viernes, noviembre 27, 2015

NOTICIA 1543ª DESDE EL BAR: TRES POEMAS


TRES POEMAS. Poema 1:

Papagayo volando

Un papagayo cubierto de letras
vuela con forma de una bolsa de plástico,
el viento lo mueve, baja y eleva,
se deja desplazar, se muestra elástico.
Le miran ojos con forma de ventanas,
le quieren coger brazos como farolas,
atraparle, anclarle, hacerle nada,
tenerle en alto, sin esa demora
que le provoca el viento al volarle,
pero es un papagayo como bolsa,
que se entrega al vuelo hinchado de aire,
aunque el aire le vuele como cosa.

(Por Daniel L.-Serrano "Canichu", del libro "El sueño de la vida produce poemas", 2010.)



TRES POEMAS, Poema 2:

Gota Esmeralda

Atravieso Castilla llena de nieblas y de nubes,
no es la húmeda mañana la que me preocupa,
si no los abrazos que calman y gustan que no tuve,
preocupación que me ocupa y desocupa.

La realidad de mi trabajo me insta a viajar,
sin embargo estoy estanco como agua de pozo;
regar el día contigo y estar sin regar,
estoy humedecidamente seco, sin gozo.

Las horas se suceden como legajos de papel,
historias pasadas que me distraen todas las horas,
mezclan sus palabras con las mías y crean Babel,
Babel de historias en mi mente llena a deshora.

Ando de un lado a otro en mi mente sin ti,
pero contigo, así de adoquinado mi camino;
así, sin ser un camino de tierra fresca, así,
lo ando pensándote, enredándome como espino.

Esta realidad me abruma siendo mi realidad,
viajar contigo cargado de ti en toda hora,
y sin embargo descargado de ti sin piedad,
soy como terruño que el agua riega y desolla,

por seca, por sedienta, por no saber beber sin boca,
por tener la boca para que todo se vierta,
por verterte desbocado evoca que te evoca;
esta realidad me aturde entre cerrada y abierta.

(Por Daniel L.-Serrano "Canichu", del libro "El sueño de la vida produce poemas", 2010.)


TRES POEMAS, Poema 3:

Enmarañado en las ramas del taray

Mi Luna negra tiene espuma en los bordes.
El humo del cigarro hace llorar mis ojos.
La música que no termina de taponar las voces
es sólo una parte del bar, y de mí un buen trozo.

Judas se ahorcó en el árbol del amor,
yo me dormí perdido en los tarays,
se perdió el tiempo con tanto dolor;
el vaso de la Luna negra siempre ahí,
dispuesto en el camino y el abismo,
compañía de aves negras, noches de niebla,
sobrevuela el tiempo irreductible
en su afán de mostrarte sin mostrarme en esta tierra,
siempre cercana, nunca por mí accesible.

Marchamos en el mismo tren,
tú en coche, yo en vagón,
tú acompañada en tu asiento, yo en este almacén,
cercanos, mas con este extraño amor,
ambos amigos,
mas tú feliz con él,
y yo en mi vagón.

(Por Daniel L.-Serrano "Canichu", del libro "21 Poemas de Desamor y otros poemas de recuerdo", 2009.)


El pasado miércoles 25 publiqué en la red social de Facebook estos tres poemas míos que ahora vuelvo a publicar aquí. Un día antes, en esta misma bitácora publiqué otro poema, "Cava, viejo", de mi libro Toda oportunidad es perdida (2006), Noticia 1542ª. Mientras estoy ideando una entrada nueva con fotografías que me hicieron para diferentes proyectos que han coincidido en el tiempo en este mes de noviembre, quería acompañar a estos poemas de tres de las fotografías que me hizo El Tornillo de Klaus en el evento de presentación de la revista El vaso lleno del vacío de la botella, que presentamos el día domingo 22 en el bar El Laboratorio, en la calle Vaqueras, esquina con Paseo de los Curas, cerca de la Puerta del Vado, frente a una iglesia. Las imágenes, como siempre, se amplían pulsando sobre ellas. También Cecilia Cuesta, ilustradora de la portada, como Ilustre Zurda, reseñó el evento en La Memoria de un Pincel. La revista se sigue distribuyendo gratuitamente en El Laboratorio, y mientras me decido y no me decido a repartir el resto de revistas que tengo por mi habitación, o a la espera de gente que las solicite directamente. La verdad es que se están repartiendo muy rápido. Ha tenido muy buena acogida y hay gente que de hecho ya me ha hecho reservas y quien incluso pide un número 2, aunque ya se dijo que no lo habría o que era muy probable que no lo hiciéramos.

