sábado, agosto 20, 2016

NOTICIA 1634ª DESDE EL BAR: VICTOR MORA, IN MEMORIAM

Que la tierra le sea leve a Víctor Mora. Él era uno de los guionistas y dibujantes de la editorial Bruguera en especial en los años 1950 a 1970. Sus dos personajes más famosos eran el Capitán Trueno y el Jabato, pero tenía más, como el Capitán de Hierro, ya en guión, ya en dibujo. A pesar de que en los años de la Transición (1975-1982) y parte de los años 1980 se le acusó de profranquista dado que sus personajes de Capitán Trueno y de El Jabato eran vistos por muchos como sostenedores ideológicos del franquismo, y así se llegó a interpretar en algún cuadro del Pop español, lo cierto es que eso era más opinión y tópico que realidad. Sus personajes e historias fueron perseguidas por la censura franquista y muy mermadas. El propio dibujante pasó en alguna ocasión por una cárcel de Franco. Victor Mora tenía ideas de izquierdas. Era del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), que era el partido heredero del Partido Comunista de España (PCE) en Cataluña desde la guerra civil, sin embargo, aunque muchos diarios lo recordaban ayer en sus necrológicas, los informativos televisivos de la conservadora Antena 3 presentó a Mora como socialista, sin especificar el socialismo que él seguía, lo que para quien no lo supiera o reflexionara le habrá hecho creer que era del socialdemócrata Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de ese modo ese informativo habrá dejado creer algo que no es, sin haberlo dicho directamente. Otra cosa es que parte del PSUC en la Transición se pasara al Partido Socialista de Cataluña (PSC) hermanado con el PSOE, mientras otros iban al PCE y otros a otras formaciones republicanas de Cataluña. Como sea, Victor Mora fue tan acosado en los últimos años del franquismo que incluso optó por exiliarse, con regresos esporádicos, a pesar de que estaba emparejado con la secretaria de la editorial, Armonía, quien era a la vez quien con pseudónimo escribía las novelas de amor y las de Oeste de bolsillo de aquella editorial. El grupo de rock Asfalto creó su primer single en torno a Capitán Trueno en 1970-1971, la censura lo prohibió y la canción no pudo salir hasta muerto Franco, entre 1976 y 1978. Desde el exilio trabajó con varios editores de cómic franceses de éxito. Con la Transición trabajó tanto en Francia como en España, participó de la creación gráfica de los personajes y escenografía de Érase una vez el espacio, y en los años 1980 con las portadas de los videojuegos y revistas de ERBE, COMODORE, AMSTRAD, SPECTRUM... igual que hiciera Azpiri. Mientras, se reeditaban sus personajes más famosos en cómic y pasados a color, cambiando el formato apaisado original por el formato de comic-book americano, esto es: de revista DIN-A4, y junto a otros personajes de otros autores, como por ejemplo el pistolero Blueberry. El dibujante seguía en cierto modo en activo hoy dia y muchos profesionales dijeron que era mejor novelista que creador de cómic, pero se dedicó al cómic y si hubiera vivido en otro país, Bélgica, USA u otro, dicen que se le hubiera valorado mucho más. 

El dibujante de cómic Paco Roca escribía el obituario de Victor Mora en el diario El País ayer, día 19 de agosto. Recordaba cómo contactó con él en 2009 para asesorarse sobre el ambiente de creación y las vidas de los autores que trabajaron en Bruguera en los años 1950. Mora era uno de sus ídolos. Murió el 17 de agosto, apenas unas horas antes de que se celebrara el 18 de agosto los ochenta años desde la ejecución de Lorca, poeta al que Mora admiraba.

Personalmente a mí sus cómic, reproducciones de ellos, fueron de los primeros que me compraron mis padres en los años 1980... y me gustaban. Tanto mi padre como mi madre, más mi padre, lo habían leído de niños, aunque muy pocas veces, dado que las familias humildes de las que venimos no permitían comprar demasiados lujos, y los cómic eran en buena parte lujos, a pesar de que en los años 1940 a 1970 la producción y venta de cómic se disparó de tal manera que el gobierno de Franco hizo leyes específicas para controlar la rentabilidad de ese sector. Hoy día hay estudios historiográficos sobre los porqués de aquello, llegándose a pensar que eran lecturas para adultos y jóvenes dónde quizá algunos temas censurables se podían deslizar mejor, aunque en general la censura en los cómic fue especialmente amplia. Hay quien cree que la lectura ligera de los cómic era preferible a las lecturas de noticias en los periódicos. Como sea, aquella realidad existía, considerándose que aquellos fueron años dorados para el cómic español. Yo lamento mucho esta muerte de Víctor Mora, a pesar de que era ya muy mayor, murió con 85 años, y lo lamento porque parte de mi infancia tiene en sus aventuras mis aventuras. Fue, junto a Francisco Ibáñez, aún vivo, y hasta la reciente llegada del joven Paco Roca, o del ya no tan joven Bernet o de Azpiri, uno de nuestros dibujantes más internacionales.

Nos compraban, indistintamente, aventuras de Capitán Trueno y de El Jabato. Del primero nos compraban tanto las reproducciones fac-similes como aquellas ediciones nuevas, con nuevas aventuras, en revistas más actuales. Del Jabato nos compraron poca cosa, pero algo teníamos. Teníamos muchos más personajes, pero aquellos personajes contaban con la curiosidad especial de que eran personajes españoles que no eran de humor. Se diferenciaban bien unas primeras aventuras donde todo era muy realista, pese a los anacronismos, con otras posteriores en las que empezaron a aparecer magos, monstruos, reinos fantásticos, etcétera. Mañanas de fin de semana con lecturas en la cama. Gracias.

Entre esaas aventuras de mi imaginacion en mi infancia también lamento la muerte del actor Kenny Baker, intérprete del robot R2-D2 en Star Wars. Otro icono para múltiples generaciones.

jueves, agosto 18, 2016

NOTICIA 1633ª DESDE EL BAR: OCHENTA AÑOS SIN LORCA

Un viejo Federico García Lorca espera a pie de pista junto a algunas autoridades a que pare de andar el avión que trae de vuelta a España a Rafael Alberti. Ya no es el chico delgado que fue cuando le llegó la fama. Los años no pasan en balde, aunque no ha perdido su acento andaluz. Dentro del edificio del aeropuerto hay un gran número de personas esperando ver y aclamar al mayor de los poetas españoles vivos, Alberti, que regresa del exilio. Fuera de las instalaciones aeroportuarias de Barajas otro grupo de gente más pequeño recuerda a gritos al mejor de los poetas españoles, Miguel Hernández, alzado internacionalmente como la cumbre de la poesía española del siglo XX, a la vez que condenan a Lorca, el más traidor de la causa democrática. Lorca huyó de Madrid a Andalucía en el comienzo de la guerra civil en julio de 1936. encontró refugio en la casa de una familia falangista. El general Queipo de Llano le dejó en paz mientras hablaba a favor del poeta el músico Manuel de Falla y su viejo amigo, el pintor Salvador Dalí, se acordaba favorablemente de él desde Francia. Lorca vivió la guerra en Andalucía y pasó la dictadura en la España de Franco ahondando y sumergiéndose cada vez más en la vertiente tradicional española de sus creaciones, la tauromaquia, lo rural, los gitanos, el costumbrismo, el flamenco, un mundo católico, aunque no apegado a la Iglesia... Lejos quedan las obras como El Público o La casa de Bernarda Alba. En declaraciones en prensa siguió hablando mal de la literatura de Hernández, que ha muerto en la cárcel franquista con tuberculosis, eso no gustó a los exiliados ni a aquellos republicanos que no pudieron irse del país, tampoco a la prensa extranjera. Lorca se retiró a su vida privada en el cortijo familiar, con su vida de señorito y latifundista andaluz, con una disimulada homosexualidad en lo que se podía disimular. Cuando escribía algo salía de su encierro. Solían visitarle las folclóricas más variopintas y de vez en cuando algún cineasta. Ahora los hermanos Quintero estaban entre sus amigos. Hace tiempo que Lorca escribe más teatro que poesía. La censura le recorta textos, aunque pocos lo saben, y los nuevos escritores, como Blas de Otero, le admiran pero le consideran de otra época. Alguno como Panero admira su surrealismo de juventud, pero a esas alturas le considera una pieza de museo viva. A la altura de 1977, un Lorca viejo y gordo, con escaso pelo, ve bajar a Alberti las escaleras del avión. Alberti no le soportaba antes de la guerra, creía que el surrealismo de Lorca no era realmente valiente, había demasiado pasaje tradicional, con el paso de los años cree que él mismo, Alberti, ha triunfado en sus ideas y mira condescendiente a Lorca cuando le tiene cara a cara. Se besan en las mejillas, Alberti se ofrece como segundo bastón a Lorca para alcanzar andando las puertas del edificio de desembarque. 

