Este es un blog de un escritor cervecero que pretende hablar de él, de Historia, de sus ídolos, de sus paranoias propias, mostrar sus escritos... pero en definitiva son informes de un espia en el bar.
jueves, octubre 22, 2026
NOTICIA 2492ª DESDE EL BAR: ALCALÁ DE HENARES, COMERCIO Y MEMORIA DE UNA CIUDAD EN TRANSFORMACIÓN
domingo, octubre 18, 2026
NOTICIA 2491ª DESDE EL BAR: ZIA MEI EN AGUA DE MAYO
Va a ser un curso 2026-2027 difícil para Agua de Mayo. Su local fundacional, en la Avenida del Val, número 7, deberá ser abandonado por ellos más o menos en algún momento de la primavera de 2027, según ellos mismos han anunciado hoy, 18 de octubre al iniciar este curso. El motivo no es muy diferente al mismo motivo que, sin ser asociaciones culturales, han afrontado este mismo año dos míticos bares promotores del rock en esta ciudad, el Winchester y La Gatera, un alquiler que ya les es imposible tal vez porque del local se termine haciendo una reforma para transformarlo en vivienda... o en dos viviendas de alquiler. Como sea, piden que si alguien sabe de algún local con un alquiler razonable donde poder reubicarse se lo haga saber para poder continuar sus actividades, tal como es su deseo desde que nacieron allá por 2013 ó 2012 (a rebufo de la oleada asociacionista que hubo en España a raíz del 15M, se reconozca o no, sino fuera así, la coincidencia temporal e incluso de algunas caras fundacionales de aquellos años es asombrosa, o como mínimo llamativa, aunque también había caras de una muy activa asociación de vecinos). viernes, octubre 16, 2026
NOTICIA 2490ª DESDE EL BAR: LA BOLA NEGRA
Pero antes de entrar en hablar de La bola negra en sí, sigamos con las estadísticas. Si seguimos los datos aportados en Wikipedia la película se ha colado entre las diez películas más taquilleras del cine español en España en esta tercera semana desde su estreno, es la octava que más ha recaudado de momento, va subiendo. En cuanto a espectadores lleva a fecha de 15 de octubre unos tres millones y medio, sin haber entrado todavía en las diez que más han tenido en este país, aunque está a punto de desplazar por la parte baja de esas diez películas a No desearás al vecino del quinto (Tito Fernández, 1970) y probablemente sobrepasará con facilidad a El orfanato (2007) y Un monstruo viene a verme (2016), ambas de Juan Antonio Bayona. Tiene toda la pinta de que se situe tanto en recaudación como en público en la primera, siendo en estos momentos respectivamente la primera Ocho apellidos vascos (Emilio Martínez-Lázaro, 2014), que dista en cifras con mucho a las que respectivamente se sitúan como las segundas. No son cifras fáciles, pero da la impresión de que los Javis han dado con una tecla de creatividad muy potente, y eso me hace decir que tal vez también entre entre las diez películas españolas de más éxito en el mundo, donde desde 2001 la primera es Los otros (Alejandro Amenábar), que en este caso sí sería muy difícil de superar por razones que no me voy a explayar aquí, pero que aparentan ser evidentes, pero que sí podría desplazar como mínimo a la que está la décima, que es Momias (Juan Jesús García, 2023), y tal vez a alguna de las de Pedro Almodóvar, que son las siguientes por la parte de abajo de las diez primeras.
