miércoles, febrero 25, 2015

NOTICIA 1452ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 13)

¿EL FINAL?

El último álbum que editaron y publicaron los Beatles como grupo que aún permanecía unido fue su penúltimo álbum grabado. Como ya se ha explicado en anteriores entradas entre las grabaciones del Álbum Blanco de 1968 y la primavera de 1969 se grabaron varias canciones para un álbum fallido que se iba a llamar Get Back (Regresa). Ya he contado algunas cosas que sucedieron durante estas sesiones en las dos entregas anteriores. La desunión del grupo, las peleas y el malestar se generalizó de tal manera que Lennon, uno de los principales generadores de malestar, se deslindó creando otro grupo propio. Llegaron a reunirse de nuevo para crear y publicar el álbum Abbey Road, ya comentado. Los Beatles como Beatles apenas publicaron singles en esta etapa tan delicada, pero sí que usaron unas pocas canciones de las sesiones fallidas de Get Back. Ya comenté que el 11 de abril de 1969 habían publicado el single "Get back / Don't let me down" (Regresa / No me defraudes), en el que aparecía tocando el órgano eléctrico el músico de blues Billy Preston. Ese single estaba extraído de la grabación del último concierto de los Beatles, del que ahora hablaré. Aunque sacaron otro single más el 30 de mayo, "The ballad of John and Yoko / Old brown Shoe" (La balada de John y Yoko / Viejo zapato marrón), estas canciones no eran de las sesiones del álbum fallido; por cierto que en España se censuró la primera canción por mencionarse que se casaron en Gibraltar como parte de Reino Unido, fue sustituída por "One after 909" (Uno después del 909), que era una canción que sí pertenecía a esas sesiones del Get back, por lo que se podría decir que experimentaron en España su validez, este hecho hace que esa edición del single tenga un valor económico actual con cifras muy altas. De las sesiones de ese álbum todavía sacarían "Across the Universe" (A través del Universo) para el álbum solidario con temas ecológicos de WWF llamado No one's gonna change our world. Tras esto, todo ello ya comentado, se editó en USA una recopilación de ellos, mientras John Lennon se lanzó a publicar una serie de discos en single y en álbum con su nueva banda John Lennon and the Ono Plastic Band. El 6 de marzo de 1970 los Beatles, con un Lennon totalmente desaparecido de ellos, publicaron el single "Let it be / You know my name (look up the number)" (Déjalo estar / Tú sabes mi nombre (busca el número)). Salía también de las sesiones de Get back. Este sería el último single publicado de ellos cuando aún creían sus seguidores, Paul y Ringo que iban a continuar como banda de música. Quedaría otro por publicar tras saberse que se separaban. Vamos por partes.

El proyecto Get back terminó siendo el disco final de los Beatles publicado el 8 de mayo de 1970 con  el nombre cambiado a Let it be (Déjalo estar). He de recordar los muchos discos que publicó John Lennon entre el final de 1969 y el comienzo de 1970. los cuales cité en la anterior entrega. La verdad es que Lennon estaba totalmente ausente de los Beatles, creía, inducido por Yoko Ono, que él sólo era el éxito y el alma creadora del grupo y por tanto, cansado de sus compañeros, decidió volar en soledad. Ahora bien, como Ringo Starr había compuesto dos canciones de mucho éxito para los Beatles, EMI decidió que a través de Apple se lanzara su carrera musical en solitario y en paralelo a los Beatles. Así que, antes del Let it be, el 27 de marzo se había publicado su álbum Sentimental Journey (Viaje sentimental). Harrison se sentía ciertamente molesto, pues él llevaba más tiempo componiendo canciones propias y no había tenido esas oportunidades. El 11 de abril Paul McCartney publicaba su primer álbum en solitario, llamado McCartney. En la rueda de prensa de su presentación anunció que los Beatles se separaban. Realmente lo que hizo fue materializar en palabras oficiales lo que era un hecho en la práctica. La incomparecencia de Lennon desde el Abbey Road hacía de los Beatles algo inexistente. Mucha gente acusó y acusa a McCartney como culpable de la separación por su egocentrismo y por este anuncio, sobre todo porque hasta hace relativamente pocos años no se sabía publicamente el abandono de Lennon con total desprecio a sus compañeros. Es más, hipócritamente, Lennon dijo que no sabía porqué McCartney hizo aquel anuncio sin consultarles. En fin, como sea, Lennon tomó una decisión con un productor llamado Phil Spector y se publicó el Let it be el citado 8 de mayo. El último single de los Beatles se publicaría el 11 de mayo como promoción del disco y sería "The long and winding road / For you blue" (El camino largo y ventoso / Por ti, triste). 

