miércoles, junio 11, 2014

NOTICIA 1355ª DESDE EL BAR: LA SOBERANÍA ES DEL PUEBLO

Los asuntos de la abdicación del Rey siguen su curso. Hoy he estado siguiendo por televisión las votaciones del congreso sobre la misma. Han apoyado la ley un 85'42% de los diputados, garantizando así la abdicación y la continuación normal de los mecanismos sucesorios de esta monarquía. Aunque la verdad es que como dijo la diputada de Geroa Bai en su uso de la palabra, la representación de los ciudadanos a través de los diputados de esa cámara parlamentaria ya no es real en este 2014. Hace pocos días sabíamos por una encuesta que hay un 64% del conjunto de todos los españoles que desearían un referendum para elegir si hemos de constituirnos en República o continuar con la Monarquía. Sin embargo, y a pesar de que el presidente del gobierno, el conservador Mariano Rajoy, ha dicho que no estamos debatiendo entre Monarquía o República, sino sobre la abdicación del Rey, por lo que efectivamente sólo se estaba votando dentro de la Monarquía sobre quién debía ser Rey, o sea: jefe del Estado español, se está informando de ese 85'42% de los votos del Parlamento hoy como si fuera un gran triunfo de los monárquicos. O en otras palabras: como si los diputados hubieran hablado en voz de sus representados y lo de hoy no fuera sobre la abdicación, sino como si hubiera sido un prebiscito sobre nuestro sistema político. A esto sumémosle que lo que más se ha oído hoy en boca de los que votaron a favor es que esto es lo constitucional y todo lo demás, no, o en otras palabras: intentando justificar sus actos con la Constitución porque saben que fuera, en la calle, hay mucha gente que pone en cuestión el régimen monárquico actual. ¿Qué tenemos por resultado? Que el sistema está en crisis, se tambalea, y lo saben. Porque el sistema lo constituirán leyes, pero esas leyes las constituyen y las legitiman los ciudadanos, los gobernados, que son de ese modo los auténticos gobernantes y soberanos del Estado. Y todos los que hoy estaban en el Parlamento lo saben.

El Preámbulo de la Constitución Española de 1978 dice que la Constitución misma debe: "(...) Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. (...)". Si bien es cierto que esa voluntad popular se constituye mediante la delegación en diputados, que son los que hoy han votado, pero estos saben que en el Título Preliminar de esa misma Constitución se lee en el Artículo 1.1: " España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político". Nada dice que esa democracia sea en principio una democracia garantizada por una monarquía, en absoluto. En su punto 1.2 se lee: "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado", o en otras palabras, la soberanía de la nación no reside en un Rey, ni siquiera en los diputados, sino en el conjunto de todos los ciudadanos. Sólo llegados al punto 1.3 se lee: "La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria". Es el punto 1.3, separado de los otros dos puntos y diferenciado, el que indica que España es una Monarquía Parlamentaria, y esto es así porque lo es siempre y cuando respete los puntos 1.1 y 1.2 previos, sino fuera así se hubiera redactado en otro orden diferente de preferencias. Si bien el punto 1.1 parece garantizado, a pesar de que mucha gente pondría "peros", queda claro que con un 64% de personas pidiendo un referendum sobre República o Monarquía, el punto 1.2 no está respetado en el día de hoy, en el que se ha dado preferencia, con celeridad, a hacer acatar a todos sin consulta previa el punto 1.3. Al menos así lo entiendo yo. 

Hay quien dice que con la votación del referendum constitucional de diciembre de 1978 todos los españoles aprobamos tener una monarquía parlamentaria, por lo que ya no procede hacer ese referendum. Eso es falso, y no porque algunos no nacimos para entonces o porque otros eran niños, si no porque es una verdad a medias, lo que vale tanto como decir que es una falta de verdad. Ya expliqué cómo se llegó a ese proceso por ejemplo en la Noticia 1351ª, cuando abdicó Juan Carlos I y hablé sobre su reinado, o en la Noticia 1317ª, cuando murió Adolfo Suárez. La cuestión es que, resumiendo mucho todo aquello, cuando se produjeron las elecciones de 1977 se había descartado por completo hacer un referendum sobre Monarquía o República. Nadie pudo elegir su modelo de Estado en este sentido, lo había elegido el dictador general Franco en 1947, y en la figura de Juan Carlos I en 1969. Pero es que en ese 1977 solo se pudo votar a partidos políticos que habían aceptado la Monarquía y los símbolos de la misma, ya que todos, absolutamente todos, los partidos políticos republicanos que explícitamente no quisieron decir un "sí" de entrada a Juan Carlos I no fueron legalizados hasta 1979. Así que la Constitución de 1978 la redactaron partidos que de un modo u otro todos habían aceptado la Monarquía como gobierno, salvo el Partido Nacionalista Vasco, que no fue invitado a hacerlo y que hoy ha dado uno de los discursos más impecables en el Parlamento de los últimos tiempos, a diferencia del Partido Popular, que se ha limitado a insultar a los que no piensan como ellos. Así que tenemos que en diciembre de 1978 se había redactado una Constitución monárquica sin alternativa republicana alguna, por ilegal, y los ciudadanos debían elegir entre tener una Monarquía Parlamentaria democrática o una Monarquía absoluta que gobernara como hasta ese momento había gobernado la dictadura de Franco, de la cual había recibido todos los poderes de gobierno. Obviamente, tras unos cuarenta años de dictadura los españoles votaron Monarquía Parlamentaria. ¿Qué hubieran votado si hubieran podido elegir una República? Lo único que podían elegir era una Monarquía, parlamentaria o absoluta da igual, sólo podían elegir entre Monarquía y Monarquía. Los argumentos de que ya se votó en diciembre de 1978 pasan a ser así una media verdad, y eso está muy feo. Y no por mucho repetirlo por gobiernos y periodistas va a pasar a ser la verdad absoluta, pese a que sea la verdad que mucha gente crea por no querer reflexionarla o por no conocer la Historia ni la Filosofía del pensamiento político. Qué malo es eliminar las Humanidades de los estudios, pero qué bueno para quienes tienen el poder.

Podrían haber sido 348 votos, pero los siete diputados de Amaiur no se produjeron en ningún sentido, abandonaron la sala considerando que no querían colaborar con ninguna monarquía, menos con la española, siendo ellos nacionalistas vascos de izquierdas. Agitaron una bandera vasca, ante los silbidos de algunos, y reclamaron una República de Euzkadi. 

De los 341 votos emitidos 299 fueron un "sí". estos fueron los votos de Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Unión Progreso y Democracia (UPyD), Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Foro de Asturias. En el PSOE hubo tres diputados que se saltaron la disciplina de voto. La disciplina de voto no está recogida en la Constitución, a mí me parece antidemocrática y me parece que "se caga", figuradamente, en la Constitución cada vez que se usa, como expliqué ampliamente en la Noticia 979ª con motivo de la reforma constitucional que el PP y PSOE hicieron sin consultar con nadie en agosto de 2011. Quizá para amedrentar a los diputados los partidos, especialmente el PSOE amenazó con multas y sanciones a los diputados que se saltaran la decisión de la cúpula del partido de dar un "sí" a la abdicación. De este modo los diputados elegidos por los ciudadanos no podían actuar libremente como ellos creyeran que mejor representaban a los que les habían elegido para gobernar, si no que se vieron en la coacción de votar guiados por los intereses políticos de su partido político, quién sabe si también en sus intereses de medrar dentro de ellos. 

Entre lo que sucedió entre aquella reforma constitucional de 2011 y lo de hoy de 2014 en esta abdicación, PP y PSOE se han dado tanto la mano trabajando conjuntamente que todo lo que quieran decir sobre que son diferentes no será entendido por nadie, por nadie que no sea de sus propios partidos. Si 1898 fue el pistoletazo del despertar regeneracionista español que cuestionaba el turnismo que se daba en la Monarquía Parlamentaria de Alfonso XII desde 1875 y en la de Alfonso XIII desde 1885, y que sufrió ires y venires hasta la República de 1931, las fechas de 2008, 2011 y este 2014 son las fechas claves que indican que ya hay algo imparable en la sociedad que tardará en venir lo que tenga que tardar, y sus provocadores son, sin duda, aquellos que gobiernan sin escuchar al ciudadano hoy día. Si hubiera que dar la felicitación a alguien hoy día del resultado de las votaciones, se las daría a Cánovas y a Sagasta, a Canalejas y a Maura, los grandes maestros del turnismo y la apariencia. 

Del discurso de UPyD apenas apunto que fueron tan de querer tener lo pies en las dos orillas que recuerda al Partido Radical de Lerroux, aquel que siendo republicano actuó tan antirrepublicanamente cuando gobernó en 1933-1935. 

UPN y Foro Asturias hicieron un discurso ultraderechista, ultranacionalista español. Claro que dentro de estas opciones podrían tener ellos otro tipo de opositores... Opositores monárquicos. Por si alguien se ha olvidado de ellos, los carlistas siguen existiendo. Están divididos en dos ramas. Los carlistas seguidores de Carlos de Borbón Parma hicieron un comunicado sobre la falta de democracia al no consultar a los españoles qué deseaban ante la abdicación de Juan Carlos I.  El propio Carlos de Borbón Parma hizo otro comunicado que criticaba la corrupción del sistema y las necesidades de regeneración política que casi podría suscribirlo alguien de una asamblea de barrio. Sin embargo, los carlistas tradicionalistas hicieron público un comunicado del tercer pretendiente, Sixto Enrique de Borbón, donde no reconocían estos hechos políticos de hoy por considerar que Juan Carlos I es un usurpador, desde la más pura ideología que podríamos adscribir a la extrema derecha tradicional y católica. Está claro que uno no comparte sus visiones, pero está claro también que estos también quieren un referendum ciudadano. Ante todo esto, y desde la ciudadanía en general, podríamos decir que desde la izquierda, desde hoy y hasta el día 19 hay abierto un referendum cibernético para votar sobre Monarquía o República que lo ha iniciado Referendum Real Ya!, a poca gente le llegará esta convocatoria, que por otra parte no es oficial.

Hubo tan sólo 19 votos que fueron "no". Estos fueron los de la Izquierda Plural (que son Izquierda Unida -IU- con otra serie de partidos, fundamentalmente ecologistas como Los Verdes y Los Verdes de Cataluña, se pueden consultar por acá), los de Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC), Bloque Nacionalista Galego (BNG), Geroa Bai, Compromis-Equo y Nueva Canarias. Todos defendieron su voto contrario porque apoyaban una República y en consecuencia unos pedían el referendum y otros directamente la República. Aunque no todos pedían la misma República. Unos en concreto pedían la República catalana (ERC), otros una gallega (BNG), otros una vasca (Geroa Bai), sólo Izquierda Plural, Compromis-Equo y Nueva Canarias pedían un referendum para elegir entre Monarquía o República entendida esta como una con los límites fronterizos del Estado tal como están ahora. Algunas de las razones dadas fueron asuntos como el de la censura en la prensa de El Jueves, que ya expliqué en la Noticia 1352ª. Todos estos grupos aumentaron en muchos votantes en las últimas elecciones europeas de hace unas semanas. Potencialmente tienen más representación ciudadana de la que ahora mismo tienen como diputados elegidos en 2011. Algunos al votar no dijeron "no", sino que optaron por votar pidiendo "República", se les contó como "no". En la estricta normativa del asunto a votar se entendió legalmente el "no" como que deseaban que Juan Carlos I siguiera reinando, pero la exposición del motivo de su voto dejó claro que no es así, que lo que desean es un referendum.

