miércoles, enero 09, 2019

NOTICIA 1842ª DESDE EL BAR: AQUELLAS GUERRAS DE CUBA


Pues ya está, desde ayer vuelvo a trabajar de archivero. Mi nuevo contrato, con otra empresa diferente a la de la última vez, pero con quienes ya había trabajado, no llega a las cuarenta horas semanales, de hecho tendré veintisiete horas y media semanales, pero serán veinte meses, lo que es en otras palabras un año y medio de trabajo más dos meses, pero que, en realidad, al ser menos horas de las consideradas jornada completa en España, sería a la hora de cotizar más o menos un año y un mes o un año y dos meses de cara a esa cotización a la seguridad social. En cierto modo de esto hablan las estadísticas de empleo y de cotizaciones en la seguridad social y  de la estabilidad y calidad del empleo que se crea y por los que se hace necesario el aumento del sueldo mínimo interprofesional. Si se crea empleo, pero no se cotizan las horas suficientes o los sueldos son bajos o el empleo tiene fecha de defunción predeterminada, el problema para llenar las arcas para pagar las pensiones, por ejemplo, permanece e incluso aumenta. Ahora bien, los contratos públicos a empresas han disminuido en el sector archivos y se realizan a quien ofrece el presupuesto más barato (que no tiene porqué corresponder con el mejor de los trabajos, o sí), y esto según las leyes nuevas que aprobaron con la crisis económica y que la gente aplaudió en general como ahorro del gasto público, pero que afecta tanto al servicio que se contrata, como a la vida personal de los trabajadores contratados en determinadas condiciones, como a la caja de las pensiones o a la de la seguridad social en general. Pero esto es otra historia y la historia de hoy es que desde ayer sigo con trabajo de archivero, tenga necesidad o no de completar mis ingresos. 

He trabajado ya (en cuanto a archivos) como alumno de taller de empleo de la Universidad de Alcalá con el SEPE, también como becario del Estado en la Filmoteca Española, como contratado directamente por el Ministerio de Cultura para ejercer en los archivos generales de la administración estatal, como contratado por la Fundación Pablo Iglesias y como contratado en una gran cantidad de empresas privadas con contratos con la administración pública tanto a nivel del conjunto del Estado y su administración, como de la Comunidad de Madrid y en una de esas empresas privadas de archiveros para trabajar archivos de empresas multinacionales y nacionales con archivos externalizados. Muchos son los temas y fondos tratados en todos estos archivos. Abundan, esto ha coincidido así en mi trayectoria hasta casi especializarme en ellos, los relacionados con temas culturales, temas de exilio, otros de tipo personal de exiliados relevantes y otros de censura franquista, y temas de las primeras décadas del siglo XX español, aunque, insisto, he tocado de todo tipo de temas y de muy diferentes épocas, incluidas las actuales y en desarrollo como por ejemplo las relaciones institucionales de los actuales organismos de gobierno, o el siglo XVIII y hasta el XVI. Normalmente he estado al cargo de Archivos que se relacionan en su gestión con el Ministerio de Cultura, si bien en los últimos he estado con relacionados con la Comunidad de Madrid, y, como he explicado, los ha habido de empresas privadas, de fundaciones que pertenecen a partidos políticos y hasta gestionado por la Universidad. Por ello, mi nuevo contrato me lleva a una nueva aventura, pues en España hay un tipo de archivos cuya gestión no depende ni se interrelaciona tan directamente con el Ministerio de Cultura, si no con el Ministerio de Defensa. Son los archivos militares, y allá que voy.

Dentro de los archivos militares existen los Archivos Generales Militares, siendo uno de los más pequeños pero de abundante, muy abundante, documentación, el Archivo General Militar de Madrid, ubicado en la capital, Madrid, en Moncloa. Está en un acuartelamiento, un cuartel, tal como se nos ha explicado, donde hay varios barracones, que son antiguos edificios creados en los años 1920, cuando aquel cuartel albergaba tropa durante la dictadura de Miguel de Primo de Rivera, y ya sin dictadura, así siguió su vida. Sigue siendo cuartel, acuartelamiento, aunque más bien de funciones administrativas del Servicio Histórico Militar. Lo gestionan los militares conjuntamente con una parte de personal civil. Aunque mi jefa es obviamente mi empresa, allí de los que estamos a cargo es de un coronel y de una subdirectora civil. Hoy nos han presentado al coronel y a subtenientes y a civiles. Gente que nos ha recibido muy amablemente y predispuestos, cosa que no ocurre en todos los archivos. Tenemos una gran sala que nos la habían preparado perfectamente, cosa inédita en otros archivos, pensando en cada detalle posible que pudiéramos necesitar. Faltan medios. Muchos medios y probablemente trabajemos un poco a la antigua usanza, en esto, sí es cierto, comparado con los otros archivos en los que he estado es como el hijo pobre, pero lo compensa, aparentemente, una mayor visión de organización, aunque, según dicen, tienen mucho por hacer y por faltar faltan hasta ordenadores y algo de material fungible. 

¿Y cuál será nuestra tarea? Pues sin daros detalles, sí creo que podría comentar que se trata de trabajar el archivo de la Capitanía General de Cuba, en concreto del fondo dedicado a las guerras de Cuba: la Guerra Grande o De los Diez Años (1868-1878), la Guerra Chiquita (1879-1880) y la Guerra de Independencia Cubana (1895-1898) cuyo desenlace en 1898 se complicó internacionalmente y a esa etapa de 1898 se la conoce como Guerra Hispano-Estadounidense (que se extendió a Puerto Rico y Filipinas) conocida también como Desastre de Cuba o Desastre del 98. 

Este fondo, que estará cerrado temporalmente hasta que podamos darlo por realizado, está siendo trabajado por otras empresas. Contiene unas seis mil cajas de archivo. Así por ejemplo, una compañera de otra empresa está tratando los diarios de campaña y sus expedientes de campaña. A nosotros nos ha tocado lo referente a las bajas de todo tipo. Un asunto que, según se nos ha dicho, aún no había sido tratado archivísticamente y que se ordenó por militares de tropa hace muchas décadas siguiendo un procedimiento reglamentario del siglo XIX, que copiaba a las normas de biblioteca. En teoría, la pérdida de Cuba en 1898 hizo que hubiera que salir precipitadamente de la isla, por lo que Estados Unidos incautó parte de la documentación, que se conserva en Washington, pero nosotros conservamos mucho, si no la mayoría.

Siguiendo con nuestras leyes y normas actuales y vigentes acordes a la Constitución de 1978 y referentes a la democratización, el patrimonio cultural e histórico y la transparencia, toca, aunque sea algo tardío (y esto se puede deber perfectamente a la falta de dinero, medios y personal en todos estos años), su archivado más correctamente. Sin duda ayudará a facilitar el conocimiento del pasado tanto personal como común, y con ello se ayudará a mejorar la interpretación de los acontecimientos históricos. Sí que es cierto que una primera impresión personal que tuve ayer como recién llegado que se encontró con aquello fue la sensación de cierto abandono desde el primer momento de aquellos que combatieron en Cuba, o en general en el Desastre de 1898 en cualquiera de sus frentes, una vez consumada la derrota y arrojada España a una gran crisis de identidad, política, económica, social, histórica, etcétera.  Pensemos que de 1898 a 2019 hay ciento veintiún años.

Como historiador tengo en mi biblioteca personal, y lecturas de otras bibliotecas, libros que tratan de 1898 y de las guerras anteriores tanto en Cuba como en Filipinas, pero es verdad que me faltaba un libro específico. Busqué entre ayer y hoy en cinco librerías. No había nada. Lo poco que había era anticuado, eran visiones generales, memorias de Weyler o enfoques que no me interesaban para la labor que tengo por delante estos próximos veinte meses, pues buscaba algo que me diera una cierta ayuda inicial para determinados detalles que necesitan de cierta precisión. El mejor de los libros nos lo han dejado la gente del archivo en la propia biblioteca de consulta en la sala donde nos han instalado, dedicado a los ejércitos de los Borbones en sus diferentes épocas, que no es específicamente el ejército español en Cuba, pero sí tiene un capítulo muy altamente detallado sobre el mismo. Pero la falta de libros sobre el tema en las librerías usuales para cualquier ciudadano hace que reflexione sobre el abandono de esta parte de la Historia de España por parte de los españoles al mismo modo que el abandono que vivieron los militares que perdieron aquel conflicto y con ello las provincias de Ultramar, restos del Imperio Español. Hay un título que sí me interesa conseguir para tener una visión detallada de las diversas guerras cubanas más allá de los cuerpos militares, o sea también en su dimensión social, y que quizá encargue si no lo encuentro en bibliotecas públicas, fue editado en 2017, pero ahí queda para haceros una idea, lectores, que para ser un libro tan reciente esté desaparecido de las estanterías hasta de las secciones especializadas en Historia de las librerías de venta al público. ¿Falta porque no interesa al lector y por tanto el vendedor no está dispuesto a pagar al editor la fianza de ejemplares que tener en su tienda, o falta porque se ha agotado ante una abundante venta? Me temo la respuesta.