Las sesiones de grabación de Get back habían sido en su mayoría un nuevo proyecto cinematográfico ideado por Paul McCartney. Se trabajó en ellas con George Martin de productor con algunos de sus colaboradores más estrechos, como Glyn Johns como otro de los técnicos de sonido. La idea en esta ocasión era crear un documental sobre la vida de los Beatles mientras grababan un álbum de rock. La verdad es que tras los problemas en el Álbum Blanco esta idea era más bien temeraria, pero en principio todos la aceptaron. Querían ser pioneros en esto, aunque el director de cine Martin Scorsese ya estaba trabajando en una idea similar con los Rolling Stones mientras hacían una gira, no un disco. Las cámaras rodaron a tiempo completo cada detalle de lo que sucedió dentro de Apple. El director de cine que contrataron, Michael Lindsay-Hogg, junto a Paul McCartney, idearon que se debía rodar todo con la idea de montar después las imágenes que más les interesaba. Después de todo, como los cuatro Beatles dijeron años después por separado, a fin de cuentas desde que se hicieron famosos, si se pudieran reunir todas las fotografías y grabaciones visuales que les hicieron, probablemente pudieran reconstruir minuto a minuto sus vidas en esos años. Eso en parte les había desgastado. A diferencia de los Rolling Stones ellos estuvieron mucho más sujetos a vigilancia y a normas, como por ejemplo la de grabar en un mismo estudio. Sin embargo, el rodaje de la película de 1969 fue una intimidación total en sus vidas privadas como si fuera la grabación de un espectáculo de la realidad, a pesar de que eran sus vidas personales y privadas dentro de los estudios Apple. Ya no lo resistieron más, sobre todo porque se sumaba a la tensión acumulada que se generó desde finales de 1967 con el egocentrismo de McCartney, una tensión acumulada que fue devastadora en 1968 con la llegada de Yoko Ono. A pesar de que hay algunas imágenes distendidas donde se divierten, el documental terminó siendo un claro documento visual del grado de deterioro, cansancio, rencillas y falta de entendimiento que habían alcanzado a principios de 1969 entre ellos. Aunque habría minutaje grabado como para montar varias películas y se rodó en sonido tantas canciones como para sacar varios discos, la película final se dejó en unos 81 minutos de duración. Ganó dos premios Grammy y un premio Oscar de cine por su banda sonora original en 1971, tal banda sonora es la que compone la música de su décimotercer y último álbum, Let it be. Aunque hay que volver a decir que ante el malestar durante la grabación y rodaje todas las grabaciones fueron almacenadas en Apple y olvidadas como "material maldito" por lo mal que lo pasaron entre ellos. A pesar de que usaron algunas canciones, ya mencionadas, grabaron Abbey Road y no se acordaron de las cintas de Get back hasta 1970.

Cuando se planteaban que había que sacar los dos discos anuales de los Beatles, ante la incomparecencia de Lennon en 1970, las peleas prosiguieron y al anunciar McCartney la disolución, Lennon por llevarle la contraria buscó y rescató todas las grabaciones de Get Back y se las entregó a Phil Spector para que las produjera técnicamente en disco. Pretendía sacar un disco más de los Beatles, a pesar de que era él quien extinguió al grupo al no ir a trabajar con sus compañeros. Quizá pretendía aparecer como el bueno de los Beatles que todo lo hizo para mantenerse unidos, le funcionó durante los siguientes veinte años. Él sabía la mala prensa de Yoko Ono de cara a todos sus seguidores. Como sea, le pidió a Spector que produjera el disco con todo tipo de detalles que sabía que McCartney odiaba. A McCartney le sentó fatal, pero colateralmente también hirió en su amor propio a George Martin, que sintió menospreciado su trabajo. Le dolió mucho durante muchísimas décadas. 

