martes, febrero 17, 2015

NOTICIA 1449ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 10)

EL PRINCIPIO DEL FIN

1968 va a ser un año definitivo para los Beatles. Tras la muerte de Brian Epstein en el verano de 1967 Paul McCartney se había hecho cargo de la representación del grupo, obteniendo un gran fracaso televisivo en su época, pero un gran acierto discográfico con Magical Mystery Tour. Habían fundado su compañía Apple, eran músicos pioneros en tener su propia discográfica, cuyos detalles de inversión ya hemos comentado. Era una empresa bastante ruinosa. Y aunque aún se divertían juntos, fue durante ese periodo que ya surgieron algunos roces entre ellos a costa del control de McCartney, que solía caer en el egocentrismo, y a costa de cuestiones de parejas de ellos que vamos a comentar ahora, el año 1968 sería el año en el que todos los elementos que forzaron la ruptura del grupo y de su amistad estarían ahora en pura ebullición. De momento tenían que cumplir con la entrega de los dos álbumes anuales. En realidad entregaron uno sólo en medio de la irritación de EMI, que creía que no iban a cumplir el contrato. La cuestión es que el disco que entregaron era doble, uno de los primeros discos dobles de la Historia del rock, les antecedía el Blonde on Blonde (Claro sobre claro) de Bob Dylan en 1966, el Freak Out! (¡A desmadrarse!) de Fran Zappa en 1967 y el Electric Ladyland (La Tierra de la Dama Eléctrica) de The Jimi Hendrix Experience de aquel mismo 1968. Técnicamente un álbum doble era totalmente legal en su contrato con EMI, pues tenían contratados dos discos creados por ellos al año. EMI se dio por satisfecha cuando supo del proyecto. Ellos llevaban tiempo queriendo hacer algo así desde el disco de Dylan en 1966. El único problema que tenía EMI eran sus muchas dudas acerca de si el álbum nuevo era lo más apropiado, pues un álbum doble era forzosamente más caro que un álbum sencillo, lo que podía hacerles perder mucho dinero. No fue así, el disco fue muy vendido y algunos de los seguidores más acérrimos de los Beatles lo consideran su mejor disco, en esto hay discusión. De momento anticiparé algo que ya se dijo en la anterior entrega, el empacho de psicodelia de 1967 produjo en ellos una reacción contraria, la cual se puede palpar en sus dos únicos singles sacados antes de que saliera el álbum, en buena parte para tranquilizar a EMI. Ya hablé de estos singles en aquella entrega anterior.

Antes de hablar del disco es necesario hablar de todo lo concerniente a ellos en 1968, porque 1968 va a ser un año crucial tanto en la Historia del Mundo como en la Historia del Rock, otra vez. La década de 1960 es una década en la que no pararon de sucederse una gran cantidad de sucesos relevantes.

Para empezar, el liderazgo de los Beatles seguiría ejerciéndolo Paul McCartney, pero según iba aumentando su ego, según John Lennon fuese tensando sus relaciones con los otros Beatles, según Harrison se iba sintiendo más y más despreciado en el grupo, y según aumentó la percepción de fracaso ante la película de Magical Mystery Tour como proyecto salido de la cabeza de McCartney, en varias ocasiones según pasaban los meses se planteó contratar a un manager profesional, con el fin de que ellos se ocuparan sólo de la música y el manager de los negocios. Ese forcejeo a lo largo del año va a ser algo que vaya en aumento y va a ser peor cuando McCartney ofrezca como manager del grupo a Lee Eastman, el padre de su novia Linda. Este movimiento fue interpretado por los otros tres Beatles como una tomadura de pelo y una mala jugada de McCartney para seguir ejerciendo el control, a pesar de que Lee Eastman era un gran empresario que conocía muy bien el mundo de los negocios, aunque no el de la música. Así que John, George y Ringo eligieron a Allen Klein, quien hasta ese año ejerció de manager de los Rolling Stones hasta la producción de su disco Beggars Banquet (Banquete de Pordioseros), que saldría a la venta el 6 de diciembre. Por un tiempo Lee Eastman representaría a McCartney y Allen Klein representaría a los otros tres Beatles. Esto provocaría más tensiones entre ellos, pero también desigualdades económicas que saldrían a flote en las demandas posteriores a 1970. En todo caso, en 1968 la cuestión de la representación de los Beatles era un campo de forcejeo y batalla. Finalmente a finales de 1968 Allen Klein sería aceptado como manager de todos los Beatles, ya que comprendieron que tener managers diferentes no era muy bueno ni ágil para el grupo como negocio. Allen Klein comenzaría a ejercer como manager de los cuatro Beatles sobre todo desde el comienzo de 1969, por una cuestión técnica de cómo se sucedieron las cosas, pero de eso hablaremos en la siguiente entrega.

Otro asunto pendiente era el de la vida personal de John Lennon. Su matrimonio con Cinthya Lennon no iba bien desde hacía años y su vida familiar tampoco era ejemplar. Desde 1965 una artista japonesa siete años mayor que Lennon estaba por Londres mostrando su Arte. Se trata de Yoko Ono. John Lennon la conoció en septiembre de 1966 durante la visita de una exposición temporal de ella. Ella pertenecía a la corriente conceptual del Arte abstracto. Si McCartney se había interesado por el Arte y la alta cultura a través de Jane Asher, con lo que era algo autodidacta, Lennon no lo había hecho y se quedó fascinado con esa exposición y con Yoko Ono, sobre todo con una obra en la que subiéndote a una escalera podías ver como se pudría una manzana a tiempo real a lo largo de los días que duraba la exposición. El Arte conceptual se basa sobre todo en lanzar conceptos y muchas de sus obras son perecederas en el tiempo, también como alegoría de lo perecedero de la vida, de los sentimientos o de las situaciones, de la fragilidad del mundo. Como sea, hubo un primer acercamiento entre Yoko Ono y John Lennon en 1966, pero como vimos en 1967 la artista japonesa, separada de su esposo y con una hija, Kioko, intentó flirtear con Paul McCartney, quien realmente acabó con Linda Eastman de pareja, la cual nunca terminó de llevarse bien con Yoko Ono. La artista se fijó entonces en John Lennon, con quien estableció una relación muy fluida. Ella le instruía en el Arte conceptual y John Lennon se sentía estimulado en sus nuevas apetencias creativas mientras escribía y dibujaba. A lo largo de 1968 los Beatles visitarían la India. Con Lennon viajó con su esposa Cinthya, aunque regresó sólo a Reino Unido. Tras aquella aparición conjunta del matrimonio, que hacía ya algunos años que era conocido públicamente, hubo una gran pelea en el domicilio de los Lennon. Cinthya se sentía menospreciada y llena de celos respecto a Yoko Ono. John Lennon, con su hijo Julian delante, le gritó que a lo largo de su matrimonio habían habido cientos, miles de mujeres con las que se había acostado. Le gritó que hubo cientos de seguidoras y también citó como amantes a personas tan conocidas como la cantante Joan Baez, la periodista Maureen Cleave o la propia artista Yoko Ono. Cinthya decidió irse de vacaciones al Mediterráneo con su hijo Julian y varios amigos de la pareja que también eran músicos famosos. La idea era reflexionar los dos por separado para mejorar la situación. Cuando regresó a su casa se encontró la doliente situación real de encontrar a Yoko Ono y a John Lennon en su propia cama matrimonial. Lejos de pedir perdón o de intentar cubrirse, Lennon y Ono le hablaron de su amor. Como sea lo que pasase ese día, por otro lado bastante predecible, el divorcio de Lennon y Cinthya fue inmediato y fulminante. En este contexto se produjo el single compuesto por McCartney de "Hey Jude" para Julian, como ya se comentó.

Cinthya Lennon, quizá el personaje del mundo Beatle más desdichado y traumatizado, se volvería a casar en 1970 con el italiano dueño de hoteles Roberto Bassanini. Este matrimonio arrastraba demasiado lastre de los traumas del anterior matrimonio y acabó en divorcio en 1973. En 1976 se casó por tercera vez con el ingeniero John Twist. Este matrimonio le duró hasta 1983, otra vez acabó en divorcio. Tras este divorció ella cambió su nuevo apellido (los anglosajones hacen que sus esposas pierdan su apellido por el de su esposo) para recuperar de manera legal el apellido Lennon. Así que Cinthya Lennon se enamoró ahora de Jim Christie, con quien mantuvo una relación de pareja sin casarse a lo largo de diecisiete años. Fue su pareja más duradera hasta ese momento. Sin embargo, Jim Christie aspiraba a poder vivir económicamente de algo de los Beatles. Gracias a Cinthya escribió varios libros al respecto y ella misma también publicó varios libros de memorias sobre ella y Lennon. Daban entrevistas y animaban a Julian Lennon a hacer carrera musical, no muy bien lograda, a diferencia del breve éxito de la carrera musical del hijo que tuvo John Lennon con Yoko Ono, Sean Ono Lennon. En 2002 Cinthya volvió a casarse, pero no con Christie, cuya pareja duró lo que pudo durar, si no que se casó con el propietario de un club de música nocturno, Noel Charles. Con este hombre fue feliz hasta la muerte de él en 2013. En este periodo Cinthya y Julian tendrían problemas económicos y volveremos a reencontrarlos en las siguientes entregas para explicar porqué reapareció.

De todos estos asuntos tendremos que Yoko Ono y John Lennon se harían inseparables. Iban juntos a todos los sitios. Incluso se vestían de manera conceptual dentro de la dualidad del Yin y el Yang (el bien y el mal) de la religión taoísta, a veces vestían totalmente de negro, a veces vestirían totalmente de blanco, aunque esto ocurriría más hacia 1969. El círculo de la llamada "familia" Beatle era un círculo muy cerrado. A su estudio podían entrar muy pocas personas cuando grababan o cuando ellos estaban dentro. Lennon siempre aparecía con Yoko Ono, que era una persona muy callada y con una sonrisa oriental que ponía nerviosos a todos. Cuando hablaba sentenciaba. Observaba todo y daba opiniones que para Lennon eran tan vitales que terminaba aplicándolas a lo que estaban haciendo. Era como si Yoko Ono se hubiera convertido en otro componente de los Beatles dando ideas, sin que nadie la hubiera elegido para serlo. Irritaba a Paul, George y Ringo, aunque Ringo casi siempre se adaptaba de manera conciliadora a todas las situaciones. Linda Eastman no soportaba a Yoko, esto era un sentimiento mutuo. Tenían personalidades muy diferentes. Una era más práctica y una fotógrafa profesional y artística, Yoko Ono era más idealista y una artista conceptual. Sus rencillas se transmitían a sus parejas respectivas y se extendían a todo el equipo que trabajaba con ellos. A estas tensiones hay que sumarle la presencia del particular amigo de Lennon, Alex el Mágico, ya comentado en la anterior entrega. Aparte, Yoko Ono convenció por insistencia a John Lennon sobre que él era los Beatles y que los Beatles no eran nadie musicalmente sin él, quizá por contraposición al ego subido de McCartney. Cuando Lennon se autoconvenció de que él sólo era la clave del éxito de los Beatles comenzó a desentenderse de sus compañeros y a crear cosas en solitario o bien a no presentarse en los días de grabación. Según se acercaban los últimos meses del año esto se agudizó. El malestar en el ambiente de los estudios de Apple era enorme. La tensión acumulada por explotar de vez en cuando explotaba.

Entre tanto, la empresa Apple fue un problema en sí mismo. Ya hemos comentado en la anterior entrega sus innumerables inversiones fracasadas, pero que en 1968 estaban funcionando, o a mejor decir: intentando hacer que funcionaran. El principal problema de que los cuatro Beatles fueran dueños de Apple es que tenían que ejercer de músicos y de empresarios a la vez, y en el caso de McCartney incluso de manager. Eran demasiadas tareas. Iban a Apple como quien va a la oficina a trabajar por obligación. Estaban perdiendo la diversión, y con ella el interés. En las fotografías de aquella época hay imágenes donde se ve cómo todavía tenían momentos alegres y de disfrute entre ellos, pero muchas de esas fotos son todo lo contrario. Habían contratado innumerables técnicos de sonido y personal de toda clase, entre ellos: oficinistas y financieros. El descontrol sobre las cuentas económicas de Apple fue total. A la madeja heredada de Epstein le sumaron las entradas y salidas de dinero de todos los proyectos que acogían, que no fueron pocos. Los Beatles no se encargaron directamente de las cuentas, así que se produjo algo predecible: la gran mayoría de los empleados realizaban desfalcos y robos menores o mayores, según el caso, de material de la empresa. Apple era un agujero negro del dinero, pero como los Beatles generaban mucho dinero ellos no lo notaban en cuestión material, seguían disfrutando de todo lo que habían disfrutado, así que no notaban los desfalcos, que eran enormes. Era una cueva de ladrones, llegó a decir alguien en los juicios posteriores a 1970. Alí Babá se hubiera sentido cómodo. Además los Beatles mismos eran muy desprendidos para financiar todo tipo de caprichos suyos o de empleados a fondo perdido. Uno de los desfalcos más de agradecer de todos los desfalcos que se realizaron, y es curioso escribirlo así, fue el que realizó uno de los técnicos para financiar el primer álbum mundial de unos jovencísimos chicos australianos que habian sacado algunos álbumes muy exitosos en Australia, ellos eran los aún por conocer Bee Gees (Las Abejas Gees, en realidad: Hermanos Gibb, o sea: BG). Cuando los Beatles les felicitaron por su éxito y alabaron su nuevo estilo de música disco (música de baile de discoteca) en los años 1970, les reclamaron el dinero con el que empezaron, pero ellos, sin perder la amistad con los Beatles, les contestaron que no lo devolvían porque entendían que ese dinero no lo solicitaron ellos, sino que les fue dado por uno de sus empleados, por lo que era a él a quien tenían que reivindicarle el dinero.

