miércoles, febrero 11, 2015

NOTICIA 1446ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 7)



LOS BEATLES, PUNTO DE INFLEXIÓN

A las puertas de 1967 nos toca hacer un pequeño parón. Como hemos visto, en 1966 los Beatles deciden dejar de hacer conciertos en vista de los problemas técnicos y de los problemas sociales, políticos y personales que habían provocado que incluso recibieran amenazas de muerte. Sólo habían hecho un álbum de estudio, en contra de lo que pedía su contrato, por lo que Brian Epstein lo solucionó convenciendo a Parlophone-EMI y a Capitol Records para que aceptaran dos recopilatorios propiamente dichos, pues eran recopilatorios por primera vez en su carrera hechos a conciencia de que lo fueran, no por fines comerciales. Ambos reincidían en la idea de que los Beatles habían sido unos antes de ese año y ahora eran otros. El destinado a USA era The Beatles yesterday and today, cuya portada ya dijimos que fue polémica, pues alimentó desde primavera una serie de resquemores que estallaron con las polémicas declaraciones de Lennon en agosto sobre la fama, los modos de vida de los jóvenes, JesuCristo y los Beatles. Como ya hablamos de eso en la anterior entrega, queda por mostraros la portada del álbum. En realidad se editaron diferentes portadas de la misma sesión de fotos, en unas con los Beatles alegres y en otras, serios. Actualmente se acepta la de ellos serios, por cuestiones más o menos morales de difícil o imposible explicación, aunque la más generalizada en 1966 era la de ellos alegres. Pero como se dijo en la anterior entrega, la portada fue censurada en muchos lugares y se cambió por otra de ellos en torno a una maleta antigua de las que se usaban para transportar trajes sin doblarlos. Os muestro todas juntas para que podáis compararlas. El fotógrafo fue Robert Whitaker.

El otro recopilatorio fue para el mercado de Reino Unido y por ende para el mercado Europeo en general, fue A collection of Beatles oldies, sacado en diciembre.  En este caso la carpeta era un desplegable, que no un álbum doble, en el que en la conraportada se mostraba una curiosa fotografía de ellos presuntamente en un descanso. La portada era puramente de Arte Pop con colores brillantes y básicos que son parte de la estética psicodélica que, desde luego, no era lo que ese disco recogía en sí.


















El cambio de portadas y carpetas en álbumes, EP's y singles no era una cosa rara. Por un lado era algo promocional, salvo cuando a partir de 1965 los Beatles empiezan a pensar en ellas como algo artístico, como parte de un mensaje más de su obra. Si bien en los álbumes solían hacerse las mismas para todos los países, en singles y en EP's esto cambiaba. Pero, y siempre hay peros, a veces las portadas se cambiaban por cuestiones de idiomas, como pueda ser las destinadas al mercado japonés, por ejemplo. Por cuestiones culturales, había imágenes en algunos países que chocaban con la cultura del país, por lo que se optaba por crearles una portada especial con imágenes más adaptadas a su lenguaje icónico. Esto ocurrió mucho por ejemplo en los países de la Europa Oriental cuando se permitió publicar allí esos discos en torno a los años 1980-1990, pero también en cierto modo podríamos entender esto en torno al caso de Yesterday and today en muchos Estados que componen USA, pues no todos la censuraron. Y los casos más interesantes de variación de portadas eran los que tenían que ver con los mercados de países con dictaduras, los cuáles eran muchos países de Hispanoamérica, bastantes otros de régimen comunista (los que podían publicarlos), la Grecia de la dictadura de 1967-1974, Turquía, antes de su propio golpe de Estado militar en 1971, cuya dictadura duró hasta 1973 (Turquía producía mucha música rock en su propio idioma, incluso psicodelia, pero los militares lo truncaron con una prohibición total y el encarcelamiento y ejecución de músicos), y por supuesto: la dictadura militar de Franco en España y la de Salazar en Portugal. En todos estos países no sólo se cambiaban portadas a menudo, sino que también a veces se eliminaban canciones, se sustituían por otras o se eliminaban partes, aparte de crear traducciones al idioma del país, a menudo muy dudosas, para adaptarlas a los valores de esas dictaduras, independientemente de que coincidiera o no con lo que la letra realmente decía en inglés, este es el caso en España de Los Mustang, que grabaron innumerables canciones de los Beatles adaptadas al castellano, aunque en parte también se debe a los deseos de EMI de llegar en idioma a los habitantes del país. De hecho, de todas estas rarezas, los discos originales españoles, sean álbumes, EP o singles, pueden llegar a tener hoy día precios muy altos dependiendo del grado de intervención de los servicios de censura en ellos. Las portadas de los singles originales españoles, por ejemplo del "Yellow Submarine" y de "The Ballad of John and Yoko" entre otros, son altamente cotizados porque la dictadura los varió con creaciones de artistas plásticos españoles con el visto bueno de EMI para evitar conflictos con la ley española. El caso de "The Ballad of John and Yoko", editada en 1969, es especialmente valioso, pues su edición española apenas son unos muy pocos ejemplares, ya que se retiró del mercado por orden gubernamental porque mencionaban que se casaron en Gibraltar, como territorio de Reino Unido, cuando España estaba en una campaña política reivindicando que debía ser territorio español. Se reeditó en España después de la muerte de Franco en 1975, o sea, en 1976, lo que no quiere decir que llegara al interior del país a través de la ocultación por parte de quienes viajaran fuera de España, o en otras palabras: de contrabando. 

Antes de ir a la siguiente entrega con 1967, pararemos un poco más para hablar de The Beatles, Past Masters. Volume Two (The Beatles, Señores del Pasado. Volumen Dos, aunque también puede ser un juego de palabras: The Beatles, Originales del Pasado. Volumen Dos, como ya se dijo). Ya hablé con detalle de lo que era este disco cuando mencioné el volumen uno en la parte segunda de este serial. Así que remito a esa información. Es un disco que se editó en 1988. En este caso recopila los singles que no se incluyen en álbumes que produjeron entre 1965 y 1970. Las notas de prensa y explicaciones de las canciones las escribió Mark Lewisohn. Ambos volúmenes fueron editados por George Martin. La tipografía de la letra de sus portadas son las que se han quedado como una tipografía oficial del grupo desde ese momento, no desde antes. La portada negra del volumen uno y la portada blanca del volumen dos hacen pensar en la idea de la diferenciación de dos etapas en la forma de producir música del grupo. Ellos fijaron en 1988 esa línea más o menos en la época de creación del álbum Rubber Soul. Además, la dicotomía de blanco y negro compensaba un poco la ausencia de Lennon, pues en el último año de los Beatles él y Yoko sólo se rodeaban de estos colores.

En anteriores entregas ya he hablado de varios de los singles que se contienen en este recopilatorio hasta 1966. Hay que pensar que hay algunos singles y EP que no vienen en este segundo volumen porque se incluyeron en álbumes aunque fueron muy populares como singles. Es el caso de "Yellow Submarine", con sus cacofonías de sonidos de submarino, ecos y voces en altavoces de mano, pero también es el caso de todos los singles que produjeron en 1967, explicaremos su porqué cuando llegue el momento. De momento, de ese 1967 sí citaré que por ejemplo serían vitales singles como "Strawberry fields forever / Penny Lane" (Campos de fresas para siempre / Penny Lane, es el nombre de una calle de Liverpool, se podría traducir como Carril del Centavo, aunque en realidad era una calle dedicada a James Penny, un traficante de esclavos del siglo XVIII). Como expliqué en la anterior entrega, los Beatles dejaron su actividad pública a partir de septiembre de 1966, dedicándose cada uno a sus propios asuntos por separado. Esto despertó numerosos rumores acerca de que se iban a separar, que aquello era el fin de los Beatles y que la aparición de un recopilatorio en diciembre era síntoma de su decadencia musical, pues, según quienes decían esto, tras el álbum Revolver, en el comienzo del verano, eran incapaces de hacer algo nuevo que estuviera a la altura. La aparición de la banda sonora de la película The Family Way, creada por McCartney, ayudó a aumentar estos rumores. La calidad de aquel álbum, sacado en enero, no era muy buena en comparación con lo que se había escuchado de él en los Beatles, así que también eso jugaba a alimentar los rumores. Más aún, a lo largo de 1966 Lennon no sólo había estado en el sur de España de vacaciones con Brian Epstein, cuyo espinoso tema ya comentamos, había estado ejerciendo de actor en una película de humor sobre la Segunda Guerra Mundial llamada How I won the war (Cómo gané la guerra). Las localizaciones fueron en torno a Málaga y Almería. Perdió bastante peso, se le quedó una figura delgada que es la que mantendrá en el resto de años de los Beatles. Además su personaje llevaba unas gafas de montura redonda, similares a las del principio del siglo XX, y como Lennon tenía problemas de visión, decidió no ocultarlos más y usar en adelante gafas con esa forma, que se pondrían de moda y de repente multitud de jóvenes las llevarían, unos por necesitarlas y otros con cristales falsos o de colores. Incluso Seltaeb las vendió sin cristales para juguete de niños. Como sea, en medio de los rumores, sacaron el single citado el 13 de febrero de 1967. Era lo primero que salía nuevo de los Beatles desde el 8 de agosto de 1966. 

Los Beatles habían estado trabajando por su cuenta cada uno, pero también habían trabajado conjuntamente tras un periodo largo sin verse demasiado, aunque comunicados entre sí. La decisión de no hacer conciertos planteaba un problema promocional. Ellos se encerraron en su estudio de grabación experimentando todavía más sonidos de los que habáin experimentado hasta ese momento, pero sólo unos pocos tenían acceso, sólo unos pocos sabían que estaba ocurriendo algo. Muy pocos. Ir a radios o ir a televisiones les suponía un estorbo, así que le dijeron a Brian Epstein que no deseaban realizar entrevistas. Las funciones del manager eran cada vez menores, lo que agravaba una fuerte depresión en él, que se veía como una persona inutilizada e infravalorada. De momento les convenció para que mantuvieran la promoción sacando un single, que es el citado, el cual se quedó fuera del nuevo álbum que estaban preparando. El single era un anticipo del nuevo sonido. No sólo acalló rumores acerca de ellos, sino que dejó sorprendidos a todo el mundo. Epstein les convenció para grabar videos promocionales de las canciones. Los videoclips no existían, y esto no es propiamente un videoclip. El videoclip propiamente dicho, o sea unas imágenes que acompañan una canción para promocionarla en televisión o video, nacería con el grupo de óperas rock Queen (Reina), con su canción "Bohemian Rapshody" (Rapsodia Bohemia) de 1975. Lo que hacen los Beatles en febrero de 1967 es un anticipo muy claro, tan claro que mucha gente hoy día lo confunde con un videoclip. La idea era similar, pero no la misma. En lugar de ir ellos a televisión, mandaban este video (y luego otros de otras canciones). Por un lado fueron los primeros en darse cuenta de la importancia de la televisión y la fuerza de las imágenes con una narración, aunque fuera surrealista, acerca de la letra de su canción. El formato de grabación es un formato de cine pasado luego a formatos aptos de video para la televisión. Hay efectos especiales, luces y fotografías estudiadas, etcétera, pero el modelo no era exactamente el de un videoclip. A partir de aquí montones de grupos harán documentales con películas promocionales de sus cancions con esta misma idea, en un principio The Rolling Stones, Cream, The Doors, Canned Heat, Ten Years After, Grateful Dead... los grupos más altamente psicodélicos fueron los primeros en adoptar los videos, la mayor parte de ellos nacidos en 1967, a raíz de lo que los Beatles estaban a punto de hacer y que comentaremos en la siguiente entrega. Los cuatro Beatles, independientemente y sin consultarse, se habían dejado bigote el tiempo que no se habían visto, así que cuando se encontraron se hicieron gracia y decidieron dejárselos. Crearon tendencia. Lennon lo tenía al estilo antiguo del final de siglo XIX, Harrison llevaba perilla en la barbilla, Ringo perilla bajo el labio, McCartney un bigote más normal. Antes de adentrarnos en esto en la próxima entrega hay que comentar que "Strawberry fields forever" reintroducía en la música occidental un instrumento del siglo XVII europeo que ya sólo se usaba para conciertos de música barroca en torno a personalidades como Bach, se trataba de una especie de pianola con un sonido muy característico porque usaba metales. También usaban un melotrón con un sonido electrónico muy nuevo en la época. Lo más sorprendente era un extraño sonido para muchos, pero que quedaba bien, ya lo habían explorado en varias canciones de Revolver, se trataba de instrumentos musicales sonando al revés. La letra era de Lennon, compuesta en Almería sobre un recuerdo de su infancia en Liverpool. En cuanto a "Penny Lane" era otra pequeña novela surrealista en forma de canción que describía la vida diaria en esa calle. Contenía otro tanto de sonidos cacofónicos con la presunta vida de la ciudad de Liverpool acompasados de un modo musical. El single arrasó en ventas. Nunca se había oído nada así, ni se había visto un video televisado de una canción. Pronto iban a ser muy imitados, de nuevo. La expectación ante el nuevo álbum era total. 

