lunes, enero 19, 2009

NOTICIA 575ª DESDE EL BAR: OBAMA EN LA HISTORIA

Canción: Nina Simone, "Revolution" (versión en jazz de 1969, la original es de The Beatles, 1968)

Todo el mundo señala esta fecha, la del 20 de enero de 2009, como fecha para la Historia. El actual Imperio del mundo, Estados Unidos de América, nombra por primera vez a un presidente de raza negra. Tengo un amigo que discrepa acerca de que sea un acontecimiento histórico, ya que él juzga que estos sólo son los grandes cambios sociales de verdad, y nombrar a alguien de raza negra para él no es un gran cambio social, sino la misma dinámica social de siempre aunque se materialice en alguien cuya raza aún no se había materializado. Sus argumentos son más complejos, y desde luego el debate es interesante, pero no me voy a meter en sociología o “metafísica de la Historia”. Personalmente sí creo que es una fecha para la Historia. Yo no sé si Obama será un gran presidente o un mediocre presidente. Analizo algunas de las cosas que ha dicho y que han dicho los que le rodean y me hago cargo de ciertas ideas que me suscita, y que no coinciden ni exacta ni totalmente con todas esas expectativas mundiales que ha generado desde el año pasado. Su frase de que el siglo XXI debía seguir siendo para los norteamericanos, repetida hasta la saciedad por los miembros de su equipo y los periodistas más prodemócratas, me hace pensar muchas, muchas cosas. Sea como sea, es un día a señalar. Un día muy importante. Bajo su gobierno, por ser el primero de su raza en ser presidente de USA, se dará posiblemente muchas de las bases para que confíen en futuros presidentes negros según los actos de Obama, pues no hay que olvidar que en USA, sobre todo en los Estados del Sur, la cuestión racial es vital en algunos sectores sociales nada desdeñables en porcentaje.

George W. Bush sale del gobierno con una de las críticas de los politólogos norteamericanos que más le han podido doler, le han llamado “gobierno sovietizante”, por cuanto de cerrado, de “ordeno y mando”, de belicismo, de secretismo y de las artes más maquiavélicas ha hecho gala. Un hombre tan anticomunista como él, que ensalzó la figura de Ronald Reagan, le ha tenido que sentar como un jarro de agua fría por la cabeza. Ahora entra Barack Obama, presuntamente con unas ideas renovadoras dentro de partido Demócrata que le aproxima a la renovación que en su día hizo Kennedy. Obama podría haber honrado a Kennedy precisamente por tener varios paralelismos con él en su discurso y actos, no obstante una de las razones esgrimidas entre otras para justificar su asesinato en 1963 fue su apoyo y medidas para la igualdad racial, que culminó Johnson. Pero Obama ha decidido ensalzar a otro presidente demócrata que también fue asesinado entre otras cosas por abolir la esclavitud (no sólo liberó a los negros sino que hizo diversos tratados de paz con los pueblos indios, que fueron traicionados por su sucesor Grant). Hablamos de Abraham Lincoln, cuyas ideas integradoras (aunque también pesaban otras de otro tipo muy diferente), llevó a la guerra civil a USA y provocó, entre otras razones, a su asesinato en 1865. Obama cogió el tren para acercarse de Philadelphia a Washington el día 17 con el objetivo de tomar posesión de su cargo, igual que él lo hiciera en 1861. Se acercó a la estatua del propio Lincoln en el capitolio y pronunció un discurso el día 18 de enero (aniversario del discurso que en ese mismo lugar dio el reverendo Luther King sobre la igualdad de derechos y que tenía la frase “anoche tuve un sueño”). Y hoy, 20 de enero, toma posesión solicitando usar para el juramento la misma Biblia sobre la que juró el cargo Lincoln. Cosa que se le ha concedido.

