martes, enero 11, 2022

NOTICIA 2106ª DESDE EL BAR: LA DEPURACIÓN DE MAESTRAS Y MAESTROS EN ALCALÁ DE HENARES (1939-1941), PRESENTACIÓN DEL LIBRO

 

Este jueves 13 de enero de 2022, presento a las 19:00 horas (7:00 p.m.) mi cuarto libro publicado: La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941), en la sala de actos Gerardo Diego en la Biblioteca Pública Cardenal Cisneros, sala que está ubicada al fondo del edificio de la biblioteca, a la derecha del archivo municipal. También se hace eco del evento el ayuntamiento de Alcalá de Henares a través de la página de actividades de su servicio de bibliotecas públicas, archivo y hemeroteca.

La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1940), es un libro que nos adentra en una de las cuestiones que ocurrieron tras la guerra civil y que se encuentran altamente desconocidas por la sociedad en general. Desde el mismo comienzo de la guerra fratricida la España de Franco inició un proceso de depuración de todos los cargos de funcionarios públicos. En los últimos años han aparecido diversas investigaciones sobre este proceso en todos los cuerpos administrativos y de la función pública. En esta obra se abarca la depuración de aquellas personas que ejercieron el magisterio de forma pública en Alcalá de Henares. Se trataba de determinar quién era adicto al Movimiento y quién no para depurar responsabilidades y dejar en el funcionariado solo a aquellos que podían enseñar dentro de los valores de la nueva España. 

El libro lo comencé a trabajar en 2007 aún solo como investigación. Nació entre los ratos libres que tenía en medio de otra investigación que hice en ayuda de Julián Vadillo y Alejandro Remeseiro en uno de sus libros más celebrados en Alcalá de Henares, sobre la explosión de 1947 en el polvorín. Llegué a revisarlo y ampliarlo en los años sucesivos, hasta que lo adapté para dar un comunicado que se publicó en el libro de actas de unas conferencias de Historia y educación que hubo en Guadalajara en 2014. Sin embargo, en aquella ocasión los organizadores decidieron poner en papel solo los comunicados de los historiadores más destacados, dejando al resto en un formato informático en CD-ROM. Ya entonces dije que eso era como no ser publicado, porque a pesar de los que defendían el soporte informático como el futuro yo ya defendía que lo único que perdura es el papel. ¿Cuántos ordenadores hoy día se fabrican con bandeja de CD-ROM? ¿Quién se pone hoy día CD-ROM para leer? Pues dicho esto, me sentí con un compromiso personal con aquellas personas que investigué y por el camino conocí a otra persona que tenía un familiar que fue profesor en Ávila y me pidió que investigara sobre su depuración, ya que no sabía que esto había ocurrido en España, y por tanto a su abuelo. En aquel mismo 2014, a finales, di una conferencia junto a Julián Vadillo en la asociación El Adefesio, en Alcalá de Henares, ya desaparecida pero que en su corta trayectoria dieron espacio a mucha cultura alternativa en Alcalá. La Asociación Agua de Mayo, por contra, se negó a acoger dicha conferencia, acogió otra de otra índole al año siguiente. Confundieron Historia con política. Hecho esto, volví a revisar y adaptar la investigación para el encuentro de historiadores del Valle del Henares que se celebró en 2016. En aquella ocasión el texto estaba bastante amputado pero sí se publicó en papel en su libro de actas. No tuvo mucha repercusión más allá de los que allí estuvimos. Así iba a dejar esto cuando los mismos organizadores crearon a los pocos meses unos actos sobre la Historia de la mujer en Alcalá donde una excompañera de Universidad fue invitada a dar una conferencia análoga a la que yo di. No fui avisado, me enteré por prensa. En fin, hubiera ido al acto si no fuera porque coincidió con la muerte de mi madre aquel 2017. Ahí se quedó. Sin embargo, Marcos y Asela me ofrecieron hacer un libro y editarlo ellos en 2018. Volví a revisar, a ampliar, a corregir, a revalorar algunas visiones que tenía, y, en fin, en esto siempre se prolongaba la posibilidad de publicación y llegó la pandemia de 2020. Ya en 2021 todavía retoqué alguna cosa, creo que tengo que cambiar algunas formas del texto incluso hoy día, y visto que Domiduca no podía publicar porque tenía otros proyectos en marcha que han sido toda una eclosión de publicaciones entre noviembre y diciembre de ese 2021, decidí consultar con Marcos, dueño de Domiduca, si no le importaba que le liberase entonces de este proyecto que económicamente parecía no tener posibilidades para poder publicarlo por mi cuenta. De ese modo, con parte de uno de los sueldos que tuve a finales de 2021, contraté los servicios de imprenta de Lozano impresores y saqué adelante una edición limitada y humilde el 4 de diciembre.

 He editado ciento cincuenta ejemplares, de los cuales ya se han adquirido unos cincuenta, con ayuda de Domiduca, antes de que se haya producido su presentación oficial, que si bien iba a ser el 21 de diciembre, se postergó al citado 13 de enero de 2022, ese jueves. Me acompañará de nuevo Julián Vadillo, él mismo me lo propuso.

Personalmente he dado un ejemplar a uno de los descendientes de una de las maestras que contactó conmigo en 2020. También he donado un ejemplar al Archivo Municipal de Alcalá de Henares (AMAH), otro al Archivo General de la Administración (AGA), que lo guarda dentro del Centro de Información Documental del Archivos (CIDA) y otro ejemplar al Archivo Obrero, que lo guarda en los fondos de la Fundación Pablo Iglesias. Así mismo, como es lo lógico y normal en los libros con ISBN y depósito legal, hay cinco ejemplares en la Biblioteca Nacional, y me consta que el servicio de bibliotecas públicas de Alcalá de Henares tendrá nueve ejemplares, uno por cada biblioteca pública de la ciudad. 

