viernes, diciembre 15, 2023

NOTICIA 2278ª DESDE EL BAR: EL CLIMA

La nueva cumbre sobre el cambio climático organizada por la Organización de las Naciones Unidas acaba de terminar este 2023. Es conocida como COP28. Se supone que debía superar la anterior habida más importante, la cumbre de París celebrada en 2015 y puestos sus acuerdos a funcionar en 2016, donde se pretendía no rebasar el aumento de temperatura mundial en 1'5ºC, cosa que se ha incumplido estos años por parte de las grandes empresas multinacionales y por parte de grandes superpotencias que no llegaron a firmar los acuerdos, como la República Popular China, Estados Unidos de América o la Federación Rusa. Peor ha sido que con motivo de la Guerra de Ucrania en 2022 parte de Europa volvió a generar energía costa del uso del carbón, o que este 2023 el gobierno de Reino Unido haya declarado como principal interés el uso de energía e industrias contaminantes por cuestiones de economía interna por encima de la ecología. 

Aún con todo, es relevante que las dos regiones del mundo que sí han logrado disminuir sus emisiones contaminantes gracias a sus políticas y a una mayor concienciación de sus gentes son la Unión Europea y Estados Unidos de América (este incluso sin que su gobierno esté adherido a los acuerdos, ahí se ve el poder que van sumando las grandes empresas por encima de los Estados). También es cierto que algunas asociaciones ecologistas llevan varios años dirigiéndose directamente a las grandes multinacionales empresariales porque creen que sus decisiones son a efectos prácticos y pragmáticos más útiles que los acuerdos políticos en estas cumbres. Sea como sea, lo ganado por la Unión Europea y Estados Unidos se ha perdido por el aumento desmesurado de emisiones contaminantes por parte de China y de La India, según el informe que abrió las sesiones. De hecho, en esta nueva cumbre son las grandes naciones, a excepción de la Unión Europea, quienes siguen sin estar presentes a la hora de firmar acuerdos. Claro que si se firman pero luego no se cumplen como hasta ahora, poco se hace.

La COP28 se celebró en los Emiratos Árabes Unidos, en la ciudad de Dubái. A nadie se le escapa que es un país productor de petróleo cuya principal fuente de ingresos es el petróleo mismo. Por ello, otros países árabes han acudido este año en gran cantidad, todos ellos productores de petróleo. Como dijo una periodista de Cadena SER la semana pasada: poco se esperaba de la cumbre. 

De todas las empresas multinacionales patrocinadoras ninguna, salvo una, firmó este año el acuerdo para comprometerse a cero emisiones contaminantes para una determinada fecha futura. La única que se comprometió con un sí a intentarlo renovando su forma de producir es la empresa española de energía eléctrica Iberdrola. El resto de empresas que dijeron no fueron: Amazon, Microsoft, IBM, Siemens, Barclays Bank, el Banco de América, el gobierno de Emiratos Árabes Unidos, el Ministerio de Industria y Tecnología Avanzada de Emiratos Árabes Unidos, Baker Hugues, Ernst & Young, Abu Dhabi Global Market, DEWA, Dubai Holding, DP World, Masdar, M42, RTA, Emirates NBD, FAB, Octopus Energy, HSBC, Mashreq, Korea Hydro & Nuclear Parver, Invescorp, Abu Dhabi Islamic Bank Goldwind y Dubhai Islamic Bank.

Lo más llamativo de la cumbre desde su inicio es que precisamente tanto el anfitrión como los países árabes hermanados con él y todas estas empresas citadas, más las superpotencias de China, Estados Unidos, Rusia, La India y otras, se negaron a alcanzar esas cero emisiones de CO2, la cumbre parecía ir a un fracaso total, con el único compromiso de la Unión Europea y de Iberdrola en avanzar en aquello que se acordó en París en 2015. En el último momento y como acuerdo de mínimos, al menos se acordó disminuir las emisiones contaminantes, no seguir con este ritmo actual de contaminantes, pero como ese ritmo lo ha acelerado China y La India y estos no estaban, pues de poco vale, por no hablar de que los principales productores de petróleo se negaron a reconvertirse.