El asunto abolicionista en USA no comenzó con Lincoln. Era un debate antiguo desde la misma fundación norteamericana en la década de 1770’, sólo que la mayoría de los padres fundadores eran grandes propietarios latifundistas que no apoyaban la abolición de la esclavitud, y que además veían en esta una injerencia en las libertades de los Estados en origen (durante la guerra contra Gran Bretaña) confederados y tras la Constitución de 1776, federados. La primera mitad del siglo XIX estadounidense asistió a numerosos debates a este respecto entre el los Estados del Norte y los del Sur, teniendo de fondo temas de mayor calado como era la representación mayoritaria en las cámaras de representantes (diputados y senadores) o la gran diferencia económica, cultural y social entre unos Estados y otros. Cuando México ilegalizó la esclavitud tras independizarse en los 1820’, se encontró que sus territorios de Nuevo México (actuales Texas, California, Nuevo México, Oregón, y algún otro) tenían numerosa población emigrante proveniente de USA, de los Estados del Sur, y que no sólo no acataban las normas del gobierno de México, sino que se instalaban con esclavos en algunas zonas. El dictador Santana quiso poner orden y por ello quiso imponer las leyes abolicionistas mexicanas por el medio de la autoridad, USA respondió con una guerra bajo el eslogan “América para los americanos”… que ocultaba en realidad: “para los norteamericanos". Dos guerras méxico-estadounidenses en las décadas de 1830’ y 1840’ no sólo derrocaron a Santanna e inestabilizaron México en una serie de conflictos que se eternizaron, sino que hicieron que Nuevo México fuera parte de USA, reorganizado en varios Estados que en cierto modo estaban en la órbita política del Sur. Las cámaras de representación política estadounidense, y su sistema económico, estaba desestabilizado. La década de 1850’ presentó diversas ocasiones para entrar en conflicto. Pero no se llegó a ello.

Los temas puestos sobre la mesa eran muy delicados. Fuerza política en las cámaras de gobierno (el Sur solía ser más republicano y el Norte más demócrata), choque cultural (el Norte era más anglosajón y centroeuropeo por entonces, y el Sur más europeo al estilo Mediterráneo), conflicto económico (el Norte era industrial y el Sur agrario), conflicto religioso (los protestantes eran más del Norte, los católicos más del Sur), problemas de entender la libertad constitucional (el norte era partidario de ser federados –dirigidos por una cabeza- y el Sur de ser confederados –todos los Estados con los mimos poderes y capacidades de decisión sin cabeza predominante, al estilo de la actual Unión Europea-), problemas de cómo repartirse las nuevas tierras a colonizar hacia el Oeste, y por supuesto el asunto que saltó la chispa de la guerra: el Norte apoyaba la abolición de la esclavitud y el Sur apoyaba la continuidad de la misma (claro que en esto no sólo había propósitos humanitarios o demócratas, sino la posibilidad de debilitar o perpetuar la economía sudista, según el bando, y por tanto su poder político y de influencia). Esa era la principal razón de la guerra según se extendió en un primer momento para ir a la guerra, pero parece ser que el resto de razones tenían un gran peso realmente, y que el asunto federados o confederados tenía tanto o más peso que el asunto de la esclavitud de la raza negra. No obstante, no todo fue blanco o negro, sino que hubo infinidad de escalas de grises durante uno de los conflictos del siglo XIX más interesantes y duraderos en muchos aspectos de toda índole.

Abraham Lincoln era el demócrata más renovador del momento cuyo discurso levantó pasiones. Apostó por la convivencia de todas las razas en USA en perfecto uso de la democracia. Al nombrársele presidente en 1861 la guerra estalló, el Sur no le reconoció. La guerra se prolongó hasta 1865, fue poco tiempo después de acabada la contienda que le mataron de un tiro en la nuca durante una obra de teatro a la que asistía con su esposa. Ulises S. Grant, general y héroe de la reciente guerra, su vicepresidente, pasó a ser presidente, e incluso fue elegido como tal cuando llegó la fecha electoral ese mismo año. Campos de concentración para sudistas, reconocimiento de la necesidad de que el Sur mantuviera leyes segregacionistas para no ir a una segunda guerra civil, inicio de las guerras indias en el Oeste al romperse los tratados de paz realizados por Lincoln, aumento de la criminalidad y los forajidos (época dorada de los pistoleros y los asaltadores y cuatreros), creación del Ku Klux Klan, y, en fin, una serie de circunstancias que en algunos casos fueron malos parches para no avivar las llamas de la guerra.

