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sábado, junio 24, 2023

NOTICIA 2239ª DESDE EL BAR: INSTRUCCIONES PARA COMPRAR UN LIBRO

Pues ya está, el quinto libro, que estaba disponible desde mayo, ya está presentado en el restaurante rock Backstage de Alcalá de Henares este 24 de junio. En la Noticia 2220ª, el pasado 21 de abril, hablé de aspectos personales que no había contado de cada uno de mis libros. Hoy quiero completar un poco más.

He de decir que a menudo me preguntan dónde se pueden comprar mis libros. En las librerías. Mis libros, como otros libros, se pueden comprar en las librerías, si físicamente no están en sus estantes, se pueden encargar, como se ha hecho toda la vida, o más moderno: a través de las páginas web de las librerías de toda la vida, como las alcalaínas Diógenes o Domiduca, pero también de cualquier otro lugar, tecleando en el buscador google se encuentran por los títulos. Algunos también se pueden comprar en las grandes superficies. Desde luego también a través de plataformas de Internet como Todos tus libros, Amazon, Iberlibro, Casa del Libro, Agapea, Librotea o directamente desde las páginas web de su respectiva editorial. 

Por supuesto, siempre hay alguien que prefiere comprármelo a mí directamente. La cosa es que, salvo el que autopubliqué, no tengo ejemplares de mis libros. Del que autopubliqué aún podéis pedirme, porque me quedan veinte disponibles en casa. En general de mis libros sólo tengo los que me quedé para mí mismo, con notas mías manuscritas, de hecho. Hay que pensar además que pedir los libros en una librería o editorial, ya sea física o cibernética, hace ver al librero y al editor que el autor o la autora son gente solicitada, con público, eso ayuda a que el librero quiera tener disponibles más libros suyos, a veces en sus estantes, y a que el editor vea que el autor es buscado e interesa, por lo que merece la pena publicitarle más o distribuirle más o, tal vez, publicarle más. Ayuda en general a dar a conocer. Cuando alguna vez una amistad música escribe en redes sociales que la mejor forma de apoyar a un músico es yendo a sus conciertos o comprar sus discos, hay que reflexionar que para apoyar a quien escribe lo mejor es leerle, claro está, y eso puede ser gratuitamente en bibliotecas, o incluso pedir a las bibliotecas que adquieran libros suyos concretos (que eso es gratis y es una ayuda al autor), o bien adquirir uno mismo sus libros, si son ejemplares regalados estupendo, pero sí no hay que comprar, y para comprar lo mejor es pedirlos a librerías o editoriales. También es cierto que ir a recitales o mesas redondas si te interesa mucho, si te gusta mucho, pues es un plus.  

Y supongo que esas son las instrucciones para comprar un libro. Además también porque, aunque mucha gente no lo sepa, lo habitual es que una editorial le dé al autor más o menos unos cinco libros de cortesía, algunas le da alguno más, y lo normal es que el autor, encantado con su obra, de inmediato se los regale a las personas que le son más estrechamente cercanas en su vida más privada. Por lo que ocurre, al menos en los autores menos difundidos, como es el caso, que cada vez que alguien insiste en que le regale un libro, el autor, como es el caso, haya terminado comprándolo él y regalado después, o bien si insiste esa otra persona en pagarlo, en que el autor se lo rebaje de precio perdiendo todo posible beneficio, por lo que el autor pierde dinero. Perdemos dinero, ganamos otra cosa, eso sí, ser leído, claro, pero también la satisfacción de satisfacer a una persona amiga o conocida, porque no sólo de dinero vivimos. Lo humano afecta a lo emocional y refuerza lazos que vienen a decir: te aprecio mucho y por eso hago lo que me pides, toma el libro, que no sabrás que lo he comprado yo por ti, que es un gesto que dice te aprecio mucho aunque tú no lo sepas. 

Ahora os pongo un poco más de mis libros publicados. En título tenéis dónde encontrarlo, en reseña, pues reseña. Y os hablo a través de una pregunta que le pedí a amistades que hicieran eligiendo libro para hacerla, así doy datos nuevos y respondo curiosidades.

Relatos de la Gran Guerra (2016, ed. Atlantis y por aquí la reseña): Pregunta el poeta Samuel Santos: Teniendo en cuenta las experiencias, algunas de ellas traumáticas, y vicisitudes a las cuales se enfrentan los protagonistas, víctimas todos ellos del sinsentido que es la guerra, cada uno desde sus circunstancias particulares. Si hubo algo que te produjera más dolor, sobre todo, a la hora de documentarte, como historiador, ¿qué sería? Y asimismo, ¿qué moraleja o idea dirías que puedan llevar implícitos los propios textos que inviten a la esperanza, en este preciso momento, y atendiendo al contexto actual? 

Lo cierto es que ese libro partió de la base del artículo que escribí en 2014 para Diagonal y como trataba de la literatura surgida a partir de escritores que vivieron en primera persona la Primera Guerra Mundial me leí muchos de aquellos libros. La mayoría eran autobiografías noveladas y novelas con una gran dosis de vivencias personales en las líneas de frente. Los más impactantes de entre todos eran Sin novedad en el frente, de Remarque, y Tempestades de acero, de Jünger. El primero tiene ahora una película muy realista que ha ganado un premio Oscar. Aunque leí libros de literatos que fueron combatientes por diversos países, como Reino Unido, Polonia, Estados Unidos y otros, estos dos eran alemanes. El primero tenía una alineación con la izquierda socialista, entendida ampliamente, y era antibelicita, el segundo comenzó su carrera militar allí y la continuó en la Segunda Guerra Mundial en la ocupación de París, pero él no era nazi, era simplemente militar de carrera. Ambos en ese momento eran muy jóvenes y ambos coinciden en que el problema de que la gran mayoría de los alemanes fueran en masa a la guerra en 1914 había nacido de unas ideas nacionalistas muy cerradas, muy restrictivas, que creían en los derechos de los alemanes como algo diferenciado del resto de la sociedad y que repartía carnets de quién era buen alemán y quien no, pero el ser buen alemán solía ser aquel que cumplía con los requisitos más conservadores de la sociedad, que en el fondo beneficiaba a los que más dinero tenían. En 1914 aún no existía la ideología nazi, pero sí una fuerte sensación de identidad nacional ultracoservadora desde la unidad alemana de Bismarck entre 1864 y 1871, que en buena parte se hizo mediante la guerra y la identificación de los valores democráticos franceses como enemigos. Una especie de la construcción de Europa desde dos puntos de vista diferentes, uno más autocrático e imperial (Alemania y Austriahungria) y otro más democrático (Francia y Reino Unido), o Este y Oeste si se prefiere. Lo que ocurre es que ambos escritores, muy jóvenes, llegaron a filas desde sus centros de enseñanzas, como alumnos. Los profesores, señores mayores, les inculcaban día sí y día también la idea de la patria y la bandera sobre todo, así como en las calles la gente mayor, hombres y mujeres, que no iban a ir al frente, les animaban y les increpaban a ser buenos alemanes yendo a luchar. Por ello, muchos jóvenes se alistaron voluntarios, cosa que ambos escritores dicen que se arrepintieron todos a la primera de cambio cuando la primera bomba esparcía las tripas del compañero a tu lado y te llenabas de sus vísceras de arriba a abajo. Quizá han sido los autores más explícitos en escribir libros bélicos que en realidad son antibélicos al retratar con total exactitud ya no tanto ideales románticos o movimientos y estrategias, sino lo que al ser humano como individuo le supone la guerra, y las imágenes más claramente definidas de lo que supone un balazo o un bombazo en el cuerpo de la persona. Libros muy recomendables para alimentar el antibelicismo, pero que por incómodos no son muy digeribles para las personas más sensibles ni para los más reaccionarios. La educación, ponen la nota ellos, se había vuelto hipócrita animando a los más jóvenes a realizar aquello que los que educaban en ello no estaban dispuestos a hacer por sí solos. Ni los ricos iban a las trincheras, ni los gobernantes, ni la gente con edad tampoco. La guerra como engaño para que defiendas los intereses de otros que te han convencido de que son tus intereses y la guerra como carnicería. Hay un guiño a uno de los pasajes de esos libros en mi libro. Creo que esto ya puede establecer reflexión sobre los acontecimientos actuales en Europa.  

Balada triste de una dama (2017, ed. Verbum y por aquí la reseña): Pregunta uno de los redactores del grupo que escribimos la revista El Recreo en la década de 1990 y autor de la fotografía que me retrató en el Backstage que acompaña esta entrada, Pedro Maza: ¿Creaste los personajes para las personas o amoldaste a las personas a personajes que ya tenías en el tintero? 

Los personajes no existían. Se fueron creando al momento. Pero no fueron creados para las personas que dijeron que querían aparecer ni se amoldaron a ellas. Al menos no en la totalidad. Inicié una trama de un secuestro pirata y entre los amigos de siempre y los que iban al bar Flamingo Rock Bar aparecieron los personajes. Primero pedí y pregunté quién quería que su nombre apareciera en una novela de piratas. En principio había en el primer capítulo una idea de personajes que además se mezclaba con homenajes a amigos que quería que su nombre estuvieran y tuvieran así una segunda vida. Seguía la idea del relato largo Los '30, escrito algo antes y que actualmente va a dejar de ser un relato para ser una novela que estoy a punto de acabar y si hay suerte para Navidad o para el año que viene estará lista. La cosa es que la gente no sólo me dio su nombre real o su pseudónimo, dependiendo de cada cual, sino que algunos, no todos, me dijeron que querían ser tal o cual cosa, mientras otros, como Luis Abad, me dieron carta blanca, con lo que le gasté una broma. Todos querían ser los buenos, salvo dos personas, una de ellas ya fallecida, pero evidentemente alguien debía ejercer de malo. Esto daba motivo para pequeños "piques" siempre en broma cuando íbamos al Flamingo. Por ejemplo se dio el caso de que David Rodrigues, portugués, creyó que había usado del tópico en el cual los portugueses creen que los españoles les hemos tenido por enemigos siempre, esto no es real, pero una parte del imaginario portugués está ahí, por lo que con sentido del humor me preguntó porqué le había tocado ser el más malo. La respuesta es que yo le apreció mucho y le quise dar un papel central, porque otros amigos ya lo habían tenido en el anterior relato citado... y alguien tenía que ser el malo. Se dijeron muchas cosas y mucha gente especuló. Un personaje femenino preguntó sobre su promiscuidad, una pareja que no era pareja quiso saber si yo había visto algo en ellos como pareja, otro se quejaba de que él no tenía los valores éticos de su personaje, etcétera. No eran ellos, no construí una novela con personas reales, sino con personajes irreales que tenían sus nombres, nombres que ellos dijeron que querían dar para ese relato. Quien me pidió ser tal o cual tipo de personaje se lo concedí... pero como los dioses griegos, que concedían a los mortales sus peticiones, pero como regalos envenenados que no daban el resultado que el mortal deseaba. Lo hacía como broma, porque en realidad me gustaba la libertad total para crear, no estar condicionado, sobre todo porque para satisfacer a veces tenía que retorcer la historia. Pero he de reconocer que estoy muy agradecido, a alguno de los personajes le di el guiño a algo suyo de la vida real, captable por esa persona o quien la conoció en esa época, pero no a todos. Pero estoy muy agradecido porque los que me dijeron que querían tal o cual cosa me hacían pensar cómo encajar el puzzle y creo que eso enriqueció la novela. La novela no puede ser de otro modo. Si alguien quisiera llevarla a otro formato le pediría que respetara el relato tal como es, porque es producto de un momento pletórico de amistades de bares de rock. De todos modos, la petición que más se repetía a modo de media broma y media verdad era la de que cuando apareciera su personaje no lo matara de inmediato. Y es que como dijo años más tarde Pablo Cristóbal, me había adelantado a George R.R. Martin, pero yo era desconocido. Esto no es así. La primera novela de la saga Juego de tronos es de 1996, pero es cierto que en España, aunque era conocida por los amantes de la épica, no fue popularizada hasta la serie de televisión homónima estrenada en 2011. Yo mismo no la conocía, y mi libro es anterior a 2011, fue publicado por capítulos en esta bitácora en 2010, pese a que se publicó en libro de papel en 2017. Si los editores españoles tuvieran más valentía a la hora de apostar, o los productores audiovisuales españoles, yo ahora mismo puede que no estuvieses donde estoy, aunque es evidente que George R.R. Martin es George R.R. Martin, no me puedo comparar ni me comparo... aunque yo sí terminé mi novela. 

En la nueva novela vuelvo a hacer homenajes, pero esta vez no le he preguntado a nadie para que no me digan que quieren esto o aquello, sólo les he informado de que estarían y me dijeron que les parece bien y esperan poder leerla pronto.

El frío que nos acoge mientras los robots caminan entre los humanos y otros relatos (2019, ed. Amarante y por aquí la reseña): Hace la pregunta la locutora, diseñadora, ilustradora y cuentacuentos, que ha maquetado este libro, Zia Mei: Algunos relatos, como el primero que es una novela y el de la huelga marciana, son muy duros. ¿Sientes que la sociedad es así? ¿A veces preferirías ser un androide?

