domingo, noviembre 30, 2008

NOTICIA 558ª DESDE EL BAR: ZEN

"Dos monjes estaban sentados en plena naturaleza. Uno de ellos estaba rodeado de conejos y el otro no. El que no tenía conejos a su alrededor le dijo al otro:
-¡Eres un santo! ¡Es increíble! Todos los conejos están a tu alrededor, mientras que huyen de mí. ¿Cuál es tu secreto?
-No tengo ningún secreto. No como conejo. Eso es todo."
Alejandro Jodorowski, "El dedo y la Luna. Cuentos zen, haikus y koans", 1997.
Tengo una amiga doctora que está preparándose el MIR. El año pasado, y principios de este, ejerció como médica en Gran Bretaña, después se fue de voluntaria a la India durante un poquito más de un mes. Compartimos varios gustos y aficiones. Uno de ellos es el gusto por lo oriental. El Jueves pasado, en el Flamingo Rock Bar, me dejó un librito de reflexiones zen escrito por Jodorowski, el cual me estoy leyendo. El día anterior yo había estado con su novio en un restaurante oriental que también es bar, la verdad es que es muy pequeño y se podría llamar más bien casa de comidas o sala de comidas. Se trata del restaurante oriental de la calle Victoria, enfrente del rock bar La Ruina. Este chico es muy inteligente y tiene una conversación interesante. Yo andaba bajo de ánimos y él me llevó a tomar sake caliente. Vinieron otras amistades y tomamos ese sake en unos pequeños vasitos de cerámica blanca. Me resulta curiosa esta bebida, o más bien su función social, pues quien lo sirve no se puede servir a sí mismo, sino que le debe servir alguno de los otros presentes. Claro que si fuesen dos y en concreto una pareja, más que función social sería un acto romántico. En todo caso, necesitaba ese remanso de paz mental. La semana empezó siendo muy dura, por motivos personales, y necesitaba de todo esto, de la cercania de los conejos.

miércoles, noviembre 26, 2008

NOTICIA 557ª DESDE EL BAR: FLORES PARA UN CADÁVER

En la Prehistoria el rito funerario más antiguo pudo no ser un rito, ya que se trataba de depositar flores sobre el cadáver. Algo que ha llegado hasta nuestros días. Se tiene registrado gracias al polen fosilizado que se ha conservado sobre los huesos que han logrado perdurar. Sin embargo, posiblemente se trata de un rito ya olvidado, aunque intuído en teorías. Casi todas las religiones más antiguas tienen plantas (sobre todó árboles) divinizados. Pudo influír diversas cualidades según la especie (dar alimentos, ser caduco o perenne, su madera y las cualidades de esta, su forma, tener alguna cualidad médica o psicotrópica, etcétera), pero sobre todo se incide en que hincan sus raíces en la tierra y se alzan verticalmente en dirección al cielo. Que tengan la capacidad de perder las hojas en las estaciones frías y de volver a tenerlas, junto a los frutos, en las estaciones más cálidas, dentro de mentes prehistóricas y/o antiguas hacía que al verlo creyeran que tenían capacidades de morir y resucitar cada año. Pero los prehistóricos, hacia el neolítico y la edad de los Metales, fueron capaces de observar metódicamente que eran ciclos periódicos y que eran las flores las que parecían permitir que al siguiente año se perdurara el ciclo, en otras palabras, que apareciera la flor era signo de que la planta renacía. Por ello, depositar flores sobre el cadáver pudo ser algo tanto estético como algo ritual, quizá mágico, quizá religioso propiamente dicho, algo que intentase augurar la resurreción. Sea como sea, y a través de los milenios, depositar flores para los muertos es el ritual humano frente a la muerte más antiguo. Es quizá el único ritual que se ha conservado desde la Prehistoria hasta esta Edad de los viajes por el Espacio Exterior. Puede haber cambiado el significado o la interpretación según ha pasado el tiempo, pero es la actitud funeraria más antigua que hemos conservado. Hoy en el cementerio jardín mucha gente la repetía.
Canichu hoy no es un héroe, sólo alguien más entre las hojas amarillas y naranjas que vuelan en otoño y le envuelven en el camino.

