jueves, febrero 10, 2022

NOTICIA 2115ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2010-2014 (adulto, primera mitad de treintañero, 3 de 5)

En el año 2012 yo cumplía 33 años. Conseguía algunos trabajos nuevos de archivo, a la vez hacía otras cosas, había desempleo también. Escribía. Y sí, participé de las dos huelgas generales contra la reforma laboral de ese año, y las fomenté informando de la reforma, así como participé de otras protestas que hubo, muchas relacionadas con el 15M o derivadas de él, del que yo había sido uno de sus miembros más activos en Alcalá de Henares en 2011, uno entre otros. Seguía leyendo en el comienzo de año libros para hacer informes de lectura para su posible publicación y recomencé mi labor autodidacta en cuanto a mi inglés. 

2012: 33 años.

Leí 50 libros, de los cuáles 3 eran novelas gráficas.

Escupiré sobre vuestra tumba (Boris Vian, 1946): Podría haberlo leído ya antes, porque es una novela breve y de fácil lectura y es de un autor clave en cómo entendí la contracultura, pero fue el libro que leí a caballo entre 2011 y 2012, elegido por mí mismo, pues también leía los libros para los informes de su posible publicación en una editorial determinada. Me obligué a leerlo sin retrasarlo más, también para ir recuperándome mejor, para retomar mi vida, ya que tenía un problema con una amistad que se solucionó. Se trata de un libro escrito en 1946 sobre un hombre de raza negra que, por genética familiar, ha nacido con la piel tan clara que podría pasar por blanco. Uno de sus hermanos fue matado por blancos estadounidenses y otro ha recibido una paliza. Él, haciéndose pasar por blanco entre la alta sociedad del sur de Estados Unidos, va manteniendo relaciones sexuales con jovencitas ricas blancas mientras va preparando su venganza racial. Es un libro apasionante. Lo habría puesto en destacados de 2011 si lo hubiera acabado, pero lo acabé en 2012. Un alivio también entre tanto otro libro leído por fuerza de ganar algo de dinero haciendo informes de lectura. Este lo compré en librería Diógenes.
 
Los archivos del Estado. Qué son y cómo tratarlos (Alfonso Dávila, 2010): Aunque yo ya trabajaba de archivero cuando tenía contratos, seguía formándome a mí mismo en lo teórico. Este libro me lo regalaron en el taller de archivos que me formó entre 2009 y 2010. Lo leí ahora. Dávila era además el director del Archivo General del Estado, y yo trabajé allí para una empresa que contrataron. Además, Dávila es investigador y escritor en la ciudad, mantengo una amistad con él. Escribí de este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Refrescaba y actualizaba, a la vez que ampliaba, algunos de los recursos actuales de archivística y parte de su Historia institucional. También lo leí siguiendo la preparación de posibles oposiciones, pero el gobierno de Rajoy las paralizó todas durante un exceso de años hasta dejar a la administración bajo mínimos. Truncó muchas vidas. Como ya he coincidido en opinión con otras compañeras y compañeros de profesión en años posteriores con edades similares y que han terminado como yo, sobre todo desde 2020, nuestro momento era aquel y nos lo quitaron. Se ha perdido una generación de archiveros para la administración, porque la mayoría o ya no tiene tiempo o ánimos para estudiar o recursos, o ya es difícil actualizarse con todos los cambios legislativos que han habido.

Jántaro (¿...?, 2012): Era uno de los libros en pdf que me pasaban para hacer un informe de lectura sobre su posible publicación o no. Básicamente se trataba de un joven que descubre un bastón que le hace saltar de dimensión en dimensión. De ese modo descubre que hay una conspiración entre inmortales para acabar con las otras dimensiones. Aparecen seres mitológicos japoneses mezclados con seres de otras mitologías. El libro tenía un gran número de faltas de ortografía y sintácticos, así como un mal uso de los tiempos verbales, que cambiaban sin sentido en un mismo párrafo con facilidad. Tenía un ritmo de la acción bien medido, en ascenso, aunque había un exceso de personajes y de palabras japonesas que hacían pensar que fuera apto para los más aficionados al cómic manga, ya que la historia se construía como algunas de las series manga donde de un monstruo se salta a otro en una serie de combates. Ignoro quién lo escribió y si se llegó a publicar.

Bajo la Cruz de Lorena (Antonio Marchal-Sabater, 2012): Este era otro de los libros que me dieron a valorar. Le puntué con un alto interés comercial, aunque literariamente con un punto menos. Le analicé muy positivamente, por lo que por segunda vez con un libro de los que esta editorial me pasaron me sorprendió que la editorial no lo editara. Ignoro la razón, pero el libro se publicó en 2015 con otra editorial y sigue vendiéndose en 2022. Sigue disponible. Se trataba de una novela de espionaje al estilo clásico al que el autor le dotó de un sabor español. Una periodista española estudia la fortuna de una serie de soldados españoles que lucharon en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, al estar exiliados allí y se ve envuelta en una conspiración por el robo de oro donde se entromete el servicio secreto israelí, el soviético y hasta terroristas de ETA, pero a la vez hay saltos temporales con la vida de los soldados españoles que está investigando ella y que tienen que ver con el robo de ese oro en plena guerra mundial, por lo que a la historia de espionaje se le suma la historia de estos soldados. Es una novela dentro de una novela. El libro no estaba nada mal dentro de su género. En todo caso el autor, en aquel 2012, ya tenía un libro autopublicado previo.

¿Cómo empezar? (Alicia López Tarrida, 2012): Me lo dieron a leer para el informe. No es de los que más puntuación di. El libro lo terminó autopublicando la autora en 2015. Una mujer se haya en proceso de divorcio y pelea por la custodia de los hijos, mientras tiene algo de acoso por parte de su expareja. En ese contexto comienza a iniciarse en lo mistérico y el reiki. Descubre los planos astrales y las reencarnaciones hindúes, confunde un poco todo ello. Una vez que logra a sus hijos comienza una segunda parte del libro donde ella explora haber sido diversas personalidades femeninas importantes de la Edad Antigua, diosas egipcias, y otras reencarnaciones. Lo más valioso de la novela era la construcción del personaje femenino, bajo mi punto de vista. En cierto modo me hacía pensar que la novela podía ser algo que quizá se pensó para promover una determinada tienda de esoterismo, pero no lo podría asegurar. 

Perseguido por fantasmas (Alberto Ávila Salazar, 2012): Otro de los libros que hube de hacer informe. Podía cumplir su objetivo para un público lector aficionado al terror, pero la editorial no lo publicó, en 2015 lo autopublicó el autor con un título diferente, Lo que dicen los dioses, que sigue vendiéndose en libro electrónico. Se trataba de una novela, pero en realidad su construcción hace pensar más bien en una colección de cuentos de terror con un personaje como hilo conductor. En el Madrid de los años 1940 un asesino en serie comete una serie de crímenes que le sugiere la diosa Cibeles. Un policía recurre a una vidente italiana para investigarlo. Con saltos temporales diversos, un periodista en 1975 investiga parte de esos crímenes en torno a una habitación donde ve fantasmas, partos horribles y diversos monstruos. 

Confidencias (Carmen Alonso, 2012): Yo no elegía los libros a leer, a mí me los enviaban, por lo que me encontraba de todo. En este caso también ignoro si se llegó a publicar en esta o en otra editorial. Rastreando por Internet actualmente sé que existe una librería llamada Carmen Alonso que publicó un libro llamado Confidencias de Frivolina, pero no tenía que ver su temática con este. También existe una catedrática de Historia con ese nombre que trabaja sobre el tema biográfico de este libro. Pero también hubo un teatro en 1895 llamado Carmen Alonso que hacía representaciones sobre la vida de Isabel I la Católica, porque de esa vida es esta novela. Así pues, no sé siquiera si Carmen Alonso era una persona de verdad o un pseudónimo. La novela trataba desde lo epistolar la vida de Isabel la Católica, tocando la vida de varios personajes relacionados, como por ejemplo su propia madre, enloquecida y que ocupa la primera parte del libro. Así que de fondo estaba la construcción del Reino Hispánico. Estaba muy bien informado en todo tipo de datos históricos, aunque más que una novela histórica parecía una novela interesada en novelar una vida femenina. Se dotaaba de mucho interés a todo lo femenino, hasta el punto que más que personajes del siglo XV y XVI parecían por actitudes y modos de pensar mujeres del siglo XXI. Quizá su público lector más adecuado era un público femenino que hubiera deseado una idealización de las mujeres del siglo XV al modo del XXI. No lo sé. Estaba bien informado, pero su orientación era ese anacronismo. 

Brokermaniac (Julio Holgado, 2012): Este libro que me dieron también a valorar es el que mejor valoré con diferencia. Fue el mejor de todos los que mandaron. La editorial lo entendió y lo publicó ese mismo año por todo lo alto. De hecho me dio mucha alegría el día que lo vi en papel en una de las mesas principales de La Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Se lo merecía mucho. El autor es licenciado en Dirección y Administración de Empresas, pero escribe libros de misterio policiaco, por así decirlo, relacionado con tramas conspirativas económicas al más puro estilo de las novelas de espionaje clásicas tipo las que escribía Forsyht, Conrad o Le Carré. El libro comienza en 2003 con un estudiante de empresariales que se va a Estados Unidos para empezar en una empresa de inversiones donde detecta una serie de cosas extrañas que envía por correo a su profesor universitario. La cosa queda en nada y él consigue un empleo estable allí. Pasan los años y ocurren más cosas anómalas que terminan llamándole la atención por lo que investiga, sobre todo con el preaviso de catástrofe económica de 2007 y posteriormente con la Gran Recesión de 2008. Intuye que detrás ha habido una serie de especulaciones corruptas y una conspiración para acabar con el sistema y enriquecer a uno pocos que le pone en el ojo del huracán de una historia con ritmo de novela de espionaje clásica. Muy interesante y muy recomendable. La lectura atrae.

Sol de Luna (Dolores Pereñíguez, 2012): Con el tiempo trasteando en Internet he sabido que esta autora cumplía 20 años cuando envió este libro, y que llegó a publicarlo. No solo eso, fue el primero de una trilogía o saga a la que llamó de manera homónima a este libro. Contenía algunos errores ortográficos a la hora de escribir verbos, que hoy día ya tendrá más que corregidos en su escritura. No fue el libro que más puntuase, tampoco se quedó escaso de puntos. Era una novela que seguía la estela de sagas tipo Las crónicas de Narnya o Harry Potter. Una chica sueña constantemente con el pasado, con un asesinato en la Edad Media. Sus padres la mandan al castillo de uno de sus tíos para ver si mejora, allí están un grupo de amigos suyos. En determinado momento viajan al pasado, por intervención de dioses, y llegan a esa Edad Media propia de la épica fantástica con magia y seres sobrenaturales. Viven una aventura en busca de la razón por la que la chica está conectada con ese tiempo. Novela fantástica y juvenil. Mejor para ella si lo llegó a publicar, yo tardé más años en lograr publicar uno de mis libros.
 
El guardián de la civilización perdida (Roldán Benito Vidal, 2012): Fue el último de los libros que leí para realizar el informe sobre su posible publicación para la editorial. Tenía un gran número de palabras mayas, contenía hasta un glosario para poder seguir la lectura. Contenía un gran conocimiento de la selva maya y de la Historia de los mayas. La historia se ambientaba en el siglo XVI, a comienzos, en una población maya que un día recibe a tres náufragos españoles. Uno de ellos se aclimata a la vida maya y se hace parte de ella incluso formando una familia. Cuando tropas de Hernán Cortés llegan allí comienza la renegación del español y su defensa de los mayas, lo que lleva a un desenlace épico conocido, sobre todo porque siendo esta una ficción, se basa en una historia real. El libro estaba bien, pero su abuso de las palabras mayas le hacía de difícil lectura a veces. Ignoro si el libro se llegó a publicar, pero el autor es un reconocido conocedor de las culturas precolombinas y antiguas, por lo que no me extraría que lo publicara. Estaba bien ambientado.