Dejamos de citar singles para poder hacerlo en su debido momento, aunque dejo anotado que aquí se encuentran recopilados los citados de 1965 a 1970 que no están dentro de álbumes. 

Antes de abandonar esta entrega, sí hay que citar un single donde aparecen John Lennon y Paul McCartney cantando juntos, aunque no es de la discografía de los Beatles. Su nuevo álbum iba a salir en julio, lo único que habían entregado nuevo fue el single citado de febrero. Sin embargo, a comienzos de año varios de los miembros de los Rolling Stones, Mick Jagger, Keith Richards, creo que también se implicó a Bill Wyman pero este se libró, habían sido sorprendidos por una redada policial en la casa de uno de ellos en una fiesta con droga, en la que también estaba Marianne Faithfull, cantante y novia de Mick Jagger. Esto ocurrió en enero, con gran escándalo, pues se habló también de una orgía y escándalo público. Los Rolling llevaban una larga trayectoria de escándalos y problemas con la justicia, pero también sus seguidores y admiradores. Los nuevos mandos policiales de Inglaterra querían dar un castigo ejemplar que cambiaran la conducta de diversas estrellas del rock para que proyectaran un modelo de vida menos conflictivo para los jóvenes, que les imitaban. Además, en todo el mundo occidental las estrellas del rock y algunas del cine comenzaban a ser miradas como un posible peligro intelectual en connivencia con la revolución socialista, anarquista o comunista. Los Beatles eran MBE y se les consideró intocables, a pesar de los escándalos de 1966, además, en enero se creía que estaban en las últimas a costa de su silencio. Por ello se intervino en la fiesta de los Rolling, creyendo que allí atraparían a un buen número de músicos. Posteriores escándalos con drogas e incluso con posibles actos sexuales en una gasolinera con Bill Wyman y, en otra ocasión, con Brian Jones, pusieron en juicios a los Rolling Stones, el juez les pidió que fueran ejemplares, pero hasta que salió la sentencia ellos pasaron una temporada en la cárcel. Su manager movilizó al mundo del rock para realizar una campaña en favor de su libertad, ya que las drogas eran marihuana, que no consideraban peligrosa aunque era ilegal, estaba en pasteles, no estaba siendo fumada, y las cuestiones sexuales entraba en la privacidad de la vida de ellos. Los Rolling Stones compusieron un single desde la cárcel cuya canción principal se llamaba "We love You" (Nosotros te amamos), dedicada al juez que los iba a condenar. Es una canción psicodélica con sonidos cacofónicos de rejas de una prisión. En los coros, sin anunciarse, estaban personas famosas del rock que dieron su apoyo público a la libertad de Richards y Jagger. Esas personas del coro eran John Lennon y Paul McCartney. El single salió el 12 de junio de 1967. Poco después The Who sacaron un single propio el 30 de junio en apoyo de los Rolling Stones, en este caso ellos cantaron con su estilo propio dos canciones de los Rolling, "The last time / Under my thumb" (La última vez / Debajo de mi dedo gordo del pie, ésta es una frase hecha inglesa con connotaciones de superioridad personal, en este caso la letra de los Rolling tiene connotaciones machistas respecto a la pareja). Los Rolling fueron liberados, pagaron una multa y fueron conminados a dar ejemplaridad, cosa que no hicieron, como es sabido.

Todo esto pasaba en junio de 1967, a punto de que en julio los Beatles volvieran a hacer Historia. De momento me despido por hoy haciendo por recomendación de cine la película de John Lennon How I won the war, de su amigo Richard Lester en 1967, para entenderle también a él en qué clase de proyectos comenzaba a meterse por su cuenta.

martes, febrero 10, 2015

NOTICIA 1445ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 6)

THE BEATLES, MÁS FAMOSOS QUE JESUCRISTO

Llegamos a un año clave en la Historia del rock y en la de los Beatles. Antes hay que recordar que nos habíamos quedado en diciembre de 1965, cuando los Beatles hicieron una gira por Reino Unido, tras recibir la medalla MBE gracias a la recuperación económica británica a buena costa de su influjo. Habían estrenado ese mes un disco, Rubber Soul, que era el considerado como mejor de ellos, habiéndole arrebatado ese puesto a su anterior, Help!. En ambos discos, pero sobre todo en Rubber Soul, habían ocurrido cambios muy significativos y experimentaciones musicales y estéticas. Evolucionaban de músicos estrellas del rock a músicos que cuidaban su obra artísticamente, no respetando los esquemas comerciales propios de la época. Pues bien, Pasaron siete meses y The Beatles lanzaron su séptimo álbum, Revolver (Revólver, aunque se refiera al arma que es una pistola con un tambor de balas que gira para colocarlas en el disparador, a la vez se refería al origen de la palabra que sería algo así como Revolucionador, en el sentido de dar vueltas, o sea: de aparato mecánico que sirve para revolucionar algo, no en el sentido de subvertir el orden social con una rebelión, aunque algo de eso había también desde el pacifismo; una vez más, The Beatles jugaban con las palabras). Fue estrenado el 5 de agosto de 1966, y de inmediato desbancó a Rubber Soul de su pedestal, efectivamente: fue considerado el mejor disco de los Beatles de hasta los entonces grabados.

Ellos ya habían avisado con unas pocas composiciones de que algo estaba cambiando. Unos pocos singles y EP del anterior disco en la primavera de 1966 presentaban selecciones de canciones con un sonido afín que en conjunto se alejaba del rock and roll que habían hecho hasta ese momento y se adentraba en lo que se puede llamar sólo rock. Pero el hecho más llamativo fue un single de dos canciones fuera de todos los álbumes: "Paperback writter / Rain" (Escritor de novelas de bolsillo / Lluvia), editado el 30 de mayo de 1966. Fue un impacto cultural tremendo tanto en artistas como en oyentes comunes, que se quedaron a la expectativa de qué estarían trabajando los Beatles, quienes, por otra parte, habían "blindado" su estudio de grabación, donde estaban experimentando todo tipo de sonidos, a los cuáles tuvieron acceso sólo unos muy pocos y limitados amigos en momentos puntuales de las sesiones de grabación, como The Rolling Stones, los cuáles no eran enemigos de ellos, aunque promocionalmente se les vendiera como tal. Eran muy amigos e incluso se consultaban las fechas en las que sacarían discos los unos y los otros para evitar competir comercialmente de manera directa y poder sacar el máximo de ventas cada uno, ya que, nota a tener en cuenta por los más jóvenes, la cultura del ocio de los años 1960 no sólo estaba naciendo, sino que además contaba con que los ingresos de los trabajadores, especialmente de los jóvenes, eran limitados de cara a productos culturales. Había que elegir qué se quería con cada sueldo, no se podía tener todo y ya. Aquel single contenía numerosas líneas de grabación, sonidos de plásticos y otros objetos. "Paperback writter" contenía una historia con presentación, nudo y desenlace, como una novela, y en buena parte era intentar asemejarse a las canciones literarias de Bob Dylan, aunque a ellos siempre les salía algo alegre mezclado con el estilo coral de los Beach Boys, a los que también estaban admirando, pues creían que habían llevado los coros a un terreno más allá de donde ellos los habían llevado. El bajo no sólo llevaba el ritmo, sino que daba la canción, McCartney llevaba muchas canciones ya donde lo había transformado de un instrumento de acompañamiento a uno de composición y principal en el sonido. Lo más llamativo eran los ecos de reverberación que se oían. La psicodelia estaba ahí. No se habían logrado de un modo obvio y sonaban extraños. Pronto toda la música rock del mundo se llenarían de ellos. La cara B era aún más extraña. La cara B, "Rain", era totalmente innovadora. Por primera vez en la Historia de la Música Popular Occidental se mezclaba ya sin tapujos con la música oriental. Fue una canción de George Harrison, del que ya vimos que tuvo un primer acercamiento en Rubber Soul. Nadie había pensado que el rock pudiera fusionarse con otras músicas que no fueran las propias de la cultura anglosajona, especialmente norteamericana. Harrison siguió yendo a conocer músicos hindúes, entre los que conoció al que está considerado el mejor músico de música clásica hindú con el sitar, Ravi Shankar, con el que inició una perdurable y larga amistad. Ravi viviría cerca de cien años (murió hace relativamente poco, el 11 de diciembre de 2012, con 92 años). Shankar, además, fue padre de la cantante Norah Jones. Ravi Shankar se ofreció a ayudar a Harrison para que conociera el sitar para poder tocarlo, incluso le regaló uno. Shankar estuvo lejos de ofenderse por considerar que la música clásica, en este caso hindú, pudiera mezclarse con el rock. De hecho, en algunas ocasiones, de aquí en adelante, incluso se ofreció a tocar con Harrison en más de una ocasión. Esta primera mezcla de fusión contenía mucho de rock, pero el sitar era tan evidente que era innegable el estilo oriental. De repente el rock abrió una puerta nueva a los sonidos de fusión con músicas del mundo y a los sonidos orientales, si bien, insisto, Shankar era música clásica hindú y la música clásica occidental ya había sido introducida en los Beatles y el rock a través de McCartney desde "Yesterday". La letra de "Rain" introdujo otra temática impensable en el rock: la metafísica religiosa hindú y el ascetismo, todo de modo muy poético.

Cuando se publicó Revolver el 5 de agosto de 1966 todo el mundo del rock estaba especialmente expectante. "¿Hasta dónde llevaréis todo esto?", les había preguntado un periodista ante los innumerables cambios revolucionarios que estaban introduciendo a un ritmo de vértigo. Pero no había nada premeditado. este disco en principio seguía las líneas de Rubber Soul, pero las volvía más experimentales. Reincidían en la idea de que ellos eran artistas y ya nunca más serían músicos comerciales. La portada volvió a ser el principal mensaje de esa idea. Aparte del significado del título, ya mencionado, se volvía a colocar a este en la portada, pero el nombre de ellos estaba en la contraportada de nuevo. Ahora se trataba de una idea totalmente inédita: la portada del disco debía ser una obra de Arte en sí misma, no una foto promocional. Ya lo habían intentado en Rubber Soul, pero ahora prescindieron de Robert Freeman y llamaron a un artista pictórico viejo amigo de ellos: Klaus Voorman. Este les creó un collage en blanco y negro altamente contrastados a base de dibujos de ellos con pelos muy largos entre los que aparecían y desaparecían innumerables fotografías también de ellos. En una de las fotos John Lennon parecía tener una barba como la del dictador comunista Fidel Castro, de Cuba. El concepto de pensar la carpeta como obra de Arte era totalmente rompedora, pero que además lo fuera de esta manera, era lo más psicodélico que se había hecho dentro de esa corriente de la psicodelía que aún estaba a punto de dar lo mejor de sí y que ahora mismo se daba la mano con el Pop. De hecho, el artista Andy Warhol comenzó a producir a The Velvet Underground, con Lou Reed, y a diseñar sus portadas después de que los Beatles iniciaran esta simbiosis. La contraportada tenía fotos tomadas por Robert Whitaker donde se veía a los Beatles sin estar uniformados. Insistían en ropas informales, con chalecos, telas vaqueras, gafas oscuras, pelos con patillas cada vez más grandes... En los singles aún se les veía vestidos a todos más o menos igual, más o menos "uniformados" de un mismo estilo, pero con  esta contraportada algo estaba cambiando en ellos. Los jóvenes tomaban nota y, como ya dije, ellos también se dejaban melenas y grandes patillas, se ponían ropa vaquera...

El disco volvió a ser producido por George Martin, no sólo eso, buena parte de los sonidos extraños son también idea suya. Tengamos en cuenta que ninguno de los cuatro estaba formado musicalmente, pero George Martin tenía hasta una orquesta sinfónica propia. Ringo era instintivo; Harrison era autodidacta y le gustaba tocar con otros guitarristas para aprender, su mejor amigo era Eric Clapton, de los Cream; a McCartney le estaba enseñando música clásica su novia Jane Asher; y John Lennon era experimental. Es una anécdota conocida que cuando John quería que una canción tuviera un determinado sonido no se lo decía a George Martin de manera técnica, sino que era capaz de explicárselo en términos semejantes a "quiero que suene como las gaviotas al amanecer cuando les da los primeros rayos del sol y vuelan alegres", obviamente George Martin era una persona con muchos recursos musicales y es por cosas como esta que él fue una parte altamente importante en la experimentación de aparatos e instrumentos, muchas de sus sugerencias fueron adjudicadas a Lennon y McCartney, hasta que a lo largo de los años 1970 se fue sabiendo lo vital que había sido en realidad él en todo el proceso. Se podría considerar que el famoso mito del "quinto Beatle en la sombra" era él. 

