sábado, mayo 09, 2015

NOTICIA 1481ª DESDE EL BAR: ¡A POR LAS BRAVAS, DELTOYA!

Hace mucho tiempo que no escribo de bares y la verdad es que hay un par de novedades interesantes por Alcalá de Henares y una novedad a punto de empezar el 22 de este mes de mayo, El Laboratorio, pero de ese ya hablaremos cuando toque. Empecemos con El Deltoya Music Bar, conocido más simplemente por El Deltoya, cuyo nombre homenajea a la canción de punk-rock de Extremoduro llamada así (para los más calmados, desgloso el nombre: "del-todo-ya", viene de los versos que Robe Iniesta canta y dicen: "¡estoy jarto de aguantar, / estoy harto deltoya, / deltoya,  / deltoyaaa!"). Este bar tiene bastante de La Chata, del que en cierto modo, visto desde fuera de su entorno más cercano, se podría decir que es como su padrino, pues los dueños del Deltoya fueron camareros en La Chata. Pero de La Chata ya hablamos mucho varias veces, por ejemplo en la Noticia 1087ª, cuando os hablé de su nueva ubicación, donde aún sigue. El Deltoya además comparte en cierto modo clientela no sólo con La Chata, sino también con La Gatera (recordar la Noticia 1232ª), de hecho ahora mismo uno y otro están al lado, sólo hay que torcer la esquina. Con este panorama nos podemos hacer una idea que el tipo de música del Deltoya es el rock, es el punk, es el hard rock, pero también es el blues y otros estilos afines si se tercia y dependiendo del momento. Es un bar de cervezas y copas nocturno, pero también abre por las tardes, y los fines de semana incluso al mediodía para aprovechar la cada vez más retrasada hora del vermut. ¿Alguien recuerda cuando la hora del vermut era esa hora más o menos entre las 12:00 y las 13:00 horas y era algo que se tomaba para socializar antes de ir a comer (porque en Alcalá cada vez se hace más generalmente hacia las 14:00 horas y parece un evento para comer, socializando, sí, pero para comer "frugal" y etílicamente)? La cosa es que el Deltoya debió abrir hacia octubre del año pasado, 2014, si me equivoco es por un mes arriba o un mes abajo. Está en la calle Emperador Fernando, nº 2, que es esa calle que en linea recta empalma con otras dos calles, siendo más conocida como Rico Homme, que sería su tramo final (geografía urbana básica: los comienzos de calle son los extremos más próximos al centro urbano, en teoría). Aunque es un bar de rock y copas también aquí se pone algo de picar, no una tapa, no nos confundamos, sino un pincho, que en caso de un abundante público se ponen para compartir. Son pinchos elaborados, habiendo llegado a poner incluso comida vegana, aunque en general ponen diversidad y con clase, no son los pinchos obvios de muchos sitios, salvo los clásicos si les da por poner clásicos, como puedan ser los tacos de tortilla española. Obviamente por la noche ya no hay pinchos, simplemente es ya plenamente un bar de música. 

Dicho todo esto, lo interesante de este bar es que ahora mismo probablemente sea el bar más innovador y puntero en cuanto a apoyo a la Cultura se hace desde los bares en esta ciudad. Por supuesto están abiertos a celebrar los clásicos conciertos y exposiciones de pintura o fotografía, pero han ido más allá. Abren todos los días de la semana, menos los lunes, creo, y dependiendo del día de la semana especializan la actividad más conveniente. Si las exposiciones son temporales y están permanentes en el bar y si los conciertos se reservan para la hora del vermut de sábados y domingos, ¿qué hay el resto de lo semana? Ahí está lo interesante por innovador y por presentarse como el espacio de hostelería más atrevido de la ciudad. Esta gente ha celebrado obras de teatro independiente con compañías independientes, recitales de poesía, una de ellas incluyendo un cancionero de romances castellanos, conferencias de Ciencias puras adaptadas para divulgar la información y sea asimilable por los que menos sabemos de Ciencia, planean en breve dar otras de  Filosofía y Literatura, etcétera. Pero además, en su corta vida ya en el 2015 encontramos que los artistas locales han elegido a título particular y con sus medios, yo entre ellos, este bar para celebrar la celebración de actos como fueron la inauguración de la exposición de pintura 12 Platos de carne, de la Casa de la Entrevista, o el encuentro de poetas complutenses del pasado 21 de marzo en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica. Así que es un lugar que apunta maneras y que personalmente creo que ahora mismo es una de las propuestas más interesantes en cuanto a lo que la unión de bares y Cultura se refiere en Alcalá, pero probablemente también como algo bastante como común incluso entre otras ciudades grandes de España en estos momentos. Le mando mis mejores deseos de perpetuación y de éxito.

A mí me parece siempre una buena apuesta llevar al bar todos estos temas como nuevo foro de esta sociedad, pues muchas de las cuestiones más interesantes que se están produciendo en nuestros días está imbuida de barras de bar de por medio como lugar de encuentro y reencuentro. Yo vengo colaborando con bares desde hace muchos años ya. La gran mayoría de mis recitales han sido en bares, no todos, pero sí muchos, algunos de los más memorables ahora mismo. Preanuncio ahora mismo por aquí, aprovecho esta entrada, para decir que de momento con el Deltoya tenemos apalabrado ya que daré una conferencia de Historia muy particular, cuyo día, asunto y hora se anunciará a su debido tiempo por los foros del bar y por este blog. Cuando ellos lo estimen mejor. Y estamos en trámites de algo de poesía. Todos los eventos que hace el Deltoya, estos y todos los demás, son de entrada gratuita, aunque el que vaya debe recordar que está en un bar y es deseable que se consuma, pues no deja de ser un negocio del que los dueños deben poder vivir para pagar su casa, su comida, sus facturas, sus cosas.


El otro bar que me parece interesante es un bar propiamente de tapas y también es restaurante. No sé si habrá cumplido ya un año o estará a punto. Fue premiado por su tapa de patatas a la brava en 2014. Se llama, quizá porque sabían que eran un caballo ganador al presentarlas, Mesón por las Bravas. Está ubicado en la Calle Vaqueras, nº 1, justo detrás del Black & Clover y del que fue La Vaca Flaca. Quien vaya a este lugar buscando cantidad de comida se equivoca. Quien vaya creyendo que no habrá casi nada en el plato se equivoca también. Es una tapa, no es un pincho, pero tiene la cantidad necesaria, ni mucho ni poco. Lo mejor que tiene es su calidad. Este lugar, junto al Gato de Tres Patas de Ronda de Pescadería, se ha transformado para mí en el otro bar de tapas de calidad imprescindibles de la ciudad si quieres ir a comer tapas con calidad y de la mano de gente que sabes que está cocinando porque su pasión es la cocina, o sea que se les nota que son cocineros profesionales pero sobre todo vocacionales, eso es importante. Me gusta su curioso detalle de que sus bandejas sean piedras planas de pizarra, me gusta el modo como han redecorado el local, pues antes era el bar llamado La Vaquería, que estaba bien, pero ahora le ha dado una vuelta de tuerca que lo ha dejado impresionante. Los dueños además son muy simpáticos y receptivos. Los precios son ligeramente más baratos que el resto de bares del centro de la ciudad. Al no estar en el epicentro turístico hace que la clientela sea preferentemente alcalaína y eso se nota también mucho a la hora de crear un ambiente diferente al enrarecido por un turismo que sólo va a comer y punto. Además, si se quiere hacer un poco de ruta, está doblando la esquina con el Fogón de Amós de la calle Rico Homme, que es un fogón clásico ya en las tapas complutenses. Pero el Mesón por las Bravas cuenta además con un patio interior, pequeño, pero importante para pasar una tarde tranquila. La calle Vaqueras, lo he dicho muchas veces, era la calle por donde la gente del siglo XIX y buena parte del siglo XX, no sé si en otras épocas también, llevaban a sus vacas a la vaquería para sacar leche y estas cosas para las que se usaban las vaquerías. Esas vaquerías son hoy los locales que ocupan el Kebab, la antigua Vaca Flaca y el Black & Clover. Además, la casa preciosa con enrejado y jardín y un escudo nobiliar del siglo XVI o XVII y una puerta con dos macetas de barro que hizo El Lali, el último alfarero artesanal de Alcalá en activo hasta su relativa reciente muerte, era la casa del veterinario. Hacia el otro extremo, donde se va a abrir El Laboratorio, en la otra punta de la calle, se empalma con la Ronda de Pescadería, que es donde estaba el antiguo matadero municipal, hoy sede de las casas regionales, pero también fue al menos entre el siglo XIX y el XX, lo sabemos por documentación municipal, estaba también el lugar donde se recogía el estiércol de manera común para abonar campos de cultivo. Todo eso está perdido. Como sea, la casa que ocupa el Mesón por las Bravas estaba en esa calle, en ese tramos, y no sería raro que donde hoy hay un patio en otra época hubiera un corral con vacas. Sea como sea, muy lejos de esas épocas en cuanto a los usos actuales, este bar es un bar con clase y para mí hace tándem digno con El Gato de Tres Patas como bares de tapas de Alcalá de Henares con personalidad y carácter propio.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, mayo 06, 2015

NOTICIA 1480ª DESDE EL BAR: ORSON WELLES, EL EXTRAÑO

Orson Welles murió el 10 de octubre de 1985, en esa fecha se cumplirán treinta años de su muerte, pero sin duda 2015 será el "Año Orson Welles", pues hoy, 6 de mayo, hace cien años que nació este maestro histórico del cine. Nació en 1915, en un pueblo estadounidense de Wisconsin, en Kenosha.  Hollywood, pero en general todo el Séptimo Arte, tienen un 2015 que debería sentirse muy orgulloso de honrar a este gran director de cine, actor, guionista... La relativamente breve Historia del Cine le debe muchas y muy variadas contribuciones al lenguaje audiovisual para contar historias en la gran pantalla, pero también muy memorables momentos fotográficos y de guión. 

En un día como hoy los grandes medios de comunicación, también muchos amantes anónimos del cine, le están recordando a través de su título más emblemático Ciudadano Kane (1941), cuya historia ficticia vendría hoy día como anillo al dedo para la historia real del fallecido cantante Michael Jackson. Es la historia de un hombre exitoso y enormemente rico que murió sintiéndose sólo en su gran mansión porque tenía un trauma de infancia que le unía a un pasado menos adinerado, pero más feliz y sincero. Parece que hay unanimidad con escoger este clásico tal día como hoy, como si Welles jamás hubiera rodado ninguna otra obra maestra, a pesar de que esa sea la más redonda y perfecta. Otros prefieren optar por recordar su papel como narrador y actor radiofónico de La guerra de los mundos, la novela de H. G. Wells, para la CBS norteamericana en 1938. Fue tan convincente y tan inesperado que mucho radio oyente creyó estar escuchando las noticias de verdad. Tragaron el anzuelo de una invasión extraterrestre en nuestro planeta. Orson Welles había logrado crear situaciones de auténtico pánico, pero también demostró la facilidad con la que la gente es manipulable ante los nuevos medios de comunicación. Lamentablemente esa historia de un mundo occidental invadido por los desastres de la guerra cobrarían realidad, sin necesidad de extraterrestres, con la Segunda Guerra Mundial a partir de 1939, de la que Estados Unidos participaría a partir de 1941. 