Phil Spector era uno de los grandes productores musicales desde el comienzo de los años 1960. Había inventado un sonido propio al que llamaba Sonido Spector, basado en el uso estratégico de las pantallas de sonido para crear un "muro de sonido". Este sonido era muy bueno para la introducción de coros. Fue muy característico para los discos de soul de la Motown y de la Stax en Estados Unidos, para las que él trabajó. Precisamente en Let it be aplicó este sistema en "The long and winding road", otra versión sonora de "Across the Universe" y en "I me mine" (Yo, mí, mío). Además hubo grandes coros de voces en temas como "Let it be", que si bien McCartney los montó con muchos seguidores que habitualmente estaban en la puerta, Spector los amoldó con voces femeninas por primera vez en los Beatles, cosa que no gustó a McCartney. Para más destrozo sobre la obra original, introdujo la grabación de dos canciones que eran pruebas de voz para calentar la voz. Una de ellas era "Maggie Mae", una canción popular de Liverpool con arreglos musicales de los cuatro Beatles y la otra era "Dig it" (Desentiérralo), una improvisación de los cuatro de muchos minutos de duración que en este disco se quedó en un minuto. En esta se confesaron admiradores del Chelsea en cuestiones de fútbol. Hay que pensar que entre las grabaciones del Álbum Blanco y las del Let it Be hay mucho material inédito como para sacar varios álbumes póstumos. 

El disco contenía doce canciones. Dos eran arregladas y compuestas por los cuatro Beatles, ya mencionadas. Otras dos eran de George Harrison y el resto eran de McCartney / Lennon. En el disco participan musicalmente Billy Preston, cuya participación quedó relegada a los singles, pues Spector usó versiones de estudio para el álbum, Mal Davies, Peter Brown, Richard Hewson dirigiendo instrumentaciones clásicas que tampoco gustaron a McCartney y Brian Rogers, igual que Hewson. El diseño de la portada fue cambiado en cuanto a la idea original de Get back, lo adaptaron a las circunstancias del Let it be. Se trataba de cuatro fotografías, una  por cada uno de ellos, donde se les mostraba como personas con personalidades muy diferentes marcadas en sus caras. El fondo era negro, aunque hay singles con fondo blanco. Ese diseño fue de John Kosh, mientras que las fotografías eran de Ethan Russell.

Este álbum se transformó en el álbum más vendido de los Beatles. Batió todos los récord de ventas en la Historia de la música hasta ese año y por muchos años posteriores. No era el sonido al que realmente se dirigían los Beatles, pues era un sonido muy melódico y coral impostado por los gustos de Phil Spector. Ya hemos visto que los Beatles con Abbey Road iban en otra dirección diferente, esto no lo sabía la gente. Para mucha gente las versiones definitivas de este álbum, son las mejores versiones porque es así como las han recibido durante muchos años, del mismo que la gran mayoría no sabe que Let it be se grabó antes que el Abbey Road a pesar de que se montara después.

El material de grabación de Let it be fue robado en los años 1970 y desaparecieron hasta que en 2002 reapareció la maleta con todo lo robado. Hay material inédito como para sacar muchos discos de los Beatles. Ahora bien, en 2003 Phil Spector fue acusado del asesinato de su pareja, la actriz Lana Clarkson. Efectivamente la había asesinado tal como se le sentenció ese mismo año y como otro tribunal lo ratificó en 2009. Lennon había sido asesinado en 1980 y Harrison murió en 2001. Así que McCartney lo tuvo mucho más fácil para reeditar el Let it be con las cintas originales recuperadas. Lo reeditó tal como él lo había ideado en 1969-1970 con permiso de Starr y los herederos de Lennon y Harrison. El disco se llamó Let it be... naked (Déjalo estar... desnudo, o Déjalo estar... al descubierto). Se publicó el 17 de noviembre de 2003, un mes después de la sentencia a Phil Spector. 

Se anuló todo lo que hizo Spector para trabajar a partir de la producción original de George Martin y Glynn Johns. Los técnicos que lo hicieron posible realizando las mezclas de sonido y la limpieza del sonido fueron Paul Hicks, Guy Massey, Alan Rouse y Steve Rooke. La portada fue encargada a un grupo de artistas que se hacen llamar Wherefore Art? (¿Dónde está el Arte? o ¿Por consiguiente, Arte?), que trabajaron sobre las fotografías de Ethan Russell. Pasaron a negativo las fotografías de los cuatro Beatles enmarcándolas en la cinta de negativo de una película fotográfica analógica. La única fotografía que no se corresponde con la de 1970 es la de George Harrison. Se eligió otra toma de la sesión original porque la fotografía de 1970 mostraba en negativo unos dientos de George Harrison totalmente en negro, lo que a todo el mundo le pareció una gran falta de respeto al haber muerto él hacía relativamente poco en noviembre de 2001. El blanco, gris y negro, roto por el rojo de "naked", hace referencia al pasado con un toque de presente. Es como mostrar lo que pudo ser y no fue. El libreto del disco contiene fotografías en blanco y negro con un tratamiento especial un tanto metalizado y que parece simular una imagen en tres dimensiones. Tiene un texto explicativo de Kevin Howlett y la transcripción de conversaciones de los Beatles y el director de Let it be recogidas en un libro sobre el rodaje del documental.

