martes, mayo 03, 2022

NOTICIA 2134ª DESDE EL BAR: LO QUE HAY

Mira que mi actual trabajo va a ser breve, lo que dure mayo es lo que va a durar el contrato, pero cada madrugada, con la primera luz del sol, esto es lo que veo al llegar, la calle Alcalá a la altura que se junta con la Gran Vía de Madrid. Salgo de la estación de tren de Recoletos y me encuentro con la fuente de la Cibeles rodeada de banderas, el Palacio de Comunicaciones, el Banco de España, al que creo que por primera vez he escuchado sonar su propio reloj, y el resto de edificios de la zona. A primeras horas hay montones de personas que van a sus trabajos o a las cafeterías. Se distingue todo tipo de trabajadores, no obstante es evidente que hay varias sedes de gobierno por allí, y se mezclan con las obras de asfaltado, los camareros, los de los bancos, las sedes culturales, librerías, comercios varios, oficinas diversas, etcétera. Cuando salgo parecen primar los turistas y los paseantes confundidos entre algunos trabajadores que o bien vuelven de su hora de la comida o bien han cumplido ya sus ocho horas laborales. Entre medias hay guardias civiles y policías nacionales custodiando algunas puertas, y hasta militares. Una de las imágenes más curiosas que he visto son destellos de sol subiendo al cielo por detrás del Palacio de Comunicaciones, reflejando su luz sobre las fachadas a lo largo de la calle Alcalá. Pero a la vez también, otro día, un amanecer encapotado con las calles casi desiertas de viandantes porque llovía, y allí estaba el edificio esquinero de la Gran Vía. Trabajo dentro de un despacho sin ventanas, pero estas visiones son de agradecer. Pero la cuestión es: el trabajo es solo de un mes. Y esa es la realidad sobre cualquier otra poesía.

 

Entre tanto yo aún compro periódicos en los kioscos de prensa de allí al madrugar, aunque lo cierto es que el prosaísmo nos lleva a que ahora estos kioscos lo que más venden son artículos de regalo para turistas, y lo que menos hay es prensa. Pues eso.

miércoles, abril 27, 2022

NOTICIA 2133ª DESDE EL BAR: RECITAL EN O'MALLEYS

 

Raúl, dueño del Pub O'Malleys de Alcalá de Henares, en la calle Goya, nº 6, empieza el sábado, en el puente de mayo, una nueva etapa donde su apertura comenzará a las 12:00 am, en lugar de por las tardes como antes. Como yo llevo tiempo queriendo hacer algo en su bar, tras haber asistido a varios actos allí y haber sido fugaz aparición invitado, por ejemplo en los recitales de Chus López, me he ofrecido a dar un recital de poesía este sábado 30 de abril a las 13:00 horas. Además, buena parte de los recitales que he dado han ido coincidiendo en meses de abril, otros más hacia el otoño, pero los meses de abril y en torno a las veintenas han habido bastantes recitales de mi vida. No quería dejar pasar la ocasión este año. También es cierto que en este mes tan especialmente dedicado a las Letras en Alcalá de Henares también he solido hacer bastantes actos. Ya este año había estado firmando libros míos en la Feria del Libro de Novedad el pasado lunes 18. Así que me apetecía hacer recital y poner en práctica algunos de los poemas nuevos. Si nos vemos, bien, y si no, que haya buen puente de mayo, buen Día del Trabajador 1º de Mayo y buen Día de la Independencia, 2 de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid. Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, abril 24, 2022

NOTICIA 2132ª DESDE EL BAR: PAELLA, BIC

El pasado 21 de mayo de 2021 el Boletín Oficial del Estado (BOE) recogió una resolución del 23 de abril de ese 2021 por el cual se incoaba un expediente de la Comunidad Valenciana que iniciaba el trámite legal para decretar por ley que la paella es un Bien de Interés Cultural (BIC) en España. Como ya he tenido alguna conversación con alguna persona que se la da de acertadísima en todo y que sostenía que era escandaloso que una receta de cocina se declaré Bien de Interés Cultural porque no era ni un cuadro ni un monumento, he de aclararos que un Bien de Interés Cultural puede ser de carácter material o inmaterial y no está sujeto a la exclusiva del Arte. Hasta una lengua o una determinada forma de celebrar una fiesta puede ser un bien de este tipo. Quedároslo bien en la cabeza no solo por enriquecimiento personal y apertura de mente, también porque en algunos exámenes de oposición  es objeto del temario saberlo y conocerlo sin problemas, de hecho suelen mencionarlo sin desarrollar el nombre, usando solo las siglas BIC. España está llena de personas sapientísimas compartiendo su opinión y si es necesaria imponiéndola a quien no tiene el privilegio de tener su sapiencia, son tolerancia total. Como sea, el pasado 15 de marzo de este 2022 ese proceso se materializó en el BOE de aquel día que por resolución de 29 de octubre de 2021 se declaró a la paella valenciana un Bien de Interés Cultural. Llamó tanto la atención que fue noticia en varios medios de comunicación. Yo tuve tanta curiosidad que busqué los dos BOE me los descargué, me los he leído y los guardo. Son más o menos breves y de fácil lectura.

La cuestión, que no pasaría de ser algo anecdótico y con cierta importancia cultural y económica para Valencia, trascendió fronteras en España, y eso que discutir sobre la paella o sobre la tortilla de patata es una de las cosas que más apasionan a los españoles siempre desde la discusión entrañable y sin mala fe. Llegó por ejemplo hasta Reino Unido, que acordándose de la polémica que provocó uno de sus cocineros televisivos cuando incluyó chorizo a una paella quiso remarcar en una de sus noticias que según algunos investigadores gastronómicos españoles, a pesar del BOE, la paella original tampoco llevaría absolutamente nada de pescado o marisco alguno. Los historiadores no necesariamente especializados en gastronomía, pero que sí hemos ahondado en la Historia social y en la Historia obrera, coincidimos que las paellas más populares entre los trabajadores del campo más bien no llevaría ni carne, ni pescado, ni marisco, salvo si tenían posibilidad de conseguirlo, porque la gente pobre más bien tiraba de los productos del campo, de ahí las habas. En pleno siglo XIX o comienzos del XX sacrificar un animal, un pollo, por ejemplo, te dejaba sin huevos. El propio BOE, sin querer entrar en esta polémica, viene a reconocerlo cuando cita a Blasco Ibáñez al retratar una típica escena de trabajadores del campo en su novela La Barraca y para tener carne en el arroz cazan una rata campera y la cocinan. Sinceramente, aunque venga en el BOE, prefiero el chorizo en la paella que carne de rata.

De hecho el asunto del chorizo en la paella no es tampoco una locura, por mucho escándalo que provoque, en algunos lugares de Castilla-La Mancha hay gente que lo hace. Mi abuela paterna, de Herencia, en Ciudad Real, lo hacía y mi madre, que no era de allí, sino de Madrid, la imitaba porque a mi padre le gustaba al haberse criado así una vez que las economías de postguerra permitían a los obreros comer paellas. Yo las he comido de niño y de joven, y como me he criado con eso he de reconocer que para mí es una paella entrañable, porque es la paella de mi madre y de mi abuela. No se trata de usar cualquier tipo de chorizo, ni poner chorizo a espuertas ni grandes trozos. Se trata solo de unos trocitos, muy pocos, que desprenden un poco de sabor, pero que no eliminan en absoluto el sabor de la paella. Lo que se ha visto en todo tipo de medios por aquellos que se burlan de esa elaboración son exageraciones y barbaridades que nada tienen que ver con quienes cocinan con este elemento. No obstante, con motivo de las primeras semanas de guerra en Ucrania, el mes pasado, una serie de valencianos celebraron una paellada solidaria donde diversas personas dedicadas a la cocina cocinaron diversos tipos de paellas para recaudar fondos económicos y mandar ayuda humanitaria a los refugiados. Salió en televisión. Entre las propuestas de los valencianos estaba una paella con morcilla. No seré yo quien diga algo en contra de esa innovación, pero con todo el escándalo que se montó con lo del chorizo, es sorprendentemente (nacionalista) que nadie dijera ni con el de la morcilla, que por otro lado tenía exagerados y enormes trozos de morcilla que supongo que sí cambiarían al completo el sabor a la paella. En este mismo orden de cosas, ya he visto varios programas de televisión a lo largo del tiempo donde diferentes cocineros famosos defienden que cada uno haga la paella con aquellos elementos que logren que más le guste, porque al final la cocina es para comer al gusto, y que lo cateto es criticar los gustos del otro, cuando el otro podría hacer lo mismo con los tuyos. El respeto es el principal ingrediente y, como ellos dicen, el cocinero cocina para que se coma a gusto su comida, no para que solo le guste a él. Bien es cierto que defienden que no haya excesos que desvirtúen todo de manera total.  

