viernes, febrero 27, 2015

NOTICIA 1453ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 14)

 LA RESURRECCIÓN DE LOS BEATLES

El final de los años 1950 se había producido con la muerte o el final musical de muchos músicos de rock, mientras los empresarios transformaban un fenómeno cultural en una rutina comercial. Los años 1960 revitalizaron el rock con innumerables innovaciones, pero acabaron también con la muerte y la desaparición de músicos y grupos claves. Como hemos visto, The Beatles, el gran motor musical de los años 1960, se separaron en 1970. Entre 1969 y 1970 desaparecerían muchos más. Brian Jones se separó de los Rolling Stones en 1969, año en el que murió después. Janis Joplin murió en 1970. Jim Morrison se fue de The Doors en 1970 y se murió en 1971. Jimi Hendrix disolvió la The Jimi Hendrix Experience en 1970 y murió accidentalmente en el mismo año. Cream se separó en 1969. MC5 llegó hasta 1972, The Velvet Underground hasta 1973. Así bastantes otros más, mientras tanto, los grupos que se quedaban cambiaban a un estilo de rock más duro, el hard rock, o bien a un rock más enraizado con el blues, hablamos de The Who, The Rolling Stones, Deep Purple, Led Zeppelin, Black Sabbath, Eric Clapton, Bob Dylan, etcétera. Los años 1970 tendrán además nuevos ritmos en el rock venidos del reggae con Bob Marley, de la músico disco o funk de Stevie Wonder, del rock progresivo como el de Pink Floyd, del glam rock de David Bowie, de las óperas rock de Queen y de una evolución del hard rock que daría a nacer los primeros discos de heavy metal propiamente dicho, no obstante grupos clásicos del heavy como Aerosmith, Iron Maiden y algún otro tienen su origen en el final de los años 1970 acompañados de gente como Black Sabbath. También esa década va a acabar con el final de grupos emblemáticos como Led Zeppelin en 1980, a causa de la muerte de su baterista John Bonham, The Who resistirá hasta 1982 tras la muerte de su baterista Keith Moon en 1978, Deep Purple se desinflará por abandonos varios, aunque no desaparecerá, Bob Dylan empezará a crear discos de peor calidad o que atraían menos, Bob Marley murió en 1980, etcétera. En este contexto de cambio se produjo el asesinato de John Lennon el 8 de diciembre de 1980 cayendo como una losa para todos sus seguidores y como un presagio del fin de una era para todos sus colegas de profesión.

Los años 1980 serán los años en los que de nuevo la industria, los hombres de negocios, tratarán de controlar y manipular todo tipo de mensaje y creación musical. Son los años en los que nace una cadena de televisión  específica de videos musicales, MTV. Todo se vuelve técnica de mercado. Pocos son los músicos que crean algo fresco y fuera del control de los ejecutivos empresariales. Son los años del rock y del pop de Madona, de U2, de Bruce Springteen, de AC/DC, pero también de los grupos heavies citados más otros nuevos como Judas Priest, Metallica, Guns 'n' Roses y de grupos más dados a otros estilos diversos con evoluciones muy interesantes, por ejemplo los Duran Duran o Madness. Sería muy larga la lista de músicos de todas estas décadas. Lo mencionado sólo sirve para ubicar la situación del momento en el que matan a Lennon y se disipa la ilusión de una posible reunión de los Beatles algún día futuro. Se estaba produciendo un cambio generacional de la música al mismo tiempo que había un cambio de negocio en el mundo discográfico. Un nuevo estilo nacido en los 1970 había hincado sus raíces en gente de los años 1960 como The Stooges, MC5 y The Velvet Underground, y se habían fijado en su carácter provocador y rápido que no respetaba normas éticas, morales, ni musicales. Había sido perpetuado este modelo de rock en los primeros años 1970 por gente como The Flamin Groovies. En la segunda mitad de los años 1970 se formaliza todo esto en lo que se llama punk. Nació entre Reino Unido y Estados Unidos. destacarían grupos como The Ramones (que cogieron el nombre del pseudónimo de McCartney), The Clash, Blondie, Patti Smith, o, el que se hizo más mediático, Sex Pistols. Se ha marcado 1977 como el año de su mayor difusión popular. Esta gente, salvo algunos grupos, nacieron considerando que no necesitaban saber tocar música para tocar música, pues lo importante era la actitud. Era gente muy joven y provocadora que comenzaron llamando "dinosaurios" a todos los músicos anteriores a ellos, a pesar de que paradójicamente terminaron demostrando su admiración a ellos con el tiempo. Nacían intentando destruir musicalmente lo que ya había. Para los grupos de rock que eran pioneros de los años 1960, e incluso de los años 1950, esto fue un impacto escandalizante, aunque les indignaba más la música disco de gente como The Village People o Abba, productos de consumo de masas creados por discográficas.

