viernes, marzo 15, 2013

NOTICIA 1194ª DESDE EL BAR: EL PAPA FRANCISCO I

En 1118 se conquistaba Alcalá de Henares por parte de las tropas cristianas venidas de toda la península y de diversos lugares de Europa, sobre todo de Francia e Inglaterra. Eso fue posible porque el Papa del momento había llamado a una cruzada contra los  musulmanes para reconquistar los territorios del martirio que  sufrieron los santos niños Justo y Pastor. De hecho uno de los nombres que se le dio al municipio en esos tiempos fue Burgo de Sanyuste, o lo que es lo mismo: Burgo de San Yuste, o lo que es lo Mismo Burgo de San Justo. Ignoro si quien hizo aquel llamamiento fue Pascual II o Gelasio II, ya que en enero de 1118 se produjo precisamente su relevo entre ellos como obispo de Roma. En los siguientes años, y sucediéndose unos cuatro siglos, otros Papas fueron dando concesiones para construir un palacio arzobispal y desarrollar una actividad administrativa en él que tuvo que ver directamente con el gobierno del Estado, como es el Ordenamiento de Alcalá de 1348 o bien diferentes bulas papales y audiencias reales desde que se funda España en 1476 hasta todo lo largo del s. XVI. En esas mismas épocas también el papado tuvo que ver con la creación de la Universidad de Alcalá de Henares en 1499 y también años sucesivos. Ignoro otras conexiones papales con la ciudad hasta que llegó el siglo XX y se decidió darle al Palacio Arzobispal un carácter de ser una de las sedes de un nuevo obispado, el de Madrid-Alcalá, ya en la segunda mitad del siglo, en 1991. Ese Papa que tan directamente volvió a hacer acto de presencia en la ciudad fue Juan Pablo II, y en ese acto se incluía transformar la Iglesia Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor en Catedral-Magistral. Por todo ello, el ayuntamiento de Alcalá de Henares decidió cambiar el nombre de unos de sus parques más bonitos, el Parque de Los Sentidos. Pasó a llamarse Parque de Juan Pablo II. Eso ocurrió en 2006, un año después de la muerte del Papa, aunque los vecinos del barrio donde está lo siguen llamando Parque de Los Sentidos, y sinceramente yo también. Colocaron allí esta estatua en bronce con una placa diciendo cuál fue la labor de Juan Pablo II en Alcalá de Henares.

Ha pasado tiempo, y todo un papado ultraconservador, el de Benedicto XVI, que lo que nos trajo a la ciudad fue, en fin, algo encontrado por huéspedes en las Jornadas de las Juventudes Católicas. Ha renunciado a su Papado, cosa que ya comenté hace poco, y el pasado día 13 se volvió a hacer Historia cristiana al elegirse por primera vez a un Papa no europeo, al americano argentino Jorge Mario Borgoglio, arzobispo de Buenos Aires, hoy Papa Francisco I. Y la conexión que tuvo este hombre con Alcalá de Henares, que también la tuvo, fue que en el curso escolar de 1970 - 1971 estuvo estudiando en una Facultad de Filosofía que tiene aún día la orden religiosa de los jesuítas en la ciudad, y en la que creo, si no me falla la memoria, que hay un rico archivo histórico jesuíta, de carácter privado, obviamente.

Bergoglio se ordenó sacerdote en 1969, aunque desde comienzo de los 1960 ya estaba en seminarios jesuitas. Fue Licenciado en Teología en ese 1969, un año después vino a completar sus estudios a Alcalá de Henares. Él es jesuíta y como tal enseñó literatura y filosofía. No se enfrentó a la dictadura argentina, dura y atroz que fue capaz de arrojar al mar a las personas de pensamiento de izquierdas, pero dicen algunos que tampoco simpatizaba con ella. Hay dudas en los dos sentidos. Ese quizá es su único punto polémico. Por ota parte grave de ser cierto. Luego lo ahondo. Ahora los detalles y sensaciones que me da. Nació en 1936, por lo que probablemente le han elegido para que su papado no sea muy largo, tiene 78 años. Es un intelectual, y los jesuitas están especializados en la pedagogia y el pensamiento, por lo que es posible que se le haya elegido para preparar a la Iglesia en una nueva reformación ideológica para el siglo XXI, ¿quién sabe si para un Concilio Vaticano III? Los jesuitas se han caracterizado en su Historia además por no ser sumisos a los poderes terrenales (jefes de Estado y banqueros), aunque también han tenido sonados casos de jesuitas que se han apoyado en los poderes terrenales, aunque siempre jurando única fidelidad al Papa y a Dios, por eso han sido expulsados de numerosos países a lo alrgo de los siglos, incluida España con Carlos III y con la República. Ha elegido el nombre de Francisco I, en referencia a San Francisco de Asís, a pesar de que en un primer momento algún periodista especuló con San Francisco Javier. San Francisco de Asís fue un hombre que era un noble con todo tipo de excesos de pecados capitales, el cual pasó un trance de muerte tras un duelo que perdió, se conviritió en fraile renunciando a toda riqueza material y predicó a favor de los pobres y de todas las vidas, incluidas las animales y las vegetales. De momento el nuevo Papa Francisco I ha renunciado a portar oro en su nombramiento y en estos dos últimos días, su pechera en el nombramiento era de tela y madera simple y la cruz que está usando es plateada, pero no es de oro. Pidió que la virgen protegiera a Benedicta XVI, y otorgó a todo el mundo una indulgencia por cualquier pecado que hubiéramos cometido el día de su nombramiento. Antes de bendecir a la gente en el Vaticano pidió que la gente le bendijese a él y hizo el gesto con la cabeza de ser él quien se humilla ante la gente y no al revés. En ese momento de su nombramiento se ha hecho llamar obispo meramente (lo es de roma ahora) y ha roto varias normas tradicionales. De hecho parece ser que es reticente a que le llamen eminencia, renunció a la mitad de su escolta papal, a su coche oficial e insistió en ir a pagar su cuenta de hotel en persona. Además una de las primeras cosas que ha hecho es llamar al principal rabino para manifestarle su amistad. Y por todo ello, pienso que quizá se esté preparando el camino para un posible Concilio Vaticano III, o bien que va a ser un Papado de tirones de oreja a banqueros, empresarios, obispos y jefes de Estado. De hecho, hoy se ha visto por televisión lo que parecía una conversación donde abroncaba al obispo norteamericano que no ha tomado medidas contra los sacerdotes que en su obispado han cometido pederastia en el pasado papado de Benedicto XVI. Ya se verá. Tiene un panorama complejo, donde la mayoría de los cardenales fueron elegidos por Benedicto XVI, que le dejó la Iglesia casi en manos de Legionarios de Cristo, Opus Dei, y demás.

Además, el anterior jesuita Papa fue Juan XXIII, nombrado en 1958, que fue precisamente un Papa muy renovador en un sentido progresista. Repito que los jesuitas, en su inicio, fueron muy beligerantes con los poderes terrenales y con los que acumulaban riquezas, se obligaban a sí mismos a trabajar desde la base, a humillarse, y a emplear las manos para trabajar y no sólo se limitaban a dar misas... Para los menos dados a leer textos es recomendable que revisen la película La Misión para entenderlos. Aquel personaje interpretado por Robert de Niro era jesuíta, y es un metraje que está muy bien; si os gusta el cine, ese era el tipo jesuítico incial. Además, en España, el Motín de Esquilache tuvo otras consecuencias más (la película está basada en esas épocas). El motín en busca de pan entre otras cosas tuvo a jesuítas detrás, en parte (la iglesia de Santa María de la calle Libreros de Alcalá fue investigada por ello). Aunque hay que apostillar que no es una orden que sea todo luces, muchas veces, dependiendo de la época, han sido lo contrario. En España apoyaron a Franco en la segunda mitad del siglo XX, entre 1936 y 1975, por ejemplo.

Y ahora tras tanta de cal, una de arena, que ya habia comentado por encima. Lectores argentinos me escribieron por correo privado, en una red social donde lo comenté al momento, lo que intuyo cierto dolor con el nuevo Papa porque conociendo lo que pasaba en la dictadura argentina (1976 - 1983) no lo denunció ni lo condenó. Y me hicieron llegar una página con referencias documentales donde se lee claramente las implicaciones de Bergoglio con esa dictadura argentina. Y de este modo, podéis leer, reflexionar y juzgar con las de cal y con las de arena a la vez... y habrá que esperar si será más de Benedicto XVI o realmente el inicio de un cambio. No está todo claro, también hay argentinos de izquierdas que, sin embargo, le apoyan, por ejemplo una parte de las Madres de la Plaza de Mayo (madres, hermanas, hijas de víctimas y desaparecidos a manos de la dictadura de los generales). Todas sus sombras (que son brutales) y sus luces estan muy bien recogidas en el artículo "Un hombre modesto acostumbrado a ser el primero", publicado por EL PAÍS.

He ido recogiendo datos, desde los más extremos de un lado a los del otro y también los moderados, y opiniones variadas. Y mi opinion tras coger de todas las fuentes me hace pensar que difiero con los dos lados más opuestos de quienes ahora le observan. Pero es algo que se verá cómo es en verdad en breve.
Vamos por partes:

1.- Efectivamente colaboró con la dictadura de Videla con cargos religiosos importantes. Incluso le dio la comunion y misas al propio general Videla con frecuencia.

2.- Se le acusa de haber entregado a dos sacerdotes jesuitas a la dictadura acusandoles de guerrilleros de izquierdas, años despues él dijo que hizo lo contrario, dijo que en realidad habló por ellos.

3.- Se le acusa de robo de bebés de gente de izquierdas para darselos a gente de derechas, esta acusación se lee sólo en algunos foros argentinos.

4.- Se le acusa de silencio y de no condena ante el conocimiento de las atrocidades de esa dictadura, e incluso haber completado su formación jesuita en 1970 y 1971 en Alcalá de Henares, o sea en la España de la dictadura nacionalcatólica de origen fascista del general Francisco Franco.

5.- Lo único que se ha probado es que no denuncio las atrocidades que conocía por parte de la dictadura y que colaboró en cuanto mantuvo silencio y daba misas y comuniones a los dictadores y militares. Del resto de acusaciones no hay prueba en firme alguna, y es más bien algo que unos y otros pueden dar infinidad de argumentos sin acabar la polémica, no hay nada probatorio definitivo.

6.- Es cierto que en la etapa democratica se enfrentó y enemistó al presidente Kirchner, que dado lo que heredó políticamente en democracia, elevó algo la calidad democrática y de vida de las clases más populares. Parece ser que fundamentalmente la enemistad fue porque Bergoglio condenaba las políticas de Kirchner y las maneras que hundian en la pobreza y la miseria a sus conciudadanos. Llegó a dar misas a los buscadores de basura de la calle, siendo arzobispo. Los Kirchner vieron todo esto como si el obispo, a la postre presidente de la Confederación Episcopal Argentina, fuera un politico adversario haciendo campaña por la derecha y no como un religioso.