Es un libro en el que al final también he realizado la maquetación y decidido su estética. He controlado así casi todas las fases de su creación, agradeciendo las ideas que aportó la diseñadora gráfica de Lozano impresores para la portada y la contraportada a raíz de la idea previa que le propuse. El libro tendrá sus fallos y sus faltas, también sus aportes. Será tarea de otros historiadores e historiadoras el poder usar su información para ayudar a otras investigaciones que puedan hacer, o bien completar, corregir, matizar o mejorar aquello que crean que se deba mejorar en este libro. Sería ideal poder alcanzar algún día un libro de Historia general de Alcalá que abarque ya sin complejos los siglos XIX y XX, y no se detenga solo en los siglos XVI y XVII. Es la visión conjunta y el contraste y cotejo profesional lo que logra que nuestra Historia avance. Yo aporto este libro cuyo origen está tan cerca del final de mi licenciatura de Historia que noto hoy día muchas de las deficiencias que como recién licenciado haya podido tener. 2007 está lejos de 2022, incluso mis conocimientos de Historia se han ampliado y cambiado. Sin embargo, aunque he realizado correcciones y ampliaciones, la base troncal del libro he querido que respete aquel espíritu inicial de 2007, con sus deficiencias, pero también con sus virtudes de entonces.  ¿Se podría haber hecho más? Probablemente, pero aún así es una innovación a la historiografía alcalaína, a pesar de todo y a pesar de su retraso de años.

Estoy agradecido a historiadores como Urbano Brihuega, Julián Vadillo, José María San Luciano o Pilar Lledó, entre otros, cuya labor en torno al siglo XX complutense está en la esencia de esta investigación. 

Me quedo un poco con el sabor de que de esta investigación el más interesado en sacarla adelante era yo solo. Sea como sea, ya está publicada. Por mi parte esta es mi contribución, que repito que está abierta a que otros investigadores contribuyan también. Ahora me quiero centrar en otra larga investigación que también hace unos años que está terminada y que también recibe una atención a quien la presento que creo que me va a llevar a publicarla también por mi cuenta si puedo. Pero esa será otra historia, de cómic. Y entre tanto, sigo escribiendo poemas y narrativa.

Saludos y que la cerveza os acompaña. Y recordad: si vais a la presentación llevad mascarillas y respetar las normas anti-Covid-19 que rigen en los espacios públicos.

(NOTA 13 ENERO: ayer 12 de enero, Julián Vadillo me anunció que no podría asistir ya que su profesión como profesor le expone a la Covid-19 y teme ser un foco de infección a otras personas, aunque en principio sus pruebas dan que no tiene Covid-19. Presentaré yo solo.)

viernes, enero 07, 2022

NOTICIA 2105ª DESDE EL BAR: DESEMPLEO

En este nuevo año apenas me ha costado siete días volver a inscribirme en el desempleo. Los dos primeros días coincidió no solo con que era Año Nuevo, si no también sábado y domingo. El día 3 de enero fui a la avenida de Madrid de Alcalá de Henares, donde estaba mi oficina del paro, pero parece ser que la cambiaron de ubicación a finales del verano pasado, en 2020. Ya no me daba tiempo a buscar la nueva y me dediqué a comprar un regalo de Reyes. El día 4 encontré la nueva oficina al otro lado de la vía de tren, estaba fácil encontrarla, pero como no conocía el nombre de la calle crucé por el puente equivocado y tardé bastante en encontrarla. Está lejos de mi casa, cada vez más lejos de la barriada obrera de Alcalá con más desempleo. En todo caso, al llegar allí había una cola de  gente gigante, la misma que habrá querido ocultar del centro de la ciudad el ayuntamiento previa petición en 2017 a la Comunidad de Madrid, que es quien la ha puesto allí. En la puerta un cartel me indicaba que para volverse a inscribir ahora no hay que ir presencial, hay que mandar un correo electrónico. Perdida la mañana, el miércoles 5 llamé por teléfono más de diez veces sin que nadie atendiera al otro lado. Mandé el correo electrónico y al poco me contestaron que para poder gestionar mi nueva alta debía mandarles foto de mi documento nacional de identidad por las dos caras y mi número de la seguridad social. Creo que esto solo lo he dado una vez en  mi vida, cuando me apunte al paro por primera vez en 1997, a los 18 años de edad, entonces la oficina estaba en la vía Complutense, detrás del sindicato CCOO. La cosa es que fue otra mañana perdida. El día 6 fue festivo de Reyes. Hoy día 7 volví a intentar la vía telefónica y no funcionaba. Intenté la vía de la oficina virtual de empleo, por ordenador, no funcionaba (como de costumbre) el acceso a Clave y no se podía gestionar nada con la contraseña normal y corriente. Así que mandé el email con lo que me pedían y al cabo de hora y media, al fin, quedé inscrito en el desempleo una vez más.

Me río con sarcasmo de todas esas personas que en los últimos meses a costa de la reforma de las pensiones o de la reforma laboral han salido a la palestra a defender la idea de que según pasando los años mejora tu vida laboral y tu sueldo. Puede que en el pasado fuera real, pero hace años que es irreal. No sé si desde la Gran Recesión de 2008, o como ha dicho algún economista en Televisión Española, en realidad analizando los datos el problema empezó en los años de la década de 1990, a mediados de década. Los trabajos temporales son plaga y pandemia en España, la bajada de sueldos es generalizada especialmente desde las reformas diversas de Rajoy en 2012, el esfuerzo no vale para nada, y cada vez más análisis indican que aquí logran estabilidad quienes tienen familia y amigos con posibilidades de otorgarles estabilidad. 

He tenido numerosos trabajos desde 1997, con etapas de paro y contratos de meses, algunas etapas de paro muy largas. Desde 2009 empecé en los archivos como archivero, salto de empresa en empresa y de proyecto en proyecto. En cada nuevo trabajo es como si tuviera que empezar una y otra vez desde el principio, el sueldo no ha mejorado, incluso ha bajado. Los contratos siempre son temporales y la mayoría son de los llamados contratos menores, que son de menos de seis meses. Lo normal son proyectos de tres meses. La cosa es que en archivos los contratos de las empresas con la administración se producen con las condiciones de los concursos públicos, y estos propician y fomentan los contratos menores. Es más, desde la reforma de la buena administración de Rajoy en 2015 se ha priorizado los contratos públicos con las empresas que oferten el menor precio, ese menor precio se ha logrado a menudo rebajando los sueldos ofrecidos a los trabajadores, que no son fijos en esas empresas, son temporales, se nos contrata por proyecto ganado en concurso por la empresa que sea... y normalmente se repite con una misma empresa de archivos de manera constante, unas veces con unos y otras con otros. Quienes no han rebajado directamente el sueldo ofertado, rebaja las horas de trabajo para pagar menos sin que parezca que lo hace. O en otras palabras: yo te puedo contratar a 500 euros la hora, pero vas a trabajar para mí una sola hora cada seis meses. ¿Es buen sueldo? ¿Es buen contrato? Pues este ejemplo exagerado hay que aplicarlo al rebaje de las ocho horas a las siete o a las cinco, sin que aumente un céntimo el sueldo, por lo que se paga menos, aunque te pagaran bien la hora. Pero todo esto lo ha fomentado el mismísimo gobierno con sus normas de contrato, tanto con el PP, como con PSOE, como con PSOE-Unidas Podemos. Y da un poco igual la nueva reforma laboral publicada a finales de diciembre de 2020, hace una semana y pico, y que será definitiva en febrero de este 2021. En archivos funcionamos lo mismo que temporeros del campo, y lo que lo fomentan son los mismos que se sientan en el Congreso, con aplauso, por supuesto, de todos los forofos de base que creen que la política es una liga de fútbol y con su equipo en todo momento.