lunes, noviembre 24, 2008

NOTICIA 556ª DESDE EL BAR: EL INFORME SIGMUND FREUD Y LA GUERRA (y 3)

Hoy termino de reportar el informe de Freud y sus pensamientos sobre la guerra. Entre tanto, hoy es el quinto aniversario de la muerte de mi padre. En el trabajo estuve toda la mañana comprobando una ruta ecológica en el vivero municipal, el más grande de la Comunidad de Madrid. Algunos de los árboles que plantaron para inaugurarlo han muerto, no han sido sustituídos. Pero muchos sobreviven, otoñalmente, si pasan el invierno quizá prospere el proyecto. Hay una vieja sequoya bien grande que me gustó. Hacía viento frío, el cielo estaba nublado, el ruído de una carretera cercana interrumpía el paseo bajo una lluvia constante de hojas de otoño cayendo y volando por el aire. El cerro del Viso contemplaba la escena de fondo. Paseábamos.
EL INFORME SIGMUND FREUD Y LA GUERRA (y 3)

La respuesta que da Freud en 1915 acerca de la inexorabilidad de la guerra, expuesta en la parte 2, contrasta con la respuesta a Einstein en 1932. Afirmaría entonces que es posible acabar con las guerras, aunque en principio a él mismo le parece utópico. El problema de la guerra es planteado desde la relación entre derecho y poder, establecida por la formulación de la pregunta hecha por Einstein. Freud se apresura a aclarar que en realidad es entre fuerza y poder, pues la fuerza es lo mismo que derecho, aunque parezca antagónico. Este es el razonamiento que sigue:

Desde el comienzo de la humanidad los problemas eran dirimidos desde el recurso a la fuerza. El ser humano más fuerte era el que se imponía. Con el tiempo la fuerza bruta sería sustituida por las armas, siendo los que tuvieran las mejores y más perfeccionadas armas los que pudieran ejercer una mayor fuerza para imponerse al resto de los grupos humanos, estableciendo sus propias reglas y sometiendo a los más débiles a él. La muerte del débil en la lucha supone la eliminación de obstáculos a las pretensiones del fuerte, siendo, además, un ejemplo de temor al resto de los sometidos para que sigan siendo tales. Los de mayor fuerza y mayor poder intelectual se imponen al resto (aunque fuerza e intelectualidad no estén desarrolladas en el mismo grado). Los débiles verían que su único escape es unirse entre sí para crear juntos un grupo que sería más fuerte que su opresor (la unión hace la fuerza). Logrado esto, los grupos pequeños débiles necesitan mantener ese status quo para evitar volver a ser sometidos. Para ello necesitan unas reglas de colaboración, pues cada grupo tiene sus valores. De este modo surge el derecho, el cual es en realidad la traducción de la cooperación de fuerzas de varios grupos, por conveniencia ante la posible amenaza de un enemigo común fuerte.

Para que la comunidad funcione se necesita que todos los miembros mantengan unas mismas fuerza, pero esto es difícil o imposible de conseguir. Siempre habrá algún grupo que tenga un mínimo de mayor fuerza o poderío dentro del grupo, de preeminencia por alguna causa cualquiera. Y dentro de los propios grupos en sí habrá otras divisiones en grupos que serán más fuertes o débiles (familias, dentro de las familias, clases sociales, clases económicas, etcétera). Eso creará tensiones que de vez en cuando generará conflictos, que llevarán a otras uniones. Todo está en relación a tensiones acumuladas y relaciones de fuerza entre los que ejercen el poder. Sólo los fines comunes de los grupos logran el cese de los enfrentamientos y las convivencias, por medio de lo que se ha llamado generalmente el derecho. De este modo distingue entre dos clases de guerras. Habría unas totalmente destructivas, que no aportarían nada (la expansión de los mogoles), y otras que acaban con la violencia entre comunidades imponiendo un derecho que trae la paz (la expansión del Imperio Romano).