Entre los empleados de Apple los Beatles dieron puestos directivos a la gente de la "familia" Beatle que siempre estaban con ellos. George Martin era el director del equipo de ingenieros, pues ahora tenían a muchos ingenieros de sonido, bastantes habían trabajado con los Rolling Stones, o estaban trabajando con ellos o trabajarían en poco tiempo después. El segundo ingeniero en importancia era Geoff Emerick. Derek Taylor era su director de servicios prensa. Tony Barrow tenía otro alto cargo en este mismo sentido. Robert Fraser era su principal asesor de cuestiones de diseño y publicidad. Neil Aspinall, sin aumentar cargos, era quien más influencia tenía a la hora de crear órdenes en todos los departamentos de Apple. Y así con el resto de miembros de la "familia".

Como los Beatles querían revertir sus ganancias en la sociedad financiando proyectos, como ya se explicó, McCartney y Lennon volvieron a componer letras de canciones para grupos que estaban comenzando, como por ejemplo Badfinger (Dedomalo, por una calle de Swansea), que fue uno de los grupos noveles con más éxito de los que salieron de Apple. Sus estudios eran los más modernos tecnológicamente, por lo que a veces se los prestaban o alquilaban a algunos amigos ya famosos y consagrados para que grabaran sus nuevas canciones o sus nuevos discos. Por Apple pasó todo tipo de gente, aquello era una locura para trabajar de una manera sana o concienzuda, pero es que en la idea de los Beatles se incluía la diversión en el trabajo. Harrison se arripintió de su invitación del verano de 1967 en San Francisco a los Ángeles del Infierno norteamericanos para que le visitasen en Inglaterra. Eran la misma asociación que en 1969 se encargarían de la seguridad del concierto ofrecido por los Rolling Stones en Altamont, cuando mataron a un espectador de raza negra delante de ellos. Los Ángeles del Infierno se presentaron en Apple en 1968 y ocuparon las instalaciones creando diversos destrozos y un ambiente casi de amenaza violenta. Fue difícil que se fueran. Otros invitados peculiares de Harrison en los estudios eran unos sacerdotes Hare Krishna con los que a veces se entretenía tocando música u orando, lo que en alguna ocasión irritaba a Paul o a Lennon.

Antes de ponerse a grabar las canciones del nuevo álbum, por tanto antes de que todos sus problemas cobraran una vida álgida, se fueron juntos a La India para meditar con el Maharishi Mahes Yogui, que era su gurú personal desde 1967. Este prometía una Regeneración Espiritual mediante el hinduismo. Llevaba tiempo viajando a Londres, donde tenía una especie de templo desde hacía algunos años. Los Beatles fueron con él para vivir acordes con la Naturaleza y la espiritualidad con los dioses hindúes en aquel 1968. Que ellos fueran para allá con él en busca de estas cuestiones tan elevadas del espíritu llamó la atención a varios de sus amigos, que también les siguieron o les imitaron, hablamos de gente como The Who, The Rolling Stones, The Beach Boys, Mike Love, Marianne Faithfull, Alex el Mágico y otros. Aquel templo y propiedades del templo del Maharishi parecían un campamento para famosos millonarios del mundo del espectáculo. Hubo periodistas que sospecharon de una posible estafa del gurú y advirtieron de ella, pero fueron los menos. Lo llamativo de este asunto es que la unión de todos estos artistas en un ambiente casi sin productos de la teconología del momento, hizo que por las noches se reunieran y disfrutaran cantando. Todos los que estuvieron allí compusieron un gran número de canciones, algunas de gran éxito. Los Beatles no fueron diferentes en esto. Varias de las canciones del nuevo álbum comenzaron a componerse durante su tiempo de estancia en la India, ya fuera de manera individual como resultado de sus meditaciones o como resultado de improvisaciones con los demás en jam sessions. Sin entrar en muchos detalles de esos días, los primeros en irse de India fueron Ringo Starr y Maureen. Ellos eran más de una vida urbana y más casera y occidental. Paul duró más tiempo, pero Linda tenía trabajo que cubrir y él un montón de cuestiones que hacer para que Apple siguiera funcionando. Cinthya se fue sola y Lennon también, como ya hemos visto. Lennon creyó encontrar respuestas en el Maharishi, pero descubrió un gran escándalo. El gurú, cuando se quedaba a solas con las mujeres, mantenía relaciones sexuales con ellas o lo intentaba, mientras que predicaba la abstinencia sexual, el no a las drogas y el alcohol, la vida vegetariana, el autocontrol, etcétera. John Lennon entró en cólera llamándole farsante y sintiéndose engañado. Su cancion "Sexie Sadie" (Sádico Sexy) del álbum que iban a grabar estaba inspirada con todo su rencor al Maharishi. No es la única canción en la que sale, pero sí la más explícita. Quienes permanecieron más tiempo fueron Harrison y Patti. Ellos, más bien él, fueron convencidos hinduístas, lo que se reflejaría en su obra posterior, dotada siempe de cierta espiritualidad y pacifismo innato de origen religioso. En todo caso, de esta época data que tanto Paul, como Lennon, como Harrison y sus parejas se hicieran vegetarianos, Ringo no. Los tres Beatles mencionados intentaron dejar las drogas, aunque Lennon con el tiempo probó con cosas algo más duras y McCartney sería un adicto a la marihuana. Sólo Harrison se desintoxicó de las drogas y el alcohol de manera total desde esa época. Ringo, aunque había tomado marihuana, nunca fue muy de drogas, pero sí de alcohol, y no lo dejó.

Aunque en 1968 aún sonaban muchos de los discos psicodélicos de 1967 de todo tipo de bandas, y aunque en 1967 habían nacido bandas netamente psicodélicas que seguían componiendo en ese estilo, 1968 supuso un año de reacción contra la psicodelia en una gran mayoría de rockeros. Es cierto que en ese año nació por ejemplo Deep Purple (Púrpura Profundo), cuyos tres primeros discos eran psicodelia pura, por cierto que incluían versiones de "Help!" y de "We can work it out" muy peculiares que fueron alabadas y defendidas por McCatney mientras los críticos las describían muy negativamente. También nacieron Led Zeppelin (Zeppelin del Plomo) con ritmos rhythm and blues mezclados con psicodelia, y Black Sabbath (Sabbath Negro), con un extraño sonido pesado de metales en cierto modo entre la psicodelia y otra cosa de origen muy lúgubre. Los norteamericanos MC5 (Motor City 5, o sea Ciudad del Motor 5) estaría también en este conjunto de bandas nuevas. Estos tres grupos, o cuatro, segun se valore, serían los iniciadores de lo que se ha llamado Hard Rock (Rock Duro), término cuyo origen aparece por primera vez en boca de George Martin para referirse a la versión del single "Revolution" que los Beatles publicaron en otoño, ya lo expliqué en la anterior entrega. Como sea, y a pesar de esto, Bob Dylan, The Rolling Stones, The Byrds, The Kinks, Janis Joplin, en cierto modo Jimi Hendrix y Cream, y otros muchos, abandonaban el sonido psicodélico para regresar a los orígenes en el blues, el rhythm and blues, el country, el folk, el soul más primario, y todos esos sonidos de los que nació en rock and roll, sólo que ahora de vez en cuando aún conservaban algún toque psicodélico o bien tenían planteamientos que admitían composiciones largas, solos instrumentales destacados, sobre todo de guitarra, instrumentos no clásicos en esos estilos, letras como novelas breves en poesía o bien todo lo contrario, letras simples y repetidas, algunos ponían coros, etcétera. Se tendía a la pureza del sonido del que venían pero con una mezcla ya no de rock and roll sino de rock, a secas. Era otro nivel. The Beatles no fueron agenos a todo esto.

Paul McCartney, quizá por el fracaso de la película, y Lennon, atraído por lo conceptual y ya cada vez menos por el surrealismo, planearon un álbum que fuera todo lo contrario a lo que habían estado haciendo en 1967. Para demostrar visualmente esto el décimo álbum se iba a llamar de manera homónima The Beatles. Aunque en realidad estuvieron muchos meses trabajando sin nombre para el disco. No se ponían de acuerdo entre varias posibilidades. Cuando cobró fuerza la intención de Lennon de llamarlo A Doll's House (Una Casa de Múñecas), en honor a la novela de Henrik Ibsen, el nombre fue usado antes por Roger Chapman and Family (Roger Chapman y Familia). Así que lo desecharon. Iba a ser su segundo disco homónimo, pero ya sabemos que el primero terminó siendo conocido como Please please me, en este caso su segundo disco homónimo es también conocido por otro nombre de manera popular The White Album (El Álbum Blanco). Se debía a que McCartney no quería ninguno de los excesos psicodélicos de la otra vez en la portada, para reforzar la idea de que aquel disco era otra cosa. Se barajaron muchas posibilidades, entre ellas un cuadro de Alan Albridge que recordaba los murales mexicanos de Siqueiros de los años 1930 y 1940. Fue desechado pero se usó en el recopilatorio The Beatles Ballads (Las Baladas de los Beatles), de 1980. La portada más interesante era una preciosa ilustración en cómic underground de sus caras en una cornisa geológica que caía verticalmente sobre el mar y contenía sus caras frente a una gaviota y un barco. Al final el proyecto fue encargado al artista que había comenzado oficialmente el Arte Pop, Richard Hamilton, por sugerencia de Robert Fraser. Cuando Paul McCartney le explicó que huían de la psicodelia y todo lo que habían hecho anteriormente, Hamilton les dio una sola idea que era muy ilustrativa de lo que era comenzar de nuevo: la portada debía ser totalmente blanca. De ahí el nombre popular del disco. En principio el nombre The Beatles sobre la carátula servía como nombre del grupo y del disco a la vez. Originalmente no era gris, como aparece ahora en las ediciones en CD, sino que estaba troquelado sobre el mismo cartón blanco de la carpeta. Y aunque se iban a editar millones de copias, a modo de broma Hamilton dijo que numeraran con troquel todas las que editasen en la primera edición para reforzar la idea Pop del industrialismo y la cultura popular, como si la gente creyera tener algo exclusivo y dedicado a ellos mismos individualmente cuando en nuestros tiempos no es así. Lo cierto es que casi nadie entendió ese humor de Hamilton y mucha gente creyó tener una joya. De hecho algunos de esos discos se han vendido por cifras muy altas y millonarias en décadas posteriores. Los veinte primeros ejemplares los tienen los Beatles y miembros de su "familia". El interior de la portada Paul se decantaba por dejarla en blanco o bien poner un dibujo de una mancha de una taza de café. Como la carpeta iba a ser desplegable, Hamilton le indicó que eso iba a ser muy decepcionante para sus seguidores, más habiéndose comprado un álbum más caro de lo habitual. Así que incluyeron las letras de las canciones, un póster con fotos sueltas de ellos, y cuatro fotografías de cada uno de ellos por separado. Quizá Hamilton intuía ya que los Beatles estaban en proceso de individualizarse. Lennon y McCartney aparecían afeitados, aunque McCartney tenía barba de tres días. Todos tenían el pelo más largo que nunca y por primera vez se podría decir, ahora sí, que no estaban uniformados en ningún sentido. Las fotografías las realizó Linda Eastman buscando imágenes de vida común. Lo conceptual de todo esto entusiasmó a Yoko Ono, que comenzaba a pensar en la dualidad blanco-negro, asíque entusiasmó a Lennon.

A través de Apple los Beatles compraron un coche que promocionara el disco, a modo de espectáculo. El coche sería totalmente blanco, ¿qué más espectacular que un lujoso Rolls Royce blanco? Ese es el origen de ese famoso coche, que, por cierto, en algún momento tuvo flores pintadas. El grupo de heavy metal Metallica homenajearía con sarcasmo esta portada de los Beatles en su propio álbum cuya carpeta era totalmente negra y troquelada, que popularmente se conoce como el álbum Black (Negro), de 1991.

El Álbum Blanco salió a la venta el 22 de noviembre de 1968, mientras que a lo largo del año sólo sacaron dos singles, que son los mencionados en la anterior entrega. Esto explica el nerviosismo de EMI respecto a su contrato con ellos. El técnico que lo produjo fue George Martin, que lo pasó especialmente mal. Sufrió mucho con las peleas de los cuatro Beatles, a los que consideraba "los chicos", no olvidemos que él era mucho mayor que ellos. Hubo más técnicos interviniendo, Geoff Emerick, que se había transformado en el segundo más importante, Chris Thomas, Ken Scott, Barry Shefield, John Smith, Gordon House, Jeremy Banks y John Kelly. Todos los sonidos de orquesta sinfónica y todos los sonidos de instrumentos de música clásica fueron a cargo de la dirección de George Martin sobre músicos de su propia orquesta. Además, en algunas canciones usaron a Mal Evans y a Kevin para que realizaran sonidos o tocaran determinados instrumentos musicales sencillos. El Álbum contiene treinta canciones, de las que diecisiete están en el primer disco, y trece en el segundo disco. Veinticinco eran de McCartney / Lennon, aunque muchas eran muy en concreto de uno de los dos y el resto eran de ambos porque George Martin les sugería combinar diferentes partes que compusieron y grabaron individualmente. Cuatro canciones eran de George Harrison. Y por primera vez una canción era creada por Ringo Starr.

