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sábado, agosto 15, 2026

NOTICIA 2478ª DESDE EL BAR: CORTO MALTÉS, EL DÍA ANTES

 

El Corto Maltés ideado por Martin Quenehen y Bastien Vivès a partir del de Hugo Pratt llega a su final. Este experimento que nos transportó a Corto a comienzos del siglo XXI en una especie de otra vida se transforma de este modo en una trilogía. En esta ocasión se da un salto grande en el tiempo respecto al final de la anterior trama y nos ubica en 2022. La obra se llama en España El día antes, aunque el título original en realidad se traduciría algo así como: La isla de ayer o bien La isla del día anterior. Además se publica en España con retraso. Ha salido a la venta en el comienzo de este verano de 2026, sin embargo se publicó por primera vez en Francia en el verano de 2025, y hacia comienzos de este 2026 salió en Italia. Un retraso muy notable y de explicación difícil. Los autores han decidido ubicar el final de su peculiar trilogía más o menos en el mismo lugar donde Hugo Pratt inició las aventuras de Corto Maltés a comienzos del siglo XX atado a unos maderos en el Pacífico. Corto Maltés del siglo XXI vive en Australia retirado de su vida de pirata en 2022. O al menos aparentemente retirado. Sufre los efectos de la devastadora ola de calor de aquel año en el continente australiano y es ahí, en mitad del agobio del calor en un atasco de coches en la carretera de entrada a Sidney, donde se topa con dos activistas del ecologismo que usan métodos de acción directa asimilables a lo que se denomina terrorismo de baja intensidad con pequeñas acciones de gran repercusión social, pero que no atacan a las vidas. Él va a encontrarse con un viejo amigo de la trilogía, Marcus, que también se encuentra retirado de la vida pirata y malvive de hacer viajes turísticos en su hidroavión, ya muy deteriorado. Marcus es drogadicto y su vida está muy deteriorada, Corto pretende ayudarle de algún modo. En este contexto, las activistas irrumpirán de nuevo en la vida de Corto Maltés para raptarle a punta de pistola. En realidad quieren que les ayude a rescatar a otra activista que se encuentra presa en una cárcel de Tuvalu. La activista es nombrada como una de las mujeres que Corto pretende reencontrar en su vida. Así pues, el rapto se transforma en un trato de ayuda. Para ello sacan a Marcus de su casa y usan sus servicios de piloto, aunque deben recuperar el hidroavión de manos de una banda criminal asentada en las Islas Salomón. 

En las Islas Salomón tendrán un primer mal encuentro con las triadas chinas, una banda mafiosa, ya que, parece ser, las activistas no le contaron toda la verdad a Corto Maltés. La mujer presa es perseguida por los servicios secretos de China que, para no provocar un conflicto internacional, usan a la mafia china para llevarla de vuelta a China como presa del gobierno chino. Así se iniciará una aventura de persecución y tiroteos que nos expone de paso el problema de los plásticos a la deriva en el Océano Pacífico, el calentamiento global por el cambio climático y la miseria de Tuvalu, un país de unas pocas islas cuya altura máxima es de cinco metros por encima del nivel del mar, y el cual la Organización de Naciones Unidas calcula que será el primero en desaparecer bajo el océano cuando se eleve el nivel de los mares por ese calentamiento. De hecho el gobierno de Tuvalu tiene un acuerdo con el de Australia para que cuando eso ocurra sus habitantes pasen a ser allí los primeros refugiados climáticos del mundo y de la Historia. En medio de eso, la pobreza y el abandono de los habitantes de Tuvalu se mezcla con la tristeza del pronóstico e inventan incluso la posibilidad de recrear en un mundo virtual Tuvalu para que cuando los tuvalienses ya no puedan vivir en las islas puedan hacerlo usando Internet en ese mundo virtual, cosa que se menciona en el cómic, pero que ocurre en la vida real.

Así pues, estamos ante una obra con un mensaje claramente ecologista, aunque inserto en una aventura de acción en la que también se deja caer los actuales problemas geopolíticos que implican cierta posible intención de expansionismo chino en algunas islas del Pacífico. Esta es quizá la obra más compleja de Quenehen y Vivès con este personaje, habiendo evolucionado de menos a más en esta trilogía. Sin duda es también la que más acción tiene. Es muy dinámica y expresiva. Fiel al blanco y negro y la escala de grises, como toda la obra, no deja suelta ninguna miga del cambio climático que quieren dejar sobre la mesa los autores.

El final prolongado más allá del desenlace de la historia, donde se nos muestra a un Corto obligado a tener que irse en un barco de refugiados no deja de ser también metafóricamente sugerente... y dada su compañía femenina, hasta cierto punto una alusión a una de las escenas conocidas que Hugo Pratt nos narró en Corto Maltés, Balada del Mar Salado. Hacen a su manera una especie de círculo temporal.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, marzo 08, 2025

NOTICIA 2377ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2020-2024 (adulto, primera mitad de cuarentena, 5 de 5, último)

He pasado la semana muy ocupado revisando, maquetando y haciendo una sesión de fotos para una portada de mi nueva novela, que ya he registrado y mandado a imprenta. Si hay suerte, estará para la feria del Libro Nuevo. De momento, ahora sí, la quina y última parte de este serial. Ya a partir de cada inicio de año pondré los destacados junto a la lista completa de libros, pues ya hemos alcanzado ese punto. Os dejo con esta quinta entrega de esta parte del serial.

2024: 45 años.

Leí 48 libros, de los cuales 18 eran novelas gráficas, de estas una de ellas estaba repartida en 2 volúmenes, y otra contenía en realidad dos relatos diferentes en un volumen, por lo que se podría considerar que eran 19 novelas gráficas y por tanto 49 libros. Este año existe esa relatividad.

Fue un año muy difícil. Como conté en la anterior entrega, traía ya una serie de problemas. Los económicos en concreto empeoraron cuando fui al paro al comienzo de año y el paro se prolongo hasta mediado el año, hasta casi el final de agosto. Había agotado mi primer periodo de cotización del paro, pero como no tuve ningún trabajo al agotarlo, no me pagaron el segundo periodo cotizado, no hasta que no tuviera algún trabajo y, sólo si volvía al paro. La comunidad de vecinos aumentó por doce meses la cuota por una derrama especial que aún pagamos y mi gata entró ya en una fase de problemas cada vez mayores, por lo que hubo un periodo largo del paro que lo usé en estar sólo con ella atendiéndola. Gasté todo el dinero que pude, que no es todo el dinero que se tiene, porque hay que ser conscientes que tenía poco y que esto se ha de medir en cifras porcentuales, que no en totales, pues es lo porcentual lo que te da el dato real de la vicisitud. Murió el 8 de mayo con 19 años de edad, en mi casa conmigo. En mi cumpleaños vinieron unos amigos a casa porque yo estaba cuidando a mi gata y les invité a algo en el bar de abajo de mi casa, pero lo cierto es que le pedí a la amiga con la que aún nos guardamos la costumbre de regalarnos cada año algo, que este año sólo podría regalarle algo simbólico y que no me regalara nada, o que fuera simbólico. Insistió en regalarme algo y le pedí comida. Una pareja muy amiga quiso regalarme algo también ese año, quizá por lo que estaba pasando con Reina y cómo me veían. Y les pedí comida. Lo hago público por aquí, no me importa. No me da vergüenza, aunque entonces lo sabían menos de los dedos de media mano, justo los que realmente más contacto desean tener. La vergüenza debería estar en el otro bando, en el de los que creen que no eres persona, sino instrumento para generar dinero para sí mismos. Prácticamente alcancé la ruina. Estaba ya a punto, a un mes, tal vez, dos quizá. Me quedé recluido en mi barrio y mi calle. Y no lo niego, bajé mucho a los bares de mi calle, porque también necesitaba ver gente, gente que no le importe si mi capacidad es mucha o poca, o no le importe que sea el bar del barrio y no un caro bar del centro ciudad, cada vez más pensando en los turistas y menos en las personas. Cuando salí al centro, porque lo necesitaba, hubo, una vez más, quien creyó que estaba de juergas siempre, pero no era así. No es así. No pude firmar Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco en la Feria del Libro Nuevo tampoco en ese año, porque en esas fechas Reina ya estaba muy mal y muy necesitada de ayuda. Tampoco estuvo en el encuentro sobre el mundo del cómic que se celebra en Quadernillos, aunque lo presenté en diciembre de 2023, no contestaron y me reiteré en enero, contestaron hacia marzo que no, pero más elegante. Desconozco sus razones, aunque sé que ese año, parece ser, querían muchas voces famosas, aunque se supone que la idea original era dar cabida principalmente a los independientes y menos conocidos. Ese libro parece que está marcado desde el principio. Ni siquiera he visto aún nada de los derechos. Y sin embargo me gusta que la gente lo compre, lo lea, que sea referencia, porque hay mucho mío ahí y porque aporta novedades y porque ayuda a conocer mejor el siglo XX español, la censura y lo que fue la dictadura y hasta la Transición. Hacia finales de agosto me dieron un contrato muy excesivamente breve, pero le siguió otro  y otro, y ahora he encadenado varios y he recuperado. Tengo poco, pero lo que tengo lo tengo y vivo con lo tengo. Ahora puedo hacer alguna cosa más, como ir al cine o arriesgar en la nueva novela. Desatasqué la nueva novela, Los pasos del ayer, en un bar del barrio en agosto, tras acumular varias experiencias, y la acabé en agosto, pero luego, a la hora de revisar volví a parar, sumido por un exceso de bares de mi calle y cervezas, arropado por el afecto de algunos vecinos. Entre medias separé varias peleas de bar chungas y hasta traje a casa a una mujer de mi barrio e hijos suyos con unos problemas, hasta que los arregló y volvió a su casa. Sólo fue solidaridad y ayuda, no piense mal el lector, no hubo más que acogimiento. Ni siquiera le cobré por estar en casa, no más allá que compartir los gastos de la mitad del gasto eléctrico, agua y ya, hasta le compartía de lo que compraba de comida si quería usar. Dos meses y medio fue aquello. Una vez más, de esto sólo supieron los dedos de una mano, y menos, justo las personas que realmente sí quieren saber de uno en el día a día. No se lo conté si quiera a mis amigos más antiguos hasta las Navidades. Leer cómic, como en 2024, era un gusto, pero también una necesidad de algo ligero para evadirme. Pero también necesitaba leer cosas que no fueran tantos autores alcalaínos. Ahora es 2025, y todo va un poco mejor.

Patria (Fernando Aramburu, 2016): Fue uno de los dos libros que destaqué en la Noticia 2365ª de entre las lecturas del año pasado. Me ocupó su lectura el verano. Es verdad lo que un amigo mío me comentó sobre su lectura de Patria por él, tiene algunas partes repetitivas que hacen que se le haga largo el libro. Lamento que otras muchas amistades y algunos conocidos, al decirles que leí o leía el libro, me remitieran a su visionado de la serie de televisión que le hicieron, salvo algunos casos que aplaudían la lectura, la cual ellos mismos recomendaban (en este caso, especialmente las amigas). Cuando salió el libro en 2016 yo había leído de él en el diario El País, y me llamó mucho la atención que fuese una de las primeras novelas que ya hablaba abiertamente de la banda terrorista ETA desde una historia de ficción, y que lo hiciera con éxito. No es la primera, pero sí ha marcado posiblemente un antes y un después. No niego que también leí en prensa la crítica que le hicieron varias personas de la sociedad vasca, que niegan que la realidad de la presión del nacionalismo y el terrorismo fuera como narra el autor en los pueblos pequeños. Sea como sea, no me lo pude comprar en su día porque me resultaba muy caro para mi debilidad económica. Creo que fue a finales de 2023 o comienzos de 2024 que encontré en la Papelería Ana donde suelo comprar prensa un ejemplar en tapa blanda, de bolsillo, barato, y más o menos elegante. Y lo compré. Su lectura me fue muy rápida y entretenida, si bien tardé mucho en acabarlo porque la degeneración de la salud de mi gata y el desempleo me llevó a un abotargamiento en mi estado de ánimo que me impedía leer algunos textos de prosa, tales como los de la novela, pero lo reanudé tras la muerte y, aún a pesar de estar mal también por la falta de trabajo e ingresos, cosa que también me frenaba emocionalmente, lo leí ya del tirón en lo que me quedaba, ya entrado el comienzo del verano, pasada la primavera en el que lo empecé. Leí en mi casa, en mi terraza, en mi salón, en mi cama, en algún trayecto... Me parece un libro muy bien escrito, donde incluso las partes repetitivas que decía mi amigo me resultan necesarias no sólo para narrar, sino para dibujar con trazo profundo las obsesiones de los pensamientos de los personajes. Está a caballo entre las novelas de los Episodios nacionales de Galdós, la conversación abierta entre la viuda y el difunto de Cinco horas con Mario de Delibes, y la tensión que mueve el libro del misterio de un secreto que todo el mundo conoce a voces de Crónica de una muerte anunciada de García Márquez. La viuda de un empresario asesinado por ETA regresa a su pueblo cuando ETA anuncia el final de la lucha armada. Allí va a ver la tumba de su marido cada día y le habla de sus recuerdos y sus resquemores con la gente del pueblo en torno a su asesinato. Repasa su propia historia desde la década de 1960 hasta 2017, aunque de un modo no diacrónico, sino que da saltos hacia adelante y atrás en el tiempo, dando naturalidad a lo que es el pensamiento humano. Entre tanto aparecen también su hija y su hijo, con sus parejas y descendientes y ellos también piensan en primera persona. Y así también la familia de los asesinos del marido y otras personas del pueblo. Entre todos se construye el relato. Entre víctimas y entre gente del entorno tanto netamente nacionalista, que puede ser víctima también, como del entorno independentista de ETA. Creo que es un buen dibujo, y reconozco de mi juventud algunas de las cosas que se narran de las décadas de 1980 en adelante. Aunque mi juventud es de Alcalá de Henares. Creo que hay un buen estudio psicológico detrás de esta obra y creo que en parte la quería tener porque creo que es una de las obras clásicas ya de la literatura española del siglo XXI y quería leer por donde anda nuestra prosa. Es un libro bastante experimental, pero a la vez es un libro que se puede leer convencionalmente. Buen libro.