Ante un panorama personal y musical como este, la supervivencia del legado de los Beatles corría el peligro de ir perdiéndose con rapidez tras la muerte de Lennon. Su asesinato produjo una serie de ediciones de recopilatorios. Ya antes de que le mataran se habían publicado algunos recopilatorios en 1980, quizá para promocionar indirectamente los propios discos nuevos de Lennon de ese año, pero su asesinato multiplicó esas recopilaciones para todos los gustos y de todo tipo de agrupación temática. Pasada la fiebre postraumática de la muerte, a partir de 1981 casi no se vendieron ni editaron material de los Beatles como tales. Los que estaban vivos seguían produciendo discos y dando conciertos y Yoko Ono publicaba recopilatorios de Lennon. Es la década en la que se editan recopilatorios de los Beatles en su etapa de antes de ser famosos, con Pete Best, y es la década en la que recopilaron sus singles fuera de álbum en dos álbumes llamados Past Masters en 1988. Ya se comentaron todos esos discos. En 1981 destacaría la novedad de la edición oficial de un concierto de los Beatles grabado en Italia. Era el segundo concierto que oficializaban. Se llamó The Beatles in Italy. Tras eso se produjo el último gran recopilatorio en 1982. En parte no podían publicar mucho más por problemas legales que hay que mencionar.
   
Ringo nunca fue un problema para sacar material de los Beatles, a pesar de que fundó su grupo Ringo Starr and His All Star Band (Ringo Starr y su Banda de Estrellas). Harrison sí era muy reticente por su particular relación con McCartney, altamente dañada por los últimos años de los Beatles. Él tuvo brevemente un grupo llamado Travelling Willburys (aunque yo entendería algo así como El viaje de los Trotamundos, en realidad se refiere a una frase de Harrison que decía cada vez que había un error de sonido, "We'll bury 'em in the mix", que es "los enterraremos en la mezcla", por lo que el nombre sería algo así como Los Errores Viajeros), con Tom Petty, Bob Dylan y Roy Orbison. Yoko Ono quiso perpetuar la memoria de Lennon manteniéndose fuerte en la defensa de la última palabra de Lennon a McCartney: no. Pero el mayor problema fue la propia estrategia económica de McCartney, la cual se había vuelto en su contra.

A lo largo de los juicios entre los Beatles en los años 1970, Paul McCartney le había vendido el catálogo de Northern Songs a un joven amigo suyo que a principios de esa década cantaba y bailaba con sus hermanos en los Jackson 5, hablamos de Michael Jackson, el Rey del Pop. En Northern Songs existían doscientas cincuenta y una canciones de los Beatles. La idea era que Michael Jackson tuviera esos derechos para que se los devolviera a McCartney una vez que se acabaran los juicios y por tanto las sentencias no pudieran afectar a esos derechos de autor. En otras palabras, McCartney quería jugársela a los otros tres Beatles para quedarse con todo. Llegado el momento, con un Michael Jackson comenzando su carrera en solitario, le dijo a su amigo Paul McCartney que no le iba a vender de vuelta ese catálogo de momento, el cual tenía los derechos para el continente americano. Al ser asesinado Lennon en 1980, Paul McCartney acudió en noviembre de 1981 con Lee Eastman para reunirse con el abogado de Jackson. Los dos músicos se llevaban muy bien, aún con todo, grababan canciones juntos, pero Jackson le dijo que sólo se lo devolvería si Paul le compraba todo Northern Songs más el catálogo de canciones de un canal llamado ATV Music. Eso valía unos cuarenta millones de dólares. McCartney no tenía tanto dinero, así que corrió a reunirse con Yoko Ono para ofrecerle la compra conjunta con la idea de liberar los derechos de autor, lo que a ella le permitiría publicar obras de Lennon y vivir de eso con el ritmo de vida que había tenido siempre. Yoko Ono le dijo no. 