Lo habitual de la creación de este disco es que coincidieran los cuatro Beatles en el estudio cada vez menos según avanzaba el año. A veces grababan sus partes en soledad en estudios diferentes del mismo edificio, a veces coincidían dos o tres. Se reunían los cuatro bajo estricta vigilancia de Yoko Ono para poner ideas en común o mostrarles a los demás algunas de sus composiciones y recibir ideas. Con el tiempo, por hartazgo, en alguna ocasión Paul llevó a Linda al estudio como reflejo a la presencia de Ono, pero Linda no entró en el juego demasiadas veces. George Martin hizo todo un trabajo de diplomacia a la hora de combinar las grabaciones de las diferentes partes. Era muy extraño en 1968 que los músicos grabaran por separado sus instrumentos, aunque los ingenieros que trabajaron allí lo extendieron enseguida al resto de discográficas como método de trabajo habitual en un estudio. Ante un ambiente de opresión, el primero en abandonar el grupo fue el más inesperado, Ringo Starr, cuya personalidad siempre tendía a la reconciliación y a la mediación. Ringo también sufría mucho con todas aquellas peleas entre sus amigos. Así que cuando ellos hacían sus partes sin necesidad de la batería, que normalmente él acomodaba a lo que ya estaba grabado, se pasaba horas jugando a las cartas en el estudio con Mal Evans y Neil Aspinall. Cuando terminaba alguno de sus compañeros y se debía meter la batería, Ringo escuchaba lo grabado y se ponía a trabajar con George Martin para acomodar la batería a la canción. Sin embargo, cuando se iba a su casa, Paul McCartney se quedaba en el estudio si Ringo había grabado la batería de alguna de sus canciones y daba la orden de volver a grabar esa parte con él tocando la batería como consideraba que debía sonar, en lugar de pedírselo o indicárselo a Ringo. Ringo se daba cuenta y no dijo nada la primera vez, pero cuando ocurrió la segunda vez se sintió tan insultado que tras una bronca con McCartney echándole en cara que parecía que él quería ser los cuatro Beatles a la vez, recogió sus cosas y se fue del estudio para no volver. Se había ido de los Beatles. De hecho se fue incluso de Reino Unido. Estaba con su esposa Maureen y sus hijos disfrutando de la playa, la paella y las frituras de pescado de España en las Islas Baleares. Allí se le ocurrió una canción entera a raíz de las actividades pesqueras de los habitantes de la isla, "Octopus's Garden" (El Jardín de los Pulpos). Se trataba de un mundo fantástico debajo del mar donde él decía querer vivir para ser feliz con su pareja. Por medio de sus road managers los otros tres Beatles contactaron con Ringo y le convencieron para regresar al grupo. Ringo regresó poniendo como condición que su batería sólo la tocaba él y que si alguien quería grabar otra batería que lo dijera. En otras palabras: pidió la verdad y la lealtad por delante. Regresó a regañadientes. El enfado se le pasó cuando encontró que le habían comprado una batería nueva y la habían cubierto de flores. El regalo le gustó mucho. La idea fue copiada por Oasis en 1996, en la portada de su single "Don't look back in anger" (No lo recuerdes con odio), en esa ocasión era un piano. La canción de Ringo no fue incluída en este álbum, pero quedó reservada. Compuso otra canción que fue de gran éxito para sorpresa de los otros tres Beatles, "Don't pass me by" (No pases de mí).

Otro con problemas con la aceptación de sus composiciones en el grupo era George Harrison. Ya había demostrado que muchas de sus canciones, que eran desplazadas con frecuencia a las cara B, eran éxitos y favoritas de muchos seguidores de los Beatles, pero Lennon y McCartney le trataban como si fuera inferior a ellos. La gran mayoría de sus canciones se las rechazaban. Durante el Álbum Blanco George Harrison grabó un gran número de canciones que terminarían tiempo después en su álbum All Things Must Past (Todas las cosas deben pasar), de 1970. En el álbum de 1968 Harrison incluyó dos de sus canciones de más éxito: "While my guitar gently weeps" (Mientras mi guitarra llora gentilmente) y "Savoy Truffle" (Trufa de Saboya). En ambas composiciones una de las guitarras que suenan no está tocada por él. Se permitió el lujo de invitar a su mejor amigo para que tocara, al "Mano Lenta" Eric Clapton, cuyo grupo Cream (Crema) comenzaba también a disolverse por problemas de egos entre sus miembros. Clapton, que se metía cada vez más en el blues, incluso alabado por B. B. King, sacaría un disco con John Mayall cuando se produjo la ruptura total de Cream. Así que Harrison y Clapton estaban viviendo algo similar en sus grupos. Eric Clapton no sale en los créditos del disco, pues prefirió estar en el anonimato. Se supo que la guitarra era suya muchos años después. De hecho "Savoy Truffle" estaba dedicada a él por su afición a comer dulces a todas horas. Mientras que "While my guitar gently weeps" era de una inspiración muy íntima de los sentimientos de Harrison. Ambas canciones tenían un ambiente muy sofísticado que anticipaban en cierto modo el sonido que tanto desde lo íntimo como desde lo bailable se asentarían en los años 1970. Otra de las canciones era "Long, long long" (Largo, largo, largo tiempo), una canción que recuerda a la meditación. Y por último estaba "Piggies" (Cerditos), una canción de protesta política y social contra los banqueros, políticos y grandes empresarios. No era normal que los Beatles hicieran comentarios políticos en sus discos, aunque Harrison hizo "Taxman" en 1966. Aquí es necesario hablar de 1968.

Los Beatles habían optado por hacer sarcasmos contra aquello que no les gustaba, pero en general fueron muy comedidos a la hora de hacer declaraciones políticas. En este sentido la anécdota más destacada, al margen de aquel concierto para la Realeza en 1963, había sido el rechazo a actuar en 1964 en USA si no se retiraba la clausula del contrato que implicaba hacer una segregación racial del público. Actuaron, su público era mayoritariamente blanco porque eran los que tenían dinero para pagar la entrada, pero en principio no había segregación racial por normativa para ir a verles. Otro momento político fue en 1965 cuando Lennon ofendió al Gobernador General del Reino Unido en las Bahamas durante el rodaje de Help!, al creer que les estaba insultando al darles todo tipo de consejos de superioridad moral. Ese mismo año encontraron a un grupo pequeño de jóvenes que en una pequeña manifestación les pedían que regresaran a sus casas cuando estuvieron grabando la película en los Alpes austriacos. También ese año fueron los sucesos de España ya comentados y a partir de ahí todo lo ya narrado a lo largo de 1966 y los singles de ese mismo 1968. Había grupos de jóvenes que venían del underground o/y de opciones políticas de izquierdas socialistas por todo el mundo que consideraban que los Beatles no eran revolucionarios ni ayudaban al cambio social, porque se estaban enriqueciendo con su música, por lo que eran unos explotadores más. La verdad es que los Beatles habían vivido también en 1965 la famosa declaración de Lennon donde se autodefinió socialista de corazón pero votante del partido conservador británico por cuestiones de impuestos. En general los Beatles tomaron posturas revolucionarias en cuestiones de cambio social y moral, como por ejemplo su apoyo a las causas contra el racismo, contra la discriminación sexual, contra la guerra o contra el hambre en el mundo. Fue Harrison el que tocó el tema político de los impuestos y ahora con "Piggies" tomaba postura contra los banqueros, políticos profesionales y empresarios. The Beatles encabezaban la revolución social del hippiesmo, basada en el amor, a través de sus canciones, pero esto era otra cosa. Salvo los cantautores, en general los grupos de rock no se habían casi mojado en temas políticos. Los que más lo estaban haciendo eran los MC5, desde posturas comunistas. La toma de postura de los Beatles con su single "Revolution", de Lennon, comentado en la entrada anterior, y ahora con Harrison, era clara. Eran partidarios de una revolución, pero no de una cualquiera. Como decía Lennon, no se podía contar con ellos para apoyar una revolución violenta o una dictadura. Su apuesta era por una revolución pacífica basada en el amor y el inconformismo.

The Rolling Stones compondrían aquel año su canción "Street Fighting Man" (Guerrillero Urbano), que no se autorizaría su publicación en Reino Unido hasta 1971. Montones de grupos de rock se envalentonaban ahora a publicar apoyos revolucionarios en sus discos. Beatles y Rollings no eran únicos en esto, aunque sí fueron primeras voces, no las primeras. La cuestión es que en Mayo de 1968 los estudiantes y trabajadores de París, y por extensión: de Francia, se echaron a las calles reivindicando cambios sociales y políticos más solidarios con los intereses de la sociedad. La Cuarta República Francesa caería y se proclamaría la Quinta República. En Checoslovaquia la gente pidió democracia, la Primavera de Praga fue aplastada por los tanques de la dictadura comunista con ayuda de la URSS. En España los estudiantes y los obreros metalúrgicos y mineros del Norte de España y de las grandes capitales se atrevían a manifestarse contra la dictadura de Franco. En México los estudiantes lo hacían contra el PRI, que llevaba décadas gobernando el páis. En Estados Unidos hubo disturbios en Chicago el mismo año que se asesinaba a Robert Kennedy, del Partido Demócrata, y a Martin Luther King, defensor de la igualdad racial. En la República Popular China los cambios culturales del Libro Rojo de Mao provocaba una reacción contra los intelectuales. En todo el mundo hubo aires de cambio, a veces con grandes manifestaciones, a veces con disturbios, a veces con represión. Los grupos de rock daban banda sonora a todos estos fenómenos. Sus canciones eran himnos en las calles. No habían provocado todo aquello, pero animaban a sus participantes. Se dio el curioso caso de que habiendo sido autorizados de manera inédita los Beach Boys en concierto en Checoslovaquia, estos no sabían porqué allí no paraban de pedirles una canción de amor muy simple y no muy buena de sus inicios que era una cara B de uno de sus discos. Resultaba que fonéticamente su estribillo coincidía con palabras checas de apoyo a un cambio democrático. Los grupos de rock y los cantautores comenzarían a ser vistos por algunos gobiernos como parte de una conspiración socialista internacional. El comunismo al servicio de la URSS aterraba al bloque Occidental, pero al ver que también sus países tenían estas contestaciones ciudadanas les dio miedo otra cosa, al fin y al cabo las comunas hippies recordaban a modos de vida propuestos por los anarquistas desde el siglo XIX. No eran violentas, ni las comunas ni las personas, lo que desmontaba la propaganda internacional de presentar al anarquismo como caos y destrucción. El nuevo presidente de USA, Richard Nixon, se encargaría de atacar a hippies y grupos de rock, precisamente sería uno de los grandes enemidos de Lennon.

En todo este sentido revolucionario hay que mencionar igualmente la canción que abre el disco, "Back in the USSR" (De vuelta a la URSS), como parodia a la canción de Chuck Berry "Back in the USA" (De vuelta a los Estados Unidos), donde Berry hablaba con felicidad y añoranza del regreso a un hogar con los valores propios de su sociedad en plena Guerra Fría. Los Beatles demuestran con esta canción lo relativo de los sentimientos sociales y nacionales que dividían al mundo en ese tiempo poniéndolo siempre en la encrucijada de una posible guerra mundial nueva.

El Álbum Blanco contendría muchas canciones acústicas, rock tendiendo a las raíces, algunas de rock con toques psicodélicos aún, breves sonidos melódicos, blues, y un comienzo de profundización en sus canciones tendente a la introspección emocional, o sea a ejercer más como cantautores que como rockeros. Podríamos destacar "Ob-La-Di, Ob-La-Da", una confusa historia que acaba en travestismo como indicador de cómo cambiaba el mundo en sus valores sexuales ("La vida funciona en sujetador", cantaban). "Why don't we do it in the road?" (¿Por qué no lo hacemos en la carretera?), una potente burla de las letras de blues. "Yer Blues" (algo así como Blues aún, o quizá Triste aún), otro blues, que fue el que tocaron Lennon y Ono en la película de Navidades de los Rolling Stones dentro del grupo Dirty Mac (El sucio Mac) junto a Clapton, dos de los Rolling, un Jethro Tull y un Who, ya mencionado en la anterior entrega. "Julia", un acústico dedicada a la madre de Lennon. "Honey Pie" (Tarta de miel), que McCartney compuso en honor a un escarceo sexual de un fin de semana entero en un hotel de Hollywood donde iba de una habitación a otra de dos que alquiló con dos aspirantes a actriz diferentes que no sabían de la existencia la una de la otra, cuyo título es un guiño al argot barriobajero de Liverpool sobre las prácticas sexuales de masturbación femenina en relaciones homosexuales. "Martha my dear" (Marta, cariño mío), que McCartney dedicó a su perra. "Happines is a warm gun" (La felicidad es un arma caliente), donde se combinan diversas partes con diferenes estilos en una sola canción y que incluye la frase acerca de dedos enredados en pelos hirsutos, probablemente púbicos. Y podríamos citar muchas otras, pero nos vamos a centrar en tres más. Por un lado en "Birthday" (Cumpleaños, compuesta en La India por el cumpleaños de Brian Wilson, de los Beach Boys), y en "Helter Skelter" (algo así como Tobogán o Montaña Rusa), esta última la popularizaron Aerosmith en 1991 como parte del heavy metal, aunque la habían grabado en 1975. Ambas canciones entran en la misma definición que George Martin dio a "Revolution", eran hard rock, rock duro. Todo vino a costa de que en una entrevista a The Who ellos declararon que hoy por hoy, por entonces, ellos eran el grupo de rock más duro que existía. Paul McCartney, siempre con un espíritu muy competitivo, les contestó con estas dos canciones y no tuvo reparo para declarar en prensa que los Beatles eran los más duros y que siempre lo fueron. Realmente ambas canciones son los sonidos más potentes que se escuchan de esa época, si bien podrían competir con MC5 o con Hendrix, y no sólo con los Who, incluso con el "Sympathy for the Devil" (Simpatía por el Diablo) que los Rolling Stones publicarían un mes después. En todo caso, "Helter Skelter" no sólo sería un rock duro, insisto: hard rock, sino que pondría un antecedente al heavy metal que estaría por venir y cuyo término también nacería en el ámbito de los Beatles. No quiere decir que el disco fuera de hard rock, nada más lejos de la realidad. The White Album tiene todo tipo de sonidos y de estilos. Todo valía y todo cabía. Como dijo George Martin años después, era un poco un cajón de sastre, una colección de canciones más que un álbum con una orientación.