Así que la única manera de liberar al mundo de las guerras y las tensiones sería crear una institución supraestatal a la que, además se le concediese todo el poder necesario para acabar con los conflictos donde fuera necesario. Tal institución habría sido la SDN de su época, aunque le fallaría no tener poderío (fuerza) para acabar con los conflictos (como ya se demostraba en 1932 y más aún desde 1936). Freud aún no sabe de la futura creación de la ONU, que gozará de ambas facultades, pero que será un fracaso al ser la segunda facultad manejada al antojo de EEUU y de la URSS, y tras 1991, y sobre todo del 2001, al antojo de EEUU, siendo un Estado fuerte el que maneja el poderío de una institución que habría logrado tener poder supraestatal y poder para actuar en conflictos. Freud sí que sopesa el papel de esa institución y llega a las conclusiones de que, además de lo dicho, se necesita que se creen unos lazos de unidad afectiva y cultural entre las naciones. Algo que las haga sentirse unidas por algo común. Aunque esto ya se practicó en otras ocasiones sin éxito, como en la Liga Helénica de la Antigüedad. Llega a comentar, eso sí, de una supuesta unión de mentalidad mundial dentro de los preceptos bolcheviques. Pero no lo ve viable.

En cuanto a que el individuo mate, Freud vuelve a la idea de pulsiones de creación y conservación (eróticos) y los de destrucción (agresivos). No existirían pulsiones buenas ni malas, incluso se mezclarían las pulsiones dichas, siendo necesarias pulsiones agresivas para conservar la propia vida en algunos casos. Un individuo actúa tanto por pulsiones eróticas como por pulsiones agresivas, a veces actúa por ambas a la vez. Las motivaciones de un individuo para participar de la guerra pueden ser varias y de diferente tendencia, puede prevalecer, también, de una u otra tendencia, es algo complejo de lo que no se puede generalizar. En la guerra priman las pulsiones agresivas, que niegan las eróticas (se niega la vida ajena para conservar la vida propia), es pues la primacía de lo agresivo para obtener un beneficio. Freud considera que estas tendencias agresivas en la guerra ocurren en todos los pueblos de la Tierra, pues es algo propio del ser humano.

Dentro del ser humano lo único que debería actuar contra la guerra sería todo aquello que une a los seres humanos, lo común. Lo común debería estar por encima de las diferencias (de cualquier índole), pues así se evitaría la guerra (es lo que llama Eros, pues sería algo que nos permitiría proseguir con las pulsiones conservadoras). Lo que uniría a los seres humanos en lo común sería el amor (entendido ampliamente a todos los seres y todas las cosas) y la identificación del yo con el otro.

Es un hecho, por otra parte, que las sociedades están compuestas por dirigentes y dirigidos. Además, eso es una reclamación de las propias sociedades para existir y funcionar. Aunque los dirigente, los gobiernos, con frecuencia cometen abusos de poder e injusticias, lo ideal sería que todas los individuos se guiasen por su propio raciocinio, usando de él, haciendo innecesario tener que ser dirigidos. La guerra parece algo natural en la existencia de los hombres. Al igual que los hombres quieren vivir, las naciones desean hacerlo. Eso arrastra a múltiples conflictos bélicos que cada vez se han hecho más destructivos y dramáticos, temiéndose que el próximo conflicto de dimensiones mundiales pueda ser el que acabe con toda la humanidad. Sólo los auténticos pacifistas son los que tratarían de evitar estas guerras. Estos no son los que hablan de pacifismo por convención cultural, sino porque han hecho del pacifismo una pulsión dentro de sí mismos. Es, pues, algo de carácter cultural aprendido. La auténtica convicción de la paz comienza dentro de cada individuo. No hay ninguna cultura o raza en contra de poder ser educado en la paz y la tolerancia. Para Freud, en 1932, la extensión de la cultura y la educación a lo largo del mundo es un avance para lograr el final de las guerras, pues se aborrecerá la violencia y se abrazarán los impulsos eróticos, en lugar de los agresivos. La guerra niega la cultura y las afinidades, para combatirla no se necesitaría más arma que la extensión de lo negado. Pese a todo, Freud se disculpa ante Einstein añadiendo que la consecución de este fin puede parecer utópica.

domingo, noviembre 23, 2008

NOTICIA 555ª DESDE EL BAR: EL INFORME SIGMUND FREUD Y LA GUERRA (2)