USA avanzó de esta manera y vivió más debates y episodios raciales, con nombres muy destacados. La Primera y la Segunda Guerra Mundial en la primera mitad del siglo XX puso sobre la mesa la importancia de la población negra, cuyos esfuerzos no eran socialmente recompensados. La década de 1950’ fue la década donde aparecieron numerosas voces negras (y algunas blancas) reclamando su derecho natural de igualdad como seres humanos ante otros seres humanos. Civiles, escritores y reverendos negros figuran ahora en este camino, incluso el boxeador Cassius Clay (posterior Mohamed Alí, claro que el caso de los deportistas y la defensa de la raza negra viene de lejos). Pero en política destaca Kennedy, que se enfrentó electoralmente a la herencia política de Eisenhower en manos de Nixon, en 1960. Le derrotó electoralmente al estilo que Obama ha ganado. Su asesinato en 1963 truncó varias de sus iniciativas políticas, entre ellas las de la igualdad de derechos, pero pudieron ser llevadas a cabo por su sucesor, Johnson, y bajo la contribución de Luther King o Malcom X. La igualdad de derechos se dio, pero en la práctica hubo diferencias significativas que provocaron disturbios raciales en Chicago en 1968, algunos otros en los 1970’, los 1980’, y los 1990’. El nombramiento de Obama como presidente en este 2009, es parte de este camino hacia la igualdad. La comprensión de ver a la persona y no a la raza en un país donde este tema ha sido tan vital en su Historia, es el hecho histórico. Sobre los hombros de Obama hay un gran peso de responsabilidad para asentar el futuro, quizá la mejor forma de llevarlo sea olvidando él mismo la raza, siendo tan sólo persona, como todos.

domingo, enero 18, 2009

NOTICIA 574ª DESDE EL BAR: MUNDOS

John George Brown es un pintor del siglo XIX estadounidense. Lo he descubierto este sábado, cuando decidí ir a ver por primera vez el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Merece la pena pagar los seis euros de la entrada, es cara, pero de verdad que merece la pena. Es una colección de cuadros excepcional desde el Quatroccento a la actualidad. No desilusiona. Puede competir con el Museo del Prado perfectamente y sobrepasarle en algunos aspectos, claro que El Prado deja los siglos XIX y XX al Museo Reina Sofía. Es precisamente las pinturas de esos dos siglos, e incluso las del XVIII, las que más me han llamado la atención (aunque tienen auténticas joyas del Renacimiento y del Barroco imprescindibles de contemplar). Y sobre todo, en esta primera visita, me ha llamado la atenció los pintores estadounidenses del XIX, muy poco conocidos en España. Aparecen imágens de una Norteamérica indómita y real vista por gente que la pintó in situ, en el momento. es esa Norteamérica que aún respiraba unos aires de posibilidades, de virginidad, de libertad individual y asociada, de enormes espacios abiertos naturales aún puros, pero también de las urbes llenas de gente de todos los lugares. Desde indios a rastreadores blancos, vaqueros, barriobajeros de New York o Philadelphia, trenes, retratos de mujeres que visten kimonos japoneses exportados... Son preciosos, quizá también por lo que me evoca, un mundo perdido de tierras llenas de una vida que podía prometer nuevos renaceres personales. El cuadro elegido es de Brown, pero podía haber sido de cualquier otro. Muestra una escena de New York en 1866 (primer año tras la guerra de Secesión Norteamericana y el asesinato de presidente Lincoln). Se titula: "El matón de barrio", y como se ve hay un grupo de niños subordinados de alguna manera (se ve en el detalle de sus caras) a un niño que con arrogancia fuma un cigarrillo vestido con una casaca militar federada. A mí el cuadro me suscita muchas cosas, una de ellas: montones de preguntas, como porqué el niño lleva casaca militar, New York estuvo amenazada de estar en las lineas de frente, por otra parte la guerra llegó a recurrir a las levas de gente adolescente o infante dada su larga duración para la época y armamento novedoso (la guerra duró de 1861 a 1865). Pero también me hace pensar en inmigrantes, o descendientes de emigrantes, con sus mafias o sus bandas newyorkinas. La pobreza, o vete a saber. No me parece un barrio pudiente el del cuadro, eso desde luego, hay cierta violencia latente en él. Incluso alguno de los niños me suscita la idea de que pueda ser huérfano. El mismo de la casaca puede ser dueño de la misma por haber combatido, o por haberla heredado de su padre o de algún hermano muerto.

Os recomiendo ir, de corazón. Tendréis pinturas de todos los gustos. Los cuadros Pop y los surrealistas tampoco tienen desperdicio. Y os sorprendera ver determinados cuadros del Renacimiento (que yo al menos situaba en algún lugar de Centroeuropa y no en Madrid). Es una joya.