7.- En los 2000 se declaró contrario al matrimonio homosexual, lo trató por carta a unas monjas en los términos como si este fuera una batalla de la guerra de Dios y el Diablo en la tierra, pero también le declaró "la guerra" a la congración de ultracatólica (ligada a la extrema derecha de forma habitual) Opus Dei; ha declarado y demostrado ser contrario a todas estas congregaciones de extrema derecha catolica en más de una ocasión. No es partidario del ala progresista de la iglesia, mucho menos de la Teología de la Liberación, pero hoy día tampoco es del ala ultraconservadora. Se le suele considerar dentro de la Iglesia, repito que hoy dia, como un moderado (un centrista) con un ligero vuelco por simpatia con los progresistas, pero no demasiado.

8.- Es probable que las épocas de la gan crisis económica argentina,. las del "Corralito" de los años 1990, fueran las que le hicieran ser moderado y cambiar su postura desde los tiempos de la dictadura. Desde entonces ha hecho numerosas muestras de intentar estar entre los pobres y no hablando frente los pobres. En 2005 casi fue elegido Papa por todo ello.

9.- Es un pasado lleno de sombras atroces, pero su pasado reciente me hace pensar en un pequeño rayo de cambio, tal vez, al ser contrario al Opus Dei, por ejemplo, o a bajar de los púlpitos arzobispales a la calle para hacer la que considera su misión. El gesto de no portar oro en su nombramiento es significativo. Obviamente no se va a deshacer de los palacios, pero en la Iglesia todos estos gestos quieren decir algo, y me pregunto todavía si se está preparando un cambio a un nuevo Concilio. Como sea, no es progresista pero hoy dia, y tras larga evolucion, no es ultraconservador a pesar de que leo en muchos muros las noticias de su pasado con la dictadura... que es atroz, y que quizá por él mismo no debiera ser Papa... pero el catolicismo no es la politica de partidos, y en el Papado hay que entender la politica siempre desde el componente cristiano de concepciones de la vida, o sea: sus electores pueden haber entendido todo aquello de que su pasado, sea cual sea,  estaba redimido.

10.- Creo que ante tan cruentas sospechas de su pasado, y ante las sospechas que tengo de que las épocas del "Corralito" han podido hacerle ver otra realidad, habrá que ser prudentes antes de emitir un juicio definitivo sobre él y esperar a cuáles son sus primeros actos a medio plazo, no a plazo inmediato, hay que atender también a las voces que dicen que pudiera ser todo una pose. Ahora bien, la Iglesia es la Iglesia, que nadie espere que mañana mismo diga "vendo el Vaticano", "las mujeres que se ordenen", "sí al aborto para quien quiera", "no al celibato", "excomulgo a los que gobiernen con violencia", etcétera... Hay que ser realistas... y refrexionar sobre esto con realismo y pragmatismo, ya que muchos millones de personas le siguen y vivimos en el mundo todos juntos.

También es verdad que yo, antes que lo del celibato, quisiera ver una excomunión a un jefe de gobierno que haga uso de la violencia, dictadores y cosas así. A fin de cuentas eso no es revolucionario, ya se hacia en la Edad Media, que se lo digan a los principes alemanes en la Guerra de las Investiduras... e incluso a Fernando el Católico o a Carlos I de España, claro que Carlos respondió saqueando Roma.

Algunas Madres de la Plaza de Mayo le respetan y aprecian, algunas alegan que ayudó a liberar presos. Pero también están los que dicen que no, que al contrario entregó a dos sacerdotes jesuítas de izquierdas. Bueno, pues el debate está ahí. Cristianos y católicos los hay de muchas clases y de muchos pensamientos. Lo que piensa sobre el papel de la mujer Francisco I es más que probable que no lo piense Pepa "la frutera" que va a misa todos los domingos. Ambas voces son Iglesia. Yo creo que hay que esperar, pero todos los gestos de estos dos días están siendo tremendos. Recordaré algunos, a pesar de reptirme, ha renunciado a cualquier objeto de oro de momento, pidió la bendicion de la gente a él y fue él el que hizo el gesto de humillacion con la cabeza y no se lo pidio a la gente para él, la primera llamada se la ha hecho al rabino general al que Benedicto XVI le hizo un feo, ha rechazado su escolta, la mitad de ella porque la otra fue inviable, ha rechazado el coche papal, insistió en parar por su hotel a pagar en persona, que anque sea lo que debia hacer es que antes no se hacia tal, ha pedido a los arzobispos que empiecen a salir de la Iglesia y a abandonar sus actitudes de lejanía con la gente... Gestos tiene, me da en la nariz que puede que este quiera preparar camino a un Concilio Vaticano III, ahora bien, las dudas sobre su pasasdo estan ahí de forma oscura y contundente, y sus declaraciones tan altamente machistas y retrógadas contra el papel de la mujer en el mundo también están ahí, junto a sus declaraciones contra los homosexuales.

No sé, todo es confuso, hay que esperar y observar antes de opinar del todo. De momento me genera dudas. También es cierto que en cuanto a lo de la dictadura argentina, a lo único que podemos afirmar innegable, a su silencio y su colaboración como obispo, mientras que Benedicto XVI de niño combatió en la defensa de Berlín con las tropas NAZIS en 1945, este en 1976 tenía cuarenta años y era muy consciente de lo que implicaba su silencio, su no denuncia de los crímenes y sus comuniones y misas a Videla. Eso también es objeto de reflexión, junto al referente sobre su posible redención durante los años de democracia argentina a través de sus vivencias y su acercamiento a los má`s desfavorecidos, "los cartoneros" (que en España llamaríamos chatarreros, vagabundos, mendigos...).

Todo es confuso, hay que esperar y ver qué decisiones toma.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, marzo 13, 2013

NOTICIA 1193ª DESDE EL BAR: LA UNIVERSIDAD EN LA CALLE (2 de 2: clase magistral de Lauro Olmo, Universidad de Alcalá de Henares)

Como dije en la Noticia 1192ª, donde además os escribí la clase magistral del profesor Emilio Sola, este sábado pasado, 9 de marzo, se celebraron unos actos de protesta llamados la Universidad en la Calle, en los cuales todas las universidades de la Comunidad Autónoma de Madrid salieron a las calles para dar sus clases magistrales con objeto de reivindicar la importancia del acceso a los conocimientos universitarios, y sobre todo el acceso de estudiantes de todas las posibilidades económicas de la sociedad a cursar carreras universitarias, para mantener saneado nuestro sistema democrático, garantizar una sociedad del conocimiento y tener ciudadanos responsables y disponibles para la excelencia en su desarrollo vital y en muchos casos, laboral. El manifiesto acordado por toda la comunidad universitaria madrileña recoge muy bien todos los puntos que reivindican catedráticos, alumnado, profesores en general, investigadores, funcionarios en general también, decanos y rectores.

La Universidad de Alcalá de Henares (UAH) informa de su aportación a estos actos a través de sus publicaciones en  ¡La UAH en la calle!. Por otra parte, un noticiario que recogió ampliamente la noticia en video fue el de los periodistas despedidos de la televisión autonómica de Madrid (TeleMadrid), que han creado TM-EX. Aparte de la que ya os enlacé en la anterior entrada, también informaron en su noticia llamada Lecciones de Dignidad por todo Madrid. Es un canal informativo tan a tener en cuenta que hasta se hizo eco de su situación laboral la alta política de la Unión Europea. Yo, como ya he dicho, puse en la anterior Noticia 1192ª la clase de Emilio Sola, y ahora hago lo propio acerca de la que asistí del profesor de Historia Antigua y arqueólogo Lauro Olmo, en la Calle Mayor de Alcalá de Henares.


EN DEFENSA DE LA CIUDAD HISTÓRICA COMO ESPACIO DEMOCRÁTICO DE CONVIVENCIA, por el profesor titular Lauro Olmo.

Lauro Olmo Enciso fue, igual que Emilio Sola, profesor mío durante mi carrera universitaria de Historia, aunque sólo de una asignatura. Mi relación con él es más fluída más bien en otro tipo de asuntos a tratar en las preocupaciones de la Universidad que por entonces había, y es que problemas y amenazas a la educación han sido constantes, a pesar de que ahora estemos en uno de los momentos más decisivos para su defensa a ultranza. En ello nos va la sociedad democrática y los ciudadanos realmente conscientes de sí mismos y del mundo que les rodea, así como la real igualdad de oportunidades entre todas las personas, sean del nivel adquisitivo del que sean. Lauro Olmo es profesor titular de Historia Antigua en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque también ha pasado por dar clases en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Autónoma de Madrid, por lo que conoce muy bien la realidad de las universidades públicas de la Comunidad Autónoma de Madrid, que son todas las que estos días están intentando defenderse de los ataques de políticos y otros personajes interesados de los sectores económicos más puramente ultracapitalistas o ultraliberales, como se prefiera nombrarlos. Ha sido investigador en la Universidad de Harvard. Pero también es arqueólogo. Como tal dirige el yacimiento de Vega Baja, en Toledo, pero es bastante más conocido a nivel nacional por su contribución y dedicación plena a los restos de la ciudad visigoda de Recópolis, en Guadalajara, que tantas luces nuevas nos lanza a ese periodo de la Historia ibérica, y que tantos cambios nos está haciendo hacer precisamente en nuestra concepción e incluso cronología de la España visigoda. Tiene dos libros dedicados a ese yacimiento, los cuales son de obligada lectura y referencia para comprender el periodo citado y el paso de la Edad Antigua a la Edad Media en España.

Lauro Olmo no quiso centrar su clase en un concepto de ciudad histórica como algo acotado a unos edificios históricos, ni a sus conocimientos arqueológicos. Su clase magistral quería hablar y hacernos sentir y llegar la Historia y la ciudad como algo vivo y latente, y no como algo muerto. La ciudad histórica, dijo, está definida dentro de unos espacios y unos intereses políticos, económicos y sociales en torno a esos espacios. Como sociedad tenemos por tarea definir nuevas estructuras y establecer una democratización del espacio de la ciudad. El concepto de la ciudad actual que tenemos en Occidente viene de la antigua Roma. La ciudad en la antigua Grecia lo era por identidad de los ciudadanos con ese espacio. Un ciudadano nacía y vivía allí y eso es lo que le hacía pertenecer y hacer la ciudad. No todo el mundo era ciudadano, había una diferenciación entre diferentes clases sociales, así por ejemplo un esclavo jamás era un ciudadano, y un extranjero, aunque se estableciera en la ciudad, tampoco era un ciudadano. Sin embargo, Roma dio la ciudadanía a toda aquella persona que estuviera dispuesta a acatar las leyes propias de la ciudad que iba a habitar, y las leyes generales propias del Estado romano (se sobreentiende que en cualquiera de sus fases, monarquía, república o Imperio, aunque la extensión de la ciudadanía tuvo un largo proceso de extensión a los diferentes habitantes de sus territorios). Por todo esto, afirma Lauro Olmo, hace dos mil años el carácter de ciudadano en Roma es incluyente de personas, y no excluyente (como lo es el modelo griego). No se contempla en Roma tanto la ciudad de origen, sino la ciudad cuyos ciudadanos persiguen juntos un fin, una finalidad. Por ello tienen una legislación incluyente de personas en la ciudadanía, no excluyente. Y esas leyes son las que hemos heredado y adaptado a lo largo de los milenios hasta nuestras épocas, pero también el modo como formamos y concebimos la ciudad y la ciudadanía hoy día. La Historia nos recuerda que la ciudad lo es en cuanto es de los ciudadanos, o en otras palabras: que la ciudad sólo existe si los ciudadanos la forman y están de acuerdo en convivir y organizar la sociedad conjuntamente, la ciudad no son sus edificios tan sólo, ni unas leyes estancadas.