Es un reflejo desde la ciencia ficción. De hecho en los relatos de este libro tuve muy en cuenta los procesos repetitivos de la Historia. Es conocido que soy licenciado en Historia y que he ejercido investigando y sigo en ello, así como cuando trabajo de archivero trabajo también con ello. En la Historia tratada como lo que es, con método científico, humanístico, pero científico a pesar de que algunos de ciencias puras no entiendan esto (nuestro método es el suyo, pero tiene variantes humanas que hace que no sean matemáticas, pero se le acerca mucho a las matemáticas porque en miles de años no creas que hemos cambiado en procesos mentales demasiado), pues en la Historia puedes ver que la psicología de masas suele funcionar más o menos siempre igual en términos generales en cualquier periodo, del mismo modo que los grupos identitarios o en comportamientos individuales ante situaciones relevantes y ante situaciones comunes a todos los humanos, otra cosa son los pormenores de cada cual y su época. Es algo complejo, porque es como una telaraña que se va enredando en montones de apartados o de posibilidades, pero todos están enredados entre sí. La Historia necesita por ello de psicología, sociología, economía, biología, medicina, ecología y todas las demás ciencias como auxiliares de ella. Suena raro, lo sé, pero es así. No es que la Historia sea el epicentro, esto es lo maravilloso, ella afecta a las otras, pero las otras componen a esta, ninguna es el centro y todas son centrales. ¿Por qué cuento esto? Porque cuando compuse este libro, que en parte ocurrió y se compuso igual que el de la anterior pregunta pero con gente que leía mis redes sociales, muchas amistades, tenía en mente que quería seguir las líneas básicas de los procesos. En el primer relato quise partir de la base de una utopía que coquetease con su transformación en distopía, ese momento intermedio, pero además el libro infiltra numerosas ideas libertarias y filosóficas de otras corrientes. Incluso hay guiños al 15M de 2011. Tiene la revolución atacada por la contrarrevolución sin que se den cuenta, los hilos oscuros que suelen llegar desde el poder. Pero en medio de todo eso, nada importa, porque una pandemia puede acabar con todo ello, y, ojo, que esto lo escribí años antes de la pandemia de Covid-19 de finales de 2019 que aquí llegó en 2020, lo escribí y publiqué en esta bitácora por entregas en 2014 y lo publiqué en libro en la primavera de 2019.  Son procesos habituales a lo largo del tiempo, nos sentimos únicos ahora mismo porque los vivimos ahora, pero con otros elementos lo vivieron otros... ¡y los vivirán en el siglo XXIV! Quién sabe si con lo de los robots... 

En el de la huelga mucha gente creyó que me fijé en la huelga de controladores aéreos, que estaba en boga en ese momento, pero la verdad es que no. Me fije en el proceso de momentos innumerables en lo que a los anarquistas les han  hecho eso a lo largo de toda su Historia, tergiversando la Historia quienes logran vencerles, manipulando, censurando la verdad... Desde 2020 se hizo muy popular lo de hablar de "noticias falsas", pero lo cierto es que eso es muy viejo, tenemos conocimientos de ellas en lo más profundo del inicio de las civilizaciones humanas. Que tú estés en el bando afortunado o el desafortunado es otra historia. La verdad y lo verosímil se entremezclan continuamente en el devenir humano y se confunden. Quien es profesional de la Historia te dirá siempre que no hay verdad absoluta, porque siempre nos faltarán datos, pero hay aproximaciones más o menos acertadas, según la profesionalidad y el saber hacer del investigador, sin embargo el mal historiador o el manipulador o el interesado te hablará de verdades absolutas en la Historia, cuando en realidad lo que hacen es construir relatos verosímiles. Todo este libro de ciencia ficción gira en torno a ello fijándome, sobre todo, en los varapalos que se ha llevado el anarquismo en toda su existencia y que hace que incluso hoy día mucha gente lo asocie a caos y violencia, no siendo así el ideario. Sí, la sociedad funciona más o menos así, pero creo que el primer relato tiene un final que no puede ser otro, no puedo desvelarlo, pero es el que debe tener. 

En cuanto a lo de querer ser un robot, no. Tal como son ahora estos no tienen emociones, sentimientos, valores éticos o morales, son programables de manera que no salen de su programación... tal vez en el futuro se aproximen a nuestro ser, no lo sé. Quisiera vivir para siempre, pero somos humanos. Y mira que siempre he imaginado mucho cómo sería tener un androide como amigo o amiga. Hoy en el diario The Guardian hay un artículo sobre que una conocida red social anglosajona, que no se maneja mucho en España, tiene ahora mismo una protesta en marcha de los usuarios que se dedican a controlar que no haya material no permitido entre las cosas que cuelga la gente. Para ello ponen pornografía para que todo se vete, lo que hace que nadie pueda ver nada y la empresa esté perdiendo dinero de los publicistas. El motivo de la protesta fue el anuncio de la compañía de entrar en tratos con una empresa de inteligencia emocional para que esta aprenda y se entrene a través de los signos de reacción que hacen los usuarios a las publicaciones. Lo cierto es que yo dije hace años a unos amigos esto mismo después de leerlo en prensa económica sobre Facebook, otra red social, y me tomaron a cachondeo, claro está, yo no sé de ingeniería tecnológica. Pero resulta que ahora, este año ocurre esto, que es algo real, que está ocurriendo, ocurría y ahora sigue ocurriendo. Tiene su peligro, porque puede que ese entrenamiento cibernético aprenda a rajatabla una emocionalidad falsa, pues a nadie se nos escapa que a menudo damos emoticonos de "me gusta", "me divierto", "un abrazo", "me enfada", etcétera o bien en broma a todo lo contrario, o bien puedes decir que te gusta que se diga algo que en realidad te repele, pero te gusta que se diga para que se sepa. Es un mundo confuso, pero que los humanos, conociéndonos, sabemos interpretar, los robots pueden tomarlo como matemáticas con interpretaciones únicas, puede ser peligroso si no se afina en esto. Lo que vengo a decir es que puede que los robots un día se nos asemejen, pero hoy por hoy son lo que son y nosotros somos humanos y nuestros valores son humanísticos.

La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941) (2021, autopublicación y por aquí la reseña): Hace la pregunta el doctor en Historia y experto en movimiento obrero Julián Vadillo: De todos los casos analizados en en libro, relativos a la depuración del magisterio complutense tras la Guerra de España, ¿cuál es el que resultó más llamativo o refleja mejor la política del régimen franquista con maestros y maestras republicanos?

El caso más representativo es el de Ángel García. Es el eje vertebrador de toda la depuración de la enseñanza de magisterio en Alcalá de Henares. De hecho leyendo el libro, siendo de Historia, es la historia de este hombre la que hace que en cierto momento pueda funcionar de novela, casi de invitación a hacer una serie de televisión o un cómic de él para difundir esta parte de la Historia de España, pero Ángel García está indivisiblemente ligado a la historia de Enriqueta de la Hoz, a la que acusaron de ser su amante entre otras acusaciones de carácter político. Todas las maestras y maestros depurados en Alcalá giran sus vidas en torno a estas dos personas y sus expedientes de depuración. Ellos ocuparon cargos sindicales en la enseñanza, en la FETE, de la UGT, pero también destacaron por su papel activo en la ciudad durante la guerra, pues sin abandonar la enseñanza también se dedicaban a actuar con organizaciones antifascistas y con el ayuntamiento. La historia de ellos dos refleja bien la política depuradora, pues en todos los depurados siempre hay preguntas sobre ellos en la búsqueda de reunir testimonios que justificasen su represión de una manera legal, con la legalidad franquista en esos momentos ya vigente. Se trataba también de dejar en evidencia que los postulados del Movimiento sobre quién había sido responsable de la guerra eran los correctos, para eso los tribunales tenían que encontrar o señalar a esos culpables. Según el Movimiento habían sido los republicanos de izquierda y los socialistas en todas sus versiones los culpables, los responsables, habiendo sido en realidad al revés, pues los alzados en 1936 eran personas de derechas. Ángel García y Enriqueta de la Hoz llevaban  años representando los derechos laborales de sus compañeros y estallada la guerra siguieron en ello a la vez que lo combinaron con las necesidades y las circunstancias de la guerra. La pertenencia a la izquierda socialista, la militancia, el creer en una educación laica, el creer en el amor libre en el caso de que fuera real la relación entre ambos a pesar de que Ángel estuviera casado, por tanto atentando contra la moral católica e incluso quizá apuntando al divorcio, el que la mujer pudiera tener relaciones sin necesidad de estar casada, también ese preciso asunto de lo religioso ya que a Ángel le acusaron de quemar Santa María la Mayor, cosa que hoy día sabemos que no era cierta, la obsesión con la represión republicana contra la gente de derechas como algo comunista en chekas, pues le acusan de participar de un fusilamiento y de torturas en una de ellas, a pesar de que él no es del PCE sino del PSOE y que también se demostró irreal cuando un sacerdote escribió en la década de 1960 que las sacerdotes que se suponen ejecutados estaban vivos en esos días, cosa que hemos sabido en la década de 2010 gracias al investigador local Sanluciano, etcétera, reúne en ambos expedientes todo el conjunto de obsesiones del primer franquismo a la hora de acabar con la izquierda, incluido el fusilamiento de este maestro sin  dar tiempo a amnistía alguna, a la que tenía derecho a pedir y que según su expediente se pidió. Se les podría haber reparado con algún tipo de monumento que corrigiera su memoria, pero nunca se ha hecho ni tiene pinta de que esto vaya a suceder en breve ni en cuatro años.

Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco (2023, editorial Domiduca Libreros y por aquí unas palabras que el dediqué en mayo a falta y a la espera de que le escriban una reseña que enlazar): La pregunta la hace uno de los ilustradores que tuvimos en La Botella Vacía, Paulino Merino: ¿Cómo te imaginarias un crossover [cruce de historias de protagonistas diferentes] de Batman-Superman en la que tuvieran que viajar a la España de Franco a luchar por la libertad contra un supervillano creado por un científico nazi huido a España al servicio de tito Paco? ¿Cómo tratarían el tema los dibujantes y guionistas?, en 1968 por ejemplo. ¿Con cuidado de no ofender al régimen o todo lo contrario? A saco. ¿Dibujarían a Franco como un megalómano villanesco hiper peligroso... un Hitler super malo? ¿Deseoso de usar su Capitan Hispania para dominar el mundo? ¿O ese Capitán Hispania sería un Cráneo Rojo de la vida, que ve a Franco un mierda y quiere tomar el control? ¿Batman y Superman ayudarían al régimen? 

En la fecha propuesta, 1968, la respuesta es muy sencilla no se hubiera publicado nada, quizá hacia finales de año pudiera publicarse alguna parte, la más inocua, pero una trama como esta no hubiera pasado censura con toda seguridad, ni siquiera con cambios y eliminaciones parciales. Tal número no hubiera visto la luz. Pero imaginemos que lo intentan pasar en 1972, donde existe censura pero los personajes están permitidos, otra cosa son las tramas. La trama seguiría siendo algo imposible de publicar. Lo sería porque evidentemente al trasladarse a España a ninguno de los dos censores encargados para las publicaciones infantiles y juveniles se les iba a escapar que implícitamente se podría estar aludiendo a Franco. Que el villano fuera un huido del régimen nazi daría más o menos igual. La total consonancia del franquismo con los nazis se da en la primera mitad de la década de 1940, en ese momento, sí, se prohíbe, de hecho no se publicaron los ejemplares de la época de Superman contra Hitler. Pero cuando los aliados desembarcaron en Italia y luego en Normandía se produjo un distanciamiento estético que en los años sucesivos se reforzó. No quiere decir que no hubiera fascistas, evidentemente, pero por ejemplo las películas de Hollywood sobre al Segunda Guerra Mundial de las décadas de 1950 y 1960, por todos conocidas, se estrenaron en España, como mucho en la cartelería, y esto lo trabajé en el archivo gráfico de la Filmoteca Española, se borraba la esvástica si aparecía y se dibujaba otro símbolo cualquiera, pero evidentemente los malos de las películas más míticas eran los nazis, como Los cañones de Navarone, Doce del patíbulo, La gran evasión, El día más largo, etcétera. En ese momento al régimen le convenía cargar las tintas contra Hitler como demente o contra los nazis como fanáticos, lo que no quiere decir que no hubiera personas que en la "intimidad" simpatizaran aún. Otra cosa era sobre los fascistas italianos, a los que se sentían afines la gente de Falange, pero los nuevos aliados eran Estados Unidos y la OTAN, aunque España no estaba en la OTAN. Si había cosas que el régimen o el censor pensara que era inadmisible, se quitaba, o bien se transformada como si fuera una guerra de caballeros basada en el deber y el honor. Y si había referencias a España, se suavizaba o se eliminaba. Sobre Franco no podía salir absolutamente nada, esto era tajante.  

De lo de Capitán Hispania en cuanto a dominar el mundo se podría interpretar una referencia al Imperio Español, que era algo en el imaginario del Movimiento, por lo que o bien se hubiera cambiado por un Capitán Francia o un Capitán Rusia. De hecho si estuviera Cráneo Rojo este no hubiera sido nazi, sino comunista. El Capitán Hispania sería factible en aquella época si era contra la URSS. Pero sobre Cráneo Rojo, que no era un personaje de DC, sino de Marvel, era imposible, durante todo el franquismo Marvel estuvo totalmente vetada. DC podía sacar alguna cosa.    