La bola negra es altamente impactante porque ha sido concebida como algo más que una mera obra de cine para la taquilla. Se nota muy evidentemente que ha sido creada con un sentido artístico muy elevado y muy intenso. Es una película total que no ha querido dejar absolutamente nada ni descuidado ni al aire. Su punto más débil precisamente no es cinematográfico, es publicitario, al empeñarse en incidir a fomentar a Federico García Lorca más que a la película, aunque es posible que Lorca haya atraído a mucho público que de otro modo no se hubieran acercado si les hubieran dicho que la guerra civil vuelve al cine español. Y lo es también al incidir en los anuncios televisivos y fotografías para prensa en fotogramas y fotografías a coros de actores fuera de fotogramas que muy artísticamente presentan retratos que insinúan o directamente dejan ver homosexualidad, que es un eje central de la película, indudable, pero subrayo, es un eje, hay más ejes en esa película. La película no rueda sólo en una dirección, su riqueza artística es precisamente grande precisamente porque lanza tantos mensajes y tantos caminos abiertos a la reflexión que no deja indiferente tampoco en todo aquello que se ve en el argumento y no tiene que ver con lo homosexual. Aunque es conocido el hacer de los Javis por las reivindicaciones de la igualdad y derechos de los homosexuales, ellos van más allá de ello, y probablemente atrayendo con este tema a también un gran número de público, aprovechan para explicar la realidad social española que al rozarse más escuece desde el arco histórico que marca la Segunda República a la actualidad de 2026. No van al tópico, aunque lo tocan, pero lo tocan para decir lo que incomoda decir a uno y otro sector social de lo que llaman tópicamente "las dos Españas". Para poner un ejemplo, la aparición de la tropas marroquíes en el ejército de Franco haciendo cosas corrientes, no tanto las atrocidades de guerra que se veían en Libertarias (Vicente Aranda, 1996), sino cosas corrientes de la vida militar y en perfecta convivencia con las tropas de Franco y fascistas italianos, incluso practicando sus rezos islámicos mientras se celebra una misa, está dispuesto en el argumento de una manera que es todo un revulsivo mental imprevisto incluso para los Javis en un momento en el que mucha de la extrema derecha española actual está en pie por el asunto Ceuta. De hecho, en vista de estadísticas que darían por ganador de las elecciones de noviembre a un hipotético gobierno de PP-Vox, uno se pregunta si un gobierno así apoyarían a la película en esa gala de los Oscar de 2027 o si la aplaudirán en los Goya, por más que uno además piensa que se van a ver tentados de hacer censuras y cancelaciones de su proyección (digo tentados, que no sé si ocurrirá, no soy futurólogo). Sí que creo que en su conjunto esta película puede movilizar más mentalidades de cara a las elecciones de noviembre que todos los mítines juntos de cualquier partido que se presente.
Los Javis han sido muy cuidadosos en atender lo que los historiadores y los documentalistas hemos ido conociendo y dado a conocer de la guerra civil y de la sociedad, así como a los detalles que incluso el gobierno de la dictadura se dedicó a darles propaganda. Se hace claro que hay elementos que estaban en los escenarios donde ocurrieron hechos que en su día no se hablaba de ellos, pero hoy conocemos bien. Como por ejemplo carteles de Falange hablando de la nueva España y el despertar en edificios que servían como lugares de detención y de hospital improvisado de los cuáles se sacaban algunos de los presos para ser ejecutados. Lo presentan además con una delicadeza de la fotografía y del cromatismo que, peses a lo crudo de la guerra, tiene algo de la estética de Almodóvar, tan preocupado en los últimos años de esa búsqueda de la estética a la hora de contar visualmente sus historias. Podemos verlo también en La bola negra al comienzo de la película, cuando el protagonista busca refugio en una iglesia bombardeada y va escalando la escultura derruida de un enorme San Sebastián, que conforma el cartel principal del largometraje, con pintura rosa sobre el traje del personaje en ese cartel, no en la película. Recordemos que San Sebastián es un icono para algunos colectivos homosexuales, aunque dicho santo no tenga que ver en su historia particular con los homosexuales. Este santo es toda una metáfora en sí misma, no sólo por ser ese icono hoy día, sino también porque como santo se le martirizó y ejecutó en durante la época de Diocleciano, en el Imperio Romano, por ser un militar que se negó a perseguir y ejecutar cristianos por el mero hecho de ser cristianos. Y ahí entra en buena parte una metáfora explicativa de toda la película que vamos a ver mientras nuestros protagonista se encarama a ese santo derruido perseguido por fascistas italianos que le disparan por confundirle con un republicano. Mensaje sobre mensaje, sobre mensaje. Sí, la película hay que verla con toda la atención y la mente dispuesta a ser alimentada por multitud de mensajes a la vez. Algo muy sabroso. Muy estimulante.
