sábado, agosto 09, 2014

NOTICIA 1374ª DESDE EL BAR: UN VERANO PARA LOS TURISTAS

El verano avanza, pero, aunque parezca lo contrario, no es de los más calurosos. De hecho en general es un verano bastante fresco. Llevamos tres días seguidos con una ola de calor, así que parece una provocación decir esto. Sin embargo, por poner un ejemplo, yo mismo sólo he conectado el ventilador en tres ocasiones este año, y dos de ellas porque me lo pidió una amistad que vino a visitarme a casa. Una meteoróloga salió por la televisión hace unos días analizando las temperaturas históricas que se tienen registradas de los veranos españoles y decía lo mismo, sólo que ella añadía algo más: la temperatura ligeramente más baja de este año es la que debería ser, a pesar de que en los últimos años hayamos tenido veranos especialmente calientes y sin lluvías.

A pesar de todo, hace calor. Los desempleados de larga duración no tenemos otra mas que quedarnos en casa, donde los muros se recalientan por el sol y el calor es mayor por un efecto horno. No podemos ir de vacaciones y creo que además en mi caso este es el primer año que no puedo siquiera salir a hacer prácticamente cualquier cosa. Casi todo tiene un precio y no se puede pagar, por muy bajo que sea. Particularmente no he parado de investigar altruistamente para amigos, escribir, coser o hacer tareas domésticas, pero cuando llega la hora de algo de tiempo libre, raro es poder rellenarlo de una manera que satisfaga siempre. A menudo faltan caras conocidas de manera física, porque ellos sí tienen con qué hacer algo este verano, y hacen bien. Así que uno se entrega en esos momentos a leer, escribir para uno, alguna manualidad, cocinar con lo que haya, o la televisión... Y la televisión veraniega, el gran entretenimiento mientras se busca trabajo, el cual nunca llega, se limita a emitir programas donde te enseñan por doquier imágenes de gente disfrutando en playas, o en viajes a otros países, o en montañas, o demás, como si a los que no tenemos medios para todo eso nos interesara ver como otros lo hacen. Cuando no es así, caes en repeticiones de programas que, por culpa del mismo desempleo que te atrapa, ya has visto en su momento. Hay problemas mayores en el mundo, digamos que problemas más reales, pero en cierto modo, esto también es un problema que se suma a la inactividad forzosa. 

Claro que aquellos que se han visto privilegiados de poder viajar se encuentran este año con problemas como el de las playas de Portugal, donde los pequeños empresarios una vez más han hecho prevalecer sus intereses a nivel político por encima del interés general de la sociedad. Allí la policía te obliga a cerrar tu sombrilla de la playa para que no le quites el sol a los que han pagado un toldo. Poco a poco se asiste al uso privado de los espacios públicos, tal como ha pasado en Alcalá de Henares en muchas calles y parques que ya no puedes usar por el excesivo número de licencias que el ayuntamiento fue concediendo desde años atrás a las terrazas y su enorme extensión de los bares nuevos en el distrito centro, a veces incluso sin respetar a los bares ya antiguos en la ciudad, los cuales realmente son parte de la esencia cultural de sus ciudadanos. Bares nuevos que por otra parte no han tenido reparo en subir sus precios a unas cifras más bien altas que muchas veces no se corresponden con la calidad de lo que ofrecen respecto a lo que otros años ofrecían. Sigo insistiendo que para mí gusto los mejores bares en este momento (y por fuerza los he pisado poco este año) siguen siendo aquellos que dije hacia el otoño pasado: los mejores ahora mismo son los bares de barrio de toda la vida en los barrios que no son el distrito centro, salvo honrosas y meritorias excepciones de algunos locales del distrito centro.

Alcalá de Henares sigue apostando por el turismo para salir de nuestra crisis económica, que creció en desempleo y en números rojos por encima de los porcentajes en los que creció a nivel nacional. En los últimos meses han habido ligeros descensos del paro, excesivamente ligeros. Las contrataciones se han basado en contratos de formación, lo que es un gran problema y un gran maquillaje de la realidad social que ya analicé en la "Noticia 1333ª, lo que ocultan las cifras del paro, hacia un 1º de Mayo estilo Rajoy"; también bajaron en Alcalá por el sector de la construcción, y ya sabemos todos que eso es una burbuja en la que no hay que confiar, aparte de lo que supone como destrucción medioambiental; y bajaron igualmente en el sector servicios, en concreto en el sector de las contrataciones de camareros y personal de hoteles, lo que dadas las fechas de verano es un espejismo que durará lo que dure agosto y parte de septiembre. No hará ni dos días que consultando ofertas de empleo encontré una que ofrecía un trabajo de un sólo día. Si te contratan figurarás en las estadísticas como persona que encontró trabajo en agosto, pero en la realidad un sólo día de trabajo no soluciona nada, más bien empeora las condiciones del trabajador de cara a contar su antigüedad para ayudarle a encontrar un trabajo que de verdad le sea útil en su vida para ganarse precisamente eso: la vida.