El caso es que hice un día madrileño dedicado a mí solo, aprovechando que mis amistades se iban a un concierto o no estaban disponibles para salir. Así que, ante una soledad no autoimpuesta desde el viernes, el sábado fui a la capital. Comí en Alonso Martínez (en un restaurante de menú del día barato que ponía una crema de champiñones de primero muy buena), vi a la gente mirar tiendas en Chueca, fui a tiendas de cómic, compré un volumen de Corto Maltés que no tenía y me enteré de nuevos descatalogados por el momento, fui buscando las vacas de pop art que han colacado itinerantes por las calles céntricas de la capital, fui al museo, estuve por los bares de Malasaña al anochecer y regresé a los bares de Alcalá de Henares. Me acordé de un bar de barrio llamado "Los Chorros" al que fui a la hora del desayuno en el trabajo esta semana, pero no es un bar de rock, así que no estaría abierto... pero me gustó mucho sus pinchos, muy bien elaborados. Fui a los bares de rock amigos, El Perro Verde, La Ruína, La Vaca Flaca, El Flamingo... me faltó lugares como La Panadería o La Luna o algunos otros. Pero esos eran suficientes para encontrar caras amigas y conocidas... en unos días en los que me contiene cierta tristeza.


Y sin duda, el Tyssen-Bornemisza quizá haya sido uno de los mejores aciertos del fin de semana. Las pinturas del siglo XIX me han cautivado. Descubrir nuevos pintores y ver esa Norteamérica virgen y en muchos aspectos aún inocente (discutible en otros), me ha evocado... mundos.

lunes, enero 12, 2009

NOTICIA 572ª DESDE EL BAR: LOS TRES RECICLABLES

En el trabajo hemos estado elaborando una serie de talleres educativos medioambientales. Desde flora y fauna complutenses a otros aspectos, entre ellos el reciclaje. Y es en el taller de reciclaje que he contribuído creando un cuento infantil. El taller de reciclaje es ofertado a los colegios de la ciudad por la Concejalía de Medio Ambiente del ayuntamiento de Alcalá de Henares. Os lo presento.
LOS TRES RECICLABLES.

Había una vez una cocina llena de botellas de cristal, cajas de galletas y petit-suises en botes de plástico. Las personas que vivían en esa casa los usaban todos los días. Llenaban sus vasos con ellos y bebían el agua o los zumos que tenían dentro. Cogían sus galletas y se las comían, o cogían el petit-suise de su botes. Toda la familia estaba satisfecha usando de estas cosas que tanta utilidad les daba. Imaginaos, gracias a ellos comían y bebían todos los días. Claro, que ellos no sabían que los objetos tenían un lenguaje en secreto, y es que hablaban entre ellos. Claro, lo hacían por las noches, cuando todos dormían. A veces desde la nevera se oía:

-Eh, eh, por ahí, ¿dónde estás botella de aceite?
-Aquí, aquí, jugando con la lata de tomate.

Y en seguida la bandeja de plástico de los filetes, que era el que hablaba desde la nevera, se ponía a jugar con ellos. No podían jugar al “corre, corre, que te pillo”, porque no tienen piernecitas y no pueden moverse, sólo les mueven las personas. Eran botellas, cajas y petit-suises muy jóvenes, por eso podían llevar agua, aceites, zumos, galletas, caramelos, petito-suises, yogures… Ellos eran felices haciendo estas cosas. Era su trabajo. Llevaban las comidas y las bebidas para los humanos. Ellos los habían adoptado cuando los cogían de las estanterías de los mercados cuando eran aún más jóvenes. Los metían en las neveras y los armaritos y los abrían para coger de ellos lo que tenían. Qué ricas galletas, esos zumos y esos petit-suises.

