Esta tarde comienzo el trabajo en la sala de juegos para adultos. He pasado la mañana comprándome un pantalón negro y cortándome el pelo. Acepté cortarme el pelo porque necesitaba un sueldo ya, tras tanto tiempo en el desempleo. Hacía diez años que no me veía con el pelo corto. Pero hacía diez años no tenía tanta entrada de calvicie y la frente estaba más cubierta de pelo, ahora simplemente no me gusto. Personalmente creo que tengo un aspecto horrible. No soy yo. No me refleja. Refleja a otra persona de modo externo, aunque de modo interno siga siendo yo... yo sin gustarme con el físico que me ha quedado con el obligado corte de pelo. Acepté cortarlo porque necesitaba el trabajo, pero seamos serios: la Constitución española garantiza el derecho a la propia imagen y la no discriminación por el ejercimiento de este derecho (
artículo 18). Sin embargo en este trabajo, como en muchos otros, no te contratan si no tienes el aspecto, la imagen, que ellos quieren. Incumplen la Constitución y con la libertad individual de sus trabajadores. España tiene muchos problemas sociales, y muchos de ellos son porque la sociedad misma en general los acepta y por ende los organismos del Estado. La frase "las cosas son así" es el peor enemigo de la gente de a pie, porque ellos mismos se la dicen y se la creen y la cumplen. Esto último no sólo lo digo yo, lo dicen marxistas y anarquistas y hasta fascistas desde hace muchas décadas. Cuando se mandan inspectores de trabajo a las empresas deberían investigar también si los empresarios incumplen con el derecho a la propia imagen de sus trabajadores. Cuando estuve en Gran Bretaña las cosas, en general, no eran así, eran más abiertos de mente en este sentido, o eso reflejaban en general. España sigue atrasada en unos modos de pensar. Aunque el empresario que será mi jefe y que me impuso el corte de pelo es un abogado argentino. Hay que dar buena imagen de empresa... tal frase suya implica que los que llevan el pelo largo son escoria, poco más o menos, y dan mala imagen por ello. Menudo personaje voy a tener por jefe, la verdad. La imagen de empresa, debería saber, hoy día no sólo es la que se da a los clientes, que es imagen externa, sino también a los empleados, que es imagen interna. Y para tener buenos resultados has de tener buena imagen en ambos sentidos. Si un empleado, en este caso yo, se siente a disgusto es muy posible que no rinda bien, y es posible que no rinda bien, y sé que empiezo esta tarde y es pronto para decir esto, pero es que no me ha gustado esta imposición, primero porque no me gusta la imagen personal que por ellos debo llevar, y segundo porque al imponer algo inconstitucional la imagen que me dan de la empresa es altamente negativa y me crea repulsa. Empezamos mal.
No me gusto, no soy, en imagen, yo. Y eso se reflejará en los demás y su comportamiento, porque la imagen personal, se diga lo que se diga es importante e influye. Y puesto que es imagen individual, ha de ser el individuo quien la gestione y no factores externos. Una empresa puede ser una brillante empresa aunque le llegue a sus empleados el pelo a los tobillos. El dueño de Virgin, por ejemplo, comenzó siendo un hippie en los 1960' - 1970'. Hoy día Virgin tiene hasta compañía aérea y el dueño sigue siendo un greñudo. El pelo no tiene que ver con la calidad del trabajo ni con sus resultados. Las mentes atrofiadas por estancadas en viejos ideales, sí. en el siglo XIX se pensaba que determinados ángulos de la cara podían decir si una persona era un criminal o no, era una solemne tontería, pero se lo creían y miraban a las personas según estos parámetros. Poco más o menos pasa hoy día en las personas con prejuicios sobre la gente con pelo largo o barba, u obesa, o fumadora, o cejijunta, o vizca, o de otra raza, o lo que sea, es discriminación igualmente.
Tengo algún amigo empresario, varios, bastantes, y hasta un tío con varias fruterías. Me imagino los comentarios de algunos de ellos cuando me vean en breve. Pero de mi tío no me lo imagino, lo sé ya, porque lo dijo en el pasado. Y sólo puedo contestar una cosa: teniendo tú el poder de contratarme y preservar así yo mi imagen y a la vez tener un empleo y tú un buen trabajador, ¿por qué no lo hiciste? Fuera de eso toda crítica está de más.
No me gusta mi imagen actual, sinceramente ni me refleja ni me siento a gusto, me siento muy feo con el pelo así. Pero necesitaba el trabajo. Necesitaba el dinero tras tanto tiempo en el desempleo. Intentaré con el tiempo dejarme algo de greñas, no quieren el pelo largo, pero intentaré al menos mantener un nivel de greñas discretas a ver si eso me contenta dentro de unos meses, cuando mi pelo crezca. Y no descarto que si en el futuro esas greñas me dieran problemas, consultar con los abogados de CNT sobre el asunto. En fin, de momento, sólo toca trabajar. Un saludo y que la cerveza os acompañe.