Aquí en España recordar a Orson Welles sigue también ese mismo camino, aunque aquí bien se podría haber evocado su apoyo y simpatía por la Segunda República Española, y sus partidarios de izquierdas en concreto, a pesar de que terminada la Guerra Civil Española en 1939 y la Segunda Guerral Mundial en 1945 visitó varias veces la España de la dictadura de Franco. Eso no le impidió hacer un documental en 1955 para la BBC británica llamado La tierra de los vascos, cuyo valor antropológico es discutible, aunque valioso en cuanto a la visión de un anglosajón de los años 1950 sobre el asunto vasco a esa altura del siglo XX, siempre pendientes del bombardeo sobre Guernica en 1937 y el envio de niños vascos republicanos durante la guerra a otros lugares de Europa para salvarles de los combates. Ese mismo año de 1955 producía Mister Arkadin con coproducción española. También exploró el carácter castellano más pragmático y más idealista cuando intento rodar una versión particular de El Quijote en 1969. Dejó la película inacabada, pero el director español Jess Franco la montó en 1992 y la estrenó entonces, siete años después de la muerte del gran cineasta. Fuera de los asuntos cinematográficos y políticos, tenemos a ese Orson Welles amante de la tauromaquia, del vino tinto de Rioja y de las paellas, cumpliendo los tópicos turísticos de la "España del desarrollo". En las colecciones fotográficas privadas de Alcalá de Henares, de las que hace poco pudimos gozar una exposición, le tenemos cigarro puro en mano saliendo de la antigua plaza de toros de Alcalá, hoy Plaza de España, Probablemente en algún momento de los años 1950.

La primera película estrenada por Orson Welles fue el zambombazo de Ciudadano Kane, en 1941, aunque él había rodado previamente otra en 1938 llamada Too much Johnson (Demasiado Johnson), que no se descubrió ni se estrenó hasta el año 2013. En Ciudadano Kane ya aparecían varias de las obsesiones de Welles a la hora de contar una historia: el pasado personal olvidado, el nulo valor del éxito o el poder público de un individuo ante la importancia de los valores y trayectorias personales si son traicionadas por uno mismo, la fatalidad que una masa humana puede ocasionar a una vida particular, la deshumanización del mundo occidental y capitalista actual, el desconocimiento de algo que atormenta y nos persigue... Son elementos que también aparecerán en otros clásicos de Welles como Mister Arkadin (1955) o El proceso (1962), ésta basada en una obra de Franz Kafka. Eran cosas que también estaban presentes en las obras que aceptaba interpretar como actor, sirva de ejemplo La dama de Shanghái (1941), El tercer hombre (1949), o incluso cuando actuó para el teatro, tanto en sus inicios en Dublín, allá en Irlanda, como posteriormente en el Broadway norteamericano o cuando llevó a Sheakespeare varias veces al cine. No es de extrañar que uno de sus últimos trabajos en los años 1970 fuera dar voz a relatos del escritor de terror Edgar Allan Poe, pues su terror en buena parte se componía de muchas de esas cosas que obsesionaban a Welles para relatarlas.

Decía Luis Buñuel que un director de cine siempre cuenta la misma historia de diferentes maneras. Welles en cierto modo lo cumple. Ambos lo hicieron de muy excelentes maneras. Ellos se conocían, respetaban y admiraban entre sí, junto a Hitchcock y Truffaut. Pertenecen a la llamada Edad de Oro del Cine en el siglo XX. Pusieron el énfasis en los buenos guiones con buenos textos, prácticamente literarios, con buenas historias, sin tratar paternalistamente al espectador, sin infravalorarle y sin subestimarle. Pero también comprendieron que la historia debía ser contada visualmente con una poesía visual que se traducía en su fotografía, de la que prácticamente todos ellos coincidían en el blanco y negro como mejor narrador poético de un relato. Ellos además no consideraban que Estados Unidos fuera una voz única en el Séptimo Arte, ni consideraban que el cine debiera conformarse con una perspectiva comercial. Hacían cosas comerciales cuando lo necesitaban, pero en cuanto podían tendían a la experimentación y a la vanguardia, siempre en busca de la perspectiva artística, de la obra de Arte, y no tanto del producto comercial y comercializable, algo que tanto se echa de menos en nuestros días. Precisamente en los años en los que se formó Orson Welles como director de cine, los años 1930 y 1940, Estados Unidos se benefició de la llegada de cineastas europeos que huían de una Europa donde el nazismo y el fascismo ganaba posiciones y les amenazaba incluso físicamente. Un Murnau o más exactamente un Fritz Lang llegaron a Estados Unidos desde Alemania tras haber innovado innumerables veces en la manera de rodar metrajes y contar historias. Ellos, tras la Primera Guerra Mundial, acabada en 1918, habían trabajado con la UFA alemana creando historias de terror. Se habían servido de las vanguardias artísticas pictóricas como el cubismo, el impresionismo, el expresionismo, el surrealismo y otras, en muchas de sus nuevas obras. Los fuertes contrastes de luz entre las sombras y las luces les ayudaban mucho a narrar, las sombras distorsionadas, las sombras geométricas, las sombras que caían sobre los rostros conveniente y expresivamente, los encuadres imposibles o torcidos... Todos estos recursos del terror y de las vanguardias alemanas pasaron con ellos a América cuando se instalaron en Hollywood. No es nada raro encontrarlos en numerosas películas de esos años, especialmente en las de cine negro, aquellas películas de misterio en las que se sintió cómodo desde entonces Fritz Lang. Orson Welles tiene mucho de todos esos recursos y de todas esas formas de hacer cine, sobre todo en sus primeras obras. Welles no es entendible sin las aportaciones de las vanguardias europeas emigradas a Norteamérica, pero tampoco lo es sin conocer el contexto de sus vidas.

El final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 y el comienzo de la Guerra Fría dio lugar en Estados Unidos un periodo político social en el que se persiguió a los sospechosos de creer en el comunismo o de estar próximos a él. Por este motivo Orson Welles emigró a Europa en 1946, donde estuvo por un tiempo largo. Él era partidario del Partido Demócrata norteamericano, pero tenía muchas simpatías hacia las políticas socialistas. De este modo hizo el camino inverso que había hecho Lang. En esas fechas realizó una película que es la que voy a destacar en este aniversario suyo, El extraño, estrenada en 1947 en todo Occidente, menos en la España de Franco, que nunca la aprobó para su proyección. fue nominada a un par de grandes premios cinematográficos. En ella las sombras y las luces altamente contrastadas entre sí cobran una gran importancia. Se trata de la historia de un criminal de guerra nazi llamado Franz Kindler que ha huído de la justicia internacional tras la guerra mundial. Kindler ha logrado llegar a un pequeño pueblo de Estados Unidos bajo el nombre falso del profesor universitario Charles Rankin, que interpreta el propio Welles aparte de ser el director del metraje. La tapadera de su auténtica identidad es tan buena que incluso se va a casar con la hija de un juez local cuya familia se intuye que es de origen judío, a juzgar por los nombres de todos ellos, María, Sara, Adán y Noé. El pueblo vive tranquilamente ignorante del pasado nazi de Kindler, ni siquiera lo sospecha, de hecho no sólo el juez es ciego ante la personalidad criminal de su futuro yerno, el secretario del ayuntamiento que gobierna en funciones la población parece controlar todos los movimientos de los ciudadanos, pero es incapaz siquiera de intuir lo que delante de él ocurre si esto implica maldad o trampas. Sirve de metáfora la obsesión de Kindler por el orden metódico que da la maquinaria de un reloj. Él se ofrece a arreglar un viejo reloj de un campanario estropeado desde hacía muchas décadas. El pueblo desconoce las intenciones criminales de Kindler para ocultar su pasado ante la llegada del señor Wilson, un detective internacional al servicio de un departamento de persecución de criminales de guerra. Sólo cuando Kindler arregla el reloj, ante la entusiasta espera por verlo andar por parte de sus conciudadanos, y las campanadas mantienen despiertos desde entonces a todas horas a esos habitantes de la tranquila población, para disgusto y malestar de todos, el pueblo entero comienza a conocer la auténtica naturaleza de su nuevo vecino. La coincidencia metafórica en el tiempo de la trama criminal y la trama del arreglo del reloj va más allá. La maquinaria hace sonar su tic-tac de manera acusadora en algunas escenas, recordando el relato El corazón delator, de Edgar Allan Poe, pero también se ve como constantemente dan vueltas persiguiéndose dos figuras de metal de ese campanario donde un ángel justiciero persigue a un diablo. La maquinaria se ha puesto a funcionar. En este metraje hay mucho de lo ya comentado en Ciudadano Kane como recursos habituales de Welles, pero se incluye el tema de la justicia imparable y vengadora casi como mandato divino o como inexorable destino, que es algo muy propio del mundo de Sheakespeare, que Welles llevaría al cine en sus dos siguientes largometrajes, Macbeth (1947) y Otelo (1952). Este metraje es muy interesante también porque recoge muchas de las características del cine negro de intriga, especialmente de algunos de los recursos que pronto se iban a ver en abundancia en Alfred Hitchcock, que todavía estaba forjando el comienzo de su cine y no había dado todo aquello que le hizo famoso. Es muy conocido que Hitchcock cambió las reglas del juego del suspense mostrando desde el principio quién era el criminal, por lo que ya no se trataba de lograr saber quién era el culpable, sino de hacer cómplice al espectador de sus crímenes y, en consecuencia, de ponerle en alerta impotente cuando el protagonista u otro personaje podría ser la próxima víctima. Eso ya aparece en este metraje, aunque aún no de una manera tan aguda como lo haría Hitchcock. En cierto modo el argumento se trata de una mención a las circunstancias personales del propio Welles como "exiliado temporal" de Estados Unidos por motivos políticos, e igualmente es una crítica social y política de la ceguera de las democracias capitalistas para reconocer y parar a tiempo los problemas que puede engendrar acoger a los que son personas sin valor democrático alguno, que es lo que llevó al ascenso de los totalitarismos anteriores a la guerra. "Los nazis son personas normales, son como nosotros. Es difícil distinguirlos", dicen a media película cuando la esposa del criminal encubierto e hija del juez se niega a creer que su esposo es un fugitivo nazi. Esa frase en su contexto denuncia además la fragilidad entre ideas justas de democracia y la desviación de esas ideas hacia formas monstruosamente de superioridad moral y ética. Es una escena que nos da a entender que el nazi no se formó considerándose a sí mismo como alguien perverso, si no siendo alguien que partiendo de las ideas de una democracia puede transformarse en un auténtico monstruo descontrolado en nombre de esa misma democracia, pero sin carácter democrático alguno. Llega a producirse la mención expresa a la invasión de Abisinia por parte de la Italia fascista y el avance de las ideas fascistas en España y la consecuente guerra civil en los años 1930, como episodios ante los que las democracias prefirieron no reaccionar, no hacer nada, como si no fuera aquello algo malvado y perjudicial que puso en peligro la democracia mundial y exterminó millones de vidas y numerosas libertades.