Pero claro, en las neveras y las estanterías los humanos no guardaban las botellas de cristal, cajas de cartón y botes de plástico vacíos. Sólo los llenos y los medio llenos. Los vacíos estaban dentro de un cubo, porque la familia de esta casa sólo tenía un cubo para guardarlos. Allí estaban todos juntos, cuando se vaciaban, algo tristes porque sabían que los humanos se los llevarían en una bolsa a otro sitio al que llamaban: la montaña de basura. “Basura” no sabían muy bien qué era, porque esta era tanto ellos (que tanta ayuda les habían dado transportando comida), como los restos de comida, huesos, raspas de pescado y hasta camisetas rotas. Los botes, botellas y cajas que estaban en ese cubo no estaban muy contentos. Los huesos y raspas de pescado les decían que esa bolsa se la llevarían a un cubo donde ellos iban a estar muy bien, porque irían a la Montaña de Basura. La Montaña de Basura era un buen destino para ellos, porque explicaban que allí los humanos les trataban como debían una vez que ya habían sido comidos. La Montaña de Basura era el mejor lugar para ellos. Pero en la Montaña de Basura los humanos no trataban bien a las botellas de cristal, cajas de cartón y botes de plástico para petit-suise.

Doña Botella Zumo de Naranja, que era de cristal, estaba en ese cubo, y Doña Caja Galletas de Nata, que era de cartón, y Don Bote Petit-Suise, que era de plástico.

-Ay, ay –se quejaba Doña Botella Zumo de Naranja-, a mí me contaron cuando estaba en el mercado que siempre podría llevar zumo y estar en la nevera con los humanos.
-Sí, sí –decía Doña Caja Galletas de Nata-, a mí me decían que siempre estaría en la estantería llevando galletas.

Y lo mismo decía Don Petit-Suise con el petit-suise.

-¡Oh, sí! –dijo de repente un hueso de pollo- Pero para eso no deberíais estar en este cubo, porque este es el cubo de la Gran Montaña de Basura. Yo sé dónde deberíais estar.
-¿Ah, sí? –dijo Doña Botella Zumo de Naranja.
-Por favor, por favor, ¿dónde es, dónde es? –preguntó Doña Caja de Galletas de Nata.
-¿Dónde es, dónde es? –dijo Don Petit-Suise.
-Pues es en… -iba a decir el hueso de pollo cuando de repente abrió el cubo la niña de la familia humana.
-¡Oh, vaya, habláis como yo! –exclamó- ¿Cómo voy a tiraros a la basura como dijo mi mamá, si habñáis como yo?
-¡No nos tires, no nos tires! –exclamó Doña Caja Galletas de Nata- No queremos ir a la Montaña de Basura. A los huesos de carne y raspas de pescado les va muy bien ese sitio, pero a nosotros que somos de cristal, cartón y plástico, no nos va a hacer nada, nada bien. Nunca más podremos llevar galletas, zumos y petit-suise, y queremos seguir llevándolo para estar con vosotros, ayudándoos en vuestra vida. Si nos tiras a la basura nunca más podremos hacerlo.
-Y yo tampoco quiero que no me deis más petit-suise, ni zumos, ni galletas –dijo la niña-. ¿Cómo os voy a tirar? Esconderé la bolsa en mi habitación, eso haré.
-No, niña, no –dijo el hueso-, allí las raspas y los huesos empezaremos a oler muy mal y vendrán muchos insectos y se te meterán en la cama. Nosotros necesitamos ir al Cubo de Basura. Además, las botellas de cristal, cajas de cartón y botes de plástico no llevarán nunca más zumos, galletas y petit-suises si los guardas en tu habitación.
-Es verdad –dijo la niña-, ¿qué podré hacer? Me quedaré sin petit-suise.
-Mira –dijo el hueso-, coge una bolsa de plástico y mete el bóte de petit-suise con otros botes vacíos de plástico, bueno, y latas también, y llévalos a un contenedor amarillom que verás en la calle, así los humanos volverán a hacer de ellos unos buenos botes de petit-suise llenos de petit-suise.
-Así lo haré –dijo la niña, y siguió el hueso:
-Luego coge una cartón y mete la caja de cartón de galletas, y los periódicos viejos de tu papá y llévalos al contenedor azul que verás en la calle. Así seguirás teniendo cajas llenas de galletas.
-Así lo haré –dijo la niña, y siguió el hueso:
-Luego coge las botellas vacías de cristal, con mucho cuidado de que no se te caigan y se rompan, y llévalas al contenedor verde, mételas allí y seguirás teniendo botellas llenas de zumos para ti.
-Así lo haré –dijo la niña y dijo por último el hueso:
-Y a nosotros, los huesos y las raspas, y también las camisetas viejas y rotas, llévanos a un contenedor grande y cuadrado que verás en la calle, porque los otros son redondos, se distinguen bien.
-Así lo haré, estoy muy contenta –dijo la niña-, porque siempre tendré así zumos, galletas y petit-suise, muchas gracias, señor Hueso.
-No hay de qué –dijo.

