viernes, febrero 22, 2019

NOTICIA 1855ª DESDE EL BAR: NO + PRECARIEDAD


Este sábado 23 de febrero está convocada una manifestación por la sanidad pública desde el Centro de Salud Puerta de Madrid al ayuntamiento de Alcalá de Henares a partir de las 11:30 h. En el plan de recortes económicos en los servicios públicos por parte del Partido Popular en el gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid planearon quitar los servicios de atención médica, en cuando a médicos de cabecera, en varios ambulatorios de la Comunidad Autónoma a modo experimental para ver si con los resultados es viable quitarlos en absolutamente todos los centros médicos de la comunidad madrileña. Ya ha ocurrido que uno de los municipios elegidos protestaron con tanta fuerza que anularon su elección como experimento. En Alcalá de Henares han elegido un ambulatorio, el llamado Puerta de Madrid, en la Avenida del Ejército, que es el que más necesidad tiene de no anular servicios públicos en su horario ya que es el que registra el mayor número de pacientes con casos crónicos en Alcalá de Henares. Por eso la manifestación partirá de ahí. Pero antes de seguir contando, os muestro las razones que la Plataforma por la Sanidad Pública de Alcalá publicó en pasquines que repartieron en la primera semana de febrero para informar del asunto:


Como podéis leer en el pasquín, entre los convocantes están la citada plataforma, Plataforma por la Sanidad Pública de Alcalá, la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, No  + Precariedad, la Asociación de Vecinos Cervantes, la Asociación de Vecinos El Val, la Asociación Familiares Contra el Alzheimer, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), la Federación Comarcal de Asociaciones de Vecinos de Alcalá de Henares, Partido Comunista de España (PCE)-Izquierda Unida (IU), Podemos, Somos Alcalá, el sindicato Unión General de Trabajadores (UGT)-Unión Comarcal Este y Yo Sí Sanidad Universal. Y es que la cuestión es que si bien en principio los primeros afectados somos los vecinos de las barriadas más pobres del Distrito II, esto amenaza a toda la ciudad y a toda la Comunidad de Madrid. Que nosotros seamos el experimento no salvará al resto si sale adelante. Por eso afecta a toda la ciudad y a toda la Comunidad. No olvidemos nunca tampoco que la Comunidad Autónoma de Madrid está gobernada por el Partido Popular (PP) y que este grupo de barrios siempre ha votado desde la Transición mayoritariamente partidos de izquierda, jamás ganó la derecha aquí. Al igual que ocurrió con el boicot del gobierno autonómico al proyecto de peatonalización del centro de la capital disminuyendo servicios de transporte público, tiene pinta de que la elección de este centro en Alcalá no es casual, si no más bien castigo. ¿Por qué no empezar por los ambulatorios de los barrios cuya mayoría es del PP? Si observamos los centros elegidos en la Comunidad, ningún barrio de mayoría del PP se ve afectado en este experimento. Las elecciones municipales y autonómicas serán en la última semana del próximo mes de mayo. Añadamos a esto que la aprobación de este experimento fue en la Asamblea de Madrid gracias al voto conjunto de PP y de Ciudadanos, a pesar de que Ciudadanos posteriormente hiciera comunicados en Twitter sobre lo mal que le parecía la reducción de horarios... No es en las redes sociales donde deben solidarizarse con los ciudadanos, sino en sus acciones de gobierno. 

El 28 de enero hubo una primera concentración de protesta en las puertas del Centro de Salud Puerta de Madrid, a las 18:00 horas, que era cuando teóricamente se acababa el servicio de atención de los médicos de cabecera. Convocó No + Precariedad, que es quien convoca también la manifestación del sábado 23, mañana. Allí, en la concentración del 28 de enero, un miembro de No + Precariedad, a la postre también enfermero, explicó la trayectoria de su lucha y su salto a informar e implicar a la ciudadanía. Yo estuve. Me enteré gracias a un pasquín que me metieron en el buzón de mi casa. El Distrito II ha sido uno de los más combativos socialmente en la segunda mitad de los años 1970 y durante los años 1980, como en otras ocasiones expliqué en la Historia de Alcalá en esta misma bitácora. Desde entonces se adormeció mucho ganando ventaja en movimientos sociales el Distrito V (muy notablemente presente en la manifestación del día 28). Dicho esto hay que anotar que me llamó la atención que, pese al frío de ese día, hubo cerca de cien personas de avanzada edad protestando y vecinos que nunca antes en mi vida había visto participar en una protesta social (y vivo aquí desde que nací). Cierto que aquí vivirán unas 62.000 personas y 100 son pocas, pero si se tiene en cuenta los antecedentes y que si salen 100 habrán muchas más pensando en el mismo sentido es un síntoma claro de que hay recepción de que se está ante una injusticia que se quiere revertir (no entraré ahora a explicar cómo funciona la psicología de masas). Esta primera protesta del 28 de enero se produjo muy espontánea, subidos a un poyete de hormigón, voz en grito y con clara y activa participación de la gente presente. Entre las instituciones presentes, aunque no participaron de tomar la voz, hubo personas vinculadas a asociaciones de vecinos y al PCE. Acudieron dos periodistas de la prensa local. Se imprimieron pegatinas que la gente se puso en el pecho, yo también, a la altura del corazón.