La cuestión es que el BOE y la Comunidad Valenciana dejan claro que con la declaración de BIC lo que buscan es proteger una especie de denominación de origen y una receta e ingredientes básicos sobre el que puede haber variaciones, sin ignorar que hay arroces en el resto de España a los que se llama paellas. Dado que citan una serie de fiestas típicas donde se come y de concursos culinarios, que citan además expresamente el turismo masivo y las adaptaciones que se hacen para agradarles con los ingredientes, es evidente que también hay un trasfondo económico, máxime cuando se habla de potenciar la indagación y la perduración de las esencias. Ahora bien, también hay un nacionalismo latente muy fuerte y mucho más potente que otros en España. El lenguaje de todo el BOE me resultó un tanto excluyente al resto de españoles que cocinan o comen paellas, o como ellos dirían: arroz con cosas. Si esto mismo lo hubieran hecho los catalanes con la butifarra u el alioli más de un bocinilla estaría ya expandiendo una polémica que más tiene que ver con la política que con las cocinas.

En resumen, con la lectura total de los dos BOE, lo que se viene a decir que siempre es paella si lo cocina un valenciano, y si no, no. Más aún, otorgan a la paella un carácter de socialización y de reunión en torno a la mesa como si en el resto de España comiéramos todos en solitario, sin sociabilidad alguna y sin tener ninguna comida que implique reuniones sociales. Para esto, gente mía, no solo existe la paella, existen las migas manchegas y extremeñas, el cocido madrileño, el cocido leonés, los calçots catalanes, las empanadas gallegas, las tapas de Granada, la tortilla de patatas de todo el territorio español y un largo etcétera. La verdad es que esta parte del BOE me recordó a la presidenta de la Comunidad de Madrid cuando en plena pandemia de Covid-19 vino a defender el salir a tomar cañas de cerveza de los madrileños y socializar con ello como algo exclusivo de Madrid, como si en el resto del país nadie más saliera a tomar algo a un bar con amigos y familiares. Como sea, la redacción del BOE pareciera que da a entender que esa paella capaz de reunir a la familia o a los amigos los domingos es algo que solo ocurre en Valencia, por alguna razón que desconozco y que es un tanto alejada de las realidades actuales razonan que solo los domingos. Subrayo que parece que están diciendo eso tal como lo redactan, porque no creo que quien lo escribió y aprobó esté diciendo eso. 

Lo cierto es que la redacción es, aparte de pelín nacionalista, algo confusa, cae en contradicciones de Historia, incluso. Parece decir que siempre que un valenciano hace arroz, es paella, vamos que si un valenciano hiciera arroz a la cubana en domingo es como si fuera paella. Nada más gracioso ni más irreal. Luego nos podemos poner a hablar de cuando mencionan de si se debe usar el arroz bomba valenciano, con lo que estoy de acuerdo, porque afecta al resultado final; que ha de tener agua valenciana, con lo que no estoy de acuerdo porque aunque esta le pueda aportar un sabor, no todo el planeta goza de los ríos y lagos de Valencia y sin embargo no diría que cuando alguien hace paella en Salamanca no sea paella por usar el agua que allí tengan, de ese modo el cocido madrileño no es madrileño si no tiene agua del río Manzanares; o que se debe hacer en fuego de madera de naranjo... Excesivo. Una cosa es la Historia, el origen, la tradición, otra cosa es que en pleno siglo XIX que se extendió su consumo en adelante dada esa expansión la paella pueda hacerse de una manera menos restrictiva. Porque en la misma Valencia, ¿cuántas personas cocinan sus paellas en sus casas que cuentan con placas vitrocerámicas o con fuego de gas natural o de butano? A ver, que hoy día, todos esos restaurantes de los paseos marítimos valencianos no están haciendo hogueras a todas horas con madera de naranjo para cocinar paellas. 

Luego ya sí, podemos concretar como hace el BOE que elementos básicos lleva la paella. El BOE y quien lo elaboró están de acuerdo en una cosa: no hay un único modo de elaborar la paella. Así por ejemplo se menciona que la paella con conejo es el llamado arroz de Alicante, y que su primera aparición es con la guerra civil en 1936, por lo que supongo que en los años del hambre se cogió lo que se pudo, un roedor del campo, volvemos a lo de la rata de Blasco Ibáñez de comienzos de siglo XX. Es evidente que la paella con conejo es popular en muchos sitios de España, pero si esa innovación por necesidad en 1936 se pudo dar y se acepta porque la hicieron alicantinos, ¿por qué no otras si no se es valenciano? Si el conejo lo hubieran echado a la paellera en Zaragoza aquel 1936 estaría por decir que el BOE hubiera dicho que eso es arroz con cosas. Resumiendo, se reconoce lo del agua, el arroz bomba de la Albufera, aceite de oliva y luego ya va mencionando diferentes ingredientes que le hechan en unos y otros sitios de Valencia en sus fiestas tradicionales, como herencia de como lo hacían las familias trabajadoras del campo a lo largo de las décadas, aunque en el siglo XIX pasó a ser comida de burgueses que fueron los que incluyeron carnes, pescados y mariscos. Que si unos pimientos, que si otros judiones, que si unos pollo, si de carne nada, que si eso chirlas y gambas sí, que no, que con cangrejo, mejor mejillones, oye, ¿qué hay de algún  pescado? Da igual, todo es válido mientras lo hagan algún valenciano, y lo van rastreando y recogiendo de las tradiciones festivas de sus pueblos, por eso se quiere invertir en investigación sobre el origen de la paella. Así que ya veis, en realidad, si leemos el BOE de una manera abierta, a pesar de que es muy excluyente del resto de españoles como capaces de hacer paellas, creo que podemos entender que mientras estemos en unas normas básicas, como la fumet para cocer, el arroz bomba, la paella (instrumento de cocina) y otras cuestiones, queda bastante abierto a si queremos poner o no guisantes (aunque haya valencianos que lo consideren aberración), si la paella es con carne, del mar o mixta. Lo cierto es que es verdad que las paellas valencianas son las mejores, inmejorables, a mí me encantan sus habas, pero también es verdad que no por ello el resto hacemos solo arroz con cosas cuando se evidencia con este BOE que declara la paella como BIC que la paella puede ser muy versátil y no hay un único modo, aunque sí una base clara. A esto añado que bastantes cocineros afamados de la televisión afirman que por lo general una buena paella con tres ingredientes extra a los básicos ya está mucho más que bien, si bien la importancia del sabor cae de golpe en saber cocinar una buena fumet para usar en la cocción.

Luego ya esas cosas que dice el BOE sobre si el arroz llegó en tiempos antes de Cristo a Valencia, y lo dice que parece que eso ya es paella, que reconoce que la cocina del arroz se generalizó en la Edad Media con los musulmanes, aunque no es hasta el siglo XVI que se le quita la cascarilla al arroz, pues nos da una idea de algunas contradicciones en cuanto a la Historia que quiere otorgarle el propio BOE. De hecho se dice que es en el siglo XVI que se escribió una crónica donde se cita que los valencianos cocinan el arroz diferente al resto de España, quitando la cascarilla, y que eso comienza a imitarse en el resto de España. La primera vez que se cita expresamente una receta de paella es en el siglo XVIII, y luego ya todo lo dicho desde el siglo XIX en adelante, incluyendo el turismo desde el final del XIX que hace que la receta comience a llegar fuera de España y hasta el presidente estadounidense norteamericano Franklin Delano Roosevelt era gran aficionado a comer paella, hasta el punto que se hizo llevar a un cocinero para que se la hiciera en Washington.  

Llegados a este punto, no me puedo creer que en todos estos años jamás os compartí cómo hago yo la paella a través de mi álbum de fotos "Mi cocina rica" que comparto en mi red social Facebook. Yo no soy un gran cocinero, ni me las doy de experto, pero me gusta compartir lo que cocino para ayudar o dar ideas a otras personas que como a mí les guste cocinar o bien que necesiten cocinar sí o sí. Voy a compartiros ahora mismo cómo la hago, que básicamente es como me enseñó mi madre hace muchos años (sí, cocino desde hace muchos años, no solo desde que vivo solo). Mi padre hacía unas paellas estupendas, y casi siempre las hacía él. Mi madre también hacía paellas. Mi madre algo aprendió de mi padre, que controlaba cantidades de arroz y fumet, al igual que tiempos e incluso cuando se debía girar la paellera. Yo no llego a ello. Mi madre aprendió de mi padre alguna cosa, o eso me decía cuando me enseñó, del mismo modo que la madre de mi padre también le dio algún consejo para la paella. Por supuesto nosotros no somos valencianos. Si bien la familia de mi padre es de Herencia, en Ciudad Real, la familia de mi madre, viniendo de atrás de Andalucía, llegó a Alcalá de Henares con la Segunda República, y por motivos de la guerra tuvo que ir a Madrid, donde nació mi madre, tras pasar la abuela materna la segunda parte de la guerra en Catarrojas, en Valencia. Fueron mis padres quienes regresaron a Alcalá, retomando así aquella llegada del abuelo materno en la década de 1930, aunque una de sus hermanas nunca se fue de la ciudad e incluso tenía un bar en la Calle Mayor, La Mezquita, que no tiene que ver con los actuales bares de ese nombre. Así pues, pido perdón de anticipado si digo que esto es paella, a quien no lo vea así, esto es arroz con cosas.

