martes, febrero 23, 2016

NOTICIA 1570ª DESDE EL BAR: EL ORIGEN DEL MOVIMIENTO OBRERO EN ALCALÁ DE HENARES (2 de 2, final)

Hoy la segunda y última parte de la conferencia sobre Paul Lafargue y Alcalá de Henares que dimos Julián Vadillo y yo para el encuentro bianual del Foro de Historiadores del Valle del Henares en 2014, publicada en:  Varios autores, Libro de Actas del XIV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, 2014, ed. Institución de Estudios Complutenses, Alcalá de Henares-Guadalajara, 2014.

Hoy os dejo antes el resumen en inglés:



ABSTRACT: Workers movement’s archives enable us to rebuild its history. And local studies are the best way to prove the influence that this movement had. In Alcalá de Henares the workers movement developed in more that one direction. Fights between anarchist and Marxist had in Alcalá a natural scenary. Paul Lafargue’s arrival to Spain and his travels between Alcalá and Madrid determined the evolution of the Alcalá de Henares’ “Federación Local de la FRE” that appeared in 1871-1872. Debaes between anarchist and Marxist took place in Alcalá and with Lafargue’s presence the “Federación Local” joined the Marxist point of view.
Keyboards: Marxism, Anarchism, Internationalism, working press, local history.



ALCALÁ DE HENARES DENTRO DE LA I INTERNACIONAL, UN FORCEJEO ENTRE MARXISTAS Y ANARQUISTAS (1871-1872) (parte 2 de 2)



LA PRENSA OBRERA EN EL CONFLICTO ENTRE LA FEDERACIÓN LOCAL DE MADRID Y LA NUEVA FEDERACIÓN MADRILEÑA: ALCALÁ DE HENARES, FEDERACIÓN LOCAL DE LA REGIÓN DE LA COMARCA CENTRO DE LA FRE, UN CONFLICTO ENTRE MARXISTAS Y ANARQUISTAS


El 25 de septiembre de 1871, Paul Lafargue escribió un primer artículo anónimo en La Emancipación, titulado “La organización del trabajo” [10].  Sería el primero de una larga lista de artículos y de cartas cruzadas en este y otras editoriales que se prolongarían hasta 1873, si bien es cierto que el mayor grueso está en 1872, dado que el propio Lafargue participaría en persona de los Congresos de la Internacional celebrados en otros lugares de Europa, como ya se ha visto. Cuando Paul Lafargue escribió ese artículo, previamente el 17 de julio José Navarro y Prieto había acusado a los periódicos federales madrileños de guardar silencio sobre la cuestión social y la AIT [11].  Precisamente sobre estos temas sería sobre los que Lafargue más incidiría desde aquella primera intervención de septiembre en los periódicos obreros madrileños.

Alcalá de Henares entra de lleno en los debates de la AIT al anunciarse el 7 de enero de 1872 que se había constituido de forma definitiva una federación local en la ciudad [12]. Lo que parece decir entre líneas que previamente se habían hecho intentos no definitivos, y por tanto inestables o no reconocidos de manera formal. Más allá de ello, nos habla de que en la ciudad había ya una inquietud por las cuestiones reivindicativas de los trabajadores por parte de sus ciudadanos, aunque ignoremos por parte de cuántos de estos. Teniendo en cuenta que Lafargue se presentó en el Congreso de Zaragoza en ese 1872 como delegado por Alcalá de Henares, es de presumir, por otra parte, que la formalización como federación local probablemente tuvo mucho que ver con su labor atractiva hacia el lado marxista allá por las poblaciones del centro de España donde pudo ejercer [13].
 
