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martes, abril 21, 2020

NOTICIA 1960ª DESDE EL BAR: EN EL DÍA 39º DEL CONFINAMIENTO

Cumplo 41 años, un año más junto a Reina, todos los días junto a Reina. Cumplo 41 a varias horas de la muerte de uno de mis tíos paternos por Covid-19, cumpliéndose un día exacto justo cuando pulso la orden de publicar. En la entrevista que vengo concediendo a los lectores  con ese motivo cumpleañero propio, este año cedo la palabra a una conversación pública que tuve con dos amistades por red social el pasado 15 de abril. En aquel espacio estaba abierto a todas las amistades, conocidos y lectores aceptados en mi perfil, ahora, con permiso de ellos, lo comparto cumpliendo así con esa entrevista que suelo conceder anualmente. En realidad el peso de las preguntas lo lleva Alfonso, más conocido por Domingo, su segundo apellido, uno de los dueños iniciales del ya veterano y clásico de rock en Alcalá de Henares, La Ruina. El otro participante es Luis Abad, uno de mis viejos amigos al que, además, le cedí el espacio del último relato para uno de los suyos en mi libro Relatos de la Gran Guerra, que hasta la fecha sigue siendo, de los tres hasta ahora publicados, el más vendido. Sin más, os dejo con ello, que yo me quedo con la gata, contentos juntos.


Conversación  ("entrevista") en la red social Facebook el 15 de abril, en estos días de confinamiento por el estado de alarma ante la pandemia de la Covid-19.

Canichu Espía del Bar: Leído Viaje del Parnaso (1614), de Miguel de Cervantes.

Alfonso Rubio, de La Ruina:  ¿Lees esos libros porque te gustan, para hacerte el bohemio o porque históricamente los ves imprescindibles? 
Canichu Espía del Bar: Porque me da la gana.

Alfonso Rubio, de La Ruina: Eso está claro. Te lo preguntaba porque tú leerás mucho y quizás no tengas la necesidad de discriminar. Pero para mí, que leo muy, muy poquito, tengo que elegir muy, muy bien lo que voy a leer, porque me tiene que encantar. No puedo arriesgarme a terminar el libro o ir por la mitad y pensar que vaya truño me estoy tragando. Voy a leer tan poco en lo que me quede de vida que tengo que seleccionar muy bien lo que leo. Tú, supongo, que te puedes permitir algún patinazo. 
Canichu Espía del Bar: Pues este no te lo recomiendo. Es excesivamene pesado. Si lees poco, lo mejor es coger el tema que más te guste y elegir a partir de ahí. ¿Qué tipo de historias te gustan?

Alfonso Rubio, de La Ruina: Pero, ¿dejas libros a medias o te empecinas en terminarlo aunque te esté aburriendo? Yo prácticamente solo leo novela fantástica. Ahora estoy con Memorias de hielo, de Steven Erikson. Son una saga de libros, pero que me voy a tirar años para terminar
Canichu Espía del Bar: Bueno, pues si te gusta esa saga, sigue con ella. Yo normalmente los leo todos. Son excepcionales los que he dejado sin terminar en mi vida, se podrían contar con los dedos de una mano. La razón de lectura de cada uno depende de él mismo. Este de Cervantes me lo he leído más como parte de mi autodisciplina para Las notas de los cíclopes libreros de cara a la nota del sábado que viene.

Alfonso Rubio, de La Ruina: ¿Cuántos libros puedes leer al año? 
Canichu Espía del Bar: Pues los llevo contabilizados... De hecho lo publico todos los años en Noticias de un espía en el bar. La cosa es que llevo un diario personal desde 1989 sin interrupción y los libros que me leía los anoto, los libros previos eran los de mi casa y algunos los tenía en ejercicios escolares... Así que tengo constancia de todos los libros que he leído completos en mi vida, faltarían los que por razones profesionales he leído solo las partes que me interesaban para trabajar. Depende del año y de los volúmenes de cada libro, pero la media (sin calcularla) a ojo, podría ser entre treinta y cuarenta.

Alfonso Rubio, de La Ruina: Pues un montón. Aún así a mí, por mí manera lúdica de entender la lectura, me chirría la expresión que utilizaste de que te habías leído el último por "auto disciplina". ¿Llevas un registro, o lista, de los que, digamos, han resultado ser tus preferidos? 
Canichu Espía del Bar: Pues que no te chirríe, porque aparte de por algo lúdico, mi trabajo y dedicación es de carácter intelectual, y a menudo hay que leer cosas no tanto por lo lúdico. Tengo una lista de todos los que me he leído. Dentro de eso podríamos hablar de unos o de otros, cada lectura tiene su tiempo, su momento, y puede variar.

Alfonso Rubio, de La Ruina: O sea, que no tienes un top ten. ¿Qué le dirías a alguien en una cita que te preguntase por tus libros favoritos? ¿Si te pregunta esto convertirías la cita en un monólogo? 😝 Puntualizo, me chirría a mí. Entiendo que a ti no te pase. Me chirría porque soy muy perezoso para leer o estudiar algo que no me atraiga mucho lúdicamente. Yo no busco por ahora en ningún caso que me aporte intelectualmente. Solo que me distraiga. 
Canichu Espía del Bar: No me parece cabal hacer de un diálogo un monólogo. Quien más quien menos todos tenemos algo que contar. No podría decir tal o cual libro es mi favorito, cada uno tiene su cosa. Algunos pueden gustar más, otros menos... Cuando a veces estoy en Domiduca y alguien me pide que le recomiende algo, me dé o no me dé más datos, me parece un marronazo, porque lo que a mí me llame la atención para ti puede ser una gran cagada, además, escuchar las impresiones o conocimientos del otro abre más vías de conocimiento, me parece interesante eso. 

Luis Abad: Yo leo unos treinta al año, cierto es que el 75% de ellos son de solo dos tipos de género. Pero reservo el otro 25% (mas menos) para leer cosas "necesarias" por su valor objetivo o objetivable y para leer cosas que me estimulen intelectualmente, que me aporten puntos de vista distintos (cosas de la que haces gala en cuanto a otros formatos Alfonso Rubio) que amplíen mi conocimiento, derriben mis prejuicios y a veces también mis juicios. Y eso a veces requiere disciplina y tragar algunos cardos, por muchas razones, pero sobretodo por dos: porque para encontrar una perla a veces hay que sumergirse un rato y abrir varias ostras vacías o defectuosas. Y porque la mente, como el cuerpo, requiere alimento para no quedarse fofa; porque, como el cuerpo, hay que entrenarla para que llegue más allá y eso se consigue con agujetas, aburrimiento, repetición y mucho esfuerzo; porque debería ser un imperativo moral para todos intentar saber más, saber mejor y amar saber. Es como la eterna conversación sobre la apreciación del "arte pictórico", sin formación y conocimiento solo nos queda la percepción, la más básica opinión basada en la impresión sensorial. Tan aceptable como básica, tan carente de relevancia como de profundidad. Alimenta tu cerebro y hazle hacer ejercicio. "Esto no es una manzana":

Alfonso Rubio, de La Ruina: Totalmente de acuerdo. Sin embargo, conozco gente que no para de leer libros y son igual de pazguatos que cuando empezaron tres mil libros atrás y otros que no se han leído ni el abecedario y tienen la mente más ágil que una mangosta.

domingo, diciembre 29, 2019

NOTICIA 1930ª DESDE EL BAR: CATORCE AÑOS DE NOTICIAS DE UN ESPÍA EN EL BAR

Es 29 de diciembre y Noticias de un espía en el bar cumple catorce años de existencia. Para celebrarlo, como otras veces, concedo una entrevista, esta vez a las cuatro primeras personas de entre mis amistades que he visto conectadas a las 10:30 horas de hoy en la red social de Facebook. Por privado les pedí a cada uno que me formularan tres preguntas y esta es la entrevista del 14º aniversario de esta bitácora. Saludos y que la cerveza os acompañe.

Sofía Winter

¿Te atraen abismos de los que conseguiste salir?  
Los abismos personales de los que uno sale son el equivalente a las historias mitológicas antiguas. Los griegos se las contaban a sí mismos una y otra vez y parecía satisfacerles y darles todo tipo de estímulos y lecciones. Les atraían estas historias y alguno hubo que fue en busca de ellas para vivir o revivir o transformar aquello en lo que quieren creer. Pero también podría ocurrir como en la historia de la película Portero de Noche (Liliana Cavani, 1974), que vi este año por primera vez y me parece de lo más oscura e inquietante, se podría producir una especie de síndrome de Estocolmo sadomasoquista y que te haría cómplice con el lado maligno de tu historia más privada. Una película muy recomenbable, por cierto. Los personajes atraídos por el lado oscuro crean unas grandes historias precisamente porque le dan complejidad a su ser humano, y lo complejo, lo que no es fácil, nos resulta más atractivo porque nos resulta un reto o un mundo por descubrir. Ocurre también en los personajes del libro El corazón en las tinieblas, de Joseph Conrad, por ejemplo, del que sacaron Apocalipsis Now (Francis Ford Coppola, 1979). Esa incursión al corazón de la selva más profunda más ignota en busca de un loco que un día inició su camino cuerdo, y descubrir todo tipo de degeneraciones mentales que va produciendo una vida al límite entre la vida y la muerte y el alejamiento de toda comodidad... y ese final del libro, que no voy a contar aquí por si alguien no lo ha leído, que parece un final muy simple, pero si uno lo pone en el contexto de toda la narración nos da una visión aterradora de nosotros mismos dentro de un mundo que creemos civilizado por nuestro comportamiento, cuando nuestro comportamiento es algo muy frágil y en difícil equilibrio sobre una cuerda floja sin red, aunque creamos ir caminando bajo pavimento de pesadas losas. Quizá no es tanto la atracción a los abismos de los que no conseguimos salir, sino que vivimos constantemente en ese abismo aunque en un determinado momento de la vida estemos en un páramo dentro de él. Eso es más o menos lo que cuentan todas estas historias. Yo ahora mismo no estoy en un páramo, pero eso es algo también no poco importante. Recordemos una vez más lo que se dijo de Alejandro Magno cuando llegó a la India, "lloró porque ya no había más mundos que conquistar".

¿Último libro en el que te perdiste?
Normalmente la primera entrada de Noticias de un espía en el bar de cada año la suelo dedicar precisamente a responder esta misma pregunta. Bueno, sin adelantar nada, contestaré o trataré de hacerlo. Este año he leído varios libros que me han resultado muy interesantes, de todos los géneros, han habido otros que me han dejado un tanto indiferente, pero es verdad que este año he tenido varias lecturas que me han sumergido mucho en ellas. Quizá el que he citado antes, El corazón en las tinieblas, de Joseph Conrad, es uno de los que me han introducido más en el relato. Tiene un poco un punto de La aventura equinocial de Lope de Aguirre, el libro de Ramón J. Sender de 1964, sólo que el de Conrad fue escrito en 1899. En parte ya he escrito un poco el porqué le elijo en la anterior respuesta. Es toda una novela de aventuras y a la vez todo un análisis psicológico y sociológico de nuestro mundo moderno. Es muy cortita y en su día pasó desapercibida hasta que alguien la recuperó años después de su publicación primigenia. Además, no son aventuras al uso y aunque hoy día lo venden como novela juvenil yo creo que nunca lo fue no nunca ha pasado a serlo, por muchas atrocidades que veamos en el cine o la televisión hoy día. La novela parte de un análisis de la oscuridad primitiva de las personas que está ahí como análisis implícito, pero no explícito, en todas las cosas que va contando el narrador de sus recuerdos africanos. Eso me resulta interesante.

