lunes, junio 19, 2017

NOTICIA 1713ª DESDE EL BAR: VILLAFELIZ O EL PARAÍSO PERDIDO, UN PRELUDIO DE DISTOPÍA EN 1910 (1 de 3)

La siguiente investigación que realicé para el XV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, y que se puede leer en su libro de actas publicado en noviembre de 2016, la hice en torno a la figura de una persona muy conservadora del Alcalá de Henares de comienzos del siglo XX: Francisco García Cuevas. Este hombre era un ultracatólico que era propietario, director y redactor del periódico local El amigo del pueblo, del que se pueden encontrar ejemplares en el Archivo y Hemeroteca Municipal de Alcalá de Henares. A la vez era propietario de la papelería y tienda de prensa y libros La Bola de Oro, ubicada en la Plaza de Cervantes y que, como se verá, daba nombre a la propia "editorial", o servicio editorial, desde el que García Cuevas publicó diversas cosas. Además es uno de los primeros nombres que aparecen en activo en la Mutual Obrera Complutense, hoy Mutual Complutense, fundada por el catolicismo social de principios del siglo XX con la idea de alejar a los obreros alcalaínos de los movimientos socialistas y republicanos donde estaban arraigando. Si bien es cierto que en su día presenté a este hombre en la conferencia correspondiente como fundador de tal Mutual, quería indicar no tanto que fuera un fundador de los que mueven la burocracia y el dinero inicial para hacer la fundación, ni que fuera un miembro del primer minuto, si no que fue un miembro muy activo casi desde el principio. Es cierto que la palabra "fundador", atendida en su literalidad, puede hacer que se me tire de las orejas por no serlo, pero no me refería a lo literal de la palabra, sino al hecho de que sin primeras personas inscritas en esta asociación, por mucho papel que se rellenara y mucho local que se aportara, o normas, no hubiera habido asociación o viabilidad de su supervivencia. Así pues me refería a que era uno de los primeros mutualistas, y muy activo, y en ese sentido es uno de los fundadores, o pioneros, si se prefiere esa palabra a las posibles connotaciones literales de "fundador" que no sería. Esta nota la anoto a causa de que Pilar Lledó, que dirige el Instituto de Estudios Complutenses, y Vicente Sánchez Moltó, cronista oficial de la ciudad, me tiraron amistosamente de las orejas por usar esas palabras. A veces hay que entender el contexto en el que se usan las palabras, más que la literalidad de las palabras. Como buenos historiadores, al menos como historiadores de carrera y método científico, no como aficionados, sabemos todos los que ejercemos como tales que no importa tanto que por ejemplo se discuta si un personaje dijo un metro más acá o un metro más allá de un muro o una puerta unas palabras transcendentales, pues lo que importa es explicar y comprender el porqué de las palabras, el porqué del personaje, el porqué del lugar, etcétera. Por ello creo que es pertinente e importante la corrección que se me hizo para que nadie se llevara a error, pero a la vez creo que a buenos entendedores, pocas palabras bastan.

García Cuevas escribió en 1910 lo que pudiera ser un preludio de novela distópica, aunque ya habían existido preludios en relato. Hay que recordar que el género fue propiamente ya fijado por Zamiatin en 1920-1922, por ello es un antecedente importante del que casi no se tiene noticia en España, y aún poca fortuna menos se tiene en Alcalá de Henares. El libro no es estilísticamente muy bueno, ni narrativamente. Sin embargo es un precedente digno de estudio que no llega a ser distopía, pues aún no se imbuye del todo en los recursos propios que marcan el género, y coge mucho de la crítica satírica política de la España del XIX que recién había terminado en fechas. Yo pude leer el libro en un ejemplar original que me prestó mi amigo el doctor en Historia Julián Vadillo, quien lo había encontrado a buen precio en un puesto de libros antiguos en la Cuesta de Moyano de Madrid. A veces se venden cosas que los vendedores no saben muy bien lo que están vendiendo. Os dejo con la primera entrega de tres de aquella investigación. 



VILLAFELIZ O EL PARAÍSO PERDIDO, UN PRELUDIO DE DISTOPÍA EN 1910 (parte 1 de 3)
Daniel López-Serrano Páez
Licenciado en Historia
17 de febrero de 2016


Resumen: La distopía es un género literario que muestra la deformación de un mundo utópico, en otras palabras: una sociedad ideal, en un mundo no ideal para vivir. El autor ruso Zamiatin estableció sus formas en 1920, antes de esa fecha existieron algunos preludios en novelas y relatos utópicos y de ciencia ficción que anticipaban dudas sobre la planificación de los mundos ideales. Uno de esos preludios se dio en España en Alcalá de Henares de manos de un católico monárquico llamado Francisco García Cuevas, en 1910.
Palabras clave: Alcalá de Henares, distopía, Francisco García Cuevas, literatura, siglo XX, socialismo, catolicismo, monárquico

Abstract: Dystopia is a literary genre that shows the deformation of an utopian world, in other words: an ideal society in the not ideal for living world. Russian author Zamiatin established its forms in 1920, before then there were some preludes and utopian novels and science fiction anticipating questions about planning ideal worlds stories. One such preludes was in Spain in Alcalá de Henares, written by a royalist catholic named Francisco Garcia Cuevas, in 1910.
Key words: Alcalá de Henares, dystopia, Francisco García Cuevas, literature, twentieth century, Socialism, Catholicism, Monarchy

1910: UNA NOVELA ALCALAÍNA

La ciencia ficción española comienza a aflorar en nuestra literatura en torno a la década de 1880, situando a España una vez más en una posición de retraso en los avances culturales respecto al resto de Europa. Sin embargo nuestra literatura contaba con una amplia travesía de textos sociales y de ensayos sobre la situación y las posibles formas de mejorar la vida de las personas. Cuando en 1898 ocurrió la guerra con Estados Unidos, perdiendo los territorios de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, este tipo de lecturas se multiplicaron dentro de la corriente de regeneración social y política. Ya no sólo sería los socialistas y republicanos los únicos en pensar y escribir sobre su ideal social. Los conservadores comenzarán a escribir textos similares y a criticar las soluciones liberales, republicanas y socialistas. En este contexto apareció de manera modesta y poco difundida una novela en Alcalá de Henares que preludiaba lo que a partir de 1920 se conocerá como novela distópica, nacida de manos rusas. No quiere esto decir que no hubiera otros preludios en otros lugares, H. G. Wells en Reino Unido ya había anticipado también algunos, y en cierto modo Julio Verne en Francia con El dueño del mundo (1904).  


En 1910 la imprenta de El Amigo del Pueblo, situado en el número 8 de la Calle Mayor de Alcalá de Henares, publicaba en papel barbado, cubierta de cartoné y encolado, una novela llamada Villafeliz o el paraíso perdido. El libro se anunciaba en su primera página como novela histórica. Contaba con 316 páginas, de unas dimensiones 20 x 13 cm., que presentaban la narración en cincuenta y siete capítulos y un epílogo, por lo general de una extensión breve entre las cuatro y las seis hojas por capítulo. En la cubierta de portada se podía ver una escena popular con personajes en vestidos rurales arquetípicos de un pregonero, un niño, un cura, un maestro, una mujer, y otros tantos que eran los protagonistas de la historia [1]. En la contraportada se indicaba que se encontraba en venta en Alcalá de Henares en el comercio La Bola de Oro, situado en el número 37 de la Plaza de Cervantes y en la casa del autor, situada en la calle Cisneros, número 5. En Madrid también se vendía, en la Librería Don Enrique Hernández, de la calle de la Paz, número 6. El coste era de dos pesetas, y se le sumaban veinticinco céntimos si se hacía el pedido por correo certificado, para costear el sello postal. A la vez se anunciaba del mismo autor La verdad cristiana, cartas de un librepensador, de 350 páginas a dos pesetas y media. Cuya portada sería una cruz atravesando una nube [2]. Si atendemos a la fechación del epilogo el autor lo comenzó a escribir en 1909. La publicación sólo fue editada una vez.

Ese autor era Francisco García Cuevas, un prolífico autor periodístico en Alcalá de Henares de carácter antiliberal y propagandista del catolicismo desde posturas ultracatólicas, mezclando su religiosidad con posturas políticas y sociales profundamente conservadoras. Si bien La verdad cristiana, cartas de un librepensador deja bastante claro en el título y su portada, ya no sólo en su texto, ese perfil ideológico, la novela Villafeliz o el paraíso perdido, la cual era una novela de ficción y no histórica como se indicaba en aquella primera página, es una novela que marca también unas muy claras ideas contrarias al liberalismo político de principios del siglo XX español, el cual se identificaba con la izquierda política, pero especialmente carga contra el socialismo español. Entre los ejemplares que editó se puede encontrar aún en cierta librería de viejo uno de ellos que García Cuevas llegó a dedicar al señor director de El Pueblo Católico, una publicación cuya cabecera dejaba claro el carácter del tipo de público lector interesado en esta obra y al cual iba destinada [3]. Es muy evidente en el título de la obra la referencia a El paraíso perdido de John Milton publicado en 1667, en donde el Diablo desea vengarse de Dios utilizando a Adán y Eva llenándoles la cabeza de ideas que les hace perder el Paraíso, el cual recuperan al final de la obra con arrepentimiento y devoción.


QUÉ ES LA DISTOPÍA, SU ORIGEN. APROXIMACIONES EN ESPAÑA

"Distopía: Del lat. mod. dystopia, y este del gr. δυσ- dys- 'dis-2' y utopia 'utopía'.
 1. f. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana." [4]

Así acogió la lengua española este término contrario al de utopía en 2013. El término, complementario con el no reconocido de antiutopía, era ya muy usado en los medios anglosajones muchos años antes, décadas antes, teniendo incluso ensayos y hasta enciclopedias al respecto. Se atribuye a John Stuart Mill su primer uso en 1868 como antónimo de la utopía de Thomas More de 1516 [5]. Yo mismo en 2005 traté de acercar el término distopía al lector describiéndolo en un ensayo como la degeneración de la sociedad utópica al querer alcanzar la sociedad perfecta a través de un control social que transformaba la futura sociedad feliz y perfecta en algo asfixiante y peligroso para el individuo. En uno de los párrafos de aquel ensayo describí: “La distopía, como relato equivalente a los relatos utópicos, nace en el siglo XX. Ya existían factores críticos con las utopías, como hemos visto, pero aún no existía una estructura relatada de la distopía. Al igual que la utopía puede rastrearse en cierto modo en relatos y conceptos religiosos o míticos, la distopía puede rastrearse en esas críticas e, incluso, en relatos catastrofistas. En la propia religión, sin ser distopía, el Infierno puede ser la distopía del Cielo, en casi todas las religiones hay equivalentes de estos términos. No obstante, el propio Diablo es, en diversas religiones, un ángel caído por intentar hacer cumplir los deseos de Dios de modo impropio” [6]. La distopía, aunque pueda ser rastreados algunas de sus características siglos atrás, propiamente dicha como género literario con todos sus factores ya establecidos nace en el comienzo del siglo XX de manos de Yevgueni Zamiatin. Escribió una novela sin título entre 1920 y 1921 que fue publicada años después por entregas en Checoslovaquia al estar prohibida, y también por los miedos de Zamiatin, en la Unión Soviética, de donde él era. La novela fue titulada We (Nosotros). Pronto transcendió a Reino Unido y a Francia. Le causó serios problemas al autor que intentó su exilio en diversas ocasiones hasta que lo logró al fin muchos años después con la intermediación del escritor Máximo Gorki con Stalin. Básicamente en esa novela, junto a algunos relatos breves, Zamiatin había hablado de una sociedad comunal donde el Estado vigilaba hasta el más mínimo detalle la vida de sus ciudadanos y los desindividualizaba llegando al punto de controlar sus actividades diarias, desproveerles de nombres a favor de numeraciones y eliminarles todo gusto por lo que llamamos conocimientos humanísticos y sensaciones como el amor. Todo estaba tecnificado y planificado desde el Estado. Zamiatin, que era un antizarista y un convencido de la sociedad soviética y la revolución, comenzó una deriva crítica con la sociedad utópica prometida a costa de darse cuenta de que existía un control y una represión por parte del Estado que no daba pie a aquella sociedad utópica. Es así como nace el género distópico con todos sus ingredientes ya propiamente asentados. Toda violencia de cualquier tipo contra el individuo para lograr un objetivo positivo, transformaba este en negativo [7].