Un mes después del hecho el periódico obrero barcelonés La Federación, el 1 de febrero, publicaría un manifiesto escrito por esta federación alcalaína donde se leía en su encabezado: “Del Consejo de la Federación Local de Alcalá de Henares a todos los trabajadores de los distritos rurales de la provincia de Madrid”. Su publicación en Barcelona sin duda hace ver la importancia que se le llegó a dar al escrito. Estaba fechado el 23 de enero de 1872, y firmado por el Consejo y por su secretario Francisco Ainsúa. El manifiesto iba dirigido contra el presidente de gobierno, Sagasta, que había declarado ilegal a la Internacional. Defienden a la clase trabajadora, de que creen que se ha visto insultada con el calificativo de criminal por Sagasta. Declaraban que quien realmente atentaba contra la patria eran los burgueses, que con su dinero influían en las leyes y dejaban hambrientos a muchos trabajadores. A continuación razonaban que no negaban ni afirmaban a Dios. Afirmaban que de hecho Dios es utilizado por los burgueses para someter conciencias, a pesar de que ellos, los propios burgueses, no cumplían los mandamientos sagrados. Así por ejemplo, proseguían afirmando que la moral religiosa va contra la usura, la estafa, la dilatación, la persecución a la clase obrera y “otros crímenes por el estilo”, y criticaban las absoluciones que hacían los sacerdotes de los burgueses que cometían estos actos. En un lenguaje aún más provocador para los burgueses, afirmaban en este razonamiento que quien realmente niega a Dios es aquel que le pone interviniendo en sus negocios, haciendo con ello que Dios mismo haga el ridículo al hacerle partícipe del éxito o no de su empresa. En otro párrafo arremete el manifiesto contra el Estado, por establecerse en injusticia y mesocracia privilegiada. A continuación trata del asunto que se consideraba fundador de los Estados y las injusticias de clase en mucha de la literatura socialista de la época: la propiedad privada. La Federación Local de Alcalá de Henares negó que ellos fueran contra la propiedad. Ellos rechazaban la propiedad individual, porque lo que querían es que existiera una propiedad colectiva. En ese sentido, desafiantes, le pidieron a Sagasta y a los que son como él que declarasen cuáles eran sus propiedades de verdad y que lo acreditasen, convencidos de que no podían hacerlo sin recurrir a argumentaciones de la organización del Estado. Ellos aspiraban a la igualdad social en las condiciones de vida. E hilando con estos temas, llegaban así al asunto de la familia, por el cual les habían atacado a los internacionales desde la Iglesia y el conservadurismo. Ellos negaban que no creyesen en la familia, es más, reafirmaban que su organización estaba precisamente en la familia, y que es con esta con la que se reunían a tomar las decisiones que les afectaba. Tomaban por familia a todo el resto de Internacionales, incluidas mujeres y niños, decían textualmente; lo que era una clara alusión crítica de una sociedad burguesa establecida sobre criterios machistas. Explicaban, quizá como réplica a las críticas de la Iglesia, dada a reunir a su comunidad los domingos por la mañana en misa, que ellos también se reunían los domingos, pero para hablar, hacer teatro, bailes y “otros ocios pacíficos lejos de la verdad burguesa y de Dios”, un Dios al que adjetivizan como “impalpable”.  El manifiesto acababa con una advertencia, si se les perseguía y encarcelaba por todo lo que manifiestaron, ellos y su familia no cesarían y les acompañarían en la calle los internacionales, hasta “sus hijos muertos de hambre protestarían” [14].

En marzo la federación alcalaína dio más señales de vida con el pago de una correspondencia administrativa por valor de cuatro reales por trimestre con La Emancipación [15].

Las disputas entre marxistas y bakuninistas se hicieron patentes en torno a la figura de Paul Lafargue el 21 de julio del mismo año 1872, cuando el periódico La Federación, partidario del anarquismo, le señalase como un intrigante de Karl Marx en España [16]. El motivo de tal ataque frontal salió publicado al día siguiente en otro periódico obrero de tendencia anarquista, en este caso de Madrid, El Condenado. En un artículo llamado “Preliminares” se insinuaba algo de la situación, después de él se publicó una circular del Consejo de la Federación de Madrid. Denunciaban la creación de una Nueva Federación de Madrid formada por gente del consejo de redacción de La Emancipación que fueron expulsados de la Federación Madrileña de la sección de oficios varios por medio de una asamblea general ordinaria. Estos se habían unido a Pablo Iglesias y a Hipólito Pauly y mandaron el pago de sus cuotas como Nueva Federación Madrileña (cercana a Marx) a la Federación local de Madrid (cercana a Bakunin). Tales cuotas habían sido devueltas, por tanto rechazadas, al Consejo Regional el 16 de julio. A continuación, en letras de mayor tamaño y en negrita, escribieron el nombre de los redactores unidos a Iglesias y a Pauly, a los que calificaron de traidores: Paul Lafargue, José Mesa, Leompart, Francisco Mora, Víctor Pagés e Inocencio Calleja. Son llamados aquí y en los periódicos sucesivos los nueve traidores, aunque nos falta un nombre para ser nueve. La circular fue firmada el 20 de julio por P.A., N. de C.L., y el secretario exterior, Santos Trucharte. Seguidamente publicaron otro comunicado firmado por ellos, pero con Francisco Tomás como secretario general interino en lugar de Santos Trucharte, y con firma del propio 16 de julio. Allí declararon que la formación de la Nueva Federación Madrileña era contraria a los acuerdos de organización social tomados en el Congreso de Barcelona, ya que ya existía una Federación Madrileña desde 1870. Haciendo uso del artículo 13 de los estatutos de la FRE, el Consejo Federal no admitía la nueva federación y por ello devolvía a Víctor Pagés las nueve cotizaciones enviadas [17]. Si esto se publicó el 22 de julio, el 23 de julio lo reproducía ahora de nuevo La Federación en Barcelona [18].