De hecho el día 2 de junio, día del anuncio de la abdicación, IU, Equo y algunos grupos más convocaron manifestaciones por el referendum que ya habían sido convocadas previamente por ciudadanos anónimos e independientes por las redes sociales. Yo mismo, como individuo, sin ser dirigido por nadie, bajo mi criterio, me manifesté en Alcalá de Henares, como expliqué en la Noticia 1351ª. Como sea, uno de los primeros partidos en hablar de República ese día fue el Partido Comunista de España (PCE), integrado en IU. La verdad es que PCE e IU a pesar de que en 1977 apoyaron la monarquía de Juan Carlos I, nunca renunciaron a la República. Eran leales a Juan Carlos I, pero no a la Monarquía. Cualquiera de los partidos políticos que con sus 19 votos han votado que no hoy, rompen el marco pactista de 1978. El reinado de Felipe VI comenzará el día 19 de junio con otro marco político donde ya no cuenta con el apoyo o el reconocimiento de los partidos que estaban en Izquierda Plural, más los citados ERC, BNG, Geroa Bai, Compromis-Equo y Nueva Canarias, a los que podríamos sumar los que se ausentaron, Amaiur. Después de que vote el Senado el día 17, a partir del día 19 ya no se podrá decir más lo de que Santiago Carrillo, al que por cierto citó el PP en su discurso, reconoció a Juan Carlos I, pues el tiempo de Juan Carlos I habrá pasado y serán otros tiempos, los de Felipe VI.

Un grupo político que no tenía representación parlamentaria, Podemos, el que más avance de apoyo popular ha tenido jamás con 1.200.000 personas apoyándoles con al menos cuatro meses oficiales de existencia, más de manera no oficial, estuvo en aquellas manifestaciones por el referendum, y están, pero no oficialmente como Podemos. Van sus simpatizantes y miembros a título individual. De hecho su líder, Pablo Iglesias, criticó a IU el pasado día 5 que convoque con sus símbolos y desde su partido estas concentraciones, lo publicó El Mundo. Teniendo en cuenta que ellos mismos participan aunque no a título de partido, es un poco un doble rasero. Bien es cierto que Iglesias afeaba que se convocara con siglas algo así. Es algo injusto, pues estas formaciones llevan muchos años (y muertos, y encarcelados, y exiliados, etcétera) defendiendo la República, es lógico que en unos días como estos quieran continuar su labor. Así que Cayo Lara, líder de IU, le contestó a Pablo Iglesias desde el diario Público. A mí todo esto me llama la atención, pues al mismo tiempo que ocurría todo esto en calles y en periódicos, en el Ateneo de Madrid ese mismo día 5, Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya Verds, Chunta Aragonesista, Equo, Compromís, Confederación de Los Verdes, Izquierda Anticapitalista y Alternativa Socialista, firmaban una declaración conjunta a favor de pedir el referendum. No estaba Podemos, pero sí estaba el principal partido valedor de ellos, uno que les aportó personas a su lista de candidatos a las europeas, que les ha aportado infraestructura, seguidores, y el que le firmó buena parte de los avales que necesitaban para presentarse a las elecciones, el partido trotskista Izquierda Anticapitalista (IA). Ya hablé de esto también en la Noticia 1347ª. Un partido como Podemos estaba en la idea de IA desde 2010 de crear una plataforma política que les diera impulso. No voy a entrar en esto ahora. Podemos lo componen hoy día mucha gente y muchos grupos. Creo que tienen contradicciones, además de dos discursos según hablen las bases o la cúpula, incluso los simpatizantes, y contienen alguna falta de formación política en general, sobre todo muchos simpatizantes simples, ya lo dije entonces y lo repito ahora.

Pablo Iglesias, que como IA, ha sido parte de IU sabe perfectamente del origen y la esencia republicana de esta formación, su crítica estaba fuera de lugar. Siendo ambos de izquierdas más les valdría colaborar que tirarse piedras, más cuando quieren lo mismo. Incluso Pablo Iglesias ha sido de las juventudes comunistas desde los 14 años, creo que sabe muy bien cómo son las cosas, tiene tanto tiempo en política como cualquiera de los que él llama "casta" para saberlo. Y saberlo lo sabe, y lo maneja. Tiene más tiempo aún Monedero, su asesor, que fue asesor de Gaspar Llamazares cuando este lideraba IU. Precisamente Monedero e Iglesias, ambos llamazaristas, abandonaron IU cuando en una asamblea de esa coalición les dijeron que no al proyecto de Llamazares para esa formación política, y por consiguiente al proyecto de Monedero. Quizá todas estas cuestiones están flotando en el aire. Esta semana han habido acusaciones de antidemocráticos dentro de Podemos a miembros de Podemos. Las bases acusaron a la cúpula de presentar una lista cerrada de veinticinco nombres, y no una abierta, para crear una comisión gestora para guiar a los círculos hacia la constitución de un partido político propiamente dicho, con su funcionamiento peculiar, pero partido. Este acto de las listas cerradas es precisamente lo que la cúpula criticaba a PP y a PSOE. Monedero defendió que con ello se buscaba alejar a IA de la dirección de Podemos, que tras tener 1.200.000 votantes la cúpula se merecía más respeto, que los círculos de barrio no eran representativos democráticamente de los ciudadanos, y que tal como estaba Podemos a él le daban ganas de irse. Bueno, ya he dicho que de hecho en su pasado se fue de IU cuando le dijeron que no a su proyecto en una asamblea. Es un recurso muy de Simón Bolívar, a quien tanto él como Pablo Iglesias admiran por medio de los partidos bolivarianos. Bolívar pretendía crear una federación de Estados americanos de todo el continente americano, eso implicaba hacerse con poderes casi absolutos por medio de una aparente democracia en las asambleas nacionales donde poco a poco se le otorgaban todos los poderes que decía que necesitaba para avanzar. Cada vez que se lo negaban amenazaba con irse, entonces le reclamaban y le concedían lo que pedía, hasta que un día no lo hicieron y se fue del todo, rompiéndose su sueño.

Como sea, Podemos se ha defendido diciendo que sus círculos discuten y discrepan, porque eso es la democracia, y faltando el respeto a los que venimos de otras tradiciones políticas... que funcionan igual y de las que en buena parte se alimentan ellos mismos, nos dicen a los demás que lo sienten si no estamos acostumbrados. La demagogia y lo insultante está servido. De hecho dicen sentirse atacados si alguien informa de estos hechos de un modo que a ellos no les guste o convezca. Pero el problema no es que discutan entre ellos, que eso es sano y democrático, efectivamente, si no que presentaron una lista cerrada a sus bases para que votaran haciendo lo contrario de lo que dicen quieren hacer. Si nadie se les hubiera enfrentado haciendo ver este asunto, esa lista hubiera sido votada sin escándalo alguno. De entrada hicieron algo por si colaba contrario a su idea de democracia, y no coló. Que discutan entre ellos no es el problema. Si lo quieren entender sus seguidores bien, si no, pues nada. Está en sus manos que Podemos sea lo que desee ser, ¿no? Al menos eso dicen, así que deben ser autocríticos en esto y saber ver las realidades. Ya en el pasado sólo unos pocos eligieron que la foto de Pablo Iglesias ilustrara las papeletas de voto, cosa que no gustó a muchos de las bases. En los pequeños detalles están las grandes respuestas, dicen los ingleses. Con ánimo constructivo les digo a mis amigos de Podemos: estad alertas incluso entre vosotros. A mí, por otro lado, no deja de llamarme la atención que Pablo Iglesias sea la única referencia de Podemos. ¿Es que no tienen más voces? ¿Y qué hace tanto en los asuntos españoles y no se dedica de lleno a los europeos como eurodiputado que es? Porque vaya semanita lleva interviniendo en televisiones y prensas españolas con lo del Rey y con esto de sus primarias.

Queda por comentar que 23 votos fueron de abstención. Estos fueron los de Convergencia i Unió (CiU), Partido Nacionalista Vasco (PNV), Coalición Canaria (CC) y tres diputados que rompieron su disciplina de voto. Convergencia i Unió dijo abstenerse porque no se había contado con ellos para la cuestión de la abdicación en las conversaciones privadas previas, aunque además decían que ellos decidirían sobre una Cataluña independiente en Otoño. En el segundo sentido de su razonamiento hubiera sido más lógico que hubieran hecho como Amaiur. En el primer sentido de su razonamiento la verdad es que es un argumento un tanto infantil, necesitarían otros con más peso. El PNV sin embargo fue consecuente con su postura en 1978 e hizo uno de los discursos más consistentes y mejor elaborados de la Historia del Parlamento reciente. Se mantuvieron fieles a un ideal republicano, pero creo que además este discurso es de los mejores dialécticamente que se ha oído en mucho tiempo en boca de un político, independientemente de que se esté o no de acuerdo con PNV, que por otra parte son nacionalistas conservadores. La cuestión de CC y de CiU se entiende en cuanto a que no querían decir que sí a la abdicación, pero tampoco que no de una manera abierta. Pareciera que estén cómodos con la monarquía, a pesar de que en sus genes les reclama la República. Es por ello que a mí, salvo el caso del PNV que tenía toda su lógica, me parecieron tibios y poco o nada comprometidos con el futuro. Una pena, porque CiU normalmente da buenos discursos con Duran i Lleida, a pesar de que se pueda no estar de acuerdo con ellos.

Y si alguien tiene en sus genes la República es el PSOE. No nacieron republicanos, tampoco lo hicieron los comunistas. Ellos creían en los Estados que eran socialistas, incluso en la abolición de los Estados. La República en los términos en los que en el día de hoy se habló era considerada por ellos algo burgués y contrario a las clases trabajadoras. El PCE cambió de opinión a duras penas entre 1932 y 1934. El PSOE lo había hecho en torno a los años 1898-1900. El PSOE cuenta con ministros y diputados en la República de 1931. Y con muchos afiliados de base muertos, torturados, encarcelados, desposeídos de sus trabajos, depurados, exiliados y demás en favor de la República. Hoy Rubalcaba citaba que tenían en su ser la República pero querían votar a favor de la Monarquía. El debate es muy serio, pero me temo que con esto, como dije antes, están oficializando su divorcio total con la gente que les sigue. Algo no termina de morir y algo no termina de nacer. De 1898 a 1931 pasaron 33 años.