El siguiente autor distópico en novela, pues hay que recordar la obra de teatro R.U.R., de Karen Çapek en 1920, es el célebre autor británico Aldous Huxley, con Un mundo feliz, de 1932. El cual, al igual que George Orwell, con Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949), reconoció que Zamiatin y su obra había sido vital en sus respectivas obras famosas. Huxley tiene influencias de las experiencias genéticas de sus abuelos y padres y de autores literarios utópicos y de la ciencia ficción que en algunos pasajes de sus obras dejaban desprender algunos aspectos de las utopías que mal tratados al aplicarse podían ser elementos peligrosos para la felicidad real o total del individuo [8]. De hecho uno de los más célebres autores utópicos y de ciencia ficción británicos de finales del siglo XIX y principios del XX que el propio Zamiatin conoció en los primeros años de la Primera Guerra Mundial, en Londres, es H. G. Wells. La amistad de ambos, plasmada sobre todo en sus relaciones literarias, se truncó cuando Zamiatin se hizo seguidor del bolchevismo, pero previamente se habían leído entre sí. En aquellas épocas Wells ya había iniciado diversos relatos y novelas que giraban su optimismo vital en la confianza en los avances humanos, hacia un pesimismo por la Humanidad y el uso de sus conocimientos que, sin ser aún distopías, incluyen en sus utopías de esos años algunos rasgos que prefiguran la distopía que terminó de dar forma clásica Zamiatin. Léase por ejemplo significativo de Wells La guerra de los mundos. [9]

La ciencia ficción será un elemento clave para poder generar la distopía, ya que esta es un producto de mezclas básicamente con las utopias, la ciencia ficción, la filosofía y la sociología. En España la ciencia ficción llega tardíamente respecto al resto de literaturas occidentales, que a través de autores como Julio Verne, el más conocido, ya la disfrutaban. Nuestro primer novelista de ciencia ficción es Enrique Lucio Eugenio Gaspar y Riambau, conocido como Enrique Gaspar, diplomático y dramaturgo de zarzuelas. En 1887 escribió El Anacrónepete, una novela sobre una máquina capaz de viajar en el tiempo, escrita ocho años antes de La máquina del tiempo (1895) de H. G. Wells [10]. Sin embargo, previo a este autor español existe otro autor de ciencia ficción, sólo que este en el género de los relatos, se trata de Nilo María Fabra, padre del poeta Nilo Fabra. El padre escribiría diversos relatos y cuentos de ciencia ficción en periódicos y revistas españolas que recopiló en sus libros Por los espacios imaginarios (1885), Cuentos ilustrados (1895) y Presente y futuro (1897) [11].

El catalán Nilo María Fabra (1843-1903) fue un corresponsal periodístico que terminó fundando su propia revista y agencia de noticias. Fue un pionero como corresponsal de guerra e la prensa española. Informó de los diferentes conflictos bélicos que supuso la unidad de Alemania en la década de 1860. Era un apasionado de las nuevas tecnologías, por lo que hizo un uso intenso del telégrafo y del teléfono como instrumentos de transmisión inmediata de los acontecimientos a largas distancias. Del mismo modo usó de lo que por entonces era el novedoso código Morse aplicado a señales luminosas por parte de los ejércitos, que él adaptó para comunicarse periodísticamente a largas distancias. Era un hombre monárquico y conservador. En sus obras hay una gran influencia de Julio Verne y de H. G. Wells. Recibió por ello los apodos de “el pequeño Julio Verne” y “el H. G. Wells de provincias”, de forma despectiva por sus adversarios políticos y otros literatos [12]. En sus relatos tocó la ciencia ficción no sólo desde las ciencias exactas, también desde las humanísticas. De este modo creó ucronías, anticipó en su imaginación una guerra entre España y Estados Unidos por Cuba con tal lujo de detalles del detonante bélico que se sospecha que quizá alguna autoridad norteamericana pudo leerla un año antes de que ocurriera de verdad en 1898, imaginó trenes ultrarrápidos al estilo de los actuales trenes de alta velocidad y también que podían vigiar por debajo del mar, como el eurotúnel que une Reino Unido con Francia, pensó en un sistema de noticias inmediatas en una pantalla que rápidamente las renovaba por las más actuales, como si hubiera adivinado Internet, etcétera [13]. De entre todos sus relatos de ciencia ficción cabe destacar para este ensayo “El dragón de Montesa o los rectos caminos de la posteridad”. Se burla de la ciencia arqueológica pero más allá de ello se trata de un relato futurista con tonos catastrofistas tras una nueva era glacial por causa de un meteorito que roza La Tierra. Sin tener los elementos exactos de una distopía, allí aparecen algunos de sus rasgos al imaginar un futuro no ideal. Igual ocurre en “Teitán el soberbio” y la capacidad humana de usar la telekinesia con fines destructivos, lo que recuerda a algunos relatos de Phillip K. Dick en el siglo XX. Otro relato que sin ser distópico se aproxima a ello, pues no imagina un sistema social, es “El fin de Barcelona”, relato en el que la ciudad se deja llevar por el pánico ante la posibilidad de ser arrasada por el mar.

Hay otro aspecto que nos interesa de Nilo María Fabra, su conservadurismo y su ser monárquico tan férreos que escribe relatos de ciencia ficción totalmente contra las ideas socialistas y liberales. Tenemos en este sentido “La locura del anarquismo”, en el que desde una burla a la frenología trata el ideal social anarquista precisamente como si fueran ocurrencias de loco. “El futuro ayuntamiento de Madrid” trata a los liberales republicanos como gente sin cultura y aprovechada, cuyo conjunto de actos y de ideas son cosas sin sentido y ocurrencias del momento, sin recapacitación de las consecuencias. La corrupción, los acuerdos y cambios de nombres de calles hacen de este relato uno a tener en cuenta para lo que es este ensayo, ya que Francisco García Cuevas seguirá muchas de las pautas que aquí ya se leían en 1897. Pero no menos importante para el asunto que nos toca es recordar el relato “El triunfo de la igualdad”, de 1885. Un nuevo gobierno afronta la vida comunal y el reparto de todos los bienes para la igualdad de todas las personas, siguiendo la máxima socialista de que el hombre no debe explotar al hombre, siendo la riqueza material la causa. Usando de las matemáticas y de la economía, con  un sentido del humor conservador, sin atender a lo que realmente proclamaban las ideas socialistas sobre la abolición de la propiedad y el dinero, se crea un ambiente de injusticia, de pobreza, de hambre y de envidias que también aparecerá en la obra de Francisco García Cuevas, cuyo libro Villafeliz o el paraíso perdido publicado en 1910 fue escrito entre veinte y diez años después de los relatos de Nilo María Fabra. Queda la duda de si el autor alcalaíno leyó en algún periódico conservador alguno de estos relatos, o si bien contaba con alguno de sus libros recopilatorios.


NOTAS


[1]  Se ve una fotografía de esta portada en Todo Colección, consultada el 15 de febrero de 2016 en http://cloud2.todocoleccion.net/libros-antiguos-novela-historica/tc/2015/09/28/13/51519909.jpg
[2] Se ve una fotografía de esta portada en Todo Colección, consultada el 15 de febrero de 2016 en http://cloud2.todocoleccion.net/libros-antiguos-religion/tc/2009/03/11/12376438.jpg
[3] Se puede ver una fotografía de dicha dedicatoria en Iberlibro, consultada el 15 de febrero de 2016 en http://www.iberlibro.com/servlet/FrameBase?content=/es/imagegallery/imagegallery.shtml?images=http://pictures.abebooks.com/MIMO301169/29560590
[4] VV.AA., Diccionario de la Real Academia Española, consultado en su página web el 15 de febrero de 2016 en http://dle.rae.es/?id=DyzvRef
[5]  Jordi COSTA, “El tiempo de la distopía”, en diario El País, suplemento Babelia, de 4 de octubre de 2014, pp. 12-13.
[6]  Daniel LÓPEZ-SERRANO PÁEZ, “El informe Zamiatin”, en Noticias de un espía en el bar, partes 1 y 2, de 30 de diciembre de 2005, publicadas en: 
 http://espiadelbar.blogspot.com.es/2005/12/noticias-2-y-3-1-desde-el-bar-el.html
[7]  Se puede leer en la referencia de la nota 6, y también en las introducciones de la novela de Zamiatin publicadas en: Sergio HERNÁNDEZ-RANERA, “Prólogo”, en Yevgueni Zamiatin, Nosotros, ed. Akal, Madrid, 2008, pp. 5-29; y en: Fernando Ángel MORENO, “Introducción”, en Yevgueni Zamiatin, Nosotros, ed. Cátedra, Madrid, 2011, pp. 10-97. 
[8]  Ignacio DE LLORENS, “Prólogo”, en Aldous Huxley, Un mundo feliz, Editores Mexicanos Unidos, México, 1985, pp. 7-14.
[9]  ---, “Prólogo”, en H. G. Wells, La guerra de los mundos, Grupo Editorial Tomo, México, 2006, pp. 7-8.
[10]  Jerónimo ANDREU, “La máquina del tiempo trae de vuelta a su inventor”, en suplemento El País de los Domingos, diario El País, 17 de abril de 2011, p. 13; también en Ángel Luis SUCASAS, “Viaje con nosotros por el tiempo”, en diario El País, 1 de agosto de 2014.
[11]  Nilo MARÍA FABRA, La guerra de España con los Estados Unidos y otros relatos, ed. Berenice, Córdoba, 2010.
[12]  David GONZÁLEZ ROMERO, “Prólogo”, en Nilo María Fabra, La guerra de España con los Estados Unidos y otros relatos, ed. Berenice, Córdoba, 2010, pp. 7-16.
[13]  Daniel LÓPEZ-SERRANO PÁEZ, “El pequeño Julio Verne, el H. G. Wells de provincias, el padre de la ciencia ficción española”, en Noticias de un espía en el bar, de 16 de junio de 2015, publicado en:
http://espiadelbar.blogspot.com.es/2015/06/noticia-1494-desde-el-bar-el-pequeno.html