Yo en las peleas culinarias no me meto. Os explico este arroz, que en mi casa en paella y para otros será similar a la paella. Para mí y para como la hemos comido mi familia, es paella. Bien es cierto que yo he eliminado algunos elementos que usaba mi familia y con los que aprendí de adolescente, que aprendí para poder cocinarla para amigos, y así lo hice cuando venían amigos a veces a mi casa, pagando yo todos los elementos, que eso siempre fue así, como debe ser. No quiere decir que cuando cocino una individual para mí solo, por morriña, muy de tarde en tarde, sí la hago como se hacían en casa, pero sé que algunas personas no entenderían esto, por lo que con invitados no las hago así. Y no tengo un modo exclusivo, ya he hecho muchas en mi vida y he ido probando, desde solo de elementos de mar, a mixtas, usando pollo o usando carne de magro, que algunas personas esto sorprendentemente no lo conocen pero que es algo más popular de lo que creen, eso sí: si ponéis pollo o conejo o magro poned solo una de esas carnes, no es buena idea mezclar. En definitiva creo que no estaban desacertados los cocineros que decían que aparte de los elementos básicos, un máximo de tres elementos más es suficiente. Lo que no he usado nunca porque me da respeto y creo que los valencianos son insuperables en ello es las habas. Me encantan, pero por ello mismo es como aquello que no se ha de tocar porque eso para mí es lo que me hace quitarme el sombrero ante el valenciano y yo no lo puedo imitar. Yo cocino para mí, a veces para amistades, yo no soy ni profesional ni nada de eso ni aspiro a ello. Solo quiero comer a mi gusto y cuando como con alguien, que guste.


0.- Debéis tener claro que una de las cosas que tengo clarísimo a lo largo de los años es que si los elementos del mar a cocinar están comprados del mismo día el sabor es mucho mejor y más potente, pero si esto no puede ser y están congelados o son de congelados, pues, en fin, es lo que hay. Tiene sabor, pero es ligeramente diferente. Merece la pena el producto fresco, pero lo otro no es algo imposible. Así que tened claro lo que quiera que sea que queráis poner, pero recordad que con poco pero bien elegido ya tendréis un buen sabor y que saturar una paella de productos puede ser contraproducente.

1.- Lo primero, una fumet. hay que hacer una fumet. Es lo más básico y quizá de lo más importante. La fumet es lo que muchos anunciantes y fabricantes han llamado "caldo para paella" prejuzgando que nuestro vocabulario es pobre, nos roban enseñarnos nuestros vocabulario gastrónómico. La fumet se debe preparar de modo que coja sabor. Así que hay quien lo hace un día antes y quien lo hace de una a varias horas antes que la paella o arroz que quiera cocinar al estilo. Hay diferentes tipos de fumet, cuanto más currado esté, más sabores coge y estos los absorbe el arroz. Hay quien usa cabezas y raspas de pescado, apio, puerros... entre otras cosas. Quien sofríe antes de iniciar a cocer en agua, etcétera. Básicamente uno rápido y fácil, que da mucho sabor y es que el que mi familia usaba, es poner agua en un cazo grande y poner dentro gambas, mejillones y chirlas y a cocer, a veces aros de calamar. Sólo con eso ya tendríais una fumet con sabor muy básica pero efectiva y eficaz, pero por supuesto se le puede poner más cosas u otras cosas, hay quien cuece cangrejos (estos se cuecen vivos), almejas, gambón, langostinos, etcétera. Yo os digo el básico, que a la vez es el más barato. A cocer. Soltará espuma rosada. Lo dejáis un rato burbujeando y ya está, nada más. No hace falta que pongáis sal. De hecho no se la pongáis, al menos que queráis engañar a alguno de los bichos, como los mejillones, para facilitar que abran antes. Colad el caldo y dejad separado lo cocido del caldo, aunque si lo vais a dejar de un día para otro os va a dar un poco igual dejarlo junto, pero bueno, en principio se separa, y si lo queréis a banda quitáis todo lo que no se coma (cáscaras, pieles...) Si no es a banda vuestro arroz pues se lo dejáis y ya lo pelara el que se lo coma cuando se lo coma. Un poco de la gracia de la paella para mí es esas cascaras que se quitan al comer, pero es verdad que hay gente que desea no tener elementos que no se coman en su plato. Yo qué sé, los mejillones con sus cascaras dan un efecto estético, por ejemplo.

2.- En una paellera ponéis aceite de oliva. Si os digo la verdad yo más de una vez uso aceite de una lata de atún porque a veces uso atún, ya sé que más de una persona me condenaría por esto, pero de verdad que no le queda mal, es bueno, da buen sabor. Además, os confieso que hace muchos años, siendo niño en los años 1980, recuerdo que un restaurante de Cullera, en Valencia, nos pusieron una paella con atún. ¿Por qué ellos sí y nosotros no? Pues eso. El atún en todo caso no se pondría ahora, pues se secaría, se pondría poco antes de echar la fumet, eso si le ponéis el atún. Hay que ser abiertos de mente, aunque la paella básica sea de un modo determinado. En fin, no siempre pongo atún. Como sea, en el aceite, pongamos que de oliva, comenzáis a dorar alitas de pollo (yo en este caso he elegido este elemento, vosotros, lo que creáis mejor si vais por el lado de la paella de carne o la mixta, magro o conejo). La carne tenedla haciéndose bien. Si el pollo se agarra y quema un poco, que no os importe, porque en este caso, a diferencia de otros platos, esto juega a favor del sabor y no al revés, y esto lo aprendí de un gran cocinero de la televisión. Si la paella va a ser solo de mar, entonces os recomiendo lo del aceite del atún y en él hacer el siguiente paso.

3.- En el aceite sofreís ajo y cebolla picados. Con un diente de ajo y poco de cebolla vale. No pongáis más, que no deben dejar su sabor por todos lados.

4.- Al mismo aceite añadimos pimiento verde picado. Al roto uno morrón picado. Gastad el tiempo que necesitéis en esto, pero controlad el fuego y moved, que no se os queme la cebolla y el ajo. Os recomiendo tener todos los elementos ya preparados antes de encender los fuegos. Os ayudará mucho a controlar tiempos y fuegos.

5.- Añadid unos pocos guisantes, sí yo soy de guisantes, pero la cosa no es poner muchos. En mi familia se ponía trocitos de jamón, pero hace tiempo que esto no lo hago al menos que sea para mí o gente de mi confianza que sé que no van a pasarse luego todo un día entero con el soniquete de la burla. De hecho para la gran mayoría de la gente guisantes y jamón sobran, no se ponen. del mismo modo que la cebolla. Como sea, si no te ha dado ya un soponcio y sigues con la lectura, un poco después, poco después, ponéis las chirlas y gambas de la fumet, calamares si los tiene, o lo que quiera que sea que tenía esa fumet. También os digo que solo con gambas y chirlas ya tendríais una fumet, humilde, pero también efectiva. Claro está que si la fumet la hicisteis con cabezas y raspas de pescado estas se tiran y si habéis usado mejillones, esto se ponen los últimos después del arroz, no ahora, ahora los estamos poniendo a sofreír de modo rápido. Si optasteis por el atún, es el momento. Parece que os he dicho un montón de ingredientes, pero en realidad no, os he dado diversas opciones, no es para que uséis todas, aunque podéis usar las que veáis siempre que compenséis en las cantidades para que no os salga un monstruo. En cuanto a la fumet, si es una fumet currada en el día anterior, o bien reservasteis lo que echasteis y lo poneís ahora, o bien, si solo usasteis cabezas y raspas y apio y esas cosas que no se van a usar en la paella, pues tomáis entonces las gambas y chirlas que vayáis a usar y las ponéis a cocer un poquito y luego a sofreír en este momento. Las gambas podéis sofreírlas directamente, pero no tengo claro que eso se pueda hacer con los moluscos. Yo prefiero cocer antes.

