Aunque yo había intervenido en recitales comunes con otros poetas o en conciertos como invitado para leer poemas, o en otros eventos literarios y de Historia, creo que hacía un año o un año y pico que Sergio Corbacho y yo no hacíamos un recital juntos y propiamente nuestro. Hubo dos intentos para el pasado mes de junio, pero mi contrato laboral lo malogró y cedí mi espacio a otros poetas y poetisas locales en la biblioteca pública Cardenal Cisneros y en el bar Deltoya. Ahora, al fin, este domingo al anochecer, tenemos una cita en EL LABORATORIO, y aquí el cartel, con dibujo de Zia Mei.
Este es un blog de un escritor cervecero que pretende hablar de él, de Historia, de sus ídolos, de sus paranoias propias, mostrar sus escritos... pero en definitiva son informes de un espia en el bar.
jueves, julio 09, 2015
lunes, julio 06, 2015
NOTICIA 1500ª DESDE EL BAR: EL CALOR QUE NO CESA
Es la segunda ola de calor de este verano, pero en realidad es la cuarta o quinta del año si contamos las que inesperadamente nos han llegado esta primavera. Que son parte del cambio climático es algo que la gran mayoría aceptamos. Hoy leí un artículo de un profesor en la materia de ese cambio climático. Explicaba que todo se debe a que la corriente de frío que corre entre el Polo Norte y el Polo Sur cada vez es más débil, por lo que los corredores de las corrientes frías entre los dos hemisferios del planeta generan meandros donde estas temperaturas se estancan. Esos mismos corredores los aprovechan las corrientes de aire caliente, como las que vienen del desierto del Sahara, y aprovechan igualmente esas zonas en las que forman "meandros" en los últimos veinte años, que son lugares como Europa, Norteamérica e India. La disminución de la fuerza de esas corrientes frías entre hemisferios se deben al deshielo de los casquetes polares, y este se debe a muchos factores, principalmente de culpa humana, en concreto de culpa de los grandes capitalistas humanos que son incapaces de cambiar su modelo económico para seguir viviendo en un ritmo de vida tan alto y tan acaudalado de dinero que, también por la vía ecológica, está matando a millones de personas, ya de sed, ya de calor, ya de frío, ya de hambre, ya de guerras.
Cambiar de modelo económico supondrá grandes sacrificios, pero si no lo cambiamos sufriremos el mayor sacrificio de todos: el de la vida. Es algo que no sólo debe esperarse de los acuerdos de los gobiernos y de las voluntades de los empresarios. ¿Puede un albañil de París hacer algo si cuatro o cinco países insisten en explotar comercialmente y sacar petróleo del Polo Norte? Eso se queda para la alta política, si es que esta es garante de algo que realmente proteja a los ciudadanos del mundo, pero ese albañil puede hacer algo más sostenible en su capacidad y sus medios: disminuir todo tipo de consumos que realice, aplicar la norma de las tres erres: reducción del consumo de todo tipo de consumibles, reutilización de lo reutilizable, reciclaje de lo ya no reutilizable... y responsabilidad, mucha conciencia responsable.
Al levantarme esta mañana pasé por el salón de mi madre y encontré este bodegón sobre su mesa principal, agua, agua, agua... ya prácticamente bebida al completo. Ella estaba durmiendo, así que la botella, el vaso, la jarra son restos de la noche anterior, la calurosa noche anterior. Estamos en temperaturas inéditas entre los meses de junio y julio. Desde 1860 se ha aumentado la temperatura del planeta en 1'2º, pero es en los últimos cincuenta años, desde 1965, que el calentamiento global ha aumentado de manera muy acelerada, y desde que existen tantos aparatos que necesitan de recargar baterías eléctricas, o sea desde finales de los años 1990 y principios de los 2000, el recalentamiento del planeta es mayor aún, ya que la generación de recursos eléctricos son también grandes generadores de contaminación ambiental. Curiosamente España es el único país del mundo que genera leyes para penalizar a quienes desean generar energía ecológica con medios propios, claro que mientras en España hacemos eso, en Estados Unidos existen Estados donde se penaliza el uso del agua de lluvia. Fue en la década de 1960, donde parece estar el origen de todo este recalentamiento, quizá en la de 1950, cuando se empezó a fabricar en masa y a vender en masa todo tipo de productos a nivel planetario. Antes también se hacía, pero era en 1960 cuando las políticas económicas se desmadraron. Los años 1980 son paradigmáticos en esto, la década por excelencia del consumo desaforado. Tras el final de la Guerra Fría, en 1991, ese motor incluso se aceleró más. Pero el planeta tiene recursos limitados, las capacidades de nuestro planeta son limitadas, a pesar de que una gran pandilla de multimillonarios insistan en intentar convencernos de que este modelo de "progreso" es sostenible. No lo es.
Así que, mientras alguien este verano está teniendo ahora mismo una vuelta al mundo en un barco de lujo propio y parando en todos los puertos exóticos para gastar dinero en todos los lugares de lujo que encuentra, porque su multinacional de, por ejemplo, telefonía móvil va viento en popa por medio de los anuncios de televisión que hacen sentirse estúpidos a quienes tienen un teléfono viejo y necesitan uno nuevo con acceso a Internet y no sé cuántas funciones, la ola de calor mata a unos cuantos miles de personas en La India y mi madre se asfixia de noche de calor y se bebe varios litros de agua de una sentada. Ayer, a última hora de la tarde le llegó una noticia que le trajo muchos recuerdos de mi padre. Un vecino que había tenido mucho trato con nosotros había muerto de súbito en su puesto de helados. Un golpe de calor le hizo tambalearse y caer ya muerto. Eso han dicho los médicos al llegar el cuerpo al hospital. Trajo la noticia una vecina, mi madre se quedó recordando mucho a ese viejo amigo de ella y de mi padre y recordando a mi padre mismo. Paradójica la muerte de este hombre, morir de calor en un puesto de venta de helados, probablemente ubicado a pleno sol, para que la gente se anime más a comprar. No entro en la idea de que el calor en estos sitios es peor porque están hechos de materiales plásticos y metales, pero sí en esa paradoja metafórica que resume este escrito de hoy: un trabajador muere de calor extremo mientras intenta vender helados refrescantes que lo son porque funcionan las cámaras frigoríficas del puesto de venta, unas cámaras que por fuera inundan el puesto de calor extremo a causa del funcionamiento de sus motores, que funcionan con electricidad. Un trabajador que muere de calor vendiendo helados para una marca multinacional de helados. Él teniendo un sofoco letal en una calle alcalaína probablemente semidesierta en esas horas del día, mientras que los dueños ejecutivos de esa marca jamás sabrán de esta muerte de una de las personas que les generan los beneficios económicos con los que este verano se irán a veranear a alguna playa exótica de otro país. Pues esto mismo, metafóricamente, pensémoslo para cómo funcionamos a nivel planetario.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
miércoles, julio 01, 2015
NOTICIA 1499ª DESDE EL BAR: ¡EL CAOS! ¡EL CAOS!