Ahora está el asunto este del máximo de noventa días de contrato temporal con la nueva reforma, o sea tres meses laborales. La idea es que así los empresarios se animen a hacer contratos indefinidos, pero no lo veo, en principio. En archivos una misma empresa te puede contratar varias veces al año, según lo que hayan contratado con el gobierno en sus proyectos de archivo, pero si solo te va  poder contratar noventa días máximo al año, no creo que vayan a hacer contratos indefinidos, el paro está lleno de gente donde elegir. Creo que nos han creado un problema a los nuevos temporeros del siglo XXI. Además, no se ha encarecido el despido, Unidas Podemos quería, pero PSOE no. Ni se ha logrado que haya un porcentaje mayoritario de indefinidos en las empresas que recurren a temporales. 

Ya veremos cómo evoluciona esto, pero no: no mejora tu vida laboral y tu sueldo según pasan los años. No necesariamente. Yo sigo una y otra vez empezando desde el principio a mis 42 años. ahora de nuevo el paro, sin ingresos. Pues el paro. No hay más.

¿Que te mueven la oficina de empleo y te marean un poco para inscribirte de nuevo? ¿Que quieren que no se vea en el centro ciudad una cola de gente desempleada (¡Olé, turistas, bienvenido mister Marshall!)? Pues venga. ¿Que coincide con la normativa para combatir la pandemia de la Covid-19 y todo se complica un poco más? Pues ea, acarrea. 

Hay muchas pandemias dentro de la pandemia. Y no solo esta.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, enero 01, 2022

NOTICIA 2104ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS QUE DESTACO DE LOS QUE LEÍ EN 2021

Otra vez he madrugado en un 1 de enero. Ya es 2022. No es noticia nueva para nadie. Este año solo dos personas me han felicitado el Año Nuevo mediante un mensaje. Y nadie más bajo ningún medio, ni en persona, ni en nada. Mis amistades no han salido, han preferido estar en sus casas o con sus familias, unos por miedo a la Covid-19 y otros porque han tenido hijos e hijas. Así que yo podría haber salido y estar con mis otras amistades y conocidos, que son muchos, pero este año no salí, confieso que incluso decidí cenar un sándwich comprado en el ultramarino de mi vecino chino. De atún con tomate. El plástico aún está en la mesa a estas horas de la mañana. Y me dormí. Ni siquiera estaba Reina por acá. 

Empiezo el año de nuevo en el paro. Mi nuevo contrato de semana y media ya ha terminado. Así que no sé qué me deparará el 2022. 

Lo cierto es que desde que la Covid-19 se oficializó como pandemia mundial en el invierno de 2019-2020, y sobre todo desde que nos confinamos en España en marzo de aquel 2020, a pesar de que en 2021 ha mejorado la cosa, porque no nos engañemos: la variante ómicron es más contagiosa pero apenas produce casos graves como hospitalizar y su letalidad es muy baja, tan baja que algunos médicos ya plantean que en 2022 podría llegar a tratarse ya la Covid-19 no como pandemia sino como otra enfermedad común más al estilo de las gripes fuertes, pues decía que lo cierto es que desde aquel confinamiento mucha gente ha optado por ir aislándose de sus grupos sociales y de sus seres queridos y más cercanos. Durante 2020 parecía lo lógico, era algo necesario para frenar la altísima mortalidad de la pandemia. Cuando se levantó el confinamiento parecía también algo necesario, aunque ya no tan estricto como estar encerrados en casa. Tenía hasta un punto de lógica esos aislamientos en la Navidad de 2020, aunque ya entonces se habló de los problemas psicológicos que estaba planteando esos aislamientos sobre todo a las personas que viven solas y se planteó que una persona sola pudiera ir como invitado al núcleo social de una familia amiga. A lo largo de 2021, con las vacunas, el panorama ha mejorado, me remito a lo dicho antes, pero hay mucha gente que se ha ensimismado en encerrarse solo con su familia más directa. Es legítimo, el miedo es libre, las precauciones también, sean estas excesivas o en su justa medida. Con la variante ómicron el alarmismo mediático con afán de vender noticiario ha potenciado un pánico total que ha aupado a cotas muy altas el que mucha gente se haya querido desentender de toda aquella persona que no viva con él o ella, o que no sean sus padres.

Pienso que algunas de estas personas puede que crean que después de dos años comportándose de esa manera, y lo que quede de ese comportamiento en este 2022, cuando todo vaya a la normalidad, todas aquellas personas que dejaron atrás desde comienzos de 2020 van a estar con ellos a muerte como si no hubiera ocurrido nada. La soledad y el abandono también está siendo pandemia y tiene sus efectos. Todo el mundo sabe quién sí y quién no ha estado en estos tiempos tan difíciles. No hace falta estar físicamente, aunque en dos años, momentos hay para poder estarlo, a veces una llamada de teléfono, oir una voz, conversar, es importante. Voy a decir algo que los científicos me avalarán: la Covid-19 no se contagia porque a través de un auricular de teléfono hables a otro alguien que está calles, barrios o kilómetros lejos de ti. En dos años mucha gente podría haber descubierto esta verdad científica. Por otro lado, el tener o no tener tal o cual tecnología de comunicación tampoco debiera ser impedimento para comunicarte con alguien si aprecias de verdad a ese alguien. Con voz, por escrito, con imagen, con lo que sea, las posibilidades son múltiples y no hace falta que sean a través de teléfonos y ordenadores, existen más medios, incluido el papel. Por supuesto existen calles y parques para pasear, no hace falta el bar, y existen cafeterías con (oh, sorpresa) terrazas al aire libre. Y no pasa nada por decir: feliz año nuevo.

