lunes, diciembre 01, 2014

NOTICIA 1415ª DESDE EL BAR: EN LAS ACTAS DEL XIV ENCUENTRO DE HISTORIADORES DEL VALLE DEL HENARES

Pues ya ha terminado el XIV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares. Hasta el 2016 no habrá otro, en esa ocasión la ciudad anfitriona será Guadalajara y no Alcalá de Henares. Se despidió el encuentro ayer con una visita a exposiciones y lugares históricos de Alcalá que no se suelen mostrar a los visitantes comunes. Sí que es cierto que en esa visita merece la pena mencionar que el que sí sea visitante común tiene la posibilidad de pasar por el edificio del rectorado de la Universidad, donde podrá disfrutar de piezas originales en torno al Cardenal Cisneros, como su ropa litúrgica, su cetro (el que se expone tiene lenguaje islámico porque era originalmente de Boabdil y le fue regalado al cardenal por Isabel I con la toma de Granada), la Biblia Políglota, una Biblia de Lutero, y otras cuestiones, así como podrá ver los trajes usados por Televisión Española para rodar la serie basada en Isabel I, la Católica, dentro ya de la capilla de San Ildefonso. A nosotros esto nos lo mostró la comisaria de exposición, catedrática y concejala de Cultura, Dolores Cabañas. También visitamos el interior y la zona superior del convento de las Bernardas, y el interior de las torres y murallas del Palacio Arzobispal, donde pudimos ver cosas inéditas cerradas al público, ya que algunos conferenciantes habían aportado numerosos datos nuevos sobre aquel sitio. Sería en este sentido muy deseable que se recuperara uno de los jardines renacentistas y barrocos que muestra señas de cómo era y que hoy día se usa lamentablemente como aparcamiento gratuito de coches, sin que hasta ahora el ayuntamiento dé muestras de querer realizar soluciones tanto para los conductores como para la Historia monumental de la ciudad.

Como sea, terminamos los cuatro días de encuentro con una comida de arroz con bogavante y entrecot (otros pidieron caballa o bacalao) en el restaurante Macandé, del Corral de la Sinagoga. Allí nos dieron ejemplares del libro de actas de este encuentro, el cual pasará a ser parte de bibliotecas y archivos. Yo al menos donaré uno de mis ejemplares al Archivo Obrero. En esta comida, con un ambiente más distendido, los historiadores podemos hablar más aliviadamente. Compartí mesa con Julián Vadillo, Juan Pablo Calero y Ángel Carrasco. Y por supuesto me encantó conocer en persona al actual cronista oficial de Alcalá, Sánchez Moltó, a quien hasta ahora conocía sólo a través de sus escritos. Bueno, como sé que hay muchos mal pensados, he de aclarar que la comida fue pagada por un fondo común de los historiadores realizado con las inscripciones en el encuentro, que nadie se eche las manos a la cabeza al ver el bogavante, que, además, precisamente los historiadores solemos perder dinero, no ganarlo, y es muy lamentable ver lo que aportamos a la Historia y cultura de un lugar, a veces traducido en planes y folletos de turismo, y que sin embargo, por ejemplo este año, apenas hay nada de dinero público de ayuda ni institucionalmente ni individualmente, ni siquiera para los historiadores que no tenemos ingresos. Yo le debo mi participación a una deuda contraída con Julián Vadillo y con mi madre, la cual devolveré en cuanto tenga un empleo, y llevo ya un año y once meses de desempleo.