La Emancipación contestó el 27 de julio. Se hizo eco de la circular de la Federación Madrileña y acusó a la Alianza de la Democracia Socialista, de origen anarquista, de expulsar a los implicados en la Nueva Federación Madrileña y de calumniarles. Dijeron de esta que era una asociación secreta para quebrantar el espíritu de la AIT. Lafargue, aparte, mandó una carta negando haber formado parte del consejo de redacción de La Emancipación, aunque sus adversarios aportaron posteriormente escritos donde se le definía como tal. Más allá, dijeron que la expulsión de la nueva federación es por motivo interesado de quince miembros anarquistas, y no por el conjunto de los obreros [19]. Junto al cruce de acusaciones, Lafargue comenzó a publicar en dos capítulos un artículo llamado “Nuestra Conducta”, y el periódico por su parte dedicó sus números 60 y 61 ha publicar los estatutos de la AIT.

La respuesta de los anarquistas no se hizo esperar. El Condenado publicó el 29 de julio un artículo alegórico contra los traidores metidos en el rebaño llamado “Pastores, lobos y corderos”. La Federación Madrileña aprovechó ese número para hablar de “Lo que es la Internacional”. Y en otro artículo más llamado “Ahí los tenéis”, reprodujeron la noticia de Lafargue acerca de que este declaró no haber sido redactor de La Emancipación a pesar de haber escrito allí. Ellos le desmintieron alegando tener en su poder una circular de aquel periódico fechada en 4 de mayo y mandada a todas las federaciones con la firma como redactores de “F. Mora, P. Lafargue, Hipólito Pauly-Paulino Iglesias, Víctor Pagés, Inocente Calleja y José Mesa”.   Para redondearlo, y ya que Paul Lafargué centró su argumento de ser víctima de una calumnia en la persona de Nicolás Estévanez como redactor de El Condenado, esté mandó una carta donde negaba serlo [20]. En su siguiente número, del 5 de agosto, El Condenado siguió defendiendo su inocencia y reiteró el nombre de traidores a los nueve miembros fundadores de la Nueva Federación Madrileña. La Federación Madrileña desde aquellas páginas aprovechaba para mandar un mandato imperativo a los delegados del Congreso Universal, acordado en el Congreso de Zaragoza, en el cual había participado Lafargue, y en el cual habían triunfado por mayoría las tesis anarquistas. El mandato imperativo tenía cuatro puntos que pedían: tres delegados por región para el Consejo General, que el Consejo sólo pudiera tener funciones de estadística y comunicación, que además sólo tuviera poderes por un año para renovar a su miembros tras ese tiempo, y que se celebrase en Bélgica, al menos hasta 1873 [21].

