domingo, noviembre 17, 2013

NOTICIA 1270ª DESDE EL BAR: CANICHU ENTREVISTADO EN LA RADIO


(el 14 de Noviembre de 2013)

(Si no funcionara el enlace violeta de arriba, probad este otro a TODA LA TEMPORADA DE EL TRAMOYISTA VERDE, tendríais que buscar la emisión del 13-09-2013, que figurara como 2013_11_13.)


El miércoles pasado El Tramoyista Verde me dedicó un programa entero. Mamen Solanas es la locutora que por segunda temporada sigue fiel cada semana a noticias, entrevistas y lecturas dedicadas al teatro y a la literatura, especialmente a la poesía. Fue ella quien me invitó a compartir las ondas radiofónicas. Lo hizo a comienzo de temporada 2013-2014, añadiendo "será el segundo miércoles que coincida con luna llena". Lo cumplió.

Aparte de las entrevistas que me hicieron los lectores de esta bitácora en el pasado, yo ya había sido llamado para otra entrevista para la revista Kallejeo en enero de 2011. La emisora de Radio Arrebato, a pesar de ser una radio normal de frecuencia modulada de Guadalajara, se puede oír en cualquier lugar del planeta con acceso a Internet a través de su Web, tanto en directo como en diferido. Ya el año pasado también colaboré con el promgrama El Hijo Huérfano de la Madre del Batera en un programa musical dedicado a The Beatles. Y es bien conocido que yo mismo participo de un noticiario semanal donde se analizan y debaten noticias, Parlamento Pirata, junto a Julián Vadillo, Eduardo Villaverde y Borja Montero, vamos por la sexta temporada.

Mamen Solanas orientó la hora del programa no sólo a una entrevista a mí, sino también a los piratas, haciendo honor al nombre de ese noticiario semanal del que participo. Hubo poemas, hubo piratas, hubo historia, y hubo pasión. Además no sólo leí poemas propios, sino también de otros autores y lo disfruté como niño al poder leer el poema de Espronceda La canción del Pirata. Yo creo que salió un buen programa y por ello, con color violeta y mayúsculas os he dejado el enlace para que podáis acceder para su escucha directa

Se completó al día siguiente con mi intervención leyendo cinco poemas nuevos en la sesión de lecturas de poemas que celebró la Tetería Guama en su aniversario al día siguiente, jueves, ubidada en el Corral de la Santa Compaña, en Calle Mayor, nº 6 de Alcalá de Henares. 

Os dejo con el programa de radio, espero que lo disfrutéis. No hubiera sido posible este enlace radiofónico sin la ayuda de Juan Claudio, nuestro técnico de sonido en la emisora. Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, noviembre 15, 2013

NOTICIA 1269ª DESDE EL BAR: ALCINE 43º, Palmarés y Concierto



Alcine 43º habrá terminado el domingo, cuando se terminen de proyectar todos los pases del palmarés y la Orquesta Sinfónica Ciudad de Alcalá, siempre brillantemente dirigida por Vicente Ariño, nos haya dado un cocierto con música este año de tangos de películas de los años 1930 y del metraje de David Lean de 1962, Lawrence de Arabia. Recomiendo ir a comprar la entrada por 3'50 porque suele merecer la pena.

Como he estado ejerciendo de jurado del público de Pantalla Abierta y de la sección europea voy a centrarme en comentar sobre los principales ganadores de esas secciones, aunque no en profundidad, ya que eso ya lo hice en Noticia 1267ª y Noticia 1268ª. Sobre asuntos generales del festival también se comentó ya en esas entradas. Hay que felicitar a los organizadores porque en general han mejorado respecto a otros años la organización, a pesar de pequeños apuntes que ya escribí y que habría que mirarlos para su mejora, y a pesar de una ciudad que institucionalmente no termina de valorar, aprovechar y ponerle como marca de identidad alcalaína a Alcine todo lo que pudiera.

La ganadora del galardón más prestigioso de Alcine, que es la sección de cortometrajes españoles, es Sé villana, la Sevilla del Diablo, de María Cañas de los Reyes, la cual se llevó otros premios del festival, aunque el público dio por ganadora a Click, de Irene Iborra y Eduard Puertas. Así que no hubo coincidencia, lo que suele ser habitual en Alcine.

En Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores, ganó, con gran placer por mi parte, Ilusión, de Daniel Castro (de la que hablé por la bitácora como mi película favorita precisamente para ganar, aunque desconfiaba de lo que lo lograra por una serie de valoraciones en relación a las comedias y anteriores ediciones del festival) y en cortometrajes europeos, el jurado del público hizo ganar a Nashorn im galopp, de Erick Schmitt, que no me disgusta pero tampoco me parece como para ganadora, aunque es una comedia romántica simpática y eso vende bien en un festival donde todo lo que se nos ha vendido en masa, en general, es tragedia y documental con mucho de la crisis que, en nuestras vidas reales, ya vivimos, y la gente cuando iba al cine estos días quizá quería dejar esos temas (que ya de por sí vive en su vida personal) un poco en casa. Esas dos comedias me gusta que hayan ganado, de ese corto también hablé en mi bitácora, aunque no como mi apuesta ganadora.

Lo que sí es escandaloso y estoy altamente en desacuerdo, pues no le recomiendo el cortometraje ni al amigo con peor gusto cinéfilo que tenga, es que el tercer premio Alcine en cortometrajes europeos este año se le haya dado a Tokyo Giants, Nicolas Provost.

Tampoco estoy de acuerdo con el primer premio de esa sección, que es Rogalik, de P. Ziemilski. Tiene un buen montaje, sí, pero no aporta nada mostrar como viven en unas habitaciones unas familias del este europeo en una especie de travelling de cámara interminable e insoportable.



En cuanto al segundo premio de esa misma sección europea, el ganador lo mencionó CCMS en comentarios por esta bitácora. Se trata de Lagy es?, de Dénes Nag, el cual es una vuelta de tuerca a la historia de Romeo y Julieta, de Shakespeare. Con este, aunque yo no lo hubiera destacado, sí estoy de acuerdo.

El Palmarés entero es el siguiente y se puede consultar en su página desde el viernes 15


ALCINE 43 edición (2013)

PREMIOS CERTAMEN NACIONAL DE CORTOMETRAJES

PRIMER PREMIO "CIUDAD DE ALCALÁ"
'SÉ VILLANA. LA SEVILLA DEL DIABLO', de María Cañas de los Reyes.
SEGUNDO PREMIO "CIUDAD DE ALCALÁ"
'LA PIEDRA', de Víctor Moreno.
TERCER PREMIO "CIUDAD DE ALCALÁ"
'ZELA TROVKE', de Asier Altuna.
PREMIO ESCUELA SUPERIOR DE IMAGEN Y SONIDO (CES) AL MEJOR SONIDO
Beltrán Rengifo por 'PULSE'.
PREMIO OCTOPUS A LA MEJOR FOTOGRAFÍA
Rina Yang por 'THE BOY WHO NEVER WENT ICE SKATING'.
PREMIO ALMA AL MEJOR GUIÓN
Marc Riba y Anna Solanas por 'CANIS'.
PREMIO CANAL+
'CANIS' de Marc Riba y Anna Solanas.
TROFEO ALCINE A LA MEJOR INTERPRETACIÓN FEMENINA
Iria del Rio por 'LOS DINOSAURIOS YA NO VIVEN AQUÍ'.
TROFEO ALCINE A LA MEJOR INTERPRETACIÓN MASCULINA
Jason Brasier por 'THE BOY WHO NEVER WENT ICE SKATING'.
TROFEO ALCINE AL MEJOR MONTAJE
José de Carricarte Iglesias por 'SÉ VILLANA. LA SEVILLA DEL DIABLO'.
TROFEO ALCINE A LA MEJOR MÚSICA ORIGINAL
Albaro Arizaleta (El Columpio Asesino) por 'OÍRSE'.
TROFEO ALCINE A LA MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Leonor Díaz Esteve por 'MISTERIO'.
TROFEO ALCINE A LOS MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Desierto.
PREMIO ESPECIAL DEL PÚBLICO
'CLICK' de Irene Iborra y Eduard Puertas.

CERTAMEN EUROPEO DE CORTOMETRAJES
EUROPEAN SHORT FILM COMPETITION

PRIMER PREMIO "ALCINE"
'ROGALIK', de Pawel Ziemilski.
SEGUNDO PREMIO "ALCINE"
'LÁGY ES?', de Dénes Nagy.
TERCER PREMIO "ALCINE"
'TOKYO GIANTS' de Nicolas Provost.
MENCIÓN ESPECIAL
'LA GALLINA' de Manel Raga.
MENCIÓN ESPECIAL
'LA FUGUE' de Jean-Bernard Marlin.
PREMIO ESPECIAL DEL PÚBLICO
'NASHORN IM GALOPP' de Erik Schmitt.