Pero todo tiene un comienzo, y ese fue en la tarde del jueves 27, en el Museo Arqueológico Regional, con unas palabras de bienvenida de José Luis Valle Martín, presidente del Foro de Historiadores del Valle del Henares y del alcalde Javier Bello, del Partido Popular; no estuvo en esta ocasión su concejala de Cultura, Dolores Cabañas. Javier Bello declaró ser miembro de la Institución de Estudios Complutenses desde 1991, así como que se sentía más cómodo con el nombre de Valle del Henares que con el de Corredor del Henares, ya que el segundo le parecía más político que natural. Aunque asistieron historiadores que venían incluso desde Sevilla, como Pablo Morterero, a quien por cierto le hice de guía por la ciudad porque no la conocía, la prensa apenas cubrió el evento. Sólo salió mencionado en una pequeña columna de reseña de su inicio en el semanario Puerta de Madrid, en una entrevista a Sánchez Moltó en la radio Onda Cero y en unas escasas fotos de Pilar Navío sin comentarios en Alcalá Hoy, caso aparte de lo que yo mismo escribí en esta misma bitácora y que tuvo, según veo hoy, un muy elevado número de lectores. La conferencia inaugural la hizo un importante historiador de la Historia Militar, que ha trabajado mucho sobre Alcalá de Henares y que se trasladó desde León a la ciudad sólo para esto, Luis Miguel de Diego Pareja. Su conferencia Los afrancesados en el valle del Henares durante la Guerra de la Independencia repasó las vidas de los afrancesados relacionados con Alcalá de Henares Abuín, como guerrillero, Novella y Arnao, como funcionarios, y Carralero, como canónigo. Presentó su visión acerca de un afrancesamiento español a partir de la invasión de 1808 y que este se produciría o bien por supervivencia, o bien por convencimiento ideológico, o bien por perseguir beneficios personales. Terminó diciendo que no se podía generalizar, dadas las apasionantes biografías (muy recomendables de conocer), sobre el convencimiento ideológico de los afrancesados, cosa que yo puse en duda en una de mis tres conferencias, en duda, que no en negación. En todo caso, está preparando un libro sobre esto y para él está creando una especie de "censo" donde le sale la cifra de la existencia de dos millones de afrancesados en la España de 1808, de los que unos 100.000 serían los más comprometidos con la causa a juzgar, según él, que esa es la cifra de los que se exiliaron con la salida del pais de los franceses en 1814, cosa que yo pondría en discusión pues el exilio y los que no se pueden exiliar son casos muy complejos, como podemos saber hoy día a través de los casos de 1923 y de 1939. En todo caso, registra Diego Pareja también, dice que unos 12.000 nunca pudieron regresar jamás a España.

Muy interesante fue la conferencia de un joven Javier Plaza de Agustín, que se estrenaba dando conferencias con Los caballeros de los montes de Guadalajara y la protección de los bosques de la ciudad al final de la Edad Media. De una manera muy acertada supo ver dentro de una mentalidad de la Edad Media una perspectiva un tanto ecologista en torno a la conservación de los bosques. Él no aportó el dato de que ya los visigodos tenían condenas muy altas a quienes destruyeran bosques injustificadamente. Partió de una época un poco más tardía cuando se creó el cargo de los caballeros de montes, una especie de SEPRONA de la Edad Media. Estos no tenían sueldo fijo, sino que cobraban porcentajes de las multas que imponían. Su misión era evitar la tala ilegal de leña, la deforestación, la usurpación de tierras y demás. Muchas veces cometieron algunos abusos que chocaron con el poder señorial de los vasallos que multaban, pues los caballeros de montes respondían al poder real y no a los poderes señoriales. Como sea, baste de ejemplo que Carlos I en el siglo XVI apuntó que en Guadalajara se había perdido gran parte del bosque y que se debía parar o llegaría un día que habría grandes males por ello, como por ejemplo no tener leña con la que calentarse en invierno.

También fue innovador Pablo Martín Prieto en el enfoque de su conferencia El señorío de Guadalajara en la Edad Media. Contribución a su estudio. Dijo que Guadalajara es un realengo, pero a la vez ha sido señorío, sólo que quienes ostentaron los derechos del señorío fueron en realidad Señoras. Así comenzó una conferencia que nos mostró cómo en la Edad Media y en la Edad Moderna Guadalajara, teniendo señores de un Infantado como son los de la Casa de los Mendoza, fue durante siglos el lugar del poder femenino en la península Ibérica. Guadalajara pertenecía a los Reyes de Castilla, de ahí que fuera realengo, pero los reyes solían ceder el gobierno y el poder del lugar en beneficio vitalicio a determinadas Señoras, de ahí que fuera señorío. Estos derechos se perdían con la muerte o, en caso raro, con una revocación por parte del rey.  Repasó el nombre de varias Señoras de Guadalajara de entre los que yo destacaré a Berenguela de Castilla, primera de ellas en  1246, y a Constanza, hija del rey Pedro, que lo recibió brevemente en 1388 inserta en las luchas de la Guerra de los Cien Años y siendo ella Señora de la Casa de los Lancaster. Esto fue una aportación novedosa que hizo Martín Prieto. Estas señoras, por otro lado, solían ser las esposas o las hijas de los reyes que se lo concedían.