En febrero de 1983 McCartney le habló a Jackson de MPL Producciones, que era una empresa suya por la que controlaba los derechos de autor de todos sus ídolos del rock de juventud. Había estado comprando derechos de autor de innumerables rockeros de los años 1950, por eso aún se pueden comprar en CD algunos de esos álbumes tal como se publicaron por primera vez. Según él lo tenía para seguir editando sus discos con la idea de mantener su memoria. Michael Jackson sin avisarle, de maera encubierta, lanzó una OPA hostil contra MPL y se la quitó comprando la mayor parte de las acciones. Ahora Jackson tenía los derechos de los catálogos de Northern Songs, ATV Music y MPL Productions. Los beneficios que le podujeron a Jackson, pues él no cantaba esas canciones, pagaban los efectos especiales de sus videos de música, su mansión y todos sus caprichos. Michael Jackson, por medio de su abogado Branca, comenzó a comprar los catálogos completos de numerosos músicos de los años 1960 y 1970 que le gustaban. Era el más popular de los músicos de rock de los años 1980, pero entre los músicos era conocido como el mayor tiburón de derechos de autor, una piraña económica sin compasión. En 1984 Michael Jackson le pidió a Paul cuarenta y seis millones de dólares. La cifra era cada vez más alta. Fue más retorcido todavía, pues Jackson también se lo ofreció a una compañía llamada The Entertainment, a la discográfica Virgin (que editaba a los Rolling Stones) y a Yoko Ono, que ahora se llegó a interesar. Siguieron saliendo posibles compradores hasta 1985. Los abogados de unos y otros se movilizaron en América y en Europa, pues estaban en juego cuatro mil canciones que eran la génesis de la cultura del siglo XX. Al final, The Entertainment, con sede en Broadway, compraron el catálogo en el verano de 1985 por cincuenta millones de dólares. Prácticamente seguía quedando todo en manos de Jackson, pues la empresa la controlaban sus abogados y había servido para aumentar el precio final. Paul McCartney se enteró de todo y le llamó traidor. Desde entonces Michael Jackson comenzó a usar las canciones de los Beatles y de Lennon del modo como ellos no querían que se usase: en anuncios publicitarios. Sus canciones fueron algunas de las primeras canciones de rock que aparecen para anunciar bienes de consumo, cosa que ya hicieron The Doors hacia su final como grupo. De los despilfarros de Michael Jackson con los beneficios se podría escribir otra historia. Todo está bien contado por Plásticos y Decibelios, de Julián Ruiz.