La Emancipación, el 10 de agosto hizo publicaciones referentes a la evolución de la Nueva Federación Madrileña, y continuaría así en los números sucesivos, haciendo oídos sordos tanto la Nueva Federación como este periódico de la desautorización que se les había hecho. Estaban convencidos de su legitimidad. El Condenado, el 12 de agosto hacía en su portada una llamada a la calma y se lamentaba de la triste imagen de la Región Española de la AIT. El resto del periódico entero lo dedicaron a este tema. El Consejo de la Federación Madrileña seguía sin reconocer a la Nueva Federación Madrileña, y aunque estos se habían reafirmado, o precisamente por ello mismo, expulsó a los que consideraba los cinco redactores de La Emancipación implicados de la sección de oficios varios. Los otros cuatro restantes de los considerados traidores dimitieron por sí solos tras este acto. Las palabras de la Federación Madrileña eran claras. Acusaban a Paul Lafargue directamente, y a la Nueva Federación, de ser autoritarios y burgueses contrarios a los intereses de los trabajadores que manipulaban a estos mismos. La Federación Madrileña pensaba recurrir a los estatutos para defenderse de lo que consideraban calumnias publicadas el 27 de julio en La Emancipación, ya comentado. Pero da más detalles que no habían sido publicados. En este número de El Condenado podemos saber que se produjo una cena entre los miembros de las dos partes en conflicto. El organizador había sido Lafargue. No se describe nada de lo que allí se habló ni de lo que pasó, pero se dice que aquello terminó en una pelea entre acusaciones de manipulación y traición. Los nombres de los que firmaron todo aquello era algo todavía más doloso si era posible. Lo firmaron sin excepción todos los secretarios de España de las ediciones de El Condenado, cuyos redactores eran seguidores de las ideas de Bakunin. Aparte, se suman a la condena en cartas particulares nombres prestigiosos del momento en el movimiento obrero español, Anselmo Lorenzo y Francisco Tomás, todos en contra de Paul Lafargue [22].

Una semana más tarde, el día 17 de agosto, La Emancipación publicaba una carta de Paul Lafargue contestando a los textos de G. Albagés, presumiblemente detrás de todos los escritos anteriores [23]. El 22 de agosto El Condenado reaccionó publicando un artículo llamado “La soberbia de los dioses”, donde se reproducía una carta de Friedrich Engels sobre la que consideraba una sociedad secreta, la Alianza de la Democracia Socialista, a la que acusa de demente por anarquista. El artículo es de Francisco Tomás, que le contestó acusándole de nuevo de autoritario junto a Paul Lafargue [24]. La razón del ataque de Friedrich Engels, secretario por España en el Comité Ejecutivo de la AIT, no estaba sólo en que era marxista, la encontramos publicada dos días más tarde, el 24 de agosto en La Emancipación. Engels había firmado el 15 de agosto en Londres el reconocimiento de la AIT sobre la Nueva Federación Madrileña, por lo que quedaba autorizada y legitimada. Los marxistas ganaban así una pequeña batalla a los bakuninistas en España. La firma de Engels implicaba también el reconocimiento a los nueve miembros que se salieron de la Federación Madrileña y la denuncia que hicieron contra esta acerca de la existencia de una sociedad secreta anarquista ya citada, la Alianza de la Democracia Socialista [25]. La Federación local de Madrid se quejó de manera formal contra el Consejo General, representadas sus palabras por Santos Trucharte [26]. Cosa a la que replicó la Nueva Federación Madrileña volviendo sobre la denuncia y el llamamiento a estar alertas contra la Alianza de la Democracia Socialista [27].

El 14 de septiembre La Emancipación publicaba que el Congreso de La Haya aceptaba el reconocimiento de la Nueva Federación Madrileña, firmado por Engels. A la vez, condenaba a la Alianza de la Democracia Socialista y al anarquismo. Reconocían además que Paul Lafargue era el representante de la Nueva Federación. En aquel congreso se procedió también a la expulsión de Bakunin, Guillaume y Schwitzguebel. Dos días después se celebró otro Congreso, de carácter anarquista, en Saint-Imier (Suiza). El nombre de Lafargue aparecía entre los congresistas presentes en aquellas reuniones donde se decidieron esas cuestiones. Publicaban también todos los acuerdos allí alcanzados, como el de las expulsiones citadas. Se puede leer además como la Nueva Federación Madrileña se unía a las propuestas de la Federación de Portugal. Pero aquel número, completamente dedicado a este congreso, también contenía una carta de la Federación Local de Alcalá de Henares. Los alcalaínos protestaban contra el Congreso Federal por no haberles dejado enviar sus propios delegados bajo la alegación del Congreso de falta de pagos en las cuotas. La Federación Local de Alcalá de Henares afirmaba haber realizado esos pagos (“y de sobra”, llegaban a escribir), y que si en todo caso no se hubiera hecho hipotéticamente, deberían haberles dejado enviar delegados igualmente mientras las pagaban. Inmediatamente después de esta carta se lee otra que les contestaba que se habían dejado de mandar a La Haya la mitad del importe de las cotizaciones por parte del Consejo Regional para pedir al Congreso Federal la anulación de la Federación Local de Alcalá de Henares. No obstante el Consejo Regional de la Comarca del Centro de España estaba en manos mayoritariamente de partidarios de la Alianza de la Democracia Socialista. Todo estaba dentro de las jugadas entre marxistas y bakuninistas en su pulso dentro de la AIT. Un poco más adelante en ese mismo número de periódico, en un artículo llamado “Un Consejo Regional Aliancista”, decía que la Federación Local de Alcalá de Henares llevaba tiempo observando las luchas internas y se había declarado contraria a la Alianza de la Democracia Socialista. Al saber esto el Consejo Regional les había mandado una carta pidiéndoles rectificaciones, y se decía que en términos casi de extorsión. La Federación Local de Alcalá de Henares también apoyaba a La Emancipación, por lo que se estaba alineando de manera clara con los marxistas. Tales cuestiones el Consejo Regional consideraba que era “faltar a uno de los acuerdos de Barcelona”, como efectivamente así era de hecho, a pesar de todo [28]. Parece ser pues, que las cuotas alcalaínas habían sido paralizadas por el Consejo Regional en su envío al Congreso Federal con fines partidistas.