Hoy día, a diferencia de otros siglos, tendemos a una ciudad dual. Una ciudad pensada para las clases privilegiadas económica y socialmente, y otra pensada para el resto de la sociedad, excluida de numerosas ventajas urbanísticas de la primera zona. En los años de la década de 1970 la Constitución Española de 1978 hablaba de fomentar la inclusión de todas las clases sociales, hablaba de favorecer una tendencia a limar las grandes desigualdades. La ciudad histórica es la construcción de ella mediante su concepto social, mediante a cómo la conciben, viven y forman los ciudadanos, pero en absoluto la ciudad histórica es un mero conjunto de edificaciones de arquitectura antigua o destacada. La ciudad histórica es un concepto social. La ciudad la forman las decisiones de las personas en esa concepción conjunta, la cual suele ser, o solía ser, persiguiendo alcanzar la creación de una sociedad siempre en mejora para todos los ciudadanos, y no para unos pocos. Todo esto se pudo mantener más o menos en los años 1980, aunque ya se vieron unos primeros atisbos de cambio en la década de 1990. Hace diez años, en los años 2000, no habían aún las amenazas sociales que hay hoy en el 2013. Estas amenazas se han hecho fuertes desde la crisis de 2008, es la destrucción paulatina de lo público mediante leyes, reformas y recortes económicos de todo lo que se había alcanzado en esos años 1970, y de los que se era herederos de una tradición de siglos. Estas amenazas se entreveían ya en los años 1990 con la construcción de esa ciudad dual, que es el "robo" del espacio público a la ciudadanía. Sin embargo, desde los últimos años ya se ve un claro germen social, dice Olmo, que hará de la crisis de 2008 una mera recesión. La gente está siendo más consciente de la necesidad de recuperar sus espacios urbanos como lugares de relación, de sociedad, de ciudad y de organización. El cambio social es imparable, y es un cambio tendente a recuperar la ciudad en el sentido original como esta fue concebida para su uso desde tiempos de Roma.

Hoy día, sin embargo, todo es ciudad. Las redes de telecomunicación, las redes informativas y las redes viales nos acercan en la actualidad de manera asombrosa e inmediata. Además, los modelos constructivos y los habitos de vida hacen que el modelo rural y el urbano tiendan a confundirse, a disiparse. Políticos y los altos poderes económicos (banqueros y empresarios) nos descontextualizan como sociedad. Nos sacan de nuestros contextos y de nuestros hábitos y nos hacen creer en una vida a la fuerza igual en su desarrollo para todos sin atender a las peculiaridades geográficas, geológicas, culturales, de fauna y flora, etcétera, de cada lugar. El proceso urbanístico mejoró las vidas de las personas, pero han supuesto disociarnos como sociedad, aparte de que han supuesto además un gran desgaste medioambiental en gran medida insostenible. Nos han hecho cambiar la plaza y la calle mayor de nuestras poblaciones por el paseo mediante el uso del automóvil u otro medio por extensas carreteras. La sociedad de consumo y las facilidades dadas para hacer esto han provocado ese abandono del espacio público. Hoy día los barrios nuevos de las ciudades y de los pueblos, pero sobre todo de las ciudades, se construyen con grandes avenidas donde se da preferencia a carreteras y aparcamientos, en lugar de a aceras y parques. Los parques se construyen sin zonas verdes, sin sombras, a veces sin bancos para compartirlos con otras personas. A menudo no hay espacios para los pequeños comercios, y si los hay no son de alimentación o de cualquier otro producto básico. Muchos edificios son unifamiliares y con verjas, otros son de vecinos, pero con dobles y triples puertas, a menudo con verjas múltiples. Nos fuerzan a ir a comprar a las grandes superficies comerciales de las grandes empresas multinacionales, con marcas de comida, ropa y otros productos también de grandes empresarios. Estos centros comerciales normalmente adquiere las licencias de construcción incluso antes de la construcción de estos barrios. Esos centros, por fuerza, atraen la atención de los ciudadanos como lugares para pasear o pasar el rato, les roban de esta manera sus espacios naturales, que es la plaza, la calle, el parque, el teatro, la catedral u otros espacios sociales que han sido los propios del ciudadano a lo largo de los siglos al ir construyendo todos juntos la ciudad. Estos centros comerciales se construyen con calles y avenidas fingidas, imitando las grandes calles comerciales de las ciudades que se daban incluso en aquellos años 1970. Se puede ver en ellos hasta imitaciones de otras ciudades que nos conducen siempre a desembocaduras que nos incitan al consumo inmediato en forma de cines, tienda de ropa, bolera, u otras opciones. Nos evitan socializar, hasta se fomenta el café rápido y andando, o la cómida rápida, al café en cafetería o la comida en grupo y calmada con sobremesa.

Nos comunicamos en red telemática, nos venden la idea de lo necesario que es esa comunicación al instante con aparatos cada vez más sofisticados y portables, dándose el caso de que en ocasiones las personas hablan tecleando pantallas sin darse cuenta de que a su lado hay personas con las que han quedado precisamente para socializar hablando o haciendo cualquier otra cosa conjunta. Los viajes por carreteras de autopista que nos impiden a pasar y parar por los pequeños pueblos. El consumo dirigido a unos mismos productos que no nos invitan al consumo tradicional. Y todo ello regalado de la cesión del espacio público al uso privado por parte de regulaciones y permisos institucionales de parte de los actuales gobiernos. Sirva de ejemplo la ocupación de la mayor parte del espacio de las plazas no por ciudadanos, sino por enormes cantidades de mesas de bares hasta caer en el abuso del uso de ese suelo público por el uso privado al que se accede mediante el dinero. Con todo esto se cambia el modelo social mediterráneo, muy dado precisamente a la sociabilidad en la cafetería y la terraza en la vía pública, también es cierto, por otro modelo más individualista que tiende a la aislación del individuo de los grupos de individuos, o al menos de los grandes grupos.

Para redondear el robo de la socialización de las ciudades, se busca perpetuar institucionalmente y con campañas informativas y propagandísticas este nuevo modelo social que nos descontextualiza. Se ha expulsado a la gente del centro de las ciudades a esas nuevas barriadas antes descritas. La subida del precio de los inmuebles de los centros urbanos, la eliminación (a veces con ayuda de normativas municipales) de determinados negocios básicos para vivir, la invasión de lo público por lo privado, el abandono hasta su derrumbe de edificaciones, entre otras muchas medidas y decisiones políticas y económicas, es todo una invitación a echarnos hacia las nuevas y despersonalizadas barriadas.

La oferta de servicios complejos o de alto nivel del centro histórico ya no está, por ejemplo, en Alcalá de Henares, hay que trasladarse a Madrid para obtener determinadas cosas. Se ha eliminado su variedad. Hay que pensar por ejemplo en cómo ahora hay que ir a un gran centro comercial a las afueras de la ciudad para ir al cine, ya que se han hecho desaparecer todas las salas que antes estaban en ese epicentro lógico, entre las plazas principales. En todas las ciudades grandes y medianas se han hecho inversiones grandes de dinero, pero sólo para descontextualizar a los ciudadanos. El dinero se ha ido a esas grandes avenidas comerciales sin comercios esenciales de los nuevos barrios citados, que a veces incluso o no tienen colegos o los tienen de carácter privado y no público. Hay barrios enteros que se han construido sin contener locales comerciales en los bajos de sus edificios.

Se crean así paradigmas de memoria. En la Edad Media el centro histórico es lo que estaba dentro de las murallas, porque es allí donde normalmente se desarrolla la ciudad en el sentido citado de la antigua Roma. En el siglo XIX comenzaron a derribarse las murallas y las ciudades se expandían fuera de ellas, y se hacía con un concepto claro de ciudad como lugar de sociabilidad, a pesar de que ya comenzaba a formarse la ciudad dual. En 2011 todos estos modelos ya no están bien. Para 2011 el centro histórico se ha modificado en parte por la industrialización y el movimiento obrero, que también contribuyó al cambio de las estructuras urbanas con sus nuevos barrios, los cuáles tienen una concepción y estructura específicas y ya tradicionales con sua bajos comerciales, sus plazas, parques y demás, cosa dada precisamente desde el siglo XIX. La ciudad histórica es pues algo más que el casco histórico, que sería lo que estuvo dentro de las murallas. La ciudad histórica es toda aquella ciudad que queda en la memoria y que ha forjado y formado la esencia de la ciudad, no sólo lo que a una oficina de turismo española le interesa. Se insiste en lo de española, pues en el resto de Europa, por ejemplo en Inglaterra, el concepto es precisamente que histórico en una ciudad es toda su esencia de todas sus épocas, no sólo lo medieval o renacentista. Así por ejemplo, en la ciudad de Manchester tienen por lema que es más importante la estación de tren, las viejas fábricas y los barrios obreros que cualquier monumento medieval, porque de ahí vienen todos los ciudadanos de Manchester, y se preocupan mucho de mantenerlos y fomentarlos como parte de su identidad. Pero en España son las propias instituciones las que insisten en hablar de ciudad histórica como conjunto de edificios de hace siglos, y las que abandonan todo tipo de construcción que no haya pertenecido a nobles, la Iglesia, el ejército u otra institución de gobierno. Entra dentro de la lógica ultracapitalista de construcción de una sociedad propia de los intereses de los más poderosos económicamente. El fabricante de coches Henry Ford dijo: "Abandonaremos el problema de las ciudades abandonándolas". El ya había inventado un sistema de fabricación que deshumanizaba a sus trabajadores al asignarles un trabajo maquinal y repetitivo que debía ser realizado en un determinado tiempo en un mismo espacio, así evitaba la sociabilidad de sus trabajadores, y con ella las posibles protestas al hablar entre ellos de sus condiciones laborales, de sus sueldos y de su horas de trabajo. Era el comienzo del siglo XX y en Estados Unidos de América ya se habían dado numerosas huelgas y manifestaciones desde finales del siglo XIX. Ford era partidario de abandonar su concepto de ciudad social y eso hicieron. Abandonaron su modelo tradicional para crear ciudades con largas calles donde tener que usar coches, casas individuales y sin tener que recurrir a asociaciones de vecinos, donde se abandona el andar por la calle, donde se abandonan plazas y parques, donde se abandona la sociabilidad como remedio para preservar el modo de vida de los más poderosos económicamente. Redefinieron el espacio de la ciudad y reinventaron su Historia, y ese es el modelo que se está trayendo a Europa desde el final de la Guerra Fría en 1991, y a España desde mediados de los años 1990.

La ciudad ha de ser si esta es participativa. Lo que importa realmente, dice Lauro Olmo, es valorar el concepto de ciudad que tienen sus ciudadanos, y no tanto sobrevalorar tan sólo sus edificios.

La ciudad histórica es nuestra socialización y donde se ha desarrollado la misma. Es lo que nos da la memoria y la identidad colectiva. Hay que defenderlo por ser nuestro espacio de sociabilización. Donde poder elegir juntos lo que queremos. La ciudad lo es si los ciudadanos lo son. Lauro Omo terminó citando a Ítalo Calvino. Ítalo Calvino dijo que hay que luchar por salvar lo que en medio del Infierno no es Infierno.