Fue un debate lleno de citas históricas. Aunque no hubo mucho que debatir. Todo el mundo quiso imponer su discurso. Era un diálogo de sordos. Un montón de monólogos para convencidos.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, junio 09, 2014

NOTICIA 1354ª DESDE EL BAR: DÍA DEL ORGULLO ARCHIVERO

Hoy es el Día Internacional de los Archivos. Algunos archivos españoles, en especial  el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara (por lo que yo veo por Internet) han tenido la iniciativa este año de que también sea el Día del Orgullo Archivero. Yo soy archivero, soy historiador y soy archivero, aunque ahora estoy desempleado, pero yo me sumo a ese orgullo archivero. Hay abierta incluso una cuenta en Twitter para quien quiera compartir algo respecto a este tema: #orgulloarchivero.

La imagen que acompaña este artículo es la portada del periódico Hoja Oficial del Lunes del 11 de septiembre de 1939, publicado en Madrid cuatro meses y medio después de haber terminado oficialmente la guerra civil y apenas diez días después del inicio oficial de la Segunda Guerra Mundial. Lo compré hace muchos años, cuando era adolescente, en una feria del libro viejo. Cuando me hice historiador, cuando empecé a investigar en archivos y cuando más concretamente me enfoqué a ser archivero profesionalmente, decidí donar este documento, y unos pocos de otra índole a un archivo. Elegí el Archivo Municipal de Alcalá de Henares, mi ciudad (AMAH). Allí debería estar hoy día, a pesar de que hace dos años lo intenté buscar y no lo encontré, lo que me pone en seria sospecha, no sé si algún día volver con la carta de agradecimiento que me mandaron, por cierto llena de faltas de ortografía, y reivindicar que debería estar consultable para los investigadores. En otras ocasiones he donado libros a bibliotecas y otros documentos a otros archivos. Es importante su conservación, su uso y el enriquecimiento de los lugares que los han de albergar con afán de servicio público. Lo triste es que los archivos han sufrido de siempre una gran serie de carencias, sobre todo económicas (que son las que traen el resto de carencias), y en concreto desde la crisis de 2008 han sufrido todo tipo de recortes y ataques. Claro que los bibliotecarios incluso han llegado a ver en su sector cómo había bilbiotecas que cerraban o que llevan con presupuesto cero desde hace años, no muy lejos, en esta misma ciudad, también. Pero eso sí, en estos días se están gastando cien mil euros en encontrar los huesos de Miguel de Cervantes en aquel lugar que él eligió para descansar, no para ser exhibido a los turistas futuros, mientras su documentación puede padecer en algunos archivos auténticos desperfectos irreparables si siguen avanzando, o no se han terminado de archivar por falta de personal y por tanto no son consultables, o bien sus libros no pueden ser leídos de modo público porque hayan cerrado la bilbioteca que surtía de libros a adolescentes de un instituto, por ejemplo. 

Probablemente archivos y bibliotecas son del sector público los que han sufrido los mayores recortes desde el principio de la crisis, a pesar de que han sido médicos y profesores los que más han gritado y los que más ha visualizado y comprendido su importancia el ciudadano.  El problema está en que los archiveros y bibliotecarios no tienen un sindicato o una asociación propios y fuertes donde todos nos unamos para reivindicar y exponer las cosas de nuestros ámbitos laborales. Pero la importancia es vital. Del buen funcionamiento de un archivo puede derivar el funcionamiento de la Justicia, las cuestiones notariales, la elaboración y puesta en práctica de las leyes, las operaciones médicas o cualquier otra cuestión médica, tu propio historial médico, insisto en ello, el conocimiento cultural e histórico de quienes somos, el legado de todos los que nos precedieron, el que reconozcan que tu casa es tuya o que tal campo está protegido como espacio natural, el que te otorguen derechos como ciudadano, o bien deberes, los impuestos, la democracia en nuestro sistema, etcétera. 

La plantilla de archiveros española ha mermado. Buena parte de los archiveros actuales son gente a punto de jubilarse o a pocos años de empezar a tener que pensarlo. Los archivos públicos, por aquello de los recortes económicos, llevan desde 2007 ó 2008 sin ver oposiciones para archiveros. El sector público puede funcionar también con contrataciones directas donde se demuestren méritos y experiencia (de hecho Francia funciona en buena parte con el Estado contratando y yo mismo he llegado a trabajar así en el pasado), pero estos contratos cuando se dan se reducen ahora mismo a cinco meses (con seis meses el trabajador ya tendría derecho a cobrar el subsidio de desempleo), a veces bajando categoría profesional del contratado, principalmente para cotejar expedientes y con sueldos bajos, sin posibilidad de renovación, pero hace mucho tiempo que estos contratos, a pesar de lo extremo de sus condiciones, tampoco se dan. Las faltas de personal se cubrían con empresas privadas, también he trabajado en ellas. Primaban la cantidad de trabajo sobre la calidad, a pesar de que al Estado contratante solían decirle lo contrario. Cuando uno trabajaba luego contratado por el Estado y era libre de hablar con los funcionarios y de trabajar atendiendo la calidad con prioridad, te dabas cuenta que la administración era conocedora de las deficiencias del sector privado en estas tareas, pero lo contrataban porque el Estado había sacado un sorteo público con estas empresas. Sólo determinada provincia de Galicia hizo una ley explícita para evitar que las empresas privadas gestionaran determinados asuntos de sus archivos. Trabajar en estas empresas implicaba aún menos sueldo y a veces un trato como si fueras poco menos que estúpido o un niño al que guiar, cuando en realidad buena parte de los errores de los trabajadores eran derivados de las directivas de los encargados de la empresa destinados en el archivo donde se desarrollaba su proyecto de trabajo contratado. Pero el Estado tampoco está sacando proyectos, por lo que muchas de estas empresas se han arruinado. No hay trabajo por esa vía. Las ayudas a las fundaciones culturales también se  cortaron o se recortaron, tanto que han despedido o prescindido de muchos de sus archiveros. Sus archivos privados tienen pues igualmente un problema laboral. ¿Cómo se rellenan entonces los puestos de trabajo? No contratando, no opositando, no se rellenan. Sólo en el Archivo General de la Administración debió trabajar en su día unas ciento sesenta personas. Cualquiera que haga una visita guiada a este lugar hoy verá una gran cantidad de despachos vacíos. Los despidos, las no renovaciones y las jubilaciones hacen que hoy día, año 2014, trabajen menos de cien personas, quizá unas setenta personas. Y esto ocurre en todos los archivos. Por eso están desbordados de trabajo.

Los trabajos salen adelante con lo que se podría considerar un fraude de ley, el trabajo encubierto, sólo que no lo es porque el contratante es... ¡el propio Estado! Y hay un dicho castellano que dice: hecha la ley, hecha la trampa. Se crean numerosas becas, acuerdos de prácticas con Universidades, talleres de empleo y formación... Trabajo con contratos de becarios y alumnos, que no son legalmente trabajadores. También he trabajado así. Los trabajos salen adelante, a pesar de que se supone que es para formarte, en realidad es para aliviarles de la carga sobresaturada de trabajo pendiente por falta de personal. Esa es la triste realidad. Y los archiveros y los jefes de las secciones de los archivos lo saben, se solidarizan y apoyan a quienes ya no les queda otra que recurrir a esto, pero es que las normas del juego las dicta el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, hoy día en manos de Wert. En este sentido sí que es cierto que uno a veces se pregunta y echa en falta un mayor compromiso de los directores de archivo para pedirle y exigirle puestos de trabajo con contratos respetables al Ministro, y también al resto de responsables políticos y administrativos. Callar y aceptar sin más rellenar sus carencias con becarios y alumnos en prácticas es participar del problema. No digo que se pongan en guerra, pero sí que deberían unirse para ser reiterativos hasta la saciedad en este asunto. Es bueno para ellos, es bueno para nosotros (desempleados) y es bueno para la sociedad.

Luego tenemos el asunto de las enormes cantidades de dinero destinadas en los últimos años en crear edificios nuevos de archivo. Se han hecho varios. Ultramodernos. Otros se han reformado. Y sin embargo están vacíos de personal. En el Archivo de la Filmoteca Española tenemos un edificio gigante nuevo con capacidad como para que trabajen cien o doscientas personas, pero apenas trabajan una docena de ellas. O bien tenemos el caso de que tenemos las máquinas más modernas del mundo de restauración documental y de digitalización de documentos en el Archivo General de la Administración, pero hace muchos años que no hay contratado nadie que se dedique a la restauración específicamente, ni como funcionario, o bien los que digitalizan son pocos, algunos formados sobre la marcha con la práctica cuando por ley se impuso la digitalización. Tenemos casos como el de determinados archivos privados, donde se ha jubilado gente y cesado becas, al mismo ritmo que se ha pedido que se hagan autónomos algunos de sus trabajadores para poder abaratar los costes del mantenimiento de los servicios del archivo. Tenemos otros casos como el Archivo Diocesano de Madrid, con unas carencias estructurales graves cuya humedad hace peligrar los documentos, por mucho que ellos defiendan  a capa y espada que no, pero peor es averiguar que una feligresa voluntariamente se ofreció a quitarle los hongos a los legajos y lo hizo pasando durante muchos meses un paño sobre cada uno... ¡Ay!, los voluntarios, la falta de instrucción, la falta de conocimientos... tres problemas más. Y a esto sumémosle los intransigentes de la licenciatura de documentación, que no son todos los licenciados de documentación, son una parte de ellos. Hay un sector que cree que sólo ellos pueden ser archiveros, pero si uno pasea por los curriculos de todas las universidades verán que no es así, los historiadores tienen por salida natural serlo también. Y ahí aparece una nueva lucha de zancadillas absurdas en muchos casos. Y otra cosa más a sumar: aquella vieja guardia de archiveros que creen que los jóvenes somos poco menos que amebas con piernas que sólo nos interesa todo tipo de cosas sin sustancia de lo que las televisiones dice tópicamente. Eso es horrible, no valoran ya no tus conocimientos por ti mismo o por tus aficiones o tus intereses, es que es tanto como creer que incluso durante nuestra trayectoria universitaria o la posterior trayectoria laboral nos hemos debido tocar los pies viendo volar moscas. Yo he llegado a encontrar a alguien que creía que yo no sabía quienes eran determinadas personas que son básicas en nuestra Historia reciente. Un horror, y un desconcierto.

Podría hablar también de aquellos que trabajan sin saber de informática y sin querer actualizarse, o de los que creen que la informática lo es todo y se olvidan que lo importante es el documento y las personas. Podría hablar de algunos que por edad dedican buena parte de la jornada a hablar, o del que cree que los documentos son suyos, o del que se agobia con un volumen de trabajo sin reflexionar que esos documentos estuvieron siglos antes que nosotros y que nos jubilaremos y moriremos y ellos seguirán estando. Se podría hablar de los innumerables volúmenes de trabajo inmensos que no se pueden trabajar por falta de personal y medios, y que sería trabajo para décadas... En el mundo de los archivos hay trabajo, pero no se oferta y eso hace que no lo haya. No se oferta con el tópico acerca de que la Cultura no toca en tiempos de crisis, y se recortan partidas quedando muy bien para algunos sectores de la sociedad en los periódicos, pero que en realidad arruinan las posibilidades de trabajo en un sector en el que sí hay trabajo. La política... y la gente que no reflexiona... menuda mezcla. 