Y así lo hizo la niña todas las noches, y enseñó a sus papás a hacerlo. Y sus papás también lo hicieron y compraron un par de cubos más. Y desde entonces todas las cajas, botellas y botes de su cocina siempre pudieron ser cajas, botellas y botes llenos de galletas, zumos y petit-suise.

FIN
Daniel López-Serrano Páez.

Alcalá de Henares, Diciembre de 2008.


Este cuento fue adaptado en una versión para niños aún más infantes (2 a 4 años) en forma de obra de teatro con títeres más breve (guión de prácticamente una hoja), simplificado en su lenguaje y conceptos, y con cinco personajes, por Esther Gómez y Pamela Mejías. Además, crearon una canción infantil para asentar las ideas transmitidas en las mentes infantiles. Incluyeron coreografía.


Los Tres Reciclables
(Ritmo musical de una canción popular de campamento).

En una cocina de una casa cualquiera
vivía la familia llamada García.
Usaban envases y distintos materiales
que no separaban y tampoco reciclaban.
Todos los envases estaban muy muy tristes
hablando todos todos muy juntos,
entonces decidieron decir a la familia
que era importante separar los materiales.
Toda la familia escuchó a nuestros amigos
y desde aquel día cuidaron el planeta.
Y esta es la historia de todos los envases
y de lo importante que es el reciclaje.

viernes, enero 09, 2009

NOTICIA 571ª DESDE EL BAR: VIGILANTE MEDIOAMBIENTAL EN LA NIEVE


¿Qué ocurre cuando uno es vigilante medioambiental en una ciudad que por primera vez nieva desde hace tantas décadas que hasta algunos adultos no recordaban que nevara tanto? Pues que puedes ver mientras trabajas toda la ciudad nevada, la turística y la que no, ser consciente de la belleza y de las realidades diferentes de las personas y los servicios. Que ves zonas con diez centímetros de nieve sin pisar, desde el amanecer al resto del día. Que ves zonas verdes totalmente blancas preciosas y otras urbanas con encanto o llenas de nieve sucia. Que la gente se queja de que se haya cortado los servicios de autobús o que el tren no funcione. Que disfrutes viendo a otros disfrutar y bromeando con tus propias compañeras. Que te congeles mientras haces múltiples fotografías y no puedas meterte en un bar a por un café, soportando desde buenos humores a malos humores. Pero hemos sido afortunados, como el resto de la ciudad. Me atrevería a decir que no nevaba así en Alcalá desde hace treinta, cuarenta o cincuenta años. Enhorabuena a los presentes.

martes, enero 06, 2009

NOTICIA 570ª DESDE EL BAR: DUFF

Cómo era de preveer en mi vida particular en 6 de enero: ná de ná. Claro que lo que yo deseaba no se puede comprar con dinero en ningún sitio, pero me remito a la Noticia 565ª, la del tango. En fin, así que me he autorregalado una visita al bar... no sé si decirlo, porque estoy muy a gusto allí y es un lugar donde escaparme muchas veces cuando quiero desconectar de todo, hasta de mí... Bueno, lo diré porque es un buen bar y merece la pena que lo conozcáis: Portobello, en la plaza que hay al lado de la estación central de autobuses de Alcalá de Henares. Cual Bar de Moe en los dibujos animados de Los Simpons, sirven cerveza Duff, aunque por el sabor tengo la ligera sospecha de que es Heineken cambiando sus etiquetas para conquistar al público más friki. Asíque me tomé esta Duff y la brindo con Tortlon, que sé que le gusta. Me hubiera gustado conocer personalmente a Homer, Barnie, Carl y Lenny, pero no andaban por allí. En todo caso os invito a ir a la exposición temporal del Múseo Arqueológico Regional de Madrid, en Alcalá de Henares (Plaza de las Bernardas). Aprovechando el 100º aniversario de la Sociedad Americana Hispanista fundada por el arqueólogo coleccionista Huntington, han traído numerosos objetos de la antigüedad española que normalmente sólo se ven en esta fundación estadounidense o en Museos estadounidenses. Os aseguro que no os va a defraudar. Que la cerveza os acompañe... Duff.
P.D.: aquí os dejo la web del dicho museo, la cual permite hacer una visita virtual a la sala permanente, pero es mejor ir en persona, más que nada porque lo temporal no está en la web. Pinchad aquí.