La guerra civil contada en crudo, pero con una delicadeza poética que nos hace sentir toda su barbaridad y a la vez no pretende que apartemos la mirada por no soportar los mayores horrores. Contiene en sí la narración clásica, la metafórica, la alegórica, la poética en general, la estética, la musical, todas. Es una película que adopta para sí incluso narraciones de lenguaje sobre Lorca que se han contado en el teatro y en los musicales flamencos. Lo integra con una naturalidad que ni te das cuenta, hasta que te das cuenta que los Javis no sólo quieren dar su visión, quieren integrar la que otros han tenido de Lorca y de la guerra civil. Hay saltos temporales hacia el año 2026 que te sirven de enorme contraste entre lo que padecieron las generaciones de la guerra civil y las pequeñas miseria de la vida común de alguien de nuestros días. Que se atreve incluso a tirar de las orejas, sin quitarles razón, pero tira de las orejas, a las personas homosexuales en comparación entre una época y otra, y que a la vez explica el recorrido de los que les precedieron. Y en esos saltos temporales de repente hay ritmos propios de cortometraje en ocasiones, en otras nos mete en fiestas al estilo de las películas de Almodóvar. Volvemos atrás y de golpe nos mete de nuevo en ¡Ay, Carmela! (Carlos Saura, 1990), que en origen era una obra de teatro de José Sanchís, pero la despoja de todo sesgo de comedia, con italianos incluidos e historias de presos. Nos reproduce, en otra escala, el alboroto de la Universidad de Salamanca que se ve en Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar, 2019), pero bajando a las tablas de unas cupletistas no idealizadas los mundos universitarios, pero con la barbarie de espectadores, y en ese sentido se nos va la cabeza a Senderos de gloria (Stanley Kubrik, 1957), donde la diferencia está en que los Javis ni dan por cerrada la guerra con la cupletista, ni da por igualados como humanos a todos los combatientes.
La narración es múltiple, cae en los poético en sus diálogos y monólogos a veces, y otras en la literalidad. Nos recuerda lo experimental de las obras del Romanticismo del siglo XIX, pero en el siglo XXI. Tiene al comienzo de metraje desde la fotografía con luz y colores que nos hacen pensar en fotografías de color propias de las décadas de 1950 y 1960, a evoluciones múltiples donde esas texturas cambian y se ve desde una fotografía más nítida y digital del siglo XXI en el siglo XXI, cuando la narración parece ritmo de cortometraje, a composiciones de escena al estilo de Almodóvar dentro de la fiesta en un piso, composiciones clásicas de cine durante las escenas de hospital y guerra, rozando hasta El paciente inglés (Minghella, 1996) o las huidas infructuosas de La trinchera infinita (Garaña, Arregui y Goenaga, 2019), o las grabaciones que se han creado para proyectar de musicales flamencos, previamente realizados en teatros, pero llevados al cine. Tenemos ritmos de teatro puro y duro con guiños a obras del propio Lorca, no sólo las cuatro páginas de la obra inconclusa La bola negra, se identifican claramente que de repente ocurren diálogos de La casa de Bernarda Alba, por mucho tiempo considerada metáfora del comienzo de la guerra civil, pero también aparecen otras obras lorquianas, sobre todo poéticas, y en esto llama mucho la atención la representación de la vida ultraterrena, que toma ya un carácter del surrealismo que estoy seguro que Luis Buñuel daría su aprobado. Es una película de lenguajes múltiples... ¡y ninguno es ruido, ninguno está de más! Todo está usado a conciencia de estar al servicio de lo que en cada momento se narra con voz propia y con autoridad de saberse qué se narra y porqué.
Hay incluso un ritmo de documental. Y esta es la parte que más me llama la atención. El naturalismo con el que se ha rodado al comienzo de la película la guerra civil es brutal. Si bien no escatima contar la guerra como se produce, al estilo Steven Spielberg en Salvar al soldado Ryan (1998), con un extraño pero más que contunde referente de Bienvenido míster Marshall (Berlanga, 1953) del que una cupletista hará una velada y amarga referencia sobre su realidad más tarde en el desarrollo de la historia y que nos lleva la cabeza a Guernica, Durango, Alcalá de Henares o Madrid, hay un naturalismo casi de carácter documental que no veíamos desde Tierra y libertad (Ken Loach, 1995). La actriz, actrices en realidad, que son actrices de reparto, que ejercen de monjas recogiendo posibles sobrevivientes entre los muertos, parecen estar en una escena real de guerra. Parece una escena sacada de un telediario. Se merecen un gigantesco premio interpretativo que nadie les va a dar porque a este tipo de personajes pasajeros no se les suele premiar a quienes los interpretan. Parecía de verdad la realidad pura y dura de un telediario y eso te hace acercarte a una guerra civil real, alejada de los relatos ficcionados. Algo a lo que ayuda la multiplicidad de acentos, catalanes (hay un general franquista con acento catalán, asturianos, italianos, marroquíes, andaluces, castellanos... Los interpretan y hablan de una forma tan natural que nos resultan tan expresivos como su propio diálogo.