sábado, junio 17, 2017

NOTICIA 1712ª DESDE EL BAR: LOS CORREGIDORES DE ALCALÁ DE HENARES EN EL SIGLO XVIII

En el encuentro bianual de historiadores del Valle del Henares que se celebró el año pasado, el XV, en esa ocasión acogido por Guadalajara, presenté tres investigaciones con sus respectivos tres comunicados a modo de pequeñas conferencias. Ya os hablé de ello varias veces en noviembre del año pasado, 2016, y más en concreto cuando se publicó en papel el libro de actas, donde fueron publicadas todas las investigaciones presentadas (Noticia 1662ª). Aunque doné las separatas de mis investigaciones al Archivo Municipal de Alcalá de Henares, y aunque normalmente tal archivo recibe (supongo que de la Institución de Estudios Complutenses) un ejemplar de cada libro de actas que se edita en cada encuentro, estos aún no están en las bases de datos de los buscadores de la red de bibliotecas y hemerotecas de la Comunidad de Madrid, aunque físiciamente están y se podrían consultar. El técnico al cargo, el cronista oficial de Alcalá de Henares, Vicente Sánchez Moltó, ya se encargará de poder introducir esos datos informáticos para una mejor difusión y consulta, supongo. Tampoco el propio Instituto de Estudios Complutenses ha tenido tiempo aún de anunciar la existencia de ese tomo XV y ponerlo a la disposición de la consulta en formato informático pdf, pero sin duda lo pondrán en cuanto puedan, como suele ser habitual. También doné un ejemplar en papel al Archivo Obrero, en concreto al archivo histórico de la Fundación Pablo Iglesias

Hoy quiero comenzar a poneros esas tres nuevas investigaciones a vuestra disposición en esta bitácora, tal como hice con las tres que realicé para el XIV encuentro, de 2014, las cuales os las publiqué en 2015, y que eran relativas a la presencia de revolucionarios franceses en Alcalá de Henares en 1793 (Noticia 1566ª, Noticia 1567ª y Noticia 1568ª), y dos más junto a Julián Vadillo sobre la actividad de Paul Lafargue en Alcalá de Henares respecto a su presencia en la Primera Internacional y la división entre marxistas y anarquistas en 1871-1873 (Noticia 1569ª, Noticia 1570ª y Noticia 1571ª), y sobre lo que la prensa clandestina y exiliada dijo sobre la explosión del polvorín de Alcalá de Henares en 1947, durante la dictadura de Franco (Noticia 1577ª, Noticia 1578ª y Noticia 1579ª). No sé si os las pondré una seguida de otra, o esperaré entre una investigación y otra, mientras entre medias os escribo otras cosas. Ya se verá, según me vaya saliendo la intención.

La primera investigación que os presento, que podréis consultar en el libro de actas citado y en los lugares citados anteriormente, tanto en papel como, cuando lo hagan disponible, en sistema informático, trata sobre la lista de corregidores de Alcalá de Henares en el siglo XVIII. Lo cierto es que esta ya os la puse a vuestra utilidad y conocimiento en el año 2012, pero es cierto que su cita en mi investigación del 2014 sobre los revolucionarios franceses en la ciudad disparó su consulta, por lo que, tal como expliqué en el XV encuentro de historiadores, quise que esta constara en papel en el libro de actas para que no se perdiera su información para generaciones futuras. En todo caso, amplié el comentario histórico del 2012, y lo mejoré desde un punto de vista más técnico de historiador. Aunque la lista está abierta a perfeccionamiento, aquí os dejo el nuevo texto que lo acompañó y el enlace a la lista de 2012, que es la misma, pero revisada, que la que presenté en el encuentro, como primera entrega de aquellas investigaciones que realicé y presenté, ampliando así junto a las investigaciones del resto de colegas de profesión la historia y conocimiento de Alcalá de Henares y del Valle del Henares. Una lista de corregidores es una llave que puede abrir las puertas a otras investigaciones menos aburridas al lector, pero que no serían del todo completas sin estas otras que pueden llegar a ser vitales en ocasiones para comprender algunas cosas o poder enlazar unos acontecimientos pasados con otros posteriores. En ese sentido, desde 2012, ya he atendido a algún cronista rural que haciendo la Historia de su pueblo me ha escrito a mi correo público realizando alguna consulta, como por ejemplo el derecho a cita o sobre algún apellido muy concreto de la lista.

LOS CORREGIDORES DE ALCALÁ DE HENARES EN EL SIGLO XVIII
Por Daniel López-Serrano Páez

Licenciado en Historia


Resumen: Las listas de nombres de gobernantes es a menudo una herramienta importante para comprender los periodos de tiempo de la Historia. Los corregidores eran representantes del rey en grandes municipios cuya jurisdicción abarcaba un territorio con varios municipios. Presento la lista de corregidores del corregimiento de Alcalá de Henares en el siglo XVIII, si bien la misma está abierta a revisiones, ampliación y perfecciones en el futuro por cualquier historiador o investigador que lo desee.
Palabras clave: Alcalá de Henares, siglo XVIII, corregimiento, corregidor, administrador real.

Abstract: The lists of names of rulers is often important to understand the periods of history. The magistrates were representatives of the king in large municipalities whose jurisdiction covered a territory with several municipalities. Presented the list of magistrates of the village of Alcalá de Henares in the eighteenth century, although it is open to revision, extension and perfections in the future by any historian or researcher who wants it.
Key words: Alcalá de Henares, century XVIII, township, corregidor, royal administrator.

ESPÍRITU DE ESTE LISTADO

Habiendo trabajado como archivero en el Archivo General de la Administración en 2010 y ejercido de investigador por cuenta propia en el mismo durante bastantes años hasta la actualidad tuve la oportunidad de reunir a través de los documentos antiguos del corregimiento de Alcalá de Henares los nombres de los corregidores que hubo a lo largo del siglo XVIII, ya que fui una de las personas que en su día se encargó de describir y catalogar los contenidos por entonces desconocidos y olvidados de las cajas que guardaban esa documentación desde el final de lo que fue el Archivo Central de la Administración, destruido en 1939 por un incendio [1]. A pesar de que la documentación conservada de este fondo tiene su origen en 1524, mi tarea se centró sobre todo en el siglo XVIII. Recogí los nombres de los corregidores que firmaban documentación de tipo fundamentalmente judicial, notarial y de gobierno, tales como son testamentarías, abintestatos, juicios criminales, juicios de faltas, actas notariales, acuerdos de ayuntamiento, cuentas de depósitos de grano, asuntos relacionados con la Universidad de Alcalá de Henares al respecto de cuestiones relacionadas con ciudadanos o con la ciudad, etcétera. Conmigo hubo trabajando otras personas que ayudaron en la anotación de esos nombres.

La presente lista ya fue publicada una primera vez de manera informal en una  bitácora personal [2] pasando totalmente desapercibida hasta que fue mencionada por mí mismo en el anterior encuentro de historiadores del Valle del Henares [3]. La gran solicitud de su consulta recibida desde entonces me ha hecho recapacitar sobre la necesidad absoluta de que sea publicitada y publicada con una revisión dentro de las actas de dicho encuentro de historiadores, por ser un foro mediante el cual avanza el conocimiento y la Historia del Valle del Henares. Este listado ha de servir como herramienta para empezar de algo a partir de una nada que existía previamente en nuestro conocimiento. Dejo abierta la puerta a otros investigadores a que realicen los ajustes necesarios, el rellenado de los huecos existentes, así como su completado anotando el nombre del resto de corregidores que se podrán leer en ese fondo a lo largo de sus fechas extremas del siglo XVI al XIX [4].

EL CORREGIMIENTO

Alcalá de Henares fue la cabeza judicial de un corregimiento muy basto en el espacio que abarcaba varios municipios, desde Vallecas hasta las cercanías de Guadalajara. Un corregimiento es, salvando las distancias, lo que a partir del siglo XIX será un partido judicial. El corregidor apareció en el sistema judicial y de gobierno municipal en 1312, con Alfonso XI. En principio eran representantes del rey en el Reino de Castilla para regir en el gobierno municipal junto al regidor en aquellas ciudades cuyos conflictos en sus concejos hicieron que el poder real aprovechara para ir consolidándose en aquellos lugares. Los corregidores no siempre fueron bien recibidos por los oligarcas que formaban los concejos. Los corregimientos se afianzaron con Enrique III entre los siglos XIV y XV y definitivamente los institucionalizaron como parte imprescindible del gobierno Isabel I y Fernando VI (los Reyes Católicos) entre el siglo XV y el XVI, a partir de 1476. A pesar de las protestas de las Cortes, desde entonces los corregidores estarían presentes no sólo en las ciudades con conflictos en su concejo, si no en todas las ciudades del reino. Desde ese momento los hidalgos y los caballeros se hicieron con casi todos los cargos de corregidores, en detrimento de las fórmulas relativamente democráticas que habían existido hasta esas fechas, y que incluso en algunos casos eran directamente los reyes quienes nombraban corregidores en determinados municipios [5].

Con la Guerra de Sucesión de 1700-1714 se produjo una modernización a la francesa de las instituciones y forma de gobernarse España. La nueva dinastía reinante, los Borbón, realizaron reformas de todo tipo en el gobierno, la administración y la economía de España provocando una regeneración que afectó igualmente a los corregimientos. Estas reformas siguieron profundizando con todos los reyes de ese siglo, especialmente con Carlos III (rey de España de 1759 a 1788). Tras el llamado Motín de Esquilache de 1766 se inició una reforma del  gobierno de los municipios mucho más amplia y ambiciosa que las que hubieron hasta esa fecha, con intención de reforzar el poder del gobierno central. Así se crearon figuras como las del diputado del común y los síndicos personeros, elegidos por sufragio de todo varón mayor de edad del municipio. De esa manera se trataba de disminuir el poder de las oligarquías locales. Estos cargos representaban funciones de abastecimiento y de representación, restando poder a los corregidores [6]. Se sumaban a estos cargos los de superintendentes, así como se daba algunas funciones a los militares que podían tener cierta autoridad en grandes municipios, como es el caso del corregimiento de Alcalá de Henares.

Hubo corregidores hasta el final del Antiguo Régimen. Sobrevivieron primero con la invasión napoleónica y el sistema de juntas revolucionarias de 1808-1814, luego con el Trienio Liberal de 1820-1823. Definitivamente tras la muerte de Fernando VII en 1833 fueron finiquitados y modernizados como partidos judiciales.