Sobre Batman y Superman ayudando al régimen sería cosa imposible. Primero porque durante la Segunda Guerra Mundial ambos cuentan con cómics donde luchan contra el fascismo y el nazismo. Pero también porque para el régimen ambos representaban un sistema democrático similar al de la Segunda República española, aparte de que ambos se tomaban la justicia por su mano y eso a los censores no les gustaba, con el reglamento de censura en la mano. Además Batman, en concreto, era una bestia parda para ellos, no le hubieran admitido la ayuda. Ahora bien, si ambos superhéroes lucharan dejando que el mando lo llevara el ejército español, que este fuera el que realizara las principales acciones y que además los superhéroes demostraran estar en total sintonía ideológica con Falange, entonces sí. De hecho hubo una versión de Batman y Robin a la española muy conocida de la que ya se dio cuenta Terenci Moix en la década de 1970, aunque no es evidente ni obvia, el Caballero del Antifaz. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, abril 21, 2023

NOTICIA 2220ª DESDE EL BAR: HABLO DE MIS LIBROS PUBLICADOS

Pues llegamos a mi 44º cumpleaños. No es exactamente mi vida como la imaginé de niño, ni siquiera de adolescente ni de adulto joven. No es cómo la había imaginado ni seis años atrás. En ningún aspecto.

Como cada año he ofrecido a través de la red social Facebook la posibilidad de entrevistarme a los lectores, pero este año la quise acotar a cinco o seis preguntas, que sería cada una sobre cualquier aspecto de mis libros publicados, siendo que pedía que los participantes se ciñeran a ese orden y una sola pregunta. Sólo habría entonces cinco preguntadores. Quizá al ceñir tanto las normas que me gustaban este año, otros años las preguntas son libres, no ha habido nadie que preguntara. Así pues, paso yo a hablar de alguno de los aspectos de estos libros publicados, aunque ya sabéis que tengo unos quince libros, muchos a la espera de publicación, más los que estoy escribiendo ahora.

Relatos de la Gran Guerra (2016, ed. Atlantis. por aquí la reseña): Ya he comentado muchas veces que nació a partir del 100º aniversario del inicio de la Primera Guerra Mundial, a partir de un artículo sobre la Literatura surgida de esa guerra que me pidió el periódico Diagonal (hoy: El Salto). Aquel artículo se publicó parcialmente, en este libro aparece íntegro. El resto de relatos de ficción los fui escribiendo desde aquel 2014 hasta 2016. Es el libro más vendido hasta la fecha. Sé que existe incluso una librería inglesa que vende algún ejemplar. Ignoro cómo le llegó. Sigue siendo vendido. Este libro llegó a verlo mi madre, que se puso muy contenta de ver que se me publicaba y se lo contaba a todas sus amistades, o al menos a bastantes. Ella nunca leyó el libro, pero un ejemplar estuvo sobre su cama de hospital en una de sus hospitalizaciones y una de las enfermeras dijo conocer de vista al escritor (yo) que salía en la contraportada, lo que se transformó en una anécdota recurrente de mi madre hablando conmigo. Los primeros derechos de autor del libro los cobré en 2017, tras la muerte de ella en mayo, yo cobraría en otoño, o cerca. Le tengo mucho cariño. Aunque alguna vez he pensado que se podría ampliar, creo que debe quedarse como se quedó. Y no, yo no tengo nada que ver con la maquetación, que es quizá uno de sus aspectos peores. No obstante, Atlantis hizo una promoción adecuada. Aunque la entrevista que me hicieron en la cadena de radio SER-Henares fue a través de que yo les informara de que publiqué uno de mis libros.

Balada triste de una dama (2017, ed. Verbum, por aquí la reseña): Este es el libro que más gusta a los lectores hasta la fecha. Se trata de una novela de piratas no convencional que se escribió en tiempo real mientras se publicaba en esta misma bitácora, con nombres de amistades que frecuentaban el bar Flamingo, de rock. De hecho en los Carnavales de 2018 se disfrazaron varios de su personaje en la novela. Este libro se puede encontrar también en algunos países de Hispanoamérica, sobre todo del Caribe, pero especialmente en México, aunque mis derechos de autor sólo los he recibido hasta la fecha de las ventas en España. Sé con total seguridad que un mexicano lo ha pirateado y se puede encontrar su versión pirata cibernética por Internet, pero nunca denuncié porque creo que siendo yo tan desconocido, me ayuda a promocionarme. Eso sí, la idea del mexicano es que la cultura debe ser gratuita, como si yo nadara en dinero. Quien me conoce y quien me sigue sabe perfectamente que mi economía personal es muy mala y con muchos periodos de desempleo. Los piratas que se creen altruistas creo que deberían hacer un ejercicio de reflexión sobre si sus premisas son válidas o no en todo caso. Es otro debate. Los derechos de autor me sirvieron para comprarme mi propio microondas justo en un momento en el que lo necesitaba en el comienzo de 2018. También se puede encontrar el libro en varias instituciones del Estado dedicadas a la Marina, tengo por ejemplo localizada una en Barcelona, y también en alguna organización de sociedades hispanoamericanas. También es el libro que más he regalado, por lo que me ha dado menos beneficios que el primer libro. Pero bien es cierto que estoy muy contento con la editorial Verbum, nunca dejó de promocionarlo y de colocarlo en todo tipo de librerías y de lugares. 

El frío que nos acoge mientras los robots caminan entre los humanos y otros relatos (2019, ed. Amarante, por aquí la reseña): Es el libro que menos se ha vendido. También es el más desconocido entre mis lectores. Son relatos de ciencia ficción, de los cuales el primer relato se puede entender como una mini novela. Aparece el relato "Tenía que hacerlo", que es el que más se solicitó en muchos de los recitales que he hecho a lo largo de mi vida y que hace años que me niego a volverlo a contar en recital. Me divertía la idea de colocar de nuevo a mis amigos ahora en una historia de ciencia ficción con una Alcalá de Henares volando por la galaxia y con problemas sociales y políticos mientras ocurren conspiraciones y otras cosas. Hay cierta poesía en algunos relatos. Carlos Cristóbal, productor de la recién estrenada serie de video en Internet Antrología, me solicitó varios ejemplares para regalarlos en un concurso de promoción de la serie, pero yo no cuento con ejemplares digitales, como él quería, ni tampoco con ejemplares de sobra en papel. Más aún, algunas amistades, muchas, me pidieron un ejemplar regalado desde que lo edité en 2019, y llegué incluso a comprar mi propio libro varias veces para poder corresponder, no quería quedar mal, pero al hacerlo perdía dinero... Pérdida que en realidad lo es y no lo es, pues en el fondo son regalos que hice. Sin embargo, cuando algunas de estas amistades, no todas, luego reflexionan que sus discos de música deben ser comprados para poder continuar con su actividad... pues hace pensar sobre ello y en alguna ocasión me hizo reivindicar que de cara a un escritor es lo mismo, y que más aún, lo mejor que se puede hacer es encargarlo en una librería física o en las librerías de Internet, pues eso es lo que hace que una editorial vea que hay interés por el autor y eso hace que pueda haber más posibilidades de más... aparte de cobrar el autor.

La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941) (2021, autopublicación, por aquí la reseña): Tras muchos años intentando publicarlo, logré publicarlo en parte y pagando bastante dinero en encuentros de historiadores de Guadalajara y de Alcalá de Henares. Lo amplié y tras volver a intentar editarlo como libro, no encontré una editorial que lo quisiera. Sí lo quiso Domiduca, pero tras retenerlo un año, el 2020, lo descartó, porque la pandemia de Covid-19 les dejó mal de dinero y prefirieron meter su próxima inversión en otros autores más conocidos de la ciudad de Alcalá de Henares, como San Luciano. Por ello gasté el sueldo de un mes para autopublicarlo en 2021. Era un libro de Historia que llevaba trabajando muchos años, aunque lo dejé parado otros tantos. Siempre pensé que tenía una deuda con estas personas depuradas. En cierto modo sirve de antesala y de complemento para el próximo libro. Esta investigación de Historia llamó la atención al propio ayuntamiento de Alcalá de Henares, que lo avaló presentándose en su presentación y promocionándolo. salió en numerosa prensa. El ayuntamiento incluso se quedó ejemplares para el archivo y las bibliotecas públicas. Tuvo repercusión hasta en Cantabria y me consta, porque me escribió, que lo ha conseguido obtener hasta un catedrático de Galicia. Al ser una autopublicación sólo edité ciento cincuenta ejemplares. Actualmente quedan unos seis o siete disponibles en la librería Domiduca y unos veinticuatro en mi propia casa. Es por tanto el que más éxito ha tenido en cifras proporcionales de venta. Algunas personas que no conozco me han reconocido y felicitado en la calle por esta obra. La escribí de forma sencilla. Me ha gustado poder controlar todo el proceso de creación del libro, por lo que no descarto en el futuro maquetar y editar otras obras. 

Superman, Batman y Franco. La censura en tiempo de Franco (2023, ed. Domiduca, próximamente): Está ya maquetado y con los ferros hechos, por tanto está en imprenta y se publicará dentro de poco este 2023. El origen del libro está en las conferencias de cómic que organizó Esther Claudio en el otoño de 2011 en la Universidad de Alcalá de Henares, en las que participé, pero lo relancé como investigación destinada a libro en 2014. Desde entonces lo he profundizado, ampliado, revisado, corregido, actualizado. Es el libro que más años he trabajado. Vuelve a ser de Historia y hace complemento con el anterior de la depuración del magisterio ya mencionado. También es el libro que más editoriales he intentado que lo publique. He recibido todo tipo de anécdotas sobre esto que dejaban al descubierto el elitismo de algunas editoriales de Historia, la cerrazón de otras, la hipocresía de otras editoriales, el ninguneo de otras... Definitivamente iba a autopublicarlo con el beneficio del anterior libro y tras recibir tan buena sensación de controlar todo el proceso, garantía de libertad y de diseñar lo que quería, pero traté suerte de nuevo con Domiduca. Se interesaron por el libro siempre que fuera una coedición, por lo que este libro será coeditado por Domiduca y por mí. Fue entregado en su versión definitiva (siempre le saco algo que mejorar, incluso hoy día) en finales de mayo de 2022. Efectivamente ha venido ocurriendo una serie de retrasos que no están en mi control que evitaron que saliera a final de verano de 2022, luego evitó que saliera para Navidad de 2022, después evitó los Reyes de 2023, y actualmente también se perdió la Feria del Libro Nuevo y de Ocasión de Alcalá de Henares de este 2023, ahora mismo en curso. Pero el libro está para imprenta, así que no debería tardar mucho. Estos retrasos, que han vuelto a estancar el libro un año, no son causa mía, no los controlo y no sé muy bien los detalles exactos, aunque algún detalle sé. Desde 2011 a 2023 algunas de las personas mencionadas han muerto, algunas leyes han cambiado y el propio tema ha aparecido en prensa nacional y en exposiciones como algo novedoso en los últimos tiempos. Trata de la censura en la prensa infantil y juvenil durante el franquismo, los cómic, especialmente el de superhéroes, aunque de fondo viene a explicar la censura en sí y, junto al de depuración de las maestras, completa el panorama de cómo la dictadura también alcanzaba a las mentes más jóvenes para moldearlas a su gusto. Para los amantes del cómic puede que les descubra varias cosas que, eso sí, siguen inéditas, me consta que yo soy el primer investigador que accedió a algunos expedientes y documentos... cosas de ser archivero y conocer a otros archiveros por haber trabajado juntos. Y no es que esos documentos estén vetados, son públicos, sólo que nadie los ha pedido por considerarlos poca cosa o nada importante... nada más lejos de la realidad. El quid de la cuestión de la dictadura social está ahí en sus raíces... ahí está el actual franquismo social, pues los niños de entonces son los más adultos de hoy, algunos fueron los adultos de la Transición. Así se construyó nuestro mundo actual.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, diciembre 28, 2021

NOTICIA 2103ª DESDE EL BAR: 16 AÑOS DE NOTICIAS DE UN ESPÍA EN EL BAR

 

Noticias de un espía en el bar cumple en 29 de diciembre dieciséis años de existencia. No son pocos para una bitácora. Aprovecho además para mostraros las portadas de todos mis libros publicados hasta la fecha. El más reciente es de Historia, La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941), y mientras llega y no llega la fecha de la presentación, en enero, Domiduca lo tiene en su puesto navideño en la Plaza de Cervantes.

Quizá a este cuarto libro le tengo ahora un especial cariño porque tiene de mí ya no solo todo ese trabajo invertido en él y todos esos años, al margen de sentir haber cumplido con una deuda que tenía con aquella gente, tiene también mi propia maquetación, mi propio diseño y mis propias ideas más allá del texto y de la investigación. Estoy especialmente contento con el diálogo abierto y fluido que he tenido con Lozano Impresores, que no me pusieron ni peros, ni noes, ni retrasos en fechas que jamás habrían de llegar. Todo con ellos fue abiertamente fácil y fluido, y colaborativo. 

Son cuatro libros muy diferentes entre sí. Quedan aún por ver la luz hasta la veintena pasada... y todos aquellos que podrían estar por venir. Pero hoy es el día del 16º aniversario de esta bitácora, que ahora está acompañada por Las notas de los cíclopes libreros. Ambas gozan de buena salud. Esta en concreto sigue teniendo sus miles de visites al mes, la otra no llega a los miles de visitas al mes, pero sí a más del medio millar al mes. 