PREMIO COMUNIDAD DE MADRID

Premio Comunidad de Madrid
'PULSE', de Álvaro Giménez Sarmiento.

PANTALLA ABIERTA A NUEVOS REALIZADORES

Premios del público
'ILUSIÓN', de Daniel Castro

PANTALLA CERO

Premios del público
'INVESTIGACIÓN POLICIAL', de Daniel Aguirre

jueves, noviembre 14, 2013

NOTICIA 1268ª DESDE EL BAR: ALCINE 43º, pantalla abierta a los nuevos realizadores



Estamos ya muy cerca del final de Alcine 43º. De momento mi labor como jurado del público ha terminado. Como cada año en estos últimos trece años juzgué también las películas largometrajes  de la sección Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores. Queda que se proyecten otros metrajes de otras secciones entre hoy y mañana, el acto de clasura y la proyección del palmarés a lo largo del fin de semana, con su respectivo cierre a cargo de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Alcalá, dirigida brillantemente como en estos trece años (igualmente) por Vicente Ariño. 

Aún queda una película de Pantalla Abierta hoy, pero está fuera de concurso. Yo ya la he visto fuera del festival, asíque hablaré de ella pero creo que se puede proceder ya a escribir mis impresions de este año sobre lo que se ha presentado a concurso en 2013. 

Para empezar hay que evidenciar un hecho: tres de los cinco largometrajes presentados a concurso eran documentales; más de la mitad, por tanto. En ediciones anteriores del festival ha sido habitual que ganen películas documentales por parte del público, aunque no siempre, no es matemático. Yo mismo lo dije por esta bitácora en algún momento. Dicho esto, quizá ha sido abusivo tanto documental sin dejar espacio a otros géneros que, seguro, también debieron tener realizadores noveles este año. De hecho, los tres documentales preentados han sido rodados rodando entre la técnica del falso documental y la técnica de dejar la cámara delante, casi estática, y permitir simplemente que las cosas sucedan delante del objetivo que graba la imagen. El falso documental muestra una historia real, la documenta, pero a la vez usando un guión ficticio por donde se mueven los personajes reales. El documental que prefiere dejar la cámara como si no existiera y a la gente y los sucesos a su ritmo habitual nos hace caer en la trampa de creer que se está filmando la realidad, cuando en realidad también es falsa, ya que las personas que intervienen en el documental saben perfectamente que se les está grabando la imagen y que además se hace para una película, por lo que su comportamiento difícilmente suele ser el auténtico en su vida cotidiana. Quien opta por esta técnica debería saber hacerlo ver en su montaje para que el espectador menos consciente piense sobre ello. O quizá optar por la cámara oculta o por el engaño de las personas participantes haciéndoles creer que la temática del documentale es una, cuando es otra. Pero en principio, los tres documentales presentados a Alcine 43º ruedan, como he dicho, entre el falso documental y el documental de cámara como testigo mudo inexistente. A mí, particularmente, este tipo de cine documental escasamente me gusta. Cuando me ha gustado ha sido porque fuese un metraje realmente excepcional, o bien que dejen claro que el director es consciente de la problemática de documentar de este modo. Prefiero otros formatos de documental. Por ello es posible que este año me haya parecido a nivel particular un año especialmente flojo y poco atractivo el festival en su sección de Pantalla Abierta.
  
La Herida (Fernando Franco, 2013).  Esta es una de las dos únicas películas de ficción presentadas a concurso. Posiblemente la más esperada por el público en general, dado que se llenó el Teatro Salón Cervantes en un lunes a primera hora, lo que es altamente inusual y casi como para apuntarlo en los anales de Alcine. Estuvo en los cines comerciales este verano pasado, no es engañar a nadie si se dice que mucha de la gente que fue a verla lo hizo o bien porque como jurados del público lo podían hacer gratuitamente, o bien porque el precio del festival son 3'50 € de entrada frente a los 8'50 € de una sala comercial. Llegados a este punto el cine debe repensar el precio de las entradas en sus salas comerciales, la culpa no es sólo de la subida de impuestos indirectos en su valor. Buena parte de culpa la tienen los propios empresarios. Me explico, se han construido enormes salas de multicines con todo tipo de teconologías y comodidades en enormes edificios nuevos de centros comerciales, el mantenimiento de todo eso y del personal para llevarlo es muy alto, quizá se ha de buscar la rebaja de las entradas volviendo a las ideas más humildes de cines de una sola sala, en barrios normales y corrientes y con menos personal trabajando y menos ambiciones de aforo y de teconología. Pero todo esto es ya otro debate. La película parte con esa ventaja de ser una película deseada de ver en general y por tanto parte como favorita. De hecho mucha gente comentaba lo mucho que le había gustado al salir de la proyección. No sería raro que ganara, pero la verdad que esto ya ocurrió otros años con otros metrajes y al final ese punto a favor jugó en contra, ya que muchos jurados penalizaron en su voto precisamente esa "claridad" en el ambiente. Se trata de la historia de una persona, una chica joven enfermera de una ambulancia de traslado de personas con enfermedades degenerativas, la cual sufre un trastorno de la personalidad y una drogodependencia ligados a un fracaso sentimental. A esto se le suma una personalidad psicótica, bulímica y suicida o misántropa que se alterna con otra personalidad contraria a todo ello. Para crear el ambiente emocional el director Fernando Franco ha optado por dotar a la fotografía de su metraje y a la luz del mismo de tonalidades grisáceas y azules, que son, aparte de tonalidades frías, tonalidades un tanto deprimentes. El peso del metraje lo lleva completamente sobre sus hombros la actriz Marian Álvarez, que interpreta a Ana, el personaje citado. Su interpretación en impecable, más cuando el 70 % o el 80 % de las escenas y del guión está montado en torno a ella, a menudo con primeros planos de su cara o con especial atención a los tonos de su voz. La actriz se merece un gran premio. Sin embargo, a mí este tipo de cine no me termina de convencer últimamente. Parece que la vida es una depresión, que el ser humano sólo es negatividad, que todo es un "valle de lágrimas", que todo está oscuro... y al final ves en el metraje que la chica padece lo que todos más o menos hemos padecido alguna vez, una depresión por un desamor, en el caso de ella extremadamente grave, también es verdad, y eso hace que mucho espectador empatice de manera muy fácil con el personaje y con el metraje. Es un recurso fácil el de recurrir a lo emocional, a lo vivido. También es verdad que el cine es emocionar, y en este caso reflejar una realidad que existe. Pero a mí no me termina de cuajar este recurso a lo emocional donde, además, se nos lanza ese mensaje de negatividad en la vida. No sólo le ocurren cosas negativas a la chica, también le pasan a la madre, le pasan al padre, le pasan a los pacientes de la ambulancia, los clientes de un bar son viciosos, el camarero un pobre sufridor de su clientela... En fin, muy en la línea negativa del ser humano que criticaría un día después el director Daniel Castro del que luego hablaré. A mí el metraje me gustó por la interpretación, valoro mucho la claridad de ideas de Fernando Franco en cuanto a lo que quería reflejar y que lo haya logrado perfectamente, pero a mí no me terminó de convencer lo visto. No me pareció tan real el ver que toda la gente que salía tenía que padecer o tener vivencias negativas.

La Plaga (Neus Ballús, 2013). Es un falso documental, aunque tiene mucho de real, paradójicamente, es más, está dedicado a una de las ancianas que salen en escena porque se murió en 2012, la señora María. Relata la historia de un pueblo pequeño de Cataluña que si nos ceñimos a los personajes principales tiene agricultores con grandes terrenos que no dan productividad, una prostituta de carretera demacrada, emigrantes que trabajan en el campo y una residencia de ancianos. Pero en realidad, si nos fijamos en los detalles del documental, en los indirectos, descrubrimos que de fondo el pueblo pequeño es algo más grande y tiene bastante más vida de la que se nos quiere hacer creer, por ejemplo al mostrarnos la vida interior de determinados bares y el hecho de que uno de los protagonistas esté federado en un equipo de lucha y vaya a entrenarse todos los días a un gimnasio amplio y concurrido, siendo además Campeón de Cataluña. El hilo central de lo que se nos quiere contar lo lleva una familia de agricultores en la cual el padre y la madre ya están aparentemente retirados de las labores de la tierra, que debieron ser suyas, y ahora las lleva a cabo su hijo, de unos cuarenta años, quien tiene a su cargo un emigrante eslavo que es campeón de lucha libre de Cataluña. Para ir y venir a esas tierras de cultivo se cruzan con los otros personajes, la prostituta de carretera y una enfermera emigrante filipina que trabaja en una residencia de ancianos, adonde llega la señora María, del mismo pueblo, que ya no puede mantener su casa por su edad y por sus achaques de salud. Una plaga de mosca blanca arruina la siembra del año, y con ellas la economía familiar y, sin que lo sepa el emigrante, la economía del trabajador. El dueño del campo se pluriemplea en una fábrica de bebidas y trata de mantener por amistad y lealtad el puesto de trabajo del emigrante. Todo esto se cuenta con las historias paralelas de la prostituta ajada, que no tiene clientela, y de la enfermera filipina que atiende a gente que se está muriendo por vejez, más la historia de María, que se da cuenta como el paso del tiempo la ha ido quitando todo, hasta quitarle la vida. Es una historia rural común que nos narra cómo es la vida, sobre todo en tiempos de crisis económica. Da pinceladas optimistas, del tipo la amistad, la solidaridad, la esperanza, los sueños... pero la realidad se va imponiendo, pues como una plaga la falta de espectativas laborales y vitales todo lo absorbe. Es pues otra visión negativa de la vida, aunque con pinceladas optimistas de esperanza abierta que se basa en las personas, no en el sistema social. Tuvo poco público, pero el que tuvo salió muy satisfecho de cómo se había montado lo que se nos quería contar a través de tan diversas historias de un mismo pueblo. No sé si ganará, pero desde luego dejó muy buen sabor de boca, en general.