El corregidor no era sustitutivo del alcalde, que seguía existiendo en el gobierno de los municipios de una determinada cantidad de habitantes, como era el caso de Alcalá de Henares. Sólo que a menudo el cargo de alcalde y de corregidor se unía en una sola persona. El corregidor compartía gobierno con el regidor, en teoría debían ser personas diferentes, pero fuese de manera regular o irregular, o por las necesidades económicas (según la época se vendían los cargos, ya fuese de manera permitida o de forma encubierta), hacía que a veces una persona no sólo tuviera los dos cargos, sino que a veces ejerciera también hasta de teniente de corregidor, cargo que tenía que ser auxiliar del corregidor en su ausencia. Se producía de ese modo una insólita acumulación de cargos en una persona cada cierto tiempo. En cierto modo era una práctica en parte "permitida", ya que normalmente estos cargos los conseguían familias de la baja nobleza o la alta burguesía estudiada en leyes (jurisconsultos) que aspiraba a ser nobleza. Los corregidores han sido ambiguos en su aceptación social, como decía anteriormente, no siempre eran bienvenidos en sus municipios. El corregidor lo nombraba el Rey y el Consejo de Castilla, pese a la compra que se producía en ocasiones [7]. El corregidor tenía voz y voto en los concejos de los municipios (donde estaban los concejales y el alcalde), hacía de juez ordinario, de representante del Rey y del regidor de la región donde se encontraba (una región eran varios corregimientos), dictaba ordenanzas para el corregimiento (que eran varios municipios, uno mayor cabeza de otros menores, Alcalá de Henares era la cabeza de su corregimiento), velaba por el orden público teniendo poder sobre las autoridades del lugar, se ocupaba de los problemas de abastecimiento de los municipios y se encargaba de que las cuentas de las rentas, Hacienda, estuvieran en orden. Además, su nombre venía porque la tarea legal con la que nacieron inicialmente era la de corregir las deficiencias jurídicas y de gobierno de los municipios ante el desconocimiento de las leyes en todo su rigor por parte de las autoridades que había antes de la llegada del corregidor a la zona. Los corregidores eran asistidos por los notarios y escribanos, que dejaban constancia de todo lo que dictaminaba. En Alcalá de Henares, aunque hubo muchos y muy notables escribanos, destaca la familia Azaña como una saga de escribanos y notarios al menos desde el siglo XVII, que terminaron incluso interviniendo en la política municipal en los siglo XIX y XX.

El mundo del corregimiento es bastante más complejo, pues aunque el corregidor era la máxima autoridad judicial y administrativa como representante del Rey a través del Consejo de Castilla, se producía a menudo la coordinación o el choque con otras autoridades con autoridad propia, como puedan ser las eclesiásticas, las universitarias o las militares, aunque, según avanzan los siglos, y con la llegada de los Borbón, se tiende a que sea la autoridad del Rey la que prevalezca, ya sea por medio de estos corregidores o por medio de otras figuras del gobierno de España, como ya se ha dicho. Depende de la época.

El siguiente listado ha sido elaborado a partir de centenas de documentos originales en legajos. A pesar de sus deficiencias que deberán ser enmendadas por los historiadores interesados, puede servir de punto de partida para muy diversos estudios, incluido el completado y mejora de esta lista. En algunos momentos se intuye en el listado sagas políticas alcalaínas, tal vez corrupciones por acumulación de cargos o por sucesiones sospechosamente entre miembros de una misma familia, casi a modo hereditario en un sistema en principio elegido por sufragio, o, conociendo la Historia de España y de Alcalá, quien pudo ser un ilustrado y quien alguien contrario a las ideas ilustradas. En esta lista se contiene el nombre de aquellas personas que tuvieron un gran poder de administración y justicia en el Valle del Henares [8].


NOTAS

[1]  José María SAN LUCIANO, El incendio y destrucción del Archivo General Central: Alcalá de Henares 1939, ed. Marcos Antonio González López, Alcalá de Henares, 2010.
[2]  Daniel LÓPEZ-SERRANO PÁEZ (“Canichu”), “Noticia 1048ª desde el bar: Una exclusiva lista, los corregidores de Alcalá de Henares en el siglo XVIII”, en Noticias de un Espía en el Bar,  en: http://espiadelbar.blogspot.com.es/2012/02/noticia-1048-desde-el-bar-una-exclusiva.html, publicado desde 9 de febrero de 2012. 

[3]  Daniel LÓPEZ-SERRANO PÁEZ, "Informaciones secretas sobre revolucionarios franceses en Alcalá de Henares al cortarle la cabeza a Luis XVI en 1793", en Libro de Actas del XIV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, 2014, ed. Institución de Estudios Complutenses, Alcalá de Henares-Guadalajara, 2014, pp. 167-182. 
[4]  Archivo General de la Administración (AGA), en el fondo de Justicia correspondiente a Corregimientos, en Corregimiento de Alcalá de Henares, correspondiente a la ubicación (07) 042.002, que también recoge documentación del  Juzgado de Primera Instancia de Alcalá de Henares. Abarca documentos de los años 1524 a 1870. Consultable a través también a través de PARES: http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet  
[5]  VARIOS AUTORES, Historia de España, vol. 3, ed. Salvat, Mallorca, 1984, pp. 807-808.
[6]  VARIOS AUTORES, Historia de España, vol. 6, ed. Salvat, Mallorca, 1984, pp. 1773-1776.
[7]  José Antonio ESCUDERO, Curso de Historia del Derecho, fuentes e instituciones jurídico-administrativas, ed. UNED, 2007, pp. 577-579. 
[8]   Para este apartado han sido también útil la consulta de John LYNCH (coordinador), John EDWARDS, Historia de España. La España de los Reyes Católicos, tomo 10, ed. Centro Editor PDA, Madrid, 2007; y John LYNCH (coordinador), Historia de España. Los primeros Borbones: 1700-1759, tomo 15, ed. Centro Editor PDA, Madrid, 2007

miércoles, junio 14, 2017

NOTICIA 1711ª DESDE EL BAR: GAS, GAS, GAS

Hace calor. Mucho calor. Hace una semana y pico que hace mucho calor y hoy los partes metereológicos han dicho que a pesar de ello la primera ola de calor del verano entra de lleno mañana. Es aún primavera a falta de una semana para el verano y estamos con un calor propio de finales de julio, y no de comienzos y mediados de junio, como decían los mismos partes metereológicos. Y la cosa es que hemos saltado de días con un frío importante a un calor sofocante, sin apenas tiempo intermedio. Hace unos años que viene ocurriendo asi. Es parte del cambio climático en sus efectos sobre la península Ibérica. Recuerdo con añoranza el entretiempo, palabra que nos enseñaron nuestras madres y que ahora uno valora y añora que regrese ante esta espada y esta pared del: o frío o calor.

La cuestión es que Europa occidental y buena parte de la central están ubicadas en medio de un paso de corrientes planetarias que se iban turnando el frío del Ártico y el frío del Antártico, mientras en medio el calor del Sahara se expandía o contraía acorde a los movimientos del planeta y la vegetación existente. Europa, por lo general, es un continente frío, siendo sólo su mundo mediterráneo el que tiene unas temperaturas menos extremas de manera prolongada, aunque cada vez sea menos así. El deshielo de los polos glaciares, ártico y antártico, no sólo provoca la subida del agua del mar, provocando con ello desaparición de costas, inundaciones, torbellinos y huracanes, así como pérdida de habitats naturales, también provoca que el aire se enfríe más o menos. El aire recalentado por el Sahara lo tiene más fácil en determinadas épocas y aunque el que nos viene de Siberia hace estragos, el del Sahara va deshaciendo glaciares de las grandes montañas, y todo unido hace que en este lado de Europa, en la península Ibérica vaya triunfando cada vez más el calor prolongado, las sequias, la falta de lluvia... Solía ser normal que en España hubiera una sequía periódica, ahora cada vez más parece que lo raro sea que sea un año de lluvias. Eso no nos lleva por buen camino, ni ecológico, ni económico, ni alimentario, ni social. Ni que decir tiene que la mayor ausencia de vegetación provoca que haya menos precipitaciones. Ya Cristóbal Colón anotó en sus diarios la observación de que la tala masiva de árboles en las islas americanas parecía (como así era en realidad) relacionada con el menor número de lluvias, eso observado ya en el paso del siglo XV al XVI.

España se sumó en 2015 al Acuerdo de París, antes estábamos en el de Kioto, y a todas las normativas ecologistas contra el cambio climático suscritas por la Unión Europea. Sin embargo la mayor parte de los países que suscriben estos acuerdos se saltan el cumplimiento de los mismos. Raro es el que cumple. España no es una excepción. Íbamos por buen camino para lograrlo con las políticas iniciadas por el PSOE de Zapatero entre 2004 y 2011, pero buena parte de ellas fueron paralizadas o incluso contradichas por el gobierno del PP de Mariano Rajoy, existente desde finales de 2011 hasta la actualidad. En 2015 producimos una contaminación de 315'7 millones de toneladas de CO2 lanzadas a la atmósfera. Se calcula que para 2040 lanzaremos 352'7 millones de toneladas de CO2 por la senda económica y políticas medioambientales aprobadas por el gobierno actual, si no rectifica. Eso teniendo en cuenta que por medio de la Unión Europea nos habíamos comprometido no a producir más, si no menos contaminación, para reducir un 80% la contaminación producida por la propia Unión Europea en su conjunto. No es de extrañar que la Unión Europea nos advierta y nos sancione con frecuencia en este sentido, o que nos tirara de las orejas cuando el PP puso trabas a la propia producción de electricidad de autoconsumo por medio de las placas solares que subvencionó el gobierno anterior del PSOE. Posteriormente se ha sabido de las presiones de las grandes compañías energéticas en España y de los trabajos que desempeñan o han desempeñado varios políticos que han pasado por el gobierno en esas empresas. 

El 80% de las emisiones contaminantes españolas las produce la creación de energía. Somos unos grandes consumidores de energía proveniente del carbón, el cual apenas logramos capturar del medioambiente y almacenarlo con posterioridad, menos de un 1%, y el proceso es caro, altamente caro. Un 26% procede de la creación de electricidad, independientemente del proceso para obtenerla, y un 25% de los medios de transporte. Para cumplir con los objetivos ecológicos acordados debemos disminuir esos consumos. Los que más colaboran en esa disminución mediante el ahorro energético y el reciclaje son los ciudadanos comunes, los grandes contaminantes son los centros de producción, las grandes empresas. Aunque algunas investigan para obtener reducciones de sus efectos contaminantes, aducen que no pueden cambiar el modelo porque generaría pérdidas económicas, y en una especie de chantage emocional dicen que eso sería pérdidas de trabajo; obviamente para no tener pérdidas económicas se ahorrarían sueldos, no es de extrañar que inviertan en robótica e informatización, lo que supone despidos. Más o menos estas excusas son las que ha usado el gobierno republicano de Donald Trump en Estados Unidos de América para retirarse de las políticas ecológicas del Acuerdo de París. 