Pero es cierto que en mi caso particular a mi núcleo más viejo de amigos les tengo mucho afecto. Algunos (muy pocos) han mantenido el contacto constante, otros han optado por distanciarse más, pero en mi caso les tengo por familia y cuando quieran volver, ahí estaré, aunque alcancemos el 2023. Tan solo decirles que la soledad también es pandemia dentro de la pandemia y su vacuna es algo que no necesita de fabricación en laboratorio, aunque sí necesita de citas.

En estos dos años he conocido gente y he redescubierto a conocidos que para mí han pasado a ser amistades importantes porque han comprendido o han sabido ver la importancia del contacto humano. Algo bueno ha tenido la pandemia. Han jugado en estos dos años un papel que les ha revalorizado para mí.

Compartida una primera reflexión de 2022 sobre la soledad en la pandemia, paso, como cada año, a destacar dos libros de los que leí en 2021, más una novela gráfica.

2021: 42 años.
Leí 31 libros, de los cuales 10 eran novelas gráficas, más más de una veintena de viejas revistas de cómic con varias historias y personajes.

Ha sido un año lleno de lecturas de cómic. Esto ha sido así tanto por gusto como por una investigación que he rematado de escribir.  También ha habido un par de libros cuya lectura me ha ocupado bastante tiempo, en parte por análisis de lo que leía y en parte por falta de tiempo entre trabajos y otras ocupaciones. De hecho, este año yo destacaría tres libros, pero me voy a ceñir a los dos de siempre y a una sola novela gráfica. Quede dicho que de esos tres que destacaría pondría al mismo nivel tanto al que destaco primero, Lolita, como al que descarto, El espía que surgió del frío, de John LeCarré. Ambos libros me han atraído sin poder parar de leer. He tenido, sin embargo, que leerlos en los trayectos de carretera a mis trabajos, en autobús o en tren. Bueno, ahora, como he dicho, estoy en el paro de nuevo. Como sea, me parecen novelas perfectas y definen muy bien las décadas centrales del siglo XX y esa cultura occidental de la que España es partícipe, americanizada y con puntos y lugares comunes de encuentro, lleno de referencias para el lector que vivió aquella segunda mitad del dicho siglo.

Lolita (Nobokov, 1955): Me ha sido realmente difícil seleccionar esta novela por encima de la de LeCarré, de verdad que la pondría al mismo nivel. Ambos tocan temas que me interesan especialmente, una toca el tema de la censura, aunque de manera indirecta, a través del tema de una libertad sexual mal entendida como pederastia y también como manipulación y extorsión. La otra toca el tema del espionaje, la doble verdad, lo aparente y lo real. El caso de Lolita me parece un libro muy atractivo y creo que mucha gente habla de él más pensando en la película que en el libro en sí. Creo que a menudo se ha achacado a los personajes actitudes y formas de actuar que en realidad no se perciben en el libro, tengo la impresión de que en determinado momento alguien hizo una lectura determinada para crear las películas y mucha gente ha reproducido esa interpretación sin hacer la suya propia. El libro es muy rico en varias direcciones. Me llama la atención, por ejemplo, ese breve pasaje del pensamiento del hombre que llega incluso a pensar de manera fugaz en el asesinato de la chica cuando ya no le atraiga sexualmente por haber crecido, previo posible embarazo para usar a la hija como usó a la posible madre. Ese pasaje está en el libro, muy breve, muy fugaz, pero me impactó leerlo. Rompe esa visión del hombre como víctima manipulada por la niña Lolita que todo el mundo tiene en mente. Y sin embargo, hay otros pasajes donde es evidente que ella no es una víctima total, ella es víctima, pero también es verdugo en cuanto a que es consciente del poder que ejerce sobre el hombre al proporcionarle estímulos sexuales insatisfechos pero con promesa de que se podrían satisfacer en pago a algo que le dé. Por ello mismo, y por muchas otras cosas, como explica Nabokov en unas palabras reflexivas, la obra sufrió mucha censura y le costó publicarlo, pero lo logró publicar y es una de las grandes novelas del siglo XX. Lo cierto es que haber escrito el libro como si fuera el documento escrito de las reflexiones del hombre es todo un ejercicio de conocimiento psicológico muy importante. A mí me llama mucho la atención esa construcción de psicologías perturbadas que hace, los rusos son expertos en todo esto, y ese deslizamiento entre lo moral y lo amoral que hace Nabokov, cayendo en la ruptura de las convenciones sociales y sexuales que hacen que sea condenado y censurado en su vida real. En parte esa ruptura de convencionalidades estaban latentes a mediados de ese siglo XX, sobre todo en el Estados Unidos donde se desarrolla esta historia, aunque Nobokov dijo que en principio pensó en ubicarlo en Francia, por ser más liberal, pero buscó el contraste con una sociedad más conservadora. En la siguiente década de 1960 algunas de las cosas que narra Nabokov pasaron a ir normalizándose entre la juventud, a pesar de que el conjunto pedófilo y casi de prostitución, el del rapto y el del asesinato, son condenables, me refiero, en cuanto a la normalidad, al amor libre, al amor intergeneracional, al amor sin matrimonio, al sexo disfrutado con libertad, etcétera.

Poesías (Catulo, siglo I a.C.): Bueno, no creo que sea una sorpresa que destaque este libro de dos mil años de existencia, porque ya en su época se publicó como libro, aunque en el formato de aquel momento: en rollo. No creo que sea una sorpresa porque ya hablé de Catulo a través de la poesía neotérica en la Noticia 2084ª, el pasado 19 de octubre. Catulo vivió entre el 87 y el 57 antes de Cristo. Era de una familia rica que hacía negocios en provincias. Catulo formó parte así de los políticos-militares que acompañaron a Julio César en la campaña de la Galia. Se distancian de él cuando la conquista de Bretaña y en la guerra civil, pero debió reconciliarse con posterioridad. Ya hablé de estas cosas en aquella Noticia. Este libro me ha ocupado bastante tiempo leerlo, porque lo quería leer con detenimiento. Incluía además el análisis de la poesía neotérica y también le dediqué tiempo. Este tipo de poesía me ha llamado mucho la atención, hasta el punto que estoy escribiendo un nuevo libro de poesía con bastantes poemas que he escrito siguiendo algunas de las pautas de esta corriente literaria del final de la República Romana. En cierto modo los neotéricos tenían un rupturismo contracultural con los valores de su tiempo al estilo de Bukowski en el siglo XX. La elevación de lo soez, de la palabrota y la ruptura con todo tipo de comportamiento sexual conservador, la trasgresión política y contra la sociedad que se las da de refinada, los vicios de toda clase, todo está aquí, dos mil años antes que Bukowski. Este libro me ha marcado en la composición poética de este año, indudablemente. Cuatro de esos poemas los leí de improviso, por sorpresa, en el Pub O'Mailley's de la calle Goya de Alcalá de Henares invitado a hacerlo por Chus López al final de su propio recital de poemas el pasado mes de octubre o noviembre, no recuerdo el mes exacto ahora mismo. Gustaron y divirtieron. Rupturismo. 