Un saludo, una socialización. La Historia y la arqueológico, como veis es algo muy vivo que nos invita a estarlo nosotros mismos.

domingo, marzo 10, 2013

NOTICIA 1192ª DESDE EL BAR: LA UNIVERSIDAD EN LA CALLE (1 de 2: clase magistral de Emilio Sola, Universidad de Alcalá de Henares)

Ayer sábado la Universidad salió a la calle reivindicando una Universidad pública asequible a todos los ciudadanos y al servicio de toda la sociedad. Las Universidades de la Comunidad Autónoma de Madrid han protestado todas juntas a la vez ayer, día 9 de marzo, saliendo de sus edificios para compartir su experiencia intelectual. Montones de catedráticos han hecho del sentido universal de la universidad algo propiamente dicho al acercar sus conocimientos a todo tipo de ciudadano en las calles y plazas de diversas poblaciones, entre ellas Alcalá de Henares. Lo han recogido muy bien en video los periodistas de TM-EX, mostrándonos la Plaza Mayor de Madrid, la Calle Mayor alcalaína, y otros emblemáticos lugares donde múltiples oradores gozaban de un amplio y variado público escuchándoles. Este tipo de iniciativas ya tuvieron cabida prácticamente como iniciativa tomada simultáneamente en Madrid y en Alcalá de Henares desde el año pasado 2012. Así por ejemplo, coincidiendo el año pasado con el primer aniversario del Movimiendo 15 de Mayo de 2011, en Alcalá de Henares había dado por entonces una clase de Filosofía el profesor Germán Cano a los pies de la estatua de Miguel e Cervantes, en la plaza que lleva el nombre de este escritor. También en este tipo de movimientos reivindicadores parece ser que es pionera la ciudad complutense. 

Algo está cambiando en la sociedad, y sinceramente, por muy malas situaciones que se nos presenten, cada vez estoy más convencido de que triunfará la sociedad trabajadora y los planteamientos que damos, es algo que parece muy evidente. Como era evidente los cambios de actitud sociales en la década de 1960 o, en España, los de 1970, y su triunfo posterior forjado a lo largo de varios años; estamos ante un momento igual, y ni todos los políticos, banqueros, empresarios y policías confabulados en su tejido legal pueden parar algo que ya es evidente que es no sólo imparable, sino el ganador que reirá el último por mucho que tarde en hacerlo. Sólo hay que reflexionar cómo se comportaba la sociedad en 2008 y cómo lo hace en 2013. 

La cuestión es que ayer las Universidades madrileñas unieron totalmente las protestas de los estudiantes con las de los profesores, catedráticos, decanos, rectores y funcionarios varios de los estudios superiores. Las subidas de las tasas universitarias parecen pensadas para garantizar ir eliminando la igualdad de oportunidades sociales, base y pilar de la transición política de 1978, y parece ser que por esa vía sólo se podrán plantear acceder a trabajos profesionales de carrera las personas no con más méritos necesariamente, sino las que más dinero tengan sus padres. La entrada de empresas y bancos en las financiaciones de las universidades está forzando, por otra parte, que se crean dueños de los alumnos y de las instituciones, esto se refuerza además con la retirada de dinero público en las inversiones del gobierno en la Universidad pública. Se transforma así los estudios superiores en un centro de mercadeo y búsqueda de beneficios económicos inmediatos, abandonando los preceptos de beneficios sociales mediante el conocimiento o beneficios científicos mediante la investigación, aspectos ambos que hacen de una sociedad democrática precisamente que lo siga siendo, y además que lo siga siendo de una manera saludable. Estas y otras razones son explicadas por la propia Universidad en páginas como ¡La UAH en la calle!; efectivamente, la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) también publicó el manifiesto acordado por toda la comunidad universitaria madrileña. En esa misma página se puede consultar el muy completo horario de clases que ocupó todo el sábado. Así, los ciudadanos pudieron escuchar la filosofía de Hegel en torno al problema de la libertad política, sobre el sexismo en el lenguaje, sobre los rayos cósmicos, la ecomitología, sobre las cartas de los presos políticos de la guerra, sobre la verdad y la libertad en la obra del escritor Bertolt Brecht, los conflictos estéticos entre Cervantes y Lope de Vega, sobre botánica, sobre la utopía o sobre el pasado en relación al futuro. Y será en esa misma página donde se irán comunicando futuros actos y desde donde se puede establecer un contacto, si se está interesado. 

Yo acudí a estas clases en sus turnos de mañana, de hecho se me puede ver claramente en el video de noticias de TM-EX, e incluso repartí horarios entre las personas que pasaban por la calle, como favor a uno de los organizadores, al que conozco por medio de la organización de otras reivindicaciones paralelas. Y es que la Universidad de Alcalá se solidarizó con, por ejemplo, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que ese mismo día convocaron una manifestación desde la estación de tren a la Plaza de Cervantes, y en esa solidaridad ellos anularon las clases de la mañana en la Plaza de Cervantes, impartiendo sólo las programadas en la Plaza de los Santos Niños, la Calle Mayor y la Plaza de San Diego, para que esa manifestación se pudiera desarrollar sin restarle ningún posible apoyo de cualquier otro ciudadano que fuera por alli. Por la tarde yo estuve celebrando el decimosexto aniversario de un bar que da a la ciudad una amplia vida cultural, estaba llamado a hacer allí un recital de poesía mío, y esa fue la razón por la cual sólo pude asistir a dos de las clases anunciadas, las de la mañana en la Calle Mayor. A continuación os escribo lo que se dijo en aquellas clases, hoy en la primera, que se celebró con frío y amenaza de lluvia entre la Casa de Cervantes y el Hospital de Antezana en la Calle Mayor a las 11:00 h., y en la próxima Noticia de este blog, mañana o pasado mañana, la segunda, en el mismo lugar a las 12:30 h. Saludos, y disfrutadlo.


CERVANTES Y EL MEDITERRÁNEO, por el catedrático Emilio Sola.

Emilio Sola fue profesor mío. Me impartió asignaturas relacionadas con la España y el mundo del siglo XVI. Ya hablé con mucho gusto de él en esta bitácora, en la Noticia 372ª. En su juventud tuvo un bar donde se movía un gran número de artistas de todas las modalidades. El bar se llamaba La Vakería, en la calle Libertad de Madrid, y fue reventado con una bomba por la extrema derecha de Los Gerrilleros de Cristo Rey, en los primeros años de la Transición política, tras la muerte de Franco. También participó de la editorial La Banda de Moebius. Es poeta, ganador de premios literarios y fotografiado por el prestigioso García-Alix, el fotógrafo de La Movida Contracultural de los primeros años 1980 madrileños. Ha vivido como catedrático en Orán, y es catedrático de Alcalá de Henares desde hace muchos años. Él ha investigado numerosos temas del siglo XVI innovando en las vías de investigación inexploradas hasta que llegó él, hablamos del espionaje español en el Imperio Turco, las relaciones diplomáticas entre Japon y España precisamente entre los siglos XVI y XVII, o las vidas y trayectorias de los muladíes o renegados (cristianos españoles del siglo XVI convertidos al Islam y pasados del servicio al Imperio Español al servicio al Imperio Turco, o al Estado corso de Argel). También es creador de Archivo de la Frontera, primera página web que fue reconocida por la UNESCO como página que trabaja con documentos originales de Historia en una labor científica del conocimiento, por cierto que allí hay uno de mis trabajos publicado. Pero Emilio Sola ha trabajado y se ha dedicado sobre todo al escritor complutense Miguel de Cervantes y su época. Es por ello que dedicó su clase magistral en la calle a Cervantes y el Mediterráneo.

Emilo Sola comenzó su clase hablando de la juventud de Miguel de Cervantes, después de hacer las referencias del porqué estábamos allí escuchándole. Con 22 años de edad Miguel de Cervantes, natural de Alcalá de Henares y mudado a otros lugares de España, partió hacia Italia para iniciar una vida militar de la que esperaba también instruirse y conocer el mundo y las diferentes visiones que de él tenían otras culturas. Era 1568 y España vivía con cierto aires sobresaltados por la amenaza de corsarios argelinos en el Mediterráneo, una rebelión musulmana en Las Alpujarras, y el eterno Imperio Turco como rival político, militar y económico. En los dos años siguientes, desde Italia y otros lugares que visitó en su vida de marino del ejército, entró en batalla en Lepanto en octubre de 1571. Durante la batalla su barco abordó otro enemigo. Cervantes fue herido en la mano derecha con un disparo de arcabuz en un combate cuerpo a cuerpo en la cubierta. La victoria española en la batalla permitió que se le diera permiso a su barco para que regresara a España. Fue en la travesía que emprendieron hacia Malta, como isla de escala, que fueron asaltados por un barco corsario argelino. Miguel de Cervantes fue hecho preso, cautivo, y así pasó los cinco años siguientes. De este modo estuvo en total siete años fuera de España, los de su juventud. 

Los prisioneros de los corsarios argelinos, los cautivos, eran transformados en mano de obra barata, sólo costaban su mantenimiento, o lo que es lo mismo: en esclavos. Muchos eran utilizados como remeros de las pesadas galeras de guerra que cruzaban el Mediterráneo. Otros de los cautivos eran llevados a Argel donde se les podía vender en los mercados para diversos oficios, o bien donde eran simplemente cautivados si los corsarios consideraban que podía ser una persona por la cual cobrar un gran precio por su rescate. Era una economía paralela en el Mediterráneo y prácticamente la llevaban a cabo en las tierras de Argelia o Berbería. Allí había todo tipo de personas y de mezclas culturales. Algunos de los cautivos terminaban renegando de su fe religiosa cristiana para transformarse en musulmanes, los llamados muladíes, buscando con ello su libertad, o bien porque realmente se habían convertido, como Alí Bajá, a quien Emilio Sola acaba de biografiar recientemente en un  libro. Algunos de estos llegaron a ejercer de espías al servicio de España, y en ocasiones hasta de agentes dobles. 

En el caso de Miguel de Cervantes se optó por pedir un rescate por su persona, debida a su invalidez física. Por él se llegó a pedir 1.000 dinares, aunque sus captores se conformaron con cobrar sólo 500, tras un cierto regateo. Los pagó la Orden religiosa de los Trinitarios de Alcalá de Henares, dedicada al rescate de cautivos en tierras musulmanas. Para hacernos una idea de la cuantia del rescate, Emilio Sola nos lo ilustró explicando que el sueldo de un soldado raso era de un ducado al mes, el de un obrero oficial entre dos y tres ducados mensuales, un oficial del ejército cobraría unos 300 ducados al mes, y un noble dedicado al ejército cobraría unos 10.000 ducados anuales. A veces el Rey concedía mercedes económicas para pagar estos rescates, pero cuando esto no ocurría los familiares del cautivo eran capaces de hipotecarse y endeudarse de por vida. Siempre existía la opción de una ayuda de parte de la Iglesia, mediante los trinitarios, pero era común que el rescate del ser querido, ya por amor familiar o por honor y sentido del deber, supusiera el endeudamiento familiar severo. 