Ayuda también que no es una historia de buenos y malos, aunque haya algunos personajes realmente deleznables, nos cuentan una historia de personas humanas reales con todas sus vertientes, buenas y malas, cada una de esas personas con sus ideas, eso es verdad, pero incluso estas tienen sus dudas y sus grados. El propio protagonista, ni el de 1937, ni el 2026, es alguien limpio e impoluto. Y todo esto se impregna además de historias comunes que nos han contado más de una vez de algunas personas, como el clásico abuelo repudiado por su familia porque no guardan buen recuerdo en lo familiar de él y lo asocian a haber apoyado a Franco, pero también quita ese tópico que muchos historiadores hemos dicho que había que revisar, el de "pasaban por aquí" y por eso estuve con ellos. Pero es que no es impoluto tampoco el protagonista del siglo XXI, que es capaz de enfadarse con su pareja por dar una fiesta en su ausencia, aunque él estando ausente ha recurrido a un prostituto. Los traumas familiares y las realidades de barrio son algo tremendamente comprendidos por los Javis y representados, incluida madre alcohólica de vida malograda, y eso nos lleva también a Almodóvar, pero igualmente despojado del sentido del humor. Puesto en la crudeza de los traumas psicológicos familiares. Impecable el recurso a ese novio de ella que el hijo no conoce por ser uno de tantos y que nosotros tampoco llegaremos a ver jamás. Por cierto que es un recurso que ya usó Lorca en varias de sus obras de teatro.
Música al servicio del relato (muy agradable encontrarse con Rosalía por aquí), construcción argumental basada en saltos temporales y cruces de las vidas de un mínimo de tres protagonistas, en realidad cuatro si se cuenta a Lorca (cuya historia en esta historia se narra pasando al blanco y negro), todo en cierto modo al estilo del cine que se potenció en la década de 1990.
Por lo demás es la historia del que se cree que fue el último amante de de Federico García Lorca, aunque hay un manuscrito que habla de otro, y una obra de teatro inacabada de la que sólo se salvaron cuatro páginas de un incendio en la casa donde se guardaba, asaltada por Falange en 1939. Obra de teatro que se sabe que se iba a llamar La bola negra, y que explícitamente habla de una pareja homosexual, aunque este tema ya lo trató en otra obra inacabada, El público. Así que sí, sale Lorca y salen otras numerosas personas de la cultura de la década de 1930, aunque no se les nombre por su nombre, pero se dé por hecho que, siguiendo el relato histórico conocido, la gente pueda saber identificarlos. Yo intuyo que sale Altolaguirre, por ejemplo, pero se evidencia la presencia de Manuel de Falla con su música, única persona que denunció el asesinato de Lorca. Pero aunque de Lorca lo principal es su obra, y dentro de esta, tanto la defensa de la igualdad para los homosexuales como, me da en la nariz que por encima de esa idea, la denuncia de cómo la intolerancia puede acabar con todas las libertades de golpe si las libertades no se defienden e incluso si te pones al servicio de quien pretende imponer su punto de vista. El argumento pasa a tres personajes principales. Se narra las historias del que fue su amante, Rafael Rodríguez Rapún; de la persona que le fusiló, Sebastián; y del nieto de Sebastián, Alberto. En torno a ellas hay historias de personajes secundarios con mucho peso, como la madre de Alberto, el abuelo del mismo y también el novio, la familia completa de Rodríguez Rapún, un soldado fascista italiano, una cupletista, los miembros de un casino que emiten bola negra de inadmisión a Rodríguez Rapún, y otros personajes. Pero de verdad que hasta los actores por debajo de los secundarios, hasta los que son de figuración, cobran aquí una potencia narrativa impresionante, véase los marineros sin camisa tomando el sol, de los que en alguna ocasión habló Lorca en alguna de sus obras, creo recordar que en poema. Y por cierto, otra referencia, la de la mítica La vaquilla (Berlanga, 1985), los Javis recogen esa escena donde soldados republicanos y soldados de Franco se bañan todos juntos totalmente desnudos en un río, la despojan una vez más de todo sentido del humor y reaparece aquí reinterpretada, aunque con un mensaje metafórico muy idéntico, y los soldados de Franco y los italianos se bañan del mismo modo desnudos al completo en el mar, con multiplicidad de acentos españoles venidos en aquel 1937 tanto de zonas de la España de Franco como de la por entonces España de las zonas de la República.