Ángel Carrasco Tezanos también aportó novedades importantes para la Historia de Alcalá de Henares a través de su conferencia La revolución de las Comunidades de Castilla en Alcalá de Henares (1520-1521). Se sabía que habían existido comuneros en Alcalá de Henares entre sus universitarios, y que incluso llegaron a tener una batalla armada dentro de la capilla de San Ildefonso. Pero él innova yendo más allá. Ha investigado el movimiento comunero en la ciudad hasta encontrar datos novedosos de la composición institucional del gobierno municipal una vez que el arzobispo Acuña, comunero, se hace con el poder en la ciudad y los Mendoza salen huyendo a Guadalajara, donde tratan de armarse para contraatacar. Los alcalaínos no se sumaron a los comuneros en junio de 1520, sino que lo hicieron en septiembre, aunque él descubre que tuvieron contactos con el foco comunero de Padilla, Juan Bravo y Maldonado. En el gobierno local entraron a ejercer nueve diputados populares (gente que no era noble ni religiosa), y comenzaron a ejercer con normativas favorables al pueblo común, con decisiones tomadas más democráticamente, aunque no se pueda hablar de democracia en pleno siglo XVI español. Cuando en 1522 se produjo la derrota de Villalar, Alcalá de Henares se rindió ante las tropas de Francisco de Mendoza de manera pacífica, aunque la represión en la ciudad fue brutal, se ejecutaron hasta ciento veinte personas, por lo que es de creer que la actuación en Alcalá cuestionó bastante al poder real de Carlos I y su forma de gobernar. Curiosamente años antes a este 2014, yo, en torno a 2009, ya tuve un debate muy enconado con la concejala de Cultura de Alcalá , Dolores Cabañas, cuando ella fue jefa mía en un taller de empleo de archivos, cuando ella defendía que Alcalá de Henares y su Universidad nunca tuvieron especial relevancia en el movimiento comunero, porque según ella la Universidad de Alcalá sólo tiene importancia religiosa, y yo defendí que sí tuvo importancia política y contestaria contra Carlos I, que ella se equivocaba. Lástima que no estuviera presente en este comunicado, aunque espero que lea sus resultados en las actas, pues el trabajo concienzudo de Ángel Carrasco creo que pone muchas cosas en su sitio, con todo mi respeto a Dolores Cabañas, que no deja de ser catedrática de Historia y que en su pasado fue una de mis decanas cuando yo era estudiante universitario. Dicho todo esto con afán de mejorar el conocimiento, sin ánimo de nada más que eso.

Destacaría también la intervención del propio presidente del Foro de Historiadores del Valle del Henares, José Luis Valle Martín, con la conferencia Tomás Ramos Martínez, un médico complutense procesado tras la Guerra Civil Española. El tema de las depuraciones que realizó la dictadura de Franco es cada vez más conocido. Julián Vadillo ya comunicó en su día las depuraciones de los funcionarios municipales de Alcalá de Henares en un encuentro anterior a este, y yo el año pasado investigué y comuniqué la depuración de los maestros de la ciudad, cuyo resultado se va a publicar en 2015. Ahora Valle Martín nos presenta un caso muy concreto que es el de un médico que fue amigo personal de su familia, y que el mismo había conocido. El investigador reconoció que no era su campo habitual de estudio, pero que le apetecía hacerlo en recuerdo y homenaje, pues este médico local que visitaba a los pacientes en su casa, perdió el derecho de ejercer tras la guerra por ser republicano. Se notaba en su discurso que algunas cosas le eran muy novedosas pues efectivamente no parecía que fuera su campo de estudio habitual, pero esta investigación se suma así a otra contribución más al conocimiento de la represión a la que fue sometida la población republicana alcalaína tras la victoria de Franco en la guerra civil.

