sábado, noviembre 21, 2015

NOTICIA 1541ª DESDE EL BAR: DOS LIBROS EN LOS QUE ESTOY ESTE NOVIEMBRE

Dos años más tarde al fin se publicaron las actas de las XI Jornadas de Castilla-La Mancha Sobre Investigación en Archivos. Como conté en la Noticia 1271ª yo participé en aquel 2013 de esas conferencias con una investigación sobre la depuración de los maestros de Alcalá de Henares por la dictadura de Franco entre 1939 y 1941. De esas conferencias publiqué una serie dedicada a la mujer y su camino hacia la igualdad en España (Noticia 1272ª, Noticia 1273ª, Noticia 1274ª y Noticia 1275ª). Las jornadas estaban dedicadas a la educación en España a través de la Historia y los archivos. Fueron en Guadalajara. Dar la conferencia nos costó a los participantes que dábamos comunicaciones unos 50 o 60 euros y de los quince minutos iniciales que nos dijeron que tendríamos para hablar, nos rebajaron a cinco minutos por persona. Aquello me fue tan insuficiente que decidí volver a dar la conferencia al comienzo del año siguiente, en 2014. Lo hice en la asociación El Adefesio, en Alcalá de Henares, lo conté en la Noticia 1295ª. Existe una grabación de dos horas con aquella conferencia, aunque nunca la hemos hecho pública. Esa gente fue realmente muy generosa. Y los asistentes estaban deseosos de conocer sobre ese aspecto de la Historia reciente de la ciudad. De hecho, una amiga se acercó a mí para que investigara sobre su abuelo, maestro depurado. Así lo hice. En aquella ocasión acompañé al acto con un serial sobre el contexto de la dictadura en el que se realizaron las depuraciones, ya que en origen se trataba de un libro de Historia que escribí por el que se interesó Domiduca para publicarlo dos años antes de la primera vez que di la conferencia, sobre 2011, y que, aunque me dijeron que sí querían publicarlo, nunca se publicó. Ese serial era la primera parte del libro, antes de entrar en la investigación sobre los maestros alcalaínos. Ese contexto histórico de las depuraciones se lee en Noticia 1289ª, Noticia 1290ª, Noticia 1291ª, Noticia 1292ª, Noticia 1293ª y Noticia 1294ª. 

Pues como he dicho, ahora aquel comunicado de Guadalajara de 2013 se ha publicado en el libro de actas dos años más tarde. Sólo que no lo han publicado en papel, lo han hecho digitalmente, tanto en Internet como en disco. Ahí está la historia de lo que les ocurrió a los que no cometieron otro crimen que educar a los niños complutenses. Así que los interesados en leer mi investigación sobre la depuración de maestros de Alcalá de Henares, lo puede hacer entrando 


Lo cierto es que es algo desilusionante que la publicación sólo sea digital, sobre todo tras haber pagado aquellas jornadas. Puede que estén más disponibles para más gente de este modo, pero eso no debiera estar reñido con no publicar en papel. Los que trabajamos en archivos sabemos bien que lo digital perdura menos que el papel, aunque suene raro. Mucho menos. Por los desfases de las tecnologías, por la falta de medios de migración, por los múltiples problemas técnicos, por el mucho ruido que provoca la publicación informática, porque se depende de empresas o de otros Estados, de máquinas que almacenan datos que podrían ser destruidas o desconectadas por cualquier cosa fatídica, por muchos motivos en los que no voy a entrar. Aparte, también, de que tampoco es que me haya hecho mucha gracia que a mi segundo apellido lo publicasen sin su tilde y que mi primer apellido, que es compuesto, lo publiquen sin guión, o sea que se lee como si tuviera tres apellidos y no dos... y tengo dos, como todo el mundo. La cuestión es que los informáticos tienen problemas con los guiones en los nombres, por lo que hace unos años que al meter datos en las bases de datos de los archivos se recomienda no poner los guiones, pero eso es falsear el nombre. A mí no me gusta, y no creo que la información y las personas debamos ser adaptados a los criterios informáticos, si no que lo informático debiera adaptarse a los datos que son los reales. Porque si no, lo que ocurre es esto, que al final al poner el nombre de alguien, por ejemplo en este libro, se escribe el nombre que no es el de la persona. Mi apellido es compuesto, quitarle el guión es partirlo y falsearlo, escribir el de otro.

En todo caso, me gusta que haya sido publicado al fin. Creo que es importante que se refleje en papel lo que investigué, por ello voy a adaptar y revisar esta investigación de cara a poder lograrlo a través del encuentro de historiadores del valle del Henares el año que viene. Si lo logro. Dejo por tanto el resumen de lo que escribí en esta bitácora para esa ocasión, aunque quien quiera saber qué les pasó a los maestros alcalaínos cuando entraron las tropas de Franco en la ciudad, ahí tiene el enlace para leerlo. Es un comunicado sobre un tema que se tocaba por primera vez, por lo que en este caso implicaba que tuviera que escribirlo de manera muy técnica como historiador. Ahí está mi investigación en La Educación en España, Historia y archivos, XI jornadas de Castilla-La Mancha sobre investigación en archivos. Publicado digitalmente en este noviembre de 2015.