La obra de Welles es un relato continuo de las falsas apariencias. Contiene numerosos personajes que no son lo que parecen. Con ellos hay numerosas advertencias sobre este problema. Quizá por ello su penúltima película como director, F for fake (1973), en España traducida como Fraude, es un documental acerca de lo que es fraudulento y lo que simplemente es falso, pero no fraudulento. Quizá por eso, si este documental fue su última obra como realizador y director, su última película como actor fue un largometraje que podría pasar como anécdota simpática en su vida, pues siendo ya anciano se ofreció para hacer la voz de Unicron, uno de los robots alienígenas que se transforman en vehículos de carretera de nuestro planeta Tierra para pasar desapercibidos en mitad de una guerra que tienen entre sí estos robots. Fue en la película de dibujos animados The Transformers: la película (1986), dirigida por Nelson Shin. 

Este es mi modesto homenaje y acercamiento a Orson Welles en el cien aniversario de su nacimiento, curiosamente el mismo día que se ha otorgado el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015 a otro grande del cine del siglo XX, Francis Ford Coppola.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, mayo 04, 2015

NOTICIA 1479ª DESDE EL BAR: ESTÁN VIVOS

ESTÁN VIVOS

Iba a amanecer dentro de poco tiempo. El cielo tenía ese color oscuro que apuntaba ya al añil. Se notaba más allí, fuera de la ciudad. La carretera estaba a varios metros. Ellos se habían adentrado un poco por la cuneta, hasta un claro que tenía un hoyo natural marcado por una roca incrustada. Parecía que ya de antemano hubiera marcado la naturaleza aquel lugar como el lugar idóneo para ser una fosa. Los tres cuerpos que fusilaron cayeron como fardos ante el impacto de las balas. Ahora los soldados simplemente debían moverlos y arrojarlos a la fosa que habían cavado para los fusilamientos de los días anteriores. Algo de cal haría el resto. Luego había que esperar a la siguiente llegada de prisioneros. Era el trabajo matutino del piquete, que entremedias se divertía jugando a las cartas con permiso de sus oficiales.

El teniente y el sargento hablaban aparte sobre la toma de Alicante. La guerra había terminado, había dicho la radio. Ahora simplemente estaban eliminando a los oponentes. No querían rescoldos calientes que avivaran el conflicto. Buena parte de los republicanos habían salido huyendo a Francia, decían, pero aún había muchos más en esa España a la que acababan de llegar. Las prisiones se habían quedado pequeñas. Peoneros, maestros, panaderos y otras personas se agolpaban allí como piojos unos sobre otros. Por eso habían habilitado escuelas y plazas de toros para acumularles. Era de lógica, decía el teniente, que tuvieran que realizar una limpieza de esos centros. No cabían tantos. El sargento le escuchaba alegando de vez en cuando cualquier anécdota bélica que usaba como símil imposible y absurdo que más demostraba no escuchar a su teniente que aportar ejemplos ejemplarizantes.

El teniente fumaba un cigarro junto a su sargento durante la charla, que de vez en cuando se subía de tono. Los soldados hacían más ruido que de costumbre arrojando los cuerpos a la fosa.

-¡Qué trabajo dan estos rojos, hasta muertos! –le espetó el sargento al teniente.

-¡A ver! ¡Curro!, ¿qué pasa por ahí? –le alzó la voz el teniente a uno de los del piquete.

-Perdone, mi teniente –le contestó Curro afanado en sostener por los pies a uno de los muertos-. Pero es que nos parece que uno de los cinco de ayer se ha movido.

-Hay que joderse –dijo el sargento-, que los rojos no quieren estarse quietos en la tumba, vamos.

-Baje a la fosa y míreme eso –ordenó el teniente a Curro.

-Pero, mi teniente…

-Baje a la fosa.

El teniente y el sargento siguieron hablando entre ellos, recordando ahora la hora del desayuno como si la rememorarán como una de las horas más deseadas. El fresco de la mañana y su rocío era realmente frío. El teniente se ajustó un poco su capote, con el debido disimulo de que su sargento no notara su debilidad. El sargento no la noto, se afanaba en describir el chocolate a la taza que solía hacer su madre cuando era más joven. Los soldados seguían haciendo mucho ruido, más que antes. Sus risotadas volvieron a llamar la atención al teniente.

-¿Qué pasa ahí? –les gritó ahora sin mirarles, como un trámite.

-Nada mi teniente, que el Curro se ha resbalado con los rojos.

-¡Anda, Curro, levanta que si no te hecho cal! –le gritó un compañero al de la fosa.

-¡Calla!

-Cabo –llamó el teniente a Curro desde su elevación del terreno atareado en fumar con el sargento-, ¿se mueve o no se mueve alguno? 

-¡No, mi teniente, aquí no se mueve nadie!

-Si es que llevamos muchas horas aquí ya –le dijo el sargento al teniente bajando la voz.

-Un momento, mi teniente, creo que… -dijo Curro desde el foso abierto.

-¿Qué pasa, Curro?

-Que sí, que se ha movido uno… no, dos. Se han movido dos.

-Pues remate, hombre, remate –le ordenó burocrático el teniente.

-Si es que termina la guerra y se olvidan de la disciplina –dijo el sargento.

El sargento y el teniente volvieron a su conversación mientras terminaban sus cigarrillos cuando sonaron dos detonaciones de pistola desde la fosa. Sonaron otras tres detonaciones de pistola, luego una de fúsil seguida de una ráfaga corta de otros fusiles y muchos gritos.

-¡Pero qué ostias…! –gritó enfadado el teniente volviéndose a su pelotón.

Unos cuerpos acribillados, azules y secos se abalanzaban sobre su pelotón arrancándoles la carne a mordiscos. Uno de los soldados detonó su fusil contra el pecho de uno de aquellos rojos. Media caja torácica saltó en pedazos por la espalda, pero aquel hombre avanzó con sus manos hacia el cuello del soldado. De un mordisco le arrancó el antebrazo que sujetaba el fúsil.  Del foso salían otros dos cuerpos de unos republicanos que habían fusilado dos días atrás. Estaban embadurnados en sangre fresca. No había rastro de Curro. Los pocos soldados del piquete caían uno tras otro. Uno de aquellos seres de las profundidades del foso fijó sus ojos amarillos en el sargento.

-¡Cojones…!

El sargento sacó su pistola y disparó contra aquel, en otra época fue un albañil que él conocía desde niño, y le disparó varias veces al pecho. Ni una sola bala le contuvo. Sólo se hacían agujeros en su corazón, pero nada le impedía avanzar hacia el sargento. El teniente le acertó un disparo justo entre los ojos. El albañil cayó al césped que quedó manchado de su sangre negruzca y cuajada. Los otros rojos salidos de su tumba se dirigieron hacia ellos sin prisa pero sin calma. Sus movimientos eran toscos, el propio de las articulaciones que han pasado días sin ser usadas. El sargento y el teniente corrieron a la camioneta. Era imposible alcanzarla, una mujer de ojos amarillos les cortaba el paso entre los árboles. Ni una sola bala la afectaba, como si fueran picotazos de mosquito.

-¡A estos los habíamos matado ya! –Gritó el sargento.

-¡Es la resurrección de los muertos! –Gritó el teniente.

-Pues si este es el juicio final, parece que ellos serán los jueces.

-O los verdugos. ¡Dispare, dispare!

Retrocedieron paso a paso buscando por donde escapar haciendo frente a los de ojos amarillos. El sargento fue el primero en quedarse sin balas.

-¡Saque el cuchillo, yo aún tengo un cargador! –le gritó el teniente.

El fragor de la pelea poco o nada les dejó ver que también a sus espaldas unas manos habían escarbado la tierra desde su interior. Estaban ya bastante descarnadas. El hedor del nuevo cuerpo salido a andar al mundo era tremebundo. Había sido enterrado a poca profundidad. Aunque se descoyuntó uno de sus hombros saliendo del interior de la tierra, logró ponerse en pie y avanzar hacia ellos por la espalda. Había sido un hombre bien vestido, aunque tenía enormes manchas de sangre en la ropa. Sangre que no se correspondía con la del disparo que presentaba desde detrás de la cabeza y que le había volado media mandíbula. Eran ropas holgadas, símbolo de que el tiempo había comido ya sus carnes muertas y que, en otras épocas, fue alguien corpulento.

-¡Andreu Nin! –gritó el sargento volviéndose de súbito al distinguir su olor diferente del de los otros -. ¡A este no le matamos nosotros!

-¡Cómo si lo hubiéramos hecho! –gritó el teniente empujando a aquel cuerpo para aprovechar aquel tramo de camino que había abierto el cadáver ambulante.

-¿Por qué no se quedan en la tumba? ¿Por qué caminan? Si están muertos, ¿cómo es posible que puedan caminar?

-¡Dispáreles a la cabeza, ahí tienen la memoria!

El teniente saltó sobre el agujero que habían abierto los restos de Nin y llamó al sargento para que le siguiera. El sargento estaba demasiado cercado entre los primeros andantes y Nin. El breve tiempo de acción del teniente había servido para que ser cerrara casi un círculo sobre él y su único cuchillo para defenderse. Trató de saltar como el teniente sobre el agujero que contuvo a Nin. La mala suerte hizo que chocara con el hombro descoyuntado de este. Casi lo arrancó de cuajo. Se lo dejó colgando de un jirón de carne. Él, el sargento, cayó dentro del agujero de tierra. Andreu Nin se volvió sobre sí y se dejó caer tras él. El teniente le abandonó sin atender a sus gritos de auxilio. Nin le estaba devorando el cuello.

Los otros cuerpos caminantes, los que no estaban entretenidos en alimentarse de lo que quedaba de los soldados del piquete, fueron a entretenerse en el festín del sargento. El teniente corrió a la camioneta, ahora con el camino despejado. Salió de allí conduciendo a toda velocidad por la carretera.

Aquellos cuerpos de su delito quedaban atrás muy vivos, devorando los restos de sus compañeros de cruzada.

“Hagan explotar el polvorín A”, fue la orden que vino de arriba para limpiar el monte días después. No se volvió a hablar de ello. Salvo en ese momento, ya anciano. Su nieto era un joven fuerte que le solía visitar en la residencia contándole las noticias de una España que tenía más que aprendidas tras horas de televisor. Habían ocurrido tantas cosas en aquellas décadas de silencio… La bandera había cambiado, también las leyes y la sociedad. No podía negar que le gustaban muchas de las libertades de las que ahora gozaba, como aquella del divorcio que tanto disfrutó cuando ya nadie se esperaba que quisiera volver a ser soltero. Les había dado un gran disgusto a sus hijos, pero él lo pasó limando sus amarguras en una pequeña sala de juegos donde se gastaba muchas monedas en las máquinas tragaperras. Su hija era dueña de una pequeña empresa de venta de ropa, no le iba mal. A él le gustaba su espíritu emprendedor, porque su independencia económica le daba la seguridad de que su yerno no abusaría de ella haciéndola infeliz. Claro que su yerno era realmente el que había cuidado del hogar. No había otro como él. Al principio le caía mal, le tomó por homosexual al verle empeñado en realizar todas las tareas que por mucho tiempo él creyó propias de la esposa. Los años le hicieron ver que simplemente los tiempos habían cambiado. Eso había sido una ventaja, sobre todo cuando le dejaron decidir sobre su futuro. Respetaron sus decisiones. Le trataron como el adulto que era. No tenía claro quien había ganado la guerra.