Ilusión (Daniel Castro, 2013). Sinceramente, para mi gusto este año esta es la ganadora, aunque posiblemente no ganará. Y es posible que no gane porque su principal enemigo es aquel jurado del público que se cree llamado a premiar a grandes obras llenas de mensajes explicados en envoltorios de trascendencia. Ya pasó en este festival con El Factor Pilgrim (Santi Amodeo y Alberto Rodríguez, 2000) o con Pagafantas (Borja Cobeaga, 2009), aunque es cierto que Aupa Etxebeste! (Asier Altuna y Telmo Esnal, 2005) sí ganó, lo que da algo de esperanza para Daniel Castro, a pesar de que fue algo excepcional en el festival. Todas se tratan de comedias. Todas hacen reir. Lo logran, lo que no es fácil. Hacer reir es difícil en cine. Y hacer reir lanzando además mensajes al espectador es más difícil, estas películas lo hacen. La finalidad del cine puede ser muy diversa, pero una de ellas es precisamente alcanzar al espectador. Si se trata de una comedia, su finalidad es entretener y divertir, y todas las mencionadas lo hacen. Son buenas comedias porque cumplen su función de hacernos reir, de hacernos sonreir y de pasarlo bien y agradablemente, pero es que además éstas de fondo nos mandan cada una un mensaje, lo que es otro punto más a su favor. En el caso del metraje de Daniel Castro, guionista de televisión, por otro lado, y compositor de la canción "Etruscos" que os he enlazado para que la escuchéis, el mensaje que nos lanza es bien sencillo: un chico joven con sueños quiere vivir su vida haciendo lo que quiere, aunque las circunstancias le quieren llevar por otro camino. Es un luchador a pesar de las muchas circunstancias en contra de su sueño: crear una película musical sobre la Transición Española. Es un personaje que lleva bajo el brazo un cartel de una película de Woody Allen, y no es mera coincidencia, ya que el personaje, como los del escritor Carlo Padial, está lleno de patologías psicológicas. Es un personaje que no es vil ni miserable. Es un personaje soñador con la adversidad simpática de la circunstancias en su contra, que es el mismo tipo de personaje que construyó Charlie Chaplin para hacer de Charlot. Le coges cariño a pesar de sus manías. Se nos muestra un mundo rico en posibilidades, además positivas, un mundo de sueños y realidades, en el fondo todos queremos ser un poco como el protagonista, pero no nos atrevemos del todo, y es eso lo que nos hace que nos caiga bien. La película te hace reir, sólo por eso es ya una buena comedia. Su humor emparenta con el humor patológico de Carlo Padial, de los Venga Monjas, de Muchachada Nui, del primer Woody Allen... Y tanto el personaje como el director, que es la misma persona ya que hizo de actor durante tres años para crear su ópera prima en largometraje, dan tanto en la película como fuera de ella la misma visión sobre todo ese otro cine que se hace desde hace unos años donde quieren mostrar lo negativo del ser humano como único valor, y cuyo buen representante puede ser Michael Haneke: la vida no es así, la vida no es triste, no es negativa, el ser humano no es sólo un ser oscuro y maldad o tristeza estrema, la sociedad no es un algo de valores malos que te hace mal... y que además, según dijo Daniel Castro y que yo comparto, parece que hay un determinado público habitual de festivales de cine y de películas europeas o independientes que están dispuestos a premiar ese tipo de visiones y a idolatrar a Haneke y a todos los que hacen cine con esos valores oscuros, a pesar de que si analizas sus películas, al final ves que sus guiones a veces son compatibles con los guiones de una película de serie B de crímenes, otra cosa es la dirección de cómo se rodó. Hay mensajes que se pueden lanzar igualmente sin necesidad de revestirlos por necesidad de transcendencia y de gris. A mí por todo ello me gustó. Además es un metraje que curiosamente se ha rodado entero con dos cámaras de fotografías que tenían capacidad de grabar vídeo, por lo que técnicamente, e vista del resultado, puede ser un nuevo camino para realizar nuevo cine de cara a nuevas personas, más si no reciben subvenciones de dinero.

Paradiso (Omar Al Abdul Razzak, 2013). Pues llegamos a un largometraje documental de 70 minutos que si se hubiera quedado en mediometraje de 30 minutos hubiera sido igual de válido. Quizá a la cinta le sobra minutaje. Es un documental con extensos planos de cámara fija como si fuera un testigo silencioso e inexistente. Nos muestra la vida diaria de un cine pornográfico de Madrid que debió vivir mejores épocas en los años de la segunda mitad de los años 1970 a los primeros de 1980. Es un ambiente un tanto decadente de ancianos que asisten como público mientras llevan regalos a la taquillera cincuentona muy ama de casa, ajena total al ajetreo sexual de las actrices de la película, un ambiente de homosexuales entrados en bastantes años o bien muy de cultura urbana que no encuentran un mejor sitio para conocer a otros como ellos y un ambiente de unos trabajadores de la sala que combinan su aprecio por el cine clásico de Hollywood con sus ideas un tanto ingenuas para mantener a su clientela habitual... desde colocar un maniquí en el recibidor a comprar corbatas de regalo con una cartulina negra con luces y un espejo mientras quien lo coloca trata de razonar que con ello quiere lanzar un mensaje de esperanza a esa clientela habitual que tienen en las Navidades de 2012. Muestra una cierta decadencia de ese mundillo, un ambiente empobrecido y venido a menos, que realmente deja ver que tuvo épocas mejores. Muestra también caras de la crisis y la miseria digna propia de aquel soldado de El Lazarillo de Tormes, que no tenía qué comer y quería aparentar una honrosa dignidad impoluta.  Es muy significativa la escena donde el cine necesita hacer unas obras en su sala de calderas, que siguen siendo de carbón en pleno siglo XXI, y cuando entran los técnicos estos le dicen que le pueden remozar las paredes del sótano y quitarle la humedad por un poco más de dinero y el dueño dice que no alegando "que así están más sobrias", cuando e primer plano tenemos una pared que está aparentemente como para caerse. El metraje ha sido rodado en video, o al menos eso parece en su textura. Las luces son eléctricas en su mayoría, y todo muy en penumbra. La iluminación es lo mejor del montaje. Por lo demás, la idea, realmente, se recogía fácilmente con menos minutaje en el montaje. También muestra ese lado de la crisis económica que nos lleva a la resistencia del trabajo cotidiano aunque sea en ambientes cada vez más venidos a menos.

Aquí y Allá (Antonio Méndez Esparza, 2012). Un documental entre el falso documental y el documental que deja la cámara como testiga que no existe supuestamente, aunque los actores, que son personas reales, saben perfectamente que sí existe y porqué existe. Otra llamada de atención sobre otro aspecto de la crisis económica, aunque en esta ocasión centrada en México. Lo que narra es una idea que ya se había presentado en el festival en el 2002 y que de hecho ganó ese año con el largometraje documental Balseros (Carles Boch y José María Domènech, 2002), la cual me gustó aquel año tanto como para comprar el DVD y tenerlo en mi filmoteca personal. Obviamente la problemática de los cubanos de aquel año y la de los mexicanos de ahora son muy diferentes y plantean cosas diferentes, sin embargo en el fondo se trata de mostrarnos en ambas la evolución de una serie de personas que se ven empujadas a la emigración más desesperada, por lo que los realizadores de los metrajes les hacen un seguimiento de un año para captar su evolución. En el caso mexicano emigran a Estados Unidos sin el problema de enfrentarse al mar y sin toda la problemática política que acarrea un cubano sobre sí cuando decide irse de la isla. El mexicano acarrea otra serie de problemas. En este caso el director se centra sobre todo en los más estrictamente personales y afectivos dentro de una familia que se va a ver rota, donde además se vive el sueño de que el cabeza de familia, el padre, quiere triunfar dando conciertos de canciones rancheras. Sin embargo, el documental de Balseros me parecía más sincero que este de Aquí y Allá. Quizá sea porque precisamente el primero no trata de jugar con el espectador intentando montar el metraje como si la cámara no hubiera sido vista ni sentida por los personajes, todo lo contrario que lo realizado por Méndez Esparza. A su favor: el uso adecuado de las luces naturales para dotar a lo narrado de mayor realismo y hacernos comprender el tipo de ambientes que frecuenta esta familia de México.