"Uno debe de vez en cuando intentar hacer cosas que están más allá de su capacidad", dice mi calendario este mes de julio que esto lo dijo el pintor Auguste Renoir.
Hoy comienza a entrar en vigor una ley que es muy discutible que entre dentro de las capacidades del gobierno, probablemente se trata de una ley anticonstitucional y antidemocrática, es algo que dentro de varios meses, quizá de un año, sentenciará si sí o si no el Tribunal Constitucional de Justicia. Hablo de la popularmente conocida como Ley Mordaza. Una ley que nos retrotrae a las leyes de la dictadura de Franco, una de otras tantas de las que ha elaborado y de las que pretendió elaborar el actual gobierno del Partido Popular en manos de Mariano Rajoy, el más dañino de los presidentes de la actual Monarquía Parlamentaria, en mi opinión. Su más que lamentable gestión que tantos males ha traído a la sociedad española suma una gran cantidad de leyes que parecen sacadas del espíritu tardío de un franquismo que quiere vestirse de "democracia" pero con el alma pura de su ser franquista, dicho metafóricamente, buscando la metáfora en un lenguaje religioso doblemente metafórico, pues parece que para muchos seguidores del Partido Popular hay más de fé ciega en su líder que de reflexión consciente de la realidad que nos rodea.
El 30 de junio de 1965 tocaron en concierto por primera vez los Beatles en España, por entonces la policía cargó contra la multitud de la gente que no pudo entrar a la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid y querían, sin embargo, estar allí. Las leyes permitían y daban la razón a la policía para ejercer la represión total ejerciendo violencia, detenciones o multas cuando alguien se agrupaba sin permiso legal. La necesidad del legislador, que no de la sociedad, de que un determinado número de personas necesitaban de un permiso nunca se fue de las leyes españolas, pero desde 1978 los policías no podían actuar impunemente porque sí, otra cosa son las realidades que hemos visto varias veces a lo largo de estos años, recientemente, por ejemplo, en el periodo 2011-2013 con demasiada frecuencia. La policía española cargó contra la gente que quería escuchar a los Beatles en 1965. Si ayer hubiera ocurrido algo similar a las puertas de un concierto de Pearl Jam en Madrid, por ejemplo, los mandos y agentes policiales responsables de las cargas hubieran generado un escándalo público y mediático que se hubiera llevado por delante varios cargos policiales a pesar de que en principio el Ministro de Justicia o el del Interior les diera la razón en el telediario, como tantas veces hemos visto desde 2011. Pero si eso mismo ocurre a partir de hoy, a los policías no les pasaría nada y además les aplaudirían y justificarían, porque la ley les avala. La ley no tiene porqué ser justicia. No era justicia la ley que en 1492 expulsó a los judíos de España, ni era justicia la ley que los mandó a las cámaras de gas en la Alemania de Hitler de 1939. Ley y Justicia no son sinónimos, aunque muchos policías crean que sí. Por ello es importante que haya policías comprometidos con los valores a los que jurararon lealtad, y no a los valores de los que desean tener una guardia pretoriana para todos sus desmanes. Porque en el fondo desde 2011 a veces pareciera que la policía española ha sido usada más de guardia pretoriana que de agentes de la justicia.
Pero esta ley, como muchas otras de Rajoy de dudosa calidad democrática, será eliminada en breve. En noviembre, quizá en enero de 2016 a más tardar, habrá elecciones generales y todo apunta a que los españoles echarán a este gobierno del gobierno, aunque sea mediante una mayoría simple y acuerdos y coaliciones. Al gobierno le queda poco y aunque ganara las elecciones lo haría en unas condiciones y unos apoyos sociales tan endebles y quiméricos que no le queda otra que suavizar todo lo que hagan. No obstante muchas de sus leyes más duras o las han abortado o las han relajado, como ha pasado con el pago de las tasas judiciales, el proyecto de ley del aborto o, dentro de la Ley Mordaza, con eliminar del proyecto inicial la idea de que impedir un desalojo de una vivienda a una familia sea considerado delito.
Es falso que a la policía no se la pueda fotografiar en la calle, como no paran de pregonar muchos medios de comunicación. Los juristas encargados del tema ya han aclarado que es anticonstitucional impedir el derecho y el deber de informar. Si un policía está actuando en un lugar público de manera pública es tan fotografiable como cualquier ciudadano, y se puede mostrar la foto. Lo que no se puede es acosar al policía de manera personal mediante el uso de esa imagen. Pero nos quieren hacer creer lo contrario, que jamás se puede informar de lo que hagan los policías, ni mostrarles. Cuidado, no habléis, como habléis os multamos, os detenemos, os pegamos, y los jueces nos aplaudirán con la ley en la mano. Justicia... ¿justicia? Si no te puedes reunir sin permiso del legislador y no puedes hablar ni informar de lo que has visto o vivido, ¿es eso democracia? ¿Son esos los valores por los que juró un policía su cargo en la España de hoy? Si el policía ahora puede multarte por negarte a entregarle el documento nacional de identidad, si el policía puede ahora sancionarte en casos que hasta ahora se necesitaba a un juez, si de este modo nos saltamos los fundamentos básicos de los derechos civiles en los que se basan las democracias desde 1776, ¿de qué está ejerciendo el policía, de persona consecuente con su juramento o de guardia pretoriano?