Seguimos con la segunda parte del informe de las reflexiones de Freud sobre la guerra. Tras esta, la tercera entrega será la última al respecto. Cómo se ha visto en la primera parte Freud estaba interesado en este asunto, tanto es así que lo trata en dos estudios escritos en dos momentos diferentes de su vida. Si el primer escrito que presentamos era de 1915, y por tanto imbuído en plena I Guerra Mundial, el segundo escrito, la carta a Albert Einstein, era de 1932, cuando el mundo parecía que podía ir a la violencia generalizada otra vez, pero también con otro rasgo psicológico importante en Freud, una de sus hijas había muerto años antes y eso parece que provocó en él un cambio en el intento de profundizar y comprender la muerte y sus efectos en los vivos. Si la muerte es dolorosa, ¿por qué la guerra? Aún más, en ese escrito de 1932 Freud tiene más preocupaciones, aparte de que el ascenso del NAZISMO iba contra él, que hubo de exiliarse en 1933 mientras quemaban sus libros en Berlín. Había adquirido años antes un cáncer oral muy doloroso que le mataría en 1939, o a mejor decir: practicaría la eutanasia. No pudo soportar el dolor a esas alturas de su vida y solicitó una sobredosis de morfina a un amigo suyo. La percepción ante la muerte y ante la vida con dolor y sufrimiento, le había llevado a aceptar la eutanasia como algo válido. Por lo demás, os dejo ya con la segunda parte, mientras yo digiero aún la cena de amigos que celebré en casa anoche, las cervezas nocturnas en el aniversario del Kahuna (Rock and Gol) [local de rock muy recomendable en el Paseo de las Moreras, cerca de la Plaza Puerta del Vado, Alcalá de Henares] y me voy preparando para ir al Whelans Irish Pub a cobrarme con Vaho y el dr. Spawlding (y algún otro) el segundo premio de Trivial de esta semana.
EL INFORME SIGMUND FREUD Y LA GUERRA (2)
En los tiempos actuales, los Estados no hacen caso a que los individuos respondan a sus pulsiones, sino que han logrado coercionarlos hasta el punto de conseguir que estos actúen por encima de sus pulsiones naturales, de su propia moral. Han adoptado por buena la moral que el Estado ha impuesto. Lo que, a la vez, ha creado diversas tensiones internas en los individuos. Así pues, los individuos en su mayoría se han transformado en hipócritas al actuar en contra de sus propias convicciones reales. Pero esa hipocresía es necesaria para mantener la cultura creada. Por lo que llegada la guerra no se ha llegado a una degradación moral, simplemente porque la moral no había alcanzado ningún grado supremo. Los individuos hayan en la guerra un desahogó a sus inhibiciones, a la par que son estimulados a ella, y los Estados creen comportarse de acuerdo a una moral ficticia a la que creen defender. Las pulsiones primitivas de los individuos, las consideradas malas, estarían, comparativamente, en un estadio primigenio de la evolución humana. Los tiempos de guerra serían una liberación de esas pulsiones. Un pequeño paro en nuestro afán de comportamiento civilizador. La guerra liberaría las tensiones e inhibiciones que supone tal proceso en los individuos. Y hasta los hombres más racionales caen en esta piedra cuando tratan de dar explicaciones a la guerra, justificando uno u otro bando. Ellos también liberan su tensión y a veces se dejan cegar por las pasiones de la guerra, contribuyendo a esta en algún grado determinado. Anteponen sus razones para satisfacer sus pasiones.