Acceso Total (Ron Marz -guión- y varios dibujantes, 1998): El primer cómic que leí en formato digital, aunque prefiero el papel. Me lo pasó un amigo, Paulino Merino, ante una conversación que tuvimos sobre superhéroes de Marvel y superhéroes de DC. Me dijo que había habido un cruce (crossover) de los personajes de ambas editoriales a finales de los 1990, cuando tenían que sobrevivir ante el empuje del cómic japonés. Es una rareza que, que yo sepa, no se publicó en integral nunca, está en cuatro o cinco números. Ambas editoriales se transforman en dimensiones paralelas. Las dos dimensiones chocan entre sí y llevan a los superhéroes de ambos mundos a encontrarse, confundiéndose entre ellos al creer los de DC que los de Marvel son villanos, y los de Marvel que lo son los de DC. De ahí surge una gran batalla y una serie de enfrentamientos con mucho morbo para los lectores más adictos a los superhéroes, y tal vez más adolescentes. Faltaba un poco de enfoque adulto y los dibujos claramene eran comerciales en sumo punto, pero es una curiosidad que, tras tanta lectura de lo anterior mencionado, necesitaba para despejar. Además, comencé mi investigación sobre censura en los cómic de superhéroes y esto era una reencuentro con los superhéroes de Marvel con lo que para mí era una novedad, y que sin embargo estaba publicado desde 1998.

Fahrenheit 451 (Ray Bradbury, 1953): A pesar de que soy un forofo de la ciencia ficción y de la distopía, de la que te hace pensar, este clásico del cuarteto iniciador del género no lo había leído hasta este 2012. Lo destaqué como una de los dos libros a destacar de mis lecturas de ese año, en la Noticia 1176ª. La historia es bien conocida en nuestros días. Truffaut llegó a llevarla al cine y Tim Hamilton al cómic, pero es en el original, en el libro, donde está la historia en su modo más perfecto. Hay que remitirse al libro, ir al libro, leer el libro. Esta es una distopía donde se plantea una sociedad futura donde se controla a la sociedad sin necesidad de amedrentarla, sino que el gobierno lo logra haciendo vivir a las personas en una sociedad de consumo y necesidad de consumo de todo tipo de productos materiales que hace que cada individuo crea que vive en una sociedad perfecta y feliz cuando logra sus pequeños objetivos al comprar algo. Pero para esto el gobierno necesita que las personas no se detengan más que en pensar en sus carencias materiales que les plantean los empresarios productores, en nada más. Esto se logra ocupando las mentes con interminables programas de televisión que contienen informativos que dan la apariencia de una total sociedad de la información, pero que en realidad es todo una maquinaria que usa el gobierno para dar la información que más le interesa a cada momento. Necesita que la gente no piense demasiado en alternativas o en el origen de las cosas, y para eso debe eliminar el que por siglos ha sido el principal método para que la gente empiece a pensar por sí misma: la lectura. Los libros están prohibidos, en esa sociedad los bomberos no apagan incendios, sino que prenden hogueras de libros. Cada cierto tiempo aparecen socialmente algunas personas que se descubre que leen clandestinamente. Con este planteamiento Bradbury  nos presenta la historia de un bombero que empieza a dudar de su trabajo censor y comienza a empatizar con los perseguidos lectores. Todo, por otro lado, en un contexto de Guerra Fría y una amenaza de guerra mundial sobre la sociedad para que nadie se atreva a cambiar (por miedo) el orden de estado de la sociedad planteada. Es una lectura que también me resultó muy cercana a estos tiempos de crisis económica y de replanteamiento de la sociedad que vivimos, posterior a la Guerra Fría, donde los grandes empresarios no sólo nos han llevado a esta crisis actual, sino también a una sociedad del consumo y unos miedos no muy lejanos a los que Bradbury nos planteó en 1953. No obstante, es un clásico del género y del siglo XX.
 
Leopoldo María Panero. Poesía completa (1970-2000) (Leopoldo María Panero, 2001): Fue un regalo de cumpleaños que me hicieron varias amistades juntas. Sabían que yo había comprado anteriormente una antología de Leopoldo Panero, pero me confundí y era el padre. De ese libro ya hablamos en anteriores entregas. Así que me compraron este obras completas. Lo cierto es que es el primer tomo de las obras completas, porque hay uno segundo llamado Leopoldo María Panero. Poesía completa (2000-2010), el cual tengo pendiente de comprar aún hoy. Luego, tras su muerte, salieron hasta cuatro libros póstumos que tenía preparados, de los cuales me regalaron uno, por lo que me queda ese segundo tomo y tres libros póstumos posteriores. Como sea, este volumen compilaba los veinticuatro primeros libros de Leopoldo María Panero, incluidos entre ellos poemas que salieron en revistas o libritos. Como el nombre indica, eran libros que se publicaron entre 1970 y 2000, aunque creo recordar que había algún poema que salió individualmente en revistas en los últimos años de 1960. Tenía las obras llamadas: Primeros poemas, Así se fundó Carnaby Street, Tarzán traicionado, Teoría, Last river together, El que no ve, Tres historias de la vida real, Dioscuros, El último hombre, Poemas, Últimos poemas, Poemas del manicomio de Mondragón, Globo rojo, Contra España y otros poemas no de amor, Heroína y otros poemas, Piedra negra o del temblar, Once poema, Locos 1ª ed., Epílogo, Orfebre, Locos 2ª ed., El tarot del inconsciente anónimo, Guarida de un animal que no existe y Teoría lautreamontiana del plagio. Cada libro merece su propio comentario, pero voy a comentarlo en conjunto ya que me lo leí en bloque en este volumen, aunque con algunas pausas entre un libro y otro. Leopoldo María Panero es uno de los poetas de la contracultura española más representativo. Sus primeros libros son los más populares, y toda una rareza en la España de Franco, aunque la adscripción inicialmente falangista de su padre posiblemente le evitó problemas, lo que no evitó los problemas familiares y los psicológicos posteriores. Ahora bien, creo que los mejor trabajados son los poemas de una edad más avanzada, pero es evidente que este poeta es uno de los poetas importantes de la segunda mitad del siglo XX español, pero a la vez es uno de los menos conocidos en las aulas. Para mí fue un descubrimiento deseado de y por conocer que hicieron posible mis amistades. Reimpulsó mi contracultura en mis poemas y algo del surrealismo. Tengo ganas de conseguir lo que me queda de sus obras completas. escribí varias cosas impulsado por él. Es una poesía española que se nos oculta cuando se habla de poesía por aquellos que se creen en posición de hacerlo. Hay que romper esa frontera.

Central eléctrica (Jesús López Pacheco, 1958): Escribí de ella en la Noticia 1088ª. Yo trabajé en el Archivo General de la Administración la catalogación y descripción del archivo personal de Jesús López Pacheco, escritor exiliado en Canadá que llegó participar de las protestas universitarias de los años 1950 en España y que fue alumno y amigo de Tierno Galván. Especialmente su correspondencia. La gente de la administración sabía quién era porque tuvieron que informarse dado que el Estado había comprado su archivo a la familia y lo había depositado en este archivo, pero no sabían apenas nada de él ni de su obra. Así que me informé a fondo de esta persona. Yo ya había trabajado archivos de otros exiliados. Por curiosidad comencé a buscar libros suyos, pues el autor había tenido algún que otro premio importante. Encontré este a través de Internet en una librería de antigüedades de Madrid capital y allí fui en persona. Era un local atiborrado de libros sin aparente orden. Ni siquiera se acordaba bien el librero del autor. El libro pertenece al realismo social propio de la literatura posterior a la guerra civil española entre los escritores que no estaban exiliados, tipo Cela, Ferlosio o Delibes. López Pacheco era más joven, pero escribió en este sentido. La novela contenía una crítica social al capitalismo desaforado y un alegato también a favor de la ecología y el mundo rural. La idea era parecida a La colmena, pero su mensaje era mucho más activo en lo político y en lo social, lo que sin duda debió a atraer en su contra a las autoridades franquistas. La acción se sitúa en la España rural del norte de España previa a la guerra civil. Una compañía eléctrica trae planes de futuro que implican la construcción de una presa para construir una central hidroeléctrica y eso lleva a que el pueblo debe ser sumergido en las aguas. Sin duda, en la España de Franco de los años 1950 el tema era de bastante actualidad y no solo por la justicia social o las libertades, sino también por el asunto del hundimiento de pueblos en lagos para construir presas de agua en teórico beneficio de todos. La gente del archivo apreció mucho que en el desarrollo de mi trabajo me acercara tanto a la persona que hizo aquellos documentos, pues, como dijeron, de la noche a la mañana estaba siendo la persona que más sabía de ese fondo de archivo en ese momento, pero yo estaba con una empresa temporal. Todo lo que yo supe, como se dice en una famosa película, se vino conmigo. Aunque viera batallas más allá de la estrella de Orión, conmigo se fue aquello.

Una odisea en el espacio. 2001 (Arthur C. Clarke, 1968): Encontré el libro en la feria del libro antiguo y de ocasión de Alcalá de Henares del año anterior, pero lo leí ahora. Era una edición antigua de TVE en la época de Franco, por lo que es posible que tuviera censura y merezca la pena comprar una edición actual, pero tengo esta. El guión de la película lo había escrito C. Clarke con Stanley Kubrick, pero la novela era solo de C. Clarke. El final de la película lo entendí mucho mejor a raíz de leer la explicación del autor en este libro. Cobró mayor sentido para mí. Ahora bien, creo que en este caso la película es mejor que el libro, aunque ciertamente esa vez el libro nace de la película y no la película del libro, como suele ser lo habitual. El libro, en todo caso, fue un producto comercial para impulsar la película en 1968, aunque probablemente fue la película la que impulsó el libro, a pesar de estar firmado por Arthur C. Clarke, y es que en esta historia la imaginación de Kubrick también jugó un papel protagonista. Como sea, de esta historia han salido muchas de las ideas que han perdurado tanto en la ciencia ficción como en la ciencia real que las llevó a la práctica en la conquista del espacio posterior. Tiempo después descubrí que varias amistades tenían esta misma edición por haber sido uno de los libros de sus padres cuando eran jóvenes. No sé, quizá sea la edición más extendida en España de esta obra a fecha de hoy y quizá merezca que se extienda otra libre de toda sospecha de censura o quizá de mejor tratamiento editorial.
 
Cuerda de presas (Jorge García y Fidel Martínez, 2005): Este cómic me lo regaló por mi cumpleaños Julián Vadillo. Es un cómic español sobre presas republicanas en la dictadura franquista. Son varios relatos que juegan con el blanco y negro y tiene altas dosis de activismo, evidentemente. El cómic no trascendió demasiado, pero se vendió bastante entre personas con inquietudes por la memoria histórica.

Asilo poético. Poemas escritos en Canadá (1968-1990) (Jesús López Pacheco, 1992): Este lo busqué en libros de antigüedades y descatalogados y lo encontré vía Internet. Me lo leí y ahora ya era quien más sabía del archivo del autor y quien más había leído de él, y solo hablamos de dos libros. En todo caso este poemario era una antología creada por el propio López Pacheco ya anciano. El autor como poeta tenía algunos momentos destacables y otros un poco más sencillos. En todo caso me entusiasmó conocer tanto de este autor ahora que estaba tratando su correspondencia y su documentación personal. Escribí sobre él y se lo descubrí a algunas personas. Me sentí un poco parte de la recuperación de la memoria de la existencia de este escritor. Hay que hacer aún mucho con la memoria de la España exiliada y con las múltiples direcciones de la dictadura, que fue algo más allá que las ejecuciones y la cárcel, era algo aún más complejo. Así pues, los dos libros de López Pacheco que yo tengo están descatalogados y eso los hace un tanto rarezas en mi biblioteca.