¿Un amor que ya no duele puede sangrar?
Los primeros amores nunca sangran. Se recuerdan, pero no sangran. Se pueden recordar con buenos o con malos recuerdos. Puedes incluso recordar el dolor o el desengaño. O recordar todas las primeras veces que viviste en ese primer amor. Lo puedes recordar con cariño o sin él. Pero los primeros amores no suelen sangrar. Sobre todo porque suelen ser los que tenemos de niños, algunos de adolescentes. En esas edades creemos que es amor lo que en realidad es curiosidad o nuestras hormonas reclamándonos experiencias que parecen reservadas sólo a los adultos, y nuestro propio ser nos reclama ser adultos a esas edades, tener un sitio como más alto en las relaciones sociales, porque se desprecia la inexperiencia de la juventud pero se valora mucho la experiencia, y la cosa es que la inexperiencia es un tesoro en sí misma que sólo la tendremos una vez en cada cosa a lo largo de la vida. Con la experiencia se ganan  muchas cosas, eso es verdad, pero a la vez se pierde la inocencia cada vez un poco más. Cuando llegamos a adultos queremos volver a ser esos jóvenes que fuimos, aunque casi todos decimos: pero sabiendo lo que ahora sé. No sé, mi primer amor, como el de tantas personas, es infantil. Una cosa platónica, de niños, y no confesa de manera abierta, aunque probablemente a sabiendas de ambos implicados. No me duele, no me sangra, porque probablemente ese amor no era amor, pero nuestra mente lo asocia a amor. Ocurre de manera común en casi todo el mundo. Pero si nos vamos a la adolescencia y al primer amor que ya sí se puede llamar amor, puede que sangre al comienzo de la ruptura, pero luego pasan los años y quizá lo que sangra es tus propias acciones, lo que sabes que es verdad que no hiciste o que hiciste mal, y a la otra persona puede que le pase lo mismo, pero a esas alturas o ya no sabéis nada el uno del otro o todo queda tan lejos que sois amigos o conocidos y está todo tan superado que sabes que simplemente te formó como persona y eso tiene unos lazos de afecto a la otra parte que deben o deberían perdurar. Otra cosa es aquellas personas que jamás superan sus traumas, pero eso es una historia más compleja y probablemente enraizadas con otros sectores de sus vivencias personales no necesariamente amorosas pero igual o más de traumáticas y eso es otra historia. Al final, como escribí en Navidad en red pública, en facebook, hay que aprovechar este día, porque cada día es un sueño y los sueños se acaban al amanecer. No es bueno vivir eternamente en el pasado, porque el tiempo pasa y no espera a nadie. Parece raro que lo diga un historiador, pero es que precisamente los historiadores nos dedicamos a comprender, interpretar, analizar y conservar el pasado precisamente para vivir el presente. Al futuro con el pasado, creo que es el lema, o parecido, de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares, donde me licencié.


Belén G. Girón

¿Cómo te imaginas dentro de 10 años?

Cuando era niño y cuando era adolescente me imaginaba de manera común en un cuando sea mayor esto y lo otro, pero luego, como dijo John Lennon, la vida es lo que te va ocurriendo mientras tu haces planes. Ninguna de las cosas que me imaginé en aquellos años se ha cumplido. Más bien todo lo contrario. Ni siquiera creo que la Justicia esté despierta en nuestros días. La Justicia es como si no existiera. No podría decir dónde estaré dentro de diez años porque ahora mismo ni siquiera sé que será de mí a finales de 2020, el año que va a comenzar dentro de dos días. Y no lo digo en plan retórico, si no que lo digo literalmente. Hay una serie de circunstancias en mi vida que vete a saber. Empecemos, por ejemplo, en la más que probable necesidad de alquilar una habitación de mi casa que puede surgir con urgencia en algún momento de los tiempos que vienen, pero de momento estoy al pairo. Estar al pairo, para quien no lo sepa, es la forma como se deja a los barcos en plena mar cuando hay tormenta o huracán. Se paran los motores, se recogen las velas si las tuviera, se lanza el ancla o las anclas al agua, se pone proa al norte y se deja flotar al barco, simplemente, mientras durante el temporal se hace todo lo posible y necesario para mantenerse a flote mientras se espere que amaine. Incluso a veces se recogen las anclas, por si el fuerte oleaje les arrastra al fondo, pero es peligroso. Pues más o menos.

¿Cuánto tiempo crees que le queda al mundo?
La pregunta que la humanidad se hace desde que es consciente de sí misma. Hemos pasado la mitad del siglo XX, desde 1945, con el miedo en el cuerpo de que el mundo podía acabar mañana con misiles nucleares explotando en una guerra nuclear. Se creyó que eso iba a ocurrir de manera inminente durante la crisis de los misiles de Cuba en 1962. Luego se pudo afirmar del todo el final de la Guerra Fría en 1991 y durante unos años creímos que esa posibilidad se había disipado, pero pronto supimos que no porque todo se ha vuelto en realidad más frágil, ya que ahora tienen armas nucleares países que antes no los tenían porque la propia Guerra Fría bloqueaba esa posibilidad. Además son países con conflictos constantes o que hacen pruebas intimidatorias con esas armas o con los misiles que deben portar las cargas nucleares. Todo esto sobre todo desde los sucesos trágicos de 2001 en New York. Pero luego tienes los accidente de este tipo, como el que hubo en Japón por un tsunami no hace muchos años. Pero nuestra principal preocupación, sin dejar esta, debería ponerse en el cambio climático, porque si atendemos a lo que dicen los científicos todo apunta que en el siglo XXII, adiós muy buenas, o quizá dentro de este mismo siglo XXI, hacia mediados o en su segunda mitad si todo el calentamiento global se sigue acelerando. Tenemos que concienciarnos de nuestra manera de relacionarnos con el mundo. Tenemos que ser conscientes de que la solución no está sólo en los grandes políticos. A comienzos de mes vi en un telediario a un manifestante por el clima que era entrevistado y pedía a los gobiernos y a las empresas que invirtieran en investigación, es una mentalidad en parte infantil, que no desacreditada, ojo. Lo que pedía él era algo importante, pero a la vez era algo infantil porque es un poco la mentalidad de que alguien va a inventar algo y nos va a salvar a todos. Bueno, nos han metido esa idea del héroe salvador y del séptimo de caballería llegando a última hora desde hace muchas décadas a través de películas, televisión, cómic, libros, incluso canciones y cuentos. Es un poco el "y llegó el principe azul y la rescató". Y sinceramente es una falta de visión adulta de la realidad compleja en la que vivimos. Nosotros mismos debemos adoptar ya todas las actitudes necesarias y nuevos hábitos para frenar ese cambio climático. Hay que reducir el consumo de todo, reutilizar lo máximo y reciclar lo que ya no se puede reutilizar. Por supuesto esto ataca la base misma del capitalismo, y que probablemente provocará crisis económicas y muy posiblemente rebeliones, revoluciones y guerras. Pero la otra perspectiva, la del desastre ecológico también nos lleva a rebeliones, revoluciones y guerras, e incluso a posibles invasiones. En una de las opciones podemos arreglar al menos nuestro mundo ecológicamente, en la otra nos matamos hagamos lo que hagamos de un modo u otro. Al mundo le puede quedar mucha vida si nosotros nos hacemos conscientes de que cada uno de nosotros somo todos los días el séptimo de caballería, el inventor y todos los gobernantes del mundo con sus leyes nunca redactadas a la vez, todos juntos.

¿Te gustaría ser padre?
De todos mis amigos más antiguos yo era el único que siendo un chavalín decía que sí quería tener hijos e hijas. O al menos alguno. Pero los años pasan, las circunstancias económicas no han permitido serlo, tampoco las de vivienda a lo largo de todos estos años, y sobre todo tampoco hay una pareja. Uno cumple años y por edad mis posibles parejas (que no sé quienes serían) es muy difícil que puedan ser madres, no imposible, pero sí muy difícil. Primero porque tendríamos que conocernos, luego porque hay que establecer una relación sobre la que estemos seguros de que tener hijos juntos es una buena idea porque todo funcione bien entre nosotros y luego que sea posible lograr tenerlos, porque la biología está ahí. Podrías decir, pero puede que tengas una relación con una chica más joven y no sea mayor problema que el de establecer esa relación. Sí, es verdad. Pero eso tarda tiempo y, como dije antes en estas entrevistas, el tiempo no espera a nadie Incluso si tuviera un hijo mañana mismo, porque sí, por una locura sexual de esta misma noche, cuando él tuviera 20 años yo estaría cumpliendo los 60, bueno en realidad los 61, pues él o ella nacería ya en 2020. Y todos sabemos que no voy a tener descendencia esta misma noche, no voy a engendrar a nadie ni esta misma noche ni dentro de media hora, por lo que mientras se encuentra, se conoce y se establece una relación con alguien puede pasar a la corta un año o medio año, y eso muy a la corta, a la larga varios años, y si ella es joven probablemente tenga menos prisa que yo en decidirse y entonces ¿qué? ¿Cuando mi hijo cumpla 20, yo tendré 65 o 70 años? Bueno, es una posibilidad, no digo que no, sería una vivencia diferente de la paternidad de la que tienen la mayoría de las personas y obviamente prepararía a mi hijo o hija para lo que le depara el futuro, porque va a ser más duro y con más luchas que el de las demás personas en la mayoría de los casos. Pero bueno, claro que no es descartable, ya de por sí mi vida tiene circunstancias muy peculiares. Dirás que puedo adoptar. Y llevas razón, pero siempre hubo en mí un querer ser parte de ese hecho de crear una vida, en la que la madre lleva la parte más notoria e importante, pero la parte del padre también crea ese sentimiento de paternidad del que nunca se habla en su sentido más emocional. De momento, veo a los hijos e hijas de mis amistades más antiguas, que ya los han ido teniendo, y me gusta de vez en cuando interactuar con esos niños que, en su mayoría, no saben porqué este señor me levanta en brazos o me habla como si me conociera o me regala algo si nunca nos vemos o no es mi tío. Esta semana una de mis amigas antiguas me llamó por la Navidad y me puso al teléfono a su hija, que probablemente no me recuerde en absoluto, tuvimos una charla muy animada de sus notas del colegio y de cómo iba a celebrar su cumpleaños. Supongo que ese papel del amigo de mamá o del amigo de papá que se comporta raro como si me conociera como un tío es el que más me pega a estas alturas y me siento cómodo. Cuando murió mi madre en 2017 otra amiga me llevó a su hijo al tanatorio, que apenas tenía unos pocos meses, era la primera vez que lo veía, por un lado no tenía con quien dejarlo, pero por otro quería que lo cogiera en brazos y fue bonito tanta vida en ese momento.


Julián Vadillo

¿De dónde te viene la pasión por la Historia? 
Pues supongo que un poco de varios sitios que confluyeron a la vez en mi niñez y juventud. En otras épocas te hubiera dicho "de esto", pum, ya está. Pero supongo que vino de varios lugares. Uno de los hechos fundamentales es que en mi dormitorio de niño mi padre tenía un mueble escritorio con estantería de libros. En esa estantería  había un libro del Círculo de Lectores con los grandes eventos de la Historia. Te contaba la Historia Universal a través de los hechos más destacados y la ilustraba con cuadros de los grandes museos del mundo. Lo ojeaba y consultaba muy a menudo en la intimidad de mi cuarto a puerta cerrada. También tenía en el salón una enciclopedia de Salvat no sé si en 12  o más volúmenes de Historia de España, que la leí y consulté muchísimo e incluso la completé con artículos de periódico que metí entre sus capítulos. Me parece la mejor obra editada en este sentido y no he encontrado nunca una obra similar que esté a la altura de esa enciclopedia que será de 1984 ó 1985 o alrededor. Luego tienes las película de Indiana Jones o algunos de los profesores de Historia del colegio y del instituto que fueron muy buenos profesores y muy inspiradores. Y si mi apuras hasta los dibujos animados de Érase una vez...