Solaris (Stanislaw Lem, 1961): Fue el otro de los dos libros que destaqué en la Noticia 2365ª de entre las lecturas del año pasado. Sobre 2016 encontré una edición actual de este libro en el bar y librería desaparecidos El Laboratorio. Cuando ya cerraban para siempre quise comprarlo, pero Zia Mei me lo regaló. Lo mantuve pendiente de lectura, sin que surgiera el momento concreto hasta que, por razones que desconozco, unos meses después de la muerte de mi gata Reina, ya con un trabajo de nuevo, me volvió a llamar poderosamente la atención verlo en mi estantería y me dio un deseo de leerlo muy irrefrenable. No he visto la película y sé que Lem es uno de los clásicos de la ciencia ficción del siglo XX. Exiliado de su Polonia natal al huir del bloque soviético, refugiado y nacionalizado en Estados Unidos, algunas de sus obras revolucionaron el panorama de los relatos de ficción espaciales, tanto como que otras fueron censuradas en la Unión Soviética. Ya en otro año había hablado de que leí de él Ciberiada. Zia Mei me había recomendado leer el libro Solaris sin contarme nada, y creo que mi amigo Paco y algún otro también me habían hablado de la obra sin desvelar nada. Creo que es exactamente lo que hay que hacer. Afrontarlo tal cual te viene, descubriendo cada página. Me apasionó leerlo. No podía dejar de leerlo. Llegué incluso a enlazar en mi mente alguna cuestión de la película y libro 2010, odisea dos, pero evidentemente esta obra de Lem es anterior a esa historia, y es más perfecta. Un científico psicólogo y neurólogo es trasportado al planeta Solaris para ser sumado a un equipo de otros tres científicos que ya trabajan allí. En el momento de su llegada sabe que uno de ellos acaba de fallecer en circunstancias no claras. A partir de esta base empiezan a ocurrir una serie de sucesos extraños que alterarán las mentes de todos. El libro te invita a pensar de manera incluso metafísica más allá del relato entre la ciencia ficción, el misterio, el terror y la aventura. Se infiltra a veces en reflexiones psicológicas y oníricas de la mente humana. Es verdad que tiene partes donde el autor a veces reflexiona ampliamente de ciencia desde la metafísica y las une la una a la otra, creando una sensación al lector de lentitud en la lectura, de algo de pesadez, pero son partes que no sobran, pues van creando el universo, o la comprensión del universo, en el que los protagonistas están sumergidos para bien o para mal y que ellos mismos no entienden. Hacia final de año, recomendé este libro a un amigo de bar de los tiempos de mi adolescencia que me encontré casualmente en la librería Domiduca. Es una lectura que recomendaría ampliamente, especialmente a los que buscan del relato algo más, algo que les dé de comer también a abrir sus mentes a nuevas reflexiones sobre el mundo y la forma de ser en él. La vida, la ultravida, el ser, o el no ser.

Las aventuras de Max Fridman: ¡No pasarán! (Vittorio Giardino, 1999): Fue la novela gráfica que destaqué en la Noticia 2365ª de entre las lecturas del año pasado. En diciembre de 2022, a raíz de una conferencia sobre Corto Maltés en la Universidad de Alcalá, publiqué una entrada en esta bitácora (Noticia 2185ª) donde mencionaba que Vittorio Giardino había llegado a crear una página de su personaje Max Fridman donde este periodista y espía llega a ver el fusilamiento de Corto Maltés en España. La página es inédita, aunque se ha publicado en medios de comunicación, y la historia también. Sin embargo, eso me llevó esas Navidades a pedir en Alcalá Cómics la novela gráfica ¡No pasarán!, donde se narra el paso de Fridman por la guerra civil española. En realidad se narra su paso hacia mediada la guerra, porque en los otros cómic de Fridman, Rapsodia húngara y La puerta de Oriente, hay referencias de Fridman en la guerra española hacia los inicios de esta, cosa que también se menciona en ¡No pasarán! A lo largo de 2023 retuve la lectura, aún estando muy interesado en hacerla, y me dediqué a buscar las ediciones descatalogadas de las otras dos aventuras citadas, que encontré, pero no a buen precio. Fue en 2024 que Norma Editorial hizo una reedición de esas otras dos novelas en un sólo volumen y las compré en Librería Diógenes. He leído las tres novelas gráficas este año. Son impecables. No sólo es el trazo fino y preciso de la década de 1980 de Giardino, es también todo un conjunto de documentación visual, espacial e histórico que se ve en muy pocos autores cada cierto tiempo. Todos los detalles de la década de 1930 están plasmados hasta en el más mínimo objeto. La precisión de los hechos históricos en cada ciudad, el estudio social de los personajes, los guiones llenos de intriga de espías de la buena, todo ello hace de este autor italiano uno de los autores referentes del cómic europeo. Se pueden leer otras historias suyas de corte erótico, pero incluso abordando ese género le da un sentido humano más allá del mero deleite. De hecho, en las historias de Fridman se desliza a veces ese sentido erótico dentro de una historia tremendamente humana, por lo que se da de manera natural, sin forcejeo, y dentro de una Europa en el drama de la preguerra y de la guerra, en un mundo de espías donde, además, luchan encubiertamente el fascismo y el comunismo. Preludia en cierto modo el futuro de la Guerra Fría, pero de lo que habla es de la lucha contra el totalitarismo y de las luchas de espías. En el cómic que destaco, Fridman es forzado por los servicios secretos franceses a regresar a la guerra civil española en busca de una persona a la que han perdido y que es amigo de él. Fridman se verá envuelto en una búsqueda donde los servicios secretos soviéticos, a la vez, están llevando a cabo una purga de posibles disidentes internos y los que creen enemigos internos. Envuelve todo ello los servicios secretos de Franco actuando en la zona republicana, y la batalla de Belchite en el frente del Ebro. Leí estos cómic de Giardino en este 2024, en parte también como impulso a la reanudación de mi nueva novela Los pasos del ayer, que logré acabar en verano y que he repasado estos días con idea de publicar este 2025. Leí muchos cómic en este 2024 donde he rozado la ruina económica total y donde viví la larga agonía de mi gata Reina. Durante esos días que estuvimos muy juntos no me salía leer libros en prosa y a veces encontraba algo más de refugio en los cómic y en la poesía. ¡No pasarán! es uno de ellos, en el sofá de mi casa, junto a ella tumbada a mi lado.
 
Rapsodia húngara (Vittorio Giardino, 1982): Como he dicho antes, lo compré sacado en un sólo volumen junto a La puerta de Oriente en ese 2024. Lo encargué Librería Diógenes. Giardino publicó este cómic por entregas en 1982, en una de las innumerables revistas de cómic para adultos. El cómic italiano, el europeo en general, estaba en una gran plenitud. Él revolucionó un poco la cosa con una técnica muy depurada y limpia, llena de documentación visual previa de todo tipo de objetos y lugares para recrear su historia, algo antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Es un creador impecable. Lo malo de la edición era que el tamaño del libro era inferior al del original, y las viñetas se reducían, por lo que hay que forzar la vista para leer.
 
La puerta de Oriente (Vittorio Giardino, 1985): Max Fridman continuó sus historias en 1985 y luego daría un gran salto hasta la historia en la guerra civil española que Giardino publicó en 1999. En la reedición de aquel decía que estaba preparando una historia más de Fridman, pero a fecha de 2025 no sabemos nada de eso. Ahora se alcanza justo el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, pero previamente hay una historia de espías e intereses cruzados que meten en problemas personales a Fridman. Como guionista, el autor es también impecable. Una clásica historia de espías que me recreó y que me hizo pensar en mi novela, que, por otra parte, estaba totalmente estancada en los meses que leí estas historias.
 
El perfume del invisible (Milo Manara, 1985): Dije que este serial, en las lecturas que hice en 2020 que lo leí y que creía recordar que por primera vez fue en digital, pero que con el tiempo lo compré en papel en segunda mano, comprado en Domiduca. Efectivamente, en 2020 lo leí en digital, y me gustaba esta historia, por lo que la compré en papel haca final de 2023 y lo leí entre medias de 2023 y 2024 en ese formato, viendo la disposición de las páginas de este cómic como las ideó Manara. Por lo demás, me remito a lo que escribí en la anterior entrada. En cierto modo, también, necesitaba algo de erotismo. 
 
Platero y yo (Juan Ramón Jiménez, 1914): Lo compré en una edición barata en la feria de libro de Navidad en la Plaza de Cervantes, en Domiduca. Nunca había leído este libro, que le supuso un Premio Nobel a Juan Ramón Jiménez en la década de 1950. No fui de aquellos alumnos del colegio ni del instituto al que le mandaran esta lectura. A mi madre le gustaba esta historia, creo que por el burrito en realidad, o tal vez tuviera que ver con su infancia. No lo sé. Ella se compró un ejemplar de Cátedra para leerlo, aunque no sé si alguna vez llegó a leerlo entero cuando lo compró. Aunque estaba en la casa de mis padres, nunca lo leí. Ahora tuve curiosidad. También el amor a mi gata me ha llevó a leer este libro entre finales de 2023 y comienzos de 2024, identificando a Platero como la pureza y la inocencia de todos los animales, especialmente los que tienen relación con los humanos. Lo cierto es que he de confesar que no me dijo nada especialmente en principio que me entusiasmase tanto como lo que merecería un Nobel. No encontraba en él lo que creía que podría encontrar. Tal vez no lo estaba leyendo en su momento adecuado. Tras morir Reina unos meses después, pero teniendo grandes achaques unos meses antes, lo repensé y creo que lo leí justo en el momento que debía leerlo. Lo leí sobre todo con cierto cariño a mi gata y su inocencia. Le leí a ella algún párrafo en voz alta y ella escuchaba tumbada a mi lado moviendo la punta de su rabo, tranquila. Reconozco sus preciosas imágenes entre costumbristas y modernistas y las sugerencias entre la naturaleza y la humanidad, sus sutiles críticas sociales y sus metáforas tan sutiles que si no te fijas las lees de corrido como si fueran mera prosa. Inspira un amor a la naturaleza y a los animales, un reencuentro, en ese sentido hoy día podría tener una relectura ecologista o naturalista. Eso es lo más valioso del libro. El propio autor dijo que no era un libro para niños, aunque todo el mundo considere que es un libro para niños.
 
Cándido (Voltaire, 1759): Pudo haber sido uno de los libros que destacase en 2024. Me sorprendió descubrir en Voltaire a un novelista de humor que me hizo bastante gracia. Mucha gracia. Lo compré de segunda mano en Domiduca. Tengo la ligera sospecha, que no el conocimiento, que es probable que esta historia sea una de las que inspiraron el humor a los Monty Python en la década de 1970. no deja de ser un libro que a la vez contiene ideas ilustradas de este filósofo, pero la expresa en novela y, además, de humor, un humor que aún es ágil. No tiene nada que ver con esas lecciones de filosofía y literatura del Bachillerato y más de un profesor universitario empeñados en dibujar el siglo XVIII como el siglo de lo práctico, de la Ciencia, de lo serio. Aquí Voltaire expresa ideas, pero ¡en novela, con humor! Está muy alejado de los ilustrados españoles y sus ensayos sesudos o sus obras de teatro costumbristas y de corte social. Si a la juventud les enseñaran la Ilustración con lecturas como esta tal vez la conocerían mejor. Me gustó mucho descubrir este libro así, porque hasta ahora había leído textos de Voltaire y leído sobre Cándido a lo largo de mi juventud y como historiador, pero había huido de leer este libro, sin especial razón, aunque me habló de él Julián Vadillo de jóvenes. Ahora lo leía al completo y es un acierto de libro, aunque hay que conocer las lógicas y los contextos del siglo XVIII para poder entenderlo bien, por lo demás, contiene partes que aún en el siglo XXI son aplicables entre algunas clases sociales y comportamientos.

La verdad sobre el caso Savolta (Eduardo Mendoza, 1975): Estuvo muy cerca de que lo seleccionase el mejor de los libros que leí en 2024. Le leí buscando impulsar la escritura de mi nueva novela, aún por publicarse, la que acabo de mandar a imprenta, Los pasos del ayer. En 2018 había visto en  cine la película La sombra de la ley, que hasta cierto punto se inspiraba en este libro, del que por otra parte, me había hablado muy bien Julián Vadillo. Aunque tiene algún tono de humor mínimo, es una novela negra de ambientación histórica, es incomprensible los que la califican de comedia. No es una comedia. Es un pedazo de libro que combina hechos históricos del pistolerismo barcelonés de la década de 1920 entre agentes pagados por la patronal y la reacción sindicalista a esos atentados con otros atentados. En medio hay toda una trama de ambición y conspiraciones de poder en una poderosa familia empresarial. Es el mejor libro que he leído de Mendoza, con creces. Es el que yo más avalo de él. Todo un ejemplo de esta literatura en España. Él es un Premio Cervantes, y este relato es su mejor emblema.  Lo leí con pasión y con necesidad de no parar de leer. Aún tenía brevemente trabajo en el comienzo de 2024 cuando lo leí. Lo tengo de segunda mano, de Domiduca, una primera edición, creo. 