Los bakuninistas no negaron la carta enviada a la Federación Local de Alcalá de Henares. La publicaron el 19 de septiembre en El Condenado, cinco días más tarde de las acusaciones contra ellos. Les pedían manifestarse en un plazo de diez días sobre con quién estaban alineados ideológica y asociativamente. No sólo eso, el Consejo Regional se permitió acusar de faltar a la verdad a los miembros con cargos en la federación alcalaína Florencio Navarro, Julián Ramos y Francisco Ainsúa. Les recordaba que la FRE había expulsado a la Nueva Federación Madrileña, por lo que volvían a insistir en que declarasen si seguían al lado de ellos o de la Federación Madrileña. Un tanto en tono amenazante decían que necesitaban saberlo para saber si debían aplicar el artículo 7º de los estatutos regionales de al AIT. Del mismo modo pedían el reembolso del importe de los documentos que hubieran remitido la federación alcalaína a la Nueva Federación Madrileña [29]. Todo esto a pesar de que sabemos que desde el 15 de agosto Engels había reconocido a la Nueva Federación Madrileña, y que desde el 14 de septiembre el Congreso de la Haya lo ratificaba.

Pero no hay que extrañarse. Antes de aquella publicación del 19 de septiembre, el 9 de septiembre La Emancipación se había anticipado a declarar que el Congreso de Zaragoza pasaba a ser contrario a la AIT en España, al considerarlo una organización secreta de anarquistas. El Congreso de Zaragoza era, no obstante, el que más simpatizantes tenía entre los trabajadores españoles, y había sido a la vez el fracaso personal de Paul Lafargue de exportar el marxismo a la mayoría de las masas españolas. Recordamos el dato dado varias veces de que fue allí la gran apuesta de Lafargue de lograr su misión al presentarse como delegado por Alcalá de Henares. Para rematar, Víctor Pagés proponía nombrar a un Nuevo Consejo de la Región Española [30]. Cobra así mayor sentido la publicación comentada de los anarquistas en El Condenado del 19 de septiembre referente a Alcalá de Henares. No olvidemos que al día siguiente La Emancipación anunciaba la expulsión de Bakunin en el Congreso de La Haya [31].

Las publicaciones posteriores hacen referencia a todo lo que se trató y por quién se trató en La Haya. El Condenado confirma el 17 de octubre que Lafargue representó a la Nueva Federación Madrileña [32].  Y el 7 de noviembre publicó una memoria del Congreso de La Haya para todos los internacionales españoles. En ella se vuelve a leer el reconocimiento de Lafargue y el de la Nueva Federación Madrileña. Todos los secretarios generales votaron a favor, excepto John Hales, del Consejo General de Londres, que lo hizo en contra [33]. Se volverá a decir el 14 de noviembre, en el nº 29 del mismo periódico.