Yo de los archivos he hablado mucho en esta bitácora, pero ahora mismo sólo voy a destacar cuando lo hice a costa de la Ley de Transparencia, en la Noticia 1252ª.

Yo me siento orgulloso de ser archivero y de los archivos, pese a estar desempleado. De lo que no me siento orgulloso es de la situación precaria y penosa en la que se ha forzado que estén ahora archiveros y archivos.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, junio 08, 2014

NOTICIA 1353ª DESDE EL BAR: LA NOCHE DE TALCO

El próximo año la Noche en Blanco de Alcala de Henares podrá plantearse hacer un taller de espera y receptividad al cliente futuro en la papelería de la Pepi, creo que ya estamos maduros para ello. Total, la mayor parte de las actividades de este año han sido poco menos que algo similar.

Encima la mayor parte del trabajo lo han realizado alumnos, voluntarios y demás gente que no cobra dinero o cobra prácticamente nada. Así que ni para generar trabajo con sueldo y contratos y esas cosas que serían de agradecer.

Y los precios misteriosamente subieron en casi todos los locales nocturnos. 

En fin, que cuanto mamoneo. Esa es mi sensación hoy al levantarme. Para una noche que en mis actuales circunstancias económicas decido salir por hartazgo de tanto estar metido en casa, y veo que todo era cartón piedra y mamoneo. Nada nuevo, por otra parte.

viernes, junio 06, 2014

NOTICIA 1352ª DESDE EL BAR: DE LOS ÚLTIMOS DÍAS DE JUAN CARLOS I: EL JUEVES

Mal se diría que empieza aquel gobierno que coarta de modo directo o indirecto la libertad de expresión y de prensa, o que se diría del gobierno que acaba, depende del punto de vista. En la Noticia 1351ª hice un repaso crítico sobre el reinado de Juan Carlos I en relación al dilema actual de las circunstancias de su abdicación, que decanta a la población por pedir un referendum sobre Monarquía o República. En ese repaso ya comenté que una de las cosas que no quedaron muy claras fue precisamente este aspecto, porque aunque está claro que gozamos de más libertad de expresión que muchos otros países occidentales, lo cierto es que traspasar determinadas lineas informativas que tocaran la Casa Real o fueran altamente francas con la opción republicana, podía traer extrañas consecuencias no habituales en las vidas cotidianas, como le pasó al humorista Pedro Ruiz en los años 1980-1990 con la visita de numerosos inspectores de Hacienda y el cierre de su programa de televisión. O más recientemente lo que le ocurrió a la revista de humor EL JUEVES en su número 1.373 del 18 de julio de 2007. En aquella ocasión se hizo un portada de humor donde se veía al príncipe Felipe manteniendo relaciones sexuales con la princesa Letizia haciendo alusión a las subvenciones del Estado para ayudar a la natalidad. El número llegó a pisar algunos puestos de venta, pero se ordenó que se retiraran y que se secuestrara la edición, o sea: que se censurara dicho con otras palabras. A la semana siguiente se publicó el mismo chiste pero mostrando al príncipe y a la princesa como una abeja y una flor que va a ser polinizada. El fiscal general del Estado dijo que aquello eran injurias a la Corona y sin consultar a la Casa Real ordenó todas aquellas actuaciones. Lo conté con detalle en la Noticia 303ª. Unos días más tarde el fiscal general del Estado se retractó de esa acusación y la cambió por otra acerca de que a través de la figura del príncipe se quería dañar a la Casa Real, eso ocurrió el 27 de julio de 2007, lo conté en la Noticia 305ª. Esta revista ya tiene de por sí una serie de historietas cómicas donde usan la sátira con los miembros de la Casa Real como protagonistas, al margen de que sus redactores son claramente republicanos. Es una revista con muchos lectores, sobre todo de generaciones jóvenes, que empezó a editarse en 1977. En aquellas fechas de 2007, el 23 de junio, el presidente  de su grupo editorial, Ricardo Rodrigo, de RBA, fue investigado por Hacienda acusado de delitos fiscales, lo publicó EL PAÍS. Ahora, en este 2014, cerca de la proclamación de Felipe de Borbón como rey de España, EL JUEVES se encuentra con un caso similar, pero esta vez de autocensura, o de presunta autocensura.

Esta revista se edita los miércoles, pero esta semana salió a la prensa por primera vez ayer jueves. Se supone que el lunes cambiaron su portada, dedicada a Pablo Iglesias, líder de Podemos, por otra dedicada a la abdicación del Rey, en la cual Juan Carlos I colocaba la Corona llena de mierda a Felipe VI. Según varios de los trabajadores de la revista se editaron sesenta mil ejemplares de este número, el 1.932, pero se destruyeron antes de llegar a ser repartidos por orden de los directivos de la revista, y se volvió a la portada original sobre Pablo Iglesias, que es la que está en los kioscos esta semana. A partir de aquí comienza una serie de acusaciones entre creadores y responsables de la publicación (no de EL JUEVES, sino de la revista en su totalidad) que recogió por la tarde de ayer el periódico digital El Diario, donde además se muestran las dos portadas. A consecuencia de estos hechos varios de los caricaturistas y creadores más emblematicos de la revista han decidido abandonar la revista para ser coherentes consigo mismos. Albert Monteys decía en su blog ayer que no montáramos en cólera todavía, que esperáramos a hoy, pues daría explicaciones hoy. Manuel Bartual, en el mismo sitio, decía que el grupo editorial RBA llamó a EL JUEVES para exigirles que retiraran la portada del Rey, que la revista se resistió pero que al final cedió ante una especie de amenaza en la que se les advertía de que en adelante no hicieran más chistes con la Casa Real. El blog se llama Adlo! Novelti Librari. Tanto Albert Monteys como Manuel Bartual habían decidido dejar la revista, y se les sumó Paco Alcázar, Isaac Rosa, Guillermo Torres, Bernardo Vergara y Manel Fontdevila. Paco Alcázar decidió explicar todo esto de manera personal con una viñeta introspectiva en su blog Hablemos de Mí. En esa viñeta hay cierta ambigüedad explicativa acerca de quién llamó por teléfono para pedir la retirada de la portada de la abdicación. Albert Monteys ha dado hoy su versión de los hechos en Twitter.

¿Quiénes son los responsables de todos estos asuntos? Pues de momento no lo sabemos. Pero sea censura o autocensura es una muy mala señal para la libertad de expresión y para la libertad de prensa, muy funesta.

Saludos y que la cerveza os acompañe.


martes, junio 03, 2014

NOTICIA 1351ª DESDE EL BAR: EN TIEMPOS DE FELIPE VI

En el día de ayer ha abdicado del trono español Juan Carlos I. Hoy, el día siguiente, en el cual se convoca extraordinariamente a las Cortes para crear la ley orgánica que lo hará legalmente posible, se publican los datos del paro en España del mes de mayo, curiosamente es la cifra más generosa de todas las cifras que han habido desde que estalló la crisis en 2008 en cuanto a creación de empleo. Como en política nada es gratuito ni casual, simplemente, no me creo las cifras del paro publicadas, y me las tomo como propaganda del Estado, sobre todo teniendo en cuenta que miles de españoles se lanzaron a las calles de todas las ciudades españolas para pedir un referendum sobre si queremos tener Monarquía o República, que no para pedir directamente la República. 

Desde la fundación del Reino Hispánico en torno a 1476 pocas veces ha ocurrido algo así. Con la dinastía de los Austria, nunca. Con los Borbones es matizable. El primero de la saga, Felipe V de Borbón lo hizo en 1724, pero tuvo que regresar al trono tras la muerte prematura de su hijo Luis I de Borbón. Carlos IV de Borbón abdicó en favor de su hijo Fernando VII de Borbón en 1808, quien fue forzado a abdicar en favor de Napoleón Bonaparte, quien le dio la corona a su hermano José, pero Fernando VII se arrepintió más tarde y no reconoció su propia abdicación. José I Bonaparte fue depuesto en 1814. No abdicó por voluntad propia. Isabel II de Borbón no abdicó en 1868, fue forzada a irse, renunció a sus derechos en 1874 en favor de su hijo Alfonso XII de Borbón. Amadeo I de Saboya abdicó en 1873 en favor de la I República. Alfonso XIII de Borbón no abdicó, pero renunció a sus derechos en 1931 en favor de la II República. Juan de Borbón no abdicó, renunció en favor de su hijo Juan Carlos en torno a 1969, sobre todo en 1975. Y todo esto sin contar a aquel Carlos de Austria de 1714 o a la rama de los carlistas borbónicas del siglo XIX, que por una parte de españoles fueron reconocidos como únicos reyes de España en su día histórico. Así que, como se puede ver, aunque los borbones han tenido más renuncias que los Austrias, no son muy dados a la abdicación voluntaria. Pero los tiempos cambian y hasta los Papas renuncian a su cargo en nuestros días.

Ayer esta bitácora recibió una cifra enorme de visitas directas a pesar de que yo tenía publicada una entrada sobre otros asuntos históricos acerca del asesinato de Andreu Nin en 1937 y la posible ubicación de su tortura en Alcalá de Henares. Tal entrada apenas había levantado la curiosidad de los lectores, aunque a mí me parece un tema apasionante, la avalancha de lectores se produjo pasada la primera hora de la abdicación. He de creer pues que muchos buscaban mi opinión sobre tal asunto. Como la entrada de Nin tenía apenas menos de doce horas, decidí no cambiarla. Aparte, quería tener la serenidad de comentario que otorga el paso de un día entero. A lo largo de ayer también recibí a modo personal, en carne y hueso, numerosas preguntas sobre qué me parece a mí el reinado de Juan Carlos I o bien el advenimiento de una República. Respondí muy brevemente en cada ocasión. Yo también me manifesté ayer en petición de aquel referendum sobre Monarquía o República. Si que es cierto que como tenía calor me compré un refresco de Coca-Cola, alguien me vio con ella y se dirigió hacia mí para reprocharme que bebiera Coca-Cola y pidiera República a la vez. Es una nimiedad idiota, pero en los detalles están los grandes asuntos, que dicen los ingleses. Uno puede estar a favor o en contra de respetar el boicot a Coca-Cola por aquello de los despidos, también es verdad que los que se ponen a favor también podrían haberlo hecho cuando sabían que agotaba el agua de pueblos de India para su fabricación, es otro asunto. La cuestión es que contesté que qué tendría que ver beber Coca-Cola con la República. Entonces la persona me dijo como paternalista que me iba a dar lecciones: "¿te lo cuento?". En ese momento decidí darme la vuelta para seguir hablando con mis amigos. Y es que esto es un muy grave problema: la República ha de ser de todos o no será. La República es democracia. La República no es patrimonio ideológico de una tendencia o de un partido o de un sindicato. Quien no lo quiera entender, lo único que hará, aunque no lo crea, es echarla a perder. Y es ahí donde debería empezar toda la pedagogía a favor de una República. Y si esta fracasa, fracasa la República.