Cervantes regresó a España en 1576 y durante toda su vida se sintió orgulloso de haber estado en Lepanto, era un hecho del que solía hablar a menudo. Durante su cautiverio escribió varias obras, entre ellas una novela pastoril que fue lo primero que publicó. Pero lo primero que escribió una vez libre fue El trato de Argel, una especie de reportaje acerca de lo que vio y vivio en Argelia. Es lo que Emilio Sola ha llamado Literatura de Avisos, pues para él se podría considerar la existencia de este género en el siglo XVI, donde los autores tratan de avisar a los lectores de cómo es el otro mundo con el que conviven y que existe fuera de las fronteras españolas. Cervantes quiere avisar, pero a la vez quiere guardar memoria escrita de su experiencia. El escrtio fue publicado en su época. En ese texto existe un pasaje que conocemos como "Discurso de la Edad de Oro", en boca del cautivo Aurelio, que es un personaje del que habla Cervantes, y que corrió la suerte de ser cautivo en Argel junto a su novia. Emilio Sola repartió este fragmento entre los asistentes, recogido y registrado en Archivo de la Frontera bajo licencia Creative Commons. Éramos una treintena fija, más ciudadanos pasajeros que se quedaban a ratos a escuchar. 

Cervantes habla a través de Aurelio de una Edad de Oro donde existió una sociedad ideal, más igualitaria y libre de coarciones políticas, religiosas o económicas. Critica la guerra, la avaricia, el dinero, y habla en definitiva de vivir sin acosos, de poder vivir sin acosos coarcitivos para la libertad y felicidad de las personas. Describe en ese pasaje los horrores de la guerra provocada por las ambiciones materiales de todo tipo, y critica las injusticias de la guerra y la codicia, que terminan dando a las personas todo tipo de padecimientos. Critica también la corrupción desmesurada que lleva a esa codicia que termina violentando y acosando a la vida y libertad de la mayoría de la gente, siendo unos pocos los que promueven esto y los que meten en una espiral a la mayoría por medio de la guerra y la violencia. Habla del comercio que se habla del ser humano, y de la pérdida de la vida en años de cautiverios. Siendo siempre el pobre el que padece lo peor de todos estos males, no habiendo así un gran sentimiento de justicia.

Miguel de Cervantes es el más internacional de los escritores de los siglos XVI y XVII español, en el sentido de que fue de los pocos escritores de entonces que se preocuparon por conocer el mundo y sus diversas culturas, así como de adquirir una visión abierta del mundo y de las posibilidades de sus relaciones sociales. Por ello a lo largo de todas sus obras siempre existre la constante de los matrimonios y las relaciones sexuales mixtas entre cristianos y musulmanas, o entre musulmanes y cristianas. Prácticamente esto no se da en la mayoría de los otros autores autóctonos. Emilio Sola, en broma, analiza esto con la frase: "Parece que Cervantes nos estuviera diciendo [sobre su época] que el problema del Mediterráneo se arreglaba en la cama". Menos acosos por violencia o codicia, y más vivir conociéndonos y con sexo, o lo que sería igual: respetando y aceptando las diferencias del otro, y no intentando someter al otro o acabar con ese otro. 

Pero quizá la clave de todo el discurso es lo que el propio catedrático Emilio Sola dijo: Cervantes habla de alcanzar como ideal de sociedad una sociedad donde se pueda vivir sin acosos. Y eso es algo que se necesita ahora mismo, añado yo, en una sociedad que con la excusa de la crisis económica, la codicia de unos pocos nos ha llevado a una situación de acoso y ruina a la mayoría.

Saludos y que la cerveza os acompañe. La próxima entrega: la clase magistral de Lauro Olmo.


martes, marzo 05, 2013

NOTICIA 1191ª DESDE EL BAR: EL CERO ES UNA CONCHA DE UNA OSTRA (lo dijeron los mayas)


Una cáscara de ostra se repite una y otra vez en un viejo documento llamado el Código de Dresde, porque se guarda en esa ciudad alemana. Ese documento no es precisamente alemán, ni lo ha generado europeo alguno. Se trata de uno de los pocos documentos originales que se han conservado de la cultura americana de los indios mayas. El documento es un documento con cuentas, y esa ostra es la representación alegórica de la cifra cero (0). Los mayas, como es bien sabido, inventaron este número que nos ha llegado al resto de culturas de la actualidad a través de su exportación por medio de nosotros, los españoles. La vieja civilización india vivió tres mil años, lo que no está nada mal, la verdad, hasta que primero fueron desapareciendo misteriosamente para nosotros algunos de sus núcleos más importantes durante los siglos correspondientes a nuestra Edad Moderna, sobre todo en torno al siglo XV-XVI después de Cristo, y después de eso tras de que los españoles conquistáramos su capital a finales del siglo XVII. Aunque, hay que ser justos, realmente ese no fue su final. En el siglo XVIII aún se encontró alguna ciudad maya recientemente abandonada por entonces en medio de la selva, aparte de que en realidad el último reducto del gobierno de los mayas fue conquistado militarmente por los mexicanos, y no por los españoles, en 1901, bajo el gobierno de Porfirio Díaz. Como sea, la cultura maya pervivió tres mil años, que en cuestiones de civilizaciones e imperios sólo puede ser comparable con otras como el Antiguo Egipto, Roma, Grecia o Mesopotamia.

 Tres mil años dan para mucho y no sabemos muy bien cuándo con total seguridad se inventó el número 0, aunque parece ser que ya había algo llamado ceros imperfectos que se habían ido inventando en las viejas culturas europeas y asiáticas, a pesar de que serían los mayas los más perfeccionistas en ello. Los primeros modelo de cero son una ostra, y con el paso del tiempo la harían esquemática hasta adoptar esa forma ovalada que hoy día conservamos del número. Es el cero posicional. Según donde se le posicione y junto a qué, obtiene un valor u otro. Cambia realidades. Observad si no estas tablas con los numeros mayas y su equivalente en los números arábigos occidentalizados que usamos hoy día:


























Pero me interesa esa concha de ostra ovalada de los mayas. A fin de cuentas yo no soy matemático, estoy eguro que más de uno que sí lo sea o que se le asemeje está ya más que dispuesto a puntualizarme o corregirme, cuando en realidad no es sobre el cero desde las matemáticas o desde su aparición histórica de lo que yo quiero hablar. ¿Os acordáis de los números chinos?



Ellos habían sido el origen de los números japoneses, más que nada porque una civilización derivó de la otra, mal que pese a algunas personas de ambas. Pero lo evidente es lo evidente en la grafía misma de los números japoneses.




Ya escribí algo de los números chinos y japoneses en su día, allá por 2008, en la Noticia 533ª, sobre la "habitación muerte". Todo a costa de la grafía de su número cuatro (4), la cual corresponde con la grafía de la palabra "muerte" en sus idiomas, por lo que en Japón no hay habitaciones número 4 en sus hospitales. Es una mera asociación de ideas supersticiosas. Ya lo expliqué donde dije. Pero ahora nos encontramos con que la primera representación que eligieron los mayas para la cifra 0 es una concha de ostra ovalada tumbada, cuya evolución tendió a su esquematización en un óvalo tumbado, y, más allá, en un mero punto hueco. Un redondel vacío. La nada. O quizá el todo. Luego me explico sobre esto. Lo cierto es que lo de los números es algo tan contagioso que quizá sea el producto de aculturación mejor aceptado, libre de polémicas, por todas las culturas. Todos necesitamos llevar una cuentas. De hecho, cuando la civilización de Ur comenzó la Historia al escribir por primera vez, es bien conocido que su primer texto literario es un poema épico y religioso llamado Enûma Elish, cuya copia escrita que nos ha llegado es de una copia de varios milenios más tarde de su creación. Por el camino, es obvio, hay otros textos conservados anteriores, también literarios y religiosos. Sin embargo, entre los muchos textos iniciales de los primeros días de la escritura aparece otra invención: los números. Efectivamente, los primeros textos escritos de la Humanidad son tablillas de arcilla donde se llevaban las cuentas de algo, a veces las tenemos en las propias vasijas de barro que se han conservado. En muchos casos no sabemos qué era tan importante de recordar su número como para llevar las cuentas hasta el punto de inventar un sistema que lo anotase y lo fijase en una memoria más allá de la del propio cerebro humano y a la vista y alcance de cualquier persona que lo viera y fuera capaz de entenderlo. En otros muchos casos sí sabemos que se llevaban cuentas de pago de impuestos en grano, o de ventas de productos, y similares, y, un poco más elaborado, cuenta de los días mediante la elaboración de numerosos tipos de calendarios. Cuenta de los días siempre en torno a ideas religiosas y a ideas económicas, pues estaban pensados alrededor de las fechas agrícolas de tiempos de lluvia, calor, nieves, crecidas de ríos, etcétera. 

Aunque hay quien dice que los prehistóricos ya tenían sistemas de cuentas hace 34.000 años, aquí lo único viable de un modo más claro es que es en torno a los años 10.000 antes de Cristo que comienza a poderse hablar de escritura y de números de una manera si no fiable sí más cercana a lo que estos son en sí mismos; con más razón propiamente dichos con la civilización de Ur (de más o menos el 4.000 antes de Cristo) y posteriormente con los hititas en torno al 1.700 antes de Cristo. Ellos escribían en hiératico, que era una serie de marcas con un palo percutido en el barro fresco que usaban por soporte de escritura. La cosa no les fue muy mal. El pueblo de Ur salió viajero, quizá en buena parte porque sospechamos que un cambio climático en su región provocó una desertización que les animó a buscar lo que les comenzaba a faltar (alimentos y agua) en otros lugares vecinos, ni hablemos de ambiciones políticas de la época, que sin duda las hubo y en grandes cantidades. Por aculturación, esto es por mero contacto con ellos a la hora de tratar los vecinos, se fueron formando esas civilizaciones hititas, mesopotamicas, babilonias, neobabilonias, fenicias, persas... etcétera, y también ese econtronazo con los egipcios y con los pueblos del mar que daría por hijos a los griegos de los que, por medio de Roma, va a resultar buena parte fundacional de la cultura occidental actual.  Y aquí tenemos que los números hiératicos de estas civilizaciones de Oriente Medio, acabaron siendo adoptados por los egipcios, que a la postre ya los escribían de una manea similar. Tenemos los números hebreos, no muy lejanos en su concepción a estos otros, a fin de cuentas este pueblo había nacido y residía entre estas otras civilizaciones, y se dedicaban al comercio en buena medida. Los números griegos se asimilaban a sus letras, quizá porque lo que querían representar no eran cantidades de modo alegórico o abstracto, sino el fonema con que decían esas cantidades. Los romanos, fieles seguidores de la cultura griega, optó por mezclar los viejos sistemas de cuentas con otros más modernos, como son las letras griegas, y de esa mezcla salieron los números romanos que, siendo letras, no dejan de recordarnos en su concepto que por ejemplo dos palos no dejan de ser dos cosas, o sea un número dos, igual que los que numeraban en hiératico. Era algo sencillo. Los números hindúes es un tema más complejo. Dados a procesos matemáticos complejos desarrollaron el álgebra, que fue copiada por los islámicos cuando en sus conquistas y expansión llegaron al Indostán en el siglo X después de Cristo. Y aquí viene algo curioso, porque la numeración musulmana en mano de los árabes se derivaba en parte de lo que habían aprendido en la India y de lo que habían aprendido en regiones europeas y de Próximo Oriente. Ellos originalmente era un pueblo de pastores, comerciantes nómadas y guerreros, hasta que en el siglo VII se pusieron en marcha a la conquista del mundo y la expansión de su fe. Llegó a ser la civilización más avanzada de la Alta Edad Media y buena parte de la Plena Edad Media, pero muchos de sus inventos eran en realidad perfeccionamientos y combinaciones de inventos, técnicas, pensamientos y ciencias  que habían ido aprendiendo por el mundo. Los números se los trajeron de la India, a su modo. Los números arábigos antiguos son más similares a los hindúes que los arábigos modernos, pero se aprecia su evolución. Y he ahí que los europeos, ya en la Plena y Baja Edad Media, nos dio por copiar a los árabes. De hecho buena parte de los intelectuales occidentales se formaron con eminencias musulmanas en Toledo y otras zonas de Al-Andalus, ya como califato o como taifas. Sólo hay que volcar la grafía de los números arábigos unos sesenta grados a la izquierda para ver las tremmendas similitudes, y si lo hacemos con el tres y a la vez miramos la grafía del número tres, las evidencias son muy evidentes, valga la redundancia. Y eso por poner un ejemplo. Los números arábigos actuales que usa occidente (y que se han impuesto en todas las culturas para entendernos matemáticamente entre todos nosotros) no son por tanto meramente arábigos, sino una larga evolución de combinaciones. Aquí los tenéis para comparar:


Todas las civilizaciones quisieron llenar el vacío del cero. Pero fueron los mayas quienes mejor lo hicieron, y su grafía ahora está en todas las numeraciones existentes en activo en nuestros días. Los hindúes parecen tender a ciertas alegorías entre lo religioso y lo práctico en sus grafias. Los mayas escogieron una ostra para el cero, que luego fue un óvalo, y después un punto hueco. Un redondel vacío. La nada. O quizá el todo, como decía antes. Porque, ¿acasolos griegos antiguos no usaban del círculo para hablar de lo eterno y de una constante renovación cíclica? ¿Y acaso los mayas, y por extensión los aztecas, incas y otras civilizaciones americanas, no hablaban precisamente en términos religiosos de la importancia de ciclos en constante nacimiento y muerte, y por tanto en constante renovación de la humanidad? ¿No les resultaba necesario evolucionar de la nada al algo complejo? Se nacía como de la nada, y parecía que se iba a una muerte que era como si fuera la nada, pero en realidad no era ni la nada anterior ni la nada posterior. Todo era, porque todo era cíclico. Los de Ur se vieron en la necesidad de contar cosas. Tengo tantos días que cumplir en entregar tantas vasijas con granos de cereal, pero si no tengo que ir, no tengo porqué contarlo, y si no tengo vasijas ni granos de cereal, nada tengo que anotar, porque no tengo nada con lo que comerciar. ¿Dónde está la utilidad de anotar que no tengo nada?, pensaría uno de aquellos comerciantes de Ur. Por lo que no tenían una necesidad del 0, les bastaba con no anotarlo. Pero griegos, por ejemplo, indios, y mayas sí necesitaron la necesidad de anotar la nada, el no haber nada, pero sobre todo, la de que la nada podía llenarlo todo, y así formar un lago nuevo, como por ejemplo en cantidad de 10. Tras nueve cosas se repetía un algo nuevo como de una nada, pero en realidad sobre algo. Mera divagaciones propias, quizá estúpidas.

Y sin embargo, para representar que no había nada, los mayas eligieron una concha de una ostra ovalada. ¿Algo sería, no?

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, marzo 03, 2013

NOTICIA 1190ª DESDE EL BAR: LA VIDA EN VUELO


Tardo últimamente un poco más de lo habitual en actualizar la bitácora, es algo que en breve pasará de suceder. La cuestión es que últimamente ando con un profundo sentimiento de frustración que va y viene con mejores momentos de alegría. He de imaginar que es el sino de nuestros días, no soy único en esto. Pero hago cosas, muchas cosas. Y entre esas cosas estuve mirando una vieja enciclopedia sobre inventos de toda la Historia de la Humanidad y sobre el funcionamiento mecánico de todo aquello que necesita de la mecánica. Esa enciclopedia perteneció a mi padre, el cual este año cumplirá diez años de su muerte. 

La verdad es que ojear esas enciclopedias siempre te da más información de la que vas buscando. Aprendes. A pesar de ello, en nuestros días mucha gente prefiere usar Internet y sus múltiples recursos que no dejan de ser enciclopedias generales (como Wikipedia), o temáticas (como Imdb, FilmAffinity, Musicapedia, Anarcopedia o Biografías y Vidas, por ejemplo) o bien diccionarios (RAE, o  WordReference, o el Diccionario Biográfico de la Fundación Pablo Iglesias), o incluso recopilaciones (como las que ofrece Noticias Jurídicas), pura copia de estas otras publicaciones en papel. La diferencia está en que alguien que usa las nuevas tecnologías suele usarlas por su inmediatez, y salvo casos de aburrimiento extremo, lo habitual es teclear lo que se busca, verlo y usarlo. En las publicaciones en papel buscabas lo que necesitabas y por el camino te entretenías en ojear y mirar informaciones que desconocías. A veces, simplemente cogías estas enciclopedias para pasar un rato. La enciclopedia que yo cogí estos días de mi padre estuvo por muchos años, los de mi infancia, en mi dormitorio por entonces. Mi padre no encontró mejor sitio para poder guardar parte de su biblioteca personal que la habitación de sus hijos, la cual con la edad pasó a ser la mía exclusiva, después la de mi abuela materna, y actualmente es el dormitorio de los invitados, que normalmente suele ser mi tío materno. Yo cogía en mi infancia esos libros. Varias de mis primeras lecturas fueron de este modo novelas de Juan Marsé, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa, Frederick Forsyth, Erich Segal y otros autores, libros anónimos hindúes en su versión religiosa íntegra y no en una edición distorsionada por el interés único y sesgado de cómo conciben el sexo (hablamos del Kamasutra y del Ananga Ranga), libros recopilatorios de discursos de Kennedy, y enciclopedias de inventos, de animales, de etnias del mundo, de ciudades, de Historia, de ufología, de mecánica, de electrónica, de la cocina del cocinero de Carlos I, de economía pensados por Ramón Tamames e incluso otro sobre la Comunidad Económica Europea anterior a 1980... Tal vez no eran los libros más adecuados para un infante según algunos pedagogos actuales, pero la verdad es que con ellos aprendí mucho más de lo que se esperaba, hasta el punto que en clase a veces iba por delante de mis compañeros en conocimientos. Hay que decir que según iba aprendiendo a leer mi padre solía encargarse de que cada cumpleaños y Navidades hubiera como mínimo un libro de regalo asegurado apropiado a nuestras edades, a menudo un poco para edades más avanzadas.

Ojeabas esos libros y por el camino encontrabas informaciones que te permitían conocer más del mundo y abrir tu mente un poco más a cómo lo concibes desde puntos de vista más amplios. Ampliados precisamente con esa nueva información. 

Por una mezcla de sensaciones de diversa índole, y sintiéndome estos días parte de esta generación perdida, como ya nos llaman a los treintañeros, me dio por recrearme un rato en mi antigua habitación. Hace unos dos meses la vieja estantería escritorio donde se guardaban esos libros estaba ya tan aquejada del paso del tiempo, que no se tenía en pie si no era apoyada contra la pared y cargada de mucho peso, el de los viejos libros. Uno de sus laterales se rompió hace tiempo, cuando lo movimos para pintar. Así que en diciembre o noviembre lo cambié por otro mueble. Una amiga cercana a mi edad tuvo que volver a casa de sus padres a vivir, después de haber sido independiente durante tres años, el desempleo y la falta de ingresos la obligaba a eso y a deshacerse de todos sus muebles en el tiempo máximo de apenas cinco días. Regaló los muebles que sus hermanos no pudieron guardarle en espera de tiempos mejores (vete a saber cuándo serán estos), y entre esos muebles yo me quedé con otra estantería escritorio parecida a aquella que yo tenía. La de mi padre era de 1974, la de ella sería de 1970. Lo pinté un poco y le dejé conservado el nombre grabado a cuchillo por uno de sus hermanos cuando sólo tenían que preocuparse de sus juegos infantiles y las notas escolares. Probablemente esa grabación se merece estar perpetuamente allí, como parte de su pasado. Obviamente aquel mueble, antes que mío, y antes que suyo, había sido de los padres de ella, de sus hermanos.

Allí estaba yo mirando concretamente nada, simplemente estando en la habitación. Tras un rato me fijé en este mueble, y en los libros que me acompañaron en mi infancia, los de mi padre. Saqué uno y lo ojeé. Luego otro. Y así, en un cuarto o quinto, decidí sacar la Historia de los Inventos que editó Salvat entre 1979 y 1980, que reeditó en 1982. Allí encontré una reproducción del cartel que os he puesto hoy en esta noticia. Es un cartel del tren subterráneo londinense (el metro de Londres) de 1912. Se puede ver uno de los primeros aviones de la Historia volando en el aeródromo de Hendon. La gente ya había volado de forma experimental, pero también de forma sistematizada, desde el siglo XVIII por medio de globos aerostáticos. Así por ejemplo, el libro recuerda que el cochero sir George Cayley amenazó con abandonar su empleo si le obligaban sus patronos a volar en un globo. Eso pasó durante uno de los primeros experimentos por lograr una línea aérea comercial de pasajeros estable en 1853, cerca de Scarborough (Yorkshire, Reino Unido). Hubo más voluntariedad de participar de la sistematización de los viajes aéreos de pasajeros entre 1870 y 1871, durante el sitio bélico que sufrió París por tropas alemanas primero, y por las tropas del propio gobierno francés después, durante la Comuna de París. Fue una manera de evacuar a las personas que decidieron abandonar la ciudad. Los estadounidenses hermanos Wright inventaron los vuelos a motor dirigidos en 1903, y con ellos nacieron los aviones. Por entonces apenas eran vuelos experimentales, buscando perfecciones y avances, o bien deportivos. Muy poca gente pensaba en su uso de un modo estable y beneficioso para lo sociedad. Pero en 1911 fueron los británicos los que empezaron con ello. Desde el aeródromo de Hendon comenzaron una serie de vuelos en avión para repartir el correo de un modo rápido a lugares alejados del país, normalmente hacia Windsor, donde había miembros del gobierno viviendo. Los alemanes ya llevaban haciendo algo similar desde 1910, ellos usaban globos aerostáticos dirigidos con motor y timones, los zeppelines. Llegaron a transportar entre 1910 y 1914 sin incidentes hasta 35.000 pasajeros. La I Guerra Mundial empezó en ese año 1914 y los aviones vieron una serie de innovaciones tecnológicas que les hicieron volar de los 114 kilómetros por hora iniciales a los 225 kilómetros por hora que alcanzaron en 1918, al final de la guerra. Además, se les vio una serie de utilidades nuevas y se descubrió las grandes ventajas que brindaban para múltiples funciones, héroes militares del aire, ases de la aviación, al margen. Los zeppelines verían su final cuando en 1937 el Hindenburg tuviera un terrible y espectácular accidente que mató a treinta y siete personas. Entre tanto, los aviones excedentes de la guerra eran un problema de mantenimiento para los gobiernos, como solución se permitió que algunos bombarderos se transformaran en vehículos civiles de pasajeros. En 1919 se consolidó la primera línea aérea estable entre París y Londres, pero no se diseñaron aviones específicamente para pasajeros hasta que no comenzaran los años 1920. El primero fue el Armstrong-Withworth Argosy, que podía llevar veinte pasajeros a la vez. Pero no podían volar distancias superiores a ese trayecto París-Londres, por cuestiones técnicas. No hasta que el piloto español Ramón Franco atravesó el Atlántico Sur en 1926 desde España a Argentina, no hasta que el norteamericano Lindberg demostró en 1927 que se había logrado la tecnología suficiente para poder volar sin escalas desde Nueva York a París por el Atlántico Norte, y no hasta que esto mismo lo consolidó su compatriota la piloto Amelia Earhart en 1932, quien durante la década anterior ya había volado de lado a lado Estados Unidos de América en una carrera aérea para mujeres. Los zeppelin sufrían su mayor revés en 1937, como he dicho, un año antes los británicos tenían un avión capaz de volar de Londres a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) con treinta y dos pasajeros de modo regular, eran los hidroaviones Short Empire. Y en 1939, al fin, hubo aviones regulares de pasajeros y comerciales entre Europa y América de modo regular. Luego la II Guerra Mundial, más avances, los cohetes, los motores de pistón, los turbopropulsores, el Boeing 707 (1954), los Concorde (1969, como experimento, desde 1976 regular) y, o, los Airbus (2011). 