Y la novela gráfica que destaco:

Luces y tumbas (Alberto Cerezo, 2021): Hablé de esta novela gráfica en Las notas de los cíclopes libreros. Me remito a que leáis allí de ella si queréis saber. Para mí es la mejor obra de cómic que he leído este año y que probablemente se ha publicado este año en España. Es puro arte, pero también es pura filosofía y mundos oscuros. Una introspección psicológica en abismos. Versiona varios libros de los siglos XIX y XX. Una delicia que no podéis dejar pasar. De verdad, me remito a que leáis sobre ella en lo que dije en Las notas de los cíclopes libreros. Haceros con un ejemplar contactando con Alberto Cerezo, merece la pena y mucho, sobre todo si te gusta el cómic o el arte en sí, no deberías quedarte sin esta obra. A mí me adentró en todo mundo de sugerencias tanto en imágenes como por el guión. Oscuridad pura y de manera muy inteligente.

Y ahora:

2022 (1 de enero): 42 años camino de los 43.
Estoy leyendo 1 libro.

Pueblo sin rey (Olalla García, 2020): Me está costando leerlo más de lo que creía. Por un lado por el tiempo del que dispongo, por otro lado porque no me está atrayendo todo lo que las expectativas creadas me habían hecho pensar. Es un libro que se seleccionó para que su autora, Olalla García, a la que también conozco, como a  Alberto Cerezo, optara al premio a la mejor escritora de novela histórica. Se trata de eso: es una novela histórica ambientada entre 1520 y 1521 en la rebelión de los comuneros. Se desarrolla en Alcalá de Henares, en Madrid y en lugares emblemáticos de aquella rebelión como fueron Segovia, Burgos, Valladolid, Guadalajara, Toledo, Torrelobatón, Ávila, etcétera. Pone en novela el descubrimiento historiográfico de Ángel Carrasco Tezanos que publicó en libro de Historia en 2016, A voz de Comunidad. La rebelión comunera en Alcalá de Henares: 1520-1521. Aportación que cambió el conocimiento de la Historia de Alcalá que también cuenta con una obra de teatro que le han dedicado. El libro sigue unas pautas siguiendo el rastro de la Historia a través de una serie de personajes. Es una novela coral, aunque parece que la autora quiere que destaque un determinado personaje femenino. Es un libro que ha despertado mucho interés en mucha gente.

martes, diciembre 28, 2021

NOTICIA 2103ª DESDE EL BAR: 16 AÑOS DE NOTICIAS DE UN ESPÍA EN EL BAR

 

Noticias de un espía en el bar cumple en 29 de diciembre dieciséis años de existencia. No son pocos para una bitácora. Aprovecho además para mostraros las portadas de todos mis libros publicados hasta la fecha. El más reciente es de Historia, La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941), y mientras llega y no llega la fecha de la presentación, en enero, Domiduca lo tiene en su puesto navideño en la Plaza de Cervantes.

Quizá a este cuarto libro le tengo ahora un especial cariño porque tiene de mí ya no solo todo ese trabajo invertido en él y todos esos años, al margen de sentir haber cumplido con una deuda que tenía con aquella gente, tiene también mi propia maquetación, mi propio diseño y mis propias ideas más allá del texto y de la investigación. Estoy especialmente contento con el diálogo abierto y fluido que he tenido con Lozano Impresores, que no me pusieron ni peros, ni noes, ni retrasos en fechas que jamás habrían de llegar. Todo con ellos fue abiertamente fácil y fluido, y colaborativo. 

Son cuatro libros muy diferentes entre sí. Quedan aún por ver la luz hasta la veintena pasada... y todos aquellos que podrían estar por venir. Pero hoy es el día del 16º aniversario de esta bitácora, que ahora está acompañada por Las notas de los cíclopes libreros. Ambas gozan de buena salud. Esta en concreto sigue teniendo sus miles de visites al mes, la otra no llega a los miles de visitas al mes, pero sí a más del medio millar al mes. 

Como cada año ya sea en este aniversario o en mi cumpleaños, preguntas de los lectores que han querido dejarme una pregunta en redes sociales.

Mauricio Basterra: En todos estos años, ¿qué destacas como positivo y negativo en un blog que es una referencia?

Como positivo hay que destacar posiblemente su continuidad y su aceptación. Lo que empezó siendo algo pensando que me leerían los amigos y como extensión de revistas que sacábamos entonces en papel, muy rápidamente pasó a ser leído o al menos consultado por miles de personas al mes. Creo además que es algo positivo a destacar que me siento muy libre escribiendo en este medio, donde no tengo más censura que la propia autocensura. Es positivo en ese sentido que hay algunos artículos que han ayudado a algunas personas a conocer cosas incluso relacionadas con ellos. Pero es negativo precisamente que en los últimos años, por circunstancias personales me vi muy cohibido y llevado a la autocensura, lo que ha frenado un poco la producción en los últimos años. Pero es algo personal a superar. No es como en las primeras épocas, donde los llamados troll de Internet estaban todos pululando en los blogs, y no en las redes sociales, y estaban a la que saltaba al acoso y derribo de todos los que estaban en la blogosfera escribiendo de sus sentimientos o de sus vivencias. Había como una caza de quien compartía su emocionalidad o incluso su sexualidad, o sus ideas. Ahora todo eso se ha trasladado a las redes sociales, pero hay que recordar que esa presión ya estuvo previamente en la blogosfera. Positivamente, quienes escribíamos nos conocíamos, algunos, y nos apoyábamos. Antes de la crisis de 2008 se entendía Internet como algo solidario y altruista, algo que nos relacionaba a todos y que debía hacer una nueva hermandad, pero con la Gran Recesión, especialmente con el 2010, pareciera que ahora el que no intenta ganar dinero en Internet es poco menos que un memo, y así muchos jóvenes creen que se van a hacer ricos bailando la mayor tontería que se les ocurra, o sacando a su abuela haciendo cosas, o vete a saber, y eso no es real aunque haya casos excesivamente anecdóticos en los que haya ocurrido, a pesar de que sean muy sonados.