Narra la conexión de todos estos personajes desde el amorío de Lorca y Rodríguez Rapún, como el rechazo a Rodríguez Rapún en el casino, al comienzo de la guerra civil en ese escenario de 1936, la evolución de esa guerra en un salto hacia el desplome del frente republicano en el norte de España en 1937, previo repaso al avance de la guerra en el entorno rural. A partir de ahí comienza el encuentro de dos de los personajes principales durante la custodia de Rodríguez Rapún como preso de guerra en un hospital de guerra y su evolución como persona a ejecutar. Ahí se explorará las almas humanas de los personajes y el alma deformante de la guerra. Y dará un salto al siglo XXI, a los pormenores de 2026, con una pareja homosexual masculina, dos estudiantes precarizados, hemos de imaginar según el trato de la dirección artística de sus condiciones de vida y de vestir, con traumas familiares con su madre uno de ellos, el cual recibe la herencia inesperada de su abuelo, al cual creía muerto mucho antes, pero que acaba de morir en realidad. Y eso nos remite, otra vez, a Ken Loach y Tierra y libertad, en la que con una misma estructura argumental el heredero de algo inesperado en esa ocasión es una joven que descubre que su abuelo estuvo alistado en el POUM durante la guerra civil española, en alusión directa, a la vez, a George Orwell.
Muy excelente película. Muy recomendable. Y muy para sumar a una filmoteca personal como amante del cine, como historiador y como amante de la poesía. Muy cuidada en todos sus detalles
martes, octubre 13, 2026
NOTICIA 2489ª DESDE EL BAR: MONOTONG Y CANICHU
domingo, octubre 11, 2026
NOTICIA 2488ª DESDE EL BAR: INTERNACIONAL MERCADO CERVANTINO
jueves, octubre 08, 2026
NOTICIA 2487ª DESDE EL BAR: "OS PIDO A TODOS VALOR, DEFENDED LO QUE ES VUESTRO" (MARICARMEN)
lunes, octubre 05, 2026
NOTICIA 2486ª DESDE EL BAR: ELEGIR, TIENES QUE ELEGIR
(Fotografía de un establecimiento hostelero de Argentina de 1902, realizada y permitida para su uso por la viticultora y hostelera Inma Badillo.)
En la anterior entrada ya abordé la reactivación del espíritu del 15M a costa de los excesos en el precio de la vivienda. Ya comentaba entonces que era posible que la claridad con la que veía la derecha española su victoria, especialmente desde la movilización por Ceuta, quedaba algo en duda con este asunto y su voto contra los decretos a favor de limitar los precios de los alquileres (Noticia 2485ª). Lo analizaba allí y exponía que si bien aún hay espacio para una victoria de una nueva coalición de izquierda, en otro camino diferente, dentro de lo que sería la victoria de una coalición de derechas PP-Vox, podría ser una victoria no tan holgada como la que pudieran esperar. Ya se verá cuando se vote en elecciones generales anticipadas en noviembre de este año, devolviendo así los comicios generales a los años pares y no coincidentes con las autonómicas y municipales, cosa que se había visto alterada desde el periodo de nuevo gobierno por moción de censura y posterior adelanto electoral y su repetición electoral, todo ello en el periodo 2018-2019, antecedido en 2017 por las elecciones autonómicas y municipales, e incluso con elecciones europeas de por medio.