Esta ucronía entra dentro de lo verosimil si no fuera porque la realidad es que el poeta señorito andaluz que fue Federico García Lorca fue asesinado en Andalucia en la mañana del 18 de agosto de 1936, hoy hace exactamente ochenta años. Le ejecutaron los partidarios de Franco. Hay quien ha querido alegar un ajuste de cuentas familiar, hay quien ha querido alegar el descontrol de la violencia de los primeros meses de la guerra, pero lo cierto es que varias autoridades de Franco estaban informadas. El mismísimo general Queipo de Llano supo en todo momento sobre lo que ocurría con Lorca, que había intentado refugiarse en la casa de un amigo falangista. Puede que el general Franco no diera la orden, y puede que fuera verdad que Franco se disgustara por la ejecución no por lo que representaba Lorca, si no por los problemas internacionales que suponía esa ejecución. Todo esto, ahora sí, hipótesis a partir de diversas versiones de los participantes en todo este asunto. La cuestión es que desde el mismo momento del golpe de Estado en el 18 de julio de 1936 y hasta el final de la guerra de 1939 y más allá, los franquistas elaboraron una serie de leyes de responsabilidad y depuración donde las culpas de la guerra y las garantías para represaliar con todo tipo de condenas recargaban las tintas como máximes responsables en los profesores y los intelectuales, alguna de aquellas leyes, paradójicamente, fue firmada por el poeta Pemán, con cargo político, y otras por el escritor Sánchez Mazas, con cargo político también. Uno de los artículos sobre las responsabilidades políticas de la guerra decía claramente que era culpable todo aquel que se hubiera opuesto al alzamiento nacional (el golpe de Estado) y que no hubiera colaborado, por acción u omisión, con el Movimiento (el bando franquista). Lorca se encontraba en Madrid cuando estalló la guerra, salió corriendo a Andalucía con su familia, creyendo que allí se encontraría más protegido al tener a más gente cercana a su alrededor. Un amigo con el que se había peleado muy virulentamente, pero con el que había hecho las paces hacía poco, el director de cine Luis Buñuel, le dijo que se equivocaba, que no se fuera a Andalucía. Lorca le desoyó (se puede leer en el especial de Buñuel que escribí para El Tornillo de Klaus en su Parte I y su Parte II).

Este año se cumplen ochenta años del comienzo de la guerra civil española, que analicé y comenté en la Noticia 1625ª, el asesinato de Lorca es exactamente un mes más tarde de aquella generalización por toda España de la violencia bélica. Podría haber iniciado este texto conmemorativo con otra ucronía diferente, una en la que por ejemplo Lorca oyera a Buñuel y a Falla y a otros que le recomendaron irse de España y se exiliara, o bien otra en la que se quedara en España, pero se exiliara en cuanto pudiera. Tal vez en esa ucronía Lorca siguiera siendo grande, aunque tal vez ensombrecido por la muerte de Hernández. Es probable que Lorca hubiera evolucionado en cuanto a política a una postura socialdemócrata, al PSOE de los años 1970, o tal vez hubiera seguido los pasos de Alberti y estado en el Partido Comunista de España, o quizá, siguiendo su espíritu de juventud, hubiera evolucionado a un acercamiento al anarcosindicalismo de la CNT. Yo me lo imagino de mayor, si hubiera llegado, cercano al PSOE. Pero esto es hilar por hilar en las ucronías incomprobables. Lo cierto es que el conservador Manuel de Falla fue el único que aquel agosto de 1936 se atrevió a denunciar ante las autoridades franquistas que Lorca había sido asesinado injustamente. Es cierto que Alberti, más joven que Lorca, expresó más de una vez su repelús ante el surrealismo de Lorca, al que no creía sincero, aunque luego lo admiró y mucho. Es cierto que Lorca tenía comportamiento de señorito, que no le gustaba Miguel Hernández por su procedencia rural y sus orígenes sin formación y humildes, que incluso se negó a ir a la casa de Aleixandre porque estaba Hernández allí, es cierto que llegó a escribir en carta que estaba harto de que le recordaran como el poeta de los gitanos porque aquello lo usó a modo de metáfora y, palabras suyas, los gitanos aunque desposeídos le parecían faltos de cultura, fuera de la suya propia. Nada de eso es falso. Se puede leer de él mismo en sus obras completas y se puede leer en sus muchas y extensas biografías publicadas.

Lo cierto es que en 1953 Estados Unidos y El Vaticano fueron los primeros países que tras la Segunda Guerra Mundial comenzaron a romper el bloqueo a la España de Franco, por cuestiones tácticas de la Guerra Fría. En ese deshielo la dictadura hizo una serie de movimientos políticos y gestos que pudieran agradar al Occidente capitalista. Entre esos gestos estuvo la permisibilidad y publicación de obras de los más afamados autores republicanos, algunos en el exilio y otros ya muertos. Esas obras fueron publicadas con partes censuradas, y algunos de los títulos directamente no se publicaron con Franco vivo. Se recuperó a Hernández, en parte, a Machado, a Ortega y Gasset, el cual valió un tumulto y huelga universitaria que le valió el cargo político a Ruíz Giménez, ministo de Franco, etcétera. Entre los recuperados se encontraba el más famoso, el más aclamado, el que fue pieza clave en la Literatura mundial del siglo XX, Federico García Lorca, ejecutado junto a un maestro y un torero en algún lugar de Andalucía de la provincia de Granada. Se reeditaron sus libros, no todos, algunos con versos, escenas o párrafos suprimidos o cambiados de orden, depende de qué obra hablemos. Se creó un ejemplar especial con tapas de cuero con sus obras completas (censuradas en realidad, por lo que sus obras completas se encuentran mejor en las ediciones del siglo XXI) y ese libro, hace dos o tres años, me fue regalado en su primera edición por un amigo llamado Lluis Coll, el cual lo tenía heredado de una de sus tías, que tuvo la suerte de estudiar en la universidad en esas épocas. Me leí las obras completas, releyendo incluso algunos de los libros que ya había leído, con sus cartas y con sus reflexiones y con sus todo. Eso me sirvió en marzo de 2014 para hacer una lectura y explicaciones de poemas de Lorca en la Tetería Güama de Alcalá de Henaes, os muestro el cartel de entonces, que lo diseñó María Gómez y el cual lo podéis ver ampliado si pincháis sobre la imagen, como siempre. La cuestión es que en 1959, cuando el presidente de Estados Unidos, Eisenhower, visitó España de manera oficial y se encontró a solas con Franco, lo que no se contó por entonces pero hoy día sabemos documentalmente, es que ese presidente Eisenhower le hizo una pregunta inesperada a Franco, le preguntó sobre la muerte de Lorca como algo que disgustaba mucho a Estados Unidos y a la opinión internacional. No obstante, Lorca dedicó un libro a New York y a esas alturas era un icono tanto de la Cultura del siglo XX como de la defensa de la democracia en España, su ejecución recordaba el origen fascista de la dictadura, cuando la Falange estaba más cerca del Partido Fascista italiano y del Partido Nazi alemán que del nacionalcatolicismo que Franco ondeaba por bandera en los años 1950. Franco contestó que aquello fue cosa de incontrolados de la guerra, sin embargo el presidente norteamericano le citó y sacó informes de sus servicios secretos sobre el asunto. Imagino que aquello hizo de algún modo tratar con un antes y un después la imagen de Lorca en la dictadura, no olvidemos que hace unas semanas se desclasificó un documento donde las instituciones franquistas alababan y elogiaban la literatura de Lorca. Todo hay que ponerlo en contexto, pues Lorca, pese a estas cosas, fue la bestia negra de la dictadura sin saberlo el mismo Lorca, por su homosexualidad, su observación de la libertad que incluso rechazaba la existencia de fronteras, su falta de seguimiento de lo tradicional, aunque sus obras están repletas de referencias tradicionales, etcétera.

