Aunque parezca mentira, los Beatles sacaron nuevo disco hacia finales de 2025, sobre un mes antes de Navidad, más o menos. Siendo beatlemaniaco, he de confesar que no me enteré por prensa española, y no leo poca prensa. Casi no ha sido publicitado en España. Hay bastante gente que se ha enterado del asunto cuando al ir a comprar regalos de Navidad se encontraron con una gran y muy costosa caja recopilatoria de los tres álbumes doble Antohology, que se publicaron entre 1995 y 1996. Se trataba de una edición especial en caja, todos juntos, con motivo de los treinta años desde que salieron. O al menos esa era la excusa. El caso es que dentro de la caja había un álbum nuevo, otro álbum doble, el Anthology 4. Yo me enteré de casualidad leyendo la prensa británica, en The Guardian. Sólo que allí pude leer algunos detalles de los porqué más profundos de todo esto, porque al final el álbum Anthology 4 se vendió también por separado, no sólo en la caja, y no se debió precisamente a una decisión espontánea de la familia Beatle que sobrevive. Por primera vez los seguidores más incondicionales del grupo que forman parte de su club de fans más antiguo y mayoritario en Reino Unido se plantaron, explicaba aquella prensa. Una ola de quejas por diversos medios ponían en entredicho la decisión principalmente de Paul McCartney de que si querías el nuevo álbum tuvieras que comprar una caja con sus tres antecesores, teniendo que comprar una y otra vez lo mismo. No es la primera vez que para tener el nuevo material han recurrido a ponerlo como extras de reediciones de los discos, por lo que sí, si los quieres te obligan a gastar más de lo necesario al tener que comprar una y otra vez los mismos discos para acceder al disco extra. Y es que especialmente desde que se han ido cumpliendo los cincuenta años de sus discos entre las décadas de 2010 y principios de 2020 han estado reeditándolos con nuevas limpiezas y discos con extras nuevos y hasta con conciertos inéditos, como se ha explicado en esta misma serie. El hartazgo de esta táctica por su club de fans británico fue un plante en toda regla que hizo recular a los Beatles que quedan y permitir que el Anthology 4 se venda también por separado.
Y la cosa es que en los tres primeros Antohology de 1995-1996 sacaron dos canciones compuestas nuevas, Free as a bird y Real Love. Recuperaron en 2023 la tercera nueva, Now and then, que se excluyó de la tercera entrega en 1996, sin embargo por entonces, en 2023, la sacaron sólo en single y la cobraron como si fuera un álbum. Ahora, en el nuevo álbum de 2025, recuperan las tres y por primera vez aparecen en un álbum todas juntas, como testimonio del sonido de los Beatles en el siglo XXI. Pero, viene el pero, las canciones también excluidas en los tres primeros álbumes, Grow old with me, ni All for love, han sido recuperadas, aún cuando la tecnología actual podría haber hecho algo importante por dejar el sonido de las viejas partes grabadas aptas para combinarlas con las nuevas partes que las completaran. ¿Se están reservando esta baza para el futuro? No se sabe, pero hubiera sido interesante que las hubieran completado y así el Anthology 4 se hubiera podido presentar como un álbum con hasta cinco canciones con sonido del siglo XXI de los Beatles.
La intención de Paul McCartney no era esta, en todo caso, según la prensa británica. Su intención principal para el Anthology 4 era publicar el tema Carnival of light. Recordemos, esta era una composición experimental propia de la psicodelia de la década de 1960 cuando se mezclaba con las vanguardias artísticas, como el conceptualismo de Yoko Ono. Se trata de "cuadros sonoros", por así decirlo, para sugestionar las mentes. Los Beatles llegaron a publicar uno en 1968, en el Álbum Blanco, el tema Revolution 9, que era un tema conceptual ideado por John Lennon y Yoko Ono. Carnival of light sin embargo fue grabado en 1967 por Paul McCartney, en parte por un encargo que le hicieron de crear algo electrónico y en parte porque él era el que realmente se interesaba por el conceptualismo y el surrealismo antes de que lo hiciera Lennon, quien se acercó a ello cuando conoció a Ono (por cierto que ella primero intentó acercarse McCartney en esas fechas de 1966 y 1967). Sólo se interpretó una vez, probablemente por un promedio de treinta minutos, de ahí que para el disco de 2025 se hable de una versión de media hora, o al menos eso se comentaba en The Guardian. Se trata de una grabación de diversas personas haciendo todo tipo de ruidos aleatorios y gritando palabras (entre ellas: "Barcelona") o conversando. Ante esta idea, que ya intentó meter en las tres primeras entregas de 1995-1996, Olivia Harrison contestó que no daba su permiso respetando la voluntad de su marido difunto, George Harrison, que dijo en su día que no. Ringo Starr también se negó aludiendo a que aquello no era el sonido de los Beatles. Y Yoko Ono, una de las mentes que crearon Revolution 9, le preguntó a McCartney por qué quería recuperarla. Según la prensa británica McCartney contestó que todo el mundo cree que Lennon era el experimental y surreal, pero que él estaba en ello antes que Lennon y quería mostrar que los Beatles ya habían llegado a ese sonido un año antes por una composición suya. Con semejante contestación, Ono dijo no. No hay mal rollo entre ellos, se ha respetado todas las voluntades. En todo caso, McCartney dice que lo volverá a intentar, porque cree que es sonido Beatle, aunque el resto lo niegue... en el fondo quiere un reconocimiento que, a estas alturas, no necesita, porque ya lo tiene. Y por otra parte, crear un disco de treinta minutos con cacofonías en plena época de músicas bailables, de Rosalía y demás, es cuando menos... en fin, para pensarlo.