¿Cuál es el acontecimiento histórico que te hubiese gustado vivir? 
 Qué difícil pregunta. Hay tantos... y con ojos de más joven te hubiera dicho que hubiera querido estar en tal y en cual, por la aventura y la emoción... luego vas acumulando conocimientos y sabes que la realidad que te hubiera tocado hubiera sido un auténtico drama incluso si hubieras sido de las clases altas, porque por ejemplo no debió ser agradable quedarse sin comida y morir de hambre en uno de los barcos de los conquistadores o de los colonos de América, cosa que era bastante común en el siglo XVI. Sinceramente últimamente he fantaseado con viajes en el tiempo y me llama la atención cómo será el futuro, porque no lo vamos a conocer y para un historiador eso siempre es la frustración de que nunca completarás tus conocimientos ni comprobarás si tus análisis estaban acertados ni satisfarás la curiosidad del ¿y luego qué pasó? Habría varios momentos o tiempos que hubiera estado bien conocer. Pienso por ejemplo en que si existiera esa posibilidad sería curioso conocer la Antigua Roma, porque me parece un mundo muy rico y con unas normas morales que hoy día se nos escapan, o toda la libertad aún al margen de las normas en el Oeste americano, donde precisamente se produce una lucha entre la imposición del Estado y la expansión del capitalismo contra todas aquellas gentes que acudieron al Oeste en busca de un futuro nuevo y las normas las ponían ellos mismos. Buena parte de las películas del Oeste hablan precisamente de eso, sólo que nunca se nos ha explicado de manera abierta y directa y mucha gente no capta ese análisis. Los sheriff acudiendo a pueblos sin ley, el ejército contra los indios, la expansión del ferrocarril contra los pequeños ganaderos que pierden sus tierras de pasto, los asesinos a sueldo de los grandes empresarios (latifundistas de la época) como Chisum, los fundadores de colonias en busca de oro que terminan siendo ciudades donde las normas las ponen ellos hasta que el gobierno se hace eco de su existencia y llegan predicadores y abogados y jueces... Fue un tiempo breve pero debió ser curioso. Y luego tenemos la lucha del Norte contra el Sur, donde está el tema de la esclavitud y el capitalismo más salvaje entrando en conflicto consigo mismo, pero también está el asunto no menos importante del replanteamiento de las libertades políticas y de ahí que unos fueran federales y otros confederales. Es de señalar que en España se vio mucho cine con tramas de la Guerra de Secesión, que si federales o confederales, y sin embargo cuando surgió el 15M o Podemos una gran mayoría no tenía ni idea de lo que es una confederación y en qué se distingue de una federación, y eso que por ejemplo la CNT, de larga Historia en España, es una confederación, o que sindicatos como UGT y CCOO son federaciones. ¡Y mira si hay afiliados a UGT y a CCOO! En España somos muy de no querer explicar y a la vez de no querer saber. Y los que saben, al final, son los que tejemanejan el cotarro. No obstante una de las películas con censura y estreno tardío en España que más triunfó y con la que la gente más se identificó, se especula con la idea de que quizá fue por una asimilación a nuestra propia guerra civil, fue Lo que el viento se llevó (Victor Fleming, George Cukor y Sam Wood, 1939).

¿Qué libro ha marcado tu vida y por qué?
No uno, si no muchos libros marcan las vidas. Decir uno concreto vuelve a ser una tarea difícil. Supongo que podríamos poner el acento en Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, pero no una edición cualquiera, si no una muy concreta. Me refiero a una edición juvenil, resumida y adaptada para niños de la editorial Susaeta en los años 1980. Aún lo tengo en mi casa con mucho cariño. Un día, sin más, sin ser cumpleaños, sin ser Navidades, ni Reyes, ni nada, vino mi padre por la noche, porque trabajaba de tornero en Madrid y trajo un regalo. Venía a la hora de la comida luego se iba y volvía. La cosa es que había comprado dos libros, uno para cada hijo, y a mí me había traído ese libro. Yo era un niño. La profesora les habían dicho a mis padres, supongo que a mi madre, que ya podía y además debía leer ya textos más complejos y largos de los que yo leía. Además era un niño muy avanzado para mi edad. Yo recibí el libro citado y es el primer libro largo que recibí y que leí, que yo consideré por entonces de adulto, aunque evidentemente es una edición juvenil como he dicho. Recuerdo a mi padre sentado en el sillón de skay marrón con una quemadura de cigarro de mi padre en el brazo del mueble, donde había siempre un cenicero de hierro que él usaba. Nos llamó y nos dio los libros. Durante muchos años pensé que lo había comprado ese día, pero la verdad es que pudo comprarlos vete a saber cuándo y tenerlos guardados para cuando llegara el momento. Ese libro tiene una gran cantidad de recuerdos de diferente tipo para mí y un alto valor sentimental por razones evidentes para quienes conozcan mi biografía, claro.



Mario Misas

¿Que crees que es más difícil, ser novelista, poeta o archivero?
Pues todo tiene su cosa, no te creas.  Supongo que ser archivero es complejo, primero porque parecemos temporeros del siglo XXI y te pasas más tiempo en el paro que con trabajo, con todo lo que eso supone. Luego porque la Historia y los documentos no son matemáticas y como toda ciencia humanística requiere de unas interpretaciones y reinterpretaciones que a menudo te rompe los esquemas previos, los que tú creas y luego los que volviste a crear para comprender los documentos. Hay otras veces que todo es muy mecánico, pero no siempre es así. Luego está los puntos de vista diferentes con las compañeras y compañeros de profesión, y en algunos trabajos incluso las luchas de egos y lo que parece sencillo termina haciéndose complejo. A veces hay que hacer cesiones severas ante interpretaciones de documentos y como afecta eso a su archivado que tú no compartes. Pero el trabajo es común y los puntos de vista de uno no tienen porqué ser los más útiles, por eso se hace necesaria las colaboraciones en equipo. Incluso también porque a menudo el trabajo en equipo permite detectar lapsus o errores del compañero o propios. Pero quizá el mayor de los problemas de los archivos es ese que comento de documentos que no se ajustan exactamente a lo que debiera ser. Hay que pensar que somos humanos y quien elabora los documentos a veces lo hacía muy libremente y que además juegas con la mentalidad de humanos de otros siglos o de otras décadas. El simple asunto por ejemplo de los "apaños" que hacemos todos en nuestro trabajo diario, también lo hacen quienes elaboran documentos, y a veces tienes por ejemplo papel usado dos veces para dos asuntos diferentes, o que estás archivando relaciones de personas por X asunto y el que lo hizo, por ahorrar papel o porque le pareció mejor para ir adelantando tarea, aprovechaba el oficio de remisión para eso y para tratar cualquier otro asunto administrativo que no tenía nada que ver y te descuadra el cómo archivarlo. Es complejo. En Historia no todo es dos más dos es cuatro, a veces dos más dos es cinco. Hay que tener mucha capacidad de reinterpretación.

¿Que bares hechas más de menos de todos los que han cerrado?
La Vaca Flaca y el Flamingo. En el primero era como estar en casa. Raúl me enseñó muchas cosas de manera directa e indirecta. Tiene unos altos valores humanos y tolerancia. Además fue un motor cultural de la ciudad, contracultural. Y del Flamingo diré que era como un punto de encuentro de todos mis amigos. Un papel que antes cumplía el bar de Benito, lo llamábamos así, enfrente del Flamingo. Descubrir el Flamingo cuando el Boisán comenzaba a caer y en cuanto a rock sólo iban quedando locales de heavy, aunque parezca mentira, descubrir un bar con rock de todos los tipos y mucho de ese rock de los años 1970, fue algo muy grande. Además rebosaba de gente. Me sentía muy cómodo allí. Hice muchos amigos que hoy día son parte importante de mi vida.

¿Porque no te vuelves a dejar barba?
Ya surgirá. He tenido barba y no la he tenido, bigote, perillas, patillas al estilo siglo XIX, y de todo un poco según me ha surgido. Que no la lleve ahora no quiere decir que no vuelva a llevarla, simplemente tiene que surgir. Una vez me dejé una barba que sostenía varios bolígrafos y metías la mano y no se veía. Me gustaba la barba de Paul McCartney en Let it be, salvaje total, y esa me la he dejado muchas veces. Pero es cierto que desde el año pasado me han crecido algunas calvas de barbas de estas que son pasajeras y que surgen o bien por caries en los dientes o bien por ansiedad o depresión. Mi dentista, que recomiendo mucho, en la Plaza de España, me dijo que caries no tengo ninguna, pero me detectó otro problema en los huesos de mi mandíbula que tiene relación también con episodios de ansiedad y esa sí que no es reversible como esas calvas de la barba. Desde enero de 2018 vivo unas circunstancias que deterioran mi salud, eso ha quedado evidenciado médicamente. Se me recomienda poner fin a una situación de mi vida para que no derive a más. Supongo que me sería más fácil sentirme cómodo con la barba de nuevo, de esta de ahora sí y ahora no, si esas calvas desaparecen, pero para eso hay que solucionar esos otros problemas que me generan ansiedad. También es verdad que un barbero colombiano me dijo que en su país se dan pequeños cortes en esas calvas y se frotan un diente de ajo en las heridas y al cabo de unos días vuelve el pelo. No creo que eso funcione, pero hice el experimento un día y el resultado es el previsible: no funciona. Pero, sí, compañero, un día volveremos a compartir barba. Por cierto que te tengo que escanear y pasar una foto juntos en el Backstage donde los dos tenemos barba. Un contrapicado muy molón.

Y con esto, queridos lectores, 
FELIZ AÑO NUEVO 2020
PAZ, MÚSICA, AMOR, ARTE
Y TOLERANCIA
para todos.

sábado, abril 21, 2018

NOTICIA 1784ª DESDE EL BAR: QUE LE PREGUNTARÍAS A UN DINOSAURIO

Con hoy, 21 de abril, son ya 39 primaveras. Esta en concreto ya en total orfandad. Suele ser habitual, aunque no siempre, que use la entrada de esta bitácora en este día para dejarla abierta a alguna entrevista o preguntas de los lectores. Este año he optado porque esa entrevista / pregunta de los lectores, sea un tanto encubierta. Sin que ellos supieran el motivo real, elegí una pregunta al azar de varias que se me ocurrieron en estado de duermevela hace una semana, una mañana al despertarme. Tal pregunta la puse en mi red social de facebook y varias personas preguntaron. Como no sé si todos estarían de acuerdo en que apareciera su nombre por aquí, pongo sólo sus iniciales, pero aquí pongo las preguntas que hicieron ante la pregunta que formulé, la cual, por otro lado, no tiene que ver con que yo me sienta un viejo saurio, nada más lejos, fue un estado de duermevela. Aquí la entrevista a ciegas en mi 39º cumpleaños.

¿Qué le preguntaríais a un dinosaurio?


T. V. ¿Roooooaaaaarrrrrrrr?
Por supuesto, todos los días. Sin excepción, Desde el lago Victoria hasta el Delta del Nilo, en invariables formas de vidas extintas y por extinguir. La vida se abre camino ¡rooaaarrrr! a ¡rooooaaarrr!

