martes, febrero 08, 2022

NOTICIA 2113ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2010-2014 (adulto, primera mitad de treintañero, 1 de 5)

Realmente yo cumplí 30 años en 2009, pero esos libros de mi primer año de treintañero ya están contados el pasado enero, en la Noticia 2109ª. Así pues, en esta nueva entrega voy a dar un tirón y esta vez vamos a tratar los libros que leí en la primera mitad de mi treintena de años, en realidad de los 31 a los 35 años. Comenzamos hoy con los que leí a los 31 años, un año donde el comienzo de mi formación como archivero de profesión en 2009 me llevó a mis primeros trabajos en archivos, en el Archivo General de la Administración y en el Archivo Central de la Universidad de Alcalá de Henares. Participé además del fomento de la huelga general contra la reforma laboral de 2010 y fui a la huelga.

2010: 31 años.
Leí 31 libros, de los cuáles 10 eran novelas gráficas.

La verdad es que este año 2010 llegué a terminar de leer una enciclopedia de Historia de España en veinte volúmenes dirigidos por John Lynch, la cual comencé a finales de 2008. Pero de ella ya hablé en la referencia de 2009. Así que aunque es una realización personal, no tengo mucho más que decir de ella que lo que ya dije. Además, tras la saga de Corto Maltés comencé con la de Astérix, la cual, ha fecha de hoy, 2022, aún tengo incompleta.  

Historia de España: El imperio colonial y el fin de los Austrias, vol. 14 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): En realidad yo creí que el libro original de Lynch, España 1516-1598: de Estado nacional a Imperio mundial, de 1992, había terminado en el volumen 13, pero en realidad su final reaparece en este otro volumen. Lynch había introducido su propio libro desde el volumen 11 al 14 en esta colección. Este volumen trata sobre todo del reinado de Carlos II, entre 1665 y 1700, aunque tiene varios capítulos dedicados a la sociedad y la economía española del siglo XVII en general, así como de los sucesos en la América Española de ese mismo siglo. Me fue muy interesante conocer detalles del reinado de Carlos II más allá de los tópicos. Al ser una enciclopedia basada en la reunión de libros y artículos científicos especializados en las diversas épocas de la Historia española hace que a veces haya contradicciones entre los autores al valorar aspectos que les son comunes en sus áreas temporales, o que haya repeticiones innecesarias de unos mismos acontecimientos, sobre todo en los volúmenes concernientes a la Edad Media, pero Lynch se aseguraba que la parte de la Edad Moderna quedaba bajo su criterio. La encuadernación, por otra parte, deja que desear. Es bonita y llamativa, y las tapas parecen fuertes, pero no son uno ni dos los libros que he encontrado con páginas mal encuadernadas, y por tanto sueltas, y, colmo de los colmos, algunas rotas literalmente de lado a lado. Es una lástima que una obra tan interesante y actualizada no dé mayor especial interés, de sus editores, por cuidarla en sus detalles físicos, al menos. Cuando acabé de leer la enciclopedia entera mandé una carta al defensor del lector de El País para hacérselo saber, con la idea de que pusieran más cuidado editorial al menos en las encuadernaciones futuras, pero lo interpretó como que le expresaba algún tipo de reclamación. El defensor del lector no supo leer.

Desobediencia civil y otros escritos (Henry David Thoreau, 1849). Es uno de los dos libros que destaqué de mis lecturas de 2010 en la Noticia 874ª. Recopila varios ensayos filosóficos y políticos de este autor norteamericano del siglo XIX. Thoreau es considerado un autor anarquista y también uno de los primeros ecologistas, aunque lo cierto es que su obra es reivindicada por otras tendencias que no tienen que ver con esas formas de pensamiento y de vida. Hay una frase en este libro que es la que más me ha atrapado. No la recuerdo literalmente pero venía a decir que el interés de las personas por un bosque no puede estar sólo en cortarlo para construir casas, que hay otros intereses para las personas por los bosques, como el mero de pasear. Creo que su lectura, alrededor de más de un siglo y medio después, es mucho más actual de lo que uno podría pensar en principio. Sobre todo en estos tiempos de crisis y graves problemas medioambientales.  Hay que humanizar nuestras relaciones, volver a pensar en las personas que somos y que son los demás, ya que la sociedad se ha vuelto demasiado materialista. Lo veía Thoreau ya en el siglo XIX, y con él otros autores. Leerle es leer algo actual que puede ayudarnos cuando menos a uno mismo en nuestra propia vida. La edición que yo tengo la compré con el desaparecido en papel diario Público, que hizo una gran labor de recuperación de obras de pensamiento totalmente descatalogadas o desaparecidas en España hasta que ellos reeditaron. Me llamó la atención que una amiga más joven que yo y que estudió Ciencias Medioambientales conoció a Thoreau años después y le gustó mucho. Me preguntó por títulos de este autor y le comenté que era parte de la génesis del anarquismo. No solo no concebía que el ecologismo estuviera en parte de la génesis de algunas tendencias del anarquismo, sino que además se enfadó un poco, le molestaba. Lo gracioso es que a Thoreau le han hecho hasta cómic biográficos y en las cosas que hoy se publican sobre él en España suele no mencionarse u ocultarse su anarquismo, que es una de las ramas más influyentes por su ecologismo mismo y por su pacifismo. Siendo su libro más famoso este sobre la desobediencia civil, me preguntó, ¿por qué creerán que lo escribió?

Historia de España: Los primeros Borbones: 1700-1759, vol. 15 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): Volvía a ser un libro que originalmente era de Lynch, Los Borbones españoles, 1700-1808, publicado en 1989 en Reino Unido. Junto al anterior citado trataba una parte de la Historia de España que normalmente no se llega a dar en las clases de Historia de los niveles previos a la Universidad, y ya dentro de la Universidad, como licenciado en Historia, aseguro que se pasa de puntillas por estas etapas, salvo en el reinado de Felipe V, el primer Borbón. Así pues me eran libros que iban rellenando algunos de los huecos en sus pormenores. Más aún, la gran reforma Borbona, que centralizó el Estado y modernizó el Reino Hispánico hasta poderlo llamar con más propiedad España, me ayudó en la parte teórica de mi formación como archivero en esos momentos, ya que los cambios administrativos estaban en la base de muchas de las organizaciones institucionales que organizan nuestros fondos históricos hoy día. 

Introducción a la paleografía y la diplomática general (editor y director Ángel Riesco, varios autores, 1999): Yo tengo una reimpresión de 2004. Me regalaron el libro en el taller de formación de archivero al que asistía. Es uno de los manuales de formación más usado para formar archiveros, ya que en España no existe una formación académica de archivero, sino solo o bien de bibliotecónomo, o de documentalista, o de historiador. La formación como archivero se alcanza en nuestro país mediante cursos y talleres, y principalmente con el trabajo práctico. Es extraño, porque las empresas que se dedican a esto y también la administración en las oposiciones buscan específicamente archiveros, pero no hay titulación de archivero en España, solo certificado de haber adquirido los conocimientos en talleres y cursos. Normalmente los documentalistas se suelen atribuir a ellos todo lo concerniente con la archivística, pero eso no es exactamente lo mismo. Es una irregularidad que a nadie le importa y así nos crece el pelo a todos los de este sector tan deteriorado en todo lo laboral, y tan destroza vidas. Casi todos coincidimos en seguir por vocación, y la vocación no se premia... aunque saquemos adelante cuestiones documentales vitales para los ciudadanos y para la Cultura. Como sea, este libro es básico también para estudiar oposiciones y no sería la única vez que lo leyera. 

Astérix en Bretaña (Goscinny y Uderzo, 1966): De niño era casi imposible tener algo de Astérix. Los cómic eran muy caros y mi familia no tenía mucho dinero, incluidos problemas laborales de mi padre. Además no era común tampoco ver las películas más allá de las Navidades, pues no las repetían tanto como ahora. Podías leer fragmentos en los coleccionables por entregas de los suplementos infantiles de los periódicos. Por ejemplo Pequeño País, que el diario El País decidió hacer desaparecer con la Gran Recesión de 2008. Un poco más mayor, de adolescente, tuve un profesor de latín, Miguel Ángel, que nos daba a traducir del latín algunas páginas de la edición en lengua clásica de este personaje. Así que cuando encontré un pequeño lote de varios cómic de Astérix en la librería de segunda mano Domiduca a precio muy bajo los compré. Me encantaba Astérix. Sería cuestión de mi infancia y tal vez también por la carrera de Historia. Me acuerdo que tras comprarlos me encontré con un amigo para el que trabajé en su bar en su momento, Raúl Armenteros, que me preguntó si eran para un niño, pero eran para mí. Disfruté mucho tenerlos.

Astérix el escudo Arverno (Goscinny y Uderzo, 1968): Así pues, inicié la lectura de la saga de Astérix, aunque me faltan ejemplares aún hoy día. Este mismo diciembre pasado de 2021 llegué a comprar alguno. Sigo en ello. Con esta historia revaloricé a Astérix más porque tenía referencias muy bien informadas de la Historia antigua de la Galia y me pareció una maravilla que se hubieran creado unos cómic divertidos para los más jóvenes pero tratando los temas también de modo adulto. 

Astérix y el caldero (Goscinny y Uderzo, 1969): Al igual que me pasara con Corto Maltés, no podía parar de leer seguidas las historias. Lamentaba en este caso no tenerlos todos para poder hacer una lectura en orden cronológico, pero eso no podrá ocurrir incluso aún hoy día. De momento.

Astérix, la gran travesía (Goscinny y Uderzo, 1975): Esta aventura me flojeó un poco en su guión, pero tiene algunas viñetas muy bien planteadas desde lo estético. Cuando años más tarde murió un vecino muy unido a mi familia nos dejaron al cuidado de una de las nietas más pequeñas durante la noche del velatorio. Durmió en mi cama, yo en otro dormitorio, de invitados. Le di a leer este cómic y se entretuvo bastante con él, a pesar de que era más o menos consciente de que algo pasaba.

Astérix en Córcega (Goscinny y Uderzo, 1973): De los que había leído, este me pareció uno de los más cuidados no solo en los personajes y sus movimientos, sino sobre todo en los fondos. Es un cómic muy detallado en sus dibujos. No tenía nada que ver con los fondos planos de los cómic de Bruguera españoles, como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape y otros. Me hizo notar la gran diferencia que había entre el cómic europeo de las décadas de 1960-1970 respecto al cómic español, al menos en cuanto a lo estético. Los guiones también denotaban un trabajo de investigación importante, aunque el humor español era bastante exitoso, este era más surrealista y del mamporrazo y los juegos de palabras, mientras que los europeos hacían todo un estudio de toda clase de datos y los hacían compatibles con historias infantiles y juveniles, lo que transformaba a sus personajes en personajes también adultos. 

La odisea de Astérix (Uderzo, 1981): Era el primero que leía con Uderzo como único creador tras la muerte de Goscinny en  1977. Le  pasaba como al de La gran travesía, tenía una serie de viñetas con una estética muy cuidada y eso es lo que más atractivo me lo hacía, aunque se notaba un guión más serio. Uderzo no le imprimía a los personajes algunas de las características del sentido del humor de Goscinny. Mientras que Uderzo le da a los diálogos a menudo un carácter profundo que refuerza con gestos y actitudes, Goscinny les daba una personalidad a menudo ingenua y cómica incluso cuando tratan temas de lo más serios. Las imágenes de desierto con los camellos no dejan de ser llamativas. 

