lunes, diciembre 22, 2014

NOTICIA 1422ª DESDE EL BAR: QUE NO OS COMA LA COMIDA DE NAVIDAD

En 2011 y también en 2012 publiqué recetas de cocina sencillas y baratas como opciones de Navidad principalmente para gente que, como yo, esté en el paro. Las saqué de mi álbum de fotos de recetas hechas por mí que comparto en facebook con mis amigos. A mí en estas fechas me gusta apostar por estas comidas desde hace varios años atrás. 

Por un lado porque me gusta cocinar desde muy joven (empecé cocinando algo nada obvio, una tortilla de patatas, me enseñó mi madre hace muchos años) y por otro lado por circunstancias personales que imponen que me cocine a mí mismo, como tantas otras personas en esta vida, he de decir que también me gusta experimentar un poquito, aunque nunca me desvío de comidas tradicionales. No me veréis a mí experimentando con toda esa serie de químicos que se han puesto de moda en las cocinas. Cocino por afición y gusto para mí y para invitados cuando invito a comer. No pretendo ser un gran cocinero, ni un cocinero profesional. Busco mi gusto y el gustar para quien cocine. Y sí, me gusta decorar la presentación aunque sea yo el único sentado en la mesa. Y como me di cuenta que mucha gente de mi edad, hace unos pocos años, no sabía cocinar, pues me gusta compartir recetas y conocimientos adquiridos por ensayo, error y aciertos con mis amistades. 

En 2011 compartí para la gente sin trabajo una receta barata que me inventé aquel año y a la que llamé Calamares Pies Negros. En 2012 repetí compartiendo en esa ocasión tres de las recetas que se me ocurrieron hacer ese año y que estaban en el recetario del álbum de fotos propio que os he citado. Para comer bien en Navidad y muy económico os expliqué en ese año una receta de Cantabria, bacalao a la cántabra, otra gallega, pimientos de piquillo rellenos de queso de tetilla, y una receta propia y muy sencilla, relleno de queso en cinta de lomo. El año pasado no expliqué por esta bitácora receta alguna, pero este año quiero volver a daros una idea de dos recetas muy baratas, sencillas y buenas, que espero que si alguien opta por ellas les sirva para mejorar un poquito su cena de Navidad aunque no tenga mucho dinero.

A mí los canelones y la lasaña comprada me gustan mucho, así que casi no los cocino yo. Pero cuando lo he intentado tengo un problema: se me suelen romper las laminas de pasta. Claudiqué. Sin embargo, viendo Top Chef vi que uno de los concursantes usó calabacín en lugar de pasta y ha sido toda una iluminación y acierto de sabor. Os digo:

1.- Lo primero es hacer la bechamel. Que tendrá que reposar y enfriar para que absorba bien los sabores. Como veis yo no he optado por inundar el canelón, asíque no hice una gran cantidad. Hice dos platos de canelones, con seis canelones, así que calculé un vaso de leche que vertimos en la sartén con esta fría, la ponemos a fuego medio, ponemos sal, un poquitín de pimienta blanca y una o dos cucharadas de tomate triturado o de tomate frito. Ponemos también una cucharada de harina y vamos moviendo en círculos sin parar evitando la formación de grumos. Según vaya espesando añadimos más o no. Lo sacamos en un plato y a enfriar o a dejar reposar un día o varias horas. Un truco, si hay prisa, es dejarla varios minutos en el congelador y luego pasarlo a la nevera para poderlo usar en menos de una hora, pero lo deseable son los procesos naturales de reposo.

2.- Bueno, pues vamos a entretenernos un rato, yo, mientras escuchaba la radio, me puse a pelar y cortar en láminas finas un calabacín, y como me encontré pipas dentro las saqué con paciencia para dejarlas secar, me las comeré esta tarde.

3.- También cortamos unos dos dientes de ajo, un poco menos de un cuarto de cebolla, media zanahoria y un cuarto o un poco más de pimiento verde. Por supuesto yo usé esta combinación, que viene bien, pero vosotros podéis usar otras pues...

4.- Ponéis todo lo cortado, salvo las láminas de calabacín, dentro de un recipiente para picadora, junto a carne picada y los trozos de calabacín menos útiles para hacer canelones que nos hayan sobrado. Añadimos sal, si queréis incluso alguna especia tipo albahaca o similar, incluso un chorro de soja podría dar un sabor curioso, y lo picamos con la picadora muy bien picado, hasta que se quede una textura como si fuera un paté casi.