La llamada popularmente cadena perpetua, que son sentencias de cárcel para crímenes graves, aumentan a los cuarenta años de cárcel y la posibilidad de encadenar una condena tras otra y a prorrogar la salida de la cárcel según el criterio de los jueces y los funcionarios de prisiones, según las revisiones de tu trayectoria si eres el preso. La cárcel en España no es punitiva, es reinsertiva. La labor de la cárcel española es recuperar a la sociedad al criminal volviéndole ser social, a la vez que trata de evitar grandes males si ha habido un error en la justicia, o evitar ser injustos si una persona se ha reinsertado y ya no es necesario cumplir del todo su sentencia de manera íntegra entre cuatro paredes. Siempre son llamativos los casos del asesino o del violador que saliendo de la cárcel vuelve a las andadas, pero con datos en la mano, porcentualmente son más los delincuentes y criminales que saliendo de la cárcel no vuelven a cometer su crimen. En el caso más citado por los políticos en la televisión, que son casos a los que mucha gente atiende y creen como casos que se dan siempre así, tenemos a los terroristas de ETA y sus excarcelaciones. La gran mayoría de ellos al salir de la cárcel están reinsertados. No vuelven a ejercer de terroristas, tengan las ideas políticas que tengan. Basta con que uno de ellos sí ejerza de terrorista o no se muestre como se desea para usarle de ariete contra el sistema penitenciario y sus plazos para conceder permisos o dar la libertad. Se desvirtúa su esencia reinsertiba y se aclama y proclama la punitiva que, con las leyes todas de este país en la mano, es un carácter que los españoles no nos constituímos en Estado con ella. Ahora, con la nueva ley, ya no es así. Esta ley contradice a todas las demás, por eso hace sospechar a muchos del carácter y de la esencia política y social de esta ley.
Ya que hoy gracias al gobierno y la Ley Mordaza retrasamos el reloj al
horario de verano de 1936 o al de 1939, lo que prefiráis, pues somos todos susceptibles de ser tratados de delincuentes o de criminales. Con poco que hagas te habrás saltado la ley. Con sólo hacer espera en la cola del paro ya es una reunión ilegal de personas, no hay permiso solicitado al legislador. Y también si lo que ha ocurrido es que es verano y un grupo de vecinos se ha encontrado en un parque y están allí charlando, más aún si a alguno se le ha ocurrido leer algo, o tocar música. O si la "reunión" de gente se ha producido en las puertas de la delegación de Hacienda porque se acaba el plazo para pagar impuestos y se ha reunido mucha gente allí con el deseo de pagar. El periodista que informe de una acción policial será otro criminal. El universitario que no le entregue su DNI a un policía por no llevarlo encima porque salió de copas, otro criminal, sancionado este directamente por el policía. Ya no hay presunción de inocencia en estos casos, todos somos culpables, ¡demostrad vuestra inocencia! Si te niegas a obedecer una orden policial que consideras injusta o en contra de tu integridad y el policía te golpea una y otra vez, serás doblemente criminal, por resistencia pasiva, dice la ley. Así que, ya si eso,
que sepáis que a la cárcel me podéis llevar comida. Ante las elecciones próximas nos dicen que
tengamos miedo de los que vienen, cuando ya es como para tener miedo de
los que están. O nosotros o el caos, que decía el chiste de Hermano Lobo en 1976-1977, todos contestaban: "¡El caos!, ¡El caos!".
Saludos y que la cerveza os acompañe.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
lunes, junio 29, 2015
NOTICIA 1498ª DESDE EL BAR: 58 ORE DE ÎNTOARCERE, de Javier Cardenete.
Javier Cardenete es uno de los fotógrafos periodísticos de Alcalá de Henares que hace mucho tiempo también es cineasta. Actualmente está mostrando en la 12ª Muestra de Cine de Lavapiés su más reciente cortometraje, 58 ore de întoarcere, terminado en 2014. Se trata de un cortometraje documental de unos trece minutos de duración. Se proyectará en pantalla grande de los cines de Madrid capital mañana 2 de julio, en el Campo de la cebada, y también los días 8 y 9 de septiembre, como se indica en la página de la Muestra de Cine de Lavapiés, aunque se pueda ver ya en pantalla pequeña por Internet. De este trabajo también son partícipes Samuel Alarcón, José Cabrera Betancourt, Xavi Rivas, Isabel Abejón (de manera directa) y, según los agradecimientos, de manera más indirecta otro fotógrafo alcalaíno como es Miky Díez entre otros.
El documental, que no se priva tampoco de mostrar un fragmento de una entrevista a Noam Chomsky, trata de un viaje en autobús de cincuenta y ocho horas entre Alcalá de Henares y Bucarest. Curiosamente la ciudad complutense está conectada de manera directa con la capital de Rumania de esta manera. Es uno de los medios de transporte más usados por la emigración rumana para venir o irse de España. Javier Cardenete tomó este autobús para rodar el trayecto y recabar testimonios diversos sobre lo que supone esta emigración. He de recordar que Alcalá de Henares recibe dos motes internacionales, el de "la pequeña Bucarest", por ser la ciudad con más rumanos fuera de Rumania, y "la pequeña Varsovia", por ser la ciudad con más polacos fuera de Polonia.