Astérix y lo nunca visto (Goscinny y Uderzo, 1993, reeditado en 2003): Se trata de una serie de historietas breves y bocetos que se publicaron puntualmente en su época como campañas publicitarias para proyectos sociales de la UNESCO y de otras asociaciones, así como para páginas sueltas para determinadas revistas y periódicos en sus años más exitosos y que no se habían vuelto a editar. Tiene una serie de curiosidades y rarezas a tener en cuenta, pero en general es un producto más destinado a un público adulto y coleccionista, quizá para estudioso del cómic y niños que lo fueron cuando se publicaba por primera vez los primeros álbumes. Comenzaba yo a analizar cómics.

Historia de España: El siglo de las reformas: la Ilustración, vol. 16 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): Continúa el libro ya citado de Lynch en 1989. Aborda la segunda mitad del siglo XVIII desde el punto donde dejó la Historia en el anterior volumen. Sigue por tanto explicando una serie de reinados mal explicados en las aulas españolas, salvo las cuestiones más tópicas de Carlos III, aquí sus lados más oscuros también salen a la luz. Muy útil.

Manual de archivística (José Ramón Cruz Mundet, 1994, reedición revisada de 2008): Tanto el libro como el autor son dos clásicos en la formación de archiveros. Es un libro muy buscado. A mí me lo regalaron en el taller de formación en el que estuve. En pleno 2022 tiene algunas cuestiones legales y de normativa desfasadas, al menos este ejemplar, como por ejemplo la nueva ley para archivos que se aprobó en 2011 o lo concerniente a la memoria histórica o a la ley de buena administración aprobada en 2012. Como sea, el libro es muy completo y sienta autoridad. Lo he leído varias veces también para cuando he opositado. Un manual técnico muy bien informado. Algún amigo me dijo que porqué leía libros tan aburridos, pero en su día no solo me formaba, me resultaba además interesante de cara al trato documental. 

El rayo que no cesa (Miguel Hernández, 1936): El poeta republicano sólo había caído en mis manos en poemas sueltos hasta ese momento. Sin embargo, este año se cumplía el centenario de su nacimiento y tuve curiosidad por leer alguno de sus libros completo, tal como lo ideó y confeccionó él. Así que me compré cuatro de sus cinco libros. Más tarde me compré el que me faltaba. El poeta republicano de filiación comunista murió de tuberculosis en una cárcel política en los primeros años de la dictadura de Franco. Este libro sin embargo es del inmediato comienzo de la guerra, aunque no es un libro bélico. Se terminó de confeccionar poco antes de que comenzara. De hecho estaba prevista su publicación y presentación justo en los días en los que estalló la guerra. Un libro muy vital que me impactó por su lenguaje directo en pena época donde los poetas españoles no tendían a ser ni directos ni claros. Hernández escribía con mucha pasión para ser entendido. Inspiró una parte de poemas míos de esa época en cuanto a la forma compositiva.

Génesis (Robert Crumb, 2009): Quizá es uno de los cómic más polémicos de Crumb, por una parte porque sus seguidores más veteranos no le entendieron o no le perdonaron como ídolo de la contracultura que llevara a cómic su lectura y revisión del libro del Génesis de la Biblia; por otra parte su revisión, leída con detenimiento y observada, contiene partes muy críticas con el texto sagrado y desacraliza en buena parte, lo que para los más cristianos les resultaba ofensivo. Yo lo regalé en un cumpleaños a un amigo que le gustaba Crumb, y no le convenció demasiado, a mí me lo regaló mi madre en el cumpleaños de ese año. Yo creo que tiene sus méritos, pero su lectura no es fácil si no se piensa además en los posibles mensajes críticos de Crumb, pero para eso hay que conocer el texto bíblico, cosa que yo sí conocía, pues como ya anoté en otra entrega, yo he leído la Biblia.

Si Dios me pide un Bloody Mary (Carlos Salem, 2008): Me lo regaló una amiga el día de mi cumpleaños también. Consideró que era el tipo de poesía contracultural que yo estaba haciendo y que me gustaría. Cierto, me gustó. Me habló mucho de la editorial, Ya lo dijo Casimiro Parker, que editaba este tipo de poesía. Me animé a mandarle algo mío y me contestaron que no publicaban este tipo de poesía. Así pues, años después, en El Laboratorio, vi y participe de un recital donde estaba presente el de la editorial. Se me acercó para felicitarme y para preguntarme que por qué no le había mandado nada. Con una sonrisa le di las gracias y no le seguí la conversación, me fui a tomarme mi cerveza con las amistades de allí. Era evidente que no se habían leído el libro que les mandé y pensé que esta gente quizá trabajaba con sus conocidos. Confieso que me indignó un poco aquello, me pareció una falta de respeto.

El hombre acecha (Miguel Hernández, 1937): Es el otro libro que destaqué de mis libros leídos en 2010 en la Noticia 874ª. También le comenté en su día en la Noticia 791ª. Tanto me atrajo la lectura del primero, El rayo Que no Cesa, que este de El Hombre Acecha lo leí en una elaborada edición de Cátedra comentada por un estudioso trabajo de Historia y filología literaria. El 22 de octubre asistí incluso a una conferencia dedicada a este joven poeta en la que se giraba en torno a la idea de que la Generación de 1927 no existe en realidad. Hablé de ello en la Noticia 845ª. Es un  libro escrito durante la guerra. Sus notas biográficas e introductorias aclaran mucho de los porqués de Hernández en este poemario, incluidas sus dudas hacia el PCE tras su viaje a Rusia.

Cancionero y romancero de ausencias (Miguel Hernández, 1939, publicado en 1958): Lo escribió Hernández hacia el final de la guerra civil y durante su presidio, estaba listo en 1939, pero no se pudo publicar hasta 1958, si no recuerdo mal por intermediación de Altolaguirre, amigo de Hernández, para ayudar en lo económico a la esposa del poeta una vez que esta quedó viuda y con un niño huérfano. Contiene varios de los poemas más famosos, pero es sin duda menos potente que los anteriores, aunque posiblemente sea el que más hondamente sintió Hernández, que sospecharía de su futuro inmediato. Es en parte un canto a la vida. Todos estos libros de Hernández los compré en la librería Diógenes.

Historia de España: La etapa liberal: 1808-1898, vol. 17 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Charles Esdaile): Esta vez Lynch optó por un libro de Esdaile, que en realidad era España en la época liberal. De la Constitución a la guerra civil, 1808-1939, de 2000. En comparación a todo lo dedicado a la Edad Moderna, o simplemente al siglo XVIII, parece un trato apresurado al muy complejo siglo XIX. Se descompensa aquí un poco la dirección de Lynch de la colección. Aún con todo la exposición de Esdaile es clara y ayuda como trampolín a comprender los cambios de España hacia unas formas democráticas salpicadas de guerras y golpes de Estado que servirán de trampolín para el siglo XX.

Lorna y su robot (Azpiri, 2009): Se trataba del primer volumen de la edición integral de Lorna que Azpiri, fallecido en 2017, comenzó a crear en 1981.Ya hubo un intento de hacer lo mismo en 2000. Yo compré este ejemplar en la desaparecida tienda de cómic de la calle Ramón y Cajal de Alcalá de Henares. Confieso que quería tener por un lado algo de Azpiri y por otro una aventura erótica del espacio porque Barbarella me parece una película muy divertida y Lorna me recuerda a Barbarella. Más aún, también vi la serie de televisión de Álex de la Iglesia Plutón BRB Nero y también tenía algo de Lorna. Un amigo me dijo en broma cuando lo compré: "ay, guarrete", pero la cosa es que el cómic es divertido. Las historias son imaginativas, aunque los guiones son sencillos. Incluía una historia nueva con Lorna de niña, creada solo para ese tomo. Divertido y con un punto de fantasía personal desde que conocí a Barbarella, ¿o quizá por la Leia de El retorno del Jedi?

Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll, 1865): Encontré un volumen que contenía los dos libros que componen la historia de Alicia escrita por Carroll. Fue en la librería Diógenes, así que me lo compré. Era además una edición crítica con un estudio biográfico del autor y otro sobre la obra y su proceso de creación que me pareció tan interesante como la novela. La verdad es que yo había visto la película de dibujos animados de Walt Disney desde niño, pero la novela era la primera vez que la leía. Me gustó tanto o más que la película. Fue desilusionante la que años después hizo Tim Burton. El libro además sigue unas pautas matemáticas de los movimientos del ajedrez y diversos guiños de la historia de amor platónico de Carroll hacia la niña Alicia Liddell, no olvidemos que el autor era uno de los maestros tutores en un colegio religioso de Alicia en la vida real. Como sea, y al margen de esto, yo tenía además una camiseta con la portada del primer disco de Janis Joplin, con la cara del gato de Cheshire que sale en esta historia, por lo que me la puse bastantes veces en esta época. El libro me pareció pura fantasía.

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (Lewis Carroll, 1871): He de confesar que supe de esta segunda parte gracias al ejemplar que compré. Fue una fortuna encontrarlo y tener los dos libros juntos. Completa la primera parte, aunque es más serio. Contiene fantasía, pero su línea argumental no es tan libre como el anterior. Hay que pensar que Carroll propuso a los padres de Alicia casarse con ella cuando esta fuera mayor, él era protestante, por lo que su sacerdocio no le impedía el matrimonio. Sin embargo los padres quedaron horrorizados ante un amor tan inusual, pederasta, a pesar de ser platónico y, dada la petición de mano, tan anómalamente formal en un caso así. Le echaron. Carroll no volvió a ver a la niña, aunque se sabe que le gustaron otras. Quedó obsesionado con Alicia, un poco al estilo del hombre del Lolita de Nabokov, aunque sin  truculencias sexuales. Cuando trascribió las historias que le contaba de niña en libros quiso regalarle las notas originales. La buscó ya mayor ella y la encontró prometida en matrimonio con un joven. Accedió a verle aunque en presencia de su prometido. Parece ser que hubo un silencio muy prolongado en el salón, pero Carroll descubrió que aquella niña Alicia ya no existía, porque ahora era adulta, y no le interesaba. En todo caso, esta segunda parte ahonda en ese terminar de ser niña para ser mujer, aunque hay que leerlo entre líneas y en metáforas. Sigue también las normas del ajedrez.

Historia de España: El fin de la monarquía. República y guerra civil, vol. 18 (2008, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Charles Esdaile y Antony Beevor): En realidad reúne el final del libro de Esdaile citado antes con el libro de Beevor La guerra civil española, publicado en 1982. Con ello queda un poco descompensado al contener una información actualizada por Esdaile en 2000 compartida con una visión de la guerra civil de Beevor analizada desde lo que se conocía en 1982, por tanto falta de algunos conocimientos documentales posteriores. Queda en ese aspecto un poco desfasada, por muy completa que esté. Tiene una visión de hecho cercana a las interpretaciones de la Transición, donde se tendía a no confrontar en la interpretación de los hechos. Aún con todo, es un libro útil si se completa con otros libros sobre la guerra civil también muy estudiados aunque sean igualmente desfasados, como el de Hugh Thomas, aunque siempre es conveniente actualizar los conocimientos con obras de personas como Gabriel Jackson, Vadillo y otros.