6.- En este punto de sofrito necesitamos darle al un primer fundamento. Con medio tomate pelado, o uno (depende de la cantidad de paella que estés haciendo) lo troceamos en pedazos pequeños y lo añadimos, que vaya deshaciéndose y ligando con todo. Puede que algunos estéis acostumbrados a que en vuestras casas vuestras familias usen tomate triturado de bote, bueno es una opción, yo en eso no me meto. Mi madre lo hacía. Es más fácil, es más cómodo, el sabor no es malo, está bien. Yo alguna vez lo he hecho, dos o tres cucharadas, pero de verdad que lo del tomate hortaliza le da un sabor más natural. Si estás acostumbrado al otro notarás el sabor y al principio tendrás una polémica contigo mismo, pero luego te darás cuenta que ambas opciones son válidas y que el tomate hortaliza, una vez que se controla, es una buena opción muy natural.

7.- Añadimos el caldo que es la fumet, ponemos arroz bien repartido por la paellera (con un puñado y medio por persona vale, aunque va a depender del tamaño de tu mano, hay quien mide por vasos y vasitos), ponemos sal y azafrán (unas pocas hebras) si tenéis dinero, o bien si eres más bien humilde como yo, pues condimento de paellas, también conocido como colorante naranja. En casa del pobre es lo que tenemos... Yo he comido de los dos, pero el que me puedo permitir es este. El caldo se tiene que consumir. No mováis el arroz para nada. Así que aseguraos que lo habéis repartido bien. Es el momento de colocar los mejillones e incluso de disponer de una decoración colocando los elementos si así lo deseáis. En cuanto a la cantidad de fumet a poner... hay gente que tiene la proporción de arroz y fumet a la perfección, como mi padre, que era el que lo hacía en casa, pero si os digo la verdad, yo como mi madre lo hacemos a ojo y no siempre se acierta aunque te quedes cerca. No pongáis toda la fumet, dejad algo de ella. Si el arroz se va consumiendo la fumet a fuego fuerte y no se ha hecho del todo podréis añadir. Para eso hay que probar, pero si os pasáis de largo el arroz se os quedará en exceso blando. En general yo suelo acertar y voy probando, si alguna vez creo que el arroz estará perfecto antes de que se acabe la fumet, descargo un poco con la cuchara. La cosa es que otro problema es que si tenéis que añadir caldo muchas veces os va a eliminar toda la potencia de sabores que se están cocinando. Esto tengo que deciros que solo se aprende con la experiencia. Más o menos sabes lo que necesitas según adquieras experiencia.

8.- Probad el arroz, que no se quede duro, y procurad que no se pase. Si necesitáis añadir fumet, añadís, pero cuantas más veces añadáis puede que perdáis sabor, insisto en ello. Lo suyo es que si tenéis que añadir con suerte sea una sola vez, pero en fin, mejor que no tengáis que hacerlo, recordad, cubrid el arroz de fumet, tendréis más posibilidades de no tener que añadir, o de no tener que añadir varias veces.

9.- Hay a quien le gusta el socarrat, que es el arroz que se tuesta al fondo de la paellera, para eso sólo tenéis que dejar el fuego puesto un poquito más en cuanto se consuma, el olor os dará la respuesta de que ya hay "quemadillo", y si no os gusta el socarrat, pues que se consuma el fumet, que el arroz este hecho y punto. Se apaga el fuego, se tapa con un trapo unos pocos minutos, para que repose, aunque hay valencianos que prefieren el cartón. y a servir.

Repito, yo hago la paella como se hacía en mi familia en lo básico, no pretendo ser un experto paellero ni llevar razón en nada, yo no entro en la guerra de las paellas, yo lo que pretendo es comer como me gusta y que guste cuando tengo invitados. Muchas de las cosas que he dicho le será familiar a muchas familias que viven en pisos y no en casas con jardín, ni mucho menos con lugares donde prender leña o ascuas. Son cosas de andar por casa de gente común, a menudo con unos recursos normalitos o bajos, ni siquiera he entrado en elementos muy caros. Más de uno se habrá horrorizado con mi modo, pero como digo, mi modo es para mí y dentro de la tradición de lo que mi propia familia me enseñó más alguna cosa que aprendí o experimenté. Y en eso, como dice el BOE, cumplo, mantengo una tradición arrocera familiar, pero no soy valenciano, así que si es arroz con cosas, pues lo será, no digo nada, pero para mí me vale como paella, aunque me quite el sombrero ante la de un valenciano, que las hacen sublimes de verdad, y de verdad que sí. 

Ahora bien, recordad, el cocido madrileño en olla o marmita de barro sin base plana, con hierbabuena, en fogón y ascuas durante muchas horas y con agua del río Manzanares, maderos de leña como mínimo de la Casa de Campo, gallina y matanza del cerdo del que saldrán tocinos, chorizos, huesos, jamones y morcillas hecha en la Sierra de Madrid. Y se come con gorra chulapa hija del pueblo de Madrid. 

Fuera de bromas, esta fue mi paella dominguera para mí solo, a falta de invitados, en celebración de ese cumpleaños de esta semana en el que por fuerza mayor de un inicio laboral mi comida fue un trozo de tortilla de patata precocinada que sabía avinagrada. Reina ha recibido su respectiva gamba.

Saludos y que la cerveza os acompañe (para la paella, yo agua, pero es arroz y lo suyo es el vino blanco para los entendidos, y hay quien dice que el rosado, que según otros es la blasfemia de los vinos).

jueves, abril 21, 2022

NOTICIA 2131ª DESDE EL BAR: LAS COSAS DE HOY

Un amigo y lector me mandó la siguiente oferta de empleo: se busca un auxiliar de archivo y biblioteca para catalogar el archivo de Francisco Espinosa Maestre. Lo ofrece la Asociación para la Memoria Histórica José González Barrero, de Zafra, en Badajoz. Lo financia, por tanto le da el visto bueno, el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. Un trabajo de cuarenta horas semanales de dos meses, o sea: temporal, puesto que parece ser que los archiveros caemos en los proyectos de archivo y estos se entienden como una de esas excepcionalidades de la nueva reforma laboral, por tanto entramos en el nuevo marco de temporalidad, o sea: es como si no hubiera habido reforma laboral para nosotros. O mejor dicho, sí la ha habido, pero para peor, puesto que no podemos estar de temporales más de noventa días al año con una misma entidad, por lo que en lugar de mejorarnos en algo nos han empeorado nuestras posibilidades laborales. En esta oferta piden solo que tengas Bachillerato, lo que sinceramente es no me parece bien, aunque ya vimos algo parecido para las listas de espera de interino en el archivo municipal de Alcalá de Henares. Veo por tanto que no es imposible hacerlo, aunque eso sí, quieren que tengas conocimientos de biblioteconomía, documentación, Historia... que tengas experiencia en la catalogación documental (vamos, que ya hayas trabajado de archivero) y que tengas experiencia en investigación histórica, que no es moco de pavo. Todo ello, sinceramente, no se tiene siendo bachiller, sino licenciado universitario, que es lo que por lo normal te suelen pedir ser. A todo esto, plantean pagar 1166'71 euros, a lo que quitar el IRPF, evidentemente, como debe ser, ahora bien el trabajo implica que viajes a Zafra, estés allí, por tanto tengas dinero tanto para ir allí y volver cuando acabes, pagar alojamiento y tu sustento y, dice la oferta, que de vez en cuanto deberás viajar a Villafranca de los Barros para recoger o consultar documentación. O en otras palabras, que lo mismo no solo trabajarías lo comido por lo servido, sino que puede que termines usando tus ahorros previos, o sea: perdiendo dinero. Supongo que es una oferta solo apetecible para gente que viva allí. Y en ese sentido, si alguien que lee esto está interesado, adelante, porque la verdad es que nuestro sector está así en general por todas partes. Es legítimo y si os viene bien, adelante, aprovechadlo. Yo lo haría. 

Ahora bien, es un poco vergonzoso pero así está el sector de los archiveros. Veo que el propio gobierno ya se salta que seas archivero y con títulos, le vale que seas bachiller, pero incluso cuando se piden títulos la cosa no cambia mucho más. Es lo generalizado. El sueldo es la misma historia que dan las empresas en general y reiteran que seas temporal. Pero así está el sector... Claro que nosotros no somos médicos, ni enfermeras, ni profesores. A un archivero toda la precariedad para su vida y sin que nadie diga nada. Precariedad porque en todas las acepciones del diccionario este término signfica: "1. De poca estabilidad o duración. 2. Que no posee los medios o recursos suficientes. 3. Que se tiene sin título, por tolerancia o por inadvertencia del dueño. 4. Docente que ocupa un cargo provisionalmente"

Le doy las gracias de todos modos a quien me hizo saber de la oferta, porque mi sector laboral está así desde hace muchos años y especialmente desde la reforma para la buena administración de 2012. Le doy las gracias porque además por lo menos me acabo de enterar de esta oferta y eso es de agradecer, puesto que uno no puede estar por sí solo atento a todo lo que se va ofreciendo. Aunque debería darle vergüenza al gobierno y a la ministra de trabajo. Es como si para nosotros no hubiera existido garantía ninguna de las garantías que se supone se recuperaban con la reforma laboral. Entiendo que la dicha asociación para la recuperación de la memoria histórica ofrece esto con doble intención: la de recuperar la memoria histórica de este señor al que concierne la documentación a catalogar y la buena intención de además generar trabajo. En este sentido se habrá movido el gobierno al darle el visto bueno, en esas dos intenciones en principio bien intencionadas, pero deberían replantearse toda la realidad que sus proyectos implican. Cuando una enfermera en este tiempo de Covid-19 ha llamado la atención sobre los condicionantes laborales que ha tenido y han tenido un eco en la sociedad, pensemos que los archiveros, menos vistosos que la sanidad, tenemos condicionantes que, en fin, en definitiva, también somos personas cumpliendo una función. La buena intención tiene que tener también buena disposición  para valorar como quiere obtenerse aquello por lo que se está dispuesto a dar. 