Por otro lado, en este otro libro no creo que se me mencione, pero hice una pequeña ayuda a su autor, un antiguo compañero de carrera universitaria, Miguel Garau, que actualmente vive en Barcelona. Necesitaba mirar unos datos en el Archivo Obrero y como está en Alcalá me pidió que se lo hiciera por él si era posible, y otros más en el Archivo General de la Administración. Fue una ayuda pequeñita. Me llevó un par de días. Me alegro de que hace poco al fin haya sacado su tesis doctoral, Entre la utopía y la supervivencia: el desarrollo y la diversidad de las cooperativas de producción y trabajo en la Catalunya urbana e industrial (1864-1936). Este libro también ha salido justo este noviembre de 2015. Me alegro mucho por mi colega de profesión y amigo. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, noviembre 16, 2015

NOTICIA 1540ª DESDE EL BAR: UN FALSO CIERRE A MEDIO ALCINE

Con banderas a media asta en las puertas del Teatro Salón Cervantes ayer, a costa de los más de ciento treinta personas asesinadas en Francia y otra gran tanda de decenas de heridos a manos del terrorismo de los seguidores del Estado Islámico, sonó dentro, entre los balcones y las butacas del siglo XIX repletas de público, a media luz, con ímpetu y elegancia, "La Marsellesa", que es el himno nacional de Francia. Fue interpretado por la Orquesta Sinfónica Ciudad de Alcalá según como dijo su director, Vicente Ariño, no por ser himno de nación alguna, sino por ser el himno que dio comienzo a finales del siglo XVIII a la Edad Contemporánea y las democracias con el lema "libertad, igualdad y fraternidad". Sonó, pues, con el deseo de ser un himno de libertad, igualdad y fraternidad. Fue el penúltimo tema que sonó, apenas veinticuatro horas después de los atentados tan brutales vividos en París, de los cuáles yo me enteré por la noche del viernes, en un bar. Los músicos casi no tuvieron tiempo de preparar la música de ese himno, pero, teniendo las relaciones que tiene nuestra orquesta sinfónica con Francia, lo prepararon a conciencia y sonó muy bien. Gran ovación y aplauso al acabar aquellas notas, tocadas sin la voz de la letra cantada. A diferencia de todos los demás años de este tipo de conciertos en Alcalá de Henares, por primera vez Vicente Ariño, que normalmente habla mucho y es muy pedagógico, sólo dijo en toda su actuación estas únicas palabras dedicadas a las víctimas de Francia y sus deseos de fraternidad universal. Sólo casi al final de la hora y quince minutos que duró el concierto.

¿De qué concierto hablo? del concierto sinfónico de clausura del festival de cine de Alcalá de Henares, Alcine, al que acudo cada año entusiasmado y como un niño para escuchar las notas en vivo y vivas de numerosas historias de cine que he vivido y revivido en las pantallas y en mi ser. Este año deseaba compartirlo con alguien especial para mí que no pudo acudir, y lo compartí con otra persona también muy importante para mí. 

He de decir que es un error decir este año que este concierto sinfónico era de clausura, porque aunque ha existido una clausura del festival el viernes 13, lo cierto es que, como ya escribí días atrás, es un gran error haberlo programado así, pues el festival continúa hasta el 6 de diciembre, lo que hace que se vivan cosas tan horriblemente mal programadas como que haya existido un palmarés de cortometrajes entre el día 13 y el 15, y ahora esta semana vivamos que aún tenemos que juzgar películas los jurados, los largometrajes de Pantalla Abierta, para tener otro palmarés el viernes 20 y otro más el sábado 21. Por lo que uno podría estar de acuerdo con el comentario de uno de los miembros del Tornillo de Klaus cuando dice que el palmarés y clausura de un festival de cine es cuando el espectador quiere que sea en su vivencia personal con ese festival. Visto lo visto lo hemos de tomar así, pues si nos atenemos a los actos oficiales, esta programación es una locura fatal, es un festival que celebra su clausura a medio curso de sí mismo. Es como licenciarse en una carrera universitaria cuando aún estás yendo a clase y seguirás yendo a clases. Un absurdo. Un absurdo tan absurdo y tan mal pensado que los libros con los metrajes proyectados este año incluían en su anexo habitual de cada año los ganadores de todas las ediciones, sólo que este año no incluía los ganadores de 2015, de esta edición, se frenaba en 2014. Normal, no pueden tener todos los ganadores... falta por desarrollarse completo todo el festival. No me gusta nada como se han organizado este año. Se han hecho las cosas mal. La gente puede disfrutarlo y todo lo que quieran alegar, pero las cosas se han hecho mal, y no soy el único espectador que se queja de esto mismo, sobre todo entre los espectadores más fieles y constantes. Es un desprecio al espectador más cinéfilo. 

Dicho todo esto, el concierto de este año fue uno de los mejores conciertos sinfónicos que ha dado la Orquesta Ciudad de Alcalá en mucho tiempo. Cuando vi el programa tuve mis dudas. Una primera parte estaba dedicada a música de videojuegos, Warcraft (de J. Brubakee) y Game (de A. Ford, con una suite compuesta con fragmentos de Civilitation IV, Bounty Hunter, Kingdom Hearts y Hallo). No he jugado a ninguno, conozco su trama, pero no los he jugado. No me llaman la atención los videojuegos. Sé que cada vez tienen más seguidores y que las productoras de cine invierten en ellos. Quizá por eso mismo estaban programados como parte del concierto. Me llevé una sorpresa muy agradable. Eran auténticas sinfonías arrebatadas y delicadas. Parecía que había atravesado el tiempo y escuchaba a mi apreciado Berlioz, al tremendista Wagner, a mi amado Beethoven, a cualquiera de los sinfónicos. El primer violinista sonó este año con una vida que se transmitía por toda la sala. Violas y violines, contrabajos y violoncelos, llevaban el mayor de los pesos de la música. Tan pronto hacían remolinos de sensaciones enérgicas como el primer violín hacía pequeños remolinos en las emociones del corazón movido al amor. Las trompetas marcando el lugar donde pararnos, decorando con vuelos del alma. El xilófono trayendo el justo metal breve que vibrando nos marca una fantasía, una esperanza. Todo era arrebatarte la mente, llevársela lejos, mandarla junto a tu alma a rincones inhóspitos donde sólo la música más profunda nos lleva. Vicente Ariño, una vez más, me tuvo cautivo con la música. Y el primer violinista, para mí, este año, fue cautivador. Los arcos subiendo y bajando por entre las cuerdas de todas las secciones de cuerda, todas al mismo ritmo visual, como olas, a veces en movimientos largos, otras en movimientos cortos, y los pizzicatos pellizcando cuerdas con los dedos. Fue tan grande lo que allí se vivió que incluso tras ese segundo tema dedicado a Game, de A. Ford, hubo un aplauso de cinco o seis minutos de duración, algo que suele ocurrir al final de los conciertos, raramente entre medias. Ariño tuvo que salir y regresar a escenario para recibir esos aplausos como manda el protocolo de estos conciertos. El público estaba totalmente rendido a sus pies. ¡Y sólo habían interpretado dos temas del programa! Espectacular este año.