Y ya está, con esto es suficiente, lo dicho es más o menos lo que es conocido a nivel público. No obstante, como todos los contratos entre la administración pública y las empresas privadas, todo esto está publicado en los pliegos de condiciones hechos públicos en los Boletines Oficiales del Estado.

lunes, enero 07, 2019

NOTICIA 1841ª DESDE EL BAR: UN ROBOT CAMINA EN EL LADO OCULTO DE LA LUNA

En diciembre de 2013 se alunizó por primera vez desde que lo hiciera por última vez la Unión Soviética en 1976 con una sonda. Lo conté en la Noticia 1279ª. Lo hizo la República Popular China en su recién estrenada carrera espacial que está dándole progresos muy rápidos y revitalizando su industria. En cierto modo se está reeditando la carrera espacial de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, sólo que esta vez es China quien ocupa el lugar de Rusia. En esta bitácora, desde su inicio, he publicado diversas veces sobre Conquista y exploración del espacio y hacía ya unos años que tenía abandonado escribir por aquí sobre ello. Así por ejemplo, lo que no conté de la misión Chang'e 3 es que al mes y medio, ya en 2014, su robot explorador tuvo una avería seria que le impidió completar misión. Fue reparado con instrucciones que le enviaron desde La Tierra, pero volvió a averiarse de manera irremediable, por lo que la misión había fallado en su intención total, aunque fuera un éxito que China alunizara. Se podría decir que cumplieron sólo media misión. Pero el éxito de alunizar animó a proseguir con su programa espacial, que implicaba, tal como conté varias veces, llevar a La Luna un taikonauta (el equivalente chino del astronauta de los estadounideses y los cosmonautas de los rusos) entre 2015 y 2020, luego desplazada la fecha a 2017-2020. En principio no hay anunciado que este 2019 vayan a mandar a alguien a La Luna, aunque siempre puede haber sorpresas, si cumplen su programa, sería a más tardar en 2020. Lo que sí han reiterado y vuelto a anunciar los chinos es que quieren ser los primeros en pisar Marte en 2030. Teniendo en cuenta las características militares de ese gobierno, es probable que lo pudieran cumplir a pesar de que implicaría la muerte segura de quien eso haga hoy por hoy. Sea como sea, la última vez que un humano pisó La Luna fue de parte de Estados Unidos en 1972.

Me apasiona esta parte de la Historia actual, la de la conquista y exploración del espacio.

Este comienzo de año hemos asistido el día 3 de enero en la madrugada española (que eran pasadas las 10:00 a.m. en China) al alunizaje de la Chang'e 4. Su proeza esta vez es mucho mayor pues ha alunizado donde nunca ha estado el ser humano por su complejidad técnica, su desconocimiento y la falta de presupuestos, sino también de interés en algunos mandatos estadounidenses y rusos. Esto es: en el lado oculto de La Luna, que, como se ha explicado en prensa, no nos es desconocido del todo. Sabemos de sus cráteres, sospechamos sobre lo que podría contener y lo vemos tenuemente cuando es Luna nueva, confundido con el cielo nocturno. Los chinos le han hecho llegar al cráter más profundo del satélite, en busca de muestras geológicas, probablemente también de helio 3, el posible supercombustible del siglo XXI, y de la existencia posible de agua bajo suelo lunar. Para lograr todo esto han usado un satélite que les repite señales que recoge Yutu 2, el robot que transportaba Chang'e 4 para que se dé paseos por La Luna mientras va cumpliendo su misión, que debe superar altas temperaturas bajo cero grados centígrados. Hay que recordar que Chang'e es el nombre de una diosa de la mitología china más antigua, la cual viviría en La Luna junto a un conejo o liebre gigante llamado Yutu. Para los chinos La Luna no tiene forma de cara, sino de conejo. 

La cosa es que en 2016 los chinos ya habían experimentado orbitando La Tierra con unos mil cuatrocientos embriones de ratón, cito la cifra de memoria, podría fallarla. Lograron que nacieran unos seiscientos. Era otro hito de la exploración del espacio exterior, pues era la primera vez que se lograba o que se demostraba que no era imposible crear vida pluricelular de un mamífero fuera de La Tierra. Ahora Chang'e 4 lleva en sí capullos de seda, donde los gusanos debieran hacerse mariposas, diversas semillas que deben germinar y demás experimentos biológicos. Lo que buscan los chinos en este sentido es la viabilidad de la creación y supervivencia de la vida fuera de La Tierra, pues por una parte quieren poner una colonia humana en La Luna en la década de 2020, y la posible ida a Marte si es necesario usando varias generaciones. Recordemos ahora que la Estación Espacial Internacional fue lanzada a orbitar La Tierra en 1998, y aunque ahora se está pensando en reemplazarla por otra más moderna, los chinos solicitaron participar de ella en torno a los primeros años 2010, pero los estadounidenses se negaron y los rusos, que tienen un acuerdo espacial con Estados Unidos, les secundaron, por lo que ellos, los chinos, han comenzado a construir su propia estación espacial de la que ahora recelan los norteamericanos, por si esconden allí alguna cuestión que afecte a la seguridad de las naciones o al equilibrio de fuerzas, lo que nos recuerda, como ya he dicho, a una reedición de los recelos de la Guerra Fría. En todo caso, los chinos le han ofrecido a la Unión Europea colaborar en la colonia lunar y el viaje a Marte.

Sea como sea, la exploración del espacio es algo que me sigue apasionando. Es parte evidente de la Historia actual de la Humanidad, pero sobre todo de la Historia futura. Cuando estemos en 2100, y eso no lo veremos nosotros los que vivimos ya con una edad en 2019, será más que evidente que los libros de Historia tendrán que tener un apartado concreto para comprender y explicar la exploración del espacio. En esta exploración se han logrado grandes avances en los transportes, sobre todo aéreos, en las comunicaciones, que a la vez han cambiado a las sociedades y a las relaciones políticas, se ha avanzado aunque parezca extraño en nuevos tejidos con los que nos vestimos comúnmente, en instrumentos de cocina, en comidas, en descubrimientos médicos, o en otras palabras, este apartado de la Historia humana no se queda relegado sólo a lo que pasa en las naves espaciales, ha afectado y mucho a los avances que han habido dentro de La Tierra desde la segunda mitad del siglo XX. 

Yo de momento llevo varios años con un acuerdo con un amigo de la Universidad para ver juntos la llegada a Marte si llegamos a verla. Aunque efectivamente todos estos acontecimientos requerirían de un análisis más serio y profundo, ya que los equilibrios de fuerzas y económicos están de fondo en todas estas cuestiones científicas. No es baladí que quien controle una fuente grande de helio 3 probablemente se transformará en la próxima superpotencia del mundo por muchos años. Hace varias décadas, en los años 1970, se decidió que tanto en el espacio como en los polos terrestres todos los avances que se hicieran debían ser en nombre de toda la Humanidad. Fue un acuerdo principalmente entre Estados Unidos y la Unión Soviética para zanjar su carrera espacial, aunque no quedó del todo zanjada. Parece que con la entrada en juego de los chinos en estos años de 2010 volvemos a la posibilidad de que esto no sea del todo así, y puede que la búsqueda del helio 3 pudiera ser como el motor impulsor que fue la búsqeuda de El Dorado o de la Fuente de la Juventud cuando se llegó a América. Sólo que ahora hay naves espaciales.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, enero 03, 2019

NOTICIA 1840ª DESDE EL BAR: ATLÁNTIDA SIMPHONY ORCHESTRA

Estas fiestas de Navidades que están a punto de terminar han tenido en Alcalá de Henares una importancia inusitada y alta en lo que es la música que conocemos como clásica. Apenas ha pasado de puntillas, o bien ha desaparecido directamente, por parte de casi todos los medios de comunicación alcalaínos y en la actividad de en sus redes sociales, pero las respectivas instituciones complutenses los habían anunciado en sus programas y la gente se hizo eco. De todas las citas previstas, todas estuvieron y siguen estando llenas al completo. Un poco más de una veintena de eventos musicales de esta índole, ni más ni menos... Desde actuaciones un poco más distanciados a esa percepción de música clásica, como son las obras en el teatro sobre jazz reinterpretando Las Bodas de Fígaro de Paco Mir, o una obra de teatro musical dedicado al mago Merlín, o las composiciones clásicas de Bach, Vivaldi, Rossini, Mozart, Prokofiev y otros en guitarra eléctrica de manos de Aniversario Sinfonity, entre otros estilos con estas temáticas, a las propiamente clásicas como el piano de Eduardo Fernández en la entrega de los Premios Ciudad de Alcalá, los Coros Escolares en el XX Aniversario del Patrimonio de la Humanidad, la Banda Sinfónica Complutense en el concierto de Navidad, la Orquesta Ciudad de Alcalá en otro concierto de Navidad, la Orquesta Sinfónica MDC en el concierto extraordinario de Fin de Año, los Chicos del Coro que harán un doblete hoy y mañana en otro concierto de Navidad dedicado a las bandas sonoras de las películas de Walt Dinsey (que es uno de los conciertos más esperados), el Tour Sinfónico y la IV Dimensión del Sonido, la sección infantil de la Orquesta Ciudad de Alcalá en otro concierto de Navidad, una obra de zarzuela, cancionero popular en la hoguera de Santa Lucía, o los conciertos en diversas iglesias alcalaínas de mano del Coro Lírico Miguel de Cervantes, la Schola Cantorum Alcalá de Henares, la Coral Polifónica Complutense, la Sociedad Lírica Complutense y la Coral Alcalaína Pueblos de España, por no hablar del pequeño teatro ambulante con sus propias canciones instalado en la Plaza de los Santos Niños todas estas fiestas. Y ayer, concierto al que pude acudir, la Atlántida Simphony Orchestra, en  el Teatro Salón Cervantes con la gala extraordinaria de Año Nuevo. Por conciertos clásicos no ha sido, quizá por falta de propagación de que iban a realizarse, por mucho que estuvieran en los programas oficiales que imprime el ayuntamiento. Ha sido un año, está siendo aún, fuera de lo común en este aspecto.

