El abuelo funda la empresa, el hijo la mantiene y el nieto la funde. Es un viejo dicho catalán, quienes bien es sabido que son los más serios, mejores y más prósperos empresarios en España según su trayectoria de siglos. Bien conocen estos asuntos. Los nobles hacen por mantener y conservar aquello que heredan y algunos por engrandecerlo, pero las dinastías de la burguesía, de los empresarios, parece que responden a estos patrones. En Alcalá de Henares, en la Comunidad de Madrid, algo lejos de Cataluña, teníamos una de esas dinastías de empresarios prósperos.Era 1846 cuando en España empezaba la Segunda Guerra Carlista, donde unos muy conservadores y ultramontanos partidarios de Carlos Luis de Borbón le disputaban el trono de España a una joven Isabel II. En esas estaba España mientras en Alcalá de Henares un hombre apellidado Salinas inauguraba una pastelería en la Plaza Mayor, también conocida como Plaza de Mercado en otras épocas, y como Plaza de Abajo (o la de Arriba, que nunca me quedó claro del todo en los documentos judiciales del siglo XVIII que yo manejé en su día), la que actulmente es Plaza de Cervantes, donde se ubicaría el ayuntamiento que aún usamos dentro del edificio del antiguo hospital de agonizantes, donde había un viejo teatro que fue corral de comedías, donde, en definitiva, se movía gran parte de la vida urbana, al conectar además con una Universidad que fue cerrada de forma definitiva en aquellas épocas en 1836, diez años antes, y el camino que iba de Madrid a Barcelona usando la Calle Mayor. Pero estamos en 2012, y de ese 1846 han pasado 166 años, más de un siglo y medio.
Desconozco si Salinas inventó alguno de los tres dulces típicos y famosos de Alcalá de Henares, pero desde luego el más conocido, la costrada, la perfeccionó de tal manera que eran sus pasteles de costrada los mejores y más comprados de la ciudad. Conoció aún otra guerra carlista más aquel negocio. Y dos Repúblicas. Y el reinado de Amadeo I de Saboya, que en 1870 llegó a albergarse momentáneamente en el ayuntamiento, situado tan cerca de esta pastelería. Y conoció la crisis moral y económica de 1898. Y la huelga general de 1917. Y la dictadura de Miguel Primo de Rivera de 1923 a 1930. Y una guerra civil especialmente virulenta en Alcalá de Henares de 1936 a 1939. Sobrevivió dos años y medio a los bombardeos criminales y brutales de las tropas de Franco sobre la ciudad. Sobrevivió luego la dictadura de Franco que sobrevino, aunque dicen los más mayores que quienes regentaban en aquellas fechas el negocio eran partidarios del régimen impuesto, había llegado a ser fusilado durante la guerra el dueño de la pastelería en ese periodo, por convencido falangista y acusado de peligroso elemento quintacolumnista en la retaguardia del frente bélico. Vio la Transición a la Monarquía Parlamentaria actual, e incluso aquel atentado que sufrió Lope Huerta, alcalde socialista de Alcalá, en 1982. Pasó la Historia por la ciudad y la pastelería Salinas se fue formando parte de la historia cotidiana de la misma.
Conoció incluso mejores épocas. La pequeña y modesta pastelería que debió ser en origen, posiblemente haciendo funciones de panadería en aquel 1846, vieron los esfuerzos de trabajo agradecidos en un aumento del capital que ganaba el dueño, quien debió invertirlo bien. No sé en qué época sería, pero Salinas llegó a tener la propiedad de todo el edificio donde se ubica la pastelería, de tal forma que hubo una época que Salinas tuvo restaurante en el piso superior sobre la tienda. Aún se puede ver el viejo letrero, probablemente de época republicana (1931-1939) bajo las ventanas de un tercer piso que aparece, junto al segundo piso y el tejado, destartalado. Hoy día ignoro si la propiedad de esas ruinas más que edificio sigue siendo de la familia Salinas, sí que sé que parte de él, más el primer piso, lo ocupa otro negocio, el bar y restaurante Casa Bayton, de la Ruta de los Mesones. La pastelería Salinas, muy orgullosamente, y con razón y todo el derecho, había colocado unos mármoles a los lados de su negocio donde se hablaba del año de origen de la pastelería que había funcionado ininterrumpidamente a lo largo de la Historia, siendo parte de la Historia de la ciudad. Era además un orgullo también para los alcalaínos mostrar a familiares y amistades que nos visitaban en nuestra ciudad este hito que lo considerábamos como propio, al igual que sus mencionadas y estupendas costradas.Pero en 2010 la familia Salinas, no sé si por edad o cuál otra razón, vendieron el negocio a Pedro Martínez Otero, Raquel Martínez Otero y Julio Aurelio Otero. Estos debían continuar tal longeva tradición histórica y tal parte de nuestra Historia y de nuestro patrimonio cultural, porque, que no lo niegue nadie, son estas cosas las que van creando parte de la cultura social de un lugar.