A finales de los años 1980 el rock y el punk dieron por hijo al grunge, con Nirvana, Pearl Jam, Beck, Terrorvision y otros grupos, en cierto modo y con distancias también REM o Suede. Su epicentro estaba en Seatle, en Estados Unidos. Por primera vez en unos treinta años Estados Unidos recuperaba su posición aventajada en las innovaciones y los grupos rock. Reino Unido había tenido grandes cantidades de ingreso de dinero a través de sus músicos. Aunque a comienzos de los años 1990 la gente buscaba preferentemente grupos norteamericanos, más desde el suicidio de Kurt Cobain, cantante de Nirvana, en 1994, Reino Unido contraatacó produciendo y promocionando lo que llamaron Pop Británico, Brit-Pop. Estaban en este género gente como Oasis, Blur, Ocean Colour Scene o Pulp. En buena parte se alimentaban de sonidos de grupos de rock de los años 1960 y 1970. Otra cosa es su evolución estilística hacia otros mundos inexplorados como el trip-hop (el rap de los años 1980 evolucionó al hip-hop de los años 1990 y este a otros niveles mezclados con electrónica, el trip-hop), el mejor parado es Blur (Niebla o Borroso). Luego tenemos casos particulares de rap y hip-hop mezclados con sonidos de rock duro, como Cypress Hill (La Colina de los Cipreses), Rage Against the Machine (Furia Contra la Máquina) o, salvando mucho las distancias, Körn (Maíz), líder de lo que se llamó new metal (nuevo metal). Como sea, a comienzos de los años 1990 Oasis era uno de los más destacados sonidos de Brit-Pop y lo habían logrado imitando y homenajeando músicas, poses, estilos de vestir y hasta imágenes de los Beatles. Los Beatles se dieron cuenta de esto, y también Michael Jackson, por lo que reeditaron los recopilatorios de serie roja y azul que habían sacado en 1973. Lo hicieron para las navidades de 1993. Creían que sólo interesaría a nostálgicos, pues eran sonidos muy superados para la juventud. Se equivocaron. Arrollaron en ventas. Ya se comentó en la anterior entrega. Era inevitable que McCartney y Yoko Ono se plantearan un regreso.

La BBC británica (British Broadcasting Company: Compañía de Radiodifusión Británica) llevaban tiempo publicando en discos parte de sus archivos sonoros con entrevistas o pequeños conciertos en el estudio que habían dado músicos emblemáticos de las décadas 1960 y 1970. Todavía no se habían atrevido con los Beatles, pero todo se conjugó para que se animaran a ello. Tras el éxito de ventas de las series roja y azul en 1993 y comienzos de 1994, lograron un acuerdo con McCartney, Ono, Harrison y Ringo para publicar un álbum doble con las canciones y parte de algunas entrevistas que los Beatles dieron entre 1962 y 1965 en sus estudios de radio. Al ser un disco nuevo con grabaciones que eran propiedad de la BBC, Michael Jackson no podía beneficiarse de él. El disco salió a la venta el 30 de noviembre de 1994, y le acompañó un EP que se vendió el 20 de marzo de 1995, este EP contenía "Baby it's you / I'll follow the sun / Devil in her heart / Boys" (Nena, eres tú / Seguiré al sol / El diablo en su corazón / Chicos). Su edición limitada le hace altamente valioso. El disco era un disco doble llamado The Beatles, Live at the BBC (The Beatles, En directo desde la BBC). En su libreto existía una explicación de Derek Taylor y otra más de Kevin Howlett. Además, todos los cortes del álbum estaban anotados y explicados. Usaron fotografías de cuatro archivos diferentes, predominan las imágenes de ellos cuando eran muy inocentes respecto a lo que era la fama. Casi todas están en un nostálgico blanco y sepia, aunque algunas tienen colores altamente contrastados entre sí. La portada son ellos caminando cerca de la puerta de la BBC. Se encargaron del diseño del álbum Richard Ward y The Team (Richard Ward y El Equipo). 

El productor de sonido fue el mismísimo George Martin, con ayuda de Margaret Ashworth, Allan Rouse, Peter Mew y Giles Martin. Ejercieron de ingenieros de sonido en las grabaciones de radio en su respectivo momento real cada una varios técnicos de la BBC en los años 1960, como Terry Henebery, Ian Grant, Bryant Marriott, Keith Bateson, Bernie Andrews y Ron Belchier. Algunas canciones, pocas, no se llegaron a emitir, aunque estaban grabadas. Hay muchas canciones que sólo se oyeron en sus conciertos de la época, incluso antes de ser famosos, pues no están en álbumes, EP o singles. Aquí se comprueba la pasión que tenían por los músicos de rock estadounidenses, pues la gran mayoría de las canciones son versiones de Buddy Holly, Chuck Berry, Carl Perkins, Little Richards, Elvis Presley, The Isley Brothers, Jerry Lee Lewis, Chubby Checker y otros. El disco fue un éxito de ventas, porque era realmente un álbum doble con material nuevo de ellos. Obviamente recopilaba grabaciones antiguas, pero al ser estas de programas de radio y no de discos, era la primera vez que se ponían en disco a disposición de los seguidores. Contenía sesenta y nueve grabaciones entre canciones y entrevistas. La BBC se animó a continuar esta linea de publicaciones con gente como Jimi Hendrix, The Animals y Led Zeppelin, entre otros. Paul McCartney sorteó y se la jugó a Michael Jackson en respuesta a la traición de los años 1980. Además, con el The Beatles, Live at the BBC empieza el revival (resurrección) de innumerable grupos de rock de los años 1960 y 1970 a mediados de los años 1990. Grupos que en muchos casos habían caído en el menosprecio o en el olvido y que ahora volvían a vivir una segunda juventud siendo incluso ejemplo musical de muchos jóvenes anónimos con grupos musicales propios. Sus discos se reeditaron, limpiaron e incluso se ampliaron. Salieron recopilatorios con material inédito y cajas especiales de música de todo tipo de grupo que hubiera tenido su origen o su vida en los años 1960.