En mayo de 2014 escribí casi seguidas tres entradas en esta bitácora con motivo de las elecciones del Parlamento Europeo. En una de esas entradas escribí sobre el origen de la Unión Europea, Noticia 1344ª. Al ser fundamentalmente un producto ideado en el periodo de entreguerras, pero nacido sólo tras la Segunda Guerra Mundial y, por tanto, en buena parte hija de la Guerra Fría, uno de los problemas que presenta la Unión Europea es que quien no está dentro de ella en Europa se encuentra con que sus productos no se venden en los mercados internacionales porque se les añaden unos impuestos de exportación que no tienen los productos que se venden dentro de la Unión entre los países miembros. Eso genera unos problemas económicos dentro de las lógicas capitalistas que ahuyentan la inversión, la generación o el mantenimiento de puestos de trabajo y demás. Por eso, entre las cuestiones políticas y militares del momento, era muy goloso entrar en la Comunidad Económica Europea a todos los países de Europa Occidental, luego Unión Europea a partir de los años 1990. Con el fin de la Guerra Fría esta tesitura llegó a los países de Europa oriental, unido a la necesidad de un sostén que evitara que Rusia quisiera regresar para ejercer un control político o económico sobre ellos. Si lo han logrado sí o no es otro debate largo e interesante. La cuestión es que se han realizado diversas ampliaciones de la Unión, entre las que Rumania aprovechó la de 2007 para ser uno de los Estados miembros. Sin embargo, el diseño de la Unión Europea, que aspiraba a ser justo con todos los miembros, se ha vuelto desigual, sobre todo desde que estalló la crisis económica de 2008 y Alemania impuso sus normas y visiones económicas desde 2010. La desigualdad de la Unión empezó en ese momento, primero a favor de un eje Berlín-París, ahora parece ser que a favor exclusivo de lo que diga Berlín. Mientras los europeos de la Unión podíamos circular libremente entre los Estados miembros, los rumanos, polacos y búlgaros, siendo miembros de la Unión, no pudieron hacerlo hasta el 2013 ó el 2014. Los alemanes fundamentalmente frenaron su movilidad ante un miedo supuesto de que emigraran masivamente a su país, abarataran los sueldos, se aprovecharan de las ventajas de sus políticas sociales y demás prejuicios que, si bien algo de realidad llevan, están cargados de altas dosis de xenofobia más o menos consciente de sí o no.
La Unión Europea vive las recetas económicas de Alemania, las mismas recetas del sacrificio ante todo, según aprendieron ellos mismos sufriendo en sus carnes la reconstrucción de su país tras 1918, luego tras 1945 y luego tras 1990. Pero su camino no es un camino único, aparte, claro está, que parece que están aprovechando el momento para hacer de la Unión Europea su patio, su extensión casi de "protectorado" económico, al menos por lo que toca al Sur y al Este europeos. Sin embargo, la emigración rumana empezó mucho antes de esa entrada en la Unión Europea. Empezó justo al final de la Guerra Fría, que es el momento político donde pudieron hacerlo. O sea, tras 1991. En principio los mayores inmigrantes del antiguo bloque soviético habían sido serbios, bosnios, croatas... todos aquellos que se vieron afectados por la guerra de la desintegración de Yugoslavia, en especial de Bosnia-Herzegovina, que acabó en 1995. Podríamos decir que más o menos después de esa guerra fue cuando empezó a notarse más la llegada masiva de emigrantes que venían de Polonia, de Bulgaria, de Rumania... y de otros países del Este, incluida Rusia en esos años. Alcalá de Henares, aquí en España, vive su multiculturalidad con ellos desde esos años.
El documental de Javier Cardenete no entra en temas políticos de este calado, pero sí recoge las voces de aquellas personas que han sufrido las consecuencias de las diferentes políticas laborales de la Unión Europea que les ha forzado a abandonar su país. Como se escucha en el documental, hay unos dos millones de rumanos emigrados y repartidos por Europa. Italia y España son los países con mayor número de rumanos fuera de Rumania, ya sea porque los encuentren como países socialmente parecidos al suyo o porque les guste o por la razón que sea, pero fundamentalmente, como también se escucha, se debe a la falta de trabajo y a los malos sueldos y malas condiciones de vida que los recortes económicos y el sostenimiento de la moneda euro ha supuesto a la vida diaria de las personas, unas consecuencias que, como dice uno de los viajeros, se están empezando a conocer en España tal como ellos las conocieron en su país. Esos diseños económicos vienen de las instituciones europeas, fundamentalmente controladas por los alemanes en el peso de importancia de las decisiones que se toman. Hoy mismo, lunes 29 de junio de 2015, por ejemplo, Grecia tiene bloqueados sus bancos debido a una serie de problemas económicos cuya solución está bloqueada en parte porque los alemanes son defensores de sacar a Grecia del euro mientras los griegos piden renegociar su deuda externa con Europa para poder sacar adelante políticas sociales que beneficien el modo de vida de los ciudadanos griegos, tan castigados por seguir las líneas de austeridad que le marcó la Unión. La emigración rumana citada en el documental, esos dos millones que viven fuera, reportan menos dinero a la economía de Rumania, porque sus remesas se han visto afectadas por el desempleo que avanza por todo el sur europeo. Si esos dos millones regresaran de golpe a Rumania, la crisis rumana se potenciaría de una manera tal que haría temblar de nuevo a toda la Unión. Aclamar que regresen a su país o cerrarles las puertas o poner restricciones a la emigración dentro de la Unión Europea es, ahora mismo, algo tan peligroso como una bomba de relojería. Lo mismo pasaría con los numerosos emigrantes de la Unión estos últimos años, como por ejemplo búlgaros o españoles. A pesar de lo que fomentan los británicos o los partidos políticos xenófobos cuyos puntos de vista se expanden por las sociedades, contemplar la emigración de países que tienen altas tasas de emigrantes fuera de sus fronteras como un asunto de devolverles a su país o entorpecerles la vida supondría tantos problemas económicos al país del que son como al país donde están ahora mismo, aunque sean problemas de direcciones diferentes, su origen y núcleo sería le mismo. El entramado de la Unión Europea a estas alturas es como es y cambiarlo sin provocar problemas es algo ilusorio. La cuestión es si realmente se desean esos sacrificios, más todavía si resulta que la Unión Europea en principio habla de crear una federación, de hermandad y del "todos somos europeos".