C. OyS. L.  Que si se echa la siesta.
Con Olor y Sabor de una buena comida es probable que caiga en una siesta involuntaria, o voluntaria si es fin de semana. Hace tiempo solía echármela con frecuencia, ahora trato de evitarla excepto si estoy muy cansado. Aunque me reservo una siesta en algún momento de la semana, a veces varios momentos de la semana, con mi gata, a la cual le gusta venir a echársela a mi lado mientras se deja (hace) abrazar.

M. B. Que si tiene un Máster.
De niño tenía varios muñecos Master del Universo, ahora ya no los tengo. Las ilusiones infantiles es lo que tienen, que llegan a las edades adultas. Pueden subsistir, por supuesto, pero lo ilusorio queda en el mundo de lo ilusorio. Es la evolución de los dinosaurios, todos se encaminan más o menos a su volcán, unos apreciando las nuevas formas del camino y otros volviendo la vista atrás, con lo que se corre el peligro de transformarse en estatua de sal, como la mujer de Lot, y quedarse estancado para siempre. Y sin embargo el volcán está en el final del camino de todos los dinosaurios.
Hay dinosaurios que dicen tener Másters universitarios que están más que en duda, o cuya adquisición es fraudulenta. Yo me quedé en la obtención del reconocimiento de realizar el primer periodo de cursos del doctorado, y ahí lo dejé en cuanto a lo formal se refiere. Mi formación posterior ha sido altamente autodidacta, y no me ha ido mal. Es lo malo de un sistema que fomenta el enseñar los títulos en lugar de demostrar lo que sabes y lo que haces, un sistema de los que saben que no importa lo que sabes o lo que haces, sino lo que dices saber, se afanan en obtener títulos ilusorios, y así ocurre, que tienen la ilusión de un caramelo de niño, que es sólo el envoltorio, pero no el caramelo, mientras que los que tienen el caramelo se quedan en la cuneta. No es tanto un problema de quien dice tener lo que no tiene, si no de toda una sociedad que valora al que dice tener, saber o hacer, no al que tiene, sabe o hace.

A. eMe. Que para qué esperó a que el otro se despertara...
Porque siempre hay esperanza de que el otro despierte. Ahora bien, ¿despertó justo cuando alcanzó la lava a ambos? Tardío despertar. La pregunta implica un: ¿por qué no miraste sólo por ti? Y la respuesta es siempre de difícil contestación, compleja, y quizá aún por obtenerla al cien por cien. Quizá porque todos esperamos que haya otro dinosaurio al despertar. Qué tristeza despertar siendo el último dinosaurio. Y sin embargo, el último dinosaurio tuvo que saber que era el último dinosaurio ante su soledad. ¿Y no se preguntaría: "cómo he llegado a esta soledad"? Afortunadamente yo no soy el último dinosaurio, y me da tiempo a echarme siestas de dinosaurio y retozar con dinosaurios a los que esperar que se despierten cuando se echan la siesta y a hacer cosas de dinosaurio. ¿O acaso no es bello despertar a la par que otros dinosaurios, que duermen y despiertan cada día como tú, contigo, a la par?

A. D. Depende de si es un velociraptor, o un T-rex...
Ambos son depredadores natos. Se ha querido saber a raíz de las películas de Spielberg si sería peor el ataque de una manada de velociraptores o el ataque de un gran Tiranosaurius Rex. Supongo que depende de si quieres acabar de un montón de dentelladas o si prefieres que sea de golpe. Ahora bien, lo que planteas es que tu pregunta variaría dependiendo de si es un depredador no de gran tamaño que actúa en grupo con planificación de ataque o si bien es un gran depredador que actúa en soledad, hemos de imaginar que sin demasiadas consideraciones a lo que pueda ser una estrategia. Lo refinado y social o lo bruto y solitario. Hay que adaptarse socialmente para sobrevivir entre dinosaurios.

M. G. Que cómo se extinguieron.
Quizá leyendo un libro de mala narrativa. O quizá contando los granos de arena del suelo. Fuese con la explosión de un gran volcán, la caída de un meteorito, que evolucionaran a otros saurios y aves, que hubiera escasez de comida, terremotos o una enfermedad, el ser humano debería aprender una lección que no termina de aprender: ni tu inteligencia, ni tu dinero, ni nada de lo que tengas o creas ser, ya consideres que lo pasas bien o mal, que eres víctima de tal o cual cosa, o verdugo, nada te va a salvar de acabar extinguido. La muerte llega, la eternidad dura para los mortales lo que dura la vida propia. No hay más tiempo, no hay más espacio. Este es tu tiempo, este es tu espacio. Cómo pretendas vivirla, cómo te empeñes en vivirlo, en sentirlo y también cómo hagas que lo vivan los demás seres que están relacionados contigo es tu problema o tu camino de bienestar. Si te empeñas en vivir la vida como un mártir sufrido y doliente, y más allá, como un vengador por los supuestos males que te han hecho y que no te han hecho en realidad, probablemente tú mismo te has extinguido a ti mismo antes de que llegue tu hora final auténtica. Tú eliges borrar lo malo y reconstruir, o empeñarte en meterte cada vez más en la fosa cavada en vida.

C. S. F. ¿Cómo aplaude un T-Rex?
Con esfuerzo. Sin embargo mantiene siempre una eterna sonrisa. Ahora bien, llena de dientes afilados y puntiagudos. Pero hasta los T-Rex saben apreciar una brisa, un olor, un algo que aplaudir. ¿Acaso los leones están todo el día cazando? Pues ni un T-Rex puede evitar aplaudir.

O. H. ¿Qué tiempo hace en el Cretácico, me llevo una rebequilla?
Llévate una rebequilla. Hace más bien fresquete. Lo que no viene mal últimamente. Aunque dicen que con el cambio climático, cuando el agua dulce del deshielo de los casquetes polares lleguen a determinado porcentaje en su mezcla con el agua salada del mar, por un proceso físico natural comenzaría una nueva glaciación. Coge también el gorro de lana.

O. H. Vaya, creo que lo mío son dos preguntas...
Son dos preguntas. Efectivamente. Pero, ¿quién no ha querido preguntar a lo desconocido alguna vez? Y pudiéndolo hacer, ¿alguien nos pone límite? No hay más límite que el límite que se pone uno mismo, ni la ley es en sí un límite. Ahora bien el límite propio es doble: uno es mental, el otro es físico. El físico es el único que nos impide todo lo que el mental podría llegar a proponernos. Una vez más, que aplauda el T-Rex, puede hacerlo, no tiene límite para hacerlo (igual que los mancos), no lo tiene salvo por lo físico. Y sin embargo...

J. M. ¿Qué tal lleváis la división de Pangea?
Lo multicultural es enriquecedor. La existencia de ambientes diferentes alimenta lo multicultural. Atlántida es un buen lugar para vivir, aunque se hunde en el océano. Otros vendrán que sus templos construirán.

V. S. N. D. ¿Cómo son vuestros rituales de apareamiento? Por más documentales de dinosaurios y pelis que he visto, nunca han planteado ese tema, ni una triste recreación ni nada.
Es que los dinosaurios, para reproducirse, es una cosa de echar huevos. El dinosaurio le pone una copa a la dinosauria y le pregunta si estudia o trabaja, la dinosauria le dice que eso es antiguo, que está hecho un saurio, y él entonces opta por irse a su casa a ver la televisión. Es en ese momento que la sauria le dice que ella quiere ver una película o una serie, porque eso es lo moderno. Y de esa manera ninguno de los dos ve la televisión.
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A.Rock CH. ¿Sois más de T-Rex o de Dinosaur Jr?
T-Rex es un perro muy listo, pero es un perro, y Dinosaur Jr. es un  bebé de dinosaurio. Ambas son series antiguas, como dinosaurios somos de ambas series, y quizá ni las viésemos en su día, o al menos no de manera seguida y con devoción. Ocurre que según pasan los años para los dinosaurios recurrimos a referencias culturales de nuestro pasado, porque nos pone en común no sólo con otros tiempos nuestros, sino con otros dinosaurios con los que quizá en esos tiempos no hubiéramos gastado ni media palabra, pero hay algo que nos ata al paso del tiempo. Hay algo que nace y algo que no termina de morir, dijo el escritor ante el cambio de los tiempos.

N. T. G. ¿Cómo te llamas?

La Justicia de Dios Hijo de una Loba que Vive en la Sierra Hijo de Pa es la traducción. Pero para ti me llamo como el viento, o mejor: Canichu.

B. F. ¿Podríamos vivir juntos?

Indudablemente, mientras haya buena sintonía para compartirlo. Y algo en la nevera.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

P.D.: Dos preguntas de postre formuladas hoy mismo por otros dos lectores.

I. C. M. Yo le hubiera preguntado que si es verdad que se extinguieron por fumar canutos.
Es tan realidad como el planteamiento que hacía Stephen Hawkings acerca de si el mundo podía estar desarrollándose encima de la espalda de una tortuga. Había tantas plantas en su época que desconocemos hoy día que quién sabe si se hartaban de algo que les llevara a una gran sonrisa final. Y la cosa es esa, siempre alegres en cada pedazo de vida como si se fuera al entierro de otro.

N. M. K. “Si morir duele.” 
Depende del apego que le tengas a la vida. Pero, ¿qué dolería? ¿La muerte o lo que sientes que, o a quien, abandonas? Duele el pensar que se acaban las satisfacciones, el sentir, el ser. A la muerte se va con la vida, pero a la vida no se va con la muerte, aunque se sirve de la muerte. ¿Morir duele? Hasta los robots, ciborgs en realidad, de Phillip K. Dick, tenían miedo a la muerte. Se huye de la muerte. Y sin embargo Peter Pan consideraba que sería una gran aventura. Morir no puede doler más que todas y cada una de las veces que queriendo algo en la vida lo pierdes sin que puedas evitarlo. Ante esto recomiendo el libro de poesías póstumas Rosa enferma de Leopoldo María Panero.

martes, abril 21, 2015

NOTICIA 1475ª DESDE EL BAR: LA ENTREVISTA DEL DÍA 21


Con este retrato que me hizo Zia Mei el día que la entrevisté en Parlamento Pirata, en Radio Arrebato, a comienzos de este año, quiero dar paso a algo que hacía mucho tiempo no hacía, y es la costumbre de conceder una entrevista de preguntas libres por parte de los lectores tal día como hoy. El motivo hoy como ayer es el dia de mi cumpleaños, hoy, 21 de abril, mismo día que, por decir una onomástica nueva respecto a otros años, es también el cumpleaños de la reina Isabel II de Inglaterra.  Di la oportunidad de preguntar libremente a los lectores esta vez a través de una red social, mediante la cual se atrevieron a preguntar cuatro preguntas. Esta vez, en relación a otras ocasiones, son poquitas las preguntas, pero me gustan. Bien es cierto que ahora mismo, en esta mañana de 21 se está preparando ya todo para dar el Premio Cervantes el día 23 en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, y por la televisión están retransmitiendo la entrevista que le están haciendo a un octogenario Juan Goytisolo, que promete arremeter contra la hipocresia de buscar los huesos de Cervantes mientras no se hace nada por la Cultura y la Literatura y la reflexión, realmente. Es un hombre muy lúcido, aunque algo sordo ya. Un hombre sincero y comprometido con la sociedad desde sus escritos, del que se decía que no iba a ganar el premio por sus ideas sociales (de izquierda social pura), que acaba de pronunciar declaraciones como que no le gusta ningún nacionalismo, venga de donde venga, porque sólo son perjudiciales y excluyentes, o como la apreciación de que si la hambruna matara a miles de personas en Holanda ahora mismo estaríamos poniendo remedios y todo el mundo lo estaría comentando, pero como la hambruna es en África, como mucho nos limitamos a escandalizarnos cuando un barco se hunde con inmigrantes y mueren en el mar, si los periodistas se enteran. Mi entrevista no será tan interesante como esta de Goytisolo (cuántos hermanos Goytisolos de tan interesante e importante aporte). Espero, eso, sí, que os satisfaga a los lectores más fieles, y a los que no, también. Vamos allá:

MARIO MISAS: Teniendo en cuenta todos los personajes famosos históricos que han pasado o residido en Alcalá, ¿conoces alguna anécdota divertida de Alcalá de alguno de estos personajes en algún bar que aún siga abierto aunque sea con otro nombre?