Mucha gente consideró que Revolver podía haber sido perfectamente la segunda parte de Rubber Soul, o, mejor aún, que estos dos podrían haber sido editados juntos y haberse transformado en el primer álbum doble de rock and roll, antes de que Bob Dylan sacara el Blonde on blonde (algo así como Claro sobre claro) el 16 de mayo de ese mismo 1966.  El saber que podían haberle sacado la delantera en algo a Dylan y no lo hicieron les iba a afectar. Su problema había sido el tiempo y su firma con EMI que les obligaba a sacar dos discos por año, lo que forzó a la prisa en diciembre de 1965 para sacar Rubber Soul. A partir de este momento ellos como artistas van a querer tomar las riendas de su proceso creativo más allá que los acuerdos comerciales que habían firmado. 1966 va a ser el año que los Beatles apenas sacarán singles, y va a ser el año que sólo editaron este álbum de estudio. EMI se quejó por posible incumplimiento de contrato. Brian Epstein lo solucionó editando los dos primeros recopilatorios propiamente dichos, en el sentido de que no eran adaptaciones de discos para el mercado americano o creaciones oportunistas para aprovechar el tirón de ventas en el mercado, sino que eran recopilatorios para destacar parte de la obra musical que tenían. Asi, el segundo disco de 1966 en USA fue uno que ya se había editado, The Beatles Yesterday and Today (The Beatles ayer y hoy), que estaba en el mercado desde junio, y en Reino Unido se editó en diciembre A Collection of Beatles Oldies (Una colección de las más antiguas de los Beatles, o bien Una colección de los viejos Beatles). La polémica iba a estar ahí, porque la portada del Yesterday and today, les mostraba a ellos con batas blancas de carniceros cubiertos de trozos de carne cruda cortada y cabezas y extremidades arrancadas de muñecos de bebé. Las acusaciones de sadismo, psicopatía, canibalismo y satanismo estaban servidas. Fue una portada censurada en muchos sitios. Quizá fue una respuesta a la fama de chicos buenos que se les había dado frente a los Rolling Stones, que la tenían de chicos malos a costa de varios problemas con la policía. Como sea, esta polémica va a ser importante, porque veremos que 1966 iba a ser un año especialmente movido.

En Revolver hay que destacar la canción que abre la cara A, "Taxman" (Recaudador de impuestos), era de George Harrison, lo que era sorprendente dado que abría el disco. El disco contenía once canciones de Lennon y McCartney, y tres de Harrison. "Taxman" presentaba un extraño sonido que incluía una voz gutural y ecos. Pero la temática era todavía más llamativa. En USA ya se hacían canciones de protesta social, como ya se ha dicho, esta va a ser la primera protesta social explícita de los Beatles, pero curiosamente por un tema insospechado: la política recaudatoria de aquel momento del Reino Unido. Los impuestos británicos son de los más altos de Europa. Si en la anterior entrega dijimos que su Producto Interior Bruto se recuperó gracias a los Beatles y al rock, bien es cierto que buena parte de los ingresos del Estado se debieron al cobro de impuestos a las nuevas fortunas del rock. La canción se hizo muy popular, por contra de lo impopular de los impuestos. Tenía muchas innovaciones sonoras, pero precisamente su carácter de reivindicación política y social fue lo que animó al resto de músicos del rock que no eran cantautores a hacer lo mismo con temas muy diversos. Mientras tanto los Beatles, que nunca dejaron de vivir en Reino Unido, compraron propiedades en la Europa continental. La ley británica permite no pagar impuestos en el país a sus ciudadanos si no residen en el mismo un mínimo de más de cien días. Como los Beatles solían hacer innumerables giras hasta entonces, vieron viable esa compra de propiedades, que en el caso de McCartney incluyó un castillo. Ringo, por cierto, le alquiló su primera casa a Jimi Hendrix en 1967, el cual le pintó las paredes de negro y se lo llenó de cera de velas, para disgusto de Ringo.

Otra canción a destacar sería "Eleanor Rigby", otro tema social, en este caso algo costumbrista, sobre una solterona por culpa de las convicciones morales victorianas de la generaciones anteriores. Sacaron el nombre de una tumba de Liverpool. "Yellow Submarine" (Submarino amarillo) apareció por primera vez en este álbum y su single promocional. Se trataba según los Beatles de su primera canción infantil, o sea: destinada a niños. Sus imágenes surrealistas se asemejan a algunas de Dylan, hacen una incursión en el mundo näif y onírico. Sin embargo, no todo es tan bonito. La prensa y los sectores conservadores les acusaron de incitar al consumo de drogas con esta canción, pues consideraban que el surrealismo de la letra se basaba en alucinaciones psicotrópicas que nada tenían que ver con una canción infantil, que por otro lado era extraño que cantaran. Puede que no les faltase razón, pues en esas fechas estaba de moda consumir una droga alucinógena llamada LSD. Es conocido cómo poco más tarde el LSD se consumirá en unos cartoncitos comestibles llamados "tripis" en España (evolución fonética de la palabra "trip", viaje), pero en los primeros años 1960 el LSD se tomaba en terrones de azúcar que se sumergían y se impreganban de él, que era un líquido. Popularmente en Reino Unido se le llamó a aquello "submarinos amarillos", pues el terrón de azúcar blanca se volvía amarillo. No sabemos si los Beatles nos mienten o no acerca del origen de la canción "Yellow Submarine", pero en el disco sí hay una canción que tras muchos años negándolo al final reconocieron haber sido compuesta con y por el LSD, "Tomorrow Never Knows" (El mañana nunca se sabe), que cerraba el disco. Su origen está en la competencia directa que tenían con los Beach Boys (Los Chicos de la Playa, o Los Playeros). Ellos les habían sorprendido en 1964 con su disco Good Vibrations (Buenas vibraciones), pero en mayo de ese 1966, un mes antes de que se sacara Revolver, los Beach Boys habían editado el que está considerado el mejor álbum de su carrera Pet Sounds (Sonidos de mascota). En ese disco aparecían sonidos de electroteremines, botellas de cristal, timbres de bicicleta, experimentaciones con distorisionadores de sonido eléctricos, y un sinfín de recursos en medio de drogas que agotaron mentalmente a Brian Wilson, uno de sus componentes, pero que transformaron en toda USA a los Beach Boys en la vanguardia musical del rock y en el mejor álbum de la psicodelia hecho hasta ese momento, curiosamente venido de gente que hacía rock coral de estilo surf. John Lennon quiso superarles y pensó en crear una canción donde se oyera un coro con mil monjes budistas cantando un texto del Libro de los Muertos hindú. Técnicamente eso era imposible en la época, pero en un "viaje" en LSD Lennon tuvo una alucinación sonora viajando en coche que le regresó en su casa al confundirse de teclas al poner a funcionar su reproductor de cintas magnéticas. Estas sonaron al revés. El sonido le debió hacer tener toda una revelación, porque "Tomorrow never knows" es la canción que más evidentemente sacó a la luz una técnica que inventaron lo Beatles: hacer música poniendo sonidos al revés. Experimentaron grabar todo tipo de instrumentos y sonidos para después ponerlos a sonar al revés mientras se grababa esa emisión nueva de sonido. A lo largo del álbum salen en diferentes sitios estas innovaciones, que serán vitales en 1967. Un mundo nuevo de sonidos se abría, una vez más, en el rock, de la mano de los Beatles. Como sea, hay otra referencia al LSD en el disco, "Doctor Robert". El dóctor Robert era uno de los médicos que les atendían. Era un médico famoso dedicado a clientela famosa. Normalmente atendía casos de ansiedad, depresión o estrés. Solía recetar habitualmente tomar LSD, que aún no era ilegal, aunque pronto lo sería antes de acabar los años 1960. El LSD era un medicamento aceptado por muchos psicólogos y psiquiatras para tratar los casos de depresión y de introversión, más o menos como ahora el Prozac. Lo había estado investigando entre otros el escritor Aldous Huxley en las décadas de 1940 y 1950, cuya segunda novela más famosa se llamaba Tras las puertas de la percepción, por los efectos en la percepción humana que produce el LSD. Precisamente The Doors (Los Puertas) se llamaron así por él en 1967. El doctor Robert le recetó LSD a Harrison y a Lennon, y estos se lo dieron a probar a Ringo y a McCartney y sus parejas. Si Lennon tuvo un buen viaje, para su esposa Cynthia fue una auténtica pesadilla en ascensor, pues creía que estaba descendiendo al Infierno. Como sea, en el disco proliferan todo tipo de experimentos sonoros, incluyendo el sitar, y sonidos de estilo "Bar de California".

Destacaría todas las canciones, como en Rubber Soul, pero citaré "She said, she said" (Ella dijo, ella dijo, sobre el egocentrismo del actor Peter Fonda, que tuvo un encontronazo con ellos), "Good day sunshine" (Buenos días, rayo del sol), que introduce las letras naturalistas y pacifistas propias del movimiento hippie que rentabilizarán grupos muy diversos, como The Mamas and the Papas, o también destacaría las tres canciones de Harrison, que le afianzaron como creador.

Llegados a este punto nos toca retroceder a agosto de 1965. Recordaré que en julio de 1965 habían hecho una gira por el Sur de Europa en la cual por primera vez se habían dado conciertos al aire libre con capacidad para el millar de espectadores, cosa que ocurrió en un velódromo italiano, en las plazas de toros de España y en algunos lugares de Francia. Los conciertos de España fueron los últimos antes de que Brian Epstein les colocara en un vuelo hacia Estados Unidos y Canadá para realizar su nueva gira americana. A pesar de los encontronazos y problemas en España con su dictadura, Epstein debió tomar buena nota en cuanto al escenario, pues consideró que debían superarse a sí mismos para mantener el ritmo de espectación en América, que era un mercado fundamental. Contrató el Shea Stadium, un estadio de béisbol inaugurado en 1964 como estadio deportivo más grande de Norteamérica, tenía capacidad de acoger entre 50.000 y 55.000 personas. Nunca antes se había dado un concierto para tanta gente. Lo más parecido fue lo citado del Sur de Europa, que estaba a una distancia abismal de esas cifras. Todos los promotores le dijerona  Brian Epstein que eso era una locura, no llenarían el estadio, se verían numerosos sitios vacíos y produciría un efecto psicológico del comienzo del fin de los Beatles en la mente de sus seguidores. Epstein apostó que lograría todo lo contrario. Para dejar constancia dio permiso al cineasta Andrew Laszlo para que rodara un documental sobre el evento, el cual se estrenó en 1966. 

El concierto del Shea Stadium se llenó al completo y aún se quedó fuera del estadio mucha gente que quería entrar. Ellos tocaron en un escenario en el centro del estadio. Aunque lo normal era que se vieran los conciertos sentados, la gente se ponía en pie, lo que forzó a que en futuros conciertos de otros grupos se pensara que lo mejor es que se vieran de pie. Habían existido macroconciertos desde finales de los años 1950 en USA, coo el festival Newport, que era de música folk. En él se dio a conocer Dylan en los primeros años 1960 y en él se pasó al rock en 1965. Pero ningún grupo en solitario había pensado jamás que fuera posible organizar un concierto así. No sólo funcionó, sino que desde entonces cada vez más grupos tendían a imitar el logro de los Beatles. Por otro lado, los macroconciertos se extendieron en 1967 a Monterrey, en 1969 a Woodstock y la Isla de Wight, que repitió en 1970, y así indefinidamente, incluido el de Canet de Mar, en España, durante el tardofranquismo, conovocado por Mercader, descendiente de Ramón Mercader (quien mató a Trotski) y que era el que había traído a los Beatles a la península. Volviendo al Shea Stadium, su problema fue multiplicar problemas de los conciertos dados en el sur de Europa, la gente gritaba tanto que no se oía la música más allá de las primeras filas de espectadores. Al no haberse hecho nunca un concierto así, los equipos de amplificación de los instrumentos musicales y de los micrófonos no eran muy potentes. Según  se multiplicaron los macroconciertos en la segunda mitad de los años 1960, se fueron haciendo más potentes, pero en agosto de 1965 eso no ocurría. Era muy traumático para los Beatles tocar y saber que probablemente de esas 50.000 personas, muy pocas les estaban escuchando. Afortunadamente la música se quedó grabada en el documental, pero de todos modos el problema del sonido es algo que se repitió en adelante allá por donde pasaron, pues Brian Epstein consideró que ya no podían dar conciertos pequeños. Todos debían ser grandes conciertos.