Cuando se creía que la BBC y los Beatles se daban por satisfechos con este recopilatorio, diecinueve años más tarde sacaron su segunda parte en otro álbum doble. El 11 de noviembre de 2013 se publicaba The Beatles. On air - Live at the BBC volume 2 (The Beatles. En el aire - En directo desde la BBC, volumen 2). La BBC declaró que aún tenían material como para publicar algún día un tercer álbum, incluso de la época psicodélica hasta el final de los Beatles, pues en este segundo volumen se volvía a publicar canciones grabadas en el estudio de la BBC entre 1962 y 1965. Pensemos que en esos años, como ahora en muchos estudios de radio, la música que sonaba en las entrevistas a unos músicos la tocaban en directo ante los micrófonos de radio abiertos. En este caso, el libreto de este disco contaba con una introducción del propio Paul McCartney, pues Derek Taylor había muerto en 1997. Volvía a incluirse otra nota más de Kevin Howlett y las anotaciones a todos los cortes musicales y de entrevistas que contenía el álbum. Igualmente también existían canciones inéditas que no se habían retransmitido en su día. Esta vez había sesenta y tres cortes entre canciones y entrevistas, de las que cuatro se indicaba que son bonus track (cortes extra). Los productores del disco fueron varios esta vez: Kevin Howlett, Mike Heatley y Jeff Jones (este fue músico de la Electric Light Orchestra, Orquesta de Luz Eléctrica, en los años 1970). Lo remasterizaron Guy Massey y Alex Wharton, aunque tuvo que restaurar el sonido de las cintas Simon Gibson. Quien trató las cintas magnetofónicas fue Matthew Cocker. Todo fue coordinado por Lucy Launder y Ian Pickavance. En este caso las fotografías salen de cinco archivos diferentes. Son en color pero están tratadas especialmente para que parezca un metalizado de tres dimensiones como el que se comentó en Let it be... Naked, de 2003. Otra vez los Beatles aparecían caminando cerca de la puerta de la BBC, pero más informales. El diseño del álbum, que fue en digipack de cartón, fue responsabilidad de Melanie Fordyce y Stuart Crouch at Peacock, que le pidieron ayuda para coordinar el trabajo fotográfico a Aaron Bremner y Dorcas Lynn. Como se puede comprender por la cantidad de gente mencionada es un álbum complicado, muy trabajado y muy estudiado en todos sus detalles. Aún se incluyó en los agradecimientos a doce personas más por diferentes colaboraciones en la producción del disco, más a la actual Apple Corp al completo. El cuidado especial de todos estos detalles se debe a que el mercado discográfico de 2013 no es el mismo que el de 1994. Los avances tecnológicos han hecho que Internet sea la principal fuente de consumo de música directa, por lo que aquellos que desean vender discos saben que deben cuidar los contenidos de sus carpetas para poder ofrecer al admirador que la compre algo por lo cual se sienta gratificado por su fidelidad y su desembolso de dinero en unos tiempos en los que puede accederse al contenido del disco de manera gratuita de manera fácil ya sea de modo legal o ilegal.

Los técnicos de sonido de la BBC en los años 1960 en este disco fueron Terry Henebery, Ian Grant, Peter Pilbeam, Jimmy Grant, Bernie Andrews, Pete Dauncey, Ron Belchier, Bryant Marriott y Briant Willey.