Ahora había mucha gente que hablaba de la memoria histórica, con la idea de recuperar los cuerpos de los fusilados por la dictadura. Su nieto le contó que quería participar de una excavación donde creían que estaba el cuerpo de la abuela de su novia. Él no paró de decirle que no había que remover a los muertos. Habían discutido muchas veces. Su nieto le quería, pero estas cosas les llevaban a tener broncas. Su nieto se enfadaba, pero luego pensaba en su edad en exceso extensa y reculaba. No cambiaba de opinión, pero suavizaba la tensión, la eliminaba.

-Para ellos estos muertos están vivos –le dijo su nieto un día para recibir el visto bueno de su abuelo en su tarea de ayudar a la familia de su novia.

-Esos muertos están  vivos –le dijo el olvidado teniente en recuerdos de anciano a su nieto.

Aquella noche el desconocido teniente se levantó de su cama en la residencia, se calzó sus zapatillas en chancla y abrió la puerta. No había nadie en el pasillo, aunque se oía la radio de la enfermera de guardia al otro extremo, en el cuartillo del mostrador de entrada al comedor. Volvió a su habitación y miró por la ventana. La noche era tranquila, los coches pasaban lentos, parando en los semáforos. Una voz le llamó lejana.

-¡Teniente!

Una pareja caminaba bordeando un parque. Tenían los ojos amarillos. El imposible conductor de un autobús tenía los ojos amarillos. La chica que paseaba a su perro tenía los ojos amarillos. Se apartó de la ventana. Volvió al pasillo. La enfermera salió de su mostrador al oírle.

-Eusebio, ¿necesita algo? –le preguntó aquella mujer de ojos amarillos.

El viejo teniente olvidado cerró la puerta rápidamente. Tropezó con una silla. Allí no había pistolas ni fusiles. Ni siquiera tenía un cuchillo de los de cortar mantequilla. Volvió a la ventana. Había ojos amarillos por todas partes. Abrió el pistillo y dejó entrar el aire. Regresó al lado de la cama. Abrió su mesita de noche y sacó una pequeña libreta. Anotó unas palabras para su nieto. Saltó del primer piso de la residencia cerca de la medianoche. Su cabeza se rompió contra el asfalto. No se pudo hacer nada por él.

La policía dio permiso a las enfermeras para que entregaran sus efectos personales a sus familiares. Su nieto recibió la libreta con fotografías viejas de su abuelo de joven vestido de teniente y otras anteriores a la guerra. En una de aquellas estaba su abuela, a cuyo hermano le mataron en Alicante, como le había contado muchas veces. Ella y su abuelo se habían conocido muchos años después de la guerra. Ella se moría de hambre por las calles de Valencia hasta que su abuelo se dedicó a cortejarla regalándole cupones de racionamiento de más. Lo había pasado muy mal, porque la familia de su abuela habían sido de Izquierda Republicana. Al padre le mataron de los primeros, su madre murió de pena. La anécdota más dolorosa de la familia ocurrió el día que su esposo tuvo entre sus prisioneros a custodiar a su primo, único varón que les quedaba en la familia. El viejo teniente había cumplido todas las órdenes pertinentes sobre los interrogatorios a aquel anarquista. Aunque en realidad de lo máximo que sabía era de arar la tierra, llegó a confesar su anarquismo militante, su masonería y mil planes de atentar contra un puesto de la guardia civil que jamás había vivido más apacible en realidad desde el final de la guerra. Su primo se había quedado tuerto de un ojo, su cara se deformó. Tenía una parálisis lateral desde aquellos días y una pierna rígida como la pata de un jamón. El viejo teniente nunca le comentaba a su esposa cómo se obtenían las confesiones, tan sólo le decía que su primo estaba bien. No quería darle mayores penas. Órdenes eran órdenes, él tenía que obedecer. Su primo fue mandado a una cárcel muy lejana, salió diez años más tarde. Cuando murió el viejo dictador mucho tiempo después, fue a verla. Le contó todo lo ocurrido. Hubo entonces en la familia un negro mundo, como una niebla imposible, que impedía hacerles ser la familia que fueron. También el divorcio fue para ella una bendición de libertad. El nieto ojeó la libreta hasta encontrar la última nota de su abuelo.

“Están vivos, no se quedaron en la tumba”, había escrito el viejo y olvidado teniente.


Por Daniel L.-Serrano “Canichu”.
Alcalá de Henares, 4 de mayo de 2015.

(Este relato tiene registro de autor bajo licencia creative commons, al igual que el resto del blog según se lee en la columna de links de la derecha de la página. De este relato no está permitido su reproducción total o parcial sin citar el nombre del autor, y aún así no estará bajo ningún concepto ni forma permitida la reproducción si es con ánimo de lucro).

viernes, mayo 01, 2015

NOTICIA 1478ª DESDE EL BAR: 1º DE MAYO DE 2015, LA ENCRUCIJADA DE LAS PROMESAS ELECTORALES


"Aprendí que lo difícil no era llegar a la cima, sino jamás dejar de subir", con esta frase de Walt Disney comienza el mes de mayo el calendario de mi habitación.

Hoy es 1º de Mayo, Día de los Trabajadores. Hoy es un día de lucha obrera, no de fiesta. Hace muchos años que los grandes sindicatos y los partidos políticos mayoritarios no paran de decir que hoy es un día de fiesta y tanto lo han dicho que los trabajadores se lo toman como fiesta y hacen todo tipo de cosas menos reivindicar sus derechos. Si acaso fueran esos trabajadores a las manifestaciones tradicionales de esta fecha convocadas por los sindicatos del tipo UGT, CCOO, CSIF, USO y otros de este talante, optan por darse un paseíto que termine en un lugar donde se pueda disfrutar después con unas palmadas en la espalda y unos vinos o cervezas. Pero en España hay cinco millones de parados a los que sumar otros tantos millones de trabajadores precarios, y otros tantos parados que no figuran en las estadísticas porque les han asignado cursos de formación, y otros tantos miles de españoles que se han tenido que ir de España por cuestiones económicas. El 1º de mayo es un día de lucha y reivindicación obrera en recuerdo a los obreros mártires de Chicago de 1886 asesinados por la policía, con órdenes del Estado y de los empresarios, por participar en las huelgas y manifestaciones en favor de la jornada laboral de ocho horas laborales. Es por ello que me parece más coherente cómo se plantean este día sindicatos del corte tipo CNT, CGT o Solidaridad Obrera, que sin renunciar a la clásica manifestación tradicional de reivindicación de derechos, practican la lucha este día soliendo ir a las puertas de las empresas con las que tienen contenciosos abiertos en los tribunales en defensa de trabajadores a los que han vulnerado sus derechos, como pueda ser por ejemplo Mercadona. 

Todo lo demás es quedarse en medias tintas, pero tampoco se espera mucho de unos sindicatos mayoritarios como UGT y CCOO que se han transformado en un gestor de servicios que hacen descuentos para ir con la familia al parque de atracciones o que han llegado a ofertar con el carnet de socio rebajas en tiendas que a veces han sido... ¡joyerías! Con un planteamiento así, difícilmente es creíble un sindicato como sindicato. Cuando estalló la crisis económica de 2008 al final de su verano, en su primavera, en el 1º de mayo, apenas participó la gente de aquellas manifestaciones. Ni de las de UGT, CCOO, ni de las de CNT, CGT, ni de las de algún otro. Éramos realmente algo que parecía anecdótico. Bichos raros aferrados a "ideas raras". Estallada la crisis pensamos los que solemos ir que el 1º de mayo de 2009 sería concurrido, pero no fue así. La gente se quejaba de la crisis, pero no hacía nada, en absoluto. En 2010 el 1º de mayo vio algo más de participación obrera, pero era aún poca. La gente reaccionó cuando vio que el gobierno del PSOE de Zapatero hizo una reforma laboral muy injusta con el trabajador. Aquello hizo que la huelga general de septiembre de aquel 2010 fuera muy secundada, pero los medios de comunicación mayoritario lo vendieron como si hubiera sido un fracaso. Cualquiera que hubiera estado en aquella huelga y manifestaciones se daría cuenta de que los medios de comunicación mayoritario mentían, sobre todo al comprobar el consumo eléctrico de las grandes ciudades al día siguiente de la huelga. Sin embargo, el 1º de mayo de 2011 la tónica general, aún siendo concurrido, parecía volver a las andadas, sólo que ese año se produjo el Movimiento 15 de mayo como reacción a los abusos de autoridad y la brutalidad policial contra unos manifestantes en Madrid. Entre 2011 y 2013 habría en España una gran cantidad de huelgas y manifestaciones, incluso superaron en número a las habidas en los años más conflictivos de la Transición, allá entre 1976 y 1978. El 1º de mayo de 2012 fue el más concurrido en muchísimos años. Los medios de comunicación volvieron a mentir para minimizarlo, pero era innegable el colapso de Madrid, que incluso vio paralizadas sus carreteras y sus trenes por el excesivo flujo de gente que no podía seguir avanzando hacia la ciudad. Ante eso, lo más que hicieron los medios de comunicación fue otorgarle el éxito a UGT y CCOO, aunque en realidad la columna de CNT, CGT, Solidaridad Obrera y el Bloque Crítico del 15M estaba mucho más que nutrida con varios miles de personas, algo no visto en esta columna desde la Transición o algún momento de los años 1980. Ese año el gobierno popular de Mariano Rajoy hizo otra reforma laboral aún más dañina para los obreros y totalmente a favor de los grandes empresarios. Se fue a la huelga general en dos ocasiones más, en marzo y en noviembre. Se secundaron en mayor número y efectos que en 2010, pero una vez más, los grandes medios de comunicación jugaron a minimizarlo, y ahora también a criminalizar a los participantes, a presentarles como delincuentes y golpistas. Ni que decir tiene de la paritcipación de otras manifestaciones de ese año. En 1º de mayo de 2013 la participación alta flojeó respecto al 2012, pero seguía siendo increíblemente alta. 