El momento elegido para el adelanto electoral, anunciado esta mañana por el presidente de gobierno, Pedro Sánchez, precedido apenas una hora antes por el anuncio de creación del Frente Amplio por parte de diversos partidos y movimientos de izquierdas como Sumar, Podemos, Compromís o Más Madrid. Ya sólo eso hacía presagiar el anuncio a primerísima hora de la mañana, prácticamente cuando abren casi todos los matinales sus horas de máxima audiencia tanto en radio como en televisión. Yo de hecho lo vi en televisión al encontrarme ahora mismo de vacaciones. A pesar del muy reiterado interés de Pedro Sánchez de cumplir los plazos constitucionales de los gobiernos legislativos, que son cuatro años si no se adelantan las elecciones, se hacía imposible llegar a 2027 después de que, como expliqué en la entrada anterior, perdiera el apoyo de uno de los partidos que ha venido apoyando su gobierno en diversas votaciones, como es Junts. Pero no sólo eso. De entre los partidos que sostenían el gobierno desde fuera de la coalición PSOE-Sumar, Junts votó en contra del primer decreto, pero en el segundo decreto no sólo votó en contra Junts, también lo hizo PNV y Coalición Canaria, y aunque Coalición Canaria ha sido más voluble estos años, el PNV era uno de los pilares del sostén. Más aún, Podemos expresaba su desconfianza y rechazo ante el hecho de que las principales reivindicaciones de los acampados en la Plaza del Sol de Madrid y otros lugares de España estaban englobadas en ese segundo decreto que, por sus características, se sabía que no saldría adelante porque las cláusulas referentes a los rentistas no convencían a PNV y Coalición Canaria, aparte de Junts, pues todos ellos no dejan de ser partidos conservadores, en el caso de PNV democristiano, en el caso de los otros dos, liberales, al margen de lo nacionalista y lo regionalista. Pero dentro de todo esto, además, el primer decreto había sido negociado y acordado con Junts, fue Junts el que rompió el acuerdo, el pacto, al votar en contra. Un voto que fue prácticamente seguido en medios de comunicación de algunas declaraciones sobre su deseo de regreso de Puigdemont. Aunque Rufián, de ERC, poniendo un billete de 50 euros sobre el estrado del Congreso le vino a decir a Junts que lo único que les movía era el dinero y que era conocido sus intereses empresariales particulares en fondos de inversión inmobiliaria e inmobiliarias mismas. Sea como sea, esta situación hace nada fiable a Junts como socio, y rota la suma de votos se hacía ingobernable e imposible de legislar el año que quedaba, por lo que mucho menos se iba a poder sacar adelante los presupuestos generales tantas veces postergados. Por lo que era evidente que el gobierno quedaba roto y se necesitaban elecciones generales.
Por otro lado el movimiento promovido por Sindicato de Inquilinas les vociferó en las calles que eran unos sinvengüenzas y les preguntaba para quién gobernaban , mientras pedían una huelga general contra la que se postuló la patronal, mientras los sindicatos, visto el clamor social, no les queda otra que plantearse convocarla, pues de otro modo quedarían más en entredicho de lo que ya están los sindicatos. Ahora bien, con elecciones generales adelantadas, esa huelga general no tiene más remedio que dejarse para más tarde, a la espera de los acontecimientos, sobre todo por poder hacer una petición concreta a un gobierno que no esté en funciones. Los manifestantes dijeron seguir adelante gobierne quien gobierne, y desean permanecer en las calles acampados hasta las mismas elecciones de noviembre, tal como pasó en movilizaciones hasta las elecciones anticipadas de 2011. El sábado 3 de octubre Delegación de Gobierno de Madrid hablaba de medio millón de personas manifestándose, y en general en toda España se habló de varios millones en su conjunto. Las únicas violencias habidas en Madrid, a pesar de lo que dijeron políticos del PP madrileño, fueron de parte de grupos de extrema derecha contra los que hubo de cargar la policía nacional cuando esos grupo querían dirigirse hacia los manifestantes con intenciones aparentemente nada amistosas. El ambiente en este sentido también lo prepara declaraciones irresponsables como las de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, que habla de amenaza comunista y de fraude electoral, llegando a pedir que la gente no vote por correo, coincidiendo en este discurso de miedo a fraude electoral, equiparándolo a golpe de Estado encubierto, al discurso de Abascal, líder de Vox. El propio Almeida, alcalde de Madrid del PP, en esta ocasión sí pide el voto del modo que sea, legal, pero que se vote, dejando implícito la desautorización a su presidenta en su mensaje del miedo, un mensaje copiado de la campaña de Donald Trump cuando al ganar Joe Biden, con esos discursos, vino a dar por bueno mediante el silencio posterior el asalto al Capitolio del gobierno estadounidense.