La peste (Albert Camus, 1947): Es el segundo libro que destaqué de mis lecturas de 2012 en la Noticia 1176ª. El autor era un pies negros francés, o en otras palabras un francés que había nacido en Argelia, cuando Argelia era parte de Francia. Comenzó siendo comunista y terminó siendo un anarquista intelectual muy activo durante la Guerra Fría. Vivió los horrores de la segunda Guerra Mundial, y después los de la Guerra de Independencia de Argelia. Camus, Premio Nobel de Literatura, habla sobre todo de problemas de conciencia. Sus personajes son un problema de conciencia en sí mismos, Pero no son un problema de conciencia inusual, lo son de manera muy común, muy cercanos a las vidas normales de los lectores, a pesar de que los ponga en contextos excepcionales. En La peste una ciudad argelina francesa sufre una epidemia de peste tras la guerra mundial y la población es aislada del resto del país. La sociedad en ese momento cambia poco a poco pasando por todos los estados humanos posibles y eso lo explica Camus a través de varios personajes y sus casos individuales. Este libro me incitaba a no dejar de leerle, aunque su volumen obliga a darle pausas, y lo que dice y analiza invita a parar para reflexionarlo, para saborearlo, para que quede el sabor en el paladar. Desde el doctor que lucha contra la muerte sabiendo que es una guerra perdida y debe deshumanizarse precisamente para llevar a cabo su labor llena de deseos humanos, al periodista que necesita contar con palabras lo que todos viven con hechos, el asesino que se oculta en buenas acciones, el cura que quiere llevar la paz interior a sus feligreses mientras él mismo sufre dudas ante calles llenas de muertos que no hicieron nada por recibir esa muerte, o políticos que tienen que administrar la ciudad como si fuera una fábrica de muertos en lugar de un lugar de sociedad. Es una lectura muy recomendable, la metáfora de la trama en sí misma hace al mismo tiempo que sea extrapolable a otras situaciones de hoy día, en plena crisis económica. Esta novela fue escrita en 1947, pero su lectura, lo que expresa, es atemporal. Con la pandemia de la Covid-19 en 2020 y los confinamientos mucha gente redescubrió o descubrió este libro, pero la gran mayoría le sacaron de contexto o no se dieron por aludidos del anarquismo del autor, el cual se refleja claramente en su literatura y en su visión del mundo. Sea como sea, este libro es precedente incluso de Saramago y socialmente presenta una serie de cuestiones sociales a modo de amenazas al individuo y su libertad muy interesantes.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Blade Runner) (Tony Parker, 2011-2012): basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Phillip K. Dick, cuya lectura la hice en 1996 y la destaqué en 2007. Como sea, este cómic en dos tomos lo destaqué entre los cómic que leí ese año en la Noticia 1176ª. Esta novela gráfica fue un regalo de cumpleaños que me hicieron dos de mis amigos más antiguos en 2011, el primer tomo, y que completé con la compra del segundo volumen yo mismo en 2012. Posteriormente sacaron obras derivadas, pero ya no las compré. Ya hubo una versión en cómic que publicó Marvel en 1982 con motivo de que la novela de 1968 sirvió como base para una película de Ridley Scott ese año. Aquel cómic era más fiel a la película que al libro, y las líneas de los dibujos estaban pensadas con una finalidad más comercial que artística. La novela gráfica de 2011 es todo lo contrario. Nos ha llegado en dos volúmenes a España, pero en Estados Unidos fue publicada originalmente por capítulos en revistas. Su finalidad era doble: destacar un aspecto artístico y ajustado a la novela, y homenajear a Phillip K. Dick, ya que en 2012 se cumplió el treinta aniversario de su muerte, pero también del estreno de aquella película de su libro más conocido. Los dos volúmenes de este cómic incluyen textos tanto de los participantes de la creación del mismo como de personas que conocieron al escritor. Sus aportaciones y análisis de la obra ayudan a ver con otros ojos, con muchos otros ojos, este otro clásico de la literatura estadounidense del siglo XX, que también es una distopía, o mejor dicho no lo es, sino que tiene muchos puntos en común con la distopía. El cómic esta tratado con técnicas informáticas de grafía y coloreado. Es un trabajo donde predomina el color negro y las gamas oscuras de cualquier color, pero de vez en cuando se rompe todo con haces de luminoso blanco y azul eléctrico. El guión usa más de los textos seleccionados de la novela que de los diálogos entre personajes. Es cierto que algunos dibujos no llegan a convencerme del todo, pero también es cierto que para esta edición de lujo hay varios dibujos pintados por renombrados y afamados artistas del Noveno Arte, ya consagrados para la Historia inicial del siglo XX de esta modalidad de arte. Lo mejor de estos dos volúmenes es, insisto, esos textos que acompañan la obra.
 
Bristol Murder (Philip Prowse, 1976): Fue el primero de los libros en inglés que empecé a leer para retomar mi autodidactismo con ese idioma. Era de una conocida colección para estudiantes en inglés que publica novelas resumidas adaptadas a los niveles de inglés que indica. Este era de nivel intermedio. Me resultó de fácil lectura. Este era de misterio y detectives.

La cebada cervecera (calidad, cultivo y nociones sobre fabricación de malta y cerveza) (José Luis Molina Cano, 1987): Uno de los impulsores principales de la Bicicrítica y el taller de bicis, relacionado con el 15M de Alcalá, se empeñó en que me leyera este libro. Él estaba interesado en el tema y acabó haciendo su propia cerveza. Me lo prestó y lo leí. Era muy técnico, evidentemente, pero era un tema que me resultaba curioso, nada más. Aprendí sobre el proceso, pero no me interesaba hacer cerveza. Que yo beba cerveza no quiere decir que yo esté interesado en hacer mi cerveza, ni en la cerveza artesana que tan de moda se puso en esos años. Le agradecí la lectura y se lo devolví cuando lo acabé. Yo era usuario del taller de bicis cuando comencé a repartir la prensa de Diagonal, luego El Salto.

Into the future (John Milne, 1991): Otro breve libro en inglés para grado intermedio. Me habían dado unos pocos de estos libros y los estaba aprovechando. Agradecía adquirir algo de vocabulario con los glosarios y un diccionario. Lo que está claro es que este año mucha gente estaba interesada en que leyera ciencia ficción y detectives.

Firmado Mac, carteles de cine de Macario Gómez (Filmoteca Española, varios autores, 2006): Comencé a trabajar en el archivo de papel de la Filmoteca Española, con programas de mano, cartelería y todo el archivo personal de Luis Buñuel. Fue uno de mis trabajos más largos. La directora del área a la que estábamos asignados de vez en cuando nos regalaba libros que sacó la Filmoteca y que habían resultado excedentes que se iban a tirar a la basura. Este era uno de ellos de una exposición que hubo. Hice amistades laborales interesantes en ese proyecto, incluido el descendiente de Valle-Inclán, que era el director. Este libro no solo enseñaba sobre Mac y su obra, me era útil para mi trabajo de ese momento, pero también enriquecía el conocimiento sobre una de mis aficiones, el cine, y también sobre ilustración, Arte y hasta cierto modo cómic. Un libro muy enriquecedor. Años después conseguí el de Jano.

Pygmalion (Bernard Shaw -1912-, adaptado por Claré Heyhoe en 2000): Otra novela adaptada para aprendices de inglés de manera muy breve, aunque se trata de una obra de teatro. Había que tener disciplina.
 
Of mice and men (John Steinbeck -1937-, adaptado por Martin Winks en 1992): Yo conocía la historia De ratones y hombres a través del cine y por referencias en series de televisión, incluido Los Simpsons. El libro original no lo he leído aún. Así que no paró de llamarme la atención la adaptación de Winks, muy reducida, para aprendices de inglés. Siendo una adaptación muy simple he de reconocer que me gustaron bastante algunas partes y eso que no escribía Steinbeck. Me gustó como obra literaria, a pesar de ser un resumen, aunque parezca broma decirlo.
 
La isla (Aldous Huxley, 1962): Se había reeditado o editado ese mismo año 2012 y como apasionado e investigador de las distopías lo compré. Se escribió como contrapunto de Un mundo feliz, de 1932. Fue el último libro que escribió Aldous Huxley. El vendedor me lo vendió como distopía, pero delató de ese modo que no había leído el libro ni sabía nada de él, pero que conocía que Huxley era el autor de Un Mundo Feliz. Este otro libro, La Isla, no es una distopía, es un libro de una utopía que explica precisamente el tipo de sociedad perfecta que consideró ideal Huxley. El autor en sus últimos años había ya experimentado con varias drogas lisérgicas y se había introducido en el budismo y el hinduismo, y eso es algo muy evidente en esa última obra. Para él la sociedad perfecta se basa en la felicidad, y no en lo material, aunque es precisamente el poder cubrir algunas necesidades materiales lo que permite que la mente se pueda centrar en que uno mismo sea feliz. Rechaza de lleno los dos mundos de la Guerra Fría, el occidental capitalista y el de las dictaduras comunistas, y se posiciona claramente al lado de las naciones No Alineadas y, más en concreto, en la idea de la necesidad de abandonar la política y centrarse, con libertad y sin tabúes, en las cosas básicas y sencillas que a las personas nos hacen o harían sentir bien. Un amigo mío en la Filmoteca Española, compañero archivero, lo confundió con la película La isla, que no tiene nada que ver. 

Write to be read (William R. Smalzer, 1996): Tenía este libro desde la carrera universitaria. Había leído y trabajado los primeros capítulos, no más porque el profesor fue incapaz de hacer que avanzáramos más. El aprendizaje del inglés en la Enseñanza General Básica se limitaba muy básicamente a los tres últimos cursos. El inglés del Bachillerato Unificado Polivalente y del Curso de Orientación Universitaria era más completo, pero aún muy deficiente. Muchas generaciones de mi edad habíamos aprendido fatal el inglés o no habíamos aprendido nada. Yo aprendí un poco y lo trabajé por mi cuenta después a través de canciones y grupos de rock, luego, como este 2012, intenté aprender con lecturas de libros y revistas, e incluso con cursos por Internet sobre temas que me interesaban, ayudaba también el cineclub de versión original subtitulada, pero no mucho sin herramientas que permitieran avanzar. Este libro era una de esas herramientas, pero el profesor no supo sacarle partido. Solicité el primer curso universitario, que era optativo, pero no el segundo. Lo pasé fatal porque el profesor puse el nivel en la persona que más supiera, y no en la media, y resultó que la persona que más sabía era casi bilingüe porque su padre era piloto de avión y había viajado mucho desde niña. Fue un curso muy fracasado para casi todos. Aparqué este libro años. Lo retomé ahora y lo leí y trabajé entero. Aprendí bastante sintaxis. Entre esto y lecturas y cursos de audición logré avanzar por mí solo hasta un grado intermedio, no el más avanzado, pero tampoco el más sencillo, según los exámenes de evaluación de algunas páginas de Internet gratuitas. Años después de han regalado otro de estos libros, lo tengo pendiente.

miércoles, febrero 09, 2022

NOTICIA 2114ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2010-2014 (adulto, primera mitad de treintañero, 2 de 5)

En la entrega de hoy llegamos a 2011, el año que cumplí 32 años. Ya era archivero y ahora trabajaba en pequeños contratos, combinando con el desempleo. Así por ejemplo en el comienzo de año llegué a trabajar con documentación de socialistas exiliados en Francia entre 1944 y 1991 para la Fundación Pablo Iglesias. Como sea también participé del Movimiento 15M, siendo uno de sus impulsores en Alcalá de Henares, y de una conferencia internacional sobre cómic, a la vez que recuperaba mis recitales de poesía.

2011: 32 años.
Leí 44 libros, de los cuáles 23 eran novelas gráficas.