viernes, enero 02, 2009

NOTICIA 569ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS DEL 2008

En el comienzo de Enero de 2007, en la Noticia 204ª, escribía sobre todos los libros que había leído a lo largo de mi vida, y destacaba dos por cada año. Lo completé en Enero de 2008 con los correspondientes al entonces acabado 2007, en la Noticia 387ª. Este año toca lo propio con 2008. destaca de este año la lectura de una gran cantidad de novelas gráficas, casi todas correspondientes a la saga de Corto Maltés, por Hugo Pratt, del cual ya hablé en la Noticia 369ª. Pues bien, vayamos a ello:

2008: 29 años.
Son 28 libros, de los cuales 19 son libros propiamente dichos y 9 son novelas gráficas.

Es obvio que destacó los cómic de Corto Maltés por lo propiamente dicho en la Noticia 369ª. Es un personaje que me ha atrapado. Y los guiones, dibujos y conocimientos de Hugo Pratt son extraordinarios. Si yo fuese un personaje de cómic me gustaría ser él. Por lo demás estos son los dos libros que destaco de entre los que leí en 2008:

Hombres Salmonela en el Planeta Porno
, de Yasutaka Tsutsui. Este libro es obvio que iba a ser uno de los dos destacados, más que nada porque incluso le dediqué otro post en la Noticia 520ª. Ya hablé en aquel post de lo poco conocido que es este prolífico autor en España. La verdad es que me gustó tanto lo contracultural de este libro que lo llegué a volver a comprar dos veces más para regalarlo a dos amistades diferentes. Quizá se pierda un poco con la traducción, ya que la escritura japonesa es pictográfica y tiene palabras con connotaciones que se pierden al castellano, cosa que en algunos casos se indica en notas al pie de página. El libro no es pornográfico, sino de ciencia ficción (metaficción es como está clasificado por su propio autor y críticos) con cierto mensaje social. Es una colección de relatos muy inteligente y con un gran sentido del humor. Muy recomendable. Salvando mucho las distancias, sigue las líneas creativas (atemporales) que décadas atrás inició Ray Bradbury con "Crónicas Marcianas", sólo que Tsutsui es un autor de nuestros días.

Poesía Urbana
, de Luís García Montero. La verdad es que me he parado bastante a reflexionar sobre este segundo destacado, ya que hay otros que también me han impactado mucho este año, como "R.U.R.", de Karel Çapek, o "Inteligencia Emocional", de Daniel Goleman. "Poesía Urbana" es un recopilatorio de este año sobre este poeta granadino actual y relativamene joven. Es curioso que coincidió mi primera lectura de este autor con el conocimiento de una noticia sobre su vida, la cual era que abandonaba su trabajo docente en la Universidad de Granada. El recopilatorio, aunque no es exahustivo, es muy largo y quizá en determinado momento se puede hacer cansado, sin embargo tiene una gran fuerza metafórica y de similes. Usa formas contemporáneas para hablar de temas constantes en las vidas de las personas. Usando imágenes que están en los recuerdos y retinas de cualquier persona que viva en una ciudad, crea un mundo interior que, a la vez, nos es común a todos. Otro libro de otro poeta español, el alcalaíno y joven Raúl Quirós, también cayó en mis manos, "El Día que me Enamoré de mi BMW", también me parece muy renovador dentro de lo que es la poesía española, no es tan concienzudo como Luís García pero tiene un estilo propio lleno de lenguaje actual destinado a las personas con vivencias dentro de una ciudad.

2009 (a fecha de hoy, 2 de Enero, 29 años camino de los 30).

A punto de comenzar:
Acontecimientos de la Irrealidad Inmediata (1999) y La Guarida Iluminada, diario de sanatorio (1971) ambos de Max Blecher. Es una recomendación de una amiga médica llamada Saray. Me dejó ambos en un sólo volumen editado en 2006. En breve, en cuanto despejé unas cuantas lecturas medioambientales para mi trabajo actual, empiezo con ellos, vamos, en un par de días.

Saludos y que la cerveza os acompañe.