Estuve así leyendo, observando el cartel y pensando sobre estas cosas, hasta que decidí abandonar la habitación. Fui al salón a leer la prensa diaria, manifestaciones en Portugal por los recortes sociales del gobierno. Manifestaciones en España por lo mismo. Los resultados electorales de Italia en torno a los descontentos con esos mismos recortes. Inmigrantes que huyen de una Grecia donde algunos griegos les culpan de sus males y otros tantos protestan por más recortes sociales, todos de la mano de Europa, como los del resto. La muerte del pensador francés Hessel hace unos días y su libro Indignaos, dirigido a la juventud, que parece perdida. Nuestras vidas no pueden volar sin más, han de tener objeto personal. La sensación es exactamente igual al del resto de las dos últimas semanas, sólo que tal vez no seamos tan generación perdida, y quizá en algún momento pasemos a ser la perdición del sistema que nos pierde. Es un juego de palabras, pero no un juego cualquiera. El conocimiento está en nuestras manos, y la sucesión generacional también. No debemos permitir que seamos una generación perdida. Hay que hacer, hay por hacer. Los caminos son nuestros, aunque sean otros los que van en carruaje.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, febrero 25, 2013

NOTICIA 1189ª DESDE EL BAR: ÁNGEL HERMOSO DE CARNE



ÁNGEL HERMOSO DE CARNE

Por nuestros pecados, por nuestros pecados,
por nuestros hermosos pecados,
líbranos tú, querido ángel,
que vives en la tierra, en bares,
bien contento y alegre,
bailando de mano en mano,
en la botella y en el baño,
de la escasez, del tiempo breve,
líbranos, querido ángel.

Por nuestros pecados, por nuestros pecados,
por nuestros pringosos pecados,
rózanos tú, querido ángel,
y llénanos de gracia,
de gozo y de carne,
de la botella al baño,
a la abstracción de los bares.

Haz de nosotros ahora,
y en nuestras horas de muerte,
seres vivos que devoran,
como gusanos en el vino y en la ostia,
cada abrazo que nos ate fuerte
a una muerte que se aborta
como en un parto por ti pensado;

Ángel de alas ebrias,
abre la botella donde descansa,
como sólo en una fiesta se descansa,
nuestro ser embriagado,
feto, recién nacido, pequeño,
de tiernas manos,
translúcido,
en alcohol conservado,
abierto, a la vista expuesto,
por la autopsia,
inconclusa y visceral,
almacenado por la vida,
embotellado,
en tu laboratorio,
gobernado por hormigas.

Ángel, hermoso y querido ángel,
por nuestros pecados,
por nuestros sencillos pecados
de vida,
acuérdate de nosotros
y perdónanos,
como nosotros perdonamos
a los que nos brindan,
no sea
que no seas todopoderoso,
ángel hermoso,
con el que mi carne rozo.

(Por Daniel L.-Serrano, "Canichu").

(Este poema tiene registro de autor bajo licencia creative commons, al igual que el resto del blog según se lee en la columna de links de la derecha de la página. De este poema no está permitida su reproducción total o parcial sin citar el nombre del autor, y aún así no estará bajo ningún concepto ni forma permitida la reproducción si es con ánimo de lucro).

jueves, febrero 21, 2013

NOTICIA 1188ª DESDE EL BAR: DJANGO, LINCOLN Y LOS MISERABLES

El pasado domingo 17 de febrero fueron los Premios Goya del cine español. Como al final he visto muchas de las películas nominadas a los Goya de este año 2012, hice mi lista de propuesta de ganadores... y me quedé a ver la gala para comprobar que acerté casi la mitad de los premiados. Bueno, ahí os dejo en comentarios ambas listas, y algunas percepciones sobre los premiados. Sobre el discurso del presidente de la Academia Cinematográfica Española diré que aunque le dió un fuerte tirón de orejas al Ministro de Cultura, Wert, con el que se tuvo que sentar al lado cuando acabó. Pero, ¿cómo pudo haber dicho que ellos [el cine allí presente] han sufrido los recortes "tanto o más que el resto [de la sociedad española]"? Me parece a mí que el cine que estaba sentado en esas butacas, no el de aquellos que no estaban allí y que mal viven de otros trabajos, no sufren más los recortes que aquellas personas que se han quedado sin casa, que han tenido problemas sanitarios, que no tienen qué comer, etcétera... Está bien que reclame lo que como presidente de la Academia le corresponde, pero me hubiera gustado que hubiera medido mejor sus palabras, por respeto. Sin embargo sí que dijo cosas que en cuanto a la Cultura fueron auténticas andanadas de realidad, a pesar de que sigue algo miope en la búsqueda de la convivencia del cine en Internet y el de la gran pantalla, simplemente no busca tal. El resto de la gala fue ampliamente reivindicativa en cuanto a las políticas que el gobierno ha realizado a lo largo del 2012, tan despiadadas con los trabajadores, desempleados y pensionistas. Hubo todo tipo de críticas por los recortes sanitarios, educativos, culturales, la reforma laboral, los deshaucios de casas, etcétera. 

La cosa es que este domingo que viene, 24 de febrero, será los Premios Oscars del cine estadounidense. Desde que comenzó el año he tenido ocasión de ir a ver tres de las películas favoritas, Los Miserables (Tom Hooper, 2012), Django desencadenado (Quentin Tarantino, 2012), y Lincoln (Steven Spielberg, 2012). Alguna más de las nominadas he visto a lo largo de 2012, pero me voy a centrar en ellas. Sobre Los Miserables hablé largo y tendido en El Tornillo de Klaus, aunque no se publicó todo lo correctamente que hubiera podido ser entre mi postura y la de los editores, para la próxima vez habrá que mejorar esta comunicación mutua. Ellos completaron mi visión con otra, en un artículo firmado por Miguel Cristóbal Olmedo

"Los Miserables, creada en 2012 por Tom Hooper, es una película tramposa. Mucha pompa, en los dos sentidos de la palabra. Como pompa que flota, puro jabón que desaparece en el aire tras encandilarnos en un momento fugaz… eso sí, un buen momento, pero endeble, inconsistente. Lo peor es que mucha gente va al cine estos días a verla atraídos por los anuncios de televisión llenos de grandilocuencia, o quizá porque el excesivo precio de las entradas les hace sentirse obligados a pagar por una gran producción, y sentirse más perezosos para pagar otro tipo de películas. Es la película de moda y mucha gente cree que si no va a verla no está a la última, como cuando todos se sintieron falsamente obligados a comprar un teléfono móvil con Internet, todos se sienten falsamente obligados a ir a ver este metraje. Pero es que resulta que mucha gente no está acostumbrada a los musicales, no los comprende y no les gusta, en consecuencia sacan sus teléfonos móviles con Internet y sin ningún respeto por el resto del público comienzan a usarlo molestando con su luz y sus ruidos. A mí me pasó en la sala de cine, pero por lo que me cuentan otros espectadores también han sufrido a estos desaprensivos que mejor harían en ir a otro metraje, irse de la sala o simplemente gastar su dinero en otra cosa que más les guste." Este es el comienzo de lo que escribí sobre esta película en El Tornillo de Klaus, que podéis leer entero en el enlace que os hice antes. A Los Miserables yo no la hubiera nominado a mejor película ni a otras cosas, aunque sí a otras candidaturas, como la dirección artística. Sobre lo de los teléfonos móviles empieza a ser demasiado común en todas las películas, imagino que en parte por la gratuidad de determinados servicios de telefonía desde hace un tiempo. Pero sobre todo ocurre por la falta de respeto.

Los Miserables, que sitúa la revolución final en una revuelta de 1832 y no en la revolución de 1830 como hizo su autor Víctor Hugo, nos habla en realidad de la revolución social actual y necesaria desde los desmanes que el gran capital y el Estado están produciendo contra los trabajadores desde la crisis de 2008. No representa la obra del siglo XIX del gran autor teatral, sino que reproduce el musical que se hizo en la décadad de 1980. Las voces no están muy bien usadas, ya lo dije antes. Pero de todo esto mejor remitirme al artículo citado que publiqué en la revista dicha. De llevarse un premio merecido yo se lo daría a dirección artística, y no comprendo porque no está nominada en fotografía.

Lincoln, tiene 12 nominaciones a los Oscars. Spielberg ya trató el tema de la esclavitud en el siglo XIX en la película Amistad (1997), donde fue muy poco autocrítico con la sociedad norteamericana y en exceso crítico con la española, hasta lo injusto, y también en la película El color púrpura (1985), que fue ninguneada por los premios de su país a pesar de su gran calidad artística. Cuando se trata de patriotismo estadounidense, Spielberg, el optimista y confiado en la bondad del ser humano Spielberg, suele serlo en extremo, a veces hasta lo chirriante, casi hasta lo complaciente. Lincoln me llamaba la atención por la Historia, por Spielberg y por el personaje, pero me ponía receloso esa complaciencia que podía traslucirse de la mentalidad patriotica del director y también ese positivismo pleno y feliz pase lo que pase.  Corría el riesgo de que yo fuese muy crítico negativamente con el resultado, pero no fue así, ciertammente me dejó muy satisfecho.