La otra canción que quería comentar es "Revolution 9" (Revolución 9). Puesto que el single "Revolution" se llamaba así a secas y era hard rock, y su homóloga en el álbum era un rock coral de "dudúa" y se llamó "Revolution 1", Lennon y Yoko Ono compusieron esta otra versión, que no tiene que ver con las otras, aunque la firmaron como Lennon / McCartney. Fue idea de Yoko Ono y la desarrolló Lennon. Dura unos ocho minutos en la cara B del disco 2. Se trata de una creación artística conceptual donde intentaron pintar un cuadro con sonidos. No hay música propiamente dicha, sino que es una combinación y sucesión de sonidos del nacimiento, vida y muerte de un ser humano, a los que se suman sonidos de guerra, de corridas de toros y otros parecidos. Hay balbuceos, risas, lloros, gemidos... Un auténtido galimatías que mucha gente no comprende y que trata de no escuchar cuando pone el disco. Sólo los más predispuestos a encontrar su lado artístico más allá de la música son los que aprecian su mensaje conceptual, aunque eso no quiere decir que en todas las ocasiones que ponen el disco estén dispuestos a gastar los ocho minutos en esta obra conceptual. Rompe el ritmo y el sentido que es reenganchado con la canción "Good Night" (Buenas noches) que cierra todo el álbum y la cual es una nana muy melódica y suave cantada por Lennon con alguna ayuda de Ringo. Lennon y Ono dijeron que "Revolution 9" sería la música del futuro. En torno al final de los años 1960 y principio de los 1970 algunos grupos hicieron pequeñas composiciones similares, por ejemplo The Doors, pero la verdad es que el tiempo les quitaba la razón, salvo en sus propios discos, hasta que a finales de los años 1990 y principios de los 2000 hubo una serie de artistas que en adelante editaron discos y canciones similares, pero más musicalmente orientados.

"Helter skelter" y "Revolution 9" tienen la triste nota necrológica de un asesinato múltiple en su haber. En 1969 un hippie estadounidense pasado de droga alucinógena que había intentado grabar discos y que incluso estuvo en Apple, Charles Manson, creyó que los Beatles le habían mandado un mensaje a través de esas canciones. Se transformó en una especie de gurú para una serie de seguidores también bañados en alucinógenos. En la noche del 9 de agosto de 1969 entraron en la casa de Sharon Tate, actriz y esposa del director de cine Roman Polanski, que no estaba en casa, y asesinaron a todos los presentes. La actriz, embarazada, celebraba una fiesta en su casa de Beverly Hills, en Los Angeles. Los asesinatos fueron especialmente sádicos y mentalmente insanos. Las atrocidades cometidas con los cuerpos fueron brutales. Charles Manson cumple condena en las cárceles norteamericanas desde entonces, aunque eso no ha evitado que edite libros y discos, e incluso que tenga admiradores y admiradoras. Para los Beatles este suceso fue especialmente traumático. Salieron a los medios para defender que ellos no habían lanzado ningún tipo de mensaje. Cada persona era libre de interpretar lo que quisiera con su obra, pero aquella persona estaba especialmente perturbada.

Entre tanto, dentro de 1968, George Harrison se sentía despreciado por Lennon y por McCartney al descartar muchas de sus canciones y al darle posición de cara B a aquellas que le aceptaban. A Harrison, como a McCartney en 1966, le ofrecieron componer la banda sonora de una película y aprovechó la ocasión para demostrar su valía por sí mismo. Está considerada más que una banda sonora, el primer álbum de rock de un Beatle en solitario, aunque no sea así. Por otro lado contiene mucha música india. Se trata de Wonderwall (Muro Maravilloso), que fue un largometraje de Joe Massot. Esa es la película que recomiendo en esta entrega para entender el momento y a Harrison. El guión lo escribió el mismísimo escritor Guillermo Cabrera Infante a partir de una historia de Gerard Brach. Además, el nombre de Wonderwall sirvió de título de canción y single para el grupo de rock británico Oasis en 1995, los cuales son grandes seguidores e imitadores de los Beatles. El disco de la banda sonora compuesta por Harrison salió a la venta el 1 de noviembre.

El Beatles que sí fue el primero en sacar un álbum de música propiamente dicho en solitario fue John Lennon. Lo sacó con Yoko Ono y lo hizo pocos días después de Wonderwall, el 11 de noviembre de 1968. Normalmente cuando alguno de ellos o un amigo había hecho alguna publicación se había guardado un tiempo mínimo de cortesía para no competir en ventas directamente, que Lennon sacara su disco sólo diez días después no sentó nada bien a Harrison. El disco de Lennon y Ono se llamaba Unfinished Music nº 1. Two virgins (Música inacabada nº 1. Dos vírgenes). Se trataba de un álbum conceptual inspirado en gran parte por Yoko Ono, donde se sucedían lo que ellos llamaban poemas sonoros: un conjunto de sonidos de diferente procedencia no necesariamente musicales, o sea un disco entero de temas como el "Revolution 9". El disco entusiasmó a los vanguardistas, pero también desilusionó a muchos músicos y muchos aficionados. Lo más polémico era su portada y contraportada. Por primera vez se veía en una carpeta de música un desnudo integral de una pareja, Lennon y Ono, en cuyo pene de él había unos claros aspectos sintomáticos de haber mantenido relaciones sexuales casi un momento antes. Por detrás era el mismo desnudo, pero de espaldas. Los desnudos en los años 1960 eran altamente amorales para mucha gente adulta, a pesar de que los jóvenes los veían cada vez como algo más natural, sobre todo en lo artístico y en lo contracultural. El Arte de la provocación y el romper tabúes estaba ahí. También es verdad que intentaban favorecer una cultura del amor por encima de una cultura que aceptaba con total naturalidad toda imagen de violencia pero no un desnudo. Como sea, el disco tuvo que ser vendido en bolsas de papel en Reino Unido. En otros sitios fue un disco con censura o al completo o sólo en su carpeta. Poco después de ambos álbumes se publicó The White Album ese mismo mes, el día 22.

lunes, febrero 16, 2015

NOTICIA 1448ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 9)

Y LOS BEATLES PIDIERON PERDÓN

Los Beatles habían cambiado el rumbo de la música rock con Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band en julio de 1967. Aparte, los fabricantes de instrumentos musicales y aparatos de sonido comenzaron a investigar e innovar en nuevos aparatos y nuevos avances para poder adaptarse a todos los nuevos sonidos que se habían producido en concreto con este álbum y en general con otros de la psicodelia, ya que mucha gente aspiraba a sonar igual o similar. Los Beatles también habían contribuido a la revolución social en Occidente que se estaba produciendo a través del cambio de costumbres sociales y de movimientos pacifistas y vanguardistas. La muerte de su manager (representante) a finales de agosto les tomó por sorpresa y buscaron refugio en un gurú hindú que se encontraba en Inglaterra fomentando la meditación trascendental. John Lennon y McCartney se fueron a colaborar con un proyecto benéfico de UNICEF, Ringo rodaba una película y Harrison venía de estar de incógnito en California, donde se estaba viviendo el estallido del Movimiento Hippie con el Verano del Amor. Recorrió varias ciudades justo en ese momento de libertad comunal cercana a valores anarquistas. Se produjo entonces uno de los grandes macroconciertos de los años 1960, el Festival Pop de Monterey. Era un encuentro contracultural al que acudieron infinidad de bandas noveles y aficionadas, muchas de ellas venidas de ámbitos universitarios, pero claramente inconformistas con su sociedad de consumo capitalista. Allí estuvo Harrison de público cuando fue descubierto por motoristas de Los Ángeles del Infierno, con los que hizo amistad creyendo que eran parte de aquel ambiente de amor y fraternidad. Les invitó a visitarle en Liverpool, cosa de la que se arrepentiría al año siguiente. En aquel festival, en el que estaba trabajando como fotografa Linda Eastman, se hicieron famosos gente como el grupo de Janis Joplin y ella misma, que era la Big Brother and The Holding Company, también The Doors, se afianzó notablemente Jimi Hendrix con su grupo The Jimi Hendrix Experience (La Experiencia Jimi Hendrix), el cual quemó su guitarra en respuesta a The Who, que destrozaron sus instrumentos, estaba también su amigo Ravi Shankar, tocó Otis Redding, estaba el periodista Derek Taylor, bien conocido por Harrison, etcétera. Duró tres días de junio, del 16 al 18, y allí comprendió que desde el año anterior a ese se había mejorado mucho en equipos de sonido. Con equipos como aquel sí se podía dar un concierto para miles de personas, aunque siguiera habiendo deficiencias. Allí había doscientas mil personas. El ambiente de cambio social, de paz, de amor, de comuna, de nuevos estilos psicodélicos, de grupos fundamentales en esa segunda mitad de los años 1960 y decisivos en el rock que ha evolucionado posteriormente, son cosas que se llevó consigo Harrison y que transmitió a sus compañeros a lo largo de aquel verano.

El 27 de agosto murió Epstein y tras los primeros días de impacto traumático por lo inesperado de la muerte y el cómo se produjo, aunque recibieron palabras y consejos del Maharishi hindú, era vital saber cómo estaba organizado su archivo personal y ver en qué punto había dejado los asuntos de los Beatles para poder seguir adelante con todo ello. Aunque aún no supieron todos los problemas económicos que les estaba produciendo la gestión de sus primeros contratos entre 1962 y 1963, sí que descubrieron que perdían mucho dinero en impuestos. O más bien lo descubrieron sus personas más allegadas en la "familia" Beatle.

Aparte del manager, ellos tenían tres road manager (representantes de gira o de carretera). Hemos hablado varias veces de dos de ellos. Uno era Mal Evans, que tenía mucha confianza con ellos incluso para intervenir en sus grabaciones, se encargaba de los hoteles, de cierta asistencia personal, de su correspondencia y demás. Otro era Peter Brown, que se encargaba fundamentalmente de todos los pagos y burocracias referentes a sus desplazamientos. Este era el más profesional y muchos consideraban que hubiera sido lógico que ejerciera de manager a partir de ahora. El tercero era de la edad de Ringo Starr, se trataba de Neil Aspinall. Los cuatro conocían a Neil Aspinall desde que eran estudiantes de instituto. Él había estado con ellos desde antes de que fueran famosos. Les llevaba los instrumentos, participaba de sus conversaciones más delicadas, les atendía si estaban enfermos, ejercía de asistente personal en cada detalle de sus vidas incluso privadas, en fin, aunque no le necesitaban ya como road manager desde hacía años, nunca se deshicieron de él porque era un amigo antiguo. Le renovaron los contratos siempre y se las apañaron para que siempre estuviera a su lado. Les conocía tan bien que hubo quien creía que este era el otro candidato obvio para ser el nuevo manager que gestionara todos sus asuntos discográficos. Pero no fue así. Ellos antes de ser famosos ya habían tenido al padre de Pete Best como una especie de representante bevemente, y antes de tener a Brian Epstein habían probado con el famoso Dick James, que incluso grabó sus primeros singles, pero aquello no había funcionado. La elección del manager era un asunto delicado porque en esa persona, en su brillantez o no, había que depositar mucha información, mucho dinero y mucha confianza. Brian habia sido como un padre, y psicológicamente nadie quiere sustituir a un padre por otro nada más morir el primero. De manera implícita y callada todos dejaron que ejerciera como manager el que tenía una personalidad más dominante y emprendedora, Paul McCartney, que en ese preciso momento se valoraba a sí mismo en cotas muy altas gracias al éxito de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, cuya autoría era en gran parte suya, ya que es el que más ideas aportó. Nadie le había elegido, ni él se había postulado, pero fue su vitalidad la que tiró del grupo para que siguiera haciendo cosas, mientras Harrison les daba sosiego espiritual a través del hinduísmo que él conocía.