Como cada año ya sea en este aniversario o en mi cumpleaños, preguntas de los lectores que han querido dejarme una pregunta en redes sociales.

Mauricio Basterra: En todos estos años, ¿qué destacas como positivo y negativo en un blog que es una referencia?

Como positivo hay que destacar posiblemente su continuidad y su aceptación. Lo que empezó siendo algo pensando que me leerían los amigos y como extensión de revistas que sacábamos entonces en papel, muy rápidamente pasó a ser leído o al menos consultado por miles de personas al mes. Creo además que es algo positivo a destacar que me siento muy libre escribiendo en este medio, donde no tengo más censura que la propia autocensura. Es positivo en ese sentido que hay algunos artículos que han ayudado a algunas personas a conocer cosas incluso relacionadas con ellos. Pero es negativo precisamente que en los últimos años, por circunstancias personales me vi muy cohibido y llevado a la autocensura, lo que ha frenado un poco la producción en los últimos años. Pero es algo personal a superar. No es como en las primeras épocas, donde los llamados troll de Internet estaban todos pululando en los blogs, y no en las redes sociales, y estaban a la que saltaba al acoso y derribo de todos los que estaban en la blogosfera escribiendo de sus sentimientos o de sus vivencias. Había como una caza de quien compartía su emocionalidad o incluso su sexualidad, o sus ideas. Ahora todo eso se ha trasladado a las redes sociales, pero hay que recordar que esa presión ya estuvo previamente en la blogosfera. Positivamente, quienes escribíamos nos conocíamos, algunos, y nos apoyábamos. Antes de la crisis de 2008 se entendía Internet como algo solidario y altruista, algo que nos relacionaba a todos y que debía hacer una nueva hermandad, pero con la Gran Recesión, especialmente con el 2010, pareciera que ahora el que no intenta ganar dinero en Internet es poco menos que un memo, y así muchos jóvenes creen que se van a hacer ricos bailando la mayor tontería que se les ocurra, o sacando a su abuela haciendo cosas, o vete a saber, y eso no es real aunque haya casos excesivamente anecdóticos en los que haya ocurrido, a pesar de que sean muy sonados.

Juanca Lopez: ¿Qué cosas positivas se puede destacar de éste año? 

Pocas cosas positivas le saco yo a 2021. Las vacunas contra la Covid-19, con todas sus deficiencias, son algo positivo, pero quizá lo positivo venga de una paradoja: los desastres ecológicos son cada vez mayores y más evidentes y la gente, a través de los grandes dramas, comienza cada vez a estar más concienciada del cambio climático. En cierto modo es positivo, aunque a la par es paradójico. No creo que la reforma laboral sea algo positivo, conserva un exceso de cuestiones claves de la reforma de 2012 y por mucho que se nos diga que es buenísima creo que en realidad a los trabajadores en precario y temporales nos sigue siendo un tiempo adverso, el problema es que debería cambiar la mentalidad de los empresarios españoles, y eso no se hace con leyes.

Pepito Ognimalf: ¿Qué disco destacas de este año?

Hubiera dicho El árbol y el bosque, de Rozalén, pero es de 2020, aunque a mí me lo regalaron a comienzos de este año. Hubiera dicho que el disco especial doble de Let it be, de The Beatles, en su cincuenta aniversario, pero era del 2020 pese a que por la Covid-19 salió este 2021, y aún con todo es de 1970. Supongo que por circunstancias personales deberé decir la discografía completa de Los Chichos, que la he escuchado completa varias veces este año a costa de cierto local al que he ido bastante. Me parece curioso, porque el Jero, "el del medio de Los Chichos", está totalmente vanagloriado. Si uno se fija mucho en esa discografía con la gente que más la adora como algo propiamente de orgullo en su cultura, verá que en realidad Los Chichos en sí tocaban guitarras españolas y se ceñían al canon clásico de la rumba y el flamenco gitano con toques urbanos de aquellos años 1970 y 1980 de los que también bebía el rock de la época, sin embargo, se oyen todo tipo de instrumentos eléctricos en esos álbumes. Está claro que en Los Chichos cobra importancia un gran desconocido y obviado: un productor musical que debió tener la idea de montar la música de Los Chichos, posiblemente propia de su ambiente familiar y de barrio, con toques metalizados propios del rock y del pop español. Hay también algo de canción ligera en algunas letras, no en todas, y sin embargo la gente de su propia cultura gitana lo han asimilado todo como algo genuinamente solo suyo y han logrado vender esa idea a toda la sociedad. Sin ese productor musical tan evidente como silenciado Los Chichos ni El Jero hubieran sido lo mismo. Sin esa guitarra eléctrica y otros instrumentos, no lo hubieran sido. Confieso, por otra parte, que este 2021 he ido por primera vez a un Karaoke, llevado por el cantautor Juan Izardui, y canté un par de canciones de Los Chichos en homenaje a mi barrio y a ese local. Y eso es lo que transmite este grupo, una relativa identificación no tanto con lo que dicen sus letras, que eso es algo cuestionable, sino con una procedencia de grupo.

Natalia María Kostrzewa: ¿Tortilla con o sin cebolla? ¿Llevarás algo rojo el 31? ¿Crees en los Reyes o en Papá Nöel? ¿Qué número toca en el Niño?

Para mí con cebolla, pero comparto lo que dicen siempre numerosos cocineros afamados, especialmente Arguiñano: se cocina para comer a gusto, y si no te gusta la cebolla, pues a quien no le guste, que no le ponga cebolla. Quien se empeñe en criticar a alguien por su modo de cocinar, cuando ese alguien cocina de tal modo porque eso es lo que a él o ella le gusta comer, pues es alguien que en realidad no sabe de cocina, porque la cocina tiene sentido solo cuando lo que se cocina es lo que te gusta comer. Si vas a cocinar algo que no te gusta, pues entonces, ¿para qué cocinas?
Creo que solo he llevado adrede el color rojo en mi ropa una sola vez en un cambio de año. Teniendo en cuenta que ese color teóricamente pretende que se atraiga la suerte en cuestiones de amor o sexo en el nuevo año, especialmente en esa noche de cambio de año, lo cierto es que yo no he sido afortunado en estas cuestiones, después de tantos años las vivencias hacen mella. Mi ausencia de vivencias también me han marcado, claro. Así que me da igual llevar rojo que negro que verde que azul. Me conformo con ver alguna espalda desnuda femenina en alguno de esos trajes de noche que, pese al frío, siempre hay alguna chica que se empeña en llevar. Soy muy forofo de las espaldas femeninas.
Mis padres me regalaban en ambas fechas. En una de las fechas me daban un regalo más orientado a libros y ropa, aunque siempre había algún  juguete menor, y en la otra había más juguetes, discos y objetos en general que podían considerarse el "regalo especial". Con el paso de los años te das cuenta que el regalo era otro. Suena tópico, pero como huérfano de padre y madre os aseguro que cada uno ya hará su camino como para darse cuenta. Es curioso que mucha gente con los padres vivos a veces me han expresado su rechazo cuando me expreso en estos términos de recuerdo a mis padres. Solo puedo decir que cuando mueren tus padres ocurre algo similar a lo que dicen las embarazadas. Hay un antes y un después en tu mentalidad cuando el hecho ocurre. Yo hace años que no hago celebraciones en Navidad o en Año Nuevo o en Reyes. Trato de mantener algunas costumbres y tradiciones con mis amistades más viejas, a modo de mi "familia", pero a veces cuesta, sobre todo cuando ves estos años de Covid-19 que sus preferencias no están tanto contigo y con cómo les puedas percibir, puedo equivocarme, claro, pero hablo más de sensaciones de estos años Covid-19, sensaciones propias, no tienen porqué ser algo real. En Navidades desde luego ya no hay Papa Nöel y me ciño más a ciertos recuerdos a abuelos y padres, haciendo cosas, cuando se puede, que hacía con ellos, como una paella. Intento que haya gente, pero hace un par de años que no hay nadie. En Año Nuevo por ejemplo trato de tomar la misma sidra que tomaba con mi madre, en soledad, con mi gata, mi gata siempre está presente. En cuanto a Reyes perfectamente podría no haber nada tampoco, pero hay una buena amiga que todos los años sigue regalándome algo y yo correspondo y trato de tomar algún embutido extraño con ella y jugar a los dados. Guardo las partidas de los últimos años anotadas. A  veces regalo a los niños y niñas pequeñas de amistades. Sé que algún día no habrá ya ningún Rey tampoco para mí. Bueno, es la vida.
Si supiera el número de la lotería del Niño lo compartiría... pero nunca he jugado a la Lotería del Niño. La Primitiva, la Bonoloto, la ONCE... pero el Niño nunca... y sin embargo he rozado sin tocar varios números ganadores. Mi lotería sigue siendo que me contraten laboralmente.

Y con esto, saludos a todos, gracias y feliz y próspero Año Nuevo 2022.

miércoles, octubre 20, 2021

NOTICIA 2085ª DESDE EL BAR: QUIJOTES ANÓNIMOS

Ya había sido entrevistado en la radio tiempos atrás en Cadena Ser Henares, en 2016, cuando presenté mi libro Relatos de la Gran Guerra, Radio Arrebato, tanto en Parlamento Pirata como en El Tramoyista Verde, y Radio Creactividad, en el programa Ola de entretiempo. Esta semana ha contactado conmigo Paloma Garaboa, de Onda Cero Alcalá para su programa de este miércoles 20 de octubre de 2021, cosa que he de agradecer por otro lado a un viejo amigo, Carlos Cristóbal. Tiene una sección llamada Quijotes Anónimos, dentro del programa Más de Uno Henares, donde trata de hablar de personas que crean algún tipo arte, ya sea literatura, pintura, fotografía, cine, música, lo que sea, en el Corredor del Henares (yo siempre he creído más correcto decir Valle del Henares, pero bien). Y como me ha entrevistado brevemente, aquí os dejo el programa completo, donde, cuando toque esa sección, me entrevistarán. Un saludo y que la cerveza os acompañe.

 

MÁS DE UNO ALCALÁ: QUIJOTES ANÓNIMOS 

por Paloma Garaboa.  



jueves, abril 22, 2021

NOTICIA 2046ª DESDE EL BAR: 42, LA ENTREVISTA

Procedo a contestar personalmente una breve entrevista que yo mismo he confeccionado con preguntas de entrevistas históricas.


 Estábamos sentados uno al lado del otro, frente a la mesa, la ventana y la vista. [En silencio desde que entró Einstein al salón] (Bernard Cohen, entrevista a Albert Einstein para Scientific American Magazine, 1955).

 Bueno, alguien debe romper el silencio. Ha sido un año de muchos silencios. Puedo imaginar ahora mismo todas esas casas llenas de personas que han pasado solas el confinamiento de 2020, así, como nosotros, solos en su salón, sentados con una manta sobre las piernas y mirando por la ventana. Esperando el paso del tiempo como una de las llamadas acciones heroicas del siglo XXI. Piénsalo. Antes lo heroico podía ser plantarte con trescientas personas en las Termopilas ante una muerte segura pero necesaria si querías salvar a los tuyos y a montones de desconocidos que son parte del mundo que conoces. Ahora lo heroico ha sido enfrentarnos a la soledad, porque por mucha comunicación a través de teléfonos e Internet, ha habido mucha soledad. La soledad incluso para los que ya estaban solos. Cuántos tienen soledad incluso sin pandemia. Allí en su salón, en su salón porque tampoco tienen medios para hacer nada más y parece que la vida social de nuestros tiempos se ciñe a tener medios y quien no tiene medios, no tiene vida social o la tiene muy limitada. Tener vida social parece que implica poder tener determinados recursos en tu teléfono, como si tener teléfono fuera una extensión humana, ver gregariamente determinadas series de televisión  o hablar de unas mismas cosas desde un mismo punto de vista, ahondar en lo vano, huir y mirar mal a lo humano, a lo que realmente afecta al humano, porque al final somos humanos y no me cabe duda que tarde o temprano, en nuestros tiempos creo que para muchos será tarde, se darán cuenta de que no hay nada humano a lo que puedan escaparse, no pueden huir de lo humano. Lo que hoy creen algo estable, mañana se caerá como todos los castillos de arena de todos los que nos precedieron. No hay persona humana que no se haya sentado como tú y yo ahora a enfrentar su soledad, el problema es la ceguera sobre la soledad del otro, la sordera, el no querer saber. "Solo le pido a Dios que la guerra no me haga indiferente", cantaba Ana Belén, y de eso va la vida, de una guerra íntima y social que solo se gana si somos capaces de comprender y acoger al otro. Hay tantos problemas físicos sin respuesta, dijo Einstein ante un silencio así, pero al final lo particular forma el todo y tenemos que darnos cuenta de eso, eso lo aporto yo. Jim Morrison apuntaba también que la sociedad actual permite las grandes masas de gente porque los que tienen los poderes fácticos, que son los que tienen intereses económicos muy agresivos, les interesa que así sea siempre que esas masas desarrollen un comportamiento social de masa interesado en entretenimientos. Estando muchos juntos y muy bien comunicados, en realidad están solos. El problema viene cuando alguien en esa masa empieza a comunicar de verdad, profundamente, sin gregarismo, y hay quien empieza a hacer lo mismo. Entonces esa masa, que a lo mejor solo son veinte personas, ya son subversivos a eliminar o a demonizar. En el fondo está la cuestión de que la sociedad actual desde la segunda mitad del siglo XX ha desarrollado sus mecanismos de hacernos seres solitarios en cuanto a lo que realmente nos afecta, pero a la vez creernos grupo, creernos sociedad común porque somos capaces de aplaudir a un equipo de fútbol o de hablar de la serie de televisión de moda. Pero todos despertamos. Hace poco en el autobús escuché a una mujer sudamericana sentada a mi lado que decía por teléfono a alguien que: se llaman familia, pero que en la vida de todas las personas ocurre un momento en el que tú tienes que estar, tienes que estar, y si no estás es como quien tiene una momia en sus antepasados.