Ahora bien, Freud se plantea cómo se ha podido llegar a matar un ser humano a otro. La muerte para el ser humano es algo tabú, quizá porque se es consciente de su significado. La muerte es evitada de las conversaciones, normalmente atribuida al otro, y nunca asumida la propia, y, cuando es admitida, es achacada a algo (enfermedad, accidente, asesinato, etc.) y nunca aceptada como algo intrínseco a la vida (paradójicamente). Aceptado el hecho en sí, aunque no en voz alta, el ser humano, cuando establece ciertos lazos afectivos evitaría toda aquella actividad peligrosa que pudiera llevarle a una posible muerte propia. Llenaría así su vida de coerciones, y por tanto de ciertas tensiones internas (ciertos traumas). Sólo en la ficción y el arte se aceptaría la muerte tal cual, pues dentro de ese marco sería inofensiva. La guerra, sin embargo, es una sacudida que hace que la muerte sea innegable, por su proximidad y su evidencia en la vida cotidiana del momento. Pero la muerte del otro, del enemigo, nos es, por pulsiones primigenias, indiferente, en algún caso hasta algo placentero. El enemigo muerto no puede atentar contra la propia vida, por lo que el instinto de supervivencia (de no morir, de no dejar de existir) está a salvo. Sobrevivir en la guerra como guerrero significa matar. Pero en nuestras épocas la muerte en las guerras también es de los no combatientes, por lo que nos inmunizamos ante la muerte del desconocido, que no apremia a nuestros sentimientos más profundos (al ser la muerte algo habitual), y también sentimos un alivio ante la muerte de un enemigo al saber que este no podrá atentar contra tu vida. No obstante, la muerte de un ser querido (familiar, amistad, pareja sentimental, ser que está contigo cotidianamente por alguna otra razón) sí apremia a nuestros sentimientos. Por eso, en épocas antiguas se inventó la pervivencia de la vida a través de los espíritus, y más tarde esta pervivencia sería incluso mejor que la vida terrenal, a través de las religiones. Es una negación de la muerte del ser querido. Por extensión, esta concesión de vida al ser querido muerto, se extendió al enemigo y al desconocido. Por esta vía se han alcanzado una serie de conductas éticas y morales hacia los muertos en diversos conflictos de la humanidad.

Aún con todo, la guerra es un fenómeno que se da, por lo que Freud considera que es la respuesta a nuestras pulsiones más internas. A veces estas son animadas por las ideas de heroísmo (como salvación de la vida de los seres amados o semejantes) o por el propio miedo a la propia muerte, aunque parezca contradictorio lanzarse a un combate a muerte por salvarse uno de la muerte. Además es extraño que un individuo conciba su muerte, siempre, hasta en tiempos de paz, es más fácil concebir la muerte ajena, aunque sea la del ser querido, y expresarse entorno a ella, intentando rehusar el hablar o pensar en la propia muerte. Pero la muerte es algo connatural a la vida, por lo que concluye que la guerra también es algo que es propio de los humanos, en tanto en cuanto esta es consecuencia de las distintas civilizaciones, con distintos valores, que se niegan a ser absorbidas por otras civilizaciones (a desaparecer, a morir). Es una lucha por la vida en ambos casos… pese a que, repito la frase, la muerte sea connatural a la vida (“si quieres soportar la vida, prepárate para la muerte”).

sábado, noviembre 22, 2008

NOTICIA 554ª DESDE EL BAR: EL INFORME SIGMUND FREUD Y LA GUERRA (1)

Aunque este espía nunca ha dejado de lado las reflexiones y la Historia en esta bitácora. Hacía mucho que no reportaba al Alto Mando del Servicio de Espionaje de Bares un informe en varias partes. Asíque os dejo con un informe en tres partes. Debo aclarar, antes de nada, que lo aquí escrito, aunque parezca opinión mía, es en realidad la explicación de la opinión del señor Sigmund Freud (1856 -1939) acerca de la guerra. No olvidemos que él vivió la I Guerra Mundial (1914-1918) siendo ciudadano de uno de los Imperios que la provocaron: el Imperio Austrohungaro, el cual quedó disuelto para siempre tras aquel conflicto dados sus numerosos conflictos y contradicciones interiores. Además también vivió esa etapa abierta desde 1933 en la que los NAZIS de Alemania en ejercicio del gobierno de esa nación iban provocando una situación prebélica qiue desataría la II Guerra Mundial (1939-1945). Es precisamente en 1932 cuando el psicólogo escribe unas largas cartas al físico Albert Einstein (alemán de origen judío) mostrando su explicación sobre el ser humano y su carácter violento hacia la guerra. Ambos estaban preocupados por la situación e intentaban aportar algo que evitara la guerra y, tras ella, la instauración de un régimen violento y represor del ser humano.
EL INFORME SIGMUND FREUD Y LA GUERRA (1)
Las consideraciones de Sigmund Freud acerca de la guerra están muy unidas a sus consideraciones acerca de la muerte. Este pequeño trabajo trata de resumir estas a través de dos textos suyos distanciados en el tiempo: consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte (1915) y el porqué de la guerra (1932-1933). El primero trata de analizar cómo le hemos dado un valor a la muerte y porqué, distinguiendo entre la muerte ajena y la propia muerte. Así como el porqué se ha llegado a un estado de retroceso en los valores que se creían alcanzados con la civilización al estallar una guerra. En el segundo texto trata de contestar a Albert Einstein cómo se podría evitar la guerra, para lo que utiliza una definición de cómo el derecho es sinónimo de fuerza y el poder la ejerce, por lo que es difícil acabar con la violencia, al existir diferentes grupos que sienten tener un derecho.