Lorca no estaba en su tumba, se dijo en 2009 tras escavar el lugar (Noticia 716ª). Ian Gibson había marcado el lugar tras ser el historiador que más ha investigado del tema. Otro historiador, este español y menos afamado, llevaba tiempo diciendo que Lorca estaría en una fosa común de miles de cuerpos republicanos que se sabe dónde está, aunque los cuerpos no están exhumados. Hay quien dice que durante la dictadura la familia logró sacar el cuerpo de Lorca para enterrarlo dignamente, pues resulta que en el lugar que se dijo, aquella cuneta, no estaba ninguno de los tres cuerpos que debían estar. Otros creen que su cuerpo fue sacado en secreto por el gobierno franquista y llevado a la fosa común del Valle de los Caídos. Otros aseguran que está en una cuneta, pero que se han olvidado qué cuneta porque los que le mataron no quisieron revelarlo mientras vivieron, ni dejaron nada escrito al morir. Resulta raro que en aquella época no se dejara constancia del lugar donde metieron a alguien tan importante, sobre todo cuando su ejecución extrajudicial se diferenció de otras incluso separándoles del resto de presos aquella noche de una manera inusual, diferenciada. Una jueza argentina, aceptando la denuncia de un grupo de memoria histórica español, ha aceptado este mes investigar sobre el asesinato de Lorca. Los crímenes contra la humanidad no prescriben. El problema es que en el caso de las personas desaparecidas y presuntamente asesinadas por crimen contra la humanidad, como decía el juez Garzón en los autos de su instrucción de 2006, no puede haber juicio si no hay, no ya cuerpo sino: un lugar donde buscar el cuerpo para encontrarlo.

De Lorca hablé mucho, por ejemplo, en 2015 (Noticia 1460ª), e incluso me disfracé de actor de La Barraca, junto a María Gómez, que iba de actriz de la misma compañía teatral. Allí reproduje varias opiniones de Lorca que escribió en entrevistas a prensa. Contaba además cosas de esa compañía teatral, el proyecto lorquiano de llevar la cultura a los pueblos. Era mal actor, decían, pero buen dramaturgo. Algún escaso corto de cine, noticiario, lo demuestra. Varios de los actores de su compañía terminaron siendo falangistas, e incluso en una ocasión Lorca sintió miedo cuando en un restaurante José Antonio Primo de Rivera, que casualmente comía en una mesa cercana, le hizo llegar una nota en la que pedía que se les uniera políticamente. Cosa que Lorca no hizo, y se fue rápido del lugar. Esa anécdota se podía leer en la exposición que se hizo de La Barraca en Alcalá de Henares, en la Fundación del Colegio de León, de la Universidad de Alcalá (Noticia 1097ª), en 2012.  Allí hablé largo y tendido de toda esa etapa teatral propia ya de los años 1930.

Lorca vino a Alcalá de Henares, es un dato poco conocido. Es poco conocido porque es un dato anecdótico, testimonial. Lo hizo muy pocas veces, dos quizá, una de ellas con Antonio Machado. A pesar de que la Universidad en los años 1920 y 1930 no estaba, parece ser que la Hostería del Estudiante, o lo que hubiera antes de ese negocio, existía, y a ellos les gustó pararse allí. Lo hicieron cuando andaban por Madrid, aunque la capital siempre es la capital. Lo de Alcalá es mera cuestión circunstancial, nada relevante. Una paradita, quizá una visita al municipio, no sé muy bien las circunstancias exactas. Hoy, ochenta años después de su ejecución, me propongo homenajearle leyendo con quien lo desee textos suyos y hablando del mundo lorquiano, o bien, quien lo desee, leyendo algo de otro o escrito por esa misma persona. Mi idea es una pequeña tertulia, probablemente en La Corrala de la calle Damas, y si fuera otro lugar, ya lo anunciara por la red social. Por la tarde. Diré la hora en red social. 

La verdad es que con este acto poético más bien tertuliano distendido que deseo hacer esta tarde, como quien queda para el café pero con este tema sobre la mesa, junto a la presentación ayer en la Librería Domiduca del tercer libro de Antonio Eme, Los pétalos pares de las margaritas, y el encuentro de micrófono abierto a gente que quiera leer poesía que el partido político Podemos desea hacer en su caseta de ferias a finales de agosto, dirigidos y presentados por Enrique Sabaté, pues resulta que agosto, en su segunda mitad, retoma los actos poéticos sin esperar septiembre. Sabaté, además, hoy, también homenajeará a Lorca con recital e imagino que micrófono abierto, en la Plaza del Padre Lecanda, en colaboración con la Librería Domiduca, a partir de las 20:00 horas. Yo me ceñiré a lo que hace días propuse de crear esa tertulia informal, si alguien viene, bien, y si no viene nadie, pues no pasa nada, porque yo soy el que quiere hacerlo de ese modo y lo haré, en recuerdo de Lorca.

Entre tanto, os dejo con los textos que mediante red social di la oportunidad a todo el mundo de entregarme para el día de hoy con idea de homenajear a Federico García Lorca. Os dejo con palabras de gente alcalaína para Lorca y su memoria, los que quisieron estar presentes aquí.

"Lorca es uno de los grandes olvidados de la literatura española. Todo el mundo habla de su muerte y del morbo de dónde estará o de la injusticia de que él tenga su cuerpo perdido sin tumba y Franco tenga un mausoleo. La gran mayoría sabe de su obra los títulos, quizá los argumentos y fragmentos de los poemas y teatros más famosos. Pocos saben realmente decir porqué es importante, qué les dice su obra o qué significan muchos de sus poemas. Para los españoles Lorca es el gran recordado como mártir de la democracia española, pero es el gran olvidado de la literatura española. Hay otros más olvidados todavía, pero Lorca es el paradigma del olvido sin olvido. Es culpa de la pésima educación española que no se preocupa en formar mentes, sólo se preocupa en formar forofos de España y lo español. Lorca es vitoreado por español con fama mundial, pero pocos vitoreadores sabrían decir qué vitorean exactamente de Lorca que les parezca vitoreable."

(Isabel Gómez Gamboa, licenciada en Historia emigrada de España, sin lugar fijo, 17 de agosto de 2016.)

"Hablar de Federico García Lorca, un 18 de agosto de 2016, ocho décadas después de su muerte (no, más bien asesinato), es recordar que más allá del dolor de la carne, y el sufrir de la herida, se encuentra el amor por la tierra y la planta que en su seno nace.
Hablar de Federico García Lorca, un 18 de agosto de 2016, sí, es hablar de mucho más que poesía.
Hablar de Federico García Lorca, un 18 de agosto de 2016, es seguir defendiendo banderas de colores más allá de La Alhambra.
La idea de salvaguardar el amor por encima de todas las cosas, banalidades seguro, incoherencias de un presente lleno, dicen, de derechos por igual y libertades que sobran ya por dar.
Bien lo saben, que no es así, pero la plenitud de levantarnos cada mañana a base de impulsos cardíacos convencidos de lo mucho que queda por ganar, no lo sé, tal vez, es demasiado incluso para su raciocinio más artificial.
Que ganamos, aunque la historia, la otra historia, nos repita lo contrario.
Y aunque la duda sobre dónde yacerá el cuerpo del temido aliento de libertad, sueños, el retal de su respirar aún guardado en nuestro ser, que no se fue, siendo partícipe de nuestro viento.
No murió, no..."

(Samuel Santos, poeta, Alcalá de Henares, 17 de agosto de 2016).

"Lo mataron... le arrebataron la vida de forma injusta, cruel y miserable...
Que no se nos olvide nunca.. (algunos no lo haremos jamás)
Hay hechos que son los que son, y aquí no hay excusas ideológicas...
Lo mataron...y ésa luna a la que él escribía tanto, la misma que le inspiraba la muerte, fue testigo... permaneció muda, cómplice... y no hizo nada por salvarle...
Por suerte él no ha muerto... sigue vivo en los libros, en los versos y escritos que sangró... en nuestra voz cuando lo recitamos, en un escenario de teatro con obras suyas... en nuestra memoria...
No hay dictadura capaz, ni habrá nadie con el poder de estrangular la voz y la poesía...
Sigue viviendo ... sigue volando... libre...
Gracias por dejar tu huella en la Historia... en nosotros..."

(Chus López, poetisa, Alcalá de Henares, 18 de agosto de 2016.)

"80 Aniversario del asesinato de Federico García Lorca. Otra víctima de la inquina fascista que asoló España. Un recuerdo para él con el poema que le dedicó Antonio Machado, fallecido también el 22 de febrero de 1939 partiendo al exilio en Colliure:

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

[Por antonio Machado, camino de Colliure, 1939.]