Juanca Lopez: ¿Qué cosas positivas se puede destacar de éste año? 

Pocas cosas positivas le saco yo a 2021. Las vacunas contra la Covid-19, con todas sus deficiencias, son algo positivo, pero quizá lo positivo venga de una paradoja: los desastres ecológicos son cada vez mayores y más evidentes y la gente, a través de los grandes dramas, comienza cada vez a estar más concienciada del cambio climático. En cierto modo es positivo, aunque a la par es paradójico. No creo que la reforma laboral sea algo positivo, conserva un exceso de cuestiones claves de la reforma de 2012 y por mucho que se nos diga que es buenísima creo que en realidad a los trabajadores en precario y temporales nos sigue siendo un tiempo adverso, el problema es que debería cambiar la mentalidad de los empresarios españoles, y eso no se hace con leyes.

Pepito Ognimalf: ¿Qué disco destacas de este año?

Hubiera dicho El árbol y el bosque, de Rozalén, pero es de 2020, aunque a mí me lo regalaron a comienzos de este año. Hubiera dicho que el disco especial doble de Let it be, de The Beatles, en su cincuenta aniversario, pero era del 2020 pese a que por la Covid-19 salió este 2021, y aún con todo es de 1970. Supongo que por circunstancias personales deberé decir la discografía completa de Los Chichos, que la he escuchado completa varias veces este año a costa de cierto local al que he ido bastante. Me parece curioso, porque el Jero, "el del medio de Los Chichos", está totalmente vanagloriado. Si uno se fija mucho en esa discografía con la gente que más la adora como algo propiamente de orgullo en su cultura, verá que en realidad Los Chichos en sí tocaban guitarras españolas y se ceñían al canon clásico de la rumba y el flamenco gitano con toques urbanos de aquellos años 1970 y 1980 de los que también bebía el rock de la época, sin embargo, se oyen todo tipo de instrumentos eléctricos en esos álbumes. Está claro que en Los Chichos cobra importancia un gran desconocido y obviado: un productor musical que debió tener la idea de montar la música de Los Chichos, posiblemente propia de su ambiente familiar y de barrio, con toques metalizados propios del rock y del pop español. Hay también algo de canción ligera en algunas letras, no en todas, y sin embargo la gente de su propia cultura gitana lo han asimilado todo como algo genuinamente solo suyo y han logrado vender esa idea a toda la sociedad. Sin ese productor musical tan evidente como silenciado Los Chichos ni El Jero hubieran sido lo mismo. Sin esa guitarra eléctrica y otros instrumentos, no lo hubieran sido. Confieso, por otra parte, que este 2021 he ido por primera vez a un Karaoke, llevado por el cantautor Juan Izardui, y canté un par de canciones de Los Chichos en homenaje a mi barrio y a ese local. Y eso es lo que transmite este grupo, una relativa identificación no tanto con lo que dicen sus letras, que eso es algo cuestionable, sino con una procedencia de grupo.

Natalia María Kostrzewa: ¿Tortilla con o sin cebolla? ¿Llevarás algo rojo el 31? ¿Crees en los Reyes o en Papá Nöel? ¿Qué número toca en el Niño?

Para mí con cebolla, pero comparto lo que dicen siempre numerosos cocineros afamados, especialmente Arguiñano: se cocina para comer a gusto, y si no te gusta la cebolla, pues a quien no le guste, que no le ponga cebolla. Quien se empeñe en criticar a alguien por su modo de cocinar, cuando ese alguien cocina de tal modo porque eso es lo que a él o ella le gusta comer, pues es alguien que en realidad no sabe de cocina, porque la cocina tiene sentido solo cuando lo que se cocina es lo que te gusta comer. Si vas a cocinar algo que no te gusta, pues entonces, ¿para qué cocinas?
Creo que solo he llevado adrede el color rojo en mi ropa una sola vez en un cambio de año. Teniendo en cuenta que ese color teóricamente pretende que se atraiga la suerte en cuestiones de amor o sexo en el nuevo año, especialmente en esa noche de cambio de año, lo cierto es que yo no he sido afortunado en estas cuestiones, después de tantos años las vivencias hacen mella. Mi ausencia de vivencias también me han marcado, claro. Así que me da igual llevar rojo que negro que verde que azul. Me conformo con ver alguna espalda desnuda femenina en alguno de esos trajes de noche que, pese al frío, siempre hay alguna chica que se empeña en llevar. Soy muy forofo de las espaldas femeninas.
Mis padres me regalaban en ambas fechas. En una de las fechas me daban un regalo más orientado a libros y ropa, aunque siempre había algún  juguete menor, y en la otra había más juguetes, discos y objetos en general que podían considerarse el "regalo especial". Con el paso de los años te das cuenta que el regalo era otro. Suena tópico, pero como huérfano de padre y madre os aseguro que cada uno ya hará su camino como para darse cuenta. Es curioso que mucha gente con los padres vivos a veces me han expresado su rechazo cuando me expreso en estos términos de recuerdo a mis padres. Solo puedo decir que cuando mueren tus padres ocurre algo similar a lo que dicen las embarazadas. Hay un antes y un después en tu mentalidad cuando el hecho ocurre. Yo hace años que no hago celebraciones en Navidad o en Año Nuevo o en Reyes. Trato de mantener algunas costumbres y tradiciones con mis amistades más viejas, a modo de mi "familia", pero a veces cuesta, sobre todo cuando ves estos años de Covid-19 que sus preferencias no están tanto contigo y con cómo les puedas percibir, puedo equivocarme, claro, pero hablo más de sensaciones de estos años Covid-19, sensaciones propias, no tienen porqué ser algo real. En Navidades desde luego ya no hay Papa Nöel y me ciño más a ciertos recuerdos a abuelos y padres, haciendo cosas, cuando se puede, que hacía con ellos, como una paella. Intento que haya gente, pero hace un par de años que no hay nadie. En Año Nuevo por ejemplo trato de tomar la misma sidra que tomaba con mi madre, en soledad, con mi gata, mi gata siempre está presente. En cuanto a Reyes perfectamente podría no haber nada tampoco, pero hay una buena amiga que todos los años sigue regalándome algo y yo correspondo y trato de tomar algún embutido extraño con ella y jugar a los dados. Guardo las partidas de los últimos años anotadas. A  veces regalo a los niños y niñas pequeñas de amistades. Sé que algún día no habrá ya ningún Rey tampoco para mí. Bueno, es la vida.
Si supiera el número de la lotería del Niño lo compartiría... pero nunca he jugado a la Lotería del Niño. La Primitiva, la Bonoloto, la ONCE... pero el Niño nunca... y sin embargo he rozado sin tocar varios números ganadores. Mi lotería sigue siendo que me contraten laboralmente.