El Anthology 4 parece un repaso a todos los Anthology. Con George Martin muerto el ingeniero pasa a ser su hijo Giles, que ya se hizo cargo de obras anteriores de recuperación. Le ayudan Joe Wyatt y Greg McAllister. Remasteriza Alex Wharton y añaden producciones Kevin Howlett y Mike Heatley. Las notas de prensa vuelven a ser del veterano Derek Tylor.
El diseño de la cubierta es la unión de todas las portadas de las tres entregas anteriores, obra de Klaus Voorman, que está en el origen de los Beatles antes de su fama. Le ayudó a pintarlo Alfons Kiefer. La carpeta pasa a ser de cartón desplegable, aunque su diseño hace que los discos quepan excesivamente ajustados y es difícil sacarlos, hay que hacer fuerza. El diseño de esta carpeta fue de Richard Ward y The Team, que ya trabajaron con ellos. Y las notas de las canciones incluidas son de Kevin Howlett.
Hay numerosas fotografías de todas sus épocas y de sus momentos más emblemáticos, una vez más: inéditas. Su fondo de archivo parece inagotable y te hace pensar en unos Beatles permanentemente grabados y fotografiados a cada instante de su época de fama. Y uno se hace preguntas sobre cómo fue su vida más íntima, más personal.
Incluyen canciones desde el inicio de su carrera ya famosos hasta la actualidad de su Now and then de 2023. Las canciones elegidas suenan a menudo sin arreglos, más secas, más como si estuvieran tocando en tu casa, sin demasiados efectos, aunque también aparecen algunas curiosidades de arranques de rock que tuvieron desde 1968 en el estudio, que me parecen más interesantes. Predominan las demos para mostrar al resto o a los ingenieros cual era la línea general de la canción que tocarían, aún sin poner todos los sonidos que las harían célebre. Tiene así a veces un aire entre acústico y melancólico. Estropea algunas veces que algunas partes se interrumpan porque comenten entre ellos, pero en general, dentro del aire comentado, es un disco con un sonido muy bonito, aunque es un sonido que te invita a estar entre ellos, en tu casa, como si tocaran en tu salón mostrándote lo que van a componer, lo que aún tienen a medias... canciones muy conocidas que nos han llegado algunas con otro sonido.
Pero también hay un buen número de las canciones conocidas donde se dedican a tocar sólo los instrumentos principales, faltando las voces y otros instrumentos, e incluso las orquestaciones ensayando o grabando para cuando tocaran con la banda, temas completos.
No sé si se necesitaba un Anthology 4, puede que sí en cuanto a aportar lo más nuevo al fin junto, y en ese sentido lo ya comentado de completarlo con más material de ese tipo. O tal vez esa es la baza que están guardando para el día que se apague el último Beatle. Sea como sea, McCartney es el principal impulsor de esta entrega y me da la impresión que, escuchado el disco, quiere demostrar lo que ellos valían, y eso es algo que hoy por hoy no necesitan, ya se sabe lo que ellos valían, lo que ellos hicieron. En este disco, en todo caso, cobran importancia las voces y los instrumentos a secas. Y quizá es eso lo que él quería mostrar en un mundo donde los artistas actuales usan numerosos aparatos eléctricos para alterar su voz con la finalidad de aparentar que cantan como no cantan. McCartney parece querer decir: si sabes hacerlo, no necesitas aparatos, aunque nosotros los tuviéramos en nuestros discos más surrealistas.
Todo el resto del serial ¿Por qué los Beatles?: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, Parte 6, Parte 7, Parte 8, Parte 9, Parte 10, Parte 11, Parte 12, Parte 13, Parte 14, Parte 15, Parte 16, Parte 17 (apéndice), Parte 18 (anexo), Parte 19 (anexo 2), Parte 20 (anexo 3), Parte 21 (anexo 4) y Parte 22 (anexo 5).
No hay comentarios:
Publicar un comentario