Como ya he dicho, tras agosto de 1965 no volvieron a dar conciertos hasta diciembre, que lo hicieron por Reino Unido, y tras eso, no volvieron a salir de conciertos hasta el periodo de junio a agosto de 1966. Hicieron una gira por Alemania, luego otra por Asia y de nuevo por Estados Unidos y Canadá. Esta gira llevaba desde el principio la polémica de las drogas y la polémica de la portada del disco The Beatles yesterday and today. Para empezar, a todos los problemas nuevos en sus conciertos ya comentados, se le sumaba otro: tanto Rubber Soul como Revolver eran discos con tantas innovaciones técnicas de estudio de grabación, que era muy difícil o imposible de reproducir en directo. En 1966 no existía la tecnología que existe ahora capaz de reproducir todos los sonidos del estudio de grabación en los instrumentos y aparatos electrónidos en un concierto, cosa que explorarían en directo grupos psicodélicos como Pink Floyd y Led Zeppelin pocos años después. A los Beatles no les gustaba su sonido, al cual le veían errores a causa de las ausencias por ejemplo de ecos o de guitarras que sonaran hacia atrás. Pero la gente estaba entusiasmada igualmente, cosa que les frustraba, pues creían que entonces es que realmente no les escuchaban ni apreciaban su música, sino que valoraban su fama como iconos. Comprendían que en países de habla inglesa sus letras eran fundamentales, pero en los que no, sobre todo en países latinos, por su experiencia en España principalmente, lo que atraía era la música en sí, porque las letras no se comprendían, no se sabía el lenguaje inglés. Si los conciertos que daban ya no se oían y tenían dificultades técnicas, tenían un problema muy serio y grave. Todo esto lo recibieron de golpe en sus seis conciertos por Alemania. Al irse a Japón para tocar tres días seguidos en el Nipon Budokan Hall de Tokio, entre el 30 de junio y el 2 de julio, todo se iba a volver hostil. Fueron anunciados con un grupo local que incluso compuso una canción en su honor, "Welcome Beatles" (Bienvenidos, Beatles), el problema vino de mano de los budistas más practicantes y conservadores del país. Brian Epstein, en su afán de superarse, contrató el Budokan como sala de conciertos, sin embargo aquella sala era una sala de eventos religiosos o de la cultura tradicional budista. Era la sala más grande que tenían en Japón. Aunque hoy día es muy habitual los conciertos allí, en 1966 fue un gran escándalo y los Beatles encontraron las primeras manifestaciones públicas en su contra, como si fueran invasores que venían a destruir la cultura japonesa, algo nunca visto en Japón desde que terminó y perdieron la Segunda Guerra Mundial en 1945.

De allí volaron a Filipinas para dar un concierto en el estadio de fútbol Rizai Mermorial, de Manila. Estaban acostumbrados a que desde 1963 la gente rica quisiera cortarles el pelo o que abusaran de una presunta confianza en privado nunca dada, pero en Filipinas se encontraron con la dictadura militar de Ferdinand Marcos y su esposa Imelda, que los trataron como si fueran sus bufones particulares. Querían un concierto privado, al que se negaron, y convocaron un evento en un colegio infantil al que ellos debían ir, pero no fueron avisados, ni estaba en sus planes. Al día siguiente salió la noticia en periódicos y telediarios, lo que provocó encendidas manifestaciones en la calle contra ellos, que dieron el concierto con una policía que debía protegerles, pero parecían hacer todo lo contrario. Por primera vez los Beatles tuvieron miedo de no salir bien parados físicamente de un país, lo hicieron, no sin antes sin ser retenidos en el aeropuerto parte de las personas de su equipo. 

Su siguiente gira, la de USA y Canadá, comenzó el 12 de agosto y se compuso de dieciocho conciertos. En una entrevista para prensa Lennon fue preguntado por la fama y él, haciendo uso de una comparación para explicarse, dijo que muchos jóvenes se fijaban en ellos en todo el mundo y les imitaban, que probablemente en otras épocas la gente se fijaba en la religión y cosas así, pero ahora se fijaban en el rock, y dentro del rock ellos estaban en el punto de mira de mucha gente que ya no vivía bajo una estricta ética religiosa, por lo que era como si los Beatles fueran "más famosos que JesuCristo". Todos los cristianos practicantes de todas las ramas del cristianismo entraron en cólera. En los Estados del Sur de Estados Unidos los predicadores llamaban a sus feligreses a quemar los discos y productos de los Beatles. Entre los jóvenes que se dedicaron a crear estas hogueras y a manifestarse contra los Beatles acusándoles de Anticristos, satanistas o ateos (recordemos la polémica de la portada del disco recopilatorio), estaba David Koresh, el mismo que en 1993 tendría una secta religiosa que terminó inmolándose en un tiroteo contra la policía en Houston (Texas). En palabras de Ringo Starr aquello les pareció bien, porque según los datos de ventas todos los que quemaron sus discos tuvieron que comprarlos de nuevo al poco tiempo, uno o dos años después. Sin embargo se lo tomaron con miedo, con mucho miedo, y no era para menos. Era habitual que recibieran amenazas de muerte y que incluso la policía se tuviera que reforzar porque hubo quien realmente quiso matarles. Ringo comenzó a colocar los platos metálicos de su batería de manera inclinada, creyendo erróneamente que eso evitaría que alguna bala le alcanzara durante un concierto. Aunque los Beatles, en concreto Lennon, salieron por televisión para explicarse y pedir perdón, los ánimos no estaban calmados. Al final, los Beatles se reunieron sin Brian Epstein y tomaron una decisión transcendental: no volverían a dar un concierto jamás. No lo necesitaban económicamente, aparte de que el últmo año no había sido nada divertido hacerlos y no tenía sentido seguir con ellos si no se divertían. Lo que más les había ilusionado en 1966 eran sus avances en el estudio de grabación. No querían morir en un concierto porque a alguien no les gustase algo que hubieran dicho o hecho. El último concierto que dieron fue en San Francisco (California) el 29 de agosto, en Candlestick Park. Esto fue un auténtico trauma para Brian Epstein, pues sin conciertos y con los chicos tomando ellos la dirección de cómo componer los discos, él se quedaba casi sin funciones en el grupo.

Como he dicho los Beatles sólo sacaron un álbum de estudio en 1966, mientras Epstein lo solucionaba con EMI acordando dar por buenos como segundo álbum los recopilatorios mencionados, el mercado pirata les tomó la delantera de manera oportunista y a la vez admirativa. Algunos técnicos de sonido de los conciertos que habían dado entre 1964 y 1965 habían estado grabando sin permiso el sonido de varios conciertos desde la mesa de pistas. En 1966 editaron un disco pirata que fue rápidamente un éxito de ventas en el mercado negro de la música. Se llamaba The Beatles at the Hollywood Bowl (The Beatles en el Cuenco de Hollywood). Se trataba de un disco no oficial que era el primer álbum propiamente dicho que recogía el sonido de un concierto de rock, aunque en realidad eran fragmentos de varios conciertos. Pero al no ser oficial, al ser pirata, no está reconocido como tal primicia, y ese mérito lo tienen los Rolling Stones con Got live it you want it! (¡Llévatelo vivo si quieres!, o mejor: ¡Llévatelo en directo si quieres!), publicado en diciembre de 1966, quizá a costa del éxito de ventas del disco pirata de los Beatles y del anuncio del fin de los conciertos de los de Liverpool en verano de ese año. No sería raro, pues ante la frase de "somos más famosos que Jesucristo" los Rolling Stones quisieron nombrar a su álbum Aftermath (Secuelas) como ¿Podrías caminar sobre el agua?, cosa que su manager no les dejó.  Como sea, The Beatles at the Hollywood Bowl fue de gran éxito y fue perseguido tanto por los Beatles como por la discográfica para acabar con él. Por un lado su calidad de sonido era muy mala y no querían que esa fuera la memoria auditiva de sus conciertos, por otro lado no lo rentabilizaban ellos. Al final, diez años después, en 1976, al ver que no podían vencer a "su enemigo" decidieron unirse a él. Se hicieron de manera legal en los tribunales con el disco, limpiaron el sonido y lo vendieron como parte oficial de su discrografía. Este disco ha sido editado en USA y en Japón. Es una rareza en Europa, incluso hoy día. Todos sus seguidores estamos deseando su reedición a precio asequible, no dudamos que es algo que ocurrirá, aunque ocurra de manera tardía.

Por lo demás, George Harrison aprovechó para visitar la costa Norteamericana en lo que quedaba de 1966 y para introducirse más en la música hindú, mientras se casaba con su novia, Pattie Boyd, la actriz de A Hard Day's Night. Era la misma por la que Eric Clapton compondría "Layla" en 1970. Ambos amigos estropearían su amistad por ese amor prohibido de Clapton. Harrison lleno de celos cometería otros adulterios, incluso flirteó con Maureen, la esposa de Ringo. Harrison y Pattie se divorciaron en 1977. Harrison perdonó a Pattie y a Clapton y continuaron su amistad. Harrison se volvió a casar en 1978 con la mexicana Olivia Trinidad Arias, con la que vivió feliz hasta la fecha en la que murió el guitarrista. Pattie se casó con Clapton en 1979, se divorciaron en 1989. De momento, aquí aún era una historia de amor entre Harrison y Boyd.

Ringo se dedicó a la vida casera, estaba teniendo hijos. Lennon hizo un poco de vida casera, pero viajó al sur de España para tomar unas vacaciones con Brian Epstein, de las que no ha quedado claro si Brian se le insinuó o no, y si fue aceptado o no. Lennon siempre negó mantener relaciones homosexuales con él, pero Brian sí parecía enamorado de Lennon. Brian volvió a Inglaterra antes que Lennon. Pasase lo que pasase en España, y parece que todo apunta a una declaración de amor de Brian no correspondida, y según el road manager Peter Brown incluso con un enfado violento por parte de Lennon, es probable que tuviera su peso en 1967. La biografía que escribió Brown de los Beatles en los años 1980 no es despeciable, pues a fin de cuentas él era uno de los road manager que tenían, precisamente el que se encargaba de sus pasaportes, visados y reservas de viaje.

En cuanto a McCartney, le ofrecieron componer una banda sonora para una película de serie B que hoy día sería considerada una película propia para televisión, una telemovie. El único aliciente del metraje era que una estrella del rock era su compositor musical al completo, lo que era una novedad, pero que en breve sería imitado por Brian Jones, de los Rolling, en 1967-1968, y por Queen, entre otros. El single de la banda sonora de la película salió en diciembre de 1966, y el álbum en enero de 1967. Se llamaba The family way (El estilo familiar, que en España se llamó Luna de Miel en familia). Es del director Roy Boulting en 1966. Esa es la película que recomiendo en esta entrega para hacernos una idea de la clase de proyecos que atrajeron a McCartney a partir de este momento, pues a partir de ahora el mayor peso de los Beatles lo va a llevar él. Se podría decir, por otro lado, que esta era la primera vez que un Beatle hacía algo musical en solitario. 

domingo, febrero 08, 2015

NOTICIA 1444ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 5)

THE BEATLES CON ALMA DE GOMA SE METAMORFOSEAN Y SALVAN EL IMPERIO

En la anterior entrega habíamos visto como los Beatles habían pasado de estrellas del rock a estrellas del cine. Exactamente llegamos hasta comienzos de agosto de 1965, tras terminar su gira por el Sur de Europa, donde destaca su accidentado pero revelador paso por España y que por primera vez en la Historia se había optado por dar conciertos en espacios abiertos, entre Italia y España (velódromos y plazas de toros), donde podían alcanzarse el millar de espectadores, pues hasta ese momento todos los artistas actuaban en bares, teatros, cines, auditorios, salas de espectáculos y sitios similares de aforo limitado a unos cientos como mucho, pero no se habían atrevido a esos otros ámbitos. Habían sacado la película Help!, cuyo disco contenía unas innovaciones musicales que serían cruciales para la transformación del rock and roll en rock, cuyos primeros músicos en entenderlo fueron gente como The Kinks, Jimi Hendrix y Led Zeppelin entre otros. Pues bien, The Beatles empalmaron su gira por el sur de Europa, terminada en julio, con el estreno de ese disco a comienzos de agosto y con una gira nueva por Estados Unidos y Canadá. Después, sacarían un single más en septiembre extraído de los cortes de ese álbum y el 3 de diciembre sacarían su segundo álbum de 1965, que sería el sexto de todos los suyos, acompañado de un single con dos canciones que no estaban en el álbum, "We can work it out / Day tripper" (Podemos intentarlo / Dominguero o Turista de un día). En este single se notaría aún más dos cuestiones: por un lado, al no recogerse en ningún álbum pero lanzarlo la misma fecha de su sexto álbum, constatan la idea de que ellos deseaban divorciar los singles como concepto promocional de los álbumes, transformándolos en otro producto más de su producción músical en cuanto a arte y no como mercancia, por otro lado, ambas canciones prosiguen la línea compositiva de algunas canciones de Help! en las que se vieron influídos por Bob Dylan, ya no les interesa ser tanto creadores de canciones bailables como creadores de canciones que narrasen una historia de modo literario y poético. Ambas canciones cuentan una historia más allá de las historias de amor. Ambas canciones también mostraron una faceta más a tener en cuenta, George Harrison demostró una técnica de barroquismo musical adaptado al rock que en los siguientes discos sería cada vez más profunda y estudiada. Aparentemente parecen sencillas, pero no lo son... y lo que va más allá, Paul McCartney iba por el mismo camino tocando el bajo. Las dos canciones fueron éxitos absolutos en las listas de ventas, de repente la cara B estaba a la misma altura que la cara A.