Metáfora del azul y una canción naranja (Sofía Winter, 2024): Quien tenga memoria de otras entregas sabrá que ya leí el borrador de este libro, sino con este nombre con otros similar, años atrás. Mi amiga Sofía Winter no terminó de publicarlo y lo volvió a trabajar. Ahora lo había cambiado casi al completo, casi. Volvió a darme el borrador en cibernético para que opinara. Lo leí electrónicamente. Un poemario delicado, Mejorado. Me pidió que le escribieran un párrafo introductorio y lo hice, pero volvió a estancarlo y a trabajar en el libro, así que ahora no sé cómo será con los nuevos cambios, ni si volverá a cambiar el título. Yo espero que 2025 sea al fin el año de su publicación. Cuando un libro tarda en salir, pero parece, pero no, pero sí, pero... es porque la autora tiene algo muy íntimo ligado a esos versos y eso suele tener un resultado importante en la obra final. 

Tacha (Francisco José Martínez Morán, 2018): Siguiendo mis lecturas de mi amigo Martínez Morán, en el comienzo del año leí este libro que tenía comprado desde 2018, pero había ido dejando la lectura, no sé porqué, leí cosas sueltas, ahora lo leía del tirón.Lo compré en Librería Diógenes. Escribí de él en Las notas de los cíclopes libreros. Es su poemario más delicado, pero también uno en el que muestra una lucha de evolución interior. Es uno de los poetas complutenses más reflexivos y lo deja traslucir en sus versos. Inspirador.

El libro que no sabía leer (Chus López, 2024): En 2024 Chus López sacó su nuevo cuento infantil y lo presentó en el Bar La Trainera. Allí se lo compré. Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. El libro le ha dado buenos momentos, con actuaciones en colegios incluidas. Aunque trata el tema de la reutilización y el reciclaje, hasta cierto punto de fondo habla a los niños de la muerte y hasta de las segundas oportunidades. También habla de la necesidad del respeto y de no acosar. De la colaboración, de la amistad... de las familias no convencionales. Tiene numerosas líneas transversales. Siempre ocurrente Chus.

Astérix en Italia (Jean-Yves Ferri y Didier Conrad, 2017): Se lo regalé en su cumpleaños de 2018, ¿o fue en los Reyes de 2018?, a mi amiga citada. Este año volvió a pedirme que fuera a su casa a cuidar de su gata unos días, porque tenía que ir a su pueblo. Así que esta vez, haciendo compañía a la gata, cogí de su estantería este cómic y lo leí. Aquí los continuadores de Goscinny y Uderzo estaban más acertados en el guion. La curiosidad de este cómic de 2017 saltó en 2020, cuando se hizo evidente que el malo de esta historia se llamaba Coronavirus. Recomendable de entre los libros de los autores actuales de estos personajes. Tal vez lo compre en el futuro para mí propia estantería. Ya se verá.
 
X Encuentro Poético en San Miguel de Escalada (Cristina Penalva Pastor, Elena Santiago, Gustavo Vega y Luis Carnicero, 2019): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. Lo compré en la presentación en Alcalá de Henares en 2019, en el bar El Imperial. Se lo compré directamente a Cristina Penalva, tras escuchar el recital donde ella participó y organizó, junto al resto de poetas, los cuales eran de León. Tenía cierto componente espiritual, pero también algo que lo traspasaba. Estaba su lectura en lo rayano al empeoramiento de salud de mi gata. Leer poesía me suponía algo inmediato y me encontré esta poesía con algún toque casi de cercanía a la vida ultraterrena.

Más allá de las ruinas (Teresa Galeote, 2013): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Conocía a Teresa Galeote desde joven por su trayectoria en la ciudad tanto desde lo cultural como desde lo político. Pero no la conocía en persona. Además sabía que escribía libros y de vez en cuando leía algo escrito por ella en prensa local. Con el 15 de 2011 tuve más contacto, pero nunca hablamos entre nosotros. Igualmente con la actividad cultural iniciada por El Laboratorio entre 2015-2016. Paradójicamente no la conocí y traté realmente en persona hasta que me la presentó Javier Bardón durante el acto que organicé de poesía contra la guerra en el Backstage Rock Bar en 2022. Uno o dos años antes Chus López me había preguntado si sabía quién era, porque Teresa contactó con ella, fue curioso que Chus la conociera en persona antes que yo, pero así va la vida. Cada cosa en sus tiempos. Aún con todo, mi contacto con la autora es escaso y se reduce en su mayor parte a las redes sociales, aunque a veces nos veamos en algún acto, de los que, por las circunstancias ya contadas de i vida, ando algo retirado desde hace año y medio o dos años. Pero volveré. Tenía ganas de leer este libro. Me lo recomendó ella misma por mensaje privado, pero yo ya había visto de él antes. Está ambientado en la postguerra.Tiene premio además. Pensé que podría despertar mi novela atascada. No fue así. Me gusta tener más completa mi biblioteca alcalaína con Teresa y con este libro. Fui a buscarlo (y lo tenían en tienda) a librería Diógenes.

La muerte no tiene color (Hugo Sanz, 2024): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Tengo una larga trayectoria con Hugo Sanz, aunque nos vemos de muy tarde en tarde. Nos conocemos desde los tiempos más creativos de La Vaca Flaca. Él se ha dedicado al cine y no le va mal. Ahora sacaba su primer libro, una novela. La presentó en la Librería Diógenes y, aunque ya iba muy mal de dinero, fui y se la compré. Lo que para lo demás valió X dinero, para mí, lo digo, valió un porcentaje muy alto de lo que tenía de dinero en mi vida, pero creo que merece la pena, porque no es un libro, no es un objeto, es, en este caso, algo más. Algo más entre mi afecto a Hugo y yo. Y también es algo conmigo mismo. Es algo que pasa por varios lugares más allá del dinero, y uno de esos lugares tiene que ver con uno mismo y recordar quienes somos. Es la primera vez que lo digo también hoy en público, porque de esto sólo supo la amiga con la que aún me regalo en cumpleaños, que me tiró de las orejas por gastar ese dinero, pero no lo hizo ni mucho ni muy fuerte, porque hace tiempo que sabe que los tirones fuertes de oreja conmigo sólo sirven para discutir y estar a malas, pero no para corregir nada. Es una buena novela negra que, en principio, parece prometer una segunda parte, aún por venir. O tal vez es simplemente un final abierto. Es uno de los buenos libros escritos por autor alcalaíno y un buen libro de novela negra en general. Me recordó un relato que escribí hace años con Luis Abad, pero tenía su propia dinámica. 
 
Astérix en la India (1987) y Astérix, la rosa y la espada (1991) (Uderzo): En los peores momentos de la salud de mi gata, y con una ruina económica en crecimiento, leí estos dos cómic de Astérix que compré muy baratos tiempos atrás en Domiduca. Son de la etapa en la que Goscinny ya estaba muerto y se encargaba sólo Uderzo de los personajes. Se nota mucho en la calidad de los guiones y el humor, aunque tienen algún punto. Los dibujos, eso sí, tienen algunas cosas que antes no se daban. Son más precisos. Eran lecturas inmediatas que me dejaban estar más atento de Reina y a la vez no me hacían pensar demasiado. De vez en cuando me daban un buen momento. Pero fueron lecturas rápidas.    
 
Otra conversación (Sofía Morante, 2024): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Cuando fu a la presentación del libro de Hugo Sanz a Diógenes estuve ojeando este poemario y me gustaron mucho sus poemas. Vi que había un cartel sobre la presentación por la autora que sería más adelante. Compré el libro, teniendo poco dinero, pues fue el mismo día que el de Hugo, es el mismo caso, y cuando fue la presentación fui. Es una poesía poderosa. Tiene una fuerza tremenda. es crudo y real. La autora no ha hecho versos complacientes, se ha sincerado consigo y eso le da mucha vitalidad. Me gustó el libro y me gustó la presentación. Contacté con Sofía por redes sociales y la sigo. Dice muchas genialidades. Le ofrecí hacer un recital juntos, pero la cada vez peor salud de Reina y el desanimo general por ello y por la falta de empleo hizo que yo mismo lo anulara y le dijera que ya la llamaría para otra ocasión. Aún no ha habido esa ocasión, pero me gustaría.

Superman. Lois y Clark. La llegada (Jurgens, Weeks, Santucci, Edwards y Segovia, 2013): Un excelente cómic de Superman. Lo compré de segunda mano en el Daily Price de la Calle Mayor. Es el primer volumen de una serie llamada Renacimiento. Tras todo lo de Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco me apetecía leer algo de Superman nuevo, para saber cómo iba e personaje, cómo era tratado. Había estado leyendo bastante clásico de Superman y de niño y joven, desde luego, me leí mucho Superman y Batman editados en los años 1970 finales a los 1990, que publicaron en España entre los años 1980 y 1990. Yo ya había leído alguna cosa más actual, como Superman Rojo y cosas así, pero creo que esa historia no es todo lo que dicen que es, le falta algo, le falta un paso al frente por parte del autor, una valentía. Sin embargo, encontré en este cómic la línea perfecta de Superman en pleno siglo XXI. Tras la crisis infinita abierta por Flash mezclando y alterando diferentes dimensiones, cosa que se narró en los 1980 para que DC pudiera actualizar a sus superhéroes, y que imitó después Marvel con los multiversos, ocurren diversos mundos alternativos, lo que permite a DC cada cierto tiempo reiniciar las historias de sus personajes o incluso mezclarlas. Esto es interesante. En los años 2010 a Jurgens, que había protagonizado ya varios guiones míticos de Superman en los años 1990, como el de su muerte y resurrección, se le ocurrió que el Superman de la línea clásica cayera en un mundo donde existe un Superman en el que el mundo es más parecido al actual, o sea: no hay gente amable, existe la corrupción, el blanco y negro no es algo claro, se cuestiona algunas de las acciones de Superman, algunos villanos son tomados por héroes y algunos héroes por villanos... A todo esto, el Superman llegado junto a Lois y su hijo, no quiere alterar ese mundo y se oculta en un pequeño pueblo, en una granja aislada, pero no puede resistir saber que van a ocurrir determinadas cosas que él ya combatió y desea evitarlas antes de que ocurran, sin embargo, en ese mundo no ocurren las cosas exactamente como ocurrieron en su mundo. Luthor es un héroe popular, pero él sabe que no lo es. Comienza a actuar sin interferir en las acciones del Superman de ese mundo. Para eso se deja barba y se pone el traje de combate de Krypton, es por ello tomad por un villano, y no por un superhéroe. Un planteamiento muy estimulante. Lamentablemente sólo tengo este primer volumen. En todo caso, era una vía de escape, porque Reina estaba muriendo.
 
Poesía es... ¡apretar los puños! (Santiago Expósito, 2024): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Reina ya había muerto. Yo seguía en el paro y con el dinero a la baja. Domiduca presentó este libro en el Pub O'Malley's y fui. Lo compré. Conocía al autor de vista, de los bares, pero poco más, pero nos saludamos largo. Es una poesía sencilla, muy influida por el rock, especialmente por el español. En cierto modo fue un libro de transición para mí. Un paso. También fue un pequeño regreso a oír un recital.

Habitaciones separadas (Luis García Montero, 1994): En anteriores partes de este serial yo ya dije que conocí en persona a este poeta. He hablado con él en dos ocasiones, en la segunda se acordaba de mí. Este poemario, uno de los mejores de él. Me lo regaló el cantautor Juan Izardui en mi cumpleaños de 2023, pero había retrasado su lectura. Me tiró de las orejas durante mi cumpleaños de 2024 y ahora, recién muerta Reina, me dio por leerlo. Necesitaba lecturas inmediatas, que no necesitasen de toda mi mente. Y eso estaba en los cómic, la poesía y algunas cosas de prensa. Luego este poemario se transformó en algo con otro significado a lo largo de este mismo año 2024 en el que lo leí, cuando compartí mi casa, pero en este momento estaba la muerte de Reina, al que luego sucedió una relectura en una soledad creciente y después lo de compartir casa. Fue un poemario que tuvo como varios valores para mí en un mismo año. Es algo que le da mucha vida y lo que hace que sea uno de los poetas españoles importantes del último cuarto del siglo XX y el primero de XXI. Conecta con uno.
 
Eso no estaba en mi libro de los Beatles (Francisco Castro, 2022): En el cumpleaños de 2024 Juan Izardui me regaló este libro a sabiendas de que soy fan de los Beatles. El creía que yo no conocería algunas de las anécdotas, pero lo cierto es que tengo y he leído mucho de los Beatles. De hecho este libro es un anecdotario de muchas cosas que son altamente conocidas, sólo alguna cosa mínima no lo es, las más cercanas en el tiempo a 2022. Luego tiene numerosas valoraciones personales del autor y alguna cosa que no corresponde con la realidad que tanto Beatles como su entorno (amigos y enemigos) realmente cuentan. Como sea, es el libro más actual que tengo ahora mismo de ellos y contiene cosas de estos últimos diez años y los discos nuevos que sacaron. Era una lectura muy ligera y anecdótica, y en ese momento me venía bien. La lástima de este tipo de libros es que se les promociona como lo más de lo más y se transforman en superventas, cuando luego, sea de este tema o de cualquier otro, hay auténticas obras maestras que apenas llegan al autor y su entorno. Una pena.