XVIII Jornadas de archivos municipales. Pilares de la e-administración: Cuadro de clasificación de fondos (Grupo de Archiveros Municipales de Madrid, 2010): Asistí a estas jornadas con el taller que me formó de archivero. Allí había una gran cantidad de archiveras y archiveros muy emblemáticos de la archivística española. Para ellas y ellos aquello era casi una fiesta ya que este cuadro de clasificación era un logro tras décadas intentando ponerse de acuerdo en él. Nos regalaron los dos volúmenes que recogían el trabajo de este grupo de archiveros de los municipios de Madrid. Obviamente, nada apasionante. Desde que comencé a trabajar como archivero he leído ya varias lecturas sobre archivística, paleografía, documentación y demás. Trato de formarme no sólo con mi práctica diaria, si no también con la teoría de saber a través de aquellas personas que comparten sus años de experiencia con esta clase de publicaciones. Mero libro técnico. Este volumen lo leí completo en este 2010, año de su publicación y posteriormente para oposiciones.

XVIII Jornadas de archivos municipales. Pilares de la e-administración: Tesauro de archivos municipales (Grupo de Archiveros Municipales de Madrid, 2010): Lo contabilicé como leído completo en 2010, pero lo acabé de leer con análisis en 2011. Prácticamente es un listado transformado en tesauro para facilitar búsquedas y clasificaciones. Nada apasionante y por lo general somnífero, pero es parte del material de trabajo. Cosas que saber.

Historia de España: La dictadura franquista, vol. 19 (2008, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Javier Tusell): Se trata en realidad del que fue el último libro de Tusell, Dictadura franquista y democracia, 1939-2004, publicado en 2005. Tusell, uno de los historiadores españoles más minuciosos, era colaborador habitual del el diario El País, por lo que no fue extraña su inclusión. Murió en febrero de 2005 y fue enterrado en Alcalá de Henares, en el Cementerio Jardín. Personalmente he querido rendir homenaje a su tumba alguna vez, pero nunca la he encontrado. Era el libro más actualizado en esa fecha sobre franquismo y lo había escrito un experto al que he leído numerosas veces en mi carrera universitaria. No obstante faltan algunas partes interpretativas, quizá en 2022 incluso conocemos algunos datos más y han cambiado algunas percepciones, pero el conocimiento de Tusell sobre la dictadura era muy rico. Yo me especialicé también en Historia contemporánea y actual, por lo que al leer este libro lo hice con gran detenimiento. Me parece recomendable. Si que es cierto que alguna persona que me vio leerlo me miró raro, quizá no hay costumbre de que se quiera leer sobre el franquismo sin afán de coincidir políticamente, sino por la Historia y el mayor análisis. 

Historia de España: La España democrática, vol. 20 (2008, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Javier Tusell y Javier Paniagua): Contiene el final del libro de Tusell citado, más un capítulo final en varias partes redactado por Paniagua sobre la Historia más actual de ese momento, el gobierno de Zapatero, PSOE, desde 2004 hasta el 2007 (su gobierno acabó al final de 2011). El libro final de la enciclopedia daba muchas de las claves de la Historia actual, que ahora deben y merecen reinterpretación a la luz de la Gran Recesión 2008, el Movimiento 15M de 2011, los recortes de Rajoy a partir de 2012, el surgimiento de Podemos de 2015, los casos de corrupción del PP destapados, el auge del nacionalismo catalán y su proceso independentista de 2017 y la Covid-19 a partir de 2020, incluida la reciente reforma laboral de este 2022. La interpretación plenamente optimista del gobierno de Zapatero queda obsoleta en buena parte, aunque no inutilizada. Si bien su primer gobierno creó grandes avances sociales entre 2004 y 2008, y este libro ya estaba dado por acabado en 2007, queda claro que los errores económicos por la Gran Recesión, incluidas las reformas laborales de 2010 y de 2012, quedan fuera. Cuando yo leía este libro ya intuía y veía que tenía un exceso de interpretación partidista a favor del PSOE y que incluso en la parte de la Transición Tusell escamoteaba datos y protagonismos a otros grupos políticos y sindicales, incluso sociales. Reproduce además algunos de los lugares comunes de los tópicos de la Transición, ninguneando a la propia evolución de la ciudadanía y aún ignorando los procesos de corrupción en personajes como Jordi Pujol, vital para el posterior proceso de independencia, o en la persona del propio rey Juan Carlos I, el cual abdicó en 2014 y el cual se fue en 2020 a Emiratos Árabes Unidos ante un posible procesamiento judicial por presunta corrupción. En todo caso, a fecha de hoy 2022, es el libro de Historia de España más avanzado que tengo, debería ir buscando otro más actual con cuidado en su autoría. Aún con todo, es uno de los libros de referencia. Tusell no era un ignorante. Algunas personas cuando me vieron terminar este libro no se llegaban a creer que había leído una enciclopedia de Historia entera. Un reto personal completado.

1910-1985, 75º aniversario de la CNT, prefigurando futuro (Comité Nacional de CNT-AIT, 1985): Es un pequeño libreto a modo de revista multicopiada que se publicó en 1985 y se volvió a imprimir en 2010 ya que la CNT cumplía cien años. Lo conseguí a través de un compañero para poder completar una parte de la Historia del final de la enciclopedia leída, la cual había sido tratada solo desde atentados concretos que hubo, pero sin análisis alguno de un sindicalismo al que  la gran mayoría de los trabajadores de la época pertenecían. ¿Era media España terrorista? Es evidente que no. Me era necesario completar también la Historia desde esta perspectiva.

Batman, año uno (Frank Miller, 1988): Fue el cómic o novela gráfica que destaqué entre los cómic que leí este año, como dije en la Noticia 791ª. Batman es un personaje oscuro que me atrae. Su oscuridad es usada para hacer una justicia a su medida. Nació como contrapunto a Superman dentro de las publicaciones de Detective Cómics. Ambos son los dos primeros superhéroes del Noveno Arte. La Edad de Oro del Cómic nos ha mostrado un mundo donde triunfa la justicia gracias a seres llenos de sorprendentes poderes que pueden con la maldad, como Superman, desde 1938, o por el contrario gracias al oscuro sentimiento de la venganza moviéndose dentro de un mundo lleno de corrupción moral, ética y humana, como las de Batman, desde 1939. Batman no tiene superpoderes, es totalmente humano, tanto como para tener ese mundo interior tan lleno de sentimientos resentidos que a veces rozan peligrosamente el hacer cumplir las normas de modo estricto. Frank Miller, autor de otras novelas gráficas como 300 o Sin City, pintó al llamado "Señor de la Noche" retomando la que hasta ahora es la historia más completa y compleja del inicio de la formación de este héroe de papel, el de sus aliados y el de sus enemigos. Un cómic para adultos que hoy día es un clásico. Sus páginas están llenas de todo tipo de corrupciones. Volví a comprarlo unos años después en otro volumen que incluía algunos relatos antiguos que me interesaban. Así que lo tengo dos veces. Este lo compré en Alcalá Cómic.

CNT, 1910-2010, cien imágenes para un centenario (dirige y coordina Juan Pablo Calero Delso, varios autores, 2010): Me lo regaló mi amigo Julián Vadillo, historiador del mundo obrero que también escribió aquí. Además lo dirigió otro amigo, el profesor Juan Pablo Calero. Participaban cien autores, uno por cada imagen, que era comentada a modo comentario de texto y repasando los cien años de Historia de la CNT. Comenté sobre este libro en Las notas de los cíclopes libreros. El libro lo avalaba y financiaba la propia CNT, que celebraba su congreso en Córdoba. Una vez más la cronología impidió que se abarcara el año 2011 e incluso el 2012, años en los que las protestas sociales reforzaron a los sindicatos anarcosindicalistas. En las dos huelgas generales de 2012 las columnas de las manifestaciones de estos sindicatos vieron un gran aumento de participación al unírseles diversas corrientes reivindicativas que estando en contra de la reforma laboral no deseaban manifestarse junto a la UGT ni junto a CCOO, aunque pudieran confluir en algún punto. En todo caso, esos apoyos quedaron rápidamente dilapidados en los acontecimientos internos posteriores de la CNT, aunque sí se benefició la CGT, el sindicato nacido de la CNT durante la década de 1980. Como sea, el libro fue un primer repaso general de la Historia de la CNT desde puntos de vista actuales. Es un libro conmemorativo a tener en cuenta, con gran aparición de documentos gráficos y textuales del Archivo Anselmo Lorenzo, donde se guarda la documentación histórica del anarquismo en España. El libro también trataba de grupos anarquistas desde 1868, no comenzaba en 1910.

El anarcosindicalismo español. Una Historia en imágenes (Colectivo Solidaridad Obrera, 2010): Otro amigo me regaló este segundo libro que se publicó con motivo de los cien años del anarcosindicalismo en España. En este caso lo llevaron a cabo el Colectivo Solidaridad Obrera y otros grupos y sindicatos anarquistas, entre ellos, si no recuerdo mal, la CGT. Contenía fundamentalmente fotografías con explicaciones a pie de foto, aunque muchas de las fotografías tenían mala calidad, extraídas de Internet o prensa y escaneadas a baja calidad o en tamaño muy pequeño. En todo caso, es otro documento gráfico muy a tener en cuenta. Estos, evidentemente, no se centraba solo en CNT, a partir de los años 1970 y 1980 muestra imágenes de otras corrientes y sindicatos.

lunes, enero 31, 2022

NOTICIA 2112ª DESDE EL BAR: TERCERA VACUNA, NEIL YOUNG O ERIC CLAPTON

Hoy, a la hora de la comida, me han dado la tercera dosis de la vacuna contra la Covid-19. Ha sido en el Hospital Príncipe de Asturias. En todo lo que va de pandemia no he tenido la Covid, ahora con la tercera vacuna supongo que he bajado mucho las posibilidades y que de tenerla en el futuro me sería muy leve. 

Varias amistades me han preguntado por qué me vacunaba con la tercera dosis. Lo cierto es que he tenido que solicitarla yo, no es como la pauta de las dos dosis anteriores, que el propio sistema sanitario te llamaba para que fueras a vacunarte. Estoy en la franja de los mayores de cuarenta años de edad que vacunaron con Pfizer, la tercera dosis o de recuerdo estaba muy recomendada para que la solicitara. Lo cierto es que no la había solicitado en diciembre, cuando abrieron la posibilidad. Por entonces trabajaba y no tenía planeado juntarme con nadie en concreto para ninguna cena de Navidad o de Año Nuevo. Desde que he vuelto al desempleo el 1 de enero busco trabajo sin éxito y escucho las historias de algunas otras amistades que sí se han vacunado con la tercera dosis y de algunas opiniones de científicos y periodistas en debates de televisión en su tiempo interminable del monotema, como si no hubiera más noticias. Así pues una de las razones para darme la tercera dosis, lo confieso, ha sido que estando en el paro he considerado que no perdía nada por ponerme la tercera dosis ahora que tengo tiempo y no necesitaría pedir un día u horas libres a nadie. Puede que no sea una gran razón, pero no ha sido mi única razón, también he valorado que otras amistades se hayan vacunado con la tercera ya y lo que dicen que si te contagias con tres dosis puestas, la enfermedad tiene posibilidades muy mínimas de que sea algo grave. 