El sexto álbum, que como he dicho también se estrenó el 3 de diciembre de 1965, para aprovechar el tirón de las Navidades, cosa bastante habitual en ellos, se llamaba Rubber Soul (Álma de goma). Lo primero que llamaba la atención era su portada. Una vez más marcó tendencia. Volvió a realizarla el fotógrafo y artista pop Robert Freeman, que era parte de la "Corte Real" o "familia" de los Beatles. Aunque ahora nos pueda parecer una portada muy sencilla, no lo era en absoluto, sobre todo porque en esas fechas a nadie que se dedicaba a la venta y promoción de discos se le había ocurrido jamás la posibilidad de que los artistas aparecieran en la portada deformados. En su esquina superior derecha aparecía el nombre del disco en letras entre el Arte Pop y la psicodelia que hasta ese momento eran parte de las tipografías y la imaginación de la contracultura, pero no de la cultura oficial, que las fue asumiendo a través de productos destinados a los jóvenes, como este disco, sobre todo porque los creadores de esos productos eran a la vez parte de la contracultura, en este caso The Beatles lo pretendían ser con este disco porque... ¡querían e iban a romper con los moldes establecidos con la música rock que existía hasta entonces! Con este disco quisieron saltarse todas las normas establecidas que pudieron, demostrando que todo era relativo y moldeable. La marihuana era un efecto muy patente, les había abierto la mente a nuevas percepciones de la realidad, pero además, al concocer a Bob Dylan, tenían una especie de complejo musical que les hacía sentir que no habían hecho nada realmente artístico hasta la fecha, aspiraban a igualarse a Dylan y llevar la música rock a alturas filosóficas, literarias y sociales. La carpeta de este álbum debía ser visualmente un aviso a todo posible comprador. De hecho, fue la primera vez en la Historia que no aparecía el nombre de los músicos en la portada, aunque sí lo hacía en la contraportada. Esto sería muy imitado ininterrumpidamente por muchos artistas hasta nuestras fechas, el caso más sonado fue el de Led Zeppelin, quienes entre 1968 y 1980 publicaron varios discos donde no estaba su nombre, sin contar con que optaron por numerar sus cuatro primeros álbumes en lugar de nombrarlos. El acto de no poner el nombre de The Beatles en la portada fue juzgado por algunos como arrogancia, pero realmente era parte de la demostración que pretendían hacer de que lo importante eran los cambios en la música, la adaptabilidad, independientemente del músico. Ellos aparecían en una fotografía en color en diagonal y alargados, pues la imagen se tomó de un espejo y una serie de plásticos, no se tomó directamente de ellos. Tenían el pelo más largo que nunca, lo que provocó que muchos jóvenes varones iniciaran la moda de ir dejándose auténticas melenas, cosa que a esas alturas del siglo XX era considerado propio de mujeres. Se rompían moldes sociales y animaban a besarse (a través de varias canciones) sin más motivo que el amor de manera pública, lo que era escandaloso. La marca discográfica de Parlophone tampoco aparecía en su clásico desarrollo, sino en un logo identificado en una letra "L". Fue una portada altamente psicodélica hasta lo que se había producido en ese momento, aunque hoy nos resulte muy inocente en vista de lo que estaba a punto de venir en muy breve tiempo. No lo era, no era una portada inocente. Hubo muchas acusaciones contra ellos sobre incitación a las drogas en esa portada. Obviamente eran acusaciones por parte de los más conservadores de la sociedad. Para remate, no parecía que fueran uniformados, como hasta ese momento, habían llevado los trajes de cuero, los trajes formales con corbata, los jerseys de cuello alto, los trajes de invierno, ahora parecían no estar uniformados, aunque en realidad todos iban con ropas de tela vaquera y cuero, muy del Oeste Americano, seguía siendo un "uniforme", pero más libre individualmente. La ropa vaquera pasó a ser sinónimo de los nuevos rockeros. Se puso de moda como diez años antes las cazadoras de cuero negro y cremalleras. Mientras, en sus conciertos, usaban las camisas y chaquetas de cuello Mao Zedong, lo que no dejaba de ser un guiño a la China comunista que ponía nerviosos a muchos conservadores del mundo occidental, especialmente de América, de ahí su encontronazo con Elvis Presley, mencionado en entregas anteriores.

El disco tenía muchas más novedades que la mera concepción de la carpeta como concepto artístico que lanzaba una idea general de la música que contenía. Por primera vez se transcendía el tope de los treinta minutos de duración y se alcanzaban los cuarenta minutos, y seguiría así y en aumento en los discos posteriores tanto de ellos como de otros grupos. La cuestión es que la psicodelia, otra tendencia del rock que buscaba la inspiración en los estados de inconsciencia y en procesos creativos cercanos al surrealismo y al dadaísmo (su incursión  en las drogas era opcional según los artistas, aunque en general todos lo hacían) estaba naciendo en ese momento en algún lugar del Oeste Americano. De hecho, el primer disco que oficialmente recoge letras y sonidos de una muy primera psicodelia se suele asociar a Highway 61 revisited (Autopista 61 revisitada), de Bob Dylan, sacado en agosto de ese 1965. La psicodelia aún estaba por explotar del todo, pero allí ya aparece un primer sonido muy sencillo que lo anticipa y montones de canciones con letras altamente surrealistas. Bob Dylan se acababa de pasar al rock eléctrico ese año, lo hizo en marzo con el álbum Bringing it all back home (Tráelo todo de vuelta a casa), creando un gran escándalo. Dylan había alcanzado cerca de los cincuenta a sesenta minutos de música en un sólo disco y había traspasado los tres minutos de canción a cinco y pico con "Like a rolling stone" (Como una piedra rodante). The Beatles, que tan fascinados se habían quedado con este creador, conocían ese álbum de su propia mano, aspiraban a igualarle y siempe sentían que no lo lograban. En Rubber Soul todas las canciones reflejan unos modos muy de ese primer Bob Dylan eléctrico y rockero. La inspiración ya no estaba en el rock and roll clásico y el soul de la época, sino en otros artistas coetáneos como este.

Se podrían destacar todas las canciones del álbum, pues se consideró que este álbum era el mejor de todos los que habían hecho, privilegio que antes tenía el anterior de Help!, sacado en agosto. Con Rubber Soul los Beatles evolucionan de la composición como estrellas rock a la composición que aspira a mostrarles como artistas, músicos con un mensaje creativo. Su modo de producción comenzó a ser más "artesanal" y arriesgado, menos ligado a determinados esquemas comerciales. Por segunda vez no había ninguna versión de otros artistas. Volvió a ser producido por George Martin, quien como hiciera en los otros álbumes, pero sobre todo en el anterior, aportó una gran cantidad de ideas que durante muchos años fueron adjudicadas sólo a Lennon y a McCartney. Había catorce canciones, de las que doce eran de Lennon/McCartney, y dos eran de George Harrison. Como dijimos en las otras entregas John Lennon comenzó a no tener su ligera ventaja dando ideas como hasta ese momento había tenido, por lo que estaban más igualados él y McCartney, con una ligera ventaja del segundo, cosa que se volvería a repetir en el disco siguiente de 1966. Las dos de Harrison eran "Think for yourself" (Piensa por ti misma), un auténtico alegato en favor de la liberación de la mujer que en esos momentos se desarrollaba en Occidente, aunque desde el punto de vista de canciones de amor, y "If I need someone" (Si necesito a alguien). En estas canciones especialmente aparece el barroquismo de su guitarra del que ya hemos hablado. Curiosamente la canción "Think for yourself" tuvo una extraña réplica por parte de John Lennon que sirvió para acusarles de misoginia o de machismo, aunque en realidad se trata de una mentalidad de monogamia propia de la época a pesar de que ellos, salvo Ringo, no eran unos monógamos ejemplares; hablo de la canción "Run for your life" (Corre por tu vida), que cerraba el disco y que era un auténtico canto a la violencia de género en caso de que ella le engañara a él, y es que una cosa era la libertad sexual y otra el engaño amoroso. Por si alguien se lo pregunta, esta canción desapareció inmediatamente de los repertorios de los conciertos de los Beatles vivos casi de inmediato. Nos queda pensar qué tendrá que ver con la crisis particular de Lennon y su matrimonio cuando la compuso. 

Canciones destacadas del disco son "Drive my car" (Conduce mi coche), Girl (Chica), "I'm looking throuhg you" (Te estoy calando, o Te estoy pillando, o Sé de qué vas), o Michelle, con estribillo en francés, entre otras. Pero sin duda hay que pararse en "Norwegian wood (This bird has flown)" (Madera noruega (este pájaro ha volado)). Se trata de una historia basada en un encuentro sexual ocasional que tuvo uno de ellos en el que a la mañana siguiente ella desapareció sin avisar. A partir de ahí desarrollaron una letra que parece una novela que trata el extraño asunto de un posible pirómano (no queda claro) en una relación de ese tipo en el que el encuentro tuvo lugar en una caseta de madera. Lo curioso de la canción es que Harrison había comenzado a interesarse por un grupo de músicos hindúes que habían ido de gira a Inglaterra. Le fascinó el sitar y toca la guitarra con una técnica que la hace parecer un sitar aplicado al rock occidental. Esta fusión que para muchos pasó desapercibida iba a ahondarse y mucho en los siguientes años. De hecho, los Rolling Stones imitarían este disco con el suyo de 1966 llamado Aftermath (Secuelas), allí estaría "Paint it black" (Píntalo negro), que usa un sitar. Con "Nowhere Man" (Hombre de ningún lugar o Apátrida), crean una letra metafísica que introduce la filosofía buscando asemejarse a algunas de las letras de Bob Dylan, pero innova en que transforman en rock la metafísica, demostrando que las letras de amor no tenían la exclusiva de las inquietudes de los músicos de rock. Destacaré por último "In my life" (En mi vida), que Lennon la compuso recordando a varias amistades del pasado, algunas ya muertas, especialmente era una canción dedicada a Stu Sutcliffe. La introspección sentimental en uno mismo en temas nada amorosos cobra también vida en el rock con este disco. 

1965 no fue un año cualquiera, no sólo por todo lo dicho hasta el momento entre la entrega actual y la anterior. La gira de conciertos por América iba a ser crucial en la Historia de los Beatles, sobre todo porque empalmaría con los sucesos en los escenarios de 1966, pero eso lo contaré en la próxima entrega. Quede por aquí dicho que al terminar agosto ellos no hicieron más conciertos hasta diciembre de 1965, donde hicieron una gira por Reino Unido con motivo de la promoción de Rubber Soul. Era la primera vez que se tomaban un descanso como ese entre giras, cuando lo habitual había sido que tocaran casi todos los días del año. En la gira de diciembre de 1965 fueron invitados a dar un concierto en el Teatro Imperial para la Casa Real británica y muchos nobles, diputados y hombres ricos en general muy bien posicionados y políticamente. Ellos ya actuaron en noviembre de 1963 para esa gente, de forma más oficial, en el Royal Variety Show (Espectáculo de Variedades Reales), fue entonces, en 1963, cuando Lennon pronunció su famosa frase pidiendo que la gente del gallinero aplaudiera si les gustaba el concierto y que los de los palcos podían hacer sonar sus joyas. En cierto modo esta sorna era una reivindicación, pues ellos, pese a todo, no se sentían cómodos en aquellos ambientes, pese a que mucha gente haya abierto en nuestros días enormes debates sobre la realidad y la relatividad del compromiso social de los Beatles como grupo, que no como individuos. Pero eso es un tema que mejor lo aparcamos para el año 1968.