Lobezno, sangre, arena y garras (Hama, Silvestri, Green y Oliver, 1991): Cuando un grupo de mis amigos más antiguos vinieron el día de mi cumpleaños a casa, cuando aún vivía Reina, aunque muy mala, uno de ellos, Paulino, amante de los cómic, buscó esta rareza y me compró un ejemplar a sabiendas de que me gustaba Lobezno. En realidad esta historia es parte de una historia mayor donde un supervillano alterna el tiempo y el espacio a su gusto, pero en España se desgajó esta parte para venderla de manera independiente en 1992. Ha sido reeditada ta cual en 2013. A mí me regalaron el ejemplar de 1992. Lobezno es enviado a la guerra civil española, donde se encuentra con Hemingway y donde se ve en medio de una batalla contra los fascistas. Lobezno se posiciona al lado de la República Española. Me gustó mucho este regalo. Es una rareza.

Tintín: Los cigarros del faraón (1934), El loto azul (1935) El asunto Tornasol (1954-1956) y Vuelo 714 para Sidney (1966-1967) (Hergé): Compré estos cómic de segunda mano en la Feria del libro de Navidad, antes del Día de Reyes, cuando aún tenía un trabajo sobre un proyecto de archivo acerca de los cincuenta años de cambio democrático en Portugal y en España, con la revolución de los Claveles y la muerte de Franco. Sí, en estas celebraciones de este año algo tengo que ver yo, aunque sea anónimamente. Como el Archivo General de la Administración está cerca de la Plaza de Cervantes, en uno de los descansos me acerqué y los compré. Como dije en otras entregas, Tintín era algo prohibitivo en mi infancia y es ahora, de adulto, que los leo y los adquiero. Tal vez trate en algún momento de hacerme con el resto, pero no tengo prisa. Los leí seguidos en orden cronológico. Ahora están reponiendo en Telemadrid la serie de dibujos animados de Tintín y salen varias de estas historias. Los veo por las mañanas de los sábados, la verdad. En este momento de 2024 yo estaba leyendo muchos cómic seguidos porque estaba la mala salud y la muerte de Reina, y estos cómic estaban ahí. Era algo que necesitaba. Estaba además el paro, la falta de dinero, la soledad... Me devolvían a una especie de refugio mental. En esos días también sonaba en mi cabeza "Volver a ser un niño", de Los Secretos.  Vi un documental de Urquijo y cómo muró. Pensé mucho durante meses en Urquijo. Por otro lado, buscaba un despertar de mi novela en estas historias, pero no despertaba.

Superman. Exilio [volúmenes 1 y 2] (Ordway, Jurgens, Stern, Peyer, Pérez y Giffen, 1988-1991): Son dos muy voluminosos y caros tomos recopilatorios de Superman que recogen toda la saga de Superman durante su exilio de La Tierra. Historia épica que algún día debería ser llevada al cine, aún cuando mucha gente posiblemente no la entienda o no la acepte en cine. Reconozco que es arriesgar dinero. Ahora bien, que no se haya filmado no quiere decir que no se haya nombrado en el cine. En la película Superman Returns (2006) el inicio es precisamente que Superman regresa a La Tierra tras una larga desaparición de ella. Nunca explica de dónde viene, ni dónde estuvo, ni qué hizo. Fue una de las críticas en contra que le hicieron en su día, y se lo quisieron explicar los "sabiondos" como un homenaje al anterior actor, Christopher Reeve, por su muerte. Sin embargo, aunque cabe eso mismo, en realidad es una referencia a esta mítica historia de Superman en cómic. Sí, Superman se exilió. Todo parte cuando Superman tiene que enfrentarse en cómic a tres generales de su planeta Krypton (los que salen en la película Superman II) y estos le adentran en la zona oscura o zona fantasma. Allí ve su planeta de origen aún existente en pleno conflicto bélico. Trata de hacer algo e incluso encuentra a sus padres. Haga lo que haga todo lleva al mismo fin: la destrucción del planeta, lo que en un arrebato de ira hace que Superman por primera vez mate... a los tres generales. La gran explosión le expulsa de la zona fantasma y regresa a La Tierra con la culpabilidad de haber matado, aunque fueran culpables, o sea: de haber aplicado una pena de muerte. Todo ha ocurrido en una dimensión inexistente, de falsas realidades, la zona fantasma, pero para Superman todo es real, porque sus decisiones fueron reales. Entra en depresión y se oculta con su familia terrestre en Smallville hasta que al final su madre le hace reaccionar y regresa a Metrópolis, donde su ausencia ha provocado el auge de todo tipo de malvados y que Luthor controle la ciudad por vía del poder económico. A todo esto surge un superhéroe que todo lo que hace crea daños colaterales que matan gente. Superman es incapaz de detener a ese superhéroe y por tanto de evitar más y más muertes de personas inocentes, por lo que decide exiliarse de La Tierra, creyendo que es un problema para los humanos. Vaga por la galaxia en busca de respuestas sobre Krypton. Dependiendo del mundo donde llega sus poderes disminuyen o aumentan, según las cualidades de las radiaciones solares. Se abandona físicamente y se enfrenta a múltiples razas extraterrestres peligrosas. Al final de toda esta historia habrá encontrado el sentido de su ser y regresará a La Tierra sin dar explicaciones a nade sobre nada de su desaparición. Volverá simplemente el héroe. Curiosidad, en su regreso se trae un aparato que enganchará con otra historia mítica, el erradicador, que despertará a un ser oculto en La Tierra, Juicio Final, que será el que matará a Superman, pero esa, y su resurrección, es otra historia. Compré estos tomos cuando tenía trabajo entre 2023 y las Navidades de 2023-2024. Lo leí ahora, entre la enfermedad y muerte de Reina, aunque lo acabé después de la muerte de Reina. De niño y de joven yo ya había leído casi toda la historia completa a través de la publicación original en España en revista. Nos la compraban nuestros padres, alguna la compró mi hermano. Mi hermano era más de Superman y yo más de Batman, de hecho casi todas las revistas de Batman que teníamos eran mías, las compré yo, pero no pude quedármelas. Comprar estos tomos era en parte recuperar esas lecturas, aunque estos cómic de Superman en mi infancia eran de mi hermano. A mí me parece una de las grandes historias de Superman. Si lo pensamos, Jurgens es probablemente uno de los autores que más historias míticas ha ideado y narrado de Superman, pues también estuvo en el guion de la muerte y resurrección y en el citado Amanecer.

Dictados de Naturaleza. Apuntes senequistas (Francisco Peña, 2024): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Tras leer mucho cómic ahora quería leer otra cosa, pero igualmente algo que fuera rápido. Francisco Peña sacó este libro y fui a la Librería Diógenes a comprarlo expresamente. Me he cruzado y participado en recitales con este hombre numerosas veces, pero yo creo o que me ignora por sistema o que no me conoce o que no me reconoce. Tampoco es que yo me haya acercado mucho, porque por actitud corporal me da la sensación de que va a lo suyo y quizá mejor que algún día surja. Es un poemario basado en textos de Séneca. Así que los poemas se fundamentan en esos textos. Peña los reflexiona, los interioriza y hace su propia lectura a través de poemas que, a la vez, él les da algo de su propia reflexión vital. Así le salen algunos poemas acerca de la existencia y la muerte que, dadas las circunstancias de 2024 y que me hacían pensar también en las muertes de mi familia y algunos amigos, vino muy en su momento.

Vientos del verso (Antonio Portillo, 2018): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Con Portillo también he coincidido en varios recitales y con él sí que tengo una relativa relación. Admiro sus poemas. Hacía tiempo que quería adquirir un libro suyo. Cuando compré en Diógenes el de Peña ojeé varios de Portillo. Compré este, que es el que más me llamó la atención sus poemas. El resto ya lo iré comprando. Buen poemario siempre desde la osadía del poeta, no desde la servidumbre hacia el lector. Eso es lo que me llama la atención y lo importante.

El signo de los Cuatro (Arthur Conan Doyle, 1890): La amiga a la que pedí que me regalara comida en mi cumpleaños, porque se empeñaba en regalarme algo, no pudo evitar regalarme este libro de su elección para mí. Es una de las historias clásicas de Sherlock Holmes. No sé muy bien porqué me relacionó con el personaje, quizá porque vimos y hablamos de algunas de las películas actuales, o por los dibujos animados de los 1980. De Holmes yo había leído El perro de los Baskerviille. En todo caso sí es un personaje que me resulta llamativo. Lo leí en este momento, era ya verano. Era otra lectura amena y ligera que me venía bien. Todo un clásico al estilo del siglo XIX en la literatura de detectives, la misma que montó Doyle. No sé si en el futuro me haré con otros títulos.

El español que dio la vuelta al mundo. Mi odisea (Alfredo Bolinches, 1924): Hablé de este librito en Noticias de un espía en el bar. Marcos me pidió el favor de quedarme al cargo de Domiduca porque tenía que hacer unas cosas y tenía este librito, un folletín autobiográfico, sobre su mesa. Era muy corto y me lo leí en una tarde. Bolinches fue un aventurero español que tuvo el capricho de publicar montones de ejemplares de estas memorias, que se dieron con un diario en 1924. Fantaseaba mucho, pero no deja de ser un extraño testimonio de un español aún muy desconocido en nuestro pasado explorador. Un aventurero, no hay que negarlo. Tiene un algo que, aunque está escrito en serio, no deja de hacernos sonreír. Los Quijotes modernos de España, que siempre nos caen bien por su inocencia o por su pureza. Este año 2025 me lo regaló Marcos, porque decía que era incapaz de venderlo y a mí me había gustado porque vio que escribí de él. Otra rareza en mi biblioteca.

Golondrinas de ida y vuelta (Pedro Atienza y Ángel Humanes, 2024): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Un poemario póstumo de Pedro Atienza que le sacaron sus amigos desde el Foro del Henares. Una edición muy limitada y muy rara de conseguir que, por insistencia, logré comprar a través de Domiduca, gracias a Asela de intermediaria con los dueños de la edición exclusiva. Otra rareza más para mi biblioteca complutense. Quizá no se el mejor poemario de Atienza, pero es un poemario póstumo. Cabe pensar qué habría hecho él de manera definitiva con esos versos. En todo caso se acompañan de tintas chinas muy alegóricas de Humanes. La temática de la libertad, la existencia y la muerte y su preludio, volvía a venir muy oportunamente, aunque era ya octubre, pues conseguí el libro muchos meses después de su salida.
 
Corto Maltés. La Reina de Babilonia (Quenehen y Vivès, 2024): Hablé de esta novela gráfica en Noticias de un espía en el bar. Lo compré a comienzos de verano, me quedaba ya poco dinero, pero soy muy seguidor de Corto Maltés y todo se me había acumulado, así que pensé que de perdidos al río y que al menos en la caída aún podría leer algo que me gustase. Pero no lo leí de inmediato, por todo lo que me ocurría y porque la anterior entrega de Quenehen y Vivès sobre esta experimentación de Corto Maltés en el siglo XXI me había dejado muy frío, ahora le valoro algún mérito, aunque con "peros" serios. Esta segunda entrega me vi animado de leerla en octubre. Yo tenía un trabajo nuevo desde final en agosto, en archivos de consejerías determinadas de la Comunidad de Madrid, como la de servicios sociales, que luego empalmaría con un proyecto en el Archivo Regional de Madrid sobre gente de la inclusa de San Isidro entre los años 1960 y 1970 y luego otro referente a documentación de hostelería y turismo de Madrid en los últimos veinticinco años. Ahora, desde febrero de este 2025 estoy en otro proyecto dependiente del Ministerio de Cultura. Comenzaba mi muy lenta y aún poco notoria recuperación económica. De no tener nada, a tener algo. La cosa es que esta segunda entrega del Corto del siglo XXI me pareció mejor que la primera entrega. Se ajusta más a Corto, con toda su adaptación de época, pero sigue siendo algo cuestionable. Ya veremos a dónde llega y qué quiere explorar del personaje en realidad.  No sé, quizá fuera porque tocaba ya, me animaba esa lectura en un sentido más allá de la lectura.

Bob Dylan (Jesús Ordovás, 1972): El libro fue reeditado en 2018 y fue en esa reedición que lo encontró de casualidad, se acordó de mí y me lo compró porque sí, uno de mis más viejos amigos, el Chico Gris. Fue un detalle que me llegó muy profundo. Me gustó mucho. Y significó algo importante para mí, porque 2024 no fue mi mejor año y la soledad es un sentimiento que cala los huesos, aún hoy. No había fecha señalada ni motivo para el regalo, sólo la amistad. Lo leí y cuando acabé contacté con él para hablar del libro. Eso también estuvo bien, porque me recordó a conversaciones de cuando éramos adolescentes. Fue mientas estaba en otro día ayudando a Marcos con Domiduca. Este libro fue la primera biografía publicada en español de Bob Dylan. Era 1972, había mucho bueno de Dylan por venir y en España estaba la dictadura. Ordovás era joven y todavía no era el mítico periodista musical que es hoy. El libro tiene valoraciones que creo que hoy reconsideraría el autor. Contiene lenguaje de la época y argot joven que incluso explica el argot actual. Puede que tuviera algo de censura. Es un testimonio en sí mismo esta biografía, desfasada, porque estamos en 2025, pero acertada, al menos en buena parte desde la perspectiva de 1972. Bob Dylan es uno de mis músicos fetiches. La semana pasada fui a ver la película sobre él. Recuerdo mi primer disco fue un regalo de cumpleaños siendo adolescente, Desire (1975). Lo tengo con su funda original.

