domingo, mayo 27, 2018

NOTICIA 1792ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS, COMENTADOS, QUE LEÍ EN 1999-2006 (4 de 8, juventud, años universitarios)

En los primeros años 2000 para comprar libros en Alcalá de Henares podías recurrir a estas opciones:

1.- Ir a las papelerías de barrio que hacían las veces de librería, encargando los títulos que deseabas, como ahora, o bien comprando los títulos mejor vendidos, que solían tenerlos.

2.- Ir a las grandes superficies comerciales de la ciudad, especialmente Alcampo-La Dehesa, Carrefour y El Corte Inglés, que no solían tener más que los títulos más vendidos que contasen con fuertes campañas de promoción respaldándoles

3.-Irte a Madrid u otra ciudad, encareciendo el libro con el viaje, por lo que aprovechabas el viaje para otra cosa. En mi caso y en el de mucha gente que conozco, esta opción se ceñía sobre todo a los comercios de la Gran Vía y calles cercanas a esta, sea Casa del Libro, FNAC, Marcial Pons, las que había en calle Huertas o varias tiendas pequeñas especializadas en cómic. Como mucho alguno iba a Cuesta de Mollano o incluso al Rastro.

4.- Aunque parezca extraño en pleno 2018 que ocurre lo contrario, buscarlo y comprarlo por Internet era minoritario y no existía en las plataformas de venta "on line" plataformas fuertes como las que han generado Iberlibro, Casa del Libro, Amazon, Agapea y otros.

5.- Recurrir a la Feria del Libro Nuevo en primavera o a la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en otoño. Lo habitual era las propias de la ciudad y, para los más concienzudos la de Madrid (tanto la de toda la vida trasladada hoy día al Parque del Retiro, como la de Recoletos), y si eras más concienzudo aún, Guadalajara.

6.- Ir a las librerías especializadas de la ciudad. Todavía no existía la librería de Casa del Libro de Alcalá Magna, que empezó siendo sólo Bertrand Libros. Tampoco existía todavía Domiduca, en Plaza de san Felipe Neri, pues esta librería de antigüedades y segunda mano nacería en 2006. Por supuesto no existían las nuevas librerías nacidas en 2017 en Alcalá, Notting Hill, en Plaza de los Santos Niños, y re-Read, en calle de la Victoria. Todas ellas existentes aún. No existían dos pequeñas tiendas de cómic que duraron algo de tiempo entre la posterioridad a 2006 y algún momento de los siguientes años, una era una tienda de cómic especializado en el europea y español, en calle Ramón y Cajal, y otra era una tienda de cómic especializada en cómic japonés, en calle Nebrija. Tampoco estaba el bar libreria El Laboratorio que duró de 2016 a 2017. Así pues, en los años 2000 correspondientes a mis años universitarios había cinco librerías especializadas. Sí: cinco. De esas cinco, tres venían de los años 1980-1990 iniciales, estas son las más populares y prestigiosas en nuestros días, pues perduran. Son Librería Diógenes (con todas sus ampliaciones y planteamientos diversos, así como sus traslados de calles, hoy ambas sedes suyas en calle Ramón y Cajal); Librería Cervantes o Librería de Javier (en la misma calle Ramón y Cajal y organizando encuentros desde hace muchos años); y Alcalá Cómic (antes en avenida de Guadalajara y ahora en Plaza de España). Las otras dos, hoy día desaparecidas, se ubicaban: una en calle Santiago, especializada en libros de Historia y novelas, obras de teatro o poesía un tanto difíciles de encontrar en las otras librerías, como por ejemplo obras de autores grecorromanos de antes de Cristo, o Historia de Iberoamérica y de Norteamérica; y la otra en Calle de las Escuelas, al lado del actual bar La Oveja Negra, especializada en publicaciones locales, todos los manuales y libros que pudieran interesar a los alumnos de las facultades de las carreras de Letras, que se ubican en el centro de la ciudad, y libros un tanto más extraños por el motivo de que eran rarezas para encontrarlos en esta ciudad, no así en lugares como Madrid o Barcelona, por ser autores realmente especiales cuyos lectores eran unos cuantos iniciados en sus textos. Pongamos por caso de ejemplo una colección de facsimiles de cronistas del siglo XVI, o los libros de nigromancia de Aleister Crowley, del que por cierto algo leí por medio de Rubén Muñoz y Led Zeppelin.

