es un debate profundo a tratar en la sociedad. Aunque la sociedad actual no está ni para ética, ni para moral, ni para filosofía. La sociedad actual me da en la nariz que está para lo pragmático y no para la reflexión, sin darse cuenta que del mundo de las ideas viene nuestro mundo material, el cómo hacemos que sea el mundo.
Evidentemente en el caso judicial de Zapatero lo que se trata no es este asunto ético, es el asunto económico que va atado, porque es lo económico lo que puede ser delito de haber habido un asunto económico atado. Pero sin nos vamos a ese debate estrictamente ético que han planteado los periodistas, curioso es que no lo hayan planteado ninguno en absolutamente ningún otro caso diario que en la vida se ven, o en sus propias casas informativas. No es delito, es verdad, pero cabe hablar de la ética, como ellos mismos han planteado. Ética para todos, porque, otro debate anexo, ¿es ético hablar de la ética de los demás y opinar de ella sin mirar tu propia ética?
Por lo demás, sí, por supuesto, debe ser investigado, hay indicios, ha dicho el juez, y como indicios que son se han de aclarar y saber qué ha ocurrido.
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