Ecos y dudas (César Sobrón, 2024): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Me lo regaló yendo con su esposa a Domiduca, donde estaba en otro día más de ayuda a Marcos. Es un libro de aforismos y sentencias. Una exposición de su pensamiento y forma de entender la vida. Yo sé que César me tiene aprecio.

Cuentos de fantasmas (Henry James, 1868-1900/1908): Era una recopilación barata de algunos cuentos de terror de Henry James, que no tengo claro si el último relato es de 1900 o de 1908 o cercano. Lo compré en Domiduca con la idea de tener un relato que narrar en mi serial de Halloween y así fue, lo tuve de este libro. James sigue las claves del terror del siglo XIX, pero introdujo en él algunos cambios propios que en unas décadas iban a cambiar las historias de fantasmas en el siglo XX.  Esos cambios consistían, aún de una manera no muy desarrollada, en la ambigüedad sobre si se trataban de fantasmas o de trastornos mentales, o bien de fantasmas no especialmente unidos a tradición alguna y sí a fenómenos paranormales o extraños que perciben las personas en sus vidas diarias. Incluso introdujo la obsesión de un fantasma por una determinada persona. La lectura en todo caso es del siglo XIX, en pleno siglo XXI hay que ser muy sensible para que te pueda dar terror tras más de siglo y cuarto en los que las historias de terror son mucho más complejas. Es una literatura con un orden de ideas y una estructura del relato muy bien pensado y narrado. Es ejemplar, como toda literatura inglesa, para quien le gusta una buena narración y para quien quiere aprender a contar historias y cómo.

El fantasma de Canterville y otros relatos (Oscar Wilde, 1887): Lo compré en una edición barata en Domiduca. Yo ya había leído (y tengo) una edición juvenil ilustrada muy divertida, pero ahora leía la obra íntegra, sin adaptar y acompañada de otros relatos de Wilde. El sentido del humor del autor es toda una crítica entre clases sociales, pero también a la élite. A la vez nos muestra el cambio que se estaba produciendo en el mundo, que será más patente en el siglo XX, pero que Wilde intuye y ve en 1887. La crítica al capitalismo por encima de otros valores humanos está patente, pero también la desafección a la tradición, a la autoridad, al orden establecido que impide avanzar en otra dirección con libertad. esta historia de fantasmas y humor es mucho más que recomendable en diferentes lecturas. Yo se la mandaría leer a mucha gente, especialmente joven.

Parajes de lo incierto (Óscar Ayala, 2013): Hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Uno de los poemarios más excelentes y brillantes de lo que va de siglo XXI en la literatura complutense. Ayala murió al comienzo de 2024. Había coincidido con él en recitales en el No a la Guerra de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá en 2003 y más tarde en El Laboratoro entre 2015-2016. Nos teníamos en redes sociales. Compré este libro en Domiduca de segunda mano. Alguien lo había entregado allí y lo compré yo. Conocía a la persona y su poesía es buena poesía. Trasgresora, valiente, sincera e inteligente. En este poemario parece augurar su muerte de de 2024. Me pregunto si en ese año ya le habrían diagnosticado algo. Sea como sea, es uno de los libros más rabiosos sobre este tema y otros sobre las dudas de la existencia y la inexistencia. Es altamente recomendable y espero que algún día lo reediten, junto a otros libros del autor, para que sean más accesibles, ya que estas ediciones, como suele pasar en autores como nosotros, se ven muy ligadas al propio autor, otra cosa sería si una editorial decidiera. Para poder expandirse, lo malo de la historia de siempre en este país, es que pareciera que se espera a la muerte del autor. Sea como sea, verdad, uno de los mejores libros de poesía de autor alcalaíno en el siglo XXI. Y, dado el tema, y todo el año, incluidas reflexiones de la familia, vino en su momento, otro que lo hizo. Está a buen recaudo en mi biblioteca complutense.

El Club de los Suicidas (Robert Louis Stevenson, 1878): He leído pocos libros de Stevenson, pero los que he leído son para mí muy significativos e influyentes. Este libro hace años que lo buscaba. La historia la hemos visto versionada en películas y series muchas veces, sobre todo de humor, aunque la historia no es de humor. Cuadraría como una historia de Sherlock Holmes, pero no lo es. Básicamente es la historia de un príncipe del Este de Europa que viaja a Londres con un general afecto a él, pero inglés. El príncipe es joven y busca aventuras y pasar inadvertido cuando le conviene. En su búsqueda de aventuras encuentra por accidente un club secreto muy particular al que se accede sólo por recomendación de unos socios y tras pasar unas pruebas. Se trata de un club donde sus miembros desean morir, pero no se atreven a suicidarse, por lo que se juegan en determinadas noches a una carta quién morirá y quién le matará. Príncipe y militar se verán cada vez más envueltos y horrorizados. Se jurarán acabar con la organización y esto les llevará a una persecución entre ellos y el director de aquel club, lo que recuerda a Holmes y Moriarty. Lo encontré en edición barata en Domiduca y lo compré. Ahora bien la edición, bilingüe, tiene múltiples erratas y alguna construcción sintáctica en la traducción al español un tanto sospechosa. El final es abrupto. Tendría que comparar con una edición más seria si la encontrara.

Odyssea / Valaquenta (Alberto Cerezo, 2024): Hablé de esta novela gráfica en Las notas de los cíclopes libreros. Hacia la Feria del Libro de Navidad, Marcos necesito una breve ayuda en Domiduca y allí estuve un fin de semana en el que se presentó Alberto Cerezo sólo para verme y regalarme su novela gráfica doble que publicó en 2024. Había sacado muy pocos ejemplares y quería regalarme uno. Se lo acepté con mucho gusto, porque es uno de mis autores favoritos en cómic, porque le da siempre un toque artístico y otro toque entre lo misterioso y lo filosófico que los cómic comerciales no le dan a fecha actual. Hablamos de lo mistérico y de los pagos de sangre que requieren los dioses en las diferentes religiones existidas y existentes, incluido el cristianismo aunque sea en simbólico. Aquí da su propia visión de una historia que es, como ya dije, un referente para mí, La Odisea, de Homero. La acompaña y enlaza con una obra de Tolkien que va completando sus Historias de la Tierra Media, hablamos de la cosmogonía Valaquenta. Ciertamente pasar a cómic es obra de Tolkien no sólo es difícil y complejo, sino también un riesgo narrativo que pocas o ninguna editorial hubieran aceptado. Por ello es importante la libertad del artista, y hoy día esa libertad se encuentra a menudo en las autoediciones, y por ello hay que apoyar y comprar estas obras. El autor, sea de libro, de cómic, de música, de pintura... necesita ingresos y necesita financiar su libertad. Pero si además se difunde su obra saldremos ganando todo. Nos enriqueceremos. Porque producto comercial y producto artístico, aunque a veces coinciden, no es lo mismo y no es habitual que se dé demasiado ahora mismo. Las nuevas tecnologías le han dado poder a los creadores, necesitan del apoyo y la valoración de los que estamos interesados.

Vivir (Ayn Rand, 1938): Fue la segunda novela de la autora. Una distopía. Como seguidor del género y como ensayista e investigador del mismo, lo compré en cuanto vi en Domiduca una edición original española, salida en los años de 1940. A Ayn Rand la acepto como autora del género que es, aunque suelo marcar distancias con ella. A nadie se le escapa que simpatizó con los nazis. De hecho, a pesar de que ahora hay voces del feminismo que la reclaman como una persona libre que estaba por encima de los autoritarismos, ella misma decía estar cerca de las ideas nazis. No es casualidad que en los años más duros del fascismo en los gobiernos de Franco, y con la censura a pleno rendimiento en los años 1940, ella sea traducida y publicada en España. De hecho ella en el prólogo habla contra el comunismo y el socialismo en general. Si uno lee el libro se da cuenta también de que los protagonistas tienen unos rasgos acordes con lo que se supone que era la raza aria, o lo que debía ser. Rand no ocultó para nada que su obra iba contra los soviéticos y los comunistas. Todo otro ejercicio que quieran hacer ahora algunas voces feministas es no querer reconocer una realidad en esta autora en concreto. Otra cosa es que según Hitler va perdiendo la guerra y cuando la pierde al final ella, como tantos otros, incluidos los españoles, matizan sus ideas. En el caso de Rand, ella defendió que en realidad estaba contra todos los autoritarismos y que estaba a favor del liberalismo más radical (ultracapitalismo, que en realidad fue preludio del fascismo, pero eso es caso para otras reflexiones), que ella identificó con el capitalismo más puro. Más aún, dijo que ella con lo que estaba era con la persona que era consecuente con sus ideas, fueran las que fueran, y que lo fuera hasta sus últimas consecuencias, o sea: con la persona radical. Creía en que el fuerte era el que merecía la pena, y la fuerza estaba en su voluntad y en sus principios. Creía en la individualidad, decía, pero no era anarquista, de hecho su planteamiento ultraliberal habla de individualismo, pero este se comprende, en esas ideas, dentro de un orden jerárquico de poder y de normas. Es todo un debate abierto, y este no es el espacio. En todo caso, la lectura atenta de este libro, sinceramente, con una reflexión profunda, sirve para atacar tanto a aquella Unión Soviética de Stalin como a la Alemania de Hitler, aunque esto segundo puede que no fuera su intención. La crítica al autoritarismo por encima de los individuos es algo más que evidente, es algo feroz en esta obra escrita de manera que desea transmitir cierto automatismo.

Sobre la libertad (John Stuart Mill, 1859): Lo compré de segunda mano en Domiduca. Lo había ojeado días antes, e incluso usé algunas de sus reflexiones para escribir en esta bitácora sobre la libertad de expresión en torno al proyecto del gobierno de Pedro Sánchez sobre regular los medios de comunicación. Aunque es un libro de filosofía y política de mediado el siglo XIX, dado como está el mundo, es uno de los libros más actuales del siglo XXI, pero probablemente olvidado. Stuart Mill es uno de los padres de segunda o tercera generación del capitalismo, o sea: del sistema liberal que se sustenta en ideas democráticas y no se deriva en un ultracapitalismo que acaba transformado en ideas autoritarias de corte fascista y, paradójicamente en contra de su origen liberal, autárquico. Me lo leí de seguido en mis trayectos a trabajar a Vallecas, pero también en las noches en mi casa, ahora, lamentablemente, sin Reina tumbada a mi lado en el sofá. Stuart Mill era un liberal y defendía este sistema. Lo que ocurre es que toma una deriva que le pone en el centro de la polémica frente a otros pensadores defensores de lo liberal en su época. Eran los tiempos en los que surge el socialismo y surgen diferentes tendencias del socialismo en respuesta aun sistema capitalista que se construía a base del sufrimiento de las clases trabajadoras. Stuart Mill empieza a fijarse en que el sistema no es justo y en que no todo vale en el capitalismo si pasa por el sufrimiento, y a veces la vida, de los mmás desfavorecidos. De esta manera se aproximó a ideas socialistas. De hecho a veces es citado por anarquistas, socialdemócratas y comunistas, pero, cuidado, él no era socialista, aunque coincidiera een algunas visiones. Él era liberal. Al final de su vida se le considera socialista, pero en realidad sería lo más cercano a un socialdemócrata del siglo XXI, no a uno de su época en el XIX. Sea como sea, reflexiona sobre la libertad de pensamiento, la libertad de poseer bienes, la libertad de expresión, la libertad comercial, la libertad religiosa, la libertad cultural... Él vive plenamente el explendor del Imperio Británico y se da cuenta del conenido racista y supremacista sobre el que se estaba construyendo, así como la imposición cultural y religiosa sobre otras naciones, o bien los perjuicios a las clases trabajadoras cada vez en condiciones peores en favor de los beneficios económicos de patronos que cada vez eran más empresarios con negocios a lo largo del Imperio. Entendió que el sistema se estaba deshumanizando. El sistema debía humanizarse. es un libro muy actual, ya digo. En lo tocante a la libertad de expresión, leerle es comprender lo que esta debe ser y cómo esta es la base de la democracia y la libertad. No hay que engañarse, para gusto o disgusto, la lectura de este libro disgustaría mucho a los que creen en nombre de las libertades que determinadas cosas no se pueden decir o publicar, y a los que creen en nombre de las libertades que pudiendo decir o publicar puedan quedar sin respuesta si comete algo atentatorio contra la libertad de los demás. Ojo: de la libertad de los demás, que no es lo mismo que los derechos en sí. Un libro complejo de leer, necesita atención extra, pero necesario hoy día. Es una crítica del sistema liberal desde dentro del propio sistema liberal.

Hechos y documentos del anarcosindicalismo español (Juan Maestre Alfonso, 1973): Lo compré de segunda mano en Domiduca después de que Julián Vadillo me dijera por teléfono que era fiable y buen libro. Tenía mis dudas por su fecha de publicación, 1973, aún con Franco vivo. Supongo que está altamente censurado, pero aún así es sorprendente que se pudiera publicar algunos fragmentos grandes de documentos internos de la CNT y miembros de la CNT para realizar una exposición del anarcosindicalismo español y su historia. Claro está que esa Historia se corta aquí con el final de la guerra civil y el trunfo de Franco, aunque sabemos que continuó en la clandestinidad y el exilio. Supongo que era un libro presentado como un libro de Historia reciente muy orientado a un muy determinado público intelectual y limitado, aún  cuando pudiera acabar en manos de un obrero o de una persona intersada en pleno momento del tardofranquismo. Pero los documentos, aún seleccionando sus partes en esta obra, casan con los originales. Eso es sorprendente, tanto por su publicación como porque el autor los tuviera o tuviera acceso. El caso está en que estamos a las puertas cercanas de la Transición, aunque no se supiera. En las imprentas trabajaban numerosos sindicalistas de diferente índole que colaboraban entre sí, y también en los periódicos. A veces lograban colar cosas pretendiendo decir que eran otros los motivos. Sea como sea, aunque está superado, es un libro importante en la historiografía de la CNT y sigue siendo referencia, aún teniendo que leerlo con juicio crítico sobre qué se lee y porqué se escribió de una manera y no de otra.