CANICHU: Anécdotas de bares que sigan abiertos, ahora mismo no recuerdo alguna, aunque es de suponer que las hay. Así por ejemplo, la Casa Vieja, en la calle San Felipe Neri, fue en realidad la casa donde vivió un conocido pintor local del paso del siglo XIX al XX. Ahora mismo no recuerdo el nombre de esa persona, pero creo que en algunos de los tarjetones para los clientes del restaurante recogen ellos mismos ese hecho como presentación. Esta es una casa solariega del siglo XVI, ¿quién sabe quién pasó por allí previamente a todo esto, como en tanto otros bares de la ciudad, especialmente de la Calle Mayor? El bar más antiguo, que constato yo mismo pues lo vi en documentación del siglo XVI al XX en diferentes archivos, es el actual Pepe Pasión, frente a la catedral de los Santos Niños. Siempre, durante siglos, fue llamado El Rincón, y siempre fue un negocio de hosteleria, de diferente tipo y dueños, pero eso es lo que ha sido ese rincón invariablemente, es algo que la ciudad debiera proteger desde las instituciones, como hacen en Sigüenza con determinado mesón de mismas circunstancias. Por allí, por El Rincón o actual Pepe Pasión, como se prefiera, es de pensar que pasara mucha gente entre la que habría alguien conocido, aunque no lo podemos asegurar, sólo especular. Quizá Quevedo, quizá Lope de Vega, cuando eran estudiantes. Por fechas cuadraría, aparte de que iba camino de la Mancebía Vieja, en la actual calle Laguna, y de la Mancebía Nueva, en la Calle de las Damas, cuyo nombre se evidencia su porqué, así que posibilidades para que algunos artistas pasaran por allí, no les falta, pero no lo podemos saber hoy por hoy. Cuando era El Rincón en los años de la Transición, poco después fue el epicentro  de "La Movida" versión alcalaína entre finales de los 1970 y principios de los 1980, yo conozco gente ya de una cuarentena y una cincuentena y una sesentena de años que me han hablado del ambiente del bar en esas épocas, y pudo haber de todo con nombres locales muy destacados del mundo de la música, de la pintura y de la escritura y aún vivos. El otro bar más antiguo no siempre ejerció de bar, que es la actual Posada del Diablo, que se remontará al siglo XVII o al XVIII, pero de manera discontinua, todo un lugar de paso. Tiene posibilidades. En la calle Libreros, hacia la Plaza de los Mártires, también llamada Plaza de los Cuatro Caños de manera popular, se sabe que Leandro Fernández de Moratín en el comienzo del siglo XIX situó la fonda donde se desarrolla su obra El sí de las niñas, no se sabe que casa será exactamente, pero nos ha dado muchas pistas y la historiadora que más lo ha investigado, una mujer de Guadalajara, dice que podría ser hoy día el actual edificio del Banco Santander en esa calle, a pesar de que la placa que recuerda aquel hecho la han situado desde la Concejalía de Turismo en un esquinazo que da a un bar llamado la Taberna de Rusty y que es en exceso reciente en relación a aquella obra. En todo caso, Camilo José Cela al escribir su libro Viaje a la Alcarria menciona a Alcalá de Henares, yo aún no he leido este libro y no sé si menciona algún sitio concreto, pero conociéndole quien sabe si se paró a comer en el Bar de Nino, de la Calle Mayor, abierto desde la década de 1950 y uno de los primeros en poner tapas antes de que fueran conocidas por aquí, otra cosa es la opinión personal que tengo de ese bar a raíz de una experiencia pasada no muy afortunada. No tengo nada radicalmente en contra de ese sitio, pero tampoco se puede decir que me entusiasme. Esto de Cela y el Bar de Nino es especular. No sabría decirte.


ISABEL GÓMEZ GAMBOA: ¿Qué libro estás leyendo ahora?

CANICHU: Acabo de terminar de leer el segundo libro póstumo de Leopoldo María Panero, Rosa Enferma, publicado el año pasado. Me parece uno de los mejores libros que escribió, incluso mejor que algunos de su juventud muy renombrados. Ahora bien, como es póstumo y no es una edición crítica, me pregunto si Panero lo hubiera editado así, si estaba acabado, si la selección de los poemas era suya o de su editor, y todas esas cuestiones que siempre nos hacen tener dudas a los lectores de obras póstumas. Creo que en este libro Panero sabía muy bien que se estaba muriendo. Personalmente me transmite una sensación como la de un hombre que sabe que se muere y no quiere morir porque, además, no tiene fe ni creencia en ninguna otra vida más allá de la carnal. Es muy bonito, pero muy triste. Creo que aquí al fin los encabalgamientos no son tan agresivos como en otros de sus libros pasados, pero sus metáforas son feroces. Necesitas una atención total y plena reflexión para saborearlo todo como se debe. Aún con todo, hay referencias a otros escritores que a mí se me escapan. Es un libro que en ese sentido te invita a conocer otros libros de otras personas, pero no es estrictamente necesario hacerlo para entenderlo. Ahora mismo me estoy planteando leer algo de Nicanor Parra, o, lo más seguro, libros con temarios para opositar a archivero, pues necesito trabajar.

MARÍA GÓMEZ: ¿Cuál es la publicación con la que has quedado más contento?

CANICHU: De momento no podría contestar, porque no me lo he planteado. Con todas las publicaciones uno está contento, con unas más que con otras, sí, pero en principio todas son como "hijos". Cada una tiene su contexto de creación y su contexto actual. Sí que es cierto que a veces publicas algunas cosas muy elaboradas y de las que te sientes muy satisfecho y apenas parece que las lean unos pocos, otras veces escribes algo para salir del paso y de repente tienes a decenas de personas felicitándote y pasándose el texto de unos a otros. No siempre es así, pero a veces ocurre. Yo no puedo ser interprete del lector, cada lector debe hacer su lectura. También es verdad que a veces he escrito cosas que han usado personas que han hecho introducciones críticas a libros muy conocidos y no me han mencionado como fuente de información. Ahora ellos salen en periódicos y les llaman para escribir cosas, mencionarles en Wikipedia y dar conferencias. Es muy doliente, pero este es el panorama actual, al menos el panorama español. No se hace justicia, ni la gente quiere oír hablar de ella aunque hablen ellos mismos de ella. No es muy diferente tampoco a un  panorama local informativo. A menudo me he sentido reconocido leyendo u oyendo algunas noticias dadas por medios periodísticos de esta ciudad, pero no he sido mencionado, asíque no puedo asegurarlo... bueno, si puedo, porque en alguna ocasión yo me he equivocado por lapsus u otra cuestión y se ha reproducido tal cual mi propio error. No voy a entrar en ello en este comentario. Sólo el semanario Puerta de Madrid cuando me ha usado me ha citado, lo que para mí les honra, a pesar de lo que se dice de su calidad informativa. Pero vamos, esto no sólo es cosa de los medios escritos, también me ha pasado con algunas cadenas de radio local. Es muy curioso, porque cuando anuncio actos, por ejemplo, pareciera que mi nombre también estuviese vetado. A esta ciudad se le suma también esa crisis informativa del cuarto poder que esperemos algún día se remedie, porque Alcalá no se lo merece. No sólo pasa conmigo, a otras personas también les ocurre. Parece que a veces no se es noticia o no se te cita como fuente no porque no seas noticia o fuente, si no por otros intereses que parecen sacados de otras épocas y otras formas de hacer las cosas, allá a finales del siglo XIX y las competencias mal entendidas de las agencias de comienzos del siglo XX. Pero me estoy desviando de la contestación. Yo llevo publicando cosas desde niño. El cuento completo más antiguo que tengo es de 1989, tenía 10 años de edad. Se llamaba Don Federico y..., ganó un premio de cuentos en honor al día de Cervantes en el desaparecieo Colegio Público Puerta de Madrid. Más adelante en ese mismo colegio, pero en 1992, creo, volvió a pasar lo mismo con Dindey, que lo publiqué en esta bitácora por entregas. Tengo conferencias de Historia publicadas en libros, sí, algunas con errores sintácticos por culpa de que el editor no lo corrigió antes de mandarlo a imprenta. Artículos en periódicos como Diagonal, en El Tornillo de Klaus, en Kinephilos... y tantos otros lugares. Esta bitácora data de 2005, algunas entradas de 2006 ó de 2007 tiene algunos datos que fallé por desconocimiento de algunas cosas concretas, pero no lo he corregido, aunque lo he indicado, porque me parece bien que se vea la evolución del conocimiento. Ahora están en otros lugares de esta bitácora debidamente. Una asociación de memoria histórica publicó uno de esos textos con algunos errores, pero está bien, en general los fallos eran mínimos, aunque al historiador profesional le chirríen. Hoy día lo escribiría sin esos errores. He ganado diversos premios de Literatura, aunque hace tiempo que no me presento a concursos, salvo este año. El más entrañable fue el premio doble en poesía y en prosa en 2000-2001 en el Premio San Isidoro de Sevilla de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares. He publicado muchos poemas y relatos en revistas, como en Omnia, hace muchos años, en Claxon, o en la muy famosa e internacional Rolling Stones, en su número posterior a los sucesos del 11 de septiembre de 2001, por cierto que destrozaron los versos del poema que les mandé, los pasaron a prosa. Es lo malo del autor, que a veces no controla al editor. Me siento muy contento, y me siento muy orgulloso, de haber sido codirector con algunos amigos de la revista El Recreo, en la segunda mitad de los años 1990, y en la primera mitad de los años 2000, hasta 2008, más o menos, me siento especialmente orgulloso de ser el co-creador y codirector de la revista contracultural La Botella Vacía, junto a Francisco Huerta y Alberto Cordero. Esas son de las que me siento más entrañablemente unido por los recuerdos buenos y las fiestas y recitales que lo acompañaron. Luego, como digo, salgo en varios libros mencionado por otros autores, o contribuí ya con textos o ya investigando para el autor, sobre todo en muchos libros de Julián Vadillo, pero también de Kahlo o de la Universidad, por ejemplo. Ahora mismo tengo el placer de anunciar que la editorial Talento me ha incluido en su selección antológica de poetas para su libro segunda parte de la antologia . Participaron más de ochocientas personas en el concurso previo que hicieron, tanto de Hispanoamérica como de España, tuvieron que seleccionar a quien querían dentro. Así que es sorprendente mi selección para estar allí, en una antología como esta. El libro ya está a la venta por 13'80 €, pero no tengo dinero ni para comprar mi propio ejemplar. Supongo que en breve podré recibir una ayuda de 20 euros del periódico Diagonal por un reparto de ejemplares que les hice. Lo compraré con eso, pero no será hasta mayo. No sé si de esta publicación me sentiré orgulloso, pero es muy significativo y emocionante ser seleccionado para una antología poética de autores hispanoamericanos y españoles. En breve editarán la lista de los autores y se podrá leer por aquí. Y mientras tanto, en España, cada vez que mando libros a un editor me da largas, mientras mis recitales se llenan de gente. Es sorprendente, es como lo de los medios de comunicación local que mencionaba, mientras un periódico de tirada nacional como Diagonal a veces me pide colaboraciones. En fin, mientras tanto uno está aquí, en el desempleo, creyendo que uno debe permanecer en España para poder trabajar y ayudar a levantar todo esto cuando se pueda, aunque lo primero que haya que levantar sea la viga en el ojo propio. Una íntima amiga mía, Esther Claudio, bromea conmigo hace años diciendo que aquí me reconocerán cuando me haya muerto. De momento estoy provisionalmente manco y mira, ahora estoy en una antología.