Así respondía Lorca en la última entrevista que se le hizo en el diario El Sol al periodista Luis Bagaria: 'Yo soy español integral, y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; odio al que es español por ser español nada más. Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula; pero antes que esto soy hombre de mundo y hermano de todos. Desde luego, no creo en la frontera política'."

(Julián Vadillo, doctor en Historia, Madrid, 18 de agosto de 2016.)

domingo, agosto 14, 2016

NOTICIA 1632ª DESDE EL BAR: TABERNA ROMANA QUE NOS DAS DE BEBER

Hay en las ruinas romanas de Complutum la base bajera de un edificio que hizo esquina que apenas es un pequeño rectángulo de sillares de piedra. Se indica en los carteles que ha puesto el servicio arqueólogico de la excavación que por los restos encontrados aquello fue una taberna. Así que visitando a pleno sol de agosto las ruinas de Complutum, en el valle del Henares, no muy lejos de la ribera del río Henares, precisamente, y del arroyo Camarmilla, pisamos por esas tierras descubiertas y sacadas a reflote de su sueño en los siglos, cuando otras tierras sepultaron todo aquello y llenándose de hierba llegaron a pastar ovejas, las cuales, por otra parte, yo llegué a ver y a pasear entre ellas cuando yo era niño y de Complutum se tenía sacado a la luz más bien poca cosa. Pastaban las ovejas con su pastor bajo el cielo azul y el sonido de las cigarras, vigilados con calma por el Cerro del Viso, cuya cima es plana y cuyo porte nos muestra sus muchos árboles, cerro que ocultaba aún más restos romanos bajo un campo arado, cercanos a lo que fuese Iplacea, el primer poblado que los alcalaínos tuvimos, cuando por entonces nada había de Alcalá y la población era carpetana, uno de aquellos pueblos íberos de los que Julio César nos dijo que eran bajitos, de gran cabeza y pies, sin apenas conocer los metales, que se defendían a pedradas, principalmente agrícolas, decorando sus casas de vez en cuando con las cabezas de sus enemigos, transformados en dioses protectores de quien les venció en la guerra, a pesar de que estos carpetanos, en general, no eran un pueblo muy belicoso, pero hicieron la guerra en los tiempos de la Segunda Guerra Púnica, y después de nuevo junto a Sertorio contra Pompeyo, luego con Pompeyo contra César, y definitivamente aliados de César hasta el punto de formar esta Complutum bajando al valle por la cual pasaba una vía romana que unía por el centro peninsular Emerita Augusta, hoy Mérida, con Barcino, hoy Barcelona, y Ampurias, en su camino a Roma. Un lugar comercial de paso que imaginamos con cierta importancia como ciudad de segunda en provincias, pues he aquí que había la escuela de artistas de mosaicos de donde alguno de los nombres que se supo que trabajó allí apareció en lugares tan lejanos como Túnez, pero sobre todo nos habla de la importancia la basílica desde la que se impartió justicia, con su muro en pie donde habrían de cortarle la cabeza a Justo, a Pastor y a unos cuantos más en los tiempos imperiales de los romanos. Pero la cosa es que ese resto del local que fue una taberna, aparentemente haciendo frontera al foro, me lo imagino frecuentado por los soldados romanos que tenían sus habitaciones en la parte de atrás del mismo edificio, y sus casas, según se lee en el mismo lugar. Allí con sus peplum bastos y grisáceos con el símbolo imperial grabado de cuando tenían permisos me los imagino y les veo bebiendo vino y hablando de las novedades de Complutum, tan cerca ubicados de la escuela de augures, de un mercado, de un edificio institucional que no sabemos bien qué era, de lo que quizá fue un archivo, en fin, bebiendo junto a algún vecino que probablemente se dedicara al comercio o a la agricultura, tan cerca del río, o a la creación de cerámicas tipo ladrillos, cosa de la que también nos ha llegado noticias, en un espacio tan reducido que por fuerza buena parte de los clientes debían repartirse el espacio de fuera del local, ocupando la calle, tal vez protegidos del sol por alguna lona. Y así veo en esa taberna la misma imagen veraniega de los alcalaínos actuales yendo a tomar algo a mediodía, ocupando la calle de la puerta de algunos bares, sin lonas, bajo el sol de agosto. La escena que sepultó el tiempo e hizo pacer a las ovejas se me presentaba viva rodeada de automóviles y gente mirando en su móvil imágenes que, lanzadas a miles de kilómetros a un satélite artificial que da vueltas al planeta, son devueltas en pocos segundos para poder visualizarlas electrónicamente y, quizá , ser el tema de conversación del grupo que bebe. Y en esencia, en ese beber un grupo de gente a la puerta de un bar hablando de sus cosas, en el ayer está el hoy. Mundo mediterráneo que no comprende, aunque le obliguen, de estrictos horarios de haga usted esto ahora y después lo otro, que cerramos antes de que baje el sol y es mediodía, ¿qué hace usted en la calle? Pues el romano, como latinos que somos, o sea gente que desciende en lo cultural de aquellos que hablaron el latín, que era el idioma que se hablaba en el Latio, hoy Lacio, donde se haya Roma, por ende: descendientes de la cultura de la República y el Imperio Romano, somos latinos, los españoles, portugueses, andorranos, franceses, italianos, rumanos, y demás, latinos, que si viniéramos de otra cultura y de otra raíz de idioma seríamos, por ejemplo, germanos. Latinos y con cultura mediterránea, la taberna y sus clientes en la puerta, como la terraza del café de París, la tienda del té marroquí, el ajetreo soleado entre los que beben en mesas de cualquier bar en Italia. Es un mundo, una cultura, que aunque tenga diferentes aportes culturales según la parte del Mediterráneo donde se esté, en la base algo nos queda común. Y así, viendo ese rectángulo de piedras que hoy día no es gran cosa, pero en el pasado fue un epicentro de vida tabernaria, iba mi imaginación viendo y casi sintiendo un modo de ser no muy lejano, más bien, cercano. Si nosotros no fuéramos nosotros, tampoco seríamos ellos. Entre tanto, sol de agosto y río Henares.

miércoles, agosto 10, 2016

NOTICIA 1631ª DESDE EL BAR: COMO DE TAPADILLO

Aquí tenemos un monumento más bien reciente, debe ser de los años finales de la década de 1980 o de principios o mediados los años 1990. Está enfrente de las instalaciones militares de la antigua brigada paracaídista (BRIPAC) que se asentaba en Alcalá de Henares, cuartel aún hoy en parte en uso, sobre todo como residencia de familias de militares y como sede de otras unidades. Tal cuartel tiene el tan discutido como olvidado nombre en la ciudad de Miguel Primo de Rivera. Si bien en varios momentos de la actual monarquía parlamentaria se discutió puntualmente cambiarle el nombre, algunos creyendo que lo de Primo de Rivera era por José Antonio, fundador de Falange, partido de inspiración fascista y uno de los epicentros ideológicos de la dictadura de Franco, el cuartel ha esquivado todo ello alegando que el nombre se refiere a Miguel, padre de José Antonio, obviando sin mencionar que aquel fue dictador militar en España entre 1923 a 1930, prohibiendo y cerrando todo partido, asociación, ateneo y sindicato (menos la UGT, que colaboró) que fuese de izquierdas. La dictadura de Miguel Primo de Rivera es antesala del enrarecimiento de la derecha española que llegado el año 1931 no va a soportar ni tolerar ni a la República ni a nada ni nadie que sea de izquierdas. El Ministerio de Defensa, que imagino que es el que tendrá la voz cantante en este asunto, normalmente alega razones que, según ellos, no son políticas, si no de cuestión militar, de mejoras en el ejército español de la época. Claro está que Miguel Primo de Rivera se propuso zanjar la Guerra del Rif y lo hizo, incluso haciendo un desembarco en la costa marroquí que fue estudiado y tenido por referencia cuando décadas después los aliados de la Segunda Guerra Mundial se plantearon desembarcar en Normandía. Pero claro está que el ejército es parte del Estado y que en concreto las acciones de Miguel Primo de Rivera están muy obviamente ligadas a la política y a la falta de democracia. Como sea, no escribo esto para analizar ni para hablar de Miguel Primo de Rivera ni de si el cuartel debe seguir llamándose así o debe cambiar su nombre a otros tipo "Cuartel del Aire", "Cuartel de la Constitución" o cuartel de cualquier cosa que se les ocurra más acorde a los valores actuales. 