¿Que qué me ha parecido a mí el reinado de Juan Carlos I?, me preguntaban muchas personas ayer. Y yo preguntaría hoy, ¿y a ti? ¿Qué te ha parecido a ti? Uno puede dar una visión como historiador, y también como afín a la República, son dos visiones distintas, pero podría, claro, ¿por qué no? Pero, ¿es que acaso España no es el país donde vivimos todos y todos hemos formado opinión de ella? Repasos al reinado de Juan Carlos I los va a haber estos días en todos los sitios. Y repasos al reinado por mí parte los he dado por escrito y hablados en numerosos lugares, algunos rastreables. Quizá, para quien quiera un repaso biográfico crítico a su reinado, publica uno hoy el periódico quincenal Diagonal

Juan Carlos de Borbón nació exiliado mientras en España se desarrollaba una guerra civil. Su familia se había exiliado a partir de la proclamación de la II República en 1931. Su abuelo Alfonso XIII había elegido para ellos vivir en Roma, en aquella Italia de los fascistas gobernados por Mussolini, después de haber dado el visto bueno desde 1923 a la dictadura de Miguel Primo de Rivera, que no era fascista pero simpatizaba con sus formas. Cuando estalló la guerra civil en 1936 porque la derecha quiso dar un golpe de Estado, su padre don Juan de Borbón incluso se había escapado a España para combatir al lado de los partidarios de Franco, pensando que luchaban por restaurar la monarquía. En ese contexto nació él en 1938 en Roma. La cosa no queda ahí, porque don Juan de Borbón discutió con Franco. Franco veía en la monarquía borbónica los mismos males que habían visto los republicanos. Además, sus simpatías en ese momento estaban del lado del fascismo, que en España lo representaba Falange Española, la cual no era monárquica. Don Juan tenía muchas restricciones para pisar España. Igual que Fal Conde, representante de los carlistas, había sido exiliado por Franco. Don Juan decidió trasladar a su familia cerca de España al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939. Se fueron a Estoril, en Portugal, donde había en marcha otra dictadura de derechas, la de Salazar, que había contribuído con tropas a la victoria de Franco. Se trasladarían allí en torno a 1940, más o menos. En 1945, con la guerra mundial muy evidentemente acabada a favor de las democracias, don Juan escribió una carta manifiesto, donde hablaba de su deseo de reinar para todos los españoles creando incluso un gobierno de concentración nacional en el cual los exiliados dejaran de serlo y todos los españoles pudieran gozar incluso de algunas garantías democráticas. Eso le alejó totalmente de Franco. La República en el exilio tomó entonces las riendas de las conversaciones y en 1947, con gran escándalo para muchos exiliados, una comisión del gobierno republicano exiliado que avalaba el PSOE anticomunista de Indalecio Prieto, se reunieron con don Juan en San Juan de Luz, en Francia, cerca de España. Allí hablaron de crear una monarquía parlamentaria y democrática. Tendría sus restricciones en cuanto a algunos partidos políticos, eso también es cierto. La cuestión es que Prieto solicitaba que el infante Juan Carlos fuera educado por republicanos exiliados, o al menos en su entorno. Sin embargo, don Juan jugaba con dos barajas de cartas diferentes y en secreto. Franco en 1947 proclamó que España era un reino, aunque no tenía rey, el rey lo designaría él. Don Juan conversó también con Franco, y este le dejó la puerta abierta para que su familia estuviera entre las que optarían a ser designados reyes de España, pero para eso debía ser él quien educara a Juan Carlos. En 1948 llegaron a ese acuerdo. Indalecio Prieto declararía públicamente que le habían puesto unos cuernos que no entraba por las puertas del Congreso, y se retiró de la política. Don Juan no podía pisar España, así que Juan Carlos se educó al lado de Franco pasando su infancia y su juventud lejos de su familia. Quizá es a partir de ahí que se formó en él una personalidad estoica. Tenía diez años de edad.

A España le habían arrebatado de golpe una República que había proclamado de forma pacífica tras unas elecciones en 1931. Una experiencia democrática que había traído la igualdad de la mujer en la educación, derechos y el mundo laboral, que había traído la extensión de la educación, la separación de Iglesia y Estado, un intento de repartir las tierras de cultivo, la libertad de expresión y de imprenta, reformas laborales muy importantes a favor de los trabajadores, etcétera. La guerra de 1936 y las represiones de 1939 extendidas hasta 1948 en su etapa más sangrienta fue muy traumático. Se destruyó buena parte de la cultura y de las voces republicanas. Se inició una etapa de adoctrinamiento acerca de la perversidad de la República que hoy día aún pervive en muchas mentalidades, especialmente en aquellas altamente católicas. La dictadura de Franco era obvio que no tenía por primera intención restaurar la monarquía de Alfonso XIII en la figura de don Juan de Borbón. No tenía la intención de restaurarla. Su origen nacionalcatólico tenía sus raíces iniciales hundidas en el fascismo. La proclamación de España como reino sin rey en 1947 respondía a los intentos de Franco por dejar de ser un país aislado de la comunidad internacional, cosa que logró plenamente desde 1953, con el reconocimiento de Estados Unidos y del Vaticano. Que no tuviera rey el reino significa que no se iba a crear una Restauración como ocurrió en 1874. A pesar de que algunos telediarios han llamado ayer al reino de Juan Carlos como Restauración, está mal dicho. No se dio una restauración. No se restauró la monarquía. Ni se devolvió la Corona a su heredero, ni se reimplantaron las Cortes propias de Alfonso XIII. No se restauró. Iba a haber monarquía, pero de otro cuño a pesar de que los posibles candidatos eran la rama alfonsina, la rama carlista e incluso la propia familia de Franco.

Se empezó así una carrera entre los candidatos para que Franco les eligiera como sucesores. La familia de Franco quedaba descartada por sí misma, a pesar de que se buscaban matrimonios con casas nobiliarias. Los carlistas estuvieron muy bien posicionados durante mucho tiempo. Tenían en sí todos los valores propios de la dictadura por vía del catolicismo más extremo. Problema de ellos: se dividieron en dos ramas. Por un lado una rama que empezó a hablar de crear una monarquía parlamentaria con partidos de derechas, y por otro lado otra rama que se mezcló, aunque parezca mentira, con ideologías de izquierdas casi comunistas... estos segundos fueron exiliados. La rama alfonsina, representada por Juan Carlos, jugó la baza de hacer las cosas como le gustaba a Franco: de modo autoritario y militar. Además, buscaron un matrimonio con una familia Real que había apoyado a otra dictadura militar, la griega. Juan Carlos se casó con Sofía en 1961. Y empezaron a tener hijos, lo que significaba poder tener sucesión garantizada. Así que Franco le designó heredero del gobierno a título de Rey en 1969. A partir de ahí, Juan Carlos pudo desarrollar en secreto sus intenciones de crear una monarquía parlamentaria para todos los españoles, tal como había planeado su padre en 1947 como segunda opción a Franco. Pero también es aquí donde surgen muchas dudas y discrepancias entre los historiadores sobre si esto es real. Quizá no se sepa hasta que no se puedan consultar sus archivos.

Como sea, dejando este tema para los múltiples artículos y reportajes que se van a publicar en otros lugares estos días, la verdad es que la Transición española es incomprensible sin... sin la gente común de la calle. Normalmente se ha puesto como protagonistas a Juan Carlos I y a Adolfo Suárez. Y muchas veces no se reflexiona que poner esa importancia en ellos responde también a una propaganda política de la segunda mitad de los años 1970 y primeros 1980 para reforzar sus figuras y con ellas la monarquía. Los españoles llevaban mucho tiempo pidiendo cambios de un modo u otro. Los exiliados desde el exilio, los clandestinos desde la clandestinidad, los que habían reforzado las comisiones obreras frente a los sindicatos oficiales, parte del ejército se organizaba en secreto en favor de una democracia, aunque suene raro el terrorismo ejercía sus presiones incluso a nivel internacional, los sacerdotes de barrio habían creado un gran movimiento vecinal, los empresarios veían obstáculos en su desarrollo económico si no se cambiaba a las políticas flexibles de una democracia, los jóvenes rompían con las tradiciones españolas, la comunidad europea le había dado la espalda a la dictadura, etcétera. Al morir Franco en 1975 el número de huelgas y manifestaciones se multiplicaron con mucho. Juan Carlos se vio en parte forzado a crear una monarquía parlamentaria ampliamente democrática si no deseaba perder sus derechos dinásticos y sus derechos heredados de manos de Franco. Es significativo que no llamara a Ruiz Giménez para crear un partido de derechas democrático, y que llamara a Fraga, es significativo que no se quisiera legalizar al PCE hasta pasadas las elecciones, pero que se hiciera forzado por Santiago Carrillo, es significativo que Izquierda Republicana no fuera legal hasta 1979, cuando los españoles ya habían podido elegir a otras referencias políticas alejadas ya de la opción republicana por haberse visto obligados a aceptar al Rey renunciando a banderas y a ideales. En ese sentido, si hoy Felipe VI aceptara un referendum sobre Monarquía o República, me consta que haría las mismas jugadas para garantizar el momento y las formas oportunas en las que su convocatoria supusiera la victoria de los monarquicos. Dejar a los monárquicos que sean ellos los que pongan todas las condiciones de tal convocatoria es como dejar que te dejen opinar entre diez personas sobre el color de la pintura de la casa, siendo nueve de esas personas partidarias del blanco. 

Ahora bien, hay que ser justos. Con Juan Carlos I se ha vivido la primera monarquía española donde no ha habido penas de muerte, no han habido presos políticos (salvo los relacionados con casos de terrorismo, y en todo caso se les ha encarcelado por terrorismo, no por pensar diferente a la monarquía), ha existido un gran número de libertades, ha habido una relativa libertad de prensa y de expresión (relativa, pues los casos de Pedro Ruiz y los inspectores de Hacienda, o el de la revista El Jueves y su secuestro, son más que evidentes mordazas cuando se han pasado algunas líneas que nadie sabe cómo ni cuando marcó la Casa Real), las clases trabajadoras han mejorado su calidad de vida en general, y otras cuestiones. Es cierto que el sistema se construyó prácticamente de tal modo que parece funcionar como el sistema turnista de 1874 que creó Alfonso XII y más concretamente que crearon Cánovas y Sagasta en 1885. Es cierto que la Casa Real goza de privilegios que les has salvaguardado de los Tribunales hasta hace bien poco, en los que el núcleo familiar de una de sus hijas está acusado de corrupción. O también es cierto que los excesos de la vida privada del Rey en plena crisis económica nos horrorizan, y de entre ellos nos horroriza y nos indigna su afición por la caza mayor de especies animales muy nobles, como puedan ser los elefantes. Pero todas estas cosas se deben ver en el conjunto de la Historia. Su reinado ha sido uno de los más largos de la Historia de España. Es cierto que guió a España de una dictadura a una monarquía parlamentaria que se basa en una democracia universal que parece querer imitar a la República, sólo que al jefe del Estado no se le elige, pues es el Rey, y se es por derechos sucesorios de nacimiento. Pudo no haber optado por dar pie a una monarquía de este talante. Pudo haber optado en 1981 por apoyar a los golpistas y no a los demócratas. Muchos antiguos y nuevos republicanos en aquel 1981 se pusieron del lado de la Corona al verle uniformado apostando a favor de la democracia frente a la guardia civil que entró en el Congreso de los Diputados. Por poner un ejemplo, mis dos abuelos, uno del PCE durante la guerra, y el otro de la CNT, le tenían respeto desde ese 1981 y se declaraban "juancarlistas" desde entonces, que no monárquicos.