Ayer por la tarde, sin nada que hacer mientras empieza mi próxima aventura laboral, me acerqué hasta el Teatro Salón Cervantes con la intención de ir al concierto de la gala extraordinaria de Año Nuevo, intitulado "De Viena a Hollywood. Una música de cine", que ofrecía la Atlántida Simphony Orchestra. Era barato, seis euros la entrada, y la verdad es que no esperaba encontrar entradas disponibles, pero como iba yo sólo, siempre es más fácil que se quede un asiento vacío, es más complicado que se queden varios a la vez. No me defraudó el asunto, la cola de espera en la calle Cervantes era enorme. Las entradas estaban agotadas, según decía una familia, pero aún con todo me acerqué a la taquilla por si un asiento suelto hubiera quedado vacío. Y así fue. Había un asiento en una de las filas que son las mejores para escuchar estos conciertos. Además la casualidad hizo que compartiera ubicación con la concejala de Cultura María Aranguren y un amigo suyo, sobreentiendo que músico. No tuvimos conversación más allá de los saludos y despedidas, yo estaba un poco pensando en mis cosas y tratando de acabar un libro, fue un día reflexivo para mí por cuestiones personales, pero sin duda no me hubiera importado comentar algo con la concejala, con quien he coincidido en otros actos. 

La Atlántida Simphony Orchestra está dirigida por Manuel Tévar, que es fundador de la misma y miembro fundador de Iberian & Klavier piano dúo, ya que él es pianista aparte de director sinfónico. Tévar es además compositor y Premio de la Real Academia de Bellas Artes. Su orquesta estaba compuesta ayer por unos cincuenta y ocho personas, la gran mayoría gente muy joven, adolescente, varios de ellos alcalaínos (el director pidió un aplauso especial para ellos y se identificó a sí mismo como estudiante que fue en Alcalá, aunque ellos como orquesta están afincados en Madrid). Lo cierto es que su gran número de personal hacía que estuvieran un poco justos en el escenario, pero cupieron. Ofrecieron un concierto que superó las dos horas, con un descanso de diez minutos en medio. Sería en total unas dos horas y media o cercano a ellas. Los músicos se estaban gustando y también a buena parte del público, una mayoría de él: familias y madres con niños y niñas. La segunda parte del concierto fue ligeramente mejor que la primera.

El repertorio comenzó de manera enérgica con "El barón gitano", de Johann Strauss (1885). Lo cierto es que a lo largo de todo el concierto predominaría la energía y la fuerza, especialmente en los miembros de la percusión y en parte de la sección de viento (notablemente en trompetas y trombón) lo que daba mucha vida y animaba mucho, sobre todo en un concierto tan lleno de niños, pero que en alguna parte, por ejemplo en algunas de las partes dedicadas a bandas sonoras de películas, se comían el sonido de otros instrumentos, detalle que quizá debiera haber sido limado. La cosa es que debían tener aún la adrenalina de la fiesta de Año Nuevo en el cuerpo, puesto que aparte de tocar enérgicamente, tocaron aceleradamente. No quedaba mal, pero en alguna ocasión la velocidad quedaba extraña al estar acostumbrados a escuchar esos temas con otros tiempos, pero eso es parte de la libertad interpretativa de los directores de orquesta y de sus músicos. Para ser un concierto tan de gala de Año Nuevo y tan lleno de familias, era lo idóneo, lo ideal, aunque a algunos nos pudiera resultar extraño. 

Se combinaba música de películas con música clásica, especialmente austriaca. En las bandas sonoras de películas no hubo grandes novedades, sonaron los temas que más comúnmente suelen sonar, Harry Potter, Star Wars, Piratas del Caribe, Superman, las aportaciones más inusuales en sinfónico fueron Frozen y Higlanders, que contó con la voz de dos de las músicas. En este sentido, el mejor concierto de bandas sonoras al que he asistido este año sigue siendo el que clausuró Alcine 48 el pasado noviembre a cargo de Vicente Ariño (Noticia 1828ª), que fue bastante inusual y vivo. De todas las versiones cinematográficas la que mejor me sonó fue Frozen, donde violines y flautas hizo la sustitución de la parte oral de su tema principal. De hecho, los violines de la orquesta eran impecables. Lo que sí lograba Tévar en su dirección era crear auténticas historias sinfónicas de la épica de las historias que contaban. Al ser películas muy conocidas, todos pudimos evocar con el sonido todas esas historias épicas y trasladarnos a lugares exóticos como los mares de Piratas del Caribe, o las magias del colegio de Harry Potter, suite que también estuvo muy emotiva. El mundo escocés, por otro lado, se hizo hueco reconocible como si hubiera estado en nuestro corazón siempre, gracias a Highlanders. Ahora bien, la interpretación personal de Tévar, o quizá alguna forma de resolver de algunos de los trompetas, oboes y flautas, hacía que el Star Wars que ellos nos mostraran no fuera el Star Wars épico que yo conocía, sino uno diferente, narrado con suavidad casi de dibujo animado. Repasó, eso sí, aunque a su modo, la historia central de los capítulos IV, V y VI, usando el leit motiv de la relación de amor entre Leia y Han Solo, así como ese escarceo con Luke, como leit motiv conductor para esta suite. Ese extraño toque distorsionador estuvo presente también en algún otro tema, pero, insisto, supongo que es parte de la visión personal del director en ese momento sobre tal obra. En el tema de Superman también sonaba de parte de percusión y parte de los vientos alguna parte inusual para la versión a la que estamos habituados, alguna parte que sonaba inusualmente por encima de las que comúnmente lo hacen, cambiando así ligeramente el sentido épico del tema por otro un poco más narrativo y alegre, festivo.

Entre medias de todo esto hubo temas clásicos como el citado de Strauss, pero también de Bellini, algo con sonido un tanto de vals, y también toques latinos con Márquez, donde los músicos usaron el sonido de sus zapatos a modo de instrumento percusivo, pequeña nota de color simpático que se suele permitir en este tipo de conciertos más festivos. El concierto quiso terminar con la Marcha Radetzky, y ahí estuvimos dirigidos por Tévar en una marcha que sonó rápida y enérgica, un tanto fugaz, y un montón de niños ilusionados al verse impelidos a ayudar al director de orquesta. El concierto terminaba y de repente hubo una propina, a esta le siguió otro bis, sin director al cargo y con un sonido carioca regalo de los percusionistas que era de lo mejor. Parecía ya que se acababa, le dieron flores a Tévar y de repente: ¡tercer bis! Aplausos finales cuando... último bis, una Marcha Radetzky con la gente ya ilusionada del todo y entregada a ser parte de los instrumentos con sus palmas. De repente estábamos en un concierto de bises, donde la gente estaba muy ilusionados con ellos y los músicos estaban cada vez más entegados y poco dispuestos a abandonar aquella fiesta. Dos horas y media, aplausos largos tras ser instrumento de la marcha militar ecuestre de Radetzky contra las tropas napoleónicas, éramos los cascos de sus caballos pasados de carga militar a fiesta de Año Nuevo, ideado por Strauss y conducidos en ese momento por Tévar. Todo el concierto en un tono festivo y alegre, enérgico y rápido acorde con la sonrisa de un director de orquesta y unos músicos aún en estado de gracia del paso de Año Viejo al Año Nuevo en noche recién empezada del 1 de enero.

¿Y quién no ha deseado ser parte de la Marcha Radetzky tras verla tantas veces retransmitida cada 1 de enero desde Viena? Buen concierto, buen comienzo de año.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, enero 02, 2019

NOTICIA 1839ª DESDE EL BAR: DE LOS LIBROS QUE LEÍ EN 2018

Como cada año, el número de libros que leí el año recién acabado y los dos libros que destaco más la novela gráfica que destaco.