Llegados a este punto, queda claro que es más efectivo hablar de tú a tú con las grandes empresas productoras, y que esa conversación lo mismo no tiene ni porqué ser convencional, con cambiar cada uno de nosotros de manera consciente nuestra manera de consumir y de vivir, ellas, por amor al dinero, se volverán los más ecologistas del mundo. Lo que no puede ser es querer que pare el cambio climático y coger el avión cada cual porque tienes en la cabeza que tienes que conocer tal o cual país, tal ciudad, o que tienes que ir sí o sí. Lo que no puede ser es que todo aparato de la vida diaria sea eléctrico, que los comercios tengan luces toda la noche y festivos, que todo ocio pase por el consumo, que no se pare de comprar ropa, que se denigre a los que usan objetos antiguos como muebles, ropa y otros, que no se reparen los objetos que se pueden reparar, que no se reutilice, que no se recicle, que haya montañas de ropa casi sin usar en África y Asia como producto de los deshechos de Europa y América, que no se disminuya la cultura de la gula y con ella el consumo de la carne, no es razonable que todo en hostelería tenga que ver con comilonas, especialmente de carne, como no es comprensible esos bares, por ejemplo, de Galicia, que rebosan de mariscos todos los días como si hubieran vaciado el mar, no es viable fomentar que los puestos de trabajo impliquen que todos los días tengas que ir y venir en vehículo a otra ciudad, no es viable la producción desaforada de plásticos, a menudo con un solo uso o bien para usos absurdos e innecesarios, no es viable, en definitiva muchas cosas de la vida diaria más común.

Mucha gente es incapaz de renunciar a las más mínimas cosas, como por ejemplo ir a comprar en coche, por poner un ejemplo, o no comprarse una camiseta, teniendo ya en casa camisetas útiles y más o menos nuevas, o no ir a comer una hamburguesa todos los fines de semana mientras siguen metiendo carne todos los días de su semana. Muchas de estas personas ponen el grito en el cielo cuando alguien, por ecología, les pide que no hagan tal o cual o que lo disminuya. Parece que se les pide un gran sacrificio... Un gran sacrificio por la humanidad fue el de la muerte de los griegos que murieron en las Termópilas sabiendo que morirían, el de los soldados que murieron en Normandía, los que murieron como consecuencia de ser voluntarios para limpiar y sellar la central nuclear de Chernóbil tras el accidente... a nuestras generaciones sólo nos están pidiendo que por favor no viajes en avión para ir a otro sitio cada vez que tienes vacaciones, o que no te compres tanta ropa o no comas tanta carne, o que no cojas el coche cada vez que sales de casa, o que compres en comercios de barrio (de proximidad)... Menudo drama, ¿no? 

En fin, saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, diciembre 12, 2023

NOTICIA 2277ª DESDE EL BAR: VERSOS EN VÍSPERAS DE NAVIDAD

Como suele ser lo común a lo largo de toda mi vida, aunque algunas veces (las pocas y menos) no ha sido así, vamos llegando a la segunda mitad de un mes de diciembre y eso supone que vuelvo al desempleo, por lo que me enfrento al final y el comienzo de año en el paro. La cuestión es a ver cómo es la lotería de la vida este año, si habrá nuevos contratos pronto en 2024 o si, lamentablemente, no habrá nada hasta dentro de varios meses, que pueden ser devastadores. Así es mi sector como archivero para empresas privadas de las que vas saltando como si fueras un mercenario, un jornalero del siglo XXI. La empresa que consigue ganar el proyecto de archivo que saque la administración (la que sea) es la que nos contrata a unos u otros ajustándose a las necesidades temporales de lo que la administración (gobierno en cualquiera de sus vertientes) contrate, que suele ser contratos menores (estos son los inferiores a seis meses, suele ser habitual que sean de dos o tres meses, a veces cinco). Como además desde la llamada reforma que fue un conjunto de leyes que se llamaron popularmente en prensa “de la buena administración” durante el gobierno de Mariano Rajoy (2011-2018, PP) se contrata el proyecto más barato, para que el gobierno ahorre, pues los sueldos son especialmente bajos. Te pueden perfectamente pedir una serie de formaciones universitarias y académicas, de conocimientos y de experiencias y ser pagadas a precios que, quitando horas o cambiando tecnicismos los contratos, apenas cobras a veces 20 euros más por encima del salario mínimo interprofesional (el salario mínimo es 1080 euros brutos al mes, a los que descontar el IRPF para el salario neto), aunque tu trabajo es profesional desde que te piden esas formaciones, o bien te pagan 100 ó 200 euros más brutos por encima de ese salario mínimo, mientras que hablando con otras personas o mirando portales de empleo sabes que otros empleos, por las mismas horas y que no necesitan formación universitaria, a veces ni secundaria, o que simplemente con un curso de cuatro horas (como el de carretillero de almacén) o 24 horas (como el de manipulador de alimentos) te dan sueldos de 1500, 1600 ó 1800 euros. Algo pasa en España y en los empresarios españoles… y en los políticos incapaces de enterarse de estos problemas.