La cosa es, más bien, que este monumento, en la avenida de Meco, la cual pasa por el barrio de la Ciudad de Aire y va a la residencia universitaria, al campus de Ciencias de la Universidad de Alcalá y al Hospital Príncipe de Asturias, comenzó el mes de agosto con dos placas de mármol desprendidas por encima de lo que es la forma de un paracaídas caído, como se ve en la foto. Ya está arreglado, lo arreglaron antes de ayer, pero estuvo algunos días así. No está mal, en otros barrios más populares una fuente, pongamos por caso la de la Plaza de San Francisco de Asís, pudo estar en cierta ocasión, y no exagero, un verano entero rota y sin agua, de verano a verano. Claro está que este monumento está enfrente de la puerta del cuartel y de la puerta del hipódromo militar, muy cerca de las viviendas de la Ciudad del Aire que, en origen, es de familiares de militares. Supongo que ellos tendrán más voz o más autoridad para ser atendidos en sus desperfectos. Y bien está que se arreglen los desperfectos de los monumentos públicos. 

Lo que me hace comentar esto es que en mis continuos viajes a esa zona este verano, por cuestiones personales, cada vez que veía estas placas desprendidas pensaba cómo un monumento que tendrá entre treinta y veinte años de antigüedad presenta ya tales estropicios. Igualmente en la Cruz de los Caídos, bastantes décadas más antigua, pero relativamente moderna, hay unos síntomas de problemas estructurales graves, en algunas zonas hay incluso pequeños desprendimientos. Pensaba en esas estatuas gigantescas construidas en el siglo XVI y que dan entrada a una de las puertas interiores del Palacio del Escorial, o bien pensaba en la Puerta de Alcalá del siglo XVIII, o la estatua a Alfonso XII del siglo XIX en el Parque del Retiro de Madrid. Monumentos construidos a conciencia para resistir el tiempo, porque son homenajes y porque tienen una función simbólica muy explícita, por tanto: construídos a conciencia para que resistan el paso del tiempo. Sin embargo estos monumentos, pensaba yo en mis viajes en autobús, se han construído en homenaje, pero no han pensado que su función es resistir el paso del tiempo para mandar su mensaje a lo largo de los años. Más bien parecen construidos para lo inmediato. Para la autocomplacencia del momento en que se hizo. Para agradar a alguien concreto de aquellos años. Sólo eso me explica cómo se degrada tan rápido estos monumentos. Materiales relativamente baratos para lo que son o han de ser, mano de obra no artista, ejecución como si fuera un ornamento de una casa particular... se me ocurren varias variantes. 

Los tiempos modernos donde la economía prima nos hacen olvidar los valores humanísticos, pensaba. Uno puede estar de acuerdo o no con lo que homenajea este monumento. El ejército paracaidista fue muy importante en la vida y recuperación social de Alcalá de Henares, aunque también influyó en sus cuestiones públicas según la década de la que hablemos. No está mal que tengan un monumento, bajo mi punto de vista. Uno que les recuerde en su relación con esta ciudad. Al margen de las razones a favor o en contra de ello, o de la idoneidad del monumento, cosas que no están a debate en este texto, el problema que se plantea es la fragilidad de un monumento, la pérdida de la idea de que los monumentos se crean para perdurar y ayudar a la memoria a recordar, para ensalzar. Un monumento creado de forma tan barata que se vaya cayendo a pedazos treinta o veinte años después de ser erigido tiene un problema de planteamiento, pero no en su construcción (que también), sino de planteamiento en su valor. Podría ser peor, en los últimos años hemos visto puentes y edificios públicos emblemáticos que sufrían desprendimientos y grietas. En Alcalá misma tenemos otro ejemplo. La Facultad de Ciencias Económicas, construída su zona nueva de edificio en los años 1990 por un afamado arquitecto a nivel internacional, presenta a fecha de hoy una gran grieta en una de sus fachadas exteriores que dan a la calle Tercia. Y es que el problema es ese, que se plantean las arquitecturas y monumentos que deben lanzar valores humanísticos desde puntos de vista más que humanísticos, crematísticos. 

Parece que se levantan las cosas para salir del paso político del momento puntual en el que se construyen, y a ser posible al menor precio económico posible, pero precisamente por la importancia de los valores que han de sostener esos valores políticos y sociales no han de ser puntuales, no ha de importar la persona cuyo cargo y legado apenas durará un suspiro breve en el devenir de las generaciones, que pronto lo olvidarán incluso su propia generación. No importa que se quiera alagar a Juanito, si Juanito que hoy es un Don Alguien, mañana claramente será un Don Nadie, porque su cargo que hoy te puede firmar algo mañana sabes que puede ser fácilmente prescindible por otro Don Alguien. Se ha de mirar en lo que o en quien realmente lega algo perdurable y de bien común, y siendo así el monumento no ha de ser de baratillo, si no de alto valor humano, traducido en un castellano: "hay que gastarse los cuartos", pero hay que gastarselos bien, sin despilfarro, pero sin roñería. Si un monumento se caracteriza por algo es porque aspira a sobrevivir las décadas, si es posible los siglos. Por eso mismo cuando se levanta un monumento lo primero que se debe pensar es: ¿se puede costear? y ¿qué nos podemos costear que perdure? Y planteado este asunto económico pensar sobre todo en el valor humanístico del monumento, que es el que debe primar. Sin embargo vivimos en otras épocas. Unas donde, por ejemplo, se han llegado a construir aeropuertos que luego no se han usado, porque lo importante era tener aeropuerto, aunque luego no hubiera aviones ni vuelos a aquel lugar, y es que en lo que se pensó fue en lo inmediato y pasajero del beneficio económico en el momento, sin pensar en el valor humanístico, ni ningún otro, de la conveniencia de construirlo. 

Bueno, el monumento a los paracaídistas ya está reparado, aunque eso no quita esta reflexión. Un poco de mortero y cemento no evitará en unos años un problema similar, porque el problema está en la base de la ejecución del monumento, y esta está en su planteamiento constructivo, que no estaba en relación con su planteamiento humanístico. Y ahí, en ese divorcio tan de final del siglo XX y principios del XXI, más o menos, se encuentran todos los asuntos sociales del mundo occidental de hoy día. Así, como de tapadillo bajo las placas limpias y relucientes del mármol que se cae y se repone en su sitio.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, agosto 07, 2016

NOTICIA 1630ª DESDE EL BAR: UN ARTÍCULO SOBRE MI PASO POR LA FERIA DEL LIBRO

"Se venden libros como productos, no tanto como literatura. (...) Las estadísticas de ventas de este año en la Feria del Libro de Madrid nos indican que este 2016 se ha vendido un 9% más respecto al año pasado. Lo que en principio nos hace pensar que hay salud, relativa, en el interés por leer y por leer además en libro de papel. A menudo se nos dice que los libros electrónicos son el futuro y que se venden cada vez más, pero pienso yo sencillamente que la promoción de esos libros es a menudo fuertes campañas comerciales de los productores de aparatos electrónicos, los mismos que el día de mañana nos dirán lo desfasados que están nuestros modelos de lectores de libros electrónicos para que los vayamos reemplazando."

La Editorial Atlantis ha publicado este fin de semana un artículo que me pidieron sobre la Feria del Libro de Madrid. Donde estuve firmando mi libro Relatos de la Gran Guerra. Podéis leer entero el artículo entrando...


Y podéis comprar el libro en cualquier librería, o bien a través de las web de Amazon, Casa del Libro o de la propia editorial. Entre tanto también he sido reseñado en la revista de novedades de la editorial. Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, agosto 04, 2016

NOTICIA 1629ª DESDE EL BAR: DE RÍO NO ME RÍO, OLIMPIADAS 2016



Cualquiera que me conozca bien, bien de verdad, sabrá que hace mucho tiempo, muchos años, yo del deporte como espectador seguía la liga de fútbol, el ciclismo, algo de tenis, el boxeo, cosas así, al margen de que yo era buen corredor de velocidad, bueno para balonmano y fui portero de fútbol en la liga universitaria pirata de 2000. Con el tiempo, con lo años, sabrán igualmente que dejé de seguir estos deportes, aunque perdido en el tiempo vea alguno de sus eventos, ya por curiosidad o por acto social. No tengo nada contra ellos. Sin embargo, esos mismos que me conocen bien, pero muy bien de verdad, podrán decir que cada cuatro años yo tengo una pasión deportiva desde niño: las Olimpiadas. Cuando empiezan los juegos olímpicos de verano yo quedo absorvido por ellos y sigo los deportes, los medalleros, la competición entre países, el ver quien se adelanta y quien retrocede entre los países en ese medallero, los logros de los deportistas, etcétera. Soy un forofo de las Olimpiadas. Las sigo y las conozco.