2018: 39 años.
Leí 30 libros, de los cuales cinco eran novelas gráficas (al menos uno de los títulos de estos libros eran en realidad 2 tomos).
 
En la primera mitad de año estuve leyendo todavía (una y otra vez) los tres tomos Temario de estudio de oposiciones a archivero (2016), por varios autores, y algunas lecturas aledañas a este tema para preparar el examen a oposición de archivero el cual pasé en su primera fase, aunque no superé el segundo examen (el práctico). Ese temario no está incluido en el número de libros que leí este año que os presento. 

Por otro lado, una gran cantidad de libros este año giraron en torno a la Historia del cómic y la censura, dado que estuve preparando esa temática para una investigación que espero poder publicar.

Los dos libros que destaco:

Nueva antología rota, por León Felipe. Fue un libro póstumo del poeta español exiliado León Felipe. Cuando yo estudié literatura en el bachillerato no se leía la obra de esa persona, se mencionaba su nombre, pero no se le leía. Conocí a León Felipe de manera tardía. Mi contacto más interesante con él fue hace unos años en un recital de poesía en La Tetería Guaïma del Callejón de la Santa Compaña, por donde la Calle Mayor. Lo recitó un viejo amigo con el que me encontré ese día. Luego volví a escucharle en El Laboratorio. En 2016 busqué explícitamente poemas de él y los leí. Me gustó mucho lo que encontré. Tenía un estilo propio totalmente rompedor con el que el resto de poetas españoles nos tienen acostumbrados. Su temática se asemejaba a las temáticas que a mí mismo me interesan explorar en mis propias obras. Encontré en su voz una voz nueva y joven. me compré este libro, de los años 1970, en una edición más o menos nueva, unos años antes y era ahora cuando me sentía totalmente preparado y deseoso de leerlo. Me influyó en varios poemas que escribí a comienzos de año. He incluso le recomendé su compra y lectura (en una edición primigenia) a una adolescente en la librería Domiduca. Me alegra mucho haber descubierto a León Felipe más allá de la mera cita de su nombre en un sistema educativo que, en mi época, aún temía demasiado hablar, porque, ¿cuántos de mi generación llegaron a recibir determinadas lecciones de Historia y de Literatura? Pero resultaba que la Literatura de León Felipe no ahondaba en lo político, aunque algo haya, sino en una contracultura, en una ruptura con lo formal establecido. Se adelantó a muchos de los literatos rompedores de los años 1960 y 1970. Decía de un modo más trasgresor lo que en España muchos autores aún decían de ese otro modo más formal. Era quizá una voz más cosmopolita y menos temerosa de construir su mundo al margen de normas de estilo o de grupos literarios. 

La libertad de prensa en España, 1938-1971, por Manuel Fernández Areal. Lo leí dentro de un conjunto de libros sobre cómics y sobre censura para una investigación que estaba ultimando, tal como dije antes. Este libro lo compré de segunda mano, ya que está descatalogado. Fue escrito por el periodista católico Manuel Fernández Areal en 1968, pero no pudo ser publicado hasta 1971, y tras pasar censura en aquella España de Franco. Fue todo un descubrimiento para mí. Rastreé al autor por Internet, pues me interesó bastante lo que contaba en 1971, vi que sigue vivo y que probablemente escribió en ABC en algún momento. La Ley de Prensa de Fraga se había aprobado en 1966 y este periodista, que había sido sancionado por un artículo que publicó en un periódico provincial, creo que en el Diario de León, escribió una comparativa entre las leyes de censura de 1938 y el resultado de aquella de 1966, pero su libro fue retenido y tuvo que revisarlo, ampliarlo y pasar su censura para publicarlo en 1971. Lo publicó con la editora de la prestigiosa Cuadernos para el diálogo, que ha pasado a la Historia como un espacio en el que aparecieron los intelectuales que más promovieron la publicación de todo tipo de asuntos que ayudaran a la reflexión de cara a un cambio político hacia una democracia. El libro se atrevía a decir y tocar muchas cuestiones que probablemente fueron sumamente molestas a la dictadura. Así por ejemplo, denuncia que la ley de 1966 era más dura que la de 1938 y cuyos efectos estaban siendo devastadores, a pesar de que ahora había más facilidad para llegar a publicar algunas cosas que con la censura previa no se hubiera podido, sin embargo, las sanciones y las medidas del gobierno, que se creía poseedor de la verdad (según la propia ley), contra periodistas y medios que publicaban material con el que no estaban de acuerdo se habían multiplicado y endurecido. El ser un libro que está escrito en la misma época rescata muchos detalles y nombres que hoy día han quedado un tanto olvidados, del mismo modo que aporta un punto de vista que vive de un debate muy vivo. Completa bien mi biblioteca de Historia, la que atañe a la dictadura y a la actualidad. De hecho, varios de los análisis que formula el libro pueden ser compatibles con un debate actual abierto este mismo año pasado 2018 por nuestro gobierno y jueces, así como los de otros países de Occidente, al comenzar a hablar de mentiras publicadas, posibles leyes que controlen "la verdad" en los noticiarios, los "márgenes" del periodismo, etcétera. Aunque parezca y sea una lectura sobre un tema histórico del fin de la dictadura, es una lectura que también tiene su vertiente actual, tristemente pero también necesariamente, pues de otro modo el adormecerse ayuda a quienes desean tener el control de la información que recibes.

La novela gráfica que destaco:

Batman, la broma asesina, por Alan Moore y Brian Bolland. Este año leí varios cómics de Batman. Este me lo compré este mismo año. Tenía muchas ganas de tenerlo y leerlo. No lo había leído nunca antes. Además era parte de mi investigación. Alan Moore se demuestra aquí como el genio que es haciendo cómics, y Bolland es una combinación perfecta. El Jocker se muestra más macabro y retorcido. Esta obra fue creada en los años 1980 finales o primeros años 1990 y desde luego fue una reinvención muy adulta de lo que eran estos personajes. Historias como esta me enamoran una y otra vez del personaje, aunque no todo lo publicado de Batman tiene esta calidad. No podría hablar del final de esta historia, aunque sin duda es algo tan inesperado que te hace pensar. La intuición de cómo se usa el color o el blanco y negro es perfecta. Muy recomendable.

Y ahora:

2019 (2 de enero): 39 años camino de los 40.
Estoy leyendo 1 libro.

El liderazgo político de Ángel Pestaña. De la ortodoxia anarquista al posibilismo libertario, por Jesús Díaz Herrera. Este libro fue publicado en 2015, pero fue presentado tardíamente en Alcalá de Henares o a finales de 2016 o a principios de 2017 en la librería Diógenes. El 9 de mayo de 2017 vino un amigo antiguo desde Francia, donde vive hoy día, para resolver un asunto de papeleo burocrático. Pasamos la tarde juntos y me compró el libro. Un día después, el 10 de mayo por la mañana, mi madre murió. No volví a coger el libro si no fue para colocarlo en mi casa. Hace un par de semanas, finales de 2018, lo volví a coger para leerlo. Ángel Pestaña fue uno de los líderes anarcosindicalistas de la CNT que en los años 1930 firmó el manifiesto de Los Treinta, lo que le alejaba un poco de la línea que deseaba impulsar la FAI dentro de la CNT. En 1932 Pestaña inició su propio camino creando un partido político, el Partido Sindicalista, queriendo introducir así una corriente del anarquismo en el Parlamento. Fue minoritario y, aparte, abrió una brecha pequeña entre una forma de entender el anarquismo. Su vía posibilista no dejaba de ser anarcosindicalista, pero entendía que se necesitaba una colaboración estratégica con las instituciones del Estado para lograr avances en las vidas de los trabajadores que los alejase de la vía fascista. Fue rechazado por la gran mayoría de los anarquistas del momento, pero tanto él como otros treintistas que no estuvieron con él, regresaron a la CNT poco antes de que estallara la guerra civil española, periodo en el que morirá Pestaña. No obstante, la propia CNT colaboró con las instituciones del Estado llegando a tener hasta ministros, como algo estratégico para combatir el fascismo durante la guerra. Se trata de un libro que aprovecha muchas de sus hojas para hablar en líneas generales del anarcosindicalismo de comienzos del siglo XX y luego para hacer una comparativa entre los pensamientos de Pestaña y los de otros personajes del anarquismo. Tiene un lenguaje casi de ejercicio universitario, seccionado. Además, probablemente ha sido escrito desde una perspectiva donde justificar a Pestaña sea justificar la actual estrategia de la CGT frente a la de la CNT, o bien, que no terminara de ver con malos ojos en 2015 la entrada en los ayuntamientos y parlamentos de parte de los asamblearios del Movimiento 15M, ya sea en agrupaciones o dentro de Podemos. Sea como sea, esta biografía se preocupa más por el análisis y explicación de las ideas que por detenerse a hablar de los sucesos biográficos. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, diciembre 29, 2018

NOTICIA 1838ª DESDE EL BAR: TRECE AÑOS DE NOTICIAS DE UN ESPÍA EN EL BAR

Hola, compañeros cibernautas. 