XVIII Jornadas de archivos municipales. Pilares de la e-administración: Tesauro de archivos municipales (Grupo de Archiveros Municipales de Madrid, 2010): Como dije en la anterior entrega (Noticia 2113ª) terminé de leerlo en el comienzo del año 2011. Lo doy por comentado en esa entrega. Suplicio, pero debía leerlo.

Epicuro, el sabio (William Messner-Loebs y Sam Kieth, 1991): Yo compré esta novela gráfica en una reedición de 2009 o de 2010, en la tienda de cómic desaparecida de la calle Ramón y Cajal. Para mí era todo una novedad, aunque el cómic y los autores son conocidos. Lo disfruté mucho. Se trata de un cómic de humor donde se repasa la vida de Epicuro de Samos sin escaquear personajes históricos como Alejandro Magno, Platón, Aristóteles y hasta personajes mitológicos de la antigua Grecia. Con cierta inteligencia y humor que necesita de referencias culturales, se repasa una línea transversal entre la filosofía clásica, la Historia y la mitología. Fue un cómic que elegí yo solo por mí mismo y, aunque parezca muy inocente a la edad que tenía, eso me lo revalorizó, lo transformó en algo como mi pequeño descubrimiento, a pesar de lo dicho de que son autores y cómic muy conocidos. Hable de este cómic a varias personas, pero no parece que entusiasmara. Más allá, cuando se cerró la Vaca Flaca años después hice una referencia a una de sus viñetas en un dibujo propio, pero no se captó. 

Campos de Castilla (Antonio Machado, 1912): Fue uno de los dos libros que destaqué en las lecturas del 2011 en la Noticia 1034ª. Me gustó bastante. Lo encuentro sumamente interesante para hablar de la existencia a través de un sentimiento profundo del lugar donde uno ha vivido y me parece que el profesor poeta supo reflejar en verso muy bien lo que era la forma de ser de los castellanos de su época, y analiza bien también la España que vivió. Merece la pena leerlo, pero su selección en este caso no es porque me llenara de plenitud, aunque pudiera haberlo hecho. Como ya referencié en otras entregas anteriores, no era el primer libro de Machado que leía. Este le tenía comprado de una colección moderna de El País, pero aún no lo había leído más allá de poemas sueltos. Leí el libro tal cual era completo casi cien años después de su publicación. Un libro simbolista, como era propio en el poeta, con ciertos resabios regionalistas, solo que en este caso en torno a Castilla, lo que era algo muy propio y normal en varios autores del siglo XIX y comienzos del XX. Recogí parte del simbolismo cromático de este libro en varios poemas que hice en esas fechas, pero adaptándolo a mí poesía. Machado es un autor no muy fácil, hay que empatizar con su mundo para poder comprenderle. Es un autor sobrio, de cierta seriedad, aunque hay que reconocer que a este libro yo me había acercado desde niño a través de las canciones de Joan Manuel Serrat y eso me lo había dejado abierto. Ahora se trataba de recibirlo también desde mi propia lectura. 

El problema español (Manuel Azaña, 1911): Se cumplían cien años de este discurso que dio Manuel Azaña cuando aún era principalmente escritor y periodista, aunque incipiente político. Lo dio en la inauguración de la Casa del Pueblo de Alcalá de Henares en 1911, invitado por la Asociación Socialista de Alcalá de Henares, posterior PSOE de Alcalá de Henares. Le invitó su amigo y concejal Quer, en Alcalá. En 2011 se reeditó fac-símil con prólogo de Julián Vadillo y se repartió gratis a los presentes en una conferencia de Historia en la actual sede de la Casa del Pueblo del PSOE de Alcalá. Yo asistí por la conferencia y recibí un ejemplar, que es el que leí. El discurso, cien años después, tenía varias cuestiones muy actuales, y más a punto de estallar el movimiento social 15M por culpa de la crisis económica de la Gran Recesión de 2008. Escribí de esta obra en Las notas de los cíclopes libreros.

El principito (Antoine de Saint-Exupéry, 1943): Fue uno de los libros que destaqué de mis lecturas de 2011, lo comenté en la Noticia 1034ª. Aunque parezca mentira nunca lo había leído antes. Lo completé con la lectura de una novela gráfica sobre la vida y muerte del autor pintada por Hugo Pratt. Quizá por leerlo con mente de adulto no sólo fue un regreso entrañable a los ojos de un niño, sino que me pareció un librito muy complejo sobre la muerte en metáfora, y sobre la psicología y la pérdida de la inocencia. Muy recomendable, a pesar de que la edición que yo compré era muy barata y tenía algunas erratas graves, comprada en una feria del libro antiguo y de ocasión en octubre del año pasado.

Saint-Exupéry, el último vuelo (Hugo Pratt, 1995): Este cómic fue publicado en enero de 1995, y Pratt murió en agosto de aquel año. Esta reedición es posterior, pero se trata de la última novela gráfica que publicó estando vivo, hay otras póstumas. Como he dicho antes, esta lectura la completaba con el libro de El principito. Tenía ganas de ambas obras, pero en realidad el momento elegido se debía a mi necesidad de información directa de la obra de Pratt para elaborar una teoría que se iba formando en mí sobre el paralelismo del autor con sus personajes para un a conferencia a la que fui invitado a participar. La creación de este cómic no fue gratuita, Pratt ya había declarado en entrevista que cuando muriera le gustaría hacerlo desapareciendo en el aire como Saint-Exupéry, cuando declaró aquello solo sabía él que tenía un cáncer terminal. El mundo lo comprendió poco después cuando murió. Lo compré en Madrid capital.

Vivaldi, las Cuatro Estaciones, "Con molti istromonti" (Ana Nuño, Juan Carlos Moreno, Josep Pascual, 2003): Se trata del libreto que publicó el diario El País con una grabación de un concierto de 1972. Lo compré porque quería tener ese disco con la obra de Vivaldi de 1723. Tardé varios años en leerme su libreto con un análisis histórico y musical. Aprendí algunos detalles del compositor que no conocía.

Rigoletto (Verdi, ópera de 1851; libro de notas de Francisco María Piave y J. C. Moreno, 2007): Era otro disco de una colección de El País, con un concierto dado en 1964. En este caso la obra operística tenía la letra de Verdi, pero el resto del libreto, con su análisis era de 2007. Cuando escuchaba estos discos me interesaba por conocer qué estaba oyendo y su proceso de creación. Me causaban interés.

La traviata (Verdi, ópera de 1853; F. Mª Piave, libreto de 2007): Otro disco-libro que sacó el diario El País. Para mí fue enriquecedor conocer mejor la obra compositiva de Verdi, entre lo romántico y el nacionalismo italiano del siglo XIX. Busqué la obra en grabación de video en Internet para completarlo con la visión de la interpretación de los actores operísticos.

Ana de la Jungla (Hugo Pratt, 1959, publicado en libro en 1978): Esta historia creada en cómic por Pratt fue anterior a la de Corto Maltés y tuvo su éxito en su día, en 1959, pero no fue publicada de manera integral en un libro hasta 1978. Sin embargo, aquí aparecía ya un personaje a caballo entre el Bogart de la película La Reina de África, de 1951, y un futuro Corto Maltés aún por configurar del todo. Más aún, esta historia contiene varios personajes que serán mencionados en torno a la vida de Corto Maltés en obras posteriores. La historia se sitúa en un momento inmediatamente previo al comienzo de la historia de Corto tal donde la empezó Pratt cuando empezó a pintar en 1967. Se trata del momento temporal en el que comienza la Primera Guerra Mundial, en 1914, pero mientras las aventuras de Ana de la Jungla las sitúa en el África negra, Corto en esos momentos pirateaba en el Océano Pacífico. El cómic estaba descatalogado en ese momento y lo encontré reeditado en tapa blanda en Madrid capital. Lo compré, porque deseaba  tenerlo desde tiempo atrás y para preparar mejor un estudio sobre la vida de Corto Maltés y la vida paralela de Pratt y su proceso creativo o su biografía creativa. En todo caso, los guiones y dibujos de Pratt son una gozada a la altura de las novelas de literatura. Pura aventura.

La juventud; La balada del Mar Salado; Suite caribeña; El Mar de Oro; Las lejanas islas del viento; La Laguna de los Misterios; Las célticas; Las etiópicas; En Siberia; Fábula en Venecia; La Casa Dorada de Samarkanda; Tango; Las Helvéticas; (Hugo Pratt, 1967 a 1988): Estas catorce novelas gráficas, o cómic, ya las había leído, y ya están comentadas en entregas anteriores. Ahora las volví a leer todas seguidas en su orden cronológico por gusto (también) y sobre todo porque estaba preparando para este 2011 una conferencia sobre Hugo Pratt en torno al paralelismo de su vida con su obra, principalmente con Corto Maltés. Di la conferencia dentro del Primer Congreso Internacional de Conferencias sobre Cómic y Novela Gráfica, que organizó una amiga mía y experta en cómic, Esther Claudio. La organizó en la Universidad de Alcalá de Henares pasado el verano. Reconozco que llevé gorra, chaqueta y hasta pistola falsa, pero la conferencia era algo totalmente seria, aún con todo fui tratado por algunas de las personas teóricamente más conocedoras del cómic en España como "el fan de Corto Maltés", cuando muchas de las conferencias que yo oí de ellos no pasaban de teorías por conjeturas y apreciaciones personales y con alta dosis de admiración o de flipación, solo que con el título de catedrático y con ideas pajoleras por rebuscadas. Es más, con investigaciones posteriores mías sobre cómic descubrí que la mayoría de ellos no habían consultado documentación en archivos y todo lo hacían desde teorías suyas, con muchas lecturas, pero todo teorías sin confrontar con sus realidades documentadas. Pero los títulos son títulos y si no tienes padrino, no te casas. Aún con todo reconozco que aprendí y disfruté mucho de muchas de las conferencias que escuché. Sin embargo no se cumplió algo que prometió la Universidad de Alcalá: publicar las conferencias, aunque pagar la inscripción sí que la tuvimos que pagar.  Sea como sea, reconozco que me gustó mucho participar y aprendí mucho.

Dinero gratis (Carlo Padial, 2011): Yo ya conocía a Carlo Padial a través de dos vías, una la de Internet, a través de Kahlo de Dadanoias, por lo que también le tenía y tengo en mis redes sociales, la otra por lo que le conoce todo el mundo: sus obras de humor. Carlo Padial sacó este libro y vino a presentarlo a Madrid junto a Kahlo. Fui a ver la presentación y fue la primera vez que nos vimos en persona, hubo una segunda años después en Alcine. Me firmó el libro. Lo leí. Es una colección de relatos cómicos con tintes de humor un tanto de Woody Allen. Hablé del libro en la Noticia 936ª. En parte creo que es una de las primeras creaciones que le abrieron las puertas en Barcelona para hacer televisión y posteriormente cine. Lo coloqué en mi estantería junto al libro de Kahlo ya comentado en anteriores entregas.

Pasaporte (Antoine Cassar, 2011): Era un pequeño libreto a modo de pasaporte que contenía un poema largo. El libreto, siendo tan escaso, junto a su autor, apareció en su día en bastante prensa. A mí me lo dieron durante la acampada del 15M en Alcalá de Henares. A veces ocurría que a los más activos se nos acercaba alguien para ofrecerse a algo o darnos algo. Una de esas personas me dio este poema, mientras otra persona se me ofreció para darme un masaje en los hombros porque decía que tenía contracturas por mi postura corporal. Lo del masaje se lo pasé a otra compañera que lo necesitaba, me leí este poema, muy formal y muy lleno de un mensaje moral sobre ser ciudadanos libres del mundo.