Como sea, acabo trabajo a la espera de la próxima parada y, como estamos en las fechas que estamos, he sido invitado por Sofia Winter a participar de un recital de poesía con varios poetas de Alcalá de Henares con motivo del inicio de las fiestas de Navidad. Será este sábado 16 de diciembre a partir de las 13:00 horas en el Pub O’Malley’s de la calle Goya de Alcalá de Henares. Recitará evidentemente ella, yo por haber aceptado, pero también gente como Zia Mei, Maribel Domínguez, César Sobrón, Ieni Heras, Hazel Messiatz, la editoria Asela M, el artista plástico Fernando Mircala e incluso el dueño del bar, Raúl García, lo que es novedoso. Y quedará el micrófono abierto a quien quiera recitar también, así que es un núcleo anunciado muy ligado a aquel mítico El Laboratorio de corta vida (2015-2016) que aglutinó a numerosos artistas de la ciudad de diferentes modalidades y generaciones. El evento se llama Versos en vísperas de Navidad.

P.D.: Vaya, varias horas después ya tengo nuevo trabajo hasta la mitad de febrero. Esto ha sido suerte. 

miércoles, diciembre 06, 2023

NOTICIA 2276ª DESDE EL BAR: A VER, ESOS JUECES, ¿DIMITEN O QUÉ?

Hoy se cumplen cuarenta y cinco años de la Constitución Española vigente, que empezó a aplicarse desde el 6 de diciembre de 1978. Como ha ocurrido casi siempre en los últimos años de esta bitácora, dedico el día a hablar de alguno de sus aspectos. Es evidente que hay una cuestión totalmente atentatoria contra el orden constitucional: la no renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), del que emana prácticamente todo el funcionamiento y cargos del poder judicial en España. El CGPJ lleva cinco años caducado. La misma Constitución dice que tenía que haber sido renovado hace esos cinco años. Cinco años que coinciden con la llegada al gobierno por primera vez de Pedro Sánchez, por el PSOE con apoyo de Unidas Podemos, luego con coalición  con Unidas Podemos y actualmente con coalición con Sumar, siempre acorde a las normas democráticas establecidas en la misma Constitución, como es una moción de censura planteada y ganada acorde a las normas legales, y como es las elecciones generales y el voto de los diputados salidos de esas elecciones en el Congreso. Todo conforme al orden constitucional actual. Aquí no hay golpe de Estado ni dictadura, como asegura y/o insinúa la derecha española en voz del PP o/y de Vox. 

¿Quién bloquea la renovación del CGPJ? Pareciera ser que el PP si nos atenemos a aquel mensaje filtrado donde el Presidente del Senado, que era del PP en aquel 2018 en el que Rajoy y el PP perdieron el gobierno, decía que controlarían la Sala Segunda desde detrás, o sea: el poder judicial estaría en sus manos porque insinuaba que sus principales componentes eran simpatizantes o partidarios del PP (se puede leer por ejemplo en Público en noviembre de 2018). Así pues, a pesar de las innumerables apelaciones del gobierno legítimo de la izquierda, revalidado en dos ocasiones en las urnas, ha pedido al PP, como principal partido de la oposición, que cumpla con su obligación de colaborar en la renovación del poder judicial como exige la Constitución, esto no ha ocurrido, aún teniendo en cuenta que el PP siempre ha ido poniendo condiciones desde ese 2018 que ha ido cambiando en sus argumentos según veía que podía no servirle sus argumentos. Actualmente defiende el PP que Pedro Sánchez quiere controlar todos los poderes, insinuando así el inicio de una dictadura y golpe de Estado que es el mismo argumento que el de la extrema derecha de Vox que estas semanas atrás se han manifestado junto a saludos y cantos fascistas y neonazis, contrarios a la izquierda, al rey y a todo lo que no sea lo que ellos creen que sería un regreso de Franco, que es lo que cantaban al cantar vivas a Franco estos días, o sea: neofascismo al que no parece que el PP quiera entrar en contra y en defensa de la democracia a juzgar por la falta clara de declaraciones que tomen distancia de esas manifestaciones. 