El 14 de diciembre La Emancipación publicó en su portada un llamamiento de la Nueva Federación Madrileña a todas las asociaciones de España y federaciones. Pedían que se apoyara sus propuestas. Entre ellas encuentran el apoyo de la Federación Local de Alcalá de Henares. La Federación Local de Toledo mandó una carta en respuesta quejándose de la división de la AIT, cargando las tintas contra los anarquistas que anunciaban otro congreso internacional en Saint-Imier y uno más a nivel español en Córdoba. Aunque recordaba que España pertenecía a la AIT en cuanto a sus acuerdos tomados en el Congreso de Zaragoza, por lo que no veían bien su desautorización total. Del mismo modo se quejaron de que apenas les llegaban circulares directamente de las direcciones de los Consejos y Federaciones. Acto seguido una carta de la Federación Local de Alcalá de Henares decía que estando reunidos en asamblea extraordinaria el 5 de diciembre habían acordado dar su conformidad con todo lo acordado en el Congreso de La Haya. Protestaban también contra el Congreso que los anarquistas realizaron en Saint-Imier, y contra la conducta de los delegados españoles en aquel encuentro. Con igual lógica protestaron contra el Congreso de Córdoba que se iba a celebrar el 25 de diciembre. Firmaba el secretario de la federación alcalaína Florencio Navarro en fecha 6 de diciembre. Y tras todo esto y haber recibido los apoyos que pidió, la Nueva Federación Madrileña nombraba un Nuevo Consejo Regional.  He aquí que Alcalá de Henares había optado con esta contestación por apoyar  a la Nueva Federación Madrileña, y con ella a las tesis marxistas [34].

El día de Navidad de 1872, el mismo que los anarquistas habían elegido para realizar el Congreso de Córdoba, se reunió la Federación Local de Alcalá de Henares y llegaron al acuerdo de pedir por escrito que se nombrara a un congreso federal interino hasta la celebración del III Congreso Regional en la fecha acordada en el Congreso de Zaragoza. Pedían además que fuesen los de Valencia quienes presidieran ese congreso federal interino y se eligiera representantes nuevos. Lo publicaron en La Emancipación y lo firmó el secretario alcalaíno Florencio Navarro el 26 de diciembre [35]. Con este acto estaba claro que no se sentían cómodos con un Congreso Regional en manos de los anarquistas que había retenido sus cuotas en el pago al Congreso Federal de cara al Congreso de La Haya y con ello habían pedido su disolución. Habían respetado su autoridad porque emanaba del Congreso de Zaragoza, del que ellos mismos habían sido partícipes de sus conclusiones con Paul Lafargue como delegado, pero ahora que iba a comenzar 1873 estaba claro que no deseaban preparar el siguiente congreso con esas mismas personas en los cargos de representantes, probablemente pretendían evitar que se volviera a impedir la presencia de sus delegados mediante jugadas técnicas como la retención de sus cuotas.

CONCLUSIONES

En 1873 se vivirían diversos acontecimientos sociales, económicos, políticos y bélicos en España, entre todos ellos la proclamación de la I República. Hay mucha literatura histórica sobre esto, por lo que no vamos a adentrarnos. En la FPI no existen más ejemplares de los periódicos consultados que se adentren en esa fecha, por lo que perdemos la pista de qué ocurrió con la Federación Local de Alcalá de Henares. El ámbito de esta investigación pretendía ahondar en los fondos de la FPI. Esperamos pues que sirva de pie para otras futuras investigaciones más profundas y completas. No obstante, sí cabe citar que la I República, acosada por diferentes frentes bélicos, revueltas sociales, contrariedades políticas y conspiraciones, vería varios gobiernos diferentes seguidos y su caída definitiva en 1874. Con la Restauración de la Monarquía Borbónica de 1874, palpable de manera total en 1875, hubo un proceso represor que nos hace perder buena parte de las fuentes sobre la Historia del Movimiento Obrero, y con ellas la memoria. Si bien es cierto que en 1879 Pablo Iglesias crearía el PSOE, ya dentro de la nueva corriente de la socialdemocracia que avalaba la Segunda Internacional. Puesto que Paul Lafargué terminó apostando por esta corriente nueva del marxismo, y teniendo en cuenta que hoy día sabemos nuevas dataciones de los éxitos socialistas alcalaínos con epicentro en 1903-1904, con la elección del primer concejal del PSOE en la Provincia de Madrid,  Antonio Fernández Quer [36] (incluso antes de que obtuviera su primer cargo político Pablo Iglesias en 1905), es bastante probable que la evolución de las personas que militaron en la Federación Local de Alcalá de Henares fuera ideológicamente pareja a la de su antiguo delegado en el Congreso de Zaragoza, a pesar de que este debió dejar España en 1873. También es significativo el motín por la carestía del pan que llevaron a cabo las mujeres de Alcalá de Henares en 1898, bajo bandera negra, el cual llevó  a declarar el estado de guerra en la ciudad [37]. Además, desde 1881 varias de las personas que estuvieron en la génesis del movimiento obrero alcalaíno aquí mencionadas comenzaron a figurar en movimiento políticos republicanos, como por ejemplo el fotógrafo Florencio Navarro, el cual tuvo una gran importancia en la federación alcalaína de la AIT, como hemos visto [38].