Se cumplen hoy trece años de Noticias de un espía en el bar. Este año esta bitácora se ha visto acompañada con la creación en enero de un proyecto al que le di vueltas en 2017, Las notas de los cíclopes libreros, una bitácora abierta a colaboraciones donde se reseña libros de autores de Alcalá de Henares de todas las épocas (tanto autóctonos como relacionados mucho o poco por algo directo), o bien que vayan sobre Alcalá o que tengan que ver con Alcalá de Henares por alguna razón. Estoy muy contento con ambos proyectos. Cada uno tiene su espacio, sus formas y su recorrido. 

Noticias de un espía en el bar ha tenido este año picos altos de bastantes días sin escribir en los últimos meses. Se debe a circunstancias que algún día explicaré, pero que sin duda trato de que se corrijan y que espero que en 2019 estén acabadas. En todo caso, os agradezco vuestro paso por aquí. Yo trato siempre de escribir y de compartir con vosotros.

He propuesto por la red social facebook hace unas horas que quien quiera pueda preguntarme para contestar a modo de entrevista abierta, como en otras ocasiones. Ha habido felicitaciones y unas pocas preguntas. Paso a contestarlas

Chus López (incluyo su pregunta por aquí, aunque se hizo en otro lugar diferente a la propuesta): ¿Vas a sacar libro en 2019?
Pues huevos hay en la cesta igual que en 2018, pero si los editores me dicen "ya te contestaré" y no contestan nunca, es difícil. Habría dos de Historia preparados que me han costado varios años darlos por terminados, hay una obra de teatro que no logro que nadie la represente tras caerse la compañía teatral que me la encargó, podría crear recopilatorios de relatos, sacar los libros de poesía que ya tengo o los de novela que quedan aún por publicar, o, en cuanto desbloquee un bloqueo, ponerme con novelas nuevas. En todo caso, hay dos libros de Historia presentados y aceptados para valoración en estos mismos momentos. Uno se pudo haber publicado en 2018, pero las cuestiones económicas del editor lo impidió. Y espero y deseo que también haya libro nuevo tuyo, Chus, ya sea el de cuentos o un tercero de poesía.

Isabel Gómez Gamboa: ¿Sigues espiando bares?
Esta pregunta me la hacían bastante en las primeras entrevistas abiertas a lectores que hacía. Contesto lo de siempre: yo nunca he espiado bares. Alguna vez he hablado de bares en esta bitácora, pero esta bitácora tampoco es de bares. Nunca lo ha sido. "Noticias" viene por el vocablo del siglo XVI para indicar lo mismo que indicaba "avisos", que sería algo así como "informes" o "novedades" que pasaban los espías a los reyes y a cualquier otro a quien servían. Y que ponga "en el bar", se debe a que era una broma de doble sentido. Desde la antigüedad muchos espías hacían buena parte de su trabajo en los bares, no espiaban bares, sino que tomaban contactos, hacían tratos y pactos, o conseguían informaciones en los bares, o sonsacaban a gente en bares, o les engañaban, o, innumerables cuestiones del espionaje. Es famosa la imagen de James Bond en bares y casinos. Pero a la vez sería el espía vago, el que está en el bar y no haciendo su trabajo. Creo que fue una mala broma nunca entendida y siempre explicada. En este sentido, Daniel Andrinete, antiguo dueño de La Luna, lo dijo un par de veces delante mía cuando alguien me preguntó (hace muchos años) sobre qué bar había espiado: "Canichu no espía bares. Su blog ni siquiera habla de bares" (las comillas son figuradas, por el paso de los años, pero más o menos ese era el sentido de lo que dijo, y es verdad). Otra cosa es que alguna vez haya hablado de bares o que a veces anuncie u os cuente tal o cual acto cultural, festivo o conmemorativo de algunos bares, pero los bares en sí mismos no son la línea general de esta bitácora. Y no, no espío bares.

Enrique Sabaté: Estimado Canichu Espía del Bar, ¿dónde queda el idealismo romántico de quienes quisieron cambiar el mundo con la literatura y al final se entregaron al mercado del papel higiénico? Un abrazo.
Primero habría que identificar cuáles eran los escritores que se propusieron cambiar el mundo con la Literatura, porque muchos escritores, como bien sabes, escriben y escribimos con otros propósitos, aunque bien es cierto que en el acto de escribir y de hacer público el escrito hay siempre un deje, mayor o menor, de querer contribuir en algo al otro, al lector u oyente. Efectivamente hay escritores que de una manera muy marcada tienen esa intención. Aquellos que se acogen férreamente a corrientes literarias y la defienden con uñas y dientes, como todos los de aquellos -ismos de comienzos del siglo XX, y luego esos otros en solitario al estilo de un Pérez-Reverte. De los que fueron fieles a su ideal, con variaciones o no, de esos no hablamos, pues me preguntas por aquellos que se malograron y acabaron escribiendo más para vender que para otra cosa, y por tanto acabaron escribiendo no aquello que deseaban por sí, sino aquello que deseaban por complacer no tanto al lector, sino al comprador. Es desde luego una falta de respeto del autor al lector. Lo es también hacía sí mismo, pero lo es hacia el lector, porque si el autor escribe al lector le considera a este persona y, además, persona pensante con la que puede coincidir o no. Pero si el escritor escribe al comprador, indiferentemente de qué provoque la lectura a esta persona, no le considera tanto persona, sino más bien objeto que le da dinero. En este sentido igual le da poner cubiertas bonitas a sus libros o escribir palabras bellas pero sin sentido en un periódico con tal de que le compren. Del mismo modo pierde respeto a lo que escribe, pues si escribe para el lector, escribe textos fruto de sí mismo para la persona, pero si escribe para el comprador, transforma a su escrito en mero medio (otro objeto) para conseguir dinero (o lo que sea que le interese) del comprador. No tiene porqué vender sólo por dinero, puede querer "comprar" al comprador para su causa, su ego, su lo que sea. Pensemos que muchos periodistas comenzaron creyendo en el periodismo y se escribían infinidad de artículos de opinión donde muy claramente se quería transportar ideas al lector, ayudarle a comprender la realidad o a darle más enfoques y perspectivas, pero en nuestros días muchos de esos periodistas se conforman con quien alguien entre en una página web con publicidad donde ellos escriban. No les importa tanto que lean lo que han escrito, sino que pulsen la entrada, pues un registro de entrada es dinero que le abona el publicista. Por esto mismo han proliferado tanto los titulares imposibles y llamativos, cuanto más sensacionalistas mejor. Pero tu pregunta tampoco era exactamente sobre todo esto, puesto que me preguntas que dónde queda el idealismo romántico de cambiar el mundo con la literatura, y no sobre aquellos que se malograron en ese intento. Queda, sin duda, en los que escribimos creyendo en nosotros mismos, con o sin oropeles, con grandes o con mínimas personas atendiéndonos. Como la pregunta total va más allá y se refiere a los que al final acabaron abandonando su ideal, quepa un abanico de posibilidades de otras preguntas sobre los conceptos de la Literatura del autor, aunque en un principio la respuesta sea que quedan justo en la neblina confundida con el humo de la polución. Y dicho esto espero vernos pronto en algún recital de esos de los que hace tanto que no tenemos uno, o al menos uno donde vernos. Con tu permiso incluyo aquí el poema que me has escrito hoy, que me ha gustado mucho y es para mí un honor. Te deseo lo mejor en 2019 y a la espera sigo de tu nuevo libro... así como de oír esa voz de juglar del hoy.


Espías como nosotros
que en pura necesidad
de cerveza y libertad
fuimos parte en muchos otros.
Y a caballo de unos potros
que dijimos que eran ruido
llegamos hasta el sonido
de alguna literatura
practicando con soltura
eso que llaman olvido.

Por Enrique Sabaté, con motivo de los trece años de "Noticias de un espía en el bar".

Y tras esta breve entrevista os doy como cada año la lista de países que más me leen por esta vía. Tiene este año la peculiaridad de no haber variado respecto al año anterior, siendo este el segundo año consecutivo donde el mayor número de lectores es de Estados Unidos de América, quedando España en segundo lugar. La lista es: 1º Estados Unidos de América, 2º España, 3º México, 4º Alemania, 5º Federación Rusa, 6º Argentina, 7º Francia, 8º Colombia, 9º Chile y 10º Ucrania. Así pues, en los dos últimos años son los norteamericanos los que más me leen, y esto coincide desde que publiqué libros, lo que puede ser casual o no. En todo caso, todo lector es bienvenido.