Estados Unidos, China, la Unión Europea y Rusia son los grandes contaminantes del mundo. Hasta hace bien poco no han querido aflojar ninguno, porque creían en sus políticas económicas que tratar de reducir emisiones contaminantes implica menos competitividad industrial, ya que implica menos transportes y menos emisiones de fábricas, lo que es menos producción, lo que es menos mercado, lo que es menos dinero, lo que es una crisis económica mundial, y tal vez social. En juego, piensan ellos, está de paso la hegemonía mundial. Es una lucha soterrada de poderes. La Unión Europea  es la región del mundo que más está haciendo por acabar con el exceso de contaminación. Que Rusia, China y Estados Unidos se hubieran sumado era un hito, pero la retirada de Estados Unidos es una muy mala noticia que puede cambiar percepciones, políticas y rumbos correctos por otros incorrectos. ¿Y África y Asia?, me preguntan a veces algunas amistades cuando muy rara vez hablamos de ello. Son grandes contaminantes, apenas acaban de llegar a productos en aerosol o producciones fabriles que aquí tenemos superadas. Pero sus producciones de contaminación  están muy por debajo de las otras zonas nombradas. El Acuerdo de París reconoce las culpas coloniales y postcoloniales a lo largo de los siglos por los cuales esos lugares son lugares de subdesarrollo, y de cómo nos hemos enriquecido a costa de su empobrecimiento al usar sus materias primas, materias primas que a la vez han provocado el calentamiento del planeta, el cual ha perjudicado y mucho precisamente a estas regiones de África y de Asia, por medio de desertizaciones, por ejemplo. Las hambrunas, enfermedades por plaga, lugares sin agua, etcétera son responsabilidad del cambio climático, por ello se tiene una cierta mano abierta con ellos, aunque se les insta a sumarse a combatir el cambio climático, cosa en la que están de por sí adheridos. Ni que decir tiene que sus políticas agrícolas o de otra índole arrasan selvas y bosques que son pulmones del planeta, y eso es algo que habría que contribuir a que parase, el problema es cuando detrás hay empresas del Primer Mundo sedientas de café, soja, minerales para la producción de aparatos electrónicos, supersticiones sanitarias, etcétera. Brasil llegó a proponer hace unos años una indemnización mundial por parar ellos de recortar el Amazonas, ya que crecieron económicamente con madereras, carreteras y explotaciones agrarias, pero lo que está en juego es la salud mundial del planeta. Todos los puntos de vista son importantes, pero aún nos falta tener todos una amplitud de miras más allá de nuestra parcela del mundo.

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias de España dice que entre 1995 y 2015 se produjeron 1.215 muertes de personas directamente relacionadas con el cambio climático, a través de inundaciones, desprendimientos de tierras, torbellinos inesperados, olas de calor como la que estamos viviendo estos días, etcétera. 

Según la información sobre la electricidad que proporciona Iberdrola a sus clientes cada año, adjunta en sus facturas, de la electricidad que se produce en España, la mezcla de producción eléctrica en 2010 contaba con un 34% de fuentes renovables, en 2011 bajó a un 31'11% y en 2012 volvió a bajar a un 29'75, pero en 2013 aumentó al 40'6%, para volver a bajar en 2015 a un 35'5%. Lo proveniente de lo nuclear, en principio limpia, salvo por sus residuos, se ha mantenido en torno a un 20% esos mismos años. Del carbón tenemos una subida progresiva en esta serie, con un pequeño bajón uno de los años, pero si en 2010 del carbón venía un 8'4% de la energía eléctrica, en 2015 daba el 19'4% de esa producción, de hecho, otra fuente nos indica que precisamente en 2015 la producción eléctrica con carbón emitió en España 52'09 millones de toneladas de contaminantes al aire. Y sin embargo la energía producida por el gas natural se fue reduciendo todos los años, si en 2010 daba el 21'2% de la producción eléctrica, en 2015 daba el 12'6% tras progresivas reducciones en su uso. El fuel/gas ha sido más variable, si bien normalmente produce el 3'2%, bajando a veces al 2'5%, en 2015 se disminuyó al 1'5%, al menos eso es un logro. Y así podriamos seguir enumerando cómo evolucionó el uso de otras fuentes en estas mezcla para obtener electricidad, pero quizá es más interesante citar el impacto medioambiental. En las emisiones de dióxido de carbono, el contenido de carbono en kilogramos de dióxido de carbono por kilowatio a la hora emitidos en 2010 en España, según Iberdrola, fue en su total un 0'31 (estando la media nacional en 0'24, y según Iberdrola ellos por debajo de esa media), y aunque en 2015 esto afortunadamente bajó al 0'21, la media nacional en esa fecha había subido al 0'30, y que en años intermedios se había emitido ó 0'36 ó 0'40, según el año. Y en cuanto a los residuos radioactivos de alta actividad emitidos, en 2010 los residuos radiactivos en miligramos por kilowatio a la hora eran un 0'52, siendo la media nacional un 0'39, pero es que en 2011 subió a 0'70, en 2012 fueron 0'66 y en 2013 fueron 0'75, afortunadamente en 2015 sólo fueron 0'32, pero los datos sobre contaminación son pasmosos. Pensemos además que aunque las cifras se dan anualmente, las particulas de un año a otro siguen sueltas en el medioambiente. Afectan al cambio climático, pero también a la salud, a la alimentación, a la economía y a la sociedad en su conjunto.

A pesar de que son los empresarios los que tienen más capacidad de frenar esta contaminación, tanto grandes como pequeños, ya que usan recursos de todo tipo, no sólo eléctricos, es el cojunto de todos los ciudadanos los que podemos contribuir a intentar frenar. Las políticas desde los gobiernos sólo pueden imponer prohibiciones de usos (como las de los gases de efecto invernadero o como la habida contra la producción de bombillas indandescentes en favor de las bombillas de bajo consumo), o imposiciones (como el uso de medios informáticos en lugar de papel en determinados asuntos de la administración), o bien impositivos (como las tasas ecológicas sobre los automóviles y fábricas que más contaminan o sobre aquellos que tengan electrodomésticos antiguos), o bien promover planes de renovación de automóviles y otros aparatos. Es sin embargo el uso de nuestra propia responsabilidad, empresarios o no, el que más puede hacer, cada uno en su medida. 

La Norma de las Cuatro Erres es fundamental. La primera Erre: Responsabilidad, pues siendo conscientes, concienciados y consecuentes seremos responsables de nuestros actos. La segunda Erre: Reducir, hay que reducir el gasto de todo lo que consumimos, tanto el eléctrico como de objetos, pues las huellas ecológicas, efecto de la obtención de las materias para la producción de objetos, tienen un peso contundente en el cambio climático. La sociedad capitalista está basada en una sociedad de consumo, y tanto la obtención de materia prima, como la fabricación de los objetos, alimentos, o lo que sea, producen un desgaste ecológico. En este sentido es recomendable también, dentro de lo posible, a veces no es posible, tender a los productos que garantizan una cierta responsabilidad ecológica en su producción. Estirar el tiempo de uso de algo es un buen comienzo en la reducción de nuestro consumo en cuanto a objetos, no así en lo eléctrico, ahí lo que se impone es usar menos electricidad; otra reducción idónea es la de gases contaminantes en el transporte, usando el transporte público, compartiendo vehículo o usando bicicletas. La tercera Erre: Reutilizar, un objeto usado no tiene porqué ser un objeto inútil. Una camiseta vieja sigue siendo útil, aunque no lo sea en un ámbito lo puede ser en otro, por ejemplo. De igual modo darle varios usos a una bolsa de plástico, y así en diversas otras cuestiones que en la vida diaria se nos ocurra, como por ejemplo las cisternas de agua que reutilizan el agua de bañeras y duchas para el uso del retrete. Y la cuarta Erre: Reciclar, la más conocida. Una vez que una materia ha sido usada y es ya imposible reutilizar, siempre hay que explorar la posibilidad de reciclarla, esto es: transformarla en otra materia útil (una jarra rota puede ser una maceta, se puede decorar, o bien de un par de objetos rotos u obsoletos se puede elaborar otros objetos, como por ejemplo lámparas, o en el ejemplo más común desde nuestras abuelas: de una camiseta destrozada, trapos para limpiar), o bien se puede desintegrar esa materia para volverla a recomponer en el mismo objeto (como ocurre en ese caso con el papel). Pensemos que un kilo de objetos reciclados son unos cuantos de contaminación no emitida al aire. 

Hace calor, así es. Por un lado nos acercamos al calor propio del verano, sólo que estas temperaturas en estas épocas de junio son anómalas, por ello, hace calor, pero no hay que negar el cambio climático, hay que combatirlo.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, junio 10, 2017

NOTICIA 1710ª DESDE EL BAR: ECCE COR MEUM, PAUL McCARTNEY ESTRENADO EN ALCALÁ

Ecce cor meum (He aquí mi corazón). Así se llama el que fue el cuarto álbum de música clásica compuesto por el antiguo componente del grupo de rock The Beatles, Paul McCartney. Lo grabó en 2006 y fue premiado en 2007, pero en realidad la composición de esta obra comenzó en 1993 como encargo del Magdalen College (Oxford), por iniciativa de Anthony Smith. Paul McCartney se aplicó a crear la obra coral que sufrió un antes y un después, con parada incluída, cuando su esposa, Linda McCartney (Linda Eastman), murió en 1998 tras una enfermedad larga. McCartney compuso en ese momento un interludio a modo de tercer movimiento exclusivamente instrumental llamado "Lamento" ("Lament"), dedicado precisamente a su esposa fallecida. El que fuera el matrimonio considerado más estable del mundo del rock acabó de manera algo dolorosa para McCartney y no exenta de rumores acerca de si el músico ayudó a morir a su esposa o no lo hizo, al morir esta en una casa, en Tucson (Arizona) a pesar de necesitar evidentes tratamientos médicos propios de un hospital, y al encontrarse en la casa el propio McCartney. La pareja ya se había acercado al tema de la eutanasia en alguna ocasión, prohibida en Reino Unido y en algunos Estados de Estados Unidos, pero tras los trágicos sucesos de 1998 sólo queda certificado oficialmente que Linda murió por enfermedad. McCartney nunca respondió sobre preguntas o rumores al respecto. Sea como sea, el evento traumático hizo que Ecce cor meum quedara en cinco movimientos, cuatro de ellos con coros y soprano. Fue terminada en 2001 y estrenada ese mismo año en el Sheldonian Theatre de Oxford. A partir de ese momento se ha representado diversas veces en Londres, New York y otros lugares, pero nunca en España. Por primera vez esta obra de Paul McCartney, en su faceta menos conocida de compositor de música clásica, se ha estrenado en España, este 2017, en Alcalá de Henares, ayer en la Catedral Iglesia Magistral de los Santos Niños. Apenas han sido dieciséis años de retraso, ¿no?