Queda asentado con este pequeño trabajo de investigación que la ciudad de Alcalá de Henares tuvo un pequeño peso en las luchas entre comunistas y anarquistas dentro de los debates de la Primera Internacional. Así mismo protagonizó también una serie de jugadas estratégicas por parte de ambas tendencias. Paul Lafargue usó y ayudó a desarrollarse al movimiento obrero de la ciudad complutense para presentarse en el Congreso de Zaragoza, porque le fue imposible hacerlo por la mismísima capital madrileña por problemas con el gobernador civil. Madrid  ya habría elegido sus propios representantes. Ese hecho anecdótico cobraría en la Historia local y en la del Corredor del Henares una importancia en la evolución ideológica de sus habitantes. Los hechos posteriores de la Historia parecen indicar que quedó desde aquellas épocas marcado un camino a seguir, unas simpatías organizativas a la hora de afrontar la lucha obrera. Simpatías que se extenderían hasta incluso la Segunda República en 1931. No olvidemos que si bien se sospecha que hubo anarquistas en la ciudad antes de su aparición oficial, por ejemplo en la Unión Ciclista Alcalaína de los años 1920 y 1930, donde uno de sus componentes llegó a tener una tienda de bicicletas, según se registra en las matrículas industriales de 1930 y 1931 guardadas en el Archivo General de la Administración, estos no se organizan sindicalmente en la ciudad hasta 1933 con la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

Por todo ello queda no sólo ahondar en el tema tocado en esta breve investigación, sino también establecer las conexiones que desde 1871 se establecieron con el futuro dentro de la evolución y repercusiones que se produjeron en los trabajadores relacionados con Alcalá de Henares y su comarca. No es baladí el dato de 1904, ni que fuera Alcalá de Henares la ciudad origen de Manuel Azaña, por ejemplo. Pero también queda abierta la puerta a intentar indagar en el porqué Paul Lafargue eligió Alcalá de Henares, aparte de ser la siguiente ciudad más grande de la provincia de Madrid tras descartar Madrid porque, como se ha dicho, el gobernador de Madrid le persiguió. En Alcalá de Henares tuvo un grupo afín. Parece intuirse que ya existía en la ciudad unas inquietudes en sus obreros sobre todo teniendo en cuenta esa noticia del 7 de enero de 1872 donde se dice que “se constituyó definitivamente” una federación local. Ese calificativo de “definitivamente”, nos hace pensar en que ya existía algo previo. Queda pues abierto el camino de preguntarse muchos porqués y de buscar posibles respuestas, de rellenar las lagunas que explicarían cómo una ciudad que parece sorprender en los hitos históricos de la España del último siglo no es por algo espontáneo, sino que oculta, por olvido y desconocimiento, una Historia social mucho más rica y mucho más allá de la Historia institucional de la Iglesia, la arquitectura, el Arte y el gobierno. Invitadas quedan otras voces a hablar aportando más datos, más razones  y más puntos de vista.