El álbum contiene once canciones y no doce. Las primeras canciones que se anularon fueron "Dig it" y "Maggie Mae". McCartney nunca consideró que debieran estar. Además se incluyó dentro del álbum "Don't let me down". El orden de las canciones se alteró respecto al de 1970. Así por ejemplo, si al final del álbum se oía en 1970 "Get back" (Regresa), en 2003 se oye "Let it be" (Déjalo estar). Todas las versiones de estudio que metió Spector en lugar de las del último concierto, fueron eliminadas para poner las del último concierto. Los coros fueron eliminados. Se incluyó una tercera versión de las conocidas de "Across the Universe", en fin, hubo una reestruecturación total del sonido de todas las canciones. Es un álbum más seco, más lacónico y más triste. Tiene más invitación a la melancolía que a la esperanza.

Además, las primeras ediciones de Let it be... Naked incluían un disco extra de veintiún minutos llamado Fly on the wall (Mosca en la pared, o Me lo ha dicho un pajarito). Se trata de un sólo corte musical que en realidad era un conjunto de conversaciones de los Beatles en el estudio de grabación haciéndose críticas y aportes sobre la composición del disco, así como se les oye hablar de proyectos de futuro. Hablar lo hablaron, pero ya sabemos qué ocurrió. Quizá McCartney y Ono querían dar en 2003 una nueva versión más amplia acerca de que nada estaba cerrado en 1969-1970 en torno a sus amistades y músicas. A estas conversaciones se les mezcla una serie de sonidos breves de canciones que ilustran lo que van diciendo. En cierto modo recuerda al "Revolution 9", pero más digerible al oído.

En general en ambos álbumes se puede decir que George Martin combinó canciones independientes de McCartney y Lennon para crear una sola canción. Ambos discos son buenos discos y permite la comparación entre lo que fue y lo que pudo ser, aparte de que sigue subrayando la pelea entre los Beatles en esa etapa incluso tantos años después de todo lo ocurrido.

El documental se cerraba con lo que ha pasado por ser el último concierto de los Beatles. Años más tarde todos los Beatles coincidirían que en parte lo que mató al grupo fue la decisión de dejar de hacer conciertos en 1966, porque al hacerse sólo músicos de estudio perdieron la diversión de salir de gira. En 1969 McCartney quería recuperar un buen ambiente de concierto. Llamaron a Billy Preston y subieron todo el equipo al techo de los estudios Apple para dar el concierto del tejado. Allí se les vuelve a ver compenetrados y disfrutando. Era un concierto con las nuevas canciones. No habían avisado. Llamó la atención a todo el mundo que trabajaba o caminaba por allí. Los coches se paraban, la gente se paraba... En principio ellos estaban tocando en su tejado, pero tras unos veinte o treinta minutos tocando la policía subió al tejado para interrumpir el concierto por escándalo público, aunque permitieron que acabaran la canción que estaban tocando. Entre los ingenieros de sonido del concierto se ve a Alan Parsons, que también participó de las grabaciones del Abbey Road. Es el sonido de este concierto el que quería McCartney para el disco, a pesar de que en el Let it be... Naked accedió a montarlo con algunas canciones grabadas en estudio y no sólo con las grabadas en el concierto.


En fin, los Beatles se separaron y comenzaron a realizar una carrera meteórica cada uno por separado a lo largo de los años 1970, aunque por separado no valían tanto como en grupo. George Harrison fue el que tuvo más éxito en un primer momento con su ábum triple All things must past (Todas las cosas deben pasar), publicado el 27 de noviembre de 1970 con todas las canciones que Lennon y McCartney no le habían dejado publicar en los discos de los Beatles. Repitió éxito el 20 de diciembre de 1971 al publicar el álbum doble Concert for Bangla Desh (Concierto para Bangla Desh), la grabación de un concierto de superestrellas del rock con fines benéficos, donde además participó Ringo Starr. La vida de Harrison tuvo altibajos por la cuestión de su matrimonio con Patti y su amigo Clapton, que ya comentamos. Hacia finales de los 1970 haría las paces con ellos, previo divorcio, y se casaría con Olivia. Hizo la película mencionada de los Rutles en 1978, aunque quizá es de mayor mención que se metió a productor de cine y televisión financiando a, y actuando con, los humoristas surrealistas Monty Python.