Breviario de los políticos (Mazarino, 1684): Aunque parezca mentira, hablé de este libro en Las notas de los cíclopes libreros, tiene su razón de ser. Lo compré de segunda mano en Domiduca. Me pareció mmuy ineresante su lectura. Es un espejo e príncipes. Mazarino da consejos para gobernar y salir con éxito político y personal. Lo cierto es que hoy día se puede leer como consejos personales para saber cómo tratar con la gente y con quienes has de estar prevenido. Ahora bien, es utilitarista y algo cínico. Remito a lo que escribí de él. Su lectura puede hacer descubrir consejos, algunos prácticos, para la vida actual en algunas circunstancias. Lo aseguro. Otra cosa es cómo quiere ser uno mismo.

Corto Maltés. La línea de la vida (Díaz Canales y Pellejero, 2024): Escribí de él en Noticias de un espía en el bar. Corto Maltés hizo doblete en 2024 y justo en dciembre sacaron su historia en su línea temporal correcta en el siglo XX. Es en cuanto a ilustración y planteamiento como cómic el mejor hasta la fecha de Díaz Canales y Pellejero, pero en cuanto al guión, fueron tan ambiciosos y las páginas que les imponían son tan determinadas, que le faltarían más páginas para explicar todo mejor, pues aquí se explica mucho a través de elipsis y saltos en general. Cerré al año con est lectura en el sofá de mi salón por la noche. No estaba Reina. Encargué y compré el libro en Diógenes. Este álbum me gustó y me reconciliaba, en cierto modo, con alguna cosa.

lunes, febrero 24, 2025

NOTICIA 2375ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2020-2024 (adulto, primera mitad de cuarentena, 3 de 5)

Vamos con la tercera entrega de esta parte del serial.

2022: 43 años.
Leí 33 libros, de los cuales 8 eran novelas gráficas, de estas una de ellas estaba repartida en 7 volúmenes.

Fue el año que la Guerra de Ucrania (no olvidemos que esta existía unos años antes pero muy localizada y a modo de guerra civil) comenzó en su fase de invasión rusa. El mundo temió una escalada hacia una nueva guerra de toda Europa o mundial. Por ello participé de un recital de poesía en Madrid capital contra la guerra, que organizó Matías Escalera Cordero y Mamen Solanas, luego organicé yo otro más en Alcalá de Henares, en el Backstage. Aparte, en diciembre de 2024 publiqué La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941) y lo presenté en las primeras semanas de enero de este 2022. El resto del año me dediqué a este libro y algún recital. Ya di por cerrado Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco, que había estado investigando y mejorando desde hacía once años, siendo que en los últimos intenté publicarlo habiendo siempre complicaciones o retrasos. Ahora lo dejé todo en manos de la editorial Domiduca, que a lo largo del año me hizo algunas consultas de correcciones, pero se siguió retrasando y se perdió las ferias de libros que hubo y también la oportunidad de salir al menos para las Navidades y, de ese modo, 2022 tampoco fue su año. En este año hubo bastantes lecturas de la antigüedad clásica, imbuido aún por el influjo de la lectura de los neotéricos en 2021, especialmente de Catulo. En esta ocasión tendí más a Homero y sus odas épicas (que por sí solas ya se destacan como genialidades que me sumergieron, especialmente La Odisea), a estos se les suma un libro más actual, de este siglo XXI, sobre Áyax, y otro que es una obra de teatro ambientada en Complutum. También fue todo un descubrimiento el mundo interior a la hora de componer en una especie de memorias que publicó Christina Rosenvigne que me regalaron en el Día de Reyes. Entre las novelas gráficas leí varias en ediciones antiguas que me fueron regaladas por un amigo que las compró en ediciones actuales, mientras a la vez conocí en persona y hablé con Díaz-Canales, actual guionista de Corto Maltés, que me firmó mi ejemplar del más actual publicado este año (Nocturno berlinés). Hubo mucho regreso al cómic de superhéroes, me lo pedía el cuerpo como refugio y como necesidad de conectar con mi yo de la infancia y la juventud.

Lo que queda entre los restos (David Vicente, 2021): Fue uno de los dos que destaqué de mis lecturas de 2022. Es un libro de poemas que comenté muy ampliamente en Las notas de los cíclopes libreros, por ser de un autor alcalaíno, por otra parte muy activo en la cultura complutense. Fui adrede a comprarlo a la Librería Diógenes a comienzos de año, que es cuando me di cuenta que lo había publicado, pues se me pasó su anuncio por él mismo en redes sociales en su día. Me parece una genialidad y uno de los pocos oasis de la contracultura alcalaína que, además, transciende a otros lugares de España. Es un autor valorado y sin miedo a escribir lo que quiere, sin rendirle culto a lo políticamente correcto. Me gustó mucho encontrar a un autor así de fresco y que, como algún otro, no se prolifera mucho en actos públicos de la ciudad, pero que cuando aparece es siempre una referencia digna de ir a escuchar. Este libro fue para mí todo un chispazo de resurrección de algunas de mis lecturas de juventud a Bukowski o a Boris Vian. Un libro, por otra parte, que se lee rápido. No es un poemario muy extenso, pero es muy contundente.

La naranja mecánica (Anthony Burgess, 1962): Fue el otro libro que destaqué de mis lecturas de 2022. Lo compré de segunda mano en la Librería Domiduca, en una edición argentina de los años del tardofranquismo que alguien debió introducir en España, pues la obra en principio tenía censura, ignoro si total o parcial. Es cierto que tiene un sello que indica "Autorizado", pero ignoro si es un sello de la propia Argentina, que aún no era dictadura, o de paso de la aduana. Todos conocemos la película que hizo Stanley Kubrick en 1971, yo incluso la tengo en DVD. Fue hasta cierto punto objeto de culto de un viejo amigo mío, El Chico Gris, cuando hacíamos la revista contracultural La Botella Vacía. Él ya me había hecho bromas hablando con aquellas palabras y ya me había dicho que lo tenía que leer. Lo cierto es que lo fui retrasando en lectura y en compra, pero fue ahora, bastantes años después, que lo compré y lo leí, a pesar de conocer la historia en la película. Me parece una genialidad experimental propia de la década de 1960 y ampliamente caída de lleno en la contracultura. El idioma inventado se aprende en seguida con la dos o cinco primera páginas y, cuando hay expresiones más complejas, a lo largo del libro. Hace un ejercicio de historia distópica que invita con su lenguaje a interactuar mentalmente y a aprender a hablar de nuevo en un nuevo lenguaje. Tanto es así que es cierto que algunas formas de hablar se me colaron en mi habla esos días. El planteamiento del conflicto ético y moral sobre el bien y el mal y sobre si todo vale para obtener un fin, sobre las paradojas y la crítica al sistema y la sociedad, a la modernidad en choque con lo de toda la vida, el cambio de tiempos, las modas... Toda una genialidad, repito, de Burgess. Invito a leer el libro, no ha quedarse solo en la película, que por otra parte intuyo que no contó con exactitud algunos parajes, como el de las chicas que van a la casa del protagonista, las cuales, en el libro, son menores de edad. 

Patrulla X. Dios ama, el hombre mata (guionista Chris Claremont e ilustrador Brent Eric Anderson, 1982): Esta es la novela gráfica que destaqué de mis lecturas de 2022. Ya hablé de esta novela gráfica en agosto, en la Noticia 2159ª. Ya entonces dije que Claremont revolucionó con sus argumentos el mundo de los superhéroes y con algunas ideas de ilustración, junto a Anderson, innovaron metiendo planchas de fondo negro, lo que daba un aspecto más adulto a un cómic hasta ese momento distribuido a jóvenes. Y también le dotaba de una impresión oscura y  lúgubre que contribuía a la sensación que transmitía la historia. Este cómic de 1982 fue un antes y un después en este tipo de historias, a la vez que otros autores iban innovando en aquellos años con Batman o Daredevil. La Patrulla X era un grupo de superhéroes venidos a menos en ventas y fue dada a Claremont casi como en estertor, fueron sus ideas de renovarla y de dotarla con argumentos tan humanos como adultos como los refugiados políticos, la discriminación, la dualidad del bien y el mal y otros aspectos lo que reflotaron estas historias. Tras transformar a esta revista en el más leído de los seriales de Marvel en ese momento, se le dio la oportunidad de crear la primera novela gráfica de superhéroes, que fue esta. Se rompía el carácter de serial y se hacía una historia cerrada, aunque conectada con las revistas. Hasta ese momento Marvel había creado novelas gráficas de películas, pero no de superhéroes. Fue rompedor e innovador en todos sus aspectos. Algunas de sus líneas incluso se usaron décadas después en las películas rodadas en el comienzo del siglo XXI. Una historia además con un final totalmente inusual en los cómic de superhéroes. Me lo había auto regalado yo mismo en mi cumpleaños al encontrarlo a un precio asequible en Alcalá Comics. Previamente me lo había recomendado Alberto Cerezo, que ha creado varias muy buenas novelas gráficas aquí en Alcalá. De niño mis padres ya me habían regalado alguna de las novelas gráficas de Marvel de películas, pero no esta de superhéroes, aunque la Patrulla X era de mis favoritas. Ciertamente el carácter adulto de esta obra quizá fue lo que evitó la posibilidad, al menos en estética, pues dudo que mi padre conociera el argumento. Ahora yo me lo compraba en una edición del siglo XXI. Lo que me encontré me hizo revalorizar a Patrulla X y comentarle a alguna amistad con serias reticencias y dudas que las historias de superhéroes también pueden contener en sí mensajes más allá de una mera historia que ellos puedan considerar juvenil. No obstante, Claremont fue quien decidió por primera vez, por ejemplo, introducir en holocausto judío en ese mundillo, haciendo así un primer acercamiento a conflictos plenamente humanos.

Pueblo sin rey (Olalla García, 2020): Lo leí entre el final de 2021 y el comienzo de 2022. Lo comenté en Las notas de los cíclopes libreros. Me costó leerlo. Por un lado por el tiempo del que disponía en ese momento, por otro lado porque no me estaba atrayendo todo lo que las expectativas creadas me habían hecho pensar. Es un libro que se seleccionó para que su autora, Olalla García, a la que también conozco, optara al premio a la mejor escritora de novela histórica. Se trata de eso: es una novela histórica ambientada entre 1520 y 1521 en la rebelión de los comuneros. Se desarrolla en Alcalá de Henares, en Madrid y en lugares emblemáticos de aquella rebelión como fueron Segovia, Burgos, Valladolid, Guadalajara, Toledo, Torrelobatón, Ávila, etcétera. Pone en novela el descubrimiento historiográfico de Ángel Carrasco Tezanos que publicó en libro de Historia en 2016, A voz de Comunidad. La rebelión comunera en Alcalá de Henares: 1520-1521. Aportación que cambió el conocimiento de la Historia de Alcalá que también cuenta con una obra de teatro que le han dedicado. El libro sigue unas pautas siguiendo el rastro de la Historia a través de una serie de personajes. Es una novela coral, aunque parece que la autora quiere que destaque un determinado personaje femenino. Es un libro que ha despertado mucho interés en mucha gente, pero creo que tiene mejores obras. Esta no es mala, pero está como muy ceñido a crear imágenes y escenas en torno a hechos históricos. Ahora bien, evidentemente es un libro a tener en una biblioteca complutense, como la que me he formado. No obstante, el libro recogió nominaciones y premios.

Batman, la boda (Tom King, M. Janin, M. Gerads y D. Finch, 2018): Vi este cómic en El Corte Inglés de Alcalá de Henares cuando fui a comprar el regalo de Reyes de una amiga. Me hizo gracia semejante título y me lo autorregalé sin esperar mucho de él. Pero como me hizo gracia y conozco a mi amiga, que una vez me dijo que nunca tuvo un cómic de Batman, le compré otro ejemplar a ella a modo entre broma y su primer cómic de Batman que en realidad completaba el regalo de verdad de esos Reyes de 2022. No lo empecé a leer hasta que cumplí con toda la parafernalia del autorregalo, esperando a "recibirlo" en mi salón ese día de Reyes. En el fondo siempre he echado de menos ciertos momentos de la infancia que, más en el fondo, tienen en realidad un significado familiar hace mucho perdido. El cómic es algo dulzón. No es el mejor cómic de Batman, la verdad, pero, paradójicamente, para las nuevas generaciones este es un cómic relativamente de culto, más por sus creadores que por la historia en sí, Se narra el romance y matrimonio entre Batman y Catwoman, con una página final que nos deja la puerta abierta a interpretar si se trata de una historia de amor o de un plan maquiavélico. Es una curiosidad en mi colección de cómic y en cierto modo, una especie de broma.