El Arte de volar (Antonio Altarriba y Kim, 2009): Yo me había comprado el cómic en edición de lujo en librería Diógenes. Era Premio Nacional y trataba de la guerra civil y del exilio del padre del autor, un poco al modo de Maus, aunque en aquel de Spiegelman trataba del holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. Me interesaba tenerlo y leerlo. Sé que con posterioridad sacó otros relacionados con la madre, pero los tengo pendientes. El cómic es un testimonio de biografía familiar que sigue más o menos las líneas de Spiegelman, pero a la española y con dibujos de Kim. Cuando fui a la Conferencia Internacional de Conferencias sobre Cómic y Novela Gráfica conocí en persona a Altarriba y hablé con él. Le pedí un autógrafo en el cómic y me preguntó si era para vender el libro. Sonreí y le dije la verdad: que no, que simplemente es que me gusta tener libros firmados por los autores cuando puedo y que me gustaba mucho esa obra. Simplemente escribió "Antonio" y me pareció un poco ofensivo para alguien que te acaba de decir que tu obra le causa admiración, pero en fin, es un buen cómic y su conferencia fue interesante. Estaba llena de gente. 

Hugo Pratt / Corto Maltés, artículos y biografías (varios autores, 2011): No os preocupéis en buscar este libro, lo confeccioné yo con un gran conjunto de escritos de varias épocas para poder preparar mejor mi estudio. El ejemplar único está en mi casa. Es la ventaja de la época de Internet, para tu uso particular puedes crear este tipo de monografías con aquellos textos que te parecen más interesantes o importantes de cara a un área de tu estudio o de tu interés.

La Comuna de París, 18 de marzo de 1871, la primera revolución del proletariado (Julián Vadillo y Maxime Guillet, 2011): Escribí de él ya en Las notas de los cíclopes libreros. En 2011 se cumplía un aniversario redondo de la Comuna de París, primera revolución proletaria que fue viable y que triunfó por un tiempo. La sociedad se reorganizó en París con parámetros muy diferentes a como se había organizado hasta esa fecha, a pesar de la posterior represión que sufrieron los participantes. La sede del PCE, en la Asociación 13 Rosas de Alcalá de Henares, organizó una exposición y una conferencia doble entre uno de sus miembros, de origen francés, Guillet, y un invitado, mi amigo historiador Vadillo. Acudí a aquella conferencia donde se vendió por el valor de su coste de producción este libreto que explicaba la evolución de aquella revolución y sus pretensiones. Hay pocos ejemplares, puede ser actualmente objeto de colección.

Los Escorpiones del Desierto (en cuatro tomos integrales, Hugo Pratt, 1969-1992): Fue el cómic o novela gráfica que destaqué en 2011 en la Noticia 1034ª. Leí la obra con intención de completar mi visión sobre la vida del autor de cara a la conferencia que iba a dar. No es que sea una biografía del autor, pero sí que tiene muchas anécdotas y guiños a su propia vida. Es una historia de la Segunda Guerra Mundial donde Koinsky, un oficial polaco, tiene una misión secreta que cumplir en África Oriental en la que va cruzándose con italianos, franceses, ingleses, dhankalis, etíopes y demás, mostrándonos que la guerra no es tanto algo honorable sino un monstruo que deshumaniza a las personas, las cuales quieren ser personas pero se ven sumidas en el monstruo de la muerte y la destrucción por un conflicto que a menudo ni comprenden ni comparten en sus razones. No es un cómic bélico obvio ni heroico. Tiene mucho de crítica a la guerra desde historias bélicas, paradójicamente. Aparecen incluso referencias y personajes que tienen que ver con Corto Maltés. Es como una historia que, funcionando por sí sola, contiene dentro de sí varios nexos de unión en torno a Corto Maltés y deja abiertos varios misterios, aunque es indudable que contiene varias percepciones y paralelismos respecto a la propia vida real de Pratt.

Reacciona (dirige Rosa María Artal, varios autores, 2011): Este libro nació a rebufo de uno anterior escrito por Stephen Hessel y José Luis Sampedro el mismo año 2011, ¡Indignaos!, el cual fue la base de concienciación de muchas personas que participaron del 15M y las corrientes reivindicadoras posteriores. Otros ya llevábamos concienciados y activos hacía mucho tiempo, aunque, por ejemplo, decir que habías participado de la huelga de 2010 era algo que algunas personas no valoraban por el mero hecho de desconfiar de los sindicatos.  Era común en determinado momento del 15M encontrar entre la gente nueva que se iba sumando un exceso de recelos entre personas que eran compañeras, algo un tanto locura. Como sea, Reacciona reunía artículos de José Luis Sampedro, Baltasar Garzón, Federico Mayor Zaragoza (al que por cierto conocí en persona en una conferencia tiempo antes) y otros personajes que parecían querer capitalizar desde lo intelectual una dirección determinada de la indignación. El libro no tuvo tanto éxito como el anterior, la gente sospechaba, pero tuvo bastantes lectores. A mí me lo regaló una amiga, Carmen Herrera, y lo leí críticamente en aquellos días. La prensa del momento, además, no sabía por dónde iban los tiros y a menudo apuntaban en estas direcciones sin atender a que lo que había en las calles era otra cosa, que no renunciaba a estas otras, pero era otra cosa. Para los que no participaron de las asambleas y las manifestaciones estos textos eran poco menos como si fueran lo que decía la calle, pero eran errores de percepción alimentados por la prensa. Todo lo más también porque varios que los que escribían colaboraban con la prensa.

Vientos del pueblo (Miguel Hernández, 1937): Es el cuarto libro de Hernández que había comprado el año anterior. Escrito durante la guerra civil, cuando el propio Hernández recitaba poemas en los frentes de combate. Un libro descarnado con cierto desengaño político a intuir y que apuesta por la vida, cosa que a menudo ata a la lucha contra el fascismo, o sea a la lucha que entendía Hernández por la libertad. Insisto en lo curioso del caso de Hernández que optó por una poesía directa y clara en tiempos en los que muchos de sus compañeros poetas optaban por poemas menos directos y con menos lenguaje claro. Hernández me llamó la atención bastante. Una vez más, recurrí a los poemas cantados por Joan Manuel Serrat.

Morgan (Hugo Pratt, 1995): El último álbum que llegó a completar Pratt antes de morir. Creo que se editó póstumo, pero no estoy seguro. Se trata de la historia de un piloto de avión en la Segunda Guerra Mundial. Tiene muchos trazos claros y sencillos y viñetas que tienden al concepto y al poco relleno. Es el Pratt más pleno de su etapa final que tiende a simplificar. Hasta el guión era simplificado. Buscaba más datos de Pratt y su obra y algo de Corto, mientras disfrutaba con este autor.

Curso de Historia del Derecho (José Antonio Escudero, 1985): Uno de los libros más completos sobre Historia del Derecho. Muy buscado y ambicionado. Yo tenía una edición que sacaron en 2010 o que estaba de remanente en esa fecha. Me lo regalaron en el taller de formación como archivero, pero lo leí ahora. Es un libro muy voluminoso y lleno de datos que sirve tanto para formarte en leyes, como para formarte en archivos, en Historia y en política y administración. Aspirantes a abogados y a archiveros son dos de los principales sectores profesionales que lo buscan. Me lo leí muy arduamente y me sentí preparado para ir a oposiciones con él. He pasado las partes teóricas gracias a él más de una vez. Me ha ayudado a conocer la Historia de España desde la evolución de sus leyes y administraciones. Un libro muy necesario, pero apto solo para los más pacientes y reflexivos. Lo tengo como uno de los libros más importantes de mi biblioteca. Algunas personas se sorprendían cuando me veían leerlo y cuando lo acabé algunos no lo creían, allá cada cual.

Gaza en crisis (Noam Chomsky e Ilan Pappé, 2010): Me lo regaló Carmen Herrera. Es un conjunto de artículos y ensayos periodísticos que escribieron Chomsky y Pappé en torno a los problemas políticos, bélicos y sociales en Palestina. Chomsky, un pensador muy activista en la izquierda, se hizo muy popular entre algunos sectores que participaban del 15M. Les recordé a algunas personas que durante la huelga general de 2010 yo ya me había topado con Chomsky en el sentido de que un pequeño partido muy pequeño, Izquierda Anticapitalista, trotskistas, planeaba presentarle como candidato político. Poco más o menos que casi nadie me creía, pero era cierto. La gran mayoría no conocía siquiera a ese partido político. Saltaría al conocimiento popular más tarde cuando en 2015 respaldaran a Pablo Iglesias para ayudarle a ponerse a la cabeza de Podemos, aunque no fueron los únicos que le respaldaron para ello. Como sea, Chomsky trataba aquí el asunto de Gaza y como historiador de Historia actual me interesaba. Tenía un punto de vista poco habitual en los medios generales, no así en otros medios minoritarios. 

La caída de los sueños (David Jiménez Moreno, 2011): Yo estaba falto de trabajo y de ingresos cuando una amistad me ofreció la oportunidad de valorar libros para su posible publicación o no en una editorial determinada. Así pues leí una serie de libros para realizar informes para la editorial. A mí estos libros me los mandaban en formato digital, en pdf, por lo que debía leerlos en el ordenador. A veces, si el libro se hacía costoso de leer, esto se sumaba en las sensaciones que me daba, pero fue de mis primeros acercamientos para acostumbrarme a leer en electrónico cuando esto ha ocurrido. Prefiero leer en papel, aún con todo. Este fue el primer libro que me hicieron llegar. Acabó publicándose. Era una obra novel. Esta novela breve entremezcla los géneros de lo detectivesco, el terror fantasmagórico, la guerra civil y el romanticismo homosexual, con un lenguaje sencillo y claro. Tenía un conocimiento básico, tópico y un tanto desinformado de la guerra y hacía primar la acción sobre cualquier otro recurso literario o narrativo. Básicamente hay un asesinato en un pueblo un poco antes de empezar la guerra civil. El asesinato lleva a una misteriosa llave y a un misterio familiar que terminará entrando dentro del conflicto bélico. Se narra la historia a modo como si un mal superior envolviera a los personajes. Una novela de acción apta para un determinado público, quizá no muy exigente con una novela básicamente de misterio.  

La caída de Babilonia: ciudad de Anubis (Antonio Santos, 2011): Fue el siguiente libro que me dieron a leer. Reconozco que me resultó un tanto pesado, pero lo leí entero. Era parte de una serie de libros, el autor iba a crear una saga, y la cosa es que la creó y la ha ido publicando a lo largo de los años en diversos lugares. Se desarrolla en el siglo A, que tal vez corresponda con el XXXIII. La Humanidad ha evolucionado tecnológicamente mucho y las personas pueden vivir transformados en sus avatares, que son formas de animales, seres mitológicos, cantantes de rock del siglo XX, etcétera.  A todo esto también hay robots que facilitan la vida y hasta un resucitado del siglo XIX. Tras un gran apagón tecnológico el mundo cae en el caos y una falta de sociedad organizada. Un grupo de héroes se agrupa defendiéndose de grupos atrapados en formas de centauros y... de zombis. Buscan una solución contra los zombis, pero no pueden parar de combatir contra ellos. Toda la novela es una batalla en movimiento contra los zombis. Era un libro muy voluminoso, o quizá se me hizo largo. Está claro que tenía referencias conocidas de obras de ciencia ficción y de zombis. El lenguaje era básico, abusaba del argot común, contenía incongruencias y el ritmo parecía más bien la descripción de una larga partida de video juego de lucha contra zombis. Entrando en juego también mitología del antiguo Egipto. Sea como sea, quizá podía interesar a los que veían historias de zombis. No obstante, estaba de moda la serie de televisión Walking Dead. Me consta que el libro fue publicado en 2016 en formato electrónico con dibujos del autor en otra editorial, aunque en 2011 para su publicación mi puntuación numérica del 0 al 10 en el informe yo le puntué un poco más por encima del 5. Creo que quizá entre los seguidores de las historias de zombis, de los ritmos de videojuego, un público adolescente tal vez, tenía su potencial espacio lector.