La segunda parte del concierto se dedicó a musicales, que era algo que ya había ocurrido otro año. Este año interpretaron una suite de la película Grease, cuya banda sonora compuso B. Gibb, de los Bee Gees. Escuchar música disco de los años 1970 a modo de orquesta sinfónica os aseguro que no tiene precio. Ver los arreglos de instrumentación clásica para lograr los efectos de los sonidos electrónicos de esa música de discoteca de los 1970 fue algo muy sugerente y que te abría la mente a una sorpresa sonora tras otra. Se prescindió otra vez de las voces. Aunque salieron dos bailarinas y dos bailarines a bailar los bailes de la película. Lo hicieron en el pasillo central del teatro, lo que a algunos nos obligó a torcer la cabeza hacia atrás, no fue cómodo, el cuello dolía. No fue muy acertada esa ubicación para los bailarines. Ellas bailaban con más entrega que ellos. Ellas y ellos eran además auténticos modelos de belleza y dotados de cierto erotismo con sus trajes negros ajustados al cuerpo. En todo caso, me quedo con el detalle de esos arreglos para imitar el sonido disco, muy acertados y muy sugerentes.  El otro tema de este bloque fue una suite de una película musical que es una de mis favoritas del género, aunque mi favorita es otra, hablo de Chicago, compuesta su música por J. Kander. Esta ya la habían tocado otro año anterior, pero este año sonó mucho mejor. Por cierto, que mi musical favorito es JesuCristo Superstar, del que ya hablé en esta bitácora hace tiempo. Chicago es para mí uno de los musicales actuales mejor logrados, y que además me incita a pertenecer a ese mundo que retrata. Música tipo años 1920-1930 en este caso arreglada igualmente para la orquesta sinfónica. 

La tercera parte dejó oír un suite de El Señor de los Anillos, compuesta por H. Shore. De nuevo el primer violín nos transportó a la tranquila campiña de donde todo partiría hacia una aventura llena de sobresaltos. Y tras esta composición que iba de lo bucólico a lo épico a cada momento y sin pararse demasiado en ninguno de los dos estados, sonó al fin la última pieza, que fue el tema central de Memorias de África, de J. Barry. Un tema de amor profundo donde los instrumentos dibujan amaneceres o atardeceres con algún animal de vez en cuando apareciendo en el sonido de un fagot u otros instrumentos, y nos dibujan a ese hombre y a esa mujer que se aman aunque no terminan de sacar a la luz toda la tensión sexual que respiran. No hay escena más erótica del cine, dicen algunos, que el momento en el que ella le afeita a él y corre la espuma ya afeitada por el agua derramada. Sinceramente, confieso por aquí que a mí me gusta mucho que me afeite una mujer, me parece un momento muy bonito, porque sus manos se aplican con mucho cariño, y tiene un algo precioso. Sólo dos me han afeitado, pero es algo que me gusta... igual que muchas veces en esta bitácora, incluida en alguna entrevista que me hicieron, confesé que la espalda desnuda y las curvas de la espalda de la mujer es parte de lo más erótico para mí. Y es precisamente el afeitado y la espalda desnuda de la mujer lo que imaginaba junto a atardeceres de África al sonar esta música de tan romántica película. 

El concierto terminó, y Ariño salió una vez más para tocar la citada Marsellesa, y luego una suite general con todos los temas que sonaron de la primera parte.

Me gustó mucho el concierto de este año. Tuvo un carácter muy propio y muy inspirado. Sin errores. Fue el mejor en muchos años. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, noviembre 13, 2015

NOTICIA 1539ª DESDE EL BAR: LENTAMENTE



“Lento, ve lento”, dijo suavemente. “Claro, era así”, pensó él. La luz empezó a inundarlo todo, desde dentro de ella. Al comienzo no lo notaron, porque nació desde muy dentro de su cuerpo, donde el corazón bombeaba rítmicamente la sangre y la impulsaba con fuerza por las arterias y las venas. Las vísceras funcionaban todas a la vez gracias a la fuerza de ese corazón, la oscuridad de su interior fue desapareciendo poco a poco. Ellos abrazados no lo notaron. La luz al principio se traslució a través de su piel, era como una bella llamarada que no quemaba y lo abarcaba todo. Salió blanca y brillante por su boca, sus ojos, su nariz, orejas, ombligo… Una luz blanca y pura que envolvió a la pareja abrazada hasta hacerles desaparecer dentro de sí misma mientras cobraba tanta fuerza que los colores de los objetos de la habitación desaparecieron y con ellos los objetos. Esa luz se filtró por las rendijas de la persiana y por los resquicios de la puerta. Era tan potente que inundó el pasillo, las habitaciones contiguas, el edificio, los árboles de alrededor…  

“Lento, ve lento”, dijo suavemente ella. “Claro, era así”, pensó él.