En el primer texto Freud expone que los pueblos son beligerantes desde su inicio, pero con el tiempo la belleza de la Naturaleza, el arte, la filosofía, etc., hizo de estos más proclives a la paz. Sin embargo, siempre existiría entre los pueblos ciertas ideas de ser más perfectos o de llevar razón por encima del otro pueblo, lo que provocaba guerras. Pero estas guerras era entre guerreros, respetándose a los no combatientes, tales como mujeres, niños, ancianos, heridos y médicos. Así como respetando a los muertos. En los tiempos más recientes, los propios, esto se habría transformado y ni siquiera unos acuerdos internacionales evitan las guerras ni que estas se realicen sin contemplación alguna contra cualquier ser humano, o afectando obras artísticas o a la propia Naturaleza. La violencia, esto es también la injusticia (que también puede ser injusticia por engaños), es reservada únicamente a los Estados, y estos usan de esa injusticia como creen conveniente para mantener a la sociedad. Por lo que, llegada una guerra, los individuos han visto su moralidad afectada por la manera de funcionar de sus Estados y la violencia se generaliza, dando lugar a dos clases de violencia: la de la baja moralidad de los Estados (que se hacen llamar a sí mismos guardianes de lo moral) y la de la brutalidad de los individuos (supuestamente altamente civilizados).

El ser humano es visto desde dos puntos de vista: como bueno por naturaleza, o como inclinado al mal, pero educado en su cultura hacia el bien. Sin embargo, Freud dice que el ser humano al ser educado por la cultura que le rodea no se inclina ni al bien ni al mal. Se inclina por unas pulsiones (traducido como instintos) las cuales pueden ser buenas o malas, según las necesidades de la comunidad humana donde viva. Las pulsiones egoístas y crueles que se dan en el aprendizaje del individuo son tachadas, en general de malas. Por ello, estas pulsiones se tratan de inhibir, pero no se puede evitar que aparezcan junto a su pulsión considerada contraria (altruista y piadosa, en este caso), por lo que sobre un mismo objeto, o una misma persona, un individuo puede tener una ambivalencia de sentimientos. Cuando el individuo es adulto, el control sobre sus pulsiones le forman su carácter de modo que se le clasificará de bueno o malo, aunque en realidad se pueda ser lo uno y lo otro, dependiendo de las situaciones.

Las pulsiones consideradas malas se transforman en buenas por medio de acciones internas y externas al individuo. De modo interno, el egoísmo se transforma en pulsión buena cuando interviene el erotismo, entendido este como atracción a lo bello, como amor. Estos sentimientos hacen que el individuo quiera entrar en sociedad, relacionarse con los otros y con el mundo, por lo que, para ello, renuncia a una parte de sus impulsos, con lo cual ya no actúa egoístamente, al menos no del todo. Así hay una disposición hacia la cultura. Los actos que cometemos tienen pues una motivación, que es la de integrarse en la cultura, en las interrelaciones. De modo externo el cambio se produce por coerción al recibir el individuo motivaciones de recompensa o de castigo. Se corre el riesgo de que el individuo no acabe actuando bien porque logre desear obrar así, sino porque teme el castigo o desea el premio, lo que sería una extensión de las pulsiones egoístas.