¿Las cosas se pudieron hacer mejor a partir del 20 de noviembre de 1975? Eso es algo que tendremos que valorar cada uno. No se convocó un referendum sobre Monarquía o República, ni se dio la oportunidad de poder votar a partidos republicanos en las elecciones de 1977, las cuales darían diputados que escribirían la Constitución monárquica de 1978. El razonamiento actual sobre que la gente refrendó con su voto positivo la Constitución de 1978 es insuficiente, no se nos dio oportunidad de votar nada diferente. La elección era: democracia o dictadura, en la persona del Rey ambas. La elección era clara. Así pues, como dije cuando murió Adolfo Suárez, el reinado de Juan Carlos I tiene muchas luces, pero también muchas sombras. Queda entonces revisar la Historia tal y como hasta ahora nos la han contado. Y a partir de ahí que cada uno opine, pero con conocimiento de lo bueno y de lo malo. Queda también el caso de todos aquellos republicanos y familiares de los mismos que nunca encontraron justicia habiendo defendido una democracia frente al fascismo de Franco, una democracia a la que ya he dicho que en cierto modo y salvando las distancias imitó Juan Carlos I cuando desde su posición se puso a trabajar en crear el régimen monárquico actual. Siempre maltratados incluso en la memoria, por maltratárseles hasta se les niega hoy día aún desenterrar a sus muertos de las cunetas donde les mataron los fascistas. Peor aún cuando en todos estos años de reinado nunca se ha hecho absolutamente nada para iniciar una campaña pedagógica que creara en España una sociedad realmente de mentalidad democrática; en lugar de eso tenemos un franquismo social vivo y perviviente, más que notable en gran parte del periodismo español de nivel estatal y en gran parte de las conversaciones de bares de la gente corriente.

Tenemos entonces el caso de los "juancarlistas". Gente que se declara no monárquica pero leal a la monarquía de Juan Carlos I. Voy a contar sólo con aquellos que están vivos, pues aquellos que se declararon serlo y han muerto ya no cuentan. Los que vivieron la guerra y se declaran lo mismo, ya son muy ancianos como para tener peso en las decisiones futuras. Así que quedan los "juancarlistas" que principalmente forman el núcleo de nuestros padres, los que eran jóvenes en los años 1960 y 1970, que en buena parte fueron los que protagonizaron la Transición. Debatían determinados periodistas ayer si estos ahora se volverían republicanos. Eso a mi juicio es una falta de realidad. Muchos de estos "juancarlistas", una gran mayoría, lo fueron por inmovilistas. La mayor parte de ellos son personas que mientras estuvo vivo Franco no hicieron nada. Aquello de las manifestaciones estudiantiles o de las huelgas obreras, aunque masivas, no fueron de todo el país. Había más miedo que ganas de salir a la calle. No obstante, Franco murió de anciano muy anciano en una cama y gobernando. Hicieron cosas en sus actitudes cotidianas, sí, pero no todos tomaron actitudes que pudieran serles altamente contraproducentes, o sea: arriesgadas. Es probable que en 1976 y 1977 salieran a manifestarse en más de una ocasión, pero tampoco ninguno tomó las riendas como para encararse a la cúpula militar (no hay que olvidar que Juan Carlos I fue Rey con Arias Navarro de presidente hasta bien entrado 1976, y que Suárez no legalizó partidos hasta 1977), ni tampoco ninguno cuestionó la ausencia de los partidos republicanos en las elecciones, aunque es cierto que sindicalmente fueron mucho más activos que ahora. La gran mayoría participaron votando, lo que es lo mismo que participar asumiendo los menos costes personales posibles. En 1981 tampoco salieron a la calle de manera masiva armados para hacer frente a los golpistas, en todo caso la gran mayoría se quedó en sus casas esperando acontecimientos. Estos son los hitos de donde nacen los "juancarlistas". No les censuro, ni les critico, ni creo que hicieron mal. La Transición salió bastante bien. Pero con esto lo que expongo es que esas tertulias que ayer cuestionaban la lealtad a Felipe VI por parte de los "juancarlistas" son absurdas. Esta gente dejará hacer a Felipe VI, les gustará porque verán que todo sigue como siempre y se llamarán a sí mismos monárquicos ya propiamente dichos, o felipistas, o como quieran llamarse. No es malo tampoco. No es bueno, ni malo, será simplemente su opción personal. Ni mejor, ni peor. 

El Rey ha abdicado en un año complejo para que empiece a reinar su hijo, con el asunto de Cataluña, los disturbios de Can Vies, el desempleo en cantidades desaforadas, el Fondo Mundial Internacional pidiendo más recortes económicos, más bajadas de sueldos y más impuestos, el ascenso de Izquierda Unida y de Podemos palpable hace menos de una semana en las urnas, y la gente no para de usar las redes para pedir un referendum sobre Monarquía o República. Las televisiones no decían nada de los hechos republicanos asociados a la abdicación a lo largo de la mayor parte de la mañana de ayer. Es noticia, pero no se decía, no se informaba. Sólo se empezó a mencionar en las televisiones a partir de las 13:30 horas, cuando ya era muy evidente, a pesar de que el comunicado lo dio el presidente de gobierno a las 10:30 horas. Llegados aquí, a nivel informativo, ya no de posicionamiento político, ¿no será que la culpa desinformativa de la Casa Real no sólo ha sido del Rey si no también de nuestros periodistas, me refiero de los que controlan las grandes cadenas informativas?

¿Hay panorama ahora mismo para una Tercera República? En las juventudes sí. En mi generación hacia adelante. Pero cuidado, no todos. Un sector decisivo son los empresarios. ¿Por qué el Rey ha tenido en su agenda mucha vida agitada en 2014 yendo por los países de Próximo y Medio Oriente? Para buscar inversiones extranjeras en empresas españolas. ¿A quién beneficia eso? Se nos dice que a España, pero en realidad a los grandes empresarios españoles, porque lo que es a los trabajadores españoles de a pie de calle no lo hace. Los trabajos se realizan en los países contratantes con su propia gente principalmente. ¿Indirectamente a quién beneficia? A la Casa Real. El Rey les encuentra negocios y los empresarios se ven agradecidos al Rey, al Rey como figura institucional, ya no sólo como persona. En este sentido Juan Carlos I, que ha declarado que llevaba meses planeando la abdicación, ha dejado plantada la semilla de la lealtad empresarial a Felipe VI, y son ellos los que tienen el dinero, y el dinero es lo que hace triunfar o fracasar movimientos sociales. 

La creencia de una parte de la gente de que el voto masivo a Podemos en las elecciones europeas pudo ayudar a la decisión de abdicar... No tiene peso. La monarquía ha pasado por peores trances. Los votantes de Podemos son alrededor de 1.200.000 personas, su peso político es relativamente muy escaso frente a 47.000.000 millones de personas. Aparte de que por estrategia política a lo largo de la campaña electoral Pablo Iglesias no mencionó para nada la República, a pesar de que ayer se explayara hablando de ella. A mí me parece oportunismo político, pero bueno, cada uno tiene su estrategia y sin duda lo que dice este hombre parece que es lo único que quieren oír muchos. Aquí lo trágico no es eso, aquí lo trágico es que aquellos que hemos hablado de República muchas veces no somos escuchados. ¿Queremos protagonismo? No. Queremos sensatez. La República no ha de ser patrimonializada por ningún ideal político o fracasara, pero dentro de eso la República debe atender a las clases trabajadoras o sino también fracasará con consecuencias incalculables. Pero además la República puede ser de diversos modos, presidencialista, parlamentarista, federal, confederal, autonomista, cantonal, liberal, social, laica, religiosa, civil, militar, etcétera. Y eso es algo que mucha gente no comprende, ni entiende, ni desea que le expliquen. Mucha gente cree que una República es no tener Rey, solamente, y no comprenden las implicaciones democráticas que deben y han de implicar a todos los ciudadanos de manera activa en sus vidas, por ejemplo. Pero es verdad que las generaciones jóvenes toman las riendas en estas cuestiones y tal vez mañana haya más concienciaciones y otros despertares.

El Rey declaró en su discurso de abdicación a las 12:30 horas de ayer que asumió la jefatura del Estado para que los ciudadanos eligieran su propio destino. Dijo que se siente orgulloso de todos estos años, siendo el periodo más largo de paz y prosperidad. Recordó a don Juan, su padre, queriendo ser Rey de todos los españoles (aludiendo así a los va y vienes del exilio). La dictadura dejó cicatrices, la crisis también. Tenemos un balance autocrítico de nuestra sociedad, pero ahora tenemos valores críticos sobre lo que queremos ser, queremos corregir errores. En la forja del futuro una nueva generación reclama ser protagonista, es el mismo impulso de cuando ocurrió la Transición, y es por ello que es justo cederles el paso y que sean todos ellos quienes afronten los desafios del mañana, dijo. Su única ambición es contribuir a la mejora de lo que desean los españoles. Declaró que dedica todas sus capacidades en eso. Su hijo Felipe, dijo, encarna todas las virtudes de la estabilidad. Lleva preparando el relevo desde hace meses. El Príncipe de Asturias tiene preparación y responsabilidad. Él puede impulsar a la nueva generación con un firme apoyo de la princesa Letizia, le apoyó. Él como Rey decidía abdicar y poner fin a su reinado conforme a la Constitución. Ya lo había comunicado al presidente de gobierno. Dio su gratitud a todas las personas e instituciones que le han ayudado en su labor y a la Reina en especial. Y cerró diciendo que guarda España en lo más hondo de su corazón.