Somos Gente Honrada  (Alejandro Marzoa, 2013). Para completar esa preocupación más que evidente entre nuestros cineastas más noveles este año sobre los efectos de la crisis económica que vivimos, fuera de concurso se presenta esta de Marzoa dentro del programa Cine Europeo en Ruta, avalado por el Parlamento y la Comisión Europeos. Es una comedia amable, te hace sonreir a veces, pero no reir. Esta llena de actores conocidos españoles y no me extrañaría que se paseara por estos motivos por los Premios Goya el año que viene, a pesar de que no le veo motivo para hacerlo. El argumento es sencillo, quizá ya un tanto usado. Se trata de una comedia de enredo basada en una banda espontánea de delincuentes que nunca antes han delinquido. Dos hombres cincuentones que la crisis económica les ha hecho perder sus trabajos y negocios, no son respetados por sus familiares. Todos los fines de semana cumplen el ritual de ir a ver jugar al fútbol al nieto de uno de ellos y después el de ir a pescar a una ría gallega. Un día pescan algo especial, un fardo de heroína o cocaína, no recuerdo, que sin duda ha perdido algún narcotraficante de Galicia. En lugar de entregarlo a la policía deciden solucionar sus problemas económicos vendiendo la droga ellos mismos, a pesar de los muchos remordimientos que le da a uno de ellos. Por ese camino descubren las dobles vidas y la hipocresia de mucha gente cercana a ellos mismos. Los puntos de humor se producen por medio de que ellos, que son gente honrada en realidad, son el contrapunto de un mundo del hampa donde se quieren meter. Metafóricamente se puede entender además que la droga es como la crisis que les ha afectado: se introduce por todas las grietas sociales sin darse uno cuenta hasta que es irremediable sus efectos psicológicos. El metraje es un canto amable a la lucha contra la crisis desde la honradez y desde valores humanos. Es simpática, para pasar un ratillo entretenido y como final de Pantalla Abierta en Alcine 43º, a pesar de que no entra en concurso, está bien, pero no mucho más. Yo ya la vi hace poco tiempo, pero si alguien quiere ir a la sala hoy, pues ya sabe lo que verá, más o menos. Al final del metraje harán una tertulia con los realizadores y el público que desee quedarse.

Y dicho todo esto, sólo quedaría comentar por esta bitácora el palmarés y el concierto de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Alcalá, cuyo particular estilo es para mí un vicio. Otras secciones, como Pantalla Cero, que está por segundo año consecutivo en el festival, sé que están siendo muy atractivas para la gente, pero no tengo don de la ubicuidad para ejercer de jurado del público. Asíque os recomiendo para leer sobre ello buscar un poquito más en otros lugares, por ejemplo, es posible que rastreando a Pedro Toro.

lunes, noviembre 11, 2013

NOTICIA 1267ª DESDE EL BAR: ALCINE 43º, certamen europeo

El Festival de Cine de Alcalá de Henares, desde hace varios años: Alcine, ha comenzado en su 43ª edición. Y yo, por decimotercer año consecutivo, soy jurado del público. Muchas cosas he escrito ya en torno a este festival acerca de su importancia europea y española en lo concerniente a los cortometrajes y, a través de ellos y de una sección de pantalla abierta a los nuevos realizadores, de la importancia cultural que tiene para la formación y promoción de los nuevos cineastas y la continuidad de otros cineastas no tan nóveles, pero no precisamente de los mundos más conocidos de la cinematografía. El hecho se demuestra por sí sólo año tras año, cuando cada vez se presentan más y más metrajes no sólo sin interrupción, sino también en aumento, y el público sigue siendo ingente. Esto SÍ es Cultura arraigada y propia de la ciudad y no los chiringuitos del chorizo frito desenfrenado que cada vez más nos quieren imponer desde el ayuntamiento con ayuda de unos pocos, poquitos, empresarios dueños de bares que siempre, misterio de la economía municipal, tienen su puesto garantizado para venderlos. Eso es otra historia, ya comentada, por otro lado. Centrémonos en Alcine 43.

Pasados los tiempos de la sala de cine que desde la Plaza de Santos Niños daba cobertura a la programación del festival, tenemos ya un festival centrado en dos salas emblemáticas, pero no de cine propiamente dicho, a pesar de que a principios del siglo XX acogieran proyecciones. Hablo de ese teatro del siglo XIX, Teatro Salón Cervantes, y de ese teatro Corral de Comedias, del siglo XVII. Si bien el primero tiene mucho aforo, el segundo se queda algo corto, es fácil llenarlo, aunque en alguna proyección no se ha logrado por falta de poco. Es acertada su elección, pero el asunto del aforo hay que remediarlo un poco más. Una tercera pantalla en el centro de la ciudad, como cuando existían los cines de la Plaza de los Santos Niños, podría dar mayores vuelos y oportunidades al festival. Dicho esto, creo que se han hecho muy bien los deberes por parte de la organización este año, aunque dentro de sus posibilidades económicas, recortadas por la partida de Cultura, como toda partida de dotación económica que venga del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, especialmente para el cine. Cosas de Wert, el ministro irredento, que tiene su particular modo de entender el mundo de la Cultura y todo el trabajo que es capaz de dar, así como las necesidades que cubre y el enriquecimiento que da.

También me parece una labor magnífica la de los actos alrededor del festival haciendo ver a todo ciudadano que esté por el distrito centro que el festival lo es de todos, y no sólo de los que van a las salas de proyección. Muy buena la labor de Pedro Toro, no sé si del grupo Cowabunga en general, y la de diversos bares de la ciudad en el mismo sentido que, él o ellos, han logrado traer una serie de eventos interesantes relacionados a la Cultura del cine, aunque sea en forma de concierto, espectáculos de calle, humor, etcétera. Bien por las proyecciones en la calle, y bien por otra serie de actos, como los conciertos en la Plaza e Cervantes o el grupo de percusión, Zacatum, en la Calle Mayor, evitando la apatía desinformada de los peregrinos viandantes y consumidores de terrazas de bar turísticas. Y es loable también la labor de Sara Valbuena y su acompañante varón (del que desconozco el nombre) en la cobertura en imágenes que hace del festival en tiempo real para, precisamente, proyectarlo en el festival. Pero sigue faltando algo, y no por ellos. Siendo nuestro festival uno de los más antiguos en España, y estando muy bien asentado, habiendo dado incluso nacimiento a numerosas carreras profesionales, algunas famosas, dentro del Séptimo Arte, no se entiende porqué el ayuntamiento, tras cuarenta y tres años, no invierte en él en interés, dinero, actos, medios de comunicación y publicidad tanto como lo hacen otras ciudades emblemáticas de los festivales de cine de España. Teniendo además la particularidad de habernos especializado en cortometrajes y jóvenes realizadores, era como para tenerlo como marca de identidad, junto a otras de otra índole, y además no sólo en los días que cada año se celebra, sino durante todo el año, como hacen Sitges o San Sebastián. En lugar de eso, tenemos un festival muy bueno que es ninguneado por sistema cada año institucionalmente salvo cuando toca organizarlo, que entonces sí, se invierte todo tipo de medios, aunque ya quedan insuficientes. Repito, bien por los organizadores, no tan bien por las instituciones. Claro que, por la trayectoria que lleva nuestro gobierno municipal, el día que el ayuntamiento se interese de verdad por revalorizar lo que tiene en cuanto a Cine (y Alcalá tiene Historia cinematográfica), quizá lo haga poniendo barracas de chorizos fritos y morcilla cortando las calles desde la Plaza de los Mártires a la Plaza de los Santos Niños, a fin de cuentas, ¿no ha hecho coincidir este año el evento Alcalow Cost, donde se baja el precio de las bebidas con comida en el centro de la ciudad, con Alcine, repartiendo el programa de los establecimientos que participaban antes que el programa del festival de Cine? Bueno, algunos gobiernos miden su Cultura en Werts.