El problema vino en 2014. Desde la huelga general de 2010 un pequeño partido llamado Izquierda Anticapitalista, lo sé de primera mano, planeaba reorientar determinadas ideas que había en el ambiente, que darían en breve nacimiento a Democracia Real Ya y al Movimiento 15M, en un partido político cuyas líneas generales coinciden con Podemos, creado formalmente en ese 2014, pero que, como sus propios líderes han declarado ya varias veces, venía urdiéndose desde 2010, y más en concreto desde 2011. Ese interés confluyó con otros similares de unos profesores universitarios y sus seguidores. Otra cosa es cómo evolucionó esa creación y todo lo que ha ocurrido después. La cuestión es que en 2014 se formó Podemos para presentarse a las elecciones europeas de mediados de mayo. Su trabajo entre enero y mayo de 2014 tuvo un efecto desmovilizardor tremendo. El 1º de mayo de 2014 fue irrisorio respecto a todo lo que se había vivido. El resto del año 2014 el número de manifestaciones o protestas cayeron en picado. El efecto desmovilizador de Podemos en la gente es demoledor. Incluso las protestas que se realizaron estaban desinfladas y desmotivadas. Podemos ha sido la creación política más beneficiosa para el Estado y su orden de cosas en mucho tiempo, a pesar de que los partidos tradicionales se quejen de los modos de hacer de Podemos. Hay más factores para que esto se produjera, pero Podemos es sin duda el principal. El ciudadano valora su riesgo personal en una manifestación o huelga, valora su sueldo, su integridad física, su gasto de tiempo, de dinero, etcétera, y se da cuenta que el mínimo coste personal es acudir a una urna y votar a Podemos, que le promete asaltar los Cielos, parafraseando al actual Pablo Iglesias que parafraseó a Karl Marx en una frase que data de los años 1870 en los foros de la Internacional Obrera. Sin embargo, el mínimo coste personal, ante reivindicaciones de derechos propios, por norma general da por resultado grandes traiciones por parte de quienes prometían "Cielos" y en los que el ciudadano que quería un mínimo coste personal ha delegado sus reivindicaciones que, por otra parte, no sabe si son las mismas que las de su delegado, es algo que se ha repetido en la Historia una y otra y otra vez.

El Movimiento 15M era apartidista. Es una monstruosidad decir que Podemos sea el heredero del Movimiento 15M, pero esa quimera se ha alimentado y retroalimentado, precisamente porque muchos de sus seguidores estuvieron en el 15M. Pero "muchos" no son "todos", ni las ideas del 15M son las de Podemos. Un partido que ayer ha sufrido la baja de uno de sus principales ideólogos, Monedero, que dice sentirse traicionado por quienes llevan Podemos, que hemos de suponer que sin él se refiere a Pablo Iglesias y a Errejón, porque sino no se entiende. Lo más probable es que ante los diez puntos de intención de votos que ha perdido la formación entre enero y abril de este año, le hayan dicho a Monedero algo así como: no te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta, dado el acoso político y periodístico ante posibles casos de corrupción de este hombre, no probados. Como sea, lo cierto es que las cosas de las que Monedero acusa al Podemos actual, son cosas ante las que algunos ya dimos voces de alarma meses atrás, entre otras. A muchos no nos sorprende lo que dice, quizá sólo para los más acólitos sea algo incomprensible.

Si Podemos realmente nació de la calle según lo que no pararon de decir y si Monedero ahora pone en duda que su fuerza esté en la calle, ahí hay un problema, el problema del efecto desmovilizador y el acomodo en los butacones de gestión del gobierno... tal como los partidos tradicionales tras nacer.

Le hubiera valido más a este país el nacimiento de un movimiento sindical fuerte y revitalizado, que el nacimiento de un partido político más con un líder televisivo que no pare de decir que el poder está en la calle y en realidad las decisiones las tome él.

A las puertas de las elecciones municipales, autonómicas y regionales a finales de este mes de mayo, nos encontramos a nivel estatal con un partido político en el gobierno, el PP, cuyas cifras de paro y de población activa son mayores que las que le dejó el PSOE al abandonar el gobierno a finales de 2011. Un gobierno cuya reforma laboral ha precarizado los contratos de trabajo, que ha forzado a irse de España a muchas personas, que a arruinado a muchas familias y enriquecido a unos pocos empresarios, que ha abaratado los sueldos y los despidos al ritmo que ha encarecido el coste de la vida, que ha aumentado impuestos, que ha estado a punto de legislar contra el derecho de huelga, pero en su nombre, y que ha creado leyes bastante represivas en lo social, un gobierno con una candidata a la alcaldía de Madrid que todavía se permite el lujo de decir que quiere quitar a los mendigos de las calles de la capital para que no los vean los turistas, mendigos que han creado sus propias leyes laborales e hipotecarias. 

Ante las mismas elecciones y en este 1º de mayo tenemos al PSOE prometiendo otra reforma laboral que dé por acabada esta horrible etapa de desgracias personales y sociales que ha provocado la reforma laboral de 2012. Sin embargo su reforma laboral anunciada de cara a las generales de noviembre no coincide con la que ellos mismos hicieron en 2010, por lo que es como reconocer que también ellos lo hicieron mal. Ahora proponen simplificar los contratos, remedio que ya de por sí es algo que el PP ha dicho que quiere hacer y que es una de las principales reivindicaciones tanto de la CEOE como de la UE. También quiere que los contratos temporales sean efectivamente temporales o de lo contrario que se contrate al trabajador de manera indefinida o fija. Quiere también volver a la negociación colectiva sindical, lo que en principio no está mal, pero habría que ver el desarrollo del modo como lo proponen. En principio, vista la trayectoria pasada reciente del PSOE, hay más desconfianza que confianza en ellos. Pero es significativo que su principal anuncio electoral sea una reforma laboral y no otras cuestiones. Con ello probablemente quieren indicar que se regresa en el PSOE a la defensa del trabajador, pero eso, con la experiencia de todo lo ocurrido con ellos en los últimos años, es para poner tan en duda... Que no se extrañen si los ciudadanos queramos ser Santo Tomás, que hasta no tocar, no creer. 

De Podemos nada sabemos sobre sus intenciones laborales de cara a las generales. Ellos se quieren centrar en las municipales actuales, pero resulta que no se presentan en todos los municipios como Podemos, sino que apoyan en la gran mayoría a agrupaciones ciudadanas. En el caso de Alcalá de Henares es Somos Alcalá. Ellos han elaborado un programa llamado Economía y Empleo que gira en torno a dos ideas fundamentales desarrolladas en diez puntos: empleo basado en turismo y ecología siempre pendientes de lo que digan los comerciantes de la ciudad, lo que salvo por lo de la ecología es más de lo mismo de lo que ha habido en la ciudad que defienden los que ya son ediles y que sólo beneficia a unos pocos comerciantes del centro exacto de Alcalá, y la promoción de cursos formativos para varias clases de desempleados, que es algo que ya se hace en exceso, que fomentan los que ya gobiernan y que en la práctica no ayuda a nada al trabajador y como mucho beneficia en ayudas económicas al que da el curso y beneficia al político que se quita al parado de las cifras estadísticas, pues quien hace un curso es borrado de la cifra del paro, aunque no trabaje y no cobre dinero. 

Todo lo demás del programa de Somos Alcalá respecto al trabajo en la ciudad coincide con los intereses de la Universidad (hacer numerosos congresos que fomenten el turismo, en realidad hacer congresos con la excusa de un turismo que normalmente no hace tanto gasto en la ciudad, hablo igualmente sabiendo lo que digo y porqué lo digo). Y coincide también con el programa de Izquierda Unida, intentando fomentar la pequeña y mediana industria mirando de nuevo al plan general del uso del suelo urbano. IU-Alcalá está fomentando estos días la idea de que se den fondos europeos a la ciudad para crear industria, y Somos Alcalá habla de la misma idea en su programa, como si hubieran tomado buena nota de ella... literalmente. 

Personalmente me manifestaré este 1º de mayo en Guadalajara. Lo cierto es que desde que me quedé en el paro ir a Madrid me resulta prohibitivo. Los aumentos del precio del transporte público de Alcalá de Henares a Madrid lo hace imposible. Fueron aumentos que comenzó Esperanza Aguirre cuando era presidenta de la Comunidad, la candidata actual del PP para alcaldesa de Madrid. Los continuaron sus sucesores. Llegar a Madrid, moverse una vez en Metro y volver cuesta unos 10'50 euros. En dirección contraria, que es el mismo kilometraje y por tanto el mismo gasto de carburante, pues es igualmente una carretera y una vía de tren recta y llana, ir a Guadalajara ida y vuelta son 3'80 euros. Desde que me quedé en paro hace dos años y pico he ido a Madrid exactamente tres veces. No me he podido permitir ir más. Teniendo en cuenta que me quedé en el desempleo como trabajador a finales de 2012 y sin "empleo" como becario a mediados de 2013, la primera vez que fui a Madrid desde entonces fue en los primeros días de 2014. Me llevó y trajo en coche un amigo para visitar la casa nueva de otro amigo que se había mudado allí y, de paso, felicitarnos el nuevo año. La segunda vez me dieron dinero de manera espontánea, yo no lo pedí, para que fuera a visitar la inauguración del Museo Arqueológico Nacional, en abril de aquel 2014. La tercera vez fue en marzo de este 2015, que recibí la llamada para mi primera entrevista de trabajo en dos años y pico de desempleo. Me llevó y me trajo en coche un amigo personal muy cercano. Así que ya se ve, situaciones como la mía hay muchas y también aún peores. El 1º de mayo debe ser de reivindicación, no de fiesta, y en vista del panorama electoral debe ser una reivindicación sin perder de vista a unos y a otros.

Saludos y que la cerveza os acompañe. Uníos, Hermanos Proletarios.

martes, abril 28, 2015

NOTICIA 1477ª DESDE EL BAR: NEPAL-CALBUCO

Hará unos dos días que un terremoto hizo temblar Nepal, el país en las montañas entre China y La India. Muchos pensamos de Nepal imágenes de paisajes llenos de vegetación, si acaso nieve, ciudades populosas y budistas, aunque en realidad Nepal tiene por religión oficial el hinduismo. Probablemente la gran mayoría de las imágenes que pensamos de Nepal a este lado del planeta no se corresponda con el Nepal actual. Nepal es un lugar que a algunos que hemos hecho la carrera de Historia nos la han hecho conocer algo más, aunque no mucho más, pero en nuestro vicio por conocer, dentro de esos "algunos", hemos leído las noticias más actuales que llegaban de allí de vez en cuando en nuestras épocas. Nos resulta un lugar más bien lejano, desconocido. Nos parece afable porque no conocemos sus detalles, se nos diluye una idealización de tópicos generales y no muy informados de lo que es Nepal y los nepalíes. Sus asuntos políticos y sociales, a veces escabrosos, se nos escapan en general a muchos de los ciudadanos europeos. En España es probable que a muchas personas de mi generación, treintañeras, como mucho hayan podido pensar en la película de humor El chico de oro, que realizó Michael Ritchie en 1986, a pesar de que el argumento de esa comedia tiene su origen en El Tibet, que es una región de China aunque sus fronteras den a Nepal. 