En esta misma semana, entre tanto, se han conocido dos posturas muy diferentes frente a la tercera dosis, o a cualquier dosis, de la vacuna contra la Covid-19 por parte de dos músicos históricos del rock and roll desde la década de 1960. Por un lado tenemos a Neil Young, que amenazó  a Spotify con retirar toda su música disponible de esa plataforma si no retiraba los audios de Joe Rogan, un humorista norteamericano muy famoso que arrastra a millones de oyentes, que es negacionista de la Covid-19 y antivacunas. Tras sostener su amenaza un par de días, Spotify no le hizo caso y Young cumplió con retirar su permiso para que su música estuviera disponible en esa plataforma. En consecuencia, Spotify ha perdido varios millones de dólares por la reproducción de la música de Young (en sentido contrario imagino que Young también habrá perdido los ingresos de los derechos de autor de esas descargas). El caso es delicado, pues aunque Young ha obrado en consecuencia con lo que cree moralmente lo correcto, lo cierto es que lo que pedía era impedir la libertad de expresión. Nos guste o no la postura de Joe Rogan, este estaba usando de su libertad de expresión. Otra cosa es si se demostrase que Rogan expande mentiras y bulos a conciencia de ello, especialmente si es con ánimo de lucro. Sin embargo, si Rogan realmente cree aquello que dice, ciertamente usa su libertad de expresión. Pero es cierto que la Covid-19 existe y que las vacunas funcionan, quizá no como se esperaba al principio, pero funcionan. Que tenga millones de seguidores puede alimentar un negacionismo, es verdad, o quizá algunos simplemente le escuchan porque no deja de ser un humorista famoso en el mundo norteamericano. A fin de cuentas, en España tenemos el caso de Miguel Bosé, cuyas canciones siguen apasionando a muchos y cuya postura negacionista es escuchada tanto por negacionistas como por personas que no lo son pero quieren saber (o reírse de) lo que dice. 

Y frente a la postura de Neil Young esta semana nos encontramos con la de Eric Clapton. El viejo guitarrista de rock y blues lleva unos años con una vejez cada vez más malhumorada. Quizá todo empezó cuando dejó de hacer giras de conciertos por motivos de salud, aunque lleva una vida, muerte accidental de su hijo incluida, que no ayuda a que con los años vea el mundo de manera amable. Pensemos que Clapton ya lleva dos o tres años siendo el objetivo de muchas personas a las que se les ha atravesado con cosas, por ejemplo, como rastrear y denunciar a todas y cada una de las personas que piratean o escuchan sin su permiso música suya por Internet, exigiendo pagos de multas elevadas, aunque él no necesita el dinero. Y no persigue solo a los grandes piratas, ha saltado a la prensa incluso por denunciar a personas normales y corrientes, humildes, algunas de ellas: personas de su edad que le siguen de toda la vida comprando sus discos. Otro motivo de su persecución en los medios es que declarara que la música de hoy día era como la que se hacía en su época, un 95% mierda y un 5% realmente creativa y creada por sí misma, no solo para lo comercial. Toda la industria discográfica y todos los medios que se dedican a la música le tienen ahora mismo crucificado y la más mínima cosa que haga o diga es potenciado y exagerado en los medios en su contra. Hasta la revista Rolling Stones, que le ha apoyado desde que comenzó a publicarse en la misma década de 1960, le ha retirado desde el año pasado su apoyo incondicional y ya no dice cosas precisamente bonitas de él. No ayuda tampoco que Clapton se haya vuelto conservador hasta el extremo de tener varias amistades partidarias de Donald Trump, o que en una canción junto a Van Halen cante contra los efectos en la población de una noticia mil veces repetida en los telediarios, la de la Covid-19, invitando al oyente a elegir si ser libre o esclavo, en el sentido de si se quiere simplemente repetir lo que no te paran de repetir, o bien si desea liberarse de miedos y pensar por uno mismo con las informaciones recibidas. Uno de sus amigos, un bluesman negro, Robert Cray, rompió su amistad con él al invitarle a aclarar sus palabras y  se empeoró todo cuando Clapton dijo que se refería a la esclavitud que practicaban los británicos hace más de doscientos años, y no a la de los campos de algodón estadounidenses, ambas esclavitudes era ejercida contra negros africanos principalmente. 

La cuestión es que Clapton  no es negacionista, pero esta semana ha sido llamado negacionista de manera repetida. Él ha llegado a vacunarse de las dos dosis. El problema es que él creía en las innumerables noticias que decían que vacunarse era seguro y era lo mejor que se podía hacer. Él fue una de las personas del porcentaje muy minoritario cuya salud reaccionó muy mal a la segunda vacuna. Lo superó, pero desde ese momento comenzó a cuestionar todas las verdades absolutas que no se paran de repetir en los informativos. La postura de Clapton no es contraria a la aceptación de que la Covid-19 existe, ni es contrario a las vacunas, sino que es contrario a las verdades absolutas y a la repetición constante en los medios de comunicación de una sobresaturación de noticias sobre la pandemia y las vacunas que hace que las personas terminen creyendo a pies juntillas absolutamente todo lo que se dice, sin criterio propio porque, de tanto oírlo o verlo o leerlo, se asume todo lo que incesantemente recibes de las noticias sin cuestionarlo ni reflexionarlo ni contrastarlo. No hay que negar, también es verdad, que desde su mala experiencia con la segunda dosis de la vacuna, no es ya totalmente partidario de la vacunación. Clapton, acertado o no, cree que la sobresaturación informativa es un experimento para la manipulación masiva de las personas en plena época de las redes sociales y una libertad de expresión que goza de innumerables canales para ser ejercida con altavoz por una gran mayoría de la población. Cree que la sobresaturación informativa está programada por los gobiernos o por las grandes empresas, como las farmacéuticas. No es lo mismo que ser negacionista de la Covid-19, pero esta semana ha servido para que todos los medios le tachen de negacionista. Dado el mal carácter que se le va poniendo con la edad, Clapton les deja a los anglosajones muy fácil ser el blanco de todo tipo de ataques, como Miguel Bosé en el mundo de habla española, aunque Bosé sí es negacionista.

Pues en este lunes tras la semana de Young y Clapton, cara y cruz de una misma moneda ante la Covid-19, me he vacunado de mi tercera dosis. 

Algunas amistades de las que me preguntaron que por qué me vacunaba con la tercera dosis me razonaban que las vacunas son necesarias en el tercer mundo. Y llevan razón. Para poder acabar con la pandemia, al menos como pandemia, para que pase a endemia o incluso a menos que eso, es necesario que la gran mayoría del planeta esté vacunada, decir que todo el planeta lo esté es ilusorio. Creo que ya sabemos que siempre habrá población que no se vacunará, y no precisamente solo porque haya negacionistas. Hay incluso numerosos médicos que se van sumando a la opinión de que la tercera vacuna debe quedar reservada solo a unos determinados sectores de la población. Los de mi franja de edad, por el mero hecho de tener esta edad y nada más, no sería uno de esos sectores. Pero también hay médicos que piensan lo contrario. En todo caso las vacunas que sobran no se reenvían al tercer mundo. Baste con comprar la prensa para saber que cada cierto tiempo se destruyen lotes de vacunas imposible de usar ya y que no se aplicaron cuando debían aplicarlas. Esto no quita para que yo también piense que hay que ayudar al tercer mundo a que les lleguen vacunas y a vacunar. 

Dentro de eso, yo me he vacunado de la tercera dosis. Me ha sorprendido que el simple comentario de que iba a hacerlo ha provocado que algunas personas me hablaran a favor y en contra, como si mi decisión personal fuera objeto de un debate vital. Cuando lo comenté en mi propio muro de Facebook a modo de algo intrascendente, y quizá para indicar que yo también me vacuno, alguien me borró automáticamente de su lista de amigos. Eso me llamó la atención. Borrar a alguien de la lista de amigos porque dice en público que se va a vacunar. 

Sí, hay algo que se está enrareciendo en el ambiente, es la polarización cada vez mayor de o blanco o negro. Young o Clapton. En algún momento la olla a presión debe dejar escapar el vapor. Hay que destensar en todo. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, enero 27, 2022

NOTICIA 2111ª DESDE EL BAR: NUEVAS REFLEXIONES SOBRE LA REFORMA LABORAL

En la Noticia 2101ª, a finales de diciembre pasado, cuando se publicó en el Boletín Oficial del Estado, dije que la reforma laboral estaba sabiendo un poco a traición, ahora digo que me sabe más todavía a traición, o quizá más aún a aquel dicho castellano de prometer hasta meter y una vez de metido, nada de lo prometido. Daba alguna razón escasa de lo que me lo hacía pensar en aquel fin del año pasado, hace apenas unas semanas. 

Ya sé que ayer ya os escribí sobre una percepción personal de que se estaba dando una desigualdad social en el desempleo, no tanto por la reforma laboral, sino por cómo están cambiando las cosas en el mundo laboral con la Covid-19 (Noticia 2010ª). En los últimos tiempos, especialmente desde 2019, he escrito varias veces de los problemas de la alta temporalidad laboral en España o del problema de los sueldos, que gracias al gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos iniciado en 2020 han podido aumentar, aunque nunca se nos escape que pese a que el PSOE desea ponerse una medalla única, esto solo ha ocurrido cuando Unidas Podemos ha comenzado a tener ministerios y vicepresidencia, en anteriores gobiernos del PSOE estas subidas no se dieron, no al menos con el mismo espíritu y cuantía que ahora. No es cuestión de enlazar todas las numerosas entradas sobre ello, se pueden buscar o bien por los meses de lo más significativo en este blog, o bien en la pestaña de actualidad, entre otros temas de actualidad. Y sé que el 1º de Mayo de 2021 ya hablé muy esperanzadoramente de la reforma laboral que planteaba la ministra de Trabajo, hoy también vicepresidenta, Yolanda Díaz, de Unidas Podemos, Noticia 2048ª. Y que lo volví a hacer aquel junio de nuevo en la Noticia 2058ª, aunque ya entonces, para quien lo quisiera leer, ya introducía dudas de cómo saldría al final.

Aquellas personas que han hablado conmigo en 2021 sobre este tema saben que yo confiaba mucho y esperaba que Yolanda Díaz se saliera con la suya. Pero, a fecha de hoy, finales de enero de 2022, cuando la semana que viene, primera de febrero, se votará en el Congreso la aprobación o no de la reforma laboral publicada en diciembre, ya lo dije el otro día, hay cierta decepción en mí al respecto, sabor a una traición. No sabor a una traición total, porque es verdad que habrá sectores de trabajadores que saldrán con algún beneficio, pero en realidad la reforma laboral del 2012, del PP, sigue bastante en pie, y aquella, no lo olvidemos tampoco, venía de la del PSOE de 2010, contra ambas ya me manifesté en huelgas porque tenían cosas graves. ¿Qué esperar de una reforma laboral 2021 que pese a haber sido negociada durante nueve meses, cosa elogiable en Yolanda Díaz, al final ha resultado que la patronal de la CEOE fue la primera en aceptarla y firmarla, incluso antes que los sindicatos? No es extraño que la CEOE, ahora con ayuda de los restos de los liberales de Ciudadanos, presionen para que el Parlamento no haga ni una sola enmienda. Nueve meses serán nueve meses de negociación, con este enero, diez, pero nuestro orden constitucional, nuestro orden democrático, como el del resto de democracias, implica y necesitan que sean los parlamentos quienes den el aprobado final, porque en los parlamentos están los representantes de todos los ciudadanos, no solo de los de los empresarios, no solo de los que votaron a los que gobiernan, no solo de los afiliados no de todos los sindicatos, sino de los dos sindicatos de siempre. Es nuestra Constitución la que da la posibilidad y la que obliga a introducir enmiendas a todos aquellos grupos del gobierno, constituidos como diputados y senadores de la oposición, en el sentido que crean más conveniente también para aquellos ciudadanos que ellos representan. Que buena parte del gobierno se haya puesto del lado de la CEOE para criticar a todos los que quieran enmendar a disgusto de la CEOE, escudándose en los nueve meses de la negociación, es tanto como encender los fuegos contrarios al orden democrático en el que los españoles nos constituimos solo para que los empresarios no se levanten de la mesa y digan: ahora me enfado y no respiro. A los empresarios no los ha votado ningún ciudadano. Que no lo olvide el gobierno cuando sea consciente que lo que ocurra en el Parlamento la semana que viene es nuestro orden democrático. Yo puedo estar en contra o a favor, o a favor o en contra, de lo que los grupos vayan a querer enmendar, o a votar, o abstenerse, pero no se puede echar culpas por actuar en conciencia y en uso de nuestro orden democrático recogido en la Constitución. Que los grupos nacionalistas quieren mantener los convenios por territorios, como ya venía ocurriendo hace ya bastantes años, puedo estar a favor o en contra, me reservo mi opinión ahora mismo, pero lo que no puedo es condenarles, porque están ejerciendo su derecho y su capacidad de representación de los que les han elegido.  

