martes, junio 28, 2022

NOTICIA 2148ª DESDE EL BAR: ANECDÓTICO

 Llevaba unos días queriendo escribir algo nuevo por aquí, pero por unas cosas y por otras no lo he hecho, salvo en Las notas de los cíclopes libreros, y ahora que estoy frente al ordenador hoy me siento algo desincentivado, pensando en que debo cocinar la cena de hoy y la comida de mañana. La televisión no para de hablar de la misma noticia, sin aportar nada realmente de peso, salvo meras cuestiones estéticas, curiosidades. 

Hoy al levantarme estuve oyendo un pájaro protestar. Pensé que era raro que tan temprano compitiera con otro pájaro, pero resultaba que entre los coches aparcados de debajo de la ventana un gato negro se lo llevaba, ya en silencio, con la boca. Eso me ha hecho pensar todo el día. El gato era callejero y come cazando, es evidente, y el pájaro no se esperaba que posarse en el suelo iba  a tener ese efecto. Pensé en esa política de los documentalistas de la naturaleza por la cual siempre explican que no pueden intervenir, porque la Naturaleza funciona así. De todos modos, cuando me asomé a la ventana para abrirla del todo y vi al gato irse con el pájaro ya lo había cazado. 

Realmente hoy solo cuento eso, una anécdota. No mucho más. El próximo día tendré algo mejor, pero quería refrescar la página. Saludos y que la cerveza os acompañe.


lunes, junio 20, 2022

NOTICIA 2147ª DESDE EL BAR: A LA FRESCA Y A LA PIEDRA

El cambio climático nos lleva a fenómenos climatológicos más extremos, eso nos dicen los científicos siempre que nos advierten de que tenemos que frenarlo. Acabamos de salir en España de una insólita ola de calor en junio con temperaturas más propias del pleno verano que del final de la primavera. Una ola de calor además que vino acompañada de falta de humedad en el ambiente y ha contribuido al peor incendio de los últimos dieciocho años, según nos han dicho.

Resulta que llevamos meses viendo cómo se construyen zonas peatonales en Alcalá de Henares, lo que siempre es bueno, a base de adoquines de piedra, sin espacios verdes, a pesar de que han colocado alcorques para futuros árboles que de tan pocos que son casi parecen testimoniales para que no haya quejas o haya las justitas, y eso ya no es algo bueno. En el centro de Madrid capital he estado viendo algo similar estas semanas, ampliaciones de zonas peatonales a base de losas y losas de piedra, y adoquines y adoquines. Esto no es sostenible, ni es ecológico. No es ecológico porque por el camino algún monte transformado en cantera está siendo desaparecido, y con él todo su ecosistema. No es sostenible tampoco porque transforman a las ciudades en auténticas sartenes en verano que recalientan el ambiente ya caliente del sol del verano. No es sostenible porque la ausencia de árboles no solo resta sombra y frescor y fauna urbana con sus cometidos, tales como evitarnos plagas de mosquitos, por ejemplo, en el caso de los gorriones, también ayuda a que no haya humedad en el ambiente y que se vaya purificando el aire contaminado por, por ejemplo, los gases emitidos por los vehículos a motor. Lo que puede venderse desde un ayuntamiento como un acierto, la peatonalización, se hace en realidad de modo que tiene buena parte de su catástrofe ecológica. Quien deba gestionar el gobierno de una población debería plantearse esto, porque el futuro pasa por una responsabilidad y unas decisiones cada vez más ecológicas, pero pareciera que avanzamos hacia otro modelo aún lejano de ese ecologismo en todas sus escalas.

Puede que a algún arquitecto le parezca rancio construir de nuevo espacios con ajardinados, setos, parterres de tierra y demás, pero el futuro debe forzosamente pasar por ahí. No es rancio, lo rancio es ahondar en crear problemas ecológicos. El arbolado es mucho mejor solución y  más barato que plantear por ejemplo una calle con difusores de humedad, como por ejemplo ocurre ya en algunas poblaciones del país.