FELIZ AÑO A TODOS, 
SALUD, AMOR Y ARTE.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, diciembre 27, 2018

NOTICIA 1837ª DESDE EL BAR: LAS FOTOS QUE CREO QUE SON LAS FOTOS DEL AÑO

Sea of plastic waste, isla Panggang, Indonesia. Laurent Weyl/Panos Pictures


Hay varias imágenes tentadoras este año para que las destaque. Desde todo tipo de actos, manifestaciones, huelgas y protestas en petición de la igualdad de género y contra la discriminación y los abusos sexuales, a las grandes batallas finales de la guerra de Siria, los descubrimientos arqueológicos nuevos en Pompeya, las imágenes ficcionadas de envío de sondas espaciales al Sol y a la otra cara de La Luna, el acercamiento en innumerables actos simbólicos entre Corea del Norte y Corea del Sur, o todas las imágenes reales y a la vez metafóricas de su momento en las negociaciones de la salida de Reino Unido de la Unión Europea o de la moción de censura al gobierno de España y la nueva formación de otro gobierno. Sin duda, si este año es significativo por cuanto a la carrera de posiciones ha significado en Próximo Oriente con sorpresa final al retirarse Estados Unidos y desproteger a los kurdos que fueron los que más carne pusieron en el asador para derrocar a ISIS, o por cuanto a actos para pedir la igualdad sexual han habido por todo el planeta, ha sido un año muy rico en hallazgos arqueológicos extraordinarios, no sólo los citados de Pompeya, sino también las nuevas pinturas rupestres en España, los restos de nuevas ciudades romanas también en España, la posibilidad genética cada vez más cierta por los nuevos hallazgos biológicos de que neanderthales y homo sapiens se cruzaran, etcétera. Todo esto mientras se cierra el año con nuevos maremotos y terremotos y explosiones de volcanes de carácter gigantesco, como el incendio veraniego en California, que ha pasado a la Historia como el más grande jamás registrado. Cataclismos que se acompañan de un nuevo aviso de crisis económica grande al caer las bolsas en Navidad ante el cierre parcial de la administración estadounidense por falta de fondos ante la decisión de Donald Trump de asfixiar a su propio gobierno, con tal de que le aprueben pagar un muro que les separe a los estadounidenses de México para abajo, mientras millares de emigrantes tratan de llegar a Estados Unidos desde Centroamérica, nadie sabe muy bien partiendo desde qué iniciativa o con qué organización. Y a todo esto, el espionaje masivo y altamente beligerante de mano de Rusia, de China y de Estados Unidos regresa desde la lejana Guerra Fría, tal como regresan las golondrinas de nuevo al balcón a anidar.

Y sin embargo, de entre todas estas cosas, este año vuelvo a decantarme por una foto de carácter de denuncia ecologista. Los científicos del mundo, catorce mil, por primera vez (en esa cifra) acordaron lanzar un mensaje unánime en noviembre de 2017: "muy pronto será demasiado tarde" (Noticia 1753ª). Nos instaban a hacer algo. Este año debería haberse renovado los acuerdos contra el cambio climático que se firmaron en París en 2015 y de los que para ese 2017 Estados Unidos se desvinculó al comenzar a gobernar Donald Trump, y en consecuencia también China. Por consiguiente: las grandes potencias, también Rusia, no renovaron esos acuerdos. Un fracaso. La Unión Europea firmó esa renovación, que obviamente supone la disminución de consumo energético y de consumo, y por ello mismo, mientras en bloque la Unión Europa se fija unos límites, sus Estados por separado los incumplen sistemáticamente siempre razonando razones de economía y por tanto de Estado. Esto se transforma en un "vuelva usted mañana". Si en tal cumbre de 1990 se dijo la fecha 2000, en 2000 se postpone al 2010, por poner un ejemplo, en 2010 se postpone al 2015, de aquí al 2018, de aquí al 2025 o al 2030, y entre unos y otros la casa sin barrer y siempre hay un: "hoy no, mañana". Un mañana que si los más grandes países productores no animan a que sea real, será un mañana ficticio y fatuo.

Este año una de las fotografías más sobrecogedoras en Occidente al menos, o en esta parte de Occidente, ha sido que nos mostraran una isla artificial que se ha formado por sí sola a lo largo de los años con los plásticos deshechados que han acabado en el mar. Se encuentra en el Océano Pacífico. Una auténtica tumba de toda vida marina que por allí se enreda y que además se alimenta de esos mismos plásticos. Algunos grandes cetáceos han muerto con toneladas de plásticos en sus estómagos. Pero hasta los peces más pequeños que terminan siendo comidos por los humanos de cualquier lugar del mundo no han resistido el estudio de las nuevas tecnologías, que han detectado dentro de ellos micropartículas de plástico que les han ido envenenando a ellos y de paso a todo aquel que se les coma a ellos. 

La isla tiene un gran tamaño considerable, pero estas acumulaciones aparecen por fuerza de los flujos marinos en diversos lugares donde las corrientes los apilan de manera natural. La fotografía del fotorreportero Laurent Weyl en la isla Panggang, en Indonesia, con una niña pasando por una pasarela levantada entre el agua tapada por la acumulación de plásticos, es significativa y a la vez una llamada. Allí, esta gente, concienciada con lo que ven en su entorno, tratan de "pescar" el plástico para entregarlo a compañías de reciclaje que los retiran del mar y a la vez les den otro uso. Sin embargo el plástico es un problema en sí mismo por el abuso que se ha hecho de su uso deshechable y la falta de concienciación sobre las consecuencias ecológicas. Consecuencias también graves dada la necesidad de usar petróleo y trabajarlo en fábricas altamente contaminantes en la atmósfera. 

En España se ha querido seguir una normativa de la Unión Europea y este año 2018 se han iniciado campañas contra el uso de bolsas de plástico en el comercio. Somos uno de los países que más las usa. Se ha prohibido que se den gratis y se ha fomentado el uso de la reutilización de bolsas y el uso de carritos, bolsas de tela o de papel. Fotografías y reportajes como los mencionados sobre la isla de plástico han servido para concienciar a fondo casi como si por combustión espontánea se tratara. Cuando yo trabajaba de técnico y vigilante medioambiental para el ayuntamiento de Alcalá de Henares entre 2008 y 2009, fue este ayuntamiento, diez años antes de esta campaña estatal, quien trató de promocionar el uso de bolsas de tela. Las repartimos a las puertas del mercado de abastos de detrás del ayuntamiento. En ese momento la recepción por parte de mujeres y hombres de esas bolsas era que se trataba de una tontería, de un despilfarro de dinero, de una curiosidad que no usarían y de un abuso sobre los impuestos. Yo tengo aún mi bolsa de aquella época. Agradezco que en 2018 las mentalidades hayan cambiado y que la gente vea que no se trata de despilfarro, si no de necesidad ecológica. Fotos e historias como las de la isla de plástico y los cetáceos muriendo con bidones de plástico en sus tripas han ayudado quizá a ese cambio de percepción. 

De aquella época de técnico y vigilante medioambiental os dejo con el cuento que escribí para concienciar a niños en los colegios sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar con responsabilidad: Los tres reciclables. Lo usamos adaptado a teatro de títeres.

En todo caso, de aquella reacción de la gente de 2009 ante una bolsa de tela y la de la gente de 2018, de esos "vuelva usted mañana" de los acuerdos por el medio ambiente, sirva de metáfora visual la fotografía del fotorreportero Mario Tama de un jugador de golf que no interrumpe su juego mientras un volcán de Hawaii va preparando su inminente erupción. Tal erupción no se debe al cambio climático, pero esa indiferencia ante lo que está a punto de estallar es la metáfora perfecta de esta sociedad de consumo ante el cambio climático. Una sociedad que no se da cuenta de que no debe consumir tanta electricidad ni aparato eléctrico, tanto hidrocarburante, tanto carbón, tanto plástico, tantos envases, que cada frasco de soja de producción no ecológica, o de café, es un trozo de selva menos, que la bollería industrial que usa aceite de palma es la deforestación de grandes espacios boscosos para cultivar palma, que cada cambio de teléfono móvil es una matanza en una mina de coltán y sus alrededores. 

Sea con esto mis imágenes seleccionadas de 2018.