Todo inundado de luz en su mente, mientras se duchaba. Ella estaría a punto de llegar mientras él pensaba en aquella enorme luz nacida de ellos que ya cubría toda la ciudad entera. Una luz donde cabía todo un mundo completo, donde se movían las hormigas y las personas, donde los planetas orbitaban, donde los amaneceres y los atardeceres estaban allí, posibles. Fue entonces cuando sonaron aquellos tres golpecitos en la puerta del baño. No tenían que haber sonado, pues no había nadie más que él en su propia casas, pero sonaron los tres golpecitos. Todos sus pensamientos quedaron en suspenso. La puerta se abrió. Corrieron la cortina de la ducha. Un hombre extraño le miró cara a cara. Antes de que él pudiera reaccionar aquel hombre alto y enjuto le ordenó: “duerme”. Sin poderlo contener, obedeció la orden, cayó dormido dándose un ligero golpe hacia atrás contra la pared rociada de agua, resbaló por los azulejos y terminó caído sobre sí, como sentado en cuclillas, en una extraña posición entre infante e inane.

“Lento, ve lento”, dijo suavemente ella. “Claro, era así”, pensó él cuando abría los párpados despacio y la luz le hacía doler los ojos. Ella estaba borrosa, pero cada vez más clara. “Abre los ojos”, dijo, “como en la película”, y sin poder comprender la oscuridad profunda y fría como la mano de la muerte por la que acababa de atravesar su vida, abrió los ojos lentamente, inundándolo todo de luz, viéndola a ella, clara, nítida, donde la luz, siendo ella la luz. Y respiró, probablemente el mismo aire que respiraba ella. Se sonrieron. Luz.



Por Daniel L.-Serrano "Canichu", noviembre de 2015

domingo, noviembre 08, 2015

NOTICIA 1538ª DESDE EL BAR: PORQUÉ NO FUI A LOS CORTOMETRAJES EUROPEOS

Al final este año sólo he ido a los dos primeros bloques de cortometrajes europeos de Alcine. He decidido ir ya sólo a los largometrajes de Pantalla Abierta y al concierto de clausura de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Alcalá. Si voy o no voy a otras proyecciones del festival es algo que puede que surja o puede que no. No lo he decidido de manera firme, lo único que he decidido es que hay cosas que no quiero ver este año. 

Ya me resulta extraño que haya una clausura el viernes 13 y un palmarés el domingo 15, y luego exista otro palmarés para Pantalla Cero el viernes 20 y otro más para Pantalla Abierta el sábado 21. Me parece un desbarajuste y algo abusivo, más aún si habían decidido que durase el festival como competición dos semanas y no una. Hay días y horas más que suficientes para organizar todo esto de una manera mejor y más versátil. Quizá el problema lo ha dado el querer dar tanto espacio a Pantalla Cero, como si fuera la apuesta más importante de Alcine, olvidando o maltratando a algo tan arraigado y propio como es la Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores.

¿Por qué no he ido a juzgar más que los dos primeros bloques de los cortometrajes europeos? La respuesta es sencilla. Esa sección cumple diez años y suele ser una oportunidad de conocer inquietudes y puntos de vista de otros lugares de Europa que normalmente no conocemos, habitualmente del Norte, Centro y Este de Europa, aunque puede haber cortometrajes de cualquier lugar. Estos cortometrajes siempre han sido algo duros de ver, pero en los primeros años que empezaron a proyectarse, en ese 2005 y sucesivos, siempre cabía espacio para ver rodajes animados, optimistas, alegres... Hace algunos años que los cortometrajes europeos tienen una temática muy triste y depresiva. Quizá desde 2009, porque recuerdo que con la crisis económica hubo un año que hubo una predominancia de cortometrajes de temática social. Los creadores crean según les motivan las cosas que les ocurren o que ocurren a su alrededor. Y la gente que se dedica a seleccionar los cortometrajes también seleccionan de acuerdo a sus constantes vitales y a sus experiencias vitales de esos momentos. Tardan un año en organizarlo todo. Termina el festival, descansan una o dos semanas y se ponen de nuevo a organizar el festival del año que viene. Me consta, porque conozco a algunos de los que han seleccionado cortometrajes en años anteriores, creo que de este año también, pero no he tenido trato y no hemos hablado este año, que muchos de ellos se pasan el verano entero viendo grandes cantidades de cortometrajes llegados de todas partes para poder seleccionar a los participantes de cada año. Son tantos cortometrajes y tantas cosas a tener en cuenta en ellos que es verdad que muchos de ellos se privan de bastantes cosas en sus vidas privadas para poder ver cortometrajes en su casa con esta finalidad. Este año ha sido uno de los años que más cortometrajes han llegado a las oficinas de Alcine. Quizá esa saturación hace en ellos que tiren por elegir algunos metrajes muy transcendentales, o tristes, o no sé. Quizá me equivoco, pero creo que vendría bien descargar de trabajo a esta gente, repartirlo más entre más personas. Abrir un poco más los criterios de selección... volver a incluir una buena carga de cortometrajes que no necesariamente tengan una carga trascendente, existencial y negativa.