Año 2002: 23 años de edad.
Leí 40 libros completos.

Información de la provincia de Oviedo. Comisión de Reformas Sociales: Información oral y escrita (1883-1903, varios autores de la Comisión de Reformas Sociales): Con la restauración borbónica en España estaba sobre la mesa la cuestión obrera. Con la Revolución Gloriosa de 1868 y la Primera República de 1873-1874 los obreros y trabajadores españoles en general habían visto introducirse en España diversas ideas políticas y sociales más allá del republicanismo para mejorar sus condiciones de vida. El avance de las ideas socialistas y anarquistas era algo que afrontar desde el gobierno, tal como lo vio Cánovas del Castillo. Por ello inició una Comisión de Reformas Sociales en 1883 que funcionó hasta 1903, año en el que fue sustituida por el Instituto de Reformas Sociales, que será el precedente de los organismos que se irán instaurando para crear la previsión social y, según pasen las décadas, lo que hoy podríamos entender como el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, combinado con determinadas funciones del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. La labor de la Comisión fue indagar de manera fehaciente cuáles eran los problemas y las condiciones de vida de todos los trabajadores de España. A lo largo de veinte años se dedicaron a recabar informes de todos los lugares posibles. Mandaban encuestadores y encuestas para entrevistar a trabajadores y empleadores sobre sus sueldos, su nivel adquisitivo, su alimentación, su salud, su desempleo, sus enfermedades, sus condiciones de trabajo, sus contratos, su vivienda, su alfabetismo, etcétera. Tal obra era la base para poder iniciar las reformas sociales que deseaban hacer para mejorar las condiciones de vida de la sociedad. Los socialdemócratas y los anarquistas rechazaron esta labor por diferentes cuestiones que les hacía pensar que estas labores eran insuficientes o engañosas. Como sea, estos trabajos se publicaron en una extensa colección de tomos y precisamente de ella nos tuvimos que servir en Historia Social del Trabajo, a petición del profesor Feliciano Montero, para poder escribí un trabajo de análisis sobre cómo era la España de comienzos del siglo XX, sin tópicos, usando esta fuente de información directa. Nos repartimos las provincias y yo pude escoger entre varias del norte. Escogí Oviedo. Información de primera mano que nos ponía a hablar de tú a tú con personas anónimas de cien años atrás. Rompe los tópicos y te muestra la realidad social de verdad.

La Comisión de Reformas Sociales, 1883-1903: política social y conflicto de intereses en la España de la Restauración (1989, María Dolores de la Calle Velasco): Una obra de investigación que ayudaba a comprender mejor la problemática de las labores de la comisión y el porqué salvo las corrientes monárquicas y republicanas burguesas, los diferentes movimientos obreros vieron en estas labores un problema y no soluciones.


Sociedades en mutación (1980, Pierre George): Lo leí para hacer un estudio y análisis de la Historia social del trabajo apuntando hacia nuestras épocas. El trabajo lo publiqué en esta bitácora en tres entregas (Noticia 499ª, Noticia 500ª y Noticia 501ª). Se analizaba en el libro la estructura y los problemas del primer mundo (occidente en el bloque capitalista), el segundo mundo (el mundo occidental en el bloque socialista) y el tercer mundo. Llegaba a plantear ya en 1980 la existencia de un cuarto mundo, el de los pobres extremos que viven en el primer mundo. Algunos planteamientos eran novedosos cuando se escribió y aunque cayó en el olvido, muchas de las ideas que lanza como posibilidades vuelven a resucitarse ahora en otros autores actuales como temores de situaciones que pueden darse en un futuro cercano, como es el caso de un aumento del paro enorme a causa del avance de las máquinas y ordenadores en el mundo laboral. George analizaba todo minuciosamente y componía una reflexión del porqué se había llegado a una determinada situación en 1980 y cómo iba a evolucionar hacia el siglo XXI. Demostró ser un buen historiador y un buen analista. No estaba desacertado, salvo en el fin de la Guerra Fría. Un libro de los que te ayudan a saber reflexionar los acontecimientos que aparentemente ocurren porque sí, y realmente ocurren porque hay factores que hacen que ocurran. Casi nada ocurre al azar en determinadas cuestiones sociales. Las decisiones pasadas y presentes son las forman el futuro. Estos eran libros de la biblioteca universitaria.