El trayecto en autobús de cincuenta y ocho horas es una emigración legal y silenciosa donde se entra y se sale de un mundo más anclado en décadas atrás a otro más avanzado hacia el presente pero que también se estanca. Una de sus puertas de entrada y salida está en la vía Complutense de Alcalá de Henares. No son los viajeros a los que adulan los políticos cada vez que claman a España como una potencia mundial del turismo, esos que entran por avión, tren o barco con enormes maletas llenas de objetos para disfrutar una temporada, no para establecer una vida. Unos turistas que el año pasado llegaron en orden de los sesenta millones de personas en un país como España de cuarenta millones de habitantes. Sesenta millones de turistas reclamando y usando recursos como el suelo, el agua, la electricidad, la comida, etcétera, engordando unas facturas de infraestructuras públicas de una población de cuarenta millones de personas, de las que pagarán impuestos treinta o veinte millones de esas personas. Un turismo mucho más que sobrexplotado y algo insostenible, a pesar de las bondades que los empresarios del sector dice de ellos, siempre bien mirado socialmente mientras la emigración por motivos laborales, como la de estos rumanos, llega con la idea de trabajar y aportar a esos cuarenta millones de personas y su sistema público siendo mal vistos, incluso, despreciados por algunas personas.
Javier Cardenete no entra a analizar estos detalles de los que hablo, pero su documental de trece minutos nos invita a reflexionar sobre estos y otros temas asociados, especialmente cuando al final de documental oigamos a Noam Chomsky hablar a ritmo de imágenes de archivo de la Huelga General o de las manifestaciones de Rodea el Congreso de años atrás. Coger el autobús a Bucarest, ¿es un viaje al pasado o al futuro?, nos pregunta Cardenete en la presentación de su cortometraje. Inteligente pregunta, pues en el fondo lo que nos muestra es la continuación de España como un país de emigración a lo largo de su Historia. El breve periodo de los años 1990-2000 donde éramos nosotros los que mayoritariamente recibíamos emigrantes en lugar de producirlos fue eso, breve. En consecuencia, realizar el análisis del viaje de cincuenta y ocho horas hacia Rumania, aunque podría haber hecho el trayecto que parecería más lógico, el inverso hacia España, nos recuerda y nos pone a pensar las historia humanas que hay en cada acción económica y política de los gobiernos de la Unión Europea, y más en concreto sobre el presente español, tan devastado política, económica, social y laboralmente.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
viernes, junio 26, 2015
NOTICIA 1497ª DESDE EL BAR: «JUAN DE LOS MUERTOS» Vudú, zombis y pícaros
«Los zombis eran y son los muertos de la religión vudú que por medio de la magia negra vuelven
a la vida estando muertos, o sea: a parecer que viven estando muertos.
Su origen está hace muchos siglos en el África negra más profunda, se
desconoce desde cuando. El vudú y la nigromancia vudú pasaron al
continente americano en algún momento del siglo XVII, probablemente. No
quiere decir que en el siglo XVI no hubiera practicantes del vudú entre
los negros que llegaran a América, sino que el foco principal del vudú
americano se encuentra en las islas del Mar Caribe desde el siglo XVII,
fundamentalmente…»
(Canichu, el espía de bar en El Tornillo de Klaus.)
Aquí llega el nuevo artículo que escribí para la revista de cine El Tornillo de Klaus. En esta ocasión elegí la película cubana Juan de los Muertos para poder hablar de ese género de terror que está tan en auge en nuestros días: los zombis. Así que, con una introducción histórica sobre el vudú en América, repaso el género y me centro en esa película, la cual es todo un referente de humor para analizar la realidad de la Cuba actual. Podría ser para los cubanos lo que La Vaquilla de Berlanga para nosotros los españoles. Sin más, si queréis leerlo podéis hacerlo entrando por aquí en:
miércoles, junio 24, 2015
NOTICIA 1496ª DESDE EL BAR: ALABADO SEAS
Todos los Papas, al menos desde hace unos siglos, escriben como deber religioso, moral o ético, una o varias encíclicas. Las encíclicas son los libros con reflexiones teológicas y terrenales que marcan el rumbo de la Iglesia cristiana católica apostólica y romana hasta la siguiente encíclica. Una encíclica no anula a otra, aunque se puedan contradecir entre sí. El obispo de Roma de turno, el Papa, marca ahí sus ideas y hace que toda la jerarquía las siga, o al menos lo intenta, en consecuencia el resto de los católicos practicantes, o meramente creyentes o que tengan al Papado como ejemplo, siguen también esas ideas. No siempre las encíclicas gustan, pero es innegable que siempre han tenido un peso grande en el rumbo de la Humanidad occidental.
La Edad Contemporánea, iniciada para unos con la Revolución Francesa y para otros con la Revolución Industrial, pero en general a finales del siglo XVIII, comenzó con la condena del Papa Pío VI a la democracia y a los valores de igualdad, libertad y fraternidad de la revolución francesa y de los ilustrados. Muerto Pío VI en 1799, Pío VII refrendó y continúo su condena a las democracias hasta su muerte en 1823. Lo cierto es que la Iglesia Católica no fue en el comienzo de la Edad Contemporánea una institución que apoyara la modernidad social y política. Le costó mucho, con todo tipo de enfrentamientos. Los más graves desde la Revolución Francesa ocurrieron durante la unificación italiana entre la década de 1850 y 1860. Le tocó vivirla en esa ocasión a Pío IX, que fue Papa entre 1846 y 1878. No es que sus antecesores desde el citado Pío VI hubieran dado su mano a torcer contra la democracia y sus valores, es que él en concreto incluso entró en guerra como gobernante de los Estados Vaticanos contra Garibaldi y contra los socialistas, republicanos, monárquicos constitucionales y demócratas en general de Italia, y de rebote contra los demócratas en general del resto del mundo. El mundo conservador era extremadamente reaccionario en ese siglo XIX, se veían respaldados por las altas jerarquías de la Iglesia, caso aparte son la jerarquías más bajas y los católicos de base, cuyas ideas no era infrecuente que chocaran contra las condenas a los valores democráticos que se abrían paso por las sociedades.