Feijoo ofreció hace literalmente dos días a Sánchez cambiar la ley de elección de los miembros del CGPJ y después renovarlo, diciendo que la Unión Europea estaría con ellos, pero la Unión Europea le ha dicho a Feijoo que no está con ellos, que deben renovar primero el CGPJ, porque en la Unión Europea no le gusta nada ya esta situación, y después si hay acuerdo pueden o no renovar la ley sobre cómo se ha de renovar el mismo. Así que Feijoo ofrece a Sánchez ahora renovar el CGPJ siempre y cuando la ley de su renovación posterior sea únicamente la que el PP dice, ni pacto con el PSOE ni nada, sólo lo que diga el PP. Evidentemente el PSOE dice no. ¿Por qué? Pues porque en casi un cuarto de siglo el PP ha controlado la Justicia en este país mediante la ubicación mayoritaria de jueces que les son propicios en sus ideas y políticas, y eso es lo que busca. Se puede leer por ejemplo en El Diario esta semana, donde se puede comprobar que veintidós de los últimos veintisiete años el CGPJ ha estado mayoritariamente en manos de jueces propicios al PP. Así que no es cierto que sea precisamente Sánchez, el PSOE o PSOE-Sumar quienes invaden la división de poderes.

¿Qué dice la Constitución sobre la composición del CGPJ? Lo siguiente:

Artículo 122
    1. La ley orgánica del poder judicial determinará la constitución, funcionamiento y gobierno de los Juzgados y Tribunales, así como el estatuto jurídico de los Jueces y Magistrados de carrera, que formarán un Cuerpo único, y del personal al servicio de la Administración de Justicia.

    2. El Consejo General del Poder Judicial es el órgano de gobierno del mismo. La ley orgánica establecerá su estatuto y el régimen de incompatibilidades de sus miembros y sus funciones, en particular en materia de nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario.

    3. El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un periodo de cinco años. De estos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión.

 

Del mismo modo se establece otras renovaciones judiciales, como el Tribunal Constitucional. No es el presidente del gobierno quien elige a los componentes del CGPJ, ni tampoco el partido político que gobierna, ni tampoco los miembros del gobierno (presidente y ministros en exclusiva). Es esta la razón de la necesidad de que el partido mayoritario de la oposición colabore. Así se establece en nuestro orden constitucional una suerte de contrapoderes en el Congreso y el Senado para poder tener una mayor representación democrática de la sociedad. Aquí no hay dictadura, la mera necesidad de la colaboración del PP contradice los cinco años de excusas del PP alegando que hay un golpe de Estado y una dictadura o un intento de acabar con la separación de poderes.

Que sean los jueces los que elijan a los jueces, dice el PP ahora, a sabiendas de que la mayoría de los jueces a los que se refieren son proclives al PP, precisamente porque son lo jueces actualmente colocados en el CGPJ, de mayoría conservadora, los que, según lo que ofrece Feijoo, renovarían a otros jueces, por lo que sería conservadores eligiendo conservadores. Por eso es necesario que Congreso y Senado puedan elegir. Así lo comprendieron entre 1977 y 1978 los que compusieron el Parlamento de entonces que escribió la Constitución, de donde participó AP, posterior PP. No había problema entre 1978 y 2001. Los gobiernos de Suárez (1976-1981, UCD), Sotelo (1981-1982, UCD) y González (1982-1996, PSOE) renovaron acorde a las normas establecidas en diciembre de 1978 sin problema. El último CGPJ renovado con González caducaba en 2001. En esa fecha ya gobernaba por primera vez el PP con Aznar y fue a partir de ahí que el PP ha dedicado los últimos veintidós años en torpedear todo lo que ha podido para que siempre haya mayoría conservadora en el CGPJ, como ha sido ha sido, incluso cuando gobernó Zapatero (2003-2011, PSOE) y ahora Sánchez (desde 2018), torpedeado.
 
Feijoo alega el asunto de la amnistía a los presos catalanes por el intento de secesión de 2017 y acusa de apoyo al terrorismo a Sánchez al dialogar con los amnistiables, ya que un juez proclive al PP investiga por terrorismo a una de estas personas al haber muerto en 2017 una persona por infarto, a pesar de que en 2017 ya los servicios médicos declararon que ese infarto no tiene que ver con las protestas en la calle de los independentistas. Ahora bien, en 1999 ya Aznar, del PP, había dialogado con la banda terrorista ETA, se puede leer por ejemplo en El Mundo. Más aún, el PP incluso llegó a mantener diálogos con otra banda terrorista, las FARC de Colombia, en 1999, se puede leer en Levante. 
 