Y con esto, saludos a todos, gracias y feliz y próspero Año Nuevo 2022.

lunes, diciembre 27, 2021

NOTICIA 2102ª DESDE EL BAR: LA FOTO DEL 2021

 Todos los años, hacia el final del año, selecciono la fotografía que me parece más representativa, o que más me llama la atención. Este año es especialmente complejo. Hay una gran cantidad de imágenes muy potentes. Desde el comienzo de año con el asalto al Capitolio de Estados Unidos, que es la primera gran rebelión de su Historia desde la Guerra de Secesión, al lanzamiento de un nuevo telescopio espacial más potente que el Hubble hace apenas un par de días en este final de año. Entre medias han habido desastres naturales llenos de imágenes impactantes como la Filomena que congeló Madrid, las riadas del norte de España, pero también las inundaciones que ha provocado el Ebro en las lluvias de Otoño, especialmente e Zaragoza, y desde luego el volcán de La Palma, en Canarias, con la erupción más larga y devastadora de los siglos más recientes. Tenemos también a Biles, toda una heroína olímpica, abandonando los juegos tras reconocer un problema mental por agotamiento. Están las tremendas imágenes de los palestinos defendiéndose en una mezquita de un asalto israelí, y sus posteriores enfrentamientos bélicos. La retirada de los aliados y la caída de Afganistán de nuevo en manos talibanes. Los disturbios de Barcelona ante una decisión judicial sobre los presos del independentismo. El rescate en el mar de un niño inmigrante por parte de un guardia civil, y también el abrazo de una miembro de la Cruz Roja a otro inmigrante, pero también la llegada descontrolada de inmigrantes de manera ilegal por la zona de Ceuta ante un encontronazo diplomático con Marruecos al asistir médicamente España al líder del Sahara Occidental en pleno conflicto bélico entre ellos. La fotografía de la primera mujer vacunada en España y posteriormente las innumerables fotografías de vacunaciones por todo el mundo. La soledad de Isabel II de Reino Unido en el funeral de su esposo y a uno de sus nietos con su esposa desvelando en televisión cosas incómodas en su familia. Tenemos Venecia desierta por la Covid-19, y La India en el colapso sin madera de tantas piras funerarias que tuvieron que encender para quemar a sus muertos por la pandemia. Tenemos a Messi llorando porque se iba del Barça Futbol Club y al día siguiente su alegría de estar en otro equipo de fútbol en Francia. Tenemos las Olimpiadas de 2020 celebradas en 2021. Tenemos a un puñado de multimillonarios financiando sus propios paseos en naves espaciales soltando toneladas de contaminación innecesaria en un año que el cambio climático sigue volviéndose más peligroso. Tenemos lo dicho: un año lleno de imágenes muy interesantes dentro de una década de 2020 que de momento sigue sin mostrarnos su lado más positivo.

Quizá sea de lo más tentador destacar cualquiera de las imágenes espectaculares de los desastres naturales habidos en España, sin embargo, este año voy a destacar una de las fotografías de la caída de Afganistán. Selecciono como imagen emblemática del 2021 la que distribuyó United Defense a la prensa internacional sobre la evacuación de la población civil del aeropuerto de Kabul, huyendo del nuevo gobierno talibán. El 16 de agosto, en la Noticia 2068ª, ya hablé y analicé largo y tendido sobre la caída de Kabul y su significado en lo que respecta del inicio del siglo XXI con aquel 11 de septiembre de 2001. Remito a esa entrada a quien esté interesado en el significado y la importancia de ese evento histórico. Hoy destaco simplemente la fotografía como lo que es un drama humano, un drama para la humanidad y también un algo simbólico de lo que ha sido la evolución de aquello que marcó el cambio del rumbo de la Historia reciente desde el final de al Guerra Fría al inicio del nuevo siglo. 

La imagen muestra un avión de carga militar abarrotado de gente que parte al exilio forzoso. Abarrotado por encima de lo que se recomendaba cargar de personas el avión, como se explicó en su día, por el mero hecho de querer hacer todo lo posible para evitar un gran desastre y muchas represiones contra aquellos afganos que colaboraron con los aliados en el periodo democrático abierto con la extensa e interminable guerra. Guerra que, como todas las guerras, incluía sus injusticias y su falta de libertades, sus violencias y sus barbaridades. Guerra que trajo, también es cierto, libertades sobre todo para la mujer. En esta fotografía, acercarse a las caras de las mujeres es especialmente un mundo lleno de historias personales de vidas mucho más que rotas, sabedoras del fin de un mundo vivido, la ruptura con los lugares y el distanciamiento con mucha gente querida de la que no sabrían qué sería de ellas. 

Os dejo a vuestra propia reflexión, sin extender la mía, que en realidad tiene múltiples direcciones, pero que no os termino de compartir precisamente para dejaros lo más libres posibles para vuestra propia valoración. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, diciembre 26, 2021

NOTICIA 2101ª DESDE EL BAR: REFLEXIONES SOBRE LA REFORMA LABORAL

En estos días he terminado un contrato de trabajo y he empezado otro en un mismo día, con la misma empresa, en diferentes archivos y curiosamente con diferentes categorías laborales, pero este otro durará solo hasta que se acabe el año, una semana. 

Entre tanto se ha firmado la reforma laboral, que ahora tendrá que pasar por el Congreso y tener las enmiendas que tenga que tener. Se nos ha dicho que la reforma laboral actual es buenísima, pero tengo mis dudas. Así por ejemplo, sin que se haya fijado la obligatoriedad de crear contratos indefinidos en un porcentaje mayoritario en cada empresa respecto al número total de sus empleados, y sin que se fije que una empresa de X sector no pueda tener todos los empleados como temporales, han fijado que una empresa solo tenga un máximo de noventa días al año a un temporal, tres meses, pero es que los que trabajamos de temporales repetimos varias veces con una misma empresa, si esa empresa solo nos puede contratar tres meses al año, nos han creado un gran problema. Sabe un poco a traición mientras nos dicen que eso es algo muy bueno. Confía la ministra en que eso favorecerá que los empresarios contratarán más indefinidos, pero mucho me temo que tienen mucha gente donde elegir en las filas del desempleo. Lo peor es que han firmado todos, no hay lugar para una huelga general. 