 ¿Cómo estás? ¿Cuál es tu trabajo? (Monty Lister, primera entrevista radiofónica a The Beatles, pregunta a George Harrison para Sunday Spin, de Radio Clatterbridge, 1962).

Estoy. Ayer, 21 de abril, cumplí 42 años, junto a Reina, siempre fiel esta buena gata. Como cada día despertamos juntos. Ella se tumba en mi cama al lado de mi pecho, a veces pone la cabeza en la almohada. Rara vez cambia de lugar para dormir. Todos los cumpleaños, ya sea el mío o el suyo, nos hacemos una foto. El mismo día la reina de Inglaterra, Isabel II, cumplía 95 años. Hace una semana se le murió su marido con 99 años y el funeral fue el lunes o el domingo. El día de su cumpleaños la prensa anunciaba la muerte de una de sus amigas más queridas. Los periódicos españoles hablaban de que los círculos íntimos de la reina decían que estaba muy baja de ánimo porque no solo era que se muriera su marido y su amiga cuando cumplía 95 años, es que además la prensa británica dieron reportajes sobre la muerte de su esposo como la muerte de una época, como si ella misma ya hubiera muerto y fuera pasado. Luego, aquellas fotos, sentada sola en la iglesia durante el funeral. Ahí está la soledad y la masa. El negocio de las noticias, también. Estoy, estamos. Por lo demás, trabajo de archivero, lo que se puede, un contrato corto. Más o menos ahora mismo doy segunda sepultura a los ya sepultos. Se podría decir que soy de ese grupo de gente que podría decir que la Covid-19 me ha dado trabajo, o al menos eso sospecho, pero no puedo decir nada más. Escribo, escribo mucho. Poemas, relatos, una novela ahora un poco atascada, reparto prensa a los suscriptores de El Salto en Alcalá de Henares, y trato de estar. Bebo. Juego al billar. Hago visitas inoportunas, poco más. Algunos dueños de bar me reconocen en sus días libres por ahí, a veces me invitan... Echo de menos a algunos amigos que con esto de la Covid-19 han decidido no salir prácticamente de casa y nos hemos visto muy puntualmente este año y pico. He redescubierto y reinventado amistades, hecho conocidos. Soy una cara conocida en la ciudad y últimamente se me acerca mucha gente joven que me trata como a un igual, pero a sabiendas de que soy una especie de veterano, y eso está bien, aprendo mucho y me divierto mucho. No sé si yo les aporto algo, pero conocer gente a mí me aporta algo. Luego están los lectores que me conocen o que me reconocen. Y el refugio de los dueños de bar, de los de toda la vida de los bares de rock. Eso es impagable. Es una vida. Estoy en la vida y me dedico a trabajar en ella. Cuando escribo en un bar, además, la gente respeta que si escribo es mejor dejar que fluya y me dan mi paréntesis. De todos modos, hago mucho barrio en este último año y he conocido gente. Me resulta también más económico. Teóricamente un trabajador humilde en España vive más o menos con unos 12.000 a 15.000 euros al año, digo uno humilde. Hace poco leí y compartí que la extrema pobreza en España está situada en los 16 euros al día, y en unos 23 ó 24 euros al día los pobres un poco menos extremos pero también severos. Pues bien, yo miré lo que gané en 2020 para hacer la declaración de la renta. Trabajé todo el año menos diciembre, que lo cobré del paro, en total había ganado algo menos de 10.500 euros, asique amoldo mi vida y me rio de aquellos que luego van llorando sus penas cuando cobran 1.400 euros al mes, que tampoco hablamos de un sueldo abultado para como está la carestía de la vida, peor aún son los que lloran sus penas y luego te cuentan todas esas cosas que tú llevas muchos años que ni te las planteas. Pero cada uno lo suyo. Los hay peor que yo, aunque yo, si después de este contrato breve no encuentro otro trabajo, pues ganaré menos y en algún momento no ingresaré nada. En fin, así es la vida. A mí lo que me jode son otras cosas. De esto ya se irá viendo, y sí, es grave, pero, ¿qué le vas a hacer?  Estoy en la vida y me dedico a trabajar en ella en todos sus aspectos. Uno viene a jugar y puedes odiar el juego, pero no a los jugadores, aunque haya quien odie a los jugadores. Allá cada cual.

Parte de la mitología te considera un fuerte bebedor. (Jerry Hopkins, entrevista a Jim Morrison para Rolling Stone, 1969).
 Todo mito parte de una realidad y toda realidad parte de un mito. No es un juego facilón de palabras, es que es así. La Tierra es plana porque veíamos que las cosas no se caen solo si están de pie sobre superficies más o menos que te permitan estar hacia arriba. De un mito, La Tierra es plana, parte una realidad, las cosas y las personas no se caen solo si están sobre el suelo hacia arriba. Ahora bien, La Tierra no es plana, convencionalmente decimos que es una esfera, aunque en realidad no es una esfera perfecta, es otra cosa, tenemos sensación de estar hacia arriba sobre una superficie, pero eso es irreal, es una sensación. De una realidad, La Tierra es redonda, parte un mito, estamos hacia arriba y no nos caemos; en realidad no nos caemos por efecto de la gravedad, pero siempre tenemos sensación de estar hacia arriba estemos donde estemos situados en el planeta. Mito y realidad se necesitan porque realidad y mito se necesitan. Y si no, ahí están los bares.

¿Qué importa más para un escritor de hoy? ¿La vanidad o la modestia? (Mario Benedeti, entrevista a Nicanor Parra para Marcha, 1969).

Para el de hoy, para el de 2021, supongo que depende de la generación y de los valores personales de cada individuo. Si nos fijamos en los que empezamos a escribir en Internet de manera masiva en la década de 2000, y también en la de 1990, teníamos un concepto generalizado de colaboración, de gratuidad, de altruismo. Mucha gente gastaba mucho tiempo y esfuerzo en tremendas y colosales aportaciones altruistas en blogs y en páginas colaborativas de las que salieron, por ejemplo, Wikipedia. Se creía en un cambio social a través de los nuevos medios de comunicación. Había un comienzo real de hermandad porque de repente gente de un lugar del planeta podía leer e interactuar con gente de la otra punta del planeta. Podías tener información que te era útil o que querías saber. Incluso los archivos estuvieron dentro de esta idea. Por cierto que el primero en ponerla en práctica fue España con el Archivo de Indias y sus fondos desde 1992. Creo que con la Primavera Árabe y ese conato casi de revolución sin ser revolución en Grecia y en España que se expandió por todo el mundo en 2011 alguien debió pensar: aquí las masas están empezando a pensar, no solo a pasar el rato juntos. Después de 2011 se empieza a potenciar que quien no gana dinero colgando videos en Internet, o en redes sociales es poco menos que tonto, o que leer blogs es de aburridos, cuando lo mejor es leer mensajes cuanto más cortos mejor y que sean bromas, nada de cosas serias. Yo escribo desde niño, desde los años 1980, aunque lo expongo públicamente desde los años 1990. Yo empecé con el papel y el recital y ahí sigo, pero a mediados de los 1990 lo extendí también a Internet, siempre como algo que compartir, otra cosa es cuando publico libros, porque eso es otra categoría, pero llevo meses viendo en la vida real y en televisión a montones de chicos y chicas nacidos después del año 2000 que cuelgan sus poemas en redes donde quieren ganar dinero ya sea con publicidad o cobrando, por extensión los jugadores, los que van de líderes de opinión o de lo que sea. De alguna manera la socialización iniciada en los 1990-2000 en las redes la han pervertido para que lo que impere sea una idea de capitalismo masivo, pero además del brutal, del que considera el individualismo de manera brutal y nada social. De ahí jóvenes que se van a paraísos fiscales siguiendo máximas que ya siguieron gente como deportistas tipo los Vicario, que nos inculcaron a nosotros, la generación padre de muchos de estos jóvenes, que eran un ejemplo a seguir. Hace un par de días vi un anuncio de televisión donde una empresa decía que si registrabas con ellos tus boletos de lotería te evitaban pagar el 20% de los impuestos sobre los premios grandes. Lo decían de tal modo que parecía que pagar impuestos era un robo del Estado y que era de idiotas pagarlos, pero de los impuestos sobrevive y vive la sociedad. Ni siquiera los padres fundadores del capitalismo en el siglo XVIII se planteaban algunas de las salvajadas que se plantean ahora, y mira que aquel primer capitalismo era muy deshumanizado y desigual, que incluso convivía con sistemas esclavistas sin hacerles remilgos. Pero, ¿cómo explicar todo esto, cuando hace muchos años ya que en las escuelas y los institutos se cambiaron algunas asignaturas de humanidades por otras dedicadas expresamente a la economía? En este sentido, si el nuevo escritor se ve obligado a competir en las redes para obtener más espectadores o lectores u oyentes para lograr seguidores en sus canales, o más visualizaciones, y así aumentar sus ingresos, la vanidad va ganando camino, entre otras complicidades unidas. Afortunadamente, siempre los hay más modestos, menos visibles, tal vez, pero más auténticos. No pierdo esperanza en lo pendular del mundo.

 ¿El pueblo sabe que este es el país menos desarrollado? (John Reed, entrevista a Lenin para Diez días que estremecieron el mundo, 1917).

El pueblo, la gente, cree lo que le guíen a creer, aunque siempre hay gente más autónoma y a veces estos se abren caminos. Durante años nos han dicho que la sanidad pública española era la mejor del mundo. La verdad, no tengo ni idea de cómo son el resto de las sanidades públicas del mundo. Creo que hemos tenido una de las mejores sanidades públicas del mundo, y que esta lo sigue siendo en muchas cosas, pero probablemente no sea la mejor sanidad en todo. El caso de una pandemia es algo excepcional, no se está preparado, pero para mucha gente se ha revelado con esta situación que no estamos preparados para grandes tragedias. Que las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son limitadas. Que los recursos pueden faltar... pero es que vienen faltando desde los recortes de 2012 en general y en lugares como Madrid desde antes. Han habido políticas para favorecer a la sanidad privada y eso ha cobrado su factura en 2020-2021. Cuando estaba enferma mi madre y cuando debía llevar a mi tío al hospital y pasar días y días con ella y con él, con ellos, allí, ya entonces, y hablamos de la parte central de la década de 2010, sobre todo en torno a 2015-2017, faltaban medicamentos y por ley o normativa algunos medicamentos debían aportarlos los enfermos. Pero con esta pandemia hemos visto cómo también faltaba personal, que algunos trabajos los hacían personas con contratos muy precarios. También lo hemos visto en educación y en la administración y en multitud de lugares y en otros muchos puestos, como en archivos, de donde vengo, aún no se ha visto las condiciones reales de cómo se mantiene el sistema. Ninguno de los trabajadores precarios será recompensado, salvo aquellos que han llamado la atención a la sociedad y al periodismo, y no en todos los casos, la mayoría en sanidad. Pero eso debería hacernos pensar, algunos lo hacemos desde hace décadas, que la sociedad le debe mucho a la gente que tiene los trabajos más débiles, los más precarios, y sin embargo se aplaude al futbolista y la gente se bate en los bares para defender a su ídolo, el mismo que se va a tributar a Andorra, partiéndose el pecho en defensa de que el país es el mejor en todo. Es un buen país, es una buena sociedad, pero no podemos pararnos en quedar adormilados en ese pensamiento, porque eso nos vuelve a la masa sonámbula de antes, creyente de una realidad no tan real.
 

¿Tú crees, sidi, seriamente en la posibilidad de esto después de lo pasado? (Luis de Oteyza, entrevista a Abd-El-Krim para La Libertad, 1922).