Como sea, esta respuesta tan mayoritaria en la calle ha tenido su peso también en el adelanto electoral. Sánchez dijo el viernes querer ver la respuesta de la gente ante la votación que impidió los decretos de vivienda. Ya se la esperaba, pero posiblemente quería sobre todo consultar al propio PSOE y a sus socios de Sumar. Sus socios del PSOE tuvo voces a favor del adelanto electoral, la más evidente es la de García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y archiconocido antagonista de Sánchez dentro del PSOE, que es, después de los políticos de derechas, el político español que más veces ha pedido el adelanto electoral. No es una exageración, es un dato ofrecido estadísticamente hoy por Televisión Española. Pero cuando el ministro Óscar Puente también lo ha pedido, o al menos nombrado, siendo amigo de Sánchez y habitual vocero (por no decir otra expresión de vocablo parecido) del PSOE, pues quedaba evidente que internamente el PSOE ya le expresó a Sánchez qué debía hacer. En cuanto a Sumar, e incluso Podemos, no podían esquivar en absoluto la petición de la calle, sobre todo cuando su razón de ser está innumerables veces relatada como portavoces de la voz del espíritu del 15M. Más aún, cuando Mónica García, líder de Más Madrid y ministra por parte de Sumar, hoy ha hablado de sus razones del Frente Amplio y deja caer que podría postularse a liderarlo, ha dicho algunas cosas cuestionando el gobierno en cuanto a medidas de vivienda que nos hace preguntarle de qué gobierno forma parte ella. No se pueden tirar balones fuera de esa forma. La gente no es idiota cuando les escuchamos o les oímos. Esos errores de comunicación no se lo pueden permitir a estas alturas.
Hay otra razón para el adelanto electoral. A pesar de que la calle manifestante decía no ser su objetivo la caída del gobierno con el adelanto electoral, era evidente que esta se produciría si la votación fracasaba. ¿Es interés de los manifestantes unas elecciones de donde hay serias posibilidades de un gobierno de coalición de PP-Vox, y, fíjate, visto lo visto, lo mismo con un Junts haciéndoles ojitos de vez en cuando, a pesar de lo surrealista que eso sería? No, no lo es, porque precisamente estos partidos son los contrarios a las limitaciones al alquiler que propuso PSOE-Sumar, a pesar de que la mayoría de sus votantes están a favor de que se limite, según las encuestas. Todo sea que PP votara, como tantas veces estos años, con el único fin de interés político propio al margen del interés general de la gente y, llegados al gobierno, lo que ahora dice no, mañana dirá sí como si todo fuera iniciativa suya matizada. Hipocresía que sería y engaño a la gente, pero cabe la posibilidad, del mismo modo que decían tener todo contra Junts por el proceso independentista de 2017 y hace ya un tiempo largo que parecen querer ser sus amigos personales. Pero la política es así, sólo que todo se debe explicar a sus simpatizantes y no simpatizantes y esas explicaciones nunca llegan, sólo llegan donde dije digo, digo Diego.