Estos tres primeros días de festival se han producido las proyecciones de cortometrajes dentro de concurso tanto europeos como españoles. He dejado los españoles para verlos por otras vías y para verlos en la sesión final del palmarés. He decidido, como otros años, juzgar los cortometrajes europeos. Me parece una forma de ver qué se hace en otros países europeos de los que lo normal es que no se suela proyectar ningún tipo de metrajes suyos en otros ámbitos. También es otra forma de acercarte de un modo diferente a cómo es la vida y cuáles las inquietudes de esos otros habitantes de la Unión Europea, y de lo que no es la Unión, que suele ser lo que no te cuentan en informativos convencionales. De hecho este año, en ese sentido, ha sido muy llamativo el cortometraje Rakastan sinua kyyneliin, de J. Kokko, que ha mostrado de modo crítico, documental y con sentido de humor sutil, cómo son las juventudes rusas del partido político que sigue al presidente Putin, y puedo asegurar que si esas son las juventudes del partido más votado, aunque me hicieron sonreir algunas escenas, dejan un poso de inquietud sobre un hipotético futuro que le espera a Europa.

Voy a escribir un primer balance personal de esos cortometrajes europeos. No voy a hablar de todos. Sólo de los que destacaría (autoponiéndome un máximo de dos) por bloque proyectado. Sí que hay que empezar felicitando por la mejora que se ha producido en los subtítulos. Que es muy de agradecer, aunque algunas traducciones no eran exactas, en ocasiones ni siquiera decían lo que decía el cortometraje, un ejemplo: en el cortometraje A comunidade, de S. Lamas, se escucha en perfecto portugués entendible a un castellano hablante "¿una samba?", y se tradujo en subtítulo "¿un rock?". Sobran las palabras de indicar lo evidente. Y esto quizá sí hay que cuidarlo. Cuando un cortometraje está en otro idioma diferente al natal, pero es un idioma que más o menos conocemos, podemos darnos cuenta de estos enormes errores que cambian el sentido de lo que vemos, pero cuando son idiomas que desconocemos, en mi caso por ejemplo el ruso o el rumano o el polaco, ¿quién me asegura a mí que el guión que rodó el director es realmente el que yo recibo en el subtítulo? Hay que pedirles a los cineastas cuando presentan sus copias, o a quien corresponda, que cuiden este aspecto más. Otra cosa que se podría criticar de modo constructivo y a modo de aportación para la mejora, es que habiendo habido seiscientos candidatos a presentarse este año, y en otros años otras tantas centenas de cortometrajistas, no me puedo explicar cómo es posible que nunca haya habido ningún  metraje italiano. He repasado esta mañana anteriores programas y es cierto. No los recordaba y era porque simplemente no los ha habido. No me puedo creer que siendo Italia tan cercana a nuestro idioma, y siendo su cine tan parecido al nuestro en muchos aspectos, ningún cineasta italiano tenga interés en mandar algo a Alcine. Todos los años hay decenas y decenas de cortometrajes franceses seleccionados, decenas y decenas de metrajes daneses en francés, holandeses, alemanes, noruegos, abundan y mucho los rumanos, polacos, húngaros, búlgaros, austriacos, griegos, hay un porcentaje no tan grande pero sí significativo de rusos, turcos, bosnios, croatas, macedonios, eslovenos, eslovacos, una vez hubo uno israelí, siempre hay alguno británico, este año es la primera vez que abundaron los portugueses... pero italiano no hay nada. Me parece un tanto extraño. O hay que hacer mayor publicidad por Italia para que lleguemos también hasta allá, o habría que saber porqué nunca pasan las selecciones si es que se han presentado. A mí, sinceramente, me parece extraño, ¿hacen tan mal cine, no se presentan, o es que no les gusta el cine italiano a los que se dedican a seleccionar?

Y por lo demás, todo muy bien. Este año creo que se ha elevado mucho la calidad de los cortometrajes, aunque algunos bloques se hicieron especialmente duros de ver, cansados, poco comprensibles, depresivos... por ejemplo los proyectados el sábado 9. Pero en realidad, en general, la calidad está más alta que otros años y yo creo que su interés era mayor. Ha abundado la técnica del Stop Motion para filmar, y se notaba entre los realizadores un ambiente positivista en general. Dicho esto, pasemos a esas valoraciones por bloque que he dicho:

Certamen Europeo 1
Cortometrajes proyectados: Lágy esó (D. Nagy), Lettres de femmes (A. Zanovello), O canto do rocha (H. Marins Jr.), Á vokte fjellet (I. Aliu), Ce n’est pas un film de cowboys (B. Parent).
 

 De este pase todos los cortometrajes tenían su atractivo. Ahora bien destacaré dos, pues ya he dicho que me he impuesto a mí mismo ese tope máximo para escribiros.  Yo destacaría Lettres de femmes, de A. Zanovello, de hecho, la daría por ganadora del certamen europeo si por mí fuera. Se trata de un cortometraje corto, lo que es lo suyo (muchos otros abusaron hasta caer en el mediometraje y por lo que me han dicho de la proyección de los nacionales, uno alcanzó casi los sesenta minutos, lo que es ya un largometraje, eso es jugar con trampa en buena parte). Se trata de una historia basada en un relato escrito por un soldado de la I Guerra Mundial, el cual murió en Verdún en 1914. Está rodado con muñecos y decorados realizados en papel maché, lo que impone el stop motion para realizar el movimiento. Es una historia muy poética que nos habla de los horrores de la guerra a nivel psicológico y emocional del individuo que combate, muy intimista, en tonos sepias, melancólico, idioma francés precioso, y lo dicho, muy poético. Una preciosidad de verdad. El segundo que destaco es  Á vokte fjellet, de I. Aliu. Se trata de la historia de una familia aparentemente monoparental, aunque al final del metraje aparecen dos mujeres en el interior de la casa familiar atendiendo al niño pequeño de dos hermanos. El padre es un pastor de ovejas macedonio que parece tener especial cariño por su hijo menor, mientras que trata al hijo mayor muy duramente como si fuese adulto. Ambos niños no llegan a los diez años, si acaso el mayor puede que tenga precisamente esa edad. La pérdida de un cordero iniciará el nudo de la trama, nos mostrará el conflicto emocional de un niño obligado a ser adulto, o a demostrarlo, forzado por la dureza del padre. Destacaría a modo de humor el último cortometraje, pero no mucho más.


Certamen Europeo 2
Cortometrajes proyectados: The fall (K. Hoornaert), Maman (U. Bienvenu y K. Manach), Od do (M. Herceg), A comunidade (S. Lamas), Tokio Giants (N. Provost), Les Lézards (V. Mariette).


Mi favorito de este bloque es Les Lézards, de V. Mariette, de manera clara y rotunda. Está rodado en blanco y negro dentro de una sauna mixta, lenguaje francés, el del amor (dicen) y muy apropiado para la historia que se relata. Dos amigos, que se intuye que los son de hace muchos años y muchas historias juntos, acuden a la citada sauna mixta porque uno de ellos ha concertado una cita allí con una desconocida que desde el anonimato en Internet le citó allí para conocerse en persona. Él ha sufrido una ruptura sentimental con su pareja, y se intuye también que es ella la que rompió la relación y no él. Desde entonces parece ser que no le ha sido fácil superarlo y que buscó algo de cariño ocultandose en cierto modo en la red cibernética, la que es bastante positiva en ese sentido para deshinibir a los tímidos. Su amigo le acompaña por apoyarle en la ocasión por si se trata de un engaño o ella le rechaza al verle, ya que se ha abandonado físicamente y los años, además, han hecho algo de estrago en su físico. El cortometraje hará sudar la gota gorda a los personajes al ritmo de mostrarnos todas las inseguridades que se viven en un "primer" amor ansiado y lleno de miedos ante el rechazo o la burla, pero a la vez lleno de esperanza. Divertido, además. Después, aunque no muy convencido, recomendaría Maman, de U. Bienvenu y K. Manach, de dibujos animados. Con el acierto de ser corto el cortometraje, habla de una familia a punto de estallar en su convivencia. Y desde luego no recomiendo para nada, absolutamente para nada, Tokio Giants, de N. Provost.

Certamen Europeo 3
Cortometrajes proyectados: Avant que de tout perdre (X. Legrand), Hollow Land (M. Kranot y U. Kranot), Sinais de serenidade por coisas sem sentido (S. Aguilar), Orfej (T. Smalcelj), Hypnosia – A Dreamlike Movie (H. Schleider).

Mi favorito en este bloque sería Hollow Land, de M. Kranot y U. Kranot, un cortometraje de dibujos animados que nos muestra un matrimonio que espera un hijo y llegan en barco a un país que se les prometía como una tierra de esperanzas nuevas, un país donde la utopía era real. Sin embargo, al llegar no se vive una utopía, sino una distopía. Es un análisis y una crítica claro y evidente, con humor también, pero a la vez serio, de lo que millones de personas vivieron en los países de la Europa del Este entre 1946 y 1991, periódo clásico de la Guerra Fría y del Pacto de Varsovia que ataba a sus gobiernos a la Unión Soviética. El final, a la deriva, es un final abierto sobre el futuro muy interesante sólo si se acepta el reto de reflexionarlo. Y el segundo favorito de este bloque sería para mí Orfej, de T. Smalcelj. Una breve y sencilla historia de unos niños que juegan a cruzar un puente corriendo para burlarse de un francotirador que nunca llega a acertarles. Es una especie de juego de la ruleta rusa que de manera indirecta, por medio de un cartel de callejero, nos indica que la escena tiene lugar durante las revoluciones de la Primavera Árabe de 2011. De fondo hay que tener en cuenta la metáfora de la inocencia de los niños, que bien pudiera ser la sociedad en sí cuando quiere cambiar el orden de las cosas al enfrentarse a gobiernos que cuentan con todo tipo de medios y métodos represores. El final, también queda abierto a la reflexión del espectador.
 