No fue el único homenaje, pues hubo palabras de recuerdo a García Gutiérrez, cronista recientemente fallecido, hubo palabras y conferencia sobre Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo, otro cronista, este de Sigüenza, que murió el año pasado (incluso su hija estuvo presente en el acto con una conferencia fuera de programa sobre El Greco y sobre un retablo del siglo XVIII), y hubo una muy sentida y aplaudida conferencia dedicada a Pilar Sanchez Lafuente, bibliotecaria de Guadalajara muerta el año pasado en una edad temprana, aunque no joven.

Destaco también a Juan Pablo Calero Delso con su conferencia La vanguardia alcarreña de la educación femenina, la cual prolongaba la que dio en Guadalajara el año pasado y que se publicará junto a la mía de las depuraciones de los maestros de Alcalá el próximo 2015. Ya hablé de ello por aquí. Como su tema es un tema interesante, no descarto hablar por extenso en el futuro sobre aquella conferencia. De momento la dejo aquí anotada. He de imaginar que sobre todo muchas mujeres con afán de saber sobre su pasado evolutivo les interesará mucho estas informaciones. En el libro de actas, en cuanto a todo esto, se podrá leer algo que puede commpletar más, que es la conferencia que dio Valentina Berrocal con La instrucción primaria en Torrejón de Ardoz. Su reflejo en los documentos municipales, única contribución este año de Torrejón de Ardoz.

Otras conferencias trataron de aportar datos nuevos sobre posibles ubicaciones de edificios que podrían dar nuevas luces sobre el pasado común de unas localidades determinadas. Es el caso de Emilio Gamo con Un elemento arquitectónico altomedieval de Tamajón (Guadalajara), Pablo Morterero con La Sinagoga Mayor de Hita: una propuesta para su localización, Javier Fernández con Los esgrafiados del término municipal de Sigüenza, el cual es uno de los pocos trabajos dedicados al asunto del esgrafiado, o bien Pedro José Pradillo y Esteban con Origen pretérito de algunos espacios públicos de la ciudad de Guadalajara. Descubriendo el paisaje urbano medieval, que chocaba con alguna de las tesis de Miguel Ángel Cuadrado y María Luz Crespo que presentaron Las mezquitas de Madinat Al-Faray o Wadi-l-Hiyara. Propuesta teórica a partir de nuevos datos.

Especial motivo de aprendizaje me produjo personalmente Elena García cuando habló de Restauración y recuperación de un alfarje medieval policromado con escudos heráldicos en el Palacio de los Condes de Coruña, Guadalajara. Una familia pudiente encontró un extraño techo en unas obras en su casa y, un tanto sensibilizados con que podría ser algo, descubrieron un raro caso de un alfarje que se está restaurando y dando a la luz un bonito alfarje un tanto gótico. 

Narivida Esteban también me llamó la atención con Las mazas e insignias del ayuntamiento de Guadalajara. Los guadalajareños no tenían mazas propias hasta el siglo XIX, por lo que se las alquilaban a los alcalaínos. Cuando fabricaron las suyas las hicieron similares. Entró aquí una pequeña discusión entre ella y Sánchez Moltó sobre si eran de plata o forradas en papel de plata.

Gustavo y Carlos Chamorro, en realidad sólo se presentó uno de ellos a hablar, dieron otra conferencia que me descubrieron un aspecto y unas imágenes que no conocía del Palacio Arzobispal, Flores y frutas de palacio. La huerta y los jardines del Palacio Arzobispal de Alcalá. Sería interesante un intento de acercarse a una recuperación de los jardines, siempre y cuando se respeten las actuales circunstancias ecologistas del lugar, ya que allí ahora viven especies en amenaza de extinción como son cigüeñas y águilas primillas. Sin embargo, recomiendo leer esta conferencia muy atentamente, pues quizá se aprecie mejor y se valore más, uno de los espacios más castigados y feos en la actualidad, que en absoluto en su pasado, de la ciudad. Me remito a lo dicho antes con el aparcamiento de coches.

José Luis Barrio fue uno de los historiadores más técnicos en su contenido y en sus modos al hablar de Dos enconchados mexicanos en la carta de dote de la señora alcarreña doña Ana Antonio Zapata y Mendoza (1725). Y con él volvemos otra vez al protagonismo femenino de la Historia en la zona.