Ambos discos están realizados con la BBC pero en colaboración con Apple, no obstante, en el segundo álbum se hace mucho más notable la presencia de Apple. Puede que George Martin no aparezca en este segundo volumen dada su elevada edad de 89 años en 2015 (87 en 2013).

La cuestión económica del segundo álbum no es tan peliaguda como su primera parte de 1994. Ambas esquivaban totalmente la recaudación de Jackson por ser parte de los archivos de la BBC. En el caso del disco de 2013, Michael Jackson había muerto prematuramente en junio de 2009. Se dice que prometió en algún momento a Paul McCartney que en su testamento testaría a favor de que le devolvieran todo el catálogo de los Beatles, pero a fecha de febrero de 2015 aún no se sabe nada de todo esto y todo sigue en manos de otros herederos de los negocios de Michael Jackson, no sé si también estará en manos de los abogados.

Estas dos amplias colecciones de canciones de rock and roll de los comienzos de los Beatles no van a ser lo único que haría resucitar a los Beatles. Está claro que el volumen dos trata de mantenerlos vivos en la década 2010, igual que en 1994 hizo lo mismo el volumen uno. En pleno revival de los años 1960 en 1990 los Beatles darían el pistoletazo de salida con las series roja y azul reeditadas en 1993, como se ha dicho, y con la primera parte de los directos de la BBC en 1994, que quizá estaban aún muy orientados a una función entre nostálgica y de comienzo de documentar históricamente una etapa del rock. Pero los Beatles fueron más allá. El 20 de noviembre de 1995 sacarían un nuevo álbum doble del que ya hablaremos en la próxima entrega. Este sería el primero de una trilogía. Su punta de lanza saldría primero en las radios, pero no se editaría en EP hasta después de editado el primer álbum. Ese EP salió el 4 de diciembre de 1995, era "Free as a bird / I saw her standing there / This boy / Christmas time (is here again)" (Libre como un pájaro / La vi estando ahí / Este chico / Tiempo de Navidad (está aquí de nuevo)). Su portada era un dibujo de John Lennon coordinada por Richard Ward y The Team, que hicieron de la carpeta como si fuera un lienzo de cuadro. Su edición era limitada. Incluía notas de Mark Lewishon. Los productores e ingenieros de sonido eran Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr, Jeff Lynne, Geoff Emerick, Norman Smith, George Martin y, sorprendentemente, John Lennon. Toda esta aparición ya la comentaremos en la próxima entrega. Quepa decir que el 4 de marzo de 1996 salió un single para promocionar la segunda parte de la trilogía que se avecinaba, este era "Real love / Baby's in black" (Amor auténtico / Mi nena está de luto), que también contaba con John Lennon. Y aún habría otro single más con John Lennon, "Now and then" (Ahora y entonces), sacado el 20 de marzo de 1995. Tanto "Free as a bird", como "Real love" y "Now and then" fueron canciones grabadas por John Lennon a modo de maqueta para trabajarlas mejor en el futuro, las cuales Yoko Ono se las entregó a Paul McCartney junto a "Grow old with me" (Envejece conmigo) en enero de 1994, cuando Paul McCartney fue a New York para apoyar que John Lennon estuviera reconocido en el Salón de la Fama del Rock and Roll. The Beatles, Live at the BBC saldría el 30 de noviembre de 1994, pero desde enero de ese año se había producido este acercamiento entre McCartney y Ono que estaban gestando en secreto absoluto algo totalmente sorprendente e impensable a esas alturas del siglo XX, tanto por lo que parecía evidente como por lo que parecía técnicamente posible y no. De repente la reaparición de los conciertos de la BBC a finales de 1994 cobraron otro sentido cuando en 1995 se supo lo que se supo.

La película que recomiendo hoy está dentro del revival de los años 1990, se trata de In my life (En mi vida), un documental musical que es a la vez un proyecto de George Martin de crear un disco de versiones de los Beatles con actores y músicos famosos. Lo dirigió Alan Benson en 1998.