A lo largo de la vida las personas tenemos mejores y peores momentos. Yo no estoy en mi mejor momento. Al ir este viernes pasado a los dos primeros bloques de los cortometrajes europeos en el Corral de Comedias me encontré con una dosis grande de continuidad con los últimos años: tristeza, negatividad, activismo político y social sin aporte de positividad sobre determinados asuntos, música tremendista, silencios brutales entre parejas, relaciones rotas y desgarradoras, dramas emocionalmente muy virulentos... Yo estaba ahora mismo tratando de salir de una gran cantidad de días de hundimiento, ir a esa sala y encontrarme con este panorama fue regresar por la vía rápida a la depresión y la desesperación, a un sentimiento de frustración y fracaso, a una cómica frase al salir que lo resume en "mátame camíón". Yo no quiero ir al cine para sufrir. Otros años lo soporto bien, porque estoy bien, pero este año no estoy bien y no quiero soportar esto. De hecho, no sé porqué tenemos que soportar esto. ¿Es que nadie se ríe al otro lado de los Pirineos? El cine ha de ser cine, y sí, es verdad que puede tener negatividad, activismo social y político, temas trascendentes y filosóficos o existenciales, y demás, lo malo no es eso, lo malo es pretender que todo el cine que se tiene que ver sea eso. 

Hay gente que va al cine para ver una película de terror, y eso está bien, porque les divierte, ver tres días seguidos este otro tipo de cine que se ha visto en los cortos europeos, tan depresivo, no puede ser bueno para el alma, al menos no para el alma que ya está triste. La mía lo está. Por eso, cuando pasando al lado de un bar el sábado escuché música de rock en concierto, en una decisión repentina me dije: esto es lo que quiero. Entré y me divertí mientras seguía envenenado de... de ausencia. De una ausencia. Pero al menos aquello fue mejor que ir a unos bloques de cortometrajes que, como me dijo por teléfono una amiga que sí fue, seguían con una dinámica muy negativa y triste. Ella también abandonó los bloques de cortometrajes para irse a una fiesta de otra amiga suya, para sentirse bien. 

Ya ocurren cosas malas en la vida como para tener que darse una sobredosis extra de negatividad. Yo al menos este año no necesito ese refuerzo, salvo si quieren empujarme a la autodestrucción. Esta misma queja creo que ya la escribí hace dos o tres años. No voy a mirarlo ahora. Como dijo un amigo cinéfilo del Tornillo de Klaus, que también se fue de uno de los bloques de los cortometrajes europeos para ir a los cortometrajes del Golfomaratón, "no sé por qué creen que a los que nos gusta el cine europeo no nos gusta reírnos y pasarlo bien". 

Si he de destacar algún cortometraje de los que yo vi y juzgué, destacaría Lost Village, de G. Todria, por su fotografía, que es una fotogafía preciosa, pero que es una historia que lanza una idea de no salida, no solución, condena irrenunciable, fin de tu mundo y suicidio. También destacaría, de los que yo vi, Café Froid, de S. Lansaque, una animación por ordenador que cuenta una historia ambientada en Hong Kong, creo, sobre la vida de una mujer que vende café para llevar en un puesto en la calle. La historia parte de ahí, pero es más compleja que eso, ya que muestra como una pequeña variación en la vida cotidiana puede cambiar toda una vida y pasa a ser algo que debe ser ocultado, aunque se sepa que lo que ha ocurrido, ha ocurrido. Y destacaría por último Ártun, de G.A. Guomundsson. En esa historia unos niños adoran el punk y hacen cosas muy rebeldes para demostrarse a sí mismos que son adultos, pero el modo como pretenden descubrir la sexualidad hace ver a uno de ellos que son unos niños y que sólo uno, él, quizá ha tenido su primera experiencia realmente adulta. 

Creedme si os digo que no me hizo ningún bien ver esos dos bloques. Ahondó y recuperó en mí un malestar profundo del que estoy tratando salir. Vacío existencial, cansancio vital, sentimiento de fracaso, frustración, ausencia... ausencia de alguien y ausencia de algo. Y una espera sin rumbo ni sentido, como los planetas de mi mundo desde hace dos semanas. Una espera sin espera. No me sentí comprometido a ir a los otros cuatro bloques de cortometrajes europeos. Con los dos primeros ya tenía la llaga reabierta y llena de sal. Al menos el sábado hubo un concierto de rock. Espero que Pantalla Abierta, que es la sección en la que yo empecé a ser jurado del público y a la que soy muy fiel, enmiende este comienzo desafortunado de Alcine 45 en mi vida particular. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

viernes, noviembre 06, 2015

NOTICIA 1537ª DESDE EL BAR: ALCINE 45, O COMO CAMBIAR LAS FORMAS Y DISGUSTAR A LOS VETERANOS

Ayer ya hubo un anticipo del comienzo de Alcine en su 45º edición con un concierto, pero en general es hoy cuando el festival comienza propiamente dicho. Ya esta mañana se están haciendo algunas cosas, pero será esta tarde cuando el Corral de Comedias, el Teatro Salón Cervantes y el Antiguo Hospital de Santa María la Rica abran sus puertas para comenzar a proyectar cortometrajes y realizar encuentros muy diversos. 