José Luis Sánchez Peral dio dos conferencias en torno al puente del Soto de Aldovea, que hoy día pertenece a San Fernando de Henares, último municipio del Henares, aunque el puente se encuentra a cien metros de la frontera con Torrejón de Ardoz. Cumple el puente 125 años. Desde él se ve el Parque Europa de Torrejón de Ardoz, donde numerosas personas se hacen fotografías con una pequeña reproducción de la Torre Eiffel, ignorando totalmente que si salen del parque se encuentran con este puente que se inauguró el mismo año que la Torre Eiffel, en 1889, y cuyos principales ingenieros, así como el fotógrafo de obras públicas que tuvo, eran franceses que participaron de aquel proyecto parisino de fama mundial. Incluso la estructura y los remaches son idénticos a la aclamada torre original, aunque el puente cuenta con aspas en honor a la Cruz de San Andrés. Fueron dos conferencias muy instructivas y que en definitiva, al comparar las fotos de la época donde el puente construido era un gran avance técnico con las fotos actuales lleno de matojos, pintadas y suciedad varia, nos da una lección de los sarcasmos de la vida cuando de fondo aparece una reproducción de una falsa Torre Eiffel admirada y fotografiada por cientos de personas que van al Parque Europa.

María del Carmen García Estrade dio otra conferencia muy interesante sobre La posada alcalaína: sátira, cuadro de costumbres y etnografía en "El sí de las niñas". Discutió la idea de que el actual cartel que la Concejalía de Turismo de Alcalá de Henares indique el lugar real de la ubicación de la posada en la que se basó Leandro Fernández de Moratín en el comienzo del siglo XIX para escribir su obra de teatro. Efectivamente logró que desde el ayuntamiento le confirmaran que se colocó en el lugar de la calle Libreros donde está como algo orientativo, pues ignoraban el lugar exacto. Ella ha investigado en archivos y aporta dos posibles ubicaciones reales de posadas en esa calle que pudieran haber sido, entre ellas una llamada "De la Coja" donde ahora hay una sucursal bancaria. 

Luego hay dos conferencias que me resultaron extrañas, una de ellas pronunciada por Celestino Fernández, Colegios-conventos con iglesia fundados por los franciscanos capuchinos descalzos en Alcalá de Henares, que en realidad se explayó a hablar de la vida de Santa María Egipciaca dando por realidad todos los hechos milagrosos de su hagiografía, como aquello de que durante treinta años comió de un mismo pedazo de pan que se regeneraba; y la otra era de un filólogo venido de Aragón, Enric Cabrejas, que a través de Luzaga. La cuestión nominativa del municipio de Guadalajara nos enseñaba sus esfuerzos por descifrar las inscripciones íberas, que es un lenguaje aún sin resolver, presentándonos su teoría de que en realidad evoluciona del frigio y los griegos dando una peculiar y muy particular hipótesis sobre el significado y el origen de la palabra Henares. Yo no comparto sus conclusiones, aunque le reconozco el mérito de su esfuerzo. Para él Henares vendría de los dioses Hen y Ares, lo que implicaría que los griegos estuvieran pro aquí siglos antes que los romanos, lo que es algo que no se dio y que no hay prueba material alguna que lo dé por bueno. Según él, todo esto explicaría porqué el castellano se construye con muchas palabras terminadas en "e", claro que para ello se permitió corregir incluso a Julio César en una de las autocitas que este se hizo a sí mismo en su Historia de la Conquista de la Galia. Sostenía que César no dijo en latín su frase "la suerte está echada", sino en griego. Bueno, como sea que lo relevante de la conferencia es su metodología para desencriptar el íbero, lo mejor es remitir a la lectura de su conferencia. 