Del mismo modo cada vez veo que se construyen más bloques de vivienda que implican tener piscinas, cuando todos los informes del cambio climático apuntan a que España va a tener problemas de agua, así como que se construye pensando en que cada vivienda necesitará calefacción en invierno y aire acondicionado en verano. El gasto energético implica producir electricidad y el uso masivo de la electricidad también lanza contaminantes en su producción. Lo sorprendente es que los arquitectos no estén explorando nuevos modelos de vivienda que usando de elementos ya conocidos nos eviten tanto gasto de electricidad, aprovechando orientaciones, ventilaciones, muros gruesos, materiales determinados, buenos aislamientos, etcétera. Pero el futuro apunta a que eso es lo que deberá ser, o lo que debería. Por supuesto que en invierno usaremos calefacción y que en verano es posible que necesitemos aires acondicionados o ventiladores, pero la cuestión es que deberíamos intentar tener que usarlo lo mínimo posible. Su uso masivo solo nos lleva a la pescadilla que se muerde la cola. Si los arquitectos no desean tener esto en cuenta, o los promotores de construcción, quizá la legislación deba ocuparse del asunto.

Intuyo que en algún momento del siglo XXI el modelo de urbanismo va a cambiar en este sentido, pero al ver ciudades que en su remodelación actual apuestan por la piedra a toda costa me hace pensar si no estaremos yendo tarde también en esto a pesar de que los indicadores actuales nos dicen a gritos que la apuesta realmente buena pasa por recuperar lo natural dentro de las urbes, dentro de las posibilidades que tiene lo natural en una gran población.

Y en esto pensaba yo hoy en estos primeros dos días que ha regresado el frescor, a pesar de que mañana comience el verano y traerá el calor propio de su época del que la semana pasada tuvimos ese adelanto tan sofocante. Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, junio 18, 2022

NOTICIA 2146ª DESDE EL BAR: DE AQUELLAS FOTOS

En una etapa mía de recitales durante bastante tiempo hice pareja con un guitarrista, Sergio Corbacho, mi guitarrista, y le tengo mucho cariño aunque hace tiempo que no tenemos contacto. 

De entre las personas fotógrafas que me dedican con gran afecto su trabajo también tengo cariño a Alicia V. Palacios y Pablo Cristóbal, de El Tornillo de Klaus, que me hicieron y me siguen haciendo varias sesiones a lo largo del tiempo, como la que estoy con Sergio de Caballo y Carnicero tras un recital. Y quiero dar las gracias y mencionar también a otros fotógrafos como Natalia, que tiene muy buen ojo, Pedro J. Maza, que se está convirtiendo en mi reportero, y Sofía Winter, que me hizo diversos reportajes en una serie de obras de conjunto que en las que ella me visualizó y me pidió hacer, incluido un fotógrafo muy mayor que me hizo la foto en su estudio para la contraportada del aquel libro.


 










martes, junio 14, 2022

NOTICIA 2145ª DESDE EL BAR: AL CALOR DE UN NUEVO TRABAJO

 En el día que batimos el día más caliente en un mes de junio español desde 1951 puedo deciros que el pasado viernes se acabó mi contrato de trabajo de aquel proyecto de un mes y medio, pero el lunes la misma empresa me contrató para otro proyecto, así que desde ayer estoy en un nuevo trabajo pisando un archivo que ya he pisado varias veces y volviendo a documentación histórica. Esta vez muy reciente, de los años de La Movida, en realidad entre el tardofranquismo y los primeros años de la década de 2000, pero su nutriente principal son los años de La Movida. Bueno, al menos serán ingresos hasta comienzos de diciembre, que se acabará el nuevo contrato temporal, en ese nuevo marco de temporalidad de la nueva reforma laboral. Eso si todo va bien. De verdad que para mí es como si no hubiera existido. A efectos prácticos en mi vida particular no ha habido reforma laboral de ningún tipo ni magnitud.

Asíque aquí me hallo, en medio del calor de la tarde tumbado en el suelo de mi salón en penumbra y en cazoncillos escribiendo la actualización de esta bitácora, que he tenido que retrasar porque han sido unos días con diferentes compromisos personales que atender. 

Pienso en los años de La Movida y sus fotógrafos. Todos tendréis en mente a Ouka Leele, recientemente muerta este año, otros pensaréis en el afamado García Alix, aún vivo, y yo pienso en Pablo Pérez-Mínguez, que sé que muchos no conocéis, no nos engañemos, aunque muchas de sus fotos si supiérais que son de él os harían exclamar: "¡Eran de él!". Particularmente pienso en aquella portada de la revista Nueva Lente que en 1976 nos ilustraba los nuevos tiempos democráticos que todos los españoles creían ya imposible que no vinieran de una foto que podría tener muchos puntos de vista y a mí me atrae.