La actuación, de sesenta minutos programados que se quedaron en setenta, fue gratuita. La catedral estuvo repleta, aunque en algunos movimientos algunos grupos de personas mayores salieron. La interpretación estuvo a cargo de la Orquesta y Coro de la Sociedad Lírica Complutense, con Conchi Díaz Leal de maestra de coro, el Coro Infantil del Colegio Beatriz Galindo, dirigido por Elena Rodríguez Silva, Macarena Valenzuela de soprano, Liudmila Matsyura de organista y todos ellos dirigidos por Eduardo Córcoles Gómez. 

No me podía perder la cita. Me encontré allí a varias amistades y a un profesor que tuve en la Universidad encargado de enseñarme acerca de la América hispana en los siglos XVI y XVII. Así que, a los pies de la tumba del arzobispo Carrillo, estuve escuchando la composición. A pesar de que no me gustó el detalle de que por microfonía dijeran que la obra tenía derechos de autor, por lo que no se podía grabar, hay que reconocer que estuvo muy bien interpretada y muy bien dirigida. No me gustó la advertencia por megafonía no porque yo quisiera grabar sonido o video alguno, sino primero porque es una iglesia y lo que se iba a realizar, pese a estar compuesto por Paul McCartney, era una obra de carácter religioso, por lo que los aspectos económicos deberían quedar excluídos de los templos, que se han de encargar de lo espiritual. Otra razón más es que siendo el compositor quien es, y siendo una obra editada en disco en 2006, el público ya sabe más que de sobra que tendrá los derechos de autor reservados. Y otra razón más, dudo que Paul McCartney necesite más dinero o proteger este tipo de obras para ganar más dinero. Conociendo la política económica de McCartney con su obra, no me extraña que lo anunciaran por micrófono, pero me parece un detalle feo, especialmente en una iglesia. Ya sabéis aquello de JesúCristo arrasando los tenderetes de los mercaderes en el templo. Me hubiera gustado más que por megafonía, si tenían que decir algo, hubieran repetido y machacado una y otra vez que las normas en la catedral es que cuando hay conciertos tienen preferencia exclusiva para usar los asientos las personas mayores. Eso no se dijo ni una sola vez por micrófono, aunque una acomodadora que ejercía, cara común de la misma función en el teatro alcalaíno, iba diciéndolo y tratando de hacerse respetar en persona. No logró mucho. Personalmente fui con una amiga que lleva varias semanas con la espalda muy perjudicada, yendo a médicos incluso, aunque es joven necesita de asientos, y ella misma recibía muy malas contestaciones de parte de gente sentada que querían sus asientos para niños que no los necesitaban, o jóvenes universitarios (hombres y mujeres por igual) que se expandían con bolsos y piernas ocupando su plaza y otra más a cada lado), vergonzoso. Entre tanto, algún que otro anciano y anciana mal que buscaban algún lugar.

En cuanto a la interpretación, que fue impecable, le fallaba, tal vez, la presencia de micrófonos, aunque es cierto que había gente que hablaba y niños que gritaban, una falta más de educación. Que la soprano y algunos instrumentos tuvieran micrófono hacía que se comieran el sonido de algunas de las otras partes sonoras. Conociendo la obra de McCartney en extenso, a mí me queda la duda de si McCartney hubiese dado el visto bueno a que algunos instrumentos sonoran muy bajos y otros muy altos, o que algunos detalles casi tuvieras que hacer un esfuerzo por diferenciarlos. La afición de McCartney por incluir pequeños detalles de cuerda o de viento aquí eran a veces casi un ejercicio de esfuerzo por atenderles, a causa de los micrófonos que daban preferencia a las otras lineas. Pero pese a que tenga mis dudas de si McCartney lo hubiera hecho interpretar así, conociendo además su obsesión perfeccionista por los pequeños detalles, hay que decir que en una obra clásica el director de orquesta es quien le da a la obra el sentido y las preferencias de ejecución, en este caso, Eduardo Córcoles, por lo que es la obra de McCartney, pero es la interpretación que hace de ella, el cómo la siente, Córcoles. Fue brillante, insisto, pese a esto que menciono.

La obra no es una obra al uso. Tiene muchas líneas cruzadas entre instrumentos, coros y soprano. Una suerte de rara birguería barroca actual que se combinaba con partes más sosegadas que, en algunas ocasiones, me recordaban más determinados modos de componer las partes con instrumentación orquestal del rock sinfónico de los años 1970 que una obra de música clásica. Una extrañeza de subidas y bajadas en cinco partes, con la inclusión en la segunda mitad del protagonismo del órgano de iglesia tocado de tal modo que parecía querer haber sido compuesto para aparentar aquellos sonidos de música grabada y reproducida a la inversa en los álbumes de rock de The Beatles. Los coros infantiles y adultos, la soprano elevando la voz y los vericuetos extraños del órgano eran los giros más interesantes de la obra, pero estas se combinaban con partes más calmadas, como el primer movimiento "Spiritus", que sobrecogía el alma de forma lúgubre, a pesar de lo alegre del resto de la obra y a pesar de que la letra de esa parte es una petición al Espíritu para que nos conduzca al amor, mientras se pregunta cómo nos sentiríamos sin amor. 

La letra también contenía su particular enrevesamiento, pues se combinaba en latín y en inglés, siendo el inglés lo que preferentemente cantaba el coro infantil, por cierto: otro gran acierto y casi una referencia sonora a alguna de las canciones de McCartney en solitario en los años 1980. Escuchar a los coros era algo extraordinario, a pesar de que la soprano era lo que levantaba los aplausos del público, tenía una gran voz y sabía además cómo usarla para conmover. Yo a veces traté de contar las diferentes líneas musicales que sonaban a la vez, en un determinado momento creí contar cuatro diferentes entre instrumentos y voces, con seguridad hubo varios momentos que fueron tres lineas a la vez. Pura delicia barroca con sonido del siiglo XXI. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, junio 05, 2017

NOTICIA 1709ª DESDE EL BAR: LA PANADERÍA VUELVE A VESTIRSE

¡Qué gozada que La Panadería vuelva a vestir su muro más popular con un mural! Los amantes del rock ya llevamos tres décadas apreciando y amando este bar en Alcalá de Henares, un bar que previamente fue una panadería hace décadas, de ahí el nombre. Pero los alcalaínos, los que llevamos aquí tiempo, también la apreciamos por el buen gusto de Paul, el dueño, por decorar el muro de su propiedad que da a la Calle Mayor con murales que han sido siempre un punto de atracción a todos los ojos. Siempre ha sido un poco de irreverencia, o quizá no es esa la palabra, quizá un poco de arte actual y callejero, que venía a decir que Alcalá de Henares es algo más que el clasicismo del Renacimiento cisneriano. Lo curioso es que precisamente el nuevo mural contiene al cardenal Cisneros. No importa, ese mural se merece el foco de atracción, no obstante, hasta algunas recopilaciones fotográficas de los años 1930 españoles dejan ver a unos soldados de las brigadas internacionales, durante la guerra civil en apoyo de la Segunda República, andando con ese muro detrás, por entonces en color sólo blanco, sin murales. Ese muro es más viejo que el propio dueño del establecimiento. Es parte de la ciudad. Así de simple, un muro, un mero y simple muro, o tapia, como se prefiera.

El muro comenzó a llamar la atención a los viandantes cuando Paul decidió decorar la entrada a su bar de rock a la vez que le regalaba a la ciudad una bonita imagen rompedora de lo común en la ciudad. Yo los recuerdo desde los años 1990, aunque ignoro cuando empezó a hacer que los pintaran artistas siempre locales, siempre de la ciudad. En 1994, de hecho, fue objeto de una de mis primeras fotografías en un curso de dos años de Fotografía en bachillerato, cuando todo era analógico y todo lo decidías y te la jugabas en los enfoques y en los revelados tanto de negativo como de positivo. Tenía por entonces al actor James Dean sentado al modo de un fotograma de la película Gigante (George Stevens, 1954), creo que es de esa película, con un cartel de La Panadería detrás, como si James Dean, o su personaje, estuviera sentado en la puerta del bar, aún no en la terraza de verano. Quería jugar con esa imagen y la del castaño de indias de detrás de la tapia, también de Paul, que en esa época del año no tenía hojas. No fue la única vez que James Dean nos daría la bienvenida al bar, si no recuerdo mal tuvo dos murales para él. También hubo una vez un Rocinante como robótico, del futuro, relinchando con don Quijote detrás en sus locuras. Hubo muchos murales en ese muro. El más reciente era una visión futurista del cuadro  "Ronda de Noche", de Rembrandt, sólo que el escenario era una calle Mayor desolada por alguna guerra y donde se adivinaba más un futuro distópico que idílico. Me hizo gracia cuando lo vi por primera vez, porque yo estaba en la Universidad y en un concurso literario, sin que aún existiera ese mural, yo había escrito un relato donde precisamente en una distopía la Calle Mayor estaba arrasada y existía un control violento y policial sobre la población. Fue toda una coincidencia. Ese recuerdo me hace pensar que el último mural se debió pintar en algún momento entre 1999 y 2004, años en los que realicé la Licenciatura en Historia, tal vez en 2005, año que cursé los cursos presenciales del Tercer Ciclo o Doctorado.

En 2017 ese mural ya estaba muy deteriorado. Os enseño una imagen de 2016 que tomó la familia dueña de La Panadería. El momento en el que más murales se fueron haciendo fueron los años anteriores a 1998, año que se nombró a Alcalá de Henares Patrimonio de la Humanidad. Creo recordar que se hacía un  mural al año, más o menos, según se acercaba el verano. También era un espectáculo verlo pintar. Al menos se renovó una vez más después de 1998, por lo que he contado más arriba acerca de la fecha de creación del que hasta ahora teníamos la costumbre de ver. Fue el que más años duró, pese a su deterioro. No sé la razón exacta de porqué no se pintó ningún otro. Lo que he oído lo he oído de terceras personas y nunca le pregunté ni a Paul ni a Eric sobre porqué no hacían poner otro mural. No voy a escribir lo que he oído de terceros, simplemente no se puso nada nuevo, a pesar de que era uno de los murales más queridos de la ciudad. Era el polo de atracción de muchas fotografías antes de que en esa misma calle lo fuera la estatua de Quijote y Sancho, y desde luego, mucho más barato de hacer. Y mucho más libre, siempre con las temáticas que deseaba Paul, pues para eso era su muro, aunque diera a la Calle Mayor. Luego ya, ahora, política o no de Turismo en la ciudad, eso es otra historia que en principio cuando todo esto comenzó nada tenía que decir, ni decidir. Los tiempos cambian, supongo.