Su sucesor, León XIII, Papa de 1878 a 1903, escribió en 1891 la encíclica Rerum Novarum (De las cosas nuevas). Esas cosas nuevas eran algo ya viejas, eran las democracias y sus valores. Con esta encíclica el mundo de la Edad Contemporánea se aproximó al mundo actual que los historiadores solemos ubicar su comienzo al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, aunque yo como parte de los historiadores soy de los partidarios de que esa fecha de inicio se debe correr ya a algún otro momento, quizá al final de la Guerra Fría, sobre 1991. En ella se condenaba a todas las corrientes socialistas, daba igual su matiz o su esencia, aunque se reconocía al fin a las democracias. Sólo se las reconocía en aquellos lugares donde habían cuajado y donde la Iglesia pudo establecer concordatos que les eran favorables. Su máxima novedad consistió en reconocer que la sociedad tendía al socialismo porque el capitalismo de las democracias burguesas era despiadado contra los trabajadores para enriquecer a unos pocos, por lo que se fomentaba la idea de crear sindicatos católicos, gremios católicos y la idea de crear un corporativismo dentro de las empresas donde los empresarios y los obreros decidieran juntos sus asuntos. Aquello sólo fomentaba el beneficio del empresario, que era el que tenía todas las ventajas sobre la mesa de negociación, pero hasta 1939 esta forma católica de entender el mundo obrero fue vital para componer el mundo y para que muchos empresarios suavizaran y humanizaran sus contratos de trabajo a sus trabajadores. Facilitó que muchos católicos practicantes ejercieran ideas republicanas ya sin temores morales y religiosos. Combatían a todo tipo de socialismo, pero respetaban al resto de opciones políticas, dicho en líneas muy generales, pues luego hay grupos y casos concretos a analizar. En cierto modo, las ideas laborales de esa encíclica marcó a la nueva derecha que nació de la experiencia de la Primera Guerra Mundial y facilitó el desarrollo de ideas como el fascismo, a pesar de que este en principio era teóricamente ateo. De hecho, el franquismo en su política social y laboral bebía de esta encíclica.
Pío XI, Papa de 1922 a 1939, escribió la siguiente encíclica importante. En realidad escribió treinta y una encíclicas, pero destaca en un primer momento (y tras haber pactado al principio con los fascistas italianos) la encíclica Dobbiamo intrattenerla (abril de 1931), donde criticó los ataques del Partido Fascista a la Acción Católica italiana, y dos meses después publicó otra, Non abbiamo bisogno, donde directamente condenaba al fascismo. Sin embargo fue ambiguo ante la guerra civil española hasta que a mediados de la contienda bélica definitivamente se declaraba abiertamente proclive a los seguidores de Franco, a pesar de que el partido Falange, de inspiración fascista, le apoyaba. Precisamente en agosto de 1936 había publicado otra encíclica, Mit brennender sorge, donde condenaba al nacionalsocialismo alemán y a quienes siguieran esas ideas nazis. Todas estas encíclicas fueron censuradas en la España de Franco, lo que provocó molestia en unos pocos obispos, pero sólo en su correspondencia privada, no más allá. Para completar su labor, en 1937, publicó Divini redemptoris (De las redenciones divinas), donde ahora condenaba al socialismo ateo, más en concreto al comunismo en cualquiera de sus formas y tendencias. Esta sí fue permitida por Franco en España. Como sea, con todo este conjunto la Iglesia católica orientaba al mundo católico hacia las democracias o hacia las dictaduras y monarquías, siempre y cuando no fueran ni fascistas, ni nacionalsocialistas, ni socialistas en general. De este modo la Iglesia pasó a apoyar a los gobiernos claramente capitalistas. Su sucesor, Pío XII, Papa hasta 1958, afianzó esta obra aunque dentro de las claves de la Segunda Guerra Mundial primero y de la Guerra Fría después. En esta etapa la Iglesia fundamentalmente hizo hincapié contra los socialismos de izquierdas. Se hizo ultraconservadora en lo político, indiferentemente de si los gobiernos eran democracias o dictaduras, o si esos gobiernos, como el de España, tenían pasados fascistas. Fue el Vaticano el primer Estado en romper el aislamiento político a Franco en 1953.
El mundo actual, nacido tras 1945, vio su revolución católica con Juan XXIII cuando al acceder en 1958 al Papado convocó el Concilio Vaticano II, que empezó a funcionar a comienzos de los años 1960. Él escribió Pacem in Terris (Paz en La Tierra), publicada el año de su muerte, 1963. En esta ocasión, sin entrar extrictamente en asuntos de organización política, dejaba claro su apoyo a las democracias, no tenía reparos en reconocer a las ideas socialistas con ideas compatibles con el cristianismo, y hablaba de reconciliación y hermandad con el resto de credos religiosos y entre las creencias políticas diversas. De este modo el mundo conservador cristiano, ya no sólo el católico, comenzó una revolución interior en su forma de entender el mundo más abierto a la comprensión y a la tolerancia, mientras que muchas de las personas con pensamientos de izquierdas y católicos a la vez no tuvieron ya reparos ideológicos para profesar socialismo y catolicismo al mismo tiempo, como sucedió por ejemplo en Polonia. También había escrito una encíclica llamada Mater et Magistra (Madre y maestra), en 1961, donde ya mostraba una primera preocupación de la Iglesia católica por los problemas ecológicos que comenzaban a ser graves en el planeta. Juan XXIII murió pronto, como he dicho: en 1963. Su sucesor, Pablo VI, consolidó su obra, si bien él, uno de los Papas más a la izquierda, dentro de lo posible y menos que Juan XXIII, tuvo contradicciones tales como apoyar el fin del franquismo en España y a la vez el inicio de las dictaduras en Chile, Argentina y Uruguay, por ejemplo. Como sea, Juan Pablo I, su sucesor, tuvo un Papado breve en 1978, y llegamos a Juan Pablo II, que tendió a fomentar la idea de las democracias desde un punto de vista conservador y católico, llegando a colaborar con el fin de las dictaduras comunistas del bloque soviético, y que condenaba a las ideas más renovadoras de la Iglesia, nacidas dentro de la teología de la liberación. Muerto Juan Pablo II en 2005, su sucesor, Benedicto XVI, llevó su conservadurismo a un extremo de otras épocas pasadas más propias de un Pío XII, pero el mundo ya iba por otros lados desde Juan XXIII. Su abdicación al Papado en 2013 permitió que Francisco I continuara el rumbo del mundo católico que habían iniciado Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo I, llamado "el Papa rojo".