No hace mucho escuché como una chica se quejaba con unos amigos de trabajos que le ofrecieron que no necesitan tener cualificación ni conocimientos específicos donde le ofrecían 1400 euros de sueldo, siendo además un contrato estable, indefinido. Las personas que hablaban de ello se quejaban de sus sueldos y condiciones, muy parecido a lo anterior, algunos de 1200 euros, y los oyentes de la chica le daban la razón... Por favor, no pido yo que a esas personas les bajen sus sueldos, pero sí que empecemos a ser un poco más consecuentes de todos con todos, porque quizá deberíamos preguntarnos cómo es que se remunera más a trabajadores no cualificados y sin estudios necesarios ni experiencia que a aquellos a los que sí se les requiere todo tipo de cuestiones. No digo que unos tengan que cobrar más que otros, ni que unos tengan trabajos más o menos importantes o necesarios, porque aquí nadie sobra ni nadie hace cosas menos importantes, lo que digo es que se debería dignificar el trabajo de todos, y también que se debería reconocer que si quieres trabajadores con determinadas cualidades y circunstancias estos deberían ser valorados no solo a la hora de contratar, también a la de pagar. En definitiva un sueldo y un contrato dignos se traducen en poder hacer que las personas puedan tener vidas con presente y con futuro. 

Sinceramente, 1200 ó 1400 euros me parece un sueldo digno, claro que en mi sector de archivos, a pesar de todo lo que se nos suele pedir de títulos, experiencia, conocimientos específicos, etcétera, durante muchos años se ha venido pagando por debajo de 1000 euros y solo en los últimos tiempos se ha alcanzado los 1000 a 1100 euros. Y todo esto incluso gracias a que si a algún contratante les descuadra algún parámetro de lo que contrata, quita horas y así sigue dando sueldos por cuantías bajas. El trabajador, archivero y archivera, terminan trabajando por cuantías bajas y sin cotizar cuarenta horas semanales, lo que incluso afectará tanto a su presente a la hora del desempleo, como a su futuro en torno a la jubilación. Y hay trucos, muchos, como contratar siete horas y media o siete horas, en lugar de las ocho diarias. Al final, si son siete horas y media, terminas trabajando casi ocho, pero ni sueldo ni cotización serán de cuarenta horas semanales. Pensemos que cuando contratan siete horas hay empresas que paran el reloj media hora o veinte minutos para el "descanso" y así pasas a cubrir el tiempo de casi una jornada de ocho horas, por no contar cuando entras o sales unos minutos fuera de tu horario que, sumando, sumando, al final de mes se transforman en varias horas extraaordinarias que no suelen ser contabilizadas como horas extra porque tú tienes un horario por contrato que deberías haber cumplido... Eso sí, hay empresas que quieren que estés ya totalmente listo en tu puesto de trabajo desde el minuto cero de inicio de jornada, lo que implica que estés esos minutos antes preparándote en tu "tiempo libre" para estar listo en el segundo cero del minuto cero, y que también cuentan algunas empresas con que dejes tu puesto de trabajo justo en el último minuto contratado, por lo que apuras y apuras y terminas saliendo de tu puesto de trabajo usando minutos de tu "tiempo libre", porque además en esas salidas al final de tanto apurar terminas haciendo algo de ese trabajo en esos minutos de tu "tiempo libre" para cerrar la jornada preparada para la siguiente jornada. Vamos, que es como que haces trabajo voluntario. Sumas minutos y minutos al cabo del mes y lo dicho, al final son horas. ¿Y qué hay de esos cinco minutos de cortesía que se solía estilar tanto para entrar como para salir mientras no fueran un uso abusivo del trabajador? Pues yo creo que no los veo como algo tolerado por el empresario, con razón o sin razón legal, desde hace muchos años. 

Antes de ayer la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, fue entrevistada en Televisión Española y habló en un momento del trabajo que sale adelante mediante los becarios. El sector becarios al final es muy similar a los proyectos laborales que suele sacar la administración/gobierno y que fomentan la garantía de la continuidad del trabajo temporal para algunos sectores y profesiones. La Ministra habló de estar trabajando en crear un estatuto del becario para dotarle de garantías y derechos. Seamos serios, es cierto que ha habido un abuso y un fraude de ley en el uso del trabajo tanto de becarios como de alumnos de talleres de empleo. De hecho, hasta 2011 ni siquiera cotizaban, fue Zapatero en su recta final quien dió el derecho a cotizar de los becarios, y si bien desde ese momento los contratantes de becarios cotizaban por ellos, todos los que lo fuimos previamente debíamos pagarlo nosotros mismos con carácter retroactivo si queríamos. Yo lo hice pagando a plazos, aunque solo el periodo de becario de colaboración, los otros periodos ya fueron pagados por quien correspondía. Por cierto, ya me gustaría a mí que también se cotizara mi periodo de prestación social sustitutoria que hice en 2000, la objección de conciencia al servicio militar. Pero para ello han puesto unas condiciones que ni cumplo ni tiene pinta que pueda cumplir, que es acceder a la jubilación anticipada. Eso también requiere de reforma para ser justos tanto con los que hicimos la prestación social sustitutoria como el servicio militar a los que nos obligaron so pena de cárcel si no se hacía uno u otro. Pero ese es otro melón por abrir.

Volvamos a los del estatuto del becario que hablaba Yolanda Díaz. Ahora se trataría de dar otro paso, de lograr un reconocimiento de derechos al becario similares a los que el estatuto de los trabajadores da a los trabajadores. En principio la Ministra aseguró cosas que... ¡por el amor de Dios... de por sí ya no se podían hacer! Evidentemente cuando se quiere legislar en torno a ello es que se reconoce que hay unas irregularidades generalizadas que abusan de los becarios, pero eso se podría solucionar con más inspecciones de trabajo y más cantidad y dureza en las sanciones a las malas prácticas e ilegalidades. Ya en diversas reformas laborales se había incidido por ejemplo en la idea de que no podía ser que una empresa tenga más becarios o alumnos de taller que trabajadores, o bien que estos tengan más carga de trabajo que los trabajadores, o bien que se reafirme la idea de que un becario no puede sustituir el puesto de un trabajador, así como sus funciones son de aprendizaje y no de producción de trabajo. Todo eso ya estaba, pero evidentemente no se cumplía... y lo digo también con la experiencia de haber sido becario y alumno de taller de empleo en el pasado. Así pues, más que un estatuto del becario, que sin duda será una herramienta legal que ayude, o pretenda ayudar, a corregir estas cosas, personalmente creo y reitero que debería haber más inspectores y más sanciones. El problema no es de que faltara reglamentación, lo que falta es decencia. Se necesita una cultura ética y moral por encima del afán de lucro y mínimo gasto.

Efectivamente, hay lugares donde los becarios sacan adelante los trabajos y están para trabajar con el pretexto de que aprenden, pero no, los tienen produciendo. ¿O acaso quien tiene becarios luego destruye o no utiliza nada de lo que en sus ocho horas, o las que sean, hayan hecho esos becarios? Más bien lo usa, y si es un producto que se comercializa, como las noticias en la prensa, se venden al sacarlos publicados, no se borran. Se saca beneficio laboral y económico del trabajo del becario. El becario es un trabajador más y quizá asimilarle como una clase de trabajador nueva con características especiales sería algo a abordar mucho más interesante.