Noche de Epifanía o Lo que queráis (1602), Julio César (1599), Hamlet, príncipe de Dinamarca (1609), Troilo y Cresida (1609), Otelo, el moro de Venecia (1604), Medida por medida (1603-1604), La tragedia de Macbeth (1606), El rey Lear (1605-1606), Timón de Atenas (1607), Pericles, príncipe de Tiro (1609), Antonio y Cleopatra (1606), Coriolano (1605-1608), Cimbelino (1610), El cuento de Invierno (1610-1611) y La Tempestad (1611 - Todas estas obras de teatro son de William Shakeaspeare): Yo ya había leído Hamlet como dije en la primera entrega de este serial Noticia 1789ª. Fue uno de los libros que más me gustaron de las lecturas de aquel año. Cuando empezó el verano fui a la biblioteca universitaria de Filología para nutrirme de libros que leer en agosto. Encontré las obras completas de William Shakeaspeare en dos tomos. Tomé prestado el segundo todo, pensando que ya leería el primer tomo, pero por unas razones y otras, fui postergando esa lectura del primer tomo y nunca la hice. Así que me he leído la mitad de las obras completas de Shakeaspeare, tal como ocurría de igual modo con Plauto. La cosa es que Shakeaspeare me gustó mucho. Conozco buena parte de su obra gracias al cine y la televisión, llegué al autor antes por esta vía cinematográfica que por la literaria, pero leerlo es otra cosa bien distinta. Sorprende en él cómo construye obras de teatro tan salvajes y tan atractivas hoy día. Contrastan con lo que se hacía en España. Son dos mundos completamente diferentes, y quizá eso explica la diferencia cultural anglosajona y la hispana, es algo que en las producciones actuales se sigue viviendo. El mundo anglosajón se siente más libre de poder tocar todo tipo de temas. El español se cohibe de tocar determinados hilos y determinadas tramas. Me recuerdo leyendo estas obras de teatro una detrás de otra tumbado en el sofá del despacho de mi padre. Los títulos más conocidos me parecieron genialidades, recuerdo que me impactó alguna cosa de Julio César, pero también que me apasionó e intrigó la historia de Macbeth. Leía y pensaba en versiones cinematográficas. Estas historias me parecían ejemplares. La tempestad me hace pensar cuál hubiera sido el camino de Shakeaspeare de haber vivido más, pues me parece que contiene un pequeño giro a la hora de crear el argumento que podría ser interesante si lo hubiera desarrollado en más obras. Con el tiempo fui a ver alguna de ellas representadas en teatro, pero hasta la fecha la casualidad sólo ha permitido que vea en escena montajes experimentales y alternativos.

La metamorfosis (1915, Kafka): Otro de los libros que saqué de la biblioteca de Filología para leer en el verano. Se transformó en uno de los dos libros que destaqué de entre mis lecturas de 2002 (Noticia 204ª). Tenía la broma por entonces de que había leído Las metamorfosis de Ovidio antes que las de Kafka, broma que tenía sentido en determinados ámbitos con mis amigos, no fuera de ellos. Es, como dije en su día, uno de los libros más inteligentes que he leído. Mezcla la ficción con una argumentación que lleva a la reflexión. Refleja a un Kafka torturado y débil, como dije. La obra de Kafka de hecho tiene por motivo principal un suceso que le ocurre al protagonista encerrándole en un problema del que no sabe o no puede salir. En este caso, como es sabido, se transforma en un insecto. Es interesante leer algunos estudios donde explican el contexto del argot de la época, y como quizá el insecto es metafórico. Kafka, de familia judía, escribe este libro en la etapa final de la Primera Guerra Mundial. Percibe en ello un ambiente opresivo que busca culpables del fracaso social, de la derrota, y una domesticación. También aparece la alienación de la persona en el mundo actual que se construyó en el siglo XX a base de la burocratización y el uso de la persona como una herramienta más del trabajo, pero no tanto como una persona, la despersonalización en el trato social y administrativo, etcétera. Libro que nos lleva a múltiples lecturas y relecturas que nos aportan interpretaciones diferentes desde ángulos diferentes. Recomendable hacer la lectura personal para poder comprenderlo.