El 4 de febrero, con mayor frío, en el mismo lugar pero a las 18:30 horas se produjo la segunda concentración. Esta la convocó la Plataforma por la Sanidad Pública de Alcalá. Esta vez, sorprendentemente hubo unas doscientas personas. Mayor respuesta. Hubo más medios. Se contaba con micrófono, altavoces, pancartas, panfletos, pasquines, y diversos medios de comunicación de prensa escrita y televisiva tanto municipales como de la Comunidad de Madrid. Quizá por esa misma razón estuvo presente el alcalde, Javier Rodríguez (PSOE), y diversos concejales tanto de PSOE como de Somos Alcalá (especialmente los concernientes a Podemos, varios de los cuáles están vinculados en su pasado a los barrios asociados a este centro de Salud). Y quizá por esta misma razón la organización varió y ya no fue tan dinámica y transversal como la del lunes anterior, sino que fue más jerárquizada sin intervenciones espontáneas de los presentes, con un orden programado de intervinientes que hablaron, que claramente destacaron quienes sí y quienes no apoyaban la protesta (lo que daba sensación de discurso electoral, más que de compromiso social). Estuvieron presentes, otra vez sin intervenir, sólo apoyando, gente del PCE, de las asociaciones de vecinos, de CCOO, de UGT y de IU. Pero para mí, que también estuve, lo más destacable es que hubo bastantes vecinos de toda la vida de estos barrios y esta vez tanto de edad avanzada como muy jóvenes. La policía tuvo más efectivos que la vez anterior e incomprensiblemente, si no fuera porque probablemente se lo exige el reglamento, llevaban chalecos antibalas y equipación con porras. Quizá en los discursos dados este día es de lamentar, aparte de lo ya dicho, que se hablara de geopolítica al comentar el liberalismo y la privatización internacional de la mano guía de Donald Trump (probablemente a la gente del barrio esto les sonó a chino mandarino en cuanto al porqué real estaban ellos allí), al igual que se comentó lo que sucedía con un lenguaje probablemente alejado en mucho a la gente común (por ejemplo, cito de memoria, más o menos una de las cosas que se dijeron: "prolongación longitudinal de los tiempos laborales" en lugar de "alargamiento de la jornada de trabajo"). Cierto es que también se comentó que en los presupuestos del Estado proyectados por el presidente Pedro Sánchez (PSOE), rechazados la semana pasada (por lo que vamos a elecciones generales en abril), estas medidas experimentales que se están llevando a cabo en todas las comunidades autónomas quedaban anuladas en Cataluña, que incluso iba a recibir mucho más dinero precisamente para evitar que en Sanidad sufrieran esto mismo. Esto indignó a los presentes en un sentido nacionalista españolista y anticatalanista que considero indeseable (aunque en voz baja, yo soy testigo por estar entre el público, no en tribuna), quizá ese dato no se debía haber dado o de darse se debía haber dado desde una perspectiva que no dejara duda de que no se trata de algo nacionalista, sino de una defensa social, civil, obrera, que nos afecta a todos los de España, se sea de donde se sea, para evitar alimentar más un monstruo indeseable.

Lo dicho, mañana (o bien hoy si lo estás leyendo en sábado 23 de febrero): manifestación del centro de salud Puerta de Madrid al ayuntamiento de Alcalá de Henares. Es importante. No sabemos si se logrará algo, pero es muy importante que al menos lo intentemos y el mayor arma en estas protestas es su visibilización. Los medios de comunicación serán importantes, pero para que estos se hagan eco y de una forma conveniente es vital que, si estás de acuerdo y concienciado en lo que se pide, participes.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

PD: La noticia en Alcalá Hoy.

1 comentario:

Canichu, el espía del bar dijo...

Logró parcial. Lo que queda de legislatura autonómica (acaba en final de mayo) y hasta que se forrme nuevo gobierno, no habrá reducción fe horarios de atención médica. Ahora, si gana PP o Ciudadanos ya se vería di reanudan.

https://www.elmundo.es/madrid/2019/02/24/5c729080fdddffd6018b457e.html?fbclid=IwAR1M0MFF27p0WhpFb5AF_K1puPVzfoNeIHdCdEksT72WPXdijIjuCROngjY