Sus road manager y otras personas cercanas, al ver las grandes pérdidas de dinero a través del pago de impuestos, les recomendaron una solución tópica: que gastaran mucho dinero, todo el que pudieran. Y lo hicieron, aunque sin demasiada reflexión. Se pusieron de acuerdo con EMI para dejar de depender del sello Parlophone y fundaron su propio sello discográfico, la compañía Apple Corps. (Corporación  de la Manzana). Su logotipo es el dibujo de una manzana basado en un cuadro de Arte Pop que vio Paul McCartney y que le gustó. Esta corporación nace en los últimos meses de 1967, por lo que su principal actividad comenzará con fuerza en 1968. Tendría varias filiales dedicadas a diferentes cosas, entre ellas una tienda de ropa hippie e hindú en la calle Baker de Londres. El negocio fue un fracaso económico que hubo de cerrarse meses más tarde en 1968. La cuestión es que la ropa era cara y los ingresos no alcanzaban a los gastos del mantenimiento de aquel edificio. Decidieron anunciar que regalarían todo lo que alguien pudiera llevarse en el último día de la tienda, como consecuencia es una anécdota conocida que dentro de la tienda sólo quedaron las paredes, literalmente. Se lo tomaron con humor. Pero igual que ocurrió esta mala gestión ocurrieron otras. Apple fue la empresa más ruinosa de la Historia a pesar de que también era la que probablemente más ingresos inmediatos generaba a través de los Beatles. Por ejemplo, en 1968 se animaron al fin a hacer cotizar los discos de los Beatles en bolsa. Ningún grupo de música ni artista había hecho algo así. Era algo muy arriesgado porque dependía de demasiados factores personales tanto de los artistas como de los consumidores de su Arte, o sea: de su música. Como los Beatles estaban ya en su fase final, es de imaginar también lo ruinoso que resultaron igualmente aquellas acciones de bolsa. La idea de la fundación de Apple recogía otras ideas más allá de negocios mejor intencionados que afortunados. Por un lado los Beatles pretendían gestionar ellos mismos sus propios asuntos discográficos, pero por otro lado querían revertir en la sociedad lo que la sociedad les daba, uno de los pilares de la corporación era ayudar a creadores de todo tipo a desarrollar sus propias ideas, o sea: querían dar una oportunidad económica y unas facilidades a todo tipo de jóvenes, cosa que ellos hubieran agradecido en sus primeros años. Pero de todo esto hablaremos más en la próxima entrega. De momento, la tienda de ropa de Apple, o de los Beatles, como se la llamó popularmente, dio una nota de color a Londres, no sólo por su ropa hippie, sino porque pintaron las paredes del edificio de colores muy llamativos y psicodélicos. Una pequeña obra de Arte urbano que daba algo de alegría a un Londres de ladrillo rojo.

En 1967 llama la atención de esta compañía otro de esos proyectos ruinosos que en principio ellos no lo creían ruinoso. Desde que fueron a Grecia buscando una isla que comprar conocían a un chico joven llamado Alexander Mardas, al que ellos apodaron Alex el Mágico. Le conocían por tanto desde el periodo 1964-1965. Les había estado rondando de manera habitual. Incluso se había hecho amigo de John Lennon, que era al que quizá caía mejor. En 1967 Alex el Mágico tenía 23 años, uno menos que George Harrison, que era el más joven de los Beatles, y cuatro menos que Ringo y Lennon, que eran los más viejos. Alex estaba entusiasmado con el resultado del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, pero lejos de admirarlo de una forma más o menos aceptable, lo admiraba prometiendo a Lennon que con sus conocimientos podría mejorar sus sonidos de una manera exponencialmente superior. Por ejemplo, les prometió a los cuatro Beatles que crearía una mesa de pistas de sonido de 78 pistas de grabación. Aunque ahora esa mesa no es algo descabellado, hay que recordar que en ese preciso año de 1967 las mesas eran de cuatro pistas. Los Beatles le creyeron, le pidieron que guardara el secreto de su trabajo y le contrataron, sobre todo porque Lennon quedó maravillado con una caja que en realidad eran un montón de bombillas que se encendian y se apagaban. Con Alex el Mágico se abrió una filial de Apple dedicada a la investigación y desarrollo. Lo normal es que se le viera poco a Alex investigando, aunque tenía un laboratorio propio y usaba bata blanca. Todos los técnicos de los Beatles estaban hartos de él, especialmente George Martin. Al parecer solía rondar por todos los sitios de Apple sin pedir permiso si podía o no estar en determinados sitios y en determinados momentos. Les preguntaba por todo tipo de detalles de qué hacían y qué no hacían, qué grababan, cómo lo grababan, qué planeaban... y a veces hacía coletillas de abogado del diablo o acerca de cómo él iba a mejorar todas aquellas ideas, por lo que debía conocer todos los detalles de las mismas. A lo largo de las grabaciones de 1968 fue especialmente molesto en medio de un ambiente ya de por sí tenso entre los músicos. Quizá una de sus principales cualidades era su facilidad para conseguir drogas para Lennon, se solía decir. El punto más conflictivo fue cuando dijo que iba a lograr unos avances técnicos para mejorar la grabación del sonido de la batería de Ringo. Todo lo que hizo fue retirar las mamparas que los técnicos tenían en torno a la batería, y colocó un micrófono delante. Dijo que había creado un aparato invisible de resonancia acústica. Aquello fue bastante bochornoso y George Harrison estalló con un ataque sarcástico sobre Alex, sus cualidades y el rumbo de los Beatles. El sarcasmo de Harrison no pasó por alto a Lennon, que seguía confiando en su amigo Alex. Cuando llegó la fecha de vencimiento de la entrega de la mesa de 78 pistas, descubrieron que sólo había fabricado una de 16 pistas, que si bien era una mesa muy avanzada en 1969, ya no era innovadora. Cuando llegó Allen Klein como nuevo manager, su primer objetivo fue sanear las cuentas. La primera filial de Apple que cerró y el primer empleado de Apple que despidió fue a Alex el Mágico, que había sido también su primer contratado en 1967 por 40 libras a la semana. Se despidió con una nota diciendo que él era un científico y un poeta y que dependiendo del día podría hacer una cosa u otra. Era un auténtico vendedor de aire. Ahora bien, no le fue muy mal, cuando mataron al presidente de gobierno de España en noviembre de 1973, el príncipe Juan Carlos, futuro rey Juan Carlos I en 1975, que entre 1974 y 1975 sustituía a Franco en la presidencia de la jefatura del Estado cuando el dictador se ponía enfermo, le encargó un coche blindado en la primavera de 1974, porque Alex el Mágico había convencido a la Casa Real española tras el atentado de que él era capaz de crear un coche totalmente inmune a todo tipo de bombas y de balas. Como se puede ver, el actual caso del pequeño Nicolás no nos es tan nuevo en España. Siempre hubo Nicolases.

Paul McCartney hizo frente a la petición del segundo álbum del año que tenían que hacer por contrato. Impulsado su ego mucho gracias al anterior disco, se lanzó a un proyecto de televisión que a la vez les iba a dar su noveno álbum, Magical Mystery Tour (La Gira Misteriosamente Mágica), cuyo primer título iba a ser El Círculo Mágico. Se basaba en ideas filosóficas muy poco meditadas. El guión, creado por el propio McCartney era un simple folio con un círculo dividido en varias partes. La idea de crear una película de televisión había venido de la propia televisión británica, de la BBC. En vista del éxito del programa internacional y del gusto de los Beatles por crear videos promocionales de sus canciones, les propuso crear un programa para las Navidades de ese año. Les dio carta blanca y confianza ciega, pensando que hicieran lo que hicieran iba a gustar mucho. La película tenía unas ideas básicas a rodar, pero era totalmente improvisada, incluída la ruta a seguir por el autobús donde se metieron los Beatles junto a parte de su equipo y varias seguidoras y seguidores que participaron gratuitamente sólo por estar con sus ídolos. No se podían cambiar de ropa, ya que se supone que todo transcurría en un día, a pesar de que se rodó en varios días. Fue un auténtico quebradero de cabeza para los road manager. Los directores fueron los cuatro Beatles más un director de producciones televisivas de carácter historicista, Bernard Knowles, pero quien realmente controlaba todo y corregía todo lo que se hacía, era Paul McCartney. Este control metódico irritó a sus compañeros, especialmente a Lennon, aunque todavía no era algo excesivamente marcado y se divirtieron en el rodaje. Lo más desquiciante para ellos fue que McCartney grabara las imagénes de una canción suya por su propia cuenta,  "The fool on the hill" (El tonto en la colina) y que la montara sin que ellos lo supieran hasta que no vieron el metraje terminado. Sobre este metraje ya escribí detalladamente para la revista cibernética El Tornillo de Klaus, me remito a ese texto para saber más detalles. La película era un viaje de los Beatles en un autobús mágico, guiados por una especie de geniecillos que parecían trabajar más con drogas que con pócimas. No había un argumento fijo, se sucedían las canciones en videos que algunos consideran primeros video clips, pero no lo son propiamente dichos, es altamente surrealista, lo que atrajo al pintor Salvador Dalí a admirarles, actúan algunos actores que estuvieron en las dos películas anteriores y es de una ambientación hippie y psicodélica muy polémica. La película no fue comprendida por la audiencia familiar a la que iba destinada en televisión por las fechas que eran. Ha sido una película valorada en positivo por la mayoría de personas posteriormene, aunque siempre hubo quien la creyó un acierto. Se la valoró bien en general a partir de que Queen iniciara los video clips en 1975 y que la cadena de televisión MTV hiciera de ellos su principal emisión desde 1981. Pero en 1967 se les acusó de crear algo horrendo, incomprensible, sin sentido e incitador de tomar drogas alucinógenas en unas fechas donde muchos niños verían la televisión con sus familias. A pesar de que la edición remasterizada en DVD de 2012 no lo dice en sus documentales extra (por cierto que fue la película que más tardaron en dar permiso para que se remasterizara), la película como película en 1967 fue mal valorada, mal criticada y rechazada. Los Beatles tuvieron que salir al día siguiente por televisión para pedir perdón. En concreto lo hizo el principal responsable, Paul McCartney. Era la primera vez que pedían perdón por una obra suya y era la primera vez que recibían críticas negativas. La BBC no debió escarmentar mucho, al año siguiente se lo pidieron a los Rolling Stones, que prepararon un especial de Navidad que era una película llamada The Rolling Stones' Rock and Roll Circus (El Circo de Rock and Roll de los Rolling Stones), en ella aparecían diversos músicos amigos, como los Who, Jethro Tull, Marianne Faithfull, Eric Clapton y Taj Mahal, entre otros, en medio de marabaristas, tragafuegos, contorsionistas y otros personajes de circo. También estaban Lennon y Yoko Ono, aunque se había invitado a los Beatles sólo ellos aceptaron ir, McCartney explícitamente se negó estando esta pareja, pero eso es algo que se contará su porqué en la próxima entrega. Esa película de las Navidades de 1968 ni siquiera se llegó a emitir. La BBC dice que la retiraron de emisión, el resto del mundo hablamos de censura por presuntos excesos con drogas y miedo a que ocurriera lo que el año anterior con la película de los Beatles, no se estrenó hasta 1996. 

La película de los Beatles también la transmitió la ABC norteamericana. Uno de sus principales problemas había sido su alto contenido psicodélico, que necesitaba de muchos colores vivos en una época en la que la mayor parte de los hogares familiares con televisor sólo tenían televisores con capacidad de recibir imágenes en blanco y negro. Eso en parte no benefició en nada para obtener críticas favorables. Parte del mensaje visual se perdía. En todo caso, dicho sea de paso, McCartney pretendía con este proyecto animar a sus compañeros, al margen de su egocentrismos que ya comenzaba a despuntar. Él recordaba lo bien que se lo pasaron todos rodando las dos anteriores películas, buscaba ese mismo ambiente tras la muerte de Epstein.

Sin embargo, paradojas de los Beatles, mientras que tuvieron que pedir perdón por la película, la misma que en el futuro será considerada una preciosa pieza en la antesala de los video clips, su disco batía récords de venta. Se vendió en grandes cantidades, quizá en parte por el éxito de las canciones y quizá también impulsado por "las rentas de popularidad" del éxito del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Incluso fue nominado a un premio Grammy. Antes de que saliera la película y el disco, ellos habían anticipado una de las canciones como cara B de un single que no se recogía en ningún disco: "Hello, goodbay / I am the walrus" (Hola, adiós / Yo soy la morsa). Este single salió el 24 de noviembre, un mes antes de que tuviera que salir película y disco. Eran surrealismo y psicodelia en altas dosis, con una serie de letras que serían parte de la polémica de 1969 de la que ya hablaremos, como dije en la anterior entrega. Sonidos instrumentales hacia atrás, cacofonías, sonidos alterados de diversas formas. Era una extensión del álbum anterior pero más extraño aún. La razón de su composición está en que Lennon supo que un antiguo profesor suyo en el colegio usaba de las letras de los Beatles para analizar y enseñar literatura a los jóvenes estudiantes. Lennon hizo unas canciones estruendosas en coros y sonidos, y letras altamente incomprensibles para reírse de esa pretensión y como aviso a sus seguidores que comenzaban a analizar hasta la saciedad la más insignificante cosa que hacían, decían o cantaban.