Lo cierto es que esto me ha hecho pensar en algunas personas que últimamente han estado haciendo fotos de algunos de mis recitales y las personas que aparecen, o bien de algunas de mis apariciones por ahí, me recuerdan un poco lo que he estado viendo.

Saludos y que la cerveza os acompañe... me está asando vivo el motor del ordenador y creo que voy a escribir a bolígrafo y papel.

miércoles, junio 08, 2022

NOTICIA 2144ª DESDE EL BAR: TRASTEANDO

En uno de mis trabajos como archivero en el pasado, no relativamente lejano y que pertenecía a un mismo proyecto donde ya he estado en dos ocasiones y como técnico de archivo jefe de equipo, me topé con el expediente académico como estudiante del San Isidro de Madrid con un apellido que me fue imposible pasar por alto.

El San Isidro de Madrid es hoy día un instituto segunda enseñanza de carácter público que tiene por particularidad que es uno de los centros de enseñanza en activo más antiguos de España, con permiso del Brianda de Mendoza de Guadalajara, que tan bien conozco por estar en su tejado el estudio de Radio Arrebato, del que fui locutor varios años seguidos. Ambos datan su origen en el siglo XIX, si bien el San Isidro de Madrid probablemente es incluso más antiguo. En el caso del madrileño han salido de sus aulas muchas personas posteriormente famosas o conocidas, y mucha persona pionera en varios campos, por más que incluso por tiempo breve Antonio Machado dio alguna clase en sus aulas, pues este centro acogía enseñanzas de Primaria, Secundaria, Bachillerato, exámenes de acceso a la Universidad Central (la de Madrid o Complutense), etcétera de otro tipo de estudios y formaciones. Yo hice el traslado de una parte considerable de su documentación al Archivo Regional de Madrid y tanto en esa ocasión como en otra posterior, trabajé archivándola y describiéndola para dejarla con uso útil para el ciudadano, ya que prácticamente es al completo documentación histórica.

No negaré que mucho nombre conocido pasó por mis manos y yo mismo he creado herramientas para que sean fácilmente localizados sin necesidad de mirar ficha por ficha de todo el conjunto de fichas de alumnado, si es que un investigador desea bucear en la biografía de alguien célebre concreto que estudiase allí. Hubo bastantes que me llamaron la atención, pero hoy quiero hablar de ese nombre que no pude pasar por alto.

Se trataba de un alumno que había sido mandado a estudiar a Madrid desde el pueblo de Herencia, en Ciudad Real, en la actual Castilla-La Mancha. Ya de entrada el origen me hizo pararme a mirar la ficha en papel, pues Herencia es el pueblo de origen de mi familia paterna, a pesar de que la materna, con origen andaluz, se asentó por Alcalá de Henares desde la década de 1930 y posteriormente en Madrid hasta el regreso a Alcalá en 1975, aunque hubo núcleos no directos que se quedaron por acá todo aquel tiempo. La cuestión es que el nombre correspondía a José García-Escribano Fernández-Cañada. Ese segundo apellido es el que no pude pasar por alto, pues el segundo apellido de mi abuelo paterno era precisamente ese.

Teniendo en cuenta que en aquellos años finales de la década de 1920 y la década de 1930 no había mucha población en Herencia, que aunque fuera un pueblo grande en su zona, seguía siendo pequeño, se me evidenciaba que algún tipo de familiaridad debía tener, aunque mi abuelo Rufino, a quien visitaba de vez en cuando a su residencia, ya no tenía la cabeza para contestarme nada sobre ese nombre. Siguiendo mi protocolo de trabajo en el archivo, todos los nombres eran comprobados por si aparte de archivar su expediente para dejarlo útil para consulta hubiera que resaltarlo como persona ilustre o destacada por algún hecho notable (para bien o para mal, que de todo hubo en esas aulas). En principio no esperaba encontrar nada, pero resultó que en una mera búsqueda sencilla en Internet, sin necesidad de demasiada complicación, hallé una página católica que le tenía registrado como ejecutado por la República durante la guerra civil por haber cursado estudios en un seminario para ordenarse sacerdote, motivo por el cual, parece ser, alguien le había propuesto en los últimos años para su beatificación.