Alcalá de Henares apuesta por el turismo y de esa apuesta tiene mucho que decir la Concejalía de Cultura, sólo que el Partido Popular local, quien gobierna, le cedió la gestión a una empresa. En Alcalá hay muchas cosas que bajo el nombre de Cultura en realidad se oculta algo que no tiene que ver con la Cultura. Si se quiere hacer ciudad, es importante que todos los ciudadanos se reconozcan en ella, y para eso se necesita que la conozcan y participen de ella, pero no siguiendo unas líneas impuestas, sino que el ayuntamiento debería reconocer la cultura de su gente y adaptarse a ella a la vez que la combine con lo que la Historia de la ciudad pueda enriquecer esas experiencias de los ciudadanos en sus vidas. Así por ejemplo, no hace falta repetir el excesivo interés que se pone en la figura de Cervantes, no para explicarle, sino para vender chorizos y morcillas cuando en Otoño se hace un mercadillo en su honor. Poco más o menos lo que ha pasado en las recientes fiestas de los Santos Niños, las cuales las han disfrutado quienes tenían dinero. Y es que eso es lo malo de gestionar la Cultura como una empresa, que te olvidas de los ciudadanos y los tratas como clientes. Quien no tiene dinero, no tiene derecho, cuando no debiera ser así. Y por este camino hay tanta gente que ya no cree ni le gusta el sistema.

Pongamos un caso reciente, de esta misma semana. Varias personas me hicieron llegar la noticia de un ara romana encontrada en el castillo musulmán de Alcalá, lo que queda de él. Salió en la prensa local y en la nacional. Mi opinión sobre lo que se ha dicho es que los periodistas se han liado. Si el ara es de finales del siglo I d.C., como dicen, Complutum ya estaba fundada, por lo que no es anterior. Y tiene toda la pinta de que la cogieron los musulmanes para su construcción, siendo un ara como esta es posible que marcase en su día el sitio de una batalla contra los iplacenses, los romanos eran muy dados a ello, de ahi que no estuviera en el campo laudable sobre el que se hizo la ciudad. Ahora bien, pienso que el alcalde, Bello, es un alcalde que está usando una triquiñuela. Me da en la nariz que le ha dicho a la arqueóloga (y puedo equivocarme): "dale bombo que esto lo vamos a rentabilizar económicamente con turistas aunque no esté ni excavado debidamente, ni documentado como debe, ni hayamos contratado arqueólogos e historiadores como se debe; tú crea una noticia sensacional que suelte el dinero el Ministerio y vengan los turistas". O lo que os lo mismo: árboles de la ribera del Henares, temblad que este hombre y su equipo ya dijeron que querían crear embarcaderos, merenderos y demás cosas, que probablemente destruirían un espacio verde natural y reforestado y este es su primer paso. O en otras palabras, en un primer paso dar una noticia así para crear un estado de conciencia positivo entre los ciudadanos: "esto da dinero porque es espectacular (os digo eso y así me ahorro dar la noticia diciendo: voy a talar X árboles para poner una tienda de chorizos y otra de camisetas)". Vamos, un todo vale, tampoco me extrañaría que se iniciara una política de cese de servicios, servicios deficitarios o desprestigio de las barriadas que estamos viviendo en torno a Complutum, con la idea de crear una mala imagen de los que siempre hemos vivido aquí con objeto de forzar nuestra ida o la destrucción del barrio tal como lo hemos construído para que vengan constructores que suban el precio de la vivienda del lugar y vivan aquí otras personas, lo que en inglés y en sociología se llama gentrificación. Término que me enseñó el gran Willy Abad, politólogo y sociólogo, aunque la táctica (sucia) para lograr esto yo ya la conocía aunque sin conocer su nombre.