María (¿...?, 2011): El tercer libro que me dieron a leer ignoro si llegó a publicarse. Los robots envejecen y peinan sus canas mientras les leen cuentos a sus nietos robots, porque los robots también se embarazan. ¿El por qué? Todo está escrito en el diario de la abuela robot, María. Fue ella la que vivió grandes aventuras en un universo galáctico poblado de extraterrestres de toda clase donde una pareja inicial de la saga familiar, Marcos y la doctora Jiménez, tenían un origen humano y un futuro cibernético. Hay partes del libro que recuerdan las historias de Stanislaw Lem en Ciberiada. Ahora bien, el libro se divide en dos partes diferenciadas. Mientras la primera era fiel a la ciencia ficción, en la segunda hay partes sin explicación donde aparecen guiños a la cultura española, un planeta con piratas, vampiros... Los personajes están muy bien construidos, pero faltaba una unión entre las dos partes del libro más férrea. Una explicación más clara. El nombre del autor o autora no se facilitó, por ello me fue imposible saber si se publicó aquel año o posteriormente, o no.

Mariana la aldeana (José Luis Ezpeleta, 2011): El cuarto libro que me dieron a leer contaba ya con dos libros previos y con una bitácora (blog), por lo que este personaje debía tener seguidores. Supe con el tiempo que este libro se publicó por el propio autor en electrónico a través de la tienda de Amazon, pero lo cierto es que yo no lo valoré mal. Quizá lo único en su contra era un contraste un tanto anacrónico entre la España rural y la urbana de hoy día. La novela trata de la vida de Mariana, de una aldea de Navarra, que por la muerte de su madre se ve forzada a emigrar a la ciudad para ganarse la vida, lo que hace que choque con un mundo moderno que no conocía, con Internet, teléfonos móviles, drogas, etcétera. Tenía cierto humor sarcástico. El lenguaje era sencillo pero muy inteligente. Los personajes estaban bien construidos, la narración era rápida, lo que ayudaba a la historia humorística. En cierto modo el libro invitaba a pensar también en los cambios sociales de España.

El señor de la expiración. Una historia de supervivencia (Manuel Fernández Estévez Goytre, 2011): Le di a este libro una puntuación muy alta para su interés comercial, aunque un punto inferior en el valor literario. Por eso me sorprendió cuando la editorial para la que hacía informes no la publicó. Sin embargo, fue publicada en 2012 en otra editorial, aunque con otro nombre: Toda la verdad sobre Patricio Cervilla. El autor tenía ya dos libros publicados en 2011 y, si se le sigue en Internet hoy día, ha continuado publicando libros. Cuenta con varios premios por relatos y en 2011 tenía un premio nacional de novela. El libro estaba muy bien construido en todos sus aspectos formales e incluso tenía un documentación histórica muy bien trabajada. Por ello no para de sorprenderme que no le publicara la editorial que me pidió el informe. El relato sigue la historia de Severiano Expósito, un escritor encarcelado por temas políticos durante los últimos años del franquismo que recibe la libertad con la amnistía de 1976. Al salir mantiene contacto con su editor francés, que le pone en conocimiento con un libro de un exiliado en México donde podría haber una pista de quién era su padre, al cual no conoce. Todo le lleva a Orgiva, a donde se traslada para escribir un libro sobre ello a la vez que va indagando qué pudo pasar, en medio de una España aún miedo a hablar de las cosas ocurridas durante la guerra civil. De este modo la historia salta a un segundo relato en primera persona que nos lleva a 1936, para darle voz a los personajes que tienen la clave de su pasado familiar. No elude, por ejemplo, la matanza de Málaga por las tropas franquistas contra los republicanos. En años más actuales este tipo de historias han sido premiadas incluso en cine. Una lástima que mi recomendación no fuera oída, aunque me alegra que el autor lo sacara adelante aunque fuera en otra editorial.

martes, febrero 08, 2022

NOTICIA 2113ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2010-2014 (adulto, primera mitad de treintañero, 1 de 5)

Realmente yo cumplí 30 años en 2009, pero esos libros de mi primer año de treintañero ya están contados el pasado enero, en la Noticia 2109ª. Así pues, en esta nueva entrega voy a dar un tirón y esta vez vamos a tratar los libros que leí en la primera mitad de mi treintena de años, en realidad de los 31 a los 35 años. Comenzamos hoy con los que leí a los 31 años, un año donde el comienzo de mi formación como archivero de profesión en 2009 me llevó a mis primeros trabajos en archivos, en el Archivo General de la Administración y en el Archivo Central de la Universidad de Alcalá de Henares. Participé además del fomento de la huelga general contra la reforma laboral de 2010 y fui a la huelga.

2010: 31 años.
Leí 31 libros, de los cuáles 10 eran novelas gráficas.

La verdad es que este año 2010 llegué a terminar de leer una enciclopedia de Historia de España en veinte volúmenes dirigidos por John Lynch, la cual comencé a finales de 2008. Pero de ella ya hablé en la referencia de 2009. Así que aunque es una realización personal, no tengo mucho más que decir de ella que lo que ya dije. Además, tras la saga de Corto Maltés comencé con la de Astérix, la cual, ha fecha de hoy, 2022, aún tengo incompleta.  

Historia de España: El imperio colonial y el fin de los Austrias, vol. 14 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): En realidad yo creí que el libro original de Lynch, España 1516-1598: de Estado nacional a Imperio mundial, de 1992, había terminado en el volumen 13, pero en realidad su final reaparece en este otro volumen. Lynch había introducido su propio libro desde el volumen 11 al 14 en esta colección. Este volumen trata sobre todo del reinado de Carlos II, entre 1665 y 1700, aunque tiene varios capítulos dedicados a la sociedad y la economía española del siglo XVII en general, así como de los sucesos en la América Española de ese mismo siglo. Me fue muy interesante conocer detalles del reinado de Carlos II más allá de los tópicos. Al ser una enciclopedia basada en la reunión de libros y artículos científicos especializados en las diversas épocas de la Historia española hace que a veces haya contradicciones entre los autores al valorar aspectos que les son comunes en sus áreas temporales, o que haya repeticiones innecesarias de unos mismos acontecimientos, sobre todo en los volúmenes concernientes a la Edad Media, pero Lynch se aseguraba que la parte de la Edad Moderna quedaba bajo su criterio. La encuadernación, por otra parte, deja que desear. Es bonita y llamativa, y las tapas parecen fuertes, pero no son uno ni dos los libros que he encontrado con páginas mal encuadernadas, y por tanto sueltas, y, colmo de los colmos, algunas rotas literalmente de lado a lado. Es una lástima que una obra tan interesante y actualizada no dé mayor especial interés, de sus editores, por cuidarla en sus detalles físicos, al menos. Cuando acabé de leer la enciclopedia entera mandé una carta al defensor del lector de El País para hacérselo saber, con la idea de que pusieran más cuidado editorial al menos en las encuadernaciones futuras, pero lo interpretó como que le expresaba algún tipo de reclamación. El defensor del lector no supo leer.

Desobediencia civil y otros escritos (Henry David Thoreau, 1849). Es uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2010 en la Noticia 874ª. Recopila varios ensayos filosóficos y políticos de este autor norteamericano del siglo XIX. Thoreau es considerado un autor anarquista y también uno de los primeros ecologistas, aunque lo cierto es que su obra es reivindicada por otras tendencias que no tienen que ver con esas formas de pensamiento y de vida. Hay una frase en este libro que es la que más me ha atrapado. No la recuerdo literalmente pero venía a decir que el interés de las personas por un bosque no puede estar sólo en cortarlo para construir casas, que hay otros intereses para las personas por los bosques, como el mero de pasear. Creo que su lectura, alrededor de más de un siglo y medio después, es mucho más actual de lo que uno podría pensar en principio. Sobre todo en estos tiempos de crisis y graves problemas medioambientales.  Hay que humanizar nuestras relaciones, volver a pensar en las personas que somos y que son los demás, ya que la sociedad se ha vuelto demasiado materialista. Lo veía Thoreau ya en el siglo XIX, y con él otros autores. Leerle es leer algo actual que puede ayudarnos cuando menos a uno mismo en nuestra propia vida. La edición que yo tengo la compré con el desaparecido en papel diario Público, que hizo una gran labor de recuperación de obras de pensamiento totalmente descatalogadas o desaparecidas en España hasta que ellos reeditaron. Me llamó la atención que una amiga más joven que yo y que estudió Ciencias Medioambientales conoció a Thoreau años después y le gustó mucho. Me preguntó por títulos de este autor y le comenté que era parte de la génesis del anarquismo. No solo no concebía que el ecologismo estuviera en parte de la génesis de algunas tendencias del anarquismo, sino que además se enfadó un poco, le molestaba. Lo gracioso es que a Thoreau le han hecho hasta cómic biográficos y en las cosas que hoy se publican sobre él en España suele no mencionarse u ocultarse su anarquismo, que es una de las ramas más influyentes por su ecologismo mismo y por su pacifismo. Siendo su libro más famoso este sobre la desobediencia civil, me preguntó, ¿por qué creerán que lo escribió?

Historia de España: Los primeros Borbones: 1700-1759, vol. 15 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): Volvía a ser un libro que originalmente era de Lynch, Los Borbones españoles, 1700-1808, publicado en 1989 en Reino Unido. Junto al anterior citado trataba una parte de la Historia de España que normalmente no se llega a dar en las clases de Historia de los niveles previos a la Universidad, y ya dentro de la Universidad, como licenciado en Historia, aseguro que se pasa de puntillas por estas etapas, salvo en el reinado de Felipe V, el primer Borbón. Así pues me eran libros que iban rellenando algunos de los huecos en sus pormenores. Más aún, la gran reforma Borbona, que centralizó el Estado y modernizó el Reino Hispánico hasta poderlo llamar con más propiedad España, me ayudó en la parte teórica de mi formación como archivero en esos momentos, ya que los cambios administrativos estaban en la base de muchas de las organizaciones institucionales que organizan nuestros fondos históricos hoy día. 

Introducción a la paleografía y la diplomática general (editor y director Ángel Riesco, varios autores, 1999): Yo tengo una reimpresión de 2004. Me regalaron el libro en el taller de formación de archivero al que asistía. Es uno de los manuales de formación más usado para formar archiveros, ya que en España no existe una formación académica de archivero, sino solo o bien de bibliotecónomo, o de documentalista, o de historiador. La formación como archivero se alcanza en nuestro país mediante cursos y talleres, y principalmente con el trabajo práctico. Es extraño, porque las empresas que se dedican a esto y también la administración en las oposiciones buscan específicamente archiveros, pero no hay titulación de archivero en España, solo certificado de haber adquirido los conocimientos en talleres y cursos. Normalmente los documentalistas se suelen atribuir a ellos todo lo concerniente con la archivística, pero eso no es exactamente lo mismo. Es una irregularidad que a nadie le importa y así nos crece el pelo a todos los de este sector tan deteriorado en todo lo laboral, y tan destroza vidas. Casi todos coincidimos en seguir por vocación, y la vocación no se premia... aunque saquemos adelante cuestiones documentales vitales para los ciudadanos y para la Cultura. Como sea, este libro es básico también para estudiar oposiciones y no sería la única vez que lo leyera. 

Astérix en Bretaña (Goscinny y Uderzo, 1966): De niño era casi imposible tener algo de Astérix. Los cómic eran muy caros y mi familia no tenía mucho dinero, incluidos problemas laborales de mi padre. Además no era común tampoco ver las películas más allá de las Navidades, pues no las repetían tanto como ahora. Podías leer fragmentos en los coleccionables por entregas de los suplementos infantiles de los periódicos. Por ejemplo Pequeño País, que el diario El País decidió hacer desaparecer con la Gran Recesión de 2008. Un poco más mayor, de adolescente, tuve un profesor de latín, Miguel Ángel, que nos daba a traducir del latín algunas páginas de la edición en lengua clásica de este personaje. Así que cuando encontré un pequeño lote de varios cómic de Astérix en la librería de segunda mano Domiduca a precio muy bajo los compré. Me encantaba Astérix. Sería cuestión de mi infancia y tal vez también por la carrera de Historia. Me acuerdo que tras comprarlos me encontré con un amigo para el que trabajé en su bar en su momento, Raúl Armenteros, que me preguntó si eran para un niño, pero eran para mí. Disfruté mucho tenerlos.