5.- Si no habéis usado la soja, si tenéis aceite usado con la fritura de un filete de ternera, o de unos ajetes, mejor, y sino aceite limpio, ponéis a sofreír la carne moviendola, que coja su colorcito de hecha, nos llevará pocos minutos. No la estamos cocinando para comer ya, la estamos preparando.


6.- Con una cuchara vamos colocando la carne en las láminas de calabacín junto a un poquito de queso de untar o de queso de fundir. Las laminas las entornamos cerrando un círculo.

7.- Ponemos la bechamel por encima de los canelones, se habrá consumido la leche durante su proceso, así que tendréis la suficiente para no crear una piscina y que además esté rico, si queréis la piscina... más bechamel. Sobre la bechamel ponemos queso rallado de fundir.
 

8.- Se podría hacer en un horno de cocina, para lo cual los canelones se tendrían que haber puesto en una bandeja o en platos de barro, y probablemente salgan algo diferentes, pero yo opté esta vez, lo hago poco, por el horno microondas y por eso los emplaté en platos de cristal. Durante diez minutos empezamos a asar a 700º y en el último minuto subimos a 800º.

El resultado es muy bueno. Y es más fácil de lo que parece... béndito calabacín... y béndita idea de David, que fue el concursante de
Top Chef que me dio la idea. 

Y para postre:

No sé hacer postres. Así que cuando una amiga vino a casa hace unas semanas para visitarme le dije: "¿impostamos un postre?". "¿Impostamos?", dijo ella. "Sí, hagamos una impostura, finjamos que hemos cocinado". Y eso hicimos. Nos metimos en la cocina y empezamos a hacer experimentos quemando azucar para hacer caramelo. Lo hicimos con azúcar a solas, nos supo como a caramelo muy comercial de café, también lo hicimos quemando azúcar mojada en zumo de limón, y estaba muy bien. Y lo hicimos quemando Coca-Cola, y nos supo a regaliz. Pero al final nos dijimos, "ha sido divertido, pero dejemos de quemar azúcar". Y nos bajamos al chino de debajo de mi casa para empezar una farsa aún mayor que quemar azúcar para hacer caramelo. Eso sólo fue un experimento, pero sus resultados, aunque positivos, no nos daban el sabor que queríamos usar. Pues bien:

1.- Compramos una bandejita de cuatro bollos Círculo Rojo. Podríamos haber elegido Panteras Rosas, Tigretones o donuts, pero estos son como bizcochos casi borrachos y con relleno de chocolate, así que nos dejaba un bizcocho casi "virgen", con más opciones de trabajo. Así que lo subimos a mi cocina, y los cortamos longitudinalmente por la mitad.

2.-Colocamos tres bases de los bollos cortados en el fondo de una cazuela. Como ella había traído avellanas de un avellano de su familia, le dije, "toma, el abridor de frutos secos, te puedes entretener". Y luego la puse a triturar la mayor parte de estas avellanas con el picador eléctrico.

3.-Puse a hervir medio vaso de leche y ella me pasó troceado una pequeña tableta de chocolate negro que tenía yo en mi casa. Lo pusimos y empezamos a calentarlo para que se fundiera. No olvidéis de darle vueltas continuamente. Pusimos además las avellanas que habíamos triturado.

4.-Con una cuchara cubrimos las bases de los bollos en la cazuela y lo tapamos con sus respetivas partes superiores de los bollos

5.-Como quedaban dos bollos más también cortados, untamos de miel de eucalipto que compré hace tiempo en galicia una cruz la parte superior de esos bollos, y pusimos los cortes de los bollos que nos quedaba.

6.-Con una ralladura de las onzas de chocolate que no usamos pusimos ese toque de color como polvo de chocolate que veis, decoramos con piñones y una de las avellanas enteras y untamos de chocolate derretido las partes que creímos más decorativas y el fondo.

7.-Lo metimos en la nevera y...

8.- Comer, tuvimos una cena de lo más dulzona. No necesitamos comer nada más esa noche. Fue una cena tremenda. Aunque en este caso puede ser vuestro postre a compartir en Navidad.

Saludos y que la cerveza os acompañe.