La razón de la que hablaba es que las derechas quedaron retratadas cuando votaron contra los decretos de la vivienda. Eso ha creado el mejor escenario electoral para el PSOE en estos momentos, aún a pesar del aumento de los salarios, las reducciones de IVA en las crisis cuando toda Europa los subían, las ayudas en cada una de esas crisis, el estancamiento de los precios del gas o las ayudas a la gasolina cuando en todo el planeta subía, la normalidad en Cataluña después de todo lo ocurrido en 2017-2018, incluida la amnistía para gran número de personas comunes y no tan comunes, y otras cuestiones, como un posicionamiento internacional que por un lado celebraba cumbres en España y por otro, aún distanciándose con Estados Unidos e Israel, nos sitúa como un referente ético ahora mismo en numerosas otras naciones, a pesar de la confusa política llevada en el norte de África, con enemistad ya solucionada con Argelia y un forcejeo con Marruecos que llevó al conflicto en Ceuta este verano (sobre este respecto hice un análisis en la Noticia 2481ª y recomiendo leer el que añadí de un profesor universitario en comentarios). Pues a pesar de numerosas políticas a favor de la sociedad en medio de innumerables crisis internacionales y nacionales (pandemia de Covid-19, terremoto, volcán, guerra en Ucrania y en Oriente Próximo y Oriente Medio, estancamiento de un barco en el Mar Rojo, etcétera), había ido calando más un discurso de la derecha contra Pedro Sánchez, y de rebote contra la izquierda, que lo enmarcaban falsamente en dictadura, chavismo (¿...?), despotismo, comunismo, populismo... Y no ayudó el acoso judicial y los casos de presunta corrupción. Lo de Ceuta fue el desbordamiento que animó a la derecha y a un sentimiento nacional más alterado de lo normal, incluso dentro de la izquierda. Pero el asunto Ceuta alteró mucho más a la extrema derecha y, según las encuestas, ha sumado simpatías, tanto como para que el PP haya hecho declaraciones en sentidos similares a Vox. En ese ambiente ha surgido la protesta por el precio de los alquileres al estallar del todo cuando la policía desalojó incluso usando la fuerza a una anciana octogenaria que llevaba setenta años viviendo en la misma casa que nunca dejó de pagar en su alquiler. Así que, ante un ambiente cada vez más a la contra de la izquierda y del gobierno, este momento donde el gobierno defiende unos decretos que son votados en contra por la derecha, es el único momento más favorable para las elecciones, aún cuando las pierdan, si es que las pierden. Cada escaño en Congreso y Senado importan.
En todo caso, el gobierno va a volver a presentar los decretos de vivienda. Mañana se disolverán las Cortes y pasará a ejercerse el gobierno en funciones. En ese caso es más probable que se aprueben, porque las normas constitucionales de nuestra democracia dictan que ya no es necesario en un gobierno en funciones tanto número de votos como en un gobierno que funcione normalmente, por lo que los diputados de Junts ya no serían imprescindibles para absolutamente nada en esa nueva presentación de los decretos. Parece ser que de esta manera por una parte los manifestantes consiguen los decretos, al menos uno con seguridad, el otro ya veremos, y por otro toda aquella parte de la sociedad que quieren elecciones las va a tener. La lástima es que ese deseo electoral haya sido alimentado durante años por una campaña que parece más personal que política contraria al presidente.
En el adelanto electoral de 2011 la victoria del PP provocó una política de recortes económicos y de derechos como solución a los problemas que lo único que logró fue agravar los problemas para las vidas particulares de millones de personas. El PP suele defender que dio soluciones a largo plazo, pero las privatizaciones de lo público y el recorte a lo público es parte de la depauperización de la gente común. Sin entrar en el análisis de la Gran Recesión de 2008, de la que es parte esa parte de la Historia reciente y actual, el adelanto electoral de este 2026 puede dar otra victoria a PP, ahora con Vox, y estos ya se han manifestado en cuanto a la política de alquileres, pero llevan años también hablando sobre lo que harían en lo laboral, que es una dirección contraria a la llevada por el gobierno actual. Es más, algunos políticos de derechas han mencionado más de una vez su deseo de revertir políticas y medidas de PSOE-Sumar. Y no es algo impensable, ya en Estados Unidos ha ocurrido con Donald Trump respecto a las políticas de Biden. Así pues, llegados al asunto electoral, lo que queda ahora es ir a votar. A quien se crea la mejor opción, pero ir a votar. No favorecer medidas indeseadas por no ir a votar. Se puede ser favorable a las medidas de PP-Vox, en ese caso, que se vote pero con la información en la mano de esas medidas, lo mismo para las opciones PSOE y Frente Amplio, pero siempre sabiendo qué rumbo quiere cada uno, e ir a votar. No favorecer lo indeseado esta vez por la falta de voto. La herramienta más útil llegados a este punto ahora mismo es el voto, porque ya sabemos lo que pasó a partir de enero de 2012.


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