Astérix el escudo Arverno (Goscinny y Uderzo, 1968): Así pues, inicié la lectura de la saga de Astérix, aunque me faltan ejemplares aún hoy día. Este mismo diciembre pasado de 2021 llegué a comprar alguno. Sigo en ello. Con esta historia revaloricé a Astérix más porque tenía referencias muy bien informadas de la Historia antigua de la Galia y me pareció una maravilla que se hubieran creado unos cómic divertidos para los más jóvenes pero tratando los temas también de modo adulto. 

Astérix y el caldero (Goscinny y Uderzo, 1969): Al igual que me pasara con Corto Maltés, no podía parar de leer seguidas las historias. Lamentaba en este caso no tenerlos todos para poder hacer una lectura en orden cronológico, pero eso no podrá ocurrir incluso aún hoy día. De momento.

Astérix, la gran travesía (Goscinny y Uderzo, 1975): Esta aventura me flojeó un poco en su guión, pero tiene algunas viñetas muy bien planteadas desde lo estético. Cuando años más tarde murió un vecino muy unido a mi familia nos dejaron al cuidado de una de las nietas más pequeñas durante la noche del velatorio. Durmió en mi cama, yo en otro dormitorio, de invitados. Le di a leer este cómic y se entretuvo bastante con él, a pesar de que era más o menos consciente de que algo pasaba.

Astérix en Córcega (Goscinny y Uderzo, 1973): De los que había leído, este me pareció uno de los más cuidados no solo en los personajes y sus movimientos, sino sobre todo en los fondos. Es un cómic muy detallado en sus dibujos. No tenía nada que ver con los fondos planos de los cómic de Bruguera españoles, como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape y otros. Me hizo notar la gran diferencia que había entre el cómic europeo de las décadas de 1960-1970 respecto al cómic español, al menos en cuanto a lo estético. Los guiones también denotaban un trabajo de investigación importante, aunque el humor español era bastante exitoso, este era más surrealista y del mamporrazo y los juegos de palabras, mientras que los europeos hacían todo un estudio de toda clase de datos y los hacían compatibles con historias infantiles y juveniles, lo que transformaba a sus personajes en personajes también adultos. 

La odisea de Astérix (Uderzo, 1981): Era el primero que leía con Uderzo como único creador tras la muerte de Goscinny en  1977. Le  pasaba como al de La gran travesía, tenía una serie de viñetas con una estética muy cuidada y eso es lo que más atractivo me lo hacía, aunque se notaba un guión más serio. Uderzo no le imprimía a los personajes algunas de las características del sentido del humor de Goscinny. Mientras que Uderzo le da a los diálogos a menudo un carácter profundo que refuerza con gestos y actitudes, Goscinny les daba una personalidad a menudo ingenua y cómica incluso cuando tratan temas de lo más serios. Las imágenes de desierto con los camellos no dejan de ser llamativas. 

Astérix y lo nunca visto (Goscinny y Uderzo, 1993, reeditado en 2003): Se trata de una serie de historietas breves y bocetos que se publicaron puntualmente en su época como campañas publicitarias para proyectos sociales de la UNESCO y de otras asociaciones, así como para páginas sueltas para determinadas revistas y periódicos en sus años más exitosos y que no se habían vuelto a editar. Tiene una serie de curiosidades y rarezas a tener en cuenta, pero en general es un producto más destinado a un público adulto y coleccionista, quizá para estudioso del cómic y niños que lo fueron cuando se publicaba por primera vez los primeros álbumes. Comenzaba yo a analizar cómics.

Historia de España: El siglo de las reformas: la Ilustración, vol. 16 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): Continúa el libro ya citado de Lynch en 1989. Aborda la segunda mitad del siglo XVIII desde el punto donde dejó la Historia en el anterior volumen. Sigue por tanto explicando una serie de reinados mal explicados en las aulas españolas, salvo las cuestiones más tópicas de Carlos III, aquí sus lados más oscuros también salen a la luz. Muy útil.

Manual de archivística (José Ramón Cruz Mundet, 1994, reedición revisada de 2008): Tanto el libro como el autor son dos clásicos en la formación de archiveros. Es un libro muy buscado. A mí me lo regalaron en el taller de formación en el que estuve. En pleno 2022 tiene algunas cuestiones legales y de normativa desfasadas, al menos este ejemplar, como por ejemplo la nueva ley para archivos que se aprobó en 2011 o lo concerniente a la memoria histórica o a la ley de buena administración aprobada en 2012. Como sea, el libro es muy completo y sienta autoridad. Lo he leído varias veces también para cuando he opositado. Un manual técnico muy bien informado. Algún amigo me dijo que porqué leía libros tan aburridos, pero en su día no solo me formaba, me resultaba además interesante de cara al trato documental. 

El rayo que no cesa (Miguel Hernández, 1936): El poeta republicano sólo había caído en mis manos en poemas sueltos hasta ese momento. Sin embargo, este año se cumplía el centenario de su nacimiento y tuve curiosidad por leer alguno de sus libros completo, tal como lo ideó y confeccionó él. Así que me compré cuatro de sus cinco libros. Más tarde me compré el que me faltaba. El poeta republicano de filiación comunista murió de tuberculosis en una cárcel política en los primeros años de la dictadura de Franco. Este libro sin embargo es del inmediato comienzo de la guerra, aunque no es un libro bélico. Se terminó de confeccionar poco antes de que comenzara. De hecho estaba prevista su publicación y presentación justo en los días en los que estalló la guerra. Un libro muy vital que me impactó por su lenguaje directo en pena época donde los poetas españoles no tendían a ser ni directos ni claros. Hernández escribía con mucha pasión para ser entendido. Inspiró una parte de poemas míos de esa época en cuanto a la forma compositiva.

Génesis (Robert Crumb, 2009): Quizá es uno de los cómic más polémicos de Crumb, por una parte porque sus seguidores más veteranos no le entendieron o no le perdonaron como ídolo de la contracultura que llevara a cómic su lectura y revisión del libro del Génesis de la Biblia; por otra parte su revisión, leída con detenimiento y observada, contiene partes muy críticas con el texto sagrado y desacraliza en buena parte, lo que para los más cristianos les resultaba ofensivo. Yo lo regalé en un cumpleaños a un amigo que le gustaba Crumb, y no le convenció demasiado, a mí me lo regaló mi madre en el cumpleaños de ese año. Yo creo que tiene sus méritos, pero su lectura no es fácil si no se piensa además en los posibles mensajes críticos de Crumb, pero para eso hay que conocer el texto bíblico, cosa que yo sí conocía, pues como ya anoté en otra entrega, yo he leído la Biblia.

Si Dios me pide un Bloody Mary (Carlos Salem, 2008): Me lo regaló una amiga el día de mi cumpleaños también. Consideró que era el tipo de poesía contracultural que yo estaba haciendo y que me gustaría. Cierto, me gustó. Me habló mucho de la editorial, Ya lo dijo Casimiro Parker, que editaba este tipo de poesía. Me animé a mandarle algo mío y me contestaron que no publicaban este tipo de poesía. Así pues, años después, en El Laboratorio, vi y participe de un recital donde estaba presente el de la editorial. Se me acercó para felicitarme y para preguntarme que por qué no le había mandado nada. Con una sonrisa le di las gracias y no le seguí la conversación, me fui a tomarme mi cerveza con las amistades de allí. Era evidente que no se habían leído el libro que les mandé y pensé que esta gente quizá trabajaba con sus conocidos. Confieso que me indignó un poco aquello, me pareció una falta de respeto.

El hombre acecha (Miguel Hernández, 1937): Es el otro libro que destaqué de mis libros leídos en 2010 en la Noticia 874ª. También le comenté en su día en la Noticia 791ª. Tanto me atrajo la lectura del primero, El rayo Que no Cesa, que este de El Hombre Acecha lo leí en una elaborada edición de Cátedra comentada por un estudioso trabajo de Historia y filología literaria. El 22 de octubre asistí incluso a una conferencia dedicada a este joven poeta en la que se giraba en torno a la idea de que la Generación de 1927 no existe en realidad. Hablé de ello en la Noticia 845ª. Es un  libro escrito durante la guerra. Sus notas biográficas e introductorias aclaran mucho de los porqués de Hernández en este poemario, incluidas sus dudas hacia el PCE tras su viaje a Rusia.

Cancionero y romancero de ausencias (Miguel Hernández, 1939, publicado en 1958): Lo escribió Hernández hacia el final de la guerra civil y durante su presidio, estaba listo en 1939, pero no se pudo publicar hasta 1958, si no recuerdo mal por intermediación de Altolaguirre, amigo de Hernández, para ayudar en lo económico a la esposa del poeta una vez que esta quedó viuda y con un niño huérfano. Contiene varios de los poemas más famosos, pero es sin duda menos potente que los anteriores, aunque posiblemente sea el que más hondamente sintió Hernández, que sospecharía de su futuro inmediato. Es en parte un canto a la vida. Todos estos libros de Hernández los compré en la librería Diógenes.

Historia de España: La etapa liberal: 1808-1898, vol. 17 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Charles Esdaile): Esta vez Lynch optó por un libro de Esdaile, que en realidad era España en la época liberal. De la Constitución a la guerra civil, 1808-1939, de 2000. En comparación a todo lo dedicado a la Edad Moderna, o simplemente al siglo XVIII, parece un trato apresurado al muy complejo siglo XIX. Se descompensa aquí un poco la dirección de Lynch de la colección. Aún con todo la exposición de Esdaile es clara y ayuda como trampolín a comprender los cambios de España hacia unas formas democráticas salpicadas de guerras y golpes de Estado que servirán de trampolín para el siglo XX.

Lorna y su robot (Azpiri, 2009): Se trataba del primer volumen de la edición integral de Lorna que Azpiri, fallecido en 2017, comenzó a crear en 1981.Ya hubo un intento de hacer lo mismo en 2000. Yo compré este ejemplar en la desaparecida tienda de cómic de la calle Ramón y Cajal de Alcalá de Henares. Confieso que quería tener por un lado algo de Azpiri y por otro una aventura erótica del espacio porque Barbarella me parece una película muy divertida y Lorna me recuerda a Barbarella. Más aún, también vi la serie de televisión de Álex de la Iglesia Plutón BRB Nero y también tenía algo de Lorna. Un amigo me dijo en broma cuando lo compré: "ay, guarrete", pero la cosa es que el cómic es divertido. Las historias son imaginativas, aunque los guiones son sencillos. Incluía una historia nueva con Lorna de niña, creada solo para ese tomo. Divertido y con un punto de fantasía personal desde que conocí a Barbarella, ¿o quizá por la Leia de El retorno del Jedi?

Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll, 1865): Encontré un volumen que contenía los dos libros que componen la historia de Alicia escrita por Carroll. Fue en la librería Diógenes, así que me lo compré. Era además una edición crítica con un estudio biográfico del autor y otro sobre la obra y su proceso de creación que me pareció tan interesante como la novela. La verdad es que yo había visto la película de dibujos animados de Walt Disney desde niño, pero la novela era la primera vez que la leía. Me gustó tanto o más que la película. Fue desilusionante la que años después hizo Tim Burton. El libro además sigue unas pautas matemáticas de los movimientos del ajedrez y diversos guiños de la historia de amor platónico de Carroll hacia la niña Alicia Liddell, no olvidemos que el autor era uno de los maestros tutores en un colegio religioso de Alicia en la vida real. Como sea, y al margen de esto, yo tenía además una camiseta con la portada del primer disco de Janis Joplin, con la cara del gato de Cheshire que sale en esta historia, por lo que me la puse bastantes veces en esta época. El libro me pareció pura fantasía.