Los Beatles eran los músicos favoritos de la princesa Margarita de Inglaterra, y hasta cierto punto de la reina Isabel II. Aquí hemos de retomar el estado de ruina económica, social y moral de los ingleses tras la Segunda Guerra Mundial, el cual había alcanzado a los primeros años de 1960, como dije en la primera entrega. El éxito de los Beatles a partir de las Navidades de 1962 había generado tal cantidad de ingresos económicos en el país a través de la venta de discos y de productos derivados de la mercadotecnia en torno al rock, en concreto a los Beatles, había provocado además una tal cantidad de afluencia de turistas interesados en forjar una carrera musical o en conocer los lugares por donde se vivía un nuevo orden de costumbres sociales más libres, se respiraba tal nuevo ambiente de entusiasmo moral a costa de acabar con la caduca moral victoriana del siglo XIX, que el Producto Interior Bruto del país se había recuperado. La fabricación de discos, de instrumentos musicales, de ropa juvenil, de objetos varios, el fomento del turismo, la aparición de más grupos con el tirón de los Beatles como los Rolling Stones, los Yardbirds, en breve los Cream, los Who, los Kinks, los Troggs, John Mayall, etcétera, todos generando beneficios e industria, habían rescatado sorprendentemente al país junto a las ayudas estadounidenses del Plan Marshall, sólo que esos ingresos de los músicos, que subían la moral del país en una nueva mentalidad, permitían pagar la deuda a los americanos y no deberles nada. El concierto de los Beatles a finales de 1965 para la Realeza británica no fue un mero capricho. De hecho, se les concedió la medalla MBE en octubre, que es la máxima disitinción que se le puede dar a un británico por haber hecho un gran servicio al Reino Unido y haber contribuido meritoriamente a su sociedad y a su salvación. Los Beatles, que no conocían el estado real de las cuentas de todo el dinero que generaban, como ya hemos dicho, pero sabían que era mucho, recogieron sus medallas MBE, si bien es cierto que John Lennon renunció a la suya en los años 1970 en uno de sus gestos de activismo pacifista. Lo cierto es que muchos viejos veteranos de guerra y nobles devolvieron sus medallas MBE cuando supieron que los Beatles, aquellos mozalbetes melenudos y drogados que gritaban al cantar, recibían los mismos honores que ellos que eran mutilados de guerra o que habían estado en las trincheras. Los Beatles respondieron a todo aquello con la afirmación de que ellos preferían recibirlas por hacer feliz a la gente, y las recogieron. Una anécdota provocativa de aquel día fue la confesión de Lennon en los años 1970 acerca de que se había fumado un cigarro de marihuana en los servicios del Palacio de Buckingham.

Pensemos a raíz de todo esto que no es casual tampoco que en 2002, en el 50º aniversario del reinado de Isabel II, y en el 2012, en el 60º aniversario, se celebró una gran fiesta, concierto y recepción de la reina a todos los músicos británicos de todas las épocas que quisieron participar, los Beatles, los Rolling Stones (que no fueron), los Led Zeppelin, Eric Clapton, Sting, Oasis (que no fueron tampoco e ignoro si los Blur) y otros muchos. Todo tiene su porqué, y radica en esto, en la economía británica y lo que el rock supuso y supone para el país.

No eran los únicos que se acordaron de los Beatles en las alturas de su éxito en aquel año 1965. De repente, de la nada, apareció el padre de John Lennon, quien les había abandonado a él y a su madre cuando él era un bebé. A pesar de que Lennon creyó encontrar una posible reconciliación con su pasado, resultó que su padre sólo regresó en busca de algo del mucho dinero de su hijo. Tal como apareció, desapareció. Otro trauma para el cantante que se solía escudar en el sarcasmo.

Con esto dejamos este capítulo hasta el siguiente, no sin antes haceros la habitual recomendación cinematográfica para entender el momento. Como habéis visto os he dejado sin contar los conciertos de América de agosto de 1965. Os hablaré de ellos la próxima entrega, pero para ir abriendo boca os diré que hay una película documental que se estrenó en 1966, dirigida por Andrew Laszlo, llamada The Beatles at the Shea Stadium (Los Beatles en el Shea Stadium), la cual recoge el momento culmen de esa gira, que nos va a dar que hablar.

sábado, febrero 07, 2015

NOTICIA 1443ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 4)

LOS BEATLES EN EL CINE

En la entrega anterior os expliqué cómo los Beatles pasaron de ser conocidos en Reino Unido a ser famosos en Europa, y de ahí a ser famosos mundialmente al cosechar numerosos éxitos en Estados Unidos (USA) gracias a adaptar sus discos al mercado norteamericano. Hice un repaso rápido de la ajetreada y abultada agenda de los Beatles en 1964 y dejé reservado para esta entrada los discos propiamente grabados ese año, aunque ya señalé algunos de los que sacaron en USA. En Norteamérica aún saldrían entre ese año 1964 y 1965 otros discos más que eran recopilatorios interminables en album y en EP de las nuevas canciones de ellos mezcladas con antiguas canciones. Existirá en Norteamérica un The Beatles Story (Una historia de los Beatles), de noviembre de 1964, un Beatles '65, de diciembre de 1964, un The Early Beatles (Los primeros Beatles), de marzo de 1965, un Beatles VI, de junio de 1965 y un The Beatles Million Sellers (El millón de vendidos de los Beatles), de diciembre de 1965. A todo esto, los discos que se produjeron entre los que hoy presento y hasta Revolver de 1966 tuvieron pequeñas variaciones entre las versiones británicas y las americanas, aunque al final los americanos terminaron aceptando las versiones europeas.

El tercer disco de los Beatles propiamente dicho fue consecuencia de un contrato con una productora de cine. Los estadounidenses querían hacer dinero a toda costa con los productos Beatle y ellos querían potenciar su imagen. Una manera que tenían los americanos de rentabilizar el máximo dinero posible era generar un disco donde fuera una productora de cine la que se llevara el máximo de dinero posible y no los músicos, esto era posible gracias precisamente a la generación de una banda sonora. Sería un producto propio del largometraje, y no tanto un producto discográfico aunque fuera un disco. Como la discográfica estaba interesada en generar beneficios del disco que saliera en el mercado europeo, todo confluyó para que le presentaran la idea a los cuatro Beatles durante su primer viaje a USA. Aceptaron porque les hizo gracia e ilusión la idea, pues hasta ese momento sólo habían hecho películas los rockeros más consagrados, entre ellos su idolatrado Elvis Presley. Hasta esa fecha las películas de músicos eran películas promocionales donde las tramas eran bastante malas y burdas, meras excusas para que el cantante cantara y bailara. Brian Epstein no quería una película así. Quería un producto cinematográfico que no fuera una promoción más, sino una película que fuera memorable en la Historia del Cine. Contrataron al director Richard Lester, que con el tiempo iba a ser uno de los más importantes de los años 1970 y 1980, fue uno de los responsables de la creación de las películas sobre el superhéroe Superman, por ejemplo, pero eso aún no había ocurrido. Se rodó en blanco y negro y el guión se encargó a escritores profesionales que supieron captar totalmente la personalidad de los cuatro Beatles de manera individual. Además, la fotografía y los enfoques se escapaban a lo convencional hasta la fecha, asentaban la estética del Arte Pop en el cine. De paso, se criticaba el conflicto generacional que se estaba viviendo, el cual iba a dar una revolución social pacífica basada en el amor y la tolerancia. Hay imágenes clave como el choque de Harrison con un empresario que intenta decirle qué está de moda sin contar con sus gustos o el choque que sufren los cuatro músicos con personas adineradas o cultas que les tratan como si fueran objetos o mascotas. De hecho, entre el resto de rockeros y jóvenes de la época sí que hubo reacciones contra los intelectuales universitarios que se aproximaban al rock por mera cuestión precisamente intelectual; aunque no se criticaba a los Beatles, cuyas actitudes seguían siendo muy desafiantes y sarcásticas contra las convenciones sociales de la época (como se reflejó también en la película). En este sentido es recomendable ver la película de los hermanos Coen A propósito de Llewyn Davis, de 2013, basada en buena parte en los inicios de Bob Dylan y sus encontronazos con algunas personas de ambientes universitarios, como ya expliqué en la Noticia 1288ª.

La película y disco de The Beatles se llamaba A Hard Day's Night (Una noche de un día duro, que en España se tradujo como Vaya noche la de aquel día) y se estrenó en el verano de 1964. Fue un éxito de público y actualmente incluso está considerada dentro de la lista de las cien películas imprescindibles para entender el siglo XX. En ella se refleja la beatlemanía y cómo la fama de los Beatles les divertía a ellos mismos pero a la vez les mantenía como presos sin poder ser libres. El fenómeno de masas y la fama extrema propios de la segunda mitad del siglo XX tienen un fiel reflejo con algunas escenas que por un lado se basaron en anécdotas reales y por otro lado eran escenas reales con admiradoras reales gritando y corriendo. Como nota de morbo, durante esta película George Harrison se enamoró de una de las actrices, que era una modelo y a la vez fan del grupo, la cual aparece en la escena del vagón portamaletas del viaje en tren, mientras ellos están como en una cárcel jugando a las cartas. Ella era Pattie Boyd.

En junio salió la versión americana del disco, que en realidad era la banda sonora con siete canciones de los Beatles más cuatro cortes instrumentales de orquesta. Ese disco lo rentabilizó la productora de la película. En julio se publicó la versión inglesa, cuya cara A eran las siete canciones de los Beatles para la banda sonora y la cara B eran seis canciones nuevas compuestas por ellos, que lo rentabilizó la discográfica. Aparte, se editó un par de singles directamente de la película, porque se editaron otros singles que no tenían que ver con A Hard Day's Night, y se editaron dos EP con varias de las canciones.

El título volvió a ser una confusión de Ringo Starr que hizo gracia en general, porque, aún con todo, la película era una comedia sobre la vida de los Beatles como artistas cuando van de camino a un programa de televisión a grabar un concierto. No volveré sobre la traducción que ya os he dado, pero sí que la confusión es de difícil traducción en español, pues el genitivo anglosajón, que se construye con apóstrofe, sólo se puede aplicar a personas o seres vivos, el error de Ringo al hablar era aplicar a la noche ser sujeto de propiedad del día, que no es un ser vivo sino un espacio temporal. Pero a la vez es un juego de palabras que juega entre ese genitivo sajón y la idea de que quizá se trate del verbo ser comprimido: Un día duro es una noche. Siento si hay error por mi parte en la traducción, pues ya digo que es de difícil comprensión y difícil traducción este chiste en español. El contexto de la "gracieta" de Ringo fue un programa de televisión en el que estaba siendo entrevistado y al responder que había sido un día duro de trabajo (it's been a hard day) le dijeron que ya era de noche, o se dio cuenta él, y completó la frase  añadiendo el genitivo sajón y la palabra noche (it's been a hard day's night).

Por tercer disco consecutivo las notas informativas de la contraportada las escribió Tony Barrow, y por segundo álbum consecutivo confiaron en el fotógrafo Robert Freeman para la portada. Realizó una de las portadas más identificables del Arte Pop en relación a un producto musical hasta esa fecha. Se trata de un rectángulo formado de cuatro filas (una por músico) divididas en cinco columnas con fotografías de retratos de primer plano en blanco y negro de cada uno de ellos poniendo diferentes gestos expresivos de temperamento. Daba una sensación de fotografías de los antiguos fotomatones de la calle, una de las formas de fotografía más populares e industriales del siglo XX. El fondo en el álbum era azul, aunque en singles y EP's podía ser rojo. Nadie se había planteado hasta esa fecha que una portada pudiera intentar ser como un cuadro de arte (Pop en este caso), ni que se pudiera pretender que los artistas no posaran como galanes.

El ingeniero de sonido era de nuevo George Martin. Todas las canciones fueron compuestas por McCartney/Lennon. Era el primer disco que no había una sola versión. Se agotó en ventas una tras otra y otra reedición. No seguían al rock and roll clásico de los años 1950, aunque partían de él, pero sí comenzaron a hacer canciones que se aproximaban al rock and roll que se estaba haciendo en Estados Unidos en ese momento, más alegre y próximo a la música negra grupal. Predominaban canciones con voces a dúo y coros, como en el soul que se estaba haciendo en ese momento. Aparte de la canción que da título al álbum y la película destacan canciones como "Can't buy me love" (No puedes comprarme amor) o "Any time at all" (En cualquier momento). Todo el álbum en general es de tono muy bailable. Su mayor cualidad es que los Beatles comienzan a ejercer como controladores y compositores de todas sus canciones.