El PP debe comprender que la democracia implica que el poder no es solamente suyo.
 
 La no renovación del CGPJ impide el nombramiento de más de mil jueces en estos momentos, de la renovación de otros cargos del poder judicial, de la paralización de procesos abiertos sobre leyes recurridas por la derecha (Vox y PP), paralización y retrasos en procesos judiciales de la vida común como puedan ser pensiones de divorcio, contenciosos en comunidades de vecinos, procesos varios y la propia administración. ¿Por qué no dimiten los miembros del CGPJ en bloque y fuerzan así la renovación? Quizá porque los miembros conservadores ya han expresado su idea de que dimitan los progresistas, que son minoría ahora mismo, o sea: están de acuerdo en la estrategia del PP, parece ser, aunque suene mal, de usar el poder judicial para intervenir en el normal uso de las normas democráticas en el comportamiento del poder legislativo y no sé si del ejecutivo, pareciera ser. Lo que viene a llamarse judicialización del gobierno.

Y con este panorama la Constitución celebra hoy cuarenta y cinco años. Saludos y que la cerveza os acompañe.

sábado, diciembre 02, 2023

NOTICIA 2275ª DESDE EL BAR: YA SEMOS PETRIMONIO DE LA HUMANIDÁ

 Hoy se cumplen veinticinco años de Alcalá de Henares Patrimonio de la Humanidad. Desde esa fecha a la actualidad se le ha dado una importancia enorme a toda edificación del centro de la ciudad, se ha derribado parte de lo que había para volverlo a construir imitando lo que había pero con aires del siglo XXI, se han ido eliminando comercios y bares que hacían la vida de los alcalaínos cuando íbamos al centro, se han subido precios en el centro ciudad tanto en hostelería como en comercio, como en alquileres, se ha transformado el espacio público de plazas y calles en espacios privados para las terrazas de los bares de unos pocos, se ha transformado el centro en un parque temático y cuando no en una feria empresarial o un centro comercial con actividades, y en fin, ¿acaso es mentira que en los últimos años cuando a un alcalaíno alguien amigo de fuera nos pregunta que dónde están las tapas buenas y con precio razonable les decimos que hay que salir del centro e ir a barrios? Aparte de lo que implica ya de por sí la pregunta de nuestro amigo sobre cómo entiende él Alcalá. Pues es todo lo que tengo que decir.

Que sí, que también es algo importante para sentirnos orgullosos el reconocimiento, pero como hoy políticos, ayuntamiento, prensa y radio, asociaciones que dependen mucho de tener programación, espacios y a veces dinero del ayuntamiento y otras personas físicas y jurídicas están todos diciendo bondades y maravillas y todo perfecto que huele a rosas... pues alguien tenía decir la parte no tan bonita para invitar a una reflexión autocrítica de hacia dónde vamos y dónde queremos ir. 

Y sí, yo también he comprado la lotería nacional de hoy con el logotipo de Alcalá Patrimonio.

Saludos y que la cerveza os acompañe... y recordad, las ciudades son de las personas y se ha de pensar en ellas, y su esencia son las costumbres de esas personas, no las que imponga una mente empresarial... Porque, además, qué carajo, lo digo, últimamente, desde hace unos años acá, el ayuntamiento más que gestionar una ciudad para la sociedad pareciera que gestiona un negocio del que luego rinde cuenta no a ciudadanos si no a accionistas.