Yo hace tiempo, en agosto de 2007, trascribí en esta bitácora un ensayo de Historia sobre la Ruta de la Seda. No era exactamente un ensayo sobre Nepal, que además no era el camino más usado en esa ruta, pero para la persona interesada puede ser una buena aproximación a su riqueza cultural y su importancia en la evolución de la Humanidad a pesar de no ser una región especialmente rica materialmente (Noticias 317ª, 318ª, 319ª, 320ª y 321ª). Allí hablaba de su rica Historia Antigua, de sus imperios equiparables en su día con los occidentales y el chino, de su religión y su importancia difusora de la misma, de la escritura, de los contactos entre mundos... No obstante el terremoto actual ha tenido por epicentro el valle más importante y más poblado de Nepal, el de Katmandú, que contiene la capital con el mismo nombre. Sólo en ese valle hay siete lugares catalogados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, lo que hace que Alcalá de Henares, siendo una cultura muy diferente y alejada, esté en cierto modo hermanada en lo cultural a estos sitios. Han sido devastados por el terremoto. La gran mayoría de sus monumentos y templos se han derrumbado. El terremoto más grande que vivió Nepal hacía años contuvo unos ocho mil muertos. El actual, hace dos días, repito, ha recogido ya cinco mil muertos y muchos más heridos y desaparecidos. El gobierno nepali, que no tiene helicópteros propios para atender los rescates y recurre al alquiler o a las ayudas, cree que se podría alcanzar esta vez los diez mil muertos. Esa es la gran pérdida. 

No muy lejano en el tiempo al día del terremoto, en otro lugar del planeta, en Chile, erupcionó un volcán llamado Calbuco obligando a evacuar a grandes cantidades de población mientras la actividad volcánica no se relajara. Sus cenizas llegaron hasta Argentina. No soy geólogo, pero me hace pensar en el movimiento y choque de placas tectónicas de este planeta Tierra. La relación de ambos fenómenos, ambos de gran impacto, probablemente exista. Las placas tectónicas sobre la que están los océanos y los continentes, y sobre ellos las ciudades, las selvas, las montañas y todo lo que conocemos, flotan sobre magma. Nuestro planeta, como planeta vivo que es, tiene su núcleo caliente. Es un corazón de vida. 

A nosotros nos basta con obervar los fenómenos terráqueos y, en estas horas, con tratar de ayudar a las regiones y a las personas que aún padecen estos cataclismos. Aunque no todos podemos ayudar, asíque muchos sólo observamos. Supongo que para aquellos que de la noche a la mañana han perdido un miembro de su cuerpo y están ahora en un hospital improvisado entre las ruinas, que nosotros les observemos a través de la prensa escrita, la televisión o Internet es lo mismo que si les miraran extraterrestres. Para ellos ahora mismo ellos son los más terrestres y mortales de los habitantes de La Tierra. Sienten en sus carnes la mortalidad y lo pasajero de la vida, y sienten en sus cabezas y pensamientos como ha cambiado su mundo para el futuro. Ha cambiado el medio con el que lo percibían, que es su propio cuerpo, ha cambiado el paisaje que habitaban, han desaparecido los edificios que veían, los monumentos que admiraban, muchas personas de sus vidas cotidianas han muerto, desaparecido para siempre. Su mundo ha cambiado y con ello ahora comprenden lo endeble del mundo. Los que les observamos a través de las pantallas les somos lejanos, ausentes, marcianos. Para ellos existen aquellos que perciben delante de ellos, ayudándoles, pues ahora mismo necesitan contacto humano, ayuda humana, tangible.

Obviamente sobra decir que mando mis condolencias a los afectados por ambos hechos. Sin embargo, quiero pararme en un hecho relacionado con el estallido del volcán chileno. De manera dudosa pero muy difundida por algunas redes de noticias, alguien grabó una imagen en la que aparentemente un doble foco de luz, como de faros, flotaba estático observando el volcán entre la nube de gases, cenizas y piedra fundida. El fenómeno se ha catalogado como un objeto volador no identificado, un OVNI. La verdad es que podría ser cualquier cosa, un montaje, un reflejo en el visor de la cámara, un helicóptero sin permisos de vuelo, no lo sé, tampoco soy experto en OVNIS. 


domingo, abril 26, 2015

NOTICIA 1476ª DESDE EL BAR: I ENCUENTRO DE POETAS POR EL MES DE ABRIL. MARATÓN LITERARIO


El Premio Cervantes fue entregado el día 23 de abril, como cada año. Juan Goytisolo dio un discurso breve que comenzaba así: "En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción. El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor". A continuación dijo de sí mismo que empezó escribiendo joven como literato, pero luego se hizo escritor o aprendiz de escribidor. Esta definición es cierta que se suele hacer y a veces genera debates entre escritores y entre escritores y editores. Sin embargo el mundo de la escritura y las ediciones ha cambiado y no es lo mismo aquel 1954 en el que él empezó a escribir, ni esos primeros años 1960, en los que trabajó asesorando a una editorial, que estos años 2010, en los que las formas de editar no son las mismas, se han vuelto más accesibles y por tanto se han abierto más puertas a más escritores que antes las tenían cerradas por los editores. Incluso la forma de publicar libros ha cambiado. El público lector, que ahora es porcentualmente mayor en la población española, está más alfabetizado, pero también cada vez es más dado a abandonar los textos largos y reflexivos. La reflexión inicial del discurso de Goytisolo es actual, lo era a lo largo de muchos siglos y lo es en el presente, pero el presente está cambiando las normas y costumbres de escribir, de leer y de editar. Hay nuevas culturas, algunas muy interesantes, como es esta comunidad de blogosfera, por ejemplo, aunque, no nos engañemos, muchos escritores de blogosfera aspiran a publicar libros de manera tradicional, algunos lo logran. ¿Qué es un escritor y qué es un literato? Goytisolo no abre un debate, ya existía a lo largo de muchas décadas, pero ha dejado constancia de él, en términos desfasados, en pleno comienzo de este siglo XXI donde quizá hay que replantearse más de una cosa en cuánto quién es quién, pues en este nuevo mundo informatizado, con el cual no está familiarizado Goytisolo a la hora de escribir y tal vez de leer, hay quien escribe con la filosofía de vida de no aceptar la comercialización de su obra, pero sí su difusión. Es un debate muy rico, mucho más rico ahora que hace unos años, y daría para unas jornadas de debate de varios días. No llegaríamos a nada, pero nos enriqueceríamos conociendo puntos de vista y visiones actuales del mundo a la hora de compartir ideas y todo aquello que conlleve una obra escrita.

A Goytisolo le mataron a su madre los franquistas en un bombardeo sobre Barcelona durante la guerra civil, en 1938, cuando él tenía siete años de edad. Esa fue la razón que hizo de su vida algo contrario a las posturas más ultraconservadoras e intransigentes del mundo, entre otras razones que le deparó la dictadura que afectaron a su vida, a su pensamiento y a su obra. Su discurso ha creado cierto escozor a un sector de la sociedad, que pareciera que ven en Goytisolo el principal problema de España, cuando Goytisolo, leído y releído su discurso, no acusa con el dedo a nadie concreto, si no a los corruptos y a los que han abusado de su poder haciendo padecer lo peor de la crisis a los que menos tienen. No puso nombres a quiénes eran estos, ni propios ni de partido político ni de negocio empresarial o bancario. Pero de su discurso yo me quedo hoy con ese comienzo donde toca el debate abierto por muchos años entre las dos clases de escritores que existen. Dos clases que tan vitales son a la hora de existir ellas mismas ya no sólo de cara al lector, sino también del editor, sobre todo porque un editor puede ser vital a la hora de llegar o no llegar al lector. La importancia de la visibilidad.

Leía en prensa, creo que local, que tras el evento hubo algo anómalo en la ceremonia. El alcalde Javier Bello, el Ministro de Cultura, Wert, y no sé quién más, decidieron no ir a la comida en la Hostería del Estudiante que se suele dar para el homenajeado junto al Rey y la Reina. Probablemente los contribuyentes nos ahorramos su menú de los impuestos. Tampoco estuvo el presidente del gobierno, Rajoy. Todos son del mismo partido político, el Partido Popular, quien gobierna con mayoría en municipio, comunidad de Madrid y gobierno central. Parece ser que se sintieron molestos con el discurso de Goytisolo, según esa prensa que no recuerdo si era la local u otra donde lo leí, aunque sospecho que fue en el Diario de Alcalá. Se sintieron atacados, decía el periodista, creo recordar, aunque lo decía con otras palabras. Probablemente eso era una conjetura del periodista más que una ratificación de una realidad que supiera por declaraciones de los que lo protagonizaron, pero venía escrito como si fuera realmente algo irrefutable. Probablemente lleve razón el que lo escribió, no nos engañemos. Se sintieron atacados, o vieron su discurso muy político y decidieron saltarse normas, tradición, decoro y demás cosas que luego ellos encaran a los demas adversarios políticos cuando se lo hacen a ellos en actos oficiales como este del Premio Cervantes, "el Nobel de las letras en lengua española". ¿Y qué esperaban de Goytisolo, que lleva desde los años 1950 escribiendo contra la injusticia social? Aunque a decir verdad, en lo referente al alcalde de esta ciudad, al periodista se le olvidaba mencionar el pequeño detalle sobre que la semana pasada, al venir el Rey a la ciudad para dar otra clase de premio, al señor Bello se le ocurrió hacerse una fotografía con él y estamparle el logotipo de su partido político para darle difusión por las redes sociales de Internet, lo que molestó, mucho, a todo el espectro político de la ciudad que no era del PP, al espectro político a escala nacional que lo vio y a la propia Casa Real. Pequeño detalle que se le olvidó al periodista, el señor Bello no entró ni apareció entrando a la Universidad junto a Felipe VI, que es cuando más fotoperiodistas hay, sino que le hicieron andar dos filas por detrás de él. Pequeño detalle que se le olvidó al periodista también, siempre se ha aprovechado este encuentro para comentar al rey algo sobre la necesidad de un Patronato Real para determinados edificios, y, al irse de la comida, parece que las ideas del alcalde serían tan arrogantes o más importantes como para no trabajar en ese sentido por la ciudad quedándose en tal comida. Así que más que un acto de gallardia del alcalde en este caso, me planteo si se dieron dos opciones que el periodista no mencionó: la primera es la más obvia, a los que molestó fue al ministro, al presidente y demás, que le dijeron al alcalde que, por ser del mismo partido, también se fuera de la comida, o sea, o te mueves o no sales en la foto, y la foto será en breve, en las elecciones y el reparto de cargos futuros. La otra opción es más simple, ante el hecho de lo de la foto con el rey de la semana pasada pudiera que Felipe VI le preguntara a Bello que qué tenía para comer en casa, que no habían puesto plato para el excelentísimo alcalde. La verdad es que este asunto ni me va ni me viene. No me importa, ni lo veo vital ni esencial, pero me hace gracia cómo lo han informado, porque le veo más defectos informativos que virtudes.