Cosa parecida pasa con la ley de vivienda, la del alquiler, se escuda el gobierno en lo mucho que ha negociado... Ya, pero el poder judicial también es parte de nuestro orden democrático, quizá a ellos también se les tenía que haber consultado en medio de todas las negociaciones. Lo que no se puede hacer es que si no se opina como el gobierno, entonces se es muy malo. No. No se es malo, es parte de la democracia.

No todos los sindicatos han apoyado ni apoyan esta reforma. Principalmente lo apoyan UGT, próximo al PSOE, y CCOO, próximo al PCE, partido al que pertenece la ministra de Trabajo. Otros sindicatos como CGT, CNT, Solidaridad (anarcosindicalistas), CSIF (de los funcionarios), LAB (nacionalista) están en contra, o USO (sindicato cristiano) declara sentirse decepcionado, entre otros tantos sindicatos. Y no olvidemos que muchos trabajadores no están sindicados y algunos no saben ni lo que los sindicatos defienden o cómo funcionan, pero tampoco saben cómo posicionarse ante lo que van sabiendo de la reforma laboral.

Es cierto que es bueno que los convenios sectoriales vuelvan a tener fuerza, esto además refuerza a los sindicatos y ayudará a afrontar mejor todos los problemas laborales que surjan, o a negociar las subidas salariales, pero por ejemplo tenemos el asunto de que no se ha endurecido el coste por despedir, cosa que el PSOE abogó porque eso no se tocara, y en eso sale beneficiado la CEOE. En toda negociación hay cesiones, esta ha sido dura, pero es que esta reforma tiene casi intacta la reforma del 2012. Tiene ventajas, sí, pero también tiene enormes problemas. Que al final no se fijase que fuera mínimo el porcentaje de trabajadores temporales en aquellas empresas que siendo su actividad una muy determinada tienen sus plantillas mayoritariamente de temporales y de contratos de formación, es un triunfo tan enorme de la CEOE que es casi como garantizar la continuidad de la reforma del 2012. La ministra a cambio logró que una empresa no pudiera contratar como temporal a alguien más de tres veces al año, en un máximo de noventa días al año, o sea: tres meses laborales. Desde mi experiencia sé que a los que somos temporales te pueden contratar bastantes veces una misma empresa y más de tres meses al año, pero si le reduces esa posibilidad, no va a ocurrir lo que espera el Ministerio de Trabajo de que te vayan a hacer indefinido o fijo, el paro está lleno de gente, lo que va a ocurrir es que nos van a complicar la vida a los temporales. A esto se puede responder que la nueva reforma simplifica los contratos a cuatro supuestos, y que muchos temporales deberían pasar a ser fijos discontinuos, tirando de la figura del ERTE para cuando el trabajador no tenga trabajo o no tanto volumen, lo que evitaría su despido, a costa de que el propio gobierno ponga dinero. Pero es que en ERTE el sueldo no es el mismo que en periodo laboral, puedes crear graves problemas al trabajador, y en definitiva tenemos que pagar facturas y tenemos que comer, ya veremos cómo sale la cosa, lo mismo me equivoco, pero no creo que alguien que necesite ingresos se quede quieto con ingresos que no le son suficientes.

La cosa es que la reforma está publicada, la semana que viene se enmendará o no, y se puede leer. Ahí os podéis informar y reflexionar vosotros mismos.

Yo por mi parte, tengo cierta desilusión mayor hoy porque a través de prensa, por ejemplo en El País, sé que mi sector es uno de los afectados de la decisión de hoy del gobierno, donde ellos (el gobierno) a sí mismos no van a aplicarse eso de crear trabajos indefinidos, fijos, ni lo de fijo discontinuo. Los contratos creados por el sector público, y yo trabajo con el sector público a través de empresas privadas de archivo, con proyectos sobre el archivado de fondos y series documentales cuando los hay, no serán afectados por límites de tiempo y seguirán siendo contratos temporales. O en otras palabras: habrá reforma laboral con mejoras, donde haya mejoras, para todos menos para los que trabajen para el sector público. Ciudadanos de dos categorías. A mí me ha tocado que para mí no hay más futuro que la temporalidad y sueldos de vaya a saber. Se escuda el gobierno en que hay trabajos que es difícil que sean de contratos de noventa días, como los de Correos o los transportes públicos, a lo que los empresarios ya han expresado su molestia con esta desigualdad respecto a lo que se les pide a ellos con sus trabajadores y lo que el gobierno desea hacer con los suyos. Para mí no hay reforma laboral. No se ha hecho para mí. Eso es lo que leyendo esto me hace pensar. Todo sea que haya que ver como queda todo al final, incluida la práctica.

Hoy por hoy, decepcionado. 

Unidas Podemos nos prometió que no habría grandes bancos, han habido ya un par de fusiones de las cuales yo me vi afectado de la de Bankia con Caixabank; se habló del precio de la luz como bien básico, pagamos los precios más caros y en consecuencia se ha encarecido todo el coste de la vida; es cierto que se ha subido el salario mínimo interprofesional, pero como han aumentado todas las facturas es como si no hubiera subido; ahora una reforma laboral donde se nos habló de una derogación de la del 2012 que nunca ha ocurrido y que tampoco se ha traducido en algo de mucho calado de fondo, sino en algo que cumple con lo que quería la Unión Europea y le era aceptable a la CEOE. Quedan dos años de legislatura, espero que en algún momento hagan algo que mejore de verdad mi vida.

Y repito: habrá que ver qué ocurre en la práctica con la nueva reforma laboral, pero visto lo visto de lo que se va haciendo, en principio entiendo que al menos para mí es como si no hubiera habido reforma laboral, porque me voy a quedar como estaba: con contratos temporales y pagados de aquella manera, porque trabajo con el sector público a través de las empresas privadas que contrata la administración.

He seguido todo el proceso en las noticias con pasión como hacía tiempo. Cuando en los últimos tiempos escucho en las entrevistas de Yolanda Díaz que se escuda en defender la idea de que las negociaciones masculinas no van con ella, que hay que dejarlas atrás, que ella da un diálogo más femenino, como si masculino fuera siempre negativo y femenino positivo, cuando en realidad eso no es así, ni es una cosa ni es la otra, me gustaría decirle: mira, esto no va de si masculino o femenino, va de negociar, de negociar cuestiones laborales y de obtener resultados, deja la batalla de la sexualización fuera de esto, por favor. Céntrate en lo laboral. No dudo que lo hayas hecho, pero no entiendo (es retórico) que nos lo quieras vender sexualizando los modos diferentes de negociar en términos bueno/malo. Porque al final lo que me estás diciendo es que tener posturas de fuerza (es falso que masculino sea fuerza sí o sí) es malo y ceder es bueno (entendiendo que ceder es solo femenino, lo que no es real)... pero es que las posturas de fuerza en las negociaciones no son inamovibles, son solo estrategias para saber en qué se cede, y lo que veo es que se ha cedido en lo que desea la CEOE y los sindicatos, y en ese ceder lo que ha ocurrido es que lo que a mí me ilusionaba de ti, Yolanda Díaz, se ha transformado en nada, porque has renunciado a ello en favor de la CEOE y de la UGT-CCOO. Es el prometer hasta meter, pero ignoro todo lo ocurrido en diez meses. ¿Qué fue de mantener que haya un porcentaje mínimo de temporales en las empresas que se dediquen a un sector determinado, para acabar con un fraudulento porcentaje mayoritario de temporales que tienen hoy día? Se ha renunciado a ello y con ello muchos que nos veíamos ahí, compréndalo, nos sentimos abandonados a nuestra suerte, una vez más.

Ojalá lo que percibo hoy cambie mañana y me haga ver que sí hay mejoras. Tengo 42 años, cumpliré 43, el tiempo se va agotando, el tiempo de ser una persona deseable de contratar, cada vez más, y sigo de temporal desde los 18 años. No parece que vaya a cambiar.

Quo vadis, Domine?

Romam vado iterum crucifigi.

¿A dónde vas, Señor?

Voy a Roma a ser crucificado de nuevo.

miércoles, enero 26, 2022

NOTICIA 2110ª DESDE EL BAR: DESIGUALDAD SOCIAL EN EL DESEMPLEO

La semana pasada salió en todos los informativos un señor mayor que a través de Internet pedía firmas para que se facilitara a la gente de la tercera edad tener un uso personalizado en los bancos, en lugar de priorizar y reducirlo todo al uso informático de un cajero automático, el cual mucha gente mayor no entiende. Me atrevería a decir que cualquier edad firmaría eso para sí misma, no porque se desconozca el uso informático en la gran mayoría de los casos, sino por sus variables cambios constantes (que despistan mucho) y porque mucha gente desea hablar con otra persona, no dar órdenes a una máquina que, a menudo, no puede responder a las preguntas que puedan surgir. La iniciativa de este señor mayor ha tenido mucha respuesta a favor y ha recogido de momento tal número de firmas que sigue saliendo en los medios de comunicación y hasta el gobierno ha pedido reunirse con él.

Yo llevo varias semanas buscando trabajo desde mi nuevo desempleo. En estas semanas me he encontrado que han aumentado en mucho la cantidad de ofertas de empleo que solicitan entrevistarte con la mensajería por medio de teléfono móvil, con el sistema WhatsApp. Otros solicitan entrevistarte por videoconferencia y hay bastantes ofertas que son para que trabajes desde tu casa con tu ordenador y con videocámara. La propia administración ha creado páginas de búsqueda de empleo en Internet que necesitan del sistema Cl@ve, que habitualmente falla y no funciona, o bien quieren que te registres en las convocatorias extraordinarias de interinos por el mismo defectuoso sistema, lo que te impide solicitarle nada a la administración en estos términos. Luego tenemos la solicitud de cursos para desempleados, que son la panacea y el compendio de todo tipo de conocimiento que no se necesita para ningún trabajo, que nunca piden y que normalmente se circunscribe a que aprendas a hacer una página web, en realidad: un blog. Los cursos que sin embargo piden la mayoría de parados, como el inglés, no se ofertan o nunca hay plazas cuando mínimamente hay alguno rara vez, y los que desearían los empresarios (solo hay que bucear por las páginas de empleo para ver en lo que coinciden en requisitos la mayoría de las ofertas) tampoco se dan. Ahora, para chorradas subvencionadas a la empresa de cursos que las impartan gracias a los fondos de la Unión Europea, todas las que quieras y más.