lunes, noviembre 27, 2023

NOTICIA 2274ª DESDE EL BAR: NAPOLEÓN

El sábado pasado fui a ver la nueva película sobre Napoleón, a fin de cuentas, desde que se inventó el cine a finales del siglo XIX el personaje ha aparecido en torno a ciento cincuenta y doscientas películas, dijeron el otro día en la televisión, y temas relacionados con él o sus guerras se multiplican por muchísimo más. Por cierto, en películas relacionadas destacaría varias, como Los duelistas (Ridley Scott, 1977), Master and Commander: Al otro lado del mundo (Peter Weir, 2003), o la ambientada en la Guerra de la Independencia Española, y protagonizada por Frank Sinatra, Orgullo y pasión (Stanley Kramer, 1957). Las películas donde se le nombra, aunque sean comedias de humor del siglo XX, son innumerables. Entre las películas que aparece él o que es el protagonista, la película insuperable, clásico del cine que hizo Historia además porque introdujo varias innovaciones que hoy día son algo común a la hora de rodar, es el experimental largometraje Napoleón de Abel Gance, película muda de 1927 que duraba ni más ni menos que unas cuatro horas y diez minutos. Es una referencia del cine y de su Historia. Gance rehízo la película en 1935 para hacerla sonora y en 1981 fue restaurada para introducirle una nueva banda sonora. Gance volvería a Napoleón varias veces en su producción cinematográfica, destacando ya en su ancianidad Austerlitz (1960). Otra película destacable y muy conocida de Napoleón, aunque fue un fiasco en la taquilla porque no logró recuperar el dinero de la superproducción épica que se hizo ni satisfizo al público como se esperaba, fue Waterloo (1970) de Sergei Bondarchuk, la cual, como la tengo en casa en DVD, me dediqué a verla la noche anterior a ir a ver la nueva película, así que pude comparar... De hecho, se hace evidente que la nueva película coge cosas de manera muy clara de las películas de Abel Gance y de esta otra de Bondarchuk, sólo que quiere ponerlas en un lenguaje de cine del siglo XXI donde prima más el espectáculo de la acción y la violencia.

La nueva película es Napoleón, de Ridley Scott, aunque una vez vista creo que hubiera sido mejor llamarla Napoleón y Josefina, Josefina y Napoleón o Napo, picha brava. La historia se supone que desea contar la biografía de Napoleón desde la Revolución Francesa hasta su muerte en la isla de Santa Elena, que por cierto, me sorprendió mucho y me hizo gracia la gran cantidad de personas un poco más jóvenes que yo que tras decirles anoche que venía de ver la película me pedían, sin estar de broma, que no les contara el final. Gracioso a la par que preocupante. En realidad la historia se centra muchísimo en la historia de amor y desamor de Napoleón y Josefina, por ello quizá hubiera sido mejor plantearla de ese modo y no como de Napoleón y las guerras napoleónicas, que es lo que se ha hecho en la promoción. Una promoción donde un historiador le señaló que la película tenía fallos de Historia y Scott le contestó que se comprara una vida, mientras que en otra entrevista declaraba que a la gente le aburre la Historia y no va a cine a ver Historia, por lo que le da igual si su película cumple o no con la Historia. No hace falte que lo jure. Desde el minuto cero comete errores y no hay minuto sin error de todos sus ciento cincuenta y ocho minutos. 

La cosa es que si alguien rueda una película sobre Napoleón, su público potencial es gente que trabaja con la Historia o que le gusta la Historia, más gente que espera ver cine bélico, no sólo tendrá ese público, pero potencialmente es el que más probablemente irá. La película, errores al margen, no es una película exactamente de Historia, aunque es su eje vertebrador. La vida de Napoleón y la Historia de Francia y Europa es sólo la excusa para presentar una historia de amor y también de lo que sería violencia de género. Una pareja en cierto punto de relaciones tóxicas, tal como se entienden estas hoy día, pero de amor en el fondo. Tampoco es una película bélica. Aparecen un par de batallas, no muchas más, de manera breve y con planos espectaculares. Lo hacen además con la puntualidad de un cronómetro, en el momento justo para que el espectador que iba con esas expectativas no se pregunte por qué está en la sala viendo un romance. Según avanzaba el metraje yo mismo pensé que seguro que cuando quedase una hora empezaría la acción... y efectivamente, a la hora empieza la batalla de Austerlitz, que no dura mucho y que está rodada a modo de confusión, metiendo la cámara en medio de los combatientes y luego con planos aéreos para los bombardeos. Pero dura poco y de vuelta al conflicto amoroso y sexual de Napoleón y Josefina. Pensé que volvería la acción en la última media hora... y así fue, empezó la batalla de Waterloo... que por otro lado copia mucho de la película de 1970 pero con un lenguaje de acción más de ahora. Sin embargo, si uno ve la película de 1970 y la actual de 2023 encontrará que las razones de Napoleón en una y otra no son sólo diferentes, es que son contrarias. ¿Quién lleva razón? La de 1970. 