Recordemos además que no pareciera que tuviera que estar Bello o sus concejales en esa comida o al lado de Juan Goytisolo, a fin de cuentas tampoco han hecho acto de presencia a lo largo del mes en los actos de escritores y pintores de esta ciudad, la que ellos gobiernan en persona, como ya se dijo por aquí mismo semanas atrás en el encuentro de poetas de finales de marzo o en la exposición de pintura de esas fechas también, o en la presentación de cierto poeta cubano. Ya de perdidos al río, ¿no? Tampoco estuvieron presentes ayer, sábado 26, en el primer encuentro de poetas por el mes de abril, que es una maratón de poetas complutenses convocados por Enrique Sabaté con la ayuda de la Asociación Hijos y Amigos de Alcalá que tuvo lugar en la Plaza del Palacio Arzobispal y hoy lo tendrá dentro de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica. Ahí os dejo el cartel. Ayer hacía frío y viento, leímos los que nos tocó leer acogidos por unas pocas personas, mientras el eje de la Plaza de Cervantes, calle Mayor y Plaza de los Santos Niños, estaba llena de gente en actos culturales que el ayuntamiento anunció a bombo y platillo en papel y en cibernético por todos lados. Nosotros no fuimos anunciados más que por nosotros mismos, aunque éramos parte altruista de esos eventos literarios del abril de las Letras de Alcalá de Henares. A mí no me extraña que Bello no acompañara a Juan Goytisolo, aunque quizá esté esperando a que le den el premio a Luis Goytisolo (cosa compleja) para comer doble de todo lo que le den; no me extraña porque, simplemente, lleva mucho tiempo no acompañando ni él ni su concejala de Cultura a los actos de los creadores locales, ni siquiera acompañándolos con el hecho de publicitarlos, cosa mucho más valiosa que la presencia de alguien que no quiera estar, pues, insisto, quien no quiera estar que no esté, pero luego, como institución que son, que no digan que ellos hicieron cuando no hicieron ni acto de presencia para decirle a alguien: "oye, publicitalo".

Saludos y que la cerveza os acompañe. Me voy a escuchar los poemas de hoy, que son tres horas a las que puede ir en cualquier momento cualquier persona interesada.

martes, abril 21, 2015

NOTICIA 1475ª DESDE EL BAR: LA ENTREVISTA DEL DÍA 21


Con este retrato que me hizo Zia Mei el día que la entrevisté en Parlamento Pirata, en Radio Arrebato, a comienzos de este año, quiero dar paso a algo que hacía mucho tiempo no hacía, y es la costumbre de conceder una entrevista de preguntas libres por parte de los lectores tal día como hoy. El motivo hoy como ayer es el dia de mi cumpleaños, hoy, 21 de abril, mismo día que, por decir una onomástica nueva respecto a otros años, es también el cumpleaños de la reina Isabel II de Inglaterra.  Di la oportunidad de preguntar libremente a los lectores esta vez a través de una red social, mediante la cual se atrevieron a preguntar cuatro preguntas. Esta vez, en relación a otras ocasiones, son poquitas las preguntas, pero me gustan. Bien es cierto que ahora mismo, en esta mañana de 21 se está preparando ya todo para dar el Premio Cervantes el día 23 en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, y por la televisión están retransmitiendo la entrevista que le están haciendo a un octogenario Juan Goytisolo, que promete arremeter contra la hipocresia de buscar los huesos de Cervantes mientras no se hace nada por la Cultura y la Literatura y la reflexión, realmente. Es un hombre muy lúcido, aunque algo sordo ya. Un hombre sincero y comprometido con la sociedad desde sus escritos, del que se decía que no iba a ganar el premio por sus ideas sociales (de izquierda social pura), que acaba de pronunciar declaraciones como que no le gusta ningún nacionalismo, venga de donde venga, porque sólo son perjudiciales y excluyentes, o como la apreciación de que si la hambruna matara a miles de personas en Holanda ahora mismo estaríamos poniendo remedios y todo el mundo lo estaría comentando, pero como la hambruna es en África, como mucho nos limitamos a escandalizarnos cuando un barco se hunde con inmigrantes y mueren en el mar, si los periodistas se enteran. Mi entrevista no será tan interesante como esta de Goytisolo (cuántos hermanos Goytisolos de tan interesante e importante aporte). Espero, eso, sí, que os satisfaga a los lectores más fieles, y a los que no, también. Vamos allá:

MARIO MISAS: Teniendo en cuenta todos los personajes famosos históricos que han pasado o residido en Alcalá, ¿conoces alguna anécdota divertida de Alcalá de alguno de estos personajes en algún bar que aún siga abierto aunque sea con otro nombre?

CANICHU: Anécdotas de bares que sigan abiertos, ahora mismo no recuerdo alguna, aunque es de suponer que las hay. Así por ejemplo, la Casa Vieja, en la calle San Felipe Neri, fue en realidad la casa donde vivió un conocido pintor local del paso del siglo XIX al XX. Ahora mismo no recuerdo el nombre de esa persona, pero creo que en algunos de los tarjetones para los clientes del restaurante recogen ellos mismos ese hecho como presentación. Esta es una casa solariega del siglo XVI, ¿quién sabe quién pasó por allí previamente a todo esto, como en tanto otros bares de la ciudad, especialmente de la Calle Mayor? El bar más antiguo, que constato yo mismo pues lo vi en documentación del siglo XVI al XX en diferentes archivos, es el actual Pepe Pasión, frente a la catedral de los Santos Niños. Siempre, durante siglos, fue llamado El Rincón, y siempre fue un negocio de hosteleria, de diferente tipo y dueños, pero eso es lo que ha sido ese rincón invariablemente, es algo que la ciudad debiera proteger desde las instituciones, como hacen en Sigüenza con determinado mesón de mismas circunstancias. Por allí, por El Rincón o actual Pepe Pasión, como se prefiera, es de pensar que pasara mucha gente entre la que habría alguien conocido, aunque no lo podemos asegurar, sólo especular. Quizá Quevedo, quizá Lope de Vega, cuando eran estudiantes. Por fechas cuadraría, aparte de que iba camino de la Mancebía Vieja, en la actual calle Laguna, y de la Mancebía Nueva, en la Calle de las Damas, cuyo nombre se evidencia su porqué, así que posibilidades para que algunos artistas pasaran por allí, no les falta, pero no lo podemos saber hoy por hoy. Cuando era El Rincón en los años de la Transición, poco después fue el epicentro  de "La Movida" versión alcalaína entre finales de los 1970 y principios de los 1980, yo conozco gente ya de una cuarentena y una cincuentena y una sesentena de años que me han hablado del ambiente del bar en esas épocas, y pudo haber de todo con nombres locales muy destacados del mundo de la música, de la pintura y de la escritura y aún vivos. El otro bar más antiguo no siempre ejerció de bar, que es la actual Posada del Diablo, que se remontará al siglo XVII o al XVIII, pero de manera discontinua, todo un lugar de paso. Tiene posibilidades. En la calle Libreros, hacia la Plaza de los Mártires, también llamada Plaza de los Cuatro Caños de manera popular, se sabe que Leandro Fernández de Moratín en el comienzo del siglo XIX situó la fonda donde se desarrolla su obra El sí de las niñas, no se sabe que casa será exactamente, pero nos ha dado muchas pistas y la historiadora que más lo ha investigado, una mujer de Guadalajara, dice que podría ser hoy día el actual edificio del Banco Santander en esa calle, a pesar de que la placa que recuerda aquel hecho la han situado desde la Concejalía de Turismo en un esquinazo que da a un bar llamado la Taberna de Rusty y que es en exceso reciente en relación a aquella obra. En todo caso, Camilo José Cela al escribir su libro Viaje a la Alcarria menciona a Alcalá de Henares, yo aún no he leido este libro y no sé si menciona algún sitio concreto, pero conociéndole quien sabe si se paró a comer en el Bar de Nino, de la Calle Mayor, abierto desde la década de 1950 y uno de los primeros en poner tapas antes de que fueran conocidas por aquí, otra cosa es la opinión personal que tengo de ese bar a raíz de una experiencia pasada no muy afortunada. No tengo nada radicalmente en contra de ese sitio, pero tampoco se puede decir que me entusiasme. Esto de Cela y el Bar de Nino es especular. No sabría decirte.


ISABEL GÓMEZ GAMBOA: ¿Qué libro estás leyendo ahora?

CANICHU: Acabo de terminar de leer el segundo libro póstumo de Leopoldo María Panero, Rosa Enferma, publicado el año pasado. Me parece uno de los mejores libros que escribió, incluso mejor que algunos de su juventud muy renombrados. Ahora bien, como es póstumo y no es una edición crítica, me pregunto si Panero lo hubiera editado así, si estaba acabado, si la selección de los poemas era suya o de su editor, y todas esas cuestiones que siempre nos hacen tener dudas a los lectores de obras póstumas. Creo que en este libro Panero sabía muy bien que se estaba muriendo. Personalmente me transmite una sensación como la de un hombre que sabe que se muere y no quiere morir porque, además, no tiene fe ni creencia en ninguna otra vida más allá de la carnal. Es muy bonito, pero muy triste. Creo que aquí al fin los encabalgamientos no son tan agresivos como en otros de sus libros pasados, pero sus metáforas son feroces. Necesitas una atención total y plena reflexión para saborearlo todo como se debe. Aún con todo, hay referencias a otros escritores que a mí se me escapan. Es un libro que en ese sentido te invita a conocer otros libros de otras personas, pero no es estrictamente necesario hacerlo para entenderlo. Ahora mismo me estoy planteando leer algo de Nicanor Parra, o, lo más seguro, libros con temarios para opositar a archivero, pues necesito trabajar.

MARÍA GÓMEZ: ¿Cuál es la publicación con la que has quedado más contento?