Mi familia, en líneas generales, tanto la paterna como la materna, estuvieron con la República y la defendieron, pero es cierto que aquello me hizo recordar una historia que contaba mi abuela paterna acerca de que unos milicianos habían matado a un primo suyo porque quería ser cura, pero que, aunque él se había preparado, ya no quería serlo, y ella lo achacaba a envidias del pueblo y peleas antiguas, porque, como he dicho, prácticamente la familia al completo estaba con la República. Pero resulta que el apellido de aquel hombre no era ninguno de los de ella, ni era González, ni era Corrales. En recuerdo de aquellas historias, recuerdo el abuelo muchas veces la corregía y se metían en rabietas muy graciosas de viejo matrimonio de décadas juntos. No he investigado más sobre ese hombre cuya ficha académica tuve en mis manos y yo mismo archivé, pero pienso si aquel hombre no estaría emparentado de algún modo y grado con el abuelo y con la abuela, cosa que, dado que era un pueblo pequeño, en aquella época, como hoy día en los pueblos pequeños, no sería raro. Eso daría un cierto giro a la Historia familiar, pues, que yo sepa, nunca nadie ha contado nada sobre algún nexo en el grado de familiaridad que sea entre las familias de abuela y abuelo. En principio no consta, pero como digo, tampoco sería raro en un pueblo pequeño de aquellos años.

La cosa es que hoy, desde otro archivo y con otros asuntos, este hombre me ha vuelto a salir en el listado publicado en Internet por alguien que desconozco sobre gente ejecutada en los años de la guerra por partidarios de la República, y a veces condenados por la República, pueblo por pueblo de la provincia de Ciudad Real. El listado de Herencia es algo más amplio que otros lugares de aquellas tierras, aunque bien es cierto que a estos listados hay que completarlos con los de los ejecutados y represaliados por la posterior dictadura de Franco. Como sea, este hombre volvía a aparecer, evidentemente, y dado que tenía la lista miré si había gente con los apellidos de la abuela. Encontrar González fue fácil, es un apellido muy común, nada garantiza que alguno fuera su primo, aunque tal vez alguno lo fuera. Sí encontré dos hermanos Corrales, Gregorio y Salvador Corrales Fernández. Pensé que tal vez uno de ellos era la persona de la historia de la abuela, pero entonces, ¿por qué mencionar solo a uno y no a los dos? Por parte del abuelo no había ningún López-Serrano, y sí estaba el Fernández-Cañada ya citado.

Todo esto ha sido algo casual, por lo que no he hecho indagaciones profundas, pero me sirve como hipótesis cuadrando las historias de los abuelos, en las que, evidentemente, solo cuadra en cuanto a lo del ejecutado Fernández-Cañada que, de ser así, algo me descuadra, pues por apellido en principio no sería primo de mi abuela, al menos que haya alguna familiaridad en un grado no directo que desconozco.

La cosa es que ya puestos, me puse a mirar PARES, el Portal de Archivos Españoles, consultable públicamente desde cualquier hogar, en busca de expedientes o fichas de mis abuelos en el Centro de Documentación de la Memoria Histórica, el de Salamanca. De las abuelas, materna y paterna, evidentemente, como suponía, no encontré nada. Del abuelo paterno tampoco. Lo cierto es que él, aunque tuvo sus ideas, fue reclutado por ley en 1938 en lo que se llamó quinta del chupete, por ser recién cumplida la mayoría de edad. Aunque estuvo en la Quinta División de la República, tan politizada por Enrique Líster y por “el Campesino”, a quien el abuelo admiró, y pese a que en la retirada del Ebro, dirigiéndose al Levante para cortar el avance de Franco sin éxito fue hecho prisionero y llevado a un campo de concentración en Aranda del Duero, y pese a que a punto estuvo de ser fusilado en una saca de presos, cosa que evitó según él porque le bajaron del camión para quitarle una chaqueta nueva que le habían traído, fue juzgado en bloque junto a otros tantos soldados de leva, cosa que no era rara en la época, y se consideró que quedaban exentos de responsabilidad porque habían sido reclutados forzosamente y no eran voluntarios, aunque el abuelo contaba la anécdota de uno que allí se regodeó de los que había matado, cosa que le hizo ser fusilado. En fin, el abuelo paterno, tras acabar la guerra, fue enviado al Rif español para hacer el servicio militar de nuevo, pues se consideró nulo su servicio durante la guerra con la República. Fue desmilitarizado tras acabar la Segunda Guerra Mundial, pero eso es otra historia. La cosa es que es evidente que en el archivo de Salamanca no hay expediente ni ficha de él, aunque tal vez en ese archivo o en otro de los archivos militares generales pueda que figure dentro de un bloque de nombres de soldados de leva en aquel juicio sumarísimo que se les hizo, y eso hace que sea muy difícil localizarle individualmente. Tal vez algún archivo conserve algo de los presos en los campos de concentración, lo que le haría figurar también, pero tengo la sospecha que esa documentación fue convenientemente destruida en su día, o tal vez sea clasificada y salga a la luz el día que cambie la ley de secretos oficiales. Ya se verá, tal vez.