La edificación de la muralla china (1919), Un artista del hambre (1922), Un artista del trapecio (1922), Una cruza (1922), El buitre (1922), El escudo de la ciudad (1920-1924), Prometeo (1920-1924, publicado en 1931) y Una confusión cotidiana (1920-1924 - Todos estos relatos-libritos son de Kafka): También de la biblioteca de Filología. Se trata de una serie de relatos más bien breves, pero estaban en libretos. Lo curioso de esto es que con los años conocería a una serie de amigos que fundó un grupo de música llamado El Artista del Hambre, con los cuáles hice un concierto en el Festival de Cuentacuentos de Guadalajara donde yo hacía de voz de Kafka narrando uno de estos relatos entre canción y canción. No llegó a ser una ópera rock, pero sí un concierto temático. Quedó muy bien. Kafka era muy fino contando historias. Usa la metáfora y el mensaje de manera llamativa.

Ficciones (1944, Jorge Luis Borges): Este fue el segundo libro que destaqué de entre los libros que leí en 2002 cuando escribí de ello en la Noticia 204ª. Lo saqué igualmente de la biblioteca de Filología. Como dije entonces uno de los relatos que más me ha impresionado de este recopilatorio de relatos es el de un hombre que va a ser fusilado y de repente le es concedido vivir la eternidad. Nunca me había adentrado en los mundos de Borges, pero esta lectura me dejó muy satisfecho. Reflexioné mucho sobre sus cuentos y sobre qué decía el autor con ellos.

Diario del rock (1997, José Martín Matos): Yo estaba interesado en el rock y la música en general, en su historia propia, sus avances, sus aportaciones y su influencia en la sociedad. Quería hacer una investigación profunda sobre las revolución social de la segunda mitad del siglo XX en la que fue fundamental la cultura popular como transmisora de ideas y cómo transportaron estas. La idea era poder avanzar en esto para poder escribir una tesis doctoral con esto. En 2002, al terminar el tercer curso e la carrera de Historia, se terminaba el primer ciclo de la licenciatura, y al comenzar el cuarto curso se comenzaba el segundo ciclo, donde según que asignaturas escogieras podías encauzarte más o menos por un lado u otro de la Historia, similar a la especialización antigua. Yo me encaucé por la Historia Contemporánea y Actual, pero los diversos profesores que tuve, sobre todo el que me tuteló en el tercer ciclo, llevaron mi idea inicial al estudio de los nacionalismos, las distopías y el movimiento obrero, ya que, parece ser, no les interesaba tanto la perspectiva de la música y el siglo XX que yo deseaba. Mientras en la Universidad de Alcalá ocurría esto, en otras universidades españolas se publicaban ideas similares a la mía con el cómic, el rock, el cine... y salían en la prensa muy meritoriamente. Hoy día hay hasta cátedras de estos asuntos. La Universidad de Alcalá, sus profesores, no supieron ver por dónde iban las nuevas perspectivas de investigación de las nuevas generaciones, supongo. Como sea, yo seguí por mi cuenta investigando y leyendo, y ampliando campos de cultura popular, en lo que a mí me interesaba. Yo ya llevaba muchas lecturas sobre Historia del rock, y muchos documentales vistos. Este libro lo había comprado en la extinta tienda Tipo de la Calle Mayor. Había retrasado su lectura hasta este momento, que creía que era un buen momento para contener una visión cronológica general más asentada en la cabeza de cara a lo que me proponía. Un buen trabajo de documentalista el de José Martín.