Hubieron muchas más conferencias y conferenciantes, algunas son trabajos que aportan mucho. Todas se pueden consultar el en libro de actas, donde por supuesto, también aparezco yo con mis tres conferencias. Esta es mi reseña:

En Informaciones secretas sobre revolucionarios franceses en Alcalá de Henares al cortarle la cabeza a Luis XVI en 1793: "La ejecución de Luis XVI en 1793 llegó a Alcalá de Henares el 2 de febrero. Fue recibida con alegría por un grupo de franceses que vivían en la ciudad. Las autoridades fueron avisadas anónimamente y se abrió un proceso secreto. El principal acusado era un guardia walon llamado Juan Sandot. Muchas de las personas implicadas serán apellidos que estarán entre los primeros liberales del siglo XIX complutense." Esta investigación tiene su comienzo en uno de mis trabajos como archivero en el Archivo General de la Administración, entre 2009-2010 (volví a trabajar allí una segunda vez más tarde), describiendo los expedientes del corregimiento de Alcalá de Henares en el siglo XVIII. Esperé a su acceso público para poder dar a la luz este caso particular. Su redacción la acompañé este año a lo largo del verano de numerosa lectura y relectura de libros y expedientes relacionados. 

En Alcalá de Henares dentro de la I Internacional, un forcejeo entre marxistas y anarquistas (1871-1872): "La conservación de los archivos del movimiento obrero nos sirven para reconstruir la Historia de este movimiento. Y para comprobar el alcance de su influencia los estudios locales son fundamentales. En el caso de Alcalá de Henares no sólo hay una implicación en el desarrollo del movimiento obrero. Las disputas entre marxistas y anarquistas en el seno de la Primera Internacional tuvieron en Alcalá un escenario privilegiado. La llegada de Paul Lafargue a España y su residencia entre Madrid y Alcalá determinó el proceso de la Federación Local de Alcalá de Henares dentro de la Federación Regional Española que surgió entre 1871 y 1872. Los debates entre marxistas y bakuninistas tuvieron en Alcalá de Henares especial relevancia gracias a la influencia de Lafargue, ya que la federación de Alcalá se decantó por el marxismo." Esta es una investigación que hice junto a Julián Vadillo y que nació precisamente de otra investigación que hice para él en ayuda a un proyecto suyo con Paul Lafargue a caballo entre 2014 y 2015. Su origen y nacimiento está en la primavera-verano de este 2014.

En La explosión del polvorín de Alcalá de Henares en 1947 vista por la prensa clandestina y exiliada: "La represión franquista alcanzó todos los estratos de la sociedad española. Muchos son los análisis que se han llevado al respecto de la misma. Pero es de vital importancia comprobar cómo fue tratado por la prensa. El presente trabajo resalta como un caso de represión franquista generado por la explosión del polvorín de Alcalá de Henares en septiembre de 1947, tuvo un impacto importante en la prensa clandestina y del exilio. Las razones de la explosión y las condenas generadas por la misma contra los militantes comunistas fueron los objetivos fundamentales de análisis de dicha prensa. Prensa clandestina y del exilio que buscaba razones internacionales para que se apoyase la causa del antifascismo español mostrando toda la crueldad de la represión franquista. Y la explosión del polvorín de Alcalá y sus consecuencias fueron un ejemplo de ello." Esta investigación, también con Julián Vadillo, fue realizada por mí en 2007 con motivo de la investigación que realicé sobre los mismo para él y para Alejandro Remeseiro, que en 2008 editaron un libro donde trataron el asunto de la explosión del polvorín, un accidente que sirvió para encarcelar a ochenta personas y ejecutar a ocho. En aquella ocasión a mí me faltaba toda la información de esta prensa en relación a las informaciones falsas sobe agentes nazis y experimentos en Alcalá de Henares, es por ello que retomé mis anotaciones que les entregué en 2007 para reescribir este enfoque, esa es la aportación mía en este caso, con apoyo y revisión de Julián Vadillo. Lo redactamos entre el invierno del año pasado y el otoño de este año.

Aquí está el nuevo libro que incluye sesenta páginas de Historia aportadas por mí, cuarenta de ellas en colaboración con Julián Vadillo, y con unos breves párrafos de resumen en los que ayudaron a su traducción al inglés, desinteresadamente, Eduardo Villaverde y Carlos Gómez.

Y con esto, no mucho más voy a decir, sino remitir a la lectura de las Actas y al conocimiento de la Historia como uno más de los modos de ponernos en valor como personas del siglo XXI en el Valle del Henares. 

Un saludo y que la cerveza os acompañe.