El cartel de este año es mucho más acertado que el corazón empalagoso del año pasado, pero, ¡ay, los peros!, en un primer vistazo al programa de este año... como dije en mi Twitter, no me gusta el pifostio que han montado al organizar la programación en esta edición. Por aquí, la programación citada. ¿Tiene que ver con los cambios que se han ido gestando con la crisis económica en el festival? ¿Con la idea democratizadora de todo tipo de actos tras el Movimiento 15M de 2011? ¿Con el cese o despido de muchas de las caras que hasta ahora habían trabajado en Alcine? ¿Con el cambio de gobierno municipal a ese tripartito PSOE-Somos Alcalá-IU? ¿Con la entrada masiva de formas e ideas privadas que han querido cambiar la gestión del festival en busca de algo nuevo que pueda rentarles algo que ya de por sí se rentaba sólo? ¿Con las ideas pedagógicas actuales en disociación con las ideas del Arte por el Arte con las que nació el cine entre finales del siglo XIX y comienzos del XX? Quizá de todo un poco.

Lo primero que hay que saber es que Alcine es la oficina cultural que se encarga de los asuntos cinematográficos públicos de Alcalá de Henares, como oficina afín a la Concejalía de Cultura, y en sustitución la desaparecida Fundación Colegio del Rey, que era quien se encargaba de ello antes. Me sorprendió por tanto hablar hace poco con un miembro de Somos Alcalá al decirme que este año Alcine duraba un mes... No. Alcine dura todo el año a través de toda la actividad cultural del ayuntamiento que tenga que ver con el cine. Ahora que si Alcine lo queremos ceñir al festival, el festival llamado Alcine ya de por sí duraba uno o dos meses, pues no sólo era la semana de competición, sino también las muestras de cine posteriores, de temáticas diversas, como por ejemplo el cine fantástico, los largometrajes internacionales, en otros años los seleccionados a los Goya y demás. Normalmente se separaba la semana de competición de obras con el resto de lo que se conocería como el festival, pareciendo que el festival era sólo esa semana de competición, que por otro lado es lo que la mayor parte de la gente conoce como Alcine y como el festival de cine. 

Yo llevo con este siendo jurado del público dieciséis años seguidos, yendo a absolutamente todo lo que tenía posibilidad de juzgar, salvo algún caso puntual y de causa mayor, como cuando moría mi padre en 2003, y yendo también a otras secciones por puro vicio por el cine. Antes de ese año 2000 inicial como jurado, ya iba al festival algunas veces, y de niño, además, mi padre nos enseñaba los carteles del festival y nos hablaba de su importancia. El festival ha crecido mucho desde los años 1980. Es el festival de cortometrajes más importante de Europa, probablemente, de España lo es, desde luego. De aquí han nacido muchas carreras cinematográficas de todo tipo de profesiones del cine. Algunas famosas, otras no. Es de los pocos festivales de este tipo que además premian cuestiones técnicas que en otros sitios no se premian. Lleva durando ya 45 años, de los que estos 16 años últimos yo he estado juzgando desde mi butaca. Conozco muy bien su trayectoria y buena parte de sus entresijos. Pero también conozco a mucha gente, tanto de los que han trabajado o siguen trabajando desde dentro, como de los que colaboran, como de jurados del público que, como yo, año tras año, seguimos fieles al encuentro. Y lo cierto es que hablando con otros jurados del público veteranos, en un primer vistazo al programa... no nos gusta cómo lo han organizado este año. El festival se supone que lo hacen para el público, ¿no? Pues en un primer momento la sensación que yo percibo es parecida a la mía: no nos gusta cómo se ha montado el reparto de las proyecciones.

Lo que más impacta es que la Pantalla Abierta a Nuevos Realizadores se haya deslindado de la semana de competición, donde sólo se proyectan dos largometrajes de este tipo entre los días 11 y 12, para proyectar luego aglomerados hasta cuatro de estos largometrajes fuera de la semana de concurso entre los días 18 y 19. Se dará el palmarés el día 13, viernes, y se proyectarán los ganadores los días 14 y 15... Hemos de suponer que se refieren a un palmarés  de premios a repartir entre los cortometrajes, al menos que este año sólo compitan dos largometrajes, porque si no, no se entiende. Mucha gente desea y hace por ir a los largometrajes en la semana de competición. Algunos trabajan y hacen el esfuerzo una semana, este año ya hay quien me ha dicho: "se hace el esfuerzo una semana, dos semanas es un abuso". ¿No han entendido los responsables de Alcine de este año que los que vamos a Alcine vivimos Alcine? ¿No han sabido respetar ese espíritu? Para mí, no lo han sabido respetar ante el baile de fechas. 

Luego uno ve que ha ganado peso la sección de Pantalla Cero... Me parece bien que exista la sección de largometrajes con presupuesto cero euros, ahora bien, que se haga con el grueso del festival en sí... me parece mal... como a otras personas, mal que le pese a quien lo haya impulsado. Todo debe tener su justa medida. Para mí gusto, si querían dilatarse dos semanas hubiera dejado a los nuevos realizadores dentro de la semana de competición y a presupuesto cero, fuera. Aunque en realidad nadie debería quedarse fuera. Entiendo que la organización haya querido alargar las proyecciones en los días para ver si atraía más público... pero de hecho... ¡Todos los años se atrae público sin necesidad de hacer estas cosas!

También observo una obsesión por ubicar bien ubicados los bloques de cortometrajes en otros idiomas, que no compiten, sólo se exhiben. Bloques de cortometrajes sólo en francés, cortometrajes sólo en inglés entre los días 9 a 12 (lunes a jueves). Sé que en el pasado hubo quien lo pidió, pero quien lo pedía no era una mayoría, era un grupo de gente que no ha parado de decirlo por todas partes, con lo que parecían la mayoría, parecían, que no que fuera. El festival de cine debe ser un festival de cine, no una escuela de idiomas. Si bien estas secciones son necesarias, no debieran ser el plato principal. ¿Y por qué no ir más allá? Quizá a mí me interesa la cinematografía de cortometrajes rusos, japoneses, chinos, estadounidenses, saharauis, italianos, portugueses, argentinos... No nos engañemos: Alcine no puede atender a razones de escuela de idiomas, debe atender a razones de cine.