Los miembros de El Tornillo de Klaus que hicieron las fotografías y vídeo documental del evento fueron Pablo Cristóbal y Alicia V. Palacios, y llegó a estar en público Carlos Cristóbal, creo recordar. Mientras que escribió para la revista en nombre de ellos Miguel Cristóbal. Yo soy un miembro encubierto de este grupo, un miembro extraoficialmente muy oficialmente. Quizá uno de los textos que me han gustado más para hablar de lo que era el proyecto era el que dedicó Miguel Cristóbal a lo ocurrido, a pesar de encontrarse a miles de kilómetros de distancia, pero sabiendo de todo y viendo todo gracias a las nuevas y viejas tecnologías. Os dejo con ese texto para completar la referencia a esa jornada. Yo, entre tanto, sigo sumido en mi mundo y mis miserias, a la espera mañana de realizar dos exámenes de oposición a la vez para las sustituciones en el archivo universitario, una ruta histórica por Alcalá a unos poetas que trae Enrique Sabaté desde Valladolid y leer unos pocos poemas en un encuentro de poetas en El Laboratorio. Aunque lo cierto es que estoy afectado de cansancio vital, de vacío existencial... aunque a veces, río. Os dejo con la reseña de Miguel Cristóbal sobre lo que ocurrió el 22 de noviembre.

"Te cuento lo que me contaron, porque no estuvimos ninguno de los dos. A mí me pillaba lejos, en la otra punta del mundo, y tú no te enteraste, es normal, pero de ignorancia también se muere uno, así que ahí va:

Hace unas semanas me pidieron escribir en nombre de El Tornillo de Klaus para la revista de un tal Canichu Espía del Bar, bloguero, cervecero, historiador, poeta y lo que se le cante, una de las atracciones culturales dentro de la vida alcalaína, ya saben la de Cervantes y los nazis.

Su revista, La Botella Vacía, se publicó entre 2000 y 2008, y ahora, sintiendo que no le brindó un entierro apropiado, roto el cerdito de la hucha, ha sacado el último número, el que concluye su proyecto rebelde y sin ánimo de lucro. 

Lo celebraron el pasado domingo, regalando revistas, interpretando música y poemas, bebiendo como en familia aunque muchos no se conocieran. 

Una lástima no haber estado. Solo quería contarte que están pasando cosas fuera de los circuitos oficiales, que hay cerveza y poesía en algunos bares, algunas noches, que la revista de Canichu es una de esas cosas que merece la pena buscar y conservar porque se va a extinguir rápido y a la vez, su ideario, puede que no se extinga nunca.

Ya les he pedido que me manden la revista. En ella dedico mi bilis a la Ley Mordaza, a la que tanto lacayo de las letras, por eso de que tienen que comer, se ha avenido sin mucho pataleo. Yo sé que ninguna otra revista hubiese admitido mi texto, por incendiario y cabroncete, pero eso es lo hermoso de la contracultura, que no se entera ni Dios (quizás, con suerte, Lucifer) y uno puede ser consecuente consigo mismo sin comerle la polla al mecenas.

La Botella Vacía es una lección de honestidad y locura creativa. Por ahí circula, sin dueño. Lástima haberme perdido su fiesta. Desde aquí choco mi vaso con los suyos. 
Hacer las cosas por el gusto de hacerlas. 

Crear arte por el simple gusto del arte. ¿Te acuerdas de eso, colega?"

Por Miguel Cristóbal, El Tornillo de Klaus.


Y como dijo Mario Misas: la cultura en Alcalá se hace en los bares. 

Los libros a los que pertenecen estos poemas, aunque registrados en la propiedad intelectual, siguen buscando editor. Saludos y que la cerveza os acompañe.

(Estos poemas están registrados en la propiedad intelectual del Ministerio de Cultura, y tienen además registro de autor bajo licencia creative commons, al igual que el resto del blog según se lee en la columna de links de la derecha de la página. De estos poemas no está permitida su reproducción total o parcial sin citar el nombre del autor, y aún así no estará bajo ningún concepto ni forma permitida la reproducción si es con ánimo de lucro).