Este fin de semana Israel inició una nueva guerra con Irán que, de inmediato, fue secundada por Estados Unidos, que llevaba un tiempo largo amenazando con ella y acercando recursos bélicos. El régimen teocrático y dictatorial de Irán es indefendible. Su propia sociedad, especialmente los jóvenes, llevaban semanas de protestas a las que su gobierno respondió con matanzas, razón por la cual Trump salió en defensa de esa población y amenazó a Irán con que trajera democracia o intervendría. De fondo Israel lleva décadas deseando que cayera el régimen de los ayatolás, enemigos mutuos totales, al igual que otros países islámicos de la zona también tienen su enemistad con ese régimen, véase Irak, Arabia Saudí, Kuwait y otros, incluida toda esa parte de Siria que vieron como Irán facilitó al Estado Islámico, a la vez que, paradoja no tan paradoja, veía en el Estado Islámico un posible enemigo futuro. Por otro lado tenemos a un Irán que apoyaba con petróleo y armas a Rusia para su guerra en Ucrania, y vendía petróleo a su mejor cliente, China. Y son China, Rusia e Irán los tres grandes de una alianza geopolítica que viene ya de unos años atrás y que contiene otros países.
Al final Estados Unidos e Irán habían comenzado a hablar cuando Israel atacó primero a Irán, por lo que toda conversación se cortó a lo brusco, pues Estados Unidos tomó la dirección de la guerra, se podría decir en cierto modo, con numerosos ataques, aunque era evidente que se produciría, toda vez que ya tomaron a Venezuela y su petróleo y era evidente que aspiraban al de Irán, y con ambas petroleras van asfixiando a China y a Rusia... y de paso a la Unión Europea y el resto del mundo. La cosa es que Estados Unidos adujo que Irán estaba cerca de crear un arma nuclear, a pesar de que el año pasado ya atacó junto a Israel a Irán y dijeron que habían destruido los lugares donde lo estaban haciendo. Irán decía, como en los últimos veinte años, que sólo tenían un programa nuclear civil, no militar, que es el acuerdo con el que había llegado en su día con Barack Obama. Sea como sea, el que sí ha dicho estos días que va a aumentar sus armas nucleares al margen de la ley internacional es Corea del Norte, pero a él nadie le ha advertido siquiera de que se saluda cuando ves a alguien conocido en el ascensor. Ni falta que hace, que no se líe más. A Corea del Norte, pienso yo, ya le ata y contiene China, que aunque parezca mentira no son de la misma cuerda.
A todo esto, Israel logró matar a Jameneí, el ayatolá, y a su esposa unos días después. Estados Unidos dice haber acabado a otros cuarenta dirigentes y llegó a afirmar que habló con tres posibles miembros del gobierno dispuestos a capitular y dirigir el país ya controlado, pero un día después, o poco menos, la propia Estados Unidos afirmó que esas tres personas habían muerto en un bombardeo. Así que Irán está dirigido ahora por un triunvirato de guerra dispuesto a combatir con todos sus misiles y en ello están bombardeando bases y embajadas en países vecinos aliados de Estados Unidos, como Jordania, Kuwait, Emiratos Árabes y Arabia Saudí, mientras Israel ataca Líbano porque el grupo terrorista Hezbolá se ha puesto en guerra y tiene allí bases, y Estados Unidos hace lo propio con los hutties en Yemen. No olvidemos nunca por otro lado que Israel sigue actuando en Gaza y Cisjordania. Mientras, por puro accidente, parece ser que Kuwait derribó aviones estadounidenses.
¿Y el resto del mundo? Hispanoamérica ya tienen suficiente con lo que a ellos les ha tocado, especialmente en el Caribe, y en África más o menos lo mismo, aunque he de suponer que Somalilandia, país surgido de una guerra civil que sólo ha reconocido Israel, estará por apoyar a Israel, aunque sea desde el Mar Rojo; Mar Rojo lleno de piratas y miembros de otras guerras civiles que, supongo, apoyarán a cualquier causa antioccidental, especialmente antiestadounidense. Ese no es (de momento) el principal escenario, aunque con el Golfo Pérsico casi paralizado en sus exportaciones de petróleo por la guerra, puede que, si se extiende al Mar Rojo, el lío bélico y económico ya será mundialmente brutal. ¿Y en Asia? En Asia, Pakistán y Afganistán iniciaron su propia guerra el mismo fin de semana. China se habrá visto golpeada en su comercio petrolero con Irán, aunque China está apostando todo a energías renovables últimamente, y Japón estará más pendiente de China y de Corea del Norte. Rusia estará igualmente pendiente de haber perdido un aliado económico y militar en Irán, y eso repercutirá en su guerra en Ucrania, y los ucranianos estarán a verlas venir por un lado por la oportunidad que se les abre con ese golpe a Rusia, pero a la vez con que sus mayores proveedores de recursos bélicos (Estados Unidos y países europeos) ahora mismo están ocupados en Irán. Entretanto Estados Unidos ha lanzado alguna ofensiva al Kurdistán de la parte de Siria, y supongo que eso hace que Turquía esté en guardia, por si acaso... Y es que...