Ya en la Noticia 423ª os escribí toda la Historia de los Juegos Olímpicos, tanto de la Edad Antigua como de la Edad Contemporánea. Allí tenéis detallados lo que acompañó a cada encuentro. Como dije en la Noticia 427ª, en aquel año y momento comenzaban los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, cosa que reincidí en recordaros en la Noticia 504ª. Y cuando acabaron aquellos juegos os escribí no sólo el medallero olímpico español de ese 2008, sino el medallero olímpico español a lo largo de toda la Historia de España participando en los Juegos Olimpicos Modernos, Noticia 513ª. Las Olimpiadas de Pekín 2008 habían sido innovadoras por cuanto era una de las pocas Olimpiadas que celebraba el continente asiático, pero sobre todo porque reconocía la modernidad y el crecimiento económico de la República Popular China. Sin embargo, el carácter dictatorial de China provocó una serie de problemas políticos y represivos, sobre todo en Tibet, contrarios al espíritu olímpico. Sus altas cotas de contaminación o el desalojo de algunas casas para construir estadios no ayudaron para calmar algunas voces internacionales que criticaron muy duramente aquel encuentro deportivo. Las altas emisiones de contaminación, que incluso hacía escupir saliva negra. Los juegos fueron muy tecnológicos y usaron de efectos especiales inusuales en sus galas, así como de innovacciones para medir los resultados de los deportes nunca vistas antes. En cierto modo, a nivel político en China salió rentable, a nivel teconológico y deportivo fueron buenos juegos también, aunque existía la crítica del exceso de tecnología en unos actos donde debía primar lo humano. 

En 2012 fueron en Londres. Las Olimpiadas de Londres 2012 contaron con una de las ceremonías más llenas de música rock nunca vistas. Reino Unido sacaba a la luz una combinación de hacer las cosas entre lo clásico y lo moderno que, además, potenciaba la imagen de unos ingleses que esos años tenían muchas efemérides que recordar a costa del largo reinado de Isabel II y la prosperidad contraída con ella desde 1952 ó 1953. En aquel momento, en la Noticia 1109ª, os completé la Historia de las Olimpiadas que os conté en 2008 con el recuerdo de las Olimpiadas Obreras celebradas entre 1921 y 1937 y la Olimpiada Popular de Barcelona de 1936.  Aunque fueron las de Pekín los primeros juegos desde los atentados de 2001 en New York por el extremismo islámico y la guerra de atentados y frentes bélicos abiertos desde entonces, contra Al-Qaeda, estas de Londres fueron las primeras que por ser en Occidente revistieron de especial atención. A pesar de los varios atentados vividos entre 2001 y 2012 fueron unos juegos tranquilos. Deportivamente no tuvieron grandes marcas, aunque alguna se batió y, si acaso, destacaron por un excesivo uso de las marcas patrocinadores, ya que Reino Unido tomó nota del aspecto ruinoso en lo económico en anteriores convocatorias, como la de Atlanta, Sidney y otras sedes. Se ponía sobre la mesa el ideal y prestigio de unas Olimpiadas, y lo pragmático del gasto económico que a menudo no suele salir rentable en la actualidad. Las primeras Olimpiadas tras la crisis de final de verano de 2008 resultaron económicamente correctas. Fueron un éxito en general en todos los aspectos, aunque dentro todo de lo que diríamos nada excesivamente sobresaliente, salvo su gala de inauguración. Estuvieron bien, muy bien, eso sí. Sobre el medallero y el puesto que obtuvo España hablé en la Noticia 1120ª

Mañana empiezan las Olimpiadas de Río de Janeiro 2016. Brasil se transforma así en el primer país de Sudamérica que acoge unos juegos olímpicos, y en el segundo latinoamericano o iberoamericano tras las de México DF en 1968. En plena crisis mundial de 2008 Brasil era una de las economías emergentes y fuertes de América que parecían no resentirse. Así se percibía cuando hace unos años les fue concedida la sede de estos juegos. Pero los años han pasado y algunos economistas que ya advirtieron que esa fuerza económica de Brasil podía ser pasajera nos recuerdan ahora que se cumplen sus previsiones. Después de varios escándalos económicos graves y un gobierno en crisis que ha retrasado la posible destitución de su presidenta de gobierno para después de las Olimpiadas, hemos vivido desde 2015 una serie de protestas ciudadanas que han acabado con enfrentamientos muy violentos con la policía brasileña. Los pobres de Brasil son muy pobres y los ricos de Brasil se han enriquecido con negocios no muy limpios relacionados con la construcción de instalaciones deportivas. Mientras el desempleo y el hambre se extendía por muchos lugares del país, otro Brasil del lujo parecía escudarse con la policía, a la que, por otra parte, reforzaron contratando nuevos agentes de la policía especial, el BOPE, que está considerada una de las más violentas del mundo, con denuncias de derechos humanos incluidas. Hasta un movimiento social de protesta apostó por intentar apagar la llama olímpica. A este sumésele el narcotráfico y la trata de blancas en las favelas, en las cuáles han ocurrido auténticas batallas con carros blindados y todo, con grandes matanzas, ya que el gobierno quería controlar esta situación aminorándola lo más posible. Peor aún, incluso el terrorismo islámico del Estado Islámico ha querido hacer acto de presencia, si atendemos a la noticia que la semana pasada hablaba de la desactivación de una cédula terrorista con este objetivo.

No es lo único que acompaña a este encuentro de este año. La mayor parte de las instalaciones están inacabadas, tanto residencias de deportistas donde hay humedades, falta el agua o la electricidad, hasta estadios olímpicos donde está por terminarse gradas de asientos o puestos de observación de jueces deportivos. Todo acompañado de una serie de pérdidas económicas muy graves para la sociedad más desfavorecida de Brasil. Todo lo dicho ha puesto en entredicho la idoneidad de haber elegido Río de Janeiro para 2016, ya que pareciera que se le hubiera hecho más mal que bien a Brasil, a la espera de lo que ocurra durante los juegos a partir de su inicio mañana, día 5 de julio, quizá algo mejore. Habría otros problemas iniciales, como la aparición del virus del zika, transportado por mosquitos y que afecta a la sangre especialmente de las mujeres, que podrían provocar malformaciones en sus posibles hijos futuros. Una enfermedad puntual que se ha extendido este año, casualmente, en Brasil, venido de la Amazonia. Eso también ha abierto una polémica de participación por parte de varias delegaciones deportivas.

Aunque el mayor escándalo de unas olimpiadas que aún no han comenzado es el protagonizado por la Federación Rusa. Llevaban tiempo en el ojo de las investigaciones antifraude y hace apenas unas semanas se destapó lo que hay. Tras la desaparición de la Unión Soviética en 1991 parecía normal que los logros de los rusos, habiéndo perdido varios de sus Estados miembros, disminuyeran. Eso hizo que la clásica cabecera del medallero encabezada por Estados Unidos o Unión Soviética tuviera un primer toque serio de peligrar en las Olimpiadas de Barcelona 1992. Se les coló como competidor serio a esos puestos la República Popular China. La nueva Federación Rusa trabajó serio con su prestigio deportivo como prestigio nacional y parecía que lo habían logrado. Los logros de los deportistas rusos era una de las mejores marcas de la casa Rusia en el mundo. Sin embargo hoy sabemos que tras 1992 el asunto del medallero fue un asunto de Estado tan serio que los servicios secretos herederos de la antigua KGB trabajaron en crear un entramado de dopaje y su ocultación que muchas de las medallas y logros obtenidos desde las Olimpiadas de Atlanta 1996 son precisamente consecuencia de drogas que permitían marcas deportivas por encima de las capacidades reales, sin drogas, de los deportistas. El fraude lleva tantos años y tiene un entramado tan sólido que el Comité Olímpico Internacional se planteó sancionar a la Federación Rusa prohibiéndole participar de los juegos de Río de Janeiro. Al final sólo se ha prohibido participar a los atletas rusos, no al resto de deportistas rusos. Rusia se lo ha tomado como una afrenta política personal de Occidente contra ellos, alegando que se debería sancionar a los atletas dopados, no a todos, aunque realmente el asunto es una trama que parece afectar a toda la delegación olímpica rusa desde 1993 con ayuda de esos servicios secretos. Como sea, será una lástima no contar con los atletas rusos, aunque bien es cierto que también es una lástima vivir un fraude de este calibre desde Atlanta 1996.