También veo como se le ha dado un espacio generoso a secciones dedicadas a niños y jóvenes. Hace años que esto es así y me parece un acierto... pero viendo el programa de este año: ¿se quiere hacer un festival de cine o una guardería para entretener a los más pequeños? 

Esta tarde noche iré juzgar los cortometrajes europeos. Mi primera impresión, sin haber empezado es esta. La disociación en días de la mayor parte de los largometrajes de Pantalla Abierta a Nuevos Realizadores ya me enoja, pero esperemos que la calidad y el buen hacer resten puntos a una sensación de entrada mala en esta 45º edición y la mejore en algo. Esos largometrajes fantástico de final de mes me llenan de esperanza... ya veré, cuando sepa los títulos, aún no los miré más que por encima.

De momento os anoto que el martes 10 se inaugurará en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica una exposición sobre el director de cine Truffaut. Eso puede merecer la pena totalmente.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

miércoles, noviembre 04, 2015

NOTICIA 1536ª DESDE EL BAR: Y A VECES OCURRE

"Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria", dice mi calendario en este mes de noviembre que eso lo dijo Marco Tulio Cicerón, el filósofo, el orador y político de la antigua República de Roma. La anécdota más conocida de Cicerón está en el nombre que le ha señalado a lo largo de la Historia, era un apodo. Si traducimos del latín Cicerón, o mejor dicho cicero, tenemos por resultado: Garbancito o directamente sin el diminutivo: Garbanzo. Cicerón, uno de los oradores más acertados de la Historia, tanto es así que dos mil años después de su muerte sus discursos y razonamientos se siguen estudiando para saber defender argumentos y tener valores, era en origen tartamudo. Ha trascendido que corrigió aquello con la constancia de meterse piedrecitas en la boca para hablar, con la idea de que su estorbo y peligro de tragárselas o romperse los dientes, le frenara el habla y le ayudara a corregirse a sí mismo. En otras versiones se dice que lo que se metía en la boca eran garbanzos crudos, de ahí el apodo. Otros dicen que el apodo le vino por ser bajito, regordete y calvo. Como sea, a Marco Tulio siempre le reconoceremos como Garbancito, porque o nos dicen Cicerón o no sabemos de quien nos hablan cuando nos hablen de Marco Tulio. 

Este año todos los meses os he escrito la frase famosa que alguien dijo y que me anota a cada mes mi calendario, y en respuesta a un comentario de Forges sobre la desaparición de los humoristas gráficos, os he dado una viñeta de humor pintada por mí. No comparto ni creo en lo que dijo Forges. Creo en la falta de oportunidades de la gente que se dedica a hacer lo que sea que haga y que no encuentra quien les dé altavoz. Dinero, eso es lo que pasa, que unos lo quieren mucho y otros lo necesitan más. 

Quien se enfrenta a grandes dificultades y las vence, mayor gloria alcanza... aunque si leemos bien, Cicerón nunca dijo que se venza a la dificultad, sólo que quien se enfrente a ella alcanza mayor gloria... si se vence o no, es secundario... y yo añado que incluso relativo. 

Pongamos por caso los días 26 al 30 de agosto de 1914, en la Prusia Oriental del Segundo Imperio Alemán, en pleno comienzo de la Primera Guerra Mundial. El potente Imperio Ruso era conocido como el "rodillo ruso". Su enorme cantidad de efectivos humanos en sus cuerpos de ejército hacían pensar que por muchas bajas que tuvieran podrían acabar con los alemanes de manera rápida y llegar a Berlín, siendo entonces una guerra corta que acabaría para el invierno, combinado aquello con los movimientos de tropas inglesas y francesas. Efectivamente los alemanes tenían muchísimos menos soldados, con diferencia, y muchísimas menos unidades preparadas para luchar, pero estaban mejor organizados, mejor equipados, con mayor espíritu de lucha por muchos motivos, y tenían la más moderna tecnología de guerra. Se enfrentaron en Tannenberg. 

La batalla de Tannenberg pudo cambiar el rumbo de la Historia evitando millones de muertes futuras en otros frentes de combate. Los alemanes, con grandes desventajas frente a los rusos, vencieron aniquilando a gran parte del ejército ruso. En los días siguientes, en otras batallas, aniquilaron al resto. El Imperio Ruso desde entonces luchó en retirada y a la defensiva, mientras las tropas se desmoralizaban y se iba preparando las condiciones para la revolución rusa de 1917. En cierto modo Tannenberg cambió la Historia en muchos rumbos muy diferentes y a largo plazo. Aún vivimos de sus consecuencias. Para los alemanes la dificultad de vencer a los rusos era algo evidente. Todo apuntaba según la creencia militar menos especializada de la época que iban a ser barridos del mapa. Pero lograron un triunfo, y he ahí la gloria de aquellas tropas alemanas, fuese cual fuese sus motivos de guerra y su injusticia invasora. Para las tropas rusas parecía que sería fácil, pero los altos mandos del Imperio sabían que iban a tener grandes cantidades de muertos, pues su tecnología militar y sus técnicas llevaban un retraso considerable frente al de los contrincantes. También para los altos mandos rusos, y para los soldados rasos, aquella batalla era una gran dificultad. No vencieron. ¿Gloria? No podríamos hablar de gloria en el sentido de que ni siquiera el Imperio Ruso sobreviviese, podríamos interpretar otro tipo de gloria en ellos, en los que combatieron pese a saber que lo más seguro era morir despedazados o ametrallados por los cañones y ametralladoras alemanas en cuanto dieran siquiera dos pasos adelante. Murieron, sí, fueron mutilados sí, fracasaron, sí, perdieron la batalla, sí, se derrumbó el Imperio, sí, pero no deja de ser glorioso en esa batalla su entrega a una muerte segura por la idea de salvaguardar a otros rusos.