Certamen Europeo 4
Cortometrajes proyectados: Zar (B. Kruhlik), Lay Bare (P. Bush), Buenos días, resistencia (A. Orr Serrano), Good Night (M. D’Ansembourg), Mademoiselle Kiki et les Montparnos (A. Harrault).


 De este bloque el que realmente más me gusto con diferencia fue Lay Bare, de P. Bush. Un cortometraje musicado cuya gracia está en su montaje. Tiene un montaje impecable, y una coreografía envidiable. Muestra la belleza de la vida a través de fugaces imágenes de primerísimos planos de multitud de zonas del cuerpo humano, de una gran cantidad de hombres y mujeres de todas las edades. Es tremendamente vitalista. Muy animador, y muy bonito en su realización y la sencillez del mensaje que nos lanza. Muy recomendable. Del resto del bloque podría pasar casi sin pena ni gloria. Buenos días, resistencia, de A. Orr Serrano, es otra idea sencilla y todo homenaje a los padres y madres que en soledad se enfrentan a la vida cotidiana con sus hijos desde el primer momento del día. Good Night, de M. D’Ansembourg, es la historia de dos adolescentes británicas de 14 años que quieren tener sexo y se comportan como hombres, aunque se atemorizan como niñas cuando las cosas pueden ocurrir de verdad, y se rompe un tópico de relaciones hombre-mujer cuando de verdad una de ellas pudiera alcanzar lo que buscaban. Mademoiselle Kiki et les Montparnos, de A. Harrault, es la historia real de esta musa de los artistas que vivían en París entre los años de las décadas 1900 y 1920. Una vida que rompía estereotipos. En general todo el bloque era de cortometrajes con historias que rompían tópicos de un modo u otro. Por eso, tras Lay Bare, quizá el que más recomendaría sería Zar, de B. Kruhlik, la historia de una violación masculina. 

Certamen Europeo 5 
Cortometrajes proyectados: La fugue (J-B Marlin), Hotzanak, for your own Safety (I. Oñarreta), Rakastan sinua kyyneliin (J. Kokko), Land of my Dreams (Y. Gonzalez), Nashorn im galopp (E. Schmitt).

 Este bloque, junto con el primero, el cual era recomendable entero , es recomendable en buena parte.  Destacaría Land of my Dreams, de Y. Gonzalez, a pesar de que sé que a mucha gente no le gustó o no lo entendió. Es una historia portuguesa muy onírica y a la vez, realista. Como toda historia onírica es surrealista, pero su surrealismo está sujeto a las normas parciales de la realidad, tal como hiciera Luis Buñuel en muchos de sus largometrajes de la década de 1950. Una chica joven preciosa viaja por el norte de Portugal con su madre en una caravana. Se ganan  la vida organizando bailes eróticos que terminan en desnudos cuyo grado determina el dinero que les dan los hombres que van a verla. Es su madre quien la lleva por esa vida. La muestra bailando en trajes orientales a los hombres cada atardecer. Ella viste de domadora y usa el látigo para hacerla bailar y para mantener a raya a los espectadores. Un recurso que en 1936 ya se usó en un largometraje español llamado Carne de Fieras, de Armand Guerra, cuyo título nos desvela mucho de lo que se nos quiere decir con la historia narrada, por cierto que este metraje, malogrado por la guerra civil española es considerado por algunos estudiosos del cine como antecedente del neorrealismo que inventaron los italianos a partir de 1944 y que hubiera podido tener su cuna en España si el conflicto bélico y la posterior dictadura no lo hubieran impedido. La hija, que tiene también lazos de unión eróticos con la madre, quiere abandonar ese mundillo, de hecho en el comienzo del metraje intenta que su madre no la encuentra ("¿Cómo me has encontrado?", le pregunta cuando lo hace). La madre la hace caer cada vez más. Ella quiere aliviar y aprovecharse de los más pobres y perdidos del mundo, a los olvidados, como diría Luis Buñuel, es por eso que la historía va transformando su mundo de sueño a un mundo de pesadilla con bajada a los infiernos y redención posterior incluido, pasando por la posible metáfora de la visión del espectro del amado que se va. Puede ser duro de ver para algunas personas por su aparente falta de argumento, pero de verdad que lo tiene, y muy bien estructurado. Interesante. Y su lenguaje es de cortometraje, no de largometraje, lo que es aún otro punto a favor en un festival de cortometrajes. Quizá para redimirme a mí mismo ante mis lectores y amigos tras recomendar el anterior, el segundo que elijo es Nashorn im galopp, de E. Schmitt. Un cortometraje simpático que se trata ni más ni menos que de una comedia romántica cuya principal baza son los efectos visuales sacados de técnicas que ya se usaban en la década de 1900 cuando Segundo Chomón y Meliès inventaron los efectos especiales. Su sencillez en medios que aparentan más, su inocencia, su pureza de un mensaje de amor romántico, unos protagonistas que nos caen bien, y en mi caso, que me cautive la actriz pelirroja, hace de este cortometraje algo amable recomendable. 
 
Certamen Europeo 6
Cortometrajes proyectados: The Mass of Men (G. Gauchet), Rogalik (P. Ziemilski), La gallina (M. Raga), Anna et Jerôme (M. Delloye), Palim Palim (P. Hellenthal y M. Kaluser).


Indudablemente el mejor de este bloque, y quizá un firme candidato a ganar el festival, es The Mass of Men, de G. Gauchet. Un cortometraje en inglés con un claro mensaje que denuncia lo atroz de un sistema social y político que nos ha llevado a la crisis económica y que ha comenzado a radicalizar las posturas de personas conservadoras en contra de los desempleados como si los desempleados fueran culpables de su situación y de la crisis económica. Un hombre sin ingresos, aparentemente ya casi sin ahorros, acude a una cita de entrevista de trabajo en su oficina pública de empleo y trata de ser amable pidiendo perdón por llegar tres minutos tarde. Esos tres minutos se transforman en su perdición ya que la funcionaria quiere cumplir a rajatabla sus normas y leyes, por lo que sin darle oportunidad a nada, pretende suspenderle su pensión de desempleado durante dos semanas, y amenaza con cuatro, aparte de no querer ayudarle con el abono del transporte que, según sus leyes, el gobierno le pagaría por haber ido a la oficina de empleo llamado por ella. El drama tremendo de este hombre empatiza rápido y fácil con el público, más en una ciudad como la nuestra donde hay entre 20.000 y 22.000 parados. La víctima del sistema, el desempleado, se transforma en testigo del asesinato de esta funcionaria. Todo el argumento se presenta al espectador en una trama argumental y en un montaje muy inteligentemente planteado que hace que quien ve el cortometraje cambie sus puntos de vista al menos de una a dos veces ante cómo se le presentan los hechos. Es de siginificativa llamada de atención que al final se nos escribe en la pantalla una frase del anarquista estadounidense Thoreau, del siglo XIX, lo que deja bastante clara cuál es la visión de los realizadores. Por último, recomendaría un cortometraje muy tontorrón, pero que precisamente por eso lo recomiendo. Quizá no vaya muy lejos, pero a mí me ha hecho sonreir y a otros también, y eso me es muy valioso. Hablo de Palim Palim, de P. Hellenthal y M. Kaluser. Se trata de otra historia surrealista y onírica. Hay un aviso previo que se nos da por medio de una noticia radiofónica, se nos dice que va a haber una tormenta solar que pudiera dar alucinaciones. A partir de ahí, un equipo femenino de natación sincronizada olímpico, un vendedor de mantequilla a puerta fría, un ladrón profesional, una busca hombres, dos suicidas fracasadas y un dueño de motel arruinado, son historias de personajes fracasados que nos son simpáticos. Hay mucho humor, y me atrevería a decir que cierta influencia de los hermanos Coen. La solución final del cortometraje en un baile a coro al modo como se hacía en los musicales de Hollywood de finales de 1920 y 1930, que enlaza con algunos de los números musicales de El Gran Lebowski, de los Coen, para mí es el punto final con gran humor ideal en este Alcine 43 en su sección de cortometrajes europeos. 