NOTAS

[10]                FPI, La Emancipación, nº 15,  25-09-1871 (pp. 3-4). Signatura: P.1253.
[11]               FPI, La Emancipación, “Los republicanos y la internacional en Córdoba”, por José Navarro y Prieto, nº 5,  17-07-1871 (pp. 2-3). Signatura: P.1253.
[12]               FPI, La Emancipación, “Comarca del Centro… Alcalá de Henares”, nº 30,  07-01-1872 (p. 3). Signatura: P.1253.
[13]               Ver nota 1.
[14]               FPI, La Federación, “Manifiesto. Del Consejo de la Federación Local de Alcalá de Henares a todos los trabajadores de los distritos rurales de la provincia de Madrid”, nº 129,  01-02-1872 (p. 2). Signatura: P.4505.
[15]               FPI, La Emancipación, “Correspondencia administrativa”, nº 40,  16-03-1872 (p. 4). Signatura: P.1253.
[16]              FPI, La Federación, “Organización progresiva de la Internacional”, nº 153,  21-07-1872, Signatura: P.4505.
[17]             FPI, El Condenado, “AIT. El Consejo Local de la Federación Madrileña a las federaciones de la región española”, nº 13,  22-07-1872 (pp. 1-2). Signatura: P.972.
[18]               FPI, La Federación, “AIT. El Consejo Local de la Federación Madrileña a las federaciones de la región española”, nº 154,  23-07-1872, Signatura: P.4505.
[19]               FPI, La Emancipación, “AIT. Nueva Federación Madrileña, circular”, nº 59,  27-07-1872 (pp. 2 a 4), Signatura: P.1253
[20]              FPI, El Condenado, nº 14,  29-07-1872 (pp. 1-2 y 4). Signatura: P.972.
[21]              FPI, El Condenado, “A los Internacionales” pág. 1, y “Federación Madrileña”, nº 15,  05-08-1872, (p. 3). Signatura: P.972.
[22]             FPI, El Condenado, nº 16,  12-08-1872, Signatura: P.972.
[23]             FPI, La Emancipación, [carta de Paul Lafargue], nº 62,  17-08-1872 (pp. 2-3). Signatura: P.1253
[24]              FPI, El Condenado, “La soberbia de los Dioses”, nº 17,  22-08-1872, Signatura: P.972.
[25]             FPI, La Emancipación, “AIT. Nueva Federación Madrileña”, nº 63,  24-08-1872 (pp. 2-3). Signatura: P.1253.
[26]            FPI, El Condenado, “Protesta del consejo local de la Federación Madrileña contra el Consejo General”, nº 19,  05-09-1872 (p. 1). Signatura: P.972.
[27]            FPI, La Emancipación, “AIT. La Nueva Federación Madrileña al Congreso Internacional reunido en La Haya”, nº 64,  07-09-1872 (p. 3). Signatura: P.1253.
[28]            FPI, La Emancipación, nº 65,  14-09-1872, Signatura: P.1253.
[29]            FPI, El Condenado, “Comarca del Centro: Alcalá de Henares”, nº 21,  19-09-1872 (p. 4). Signatura: P.972.
[30]             FPI, La Emancipación, “La Nueva Federación Madrileña a todas las federaciones, secciones, e  individuos de la AIT en España”, nº 73,  09-09-1872, Signatura: P.1253.
[31]             FPI, La Emancipación, nº 76,  20-09-1872, Signatura: P.1253.
[32]            FPI, El Condenado, nº 25, 17-10-1872 (p. 2). Signatura: P.972.
[33]            FPI, El Condenado, “AIT. FRE. Consejo Federal. Circular a todas las federaciones locales”, nº 28, 07-11-1872 (p. 1-2). Signatura: P.972.
[34]             FPI, La Emancipación, nº 78, 14-12-1872, Signatura: P.1253.
[35]            FPI, La Emancipación, nº 81, 04-01-1873 (p. 3). Signatura: P.1253.
[36]           Julián VADILLO MUÑOZ; “1904. Año clave de los socialistas alcalaínos”, en Anales Complutenses, Alcalá de Henares, 2001.
[37]           Julián VADILLO MUÑOZ; Abriendo brecha. Los inicios de las luchas de las mujeres por su emancipación. El ejemplo de Soledad Gustavo, ed. Libros Volapük, Guadalajara, 2013, pág. 53.
[38]            Se puede leer tanto en el libro de Esteban AZAÑA CATARINEU, Historia de Alcalá de Henares, ed. Universidad de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1986, que escribió Esteban Azaña en 1883, como en la tesis doctoral de Julián VADILLO MUÑOZ, El movimiento obrero en Alcalá de Henares (1868-1939), ed. Silente, Guadalajara, 2013, a partir del capítulo 3, en concreto a partir de la página 99.


BIBLIOGRAFÍA TAMBIÉN EMPLEADA

·         Colectivo Solidario; El anarcosindicalismo español. Una historia en imágenes, ed. Confederación Sindical Solidaridad Obrera, Madrid, 2007.

·         Javier PAREDES (coordinador); Historia Universal Contemporánea. I: De las revoluciones liberales a la Primera Guerra Mundial, ed. Ariel, Barcelona, 1999.

·         VV.AA.; Historia Universal Salvat. América Latina. Génesis y consecuencias de la Gran Guerra, vol. XVI, ed. Salvat,  Barcelona, 1999.

ARCHIVOS
·         Archivo Fundación Pablo Iglesias (FPI).
·         Archivo General de la Administración (AGA)