Pero si admitimos también que en la guerra no hay gloria, pensemos entonces por ejemplo en la primera circunnavegación del mundo, en el siglo XVI. Ha pasado a la Historia que fue una expedición española muy menguada por la muerte la que la completó a las órdenes de Juan Sebastián Elcano, sin embargo la expedición fue a cargo de Fernando de Magallanes. Fue con este comandante que nació la idea y el propósito de encontrar un desconocido paso de mar entre el océano Atlántico y el Pacífico navegando desde España por América hacia el sur. Con grandes esfuerzos y tragedias, Magallanes lo logró, casi perdiendo los dedos buena parte de la tripulación doblando el Cabo de Hornos. Magallanes llegó hasta las Filipinas, y fue allí donde murió asesinado por la población filipina. Los caciques tagalos de la isla a la que llegaron les invitaron a una cena a los marinos españoles. La invitación era una trampa donde los caciques trataron de matar a los expedicionarios, cosa que lograron, ya que los asistentes iban con galas de fiesta y no disponían de armas de defensa útiles. Fuese cuáles fuesen los detalles de la muerte de Magallanes y algunos de los suyos, que no lograra dar la vuelta al mundo él en persona, empresa difícil en sí misma, no le resta gloria, aunque su segundo de a bordo, Elcano, fuese el que completase esa navegación huyendo de los portugueses al pasar por África. 

En ambos casos tenemos que la gran gloria que da enfrentarse a grandes dificultades puede ser por el triunfo o por el intento, pues puede haber fracaso. La cuestión no es el triunfo o el fracaso, Cicerón en esa frase sacada de su contexto, sólo menciona el enfrentarse a una gran dificultad, el resultado no lo menciona. 

Marco Tulio no quería ser tartamudo, y hay que reconocer que en el siglo I antes de Cristo la ciencia médica no estaba muy avanzada en logopedia. Con constancia se enfrentó a su gran dificultad con aquellas piedrecitas. Dejó de ser tartamudo. Ahora es Cicerón. Esa es su gloria más íntima y personal.

En los últimas décadas muchos occidentales nos hemos acostumbrado a no enfrentarnos a grandes retos personales. Peter Pan dijo "morir será una gran aventura", cuando pasó desde ser inmortal a humano mortal, pero no dijo nada sobre que su intención fuese morirse al hacer aquella empresa tan difícil por amor a Wendy. Yo sólo os digo una cosa, a veces estamparse contra una pared también merece la pena, machacarse contra ella es ya lo suicida. Lo bonito sería encontrar puertas en la pared, humo que la suavice y desapareciese al acercarse, sin machacarse uno en ella. Y a veces, ocurre.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, noviembre 01, 2015

NOTICIA 1535ª DESDE EL BAR: NO ESTABA MUERTO, ESTABA DE PARRANDA

Creo que ayer estaba un poco muerto. Anoche se celebró Halloween, que aunque es una tradición más anglosajona con raíces germanas, hace unos pocos años que se está transformando en una fiesta del terror también en España, del terror al que se le priva de su capacidad de dar miedo, para ser una fiesta de la vida riéndose de las historias de fantasmas y monstruos varios. Este año fue la V Marcha Zombie de Alcalá de Henares, y la segunda vez que se realizó la obra de teatro Don Juan Zombiorio, para reírse de nuestro tradicional Don Juan Tenorio ambulante. El texto es de Enrique Sabaté. Yo pasé a ser uno de los muertos salidos de la escuela de maquillaje y efectos especiales que trabajó en Caracciolos, y desfilé por la Calle Mayor al ritmo de la Orquesta Sinfónica Complutense y de los Royal Flash versionando a Michael Jackson en aquella danza de muertos vivientes.  

No ando yo muy inspirado en escribir últimamente por aquí, aunque más bien es que no ando yo muy de humor. Más abajo que arriba, ya volveré con más ganas, sobre todo porque a final de semana comienza Alcine, y habrá que hablar de cine... son con este ya dieciséis años ejerciendo yo de jurado del público. Han pasado muchas cosas en mi vida esta semana y he desatendido noticias, comentarios, mi vida en general. Pero he escrito mucha poesía, alimento del alma en sus horas de falta de alimento. Si pudiera escribir por aquí todo lo que me ha atormentado en estos días, y que aún sigue en ello. Pero esas cosas no son para comentarlas de un modo tan público. Perdonad que haya regresado con un texto tan personal y a la vez tan superficial, hay cosas que a veces nos superan ahí. Son temporadas. Reid, gente, reid. La cosa está para eso. La vida tiene extrañas volteretas y la mia es un girar en círculos repetitivos. No estaba muerto, estaba de parranda. Entre tanto, un par de muertos y una bruja levantando a los que no se levantaban. 


Fotografías hechas por Sofia Winter. La de arriba está retocada por mí.

Otros disfraces:
Noticia 544ª: Halloween. Noticia 584ª: En un mundo paralelo. Noticia 906ª: De disfraz en disfraz. Noticia 1051ª: La noche de los superhéroes. Noticia 1187ª: De entre el fuego. Noticia 1327ª: Fuimos quienes fuimos. Noticia 1460ª: Actor de La Barraca.