El mural lo ha realizado esta vez Zaida Escobar, y si no me falla la memoria y hasta donde me llega el conocimiento, creo que es la primera mujer en realizar esta importante referencia en la Calle Mayor, así que se le puede sumar ese dato al dato ya de por sí relevante de que la tapia de La Panadería vuelve a vestirse tras varios años más de diez años con el mismo mural anterior. Zaida de hecho está de enhorabuena este mes de mayo-junio, el pasado 9 de mayo presentaba la inauguración de una exposición común de artistas en la que ella participaba, La indecisión está tomada, en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, y el día 24 de mayo presentaba en Alcalá Cómic su libro, junto a la poetisa Inma Luna, Desde las entrañas, del cual han estado firmando ejemplares incluso a comienzos de este mes de junio en la Feria del Libro de Madrid. Pues resulta que entre finales de mayo y principios de junio estaba realizando este mural para La Panadería, el cual dio por acabado el sábado 3 de junio, imbuida en la Fiesta de la Música, y hoy día 5 le ha dado barniz para que resista las intemperies del tiempo.

Habría que decir que el encargo no era exactamente en exclusiva de La Panadería, como ocurría en el pasado. La Concejalía de Cultura a través del ayuntamiento de Alcalá de Henares quiso que se recuperara ese mural, aunque no con el espíritu real de esos murales del bar de rock, donde el dueño era totalmente libre de poner lo que le viniera en gana, sino que ellos proponían ocupar el muro con una temática que tuviera que ver con el cardenal Cisneros (1436-1517), pues este año 2017 la ciudad está celebrando el quinientos aniversario de su muerte. Ya se ha producido una exposición muy interesante de muñecos de juguete Playmobil recreando su vida, varias conferencias y exposiciones, más todo lo que queda por hacer y por verse. No obstante, el cardenal Cisneros cambió para siempre el rumbo de la Historia de Alcalá de Henares, por entonces perteneciente al arzbispado de Toledo, de ahí que aquí estuviera el Palacio Arzobispal. Si Carlos III es considerado el "mejor alcalde de Madrid", podríamos decir lo mismo con Cisneros respecto a Alcalá. La fisonomía de la ciudad, el ser un centro universitario y cultural, el ser un centro de poder que a punto estuvo de ser la capital de España hasta que Felipe II se decidió por Madrid, y otras cuestiones de las que aún vivimos sus consecuencias son decisiones de Cisneros, así también como muchos de sus edificios e instituciones. Ya habíamos vivido en el año 2014 un aniversario cisneriano, al celebrarse los quinientos años de la primera edición de la Biblia Polígrota. Se hizo entonces una exposición muy completa en la Universidad de Alcalá llamada "El sueño de Cisneros". El libreto que regalaron por entonces era un muy buen trabajo de documentación que iluminaba mucho sobre la obra del cardenal, se puede completar con la serie de artículos que ha ido publicando Puerta de Madrid estos meses. Sin embargo, este año 2017, durante la feria del libro de Alcalá, regalaron un libretito, cada vez que comprabas un libro, llamado Alcalá de Cisneros, en español, inglés y francés, el cual, a pesar de estar escrito por Lope Huerta, es un producto algo inefable que parece más bien un folleto, de calidad material (eso sí), que no aporta nada que no aportara cualquier tríptico de turismo, pues además se centra tanto en los edificios de la Universidad que poco o nada aporta de Cisneros, más que de rebote. Cosas que pasan en  esta ciudad. Y lamento tener que decir esto de algo escrito por Lope Huerta, que en otras ocasiones hace textos de Historia con cierta sustancia interesante.

Quizá, si pensamos el conjunto de las cosas que acabo de decir, es el sino de los tiempos actuales de Alcalá: se premia al producto que produce turismo, no tanto al que genera Cultura, conocimiento de la Historia, o perseveración de lo alcalaíno, que para el caso es lo que atraería al turismo y al Patrimonio de la Humanidad. Sea como sea, Zaida se presentó a la convocatoria de creadores para realizar el mural de la tapia de La Panadería, teniendo que tener el visto bueno del  ayuntamiento y de los dueños del bar. Ella, más o menos sobre febrero o marzo, contactó conmigo para que le hablara de Cisneros. Tuvimos una larga charla sobre la figura del mismo, ya que, a pesar de que ha habido quien ha dicho que el mural resultante es muy conservador respecto a lo rompedor e innovador de los murales que normalmente ha tenido La Panadería, ella quería introducir elementos reivindicativos donde se vieran también las sombras del cardenal. Aunque hay asociaciones católicas que piden que santifiquen a Cisneros, tuvo en su vida no sólo luces, sino muchas sombras que nada santificables son, por ejemplo la que mostró y muestra la exposición de Playmobil en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica: la quema de ejemplares del Corán en Granada y otros libros escritos en árabe en 1502.


Ella me presentó dos bocetos realizados por ordenador. Yo le había presentado retratos de Cisneros realizados por pintores que le conocieron en vida, ella se había fijado en la estatua de él que hay en la Plaza de San Diego, copia de la original del siglo XIX. El boceto que más me gustaba a mí no fue elegido. Yo le había relatado por encima una biografía de Cisneros desde que era enemigo del arzobispo Carrillo, al que esta ciudad le debe también un cierto legado cultural y de poder, hasta que murió como regente de España en 1517. A la vez le hablé de la Inquisición, ya que ella estaba interesada en este aspecto. Ella tenía una idea de la Inquisición más propia de las Inquisiciones habidas en el centro de Europa, Francia e Italia, así como de historias propias de la Leyenda Negra, pero poco ajustadas a las auténticas sombras o el auténtico ser de la Inquisición española. La Inquisición en España llegó de manera tardía a la península, primero a la Corona de Aragón y, con los Reyes Católicos, al Reino de Castilla. En principio no tenía una partida presupuestaria propia, por lo que se financiaba de las confiscaciones a los condenados, de ahí un cierto auge de las condenas. Además, era un poder que permitía ejercer cierta autoridad al margen de las fronteras de los reinos del Reino Hispánico. En tiempos de Cisneros, cuando nació la institución en España en torno a 1480-1481, no se creó para perseguir brujas y hechiceros, como ella creía, si no para cortar y perseguir a los criptojudíos, o sea: a los falsos conversos principalmente de origen judío, pero también falsos conversos al cristianismo desde el islam, o para perseguir a los herejes. En 1492, con la expulsión de los judíos de España se redobló la actividad de la Inquisición. Sus primeras décadas fueron las más crudas. Los procesos a brujas no es que no existieran, pero eran minoritarios en comparación con los habidos en el resto de Europa y en la América anglosajona. De hecho, los estudios más recientes sobre procesos inquisitoriales en Alcalá de Henares a brujas se presentaron el pasado mes de noviembre de 2016 en el encuentro de historiadores del Valle del Henares, investigado por Javier Fernández Ortea, hablan de cerca de una decena de estos procesos, casi todos ubicados entre el siglo XVII y el XVIII. En épocas de final del siglo XV y comienzos del XVI, por lo que respecta a Alcalá, no hubo persecución a brujas ni hechiceros. No hubo casos juzgados. Quizá por ello, en esta propuesta de mural, Zaida incluyó aquí a los disciplinantes que pintó Goya en el comienzo del siglo XIX, pues la Inquisición duró en activo hasta 1820, y sus formas no habían variado mucho, aunque sus objetivos principales habían variado un poco y su virulencia se había rebajado mucho, más centrada en el siglo XVIII y el XIX a comprobar la limpieza de sangre de cara a la obtención de títulos y a la revisión de libros para la censura.  Zaida incluía en este mural espigas de trigo, ya que le dije que una de las principales cosas que hace el cardenal por la ciudad es un pósito de trigo y un molino que dota a la ciudad de reservas de cereal y pan por varios siglos, obra que, no tan recordada como la Universidad o el trazado de las calles al estilo renacentista italiano, es de vital importancia para la gente común. El dato además se puede leer en una placa de época que conserva la Catedral Iglesia Magistral de los Santos Niños. A Zaida le gustó ese dato.

El otro boceto es el que eligieron para ser pintado. En este boceto las figuras de escritores y gente importante que estudiaron en la Universidad de Alcalá  aparecen con sus trajes bien reforzados en negro, mientras que en el resultado final, que se vé arriba, quedan matizados en grises, y la cara de Cisneros tiene reflejos de luz amarillenta-naranja, como de atardecer o amanecer. Igualmente esa especie de bigote (licencia del boceto) bajo la nariz de Cisneros, desapareció. Hay quien le ha dicho a Zaida que Cisneros era leporino, yo desconozco tal dato, ni lo he observado en los cuadros que le hicieron artistas en vida de él mismo. Los disciplinantes desaparecieron de este mural, y el trigo. Sin embargo, si en el otro aparecían dos brujas de Goya volando, aquí aparecen hasta tres escobas voladoras de brujas, con sus brujas, pintadas a partir de cuadros de Goya en el siglo XIX. Pero la referencia a los judíos no desaparecen con la desaparición de los lacerantes, aparece con una estrella de David ubicada en la arquitectura del patio de la Universidad de Alcalá, aunque de menor tamaño que en el anterior boceto. Cisneros no era partidario de la Inquisición en un principio, en 1480-1481. No le gustaban los métodos de Torquemada, que ejerció de 1483 a 1498. Sin embargo, durante el segundo inquisidor general, Diego de Deza, de 1498 a 1507, Cisneros fue cambiando de opinión respecto a las posibles utilidades de la Inquisición de cara al gobierno cristiano de España. Es en las épocas donde la responsabilidad de los actos de la Inquisición recaen en Deza que Cisneros logra en 1499 el inicio de su proyecto de crear una Universidad en Alcalá y el comienzo de la Biblia Polígrota, a la vez que procede a la quema de Coranes en Granada en 1502. En esas mismas épocas, en las que la ciudad de Alcalá de Henares sufre una transformación drástica de su trazado de calles, plazas y edificios ante los proyectos urbanísticos renacentistas del viejo Cisneros, se produjo la destrucción de las casas de los judíos más pobres, que no vivían en la Calle Mayor (que cambia sus columnas de madera por otras de piedra), para poder allanar los terraplenes que tenía la propia Calle Mayor, por entonces de barro hasta que la adoquinan en esas fechas. A partir de 1507, y hasta su muerte en 1517, Cisneros se convierte en el tercer inquisidor general del Reino Hispánico, siendo por tanto responsable de los actos y dirigiendo la Inquisición en esos años, que no son pocos, y que pertenecen a las épocas más activas del tribunal, se relajará (no mucho, más bien poco) con Carlos I y con Felipe II volverá a tener una mayor actividad muy virulenta, a partir de Felipe III la Inquisición, siendo aún bastante activa, comenzará a relajarse progresivamente. Sea como sea, Cisneros en diez años de inquisidor no relajó su actividad, no la eliminó, no cambió sus objetivos y medios, no dictaminó el regreso de los judíos expulsados en 1492, aunque admitió el regreso de los judíos conversos al cristianismo que se habían ido a Portugal recibiendo mayores represiones que en España. En fin, este fue el aspecto más oscuro que interesó a Zaida, aunque hizo hincapié en él desde el punto de vista de las brujas, cosa que no estaba tanto sobre la mesa en esos años y en Cisneros. Es su licencia. Y es innegable que la Inquisición existió de 1480 a 1820 en España, y que Cisneros usó de ella como Inquisidor General. Por mucho que las instituciones de turismo de Alcalá hablen de la ciudad de las tres culturas, en Alcalá también se vivió el progromo de finales del siglo XIV y también hubo expulsión de judíos en 1492, y Cisneros tenía esta ciudad bajo su especial protección, incluso siendo inquisidor. Las licencias de los artistas deben entenderse no como algo exacto, sino como algo que desde su óptica refleja una realidad. Quien haya querido encontrar en el mural anacronismo o tendenciosidad, y ha habido quien, no entiende esto. Pero para anacronismo, si somos exactos, hemos de pensar que los muchos literatos que aparecen en los pasillos superiores del patio universitario no vivieron en tiempos de Cisneros, o que ese patio tampoco existía con Cisneros, ni Cisneros lo hubiera aprobado, pues buscaba un edificio humilde en adobe, mucho menos con su escudo en la zona superior. Eso son legados de Cisneros, fueron posible gracias a Cisneros, y aquí son una licencia para dárnoslo a entender... aunque yo hecho en falta el trigo, en lugar de las construcciones imperiales de la Universidad. Pero no olvidemos además que Zaida opta por representar a Cisneros viéndole desde abajo, y de frente, enérgico. Casi todo lo que vemos de él en vida son retratos de perfil y a una altura igualada. La perspectiva de Zaida nos da una figura de poder, con rictus rígido y firme, una figura de autoridad, decisión y mando. Los tonos fríos de los grises y los azules nos hablan de la frialdad, apenas acariciada por unos dorados del sol del atardecer que quieren darle cierta pasión, la misma que debió tener para tomar Orán asegurando el Mediterráneo para el comercio lejos de los corsarios de la Berbería o la misma que le llevó a levantar la Universidad de Alcalá para formar  a quienes llevaran el futuro Imperio Español. Está entre la forma de una estatua y de una persona, signo del paso del tiempo, que a algunos los transforma en hombres monumentalizados.