jueves, noviembre 20, 2008

NOTICIA 553ª DESDE EL BAR: TUPI

"Barra de pan caliente y bollería de horno", esta (para mí) erótica sugerente frase es la que veo en la cristalera de una panadería camino del centro de reunión de mi nuevo trabajo. Creo que debo hacer algo al respecto, o veré los ceda el paso con otros ojitos también.
Aunque lo cierto es que es algo más que algo sexual. Es un intento de escape mental por vía de broma sexual de un estado emocional más allá de lo sexual. Es intentar disimular, esconder. Es no hacer pie en la piscina y la fosa. Es saber qué ocurre dentro y fuera de ti, y son cosas diferentes e imposibles. La mente se entretiene dónde no debiera y se es feliz infelizmente. Layla and other love songs. Bueno, al menos, se es relativamente "feliz". Y esto sólo es una reflexión simpática, nada más.

martes, noviembre 18, 2008

NOTICIA 552ª DESDE EL BAR: ADIÓS A UN TRABAJO, HOLA A MI NUEVO TRABAJO

Ya no trabajo transportando obras de arte, asíque ya no desayunaré en los bares "La Embajada" y "El Embajador" de Los Santos de la Humosa. O al menos no de momento, ya que, por si acaso en el futuro, he dejado la puerta abierta para después de mayo de 2009. Eso de no tener contrato, entre alguna que otra cosa, no me terminaba de dar la estabilidad y seguridad que necesitaba. Asíque estuve buscando trabajo hasta que el jueves pasado recibí una llamada del SERE para acudir a una oferta de trabajo de la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Fuí a realizarla y me han seleccionado como uno de los ocho vigilantes medio ambientales del municipio durante los próximos seis meses (lo que no quiere decir que seamos el único personal medio ambiental en una ciudad de unos 200.000 habitantes censados más los no censados -hay numerosa población inmigrante en situación no muy clara en cuanto a población oficial-). La verdad es que hoy ha sido mi primer día de trabajo, ha sido todo realmente rápido. La semana pasada el SERE y la entrevista en la concejalía, ayer firmé un muy generoso contrato con la única pega de que no es prórrogable, en otras palabras a los seis meses vuelves sin más ni más a las filas del desempleo, pues así como lo estipula esta determinada contratación pública en la Comunidad Autónoma de Madrid, y hoy mi primer día.
Somos siete mujeres y yo, un hombre. Nuestro jefe superior, aparte del alcalde mismo (Bartolomé González, del Partido Popular -PP-), es el concejal de Medio Ambiente, Jesús Domínguez, aunque en realidad al cargo más directo de nosotros están una pareja joven de la concejalía compuesta por un chico y una chica. Para más datos, se supone que otros años contrataron más de 30 vigilantes medio ambientales, y que el año pasado se redujeron a cerca de 20, pero este año hjan recortado gastos y sólo somos 8... para cubrir el trabajo de los promedios anteriores. al explicarnos los trabajos a realizar el volumen puede ser muy elevado, lo que explicaría lo generoso del contrato, ya que otros años, nos han dicho, no era tan generoso. La verdad sea dicha, a ninguno se nos ha preguntado por nuestras ideas políticas o sociales en ningún momento, lo que es de lo más loable en democracia, se nos ha contratado por las aptitudes que reunimos cada uno en un campo determinado. Así por ejemplo yo no estoy licenciado ni en Biología ni en Medio Ambiente, pero los conocimientos de Historia y mis experiencias vitales con personas en trabajos anteriores y en lo que me preguntaron de mi vida privada en estos sentidos, son los que han logrado mi contratación, o al menos eso hemos comentado esta mañana. No entro en detalles, no al menos en este momento. Otras compañeras lo han sido por otras aptitudes como son esos conocimientos medio ambientales, algunos con trato con personas mayores, otros de trato con niños, otras personas por aptitudes altamente extrovertidas... de todo. Es obvio que de otro modo esto es intrusismo, del mismo modo que hay gente sin conocimientos de Historia, Humanidades o Documentación en archivos, bibliotecas y museos. Pero en fin, querían un grupo heterogéneo con diversas aptitudes más allá de la de conocimientos medioambientales.