En el viaje a USA de ese año habían conocido a Elvis Presley y, a pesar de la ilusión que les hacía, descubrieron en él a una persona rodeada de objetos materiales y personas, pero en realidad totalmente abandonado, sólo y resentido. Más tarde se enteraron que Elvis les consideraba comunistas, por lo que se había ofrecido a la CIA para informar de ellos de todo lo que supiera de sus encuentros privados. Claro que esto lo supieron una vez que Elvis murió en 1977. De aquella visita aprecieron mucho más la amistad entre ellos y lo afortunados que eran como grupo. Consideraron que lo mejor era vivir el momento.

Uno de los singles que no eran de este disco fue "I feel fine / She's a woman" (Me siento bien / Ella es una mujer). "I fell fine" haría algo totalmente contraindicado hasta la fecha, incluir un acople de sonido como parte de la canción, y además como una parte importante: el comienzo. El largo acople de la guitarra resultó fundamental y muy imitado. Era otra barrera a derrumbar y de la que tanto se beneficio Jimi Hendrix pocos años después. Sin duda esa innovación provocadora de Harrison, hoy aceptada con naturalidad en la música, ha sido una de las aportaciones más influyentes. En breve The Kinks (Los Chalados, o Los Perversos, o Los Gamberros, o Los Retorcidos), por ejemplo, comenzarán a tocar sus guitarras frente a sus amplificadores para crear unas distorsiones que aumentaran su potencia de sonido, por ejemplo en su canción "You really got me" (Me pones a cien), de ese mismo 1964, y a ellos les copiaría más tarde Led Zeppelin (Zeppelin de Plomo), que nacerían en 1968, pero que en esa fecha algunos de ellos trabajaron con los Kinks como músicos de estudio. Y de ahí, ya se sabe, al hard rock y al heavy metal de los años 1970.

Y si entre junio y julio de 1964 se había estrenado ese tercer disco, el cuarto disco llegó el 4 de diciembre de 1964, era Beatles for sale (Beatles a la venta). Las notas de prensa de la contraportada esta vez ya no eran de Tony Barrow, si no de Derek Taylor. La fotografía sí volvía a ser de Robet Freeman. Se trata de una fotografía muy invernal donde se nota un gran cansancio en sus caras. Si se hace memoria de las entregas anteriores podrá comprenderse que a estas alturas no habían podido descansar desde las Navidades de 1962, si no incluso desde 1960, y estaban en las Navidades de 1964. Además, 1964 había sido un año de excesivos conciertos por todo el planeta, con sus respectivas juergas y fans, grabaciones, programas de radio, de televisión, el rodaje de la película y, en el caso de Lennon, el nacimiento de Julian en abril, al que ya dijimos que casi no veía, por lo que casi no le conocía. Hay quien ha dicho que es una portada con ojos de haber fumado marihuana. La marihuana apenas la habían probado en esas fechas Harrison y Lennon. Todos los testimonios de ellos y de gente de su alrededor coinciden en que cuando grabaron este álbum había ya un cansancio y un agotamiento extremo en toda la "familia Beatles", Hasta George Martin, el técnico de sonido, había trabajado extra con orquestas sinfónicas para las grabaciones americanas y las promociones del anterior disco.

Como debían grabar el disco por obligaciones de contrato con EMI volvieron a realizar versiones de canciones clásicas del rock and roll de los años 1950. Había siete canciones que eran versiones de Little Richards, de Chuck Berry, de Buddy Holly, Carl Perkins y alguna que cantó Elvis Presley. Dos de ellas "Kansas city/Hey hey hey" (Ciudad de Kansas/Hey hey hey) las habían tocado en conciertos desde antes de ser famosos, de hecho ya aparecían en uno de los singles grabados con Tony Sheridan. La más llamativa era "Rock and roll music" (Música rock and roll). Había ocho canciones que eran compuestas propiamente por Lennon/McCartney. Entre ellas se destacan "No reply" (Sin respuesta), Baby's in black (Mi nena está de luto), "I'm a loser" (Soy un perdedor), "Eight days a week" (Ocho días a la semana) o Every little thing (Cada pequeña cosa). Lo innovador del disco es que comenzaban a romper los esquemas compositivos habituales en el rock, como hemos visto en "I fell fine", pese al cansancio. Siguen bebiendo de las fuentes del soul de la época, cosa que es muy notable, pero el esquema clásico de A-A-B-A ya no aparece tanto. Golpes de sonido porque sí, maracas, pianos, órganos... Una de las contribuciones más notables es lo que Ringo Starr llamó silencio de percusión. Había sido acusado de ser un mal batería y él se defendió diciendo que simplemente entendía la batería como un acompañamiento de la canción y no como un lucimiento. Ringo había hecho redobles de batería en el pasado, pero no le gustaban los solos de batería, porque decía que eso estropeaba canciones como aquellas, pensadas para contar una historia y no para lucir la música. Así que en algunos momentos se creaban incluso momentos en los que la batería se silenciaba brevemente para dar más emoción a la línea vocal. Lo habitual es que el acompañamiento de la batería sirviera para marcar el ritmo, más que para decorarlo. Aunque no fue tomado en serio por algunos, lo cierto es que esa técnica, a su modo, ha sido usada hasta nuestros días, siendo el más notable en usarla el grupo Nirvana de los años 1990 y también por Pearl Jam, de estilo rock grunge.

Y así llegamos al año 1965. Ringo Starr se casó con Maureen, cuyo matrimonio tuvo varios hijos, entre ellos Zak, actual baterista de The Who y por un tiempo breve de Oasis cuando sufrieron su crisis de final de los años 1990. Maureen y Ringo se divorciaron en 1975, pero Ringo se volvió a casar con una antigua modelo de la revista Playboy que luego fue una actriz que apareció en las películas de espionaje de 007, Barbara Bach, eso fue en 1981 y el matrimonio continúa. Nos viene bien mencionarlo pues el quinto disco de los Beatles tenía mucho que ver con 007. Se trata del álbum Help! (¡Socorro!), que se estrenó el 6 de agosto de 1965, aunque tuvo un single previo en julio. Desde diciembre de 1964 a agosto de 1965 hubo un gran paréntesis simplemente porque los Beatles necesitaban un descanso y presentaron un plante a Brian Epstein si no tenían vacaciones. Con la gran producción de discos y canciones de 1964 rellenaron en buena parte ediciones y reediciones de material entre enero y agosto de 1965. Eso no evitó que los dieciséis primeros días de enero dieran conciertos en el cine Odeón de Londres. Luego Brian Epstein les embarcó en el rodaje de una nueva película, que era Help! y en una gira europea entre junio y julio que les llevó a actuar en Francia, Italia y España, el sur de Europa. Pensemos que en estas épocas incluso se plantearon comprarse una isla griega para poder moverse con libertad, sin masas de gente detrás, ni periodistas. Llegaron a veranear en una, pero no la compraron.

Merece la pena hablar de los dos conciertos españoles aunque no fueron en absoluto relevantes en su carrera. Uno fue en la plaza de toros de Madrid (Las Ventas) y otra en la plaza de toros de Barcelona (La Monumental), el 2 y el 3 de julio. Hasta ese momento habían tocado en auditorios, palacios de la música, teatros, cines, bares, salas de espectáculos... lugares que eran espacios reducidos, por muy amplios que fueran, y que eran los lugares propios de los conciertos hasta entonces. En esta gira dieron conciertos en velódromos italianos y ahora en plazas de toros en España. Eran los lugares de espacio abierto más grandes en los que se había hecho un concierto que no fuera un festival. Lugares donde se podía alcanzar cerca del millar de espectadores. España era una dictadura militar nacida del fascismo de la época de las guerras mundiales. En las mentes de muchos europeos comunes estaba aún la imagen de Franco y Hitler juntos. Pero en las autoridades franquistas, nacionalcatólicas, estaba la imagen de los Beatles como un conato de comunismo y amoralidad social. Los Beatles fueron recibidos en España con mucha publicidad en su contra. El propio ministro Carrero Blanco les consideraba un peligro comunista y un ejemplo negativo para la juventud, sobre todo por su pelo largo, que él asimilaba con homosexualidad. Recomiendo aquí la Noticia 76ª, donde escribí sobre la Historia del Rock en España.

Algunos de los Beatles ya habían estado en España en el pasado, de viaje de placer, antes de ser famosos a nivel planetario. Tenían la costumbre de aparecer en  cada país donde daban un concierto con algún elemento de disfraz de los tópicos del país. En el caso español lo hicieron con trajes de toreros, en concreto con monteras. Las autoridades franquistas intentaron burlarse de ellos, aunque ellos no se dieron cuentas, no les hicieron salir al escenario por la puerta de toreros, sino por los toriles. Además, los informativos españoles enfocaron al público antes de que comenzara el concierto y montaron la noticia como si a los españoles no les gustara los Beatles, había muchos asientos vacíos y mucha gente sentada y sin gritar. En realidad ambos conciertos se llenaron de gentes vociferantes, personas que pudieron pagar la entrada, gente adinerada proclive en su mayoría a Franco, muchos de ellos personas que iban sobre todo por estar a la moda o por hacer gestos estratégicos en sus intereses particulares de cara a los ingleses y americanos. Los Beatles lo sabían, y sabían que afuera había miles de jóvenes gritando, que eran los hijos e hijas de los obreros que querían verles y que estaban sufriendo una carga policial propia de la dictadura, aunque de lo de la carga policial se enteraron más tarde, cuando ya no estaban en España, donde a ellos les llevaron a un tablao flamenco y a una bodega de vinos de Jérez. De momento en el concierto de Madrid ellos subieron el volumen de sus altavoces para ver si les oían las personas de fuera. Esto fue narrado por McCartney en su promoción del disco Flowers in the dirt (Flores en la basura), de 1989, y corroborado en otras entrevistas por Harrison y por Starr años después. Tuvieron por teloneros a Torrebruno y a los Pekenikes, uno en cada ciudad. En España sus conciertos significaron el despertar musical de innumerable grupos, como Los Bravos, Los Brincos, Miguel Ríos y otros, así como intereses nuevos por gente como Los Salvajes. Los conciertos de los Beatles ya dije que duraban media hora. Era lo habitual para todos los grupos en aquellas alturas de los años 1960. Pero en España el concierto de Barcelona duró menos. Si afuera también golpeaban a la gente, dentro uno de los road managers, Mal Evans, descubrió que el técnico de sonido estaba tratando de grabar sin permiso el sonido del concierto, lo que podía terminar en el mercado negro discográfico, tal como ya había aparecido alguna grabación pirata, por ejemplo discos con los conciertos para la televisión francesa. Desconectó los cables y los Beatles, con una canción más, terminaron el concierto en veintipico minutos, casi acabando el concierto, pero no acabando. Para colmo, la prensa oficial del régimen dictatorial dijo que habían venido unos Beatles agotados de ideas, nada más astronómicamente lejos de la realidad. Se puede decir que tuvieron un mal sabor de boca con estas dos experiencias, aunque disfrutaron la visita a España y se conformaron con creer que al menos habían llevado algo de esperanza y alegría con su música a los jóvenes del país. A diferencia de todo esto, The Rolling Stones rechazaron tocar en España en esas fechas y declararon que no lo harían jamás hasta que no se acabara la dictadura. Tampoco creo que las autoridades franquistas les esperaran, teniendo en cuenta que fueron capaces de detener a los Kinks en la Plaza de España de Madrid, o que abofetearon a Tom Jones en Barcelona. The Rolling Stones cumplieron su palabra, su primer concierto español fue en 1976, y fue un pistoletazo de salida a la llamada Movida Española. Aunque, también hay que decirlo, los Rolling sí tocaron en la República Popular China en abril de 2006, la cual es una dictadura comunista.

Tras esa gira los Beatles acabaron el año con una gira nueva por Estados Unidos y Canadá en agosto, y no volvieron a dar conciertos hasta diciembre, en Reino Unido, pero de esas giras hablaremos en la próxima entrega. Entre tanto mencionaré el single "Ticket to ride / Yes it is" (Billete para viajar o Billete para irse corriendo / Sí lo es) en abril de 1965. Se trata de un single donde se empieza a analizar cuestiones psicológicas más allá del chico conoce chica.