Por contra, regresan los convenios sectoriales por encima de los de empresa, y eso sí favorece a los trabajadores a la hora de reivindicaciones laborales futuras, a la par que se refuerzan los sindicatos desde la ley, el problema es que no se refuerzan desde nuevos afiliados de base y confianza plena en ellos de muchos trabajadores. 

En todo caso hay que esperar a las enmiendas y hay que esperar a leerlo todo con detalle, pero tengo la impresión que el 2022 para los que trabajamos temporales puede que no venga muy bien, por muy bien que nos digan que sí.

En fin, como sea, que tengáis felices fiestas. Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, diciembre 20, 2021

NOTICIA 2100ª DESDE EL BAR: EL ASUNTO FORQUÉ

Fue el 29 de agosto de 2009, en la Noticia 666ª, que escribí en este blog sobre el hecho del suicidio. Durante muchos años los medios de comunicación convencionales han esquivado este asunto. Normalmente se escudaban en la idea de no querer crear un efecto contagio. Alguna vez hablé con alguien sobre que eso era en parte una opinión de un posible, el contagio, pero no era una certeza. Se lo comparaba con otros problemas a los que se les dio visibilidad y se me negaba la mayor. Hay en los últimos tiempos demasiadas personas que se enrocan en una "verdad" extendida. La sacrosanta "verdad" inamovible porque la dicen muchos.

Hace muchos años que me acerco no solo a la Historia, también a la filosofía y a la psicología. No es algo nuevo. Pocos saben que yo no empecé en la carrera de Historia, sino en la de Pedagogía, y que elegí asignaturas que tenían que ver con la pedagogía para la muerte y diversas enfermedades mentales y filias. Sí hay algunos más que saben que durante la carrera de Historia escogí diversas asignaturas que tenían que ver con la psicología de masas.

Ha tenido que ocurrir una vez más una fatídica noticia para que algunas voces comiencen a  cambiar. Hablo sin duda de la muerte de la muy conocida actriz Verónica Forqué, ahorcada por sí misma en su casa la semana pasada. Ha tenido que ser una vez más la muerte de alguien famoso para que los medios de comunicación se replanteen sus "verdades" irrefutables. 

Desde que Más País plantease el asunto de la salud mental en el Parlamento en 2020 algunas cosas ya habían comenzado a cambiar, pero posiblemente el suicidio de Verónica Forqué ha dado un empujón para que los medios de comunicación comiencen a plantear el asunto del efecto contagio como algo posible, pero no como algo matemático.

Aún con todo sigue sin afrontarse la realidad de los suicidios en toda su realidad. Si bien hay muchas enfermedades y problemas sociales que por ser mayoritariamente sufridos por las mujeres se consideran de género, en el tema del suicidio sigue sin denominarse "de género" a pesar de que mayoritariamente afecta más a hombres que a mujeres. El poder identificar que X problema afecta más a un género que a otro, sin desatender absolutamente a nadie, sea de la sexualidad que sea, ayuda a afrontar políticas de concienciación y programas sociales altamente útiles para atajar el problema. Así por ejemplo, la violencia de género, principalmente contra las mujeres, ha ayudado en los últimos años a crear una conciencia social que rechaza la misma y probablemente ha ayudado a identificar comportamientos que han podido ser cesados. 

Que sean más hombres que mujeres los que se suicidan puede tener múltiples orígenes. Desde las expectativas que culturalmente se esperan de un hombre y que en algunos casos crean profundos sentimientos de fracaso en la vida si no se alcanzan, a falta de comunicación grupal de hombres con otros hombres (cosa que no ocurre tanto entre mujeres), falta de comprensión, actitudes de aparentar una falsa fortaleza, pérdida del sentido de la vida cuando se acaba o cambia radicalmente lo que hasta ese momento ha motivado toda una vida, sentimientos de inutilidad cuando no se puede trabajar o tener determinados ingresos para mantener pagos y necesidades básicas, también el sentimiento de soledad, que es uno de los principales motivos de suicidio masculino, etcétera.

Pero también hay que hablar de los frenos, porque también existen frenos sociales que hacen que las personas, hombres o mujeres, no terminen de hablar o de compartir aquello que les atormenta. La sociedad moderna pone demasiadas barreras a quien se abre o a quien es original. El humor mal usado como ataque, o directamente el ataque, estigmatiza a quien se sale de la foto. Máxime en estos tiempos en los que quien más y quien menos está expuesto en las redes públicas de Internet. Pero Internet no lo es todo, y todos sabemos de quienes, por ejemplo, se burlan hasta la saciedad de quien viste de un modo determinado, o bien de quien opta por no tener objetos modernos, por poner un ejemplo. Pareciera también que los gustos personales deben estar acordes a los de los gustos que patrocinan todo tipo de medios de comunicación actual. Puede que acabar con los frenos sociales pueda ser de utilidad para acabar con muchos complejos y silencios que pudieran terminar en depresiones impredecibles. 

El asunto del suicidio, en bastantes casos, depende de cuestión de un instante. Aunque la enfermedad mental, de ser el suicidio consecuencia de una depresión, se puede desarrollar durante años, a menudo es un momento de crisis profunda la que determina al cerebro por una solución drástica. En un comportamiento paralelo sería lo que llevaría a alguien con una crisis psicopática a realizar un crimen en un momento de crisis o enojo. O bien, en otro paralelismo, es lo que haría tomarse una copa a un alcohólico que trata de dejar de ser alcohólico, un momento de crisis puntual. En alcohólicos anónimos tratan de atajar esto haciendo que cuando alguien note que va a tener una crisis, porque es algo que se va notando por dentro, llamen a un contacto determinado para hablar sobre ello, y este le guía para evitar caer en esa copa. Más o menos similar el suicida más definido psicológicamente está llamado a un proceso parecido, pero no todos los potenciales suicidas saben de esto, por el mero hecho de que la gran mayoría no se consideran a sí mismos enfermos de depresión, o no recurren a un psicólogo. 

En todo caso, quepa tener en cuenta para quien quiera saber que tiene mejores medios para informarse. Yo hoy solo comparto una reflexión extendida de aquella que compartí en 2009.