LUIS ABAD: ¿Si el día de mañana, o pasado, cuando fallezcas, te ponen una estatua como cronista y personaje celebre de la ciudad de Alcalá como te gustaría que fuera y donde te gustaría que estuviera ubicada?

CANICHU: Si el día de mañana o pasado, cuando fallezca, me ponen una estatua como cronista, es que tendré que haber sido cronista y entonces algo habré hecho mal. Un cronista no es un historiador aunque los dos se dediquen a lo mismo. El historiador usa un método científico humanístico, mientras que el cronista le da voz a muchos hechos que muchas veces no tiene porqué reflexionar, analizar y contrastar pero sí que constatar. Hay muchos historiadores que a la vez han sido nombrados cronistas, me consta. En Alcalá teníamos el insólito caso de tener dos a la vez. Uno de ellos García Gutiérrez, que murió en los últimos meses del año pasado. El actual es Sánchez Moltó, que hace un muy buen trabajo ya no sólo como cronista, sino también como historiador. Le auguro muchos años de vida y de excelencia en su labor de cronista de la ciudad, que por otro lado es un cargo que otorga el ayuntamiento y no sé muy bien cómo funciona su designación, aunque creo que tiene que ver algo en ello el cronista vivo del momento, en este caso Moltó. Por ley de vida y edad, si se cumple, se supone que yo sobreviviría a Moltó, pero no me veo ahí. Creo que si la elección fuera hoy día, el más indicado para tener ese cargo es Julián Vadillo, aunque es más joven que yo, es una auténtica máquina enciclopédica de la Historia de Alcalá, al menos del siglo XIX en adelante. Cierto es que el cronista debe abarcar todas las épocas históricas, pero eso Julián seguro que lo hace de maravilla si le dieran tal distinción que por otra parte se merece, pues no sólo conoce la Historia local con todo detalle, sino que además la comparte y la promociona. Si en el futuro a mí me consultaran, yo daría su nombre. La Historia estaría depositada en buenas manos y muy innovadoras respecto a las corrientes actuales. No obstante, en todos estos temas, yo echo en falta una Historia integral de Alcalá de Henares, de estas que se tardan años en escribir y se publican en un tomo enorme o en dos tomos. Desde Esteban Azaña en 1888 no tenemos algo así. Al libro de Azaña lo completan el de Gutmaro para los siglos XVIII y XIX hasta 1868, y el propio de Vadillo que abarca de 1868 a 1939, pero aún así, faltaría la Historia de lo que aquí ha ocurrido de 1939 en adelante con una visión de conjunto, sin citar ya la necesidad de actualizar con los métodos historiográficos actuales aquella Historia escrita en 1888 por Esteban Azaña. Ahora son otras épocas y quizá esta labor sería más llevadera si se reuniera o nos reunieran a diversos historiadores para ocuparnos de este tema, no hace falta que lo haga una persona en soledad. Pero claro, esto requiere de dinero para investigar y sobre todo para que los historiadores que lo hiciéramos viviéramos. ¿Trabajaría alguien gratis necesitando comer? Pues eso mismo. Un historiador es un profesional y en este país eso no se ve ni se valora, como mucho cuando alguien dice que es historiador recibe el comentario de "qué bonito" o el de "qué aburrido" o el de "¿eso para qué sirve?". En cuanto a la segunda parte de la pregunta, no me veo con estatua porque no soy célebre. Si, imaginemos, yo fuese célebre en el futuro, también podrías serlo tú y debería entonces preguntarte yo a ti, de hecho te lanzo de vuelta la pregunta a ti en cuanto a ti, pero, volviendo, si yo fuera célebre en el futuro no sé dónde querrían que me pusieran una estatua si eso fuera necesario... Hay tantas personas en esta ciudad que habiendo hecho algo no tienen siquiera un reconocimiento público en una placa... Aquí todo es Cervantes. Tampoco sé porqué sería célebre, si por historiador o si por escritor, o vaya usted a saber, quizá por colono en Marte. A Astrana Marín, el historiador que situó la casa natal de Cervantes en la calle Mayor, le pusieron una estatua en la plaza de la Capilla del Oidor, pero no gustó mucho y le cambiaron de sitio a la calle Colegios, detrás del muro de la antigua Iglesia de Santa María la Mayor, mirando a la carretera, para que le vean bien los alumnos de Historia de la faculta de Filosofía y Letras, como diciéndoles: "mirad, este es vuestro destino, detrás de los muros, para que no estorbéis". Curiosa costumbre la española, que no sólo cambiamos de lugar los cadáveres célebres, o bien nos da por desenterrarlos para exponerlos a los curiosos, sino que también nos da por importunar a sus estatuas, haciéndolas caminar por la ciudad como si estuvieran dando un paseo. En fin, ¿dónde poner mi estatua? Ponerla en el centro de la ciudad sería pretencioso, aunque tenga mucha relación con muchos sitios allí. Buscaría mi barrio, quizá el Parque Magallanes, sé que la chavalada se subirían a mí, me pintarían, se emborracharían de cerveza y harían mil maldades, me parece lo correcto, me parece bien, muy apropiado. Si estas cosas ya se las hicieron a las de Cervantes, de Cisneros y de Carrillo estando tan cerca del ayuntamiento, imagínate allí. Las cosas solemnes se las dejamos a Quijote y a Sancho, todo el día posando protocolariamente delante de la supuesta casa natal de su autor en la Calle Mayor, yo ya si acaso disfrutaré de la cerveza y el vino "acocacolado".  De otro modo, si tuviera que ser en distrito centro, pues que me busquen un lugar discretito, el Parque O'Donnell, que no tiene estatua alguna, o al lado de la tapia de la muralla arzobispal mirando a mi antiguo instituto de bachillerato, el Cardenal Cisneros, por aquello de que allí escribí muchos de los primeros relatos más leídos, o en la Plaza Puerta de Madrid, que es para mí un lugar de paso que une dos mundos urbanos, o en el parque que hay en la calle Andres Saborit. Que me beban los jóvenes, me jueguen los niños, me besen los novios, me hablen los ancianos, me meen lo perros, me paseen los adultos. Y que se me suban los gatos, mi estatua tendría que tener a mi lado a mi gata. Que me pongan donde haya vida. ¿Y tú?

Muchas gracias a todos por las preguntas. Que la cerveza os acompañe. Tened un muy buen día. 36 años... ¿y quien me iba a decir a mí, como a tantos otros jóvenes que vamos dejando de serlo, que el sistema nos iba a maltratar de tal manera que nos iba a dejar sin vida por culpa de la falta de trabajo y de dinero y encima se nos llamaría como insulto: antisistemas? Antisistemas son los empresarios, banqueros y políticos que nos gobiernan, porque no comprenden que ellos morirán, pues ellos son los viejos y no nosotros, y el sistema seremos nosotros. Ellos sí que son antisistemas. Y aún querrán que les rindamos honores.

martes, mayo 20, 2014

NOTICIA 1345ª DESDE EL BAR: JULIÁN VADILLO, UNA ENTREVISTA



Este mes de mayo ha salido a la luz un nuevo libro de Historia de Alcalá de Henares: "El movimiento obrero en Alcalá de Henares (1868-1939)", escrito por el doctor en Historia Julián Vadillo. Este autor es un antiguo amigo mío con el que además he colaborado en numerosas cuestiones, incluídas investigaciones. He hablado mucho de él por está bitácora, como se puede leer. El conocimiento de la Historia contemporánea de Alcalá de Henares ha cambiado con él. Se ha vuelto más rica y ha colocado a los movimientos sociales donde estaban antes de ser silenciados por la dictadura y olvidados por la monarquía parlamentaria. Presentará el libro en la Librería Diógenes este jueves que viene. Este libro también contiene mi nombre, en la página 25. Se trata de la tesis doctoral a la que ha dedicado él diecisiéte años de su vida. Ya la trabajaba mucho antes de entrar en la Universidad, durante el bachillerato. Por el camino ha creado una serie de investigaciones de Historia que se han venido publicando en artículos, libros y conferencias que le han situado, pese a su juventud, como uno de los historiadores más destacados y de referencia en España para entender la Historia obrera de los siglos XIX y XX españoles. Su director de tesis, Julio Aróstegui, murió lamentablemente días antes de defenderle ante el tribunal que le nombraría doctor, de aquello hablé en la Noticia 1183ª. Julián Vadillo es importante, y más que lo va a ser, y si no, al tiempo. Es una persona incansable que a la vez de no parar con lo relacionado con la Historia (ya sea investigando o divulgando), no le da tregua a su vida familiar, social, al fútbol y el Atlético de Madrid, el cine, los viajes o los asuntos laborales. 

Esta tesis doctoral deja en sus páginas algo que no existía en Alcalá de Henares: una Historia de la Edad Contemporánea sobre sus gentes y sus reivindicaciones en el cambio de dos siglos decisivos para la actualidad. Aquí podremos conocer la alimentación y sueldos de las clases trabajadoas alcalaínas, sus conflictos laborales, sus asociaciones, su prensa. Vadillo nos ha descubierto aquí una serie de cosas desconocidas como la participación de la ciudad en la Primera Internacional de los años 1860-1870, y nada menos que de la mano de Paul Lafargue, unido a eso nos descubrirá cómo la ciudad estuvo en el ojo del huracán de la división y pelea entre marxistas y bakuninistas en España, nos descubrirá cómo fue que en Alcalá de Henares se nombrara por primera vez un concejal del PSOE en las Castillas a comienzos del siglo XX, sin renunciar a explicar la importancia de las sociedades católicas en el movimiento obrero alcalaíno, fue él quien descrubrió todas estas cosas en profundidad y nos mostró además otro descubrimiento cómo es los orígenes del movimiento anarquista en la ciudad, unido al deporte del ciclismo, nos hablará de la República y de la mucha importancia que tuvieron los republicanos desde el final del siglo XIX hasta su proclamación, y también hablará de la guerra civil y la represión, de la que incluye un capítulo totalmente novedoso que desmiente con documentos en la mano buena parte de las acusaciones de represión republicana dentro de la ciudad respecto a los nombres que se leen en los muros de la catedral de los Santos Niños y del convento cisterciense de San Bernardo (Iglesia de las Bernardas), capítulo que probablemente pueda resultar polémico, no porque desde la Historia como Ciencia no esté bien defendido, que sí lo está, sino por las susceptibilidades políticas previsibles de ciudadanos que normalmente no se acercan a la Historia más allá del tópico o de la Historia adoctrinada y no Científica. Es un libro innovador y por primera vez muy revelador de muchos aspectos de la Historia de Alcalá de Henares caída en olvidos o vaguedades en el recuerdo. Pero también lo es en cuanto a su metodología. Vadillo innova en ambos aspectos.