Yo creo, porque soy un creyente. La sociedad siempre termina respondiendo, aunque tarde. Ahora bien, se van agotando los recursos de la gente humilde y los que tienen los medios y el dinero no parecen querer hacer "sacrificios" ni generosidades, y el reloj sigue haciendo tic-tac. La Historia se asemeja a un movimiento pendular, pero el movimiento del péndulo se puede regular como el movimiento de un metrónomo, el problema es que la aguja del metrónomo sabemos que tiene un mismo plano, el péndulo puede oscilar en una variable en círculo que da muchas más posibilidades de todos los tipos, y digo todos. Creo que podemos ir a mejor en lo social, sin duda, y que la gente despertará. Ahora está amodorrada porque la última vez que despertó, en 2011, no le han dado las respuestas que deseaba a pesar de que hubo mucho movimiento más o menos hasta 2015. No es que ese movimiento haya desaparecido, pero por un lado la mano inflexible del gobierno del PP de Rajoy, cortando de raíz satisfacer las peticiones de la gente y haciendo recortes a favor de los que más tenían, y por otro la aparición de Podemos llevando unas reivindicaciones sinceras al plano de una política de partido y cayendo en esa espiral cada vez más, desmotivan y desmovilizan. Sin embargo, entre todo esto, creo, por ejemplo, que si nos tenemos que ceñir a ese tipo de política tengo esperanza en Yolanda Díaz, la Ministra de Trabajo y vicepresidenta tercera y si sigue así, al lado real del trabajador, la quiero de presidenta de gobierno, pero ya veremos, queda partido, queda juego y quién sabe si al final la patronal o la banca no la forzarán a hacer cosas contrarias a sus principios. En principio, en la vía política, ahí veo futuro y esperanza, pero a mí me interesa la sociedad y en la sociedad creo que también hay esperanza, porque aunque las voces más intransigentes se dejen oír cada vez más, son un  callejón sin salida. No tienen recorrido, su discurso es cortoplacista y centrado en mitos irreales que una vez que se enfrenten a ellos, será la inexistencia de los mitos los que devoren atrozmente a esas voces. La gente en la que creo ahora la veo desengañada, pero sé que volverán a ver que a veces lo particular es lo que construye lo social. No hace falta hacer grandes planes, cuando a veces los pequeños planes construyen tejidos fuertes.  No podemos quedar congelados a la espera de que nos resuciten, eso también es verdad, pero todo tiene sus tiempos y sus ritmos, porque además las psicologías y las biografías personales también juegan su papel en todo acontecimiento humano, y la psicología de masas ilusionada de 2011 necesita ahora mismo seguir activa pero a la vez tomarse un poco de tiempo para saber mejor su rumbo. Ya hay mucho camino hecho, pero queda más. No hay que dejarse caer y congelarse hasta revivir en un futuro mejor, pensamiento por otro lado en cierto modo religioso, la vida pospuesta a una vida futura no garantizada como existente.
 

Si tal programa tiene éxito [la criogenización], la persona que está congelada no tendrá forma de saber, por supuesto, si alguna vez será revivida con éxito. ¿Crees que los futuros científicos estarán dispuestos, incluso si pueden, devolver la vida a sus antepasados? (Eric Norden, entrevista a Stanley Kubrik para Playboy, 1968).
Posiblemente la curiosidad científica, más que la de la sociedad en general, puede que aborde ese asunto si cree que es posible abordarlo. Desde los años 1960 hay diversos proyectos e investigaciones sobre criogenización, sobre todo enfocados a viajes en el espacio, pero también para supervivencia más allá de la muerte aquí, en La Tierra. No pasa de ciencia ficción hoy día y de proyectos fracasados en parte, abandonados en otra buena parte, fraudulentos en otra buena parte, mentirosos y demagogos algunos más. Pero pongamos por caso que en algún momento la ciencia dijera que hay posibilidades y probabilidades de éxito si se hace. No me cabe duda que los científicos lo harían, luego habría campañas de comunicación a favor y en contra, muchas polémicas, conflictos religiosos, problemas éticos. La cosa es que los científicos serían financiados por grandes fortunas, más que por Estados, salvo quizá algún Estado de Oriente. Esas grandes fortunas meterían dinero pensando en sí mismas. No creo que lo hicieran por altruismo y amor a la humanidad, sino por pervivir, porque todos queremos vivir y si eres rico y puedes lograrlo, lo harías. La semana pasada unos científicos españoles en Asia lograron embriones al mezclar ADN de humano y de simio, o así lo anunció la prensa. Una de las utilidades posibles era el trasplante de órganos, pareciera una idea buena, pero, ¿cómo se obtendría ese órgano? Yo no lo sé. ¿Implicaría la muerte de un ser no considerado humano? Lo menciono como ejemplo de posibilidades que parecen imposibles y que no lo son. Hace mucho unos periodistas, sin base científica alguna, planteaban la posibilidad de devolver la vida a un neanderthal. Imaginemos que se pudiera hacer. ¿Exactamente para qué lo haríamos? ¿Qué vida le daríamos a esa persona? Es más, ¿nadie ve la perversión de tener que plantearse mínimamente la pregunta anterior? ¿La criogenización para viajes espaciales? Si se puede hacer, pudiera ser útil. ¿La criogenización en el planeta Tierra? Puede ser un nuevo elemento de distinción y separación social, de elitismo. Pero, ¿cuadraría alguien del siglo XX, como Walt Disney, supuestamente criogenizado, en el siglo XXV, por ejemplo? Eso abre vías más complejas de planteamiento, porque la ética, la moralidad, la sociedad, la política, el mundo entero, estaría cambiado y quizá Walt Disney estaría más para una vitrina, como Tutankamon en el siglo XXI, que para vivir la vida, por mucho que en el siglo XXV Disney viviera. Pero el tema es más complejo y no hay respuestas únicas.


¿Juzga a Charlot? (Manuel del Arco, entrevista a Walt Disney para La Vanguardia, 1957).

Charlot es el personaje más humano del cine del siglo XX. En cierto modo trasladó ideas sociales sin plantearlas de manera directa. Ha hecho más por la concienciación de lo correcto y del bien social que muchos políticos. Y nos hace reír... incluso más de cien años después. Personas así nos hacen sentir bien, al menos en cuanto a los aspectos más generales de su vida.
 

Se cuelga una pistola que había dejado a manera de bastón o paraguas en el perchero. Salimos a la calle. En la esquina está su automóvil. "Si quiere usted, le llevaré adonde se proponga ir", dice. Y luego añade: "Pero debo advertirle que a mi lado se corre algún peligro". "Acepto su ofrecimiento", contesto, "más temo perderme en este barrio que no conozco". Por el camino me pregunto: ¿Cuál es el grado de la influencia que este hombre ejerce y dónde? (Javier Bueno -"Antonio Azpeitua"-, final de la entrevista a Adolf Hitler para ABC, 1923).

A eso vamos, cualquiera desde lo particular puede ejercer influencia o convencer de sus bondades, pero necesitamos actitud crítica. En los tiempos modernos es necesario saber distinguir a la persona del actor. Hay mucha persona amable en su cara pública y monstruosa a puerta cerrada. Hitler probablemente no ocultaba nada de sus intenciones cuando era joven en 1923, ciertamente apuntaba maneras, pero la gente le escuchó, sobre todo diez años después, en las elecciones alemanas de 1933. Hay que tener cuidado, pero para eso hay que lograr disociarse de esa masa que se cree conectada y está individualizada en su soledad absoluta. Somos algo más que soledad.

martes, abril 21, 2020

NOTICIA 1960ª DESDE EL BAR: EN EL DÍA 39º DEL CONFINAMIENTO

Cumplo 41 años, un año más junto a Reina, todos los días junto a Reina. Cumplo 41 a varias horas de la muerte de uno de mis tíos paternos por Covid-19, cumpliéndose un día exacto justo cuando pulso la orden de publicar. En la entrevista que vengo concediendo a los lectores  con ese motivo cumpleañero propio, este año cedo la palabra a una conversación pública que tuve con dos amistades por red social el pasado 15 de abril. En aquel espacio estaba abierto a todas las amistades, conocidos y lectores aceptados en mi perfil, ahora, con permiso de ellos, lo comparto cumpliendo así con esa entrevista que suelo conceder anualmente. En realidad el peso de las preguntas lo lleva Alfonso, más conocido por Domingo, su segundo apellido, uno de los dueños iniciales del ya veterano y clásico de rock en Alcalá de Henares, La Ruina. El otro participante es Luis Abad, uno de mis viejos amigos al que, además, le cedí el espacio del último relato para uno de los suyos en mi libro Relatos de la Gran Guerra, que hasta la fecha sigue siendo, de los tres hasta ahora publicados, el más vendido. Sin más, os dejo con ello, que yo me quedo con la gata, contentos juntos.


Conversación  ("entrevista") en la red social Facebook el 15 de abril, en estos días de confinamiento por el estado de alarma ante la pandemia de la Covid-19.

Canichu Espía del Bar: Leído Viaje del Parnaso (1614), de Miguel de Cervantes.

Alfonso Rubio, de La Ruina:  ¿Lees esos libros porque te gustan, para hacerte el bohemio o porque históricamente los ves imprescindibles? 
Canichu Espía del Bar: Porque me da la gana.

Alfonso Rubio, de La Ruina: Eso está claro. Te lo preguntaba porque tú leerás mucho y quizás no tengas la necesidad de discriminar. Pero para mí, que leo muy, muy poquito, tengo que elegir muy, muy bien lo que voy a leer, porque me tiene que encantar. No puedo arriesgarme a terminar el libro o ir por la mitad y pensar que vaya truño me estoy tragando. Voy a leer tan poco en lo que me quede de vida que tengo que seleccionar muy bien lo que leo. Tú, supongo, que te puedes permitir algún patinazo. 
Canichu Espía del Bar: Pues este no te lo recomiendo. Es excesivamene pesado. Si lees poco, lo mejor es coger el tema que más te guste y elegir a partir de ahí. ¿Qué tipo de historias te gustan?

Alfonso Rubio, de La Ruina: Pero, ¿dejas libros a medias o te empecinas en terminarlo aunque te esté aburriendo? Yo prácticamente solo leo novela fantástica. Ahora estoy con Memorias de hielo, de Steven Erikson. Son una saga de libros, pero que me voy a tirar años para terminar
Canichu Espía del Bar: Bueno, pues si te gusta esa saga, sigue con ella. Yo normalmente los leo todos. Son excepcionales los que he dejado sin terminar en mi vida, se podrían contar con los dedos de una mano. La razón de lectura de cada uno depende de él mismo. Este de Cervantes me lo he leído más como parte de mi autodisciplina para Las notas de los cíclopes libreros de cara a la nota del sábado que viene.

Alfonso Rubio, de La Ruina: ¿Cuántos libros puedes leer al año? 
Canichu Espía del Bar: Pues los llevo contabilizados... De hecho lo publico todos los años en Noticias de un espía en el bar. La cosa es que llevo un diario personal desde 1989 sin interrupción y los libros que me leía los anoto, los libros previos eran los de mi casa y algunos los tenía en ejercicios escolares... Así que tengo constancia de todos los libros que he leído completos en mi vida, faltarían los que por razones profesionales he leído solo las partes que me interesaban para trabajar. Depende del año y de los volúmenes de cada libro, pero la media (sin calcularla) a ojo, podría ser entre treinta y cuarenta.

Alfonso Rubio, de La Ruina: Pues un montón. Aún así a mí, por mí manera lúdica de entender la lectura, me chirría la expresión que utilizaste de que te habías leído el último por "auto disciplina". ¿Llevas un registro, o lista, de los que, digamos, han resultado ser tus preferidos? 
Canichu Espía del Bar: Pues que no te chirríe, porque aparte de por algo lúdico, mi trabajo y dedicación es de carácter intelectual, y a menudo hay que leer cosas no tanto por lo lúdico. Tengo una lista de todos los que me he leído. Dentro de eso podríamos hablar de unos o de otros, cada lectura tiene su tiempo, su momento, y puede variar.

Alfonso Rubio, de La Ruina: O sea, que no tienes un top ten. ¿Qué le dirías a alguien en una cita que te preguntase por tus libros favoritos? ¿Si te pregunta esto convertirías la cita en un monólogo? 😝 Puntualizo, me chirría a mí. Entiendo que a ti no te pase. Me chirría porque soy muy perezoso para leer o estudiar algo que no me atraiga mucho lúdicamente. Yo no busco por ahora en ningún caso que me aporte intelectualmente. Solo que me distraiga. 
Canichu Espía del Bar: No me parece cabal hacer de un diálogo un monólogo. Quien más quien menos todos tenemos algo que contar. No podría decir tal o cual libro es mi favorito, cada uno tiene su cosa. Algunos pueden gustar más, otros menos... Cuando a veces estoy en Domiduca y alguien me pide que le recomiende algo, me dé o no me dé más datos, me parece un marronazo, porque lo que a mí me llame la atención para ti puede ser una gran cagada, además, escuchar las impresiones o conocimientos del otro abre más vías de conocimiento, me parece interesante eso. 