Ya antes habían cerrado otros negocios de la Plaza de Cervantes y de la Calle Mayor por jubilación de sus propietarios, que no tenían quien siguiera con sus tiendas, me acuerdo de una tienda de sombreros y de la muy célebre tienda de fotografía Cerezo. Ese hombre, Cerezo, tiene una de las más grandes e importantes colecciones de fotografías antiguas de la ciudad como patrimonio suyo. Revelaba fotografías con su propio cuarto de revelado, aún a mano, y restauraba con pinceles. Era ya algo mayor y se jubiló, es el padre de un artista local, Alberto Cerezo. El hombre era mayor ya, y las máquinas de carrete de negativo ya casi nadie las usa, del mismo modo que pocas son las fotografías que son pasadas a positivado por la gente común, y menos aún se pasan a positivado de modo manual y no con máquina automática... Ese era un negocio difícil de mantener hoy día, a pesar de que en cuestiones de fotografía yo prefiero eso a las técnicas de ahora... Si hasta Kodak cerró puertas...
Efectivamente la pastelería Salinas cerró puertas, como cerró los dos negocios citados, o el viejo Cine Paz, donde hoy se ubica tristemente una tienda de comida rápida de la multinacional McDonalds. Sin embargo el motivo de su cierre no es falta de gente interesada en el negocio, que era uno de los más lucrativos, aparte de tradicional, de la Plaza de Cervantes, y uno de los que atraían turistas... y estoy por pensar que parte de ese Patrimonio de la Humanidad que se otorgó a la ciudad y parecemos empeñados en maltratar sin que el ayuntamiento parezca importarle demasiado, a pesar de que este asunto es un asunto de un negocio privado... pero es que su carácter y naturaleza trasciende lo privado para ser parte de la Historia y cultura alcalaína. El motivo de su cierre nos lo desvelaban ayer por la mañana sus trabajadores hoy en el desempleo, quienes colgaron un cartel de denuncia de un hecho, quizá llevados ya por la desesperación de sufrir las graves consecuencias de algo que no tienen culpa. Ahora tocará hablar a los jueces sobre el asunto, supongo, yo realmente no sé nada del caso, sólo lo que nos han informado los trabajadores. En aquellos carteles que pusieron a modo de esquela los trabajadores nos decían que:
"A todos los alcalaínos:
Pedro Martínez Otero, Raquel Martínez Otero y Julio Aurelio Prada Sánchez compraron esta pastelería en 2010, fundada en 1846 y que formaba una parte importante de la vida de nuestro casco histórico, especularon con ella y la exprimieron sin atender a los pagos a pesar de los cuantiosos beneficios, para después abandonarla y dejar en la calle a sus trabajadores. Estos han tenido que ver cómo cerraban dejándoles a deber sus salarios y finiquitos, aunque en su última semana la pastelería Salinas hizo una caja de 6.000 euros. Tengan cuidado con estos empresarios estafadores, pueden arruinar sus vidas.
(Estos individuos han quebrado otras cinco empresas solventes en cinco años)
Pastelería Salinas (1846 - 2012)
R.I.P."