Ringo Starr se hizo actor, que es donde tuvo más éxito, destaca Cavernícola, de Carl Gottlieb en 1981. También hizo discos. Su disco de más éxito fue Ringo, de 1973, que fue lo más parecido a una reunión de los Beatles. Fue el único Beatle que logró que los otros tres accedieran a grabar canciones con él. Todos habían colaborado en algo con los otros, excepto McCartney con Lennon (que incluso se insultaban a través de sus discos), y durante una etapa entre Harrison y McCartney. El disco de Ringo contiene a los cuatro en un modo de grabación separada que recuerda a como grabaron el Álbum Blanco. Ringo tuvo varios hijos, pero tuvo problemas matrimoniales, como ya se comentó. Fue alcohólico hasta el punto que se creía que iba a ser el primero en morir. Le marcó mucho para distanciarse del alcohol la muerte de su amigo Keith Moon, batería de los Who, en 1978, precisamente en casa de McCartney tras una borrachera con alcohol y medicamentos.

McCartney comenzó en solitario pero fundó una banda en 1971 que se llamó The Wings, de la que obtuvo innumerables éxitos hasta su separación en 1981 por motivos similares a la separación de los Beatles en cuanto a lo que el egocentrismo de McCartney concierne. Llama la atención de este autor su detención por portar una maleta llena de marihuana en un aeorpuerto.

McCartney fue el Beatle que más intentó la reunión de nuevo de los cuatro. Ellos tenían un contrato firmado hasta 1975 con EMI. El fin de los Beatles supuso un montón de denuncias judiciales de todos contra todos, y de EMI contra los cuatro. Ringo fue el más neutral de ellos. En los juicios salieron a flote todos los problemas económicos que se arrastraban desde Brian Epstein. Es desde estas épocas que McCartney comprendió la importancia de controlar todo el entramado económico de su obra. También lo hizo Yoko Ono. Peleaban hasta la última minucia. Más cuando Lennon, Harrison y Starr descubrieron que McCartney había firmado en secreto un contrato por el cual ganaba más porcentaje de derechos de autor que ellos. Él quería además que "Yesterday" sólo fuera reconocida suya, pero no lo logró. En medio de las peleas legales, Paul encontró un agujero legal para controlar el dinero de los Beatles en América: vender los derechos a un amigo para recomprárselos después de las sentencias judiciales, pero esto es algo que comentaremos en la década de 1980. De momento nos quedamos con la idea de que los Beatles se peleaban en los tribunales al mismo ritmo que colaboraban a veces entre ellos y que Lennon y McCartney, y McCartney y Harrison, no se podían ni ver, a pesar de que, paradójicamente, McCartney intentaba reunir a los Beatles. Incluso se humilló personalmente ante Lennon para esa reunión. No dio resultado, aunque en los años 2000 hubo quien dijo que Lennon estaba a punto de ceder. Es dudoso.