Me hubiera gustado ver alguna referencia a La Panadería en el mural, todos los anteriores tuvieron tal referencia. Y es cierto que no hay futurismo o referencias pop, pero no se puede decir que sea del todo conservador, aunque algo de ello haya, pues siendo un homenaje es muy transgresor que se deslice en ese homenaje las luces pero también importantes sombras. La mera aparición de la estrella de David en el mural hubiera sido un escándalo en unas épocas españolas antisemitas, pero es de justicia en un siglo XXI español donde recordamos, y no ocultamos nuestro orgullo por el pasado, una calle Mayor que tenía los comercios de los judíos ricos, que enriquecieron la ciudad y que tenían un Corral de la Sinagoga que hoy día es una de sus plazas transitadas por turistas.

Es un mural diferente a los habidos en La Panadería, quizá el ayuntamiento simplemente debía haber facilitado que existiera un mural, sin decir qué debía haber en el mural. No importa que allí no haya algo de Cisneros, o de Cervantes, puede perfectamente haber una batalla galáctica y un cartel de La Panadería flotando en el espacio, una referencia al 2001 de Stanley Kubrik, la mujer asesinada en la ducha en Psicosis, un cuadro de Van Dyck puesto al estilo cubista, o lo que sea. Alcalá es algo más que el Siglo de Oro, pero al menos, hay que felicitarse por ello, volvemos a tener mural en La Panadería. Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, junio 01, 2017

NOTICIA 1708ª DESDE EL BAR: ALCALÁ SUENA POR TERCERA VEZ CON ESTE AYUNTAMIENTO, AUNQUE ANTES YA SONABA (de otro modo, en otro tipo de macroeventos)

El Día de la Música es el 21 de junio, primer día del verano, del mismo modo que el Día de la Poesía es el 21 de marzo, primer día de la primavera. Responde a unas decisiones de celebración internacional totalmente imbuidas en el simbolismo de la creatividad humana en relación a los procesos naturales de la Naturaleza. Pero en Alcalá de Henares, del mismo modo que el Día de la Poesía llevamos dos años sin actos institucionales porque si "purum pum pum, param para param pa", pues este año el de la Fiesta de la Música (tercera vez que con este nombre se celebra) lo celebramos a partir de mañana, este fin de semana, días 2, 3 y 4 de junio porque "que si bis, garabis, chisbis".  Decía Gabriel García Márquez en su introducción al diccionario Clave que en cualquier idioma toda palabra y expresión, registrada o no en un diccionario, es válida si los interlocutores se entienden, pues eso "con queso".

Ni sé la razón, ni me explico, ni me convence que se rompa una fecha internacional que aspira a crear costumbe y tradición cultural, por motivos desconocidos probablemente ligados más a motivos de agenda cultural-turística de Alcalá de Henares, pero suele ser habitual que en Alcalá de Henares en los últimos tiempos, bajo el nombre elevado a un falso "sacrosantismo" de "Cultura" todo se supedite en realidad a una promoción turística para que hagan caja los bares y comercios de bebida y comida del eje Plaza de Cervantes a Plaza de los Santos Niños, vía Calle Mayor. Bueno, ese eje se amplía a otras plazas en este festival de conciertos. A mí me parece más entrañable ese 21 de junio, por aquello de una hermandad con cualquier sociedad del mundo que, amando la música, también quieran celebrar con el resto de sociedades ese día con música. Una fiesta mundial siempre es mejor recuerdo que las noticias mundiales lamentablemente habituales de guerras y terrorismos que compartimos con más ocasiones que las de una celebración de todos.  Ignoro el movimiento y razones del movimiento de fechas, pero en todo caso, y pese a mi preferencia, es una cosa nimia, sin importancia, que me da un tanto igual, y que poco importa si mañana, si dentro de tres semanas o si en mitad de agosto. Sea como sea, ya está aquí la Fiesta de la Música en Alcalá de Henares, ciudad que, pese a quejas de muchos de sus músicos, siempre tiene presentes numerosas oportunidades para que sus músicos toquen en público, no así con otras ramas artísticas de otros productores de Cultura y Arte en esta urbe.

Organiza el evento Alcalá es Música, Alcalá Suena y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, y patrocina la marca de cerveza Mahou, la cerveza por excelencia de este centro penínsular cuya fábrica principal se ubica en Guadalajara, que tanto trabajo ha dado a más de un alcalaíno y que, desde que empezó la crisis de 2008, es de las pocas empresas que no ha tenido grandes estragos económicos, ahí se nota nuestra española forma de como ponernos la capa según nos sopla el viento.

Se usarán las plazas de Puerta de Madrid, De los Carros, De los Santos Niños, De Palacio, De los Irlandeses, Del Mercado, De Cervantes, De San Lucas, De San Diego, De la Victoria, Calle Libreros, y otras calles que unen estos lugares, como la Calle Mayor. Así pues es poner en pie prácticamente a todo el casco histórico durante tres días de conciertos gratuitos por la mañana, la tarde y la noche. Contando directamente del programa que se puede adquirir en muchos de los comercios y bares del centro de la ciudad, así como en los puntos de información turística o en Internet, están programadas ciento setenta y seis actuaciones gratuitas. De las cuales, a fecha de hoy, jueves 1 de junio, me han invitado directamente en persona los músicos de Los Personajes, el viernes 2 en la Plaza de San Diego a las 20:20 horas, siempre buen rock; Cotard, el mismo día 2 con heavy metal a las 23:40 horas en la Puerta de Madrid; me invitaron directamente a ir a verles algunos de los músicos del pasacalles de Bloco Virado, que el sábado 3 recorrerán al mediodía el centro urbano a partir de las 14:00 horas, con su música de percusión y ritmos que nos recuerdan Latinoamérica en su versión medio brasileña medio africana; Bajo Instinto, ese sábado 3 a las 22:20 horas en la Plaza de San Diego; Eddi el Amable, con su soul rock impecable a las 20:20 horas el sábado 3 en la Plaza de Palacio; The T4, el domingo 4 a las 13:00 en la Plaza de San Diego; la Orquesta Filarmónica Cervantina de las Veinticinco Villas, el mismo domingo 4, a las 12:30 horas en la Plaza de Palacio; los Hunters, también el domingo 4, a las 13:00 horas, en la Plaza de San Diego, que es un grupo de rock donde participa uno de los dueños del bar El Reloj; los Hello Killers, a las 13:50 horas en la Plaza de San Diego el domingo 4, aunque en el programa oficial pone Hellboys Army, no sé si se trata del mismo grupo con el nombre cambiado o qué ha ocurrido ahí, en todo caso en ese grupo de rock toca Jota Santos, que hacía mucho tiempo que yo no veía nada de él en cuanto a música, por lo que tengo muchas ganas de verle, aunque los asuntos de mi casa no sé si me permitirán ir a esa hora; los Chuzos de Punta, el domingo 4 a las 15:20 horas en la Plaza de San Diego, que me pareció de lo mejor el año pasado entre el rock y el punk, pero que en el programa oficial impreso en papel a esa hora, en ese lugar y en ese día no figuran; El Artista del Hambre, domingo 4 a las 19:00 horas en la Plaza de Palacio, con su rock suave. Y aunque no me han invitado aún de manera directa a verles, yo sé que merece la pena el flamenco de El Carbonilla a las 13:00 horas del sábado 3 en la Plaza de la Victoria; Gizzard y toda su entrega al rock-blues y psicodelia el viernes 2 a las 21:20 en la Plaza de Cervantes; los Bluestropic el sábado 3 a las 19:00 horas en la Plaza de la Victoria; Sergio Montero y Carlos Camarasa a las 14:00 horas del sábado 2 en el poco vistoso escenario de la Plaza de los Carros, y en fin mucha más gente como The Royal Flash, Vagos Permanentes, Violante Blues, Si nos Dejáis, Contrabandeando, la OCA (que es la orquesta sinfónica de Alcalá de Henares), y otros tantos muchos consultables en el programa, algunos por descubrirse ante el gran público, hay nombres que no me suenan y que quizá hay que verles por ver qué tal, como nos disparan las emociones o no.

Al margen, Zaida Escobar, que ya había participado de un festival de música alcalaíno, en una de las Noches en Blanco organizadas por el entonces ayuntamiento en manos del PP, ahora está en manos del PSOE-Somos Alcalá-IU (o a mejor decir de una persona que accedió al tripartito por IU pero que IU expulsó de su formación hace ya meses), participará de manera indirecta acabando de pintar el mítico mural de la Calle Mayor perteneciente al bar de rock La Panadería. Así pues, Zaida vuelve a participar con su arte como pintora en un festival musical de la ciudad, pero de esto ya hablaremos, que la ocasión merece un análisis detallado sobre la recuperación de ese mural.

Saludos y que la cerveza os acompañe.