El disco en realidad era obviamente otra banda sonora. Como tal salió en Reino Unido en EP el 8 de diciembre, intentando crear más espectación en torno al día del estreno de la película. Contenía seis canciones, incluía de nuevo las letras escritas e incluso una anotación como de cuento. Pero para el mercado estadounidense había salido el 27 de noviembre. Por primera vez se había estrenado antes en América que en Europa. Para ellos no presentaron un EP, sino un álbum que se completaba con cinco singles que fueron directos a la cara B. Eran todos los singles de 1967, de los que ya hemos hablado. Magical Mystery Tour en su edición como álbum fue lo que realmente solicitó la gente en las tiendas. Por eso es el noveno álbum, porque no se quedó en un EP. Sin embargo, como álbum, no se recogían las letras de las canciones de la cara B, solo las de la cara A, que eran las propias de la película. La grabación de las canciones se hizo con un simulador de sonido estéreo a partir de cintas magnetofónicas que en principio recibían el sonido en monoauricular. Por lo que se refiere al EP europeo, fue su primer EP en mono y en estéreo, aunque hoy por hoy de este álbum sólo se vendan copias en estéreo.

McCartney quería crear un mini álbum doble, lo que en realidad sería un doble EP, aunque ya hemos dicho cómo se editó. La idea de la carpeta también fue suya, pero no encontró a ningún diseñador dispuesto o disponible para realizarla. Junto a uno de sus agentes de prensa, Tony Barrow, diseñó todo el folleto interior en cuanto a su contenido escrito. Barrow ofreció incluir algunos dibujos de ellos caricaturizados por Bob Gibson, que a la vez hizo un cómic de la película para venderlo en Navidades. Al final las fotografías de la portada y de la contraportada las tomó John Kelly, haciendo caso a la idea de McCartney. Tiene diferentes versiones según sea el EP o el álbum, y según sea el país. La más extraña y cotizada actualmente es la portada alemana. Se les muestra a ellos disfrazados de animales antropomorfos de color blanco, salvo Paul, que es una morsa negra. Aparecen sobre unas letras coloridas que nacen de un arco iris y donde se lee el nombre del álbum. De fondo hay estrellas de estilo näif que se unen para hacer el nombre "Beatles". Todo eso encuadrado en un fondo de nubes naranjas con sombreados azules con un punteado de Offset muy marcado, recordando el coloreado de los cómics de la época. La portada puede ser divertida, pero también fue implicada en 1969 en la ya muy mencionada polémica que hay que comentar, y que gira en torno a una hipotética muerte de Paul McCartney durante las sesiones de grabación del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Ya lo mencionaremos. De momento, lo destacable es el gran control que ejerció McCartney en todo el proyecto, incluso como para marcar el diseño de la portada. 

El disco es muy psicodélico, quizá más aún que Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Muchos sonidos recuerdan a ese disco, pero todavía más desarrollados y mucho más recurriendo a ellos, incluídas las voces de unos actores de una obra de Shakespeare que se oyen de fondo. El productor era George Martin, también aparece Geoff Emerick y el propio John Kelly que hizo la fotografía de la portada y la contraportada, esta con ayuda de un calidoscopio (es parte del metraje). Había nueve canciones de McCartney / Lennon, una de George Harrison, "Blue jay way" (Camino del Arrendajo Azul), y una compuesta por absolutamente todos, la cual era instrumental (su primera instrumental sacada a venta desde los singles de antes de ser famosos), era "Flying" (Volando), quizá el sonido más psicodélico que hubieran usado nunca. La canción más notable es la que da título al disco, "Magical Mystery Tour" (La gira misteriosamente mágica), creada a ritmo rápido de viaje. Mientras que la canción "Your mother should know" (Tu madre debería conocerlo) recupera un sonido de vieja película musical de los años 1940 y lo reconstruye dentro del rock psicodélico.

Todo este empacho psicodélico de 1967 daría por resultado una reacción contraria a esos sonidos que analizaremos en la próxima entrega, pero que mencionaré ya que se materializa en el single "Lady Madonna / The Inner Light" (Dama Madonna o Dama Señora / La luz interior). La cara B, "The Inner Light", era una canción de Harrison que otra vez mezclaba el rock y la música india, con letras asceticas hindús. Harrison estaba cada vez más imbuido de esto, mientras Lennon se burlaba. Nos interesa la cara A, "Lady Madonna", que era una canción claramente feminista en defensa de los derechos de igualdad de la mujer, al ser una letra en torno a una madre de familia que saca adelante ella sola a su familia sin apenas recompensa o reconocimiento. La cuestión es que con esta canción hay una regresión a un estilo rock cercano al rhythm and blues acelerado, aunque aún contiene algún sonido psicodélico. El single fue sacado el 15 de marzo de 1968. El siguiente single sería "Hey Jude / Revolution" (Hey, Jude / Revolución), que saldría el 26 de agosto. "Hey Jude"  la compuso McCartney para Julian Lennon, que a menudo se sentía abandonado por su padre. Cinthya y John se estaban separando en medio de un escándalo en la prensa rosa que ya mencionaremos. En este caso esta canción rock tiene unos toques de soul, o sea: de música para elevar el espíritu, y grandes coros, nada que ver con la psicodelia. Mientras que "Revolution" era un rock duro que diferiría de la versíón del álbum donde hay otra versión diferente de esta canción de Lennon. John quería poner esta versión en el álbum, pero George Martin le dijo que era un sonido demasiado duro. Era la primera vez que se usaba el término de rock duro (hard rock), y se refería a duro de oírse. Hoy día no nos parece duro de oír, pero hay que ponerse en la época y en lo que hasta ese momento se había escuchado. En el álbum pusieron otra versión más suave con ritmo irónico típico de los coros de "dudúa" propios de grupos corales de raza blanca de los años 1950 norteamericanos. ya hablaremos más de esta canción. Sirva ahora para hacer valer la idea de la reacción contra el sonido psicodélico que ellos mismos tuvieron en 1968.

Obviamente la película que recomiendo para entender este momento de los Beatles es Magical Mystery Tour, de 1967, por ellos mismos más Bernard Knowles. Psicodelia, surrealismo y extraños colores.

sábado, febrero 14, 2015

NOTICIA 1447ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 8)

 THE BEATLES, APOGEO PSICODÉLICO

Tras el gran silencio de los Beatles como conjunto (que no de cada uno de ellos al margen del grupo), sólo interrumpido por el single "Strawberry fields forever / Penny Lane", publicado en febrero de 1967, en mayo dieron una fiesta de presentación de un nuevo disco que aún no había salido al mercado. Era una especie de anticipo para ir creando espectación. Esa fiesta será bastante importante, pues Paul McCartney estaba atravesando la ruptura con Jane Asher y fue allí donde conoció a Linda Eastman, una fotógrafa de prensa musical que se transformaría en su nueva novia. Linda Eastman era hija de una familia rica dueña de una cadena de grandes superficies comerciales en Reino Unido que, a la vez estaba emparentada con los Epstein. Más allá, los Eastman estaban emparentados con el famoso Eastman que fundó Kodak, la empresa de máquinas fotográficas que inventó el negativo de carrete fotográfico. Como sea, Linda Eastman conoció personalmente a Paul en esa fiesta de mayo. Ella tendría un año muy fructífero en ese 1967, pues haría algunos de los trabajos fotográficos que darían a conocer al mundo a gente como The Doors cuando estaban empezando, así como a muchos otros grupos hippies y psicodélicos. Su posición como periodista la hacía conocer a todas las vanguardias musicales de la época, lo que tendría su peso en McCartney a través de su nuevo noviazgo. Al comienzo era una relación algo liberal, aunque McCartney nunca había sido exactamente monógamo. Una artista japonesa, Yoko Ono, también le conocería ese año y trataría de hacerle su pareja, pero Paul la esquivó afianzando su relación con Linda. Yoko y Linda nunca terminarían de llevarse bien más allá de lo formal. Yoko ya había aparecido por las vidas de los Beatles en torno a septiembre de 1966, cuando realizó una exposición a la que asistió John Lennon.

En junio Lennon y McCartaney participaron del ya mencionado single "We love You" de los Rolling Stones. Al fin en julio salió el mencionado nuevo álbum de los Beatles en medio de una gran espectación. Se estrenó el 1 de julio en Reino Unido y el 2 de julio en USA. Era su octavo álbum y se llamaba Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (La Banda de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta). Por tercera vez consecutiva este se transformó en el mejor disco de los Beatles, y para la gran mayoría del mundo, incluidas varias generaciones, es el mejor disco de los Beatles, su punto álgido, su apogeo, a pesar de que hay gente que todavía marcan este punto en el Álbum Blanco o en el Abbey Road. Como sea, donde hay consenso es en que es el mejor y más representativo álbum de rock de los años 1960 y de la psicodelia. Como dije en anteriores entregas, varios artistas se sucedieron en esa consideración por críticos y aficionados. Si el Pet Sounds de los Beach Boys era el que más se aclamaba por su perfección e innovaciones, mientras los Beatles grababan Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, Paul McCartney no paraba de escuchar y de hacer que sus compañeros escucharan el primer álbum de unos jóvenes Frank Zappa and the Mother of the Invention (Frank Zappa y la Madre del Invento), sacado en junio de 1966 y llamado Freak out! (¡A desmadrarse!). Frank Zappa va a ser uno de los rockeros más imaginativos y psicodélicos, pero aunque algunos le quisieron clasificar como hippie, él no lo era, de hecho criticaba al hippismo riéndose de él. Zappa era irreverente y contracultural (underground). Subertía el orden dejando en evidencia todo lo establecido mediante la burla y la sátira basada en provocar ética y moralmente. Para muchos jóvenes del año 1967 y posteriores, jóvenes que querían estar al margen de la industria musical y apostaban por las creaciones de arte, cine y música independientes, este era el mejor disco de su época. Paul McCartney les dio la razón y se obsesionó con igualar o superar ese disco. Toda la creacíón del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band está imbuida de "ecos creativos" del primer álbum de Zappa. Algo similar le pasó a Harrison en 1968 cuando compuso la canción "Something" y eso que en enero de 1968 Zappa se burló del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band al publicar su tercer disco, We're only in it for the money (Nosotros estamos en esto solamente por el dinero), que era un disco que desde la carpeta hasta las canciones todo era una mofa a la obra de The Beatles como a los Beatles mismos y sus intereses musicales.

En esos meses de presentación del disco ocurrió la fiesta de los Rolling Stones, citada en anteriores entregas, en la cual un desconocido Jimi Hendrix traído por Chas Chandler, uno de los componentes de los Animals, tocó ante los Beatles y otros músicos varias canciones del disco con apenas veinticuatro horas de haberlo oído. También es el mes, o quizá el siguiente, en el que ocurrió las declaraciones sobre la marihuana que hizo Paul McCartney, como ya se dijo en otra entrega también. Pero lo más destacado que ocurrió en torno a sus vidas en ese momento fue la noticia que recibieron por separado de la muerte de Brian Epstein. Había sido encontrado muerto en la soledad de su casa. La autopsia declaró que la muerte se produjo por una sobredosis de barbitúricos. Aunque todo el mundo apunta al suicidio, como así parece que posiblemente fue, ninguno de los Beatles reconoció, ni reconoce, esa posibilidad públicamente. Siempre barajaron que se trató de un accidente con sus dosis de medicamento. Como mucho dijeron que simplemente "se fue". Para ellos había sido como un padre, aunque era más o menos de su edad, un poco mayor, pero poco. Se ha especulado con un posible rechazo amoroso, o un golpe con la realidad, durante las vacaciones españolas con Lennon en 1966, que ya mencionamos. Lo que es evidente es que desde que los Beatles dejaron de hacer conciertos, ir a radios y televisiones y desde que ellos mismos querían controlar qué es lo que creaban y como, él se había visto cada vez más arrinconado sin funciones, cada vez más deprimido, cada vez más como si no fuera una persona reconocida, quizá sufrió una especie de "síndrome del nido vacío". Había escrito una biografía de los Beatles desde su punto de vista como manager, el libro se llamaba Un sótano lleno de ruido, estaba claro que eso no era suficiente para llenarle.  No se sabe muy bien qué ocurrió, aunque se sabe que sus últimos meses eran depresivos, pero nunca comentó sus problemas o preocupaciones con nadie. Esto fue un golpe psicológico muy duro para ellos, aunque se encerraron cada vez más en sus propios mundos interiores que externalizaban con todo tipo de ocurrencias artísticas.