Luis Abad: Yo leo unos treinta al año, cierto es que el 75% de ellos son de solo dos tipos de género. Pero reservo el otro 25% (mas menos) para leer cosas "necesarias" por su valor objetivo o objetivable y para leer cosas que me estimulen intelectualmente, que me aporten puntos de vista distintos (cosas de la que haces gala en cuanto a otros formatos Alfonso Rubio) que amplíen mi conocimiento, derriben mis prejuicios y a veces también mis juicios. Y eso a veces requiere disciplina y tragar algunos cardos, por muchas razones, pero sobretodo por dos: porque para encontrar una perla a veces hay que sumergirse un rato y abrir varias ostras vacías o defectuosas. Y porque la mente, como el cuerpo, requiere alimento para no quedarse fofa; porque, como el cuerpo, hay que entrenarla para que llegue más allá y eso se consigue con agujetas, aburrimiento, repetición y mucho esfuerzo; porque debería ser un imperativo moral para todos intentar saber más, saber mejor y amar saber. Es como la eterna conversación sobre la apreciación del "arte pictórico", sin formación y conocimiento solo nos queda la percepción, la más básica opinión basada en la impresión sensorial. Tan aceptable como básica, tan carente de relevancia como de profundidad. Alimenta tu cerebro y hazle hacer ejercicio. "Esto no es una manzana":

Alfonso Rubio, de La Ruina: Totalmente de acuerdo. Sin embargo, conozco gente que no para de leer libros y son igual de pazguatos que cuando empezaron tres mil libros atrás y otros que no se han leído ni el abecedario y tienen la mente más ágil que una mangosta.

domingo, diciembre 29, 2019

NOTICIA 1930ª DESDE EL BAR: CATORCE AÑOS DE NOTICIAS DE UN ESPÍA EN EL BAR

Es 29 de diciembre y Noticias de un espía en el bar cumple catorce años de existencia. Para celebrarlo, como otras veces, concedo una entrevista, esta vez a las cuatro primeras personas de entre mis amistades que he visto conectadas a las 10:30 horas de hoy en la red social de Facebook. Por privado les pedí a cada uno que me formularan tres preguntas y esta es la entrevista del 14º aniversario de esta bitácora. Saludos y que la cerveza os acompañe.

Sofía Winter

¿Te atraen abismos de los que conseguiste salir?  
Los abismos personales de los que uno sale son el equivalente a las historias mitológicas antiguas. Los griegos se las contaban a sí mismos una y otra vez y parecía satisfacerles y darles todo tipo de estímulos y lecciones. Les atraían estas historias y alguno hubo que fue en busca de ellas para vivir o revivir o transformar aquello en lo que quieren creer. Pero también podría ocurrir como en la historia de la película Portero de Noche (Liliana Cavani, 1974), que vi este año por primera vez y me parece de lo más oscura e inquietante, se podría producir una especie de síndrome de Estocolmo sadomasoquista y que te haría cómplice con el lado maligno de tu historia más privada. Una película muy recomenbable, por cierto. Los personajes atraídos por el lado oscuro crean unas grandes historias precisamente porque le dan complejidad a su ser humano, y lo complejo, lo que no es fácil, nos resulta más atractivo porque nos resulta un reto o un mundo por descubrir. Ocurre también en los personajes del libro El corazón en las tinieblas, de Joseph Conrad, por ejemplo, del que sacaron Apocalipsis Now (Francis Ford Coppola, 1979). Esa incursión al corazón de la selva más profunda más ignota en busca de un loco que un día inició su camino cuerdo, y descubrir todo tipo de degeneraciones mentales que va produciendo una vida al límite entre la vida y la muerte y el alejamiento de toda comodidad... y ese final del libro, que no voy a contar aquí por si alguien no lo ha leído, que parece un final muy simple, pero si uno lo pone en el contexto de toda la narración nos da una visión aterradora de nosotros mismos dentro de un mundo que creemos civilizado por nuestro comportamiento, cuando nuestro comportamiento es algo muy frágil y en difícil equilibrio sobre una cuerda floja sin red, aunque creamos ir caminando bajo pavimento de pesadas losas. Quizá no es tanto la atracción a los abismos de los que no conseguimos salir, sino que vivimos constantemente en ese abismo aunque en un determinado momento de la vida estemos en un páramo dentro de él. Eso es más o menos lo que cuentan todas estas historias. Yo ahora mismo no estoy en un páramo, pero eso es algo también no poco importante. Recordemos una vez más lo que se dijo de Alejandro Magno cuando llegó a la India, "lloró porque ya no había más mundos que conquistar".

¿Último libro en el que te perdiste?
Normalmente la primera entrada de Noticias de un espía en el bar de cada año la suelo dedicar precisamente a responder esta misma pregunta. Bueno, sin adelantar nada, contestaré o trataré de hacerlo. Este año he leído varios libros que me han resultado muy interesantes, de todos los géneros, han habido otros que me han dejado un tanto indiferente, pero es verdad que este año he tenido varias lecturas que me han sumergido mucho en ellas. Quizá el que he citado antes, El corazón en las tinieblas, de Joseph Conrad, es uno de los que me han introducido más en el relato. Tiene un poco un punto de La aventura equinocial de Lope de Aguirre, el libro de Ramón J. Sender de 1964, sólo que el de Conrad fue escrito en 1899. En parte ya he escrito un poco el porqué le elijo en la anterior respuesta. Es toda una novela de aventuras y a la vez todo un análisis psicológico y sociológico de nuestro mundo moderno. Es muy cortita y en su día pasó desapercibida hasta que alguien la recuperó años después de su publicación primigenia. Además, no son aventuras al uso y aunque hoy día lo venden como novela juvenil yo creo que nunca lo fue no nunca ha pasado a serlo, por muchas atrocidades que veamos en el cine o la televisión hoy día. La novela parte de un análisis de la oscuridad primitiva de las personas que está ahí como análisis implícito, pero no explícito, en todas las cosas que va contando el narrador de sus recuerdos africanos. Eso me resulta interesante.

¿Un amor que ya no duele puede sangrar?
Los primeros amores nunca sangran. Se recuerdan, pero no sangran. Se pueden recordar con buenos o con malos recuerdos. Puedes incluso recordar el dolor o el desengaño. O recordar todas las primeras veces que viviste en ese primer amor. Lo puedes recordar con cariño o sin él. Pero los primeros amores no suelen sangrar. Sobre todo porque suelen ser los que tenemos de niños, algunos de adolescentes. En esas edades creemos que es amor lo que en realidad es curiosidad o nuestras hormonas reclamándonos experiencias que parecen reservadas sólo a los adultos, y nuestro propio ser nos reclama ser adultos a esas edades, tener un sitio como más alto en las relaciones sociales, porque se desprecia la inexperiencia de la juventud pero se valora mucho la experiencia, y la cosa es que la inexperiencia es un tesoro en sí misma que sólo la tendremos una vez en cada cosa a lo largo de la vida. Con la experiencia se ganan  muchas cosas, eso es verdad, pero a la vez se pierde la inocencia cada vez un poco más. Cuando llegamos a adultos queremos volver a ser esos jóvenes que fuimos, aunque casi todos decimos: pero sabiendo lo que ahora sé. No sé, mi primer amor, como el de tantas personas, es infantil. Una cosa platónica, de niños, y no confesa de manera abierta, aunque probablemente a sabiendas de ambos implicados. No me duele, no me sangra, porque probablemente ese amor no era amor, pero nuestra mente lo asocia a amor. Ocurre de manera común en casi todo el mundo. Pero si nos vamos a la adolescencia y al primer amor que ya sí se puede llamar amor, puede que sangre al comienzo de la ruptura, pero luego pasan los años y quizá lo que sangra es tus propias acciones, lo que sabes que es verdad que no hiciste o que hiciste mal, y a la otra persona puede que le pase lo mismo, pero a esas alturas o ya no sabéis nada el uno del otro o todo queda tan lejos que sois amigos o conocidos y está todo tan superado que sabes que simplemente te formó como persona y eso tiene unos lazos de afecto a la otra parte que deben o deberían perdurar. Otra cosa es aquellas personas que jamás superan sus traumas, pero eso es una historia más compleja y probablemente enraizadas con otros sectores de sus vivencias personales no necesariamente amorosas pero igual o más de traumáticas y eso es otra historia. Al final, como escribí en Navidad en red pública, en facebook, hay que aprovechar este día, porque cada día es un sueño y los sueños se acaban al amanecer. No es bueno vivir eternamente en el pasado, porque el tiempo pasa y no espera a nadie. Parece raro que lo diga un historiador, pero es que precisamente los historiadores nos dedicamos a comprender, interpretar, analizar y conservar el pasado precisamente para vivir el presente. Al futuro con el pasado, creo que es el lema, o parecido, de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares, donde me licencié.


Belén G. Girón

¿Cómo te imaginas dentro de 10 años?

Cuando era niño y cuando era adolescente me imaginaba de manera común en un cuando sea mayor esto y lo otro, pero luego, como dijo John Lennon, la vida es lo que te va ocurriendo mientras tu haces planes. Ninguna de las cosas que me imaginé en aquellos años se ha cumplido. Más bien todo lo contrario. Ni siquiera creo que la Justicia esté despierta en nuestros días. La Justicia es como si no existiera. No podría decir dónde estaré dentro de diez años porque ahora mismo ni siquiera sé que será de mí a finales de 2020, el año que va a comenzar dentro de dos días. Y no lo digo en plan retórico, si no que lo digo literalmente. Hay una serie de circunstancias en mi vida que vete a saber. Empecemos, por ejemplo, en la más que probable necesidad de alquilar una habitación de mi casa que puede surgir con urgencia en algún momento de los tiempos que vienen, pero de momento estoy al pairo. Estar al pairo, para quien no lo sepa, es la forma como se deja a los barcos en plena mar cuando hay tormenta o huracán. Se paran los motores, se recogen las velas si las tuviera, se lanza el ancla o las anclas al agua, se pone proa al norte y se deja flotar al barco, simplemente, mientras durante el temporal se hace todo lo posible y necesario para mantenerse a flote mientras se espere que amaine. Incluso a veces se recogen las anclas, por si el fuerte oleaje les arrastra al fondo, pero es peligroso. Pues más o menos.

¿Cuánto tiempo crees que le queda al mundo?
La pregunta que la humanidad se hace desde que es consciente de sí misma. Hemos pasado la mitad del siglo XX, desde 1945, con el miedo en el cuerpo de que el mundo podía acabar mañana con misiles nucleares explotando en una guerra nuclear. Se creyó que eso iba a ocurrir de manera inminente durante la crisis de los misiles de Cuba en 1962. Luego se pudo afirmar del todo el final de la Guerra Fría en 1991 y durante unos años creímos que esa posibilidad se había disipado, pero pronto supimos que no porque todo se ha vuelto en realidad más frágil, ya que ahora tienen armas nucleares países que antes no los tenían porque la propia Guerra Fría bloqueaba esa posibilidad. Además son países con conflictos constantes o que hacen pruebas intimidatorias con esas armas o con los misiles que deben portar las cargas nucleares. Todo esto sobre todo desde los sucesos trágicos de 2001 en New York. Pero luego tienes los accidente de este tipo, como el que hubo en Japón por un tsunami no hace muchos años. Pero nuestra principal preocupación, sin dejar esta, debería ponerse en el cambio climático, porque si atendemos a lo que dicen los científicos todo apunta que en el siglo XXII, adiós muy buenas, o quizá dentro de este mismo siglo XXI, hacia mediados o en su segunda mitad si todo el calentamiento global se sigue acelerando. Tenemos que concienciarnos de nuestra manera de relacionarnos con el mundo. Tenemos que ser conscientes de que la solución no está sólo en los grandes políticos. A comienzos de mes vi en un telediario a un manifestante por el clima que era entrevistado y pedía a los gobiernos y a las empresas que invirtieran en investigación, es una mentalidad en parte infantil, que no desacreditada, ojo. Lo que pedía él era algo importante, pero a la vez era algo infantil porque es un poco la mentalidad de que alguien va a inventar algo y nos va a salvar a todos. Bueno, nos han metido esa idea del héroe salvador y del séptimo de caballería llegando a última hora desde hace muchas décadas a través de películas, televisión, cómic, libros, incluso canciones y cuentos. Es un poco el "y llegó el principe azul y la rescató". Y sinceramente es una falta de visión adulta de la realidad compleja en la que vivimos. Nosotros mismos debemos adoptar ya todas las actitudes necesarias y nuevos hábitos para frenar ese cambio climático. Hay que reducir el consumo de todo, reutilizar lo máximo y reciclar lo que ya no se puede reutilizar. Por supuesto esto ataca la base misma del capitalismo, y que probablemente provocará crisis económicas y muy posiblemente rebeliones, revoluciones y guerras. Pero la otra perspectiva, la del desastre ecológico también nos lleva a rebeliones, revoluciones y guerras, e incluso a posibles invasiones. En una de las opciones podemos arreglar al menos nuestro mundo ecológicamente, en la otra nos matamos hagamos lo que hagamos de un modo u otro. Al mundo le puede quedar mucha vida si nosotros nos hacemos conscientes de que cada uno de nosotros somo todos los días el séptimo de caballería, el inventor y todos los gobernantes del mundo con sus leyes nunca redactadas a la vez, todos juntos.