Diecisiete años de investigación son muchos años. Alguna vez necesitó de ayuda de algunos amigos para continuar sus investigaciones y poder combinarlas con las de sus otros libros, sus estudios y sus trabajos. Fue así como yo mismo pude contribuir en diferentes ocasiones buscándole datos específicos y expedientes tanto en el Archivo General de la Administración como en el archivo histórico de la Fundación Pablo Iglesias, como, también, realizando trabajo de campo bloc de notas y bolígrafo en mano recorriendo las calles de Alcalá de Henares en busca de determinadas inscripciones en los muros. Julián ha presentado su libro a comienzos de este mes por primera vez en el Ateneo de Madrid

Ahora, este jueves 22, esta semana, a las 20:30, presentará el libro en la Librería Diógenes de Alcalá de Henares, en la calle Ramón y Cajal, nº 1. El libro está editado por Silente ediciones. La presentación la realizarán el profesor Eduardo González Calleja, de Universidad Complutenses de Madrid, que ha prologado el libro, y el propio Julián Vadillo. Él dice:

"Tras casi 18 años de investigación que se inició en mis tiempos de Instituto y que con el paso de los años se convirtió en mi tesis doctoral hoy ha sido publicado "El movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868-1939" en la editorial Silente. Ha sido el trabajo de mi vida. Al que le he dedicado horas y horas de investigación y estudio. He intentado aproximar lo más posible lo que significó para la sociedad alcalaína la aparición y desarrollo del movimiento obrero."

 Mauricio Basterra, en Fraternidad Universal, ha reseñado el libro con un resumen que podéis leer entrando por aquí. Yo os dejo con una entrevista que el propio Julián Vadillo ha concedido a Noticias de un Espía en el Bar.
 

Canichu: ¿Cuántos años de tu vida son tu tesis doctoral? Pero, sobre todo, ¿qué es en tu vida este trabajo?

Julián Vadillo: Si nos ceñimos a los años académicos serían desde el 2004, cuando finalicé la licenciatura de historia y me matriculé en los cursos de doctorado. Pero en realidad esta investigación comenzó mucho antes, cuando yo tenía apenas 15 años y acudí por primera vez al Archivo Municipal de Alcalá de Henares para investigar sobre las propiedades históricas que los sindicatos obreros tuvieron en Alcalá de Henares durante previos a la Guerra Civil. Era un momento en el que los sindicatos estaban reivindicado su patrimonio histórico. Poco después me di cuenta que ante mi había un trabajo muy grande y decidí seguir investigando. Los primeros trabajos publicados sobre estas investigaciones son en 2001 un pequeño folleto editado por la CNT titulado El movimiento anarquista en Alcalá de Henares a través de sus documentos y un trabajo para el VII Encuentro de Historiadores del Valle del Henares titulado Actividad del movimiento socialista en Alcalá de Henares durante el periodo republicano (1931-1936). A partir de ahí se convirtió en el trabajo de investigación iba a dar lugar a mi tesis doctoral y a este libro.
¿Qué ha significado en mi vida este trabajo? Pues en realidad todo. Es el trabajo de mi vida. Si hacemos cálculos desde los 15 años que comencé a ir al Archivo de Alcalá hasta los 33 en el que el trabajo final, tras la lectura de la tesis, ha sido publicado, han pasado 18 años. Un tiempo que he conjugando con otras investigaciones que se han plasmado en varios libros y artículos, pero que no adquieren el carácter de esta. Han sido muchos años de investigación, de búsqueda de información por archivos en España, en Holanda, en Francia, en Argentina, en Rusia, etc. Algunas eran investigaciones fructíferas. Otra frustradas. Pero lo único que puedo decir es que ha merecido la pena.

Canichu: “El movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868 – 1939”, posiblemente se agote en poco tiempo igual que ha pasado con otros trabajos similares acerca de Alcalá de Henares y su Historia  reciente no apegada a la Iglesia, la arquitectura o la Universidad, por ejemplo el de “La explosión del polvorín de Alcalá de Henares en 1947”, que escribiste con Alejandro Remeseiro. De hecho tus conferencias en estos años y tus guías se abarrotan de gente. Otros trabajos similares, como el de Pilar Lledó sobre la guerra civil en esta ciudad, también se agotaron. ¿Por qué crees tú que en Alcalá no hay entonces mayor apoyo y respuesta por parte de quienes tienen medios para fomentar esta Historia?

Julián Vadillo: Todo lo que tiene que ver con la historia reciente de la ciudad y más concretamente con lo relacionado con la República, la Guerra Civil y el franquismo, se considera espinoso. Si echamos un vistazo a la historiografía de la ciudad entre 1997 que se publicó el libro de Pilar Lledó Alcalá en guerra hasta el 2014 que se ha editado esta Historia del movimiento obrero en Alcalá de Henares, apenas han aparecido trabajos sobre este tema y siempre publicados por las mismas personas. En casi todos los Encuentros de Historiadores del Valle del Henares desde el año 2001 he presentado trabajos en esta línea, lo que ha provocado que me tuviese que citar a mi mismo en mi tesis doctoral. Aun así quiero destacar a otras personas que también han contribuido a esta historiografía de la ciudad. Junto a Pilar Lledó están Urbano Brihuega, que rescató trabajos sobre la educación en Alcalá o Manuel Vicente Sánchez Moltó, cronista de la ciudad. También importante la labor desarrollada por José Félix Huerta. O la de José María San Luciano, que junto a Pilar Lledó hicieron públicos los casos de represión franquista, o el trabajo del propio San Luciano sobre el incendio del Palacio Arzobispal. La labor que los Encuentros de Historiadores del Valle del Henares, que la revista Anales Complutenses o los distintos cursos que la Institución de Estudios Complutenses ha realizado son fundamentales para acercarnos al periodo.
Ahora bien, la Historia Contemporánea de la ciudad no pasa todavía de pequeños artículos o alguna monografía de cuestiones muy concretas. La Historia Contemporánea de la ciudad está aún por escribir. Y quizá somos la nueva generación de historiadores, con toda la metodología y herramientas que tenemos a nuestra mano, quienes tenemos que acometer este trabajo.

Canichu: El libro contiene un capítulo totalmente innovador y previsiblemente polémico sobre la represión en la ciudad. ¿El compromiso del historiador?

Julián Vadillo: Más que el compromiso del historiador es fruto de la investigación histórica. La Historia es fácilmente manipulable. Y quienes ganaron la Guerra Civil manipularon la Historia. La hicieron a su medida. El problema no es que suceda esto. Siempre ha pasado. El problema es que las generaciones posteriores de historiadores lo consideren verdades sacrosantas o bien no se cuestione nada. Lo único que he hecho en este capítulo ha sido recopilar distintos datos de distintas fuentes. Cruzar esos datos y dar una investigación científica de lo que fue la represión republicana durante la Guerra Civil. No me he inventado nada porque todo tiene una correlación documental. En las cuestiones en las que he tenido duda no he afirmado nada. La conclusión es que las cifras ofrecidas por el franquismo sobre la represión están engordadas. Que las personas a las que se acusaron de determinadas cuestiones no eran culpables. Si un historiador es profesional de su disciplina tiene que conversar con sus fuentes. Y no tenemos que tener miedo a ello.

Canichu: ¿Saldrán otras investigaciones de esta investigación?

Julián Vadillo: Sí. Mínimo dos. Y solo te puedo decir que ya están en marcha.

Canichu: Este no es tú único trabajo de investigación, muchos se han plasmado en libros propios y en libros de colaboración, en numerosos artículos, en conferencias… En todos quieres recuperar una corriente historiográfica en sus horas bajas desde la década de 1990, la Historia del Movimiento Obrero. ¿Por qué esa Historia está en sus peores momentos?

Julián Vadillo: La caída del Muro de Berlín en 1989 y el establecimiento de una historiografía liberal que marcaba el fin de la Historia sirvieron para que el movimiento obrero dejara de ser centro de atención. Aun así los trabajos de investigación en este sentido comenzaron a tomar un nuevo impulso desde finales de la década de 1990. Y tomaron mayor protagonismo y vigorización por dos razones:
1. Se alejaron de las corrientes estructuralistas que bajo unos cánones del marxismo más clásico intentaron explicar el movimiento obrero durante muchos años. Historiografía valiosa en muchos puntos pero que quedaba obsoleta en muchos otros.
2. Se establece la multidisciplinariedad de la Historia. Ahora interesa no solo el desarrollo de los organismos obreros en la Historia sino también todo el componente cultural y otros muchos aspectos. También es importante la aportación de la microhistoria y de la Historia local porque han venido a confirmar o desmentir las grandes historiografías surgidas con anterioridad.
Tenemos grandes Historias del movimiento obrero, de sus organizaciones políticas y sindicales, de sus dirigentes y líderes, etc. Pero quedaba bajar un poco a lo que fueron el desarrollo de las sociedades obreras, todos los componentes que las rodearon, la formación de una cultura obrera, de unos hábitos de comportamiento que estimularon a un movimiento como el obrero que logró hacerse con un hueco referencial y pudo tumbar a la sociedad burguesa imperante en el momento. Y esos rasgos tan específicos los hemos podido rastrear en una ciudad como Alcalá de Henares.

Canichu: El historiador Eduardo González Calleja en el prólogo a tu libro dice que la Historia del Movimiento Obrero es una parte esencial de la corriente de la Historia de la Cultura, pero que los nuevos historiadores de la Historia de la Cultura menosprecian a la Historia del Movimiento Obrero, y que fuera de los ámbitos académicos y de los profesionales de la Historia, la gente cree que un historiador del Movimiento Obrero lo que quiere es hacer un mitin político y no Historia. ¿Qué tienes que decir de esto?

Julián Vadillo: La Historia se sujeta a muchas corrientes interpretativas. El problema es cuando haces investigaciones históricas de momentos convulsos y en parte recientes. Quienes consideran que hacer una Historia del Movimiento Obrero es hacer un mitin político es porque no conoce ni la Historia ni el movimiento obrero. Habría que analizar cada investigador, desde luego. Y está claro que cuando haces una investigación histórica llegas en muchos momentos a mimetizarte con tu propio trabajo. Pero el historiador tiene las herramientas suficientes para saber discernir sus ideas de su trabajo y presentar una Historia que plasme los sucesos y dé una lectura a los mismos. Lo que siempre me ha parecido curioso es que aquellos que acusan de hacer mítines políticos a algunos historiadores son los más políticos de todos cuando se amparan en lugares comunes de la Historia para hacerla arma arrojadiza.

Canichu: El mismo historiador dice que en tu metodología introduces una novedad como historiador, que es la multidisciplinariedad. Eres una parte importante de los nuevos historiadores que ven necesaria la colaboración y la introducción en diversos campos para hablar de la Historia. Y yo me pregunto si eso es parte de tu concepto de la Historia o bien llegó a serlo por tu trayectoria vital y personal de tus experiencias en la vida.

Julián Vadillo: Se conjuga un poco de todo. Pero desde luego es parte de mi concepto de la Historia. Como explicaba un poco más arriba, tenemos muchas herramientas en nuestras manos y muchas variables como para no poder trabajar con ellas. Como dice el propio González Calleja hay que trabajar con todas ellas para llegar al grado de excelencia, que era algo que Julio Aróstegui siempre me dirigió a hacer.