Antes de morir, a Brian Epstein le dio tiempo a hacer dos cosas. Por un lado, si el álbum había salido el 1 de julio, había gestionado que los Beatles aparecieran el 7 de julio en el primer programa de televisión de la Historia que se iba a ver en directo a la vez alrededor de todo el planeta gracias a los novedosos satélites espaciales de telecomunicación. Tal evento se realizó mediante un programa de televisión especial donde muchos países se coordinaron para retransmitir diversos espectáculos propios desde su propio territorio. Fue un ejercicio de producción televisiva histórica y compleja. Reino Unido pidió para su parte del espectáculo la aparición de sus estrellas musicales más significativas: The Beatles. Brian Epstein les hizo ir al programa vestidos con una ropa muy hippie, con toques orientales, boas de plumas, etcétera. Ya comenté en la anterior entrega que tenían un nuevo aspecto físico con bigotes, barbas, gafas, pelo más largo... De hecho el bigote de Paul McCartney cuenta con la anécdota de que se lo dejó para pasar desapercibido en los hoteles, donde firmaba como Ramón, de ahí que en la década de los años 1970 el punk rock tuviera un grupo que se hizo llamar The Ramones. Volviendo al programa de televisión, compusieron una canción especial donde ellos quisieron transmitir un mensaje al mundo. Esa canción se transformó en single y aunque era muy sencilla y básica, fue un éxito de ventas, hablamos de "All you need is love / Baby, you're a rich man" (Todo lo que necesitas es amor / Nene, eres un hombre rico). Aparecían con carteles en los idiomas más hablados del mundo con la frase de "todo lo que necesitas es amor". La canción tenía unos coros donde salían cacofonías de versos de antiguas canciones de ellos, como si fueran reminiscencias del pasado. Los sonidos de metales de viento eran muy carácterísticos e incluso tenía una parte musical con un fragmento con el himno de Reino Unido "Dios Salve a la Reina" (God save the Queen). Era todo psicodélico e imbuido en el mensaje pacifista del amor como solución de los problemas del mundo como mensaje en un programa internacional de televisión en plena Guerra Fría más caliente que nunca a costa de la Guerra de Vietnam, en la cual Estados Unidos sufrió la contraofensiva del Tet, que fue una gran matanza de soldados norteamericanos y una gran matanza de vietnamitas en respuesta. 

La segunda cosa que le dio tiempo a hacer a Brian Epstein era algo de lo poquito que le habían  dejado hacer en sus funciones: gestionar la carpeta del nuevo álbum. La portada del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band es uno de los iconos del pop y de la psicodelia más reconocibles y famosos del siglo XX. Es una portada en la que aparecen innumerables personas famosas e históricas. Todas ellas eran personas que habían solicitado cada uno de los Beatles que estuvieran en la carpeta, ya fuera porque las admirasen o porque las consideraban importantes para la cultura del siglo XX. Aparecían ellos mismos dos veces, por un lado con su aspecto de 1963-1964, que eran figuras de cera del Museo Madame Tussaud, y ellos en carne y hueso tal como eran en ese momento vestidos de banda musical militar propia del siglo XVIII o de principios o mediados del siglo XIX, con colores muy vistosos y sujetando instrumentos musicales. Sin duda con eso volvían a reafirmar la idea que venían lanzando desde 1966 acerca de que existían unos Beatles antiguos y otros actuales, un antes y un después. Y así era. También había un guiño a los Rolling Stones, que sin estar ellos en persona, están a través de un muñeco de trapo donde se lee "Welcome Rolling Stones" (Bienvenidos, Rolling Stones), por un lado por el asunto de la cárcel, pero también como un guiño a sus seguidores de que no eran enemigos aunque comercialmente les vendían como tales. Se podían ver figurillas de diosas hindús, de monjes japoneses, se veía a Cassius Clay (el boxeador luego llamado Mohamed Alí, que ellos conocían en persona y que iría a la cárcel por negarse a combatir en Vietnam), se veía a Bob Dylan, se veía  a la actriz Mae West, al ocultista Alistair Crowley (vital para la evolución posterior de Led Zeppelin), al psicoanalista Jung, al explorador Livingstone, al actor Marlon Brando como rockero y también a Weissmuller como Tarzán, al escritor Edgar Allan Poe, al espía Lawrence de Arabia, al escritor Burroughs (tan relacionado con el rock contracultural), a la actriz Diana Dors, etcétera. Se excluyeron tres personalidades de sus listas: Hitler, Gandhi y una especie de vaquero que recordaba un sudista, y es que en aquellas épocas el Ku Klux Klan quemaba negros por las noches de algunos Estados del sur de USA. En teoría la portada representaba la reunión de un viejo grupo musical que se reunía en extrañas ocasiones y al cual habían ido a ver actuar todas estas personas. Como sea, reunir todas esas imágenes fue muy complejo porque hubo que gestionar una a una su idoneidad, a pesar de que los Beatles no querían ceder en su lista. Hubo que gestionar los permisos legales de los herederos y de las personas vivas para aparecer en esa carpeta, pues no dejaba de ser un producto comercial. Esa fue una de las últimas obras más complejas que logró solucionar Epstein. 

La portada, por otro lado era una obra de Arte en sí misma, así fue concebida. Su autor era Peter Blake, quien por varias décadas figuró como único artista. Sin embargo muchas de las ideas y la disposición de figuras, luz y producción de la carpeta, eran en realidad de su esposa Kathryn Varley. Esta logró en los años 1990 que se la incluyera como coautora en las siguientes reproducciones del disco. Es más, en la edición especial del disco en CD en su aniversario de 1997, fue ella quien rediseñó todo el paquete y el libro de notas nuevo, que estaba escrito por George Martin, Peter Blake y Mark Lewisohn. Todo el conjunto del álbum estaba concebido como un conjunto. No es divisionable, a pesar de que las nuevas tecnologías tiendan a separar las canciones y a mandar al olvido eterno lo que la carpeta fue en sí misma, la cual no sólo se concibió como obra de Arte en conjunto, sino que era bastante más innovadora de lo que los Beatles o cualquier otro habían hecho hasta entonces. Una de sus principales novedades es algo muy de agradecer hoy día y muy imitado por muchos, aunque por tantos otros lamentablemente eliminado, ahora me refiero a que aparecían las letras de las canciones en la contraportada. Nadie había puesto jamás las letras de sus canciones en sus carpetas, por un lado porque no lo creían importante y por otro lado para no poner fácil a nadie el copiarles. Los Beatles fueron los primeros en ponerlas y fue un acierto enorme. La gente se animaba a cantar por sí misma, lo que multiplicaba su disfrute, aparte de que ahora muchos que no entendían el inglés oído, pero sí escrito, comenzaban a saber qué decían los Beatles. Les gustó todavía más. Además la carpeta era un desplegable de colores muy vivos con recortables para que te pusieras un bigote de cartón, insignias de sargento, medallas de la banda del sargento Pimienta, y hasta un retraro del sargento Pimienta. Los Led Zeppelin, entre otros muchos, copiarían mucho todos estos conceptos con carpetas donde al mover una ruleta cambiaban las escenas de un edificio, o donde aparecían imágenes extrañas entre las nubes y demás. La idea de la carpeta del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band es una idea que pretende trascender lo comercial al Arte Popular, al Arte Pop, tan basado en poner en evidencia el industrialismo, la publicidad y lo prefabricado de los objetos y la vida actual y una posible belleza en ello. 

La portada tiene tres polémicas. Una tiene que ver con un McCartney de espaldas en la contraportada y que empalmaría con la segunda polémica, la cual comentaremos en 1969. La otra polémica son las plantas que aparecen bajo ellos, que mucha gente relacionó con hojas de marihuana, aunque en este caso no lo eran. Dio igual.

El técnico de sonido volvió a ser George Martin, que aportó una gran mayoría de ideas para obtener sonidos nuevos junto a McCartney. Aunque en Revolver ya había aparecido un segundo técnico llamado Geoff Emerick, para ayudar a Martin, el cual vuelve a aparecer, también ahora aparece incluso un tercer técnico auxiliar: Richard Lush, e incluso otros auxiliares como Malcom Addey, Ken Townsend, Peter Vince, Graham Kirsby y Keith Slaughter. Las sesiones de grabación se habían vuelto más experimentales, por ello: más complejas. Todo lo que hemos visto hasta ahora en otros discos aparece en este disco mejorado. Una de las innovaciones musicales del disco altamente copiado en adelante, marca de identidad de numerosos grupos de rock, es la aparición de un corte musical no anunciado en los créditos del disco al final del disco. En un vinilo era más fácil ver que quedaba una pista por sonar, por los surcos, en un CD hay que esperar el silencio y que deje de rodar el disco. Pero era inesperado. Como nunca se había hecho, sorprendió a mucha gente, y como era un pequeño fragmento de una frase al revés, se crearon todo tipo de especulaciones acerca de qué es lo que decía. Sería incalculable la cantidad de discos que se rayarían tratando de hacerlos sonar al revés para desvelar el mensaje, que en 1969 también contribuiría a la polémica. Ya hablaremos de eso. Otra novedad más es que no había casi espacio entre canción y canción, por lo que se creyó que era el primer disco en hacerlo todo corrido, como así ocurre entre varias canciones, pero eso en realidad no era así, casí. El que no hubieraa espacio entre canciones lo harían ellos mismos, pero en 1969, y lo explotarían los Jethro Tull. Se habló de que era una ópera rock, o sea: una historia cantada en rock, acerca de un circo. Aunque Lennon se vio tentado de orientarlo de esa manera, no se dio el caso, le sobrepasó. Los primeros en hacer una ópera rock fueron The Who en 1969 con Tommy, con parada previa en la canción "A quick one while he's away" (Alguien fugaz mientras él está fuera, o Un amante mientras él está fuera, o Uno rápido mientras él está fuera), recogida en A quick one (Alguien fugaz), de 1966. Así que se habló y habla de que quizá el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band sea un disco temático, el primer disco temático de la Historia del rock. Aunque Lennon defendió esta visión durante muchos años, el resto de Beatles han declarado que si bien cuando empezaron a componer estaba ahí la idea de crear canciones en torno a una temática, que era la de un circo de los llamados Freak Show (Espectáculo de rarezas), en realidad al final hicieron un disco más con unas temáticas diferentes a las que habían hecho hasta entonces, pero no eran temáticas. Muchas de las canciones son auténticas novelas y otras puros poemas surrealistas. Además hay una variedad de estilos sorprendentes y muy ricos en matices y sonidos. Si que es cierto que de la idea original de hacer algo temático aparece la canción que se llama propiamente "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band", y una versión breve y acelerada de esa misma canción, llamada "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (reprise)" que nadie esperaba a esa altura del disco, casi al final, pero que recuerda a la recuperación del leit motiv (motivo o tema central) de las óperas; Paul McCartney había hecho bien los deberes de música clásica, cada vez tomaba más nota de todo en ella. Estas canciones eran lo más duro que se había escuchado hasta el momento, aunque en breve el primer disco de Jimi Hendrix, que estaba sonando desde mayo, iba a conmocionar de nuevo al mundo. Todo cambiaba rápido y no había tiempo para pararse. Además, esa misma primera canción empalmaba sin espacio de sonido con otra cantada por Ringo Starr, "With a little help from my friends" (Con un poco de ayuda de mis amigos), a la que Joe Cocker le daría una vuelta de estilo en el festival de Woodstock de 1969, al cual los Beatles fueron llamados, pero no acudieron porque se estaban disolviendo.

Tengamos en cuenta también que aunque hoy día a mucha gente joven le pueda parecer que el disco no hace gran cosa respecto a lo que se hace ahora o lo que se hizo en los años inmediatamente posteriores a 1967, justo en ese 1967 no existían las grandes mesas de pistas de mezclas y grabación que existen ahora. La mesa de pistas que usaron los técnicos de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band contenía sólo cuatro pistas de sonido. Entre George Martin, Lennon y McCartney idearon trucos para que se comportara como si tuviera catorce o dieciséis pistas, cosa que, hay que insistir, no existía tecnológicamente porque nadie pensó que eso fuera útil. Grababan un instrumento y sobre la pista grabada hacían una combinación de sonido al hacerla sonar y grabar a la vez otro instrumento u otro sonido. Y así se iban haciendo las operaciones de una manera muy artesanal, porque además debían manejar cintas magnéticas que no indicaban el lugar donde empezaba o acababa un sonido, por lo que había que contar segundos y esperar que todo saliera bien. El ensayo y el error se imponía. Eso sin contar el recurso de los sonidos grabados hacia atrás. Fue una labor muy ardua e inédita cuyo resultado final fue un sonido espectacular nunca oído. Además grabaron para vender el disco sólo en estéreo. Controlaron que los sonidos salían por donde ellos deseaban y cómo ellos deseaban en los altavoces. La gente común quedó impactada y sorprendida, los músicos y técnicos de las discrográficas quedaron maravillados. Los fabricantes de aparatos técnicos de grabación comenzaron a trabajar en pistas de mezclas cada vez con más pistas, con más recursos de sonido y más complejas, hasta llegar a las enormes pistas actuales que incluso tienen modalidades automáticas. Todo eso, en 1967, en este disco, se hizo con una modesta mesa de mezclas de cuatro pistas, quizá un ejemplo a seguir por los actuales jóvenes que crean su música por Internet y creen que necesitan grandes avances tecnológicos para que quede bien su sonido. Sólo hay que saber optimizar tus recursos con imaginación y buen hacer. Como nota a tener en cuenta, cuando se remasterizó el disco para el aniversario de 1997, los tres Beatles vivos se quejaron de que se había subido el volumen de la pandereta de algunas canciones. En el disco original la pandereta aparecía sin tanta importancia, la decisión había sido de la discográfica, que quiso impostar un sonido de los años 1960 a partir de una falsa idea tópica de que en aquella época el rock usaba mucho la pandereta. Aunque en este caso se usaba, no era el caso de que fuera un elemento importante. En las remasterizaciones posteriores de los años 2000 George Martin lo corrigió todo lo que le dejaron corregirlo.