Se da por hecho que todo el mundo no solo está alfabetizado informáticamente, sino que también está actualizado, que desea estar siempre en la vanguardia de las comunicaciones, que dispone de los equipos necesarios, de las últimas actualizaciones, del acceso a Internet conveniente y de todo el dinero que eso requiere de manera constante. Pero en este caso concreto estamos hablando de parados, muchos, como yo, sin ingresos, y en el anterior citado se hablaba de ancianos, y en otros casos se hablará de otros colectivos con el mismo denominador común: se está creando un desequilibrio social en las oportunidades y se está ninguneando el derecho democrático de la persona a elegir, en este caso el grado de relación que desea tener en su vida privada con la tecnología. 

No dudo de que toda esta potenciación de lo dicho se ha relanzado con la pandemia de la Covid-19 desde 2020. Soy una persona que entra y sale del paro desde que me inscribí por primera vez al cumplir 18 años, en 1997. Soy temporal, no he tenido la suerte de un contrato fijo. Tengo una gran cantidad de periodos de paro acumulado entre innumerables contratos. Me hace gracia el escándalo que en un grupo de tertulianos de televisión creó el otro día que un médico joven de hospital contratado por la necesidad contra la pandemia enseñase su informe laboral con veinticinco contratos a cuestas y una titulación cum laude. Como me dijo un amigo exdueño de bar hace poco y actual cocinero de otro local: "yo sin estudios nunca me ha faltado trabajo y he formado una vida; tú, como este chico, mira donde estás, pero la gente solo se da por aludida cuando lo sacan en televisión, y solo se dan por aludidos el minutito que dura en pantalla. España es así". Como sea, lo que digo es que tengo experiencia laboral, pero también amplia experiencia del desempleo desde 1997. Podría hablar desde mi experiencia como temporal tanto de ese mundo laboral de nuevo jornalero del siglo XXI, como de la evolución del desempleo desde dentro de él. La cosa es que con la Covid-19, desde 2020, las cosas han cambiado radicalmente mucho y tengo la impresión que los contratantes, ya sean privados o públicos, se han vuelto muy injustos, muy poco democratizadores y, lo siento, en líneas generales, muy atontados de la tecnología y de un nuevo lenguaje que solo ellos entienden.

Porque ahí está el otro quid de la cuestión. Tanto en las ofertas de trabajo como en los cursos que se ofrecen hay tal cantidad de abreviaturas, muchas de ellas en inglés, que no tienes ni idea de lo que te están diciendo. Es como si hablaran en marciano muchos siglos antes de que Marte sea colonizado y genere su propia lengua. Luego, si entras a fondo y con ayuda del buscador Google a investigar qué es particularmente tal o cual sigla, te das cuenta que en bastantes casos lo que te están pidiendo o diciendo son cosas muy simplonas de tu ámbito de conocimientos que en la puñetera vida se han llamado así, sino con nombres desarrollados y en castellano y que son tan sencillas como caminar. El problema es que pareciera que no quieren que camines si no hablas raro. Ahora bien, también me he encontrado a gente de recursos humanos que buscando archiveros te hablan del puesto dejando muy evidente que no tienen ni pajolera idea de qué hace un archivero y ni siquiera de lo que están hablando, pero que al contestarles tú con oficio de años y años a cuestas, al no usar el lenguaje de ellos, te dejan como persona que no vale para el puesto. Y aquí lo que tenemos es el mismo tipo de problema que señalaba el señor mayor con el uso de cajeros automáticos en lugar de personas humanas atendiendo presencialmente.

Hace relativamente poco una orientadora laboral del ayuntamiento me llamó por teléfono y luego nos escribimos por email para poder ir completando mis datos en la búsqueda de empleo también por medio de esta opción que da el ayuntamiento complutense. Fue muy amable y estuvo muy volcada conmigo, se lo agradezco. Y colaboré y he dado mis datos y entrado donde me ha dicho. Pero lo cierto es que me ha dicho que haga cosas que ya vengo haciendo desde 1997. No es de gran ayuda... y aunque le vi una calidez humana que no se suele ver en estos puestos, y un interés, me faltó que, dado lo evidente de que por mucho que ella o yo hagamos esto depende siempre de los empresarios, pues me faltó que me dejara explicar porqué ya no creo ni espero nada de tal o cual opción o cual ha sido mi experiencia. Y sí, eso parece más una necesidad psicológica que laboral, pero no creo que sean cosas desunidas. A fin de cuentas, ni ella me va a poder conseguir un trabajo, ni yo si no hay quien quiera contratar. Mucho menos un trabajo estable y digno donde se me valore, si no hay intención de ello. Y ni la presente reforma laboral va por ese camino ni lo va a lograr en innumerables vidas personales que están ocurriendo ahora mismo.

Decía esta chica que tenía un curriculum muy bueno. No es algo nuevo. Lo he oído varias veces en diferentes ocasiones, diferentes años. ¿Y qué? ¿Acaso no hay médicos cum laude con veinticinco contratos temporales y los que le queden? Y las edades avanzan y habrá más jovencetes en recursos humanos que te digan que si sabes primt cum traca toh toh cucu, y tú, que lo mismo es lo que has hecho toda tu vida pero no entiendes una palabra de lo que te está diciendo, o que no lo has hecho pero que si te lo explican sabes que puedes hacerlo, te sientes cada vez más de otra época y de otro mundo, mientras con cara de gilipollas escribes en tu ordenador sin videocámara, porque no quieres tenerla, qué cuernos ahora, tú móvil sencillo, porque no quieres otro, y sigues comprando prensa escrita en papel donde desde la Gran Recesión se dejó de publicar anuncios de oferta de empleo  alegando que era por necesidad de ahorro, y en el ínterin duraron más en el tiempo los de citas con prostitutas, llamados anuncios de relax.

Busco de diversas cosas donde pudiera ser compatible. Pareciera como si ya no fuera compatible.

Pienso si en lo que llevo de búsqueda de empleo en esta nueva ocasión el mensaje a recibir es que se desea que pienses que ya cada vez menos perteneces al presente. Que: ¿qué haces aquí? Pienso si la pandemia Covid-19 ha hecho mucho por llevar a muchas mentalidades la idea de creerse la única vía posible, un contigo o sin ti, blanco y negro, por ir haciendo nacer poco a poco formas de pensar totalitarias, comenzando por interiorizar que aquel que no acate lo generalmente aceptado, aquel que no adquiera tus conocimientos y medios de persona que se considera lo más de lo más, debe ser eliminado o por desplazamiento social y de costumbres o, llegado un futuro, vete a saber, que dijeron en otras épocas antes de aquello.

No son tiempos, desde luego, pero desde luego no sé cómo van a hacer para prolongarnos a todos la edad de jubilación si a muchos, siendo jóvenes, parece que ya nos han jubilado. 

Por favor, que haya más personas trabajando en los bancos, que los vuelvan a contratar para que los ancianos no hablen con los cajeros automáticos que en poco o nada les ayudan en sus problemas. Yo si eso, no sé si echar de comer a las palomas o ir a ver una obra en este mundo que habla raro y lo hace por videoconferencia.

¿Qué cosa es esa de no querer hablar una conversación por teléfono y luego ir contestándose sin parar con mensajes de voz grabados en mensajería de WhatsApp? Sencillo, en un diálogo hay espontaneidad y posibilidad de réplica rápida, en lo otro hay tiempo para fabricar algo, la réplica sincera por espontánea ya no interesa, como en un trabajo. Siglo XX y siglo XXI.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

jueves, enero 20, 2022

NOTICIA 2109ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 2009 (adulto, primer año de treintañero)

Hace unos años empecé en esta bitácora un serial donde gracias a mis diarios escritos desde 1989 y a que los libros que leía los anotaba, así como que los anteriores estaban todos en mi casa, pues se compraban, he ido reconstruyendo y comentando los libros que he leído íntegros, exceptuando partes de libros, periódicos, revistas, cómic en revista por entregas, artículos y cosas así. Ciñéndome solo a libros íntegros. La última vez que os escribí lo hice en dos entregas sobre los dos últimos años de mi veintena de años. El capítulo más reciente lo publiqué en la Noticia 1844ª, el 15 de enero de 2019. Hoy voy a continuar un poco más ese serial con el primer año de mi treintena de edad.

2009: 30 años.
Son 31 libros, de los cuales 9 son novelas gráficas.

Acontecimientos de la irrealidad inmediata (1936, Max Blecher): Blecher es uno de los escritores destacados de la vanguardia de la primera mitad del siglo XX en Rumanía. Era surrealista, aunque este libro no es surrealista. La rumana es una vanguardia muy poco conocida. Lo cierto es que Blecher en sí también es poco conocido en esta parte de Europa. Su obra fue muy breve. Este libro me lo prestó por propia iniciativa una amiga doctora, Saray, que había estado de voluntaria en La India y ahora comenzaba de doctora en un hospital español. Era, según me dijo, uno de sus libros destacados entre sus lecturas no formativas durante el tiempo que estudió la carrera de Medicina. Blecher tenía una enfermedad degenerativa que le fue quitando movilidad física y le iba trastornando la cabeza de manera paulatina. Cuando escribió este libro se encontraba postrado en una cama en un sanatorio en las montañas. El libro contiene otros pasajes, tal vez ficticios o de recuerdo, de otras personas ante la muerte. En buena parte habla de sus visiones y de sus anhelos desde esa cama, en combinación con los recuerdos de cuando él podía moverse como cualquier otra persona. Yo a cambio le presté a Saray otro libro, Siddharta, de Hesse, y terminé dándoselo. Tardé mucho en tener otro ejemplar para mí, me lo regalaron creo que en 2019, o tal vez en 2018.

La guarida iluminada, diario de sanatorio (1947, íntegro en 1971, Max Blecher): El libro de Blecher que me dejó mi amiga era un volumen con dos libros. El otro libro era este que se publicó póstumamente en 1947, de manera parcial y censurada, dentro del Pacto de Varsovia. Se publicaría de manera íntegra en 1971. Blecher siguió degenerando su salud hasta su muerte temprana en 1938. Evidentemente la edición española que me dejó era más actual, de 2007. En este caso este poeta surrealista escribió un diario que terminó siendo sus memorias póstumas de sus últimos años en el sanatorio, en medio de los dolores, paralizaciones y problemas cognitivos que le provocaba la enfermedad. Es el libro de la experiencia de un escritor importante que no escribe como tal, sino como persona que degenera su salud hasta la muerte y pierde poco a poco todo su control sobre sí mismo. He de suponer que este era el libro que más pudo llamar la atención a mi amiga médica durante su carrera a modo de comprender el sentimiento de un enfermo terminal mientras se haya en cuidados en un sanatorio. A fin de cuentas era una lectura que le recomendaron en su Universidad. Ayuda a comprender. No tenía que ver tanto con la muerte de mi padre en 2003, pero supongo que también aquella experiencia le hizo recomendármelo. No le tengo mal recuerdo a esta aproximación que tuve a la literatura rumana y a la recomendación que me hizo mi amiga. A fin de cuentas, regalos y recomendaciones suelen ser proyecciones psicológicas de una persona hacia como ve a la otra, o bien, como se proyecta en una parte de sí misma sobre una identificación en la otra. 