Ya antes habían cerrado otros negocios de la Plaza de Cervantes y de la Calle Mayor por jubilación de sus propietarios, que no tenían quien siguiera con sus tiendas, me acuerdo de una tienda de sombreros y de la muy célebre tienda de fotografía Cerezo. Ese hombre, Cerezo, tiene una de las más grandes e importantes colecciones de fotografías antiguas de la ciudad como patrimonio suyo. Revelaba fotografías con su propio cuarto de revelado, aún a mano, y restauraba con pinceles. Era ya algo mayor y se jubiló, es el padre de un artista local, Alberto Cerezo. El hombre era mayor ya, y las máquinas de carrete de negativo ya casi nadie las usa, del mismo modo que pocas son las fotografías que son pasadas a positivado por la gente común, y menos aún se pasan a positivado de modo manual y no con máquina automática... Ese era un negocio difícil de mantener hoy día, a pesar de que en cuestiones de fotografía yo prefiero eso a las técnicas de ahora... Si hasta Kodak cerró puertas...
Efectivamente la pastelería Salinas cerró puertas, como cerró los dos negocios citados, o el viejo Cine Paz, donde hoy se ubica tristemente una tienda de comida rápida de la multinacional McDonalds. Sin embargo el motivo de su cierre no es falta de gente interesada en el negocio, que era uno de los más lucrativos, aparte de tradicional, de la Plaza de Cervantes, y uno de los que atraían turistas... y estoy por pensar que parte de ese Patrimonio de la Humanidad que se otorgó a la ciudad y parecemos empeñados en maltratar sin que el ayuntamiento parezca importarle demasiado, a pesar de que este asunto es un asunto de un negocio privado... pero es que su carácter y naturaleza trasciende lo privado para ser parte de la Historia y cultura alcalaína. El motivo de su cierre nos lo desvelaban ayer por la mañana sus trabajadores hoy en el desempleo, quienes colgaron un cartel de denuncia de un hecho, quizá llevados ya por la desesperación de sufrir las graves consecuencias de algo que no tienen culpa. Ahora tocará hablar a los jueces sobre el asunto, supongo, yo realmente no sé nada del caso, sólo lo que nos han informado los trabajadores. En aquellos carteles que pusieron a modo de esquela los trabajadores nos decían que:
"A todos los alcalaínos:Pedro Martínez Otero, Raquel Martínez Otero y Julio Aurelio Prada Sánchez compraron esta pastelería en 2010, fundada en 1846 y que formaba una parte importante de la vida de nuestro casco histórico, especularon con ella y la exprimieron sin atender a los pagos a pesar de los cuantiosos beneficios, para después abandonarla y dejar en la calle a sus trabajadores. Estos han tenido que ver cómo cerraban dejándoles a deber sus salarios y finiquitos, aunque en su última semana la pastelería Salinas hizo una caja de 6.000 euros. Tengan cuidado con estos empresarios estafadores, pueden arruinar sus vidas.
(Estos individuos han quebrado otras cinco empresas solventes en cinco años)
Pastelería Salinas (1846 - 2012)
R.I.P."
Esperemos que los trabajadores encuentren justicia y se arreglen sus problemas. Que no queden impunes estas cosas, que posiblemente pudieran estar usando de fraudes de ley, que no lo sé. Y que la Pastelería Salinas sea recuperada por alguien decente que quiera sacarla adelante siguiendo su tradición y así la ciudad recupere uno de sus atractivos y de los negocios que le daban un cierto carácter.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
P.D. día 26 de marzo de 2012: En consideración a los comentarios de Anónima dejo anotado por aquí, respecto a la nota de los trabajadores de Salinas, que falta por conocer la versión de los empresarios que citan en el cartel, y saber si realmente especularon con otras cinco empresas, especulaciones que llevarían al cierre de las mismas. Yo me reafirmo en lo que ya escribí en su momento acerca de que no sé mucho más del caso y que serán, supongo, los jueces los que hablarán a las partes implicadas. Si alguien conoce algún lugar donde quede constancia de la versión de estas personas le invito a dejar el enlace en comentarios.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
P.D. día 26 de marzo de 2012: En consideración a los comentarios de Anónima dejo anotado por aquí, respecto a la nota de los trabajadores de Salinas, que falta por conocer la versión de los empresarios que citan en el cartel, y saber si realmente especularon con otras cinco empresas, especulaciones que llevarían al cierre de las mismas. Yo me reafirmo en lo que ya escribí en su momento acerca de que no sé mucho más del caso y que serán, supongo, los jueces los que hablarán a las partes implicadas. Si alguien conoce algún lugar donde quede constancia de la versión de estas personas le invito a dejar el enlace en comentarios.