Golfers ignore an erupting volcano, Hawaii. Mario Tama/Getty Images

Fotos escogidas entre las fotos que escogió Poppy Noor para The Guardian, tras revisar todas las fotos que yo mismo fui seleccionando y recortando en mi casa de la prensa española.

viernes, diciembre 21, 2018

NOTICIA 1836ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (anexo 2)

Entre febrero y marzo de 2015 realicé un extenso serial llamado "¿Por qué los Beatles?" donde traté de explicar álbum a álbum el porqué de su importancia en la música. En septiembre de ese mismo año tuve que añadir un apéndice ante una novedad que se editó, que tuvo que ser vuelta a comentar y enmendar en comentarios, y en noviembre de 2016 publiqué un anexo, ya que reeditaron tras muchos años sin reeditar el Live at the Hollywood Bowl. Todo ello se puede consultar en  Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, Parte 6, Parte 7, Parte 8, Parte 9, Parte 10, Parte 11Parte 12, Parte 13, Parte 14, Parte 15, Parte 16, Parte 17 (apéndice) y Parte 18 (anexo). El año pasado, 2017, con motivo de los cincuenta años del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band se editó un disco especial. Sobre la incuestionable importancia que supuso el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band en el devenir posterior del rock, aunque previamente en ese 1967 y coetáneamente se estaban creando otras obras decisivas por parte de otros grupos, hablé dentro de ese serial en lo que fue la Parte 8. En ese mismo lugar, en comentarios puse en 2017 la noticia de la aparición de ese disco conmemorativo antes de comprármelo. Reproduzco por aquí ese comentario y para conocer el disco dejo que entréis simplemente en el enlace de la Parte 8. En comentarios, sobre el disco conmemorativo escribí antes de comprarlo:

"Este año 2017, hacia el final de verano, por otoño más bien, se cumplen 50 años de que los Beatles sacaran "Sgt. Pepper's lonely hearts club band", el disco que cambió el rumbo del rock en 1967 y que es el disco por excelencia de la psicodelia y de muchos aportes técnicos que luego se hicieron comunes en toda la música posterior. Para celebrarlo han decidido reeditar el disco de manera especial incluyendo unas seis o siete canciones más que descartaron del álbum. Son canciones conocidas que se editaron en su día en single, en EP o en el "Magical Mistery Tour", como Penny Lane o Strawberry Fields Forever. Ya en 2003 habían hecho algo similar con "Let it be", pues en 1970 Lennon enfadado con McCartney se lo dio a Phil Spector para que lo produjera de un modo de sonido que no le gustara a su compañero. Tenía lógica que en 2003, tras recuperar los masters originales, editaran "Let it be... naked", que es con el sonido que le quería poner McCartney y las canciones descartadas que se quedaron en single. Para beatlemaniacos estaba muy bien la comparativa. Tenía su lógica. Lo que han hecho este año con el Sgt. Pepper's... en fin, quizá con el tiempo, si tengo dinero, lo compre por beatlemaniaco, pero no tiene justificación creativa, sólo se explica porque McCartney-Ono (Ringo pincha poco y los herederos de Harrison menos) quieren hacer dinero con un "y si el album lo hubiéramos hechos asá y no así...". El Sgt. Pepper's fue considerado antesala de ópera rock, que no lo fue porque la primera es "Tommy" de los Who en 1969, pero sí es considerado por algunos como disco temático, que no lo es, porque no hay tema central. Su sonido seguido casi sin cortes no merecía un estropicio del "pasen y vean como lo que descartamos en 1967 lo metemos en 2017 por amor al dinero, que no al fan". Bueno, supongo que pese a esto, algún día lo tendré... 'm'an que duela'."

Pues bien, este año 2018 se cumplen los cincuenta años de otro álbum emblemático, el álbum doble de título homónimo, The Beatles, que por ser del todo blanco todo el mundo lo conoce por The White Album. Era más o menos la misma jugada que en 2017 con el "Sgt. Pepper's lonely hearts club band", y pudiera ser que en 2019 quieran hacerlo de nuevo con Abbey Road, aunque e general ese disco se grabó del tirón, pero todo pudiera ser, ya que en sus sesiones de grabación los Beatles calentaban a micrófono abierto tocando pequeños conciertos unipersonales, en grupo o e duetos o tercetos tocando rápido viejas canciones de rock and roll y rhythm and blues. En el Anthology 3 salió poco de este material. Pudiera salir en 2019. En cuanto al Let it be, grabado en 1969 y sacado en 1970, pues ya he comentado que en 2013 recuperaron las grabaciones originales y pudieron editar la versión que idearon originalmente, el Let it be... naked, pero se sabe que ahí grabaron todo lo que sonaba en el estudio y se rumorea que hay montones de horas grabadas aún desconocidas por el gran público. Ya se sabe, de hecho, se rumorea, que es posible que para el aniversario de ese disco, que fue película, vuelvan a limpiar la película, a restaurarla y que hagan algo que desde 1969 se negaron que se hiciera: que se monte añadiendo los treinta o cuarenta minutos que le quitaron del montaje de entonces donde se ve literalmente a los Beatles no ya de caras largas entre ellos, si no directamente discutiendo. Bueno, para eso hay que esperar si ocurrirá o no en 2019 o en 2020. Material de los Beatles inédito de manera oficial, queda, de manera pirata, no tanto pero es de difícil acceso. Y quedan muchas últimas palabras sobre todo tipo de grabaciones de sus conciertos y actuaciones e televisión. Otro tipo de cuestión es para quién pueda tener interés todo ese material, y si tienen calidad suficiente para hacernos disfrutar o sólo para hacer estudios de musicología y sociología, o biografías. En lo musical, soy de los que creen que es muy probable que los Beatles se hayan guardado una última bala y tengan acordado que cuando muera el último de ellos salga a la luz algo de lo inédito que hayan guardado como oro en paño. Pero de momento McCartney y Yoko Ono mandan, Ringo algo dirá, claro, y los herederos de Harrison, pero creo que el tándem con la voz cantante en los negocios, que no tanto la música, es McCartney-Ono hoy por hoy.

Hablemos de los dos discos de cincuenta aniversario que sacaron.

La celebración de los cincuenta años del "Sgt. Pepper's lonely hearts club band" en 2017 vino precedida en 2016 por la celebración de los cincuenta años del Revolver. Con Revolver, en 2015, los Beatles supervivientes y la gente de su mundo cercano lo celebraron con fotografías inéditas, conciertos, reportajes especiales de la producción del disco, algún libro... no me suena que editaran disco especial. Lo he rastreado y tampoco lo he encontrado. En principio no lo hicieron, pero si me equivoco, por favor que alguien me saque de mi error. Pero dada la importancia que tuvo el "Sgt. Pepper's lonely hearts club band" para cambiar el rumbo del rock en 1967, cuando se hicieron los cincuenta años en 2017, su celebración contó con todo lo anterior descrito, más la aparición de la noticia en la gran mayoría de periódicos, radios y televisiones del mundo. Y se editó el disco conmemorativo. Y lo compré. La portada seguía siendo la misma, aunque la carpeta del CD trataba de imitar la carpeta del vinilo al ubicar donde correspondía cada uno de los elementos gráficos e incluir los recortables de 1967 como recortables, cosa que no tenía la carpeta del CD anterior, salvo la edición especial imitación al vinilo de unos años antes. La novedad gráfica era una banda amarilla en el lateral izquierdo indicando ser una edición especial de dos discos. Al sacar la caja del disco de su caja de cartón, la misma portada del álbum volvía a aparecer, pero los Beatles tenían otra postura, más casual, o lo intentaron. Contenía una carpeta nueva con fotografías inéditas nuevas (no se acaban nunca), y nuevos datos sobre la producción del disco de 1967, también de la producción del de 2017, una nota de McCartney, dibujos de él, la portada descartada de álbum con Hitler, elementos publicitarios de 1967, y mucho colorido pop. El álbum había sido remasterizado por Giles Martin, hijo de George Martin, quien lo produjera originalmente en 1967. El álbum se llamó "Sgt. Pepper's lonely hearts club band, 2 CD anniversary edition".

El primer disco era el de 1967, pero limpiado y remasterizado por Giles. Lo que hizo fue cambiar en parte el sonido de 1967. Aunque algunos músicos dijeron que así sonaba en el vinilo de 1967 y que en la digitalización de los años 1980 y 1990 a CD se habían alterado algunos de los instrumentos, lo cierto es que el sonido más próximo al original sigue siendo el de los CD anteriores al del cincuenta aniversario. Suena bien, hay que reconocerlo, muy bien, pero se ha subido el sonido de instrumentos como las guitarras eléctricas, y bajado el de otros que en plenos años 2010 no son tan apreciados por los jóvenes. De este modo tiene un sonido más rockero y más duro. El sonido además está tan perfecto que parece que estuvieran tocando en tu propia casa en ese momento. Pero si bien crea un buen efecto, no es exactamente a lo que estábamos acostumbrados desde 1967. Son pequeños detalles que notarán los que conocen las anteriores ediciones. Merece la pena, sí, pero siendo lo mismo no es lo mismo, y aún con todo, se puede escuchar como si fuera el mismo y a la vez diferente disco. No tiene mal sonido, todo lo contrario. Espero haberme explicado.

El segundo disco que contenía la carpeta (el cual imitaba un disco de vinilo de Parlaphone) montaba de nuevo el mismo álbum pero a base de tomas de las canciones que pudieron ser y fueron descartadas. Además contenía las tomas (en versiones inéditas) de las canciones Strawberry fields forever y Penny Lane, que acabaron siendo singles aunque en principio cabía la posibilidad de que estuvieran en el álbum de 1967. La mayor parte de estos temas inéditos estaban en el Anthology 2. Alguno había que era realmente inédito, pero no dejaba de ser un ensayo, una prueba, una toma previa al resultado final que aún había que depurar o bien cambiar en alguna de sus partes. Sea como sea, tiene algunos buenos momentos, como las nuevas versiones de A day in the life, por ejemplo, o Lovely Rita. Si bien el nuevo toque más rockero del primer disco podía compensar esto, y que alguno de los temas inéditos eran curiosos en sí mismos, que varios salieran del Anthology 2 y que además este disco pareciera en sí mismo una prolongación del Anthology mismo, era un poco abusar de la confianza y de la paciencia de sus seguidores más acérrimos, como un seguidor, a pesar de tener algunos resultados destacables.