Historia de España: La península Ibérica en época prerromana, vol. 2 (2007, Dirige la colección John Lynch; autores de ese volumen: María Cruz Fernández Castro, Hermanfrid Schubart, Oswaldo Arteaga y Mrtín Almagro Gorbea): Ya dije en los libros leídos en 2008 que empecé a leer una enciclopedia de Historia de España que me compré por mis propios medios de una colección del diario El País. Entonces leí La Prehistoria. Los libros se publicaban cada semana y como el periódico lo compraba mi madre, yo le daba el dinero y ella los encargaba a la papelera del barrio, al otro lado del Parque Magallanes, o bien al de la calle San Asturio con avenida de Reyes Católicos. Este libro en realidad se componía de dos, unidos por Lynch. El primero era de Mª Cruz Fernández, La prehistoria en la península ibérica, de 1997, mientras que el segundo libro era del resto de autores indicados, Prehistoria. Historia de España, de 2005. Tenía por entonces muchas consonancias respecto a mi propia licenciatura en Historia, acababa en 2004, a fecha de hoy, 2022, la arqueología ha avanzado mucho en la península Ibérica y en otros lugares del Mediterráneo y nos ha dado novedades que nos han hecho replantearnos algunas de las interpretaciones, como por ejemplo en torno a Cádiz o en torno a las campañas pompeyanas o el papel del centro peninsular. En todo caso, en aquel 2007 contenía mucha información de la protohistoria ibérica y varios de los nombres importantes conocidos.

Historia de España: Hispania, provincia imperial, vol. 3 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John S. Richardson): El libro original de Richardson era en realidad de 1998 y se llamaba Los romanos en España. Lo cierto es que entre 2008 y 2009 yo trabajé para el ayuntamiento como técnico y vigilante medioambiental. Teníamos nuestra sala de reunión en el centro sociocultural Gilitos, por entonces solo usado por nosotros y por la Orquesta Ciudad de Alcalá en sus ensayos. Mis compañeras de trabajo un día me preguntaron por qué leía tan lento, creían que el libro de 2008 era aún este. Les expliqué que era el tercero que leía de una enciclopedia y se lo tomaron con tanto humor como con asombro. Una de ellas me regaló un libro de Historia más y otro de arbolado.

Corto Maltés. Bajo el signo de Capricornio (1971, Hugo Pratt): Corto Maltés, como se dijo en anteriores entregas y a lo largo de esta bitácora, es mi personaje favorito de cómic. Yo ya había leído la saga, pero ahora me lo estaba releyendo, ya que reeditaron los álbumes descatalogados y los volví a comprar ya en una edición mejor. 

Corto Maltés en Siberia (1974, Hugo Pratt): Mi relectura de Corto Maltés la estaba realizando ahora en orden cronológico de la vida del personaje ficticio, ya que la anterior lectura la hice según pude ir comprando los álbumes. Esta novela gráfica está considerada la aventura mejor elaborada por Pratt y que funcionaría como novela normal. Supongo que depende de quien lo valore. En realidad Corto Maltés es todo el conjunto. Además yo la tenía en película de dibujos animados y había alguna imagen sensual muy tentadora. Era todo un poco Indiana Jones.

Historia de España: Los visigodos, vol. 4 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Roger Collins): El libro original de Collins era La España visigótica, de 2005. Durante la carrera universitaria llegamos a estudiar a los visigodos en varias asignaturas, desde varias perspectivas, pero lo que yo más había leído de ellos en libro había sido, aparte de manuales de la carrera de Historia más actuales, los volúmenes respectivos en una enciclopedia de Salvat de 1984 que era de mi padre y que, por cierto, es la mejor enciclopedia que he visto nunca, pese a que en 2022 está desfasada. Es muy recomendable. Este libro era mucho más avanzado que todo ello. Estaba mucho más completo y más actualizado. Estaba actualizado incluso más allá de mis años universitarios de 1999-2004. Me descubrió varios aspectos desconocidos aún de la Historia visigoda. Más tarde también me ayudó en mi formación como archivero, aunque parezca extraño.

Corto Maltés, fábula en Venecia (1977, Hugo Pratt): Uno de los álbumes más bonitos en cuanto a ambientaciones, y además con una introducción sobre lo que les pasó a los judíos italianos en la Segunda Guerra Mundial, aunque esta historia se ambienta en una Italia donde el fascismo italiano está en aumento y se está formando para el gobierno, en medio de sectas masonas y otras cuestiones más poéticas. Es uno de los libros más regalados de Corto, probablemente por las ensoñaciones de los edificios de Venecia y porque es el que más se ata al pasado de la juventud de Pratt.

Corto Maltés, la Casa Dorada de Samarkanda (1980, Hugo Pratt): Esta es la historia donde, tras muchos encontronazos en historias anteriores, Corto reafirma su amistad con Rasputín. Otra de las grandes obras de Pratt que muchos creen que podría ser una novela por sí sola. Aquí Pratt comienza a evolucionar hacia su última etapa de estilo, pero aún tiene mucho de la anterior. Disfruto mucho con Pratt, y aprendo.

Historia de España: La expansión de los musulmanes en la península, vol. 5 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Eduardo Manzano): El libro original de Manzano era muy reciente respecto a esta edición, era de 2006, y se llamaba Conquistadores, emires y califas: los Omeyas y la formación de Al-Andalus. Poco se habla en el colegio y en el bachillerato sobre la etapa de la España musulmana, durante la carrera universitaria de Historia esto no varía, aunque se habla más. Al menos en la Universidad de Alcalá en mi promoción había un mayor afán por enseñar la España cristiana en la Edad Media, aunque algo se enseñaba. Uno debía elegir asignaturas optativas dedicadas a la España musulmana para ahondar en ella, eso hice yo. Este era uno de los libros de la enciclopedia que más quería leer. Era además el libro más completo publicado en España y el más actualizado. Aún hoy día, 2022, este autor y este libro es lo más completo que hay en cuanto a conocimiento de la Historia musulmana en España. Explica todo tipo de aspectos, tanto de acontecimientos cronológicos, como de lagunas de conocimiento, arte, arqueología, administración, política, economía. Es muy recomendable.

La explosión del polvorín en Alcalá de Henares (1947) (2009, Julián Vadillo y Alejandro Remeseiro): Era una novedad aquel año. Yo había participado de la investigación de este libro desde 2007, como ya dije en esta misma bitácora en su momento y en momentos posteriores. Escribí sobre este libro en Las notas de los cíclopes libreros. Esta era la primera edición, se e mencionaba en agradecimientos. Hubo una segunda en 2017, donde Vadillo dio a mi nombre más apariciones más allá de los agradecimientos. Yo en 2014 llegó a dar mi propio comunicado sobre la prensa clandestina y exiliada al respecto de este asunto. Había estado investigando en el Archivo General de la Administración, el Archivo Municipal de Alcalá de Henares y en el Archivo Obrero. Yo le tenía muchas ganas. Los autores dieron una conferencia en la sede del PCE en 2008. Era una novedad que arrojaba luz y nuevos datos sobre lo que hasta ese momento solo era un gran grupo de rumores sobre el pasado inmediato de Alcalá. Además arrojaba luz sobre una parte de la represión en la ciudad. Muy recomendable.

No Comment (2009, Ivan Brun): Es el cómic que destaqué entre mis lecturas de cómic de ese año, en la Noticia 721ª. Es un cómic catalán que me regaló un amigo portugués, David Rodrigues, en La Vaca Flaca el día de mi cumpleaños. Luego yo le haría personaje de mi novela de piratas. No tiene diálogos escritos con letras, aunque no es mudo. Casi es mudo, pero cuando los personajes se ven e la necesidad de decir algo lo hacen por medio de dibujos simples y únicos que expresan una idea que el lector capta enseguida. Es una crítica a los aspectos más negativos, sucios y oscuros de la sociedad actual en varias historias. Tiene escenas de sexo y violencia explícita que hace que para los más remilgados no sea apta, pero todo lo que sale no está de más, no hay nada gratuito en las historias que narra.

Khalo en el país de las dadanoias (2009, Marta Castro): Otra novedad de aquel 2009. Yo seguía y sigo siguiendo a Marta Castro, Kahlo, desde 2005, desde que empecé está bitácora. Al principio tenía más blogs que Dadanoias, tenía Ternura Porno y Globuchito. Era una compilación de sus fotos de pin-up y sus textos alocados lleno de literatura. Aparecían fragmentos de algunos de sus lectores, entre ellos yo. Lo presentó en Madrid, ella es de Barcelona, y fui a verla. Le regalé una gorra madrileña. Le tengo cariño a este libro. Lo compré en esa presentación.

Corto Maltés, Tango (1985, Hugo Pratt): Otro de los cómic muy reverenciado. Queda en él muy claro el carácter anarquista de Corto, incluso sale alguno de los anarquistas que fueron criminales en el viejo Oeste norteamericano, refugiados en Hispanoamérica. Además, en este cómic no queda claro si Corto tuvo un hijo con uno de sus antiguos amores. Lo mejor: una página completa llena de movimiento bailando un tango que parece ser metáfora del acto sexual. Puro lenguaje de cómic y metáfora.

Corto Maltés, Mü (1988, Hugo Pratt): El último de los cómic de Corto creado por Pratt de manera íntegra. Coincidía con el último de Corto en su cronología, al menos hasta la fecha. Con todo esto, e indagando más de Corto y Pratt, tras la relectura en cronología, vi un paralelismo con la vida del autor. Lo investigué y llegué a dar una conferencia sobre ello en 2011, en el Primer Congreso Internacional de Conferencias sobre Cómic y Novela Gráfica, que lo celebró la Universidad de Alcalá de Henares bajo dirección de Esther Claudio.

Historia de España: Los Omeyas y la formación de Al-Andalus, vol. 6 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Eduardo Manzano): Era el mismo libro mencionado antes. Lynch lo partió en dos para la colección enciclopédica de El País. Por tanto, comparto la misma apreciación que escribí antes. Creo además que es muy necesario poner en valor esta parte de la Historia de España. Es parte de nuestro pasado y conforma también nuestra cultura y lengua actual junto al resto de herencias de nuestra Historia.

Historia de España: Reconquista y repoblación de la península, vol. 7 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: Bernard F. Reilly): El libro original era de 1996 y se llamaba El contexto de la España cristiana y musulmana, 1031-1157. Aparecía la desintegración de Al-Andalus y la aparición y evolución de los diferentes reinos de taifas, así como ya se hablaba de los reinos cristianos. Me ayudó a asentar muchas ideas que tras la carrera universitaria estaban ahí, pero mal hilvanadas por diversas profesoras y profesores. Con esta lectura todo el conocimiento se reubicó mejor en mí. Y fue vital para formarme más tarde como archivero. No obstante, en la segunda mitad de ese 2009 yo comenzaría a formarme como archivero. 