¿Te gustaría ser padre?
De todos mis amigos más antiguos yo era el único que siendo un chavalín decía que sí quería tener hijos e hijas. O al menos alguno. Pero los años pasan, las circunstancias económicas no han permitido serlo, tampoco las de vivienda a lo largo de todos estos años, y sobre todo tampoco hay una pareja. Uno cumple años y por edad mis posibles parejas (que no sé quienes serían) es muy difícil que puedan ser madres, no imposible, pero sí muy difícil. Primero porque tendríamos que conocernos, luego porque hay que establecer una relación sobre la que estemos seguros de que tener hijos juntos es una buena idea porque todo funcione bien entre nosotros y luego que sea posible lograr tenerlos, porque la biología está ahí. Podrías decir, pero puede que tengas una relación con una chica más joven y no sea mayor problema que el de establecer esa relación. Sí, es verdad. Pero eso tarda tiempo y, como dije antes en estas entrevistas, el tiempo no espera a nadie Incluso si tuviera un hijo mañana mismo, porque sí, por una locura sexual de esta misma noche, cuando él tuviera 20 años yo estaría cumpliendo los 60, bueno en realidad los 61, pues él o ella nacería ya en 2020. Y todos sabemos que no voy a tener descendencia esta misma noche, no voy a engendrar a nadie ni esta misma noche ni dentro de media hora, por lo que mientras se encuentra, se conoce y se establece una relación con alguien puede pasar a la corta un año o medio año, y eso muy a la corta, a la larga varios años, y si ella es joven probablemente tenga menos prisa que yo en decidirse y entonces ¿qué? ¿Cuando mi hijo cumpla 20, yo tendré 65 o 70 años? Bueno, es una posibilidad, no digo que no, sería una vivencia diferente de la paternidad de la que tienen la mayoría de las personas y obviamente prepararía a mi hijo o hija para lo que le depara el futuro, porque va a ser más duro y con más luchas que el de las demás personas en la mayoría de los casos. Pero bueno, claro que no es descartable, ya de por sí mi vida tiene circunstancias muy peculiares. Dirás que puedo adoptar. Y llevas razón, pero siempre hubo en mí un querer ser parte de ese hecho de crear una vida, en la que la madre lleva la parte más notoria e importante, pero la parte del padre también crea ese sentimiento de paternidad del que nunca se habla en su sentido más emocional. De momento, veo a los hijos e hijas de mis amistades más antiguas, que ya los han ido teniendo, y me gusta de vez en cuando interactuar con esos niños que, en su mayoría, no saben porqué este señor me levanta en brazos o me habla como si me conociera o me regala algo si nunca nos vemos o no es mi tío. Esta semana una de mis amigas antiguas me llamó por la Navidad y me puso al teléfono a su hija, que probablemente no me recuerde en absoluto, tuvimos una charla muy animada de sus notas del colegio y de cómo iba a celebrar su cumpleaños. Supongo que ese papel del amigo de mamá o del amigo de papá que se comporta raro como si me conociera como un tío es el que más me pega a estas alturas y me siento cómodo. Cuando murió mi madre en 2017 otra amiga me llevó a su hijo al tanatorio, que apenas tenía unos pocos meses, era la primera vez que lo veía, por un lado no tenía con quien dejarlo, pero por otro quería que lo cogiera en brazos y fue bonito tanta vida en ese momento.


Julián Vadillo

¿De dónde te viene la pasión por la Historia? 
Pues supongo que un poco de varios sitios que confluyeron a la vez en mi niñez y juventud. En otras épocas te hubiera dicho "de esto", pum, ya está. Pero supongo que vino de varios lugares. Uno de los hechos fundamentales es que en mi dormitorio de niño mi padre tenía un mueble escritorio con estantería de libros. En esa estantería  había un libro del Círculo de Lectores con los grandes eventos de la Historia. Te contaba la Historia Universal a través de los hechos más destacados y la ilustraba con cuadros de los grandes museos del mundo. Lo ojeaba y consultaba muy a menudo en la intimidad de mi cuarto a puerta cerrada. También tenía en el salón una enciclopedia de Salvat no sé si en 12  o más volúmenes de Historia de España, que la leí y consulté muchísimo e incluso la completé con artículos de periódico que metí entre sus capítulos. Me parece la mejor obra editada en este sentido y no he encontrado nunca una obra similar que esté a la altura de esa enciclopedia que será de 1984 ó 1985 o alrededor. Luego tienes las película de Indiana Jones o algunos de los profesores de Historia del colegio y del instituto que fueron muy buenos profesores y muy inspiradores. Y si mi apuras hasta los dibujos animados de Érase una vez...

¿Cuál es el acontecimiento histórico que te hubiese gustado vivir? 
 Qué difícil pregunta. Hay tantos... y con ojos de más joven te hubiera dicho que hubiera querido estar en tal y en cual, por la aventura y la emoción... luego vas acumulando conocimientos y sabes que la realidad que te hubiera tocado hubiera sido un auténtico drama incluso si hubieras sido de las clases altas, porque por ejemplo no debió ser agradable quedarse sin comida y morir de hambre en uno de los barcos de los conquistadores o de los colonos de América, cosa que era bastante común en el siglo XVI. Sinceramente últimamente he fantaseado con viajes en el tiempo y me llama la atención cómo será el futuro, porque no lo vamos a conocer y para un historiador eso siempre es la frustración de que nunca completarás tus conocimientos ni comprobarás si tus análisis estaban acertados ni satisfarás la curiosidad del ¿y luego qué pasó? Habría varios momentos o tiempos que hubiera estado bien conocer. Pienso por ejemplo en que si existiera esa posibilidad sería curioso conocer la Antigua Roma, porque me parece un mundo muy rico y con unas normas morales que hoy día se nos escapan, o toda la libertad aún al margen de las normas en el Oeste americano, donde precisamente se produce una lucha entre la imposición del Estado y la expansión del capitalismo contra todas aquellas gentes que acudieron al Oeste en busca de un futuro nuevo y las normas las ponían ellos mismos. Buena parte de las películas del Oeste hablan precisamente de eso, sólo que nunca se nos ha explicado de manera abierta y directa y mucha gente no capta ese análisis. Los sheriff acudiendo a pueblos sin ley, el ejército contra los indios, la expansión del ferrocarril contra los pequeños ganaderos que pierden sus tierras de pasto, los asesinos a sueldo de los grandes empresarios (latifundistas de la época) como Chisum, los fundadores de colonias en busca de oro que terminan siendo ciudades donde las normas las ponen ellos hasta que el gobierno se hace eco de su existencia y llegan predicadores y abogados y jueces... Fue un tiempo breve pero debió ser curioso. Y luego tenemos la lucha del Norte contra el Sur, donde está el tema de la esclavitud y el capitalismo más salvaje entrando en conflicto consigo mismo, pero también está el asunto no menos importante del replanteamiento de las libertades políticas y de ahí que unos fueran federales y otros confederales. Es de señalar que en España se vio mucho cine con tramas de la Guerra de Secesión, que si federales o confederales, y sin embargo cuando surgió el 15M o Podemos una gran mayoría no tenía ni idea de lo que es una confederación y en qué se distingue de una federación, y eso que por ejemplo la CNT, de larga Historia en España, es una confederación, o que sindicatos como UGT y CCOO son federaciones. ¡Y mira si hay afiliados a UGT y a CCOO! En España somos muy de no querer explicar y a la vez de no querer saber. Y los que saben, al final, son los que tejemanejan el cotarro. No obstante una de las películas con censura y estreno tardío en España que más triunfó y con la que la gente más se identificó, se especula con la idea de que quizá fue por una asimilación a nuestra propia guerra civil, fue Lo que el viento se llevó (Victor Fleming, George Cukor y Sam Wood, 1939).

¿Qué libro ha marcado tu vida y por qué?
No uno, si no muchos libros marcan las vidas. Decir uno concreto vuelve a ser una tarea difícil. Supongo que podríamos poner el acento en Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, pero no una edición cualquiera, si no una muy concreta. Me refiero a una edición juvenil, resumida y adaptada para niños de la editorial Susaeta en los años 1980. Aún lo tengo en mi casa con mucho cariño. Un día, sin más, sin ser cumpleaños, sin ser Navidades, ni Reyes, ni nada, vino mi padre por la noche, porque trabajaba de tornero en Madrid y trajo un regalo. Venía a la hora de la comida luego se iba y volvía. La cosa es que había comprado dos libros, uno para cada hijo, y a mí me había traído ese libro. Yo era un niño. La profesora les habían dicho a mis padres, supongo que a mi madre, que ya podía y además debía leer ya textos más complejos y largos de los que yo leía. Además era un niño muy avanzado para mi edad. Yo recibí el libro citado y es el primer libro largo que recibí y que leí, que yo consideré por entonces de adulto, aunque evidentemente es una edición juvenil como he dicho. Recuerdo a mi padre sentado en el sillón de skay marrón con una quemadura de cigarro de mi padre en el brazo del mueble, donde había siempre un cenicero de hierro que él usaba. Nos llamó y nos dio los libros. Durante muchos años pensé que lo había comprado ese día, pero la verdad es que pudo comprarlos vete a saber cuándo y tenerlos guardados para cuando llegara el momento. Ese libro tiene una gran cantidad de recuerdos de diferente tipo para mí y un alto valor sentimental por razones evidentes para quienes conozcan mi biografía, claro.



Mario Misas

¿Que crees que es más difícil, ser novelista, poeta o archivero?
Pues todo tiene su cosa, no te creas.  Supongo que ser archivero es complejo, primero porque parecemos temporeros del siglo XXI y te pasas más tiempo en el paro que con trabajo, con todo lo que eso supone. Luego porque la Historia y los documentos no son matemáticas y como toda ciencia humanística requiere de unas interpretaciones y reinterpretaciones que a menudo te rompe los esquemas previos, los que tú creas y luego los que volviste a crear para comprender los documentos. Hay otras veces que todo es muy mecánico, pero no siempre es así. Luego está los puntos de vista diferentes con las compañeras y compañeros de profesión, y en algunos trabajos incluso las luchas de egos y lo que parece sencillo termina haciéndose complejo. A veces hay que hacer cesiones severas ante interpretaciones de documentos y como afecta eso a su archivado que tú no compartes. Pero el trabajo es común y los puntos de vista de uno no tienen porqué ser los más útiles, por eso se hace necesaria las colaboraciones en equipo. Incluso también porque a menudo el trabajo en equipo permite detectar lapsus o errores del compañero o propios. Pero quizá el mayor de los problemas de los archivos es ese que comento de documentos que no se ajustan exactamente a lo que debiera ser. Hay que pensar que somos humanos y quien elabora los documentos a veces lo hacía muy libremente y que además juegas con la mentalidad de humanos de otros siglos o de otras décadas. El simple asunto por ejemplo de los "apaños" que hacemos todos en nuestro trabajo diario, también lo hacen quienes elaboran documentos, y a veces tienes por ejemplo papel usado dos veces para dos asuntos diferentes, o que estás archivando relaciones de personas por X asunto y el que lo hizo, por ahorrar papel o porque le pareció mejor para ir adelantando tarea, aprovechaba el oficio de remisión para eso y para tratar cualquier otro asunto administrativo que no tenía nada que ver y te descuadra el cómo archivarlo. Es complejo. En Historia no todo es dos más dos es cuatro, a veces dos más dos es cinco. Hay que tener mucha capacidad de reinterpretación.

¿Que bares hechas más de menos de todos los que han cerrado?
La Vaca Flaca y el Flamingo. En el primero era como estar en casa. Raúl me enseñó muchas cosas de manera directa e indirecta. Tiene unos altos valores humanos y tolerancia. Además fue un motor cultural de la ciudad, contracultural. Y del Flamingo diré que era como un punto de encuentro de todos mis amigos. Un papel que antes cumplía el bar de Benito, lo llamábamos así, enfrente del Flamingo. Descubrir el Flamingo cuando el Boisán comenzaba a caer y en cuanto a rock sólo iban quedando locales de heavy, aunque parezca mentira, descubrir un bar con rock de todos los tipos y mucho de ese rock de los años 1970, fue algo muy grande. Además rebosaba de gente. Me sentía muy cómodo allí. Hice muchos amigos que hoy día son parte importante de mi vida.

¿Porque no te vuelves a dejar barba?
Ya surgirá. He tenido barba y no la he tenido, bigote, perillas, patillas al estilo siglo XIX, y de todo un poco según me ha surgido. Que no la lleve ahora no quiere decir que no vuelva a llevarla, simplemente tiene que surgir. Una vez me dejé una barba que sostenía varios bolígrafos y metías la mano y no se veía. Me gustaba la barba de Paul McCartney en Let it be, salvaje total, y esa me la he dejado muchas veces. Pero es cierto que desde el año pasado me han crecido algunas calvas de barbas de estas que son pasajeras y que surgen o bien por caries en los dientes o bien por ansiedad o depresión. Mi dentista, que recomiendo mucho, en la Plaza de España, me dijo que caries no tengo ninguna, pero me detectó otro problema en los huesos de mi mandíbula que tiene relación también con episodios de ansiedad y esa sí que no es reversible como esas calvas de la barba. Desde enero de 2018 vivo unas circunstancias que deterioran mi salud, eso ha quedado evidenciado médicamente. Se me recomienda poner fin a una situación de mi vida para que no derive a más. Supongo que me sería más fácil sentirme cómodo con la barba de nuevo, de esta de ahora sí y ahora no, si esas calvas desaparecen, pero para eso hay que solucionar esos otros problemas que me generan ansiedad. También es verdad que un barbero colombiano me dijo que en su país se dan pequeños cortes en esas calvas y se frotan un diente de ajo en las heridas y al cabo de unos días vuelve el pelo. No creo que eso funcione, pero hice el experimento un día y el resultado es el previsible: no funciona. Pero, sí, compañero, un día volveremos a compartir barba. Por cierto que te tengo que escanear y pasar una foto juntos en el Backstage donde los dos tenemos barba. Un contrapicado muy molón.

Y con esto, queridos lectores, 
FELIZ AÑO NUEVO 2020
PAZ, MÚSICA, AMOR, ARTE
Y TOLERANCIA
para todos.