Algunos de los momentos más significativos de este reinado, aparte de los propiamente de la Transición que se desarrollaron entre la muerte de Franco en 1975, la creación de los Premios Cervantes en 1976 junto a una mayor inversión en colegios y Universidades públicos, la legalización de partidos y sindicatos con las elecciones de 1977, la Constitución de 1978, el regreso de republicanos exiliados, la construcción de un sistema autonomista para las regiones españolas y la reordenación del mapa a partir de 1979, y el freno del intento de golpe de Estado fallido de Tejeros en 1981, son: el cambio del emblema nacional en la bandera en 1981, la mejora de todos los sectores públicos, especialmente la sanidad, desde 1982 con el gobierno del socialista Felipe González, la entrada en la Comunidad Económica Europea en 1985 (posterior Unión Europea desde 1992) y en la OTAN, la creación del Centro de Arte Reina Sofia (posterior Museo de arte contemporáneo Reina Sofia) en 1986, la participación española en un conflicto internacional por primera vez en 1990-1991 (en Kuwait-Irak), la conferencia de paz entre israelíes y palestinos en Madrid en 1991, el inicio de las cumbres iberoamericanas desde ese mismo 1991, los juegos olímpicos de Barcelona, la exposición internacional de Sevilla y Madrid capital cultural de Europa en 1992, la intervención en Bosnia-Herzegovina entre 1992 y 1995, la crisis económica y de corrupción política destapados entre 1993 y 1996, la abolición del servicio militar obligatorio en 2001, el cambio de la peseta por el euro en 2002, la invasión marroquí al islote de Perejil igualmente en 2002, la intervención militar con la OTAN en Afganistán como consecuencia de los sucesos de los atentados de New York por parte del terrorismo islámico en 2001 y posteriormente la participación en el inicio de la invasión de Irak en 2003 apoyando a Estados Unidos de América, la matanza por parte del terrorismo del extremismo islámico en los trenes de Madrid el 11 de marzo de 2004, la retirada de tropas de Irak ese mismo año, la legalización del matrimonio homosexual en 2005, la crisis económica iniciada en 2008, la tregua indefinida y el cese del fuego de la banda terrorista vasca ETA en 2010, las nuevas oleadas de corrupción política destapadas desde 2011, las cuales afectan a la familia Real, el Movimiento 15 de Mayo de 2011 pidiendo más democracia y el regeneracionismo democrático que se ha iniciado desde entonces, el retroceso atroz en décadas en derechos sociales y en las condiciones que regulan el mundo laboral desde 2012 con múltiples reformas del gobierno conservador de Rajoy, los escándalos sobre la vida privada del Rey en 2012 y finalmente su abdicación en 2014.

El expresidente socialista Zapatero declaró poco después de la comparecencia del Rey que él conocía la decisión desde hacía semanas, pero después de la muerte de Adolfo Suárez. Puede haber sido esta muerte la que haya sido decisiva en la voluntad del Rey, quien hasta hacía bien poco en sus mensajes de Navidad y en una entrevista en enero del año pasado decía que no tenía en mente abdicar. Pero los años pasan y pesan. Últimamente le veíamos tropezar, trastabillarse con los discursos y hasta dormirse con frecuencia. ¿Serán realmente motivos de salud? Eso ya se verá. La cuestión es que preparó su abdicación con cuidado pactándolo con los conservadores del PP de Rajoy, presidente de gobierno, y los socialistas del PSOE de Rubalcaba, principal partido de la oposición. Justo después de las elecciones europeas donde otras opciones de izquierda más han crecido de la mano de IU, Podemos y los ecologistas, caso aparte de Ezquerra Republicana en Cataluña. Al PP le llega hoy con fuerza con los datos del paro, y al PSOE le llega sin líder y en medio de un congreso donde hay unas juventudes que hablan de referendum.

A fecha de hoy y tal como están las cosas, cualquier República que naciera en 2014 ó 2015 (cosa por otro lado bastante imposible) nacería con el defecto interno de servir a la Unión Europea y al Tratado de Lisboa, por lo que probablemente al día siguiente de salir a proclamarla saldríamos a gritar contra su previsible constitución al servicio de grandes intereses económicos internacionales. En todo caso se seguiría en la lucha trabajadora. Y ya que lo ha dicho el rey: el futuro nos pertenece a los jóvenes. Nos lo han robado económicamente, y ayer como hoy podemos al menos soñar con reivindicar una parte de él. Es cierto, lleva razón Juan Carlos I, el futuro es de nosotros, deberíamos elegir nosotros. Y sin embargo nos lo han robado, nos han robado buena parte del futuro. El año en que se cree que saldremos del todo de la crisis, en torno a los años 2017-2019, muchos jóvenes que ahora no tenemos trabajo tendremos ya cerca de cuarenta años, algunos ya los tendrán cumplidos, y entonces no nos contratarán por cuarentones. Nos han robado el futuro económicamente y también la juventud por ponerlos al servicio de los grandes empresarios y de los banqueros. Lleva razón Juan Carlos, el futuro es nuestro y por eso debemos tomar las riendas del mismo ya mismo nosotros, sin esperar ya. Hemos esperado desde 2008 demasiado.

Ayer muchas ciudades salieron a las 20:00 horas a sus plazas para pedir un referendum sobre Monarquía o República, Alcalá de Henares también lo hizo. Fue en la Plaza de Cervantes. La manifestación fue convocada expontáneamente a título individual por personas simples, luego hicieron convocatorias más oficiales IU, PCE y Equo a través de las redes sociales, aunque había bastante gente de Podemos de Alcalá de Henares estos no hicieron una convocatoria oficial, que yo sepa. La manifestación fue delante del ayuntamiento. Yo estuve. Fui a las 19:30, pero la gente no acudió hasta las 20:10. De hecho hubo un momento que éramos apenas unas ocho personas en grupos de a dos personas y el doble de policía, eso sí: sin equipos antidisturbios. La manifestación en su momento más álgido llegó a ser unas doscientas personas, yo me fui cercas de las 21:00 horas. En otras ciudades hubo miles de personas. Madrid fue la mayor concentración. Algunos municipios izaron la bandera republicana. 

Hay una fotografía histórica del 14 de abril de 1931 donde un soldado llamado Pedro Mohíno, elevado sobre la multitud, levantaba una bandera republicana, ese hombre era alcalaíno, y lo de ayer era la respuesta a aquel gesto de hace 83 años. Pero quizá todo queda en el gesto, porque no hay una madurez de pensamiento republicano como la hubo en aquel año. 

Estamos en los últimos días del reinado de Juan Carlos I, nos adentramos en tiempos de Felipe VI, y este nuevo rey, cuya esposa tiene un pasado de simpatías republicanas (según se dice por las calles), hereda una España con su juventud plenamente republicana tan a la par como desempleada, un movimiento nacionalista en Cataluña fuerte, una democracia secuestrada por los grandes empresarios, una Unión Europea por cuyo parlamento campa la extrema derecha, su familia acusada de corrupción, y un sin fin de problemas más o menos graves para la pervivencia de su cargo monárquico. Pero el mundial de fútbol está cerca y Juan Carlos I sabe elegir muy bien los momentos de todo aquello que era relevante en su reinado. A ver si nos vamos a creer ahora que la Casa Real hace las cosas a ciegas. Hace unos meses, en el último informe sobre que operarían la rodilla del Rey, la Casa Real anunció que se iba a anunciar algo importante, dando lugar a creer que iba a anunciarse la abdicación. No fue así, pero las redes se inundaron de reacciones republicanas. Yo por entonces dije que me parecía que nos habían sondeado, y creo que no me equivoqué. No hay nada que no tengan previsto. A fin de cuentas a la gente le sigue pareciendo más cómodo participar de reivindicaciones al mínimo coste personal posible, como pueda ser votando X opciones, que asumir el riesgo de declararse, por ejemplo, en huelga general indefinida, y aquí quien sigue teniendo la sartén por el mango son los que controlan el dinero.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, junio 01, 2014

NOTICIA 1350ª DESDE EL BAR: ¿DÓNDE ESTUVO NIN?

"¿Dónde está Andreu Nin? En Burgos o en Berlín", esto es lo que se podía leer pintado en varios muros y paredes de la España republicana durante la guerra civil española. Los autores de estas pintadas eran comunistas, y lo que escribían era mentira. Andreu Nin era el dirigente del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), un pequeño partido con cierto empuje y relativa fuerza en las milicias de Cataluña y Aragón. Mientras el general poumista Rovira trataba de organizar a sus milicias aragonesas combatiendo al fascismo, el gobierno republicano sufrió un golpe de mano por parte de los comunistas. Los archivos de la antigua Unión Soviética fueron abiertos hace unos diez años en buena parte y nos descubrieron lo que era evidente para muchos historiadores: el gobierno de Stalin había dado orden al general Orlov, que estaba en España y dirigía la policía política y secreta NKVD (posterior KGB), para que eliminara a sus oponentes políticos en España. Los seguidores anarcosindicalistas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) eran demasiados en España, no pudieron atacarles directamente a ellos, por lo que los comunistas en España se centraron en eliminar a los comunistas trotskistas, que principalmente se encontraban en torno al POUM, que era la fusión de dos partidos anteriores. En su tarea de extender sus purgas políticas al suelo español, en mayo de 1937 secuestraron y asesinaron a Andreu Nin sin juicio previo y con acusaciones muy evidentemente falsas de colaboración con Franco, quintacolumnismo y espionaje. Por el camino provocaron un enfrentamiento de los comunistas contra los anarcosindicalistas de la CNT y los trotskistas del POUM en Barcelona. De todo ello fue testigo el escritor George Orwell, que en esos momentos era miliciano del POUM y lo relató en Homenaje a Cataluña. También Ken Loach lo recogió en su película Tierra y Libertad (1995).  El asunto fue bastante grave y lo han tratado numerosos historiadores. Abrió un proceso judicial posterior, una crisis de gobierno y posiblemente un desaliento en la unidad de los republicanos que culminó en perder la guerra. La cuestión es que las investigaciones y los propios papeles clasificados rusos hablaban de que Andreu Nin fue secuestrado por agentes rusos que lo trajeron a Alcalá de Henares, donde fue torturado y asesinado, en busca de una confesión falsa donde reconociese la culpabilidad de las acusaciones que le hicieron, cosa que no debieron lograr.