Macroconciertos (1996, Vicente Escudero): Comprado en el mismo lugar que en el anterior y leído por las mismas razones. Era un libro muy fino de ediciones La Máscara, más preocupado por fotos curiosas que por el texto. Pero contenía información interesante de la organización de los grandes conciertos de los años 1950 a 1970, incluso alguno de los años 1990. Tenía por detrás sus implicaciones sociales y organizativas, y eso era jugoso.

Jimi Hendrix Sessions (1995, John McDermott): Lo compré por catálogo, me parece. Este es un libro de los importantes para conocer la obra de Hendrix y los entresijos que la rodearon. McDermott era músico, pero también era alguien que había trabajado con Hendrix. Su libro es un libro biográfico de Hendrix, de su música y del mundo que le rodeó, está escrito de primera mano, con conocimientos propios del autor, pero también con una labor de investigación allá donde no llegaba su conocimiento. el libro se compartimentaba a lo largo de las diferentes sesiones de grabación y método de trabajo de Hendrix. Me aportó mucho y me confirmó mis sensaciones sobre el espíritu de la época.

Manual de Historia social del trabajo (1994, Mikel Aizpuru y Antonio Rivera): Otro libro que leí para Historia Social del Trabajo, recomendado por Feliciano Montero. No me defraudó en absoluto. Lo saqué de la biblioteca de Historia de la Universidad, me pareció tan bueno que intenté comprarlo para mi biblioteca personal, pero a la altura de aquel 2002 ya estaba agotado y descatalogado, a la espera de una nueva edición que nunca llegaba. Recuerdo que lo tenía recién leído cuando asistí a una conferencia conjunta que dieron Santiago Carrillo y Nicolás Redondo sobre la Transición. De hecho la parte que más me interesó, siendo todo el libro en sí de gran valor informativo, fue la dedicada a la dictadura de Franco y la Transición. Los movimientos sindicales, las leyes, las huelgas, las manifestaciones, lo clandestino y lo no clandestino, todo el siglo XX estaba bien desgranado en esta obra.

Comentarios a la guerra civil (años 40 ó 50 antes de Cristo, Julio César): Aparte de político y militar César dejó una obra escrita a modo de memorias que son valiosos aportes para la Historia y su estudio. Leí este libro para unos trabajos de Historia. Es curioso leer a César hablando en tercera persona de César, lo que hace que sea un poco comentario de Astérix esto que he escrito. Lo interesante de este libro para mí son los pormenores de sus campañas. Hechos y anécdotas reales dentro del contexto histórico general que ya conocemos. Ayuda a entender mejor a los personajes archiconocidos de este periodo de la Historia. Aunque la lectura tuvo que ser en muchas partes diagonal por falta de tiempo para cumplir con las fechas del trabajo propuesto. En este libro sale Complutum.

Vidas paralelas: Sertorio-Eumeno (siglo I ó II después de Cristo, Plutarco): Lo leí para el mismo trabajo que el anterior. Ambos sacados de la biblioteca. Debía trabajar la conquista de Hispania por parte de Roma, y en concreto centrarme en Sertorio. Otro libro interesante por lo que aporta. Además, tiene valoraciones sobre la vida muy actuales.