Sin más, hasta la próxima, que la cerveza os acompañe.
 

viernes, noviembre 08, 2013

NOTICIA 1266ª DESDE EL BAR: RAMÓN SÁNCHEZ MELCHIORE, CREADOR DE CÓMICS



En el año 2003 yo y Ramón “Omar” (Ramón Sánchez Melchiore) uno de los dibujantes que teníamos el Chico Gris, Alberto Cordero y yo mismo también en La Botella Vacía, iniciamos en mi casa una serie de encuentros los dos para crear un cómic. Al final todo se quedó en tres o cuatro páginas porque en el proceso nos pilló la enfermedad y muerte de mi padre. Diez años después, Ramón recupera las dos páginas iniciales y las acaba de poner en su bitácora, que recomiendo visitar, y que enseguida va a la lista de enlaces de la mía propia, Ramonadas. Ahora mismo, me dice, está trabajando en acabar la tercera página que se compuso. 

Para mí es un placer levantarme esta mañana con el regalo de él por vía de red social de ver esas dos página. Tengo guardado además, con mucho cariño, un dibujo a modo de cuadro que me dio.   

 Otro de nuestros dibujantes de aquellas épocas también se ha animado a ir poniendo su obra en otra bitácora propia, hablo del Circo de Chicha, de Chicha, el excelentísimo Chechu. Y, al margen de los dibujos que hacíamos los propios creadores que escribiamos, el tercer dibujante de aquella revista literaria que creamos, Paulino Merino, actualmente también deja ver sus creaciones, exactamente en diseños de relojes de alta gama y, más visible todavía, en el logotipo oficial que el Ministerio de Defensa tiene para el 75º Aniversario del Ejército del Aire. Saludos, y que la cerveza os acompañe.

lunes, noviembre 04, 2013

NOTICIA 1265ª DESDE EL BAR: INTERNET, ¿UN NUEVO AUTORITARISMO O UNA NUEVA LIBERTAD?

"(...) Tal es el asunto que las dictaduras censuran Internet, los régimenes autoritarios no dictatoriales (monarquías absolutas o casi absolutas) también lo censuran, incluso las grandes democracias censuran por medio de las grandes empresas determinados contenidos. Pero lo que es imparable es imparable y al final de este siglo XXI, quizá ya en 2050, el mundo habrá cambiado socialmente de una manera tan espectacular como el cambio producido entre 1950 y 2000. (...) 

Los blogs llevan unos dos o tres años siendo la vanguardia de la libertad de expresión y del intercambio de información, vivencias, ideas, opiniones, creaciones, arte, etcétera. Son, en mi opinión quienes están formando a la gente. Es otra forma de pedagogía: la de conocer al otro. En un mundo donde no todos pueden viajar para conocer, e incluso los que pueden viajar nunca viajarán a todos los lugares y contextos del mundo, los blogs nos hace comunicarnos y conocer.  (...)"

(Canichu, el espía del bar, Noticias de un Espía en el Bar, Noticia 377ª, 29 de diciembre de 2007.)

"(...) Ahora, en minúscula y mayúscula se van escribiendo los blogs, y no está mal recordar de dónde vienen las cosas, porque entre todos vamos construyendo un mundo nuevo culturalmente, y este tiene derecho a gozar de su pasado. No obstante siempre vi la blogosfera como un mundo donde enriquecernos unos a otros de un modo o de otro. (...)"

 (Canichu, el espía del bar, Noticias de un Espía en el Bar, Noticia 568ª, 29 de diciembre de 2008.)

 Esto es lo que yo mismo escribía en el segundo y en el tercer aniversario de esta bitácora (blog, en inglés). Desde entonces han cobrado gran fuerza las redes sociales inmediatas donde las comunicaciones son breves por obligación y necesidad tecnológica del servicio que las ofrece, a menudo intrascendentes a causa de esto en manos de muchos usuarios que o no desean explorar sus posibilidades o no saben sacarles mayores provechos. Se trata de servicios como Twitter o Facebook. Hay incluso redes sociales donde se nos anima a subir únicamente imágenes, nada de texto, como Pinterest, Flickr o Instagram, o sólo vídeos, como Youtube. Es paradigmático que la temática más compartida y consultada del mundo sean fotos y videos de gatos domésticos. Algo totalmente inocente sin mensaje político, religioso, cultural, de opinión o reflexión, artístico o vanguardista detrás.  Hace apenas dos años el ideador de Instagram dejaba claro en una entrevista en España que su objetivo era simplemente que la gente compartiera imágenes bonitas sin necesidad de pensar, porque "pensar", para él, era un obstáculo para disfrutar, preocupaba a la gente, según él. Buscad en hemeroteca de 2011, porque encontraréis estas palabras en su boca. 

Llegó 2011 y con él la Primavera Árabe, las revueltas griegas y el 15 de Mayo Español, los cuáles rápidamente se extendieron en su modelo revolucionario contemporáneo por toda Europa y por toda Norteamérica, y actualmente hasta en Argentina, Chile y Brasil. Allí es donde se vio varias cosas: por un lado que las bitácoras (blogs) siguen más vigentes que nunca como medio de expresión de la ciudadanía, que los periódicos convencionales se rendían al modelo de las bitácoras para informar, que surgieron periódicos alternativos cibernéticos, y que todos esos medios breves de comunicación (Twitter, Facebook, Twenty, Flickr, Pinterest, Instagram, Youtube, etcétera), fueron rápida y a veces ingeniosamente puestos al servicio de los intereses de los ciudadanos por los propios individuos de la ciudadanía para comunicarse rápidamente y poder coordinarse en sus acciones de protesta o bien para informar a cualquier lugar del planeta de lo que estaba ocurriendo en el lugar donde el que ponía el mensaje estaba. No era algo nuevo, ya había ocurrido durante los atentados de New York en 2001, y también durante la represión contra los monjes budistas de Myanmar en 2007, entre otras ocasiones, pero sí era nuevo el gran alcance organizativo y repercusiones asociativas que iban a tener entre las personas receptoras. A todo esto les unía un nuevo servicio tecnológico no existente en aquel 2007, las conversaciones a tiempo real en mensajería corta telefónica por Whatsapp.

Claro está que cuando yo escribía aquello en 2007 y 2008 no estaba en mi mente una revolución social más allá de una revolución social pacífica y cultural al estilo de las vividas en los años 1960 y 1970. Pero el giro dado en 2011, demostrando esa capacidad organizativa, de crear pasiones y demás, fue rápidamente contestado por los gobiernos. En los países del norte de África y de Oriente Próximo cortaban las comunicaciones de los satélites que ofrecían los servicios telemáticos a sus ciudadanos. Creaban a la vez inhibidores de señales, y aquello de los inhibidores de señales lo repitieron en su uso en España en las protestas que se dieron tanto en ese 2011 como en 2012. Por lo que todos esos datos personales estaban siendo fácilmente censurados, en algunos casos manipulados, todos recordamos casos de informaciones periodísticas con fotos que decían cosas malvadas contra el 15-M que al cabo de unas horas o de un día, eran contradichas por alguien que captó la misma imagen con una videocámara sin acceso a Internet. Más aún, en enero de este 2013 el Ministerio de Defensa anunciaba que iba a crear una unidad especial cibernética por los ataques sufridos y peligros sufridos desde Internet en 2012, palabras suyas que se pueden leer en las declaraciones del Ministro de Defensa durante la Pascua Militar, a pesar de que las haya repetido actualmente hace poco. ¿Qué peligros evidentes sufrió España desde Internet? Si los hubo muy graves no se nos informó, si son "evidentes", sólo se me ocurre lo que el gobierno puede considerar un peligro: la ciudadanía comunicándose entre sí para organizar una o varias protestas contra sus leyes o sus modos de gobierno. Pero también hemos visto como Estados Unidos de América ha desarrollado desde 2001 una infraestructura de espionaje cibernético de tal calibre que hace sólo una o dos semanas que ha destapado un gran escándalo de espionaje incluso a sus aliados, y no sólo a jefes de Estado de Europa, sino también a ciudadanos simples. Millones de llamadas y mensajes interceptados y analizados. Todo ello además con ayuda del resto de los gobernantes de los países anglosajones desarrollados, Reino Unido, Irlanda, Canadá y Australia, y con colaboraciones de los gobiernos de España, Francia, Italia y otros. Claros abusos contra la libertad y la democracia desde todos aquellos sectores que los han llevado a cabo o planean hacerlo o seguir haciéndolo.