...Y es que Irán atacó una base militar de Reino Unido en Chipre, donde se ha dado algo de cobertura a Estados Unidos, y eso ha logrado dos cosas inéditas: que Grecia vaya en ayuda de Chipre con un par de buques, de momento, y que Francia vaya en ayuda de Reino Unido. Y otra cosa más inédita: que Reino Unido se cuestione hasta qué punto debe apoyar a Trump en una acción bélica al margen de la ley internacional y sin conversaciones en las Naciones Unidas. Pero a la vez Francia, Reino Unido y Alemania dicen querer ayudar en el asunto de Irán, aunque Francia a la vez dice que quiere aumentar sus armas nucleares para proteger a toda Europa... ¿Y España? España acorde a la ley internacional no apoya ni a la dictadura de los ayatolás, a la que condena, ni a la acción bélica unilateral de Israel y Estados Unidos, por lo que revisamos nuestro tratado de defensa con Estados Unidos y vemos que legalmente el uso cedido a los estadounidenses de las bases de Morón y Rota no incluye que se usen para acciones de agresión, sólo de defensa (aunque ambas impliquen guerra, el origen no es lo mismo). Así que Estados Unidos tiene que usar bases alemanas, y como esto ya se lo hicimos el año pasado en el caso de ayudas estadounidenses a Israel por lo de Gaza, pues supongo que Trump se estará enfadando cada vez más con España y ya veremos si al final no mencionará sobre de quién ha de ser Morón y Rota, si acaso Andalucía, del mismo modo que opina de Groenlandia. No obstante, políticos del Partido Demócrata ya han mencionado a España y Pedro Sánchez como ejemplares en cuanto a la ley internacional, y eso, a los republicanos más alineados con Trump no les gusta... Claro que dentro del movimiento MAGA, el más a la derecha de los Republicanos, hay ruptura entre los que siguen con Trump y los que dicen que les ha engañado porque Trump prometió no meter a Estados Unidos en ninguna guerra más.
Irán ha dicho hoy, 3 de marzo, que la guerra llegará a Europa y amenaza con una guerra mundial porque todos caerán como piezas de dominó. Más o menos se estuvo en una situación parecida con la Guerra de Ucrania. Y ocurra o no esta vez, lo cierto es que las posibilidades cada vez son cada menos tiempo y de manera más posible. Oriente Próximo y Oriente Medio mismos han estado de guerra en guerra en los dos últimos años a costa del conflicto en Gaza. Pero también es verdad que Sadam Hussein dijo en la Primera Guerra del Golfo (1990-1991) que sería "la madre de todas las guerras" y no lo fue, aunque sí ayudó a reorganizar un mundo que salía de la Guerra Fría justo con la caída de la Unión Soviética en 1991 tras una crisis tras otra en su territorio que se hizo patente a partir de la caída del Muro de Berlín en 1989, aunque con un proceso iniciado con la llegada de Gorbachov al gobierno ruso en 1985. Pensemos por otro lado que en 1979 comenzó el gobierno de los ayatolás en Irán precisamente por una revolución y golpe de Estado que hizo caer al sha, emperador de Irán sostenido por Estados Unidos para contrarrestar a la Unión Soviética. Eso llevó a la Guerra Irak-Irán de 1980-1989, que sería la antesala a aquella Primera Guerra del Golfo, escándalo de venta de armas ilegal por parte de Estados Unidos incluida (el Irangate).
Todo esto parece lejano, pero no lo está. Aunque tiene mucho peso la eterna rivalidad Israel contra Irán desde aquel 1979, y por tanto también con Estados Unidos y sus aliados en la zona, y es evidente que Irán acogió o amparó a más de un grupo terrorista islámico, y que ayudó a azuzar la Guerra de Siria con el Estado Islámico en la década de 2010, hay que ir hilando todo lo ocurrido. Después de los atentando de New York en 2001 se sospechó que Irán pudo acoger a grupos o líderes del extremismo islámico, pero hasta estos eran peligrosos para la propia Irán, por ello se refugiaron en Afganistán. Y por ello Irán dejó hacer totalmente a Estados Unidos en la consecuente Segunda Guerra de Irak (o del Golfo) en la década de 2000-2010, y por ello azuzó a Estado Islámico, pero los mantuvo a raya para que no le fueran un problema propio.