John Lennon hizo bastantes discos que, en principio, tenían canciones puntuales muy llamativas. En 1969 había renunciado a su medalla de MBE por cuestiones políticas. Se mudo a vivir a Estados Unidos donde compuso diversas canciones pacifistas y claramente socialistas. Nixon se enemistó con él, le consideraba un peligro comunista. Intentó expulsarle por problemas de inmigración, pero en 1973 Nixon estuvo envuelto en el escándalo político del Watergate, con lo que aquello quedó paralizado. Lennon tuvo un hijo más con Yoko, que era Sean. Eso no impidió que se metiera en las drogas duras de nuevo después de probar con una técnica psicológica llamada grito primario (Primal Scream) para superar sus traumas. Bastante alcohólico, incluso se peleó en un bar rompiéndole la nariz con una silla a uno de los presentes. Decidió separarse de Yoko Ono, porque atravesaban problemas matrimoniales, aunque habían pasado episodios familiares delicados como fue el secuestro de Kioko que ellos mismos realizaron en Baleares (la custodia era del padre de Kioko, no de Yoko). Pasaron por los calabozos españoles de la dictadura de Franco. En ese 1973 Lennon vivió en otro país con May Pang, que era su secretaria personal y la de Yoko. Se supo años después que la propia Yoko le pidió que fuera su amante para poder cuidarle bien. Regresó al hogar mucho después. Grabó un disco dedicado al rock and roll clásico en 1975, actuó junto a Elton John y decidió no volver a grabar música. Entre 1975 y 1980 se dedicó a su vida familiar con Yoko Ono y su hijo. Estaba desintoxicado. Tenían una sirvienta española que era una exiliada republicana que les enseñó a cocinar su propio pan. En 1980, a pesar de que se dice que Yoko y él se iban a divorciar, la pareja publicó su amor en un disco nuevo e iban a sacar uno más cuando Mark David Chapman, un admirador de Lennon, le mató delante de Yoko en las puertas del edificio Dakota de New York, donde vivían. Fue el 8 de diciembre. Recibió varios disparos en el pecho. Lennon nunca quiso un guardaespaldas, en el rock casi nadie lo quería, e incluso había invitado a comer con Yoko y él a determinados admiradores que venían de lejos a visitarles. Chapman logró la firma del disco por la mañana en las mismas escaleras donde le mataría por la tarde. Le esperó. Alegó que Lennon vivía en contra del modo que predicaba en sus canciones y le culpaba directamente de la separación de los Beatles, en esto quizá no andaba desencaminado. Como sea, este asesinato parecía que había cerrado del todo la posibilidad de reencontrarse los Beatles. Se publicaron en los años 1980 varios recopilatorios de ellos, mientras los discos de Lennon se revalorizaban y se reconsideraban sus creaciones como las mejores del mejor de los Beatles, aunque esto, pasado el tiempo, pueda ser discutible. El mundo quedó conmocionado. Marcó un antes y un después en las relaciones entre músicos famosos y admiradores.

Por contra, hubo pocos recopilatorios de los Beatles en la década de 1970, alguno ya comentado. Los que se hicieron se hicieron para satisfacer a EMI. Destacan dos discos ya comentados también con material inédito, el que contenía los temas de Navidad, publicado en 1970, y el concierto de Hollywood Bowl, hecho oficial en 1976-1977. Un recopilatorio a tener en cuenta de los años 1970 es el álbum doble Love Songs, de 1977, sólo recomendable para los amantes de las baladas. Quizá de entre los recopilatorios destacan dos álbumes dobles cada uno llamados 1962-1966, publicado en abril de 1973, y 1967-1970, también del 2 de abril de 1973. Fueron conocidos como la serie roja y la serie azul. El primero, el rojo, usaba la fotografía de la portada del Please please me, y el azul usaba la fotografía que iban a usar para el álbum Get back, se trataba de la misma pose en el mismo lugar que la anterior pero en 1969. Volvían a dividir su carrera en dos etapas, aunque ahora no la dividían en el Rubber Soul, sino en el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Para mi gusto no era la mejor de las selecciones, pero fue la de más éxito, aunque muy sosegada. Tuvo tanto éxito que los reeditaron para las Navidades de 1993. Y ahí comienza la resurrección de los Beatles. Eso lo veremos en la próxima entrega.

Cabe decir que Mal Evans se quedó sin trabajo por razones obvias en 1970, pero como también era un amigo mantuvo su relación con los cuatro Beatles por separado, sufriendo un grave revés económico en 1974 a raíz de cierta ingratitud de los Beatles hacia sus contribuciones a algunas de sus canciones. La mayor tragedia de Mal Evans fue morir abatido por disparos de la policía norteamericana en Los Angeles en 1976, cuando confundieron una pistola de aire comprimido con un revólver. Pidió a Lennon que mandara sus cenizas a Reino Unido, pero Lennon no las llevó en persona. El sistema aéreo que contrató perdió las cenizas de Evans de manera irrecuperable. La familia de Evans cayó en la pobreza total. Actualmente viven como una familia trabajadora normal y corriente, con ayuda de becas y ayudas estatales. Han vendido por partes los archivos del padre, perdiéndose la posibilidad de reconstruir la Historia de los Beatles desde un punto de vista cercano a ellos que no sea el de ellos. Aunque Paul McCartney y Yoko Ono les dieron hace poco una ayuda económica esta es insuficiente y altamente injusta teniendo en cuenta los beneficios de las canciones donde participó Mal Evans instrumentalmente o su participación incluso como actor en las películas que realizaron. 

A diferencia de Mal Evans, Neil Aspinall moriría felizmente de anciano en 2008 llevándose bien con todos los Beatles.

Como recomendación de cine para entender la etapa explicada hoy es obvio que hay que recomendar Let it be, por Michael Lindsay-Hogg en 1970.