Debut. Cuadernos y canciones (Christina Rosenvigne, 2019): La amiga con quien cada año sigo intercambiando regalos de Reyes me compró este libro de memorias de la cantante Christina Rosenvigne. Me lo leí tras recibirlo. Todo tiene explicación. Durante las sesiones del festival de Alcine en el otoño de 2021 le dije que había visto a Christina Rosenvigne y que se conserva igual. La cantante había venido a presentar una película. Yo estaba de jurado del público. Mi amiga se sorprendió y se rió de que me gustara Rosenvigne, porque no le cuadraba que yo escuchara su música de joven. Le conté que en realidad sí lo hacía, incluso un poco antes de tener a mi grupo de amigos más antiguo. Al menos las canciones del disco que le dieron la fama en la década de 1990. Por otra parte, aquel disco estaba en los años de mi despertar sexual, así que la cantante también me gustaba. Ella tomó nota y buscó estas memorias de la cantante, que funcionan como autobiografía y como repaso de todos sus discos y sus intenciones creativas. Redescubrí a Rosenvigne e incluso busqué algunos de sus discos posteriores que son algo más oscuros. Creo que en algunas partes abusa más de creencias personales que de conocimientos concretos, pero demuestra también una gran inteligencia y una sensibilidad artística que son algo más que las canciones pegadizas de los 1990. Escribí en una de sus redes sociales que había leído su libro y me había gustado redescubrirla. No esperaba contestación... pero me contestó dándome las gracias.

Los cuadernos del frío (Francisco José Martínez Morán, 2021): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. El año anterior, 2021, Martínez Morán, buen poeta y amigo, sacó dos poemarios. Compré los dos en Librería Diógenes, pero había reservado su lectura. El primero que leí de ellos fue este en los primeros meses de 2022. Para mi gusto, este era el más elaborado de los dos que sacó. Su lectura me resultó rápida, pero lo releí en varias de sus partes para saborearlo y pensar más sus poemas. No obstante él es uno de los poetas importantes de Alcalá vivos actualmente. 

Batman, el regreso del caballero oscuro (Frank Miller, K. Janson, Lynn Varley, 1986): Buscando un regalo de cumpleaños para un amigo encontré esta novela gráfica ya clásica de Frank Miller. Lo hice en El Corte Inglés, en una edición económica que, a cambio, sus dimensiones implicaban un tamaño de las viñetas pequeño que hace que fuerces la vista para leer. Pero es lo que me podía pagar. Además, hace años que quería leerlo. Es de esos cómic que en tu infancia tus padres los consideran para adultos y en tu juventud te son caros. Sí que es un cómic plenamente adulto. Batman desapareció de escena hace años y cuando el mundo está en su peor momento y al borde de una guerra mundial, regresa ya envejecido. Tiene momentos estelares de autocrítica al mundo de los superhéroes e, incluso, los autores dejaron ver el lado autoritario de estos, sin tapujos. Los cómic no son un mero entretenimiento juvenil, son algo más y son parte de Literatura. Este es un ejemplo de eso y de poesía visual, de épica, de epopeya y ocaso.

No (Francisco José Martínez Morán, 2021): Lo comenté en Las notas de los cíclopes libreros. Este es el otro libro que sacó en 2021 Martínez Morán. Tenía un premio importante. Era poesía diferente al del otro libro. Este tendía más a la brevedad y lo conciso. Es buen libro, pero en ese momento estaba más atraído por el anterior. De todos modos, estos son libros que de tiempo en tiempo tomo de la estantería y releo algún poema.

Daredevil. Marcado por la muerte (Frank Miller y Klaus Janson, 1979-1980): Uno de mis amigos más  antiguos, Pedro Maza, se mudó de casa con su pareja y en ese traslado me regaló varias cosas. Él ya tenía un integral de Daredevil con Miller, por lo que me regaló este ejemplar más antiguo que compró más años atrás. Otro amigo, el Chico Gris, era muy fan del Daredevil de Frank Miller. Era algo que habíamos hablado en diferentes épocas de nuestras vidas desde la juventud. La verdad es que Daredevil no era para mí el superhéroe que querer leer. Era más bien el de las aventuras secundarias de la revista Spiderman, donde, por cierto, eran las historias de Miller. Rememoré haber leído parte de este integral en aquellas revistas de la década de 1980, editadas por Forum. Reconozco revalorizar a Daredevil tras leer este libro. Es un personaje más humanizado que otros de Marvel y Miller aplicó aquí una estética y composición de página muy pensados, el cromatismo, las perspectivas, el uso de las sombras... bien leído de adulto te das cuenta que Miller en ese momento no sólo estaba creando otro cómic de superhéroe, sino que estaba creando una intencionalidad artística más allá. Revaloricé esta obra y al personaje. También sus temas eran críticos y autocríticos. Y esto es lo que leíamos de jóvenes, éramos tratados como adultos y supongo que eso se nota en las diferentes generaciones, en cómo hemos crecido cada uno, cómo nos hemos formado.

Retales de una bandera blanca (Javier Bardón, 2022): Lo comenté en Las notas de los cíclopes libreros. Conozco a Bardón desde hace años, desde los tiempos de un concurso de preguntas de Trivial en el Wheelan's Irish Pub en adelante, en diversas circunstancias, unas más artísticas, otras más activistas como en el 15M de 2011 y años posteriores, otras más de amigos de "tiempo allende". Esta era su primera novela. Llevaba años escribiéndola. Se la corrigió otra amiga mía. Fui a la presentación en la sala de conferencias de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica y estuve allí con otro escritor y amigo, Carlos Mazarío. Le compré el ejemplar allí. Noveliza en ficción lo que se hace evidente tiene paralelismo con algunos sucesos reales de Somos Alcalá, el grupo político ya inexistente que se formó en Alcalá de Henares con el impulso de Podemos e Izquierda Unida, entre otros. Una novela importante. Importante porque como novela es buena novela. Importante porque también nos acerca, desde la ficción, a una parte de la Historia reciente de Alcalá. Importante porque es de las primeras novelas que nos explican la España surgida tras el 15M, esto es: la Historia reciente desde un punto de vista social y político. Faltan voces, sí, puede, pero es una novela. Una buena novela que va de algo más que de política. Es también una novela de relaciones sociales, de ascenso y caída. Me gustó mucho.

X-Men: Fénix Oscura y Partida contra Fuego Infernal (Chris Claremont y varios ilustradores, 1980-1982): Pedro Maza me regaló en varios volúmenes de la década de 1990, primeros 2000, gran parte del inicio de Patrulla X con Claremont. Yo fui completando algunas lagunas de esos tomos en la compra de segunda mano en la tienda de discos, libros y películas de segunda mano de la Calle Mayor. Patrulla X, posterior X-Men en España, eran de mis superhéroes favoritos. Eran los que más temas de adultos les explicaban a lo jóvenes. Además eran más salvajes que otras series. Ahora de adulto te das cuenta la gran cantidad de asuntos trasversales te enseñaban, como el holocausto, el racismo, las familias no convencionales, la sexualidad y la sensualidad, el feminismo, la corrupción, etcétera. Incluso uno de los malos de esta serie, Magneto, se reconocía como un igual a sus adversarios y al revés, dejando abierta la puerta sobre que el bien y el mal puede ser algo relativo. Bien es cierto que leerlo de seguido, sin ir aislando las historias que más o menos quedan cerradas, puede ser algo saturante. Hay que dosificar. Pero la historia de Fénix Oscura es una de las más perfectas que haya podido crear Marvel. No obstante, Claremont salvó a estos superhéroes de la quiebra, y potenció colateralmente otras series de otros personajes. Es más, si Marvel necesitaba presentar a algún personaje nuevo o aumentar ventas de otro, solían encargarle un cameo en esas páginas. Eso es por algo. Revolucionó el mundo superhéroes desde los guiones.

Horizonte torcido (Chus López, 2022): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. Chus, poeta amiga, publicó ese año este poemario. Lo presentó dos veces, porque lo sacó con dos editoriales diferentes. Estuve en ambas presentaciones y compré las dos ediciones. En el Pub O'Malley's y en el bar La Trainera. Un buen trabajo. Se nota en sus páginas que le dedicó cierta reflexión que se hace notar. Puede que este poemario viniera también del sosiego que dio en 2020 el confinamiento. Después de este poemario ella se ha dedicado más a la literatura infantil, aunque mantiene los recitales. Puede que ya esté pensando en otro poemario, pero eso no se sabe.

En la fusión de dos mundos impares (César Sobrón -textos- y Zia Mei -ilustraciones-, 2022): Lo comenté en Las notas de los cíclopes libreros. César Sobrón creó este libro con Zia Mei. Lo presentaron en el Pub O'Malley's, acudí y les compré un ejemplar. La poesía de César nos acera siempre a su filosofía de vida, muy calmada y llamando al amor al otro, desde la sencillez y lo humilde. Me resultaba curioso además tener en un libro a dos amistades que habían aunado actividad creadora.

Historia de la Tierra Media. Volumen II (Alberto Cerezo y Santi Álvarez-Dardet, 2021): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. Alberto Cerezo y Santi Álvarez-Dardet presentaban este año la segunda parte de su obra basada en Tolkien. Le compré un ejemplar en el Winchester Pub, aunque Alberto insistió en regalármelo, en un forcejeo de voluntades cruzadas él me lo regaló, pero yo insistí en invitarle a la bebida de esa noche. Sigue teniendo la calidad del anterior. Probablemente se trate de partes que sacaron del primer volumen para no aumentar su complejidad, o quizá porque prefirieron distribuir los costes de producción. O tal vez se quedaron con ganas de publicar esto también y ahora lo sacaban. Leer la obra en cómic de Cerezo es siempre un ejercicio estético bello. Sus viñetas son como cuadros que desean transmitir sensaciones. Hay que leerlo atendiendo a las emociones que te transmite toda la estética visual que crean.

Alcalá de Cisneros. Itinerario cisneriano complutense (Alfonso Jesús Martínez Marcos, "Fonchi", 2019): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. Es uno de los libros de Historia que publica Domiduca con su propio sello, sólo que esta vez era una guía de itinerario turístico de Alcalá de Henares. En su día lo dejé pasar, pero lo compré este año 2022. Lo leí del tirón, aunque es una guá que desgrana diversas obras de arte en la ciudad relacionadas con Cisneros, edificios, algo de su vida...

La máquina se para (E.M. Forster, 1909): Aunque era una edición muy nueva lo compré de pura casualidad al encontrarlo de segunda mano en Domiduca. Me interesó bastante porque durante años yo mismo he barajado el dato de Nosotros, de Zamiatin, como primera distopía propiamente dicha. Sin embargo, cuando leí la contraportada de este libro me di cuenta de que estaba ante una distopía unos diez o doce años anterior a la otra. La lectura me lo confirmó. Ahora bien, en 1909 no se publicó como libro, sino como relato. Se publica como libro ahora. Ahí puede caber el debate, pero se trata indudablemente de una distopía. En el futuro los humanos viven aislados los unos de los otros, cada uno en sus casas. Se relacionan escribiéndose en pantallas, ven las noticias en pantallas, ven partes del mundo en pantallas... ¡y está escrito en 1909! La cosa es que una avería hace que uno de los protagonistas trate de salir de su casa para ver el mundo real (sí, hay algo de platonismo). El complejo sistema de transporte público está en desuso, pero aún funciona. Ahí se da cuenta que la compleja máquina que mantiene la sociedad humana se está parando, se avería, y comienza su conflicto al tratar de comunicarlo al resto, que no quiere aceptar esta realidad.

Las rayas de mi mano (Manuel Vegas, 2019): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. Lo publicó Domiduca recuperando los poemas de este poeta alcalaíno de las décadas de 1960-1970, fundamentalmente, y ya fallecido. Me compré el libro ahora. Creo recordar que las ilustraciones eran de su hijo o de un amigo. Tiene un poema en defensa de la vida de un toro muy potente, aunque hay otros poemas de tauromaquia. Hay que agradecer a Marcos y Asela, dueños de Domiduca, en este ejercicio que hacen de querer recuperar a poetas alcalaínos. Yo les propuse recuperar a Salustiano Masó, pero nos ben cómo contactar con quien puede dar el permiso. Sea como sea, es una buena labor cultural en la ciudad, aunque tal vez no todo lo reconocida que se debe. Es un gran esfuerzo.

Historia del anarquismo. Organización, acción y agitación (Julián Vadillo, 2022): Hablé de él en Las notas de los cíclopes libreros. Mi amigo Julián sacó este año un pequeño manual de Historia del anarquismo para jóvenes interesados. Se lo encargó la editorial que lo sacó y se prestó a ello. Lo compré en Librería Diógenes. Sirve de repaso general para el resto de historiadores. Contiene muchos de los avances investigadores sobre el tema que ha realizado Julián.

¡Ave, Complutum! (una de romanos) (Carlos Mochales, 1999): Hablé de esta obra de teatro en Las notas de los cíclopes libreros. Lo compré de segunda mano en Domiduca. Lo publicaba la compañía teatral alcalaína TIA. Por un lado quería escribir de ella, por otro completar mi biblioteca alcalaína. Y por supuesto, me encuentro muy ligado en Complutum, donde me bautizaron y el lugar al lado de donde vivo desde que nací. La Historia es una comedia y más o menos quiere recuperar el teatro de Plauto, aunque en nuestras épocas. Las diferencias son notables, pero me resulta un curioso acercamiento.

Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco (Arthur C. Clarke, 1957): Lo compré unos pocos años atrás de segunda mano en Domiduca. Cuando era joven había oído hablar de este libro, he incluso años después oí de un cómic basado en él y en el cual la taberna era una taberna galáctica. Del cómic, nunca supe. Arthur C. Clarke es un autor de los importantes en la ciencia ficción del siglo XX. Quien no ha leído un libro suyo, ha visto películas basadas en su obra. Yo he hecho ambas cosas, como casi todos. Y este libro hace años que quería leerlo, pero nunca lo encontré hasta verlo en Domiduca. En una taberna de la década de 1950 hay un grupo de clientes habituales que normalmente se juntan a escuchar las historias de uno de ellos, borracho habitual como ellos. Son historias extrañas y fantásticas que siempre dejan el poso de la duda sobre si fueron reales o si bien esa personas las transforma en su cabeza para suavizar sus realidades. Recomendable.