He aquí que ahora nos encontramos con la primera encíclica de Francisco I, la Laudato si (Alabado seas). Al igual que pasó con Juan XXIII, su texto y sus reflexiones no sólo han conmocionado y llamado la atención al mundo católico, sino que ha alcanzado a todo el mundo cristiano, en cualquiera de sus tendencias. El debate está planteado, e incluso la polémica entre los cristianos más políticamente conservadores. Juan XXIII ya había tocado el asunto de la ecología en 1961, ahora Francisco I habla de ella plenamente, en un comienzo del siglo XXI con tantos problemas ecológicos por culpa de la acción humana. Hay entre los grandes empresarios del mundo un rechazo a aceptar que el cambio climático sea por culpa humana, a pesar de que todos los datos indican que sí, lo que ocurre es que no quieren renunciar a su grandes beneficios económicos. Casi todos estos grandes empresarios son estadounidenses y chinos. Entre los estadounidenses hay católicos, cristianos protestantes en sus diferentes variantes y judíos. A todos ellos el texto de Francisco I les ha incomodado. Ahora lo están digiriendo, unos mejor que otros, pero no se puede decir que no se haya abierto al fin su mente cuanto menos al replanteamiento de cómo se están haciendo las cosas. Unos se reafirmarán y otros no. Francisco I ha comprendido el mundo como algo más allá de las tendencias políticas propias del cambio del Antiguo Régimen a las democracias, o de lucha entre democracias y totalitarismos, o de los conflictos propios de la Guerra Fría. Francisco I ha visto que el problema está en la sociedad y su evolución económica, que es la que afecta a las acciones de los hombres. La obra de Dios, comprende él, no es sólo el ser humano, es toda la creación, todos los seres vivos y todo el planeta y aquello que lo compone. Desde 2013 Francisco I declaró "el capitalismo salvaje ha enseñado la lógica de las ganancias a cualquier coste". Desde entonces, en cuanto a lo que respecta a este tema, siempre ha sido claro: ha condenado al capitalismo posterior al fin de la Guerra Fría y posterior al 11 de Septiembre, que ha crecido sólo en beneficio de unos pocos grandes empresarios que explotan y acaban con los recursos del mundo, mientras la pobreza y el hambre crece por todas partes.
En la nueva encíclica condena esa actitud por parte de los grandes capitalistas. La condena sin reservas ni "peros". Hay que reconstruir un mundo más humano. En la base de ese capitalismo salvaje está la explotación de enormes fuentes de energía de origen fósil que contaminan el mundo de manera grave, matando su vida. Está también la deforestación de grandes espacios naturales, el emprobrecimiento del suelo, la construcción desmesurada, la destrucción de los lugares susceptibles de ser canteras, la extinción de numeross especies animales y vegetales, la desecación de grandes zonas, la hambruna, la sequía, la sed extrema que tarde o temprano conllevará a problemas sociales, tal vez a guerras enormes por sobrevivir. Etcétera largo donde incluye la condena a las expropiaciones de viviendas por parte de banqueros. Por todo ello el Papa dice que hay que apoyar el cambio a las fuentes de energía ecológicas y renovables, apoya en la encíclica que hay que acabar con el modelo capitalista del consumo masivo y constante, que hay que decrecer, como dicen además las nuevas tendencias sociales de izquierdas y ecologistas, hay que reducir el consumo, volverse más sencillos, y los ricos, menos ambiciosos y han de frenar menos al resto del mundo. Hay que consumir menos, todos. No podemos consumir tanto, ni en nuestras vidas privadas, ni en la pública, ni en los trabajos. El Papa ha apoyado la primera "R" de la norma de las tres erres: Reducción, reutilización y reciclaje, que se reúnen todas en la responsabilidad.
Francisco I, el Papa que ha dicho no al capitalismo, sí a la ecología. Esperemos que Francisco I sea escuchado en su primera encíclica y tenga la fuerza que las citadas aquí como para cambiar el mundo, en este caso a un mundo más ecologista y más humano, Y sí, decrecer supone una crisis social y económica nueva hasta que logremos adaptarnos al nuevo sistema, pero tal como va el mundo, no nos queda ningún otro camino. Quizá ese mundo pase por cortar las aspiraciones de los más ricos, por volver a poner topes éticos, morales, políticos, económicos, legales... humanos y ecológicos. Porque en este mundo viajamos todos.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
lunes, junio 22, 2015
NOTICIA 1495ª DESDE EL BAR: Y RESULTA QUE TENÍA CORAZÓN
"Y resulta que tenía corazón", piensa el forense del cuadro. Así se llama de hecho este cuadro pintado en 1890 por Enrique Simonet y que se puede ver en el Museo de Bellas Artes de Málaga. Tiene un segundo nombre más prosaico, menos poético, "La autopsia". El cuadro representa todo un homenaje a los avances de las ciencias médicas a finales del siglo XIX, pero también es un cuadro de crítica social. Aunque en el retrato nada nos hace pensar hoy día quién era ella y toda la atención se centra en la actitud del impecable forense, parece ser que lo que representa en parte es una especie de humor negro en el que se sobreentiende que ella era prostituta, o sea: ofrecía su cuerpo para el sexo por dinero, no por amor, y al creerse románticamente que el amor reside en el corazón, he ahí el chiste del nombre "Y resulta que tenía corazón".