Yo no sé si el PP local tiene previsto crear allí infraestructuras que impliquen la degradación medioambiental de aquel lugar y del entorno del río para llegar al lugar, pero está claro que van a poner en práctica el primer intento de crear rutas turísticas al castillo a pesar de que el lugar requiere de mayores estudios y excavaciones a los que no les conviene la presencia constante de turistas. De este modo se prima lo empresarial (la compra-venta de un producto turístico) pero para nada tiene que ver con la Cultura o la Historia, y mucho menos con el empleo en torno a estos términos ni con la búsqueda de nuestra esencia alcalaína en la Historia, pues, de otro modo, ¿cómo puede ser que del siglo VIII al XII la ciudad fuera musulmana y no tengamos nada ofertado para conocer ese pasado? ¿Cómo puede ser que aquí convivieran musulmanes descendientes de al-Andalus hasta el siglo XVII y no se oferte conocer su pasado y su herencia? ¿Cómo puede ser mínimamente que existiera un par de mezquitas, una de ellas en la calle Santiago, hasta el siglo XVII y sobre la cual se construyó una iglesia que se derribó en los años 1960 y no haya nada en la ciudad que hable de ese pasado? ¿Cómo puede ser que no se haga una política arqueológica seria para excavar más en el castillo de al-Qalat en-Nahar y sacar restos que nos den más pistas de ese aspecto de nuestra Historia? ¿Cómo es que en el centro de interpretación del Burgo de Santiuste se trate al recinto amurallado de la ciudad como algo estrictamente del Palacio Arzobispal ignorando por completo y silenciando su pasado con construcciones musulmanas, incluyendo la teoría de que fue un qun, y que incluso el hijo de Almanzor sacó las tropas bereberes de aquí para dar el golpe de Estado que acabó con el Califato de Córdoba en 1032? Pues no se hace y sin embargo hay prisa por crear rutas turísticas con fondos de la Comunidad de Madrid, o sea: no hablaremos de Historia, porque no la investigaremos, pero venid y dejad el dinero en la ciudad. Eso no es Cultura, ni es Historia, ni es hacer ciudad.

Por otro lado me pregunto si todo esto tendrá que ver con el suceso del arranque de una piedra conmemorativa en ese mismo castillo el año pasado. No obstante, se produjo en fecha cercana a la visita del alcalde con gente de la Comunidad de Madrid. La coincidencia no puede ser más oportuna a un año de reflexión después vistas las noticias de esta semana. 

Pero en fin, Alcalá de Henares parece más pendiente de los turistas y de crear turismo que de cuidar a sus ciudadanos. Si se crea empleo se preocupan mucho que sea de camareros o creando bares. Vivimos 210.000 personas, ese modelo para una ciudad tan grande es y será un fracaso. Necesitamos servicios de todas clases, no sólo de turismo, y también industria. Bastante industria. Quizá sea que nuestro alcalde, el señor Bello, ve a Alcalá de Henares como otra Venecia, una ciudad que vive sólo en torno al turismo, claro, que así les va a los venecianos: sus ciudadanos están abandonando la ciudad y en consecuencia sus edificios se abandonan y se van transformando en unas ruinas de una ciudad de la ruina. Lo primero de una ciudad son sus ciudadanos y la identidad de estos, y querer hacer una empresa turística de una ciudad es matar la ciudad y no amar a la ciudad ni a sus gentes.

Hace poco el Museo Arqueológico Regional ha estrenado su nueva exposición temporal, "José Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014". Fui a verla, es gratuíta. No me pareció gran cosa. La fotografía arqueológica tiene su importancia en cuanto a su valor documental de cara a los trabajos de los arqueólogos y de los historiadores tanto de su presente como del futuro. Las fotos tienen buena iluminación y te da la oportunidad de ver determinados lugares cuando se encontraron como yacimiento arqueológico y cómo están ahora, incluso se puede ver la criminal desaparición de una cueva con estalactitas y estalagmitas, que tardan miles de años en hacerse, sólo porque se destruyó para poder construir la vía de tren del AVE. Pero en general las cartelas dejan mucho que desear para mí. Una exposición así merecería explicaciones pedagógicas para el visitante que no tenga que ver con este mundillo, no las hay. Me desilusionó, y espero que no sea esta exposición un preludio de una bajada de los fondos temporales a exponer para favorecer al Museo Arqueológico Nacional, del que ya dije que se llevó piezas de este museo alcalaíno.

En fin, al menos la brisa refresca a veces, por cerrar con algo agradable este artículo.

Saludos y que la cerveza os acompañe.