Utopía (Tomás Moro, 1516): Lo compré de primera mano en Domiduca en una edición barata. Había leído fragmentos extensos y analizado este libro durante la carrera universitaria, en casi todos los cursos en diferentes asignaturas. Ahora lo leí entero de seguido. Es el libro qu asienta las utopías más paradisiacas. No es la primera utopía escrita, pero sí es el que da nombre a esos mundos de sociedades ideales. Tiene algo de crítica religiosa y social en sus épocas, algunas actuales. Se lee fácil y abre la puerta a que puedas pensar y reflexionar sobre tu propio mundo, pero también ayuda a que comprendas transversalmente el siglo XVI y sus obsesiones. Por otra parte, como utopía, esta obra fue base de los desarrollados de otras ideas sociales que derivarán en el siglo XIX en las ideas socialistas, y por ello ayuda también mejor a conocer el Movimiento Obrero, aunque 1516 estaba muy lejos de eso.

2061: Odisea tres (Arthur C. Clarke, 1987): Lo compré de segunda mano en Domiduca. Ya antes me había leído 2001: Una Odisea en el espacio, como conté en este serial años atrás. Aquel me ayudó a entender mejor la película de Stanley Kubrik en su final. De joven tenía un cómic de 2010: Odisea dos, y vi esa segunda parte de la película. Ese cómic me lo volví a comprar de segunda mano años después para poder recuperarlo. Ahora había encontrado la tercera parte en libro y decidí ver las dos películas de la primera y segunda parte, que tengo en DVD, y leer ese tercer libro. La película de la segunda parte ahora la vi con unos ojos que apreciaron la estética preciosista y poética de la que la dotaron. A la vez entendí algo mejor la aparición de entes, pues ya tenía el bagaje de la lectura del libro de la primera parte. Con todo esto me enfrenté a esta tercera parte, que me enganchó y leí en los trayectos en autobús al y del trabajo. El mundo iba cambiando en algo que la humanidad ha normalizado, pero hay nuevos cambios imprevistos y esto asusta al mundo. En medio hay intereses políticos y económicos que tratan de alterar el orden mundial tratando de utilizar el mundo prohibido a los humanos que creó el monolito inicial en la segunda parte. Quieren reventar el mercado usando aquella energía creadora. En el fondo esta obra nos habla de los abusos del gran capitalismo cuando tiene capacidad de sobrepasar a los gobiernos, y de su capacidad de pasar por encima de las sociedades. Habla de la necesidad de la política para evitar el abuso de quien ostenta el poder económico, pero todo eso es sutil, se plantea maquillado de una manera de maravilla extraña de cambios en el sistema solar. Aún hay una cuarta parte, que no he encontrado, pero leí resumida en Wikipedia... es lo que hay.

Selección natural (Caballero Bonald, 1983): Leí un par de poemas sueltos de este poeta mientras ayudaba a Marcos en Domiduca, y compré el libro de segunda mano. Durante el bachillerato un profesor nos habló de él, pero yo le había huido. Descubrí en él un poeta reflexivo y serio mucho más atrayente de lo que creía. Son etapas. Supongo que leerlo ahora era leerlo a la edad correcta, al menos para mí. Un poeta muy inteligente. Recité uno de sus poemas en verano.

Áyax "el Grande" o la última etiqueta (Daniel Perrino, 2021): Hablé de él en Las noticias de los cíclopes libreros. Tras leerlo fui a comprar otras obras de la Edad Antigua, entre ellas alguna de Esquilo. Este lo compré de primera mano en Domiduca, que lo editaba. Además los asesoraba mi profesora de Mitología en la Universidad. Es un libro de aventuras que quiere humanizar a los personajes y seres mitológicos en torno a la figura de Áyax. También pretende rellenar los huecos que las historias clásicas de la Antigua Grecia dejaron sin rellenar, o que se han perdido. En este caso se nos narra la juventud de Áyax cuando fue formado por el centauro Quirón, que aquí no es un centauro. El ritmo y lenguaje es actual, de novela de aventuras en el siglo XXI, me atrevería a decir que incluso de aventuras juveniles, pero se puede leer a cualquier edad. Ayuda conocer la mitología griega, especialmente en torno a la Guerra de Troya. Ahora bien, si te gusta mucho la mitología clásica y no aceptas licencias con ella, quizá esta no sea tu parada de lectura. Es entretenido y, dado quien lo asesora, los personajes cuadran con aquellos clásicos, aún cuando el autor trate de traerles a un mundo más humano y menos divino. Da explicaciones que tratan de dar coherencia humana a sucesos que se narraron fantásticos.

La Iliada (Homero, siglo VIII antes de Cristo): Me había comprado este libro de un coleccionable de libros clásicos, en la Papelería Reyes Católicos. Fue pocos años atrás, pero la lectura del anterior libro e dio por leerlo entero, aunque yo ya había leído partes extensas en el Bachillerato y en la Universidad. Es un extenso poema épica sobre una parte de la Guerra de Troya. La guerra aparece ya comenzada años atrás, y no aborda el final de la guerra. Ese final se lee mejor en La Eneída, que ya leí, como dije en otra parte del serial. Trata de la parte de la guerra en la que Aquiles decide primero retirarse de la guerra al sentirse robado en su botín de guerra, una mujer, y después entra en furia cuando matan al que, se intuye, es un joven amante suyo, que es quien conduce su carro de guerra. Esa furia llevará a un enfrentamiento lleno de brutalidad con Héctor, mientras Paris se oculta. Algunos pasajes de este libro me inspiraron algunos poemas añadidos a uno de los libros que empecé a componer tras leer a Catulo. Esta gran epopeya es todo lo contrario a lo que haría Catulo. En esta se ensalza la guerra, pero también se critica su crueldad. Homero trata aquí de los altos valores y el heroísmo. Tiene en parte algo de propaganda política de la época. Lo que contiene el libro también es numerosa información transversal sobre la sociedad agraria y guerrera de la Edad del Bronce en la antigua Grecia, pero también de las relaciones de poder, económicas y sociales, del modo de hacer la guerra, de las celebraciones religiosas, de la alimentación, incluso de ella se han podido extraer descripciones que luego la arqueología ha podido comprobar en vasijas y utensilios de metal. Hay que leerlo convencido de querer leerlo, porque es pesado y duro. Tiene su belleza, aún siendo de guerra. Yo tuve momentos que no podía parar de leer, aún conteniendo algunas partes de difícil lectura.

La Odisea (Homero, siglo VIII antes de Cristo): Lo compré de otra colección de libros en Papelería Reyes Católicos. Lo leía ahora, seguido de los otros. Es alucinante este libro. Está escrito de tal modo que parece del siglo XX o del XXI. Para empezar contiene saltos temporales para narrar la historia, lo que es algo muy rompedor para su época. La historia comienza a mitad de historia y no nos enteraremos de lo ocurrido previamente hasta que Odiseo (Ulises) se lo cuente a un rey que le acoge. Es una historia de viaje y aventura, pero también es un viaje de crecimiento y de culpas. El héroe encaja en los antihéroes por diversos acontecimientos de los que él mismo es protagonista. No todas sus acciones son nobles, aunque le mueva la honra o la supervivencia. La obra nos descubre también un relativo conocimiento del Mediterráneo, incluidos sus mitos. Tiene en sí buena parte de las historias fundacionales de la cultura europea. Odiseo, veterano de la Guerra de Troya, se pierde en el mar de regreso a su casa tras ofender a Poseidón. Por ello vaga durante años, e incluso tiene un hijo con Calipso, se intuye, mientras su tripulación muere en diversas aventuras que les ocurren. Su hijo se encuentra ofendido cuando su madre es pretendida por los hombres de su país y va en busca de su padre. En medio sabremos que otros héroes de Troya encontraron destinos fatales también mientras regresaban. Cuando Odiseo llega a su hogar, sólo su perro le reconoce, y tras hacerlo muere. Aún queda el tiempo de la ira y la venganza contra los que quisieron a su esposa. En fin, la obra es muy conocida. Creo que es uno de los libros imprescindibles de leer.  

El viejo Logan (Millar y McNiven, 2020): Me lo autorregalé en Reyes junto al de Batman, la boda. Los compré juntos en El Corte Inglés. Este lo retuve más a la hora de leerlo. Este no es ninguna broma. Wolverine, como yo lo conocí en mi infancia en un principio, luego le cambiaron el nombre a Lobezno en España, era uno de mis superhéroes favoritos del mundo Marvel. Tenía varias revistas de él y de la Patrulla X, pero no pude conservar ninguna. Hace tiempo que había comenzado a tener tomos de Patrulla X desde en 2021, como ya se ha comentado. Ahora, yendo en busca de regalos en enero, encontré este tomo. Yo había visto la película de Logan, que me había parecido muy digna y algo novedoso. Al ver este cómic tuve curiosidad. Lo ojeé y vi unas ilustraciones más salvajes de lo habitual. Es un cómic más plenamente para adultos que para niños en ese sentido. Es también una obra de culto. De hecho se supone que era una historia independiente, pero su éxito hizo que terminara encabezando una pequeña serie derivada de él. En verano vinieron a visitarme a mi barrio El Tornillo de Klaus y estuvimos hablando de esta obra y de la de Batman. Lobezno ha envejecido en esta historia donde se nos muestra un mundo futuro en el que los supervillanos han ganado y se han hecho con el mundo. Lobezno vive con su familia en una granja, retirado de todo, hasta que los acontecimientos y el descendiente de otro superhéroe le fuerzan de nuevo ha enfrentarse a quien encabeza a los supervillanos en su zona, la Masa. Un giro tremendo de guion y desde luego es el Lobezno violento que se supone que ya se nos mostraba en sus series más juveniles. Aquí no se matiza nada, no se censura nada, no hay suavidad. Es buena novela gráfica. Ahora bien, de momento no he comprado ninguna de las otras obras que derivaron de esta, aunque he oído hablar de ellas.

Club Columbia (Daniel Higiénico, 2016): Mi amigo Rubén Muñoz me envió este y los dos siguientes libros por correo desde Francia. Él se los había leído y quería regalármelos porque pensó que cuadraban conmigo, por lo que recordaba de ms lecturas y recitales de los años 1990 y 2000. Este es un pequeño librito de relatos cortos sobre crímenes retorcidos que en parte pueden recordar a El Club de los Suicidas, de Stevenson, sólo que aquí son crímenes sin objeto suicida. Cada caso era más ingenioso que el otro.

Personajes y su hígado (Daniel Higiénico, 2016): En este caso era otro librito pequeño, si no recuerdo mal contaba relatos breves de personajes extraños a los que también les ocurrían cosas raras. Algunas eran oscuras, otras eran casi surrealistas.

El paseo infinito (Daniel Higiénico, 2014): Este era una novela larga. Lo leí en casa y en los trayectos en transporte público. Daniel Higiénico era y es un cantante trasgresor, cercano al punk, de los años 1990 y 2000. Le gustaba sobre todo a una amiga común de Rubén y mía. Para mí fue un descubrimiento saber que también le dio por escribir. Esta novela es una novela fantástica donde un hombre descubre que vive en un edifico inacabado y un mundo inacabado... hasta que se da cuenta de que él puede no ser real. Así se va saltando de personaje en personaje de habitantes de un rascacielos inacabado que debe irse acabando, para lo que necesitan descubrir quién es el autor real de la obra, pues se ha quedado sin ideas y se hay atrapado en el edificio inacabado. Tiene algo de La historia interminable, de Michael Ende, pero también de Niebla, de Unamuno. El libro es totalmente irreverente y divertido. Alguna parte se repite, pero tiene un algo que te hace leer a ver a dónde te lleva todo. Es altamente surrealista y cualquier cosa o ser puede ser protagonista. Supongo que en parte mis poemas y relatos de aquellos 1990 y 2000 hicieron que mi amigo asociara este libro a mí.

Corto Maltés. Nocturno Berlinés (Díaz Canales y Pellejero, 2022): Hablé de él aquí, en Noticias de un espía en el bar. Lo compré en Alcalá Cómics. Como dije al inicio, la Universidad de Alcalá celebró una jornada sobre Corto Maltés y fui a ella, donde estaba Díaz-Canales. Pude hablar con él e incluso me firmó y dibujó en este cómic. Quedé encantado. Creo que hasta la fecha en en planteamiento, guion e ilustración la mejor parte de la continuación de Corto Maltés que han hecho ellos. Se ambienta en Berlín justo en el comienzo del nazismo en la década de 1920. Corto tendrá que buscar a uno de sus amigos, del que le llegan noticias de su muerte. De verdad que creo que, de momento, es el mejor que han creado los continuadores de Pratt por estar muy bien compensadas todas sus partes. Además tiene buen ritmo y atrapa.

Némesis (Alberto Cerezo, 2022): Lo comenté en Las notas de los cíclopes libreros. Se lo compré a Alberto Cerezo tras quedar con él. Es una obra oscura e impresionante. Ahora en blanco y negro. Sigue mostrando su necesidad de artista de crear al margen de otro concepto que no sea la sinceridad consigo mismo, el arte, la creación y la transmisión de ideas. Ahonda aquí en los mundos ocultos. Es una de sus grandes obras.