Desde hace dos o tres años, por otro lado, nos venden la idea de que van a desaparecer los ordenadores cuya memoria se almacene en discos duros, discos o pendrives. Nos proponen a cambio ordenadores sin elementos que nos permitan esas opciones para guardar nuestros propios archivos y datos, sino ordenadores que te ayuden a guardarlos en una "nube", en una especie de almacen de datos vía Internet. Los datos no se almacenan en el aire, se almacenan en lugares. Esos lugares pueden estar en un satélte o en unos grandes edificios de una empresa en mitad de Estados Unidos o de Alemania o de donde sea. Te dicen que los dueños de los datos serán los generadores de los mismos, o sea: los usuarios. Tus facturas, tus curriculum vitae, tus escritos diversos, fotos, videos, etcétera, estarían en teoría en tu poder, pero en realidad: no; en realidad lo estarían en manos de las empresas o gobiernos que lo gestionen, y de que las tecnologías funcionen, lo que no está garantizado, por ejemplo en una guerra o en un cataclismo natural. Al igual que en 2011 le fue fácil a determinados gobiernos bloquear el acceso a la información cibernética, o que en China existe una férrea censura en ese sentido, podemos recordar el caso de una gran empresa mundial, Megaupload, el portal donde se subían películas y videos. Fue cerrado en 2012 a causa de compartir películas sin pagar derechos de autor, pero el portal acogía todo tipo de vídeos. Millones de personas guardaban allí muy diversos archivos personales. Así por ejemplo yo tengo una amiga que guardaba allí las fotografías de su boda, al cerrar Megaupload esas fotografías desaparecieron, nunca se las han devuelto, las ha perdido. Y este es el modelo que nos proponen ahora, uno donde, además, no sólo estamos a merced de empresas y gobiernos, sino donde además nuestras contraseñas para entrar las gestionan ellos mismos. No hace más que un mes, por ejemplo, el correo electrónico Hotmail nos bloqueaba la entrada a numerosos usuarios si aparte de nuestra contraseña no dábamos nuestro número de teléfono para comprobar vaya usted a saber qué cosa que, aunque nos la nombren, no tiene porqué ser real. Hace una semana y media Europa sufría un ataque D-DoS, esto es: un ataque cibernético por el cual se saturó la red europea con el envio masivo de publicidad, denegando así el servicio a millones de usuaros particulares o bien ralentizando su navegación. El autor parece ser que era una gran empresa y una serie de cibernautas avanzados que querían con ello forzar a la Unión Europea a que hiciera una serie de leyes a favor de sus intereses particulares (que creen paradójicamente que son los intereses de todos los ciudadanos) y también de una cantidad de dinero en forma de ayuda, o lo que quiera que fuese. Coincidió con otro particular ataque en España, el de un grupo de ultraderecha que paralizó el servicio de las múltiples páginas informativas que sostiene el servidor cibernético llamado Nodo-50, del que dependen periódicos tales como Diagonal, asociaciones como las de los Foros por la Memoria y otros.

¿Con qué amanecemos hoy en el buscador Google, el más usado de la red? Pues que entraba en vigor las nuevas normas Google. ¿Qué pasa con esto? Pues que personas que como yo, o como cualquiera, use diversos servicios de esta empresa (el buscador Google, Google Maps, Gmail, Hotmail, Youtube, Blogger, LinkedIn, Fotolog, etcétera) no hace distingos entre tu nombre para Internet, o en mi caso, para mis escritos en general, y tu nombre real, por ejemplo para tu correo privado, y pone tu nombre real en todos los sitios. Si vas a Google a cambiar opciones resulta que te dicen que si pones tu pseudónimo en un sitio se pondrá automáticamente en todos. De esta manera, si como yo tienes un pseudónimo que te has trabajado durante años, Canichu, trabajado tanto dentro como fuera de la red, pero a la vez tienes tu nombre real para un correo que usas para escribirle por ejemplo a las empresas para mandarles solicitudes de empleo, resulta que Google pone tu nombre real en todos los sitios donde estás inscrito, fastidiándote esa labor de años. Pero si cambias a tu nombre ficticio, resulta que tu email privado pasa a ser Canichu, o sea: el pseudónimo, lo que no es serio para mandar solicitudes de empleo u otras cosas. Y encima tienen la prepotencia de decirte que si decides cambiar el nombre del perfil de Google, como la gente no cambia tanto de nombre en la vida real, tienes "un número limitado de veces para hacerlo". Tócate los pies, como si todos los que están en Internet fueran reales, o como si hubiera alguien que en la vida real se llame Tingle Winkle, porque sea ese el primer nombre que usó en Internet y no el suyo propio, y cosas así. Pero, peor aún, ¿qué ocurrirá con esas personas que se ven acosadas por otras y han decidido cambiar sus nombres en Internet si por esta nueva política vuelve a aparecer su nombre original aunque sea unos días, hasta que se dé cuenta el usuario? Voy a ver si encuentro la dirección para mandarle una queja formal a google, que no servirá de nada, pero de menos servirá si nadie se queja. Aunque, ¡oh, sorpresa que no sorprende!, Google, como Wikipedia que está asociado a ellos, no tienen buzón de quejas. 

El caso Wikipedia es todavía peor. Una vez que abres una cuenta para colaborar con ellos registran tu IP, que es como el Documento Nacional de Identidad de tu ordenador, o sea: de ti y de tus acciones dentro de Internet. ¿Y si deseas borrar tu rastro en Wikipedia? ¡No puedes! Podrás borrar lo que directamente has conversado, pero no si alguien ha interactuado contigo. Y si hay aportaciones tuyas que deseas que desaparezcan de una referencia de esa enciclopedia, tampoco puedes, las dejan almacenadas y con tu nombre bien escrito. ¿Y si decides irte de Wikipedia harto de determinadas personas que parecen haberse erigido en guardianes intolerantes de la misma que, además, no comprenden su espíritu y posibilidades aplicando cuadriculadamente las normas que eran guías y no leyes para escribir tal enciclopedia, en resumen: hasta rozar el acoso? Pues no puedes irte. No hay manera de irse. No hay manera de borrarte, de darte de baja. Es verdad. Es imposible. Lo que al menos en España estoy seguro que incumple con numerosas leyes. 

Wikipedia, por otro lado es una de las herramientas más usadas de Internet. Proporciona información a veces errónea pero que todo el mundo usamos. Baste con que alguien con infraestructura suficiente invierta en gente que controle la información que quiere que salga publicada, boicoteando a otros wikipedistas, para que la verdad que se nos dé no sea en busca de la realidad, sino de la verosimilitud. Una herramienta que algún día podría darnos un mundo no muy diferente al imaginado por Zamiatin o por Orwell.


Todo lo dicho es una invasion a la intimidad a nivel planetario, literalmente, y a la libertad real de los individuos. Por estas razones yo no creo que el futuro y la libertad esté en Internet, como ya algunos otros han comenzado a decir. Internet no es un fin en sí mismo, como cada vez más se nos quiere hacer creer, sobre todo creando esa "nube" para que depositemos nuestros datos y archivos, cosa que al final lograrán, cuando decidan no fabricar más ordenadores con capacidad de almacenar información por sí solos. Internet es un medio, una herramienta. Como tal debiéramos tratarlo y usarlo. Es como herramienta que es útil para ser un vehículo para esa revolución social y para mayor democracia y libertad. Pero si caemos en la trampa de creer que Internet nos garantiza la democracia, entonces seremos presa fácil para cualquier poder no democrático, el cual, en nombre de la libertad y la democracia, pondrá todo nuestro ser a disposición de la red cibernética, ¡y quien lo ponga seremos nosotros mismos! Muchos engañados, otros autoengañados. Para que sea la herramienta de la que hablaba yo en los aniversarios de 2007 y 2008, siempre hay que tener en cuenta que es fundamental la persona, que Internet es un medio, no un fin, que Internet no lo es todo, que Internet es importante y nos está revolucionando, pero no hemos de confiar en él del todo, y mucho menos de quienes lo gestionan. Y que el papel, no se olvide, seguirá siendo algo fundamental e imprescindible. 

Está en manos de los usuarios ser conscientes de la realidad. Internet puede ser un medio de control autoritario encubierto, y de manipulación y censura, o bien, teniendo en cuenta estos usos por parte de gobiernos y empresas, puede ser utilizado para lo contrario. Desde luego, yo recomiendo en un uso responsable no deshacerse nunca de los originales y copias privadas de nuestros archivos, siempre que sea posible. Internet no tiene fronteras, no más que las que su señal no logre alcanzar. Es por ello que puede ser usado por sus servidores en un doble sentido: un control de las personas más allá de paises por parte de empresarios o gobiernos fuertes, o un control centrado en un Estado con ayuda de esas grandes empresas que los hacen servir, no obstante han sido empresas como Facebook o Microsoft quienes han dado datos a los servicios de espionaje de Estados Unidos. El uso del usuario común debe ser más inteligente, repito: no confiar en que Internet es el fin, confiar en que es una herramienta a la que usar, y con su uso, usar a quien quiera usarnos. Y no lo olvideis, otros medios de almacenamiento de datos no dejan de ser útiles por ser inventos milenarios, probablemente sean nuestro mejor aliado archivístico como individuos libres de verdad.

Saludos y que la cerveza os acompañe.