Las canciones seguían siendo de Parlophone - EMI, pero también fueron parte de otro sello más creado para ellos, Northern Songs, pues se estaba pensando en cotizarles, aunque de momento no se hizo. El nombre del disco es largo porque en ese año se puso de moda innumerables grupos hippies con nombres enormes y largos que en cierto modo parodiaban los enormes nombres de los grupos de rock de los años 1950 y los de las bandas de música de comienzos del siglo XX; grupos como Big Brother and the Holding Company (El Hermano Mayor y la Compañía de Tenencias, que luego fue Janis Joplin and the Big Brother and the Holding Company, o sea: Janis Joplin y el Hermano Mayor y la Compañía de Tenencias). El nombre de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band fue una idea de Mal Evans al sugerir crear un disco de una banda que fuera el alter ego de ellos mismos. Las ropas y formas de hablar en torno a este disco crearon nuevos estilos a los que tendía la juventud.  En el disco hay doce canciones de Lennon / McCartney, más la canción oculta, sin créditos, y una canción de George Harrison, "Within you, without you" (Dentro de ti, fuera de ti). Se trata de una canción mística basada en la meditación y el abscetismo hindú y compuesta con música estrictamente india con una técnica de shitar ya muy elaborada gracias al músico Ravi Shankar. Marca un ritmo lento y espiritual dentro del disco. Harrison había profundizado en la música india, en la cultura india y en la religión hindú. Algo inédito en el rock y muy desconocido en la cultura occidental. Aprovechando la presencia de un gurú hindú en Inglaterra, George Harrison se adentró en esa religión y atrajo hacia la misma a sus compañeros de grupo, parejas, personas de la "familia" Beatle, a otros músicos amigos, como los Who, o los Beach Boys, o los Rolling Stones, y también a actores etcétera. De hecho, el gurú que se hacía llamar con el titulo de Maharishi fue el gran soporte espiritual de los cuatro Beatles al recibir la noticia de la muerte de Brian Epstein. Amortiguaron mucho su dolor refugiándose en el conocimiento y la profundización en una espiritualidad oriental nueva para ellos, pero de la que creían que era su respuesta amable y positiva para entender el sentido de la vida y de la muerte. 

El disco contendría varias polémicas en torno al uso de drogas. Ya conocemos las declaraciones de Paul McCartney en torno a la marihuana o la aparición de las plantas con hojas similares en la portada, algo más leve sería la frase adverbial que aparece en "A day in the life" (Un día en la vida) que dice "Turn me on" (Excítame). Para mucha gente conservadora, pero también para mucha gente de determinada edad en general, fue escandalosa al relacionarla o bien con una incitación explícita sexual o, lo que más pensó la gente, destinada a una petición para que la gente se drogara. McCartney declaró que efectivamente la frase era provocativa en esos sentidos, pero no tenían intención de ser una orden social, sino parte de la historia que narraba la canción, aparte de que no veían nada malo en el consumo de marihuana o en las demostraciones de amor fuera de un dormitorio y con luz, en comparación con las imágenes de muerte y destrucción que se veían en los noticiarios en torno a Vietnam. Aunque muchos músicos habían venido haciendo letras de blues, soul y rock con contenidos subidos de tono, ninguno había cantado nunca algo tan explícito. A partir de aquí se hará como parte de una especie de defensa de libertad de expresión cada vez más atrevida y no exenta de censuras, acciones policiales y redadas antidrogas o anticomunistas, dependiendo del momento y el país. De aquí a las libertades y excesos del rock de los años 1970, todo fue el comienzo y via libre hasta la provocación del punk nacido a mediados de esa década y materializado formalmente en 1977 con los Sex Pistols (Pistolas Sexuales). Como sea, aunque volveré en breve a esa canción, la otra polémica con las drogas que contenía el álbum era similar a la que tuvo Revolver con "Yellow Submarine". En este caso el  Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band contenía como tercera canción "Lucy in the Sky with Diamonds" (Lucy en el Cielo con Diamantes). Se trata de un bonito poema surrealista cantado y compuesto por John Lennon a partir de un dibujo infantil de su hijo Julian. Si uno une las iniciales de las principales palabras del título obtendrá las siglas LSD, que es la droga ya mencionada del ácido lisérgico. Se consideró que la composición tenía que ver con esa droga y que ocultaba mensajes ocultos que encitaban al consumo. El LSD al margen de crear alucinaciones o abrir la mente a nuevas percepciones de la realidad, destroza un gran número de neuronas, es una auténtica bomba para el cerebro. De ahí que hacia estas fechas, quizá en 1968 o en ese mismo 1967, no tengo la fecha exacta, fue prohibido su uso terapéutico y se consideraba una droga dura más al mismo nivel que otras drogas duras que ya existían aunque aún no eran populares entre los drogadictos, como es el caso de la cocaína o la heroína. En esos momentos los recién nacidos hippies y los artistas tenían como drogas populares una suave, la marihuana, y otra dura, el LSD, a veces sustituído por otros alucinógenos naturales como son el peyote y determinadas setas. Esta canción, quizá la más emblemática de las canciones del rock psicodélico en cuanto a letra (en cuanto a música y sonidos podríamos citar otras no necesariamente de los Beatles) tiene también el mérito de ser la canción que en 1974 estaba sonando en la radio del arqueólogo Donald Johanson en Etiopía cuando encontró los primeros restos de austrolopithecus, el que era entonces el especímen de antepasado humano más antiguo encontrado jamás, de unos tres millones de años. Es por ello que los restos óseos de este austrolopithecus, que eran de una mujer, fueron bautizados como Lucy. Actualmente se puede ver una copia de lo que queda del esqueleto en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. El original está en Adis Abeba.

También traería polémica "Fixing a hole" (Haciendo un agujero o Arreglando un agujero), que algunas personas relacionaron igualmente con la droga, aunque no era el caso. Otros lo relacionaron con una obscenidad pornográfica, tampoco era el caso. En realidad los Beatles, que si bien en algunas canciones no veían problemas en defender la marihuana o en invitar a tener la mente abierta a todo, se sorprendieron mucho de las polémicas que surgieron en las mentes más conservadoras del mundo, mientras que en el resto de personas el disco no sólo era un éxito sino que además era imitado y cambiaba percepciones de un mundo muy autoritario en normas morales por otro más laxo en medio de la revolución pacífica del movimiento hippie y a través de todos aquellos jóvenes que sin ser hippies ya no tenían tantos problemas para, por ejemplo, besarse en la calle, como pueda ser el caso, por poner otro ejemplo, en una sociedad tan asfixiante como la dictadura franquista de España; no se autorizaban a los hippies en este país, pero los jóvenes igualmente vivían su revolución moral y ética propia sin ser necesariamente de un movimiento social clasificable.

"A day in the life" cerraba el disco, a falta del corte sonoro fuera de créditos que va detrás de ella. Está considerada la mejor canción del álbum, y por muchos músicos está considerada incluso la obra maestra en general de los Beatles. Hay varias referencias políticas de la época en ella, aunque se entiende sin conocer la Historia de Reino Unido de los años 1960. La que pasa por una metáfora que dice que hay cientos o miles de agujeros en un edificio gubernamental, realmente era una noticia real, pues en parte usaron un metódo casi dadá de composición, ayudándose del uso de noticias del periódico del día. La canción está compuesta en varias secciones en las cuáles se diferencia un mundo onírico de los sueños del que vive la historia que se cuenta, que es un día normal en la vida de un inglés medio, y su mundo real cuando se despierta, que se termina confundiendo con su ideal soñado. Era una letra realmente extraña pero altamente llamativa. McCartney usó con ayuda de George Martin una banda sinfónica para ir subiendo de sonido que diferenciara las partes. La mezcla del rock y la música clásica era ya algo experimentado por ellos, pero ahora iba más allá, ambos estilos estaban más atados entre sí. La canción es muy indisociable de esa parte. Además la partitura de estos músicos era en determinado momento muy básica y se basaba simplemente en ir creciendo en sonido creando un desconcierto, como un viaje dimensional. Los músicos estuvieron muy molestos con que se les usase con una composición de partitura más propia de una melodía rock que de una melodía de sus instrumentos. McCartney y Lennon les repartieron caretas a todos, que es lo que se ve en el video promocional de la canción, para que se desinhibieran, pues consideraban que el problema se podía solucionar si simplemente los músicos vencían sus reticencias por prejuicio ético. Veían en ellos una gran disposición en colaborar, pero un gran miedo a demostrarlo ante otros músicos. Las caretas ayudarían a animarles creando una falsa idea de anonimato. Funcionó. No sólo lo hizo sino que posteriormente, y ante el éxito de la canción, todos los que participaron se sintieron muy orgullosos de haber ayudado a romper un tabú musical. En la canción se oye la voz del road manager Mal Evans contando hacia atrás y el sonido de un despertador. Ayudó mucho a decorar musicalmente la canción y permaneció en la canción, pero en realidad se les había colado. Tanto el despertador como Mal Evans ayudaban a contar los tiempos exactos donde debía intervenir determinado elemento musical. Como quedaba bien el error de grabación, se quedó. Pero sin duda, la aportación más comentada de la canción es la larga coda final de una nota del piano que tocaba McCartney. Ninguna nota de piano suena durante tanto tiempo seguido. Ni ningún aparato electrónico de la época tenía capacidad para alargarla tanto tiempo seguido. Se grabaron cuatro notas de piano que George Martin empalmó una tras otra con su mesa de mezclas de tal manera que era imperceptible. Ese final necesario y tremendo hizo ver a muchos fabricantes de instrumentos musicales que la música actual necesitaba de sonidos que en esos momentos sólo se obtenían con producciones de estudio, por lo que comenzaron a investigar en todo tipo de avances técnicos que terminaron dando instrumentos capaces de lograr todo eso y más sin ayuda técnica, la mayoría de origen electrónico.

Realmente la producción del disco era muy compleja y meditada, empezando por esos empalmes que hacían sucederse sin descanso a las canciones. Otra de las más complejas de grabar fue "Good morning, good morning" (Buenos días, buenos días). En esta se escuchaban sonidos de una cacería inglesa y un tumulto de animales salvajes propios de una selva africana. "When I'm Sixty-four" (Cuando tenga sesenta y cuatro años) se imaginaba a la actual generación joven, en concreto a ellos, con un mundo cambiado por ellos mismos cuando fuesen ancianos, pero cuya popularidad de la canción alcanzó su mayor alcance tras el trágico suceso del 8 de diciembre de 1980, el asesinato de John Lennon. Cobró un significado nuevo, entre irónico y melancólico. "Being for the benefit of Mr. Kite!" (¡Estar al beneficio del Señor Cometa!) es una canción que compuso Lennon a partir de un póster de una vieja compañía de circo, o sea: más composición al estilo dadá. "Lovely Rita" (La adorable Rita) está dedicada por Paul McCartney a una guardia de tráfico urbano. "She's leaving home" (Ella está abandonando su hogar) se compuso pensando en el caso real de muchas jóvenes y de muchos jóvenes que en esas épocas abandonaban su casa por considerarla un lugar donde no se les comprendía a causa del conflicto generacional con sus padres, que se hacía especialmente fuerte en unos años en los que los valores morales y éticos estaban cambiando de forma histórica de una forma muy marcada. Y así podríamos seguir con todas las canciones. Todas aportan algo nuevo. Los Beatles se habían consagrado en este disco como auténticos músicos de estudio. Habían revolucionado la música.

Unos de los primeros en intentar imitar este disco fueron los Rolling Stones. Sacaron el 8 de diciembre de ese 1967 un disco llamado Their Satanic Majesties Request (Solicitud a Sus Satánicas Majestades), altamente psicodélico y con un a portada que se asemejaba a la de los Beatles, curiosamente también creada por Peter Blake, aunque algunas de sus canciones estaban siendo creadas a la vez que se creaban las de los Beatles en primavera y verano. Antes de ellos, a lo largo de ese verano de 1967 el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band se había mezclado con otra serie de factores en USA que hicieron explosionar todo un nuevo mundo cultural nacido justamente de la contracultura, lo que en California se llamó "el Verano del Amor" y el "Movimiento del Poder de las Flores" (Flower Power). Justamente allí en medio estaría George Harrison de incógnito. Pero eso lo veremos en la siguiente entrega. De momento nos quedamos en ese estreno del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band en los dos primeros días de julio, en la aparición televisiva mundial del 7 de julio y en la muerte de Brian Epstein el 27 de agosto. Harrison estaba en California viviendo un momento único del cambio social y siendo parte de él. Lennon y McCartney se dedicaron a participar de unos actos benéficos organizados por UNICEF para la infancia del Tercer Mundo (la hambruna de Etiopía mataba a cientos de niños de hambre, quizá a miles). Y Ringo Starr actuaba como actor secundario en una película de Christian Marquand estrenada en 1968 y llamada Candy (Caramelo). Era el segundo Beatle en aparecer en una película sin los otros Beatles. Se trataba de una comedia de humor y erotismo. Como Ringo sería el que tendría una carrera cinematográfica más acertada que el resto de sus compañeros, aquí dejo hoy esa recomendación como película para conocer un poco el mundillo en el que andaban en 1967, una deshinibición sexual de todo el mundo occidental de la que ellos mismos eran partícipes y protagonistas de su impulso. Todas las normas sociales más conservadoras en cuanto a un orden moral eran quebradas y vueltas a reescribir de unos modos más tolerantes y abiertos basados en el amor... y el rock.