Hoy, como dato histórico relacionado os daré un dato que, a la vez, tiene que ver de rebote con la temática del libro que escribí y que podéis comprar en librerías o en Amazon, Relatos de la Gran Guerra: la Primera Guerra Mundial. 

El deporte había tenido un auge social tanto a la hora de practicarlo como a la hora de seguirlo desde el último cuarto del siglo XIX en Occidente. Principalmente era un asunto de ocio de las clases más pudientes, mayoritariamente de la alta burguesía o del ejército, aunque algunos deportes, como el fútbol o el boxeo, era cosa más bien de las clases trabajadoras. En 1896 el barón de Coubertein recuperó las Olimpiadas en Atenas. No había mucha participación pero fueron un evento muy esperado. París las usó como símbolo de modernidad, prestigio y fraternidad en 1900, pero el encuentro de San Louis, en Estados Unidos, en 1904, apenas tuvo países interesados en estar presentes, cosa que dio un giro en 1908 cuando Reino Unido las celebró en Londres uniéndolas a la idea de modernidad de un país. Tanto fue así que en 1912, cuando las celebró Suecia en Estocolmo fueron el evento deportivo más concurrido y famoso del momento. Sin embargo Europa estaba casi a las puertas de la Primera Guerra Mundial y al estallar en 1914 los juegos se suspendieron hasta el final de la guerra, se reanudaron en 1920, en Amberes (Holanda). Todo esto ya lo conté, como dije, en la Historia de las Olimpiadas que os escribí. Hoy os completo información histórica.

El deporte entre las clases trabajadoras se fue popularizando gracias a la prensa desde los últimos años del siglo XIX, fundamentalmente desde comienzos del siglo XX, gracias a eventos como la vuelta ciclista a Francia (el Tour de Francia) desde 1903. Es en estas primeras décadas de ese siglo XX que las clases más populares comenzaron a sentirse atraídas por competiciones que en las décadas previas eran cosa de las clases burguesas. Todo esto está unido también a los tiempos de ocio que hay gracias a los descansos dominicales o vacacionales en el trabajo, o a la reducción de las jornadas laborales diarias. Pero también lo favoreció, contrariamente a la idea de progreso o a la idea de pacifismo, una idea de competitividad nacional contra otras naciones en unos años donde en Europa se estaba cociendo la guerra mundial. El comienzo de la Guerra en 1914 interrumpió toda actividad deportiva organizada en ligas, encuentros nacionales o internacionales, salvo en el caso de los deportes femeninos y los juveniles, que cobraron en retaguardia una importancia cada vez más grande al atraer la atención de aquellas personas que se veían privadas de los deportes masculinos. Así, ligas de fútbol femeninas, competiciones de tenis femeninas, esgrima femenina y demás, comenzaron a reclamar una atención que hizo que cuando acabara la Guerra Mundial en 1918, el Comité Olímpico Internacional incorporara de una manera mayor los deportes en versión femenina  de cara a las Olimpiadas de Amberes de 1920. Coubertein estuvo en contra, consideraba que el papel de la mujer en las Olimpiadas debía ser como en la Antigua Grecia, para coronar los triunfos de los atletas vencedores o servirles. Sin embargo no se negó a la modernidad de los tiempos ni al hecho evolutivo del deporte al aceptar el mundo femenino en su ejercicio. 

La Primera Guerra Mundial se llevó a la gran mayoría de los hombres occidentales a combatir y morir en el frente de combate. Es un hecho histórico la improvisada tregua de Navidad de 1914 donde se jugó un partido de fútbol entre soldados enemigos. Tras ello es menos sabido que los soldados que participaron de aquello eran más propensos a desobedecer órdenes de ataque o de salir de las trinchera al combate, por lo que los mandos de ambos contendientes prohibieron nuevos actos de confraternización con el enemigo por lo pernicioso que era a la hora de dar órdenes de guerra, ya que se desobedecían. Entre 1914 y 1915 soldados de todas las partes implicadas, especialmente del frente occidental, provocaban motines al negarse la tropa rasa a obedecer la orden de salir al asalto de las trincheras, e incluso se vivían capítulos continuados de deserciones tanto en masa como individuales, todo lo cual era atajado con ejecuciones en el acto o con procesos sumarísimos. De manera casual, los bajos oficiales franceses y belgas, inicialmente, en relación con los oficiales de los mandos medios, se dieron cuenta que la práctica de deporte por parte de los soldados subía el ánimo, les hacía más competitivos y les ponía más dispuestos a obedecer órdenes como si entendieran al ejército como un equipo. Ello fue consecuencia de la observación repetida casual de estos efectos tras ver a soldados jugando espontáneamente al fútbol en sus tiempos muertos de espera en calma. Pronto se crearon órdenes por parte del Estado Mayor francés para fomentar las competiciones y las pequeñas ligas deportivas en los días de permiso de los soldados para que compitieran entre sí o con otras compañías en descanso. Al llegar a lo más alto del ejército el general Petain este alargó los días de descanso que se tenían y se pidió un suministro de 50.000 balones de fútbol para las tropas francesas en 1916, cosa ininterrumpida hasta el final de la guerra. Hubo hasta premios. No obstante, la primera liga nacional de fútbol francés se celebró en 1918, durante los últimos meses de guerra, y los futbolistas eran soldados. El nombre de esa primera liga honraba el nombre de un soldado muerto en combate, oficial, que antes de la guerra era uno de los principales promotores del fútbol en Francia.

Entre los oficiales pilotos de aviones, ases de guerra, no sólo se vivió desde la prensa sus hechos de guerra como si se tratara de una competición deportiva por ver quien derribaba más aviones enemigos, muchos de esos pilotos eran héroes deportivos anteriores a la guerra que, por ser héroes deportivos, se les ofreció ser pilotos de aviación. Es el caso de un ciclista que fue uno de los primeros ganadores del Tour de Francia, primer ganador de una etapa de montaña, muerto en combate aéreo, o es el caso de un atleta y ciclista llamado Roland-Garros, también muerto en combate aéreo, y cuyo nombre sería dado a una de las competiciones de tenis más famosas hasta fecha de hoy. 

Precisamente en cuanto a ciclismo se realizaron diversas carreras entre poblaciones con premios incluidos para los ganadores y como fomento de las comunicaciones militares. Una de las carreras más célebres se celebró en Francia entre las líneas de trincheras que estaban a tiro del enemigo.

Igualmente en las carreras pedestres se buscó a los soldados más veloces y se les alentó con premios a correr o mayores distancias o cada vez distancias a mayor velocidad.

La entrada de Estados Unidos en la guerra hizo que sus tropas trajeran consigo balones de rugby, balones y canastas de baloncesto y pelotas y bates de beisbol. Estados Unidos tenía por entonces una educacíón basada en la competitividad y la superación propia, pero siempre, si eran deportes en equipo, desde la identidad y la identificación con el equipo propio y el trabajo conjunto por el bien común. Estos valores llamaron tanto la atención a los mandos europeos como a los soldados rasos, lo que atrajo especial atención a sus deportes, por entonces raros en Europa, aunque no cuajó el beisbol. Entre los deportistas norteamericanos llamó también la atención los regimientos de soldados de raza negra, que los mandos ingleses no querían en primera línea de combate por razones racistas. Así pues, ante la petición de los mandos ingleses, Estados Unidos mantuvo a sus soldados negros principalmente en labores de retaguardia. Allí los soldados negros se ejercitaron principalmente con deportes como el boxeo. Los soldados rasos no tenían tantos recelos racistas, ya que las fotos actuales nos muestran públicos mixtos de negros y blancos en estas competiciones, y también en los conciertos de jazz que daban los soldados negros. Como sea, muchos de los deportes y de las constumbres estadounidenses llegaron a Europa con esos soldados y gustaron tanto entre los soldados europeos que los adoptaron y se quedaron en Europa.