Sin embargo sí encontré en el archivo de Salamanca algo del abuelo materno. Lo cierto es que años atrás yo ya había localizado la copia de una condena contra él tras la guerra civil, en los primeros días de la dictadura, que le condenaba a arresto domiciliario en su casa de Madrid capital de aquel momento por haber tomado parte activa por la República. O en otras palabras, por haberse demostrado que voluntariamente defendió la República. Por un lado sabemos que tuvo un pasado miliciano, que simpatizaba con los anarcosindicalistas, no sabemos si militó, y posteriormente pasó al ejército regular. Sabemos que participó de la Batalla de Guadalajara y de la defensa de Alcalá, que en algún momento estuvo en Catarrojas, en Valencia, para casarse por lo civil con la abuela, y que en algún momento regresó a Madrid para su defensa y que tras la guerra se volvió a casar con la abuela, ahora por lo religioso, porque se quemó el archivo de Catarrojas, por dar una imagen más suave de cara al nuevo régimen y porque, se dijo en la familia, destruyó buena parte de sus documentos para evitar acusaciones, aunque tras su muerte en 1985 fueron apareciendo papeles ocultos suyos en los colchones y lugares recónditos de la casa durante años. Que yo descubriera por otro lado que tuvo arresto domiciliario en los primeros tiempos implica que de vez en cuando recibirían visitas y registros de la policía político social en la casa sin previo aviso y de aquella manera, al menos en estos primeros momentos, sin que tíos ni madre guardasen memoria ya por excesivamente pequeños, ya porque aún no habían nacido.

Ahora he podido encontrar dos fichas suyas en los fondos de la Delegación Nacional de los Servicios de Documentación, que es la evolución en 1958 de las brigadas de lo político social para la represión del comunismo y la masonería. En estos fondos encontramos documentación que se incautó a todo tipo de asociaciones de izquierdas con la idea de reunir documentación para la represión y el control de toda la gente de izquierdas. Reunieron dos millones y pico de documentos, casi tres millones. Los conservaron para poder controlar a todos aquellos y en bastantes casos para su represión. Eliminaron solo la documentación referente a personas que no habían sido activas en su pertenencia a esas organizaciones. Así que encontrar hasta dos fichas del abuelo allí, más las de sus hermanos Manuel y José, me parece un posible avance más en arrojar alguna pista, pues creo que puede que allí se recoja qué acusación o acusaciones concretas se le hicieron para decretarle arresto domiciliario. Él se hizo albañil y siguió su vida. Veo que el Portal de Archivos no permite la consulta directa de estas fichas, por lo que hay que solicitarlas por correo privado. Tal vez haga la consulta. Tal vez sepa algo más del pasado del abuelo materno.

jueves, junio 02, 2022

NOTICIA 2143ª DESDE EL BAR: R.

Me siento en la terraza de mi casa con este tiempo de primavera, aunque esta primavera cuando no ha parecido invierno, parece verano. En todo caso, hacia el atardecer la temperatura es de primavera y me siento allí. Leo, tomo limonada, escucho música o simplemente observo la calle y los pájaros en los árboles.

A menudo veo pasar a una chica de mi infancia, R., que me gustó. Al igual que yo sigue viviendo en el barrio, en la misma casa que fue de sus padres. Nunca se fue. Aunque ahora es adulta como yo, sigue igual de joven, quizá con un gesto más serio, pero igual. No me refiero a la juventud de cuando éramos niños, sino de adolescentes, pues siendo del barrio también nos vimos más de una vez. Parece que por ella no pasen los años. Tiene dos niños pequeños, o quizá uno, que no me ha quedado muy claro a pesar de que debe tener el mayor quizá cuatro años, no lo sé, calculo mal la edad de los niños. Es probable que sean dos niños los que tiene, pero a veces la he visto solo con uno y eso me despista, pero pudiera ser que uno de los dos tenga que estar a veces en alguna tarea o en algún lugar. No lo sé. Parece bien con ellos y eso me alegra, curiosamente me alegra, aunque haga décadas que no haya contacto.