Lo cierto es que oyendo a la Ministra de Trabajo creo que jugaba con trampa, porque los ejemplos que puso se referían siempre a becarios abusados en empresas y fundaciones privadas. No entremos ya en el asunto de que las fundaciones con becarios suelen tenerlos gracias a las ayudas y al "control" del uso de las mismas por parte del gobierno, pero sí entremos en que el argumento era tramposo, porque la verdad es que la gran mayoría de becarios ejercen como tales a través de organismos e instituciones del Estado. Lo mismo los talleres de empleo. Y a menudo con ayuda de fondos europeos. Ya sea en colegios, universidades, auditorios públicos, teatros, fundaciones acogidas a instituciones y partidos políticos, museos, archivos, bibliotecas, ayuntamientos, diputaciones, ministerios, embajadas, el propio Congreso de los Diputados, los servicios regionales de empleo y el servicio de empleo público, servicios públicos que acogen talleres dedicados a jardinería, desinsectación, medio ambiente y de otros tipos, servicios de prensa en organismos públicos, televisión pública ya sea estatal o autonómica, y un largo etcétera. Yo mismo he estado en el pasado en mis inicios de archivero como becario en el archivo de una fundación y en el archivo de la Filmoteca Española, y como alumno de taller de empleo en el archivo de una universidad pública y en el mismísimo Archivo General de la Administración. Así que todo esto que contaba ayer la Ministra de Trabajo me estaba sonando a lo mismo que lo de una reforma laboral que pretende eliminar la temporalidad laboral para crear vidas estables, salvo si la temporalidad la provoca la misma administración/gobierno a través de empleos venidos por proyectos muy determinados y acotados en el tiempo por la propia administración/gobierno. Si quieren mejorar la situación de los becarios quizá deberían empezar por mirarse a sí mismos como contratantes y ponerse severos con aquellos que no obran bien con los becarios. Donde yo ejercí hubo lugares que lo hicieron todo bastante bien, pero a la vez hubo historias como la de una funcionaria de uno de esos sitios que nos amenazó con sanciones cuando ante determinada huelga general le dijo alguien a ella de querer participar (no fui yo, yo iba a hacer la huelga pero no fui yo quien comentó a nadie si iba o no iba hacerla); eran amenazas que no tenían sentido, fuimos a la huelga y efectivamente aún siendo becarios podíamos. Hay otro caso en otro lugar que a mí me pilla indirecto, sucedía a otras personas de allí, pero no lo voy a comentar en público, por asunto delicado. Así que, aunque parezca loable la idea de un estatuto del becario quizá el gobierno debe mirar primero lo que sucede de puertas para adentro. No hablemos ya de los becarios que lo son para impartir clases y se abusa de sus horarios.  

Hoy empiezo un nuevo proyecto (trabajo) de mes y medio de duración con la Comunidad de Madrid a través de una empresa que es con la que vengo trabajando últimamente en proyectos temporales. Y es que la cosa es que la administración (gobierno en cualquiera de sus vertientes) sacan proyectos determinados, que es lo que decía, por lo que la temporalidad queda asegurada de la mano del gobierno y la administración para determinados sectores. Muy difícil crear presente, muy difícil crear futuro personal, quizá imposible. Nuevo archivo, de la mano del área de Cultura de Madrid. Trabajaré cerca del Banco de España el próximo mes y medio... no voy a tener café barato ni a la hora del café, me sonrío en este humor negro... pero cierto. Bueno, pues mis 82 euros a descontar de mi sueldo de mes y medio, a pagar por adelantado con mis ahorros, para pagar el abono transporte. Si quitas el IRPF y el precio del abono, supongo que el sueldo se quedará en torno a la misma cuantía que cobraría un sueldo mínimo de un trabajo interprofesional y no cualificado. Pero... hay que pagar facturas. La pelota está en realidad en las manos de quien tiene el balón, y los que tienen el balón, unos y otros, no suelen dejar jugar a los demás jugadores. Pero la pelota está hoy por hoy, indudablemente, en sus manos. Solo su jugada en estos tiempos concretos cambia el partido. 

Hoy cumplo 43 años de edad. Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, abril 18, 2022

NOTICIA 2130ª DESDE EL BAR: CINE QUE VI ESTA SEMANA

Ya se ha terminado Semana Santa, pues Santas Pascuas. Bueno, eso en el cristianismo católico y en el protestante en sus diversas vertientes, porque en el cristianismo ortodoxo Domingo de Ramos fue ayer, así que para ellos es Semana Santa. Ha sido para mí la Semana Santa más aburrida de mi vida y con creces. Lo puedo afirmar con rotundidad y seguridad. También la más solitaria y para rizar el rizo en el barrio prácticamente cerraron todos los bares donde he hecho conocidos entre los vecinos de toda la vida. No es que uno haya podido viajar tampoco. Hace años que uno no puede hacer prácticamente nada, siempre con el problema del desempleo y la escasez de dinero pendiente sobre mí como la espada pendía sobre la cabeza de Damocles. Me hace gracia amarga cuando siempre hay alguien que cuando le dices que estás en el desempleo se lo toma con buen humor y te dice que así descansas o que es como si fuera vacaciones. No. No descansas. No, no son vacaciones. No, no estás de fiesta. No, no puedes hacer gran cosa. No, no te puedes permitir gran cosa, a menudo ni siquiera elegir la comida que quisieras en la tienda a la hora de comprar. No puedes, tampoco, formar una vida ni presente ni futura. Pero ante el mal tiempo, así como sopla el viento te pones la capa, buena cara. 

Al menos he podido asistir a las exposiciones gratuitas sobre Quino y sobre Siudmak en Alcalá de Henares, muy recomendables. 

Así pues, hoy voy a centrarme en hablaros de películas que he visto estos días. En concreto en cuatro, he visto alguna más, pero me voy a centrar en estas cuatro que más o menos estuvieron distribuidas a lo largo de la Semana Santa.

2010: Odisea dos (Peter Hyams, 1984): La compré en DVD de segunda mano apenas por dos o tres euros. Excesivamente barata, o al menos en otra época hubiera sido excesivamente barata. Creo que la última vez que la vi fue precisamente de niño en aquellos años de 1980, o tal vez fue en algún momento de la primera mitad de la década de 1990. La película contó en su día con relativa repercusión mediática, por ser la continuación de 2001: Una odisea espacial, de Kubrik, estrenada en 1968. Aquella primera película tenía guión de Kubrik junto al escritor Arthur C. Clarke, y aunque Clarke hizo posteriormente una novela que no terminó de gustar a Kubrik, lo cierto es que Clarke escribió una segunda novela, esta de 2010, e incluso una tercera, 2061: odisea tres, de la que no se hizo película quizá por el fracaso de 2010. Confieso, también me compré de segunda mano la tercera novela por saber cómo acaba este relato. La película 2010: Odisea dos, en realidad se llamaba 2010: el año que hicimos contacto. Y de eso va. La vi en lunes santo. Coincido plenamente en la crítica recogida en Film Affintiy de Robert Evert para el Chicago Sun-Times: "Una película más cómoda con la técnica que con la poesía, con más carácter que misterio, que explica demasiado y deja demasiado poco a nuestro sentido de la maravilla, pero una buena película". Evidentemente la crítica hacía una comparativa con la de Kubrik, más abierta a interpretación y llena de caminos y poesía misteriosa, tanto que el final de la película yo no lo entendí hasta que leí la primera novela. Ahora lo aprecio mejor y más cuando leí una entrevista a Kubrik en Playboy de 1968. Yo sí creo que 2010 tiene poética, un lenguaje poético muy ligado a la estética. Se recrea en lo estético y dentro de eso en una poesía visual comparable a algunos cuadros de museo que apelan a la recreación de un sentimiento, pero es cierto que coincido en todo lo demás con Evert. Explica demasiado innecesariamente y mata el misterio y los caminos generosos con el espectador que había inaugurado Kubrik. Ese es un defecto que ha aumentado en nuestras épocas cuando por ejemplo se ha querido explicar hasta la más mínima cuestión de Star Wars en las secuelas y precuelas que se han rodado desde la década de 1990. No solo no son necesarias, sino que además deterioran todo lo misterioso y atractivo de las historias originales de la saga. No es necesario. Me quedo con el HAL-9000 despertado a la conciencia de la vida de Kubrik y preferiría prescindir del HAL-9000 de las conspiraciones de Estado que tuvo un error de programación de Hyams. Quizá tanta explicación de todo es lo que hizo que la película fracasara y fuera rápidamente olvidada a pesar de que es una buena película, pero que necesariamente debería ser independiente de la de Kubrik, el error fue querer continuar a Kubrik y su obra maestra. 2001 innovó en la ciencia ficción tanto introduciendo metafísica y filosofía, como en efectos especiales, que preludiaron los de Star Wars diez años antes, de hecho 2010 ya contó con la factoría de efectos especiales de Star Wars... y ganaron premio Oscar. La película de Hyams funciona como un ejercicio de estética, técnica y un argumento propio de la época inmerso en la Guerra Fría, pero fracasa ante la historia anterior que nos narró Kubrik. Quizá lo mejor de Hyams está en que en un mundo donde parece nacer algo nuevo y maravilloso de manos alienígenas, que la gente confundió con fantasmas en su día, otro error a la hora de narrar, hay un detalle hacia el final del metraje que es inquietante: todo esto es vuestro, referido a un nuevo sistema solar con planetas llenos de posibilidades de vida, excepto Europa, la luna de Júpiter. Lo que en principio parece un milagroso hecho donde unos alienígenas asemejados al dios creador dan una nueva oportunidad a la humanidad regalándoles una nueva alianza mediante las posibilidades de expansión por nuevos mundos, en realidad encierra una advertencia: un nuevo "no comeréis del fruto del árbol de la vida", que sería la luna Europa, donde aparentemente parece que viven estos alienígenas o vivirán. Ante este hecho es evidente que la tercera parte, que tengo aún por leer, parece que tratará del mordisco a la manzana prohibida. Pero incluso ese mensaje inquietante quedaba diluido entre la belleza poética y estética del metraje protagonizado, por otro lado, por el protagonista del Tiburón de Spielberg (1975). Y entre tanto de fondo hay un mensaje secundario a lo largo de todo el metraje que es al final el que hace que los alienígenas-generadores de vida decidan crear una nueva oportunidad-alianza con los humanos. Aquel regalo de vida en todo el sistema solar para que los humanos se expandan viene dado porque los humanos encerrados en su planeta Tierra parecen tener problemas de convivencia entre sí por la Guerra Fría. La historia narrada en 1984 está ubicada en el año 2010, en su día era futurista y de ciencia ficción, con un toque entre la utopía con un guiño a la distopía, pero en realidad hoy día, en pleno 2022, es una ucronía, un futuro alternativo, pues la historia cuenta con que la Guerra Fría continúa y aún hay un continuo soniquete de enfrentamiento entre Occidente liderado por Estados Unidos de América y el bloque soviético liderado por la Unión Soviética, Rusia. Veremos a lo largo de todo el metraje noticias de fondo en el telediario donde un conflicto en aguas de una república centroamericana va escalando amenazas bélicas y sanciones entre las dos partes mundiales en conflicto. Algunos personajes comentarán las noticias en determinadas partes de la historia. Asistimos así a una subtrama amenazante con la destrucción del mundo con una guerra nuclear. Queda curioso los guiños a Blade Runner (Ridley Scott, 1982), que sigue la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Phillip K. Dick. Aparecen por ejemplo en los delfines como mascotas en la casa del principal científico de la nueva misión galáctica, pero también en el despertar a la conciencia y la metafísica de algunas computadoras, que llegan a preguntarse si al ser desconectadas soñarán y mediante el sueño seguirán siendo conscientes de sí mismas. En aquella historia recordemos que La Tierra tenía polvo radiactivo de un conflicto nuclear y los humanos más sanos se iban a otros planetas, mientras algunos ciborg cobraban conciencia de vida. La guerra queda declarada en el metraje de Hyams y eso hace que los alienígenas decidan intervenir. En 1986 rescatará esta forma de narrar en dos tiempos Frank Miller en su cómic Batman, el regreso del caballero oscuro. Mucha gente le ha adjudicado ese acierto narrativo que por fuerza confluye con la trama central en determinado momento a Miller, pero realmente ya lo habían aportado Clarke e Hyams en este 2010. La película no es mala película, y sin duda es otro ritmo de ciencia ficción que no coincide con el actual basado en la batalla continua, pero su problema es el dicho: haber querido ligar esta historia a continuar la de Kubrik, creo que eso decepcionó a muchas personas. Ha pasado a ser una continuación olvidada de la historia de las continuaciones de cine, pero a pesar de todo, tiene partes interesantes.