En agosto sacaron Help!, como he dicho. Estuvo a punto de llamarse Eight Arms to Hold You (Ocho brazos para abrazarte), ya que el hinduismo estaría presente, sería el primer contacto de Harrison con la religión y con su música. Era la misma idea de producción que A Hard Day's Night. La película la volvió a dirigir Richard Lester, esta vez en color. Era una comedia ligera un poco más pop y un poco más comercial que la anterior, pero menos artística. Parodiaba las películas de espionaje de 007, mientras mostraba a unos Beatles como personajes venidos de la anterior película con unas vidas muy excéntricas. Una secta oriental perseguía a Ringo para matarle en sacrificio a costa de que llevaba puesto un anillo ritual que no se podía sacar del dedo. El protagonista principal seguía siendo sin duda él, quizá el más cinematográfico de los cuatro. Hubo un gasto económico muy grande con este proyecto, se llegó a rodar incluso dentro del Palacio de Buckingham y a contar con un tanque militar y explosivos, por cierto que esa escena nunca la compendieron pero la aceptaron por confianza ciega en Richard Lester. Ellos exigían sus vacaciones, como ya he explicado, y Brian Epstein se las concedió combinándolas con trabajo. El guión se fue reescribiendo e improvisando según ellos sugerían sitios donde les interesaba divertirse para descansar. Para esquiar se fueron a los Alpes, para bañarse se fueron a las islas del Pacífico, y así uno tras otro lugar del mundo. Ahora todos tomaban marihuana, y el último en tomarla, McCartney saldría en los medios de comunicación diciéndolo como si fuera el más fumador de todos, para incomodidad de los otros tres Beatles por su afán de protagonismo por declararlo y por declararlo como lo declaró, en 1967. Pero también para escándalo de mucha gente adulta. En la película se ven numerosas escenas donde hay caras sonrientes y actitudes torpes, estaban fumados de marihuana en esos momentos, la más evidente de las escenas es en la que esquían y practican deportes de invierno. El culpable del asunto de la marihuana había sido Bob Dylan, que en una conversación privada les habló de lo mucho que admiraba sus canciones (él acababa de pasarse al rock eléctrico) y les hablaba de las metáforas a la marihuana en la obra de ellos, aunque ellos casi no la habían fumado, y en el caso de McCartney y Ringo todavía no lo habían hecho, no hasta el rodaje de la película. Se podría decir que sus primeros porros y su afición enorme por ellos vino de la mano de Bob Dylan. Pero de Bob Dylan también vino otra cosa, la admiración que tenían por su pensamiento, su literatura poética en sus canciones y su filosofía de vida, más allá de vivir el momento, comprometido con la sociedad. Todo eso se iba a empezar a transmitir en sus canciones, empezando por el disco de esa película.

El disco como banda sonora en USA se estrenó en agosto con siete canciones de ellos y seis temas instrumentales de los que se encargó George Martin. Este técnico de sonido llegó a decir años después que sospechó que fumaban marihuana pero no quería reconocérselo a sí mismo, no obstante él era bastante mayor que ellos. Aquella versión del disco también contenía pequeñas cuñas de sonido como las primeras notas de la banda sonora de 007. El disco como parte de la discografía propiamente dicha, como el quinto disco, salió en Reino Unido y en USA un mes antes, en julio, con aquellas siete canciones de ellos en la cara A, más siete canciones más que grabaron para la cara B. No hubo nota de prensa en la contraportada, y la portada fue una fotografía de ellos en la nieve haciendo la palabra Help! en símbolos de lenguaje de aviones desde control de tierra. Además había un fotomontaje al poner esa misma palabra quemándola en el negativo original para sobreponerla en la nieve como un haz de luz, en otras portadas es la misma idea, pero con la palabra "Help!" en un dibujo de estilo Arte Pop bastante llamativo que daba sensación de aparecer rápidamente de la nada, quizá mejor diseñado que el otro logo. El artista creador una vez más fue Robert Freeman.

Las canciones comienzan a tener esos intentos de salirse de las temáticas habituales, intentando alcanzar la potencia creativa de Bob Dylan. La canción que da nombre al álbum, "Help!" (¡Socorro!) era una llamada de socorro de Lennon, que se veía en una encrucijada de contradicciones internas, empezando por su vida matrimonial donde Cinthya y Julian eran los principales dagnificados, aunque él sentía serlo él. Diez canciones del disco eran de Lennon/McCartney, dos eran de George Harrison, y dos más eran versiones de canciones country y rock and roll, una de ellas cantada por Ringo Starr en homenaje al cine, "Act naturally" (Actúa naturalmente). El country y el folk norteamericano hacen su aparición en este álbum que quizá es el más agitado en cuanto a rock. La cuestión del folk y el country puede venir también por el impacto que les ocasionó conocer a Dylan. El mejor ejemplo en cuanto al estilo musical folk es "I've just seen a face" (Acabo de ver una cara), aunque la influencia de Dylan como letristas se verá más claramente en el segundo disco de 1965, de que ya hablaremos, a pesar de que en este ya hay ligeros matices de percepción psicológica en las historias de amor que cuentan, más profundas. Pero la canción más conocida era una que en principio fue la cara B y terminó siendo hasta innumerables singles y la canción más versionada de la Historia, "Yesterday" (Ayer), una balada que sólo necesitaba un sólo de guitarra acústica, aunque tiene algo más de acompañamiento, uno muy especial: violines. Aunque ahora pasen como algo en lo que la gente no reflexiona en ello, era impensable que fuera combinable la instrumentación eléctrica de una banda de rock con la instrumentación clásica de la música de cámara o la sinfónica. "Yesterday" es la primera canción que lo hizo por inspiración de Paul McCartney tras ser sugerido por George Martin, quien, como ya se ha dicho, tenía su propia orquesta sinfónica. Además su novia, Jane Asher, era una apasionada de la música clásica y se estaba encargando de instruir musicalmente a su novio, el cual nunca había aprendido música de manera formal, todo lo aprendió por práctica e instinto, y siendo zurdo. La mezcla fue un éxito y los Beatles metieron más instrumentos clásicos en sus canciones, mientras el resto de grupos hacían lo mismo por imitación a ellos. A partir de este momento a nadie le parece descabellado experimentar diversos instrumentos clásicos con instrumentos titpicamente rock (guitarras y bajos eléctricos, batería, armónicas, pianos y órganos; trompetas, saxofones y otros vientos ya estaban introducidos en el soul, que comenzaban a ser soul-rock). Por otro lado, las letras de todo el disco comienzan a realizar introspecciones psicológicas más allá del amor o el desamor. Ellos comienzan a ejercer más como compositores de cantautor, más que como compositores de estrellas rock. Tocan temáticas más profundas o más allá del amor, aunque el amor siga presente, sirva de ejemplo "You've got to hide your love away" (Debes esconder profundamente tu amor).

Habría que destacar también la canción de Harrison "I need you" (Te necesito). Aparentemente parece una canción sencilla, pero incluye un sonido que no se había usado en una canción y que pilló a contrapie a muchos profesionales de la música. Las pedalera wah-wah, distorsionadoras de sonido, estaban a punto de inventarse, encumbrarían a Jimi Hendrix en 1966-1967, pero existían otras pedaleras como las que permitían controlar el volumen de la guitarra mientras tocabas. Sólo se usaban para los ensayos y para controlar que no se colara sonido indeseado en las grabaciones, tenían un uso de trabajo, pero no creativo. Harrison usó la pedalera en la canción como un medio más de crear un sonido musical, subía y bajaba el sonido de su guitarra con esa pedalera como parte decorativa de la música. Quedó extraño y muy atráctivo para el oyente. El resto de los músicos se quedaron sorprendidos de que algo tan obvio se les hubiera escapado a todos menos a los Beatles. A veces lo menos es más, y hasta los pequeños detalles a los que no damos importancia hoy día, tienen un origen revolucionario pues alguien debe romper algunas normas para hacerlo por primera vez y demostrar que no era algo mal hecho. En este sentido, comienzan a ser más artesanales en su modo de componer la música, y menos sujetos a esquemas previos y normas que se daban por hecho obvio. Jimi Hendrix era en aquellas épocas un desconocido músico de estudio en álbumes de blues norteamericano, pero debió tomar nota de aquel uso, pues en 1966, cuando intentó despegar una carrera propia con nombre propio, empezó a integrar las pedaleras de tal manera que llamó la atención a uno de los miembros de los Animals, que lo trajo a Reino Unido, donde le oyeron los Rolling Stones y le contrataron para una fiesta privada llena de casi todas las estrellas rock británicas, incluidos los propios Beatles. La fiesta se celebró un día después de estrenarse Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, de los Beatles, en 1967. Hendrix tocó varias canciones del disco con menos de veinticuatro horas para aprenderlo, lo hizo sin avisar a nadie de que lo haría.  Usó las pedaleras conocidas como esta citada que usó Harrison, más los nuevos wah-wah. A partir de ahí comienza la historia mítica de Hendrix.

Fue grabado en estéreo y en mono. Ahora sí, The Beatles al haber controlado expresamente la grabación para que fuera a drede en estéreo, pudieron controlar todas las modulaciones del sonido y por dónde y cómo saldrían en los altavoces. Dejó impresionados a todos los músicos del momento, aunque el disco también se vendía en mono. La diferencia con los otros discos es esa: la versión estéreo no fue una adaptación de las cintas grabadas en mono, sino que se grabó en mono y en estéreo, lo que hacía que se notara que era un sonido cuidado para que en estéreo nada sonara como no debía. Además, cada vez más gente ya no quería el sonido mono tras probar el sonido estéreo, aunque los de mejor oído sabían identificar cuándo quedaba bien y cuándo no cada sistema, así como que no a todos los estilos musicales le venía bien uno u otro. Lo cierto es que los equipos estéreo eran caros, no todo el mundo los tenía. Se irían abaratando a lo largo de la década, así que muchas familias tenían pinchadiscos con un sólo altavoz. Los estéreos se estaban popularizando en USA y en Reino Unido, poco a poco llegarían a otros sitios, pero en países como España, Francia, Italia, y demás, lo común es que diera igual que el disco estuviera grabado a drede en uno o en otro sistema, pues en sus casas había un sólo altavoz. Este era un hecho por el cual muchos músicos de todo el mundo desconfiaban del estéreo. Deseaban que la gente escuchara sus canciones tal como las idearon, y tanto de la música como del cine, una vez que deben ser reproducidas por salas o particulares, se pierde el control del artista, pues todo depende del equipo de quien tiene la copia musical o cinematográfica en su casa o en su negocio. Esto es algo sin solución que no ha dejado de ocurrir. Por muchos medios que ponga un creador para que el producto comercial final sea fiel al sonido o imagen tal como lo creó él, siempre chocará con el estado de la copia que le llegue al usuario y con el equipo reproductor del usuario, así como el espacio donde lo use. Si esto sigue siendo así hoy día, hay que ponerse en situación de lo frustrante que podía ser para un artista en la primera mitad de los años 1960, dados los medios escasos de unos y otros a lo largo de todo el proceso, y explicaría porqué muchos seguían prefiriendo grabar en mono. Además, desde otro punto de vista, el de una discográfica, una mala calidad de sonido en una casa particular podía llevar a ideas erróneas sobre ese artista y en consecuencia a perder futuras ventas.

Hasta este disco buena parte de la producción musical en cuanto a letras habían tenido una gran cantidad de aportaciones de John Lennon, pero a partir de aquí, aparte de que sus canciones se volverán más oscuras, empezará a ser en los dos próximos discos algo más equilibrado entre McCartney y él. Mientras Lennon se seguirá aferrando al rock and roll, McCartney comenzará una evolución del mismo que hace que ya se empiece a hablar de rock, a secas, no de rock and roll. El rock es una música de raíces en el rock and roll y por vía directa una regresión al el Rythm and Blues que no necesariamente fuese acelerado para bailarlo "dando vueltas", a veces ni para bailarlo. El rock se nutrirá del country, del blues, del folk, de la música clásica, del soul, del jazz, de la experimentación y de muchos estilos más. Algunos de los cambios ya hemos empezado a hablar de ellos. Fueron cambios progresivos, en aquella época a tiempo real no se percibieron y no se diferenció entre rock and roll y rock. Para lo que nos interesa, podríamos decir que si John Lennon tuvo más influencia en estos cinco primeros discos es porque él se estaba quedando más anclado en el rock and roll puro, mientras McCartney y Harrison eran más receptivos a mezclar estilos, de lo que nacería el rock. Lennon sería un experimentador nato, y haría experimentos musicales muy osados, pero algo le anclaba en lo más profundo de su ser compositivo, a pesar de los muchos sonidos extraños que nos ha legado. Pero eso ya lo veremos.

John Lennon pasaba una crisis personal y se exploraba a sí mismo. Una crisis que parecía interminable y cuyo origen arranca de su infancia. Ese año 1965 escribió el libro "Un español en el trabajo" (A spaniard in the work), un libro que algunos consideraron racista, aunque como él mismo explicó no lo era. La traducción, según me dicen, era otro juego de palabras que asemejaba la frase A spanner in the works, algo similar a: Un palo en las ruedas [del engranaje]. Aún escribiría otro libro más en su etapa con los Beatles, y uno de poemas. Y con esa referencia bibliográfica, la recomendación de cine para este capítulo es obviamente Help!, de Richard Lester en 1965.