Sobre esos sucesos, muy conocidos, yo ya he hablado varias veces en esta bitácora. La primera fue en los comentarios a pie de página de mi investigación sobre el inicio del género literario de la distopía y Zamiatin. Se puede leer en la Parte 1ª de las Noticias 2ª y 3ª, y también en su Parte 2ª. En esas mismas referencias, estos relatos fueron explicados en parte así:

"(...) El ya mencionado POUM era un derivado de elementos trotskistas, esto es un marxismo que buscaba vías revolucionarias que se expandiesen por los Estados y que fuese ortodoxo, rechazando así la política de la NEP [de la URSS] que contactaba la economía soviética con el liberalismo. Aún más, eran anti stalinistas, rechazaban sus formas de gobierno autoritarias. El POUM se fundó con elementos comunistas, principalmente, e incluso con elementos venidos del anarcosindicalismo, como era el caso de Andreu Nin y Joaquín Maurín, fundadores que, previamente, habían militado en CNT. De hecho, a los miembros del POUM, antes de contar con su sindicación en la FOUS, se solían sindicar en CNT, sobre todo antes de ser POUM y ser su grupo mayoritario perteneciente al Bloque Obrero y Campesino, fundado por Maurín. El propio Maurín y Nin eran de CNT en principio. Fueron los que la central anarcosindicalista mandó a Moscú en 1921 como representantes en la Profintern [Internacional Sindicalista Comunista], de la que luego la CNT se deslindó al tener un carácter no respetuoso con los ideales de libertad anarquistas. (...). El autor George Orwell, que militó en el POUM, expresa un carácter personal más anarquista que marxista ortodoxo en su libro de memorias de la Guerra Civil Española, Homage to Catalonia (1938). Con todo, deseamos insistir en que, pese a estos escarceos entre trotskistas y anarquistas en España, los trotskistas eran mayoritariamente y abiertamente marxistas ortodoxos y anti stalinistas (entendiendo la palabra stalinismo como una forma de gobernar). Actualmente, la CNT prosigue en sus ideales anarcosindicalistas. Sin embargo, los trotskistas se hayan divididos en cinco Internacionales propias de diversa ideología. El POUM español llegó a alcanzar los años de 1950' en la clandestinidad y exilio españoles (refundado en 1945 por Josep Rovira y Josep Pallach), pero se disolvió en otros movimientos de izquierdas, afectada por la represión del General Franco y la escasez de miembros que les restaban (algunos también represaliados por los soviéticos y por los NAZIS en la Segunda Guerra Mundial; aún peor, la Guerra Fría tampoco les fue favorable de cara a los gobiernos liberales). Mientras la CNT sigue intacta, la disolución del POUM clandestino y exiliado alimentó las filas del Movimiento de Liberación Nacional, del Movimiento Socialista de Cataluña y, posteriormente, diversos grupos políticos, afiliándose la mayoría de los pocos poumistas que quedaban en el Partido Socialista de Cataluña (PSC) que aún hoy día conocemos, cuyos orígenes enlazan con el socialdemócrata Partido Socialista Obrero Español y con el comunista bolchevique Partido Socialista de Unificación Catalana (PSUC)."

Efectivamente el POUM había nacido de las ideas y el liderazgo de Joaquín Maurín y Andreu Nin. Ambos habían sido anarcosindicalistas de la CNT en los años 1910 y 1920. Tras el triunfo de la revolución rusa en 1917, los partidos y sindicatos de izquierdas españoles mandaron observadores a la Unión Soviética para saber cómo era la realidad de un mundo socialista. Aquello sucedió en 1921. Fernando de los Ríos, del PSOE, regresó extañado de ver tantos soldados con bayonetas por las calles y cortes en el suministro eléctrico, por lo que le hacía recelar sobre las libertades de aquel gobierno. Sin embargo, a pesar de que los enviados de la CNT en general también hicieron ver que aquello no dejaba de ser una dictadura, tanto Maurín como Nin quedaron cautivados por el comunismo soviético e iniciaron un cambio de sus ideas. Maurín fundó el Bloque Obrero y Campesino en los años 1930, de ideología comunista, pero de la rama ortodoxa de los seguidores de Leon Trotski, sólo que tenía matices, pues él consideraba que la sindicación debía ser anarquista, por ello sus militantes eran de la CNT, al menos hasta que creó su propio sindicato, el FOUS. Sin embargo, Nin se quedó en Rusia y después andó por Europa ejerciendo ideales comunistas que admiraban a Lenin y posteriormente a Trotski. Cuando comenzó a gobernar Stalin a partir de 1925, Nin tuvo que tomar distancias según caía en desgracia Trotski. Nin tenía su propio partido. Maurín y Nin decidieron crear una coalición que dio por resultado en 1935 el Partido Obrero. Al estallar la guerra civil española en julio de 1936, Maurín, que era la personalidad más fuertemente intelectual, se encontraba en Madrid capital. Tenía un mitin electoral en Galicia, por ello le preguntó a Manuel Azaña, presidente de gobierno, si podía ir con confianza a darlo porque no fuera a ocurrir nada o por el contrario era preferible que se reuniera en Cataluña con su partido y sus militantes. Azaña le contestó que en unos días estaría todo controlado, así pues Maurín viajó a Galicia. Al triunfar el golpe de Estado allí, pasó toda la guerra civil preso. El partido quedó en manos de Andreu Nin. Fue él quien decidió llamarle Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), en referencia a las ideas de Trotski, y de dotarle de una estrella roja con una hoz y un martillo. Ambas cosas, nombre y símbolos, no tenían el visto bueno de Maurín, que creía que eso sólo serviría para alejar a una parte de los obreros de sus ideas, pero Maurín ya no tenía voto. 

Nin discutió con Trotski. El POUM, siendo trotskista, encontró en España una extaña mezcla con los anarcosindicalistas. Así lo narra y lo encontró George Orwell. Nin llegó a planear el secuestro de la esposa de Franco en Francia para canjearla por Maurín, pero aquello no prosperó. Las milicias del POUM combatían a las órdenes de Rovira en el frente de Aragón dando un apoyo a los anarquistas en el mantenimiento del frente. A la vez iban extendiendo la revolución creando colectivizaciones en los pueblos que iban liberando. Cuando en 1937 los mandos soviéticos en España y el Partido Comunista de España reciben las órdenes de Moscú de eliminar a sus adversarios políticos, se forzó un enfrentamiento armado en el edificio de la Telefónica de Barcelona en mayo, el cual estaba controlado por la CNT. Los anarquistas temían que los comunistas usaran el edificio para controlar las comunicaciones en su favor. El POUM fue atacado por los comunistas acusados de fascistas encubiertos. De este modo, CNT y POUM se unieron para defenderse de los comunistas. El gobierno tuvo que mandar tropas del frente hacia la retaguardia para sofocar y controlar el enfrentamiento armado. Como consecuencia, los poumistas fueron declarados ilegales y perseguidos, y la CNT perdió sus ministros, el PSOE perdió peso en el gobierno, y los comunistas pasaron a ejercer un control y una presión injustificada en el gobierno republicano. En la zona alcalaína, como nos cuenta el historiador Julián Vadillo en su último libro, los comunistas fusilaron a doce anarquistas en Torres de la Alameda, lo que provocó un gran malestar en el Corredor del Henares. Además, las tropas del Campesino se asentaron momentáneamente en Alcalá de Henares y aprovecharon para establecer una checa (un centro de detención y tortura política al margen de la ley). En ese contexto se trajo en secreto a Andreu Nin desde Barcelona. No obstante el general Orlov tenía su cuartel general en la ciudad.

El caso fue escandaloso, pero nadie del gobierno sabía responder nada concreto sobre qué había ocurrido con Nin. Se dijeron muy diferentes informaciones de contaminación propagandista por parte de lo comunistas. Sin embargo, todos parecían estar seguros de que lo habían secuestrado dos jóvenes rusos al servicio de la NKVD, pero nadie se atrevía a decirlo en voz alta. Se lee en numerosas memorias políticas de gente del momento. El proceso abierto que se realizó más tarde sobre estos sucesos no pudo aclarar gran cosa. Hoy día se sabe que los papeles rusos hablan de que sus agentes secretos, sin que supiera nada ni siquiera los dirigentes del PCE, lo habían traído a la ciudad donde había sido torturado en el sótano de un chalet que tenía Hidalgo de Cisneros en Alcalá de Henares en la carretera de Perales de Tajuña. Tras eso, habría sido asesinado, o al menos, había desaparecido. Como indica Julián Vadillo en el libro citado, esto es muy discutible, matizable e imposible. Ignacio Hidalgo de Cisneros era el responsable más alto en el Alto Mando de las Fuerzas Aéreas de la República. Era comunista. Alcalá de Henares tenía el aeródromo donde se encontraban los aviones rusos que defendían principalmente Madrid. Sin embargo en Alcalá de Henares no hay carretera que vaya a Perales de Tajuña, hay una que lleva a Arganda por la cuesta del Gurugú, la cual termina llevando a Perales de Tajuña. La casa de Hidalgo de Cisneros en Alcalá de Henares está ubicada en la actual avenida de Guadalajara esquina con la calle Brihuega. No coincide con la descripción de los papeles rusos, que por otra parte no dicen que fuese la casa de Hidalgo de Cisneros, sólo describen la casa de la tortura. La teoría de la casa de Hidalgo de Cisneros es de historiadores posteriores que obviamente no han pisado Alcalá de Henares como deberían, a pesar de que su versión es muy respetada. La casa de Hidalgo de Cisneros, además, no tiene sótano. Se puede visitar, aunque no hay nada que recuerde su pasado, ni su historia e importancia en la guerra civil, ya que está enfrente de la actual estación central de autobuses y pertenece a una cadena de ropa de moda china, Mulaya.  

Sin embargo, el doctor en Historia Julián Vadillo apunta como posible lugar de los hechos otra casa que estuvo en el Paseo de los Curas. La Causa General abierta por los franquistas en 1939 habla de la existencia de una checa comunista en el número 1 de la calle Ánimas en un edificio que fue un hotel que perteneció a Rafael Esparza, un diputado de derechas de la CEDA que era de Alcalá de Henares y que fue asesinado el 22 de agosto de 1936. Eso nos ubicaría actualmente en un edificio que es una discoteca o bien en el que está enfrente, que son viviendas actuales con bajos que son bares. Pero no en la carretera que pueda llegar a Perales de Tajuña. Sin embargo, al otro extremo de esa calle nos encontramos con su unión con el Paseo de los Curas, que da a la carretera de Arganda, que da a la carretera que lleva a Perales de Tajuña. Allí había una casa antigua que han derribado recientemente para construir una nueva. Cuando los obreros hicieron su trabajo esta sí tenía sótano, pero ni tenía aspecto ni forma de hotel, ni tenía características de chalet, ni tampoco de ser la vivienda de un diputado, precisamente. Era muy humilde. En ese mismo Paseo de los Curas, en el número 24 actual, hay otra casa antigua que pertenece a un colegio religioso con iglesia. Ignoro si tiene sótano, pero pudiera ser. O tal vez ha desaparecido ya la ubicación de aquella casa por derrumbe. La casa de Rafael Esparza sí había sido incautada por la República y se había usado por la Brigada de Investigación de Alcalá de modo oficial, con lo que no era una checa, pero pudo ser usada por los comunistas con fines extrajudiciales en un momento tan delicado como lo fue el asunto Nin.

Como sea, Andreu Nin fue probablemente asesinado tras su tortura, y su cuerpo desaparecido puede estar en cualquier lugar de la carretera de Perales de Tajuña. De hecho, puede estar desaparecido por siempre ante el avance de edificaciones de los últimos años antes de la crisis de 2008. Como sea, Julián Vadillo hizo una ruta dedicada a los lugares emblemáticos de la historia de la izquierda alcalaína a petición de la Fundación Andreu Nin este sábado pasado. Una de sus paradas fue ubicarnos la casa de Hidalgo de Cisneros. Yo no conocía que fuera ese edificio, pero desde luego algo debiera recordarlo, aunque fuera una placa, al menos como defensor aéreo de la ciudad de Madrid frente a la dictadura. También eso es Historia de la ciudad. Hay tantas cosas pedagógicas por hacer...

Saludos y que la cerveza os acompañe.