A ver, para explicarlo bien, no es que tenga pequeños fallos de Historia o alguna anacronía, es que todo el planteamiento que hace de la Historia Ridley Scott está totalmente equivocado. Si fuera un examen de Historia hubiera suspendido de manera clamorosa. Ya te pone sobre aviso el empiece de la película con un cartel que nos ubica en el inicio de la revolución francesa en 1789, cosa que es así, pero te muestra este con el guillotinamiento de la reina María Antonieta... que se produjo en realidad en 1793 precisamente por la evolución que va tomando la revolución, cosa que a los revolucionarios más cercanos a las clases altas burguesas les horroriza, como Napoleón, que venía de una familia de la baja nobleza local y su padre era abogado. Presentarle luego biográficamente como un inculto, obseso, sin pensamientos políticos, ambicioso, maltratador, que no le hace ascos a toda violencia y cita a Maquiavelo, que parece que se le quiere presentar con una tara sexual, etcétera... es otro error. Napoleón era una persona muy leída, de hecho él tenía por modelo político y militar a Julio César, al que llegó a comentar. Es uno de los grandes estrategas militares, pero también es una persona con un pensamiento político muy desarrollado. No era un tonto. España en la película no existe, ni los españoles, ni nada que haya ocurrido en España... a pesar de que fue aquí donde se le derrotó por primera vez y donde Reino Unido empezó el contraataque, mientras Francia declaraba la guerra a Rusia. Aparece uno de los hermanos de Napoleón (tenía cuatro hermanos y tres hermanas). No aparecen más, estuve muy atento toda la película por escuchar el nombre.. pero no se dice. No hay un sólo momento de la película que se diga el nombre del hermano que aparece. No sé si era José, Luis, Luciano o Jerónimo. A Scott le da igual, con que sirva para presentar a los dos hermanos como unos burros que ahora viven en palacios, le vale. De hecho, según Scott, todas las guerras napoleónicas en realidad son un problema personal con el zar de Rusia, Alejandro I. La película es una peleílla entre Napoleón y Alejandro. La realidad europea era más compleja que eso. Los cambios democráticos de la revolución francesa había alterado todo el orden del antiguo régimen, y eso es lo que realmente puso en guerra a toda Europa desde el mismo momento que Robespierre mandó guillotinar en 1793 al rey Luis XVI. Uno de los principales combatientes contra Napoleón será Reino Unido, pero Scott dice que es Rusia... A Reino Unido se le menciona como que está de fondo, pero no le da importancia hasta la batalla de Waterloo. Aparece Austriahungría, pero también la minusvalora. De hecho según Scott, todo este tinglado de guerras napoleónicas eran resultado de los celos amoroso de Napoléon por Josefina. Incluso abandona Egipto por ella, según Scott. Por otro lado, es conocido que el Papado condenó a los revolucionarios franceses y consideraba a Napoleón como el demonio. No es baladí que el Papa en su coronación como emperador no le coronó porque se coronó a sí mismo, pero esto, aunque se ve en la película, no se explica en sus porqués. Pero aquí le presentan como una persona acorde a la Iglesia. En fin, si conoces la Historia, aunque sea de las clases de cuando íbamos al colegio, no hace falta que seas historiador, te darás cuenta que la película no es que tenga algún fallo o alguna cosita, es que toda ella está desacertada. Lo gracioso es que el remate es que al final hay otro cartel donde tratan de poner todo los muertos habidos en las batalla de Napoleón... y las reduce a cuatro o cinco.

Entiendo que Scott viniera con Joaquin Phoenix a promocionar el estreno en España, a fin de cuentas somos el país del mundo que más cine estadounidense consume después de Estados Unidos, dicen. Lo que me parece de cara a España es que se podía haber ahorrado hacerlo en el Museo del Prado junto a los cuadros de Goya de la Guerra de Independencia, mientras Phoenix declaraba que los españoles hicimos un buen trabajo. Se lo podía haber ahorrado porque Scott sabía perfectamente que España no existe en su película y que todo lo que los españoles hicimos es como si no hubiera pasado tampoco.