Los reyes del sol (J. LeeThompson, 1963): La vi en Jueves o Viernes Santo. Estaba pasando canales en el televisor tumbado en el sofá cuando en un canal claramente de orientación cristiana en su programación encontré esta película comenzando. Estaba protagonizada por Yul Brinner joven y he de reconocer que me llamó la atención Shirley Anne Field y su belleza. No la había visto nunca y ni siquiera sabía que existía. Así que al final comencé a verla y al final la vi entera porque me generó interés una trama que siendo sincero era propia de las películas que se hacían de serie B para los cines de barrio y las sesiones baratas. Películas que se hacían prácticamente para hacer caja rápida entre espectadores obreros ávidos de diversiones rápidas. No hay que ser exigente con este largometraje, falto de todo tipo de medios quizá por un coste barato para su productora, que en estas películas buscaban rentabilidad máxima ante una inversión mínima. Tampoco hay que pedir ni exactitud histórica ni verosimilitud ni veracidad. Es en sí misma un anacronismo brutal. Se sitúa en la América precolombina. Un pueblo maya se exilia de Centroamérica y se lanzan al mar para buscar un nuevo lugar donde fundar un nuevo reino. Así llegan a Norteamérica, donde topan y chocan con el pueblo sioux. El rey de unos y el jefe de los otros se transforman en antagonistas cultural, económica y personalmente. En medio la posible prometida del rey maya le gusta al jefe sioux, que cae preso de los primeros. Hay un choque cultural muy claro donde la película deja al descubierto sin disimular demasiado un conflicto político de entender la vida parecido al de los dos bloques protagonistas de la Guerra Fría, el occidental y el soviético, con invasión de territorio incluida. Es posible que estas películas hayan sido elegidas por el actual contexto de guerra en Ucrania. Como sea, los enemigos de los mayas, otro rey maya, llega a encontrarles y así aparece una tercera potencia enemiga ahora tanto de los primeros mayas aparecidos como de los sioux. La hermandad ante los problemas comunes hacen que todo problema se pueda solucionar, sin que se disimule tampoco demasiado que el segundo rey maya parece representar a los fascistas. La película es una película de aventuras que no deja pasar la oportunidad de lanzar la idea de las bondades del pueblo estadounidense como demócratas y gente libre incluso representados por las tribus sioux previas a los colonos europeos. Lo curioso de esta película en plena Semana Santa en este canal de televisión es que los sacerdotes y la religión maya, que exigen sacrificios humanos, son representados como entidades que ejercen en contra de la vida y de las sociedades. No deja de ser curioso ver como se pone en valor numerosos discursos del jefe sioux contra la religión, o al menos contra la religión jerarquizada. No hay que pedirle mucho a esta película, simplemente entretenimiento básico. Suficiente, siempre que no se quiera ser exigente.

Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962): Un clásico del cine italiano, con dirección estadounidense, en las películas religiosas de mediados del siglo XX que cada Semana Santa emite algún canal de televisión... y aún con todo: yo nunca la había visto. Este año quise verla, por ver algo nuevo para mí casi tradicional de estas fechas. Fue en Sábado Santo en un canal televisivo que no paraba de emitir películas religiosas. Confieso una vez más, la reina de Sodoma y Gomorra, interpretada por Anouk Aimée, me llamó mucho más la atención que la anterior Shirley Anne Field. Me pareció atrayente aún haciendo de mujer fatal. Una de las cosas que más me han sorprendido para bien de este metraje es que está muy adelantado a su época y aunque se ve sometido a las restricciones y censuras de su época de rodaje, dice y deja intuir una gran cantidad de barbaridades y obscenidades que si hicieran una versión actual se cometerían excesos de dirección que no estarían a la altura. Evidentemente la trama recrea la historia bíblica de Sodoma y Gomorra, dos ciudades-Estado que cometía todo tipo de pecados y depravaciones, especialmente sexuales, a los que llega el pueblo errante de los hebreos dirigidos por Lot. Los judíos conviven entre los sodomitas y los gomorritas intentando mantener su moral y sus leyes, pero poco a poco se van corrompiendo adoptando las mismas costumbres que las gentes de aquellas ciudades. Dios decide intervenir castigando a Sodoma y Gomorra con su destrucción total y dando la oportunidad a Lot de salvarlas si encuentra diez personas justas en ellas, sino debe abandonar con su pueblo hebreo aquellas ciudades sin que nadie deba mirar atrás, bajo amenaza de castigo divino. Bien es sabido que la mujer de Lot miró atrás y se convirtió en estatua de sal. Esta historia, como las historias de la antigüedad y especialmente las religiosas, contiene en sí un lenguaje poético que trata de explicar el mundo. Parece evidente que el mirar atrás, más allá de lo literal, puede indicar que el pueblo de Dios cometió todo tipo de excesos pecaminosos que se desviaban de las leyes dadas, por lo que mirar atrás podría ser querer no volver al orden de una ley dada, Lot queriendo recuperar su liderazgo basado en un cierto sentido de pueblo o nación, castigaría a quien no quiera reconocer el orden restablecido. La trasformación en sal de la mujer de Lot evidentemente hace referencia a la esterilidad de todo aquello que no agrade a Dios, o también interpretable a las leyes del nuevo orden tradicional restablecido. Lo más llamativo de esta película son los trajes y decorados tan insinuantemente dirigidos al sexo explícito para quien quiera leer subtextos en el guión. Pensemos que el inicio de la película es un travelling sobre el salón del trono donde hombres y mujeres duermen desperdigados tras lo que se adivina ha debido ser una noche de borrachera y sexo en grupo, aunque todo queda insinuado en detalles, no explicitado. Del mismo modo que las hijas de Lot aparecen con diálogos y posiciones junto a su padre muy evidentemente insinuados para quien conozca la Biblia. Aunque no sale en la película, tras la muerte de la mujer de Lot y haber abandonado aquellas tierras, Lot acabará viudo viviendo en una cueva con su dos hijas según el texto sagrado. Ellas no han podido tener parejas por el control excesivo de su padre, y viviendo de esa manera deciden emborracharlo y tener sexo con él, con lo que quedan embarazadas y la Biblia continúa con las siguientes generaciones sagradas a través de estos. La película acaba cuando la esposa de Lot se transforma en sal, pero queda evidente en varias escenas que el director quiso transmitir la depravación incluso en esas escenas dichas donde hay diálogos y apariciones de las hijas con su padre que parecen querer hacer referencia a ese futuro que les espera. Pero no solo se trata de insinuaciones de sexo, incluso cuando alguien da la mano a alguien, hay también escenas de torturas bastante inusuales, como el peto con clavos para dar abrazos o las ruedas con humanos sobre el fuego solo comparables con las rodadas en la película erótica sadomasoquista Calígula de Tinto Brass en 1979, hay traiciones letales, asesinatos varios, borracheras, gula, ira, robos, guerra, violación, envidia, avaricia, mentiras, esclavismo, ambición, soberbia... todo tipo de pecados capitales y no capitales. Para ser una película de 1962 Aldrich rueda todo un salto muy avanzado y atrevido a su tiempo. Quizá por eso hizo la película en Italia, con gente de allí, evitando mucha de la censura de Hollywood en aquellos momentos tan cercanos a la caza de brujas, porque, por otra parte, hay un subtextos en todos los diálogos de todos los personajes con un mensaje profundamente de enfrentamiento de clases y crítica brutal contra el sistema capitalista. Parece que hubiera un mensaje de justicia social a favor si no de un comunismo democrático, al menos un llamamiento al socialismo a la europea democrática, como el que se veía en Italia o Francia. Hay también numerosas críticas a la ley de Dios que permite determinadas injusticias pero exige sacrificios para evitarlas solo a una parte de la sociedad, en este caso los hebreos. Evidentemente en el subtexto la apelación no sería a la ley de Dios, si no a la necesidad del bloque occidental de necesitar injusticias y explotados (esclavos) también para subsistir al necesitar materias primas baratas, en la película sal, que podría interpretarse por ejemplo en petróleo o lo que se prefiera como símil actual. El uso de la guerra y del espionaje para hacerse con gobiernos y recursos evidencia aún más todo este subtexto. Bien es cierto que se rompe hacia el final del metraje porque se hace evidente que la historia bíblica necesita de la intervención de Dios y sus leyes para ajustarse a un metraje que era eso: una historia bíblica. Me parece una película muy recomendable, quizá falta de medios en comparación con otras superproducciones de aquellos años, pero cuyo guión y dirección hacen de este relato algo inteligentemente usado para hablar en aquellos años de algo más que el relato bíblico, o quizá el relato bíblico hablaba precisamente de eso mismo.

Resucitado (Kevin Reynolds, 2016): Coincido con mucha gente en que es una película llamada a ser de las películas actuales que irán tomando el relevo televisivo en futuras Semanas Santas a otros metrajes. La vi el Domingo de Resurrección en televisión. En su día casi fui al cine a verla, y posteriormente llegué a ver su inicio en un ordenador, me creó curiosidad, pero esta es la primera vez que la vi entera. La película decepcionó mucho cuando se estrenó en 2016 y fue un fracaso en taquilla. Su principal acierto es la primera mitad, en la segunda mitad todo se desploma al cambiar de ritmo de manera estrepitosa y perdiendo fuerza por todos lados. El problema está en que comienza siendo una especie de película de detectives con suma violencia centrada en los personajes secundarios en torno a la desaparición de la tumba del cuerpo de Cristo. Atrae la dureza castrense del oficial romano al que se le encarga recuperar el cuerpo, la cual tiene serias críticas al poder y a los intereses políticos creados. No se esquiva por ejemplo la ejecución de un inocente, Cristo, por mantener el orden social en Jerusalén. Se entra en los fondos oscuros del ejercicio del gobierno y lo que hoy día se llamaría juego sucio del Estado. Interesa también una reinterpretación tan verosímil como tremendista de escenas y personajes del relato de la pasión de Cristo. Ahora bien, llegada la segunda parte del metraje, el descubrimiento de Cristo por parte del oficial romano, toda la fuerza que va cobrando poco a poco se rebaja de manera precipitada y rápida hasta hundirse y la trama pasa a ser simplemente el lanzamiento del mensaje del Nuevo Testamento de paz y amor basados en Cristo a todos los telespectadores. Por ello mismo probablemente este metraje contará con el beneplácito futuro de muchos canales televisivos cristianos para estas fechas. El metraje ejerce una especie de catequesis mediática en su segunda mitad. 

Y con esto doy por hoy lo que quería escribiros. Esta tarde firmo libros en la Feria del Libro de Novedad de Alcalá de Henares. Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, abril 14, 2022

NOTICIA 2129ª DESDE EL BAR: XXXIX FERIA DEL LIBRO NUEVO DE ALCALÁ DE HENARES, FIRMO LIBRO

La Feria del Libro Nuevo regresa a Alcalá de Henares al fin. Esta feria había quedado en suspenso sin celebración por la pandemia de la Covid-19. La última vez que se celebró fue en 2019. Recordemos que otras ferias del libro ya regresaron en 2021, como fueron las del libro antiguo y de ocasión en octubre y la de Navidad a caballo entre 2021 y 2022. Incluso se ensayó una nueva ubicación en la calle Libreros. En esta ocasión la XXXIX edición de la Feria del Libro Nuevo volverá a ser ubicada en la Plaza de Cervantes. Comienza mañana, sábado 16 de abril, y durará hasta el 2 de mayo. Lo informa el ayuntamiento de Alcalá de Henares

La Feria del Libro Nuevo se hace coincidir tradicionalmente con la entrega del Premio Cervantes, que la vez es la fecha de aniversario de la muerte de Cervantes, un 22 de abril. El premio Cervantes 2022 es para Cristina Peri Rossi, quien a estas alturas y cercanía de la fecha aún no ha confirmado que pueda asistir a la entrega, pero la ceremonia se hará. Este año diversas entidades y personas han hecho un esfuerzo por traer nombres relevantes de los libros publicados en España este año para que firmen o bien tengan encuentros con los lectores. Entre los nombres de las personas que vendrán están Nieves Concostrina, Laura Riñón, Lorenzo Silva, Noemí Trujillo, Manuel Vilas, Miguel Munárriz, Carmen Posadas, José Ovejero, Paloma Sánchez-Garnica, Edurne Portela, José Ángel Mañas, Roberto Santiago y Manuel Jabois, si bien  con ellos habrá más gente con lazos plenamente alcalaínos, como la gente de La Posada de Hojalata, de y con David Vicente, que ha sacado un libro de poemas sumamente interesante este año. Otros alcalaínos que son nombres conocidos y que han sido anunciados por el ayuntamiento son el cronista oficial Sánchez Moltó, la reconocida escritora Olalla García, Francisco Peña, Gonzalo Escarpa, Antonio Lucas y J. Manuel Lucía Mugías. Comparto con vosotros el cartel oficial del ayuntamiento con los días y horas de sus intervenciones.

Sin embargo, otras librerías también traerán por su parte escritores para firmar ejemplares de sus nuevos libros que no han quedado reflejados en ese cartel oficial, por ello a quien esté interesado le recomiendo que esté atento a los propios anuncios que puedan emitir de su actividad lugares como, por ejemplo, Notting Hill y la Asociación de Escritores de Madrid. La Librería Domiduca, por ejemplo, traerá cada día para firmar autores alcalaínos que han publicado con ellos como Almudena Anés, Daniel Perrino, Pilar Lledó o José María San Luciano, entre otros, además de otros autores alcalaínos que no han publicado ellos pero que a los que ellos les ofrecen el espacio para firmar sus obras. Domiduca es gente  siempre interesada en apoyar a las letras alcalaínas. Puede que entre estos otros escritores esté gente como Javier Bardón, está por confirmarse si es así o no. Recomiendo igualmente estar atentos a su agenda de firmas.

Yo, Daniel L.-Serrano "Canichu", también firmaré, precisamente con Domiduca Libreros. Su caseta es la 11-12. Firmaré el 

LUNES 18 A LAS 17:30 horas.
Será mi libro La depuración de las maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941)

Curiosamente la feria este año coincide su inicio con la Semana Santa. A nadie se le escapa que mañana, primer día, es Viernes Santo. Saludos y que la cerveza os acompañe... y la lectura.