Asíque durante seis meses me dedicaré a controlar los parques y jardines de la ciudad en cuanto a anotar su estado para poder dar los informes con la idea de, por ejemplo, se retiren árboles caídos, o se replante hierba, se repongan grifos de fuentes (que nos han dicho que son robados cada dos por tres), o vayas bajas de césped (que también son robados con radial), anotar los efectos del vandalismo, evitar que los comercios y ciudadanos no practiquen la división de basuras y el reciclaje, informar sobre el reciclaje, hacer que las personas con perro recojan las heces de los mismos, realizar rutas ecológicas para grupos escolares, de la tercera edad, de educación especialm etcétera, incluídas en estas incluso para los cargos los oficiales en visita a la ciudad (rutas sobre las cigüeñas, la flora y la fauna, la ribera del Henares, los parques, etcétera), todo con diversas actividades en los colegios y creando temas interrelacionados intentando extender el conocimiento y la concienciación sobre la ecología de la ciudad y la necesidad de tener una mentalidad ecologista (como por ejemplo acerca del uso del agua y otros recursos, el uso de alternativas como la bicicleta, etcétera).
Pero bien es cierto también que la concejalía de Medio Ambiente no es la que mejor gestión ha desempeñado en estos mandatos últimos, y que yo mismo lo he denunciado en este blog más de una vez. Desde una tala de árboles enorme bajo excusa de enfermedad y que acaba siempre con asfaltados dudosos, al deshacierto en su día de eliminar el vertedero que servía de comedero para las cigüeñas (que afortunadamente han encontrado solución y se han repoblado desde aquellas muchas que murieron en 2007), al consecuente deshacierto reciente de querer crear un vertedero innovador en Europa por incineración por plasma con dudosos efectos sobre al salud de la ciudadanía (lo que promovió a principios de este mes una manifestación ciudadana masiva en su contra, y la paralización de dicho proyecto en suelo alcalaíno), o a la resistencia a crear un carril para bicicletas (pese a que se creara un servicio de préstramo, que por cierto va a pasar a ser de alquiler en breve), o la resistencia de crear mejoras en el transporte público del tipo, por ejemplo, un tranvía circular, o autobuses circulares, o a los problemas iniciales que causó el cambio concesionario a la empresa local de recogida de basuras, o querer crear un campo de golf en una finca enorme de carácter ecológico, entre otras muchas cosas polémicas de esta concejalía. Asíque, no siendo yo para nada del PP, como más de una vez ha quedado claro en esta bitácora, y siendo además muy crítico con la política ecológica en la ciudad (llegué a apoyar en este blog, y a votar, a Los Verdes para el ayuntamiento, como también dije y razoné en su día aquí), otra de las razones por las que me han escogido es por ser crítico, con idea de que pueda realizar informes detallados de todo lo que requiere de mejora. Y esa, hay que reconocerlo, también es una buena idea. Es una buena idea contar con gente crítica que sabes que no hará autobombo si lo que se busca realmente son mejoras en lo que va mal. Y esa será ambién una de mis aportaciones. Una cosa que sí hay que cirticar de entrada, que ya buscan en mí ese criticismo, es que dado a que tan sólo seamos ocho personas se nos pida que patrullemos por el centro de la ciudad sobre todo cuando patrullemos (aunque vayamos también a otras zonas), con vistas a que se vea que cumplimos con nuestro trabajo... pero no es en el centro de una ciudad donde están los grandes parques, ni la finca ecológica del Encín, ni el Parque de los Cerros (el parque natural), ni la ribera del río, ni otros lugares verdes alcalaínos.
Trabajaré de turno de mañana (de 8:00 a 15:00), de Lunes a Viernes, aunque si alguna autoridad política o cultural viene a visitar la ciudad en sábado o domingo tendremos que cubrir el tiempo que estos usen en la visita para enseñarles o una ruta histórica de las cigüeñas, o de fauna, o de lo que toque que vayan a ver. Y por lo demás eso es todo, nuevo trabajo... con un uniforme que consiste en unos abrigos que son iguales que los de la policía muncipal sólo que en ellos se lee "vigilante medio ambiental". Y no, no ponemos sanciones, sólo hemos de tratar mejorar conciencias ecológicas y contra el vandalismo, y mejorar la ciudad en su aspecto verde desde medidas nunca punitivas. No tenemos más facultades que esas.
Un saludo y que la cerveza os acompañe.