Canichu: Tu profesor de tesis, Julio Aróstegui, murió días antes de tu ceremonia para obtener el doctorado, lo que afectó a la misma. Pero, al margen de títulos, tu director de tesis compartió contigo muchos años y una amistad. En cuestiones personales no me meto, pero, en cuestiones de Historia, ¿qué has heredado de él?

Julián Vadillo: Julio Aróstegui es uno de los grandes de la Historia y de la historiografía en España y en Europa. Porque Julio no solo fue un historiador, también marcó una forma de entender, investigar y escribir la Historia. La metodología de mi trabajo fue obra suya, pues fue quien lo dirigió. Y es algo de lo que me siento realmente orgulloso. Por su trayectoria, por su forma de entender y trabajar la Historia, me siento un discípulo de Julio Aróstegui. De él puedo haber heredado muchas cosas. Pero me quedo con una. La seriedad a la hora del tratamiento de las fuentes y la contrastación de las mismas. Trabajar con todo lo que tenemos delante para poder hacer y tratarlo con seriedad. La obra de Aróstegui es uno de los mejores legados para el conocimiento de la Historia de España.

Canichu: Uno de tus compañeros de viaje más constantes es el también doctor en Historia Juan Pablo Calero, del que también has aprendido algo para ejercer como ahora ejerces. ¿Qué destacarías sobre esto?

Julián Vadillo: Juan Pablo Calero es uno de los mejores historiadores de este país y una persona con unos conocimientos realmente extensos. Y junto a todo esto también es un gran amigo. De Juan Pablo he aprendido muchísimas cosas. Pero la que más me ha fascinado siempre es su capacidad analítica para poder sacar conclusiones sobre muchos procesos históricos. Teniendo en cuenta que nuestros campos de investigación son muy similares es evidente que en Juan Pablo he tenido un gran espejo donde poder mirarme y aprender. En definitiva es otro de los grandes.

Canichu: ¿Y tu familia te ha aportado algo en este sentido de tu vida?


Julián Vadillo: Mi familia me lo ha aportado en la vida. Mis padres me dieron la oportunidad y la confianza para poder estudiar. Yo provengo de una familia obrera donde la falta de oportunidades era palpable. Sin embargo el esfuerzo familiar y un sistema educativo público me permitieron alcanzar todos mis logros académicos. Y luego el apoyo ofrecido por mi familia en todos estos años son fundamentales para seguir adelante con estas investigaciones. Además mis abuelos fueron integrantes y simpatizantes de organizaciones que aparecen en mi tesis. Y mi padre fue durante casi toda su vida integrante de las organizaciones que lucharon en la clandestinidad contra el franquismo y por la construcción de una sociedad distinta.
También tengo que agradecer aquí el apoyo que me ha dado Irene, porque es la persona que está a mi lado y me ha dado fuerzas para seguir adelante con esto que es mi trabajo. Es evidente que sin la gente que te rodea estos trabajos serían inviables.

Canichu: ¿Qué es el movimiento proletario, la clase proletaria y el proletario?

Julián Vadillo: Esto es una pregunta que daría para una conferencia. Siendo breve y contestando de forma inversa. Un proletario es un explotado, alguien que vive de su trabajo pero que genera una riqueza que no le repercute. La clase proletaria u obrera es el conjunto de esos obreros, de sus formas de actuación, comportamiento, conciencia, ámbitos de socialización, etc. El movimiento proletario u obrero sería la capacitación de esos trabajadores para pedir mejoras en sus condiciones de vida y reclamar una sociedad distinta.
Aun así hay que tener en cuenta que es preferible hablar de obrero o trabajador ya que son términos menos acotados que proletario.

Canichu: ¿Tu historiador más respetado es…?


Julián Vadillo: Muchos. Destaco, evidentemente, a Julio Aróstegui. Pero aquí estan también González Calleja, Calero Delso, Gutiérrez Molina, Erich Hobsbawn, Mirta Núñez, Francisco Espinosa, Francisco Moreno, Fernando Hernández, E.P. Thompson, Paul Preston, Ángel Bahamonde, Javier Navarro, Francisco Madrid, Chano Cárdaba, Sandra Souto, Helem Graham, etc. Un amplio elenco, muy distintos algunos de otros, pero con grandes aportaciones.

Canichu: Por otro lado, elegiste la ciudad de Alcalá de Henares por cuestiones afectivas que te atan a esta tu ciudad, pero se nota que cuando escribes de Historia escribes pensando en lo general. La microhistoria a veces ha desbaratado las teorías de la macrohistoria de los historiadores más afamados. ¿Qué piensas sobre esto?

Julián Vadillo: Lo remarqué más arriba. Es evidente que la Historia local confirma o desmiente las grandes Historias canónicas del movimiento obrero. Porque una cosa es hacer la Historia de los comités nacionales o de las comisiones ejecutivas y otra es hacer la Historia de las sociedades obreras en cada localidad donde ves similitudes pero también variables y cuestiones propias.

Canichu: Fuera de la Historia vivimos unas épocas de crisis económica que la sociedad está viviendo desde lo que en Historia se ha podido establecer como periodos prerrevolucionarios que pueden dar lugar a una revolución o bien, según los acontecimientos, truncarse y derivar en épocas ultraconservadoras que llevan a guerras. ¿Qué sabe y qué no sabe la sociedad española posterior al 15 de mayo de 2011 de la trayectoria histórica del movimiento obrero?

Julián Vadillo: Yo pienso que sabe poco. Es algo que consideran lejano. Pero creo que es una Historia de donde se pueden sacar muchas lecciones. Sobre todo para movimientos como el 15M que crecen al calor de una oposición a unas estructuras políticas.


Canichu: ¿Hemos aprendido algo?


Julián Vadillo: Hemos aprendido cosas, sí. Pero también es verdad que la labor de depuración y lavado que el franquismo llevó a cabo es algo que hoy seguimos pagando. El franquismo liquidó por la violencia cualquier conato de resistencia a sus estructuras. Su represión fue inquisitorial con sus enemigos. Y eso es algo que se deja sentir en muchas generaciones. Pero sí hemos sacado algunas lecciones de las cosas, algunas lecturas positivas de las mismas.

Canichu: ¿Por qué las asociaciones que se identifican de izquierdas han perdido fuerza o sentido ante la corriente general de ciudadanos que dicen no querer ser de izquierdas ni de derechas, a pesar de que las reivindicaciones de estos otros son, bien analizadas, claramente de izquierdas en general?


Julián Vadillo: Para mi el factor fundamental es el individualismo. Ahora hay una amplia base de gente que no cree en los proyectos colectivos sino en las aspiraciones individuales. Algo que el capitalismo ha sabido trasmitir e impulsar. Hay un descreimiento generalizado. En parte una parte de las organizaciones de izquierda se ha dejado llevar por esa inercia e incluso han participado de ella. Las organizaciones de izquierda, que muchas nada tienen que ver con sus antecesoras en otros momentos, tendrían que hacer una fuerte autocrítica a lo que ha sido su funcionamiento en estos años.


Canichu: En al menos dos de tus libros tratas sobre asuntos femeninos en relación al primer feminismo y a la reivindicación de derechos de la mujer. La mujer española en general desconoce el origen de sus derechos actuales. No se suele enseñar en los lugares de enseñanza institucionales. ¿Es el conocimiento de la Historia un arma cargada contra algo?

Julián Vadillo: No es que la mujer desconozca el origen de sus derechos actuales. La propia clase obrera en su conjunto desconoce el origen de sus derechos. Los trabajadores hoy no saben de donde procede la jornada de ocho horas o la lucha de los trabajadores por sus seguros sociales. Esto hace perder una perspectiva de clase y echarse en manos de posiciones contrarias a sus intereses. En Francia es palpable como un gran número de integrantes de la clase obrera han dado su confianza a la ultraderecha.
Cuando se dice que la Historia la escriben los vencedores es una gran verdad. Los vencedores la escriben y también la institucionalizan. Eso hace a la Historia un arma, instrumentalizada por el poder como arma arrojadiza. Es verdad que en el mundo académico hacemos muchas veces una Historia distinta a la oficial. Pero el mundo académico tiene que dar el paso de hacer divulgativa esa Historia para extender ese conocimiento entre la amplia base y mayoría de la población y no solo en las aulas universitarias.


Canichu: ¿Qué es para ti la Historia?

Julián Vadillo: Una escuela y una fuente de conocimiento para entender el pasado y el presente.

Canichu:  Has asesorado la actual exposición de fotografías de Casto Ortega del Antiguo Hospital Santa María la Rica pero habitualmente asesoras otras cuestiones similares, escribes en periódicos y participas de la radio, participas del Foro por la Memoria de Guadalajara, das numerosas conferencias de Historia o de compromiso con la sociedad y sus luchas, tienes una vida sindical activa, eres doctor en Historia con lo que conlleva, tienes también una vida social muy activa ligada a amigos y familiares, mantienes una relación afectiva plena… y aficionado entusiasta del Atlético de Madrid, ¿eres un todoterreno?


Julián Vadillo: No, solo soy un entusiasta de mi trabajo. Me gusta tener actividad,

Canichu: ¿Nos recomendarías una película histórica, qué piensas de ellas y por qué?

Julián Vadillo: Muchas. Novecento, Que alegría vivir, Germinal, Casablanca, Abajo las armas, Sin novedad en el frente, Tierra y Libertad, Sierra de Teruel. Mucho cine de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, la Guerra Civil, los procesos revolucionarios. Para mi la imagen es fundamental para poder introducir la Historia. Y como entusiasta del cine pues creo que es una herramienta fundamental.

Canichu: ¿Estás satisfecho, en general?


Julián Vadillo: Sí, estoy satisfecho. Tengo un entorno excelente y una vida que me reporta muchas alegrías. También hay momentos complicados, pero con gente a tu alrededor es mucho más sencillo superarlo.

Canichu: Tras muchos años de amistad y de seguimiento profesional sigo augurándote un gran futuro. Dejo que cierres la entrevista con la reflexión que creas más pertinente o con lo que quieras decir.


Julián Vadillo: No sé cual será mi futuro (eso no esta escrito). Pero gozo de mi presente. Y estando bien rodeado es fácil gozar.


Canichu: Muchas gracias.

Julián Vadillo: Gracias a ti.


 Pues esta fue la entrevista. Os vuelvo a repetir y a recordar que este jueves 22, esta semana, a las 20:30, presentará el libro en la Librería Diógenes de Alcalá de Henares, en la calle Ramón y Cajal, nº 1. El libro está editado por Silente ediciones. La presentación la realizarán el profesor Eduardo González Calleja, de Universidad Complutenses de Madrid, que ha prologado el libro, y el propio Julián Vadillo. Y aprovecho para anunciaros que el sábado 31 de mayo, también esta semana, de modo totalmente altruista y a petición de la Fundación Andreu Nin, realizará un paseo guiado por el Alcalá obrero, o sea: por aquellos lugares emblemáticos de la Historia obrera de Alcalá de Henares entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Comenzará este otro acto a las 11:00 de la mañana en la Puerta de Madrid.


Saludos y que la cerveza os acompañe.

 (Julián Vadillo con el poeta Marcos Ana, una de las personas que entrevistó, conoció y se amistó con motivo de su tesis doctoral)

P.D.: Salvo las dos fotografías realizadas dentro del Ateneo de Madrid, que son de autoría propia, el resto de fotografías han sido cedidas mediante su permiso para usarlas en esta entrevista el propio Julián Vadillo. Sus autores son amigos suyos que se las cedieron a él en una red social.