Llegamos así al disco del cincuenta aniversario del White Album, editado el pasado noviembre de este 2018, tras salir en periódicos, televisiones y radios. En este caso se llamó The Beatles and Esher Demos, que popularmente se conoce como The White Album 50º anniversary edition. Y si el "Sgt. Pepper's lonely hearts club band" ya lo expliqué en la Parte 8, el White Album fue explicado ya en la Parte 10. También este álbum, como todos los de los Beatles, habían recibido hace pocos años una edición en CD reproduciendo en todo la edición del vinilo de 1968, en este caso, álbum doble. Ya por entonces se había eliminado las letras en gris sobre blanco del grupo y a la vez nombre del disco, The Beatles, para ponerlo simplemente troquelado sobre el mismo cartón blanco de la carpeta, tal como pasaba en el vinilo de 1968. Ahora se ha recuperado ese mismo efecto para la carpeta, extraordinariamente gruesa, de esta edición especial de 2018. No me lo iba a comprar dada cierta desilusión con el anterior y creyendo que los Beatles ya estaban traspasando todo respeto a sus seguidores y abusaban de nuestra confianza y de nuestro dinero. Para más datos, tanto el anterior disco citado como este, se vendían y venden paralelamente a un documental en DVD dentro de una caja con unos cinco discos más con más temas inéditos, más textos y más fotografías a un precio desorbitado. Tanto es así que si bien estos discos de por sí son muy caros, esas cajas ya son imposibles de comprar para sus seguidores más humildes y me atrevería a decir que también para los de economías medias. Es triste y penoso que estén editando lo más selecto sólo para un público adinerado. Qué lejos queda eso de su rumbo comercial de sus inicios, más apegado a los jóvenes de las clases trabajadoras. En fin... Ni pude comprar la caja especial de 2017 ni puedo con la de 2018. Me quedo sin ellas por K.O. técnico. No iba a comprar esta edición del álbum blanco, y me dolía en el alma, pero José María Marrero, amigo, fan de los Beatles como yo, y dueño del bar de El Reloj me habló de que él lo compró y le pareció un buen disco. Llevado por su buen gusto, titubeando, con el dinero del finiquito de mi último trabajo me compré el disco hoy y ya lo he escuchado. Es un buen disco que no tiene nada que ver con lo que pasó con la edición especial del "Sgt. Pepper's lonely hearts club band".

El álbum lo componen tres CD, dos de ellos son la remasterización por Giles Martin de los dos originales de 1968, que editó en su día su padre Georges Martin, y el tercero es el que incluye los temas inéditos aún no conocidos y que dentro de Universal, si bien los otros dos son del sello Apple, este es de Custom Records. Volvamos con la carpeta primero. El grosor es enorme dados los tres discos y la inclusión interior de una carpeta nueva con notas de Paul McCartney, Giles Martin y Kevin Howlett. Hablan tanto de la producción y significado del álbum de 1968, como de la del 2018. Contiene igualmente fotografías inéditas nunca antes vistas (deben tener una colección de fotografías como un archivo de grande, foto a cada minuto de su vida). Y recuperando una vez más algo que se perdió en la primera edición de este álbum en CD, se ha incluido el póster que hubo en 1968, sólo que en un tamaño menor, aunque siga siendo un desplegable, y se le han puesto las letras de las canciones en su reverso.

En los dos primeros discos correspondientes a los dos originales se puede escuchar la remasterización actual. En este caso no hay casi nada cambiado. Hay algún toque, incluso en una de ellas se ha añadido un par de sonidos que no existían previamente, o al menos no eran nada audibles. Hay por ejemplo algún elemento nuevo en el Revolution 9, y alguna cosa más. Quizá en comparación con la edición anterior hay que decir que el paso de una canción a otra me parece menos fresca, más común y por tanto matan un poco en ritmo. Quizá para hacerlo más cercano al oído de lo que se cree gustos actuales, pero que no se lo merecía. El disco estaba bien como estaba.

Lo mejor de este álbum, sin duda lo mejor en mucho tiempo de los Beatles, es la parte llamada Esher demos. Es el tercer disco. ¡Por el amor de Dios!, ¿cómo habían escondido esa joya durante cincuenta años? A los seguidores nos han dado todo tipo de material, alguno destacable y mucho de dudosa calidad melómana y rockera desde los Anthology, nos han hecho gastar dinero en discos que eran batir en batidora lo ya batido, y resulta que tenían este diamante en bruto guardado bajo siete llaves. ¡Y van y lo editan no como disco nuevo inédito de los Beatles, que lo podían haber hecho, si no como apéndice del álbum de aniversario del White Album! ¿Qué pasa, que quieren que la gente no sepa que hay realmente un disco nuevo y fresco de los Beatles en activo? Cincuenta años oculto... Esto es lo que me hace reafirmarme hoy en que es probable que tengan algún pacto de sacar algo realmente nuevo cuando muera el último de ellos. Madre mía...

Tal como ellos mismos indican en notas, las Esher demos son un conjunto de grabaciones en acústico que terminaron formando un álbum que grabaron para el disfrute de ellos solos y de un círculo muy reducido y estrecho de amistades muy íntimas y personales de ellos mismos. Todos en el secreto... cincuenta años. Se grabaron en la propiedad de George Harrison en Esher en 1968, una vez que todos habían regresado de La India. Se trata de casi todo el  White Album en acústico, a falta de temas que se añadieron de improviso, como el Revolution 9 que ideó Yoko Ono con John Lennon sin avisar al resto. Contiene además ocho canciones que no estaban en el White Album. Dos de ellas son dos acústicos que pasados a eléctrico acabaron dentro del Abbey Road. Un par de ellas, o tres, las pudimos oír en otra versión diferente en el Anthology 3. Las otras acabaron en álbumes en solitario de George Harrison y de John Lennon.

Además, cuando se grabó el Esher demos aún era sólo eso: demostraciones, maquetas, en realidad era un disco de acústicos con coros de ellos mismos imitando instrumentos que debían ir en algunas de las partes. Varias de las canciones que aquí se oyen tienen duraciones diferentes a la versión definitiva en eléctrico, e incluso ritmos y sonidos muy diferentes, muy cambiadas en origen. Muy destacable el Back in the USSR, que tiene un ritmo animado inusual, Glass Onion, Everybody's got something to hide except me and my monkey o Happiness is a warm gun, son ejemplos destacables de este álbum. Algunas tienen ritmos muy rápidos, pero no dejan de ser acústicos. No hay que confundir este estilo acústico con los Beatles, y probablemente mucha gente pensará que les pega, pero en realidad era lo que les faltaba en su trayectoria. Hay incluso un tema que nos recuerda un poco a un Bob Dylan acelerado, aunque su versión eléctrica que conocemos no lo recuerde ni por asomo. Y por último citaré la aparición de Circles, un tema que grabó Harrison para los Beatles y con ellos en aquellas grabaciones en Esher, nada más regresar de India e imbuido en un espíritu de círculo de la vida, de reencarnación. Los otros Beatles lo descartaron, era un tema muy de religión hindú. Cambiaba el ritmo general del álbum, y Harrison no lo sacó a la luz jamás hasta que lo volvió a grabar en solitario en 1982. Hubo rumores de que el tema existía desde 1968, pero siempre se afirmó que aunque así fuera él nunca lo grabó con los Beatles, ahora queda clara la prueba de que sí lo hizo dentro de aquellas demos que hoy conocemos. Fue uno de aquellos temas que los otros Beatles le negaron y que provocaron que fuera uno de los primeros en querer hacer su carrera musical fuera de los Beatles. Se dice que Harrison guardaba más material de todos ellos tocando juntos y que incluso durante las grabaciones de los Anthology hay otro tema de todos tocando juntos que no salió. Quizá el tiempo... ya se verá.

Mientras tanto, mientras sepamos si harán o no la misma jugada de cincuenta aniversarios en 1969 y en 1970, aquí hay un buen disco. La idea no ha tenido que salirles mal a los Beatles, no obstante, aunque los Rolling Stones celebraron en diciembre de 2017 los cincuenta años de su Their Satanic Majesties Request, a emulación de lo que hicieron los Beatles con Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, este año 2018 ellos, los Rolling, han celebrado y lanzado la edición especial de los cincuenta años de su disco Beggars Banquet, que fue el que compitió con White Album en 1968, y más allá, han hecho lo mismo con el Voodoo Lounge, que el año que viene cumplirá veinticinco años.

Saludos y que la cerveza os acompañe.