Los sometidos de la conquista de Argentina, Bolivia y Paraguay (1985, Ricardo Rodríguez Molas): Este libro está muy valorado hoy día en el mercado de coleccionistas. Hay pocas obras en España sobre la Historia de América, sobre todo de Iberoamérica. Este libro pertenecía a una colección que sacó una institución hispanoamericana sobre asuntos de actualidad de esa región del mundo. De hecho consulté varios de esos libros y leí varias partes extensas de ellos. En 2002 estaban desfasados y había que completar su información por otras vías. Los encontrabas en la biblioteca de Historia. Estas lecturas hicieron que a partir de este año y en sucesivos varias personas reconocían en mí un conocimiento extenso de Hispanoamérica actual. Algunos creyeron que yo había estado allí, pero nunca he estado allí. Hubo quien me ofreció intentar trabajar en alguna embajada, cosa que era un tanto locura de catedrático. Lo más que se intentó fue una beca de colaboración con La Habana, pero lo cierto es que nunca se me concedió ninguna beca, de ningún tipo durante mi carrera universitaria (tuve dos con mucha posterioridad cuando me formé como archivero). Buena parte de los gastos de los estudios tuve que pagarlos a mis padres, en concreto a mi madre, en cuanto tuve trabajo que me lo permitiera, una de las razones por las cuales partí en mis inicios laborales de la enajenación salarial: lo que ganaba ya estaba gastado... en mis estudios de años atrás desde el inicio universitario. Imposibilidad de acumular ahorros. No había ahorros. Y eso siguió así el resto de mi vida compartida con mi madre. Todo dinero que se me prestó fue devuelto, hasta el gasto más mínimo lo anotaba y se lo daba en cuanto podía. Conozco los números rojos, pero también el pago de todas mis deudas, tarde el tiempo que tarde. Si venían amigos a comer a casa, nosotros hacíamos el pago o bien yo le pagaba a mi madre la comida gastada. Toda invitación que he hecho yo, todo gasto mío (facturas de todo tipo), tengo el placer de decir que lo he pagado yo, incluso cuando me adelantaron el dinero a modo de préstamo. Y que incluso he asumido gastos que eran propios de mi madre cuando he tenido buenos sueldos sin pedirle que me devolviera el dinero. Y eso también me hace sentir bien. He tenido las cuentas claras con ella y he sido además generoso con ella cuando he podido, y ella lo sabía.

Historia de Argentina 1515-1976 (primera edición 1954, edición ampliada 1976, Ernesto Palacios): Comentario más o menos análogo al anterior, pero centrado en este caso en Argentina. Yo escribía sobre el proceso de la conquista de Argentina. Trabajo que quizá algún día os comparta. Una visión desde el otro lado del océano.

Cautivas y misioneros. Mitos blancos de la conquista (1987, Cristina Iglesia y Julio Schvartznan): Otro libro leído buscando la Historia de Hispanoamérica. Como se puede ver en sus fechas de publicación original, no sólo eran libros raros de encontrar, sino también desfasados, antiguos. El panorama no ha cambiado mucho hoy día, lamentablemente. España e Hispanoamérica tienen mucho en común, pero parece que insistimos en no conocernos.

La Argentina (1602, Ruy Díaz de Guzmán): Una crónica del siglo XVII propia del lugar. La conquista de Argentina fue de las más duras de la conquista de América, y en este caso para obtener poco menos que tierras aún no se sabía bien si era rentable mantenerlas. No obstante la consolidación en el territorio tardó unos cien años. El nombre de Río de la Plata resultó ser algo engañoso. Sin embargo, el lugar terminó siendo de interés estratégico para contener y controlar a los portugueses, a la piratería y la ruta al Océano Pacífico por el sur. Se transformó en uno de los principales puertos comerciales del mundo, pero antes de eso, en pleno 1602, Argentina era un lugar paradisiaco, donde se podía cultivar de manera similar que en Europa, pero lleno de indios indómitos, hambrunas y enfermedades de todo tipo. Fue una de las conquistas más duras y menos gloriosas. Como sea, aquí se habla de su consolización colonial.

Hambre y desnudeces en la conquista del Rio de la Plata (1963, Ernesto J. Fitte): Leído por razones análogas que los anteriores. Lo lamentable de estos casos es que los libros más modernos de los que se tenía disposición, eran antiguos. En este caso, este libro tenía cuarenta años. No lo hace menos valioso, pero si se suma el año de publicación al de otros libros, refleja un déficit de interés o de conocimiento en España. Hablando con gente de Hispanoamérica, me di cuenta que allí pasaba exactamente lo mismo respecto a España. Hay un problema que habría que solventar, pero que quizá refleja precisamente la incomprensión que en general refleja mutuamente amplias partes de la sociedad de ambos lugares.

Un episodio de la España Republicana: la Guerra de Sertorio (1991, Félix García Morá): Seguía leyendo sobre la guerra civil que sufrió la República Romana cuando el general Sertorio quiso crear un reino aparte en Hispania. Aparece Complutum en esta investigación, que en aquellos momentos era de lo más avanzado que había sobre este tema.

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