Estados Unidos decidió responder a los atentados de 2001 con una guerra prácticamente unilateral contra Afganistán por cobijar a al-Qaeda, pero entonces los aliados de la OTAN le apoyaron, por lo que se diluyó esa unilateralidad. Sin embargo, a lo largo de 2002 preparó el panorama para atacar unilateralmente Irak con el mismo razonamiento y la falsedad de armas de destrucción masiva en manos de Hussein. Esa vez no encontró apoyo, salvo en Reino Unido y España, y el comienzo de esa guerra en 2003 empezó el periodo de acciones unilaterales que llevaron a Estados Unidos a actuar allí y en otros lugares; a Rusia a tomar nota y actuar igualmente en países y territorios del Cáucaso y del Este de Europa; Israel actuó contra sus países vecinos mientras consideró que acogían a aquellos que él consideró enemigos; Marruecos mismo se animó a una anecdótica toma del peñasco de Perejil, entrando en conflicto con España, pero a la vez a actuar en Sahara Occidental cómo ha querido, con paraguas de Estados Unidos en lo diplomático; Turquía ha actuado en el norte de Siria cuando le ha apetecido; China entró en Tíbet; y así otros tantos casos. El término de "guerra preventiva" cobró fuerza precisamente a partir de aquel 2003. Se saltaron incluso más leyes internacionales con aquella cárcel de Guantánamo y los porqués, los cómo llegaron y el cómo se mantuvieron presos de guerra allí atrapados, jamás declarados presos de guerra, y en algunos casos torturados y en otros casos sin saber su acusación exacta, a la espera de juicios que nunca llegaban. El siglo XXI ve socavado así el orden de diálogo de Naciones Unidas y las leyes internacionales parecen cada vez más papel mojado, máximo exponente lo ocurrido en Gaza estos años, o en Ucrania.
Haberse callado o haber dejado hacer desde 2001, si se quiere: desde 2003, aún cuando nos eran desagradables aquellos contra los que se actuó, empezó ese periodo en el que ahora estamos donde cada vez es más difícil hacer entender la importancia de mantener una manera de actuar mínimamente sujeta a normas, compromisos o/y leyes internacionales. Aún cuando quisiéramos el fin de las dictaduras y de todos aquellos que promueven la desgracia del mundo y sus gentes. Si hay que escribir la Historia del siglo XXI, nos es ineludible en su reflexión rebuscar en aquello que inició los atentados de 2001, que cambió formas de actuar... y de pensar. ¿O es que acaso no hay en el mundo personas de uno y otro lado que avalan y apoyan las cosas que ocurren si creen que está de su lado, sea algo contrario a la ética, la moral o lo justo? Pero Evocar esto suscita un debate, puesto que tampoco hay estos valores en las tiranías. Se hace difícil explicar la importancia de mantener unos valores, aún cuando el contrario no los mantenga. ¿Eran las decenas de niñas menores de edad muertas en un colegio de Irán por los bombardeos de este fin de semana culpables de los ayatolás y sus actos, contrarios a ellas mismas por el mero hecho de nacer mujer?
La Historia universal del siglo XXI es algo más optimista y más rico que este conjunto de guerras, pero es evidente que el conjunto de guerras y los forcejeos de fuerzas se ven afectados por esa unilateralidad de acciones, al margen de la comunidad internacional. Un camino peligroso ya andado y que se quiso poner final a partir de la Primera Guerra Mundial con la Sociedad de Naciones y tras la Segunda Guerra Mundial con la Organización de las Naciones Unidas. Y si cierto modo de pensar cómo se han de hacer las cosas ha avanzado es, entre otros factores (también de producciones culturales), en parte por este ejemplo que han dado las naciones en el último cuarto de siglo. Un tema complejo donde seguramente los miedos, el terrorismo internacional o la mismísima Gran Recesión de 2008 han aportado su grano de arena, junto a películas, series y videojuegos cuyos héroes aplican sus únicas valoraciones como medio de imponer un orden, su orden, equiparando su idea de orden al orden social.
El mundo está bordeando la guerra, una vez más, en este cuarto de siglo que va del siglo XXI.
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