En algún momento dejamos de mantener contacto. No por nada concreto. Jugábamos juntos, pero llegó un momento que poco a poco dejamos de hacerlo. Supongo que ella hizo su grupo de amigos un poco más mayores y yo el mío. Podríamos haber seguido el contacto, sí, es cierto, pero creo que no soy el único que haya perdido el contacto con alguna persona de su infancia por el mero asunto de que al crecer cada uno va perfilando otros caminos. Sea por colegios diferentes, o por institutos diferentes, o porque uno sigue en los estudios y otro no, o por los gustos musicales, o por vete a saber. No creo ser único en esto. Todos conocemos a alguien de la infancia que un buen día hizo su camino y tú el tuyo. Sin más. Las mentes se forman en esos momentos. No nos hemos dicho nada.

He de decir que yo me siento afortunado, casi todos mis amigos más antiguos son realmente antiguos, muy antiguos, dos de ellos incluso de los tiempos de la guardería, pero esta chica en concreto, pues no continuó.

La veo pasar a veces, y estando yo en la calle o en algún bar del barrio, pues también. No sé porqué tampoco cultivamos aquello de saludarnos, y sin embargo yo siempre guardo un grato recuerdo de cuando éramos niños y jugábamos. Ahora la veo con sus propios niños y me hago a mí mismo muchas preguntas sobre cómo la habrá ido, si le va bien, y cosas así. No me importaría reanudar una amistad después de tantos años. Cerca de treinta años después de acabados los juegos infantiles, años más, años menos. Pero, también es cierto, en realidad no me lo planteo.

Con el tiempo hay mucha gente de nuestra infancia que se han ido a formar sus vidas en otros barrios. Algunos vuelven de vez en cuando a visitar a sus padres. Ver a gente de la infancia que como yo siguió siempre estando en el barrio, en concreto no en otra casa, que los hay, sino continuando en la de sus padres, y con unas vidas adultas, a veces me hace pensar justo eso, querer saber cómo les ha ido, si están bien.

Será algo por aquello de compañeros de camino en lo generacional. ¿Cómo les habrá ha ido a ellos?

lunes, mayo 30, 2022

NOTICIA 2142ª DESDE EL BAR: RAI FERRER EN LA CAPILLA DEL OIDOR

Este fin de semana pasado me crucé por la calle con María Aranguren, concejala de Cultura, y fue gracias a ella que me enteré de la nueva exposición gratuita en la Capilla del oidor dedicada al artista ilustrador Rai Ferrer. He de reconocer que aunque ha sido anunciada por diversos medios, últimamente no he estado todo lo atento que podría a estas cosas, así que le agradezco mucho que me dijera de esta exposición. Como estábamos en la Plaza de Cervantes fui para allá nada más despedirnos y he de reconocer que para mí fue una gozada.

Rai Ferrer es un artista cuya etapa más fundamental se encuentra entre las décadas de 1970 y 1980 coincidiendo con el tardofranquismo, la Transición, la Movida y esa etapa ya de la segunda mitad de esos años 1980 que poco a poco va desmontando la efervescencia cultural y popular para transformarse en otra cosa, otro tipo de movimiento cultural que si bien a comienzos de los años 1990 tendrá su reflejo en una juventud dividida entre la contracultura grunge y el diseño maquinal de la música electrónica como dos formas de entender la vida muy diferentes, en el resto de la sociedad se reflejará en lo que se creía indicadores de éxito social traducidos en las Olimpiadas de Barcelona 1992, la Expo de Sevilla de ese mismo año, la figura de Mario Conde como ejemplar antes de saberse su corrupción y cosas tan emblemáticas por entonces como comunes hoy día como pueda ser tener un segundo coche en la familia o dos televisores, ir de vacaciones tomando un avión a otro país y no a Torremolinos, comprar una segunda vivienda, que habitualmente era en la playa, y cosas por el estilo.