Ignoro si Simonet lo pintó con ese nombre o simplemente lo pintó como "La autopsia" y el otro nombre le sobreviniese por parte de los espectadores. Lo que queda claro es que hay una confrontación entre la realidad poética y la realidad pragmática. Este médico mira el corazón extirpado de ella como el príncipe Hamlet miraba el cráneo de Yorick, conocido suyo en vida. Reflexiona sobre la vida y la existencia. La realidad poética está en la vida misma y todo aquel sentido que cada uno le quiera dotar, la realidad pragmática es el mecanicismo de la vida. El corazón como residencia de sentimientos y el corazón como válvula propulsora de la sangre que ha de alimentar de oxígeno a nuestras células del cuerpo. El cuadro puede dar más de sí, podemos dotarle de historias diversas a los dos personajes. Podemos inventarnos todo un mundo para ellos. La sugerencia para que el espectador le dé un sentido a la escena queda abierta. Aunque probablemente la realidad de Simonet esté entre la crítica social de las prostitutas que morían anónimamente en las calles a finales del siglo XIX, quedando sus cuerpos a merced de los estudios médicos, igual que el de los vagabundos, y el homenaje a unas ciencias médicas que viven desde la segunda mitad del siglo XIX, quizá desde finales del siglo XVIII, unos avances en conocimientos cada vez mayores. Tanto que incluso hoy día, en 2015, seguimos oyendo avances del tipo mejoras en los tejidos a partir de células madre para los futuros trasplantes de corazón, mejoras para frenar los efectos del SIDA, mejoras para combatir el cáncer, etcétera.
Quizá todo sea una reflexión sobre la fragilidad de la vida, o sobre que las partes componen un todo. Se podrían hacer múltiples reflexiones de lo que nos muestra este cuadro. Pero si uno se acerca a esos cuadros de finales del siglo XIX, como este de Simonet o como los de Ulpiano Checa o como los muchos que hay en museos de Bellas Artes provinciales o municipales, tales como por ejemplo el de Cádiz, el de Bilbao o el de Sevilla, por citar algunos de los muy destacables, uno lo que piensa es ¿cómo es posible que casi no se nos hable de estos cuadros y de estos creadores? Muchas de sus obras a mí me resultan muy estimulantes. Quizá se deba a que en España nada más empezar el siglo XX aparecieron otros autores de fama mundial del tipo Picasso, Juan Gris, Salvador Dalí, Miró y otros, autores muy alejados de esta otra forma de pintar más romántica y más figurativa. Suelen recibir la crítica que recibían en su propia época de ser un Arte que trataba de copiar las escuelas francesas. A los autores jóvenes en esos momentos, los que acabo de citar, este tipo de Arte se les quedaba anticuado. Ellos mismos harían algo en estos estilos del impresionismo o el expresionismo, pero enseguida se pondrían a crear el cubismo, el surrealismo, el abstracto... Les interesaba el concepto puro, se alejaban de las formas. Tuvieron tanto éxito que su crítica al Arte anterior, al inmediatamente cercano a ellos, lo sepultaron en críticas que perviven en este siglo XXI. Sin embargo miro estos cuadros y me hago las misma pregunta que el forense de este cuadro con el corazón en la mano.
Este sábado pasado, día 20, se celebró en Alcalá de Henares el Día Internacional de la Música. En parte fue gracias a la labor de un joven César Gallegos, que hace tiempo que intenta fomentar la música de los grupos de la ciudad en diversos actos y lugares públicos y privados. El Día Internacional de la Música es una iniciativa francesa que se produce para celebrar el primer día de verano, que es el 21 de junio. Igualmente, como ya he mencionado en el pasado varias veces, el Día Internacional de la Poesía es el 21 de marzo, comienzo de Primavera. Alcalá también celebró ese día este año, como ya conté. Yo participé. Uno compara la publicidad que se le ha dado a unos y a otros, los medios que se les ha dado a unos y a otros, el presupuesto dado a unos y a otros, y se hace cargo de las grandes desigualdades que han existido. Yo disfruté de los conciertos del Día Internacional de la Música, aunque eché mucho de menos que hubiera algún grupo no alcalaíno con algo de nombre conocido. Se me dice que la idea es fomentar los grupos locales, eso está bien, pero llevamos varios años fomentando sólo a los grupos locales. Eso termina produciendo un producto endogámico, sólo de mirarse a uno mismo, y lo bueno sería lograr un equilibrio entre lo de aquí y lo de otros sitios. Me acuerdo cuando en los años 1990 en Alcalá tocaban sin problema grupos que luego han sido referentes, grupos que no eran de Alcalá pero eran de lugares cercanos, incluso alguno era de Madrid, hablo de gente como Sobrinus, Super Skunk, Alameda Do Soulna, La Vaca Azul... Pero sobre todo pienso también esa diferencia excesivamente descompensada entre los medios, publicidad y trato dado a los músicos y el que se nos dio a los poetas. Luego leo habitualmente cómo los músicos de Alcalá no paran de quejarse (en líneas generales) de "lo poco" que se hace por ellos en la ciudad, cuando uno piensa que no paro de ver eventos municipales que constantemente cuentan con ellos y fomentan la publicidad de ellos. Hoy el Día de la Música, en otras ocasiones la Noche en Blanco, otras veces las ferias y fiestas, o el Mercado de Cervantes, o el Día de los Libros (que también lo aprovechan igual , lo mismo que el de la Poesía, donde incluso se anuncian con más importancia que los actos de los poetas), etcétera, y eso cuando no llaman a alguno para cubrir otros eventos del tipo Alcine o entregas de premios y homenajes. Entre el gran escenario de la Plaza de Palacio para los músicos este sábado y la modesta tarima para los poetas en marzo, entre los innumerables trípticos en papel con el programa musical y un mapa de Alcalá y la absolutamente nada para los poetas, hay una gran descompensación.
No me quedaré en esta crítica, con afán constructivo, porque es verdad que disfruté mucho de los conciertos, donde había una gran cantidad de amigos y es a la vez un gran triunfo de la cultura popular. Fue muy divertido. hay muchas cosas positivas que decir de este sábado pasado, pero como todo el mundo ya las ha dicho y escrito, creo que esto otro también debía quedar reflejado, sumándome aparte también a toda la visión positiva del evento, pues insisto que es cierto que yo también lo disfruté. La ciudad de Alcalá se quiere vender como motor cultural de Madrid Comunidad, tras la capital. Por eso no viene mal preguntarse cómo se hacen unas cosas y cómo se hacen otras. Si se busca realmente cultura, o espectáculo, o que hagan caja los comerciantes de alrededor. Hay que mirar si esta ciudad resulta o no resulta que tenga corazón.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
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