Historia de España: Los reinos medievales, vol. 8 (2007, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Juan Carrasco, María Jesús Viguera, García Turza, Sabaté, J. Mª Salrach, F. Suárez y J. Valdeón): En realidad eran dos libros que aunó Lynch. El primero era de los dos primeros autores mencionados, Historia de las Españas medievales, de 2002. El otro libro era del resto de autores, Historia de España de la Edad Media, de 2002 también, el cual era un manual universitario publicado por la editorial Ariel. Puso un poco más de orden cronológico en muchas cuestiones medievales que ya conocía y dio luz a otras. Ayudó a conocer la administración palaciega de cara a mi formación archivera.

 
El primer vuelo del Águila Fantasma (2009, Garth Ennis y Howard Chaykin): Un viejo amigo, Paulino, me prestó este cómic. Le encantan las historias de aviación y quería que yo leyera esta porque reflejaba la emoción de los aviadores en combate en la Primera Guerra Mundial. Además tenía algo de trasgresor de parte de Ennis. Era un cómic que quizá captaba bien los aviones de comienzos del siglo XX y los combates, aunque como cómic faltaba algo en el guión.

La guerra de los mundos (1897, H.G. Wells): La destaqué como una de las dos novelas que leí ese año, en la Noticia 721ª. Fue escrita por su autor entre finales del siglo XIX y principios del XX como crítica total a los imperialismos colonialistas y sus guerras propias de entonces, guiados por el etnocentrismo europeo. Posteriormente creo que revisó la novela tras estallar la Primera Guerra Mundial (1914-1918), para criticar también que la tecnología se hubiese usado para la muerte y la destrucción y no para fines más nobles. Esta novela es otro clásico de la distopía, llevada a la radio, a la televisión y al cine, creo que al cómic también, innumerables veces. Sea porque, aparte de que la distopía me atrae, nunca hay que olvidar que en la Noticia 2ª y 3ª ya comenzaba a hablar de ella (parte 1, y parte 2), ese 2009 yo había escrito mi primera novela distópica. Esta novela, como sus versiones cinematográficas, no para de horrorizarme ante la idea seria de la posibilidad de morir sin más, porque sí, sin explicación, de repente. La película antigua en blanco y negro me hacía incluso soñar de niño ante esa posibilidad. La novela también lo logra y, por cierto, la última película sacada de ella, protagonizada por el actor Tom Cruise, se ajusta mucho, casi exacta, al texto de H.G. Wells. también me resulta asfixiante, pero ahora ante la perspectiva de la guerra. Compré la novela en una edición barata en la feria del libro antiguo y de ocasión de Alcalá.

Mi tío Oswald (1979, Roald Dahl): Estuve a punto de destacarla como una de esos dos libros a destacar ese añ 2009, pero al final no lo hice. Lo cierto es que necesitaba dejar un poco de lado tanto libro de Historia. Recibía bromas incluso de un viejo amigo con quien a veces he escrito algo con él, Luis Abad. Fue él quien me habló de este libro y me prestó su ejemplar, de Anagrama. Pura contracultura y erotismo con humor. Un libro poco conocido en España de Dahl, y nada que ver con la literatura infantil. Es una novela que no tiene desperdicio, un sano humor erótico que critica el mundo de la cultura y la alta sociedad. Algunos pasajes se hacen repetitivos, pero es muy recomendable. Tiene altas dosis de inteligencia. Fue la primera novela de Dahl.

Historia de España: La Baja Edad Media: crisis y recuperación, vol. 9 (2007, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Carrasco, Delgado, J. Mª Salrach, J. Valdeón, Viguera, Batllé, Olivera, John Edwards): Este en realidad eran tres libros. Los dos primeros libros son los dos libros que ya de por sí formaban el anterior volumen de esta enciclopedia, ya comentados; el tercer libro era el de John Edwards, llamado La España de los Reyes Católicos, 1474-1520, de 2001. Los historiadores ingleses son unos historiadores hispanistas fabulosos. Les suele fascinar nuestra Edad Moderna y la Contemporánea. Son muy exhaustivos. La aparición de Edwards en  este libro da cuenta de ello. Y seguía en racha para la futura formación como archivero, aunque yo lo estaba por mi afición a la Historia y por fijar más lo aprendido en la Universidad.

El Señor de las Moscas (1954, William Golding): Fue el otro libro que destaqué aquel 2009, en la Noticia 721ª. Es un clásico de la distopía que hasta este año no había leído. Me lo recomendó un amigo, el Señor Gutiérrez, en 2007, no me compré el libro hasta 2008, en la librería Diógenes, y no me lo había leído hasta el 2009. Así de pautado. Fue parodiado en un capítulo de los dibujos animados Los Simpsons. Unos niños se encuentran en una isla presuntamente deshabitada tras caer el avión en el que viajaban, según se comenta a lo largo de la novela y se deja ver aunque nunca se ahonda, a causa de una guerra mundial posterior a la Segunda. Son los únicos supervivientes. Tratan de organizarse en sociedad hasta que surgen los problemas que podrían recordar a los de la Guerra Fría entrando en una fase de calor, no obstante el libro fue escrito en ese contexto temporal y material. En realidad la novela no se desfasa, pues de lo que habla es de las tendencias de mentalidad y concepción de la vida que han acompañado a los seres humanos junto al vaivén de sus pasiones. Eso es algo atemporal. No obstante se dice que las novelas de ciencia ficción y de utopía o distopía son buenas cuando saben reflejar las preocupaciones del presente y del futuro real de las personas. Esta es una novela que me atrapó desde la primera página. No hay capítulo que no me incitara a seguir leyendo para saber qué les ocurriría, aunque debía parar para saborearlo y reflexionar lo que leía. Y es que a veces se saca más retardando la lectura para pensarla, que devorarla de inmediato. Posiblemente me incitaba a leerlo esa dicotomía de caracteres que, en nuestras vidas, conocemos y vivimos a través de los otros y de nosotros mismos. Es un forcejeo vital en el que vivimos. Muy forofo de esta distopía.
 
Un buen hombre (2009, Cosnava, Acuña, Carbós, Carlos, Sofía Espinosa, Muñoz, Fernández, Zapico, Javir, Baldó y Rubén): Este cómic contenía varias historias sobre el nazismo y el exterminio de los judíos. Era un cómic español salido ese año. Habían abierto una nueva tienda de cómic en Alcalá de Henares, en la calle Ramón y Cajal. Lo regentaba un chico joven que era delineante o arquitecto, no recuerdo, y que lo había dejado todo por seguir su sueño de tener una tienda de cómic. Duró unos meses, luego abrieron una tienda de artes adivinatorias en el mismo local. Hice amistad con ese chico y este es el primer cómic que le compré. Una historia curiosa, si bien no sea el cómic que más se recuerde.

Historia de España: La España de los Reyes Católicos, vol. 10 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Edwards): El libro original seguía siendo el ya mencionado de Edwards en el anterior volumen. Lo llevaba en mis lecturas entre distancias de camino a donde me formaba como archivero.

Historia de España: Monarquía e Imperio: el Imperio de Carlos V, vol. 11 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): El libro original era del propio Lynch, España 1516-1598: de Estado nacional a Imperio mundial, de 1992. Venía muy a tiempo mientras iba reforzando mis conocimientos en la Historia de las instituciones en la archivística. Si bien es cierto que alguna compañera de aquella formación no le cuadraba que leyera estos libros. Era cuestión del juicio previo entre aspecto físico, ideas y cosas que se leen.

Historia de España: Felipe II y la transformación del Estado, vol. 12 (2007, Dirige la colección John Lynch; autor de este volumen: John Lynch): Es la continuación del libro original del anterior volumen. Lynch, muerto en 2018, era una eminencia en la Historia imperial española. Sus dos volúmenes de esta enciclopedia es una muestra de ello, pese a ser de 1992. Algunos cuadros de datos me sirvieron para ayudar a alguna compañera en la formación de archivos. Mientras que los datos que iba refrescando en la tortura en las intervenciones en las clases teóricas y conferencias del archivo. 

Madrileños, un álbum colectivo (2009, varios autores): Junto a mi madre colaboré en la donación de imágenes escaneadas digitalmente de fotografías analógicas desde el inicio de la fotografía a la actualidad. Lo pidió la Comunidad de Madrid para formar el Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid, depositado en el Archivo Regional de Madrid. La convocatoria fue a lo largo del año. Yo participé de ello previa consulta con mi madre, que también quiso participar. yo seleccioné un máximo de diez fotos mías, y mi madre otras diez, la cosa es que mi madre quería dejar constancia de mi padre, de sus padres y de sus abuelos, por lo que parte de las que ella seleccionó también estuvieron en mis diez, ella seleccionó más de diez. Pero ella no sabía usar Internet, así que, siempre con ella delante y su consentimiento, yo rellené mi formulario y el suyo y los envíos. A finales de año se hizo una exposición en el Canal Isabel II de Madrid y asistí a la inauguración. No había fotos nuestras en la exposición, pero nuestros nombres salían en un libro que editaron, el nombre de ella y el mío. A mí me dieron mi ejemplar, que leí, pero no me dieron el de mi madre, había que dárselo en persona y ella no deseaba moverse de su casa. Su ejemplar se quedó sin ser entregado.

Memoria del corazón (2009, Leopoldo Panero): Era una antología que se publicó ese año de Leopoldo Panero padre. Lo compré en la librería Diógenes creyendo que era de Leopoldo María Panero, el hijo, un contracultural trasgresor, pero me di cuenta del error en mi casa. Me lo leí ya por curiosidad y resultó que pese al carácter de poemario religioso, desde la experiencia vital de un católico, y pese a ser muy conservador, tenía unas imágenes muy bellas y una percepción íntima muy particular. Panero podría haber sido recordado entre los grandes poetas de la guerra civl y de los años 1940, pero su adscripción al franquismo hizo que muchos poetas exiliados le condenaran y hablaran mal de su poesía. Aquello le dolió de por vida. Hoy por hoy, salvando sus ideas políticas, que no traslucen en esta antología, lo cierto es que es un buen poemario, si bien su eje central es conservador. Es un poeta revalorizado para mí gracias a este libro.

Historia de España: Los Austrias menores: cénit y declive, vol. 13 (2007, Dirige la colección John Lynch; autores de este volumen: Lynch y Alberto Marcos Martín): El libro de 1992 de Lynch termina en este volumen. El resto pertenece al libro de Alberto Marcos La crisis de la monarquía de Felipe IV, de 2006, que en realidad son los capítulos que él aportó a aquel libro, cuyo autor principal era Geoffrey Parker. Es el último libro que leí completo de esta enciclopedia este año 2009 del que tratamos. Era una temática que yo controlaba bien. A fin de cuentas los Austrias menores no eran tan menores, pero los tópicos y los delirios imperialistas nos los han hecho conocer así desde el siglo XIX, y sobre todo desde el siglo XX. Aún con todo, la primera mitad del siglo XVII y un poco más allá es bien conocido en general. Con estos libros del Imperio algunas amistades gastaban bromas, pero yo, junto a lo que ya sabía, iba cobrando mayor propiedad al hablar... aunque siempre hubo y hay quien dice saber más y aunque solo sea para decir lo contrario, contradice.

Sor Simona (1915-1916, Benito Pérez Galdós): Es una pequeña obra de teatro de Galdós, hoy bastante olvidada, que mi amigo Raúl Armenteros encontró en una edición original en el Rastro de Madrid. Me lo regaló. Se lo vendieron por un par de monedas. Me lo leí. No es la obra que más me haya llenado ni marcado, pero lo guardo casi como reliquia de bibliófilo. Cuando se imprimió, Galdós estaba vivo y la obra se estrenaba en teatros.