CANICHU: De momento no podría contestar, porque no me lo he planteado. Con todas las publicaciones uno está contento, con unas más que con otras, sí, pero en principio todas son como "hijos". Cada una tiene su contexto de creación y su contexto actual. Sí que es cierto que a veces publicas algunas cosas muy elaboradas y de las que te sientes muy satisfecho y apenas parece que las lean unos pocos, otras veces escribes algo para salir del paso y de repente tienes a decenas de personas felicitándote y pasándose el texto de unos a otros. No siempre es así, pero a veces ocurre. Yo no puedo ser interprete del lector, cada lector debe hacer su lectura. También es verdad que a veces he escrito cosas que han usado personas que han hecho introducciones críticas a libros muy conocidos y no me han mencionado como fuente de información. Ahora ellos salen en periódicos y les llaman para escribir cosas, mencionarles en Wikipedia y dar conferencias. Es muy doliente, pero este es el panorama actual, al menos el panorama español. No se hace justicia, ni la gente quiere oír hablar de ella aunque hablen ellos mismos de ella. No es muy diferente tampoco a un  panorama local informativo. A menudo me he sentido reconocido leyendo u oyendo algunas noticias dadas por medios periodísticos de esta ciudad, pero no he sido mencionado, asíque no puedo asegurarlo... bueno, si puedo, porque en alguna ocasión yo me he equivocado por lapsus u otra cuestión y se ha reproducido tal cual mi propio error. No voy a entrar en ello en este comentario. Sólo el semanario Puerta de Madrid cuando me ha usado me ha citado, lo que para mí les honra, a pesar de lo que se dice de su calidad informativa. Pero vamos, esto no sólo es cosa de los medios escritos, también me ha pasado con algunas cadenas de radio local. Es muy curioso, porque cuando anuncio actos, por ejemplo, pareciera que mi nombre también estuviese vetado. A esta ciudad se le suma también esa crisis informativa del cuarto poder que esperemos algún día se remedie, porque Alcalá no se lo merece. No sólo pasa conmigo, a otras personas también les ocurre. Parece que a veces no se es noticia o no se te cita como fuente no porque no seas noticia o fuente, si no por otros intereses que parecen sacados de otras épocas y otras formas de hacer las cosas, allá a finales del siglo XIX y las competencias mal entendidas de las agencias de comienzos del siglo XX. Pero me estoy desviando de la contestación. Yo llevo publicando cosas desde niño. El cuento completo más antiguo que tengo es de 1989, tenía 10 años de edad. Se llamaba Don Federico y..., ganó un premio de cuentos en honor al día de Cervantes en el desaparecieo Colegio Público Puerta de Madrid. Más adelante en ese mismo colegio, pero en 1992, creo, volvió a pasar lo mismo con Dindey, que lo publiqué en esta bitácora por entregas. Tengo conferencias de Historia publicadas en libros, sí, algunas con errores sintácticos por culpa de que el editor no lo corrigió antes de mandarlo a imprenta. Artículos en periódicos como Diagonal, en El Tornillo de Klaus, en Kinephilos... y tantos otros lugares. Esta bitácora data de 2005, algunas entradas de 2006 ó de 2007 tiene algunos datos que fallé por desconocimiento de algunas cosas concretas, pero no lo he corregido, aunque lo he indicado, porque me parece bien que se vea la evolución del conocimiento. Ahora están en otros lugares de esta bitácora debidamente. Una asociación de memoria histórica publicó uno de esos textos con algunos errores, pero está bien, en general los fallos eran mínimos, aunque al historiador profesional le chirríen. Hoy día lo escribiría sin esos errores. He ganado diversos premios de Literatura, aunque hace tiempo que no me presento a concursos, salvo este año. El más entrañable fue el premio doble en poesía y en prosa en 2000-2001 en el Premio San Isidoro de Sevilla de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares. He publicado muchos poemas y relatos en revistas, como en Omnia, hace muchos años, en Claxon, o en la muy famosa e internacional Rolling Stones, en su número posterior a los sucesos del 11 de septiembre de 2001, por cierto que destrozaron los versos del poema que les mandé, los pasaron a prosa. Es lo malo del autor, que a veces no controla al editor. Me siento muy contento, y me siento muy orgulloso, de haber sido codirector con algunos amigos de la revista El Recreo, en la segunda mitad de los años 1990, y en la primera mitad de los años 2000, hasta 2008, más o menos, me siento especialmente orgulloso de ser el co-creador y codirector de la revista contracultural La Botella Vacía, junto a Francisco Huerta y Alberto Cordero. Esas son de las que me siento más entrañablemente unido por los recuerdos buenos y las fiestas y recitales que lo acompañaron. Luego, como digo, salgo en varios libros mencionado por otros autores, o contribuí ya con textos o ya investigando para el autor, sobre todo en muchos libros de Julián Vadillo, pero también de Kahlo o de la Universidad, por ejemplo. Ahora mismo tengo el placer de anunciar que la editorial Talento me ha incluido en su selección antológica de poetas para su libro segunda parte de la antologia Tú. Participaron más de ochocientas personas en el concurso previo que hicieron, tanto de Hispanoamérica como de España, tuvieron que seleccionar a quien querían dentro. Así que es sorprendente mi selección para estar allí, en una antología como esta. El libro ya está a la venta por 13'80 €, pero no tengo dinero ni para comprar mi propio ejemplar. Supongo que en breve podré recibir una ayuda de 20 euros del periódico Diagonal por un reparto de ejemplares que les hice. Lo compraré con eso, pero no será hasta mayo. No sé si de esta publicación me sentiré orgulloso, pero es muy significativo y emocionante ser seleccionado para una antología poética de autores hispanoamericanos y españoles. En breve editarán la lista de los autores y se podrá leer por aquí. Y mientras tanto, en España, cada vez que mando libros a un editor me da largas, mientras mis recitales se llenan de gente. Es sorprendente, es como lo de los medios de comunicación local que mencionaba, mientras un periódico de tirada nacional como Diagonal a veces me pide colaboraciones. En fin, mientras tanto uno está aquí, en el desempleo, creyendo que uno debe permanecer en España para poder trabajar y ayudar a levantar todo esto cuando se pueda, aunque lo primero que haya que levantar sea la viga en el ojo propio. Una íntima amiga mía, Esther Claudio, bromea conmigo hace años diciendo que aquí me reconocerán cuando me haya muerto. De momento estoy provisionalmente manco y mira, ahora estoy en una antología.

LUIS ABAD: ¿Si el día de mañana, o pasado, cuando fallezcas, te ponen una estatua como cronista y personaje celebre de la ciudad de Alcalá como te gustaría que fuera y donde te gustaría que estuviera ubicada?

CANICHU: Si el día de mañana o pasado, cuando fallezca, me ponen una estatua como cronista, es que tendré que haber sido cronista y entonces algo habré hecho mal. Un cronista no es un historiador aunque los dos se dediquen a lo mismo. El historiador usa un método científico humanístico, mientras que el cronista le da voz a muchos hechos que muchas veces no tiene porqué reflexionar, analizar y contrastar pero sí que constatar. Hay muchos historiadores que a la vez han sido nombrados cronistas, me consta. En Alcalá teníamos el insólito caso de tener dos a la vez. Uno de ellos García Gutiérrez, que murió en los últimos meses del año pasado. El actual es Sánchez Moltó, que hace un muy buen trabajo ya no sólo como cronista, sino también como historiador. Le auguro muchos años de vida y de excelencia en su labor de cronista de la ciudad, que por otro lado es un cargo que otorga el ayuntamiento y no sé muy bien cómo funciona su designación, aunque creo que tiene que ver algo en ello el cronista vivo del momento, en este caso Moltó. Por ley de vida y edad, si se cumple, se supone que yo sobreviviría a Moltó, pero no me veo ahí. Creo que si la elección fuera hoy día, el más indicado para tener ese cargo es Julián Vadillo, aunque es más joven que yo, es una auténtica máquina enciclopédica de la Historia de Alcalá, al menos del siglo XIX en adelante. Cierto es que el cronista debe abarcar todas las épocas históricas, pero eso Julián seguro que lo hace de maravilla si le dieran tal distinción que por otra parte se merece, pues no sólo conoce la Historia local con todo detalle, sino que además la comparte y la promociona. Si en el futuro a mí me consultaran, yo daría su nombre. La Historia estaría depositada en buenas manos y muy innovadoras respecto a las corrientes actuales. No obstante, en todos estos temas, yo echo en falta una Historia integral de Alcalá de Henares, de estas que se tardan años en escribir y se publican en un tomo enorme o en dos tomos. Desde Esteban Azaña en 1888 no tenemos algo así. Al libro de Azaña lo completan el de Gutmaro para los siglos XVIII y XIX hasta 1868, y el propio de Vadillo que abarca de 1868 a 1939, pero aún así, faltaría la Historia de lo que aquí ha ocurrido de 1939 en adelante con una visión de conjunto, sin citar ya la necesidad de actualizar con los métodos historiográficos actuales aquella Historia escrita en 1888 por Esteban Azaña. Ahora son otras épocas y quizá esta labor sería más llevadera si se reuniera o nos reunieran a diversos historiadores para ocuparnos de este tema, no hace falta que lo haga una persona en soledad. Pero claro, esto requiere de dinero para investigar y sobre todo para que los historiadores que lo hiciéramos viviéramos. ¿Trabajaría alguien gratis necesitando comer? Pues eso mismo. Un historiador es un profesional y en este país eso no se ve ni se valora, como mucho cuando alguien dice que es historiador recibe el comentario de "qué bonito" o el de "qué aburrido" o el de "¿eso para qué sirve?". En cuanto a la segunda parte de la pregunta, no me veo con estatua porque no soy célebre. Si, imaginemos, yo fuese célebre en el futuro, también podrías serlo tú y debería entonces preguntarte yo a ti, de hecho te lanzo de vuelta la pregunta a ti en cuanto a ti, pero, volviendo, si yo fuera célebre en el futuro no sé dónde querrían que me pusieran una estatua si eso fuera necesario... Hay tantas personas en esta ciudad que habiendo hecho algo no tienen siquiera un reconocimiento público en una placa... Aquí todo es Cervantes. Tampoco sé porqué sería célebre, si por historiador o si por escritor, o vaya usted a saber, quizá por colono en Marte. A Astrana Marín, el historiador que situó la casa natal de Cervantes en la calle Mayor, le pusieron una estatua en la plaza de la Capilla del Oidor, pero no gustó mucho y le cambiaron de sitio a la calle Colegios, detrás del muro de la antigua Iglesia de Santa María la Mayor, mirando a la carretera, para que le vean bien los alumnos de Historia de la faculta de Filosofía y Letras, como diciéndoles: "mirad, este es vuestro destino, detrás de los muros, para que no estorbéis". Curiosa costumbre la española, que no sólo cambiamos de lugar los cadáveres célebres, o bien nos da por desenterrarlos para exponerlos a los curiosos, sino que también nos da por importunar a sus estatuas, haciéndolas caminar por la ciudad como si estuvieran dando un paseo. En fin, ¿dónde poner mi estatua? Ponerla en el centro de la ciudad sería pretencioso, aunque tenga mucha relación con muchos sitios allí. Buscaría mi barrio, quizá el Parque Magallanes, sé que la chavalada se subirían a mí, me pintarían, se emborracharían de cerveza y harían mil maldades, me parece lo correcto, me parece bien, muy apropiado. Si estas cosas ya se las hicieron a las de Cervantes, de Cisneros y de Carrillo estando tan cerca del ayuntamiento, imagínate allí. Las cosas solemnes se las dejamos a Quijote y a Sancho, todo el día posando protocolariamente delante de la supuesta casa natal de su autor en la Calle Mayor, yo ya si acaso disfrutaré de la cerveza y el vino "acocacolado".  De otro modo, si tuviera que ser en distrito centro, pues que me busquen un lugar discretito, el Parque O'Donnell, que no tiene estatua alguna, o al lado de la tapia de la muralla arzobispal mirando a mi antiguo instituto de bachillerato, el Cardenal Cisneros, por aquello de que allí escribí muchos de los primeros relatos más leídos, o en la Plaza Puerta de Madrid, que es para mí un lugar de paso que une dos mundos urbanos, o en el parque que hay en la calle Andres Saborit. Que me beban los jóvenes, me jueguen los niños, me besen los novios, me hablen los ancianos, me meen lo perros, me paseen los adultos. Y que se me suban los gatos, mi estatua tendría que tener a mi lado a mi gata. Que me pongan donde haya vida. ¿Y tú?

Muchas gracias a todos por las preguntas. Que la cerveza os acompañe. Tened un muy buen día. 36 años... ¿y quien me iba a decir a mí, como a tantos otros jóvenes que vamos dejando de serlo, que el sistema nos iba a maltratar de tal manera que nos iba a dejar sin vida por culpa de la falta de trabajo y de dinero y encima se nos llamaría como insulto: antisistemas? Antisistemas son los empresarios, banqueros y políticos que nos gobiernan, porque no comprenden que ellos morirán, pues ellos son los viejos y no nosotros, y el sistema seremos nosotros. Ellos sí que son antisistemas. Y aún querrán que les rindamos honores.