Al margen de la importante cuestión de la esclavitud que movió en su día a la guerra, la literatura y el cine nos han hecho olvidar que eligieron otro presidente en el sur porque consideraron que las medidas politicas y económicas de los Estados más fuertes de la Unión estaban empezando a ser abusivas, por lo que ellos no deseaban tanto separarse como mantenerse confederados (como la Unión Europea -UE- ahora) en lugar de federados y con la mayor voz en Washington (como la UE si al final nos federamos y mandase Alemania). El Norte tenía una economía industrial que amenazaba la agrícola del sur, y el sistema social del Norte era de un ultracapitalismo que amenazaba el sistema social también capitalista pero aún basado en éticas y morales de otros tiempos, y en valores humanos por encima de la brutalización del hombre libre (obviamente del esclavo no se decía nada). Es deleznable su esclavismo, pero políticamente en cuanto a confederados es para tenerlos en cuenta. Aunque el tema de la esclavitud tuvo su peso, también lo tuvieron otros temas políticos, sociales y económicos, y eso nos la ha querido ir tapando la cultura popular norteamericana generada desde 1865. Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas, escribió un artículo en el diario Público donde nos recordaba que el ideario de Lincoln no se paraba sólo en la libertad del hombre con la abolición de la esclavitud, sino que iba más allá, pues consideraba que nadie era libre si siendo trabajador asalariado su vida dependía totalmente de los grandes empresarios. De no haber sido asesinado al final de la guerra hubiera sido interesante cómo hubiera evolucionado su política social, pues, por otra parte, tenía relaciones epistolares con miembros tan destacados de la I Internacional Obrera como Karl Marx o Engels. Lincoln venía de los estratos más pobres de la sociedad, tenía un carácter mesiánico marcadamente religioso y puro, con una esposa con accesos de presuntas visiones divinas, y, por otra parte, probablemente era masón. Pero Spielberg no trata sobre estos asuntos. Su película es claramente oscura, no cree tan positivamente en el ser humano. La esclavitud es una excusa en su metraje para hablar de otra cosa, de una crítica feroz a la doble moral norteamericana, del egoísmo humano, muestra por ejemplo esos empresarios y políticos norteamericanos empeñados en reconocer a los negros iguales jurídicamente ante la ley, pero no como personas comparados con un blanco, una doble moral para poder contratarlos a precios más bajos en las industrias del Norte, como así pasó realmente. Habla de la corrupción, y del peso en las decisiones políticas de los grupos de presión no elegidos por nadie, sólo por el dinero. Y muestra, algo fundamental aunque sea unos minutos, la Guerra de Secesión como algo brutal y no como algo heroico. A hecho una película de primeros planos, de oscuridad y de grandes monólogos reflexivos. La interpretación de Daniel Day-Lewis se merece un oscar, y su caracterización, maquillaje, peluquería y vestuario también. Es otro Spielberg el de esta película, desde luego.

Lincoln y la libertad de esos trabajadores oprimidos, los esclavos. Lincoln salvador del pueblo de una plaga (¿acaso en 2012 no dejaron ya claro que Lincoln era un cazavampiros en Abraham Lincoln: cazador de vampiros, de Timur Bekmambetor?). Y ese pueblo oprimido y transformado en Miserables levantándose en armas por las injusticias de un sistema que no les deja respirar económicamente y legalmente les pone como culpables de sí mismos. Sin duda Hollywood ha tomado muy buena nota de los tiempos actuales, y Hollywood, como la Iglesia, normalmente se posiciona de lado del que intuye que va a ganar la partida, ambos, Hollywood y la Iglesia, no suelen fallar... y ya Benedicto XVI en su día llegó a hablar en contra del sistema capitalista más salvaje de nuestros días. Lo hizo en marzo de 2008 en Estados Unidos contra los que acumulaban riquezas, y lo repitió abiertamente ya en julio de 2009 contra el "capitalismo salvaje" (entrecomillo sus palabras literales) y la globalización, aunque en esa ocasión pidió también algo muy peligroso: una autoridad política mundial.

Hay otro "Western" con la visión del siglo XXI nominada a mejor película, el de Quentin Tarantino: Django desencadenado. A mí me ha gustado bastante. La vi en versión original subtitulada, ya que me habían hablado de un mal doblaje de acentos en español. Lo hice a precio de día del espectador en los cines Yelmo de Madrid, que no sólo tienen descuentos dos días a la semana, sino que tienen varios tipos de tarifas reducidas para atraer a diferentes bolsillos. Deberían tomar nota algunos otros cines de estas promociones, o bien ir pensando en otras, tal como está el negocio. Aunque en Cuadernillos, de Alcalá de Henares, te hacen descuento en la siguiente película que vayas a ver si vas a ver una película previamente, obvio.

Como curiosidad diré que la escena de cameo para idólatras del Western me encantó. Hablo del encuentro del Django actual (Jammie Foxx) con el actor del Django de 1966 (Franco Nero). Django me parece mejor que la anterior producción de Tarantino, Malditos Bastardos (2009), porque creo que ha hecho mejor los deberes del tipo de cine al que se estaba dedicando homenajear, y porque creo que la película tiene un mensaje más allá de la acción que la otra no tenía. Tarantino ya ha declarado que se trata de una trilogía sobre la venganza, y que falta una tercera película. Esa tercera película será, como la de 2009, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, aunque en una entrevista de promoción de Django en España había declarado que estaba interesado en hacer una película sobre la Guerra de la Independencia Española, sobre los sucesos de 1808 en Madrid, o ambientada en los de Cádiz de 1812... supongo que no se lo estaba creyendo ni él. Tarantino homenajea al Spaghetti Western, que es ese cine del Oeste que produjeron en principio italianos y españoles a partir de la década de 1960, cuyas aportaciones técnicas comenté en la Noticia 1155ª: ¿Cómo ves el cine? Así que me ahorro de hablar aquí ahora de lo técnico y tecnológico, aportaciones de encuadres y demás, y destacaré que es un cine muy basado en la violencia explícita y sangrienta, a diferencia de lo que los americanos habían hecho hasta esa fecha, y que además al héroe lo transforman en un héroe antihéroe. Era algo muy goloso para Tarantino, que revolucionó la manera de hacer cine en los años 1990 precisamente con ingredientes similares con Reservoir Dogs (1992) y Pulp Fiction (1994). Y es que, junto con la anterior mencionada de Malditos Bastardos, es probable que se trate de un regreso del director a sus dotes más impresionantes de hacer cine. Como Spielberg (cuya anterior película fue nefasta, War Horse, de 2011), Tarantino ha regresado a su ser este año pasado, 2012.

En Francia, Italia, España y Argentina, el Western llegó al cómic antes que lo hiciera a sus cámaras de cine en aquella década de 1960. Eso podría ser un antecedente del Spaguetti Western que pretende homenajear Tarantino. El italiano Hugo Pratt, desde Argentina, pintaba al Sargento Kirk en 1952, por ejemplo, y los franceses Jean-Michel Charlier y Jean Giraud creaban desde 1963 al Teniente Blueberry.

 El Western fue el origen del cine de ficción en Norteamerica. La primera película ficticia que ruedan a muy comienzos del siglo XX es Asalto y robo al tren (Edwin Porter, 1903, aunque también es conocida como El Gran Robo al Tren). Es un Western mudo donde el actor que hacía de malo disparaba a la cámara al final del metraje. Por entonces las novelas, memorias y autobiografías de pistoleros ya eran en sí un género de consumo de masas. El Western ha llegado desde entonces a nuestros días por muchos motivos, toca muchos temas, y a través de las décadas ha trasladado diferentes mensajes. De todos ellos en los que más ha ahondado normalmente son dos: el de la igualdad racial a través de mostrar desigualdades y batallas raciales, y por otro lado: el enfrentamiento entre dos mundos opuestos que, según la época, se correspondía con determinadas situaciones político-sociales. Yo creo que el Western no sólo es un producto de consumo, si no que es un género que gracias a la acción hace llegar determinados mensajes a las masas. Ahora bien, como en todo, hay obras que son puro Arte, y otras que son, bueno, historias que nos entretienen o que lo intentan.

Django es un esclavo negro comprado y liberado por un cazarrecompensas que lo instruye en el oficio para que le ayude a dar caza a tres asesinos buscados por los diferentes Estados de Norteamerica. Una vez logrado el objetivo, Django propone buscar y liberar a su esposa, una esclava negra con la peculiaridad de hablar alemán. Con este argumento se inicia una trama de acción que en realidad nos oculta en parte un mensaje del director. Tarantino ha sabido atraer a las masas a su película y lograr que disfruten con ella, bajo la citada acción pistolera, pero a la vez lanza al espectador, incauto o no, un mensaje claro parecido al de las otras películas citadas. Denuncia la explotación del hombre por el hombre, aunque esta vez desde la óptica de la venganza. Pero esa óptica podría ser aparente, porque Tarantino, como Spielberg, muestra en su película la total crudeza de la esclavitud, quizá va más lejos que Spielberg, que se entretiene con el debate moral, ético y político. El mensaje se encuentra en los actores de figuración principalmente, en sus tareas, sus torturas y sus padecimientos, en su vida cotidiana, en su vocabulario y en sus tratos con los blancos desde sus respectivos puestos domesticos o de campo. Los actores de reparto y el principal y secundario completan esta visión que le llega al espectador ya de modo directo porque se fije y lo analice, o ya de mmodo indirecto, porque ciertamente es muy evidente la crudeza con la que trata el asunto, aunque distraiga la reflexión sobre ello con la trama central, aunque nunca lo tapa del todo. Por cierto, que, en cuanto a esa trama central,  sin que venga muy relacionado, es un metraje donde el director ha sabido dar carácter propio a esos grandes calibres del Salvaje Oeste y sus efectos al impactar, algo que no ocurría en cine desde que en 1973 Sam Peckimpah rodara Pat Garrett & Billy el Niño.

Son tres películas claras que han visto muy bien lo que está pasando y, mediante argumentos del revolucionario siglo XIX, han querido expresarlo, quién sabe si también habrán querido decir algo más al espectador, o si bien la industria simplemente quiere alimentarse de ciertos sentimientos de injusticia y sed de justicia... O si bien es de todo un poco. Los artistas parecen claramente posicionados, aunque ninguno de los tres ha señalado directamente con el dedo lo que querían señalar. Las tramas están ahí, son evidentes, pero a todos les falta algo en ese sentido, no llegan a cuajarlo del todo, incluso en Los Miserables, que hubiera sido más fácil hacerlo. Quizá se deba a que tengan miedo a su propia sociedad norteamericana, donde sus propios conciudadanos han llegado a acusar con malas intenciones a su presidente y jefe de Estado, Obama, de comunista por el mero hecho de querer lograr una sanidad pública con más cobertura sanitaria para la sociedad tanto en enfermedades como en capas sociales a las que llegar. 

Los tres directores se relacionan mucho con Europa, y también saben lo que hay aquí, sobre todo desde 2011. Sus películas de 2012 son hijas de ese 2011... Algo se intuye y Hollywood como la Iglesia no se posicionan en vano. Quizá tengan dudas, quizá de ahí que algo no cuaje del todo aún, pero desde luego las tramas son muy evidentes, hablan de esa explotación del hombre y de ese conato de rebelión y revolución en busca de un mundo mejor y más justo.

Aún no me atrevo a hacer mis apuestas para los Oscars, pero quizá lo haga en comentarios antes del domingo, tras lo que dije que pondría de los pasados Goya. Saludos y que la cerveza os acompañe.