lunes, julio 21, 2008

NOTICIA 494ª DESDE EL BAR: DUERMEVELA

Duermevela. Esa es la palabra que se refiere al estado de una persona entre el sueño y el estar despierto. Es justo el momento que puede acabar contigo dormido, o bien despertarte por cualquier cosa, o prolongarse porque no se logre ni lo uno ni lo otro. Es un estado donde a veces se producen sueños que se confunden con la realidad, ya que no estás ni dormido ni despierto. Son como alucinaciones. Claro que también en este estado se produce lo que algunos psicólogos han llamado alucionaciones sonoras, esto es: la escucha de voces, sonidos o músicas que en realidad sólo produce tu mente a partir de sonidos almacenados en tu memoria. La alucinación sonora más famosa de la Historia es la que tuvo Paul McCartney en 1965, cuando, según cuenta él, un día se despertó con la melodía de "Yesterday" en la cabeza.
Cuando duermes ocurren varias cosas a tener en cuenta en tu organismo y tu mente, el mundo de los sueños es apasionante. Pero hoy me llama la atención estas otras reacciones psicológicas que produce el estado de dormir, que no es exactamente que el de soñar. Por ejemplo, me llama la atención hoy algo que vi al respecto en la televisión. Se trata de la relajación de tu cuerpo y de tus constantes vitales y su relación con la mente. Seguro que más de un lector habrá vivido que de repente en medio de la noche se ha despertado porque ha tenido un reflejo que le ha hecho estirar una pierna o una mano, o que ha respirado más profundo de lo normal, o que ha tenido sencillamente un espasmo. Pues parece ser que en la mayoría de los casos esto se debe a una lectura cerebral particular de la relajación de tus constantes vitales. La actividad de meramente dormir implica un descenso del uso de tus energías, lo que lleva a un menor ritmo cardiaco, y una menor actividad del resto de tus órganos, cambio en la temperatura corporal, etcétera. Según lo que dijeron en este programa, en ocasiones el cerebro interpreta esto de modo que cree que el cuerpo va hacia la muerte, y no hacia el sueño, pese a que el mismo cerebro está soñando. El instinto de supervivencia es innato en todos los seres vivos, por lo que el cerebro da una fugaz orden a alguno de los órganos para animar al resto del cuerpo, para reactivarlo, de ahí que en ocasiones nos despertemos por tener un espasmo, por ejemplo. Claro, que otras veces los espasmos lo producen desasosiegos psicológicos que no han sido liberados adecuadamente mientras estábamos despiertos, y que nuestra capacidad de soñar para liberar a la mente de tensiones tampoco ha logrado abrir las puertas para desatascar lo que nos provoca el desasosiego. Son, desde luego, dos caminos diferentes al espasmo que nos despierta.
Pero en realidad yo quería hablar hoy del duermevela. La verdad es que me he pasado buena parte de las últimas 36 horas en mi cama, con ese estado de duermevela... y un ventilador al lado, que si no no hubiera resistido con los termómetros intentando decidirse si marcar 38º o 40º. Creo que he podido desarrollar en mi mente las lineas a seguir en un nuevo libro que estoy preparando... con la esperanza puesta siempre en poder hacerlo llegar al público... publicarlo de algún modo cuando algún día pueda, aunque sobre todo, en realidad, desarrollando la historia para disfrutarla mientras lo hago, viviendo y creando otras vidas. Ha sido un estado de duermevela realmente muy productivo, ha tenido de todo, también es cierto, pero me ha otorgado un poco de escapismo, vivir otras vidas. Hasta que esta mañana mi gata ha decidido que debía levantarme del todo y se ha sentado en la cama a maullarme. Ahora debiera escribir.


Y esto lo encontré en Inmundicias y Desvarios, de parte de 3'14.

7 comentarios:

Bayadère dijo...

La verdad es que son situaciones un tanto extrañas. Yo contesto a preguntas que no me han hecho (tan sólo yo las he "escuchado") o me levanto disparada de la cama porque me parece oír el timbre de la puerta. Ahora por lo menos sé que no es síntoma de locura, gracias por las documentadas explicaciones, muy interesantes.
Espero que tu duermevela se asemeje más a la de McCartney que a las mías.

canichu dijo...

¿Y qué me dices de cuando te levantas con una frase sin sentido aparente metida en la cabeza? A mí eso también me pasa a veces.

Doctor Spawlding dijo...

Miguel ángel solía poner una frase que no recuerdo pero cuya traducción era que el sueño es lo más parecido a la muerte.

Bayadère dijo...

Eso es más raro, pero por lo menos un par de veces también me ha pasado, pero con palabras sueltas, y una vez, con un número. La verdad es que el tema tiene su "morbo", porque da un poco como de "mal rollo", pero es muy interesante, de esos que dan qué pensar. También es verdad que asusta un poco pensar que cada vez que dormimos estamos tan cerca de estar muertos. Aunque visto de otra forma, si durmiendo se está tan bien... la otra vida no tiene mala pinta. Ainss, llevo demasiado tiempo pensando en el tema... Mantennos informados si averiguas algo más del tema.
Ah, y el número no era de la lotería (por lo menos de esa semana)

argonauta dijo...

36 horas en la cama en verano? Hace mucho que no nos vemos en persona pero sabes que si te pasa algo puedes llamarme aunque esté en otro país. Nuestra amistad no se acabó cuando acabó la carrera. Hay confianza. Y si no te pasa nada no te tomes a mal este comentario. Cuídate. Bs.

Lena dijo...

Siempre un tema apasionante, el del sueño y sus fases. A mí lo que me pasa con relativa frecuencia es soñar que vuelo y despertarme en plena caída en picado...justo antes de llegar al suelo. Por supuesto creo que me despierta la sacudida que dan mis alas batiendo fuerte.

canichu dijo...

DOCTOR SPAWLDING: era una cita de un clásico, si no recuerdo mal. Solía poner mucho de cicerón en sus clases de latín, quizá fuera de él. No recuerdo. Un saludo.

BAYADERE: pues ya podría haber sido el número de la lotería, cachis en la mar...

ARGONAUTA: Sé que queda la confianza tras tantos años sin vernos. Bueno, nos seguimos "viendo" por el blog. UN saludo. Gracias.

LENA: Y sin embargo no he hablado de la psicoanálisis de los sueños en este post, ese es otro tema diferente. En todo caso, pese a que en general hay unas pautas psicológicas generales, la verdad es que sólo la propia persona puede analizar correctamente su sueño. Esto ya lo hablamos hace tiempo. Un saludo, Lena.