sábado, junio 15, 2019

NOTICIA 1882ª DESDE EL BAR: VÁMONOS DE BODA

De estas cosas que ocurren justo el día que tienes la urgencia de hacer algo, uno de mis amigos más antiguos se casa hoy en un pequeño pueblecito de Guadalajara al que debo ir en cuanto termine de escribir esta entrada y pasar el fin de semana allí, casa rural mediante alquilada para tal fin por el resto de amigos más antiguos, y justo ocurre que primero se desploma la barra de mi armario doble y después los zapatos que tengo de años atrás de cuando trabajé de mozo de salón de juegos se les rompe los tacones. Son como leyes inexorables, las llamadas Leyes de Murphy. En fin, para lo de los zapatos tengo por solución ponerme las botas de siempre, que aparentan un poco para vestir y que compré el pasado enero. Las llevaré con una camisa y un pantalón que compré en Moebius, una tienda de Alcalá de Henares que lleva un amigo mío desde el Bachillerato y que fue dibujante en la revista El Recreo que hicimos años atrás con otros compañeros y amigos. Una tienda, por cierto con muy buen gusto y sastre propio (o sastra, no sé cómo se diría) y donde aquí mi amigo, Ricardo, te aconseja muy bien lo que te viene bien, en la calle Talamanca. Voy muy de pop británico o de rock británico de los años 1960, y eso me gusta. Ahora bien, la chaqueta que tengo tampoco me vale para este tiempo y la cazadora vaquera me la robaron en el bar La Panadería algo más de un año y medio atrás, así que llevo para la noche una chaqueta de lana con los días de preso pintados en ella, color verde, que me regaló otro buen amigo cuando cerramos La Vaca Flaca.


Como sea, lo del calzado y lo de la chaqueta ha tenido remedio socorrido y rápido, pero lo del perchero del armario familiar no. Ahí está el colgador rajado por el muchísimo peso que sostenía. Nada de lo que hay colgado en este armario es mío. En fin, la verdad es que tengo el armario unipersonal de mi dormitorio actual saturado y también los cajones, quisiera poder trasladar cosas de ese armario unipersonal a este otro armario y usar también los cajones de los muebles de este otro dormitorio, al que quizá algún día me traslade, así pues, cuando regrese de la boda supongo que aparte de arreglar el colgador, si no quiero que se vuelva a romper por saturación de peso y si quiero usar mi armario y habitación, tendré que quitar lo que hay. Han pasado un poco más de dos años de la muerte de mi madre, esto es algo que se tendría que haber hecho hace bastante tiempo, pero ahora, a más de dos años después, supongo que ya es una hora más propicia incluso, sobre todo cuando incluso el armario en sí mismo se resiente del sobrepeso que ha estado cargando.

También es cierto que empiezo a tener necesidad de alquilar la habitación y necesitaría algunos cambios más también de importancia en la casa, alguno estructural. 

En fin, como sea, lo importante hoy es que se casa uno de mis amigos más antiguos, uno de los dos que conservo desde los tiempos de la guardería. Totalmente cierto, aún tengo dos amigos ininterrumpidamente desde los tiempos de la guardería. Toda una vida juntos. Y a juntarme con el resto de amigos antiguos y alguno de los nuevos. Será una boda importante... ¡y voy casi vestido de los años 1960! Además la ropa tiene garantía certificada de productos respetuosos con el medio ambiente y los derechos laborales, según me dijo Ricardo, y con fabricación autóctona, hasta las botas que compré en enero da la casualidad que son "made in Spain". Bueno, yo buscaba ropa para la boda y me encontré con esto, que siempre suma, claro. 

Me voy a Guadalajara, a Fuentelencina... y salgo ya, que hay que ir a Guadalajara capital primero y después tomar el único autobús al día que llega a ese pequeñísimo pueblo. Saludos y que la cerveza os acompañe.

3 comentarios:

Mister Gutiérrez dijo...

Si te hubieras venido ayer como te pedimos no sé te hubieras roto el armario 😉
Creo que ya te lo han dicho, pero dale un toque al Chicli que sube en coche con Rubén a las tres.

Argonauta dijo...

Quiero comprarte todo lo que hay en ese armario. Cuanto?

Anónimo dijo...

Yo en ese armario veo ropa de teatro que ha usado tu hermano, ¿por qué no se la lleva de tu armario y de tu casa? Vamos, eso y cualquier cosa suya que siga manteniendo en tu casa.