miércoles, diciembre 21, 2016

NOTICIA 1667ª DESDE EL BAR: UNA ESCUELA SIRIA BOMBARDEADA EN MADRID

El pasado 20 de noviembre la Organización No Gubernamental Save the Children (Salva a los Niños) grabó un vídeo promocional en pleno centro de Madrid capital, a los pies de la Puerta de Alcalá. Su objetivo era denunciar la Guerra de Siria, iniciada en 2011 y ahora mismo en el proceso de varias de sus batallas más decisivas para el futuro del lugar, y pedir firmas a los ciudadanos para poder presentarlas en los organismos internacionales pidiendo el final de la guerra. El fotógrafo Pedro Armestre, con la Graflex speed graphic, realizó esta fotografía de la ambientación que hicieron para recrear una escuela bombardeada en pleno centro de Madrid, para realizar la comparativa de las escuelas sirias bombardeadas. La obra de Armestre en general se puede consultar en su propia página personal de Pedro Armestre, y en Armestre Gallery. La mortandad infantil en combates de esta guerra es una de las más altas. Además, alrededor de 2.700.00 niños han sufrido de estos bombardeos sin poder recibir escolarización. Save the Children busca además aportaciones de dinero o socios nuevo que puedan ayudar los problemas de la infancia en plena contienda bélica.

Para poder realizar este montaje, Save the Children acudió a un artista alcalaíno que habitualmente nos cede obras suyas de escultura e iluminación mediante piezas recicladas y reutilizadas, Raúl Armenteros, antiguo dueño de La Vaca Flaca. Este artista complutense, que ahora vive en Madrid capital pero cuyo taller de trabajo y buena parte de su obra siguen ligados a Alcalá de Henares, trabajó con la ONG recreando los estragos de la guerra en una escuela de una manera directa y clara. Su trabajo fue muy preciso y de muy buenos resultados. Raúl, el cual tiene además una especial sensibilización por la infancia y lo que nos niños aprenden en ella, probablemente realizó aquí un trabajo especial del que estoy seguro que le dio una dedicación más preocupada de lo habitual por los detalles. 

La obra de Raúl Armenteros va transcendiendo cada vez más en sus mensajes de sensibilización y es una suerte disfrutarle de vez en cuando aún en nuestra propia ciudad. Ver su colaboración con esta causa justa con la Puerta de Alcalá de fondo es, para mí, también una gran alegría, pues en mi amistad con él he aprendido bastantes cosas de él. Mi reconocimiento a él y a la causa que ha defendido con esta obra. Porque los tiempos de guerra sean pronto tiempos de paz.