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (Lewis Carroll, 1871): He de confesar que supe de esta segunda parte gracias al ejemplar que compré. Fue una fortuna encontrarlo y tener los dos libros juntos. Completa la primera parte, aunque es más serio. Contiene fantasía, pero su línea argumental no es tan libre como el anterior. Hay que pensar que Carroll propuso a los padres de Alicia casarse con ella cuando esta fuera mayor, él era protestante, por lo que su sacerdocio no le impedía el matrimonio. Sin embargo los padres quedaron horrorizados ante un amor tan inusual, pederasta, a pesar de ser platónico y, dada la petición de mano, tan anómalamente formal en un caso así. Le echaron. Carroll no volvió a ver a la niña, aunque se sabe que le gustaron otras. Quedó obsesionado con Alicia, un poco al estilo del hombre del Lolita de Nabokov, aunque sin  truculencias sexuales. Cuando trascribió las historias que le contaba de niña en libros quiso regalarle las notas originales. La buscó ya mayor ella y la encontró prometida en matrimonio con un joven. Accedió a verle aunque en presencia de su prometido. Parece ser que hubo un silencio muy prolongado en el salón, pero Carroll descubrió que aquella niña Alicia ya no existía, porque ahora era adulta, y no le interesaba. En todo caso, esta segunda parte ahonda en ese terminar de ser niña para ser mujer, aunque hay que leerlo entre líneas y en metáforas. Sigue también las normas del ajedrez.

Historia de España: El fin de la monarquía. República y guerra civil, vol. 18 (2008, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Charles Esdaile y Antony Beevor): En realidad reúne el final del libro de Esdaile citado antes con el libro de Beevor La guerra civil española, publicado en 1982. Con ello queda un poco descompensado al contener una información actualizada por Esdaile en 2000 compartida con una visión de la guerra civil de Beevor analizada desde lo que se conocía en 1982, por tanto falta de algunos conocimientos documentales posteriores. Queda en ese aspecto un poco desfasada, por muy completa que esté. Tiene una visión de hecho cercana a las interpretaciones de la Transición, donde se tendía a no confrontar en la interpretación de los hechos. Aún con todo, es un libro útil si se completa con otros libros sobre la guerra civil también muy estudiados aunque sean igualmente desfasados, como el de Hugh Thomas, aunque siempre es conveniente actualizar los conocimientos con obras de personas como Gabriel Jackson, Vadillo y otros.

XVIII Jornadas de archivos municipales. Pilares de la e-administración: Cuadro de clasificación de fondos (Grupo de Archiveros Municipales de Madrid, 2010): Asistí a estas jornadas con el taller que me formó de archivero. Allí había una gran cantidad de archiveras y archiveros muy emblemáticos de la archivística española. Para ellas y ellos aquello era casi una fiesta ya que este cuadro de clasificación era un logro tras décadas intentando ponerse de acuerdo en él. Nos regalaron los dos volúmenes que recogían el trabajo de este grupo de archiveros de los municipios de Madrid. Obviamente, nada apasionante. Desde que comencé a trabajar como archivero he leído ya varias lecturas sobre archivística, paleografía, documentación y demás. Trato de formarme no sólo con mi práctica diaria, si no también con la teoría de saber a través de aquellas personas que comparten sus años de experiencia con esta clase de publicaciones. Mero libro técnico. Este volumen lo leí completo en este 2010, año de su publicación y posteriormente para oposiciones.

XVIII Jornadas de archivos municipales. Pilares de la e-administración: Tesauro de archivos municipales (Grupo de Archiveros Municipales de Madrid, 2010): Lo contabilicé como leído completo en 2010, pero lo acabé de leer con análisis en 2011. Prácticamente es un listado transformado en tesauro para facilitar búsquedas y clasificaciones. Nada apasionante y por lo general somnífero, pero es parte del material de trabajo. Cosas que saber.

Historia de España: La dictadura franquista, vol. 19 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Javier Tusell): Se trata en realidad del que fue el último libro de Tusell, Dictadura franquista y democracia, 1939-2004, publicado en 2005. Tusell, uno de los historiadores españoles más minuciosos, era colaborador habitual del el diario El País, por lo que no fue extraña su inclusión. Murió en febrero de 2005 y fue enterrado en Alcalá de Henares, en el Cementerio Jardín. Personalmente he querido rendir homenaje a su tumba alguna vez, pero nunca la he encontrado. Era el libro más actualizado en esa fecha sobre franquismo y lo había escrito un experto al que he leído numerosas veces en mi carrera universitaria. No obstante faltan algunas partes interpretativas, quizá en 2022 incluso conocemos algunos datos más y han cambiado algunas percepciones, pero el conocimiento de Tusell sobre la dictadura era muy rico. Yo me especialicé también en Historia contemporánea y actual, por lo que al leer este libro lo hice con gran detenimiento. Me parece recomendable. Si que es cierto que alguna persona que me vio leerlo me miró raro, quizá no hay costumbre de que se quiera leer sobre el franquismo sin afán de coincidir políticamente, sino por la Historia y el mayor análisis. 

Historia de España: La España democrática, vol. 20 (2008, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Javier Tusell y Javier Paniagua): Contiene el final del libro de Tusell citado, más un capítulo final en varias partes redactado por Paniagua sobre la Historia más actual de ese momento, el gobierno de Zapatero, PSOE, desde 2004 hasta el 2007 (su gobierno acabó al final de 2011). El libro final de la enciclopedia daba muchas de las claves de la Historia actual, que ahora deben y merecen reinterpretación a la luz de la Gran Recesión 2008, el Movimiento 15M de 2011, los recortes de Rajoy a partir de 2012, el surgimiento de Podemos de 2015, los casos de corrupción del PP destapados, el auge del nacionalismo catalán y su proceso independentista de 2017 y la Covid-19 a partir de 2020, incluida la reciente reforma laboral de este 2022. La interpretación plenamente optimista del gobierno de Zapatero queda obsoleta en buena parte, aunque no inutilizada. Si bien su primer gobierno creó grandes avances sociales entre 2004 y 2008, y este libro ya estaba dado por acabado en 2007, queda claro que los errores económicos por la Gran Recesión, incluidas las reformas laborales de 2010 y de 2012, quedan fuera. Cuando yo leía este libro ya intuía y veía que tenía un exceso de interpretación partidista a favor del PSOE y que incluso en la parte de la Transición Tusell escamoteaba datos y protagonismos a otros grupos políticos y sindicales, incluso sociales. Reproduce además algunos de los lugares comunes de los tópicos de la Transición, ninguneando a la propia evolución de la ciudadanía y aún ignorando los procesos de corrupción en personajes como Jordi Pujol, vital para el posterior proceso de independencia, o en la persona del propio rey Juan Carlos I, el cual abdicó en 2014 y el cual se fue en 2020 a Emiratos Árabes Unidos ante un posible procesamiento judicial por presunta corrupción. En todo caso, a fecha de hoy 2022, es el libro de Historia de España más avanzado que tengo, debería ir buscando otro más actual con cuidado en su autoría. Aún con todo, es uno de los libros de referencia. Tusell no era un ignorante. Algunas personas cuando me vieron terminar este libro no se llegaban a creer que había leído una enciclopedia de Historia entera. Un reto personal completado.

1910-1985, 75º aniversario de la CNT, prefigurando futuro (Comité Nacional de CNT-AIT, 1985): Es un pequeño libreto a modo de revista multicopiada que se publicó en 1985 y se volvió a imprimir en 2010 ya que la CNT cumplía cien años. Lo conseguí a través de un compañero para poder completar una parte de la Historia del final de la enciclopedia leída, la cual había sido tratada solo desde atentados concretos que hubo, pero sin análisis alguno de un sindicalismo al que  la gran mayoría de los trabajadores de la época pertenecían. ¿Era media España terrorista? Es evidente que no. Me era necesario completar también la Historia desde esta perspectiva.

Batman, año uno (Frank Miller, 1988): Fue el cómic o novela gráfica que destaqué entre los cómic que leí este año, como dije en la Noticia 791ª. Batman es un personaje oscuro que me atrae. Su oscuridad es usada para hacer una justicia a su medida. Nació como contrapunto a Superman dentro de las publicaciones de Detective Cómics. Ambos son los dos primeros superhéroes del Noveno Arte. La Edad de Oro del Cómic nos ha mostrado un mundo donde triunfa la justicia gracias a seres llenos de sorprendentes poderes que pueden con la maldad, como Superman, desde 1938, o por el contrario gracias al oscuro sentimiento de la venganza moviéndose dentro de un mundo lleno de corrupción moral, ética y humana, como las de Batman, desde 1939. Batman no tiene superpoderes, es totalmente humano, tanto como para tener ese mundo interior tan lleno de sentimientos resentidos que a veces rozan peligrosamente el hacer cumplir las normas de modo estricto. Frank Miller, autor de otras novelas gráficas como 300 o Sin City, pintó al llamado "Señor de la Noche" retomando la que hasta ahora es la historia más completa y compleja del inicio de la formación de este héroe de papel, el de sus aliados y el de sus enemigos. Un cómic para adultos que hoy día es un clásico. Sus páginas están llenas de todo tipo de corrupciones. Volví a comprarlo unos años después en otro volumen que incluía algunos relatos antiguos que me interesaban. Así que lo tengo dos veces. Este lo compré en Alcalá Cómic.

CNT, 1910-2010, cien imágenes para un centenario (dirige y coordina Juan Pablo Calero Delso, varios autores, 2010): Me lo regaló mi amigo Julián Vadillo, historiador del mundo obrero que también escribió aquí. Además lo dirigió otro amigo, el profesor Juan Pablo Calero. Participaban cien autores, uno por cada imagen, que era comentada a modo comentario de texto y repasando los cien años de Historia de la CNT. Comenté sobre este libro en Las notas de los cíclopes libreros. El libro lo avalaba y financiaba la propia CNT, que celebraba su congreso en Córdoba. Una vez más la cronología impidió que se abarcara el año 2011 e incluso el 2012, años en los que las protestas sociales reforzaron a los sindicatos anarcosindicalistas. En las dos huelgas generales de 2012 las columnas de las manifestaciones de estos sindicatos vieron un gran aumento de participación al unírseles diversas corrientes reivindicativas que estando en contra de la reforma laboral no deseaban manifestarse junto a la UGT ni junto a CCOO, aunque pudieran confluir en algún punto. En todo caso, esos apoyos quedaron rápidamente dilapidados en los acontecimientos internos posteriores de la CNT, aunque sí se benefició la CGT, el sindicato nacido de la CNT durante la década de 1980. Como sea, el libro fue un primer repaso general de la Historia de la CNT desde puntos de vista actuales. Es un libro conmemorativo a tener en cuenta, con gran aparición de documentos gráficos y textuales del Archivo Anselmo Lorenzo, donde se guarda la documentación histórica del anarquismo en España. El libro también trataba de grupos anarquistas desde 1868, no comenzaba en 1910.

El anarcosindicalismo español. Una Historia en imágenes (Colectivo Solidaridad Obrera, 2010): Otro amigo me regaló este segundo libro que se publicó con motivo de los cien años del anarcosindicalismo en España. En este caso lo llevaron a cabo el Colectivo Solidaridad Obrera y otros grupos y sindicatos anarquistas, entre ellos, si no recuerdo mal, la CGT. Contenía fundamentalmente fotografías con explicaciones a pie de foto, aunque muchas de las fotografías tenían mala calidad, extraídas de Internet o prensa y escaneadas a baja calidad o en tamaño muy pequeño. En todo caso, es otro documento gráfico muy a tener en cuenta. Estos, evidentemente, no se centraba solo en CNT, a partir de los años 1970 y 1980 muestra imágenes de otras corrientes y sindicatos.