Ningún deporte fue ajeno a los mandos militares ni a su propaganda a través de la prensa. El deporte tenía efectos psicológicos y efectos físicos muy positivos entre la tropa. Los amotinamientos y las deserciones bajaron. Hubo mayor mentalidad de grupo conjunto, de identificación y solidaridad en lo bueno y lo malo. Entre los soldados hubo deportistas ya afamados antes de la guerra y otros que se afamaron durante ella. Muchos murieron o fueron mutilados, pero también una gran mayoría se consolidó y gracias a sus trofeos deportivos en las competiciones militares terminaron labrando una carrera deportiva que después de la guerra les llevó a ser deportistas que participaron de Olimpiadas, ligas de diversos deportes y competiciones diversas. Hubo bastantes que se hicieron famosos e incluso que hicieron una pequeña fortuna, especialmente los norteamericanos.

El alto el fuego definitivo de la guerra fue hacia finales de 1918, las paces se firmaron en papel en 1919. Por ello, en 1919 se celebraron unas Olimpiadas Militares, no sé si ese es su nombre exacto. En ellas participaron sólo militares, concretamente soldados que habían destacado deportivamente durante la guerra. La población civil tenía derecho a ir de público. Fueron las primeras Olimpiadas, no oficiales como Olimpiadas, ya que estas eran de carácter militar tan sólo, que tuvieron un éxito de competición, de público y de cobertura informativa más allá de lo visto en Estocolmo en 1912, pero incluso menor que lo que se vería en Amberes en 1920. En estas Olimpiadas Militares no tuvieron derecho a participación las naciones consideradas culpables de la guerra: Alemania, cualquiera de los países nacidos del Imperio Austrohúngaro y Turquía. Los soldados participantes, con aire festivo, alejados ya de los combates, competían entre sí en defensa de sus países en cuanto a orgullo deportivo, nada que ver con asuntos bélicos.

 Se puede decir que la Primera Guerra Mundial contribuyó a la difusión de los deportes entre las clases obreras, ya que muchas de estas personas eran soldados rasos que veían en la práctica del deporte un objeto de escapismo de la más brutal realidad que amenazaba sus vidas o en el esparcimiento que les producía ser espectadores al no pensar en sus problemas más inmediatos. Cuatro años y medio de guerra y deporte hizo que el gusto por la competición deportiva se asentara como para pervivir y potenciarse en tiempos de paz.

Y dicho todo esto, queridos míos, estoy espectante de que mañana empiecen las Olimpiadas de Rio de Janeiro 2016. Y tras estas, en 2020 a por las de Tokio, que lleva sin celebrar unos desde 1964. Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, agosto 02, 2016

NOTICIA 1628ª DESDE EL BAR: ALCALÁ CAPITAL DE DESEMPLEADOS


Geometrías urbanas entre Madrid, Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares. Me desplacé a la capital hace pocos días para una entrevista de trabajo.  El pasado mes de junio Alcalá de Henares vivió un espectácular incremento de contrataciones labores, más de ochocientas, aunque siguen habiendo miles de parados, entre ellos yo. Posiblemente todas esas contrataciones sean temporales y mal remuneradas, de verano. En todo caso, en la ciudad han habido muchos cierres de empresas, por lo que algo no me cuadra, no lo hace al menos que los trabajos obtenidos hayan sido fuera de la ciudad. Alcalá de Henares sigue siendo uno de los puntos negros del desempleo de la Unión Europea. Suele ser normal viajar a Madrid capital para hacer entrevistas de trabajo cuando raramente se ofrece hacer alguna. De hecho yo nunca me he tenido que desplazar a Guadalajara para hacer alguna, y creo que en muy contadas ocasiones las he realizado en la propia Alcalá. Para ser una de las grandes ciudades de España por su población e importancia tenemos un mundo laboral deplorable, escaso, insuficiente, mal planteado y perdiéndose. Hubo un tiempo, en el siglo XVI, que la ciudad estuvo cerca de ser nombrada capital de España, pero Felipe II consideró que era mejor no mezclar el poder del obispo de Toledo, el de la Universidad de Alcalá y el del concejo de la ciudad con el propio poder real, por eso se la llevó a lo que por entonces era una simple villa, Madrid. Más recientemente, en los años 1970, en la Transición política del franquismo a la actual monarquía parlamentaria, hubo quien propuso a Alcalá de Henares como capital de la provincia de Madrid, y quien incluso pensó en partir la Comunidad Autónoma de Madrid en dos provincias, Madrid y Alcalá de Henares. Todo aquello se deshechó, fue mera anécdota, ni siquiera era parte de los debates más importantes y recordados. Madrid se quedó con la capitalidad de España y con la de la Comunidad de Madrid. Ahora que en la nueva legislatura parece cada vez más inevitable afrontar una reforma constitucional donde se plantean asuntos como nuevos estatutos de autonomía o federalismo, nuevo planteamiento de la sucesión de la Corona, una nueva norma electoral, una revisión sobre la elección del presidente de gobierno, etcétera, quizá sería interesante para Alcalá de Henares, en realidad para el Valle del Henares, lo que implicaría el Este de la Comunidad de Madrid y el Oeste de Guadalajara, volver a traer sobre el tapete el debate de que Alcalá tenga la capitalidad provincial. Puede que eso desatascara algo a la capital de España, Madrid, de algunos de sus congestionamientos de todo tipo, pero sobre todo podría traer de vuelta a Alcalá de Henares un papel importante en esta Comunidad más allá de poner comida con la bebida y mostrar al que venga la imaginada casa natal de Cervantes. Sería traer y reforzar un sector que por muchos siglos dió mucho empleo en esta ciudad, ya por su Universidad, por ser cabeza de corregimiento y de partido judicial, capital administrativa, sede episcopal asociada a Toledo... es, precisamente: el sector administrativo. La administración del gobierno provincial de Madrid puede que atrajera empleo, tanto el directo que generara como el asociado directa e indirectamente. Traería una nueva vida y cultura a la ciudad, y daría nuevos motivos para ser conocidos y reconocidos. 

En todo caso, una ciudad con más de 200.000 habitantes no atrae empresas que quieran fomentar la creación de empleo y el crear empleo estable. Pensaba en estas cosas en el viaje a Madrid. En todos estos años el epicentro del trabajo ha sido la capital madrileña y su cinturón Norte , Sur y Oeste... San Sebastián de los Reyes, Alcorcón, Alcobendas, Las Rozas, Fuenlabrada... si acaso, en este Este madrileño Coslada y San Fernando de Henares, no más allá. Alcalá de Henares dista de Madrid entre unos 30 y unos 33 kilómetros, de puro páramo en nichos de empleo. Y Guadalajara, en la otra dirección y a otros 30 kilómetros, está en peor situación que Alcalá. La ciudad debiera hacer algo más por ser el epicentro de la generación de empleo propio en el Este madrileño. Pero no lo hace. Nos ensimismamos en la hostelería del centro urbano, y en un pasado del que vender turismo, aunque sólo sea de un 1% de ese pasado, un 5% quizá. No noto en el gobierno municipal ningún movimiento clave para atraer empresas, ni para hacer apetecible aprovechar la ciudad y su posición geográfica, histórica, cultural, de prestigio... Pensaba en el autobús en esto, en los 10'50 € que me costaba la ida y la vuelta a la entrevista de trabajo entre tren y metro, en los muchos alcalaínos que trabajaban fuera y lejos de Alcalá gastando a veces dos o más horas de viaje de ida y otras tantas de vuelta a su centro de trabajo. Tiempo de vida y por sueldos no muy buenos. Alcalá pierde oportunidades, las fue perdiendo, y no parece que sepa reencontrarlas, hacerlas. No es una ciudad que parezca emprender su camino, por muy bien que nos vaya este 2016 en turismo gracias al año de Cervantes. Una ciudad donde sus ciudadanos cuando piensan en trabajo piensan en Madrid, a 30 kilómetros, es una ciudad que se comporta como un pueblo, cuando los habitantes rurales de pequeñas poblaciones tipo 100 habitantes para trabajar se desplazan a otros centros urbanos con más capacidad de generar puestos de trabajo. Lo triste es que Alcalá tiene más de 200.000 habitantes y esa situación tan rural no debiera ser algo tan normalizado y aceptado como algo lógico y parte del orden natural de la ciudad.

A veces pienso que somos la capital del desempleo de Madrid y Guadalajara, justo aquí, en medio del camino entre esas dos ciudades capitales de provincia. Geometrias urbanas, ¿Alcalá capital provincial de Madrid? Sólo pensaba en medio de un viaje de ida, en un atasco de carretera, en el autobús, y pensaba en el viaje de vuelta en el tren, con una estación intermedia en obras.

Saludos y que la cerveza os acompañe.