Pues bien, Rai Ferrer era un artista de la contracultura que comenzó su andadura a nivel popular en 1969 con la publicación nueva ese año de la revista Strong. Recogía en su primera portada personajes de cómic que iban a ser publicados en esas páginas, como eran Lucky Luck, los pitufos y otros. Estamos en la época dorada del cómic en España. Por entonces estas publicaciones eran muy vendidas, no solo para niños y niñas, también las adquiría público adulto, aunque no se les valoraba como ahora, el carácter de arte lo adquirieron más tardíamente, por entonces eran más productos de usar y tirar, casi, una industria más, y como trabajadores eran tratados muchos de sus artistas. Como sea, Strong era algo más que una revista de cómic, contenía también ilustraciones más adultas, fotomontajes, collage y textos que a veces tenían problemas con la censura. La revista irá adquiriendo una personalidad propia a lo largo de la década de 1970. Rai Ferrer con el paso del tiempo no solo creará sus obras en ese espacio, se abrirá también a otras publicaciones. Su labor más importante vino tras la muerte de Franco. De repente su obra se permitió lujos arriesgados en aquellos años como contar gráficamente y de manera algo experimental la guerra civil. De repente se podía ver a personajes prohibidos o espinosos para muchos de los que seguían ocupando cargos, personajes mostrados y explicados como Durruti, Montseny, Azaña, Largo Caballero y todos los políticos de la República, también intelectuales. Rai Ferrer dedicó muchas páginas e ilustraciones al anarcosindicalismo de la CNT, sin cortarse incluso en explicar temas polémicos incluso entre los propios anarcosindicalistas, como pueda ser la muerte de Durruti.

La obra de Ferrer es mucho más que eso, porque si bien es evidente que el contexto en el que empezó a crear estas obras explicativas de la Historia reciente y en esos momentos muy viva por fuerza de una dictadura recién acabada, también se hace evidente que eleva a un carácter popular y asequible un arte contemporáneo que hoy día podría estar expuesto en el Museo Reina Sofía. Se le podría clasificar casi de artista Pop, pero aunque toca muchas de las cuestiones estilísticas y de concepto de esta corriente lo suyo es más bien contracultural. Es agresivo en la forma en la que exponía los temas a tratar, aunque hoy día quizá los más jóvenes no entiendan porqué era agresivo si pierden las referencias de los personajes que retrata y lo que dicen los textos en un momento donde esas cosas no se decían y  a menudo ni siquiera se conocían, pese a ser personas y sucesos a la vuelta de la esquina. Pensemos que en la segunda mitad de los años 1970 muchas de las personas que protagonizaron o vivieron la República y la guerra civil seguían vivos. La forma de contarlo Rai Ferrer iba destinada a una juventud del momento, como la suya, que en esos años estaban protagonizando la Transición política a la actual monarquía parlamentaria, a la democracia. El deseo de saber era mucho. Como dato a tener en cuenta sobre ese contexto, el primer historiador que trató la guerra civil española haciendo un trabajo profesional fue un británico, Hugh Thomas. Su libro, en dos volúmenes, había sido censurado en España desde que se publicó en la década de 1960, la primera traducción y edición española autorizada fue en 1976, tras morir Franco en noviembre de 1975, se transformó en el libro más vendido de aquel año en España, con eso el lector de este artículo se podrá hacer una idea del interés que hubo en la época, un interés hoy día no explicado y no debidamente atendido, dibujándonos a menudo una sociedad de la época que pareciera que estuviera a otra cosa y desdibujando lo que iba ocurriendo en la sociedad y el porqué de sus cambios. Podríamos pensar que la obra de Hugh Thomas pudo llegar a gente de todas las edades y ámbitos culturales, mientras que la obra de Rai Ferrer pudo ser más dirigida a un público muy determinado, predominantemente joven, posiblemente en su mayoría de izquierdas, muy posiblemente libertario en buena parte, pero no exclusivamente libertario, que compraba revistas irreverentes, como lo fue también El Papus, y que optaba por enterarse de muchas cosas por los canales no oficiales y no mayoritarios. Una juventud que en poco tiempo abrazaría formas de vida también muy perseguidas, como pueda ser la del rock, los bares, droga evidentemente hubo, pero mentiríamos si no se dijese que hubo una juventud obrera que era activa y no estaban en los bares ni en las drogas, una juventud que formaría sus propios círculos culturales y sus propios productos, como los surgidos en la calle Libertad, de Madrid. Una juventud que en breve irá formando unos pocos años después de todo el proceso democratizador lo que se conocerá propiamente como La Movida madrileña, en la que parece en los relatos que se hace hoy que todo el mundo estaba, pero que en realidad formarían de manera realmente activa un número de gente que se movía de bar en bar y de sala en sala de conciertos, que se conocía entre sí en su mayoría a fuerza de frecuentar los mismos sitios. Formarían unos círculos en los cuales se produjo una cierta bohemia y un intercambio de ideas y colaboraciones en diversos aspectos artísticos, pero había mucho de fiesta continua y lo que la fiesta continua supone.

En esos momentos no solo hay músicos y pintores, los creadores de cómic, entre otras modalidades artísticas, también estaban allí. Creadores de cómic e ilustraciones como también lo pudo ser Nazario, otro contracultural que además se metió de lleno en hablar expresamente de la homosexualidad. Creaban obras que chocaban a menudo tanto en concepto como en formas con todo tipo de formalismos, de verdades aceptadas de entrada por la mayoría de la gente, con formas de ver y entender la vida, que no eran conservadoras. Más o menos en este ambiente entra la obra de Rai Ferrer y se publica y se vende en los quioscos de prensa, mediante los cuales se hace extensible a toda la sociedad en general si alguien deseaba adquirir estas revistas, ya no prohibidas.

Los fuertes contrastes de color, los fotomontajes con un humor mordaz y acusatorio, especialmente duro con el poder, incluso se puede ver en un collage que hace a comienzos de la década de 1990 con Felipe González y Aznar juntos, en un momento en el que el antagonismo era claro para mucha gente y a nadie, en términos de la mayoría, se le ocurría equiparar a uno con el otro. O también lo podemos ver en el compromiso que adquiere el propio artista a mediados de la década de 1980 contra el ingreso de España en la OTAN, por considerarlo un acto belicista, que era en general algo muy extendido en España, que deseaba apostar por un camino pacifista, y ese camino en esos momentos no era percibido en la OTAN.

Rai Ferrer hizo otra cosa en la segunda mitad de 1970 que fue recuperar también la memoria gráfica de los carteles de la guerra civil. Un material que no se había podido ver y que expresaba tanto una diversidad ideológica en España, negada hasta esos momentos como algo posible, como expresaba también una serie de ideas prohibidas. Recupera muy evidentemente la cartelería anarquista de la CNT, no huye del enfrentamiento entre esta y la FAI en un momento de recuperación de la Historia donde se percibía que CNT y FAI iban juntos, recupera la cartelería de los partidos políticos nacionalistas de Cataluña y de País Vasco, en un momento donde no existe todavía la España de las autonomías, recupera la cartelería del PSOE, recupera toda una riqueza artística, pues en esos carteles intervinieron muchas personas que eran artistas, aunque en su época se les considerara trabajadores de las artes gráficas. Pensemos que mucha de esta gene también creaba los carteles de las películas de cine, todo a mano y que muchas de sus obras son hoy día objeto de exposiciones, museos, libros, reportajes, y toda una consideración de artista y de arte. Rai Ferrer llevó esas obras a sus publicaciones y eso hacía que la gente pudiera verlas por primera vez en muchas décadas, simplemente comprando las revistas donde salían en el quiosco de prensa. La idea de recuperación de cosas que eran muy de una época la repitió con su propia obra cuando a comienzos de los años 1990 compiló una parte de ella en libro, esto se puede escuchar de su propia voz en una entrevista que le hicieron y que también se reproduce en la exposición de la Capilla del Oidor.

Al margen de la política, como obras artísticas merece la pena acercarse a disfrutar de la exposición. Es una obra muy expresiva y aún hoy día transmite una cierta pasión por el cambio hacia la libertad de una época. Podemos contemplar también la exposición como el reflejo de una forma de entender esos años de transición, una forma particular de un artista comprometido con llevar a la gente común una democratización de la vida social, de las ideas, un reencuentro con el pasado, si bien es posible que en aquellos años quizá una persona de 40 años no adquiriera estos productos, pero una de 20, sí. Y hay que entenderlo así y ponerlo en el valor de ello, porque ni siquiera todas las personas de 20 años en la época conocían de estas publicaciones o se interesaban por ellas, algunos habría que incluso recelaran de ellas, pero sí es cierto que a aquellos que les llegaron de un modo u otro lo iban reflejando en sus vidas en unos años de cambio donde el principal cambio estaba precisamente individualmente en todas las personas. Cada uno con su propio camino, pero el cambio llegó a todas las personas