Como escribió Kahlo, de Dadanoias, en sus redes sociales, a la película le falta contexto histórico para que puedan entender las personas que menos fresco tengan el conocimiento de aquel tiempo, o que o lo conozcan, puedan entenderlo. No es ni medio normal que se presente a Napoleón como una persona que pretende una Europa en paz y todos parece que el quieren declarar la guerra porque sí, porque les apetece o porque le consideran un matón (esto se dice en la película literalmente en la escena en la que le sugieren hacerse rey). A Kahlo la película la dejó sin que le fuera algo que la hubiera motivado, dijo, y no debió ser la única, en la sesión a la que yo fui dos personas abandonaron la sala antes de llegar a media proyección, mientras que al acabar un grupo de jóvenes que tenía detrás y debían haber estudiado todo esto recientemente comentaban la jugada de que no aparecía nada de lo que les habían explicado en clase de Historia. A mí me dejó indiferente. 

Lo mejor de la película, coincido con Kahlo, es el vestuario. El vestuario, la ambientación, la caracterización de varios personajes y algunas escenas. Quizá necesite verla de nuevo con un pensamiento diferente, que no espere ni ver un buen biopic ni nada de las guerras napoleónicas, si no un conflicto humano en las relaciones de pareja de una persona con complejos y tormento que lo puede conquistar todo menos el amor de ella. Porque quizá va de eso la película, de que toda la grandeza del mundo no vale nada si por dentro eres incapaz de conseguir estar a bien. 

Tiene su punto los guiños a otras películas, como las ya citadas sobre el propio Napoleón, pero también a alguna cosa de Stanley Kubrik en ese palacio donde la élite celebra sexo, y de otras historias memorables de parejas míticas, como aquella de un Robin Hood ya viejo al reencuentro con Marion cuando se ve obligado a guerrear por estar con ella.

En fin, lo dicho, quizá hay que volver a ver la película desde un punto de vista diferente al de la primera visión ahora que se conoce el contenido, para poder entenderla o valorarla de otra forma mejor. Dicho esto, si has leído esto y quieres verla, piensa en ello, úsalo de herramienta para tener un buen rato en el cine. Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, noviembre 26, 2023

jueves, noviembre 23, 2023

NOTICIA 2272ª DESDE EL BAR: SABEN AQUELL

Ayer fui al cine después de trabajar. Era el día del espectador y además había una sesión a una hora que podía ir, nada más acabar mi jornada. Quería ver el biopic que David Trueba ha rodado sobre un humorista que me gusta bastante en su puesta en escena y chistes, Eugenio, ya fallecido desde 2001. De hecho, en algún recital he hecho algún guiño a él o a veces he contado chistes a su modo. Como sea, muchas amistades me dijeron que tuvo un drama de vida. Ellos lo sabían desde el documental que se estrenó en 2018, Eugenio, de Jordi Rovira y Xavier Baig. Lo cierto es que ni lo he visto, ni sabía nada de su vida personal. Me cuidé muy mucho de saber nada de él, aunque tenía curiosidad. Normalmente como historiador tiendo a conocer las biografías, pero en este caso, quizá por ser un humorista de mi infancia y juventud, no me atrajo saber qué le ocurría, aunque intuía una historia. 

La película biográfica, evidentemente ficcionada rellenando aquello que no se puede saber, pues no es un documental, es Saben aquell, de este año 2023, del citado David Trueba. Había querido ir la semana de su estreno, pero en ese momento una amistad me dijo que también quería ir, pero como luego no puso día, al final sólo retrasé fecha para terminar no yendo. La semana pasada quise ir de nuevo, pero justo el día elegido me llamó un amigo que sólo quiere ir de bares. Así que me decidí a ir solo, pues también hice un llamamiento general al que nadie contestó. 

David Trueba me resulta un cineasta más bien de tono amable, que trata de ser siempre correcto con todo el mundo, y eso hace que muchas de sus películas sean éxitos para todos los públicos, pero me resultan muchos poco llamativos. Bien hechos, pero poco llamativos. Como guionista ya estrenó el documental Balseros (Carles Bosch y José María Domenech, 2002), que presentó en Alcine y que yo juzgué como público como ganador y ganó aquello y más tarde los Goya y los Óscar. Como director es destacable Soldados de Salamina (2002), que vi en un cine de verano en Alcalá, pero que de tan amable que quería ser para todos me resultó entonces un intento de blanquear el franquismo y el golpe de Estado de corte fascista en el inicio de la guerra civil. También en un cineclub de Alcalá vi otra de sus películas que me parecen destacables, pero muy suave y tapando también muchas cosas de la España de los años 1960, Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013). Así que en general me parece un autor que no está mal de ver, pero muy suave, así que tenía mis dudas sobre cómo sería el resultado de la vida de Eugenio en sus manos. Suponía que sería algo muy suavizado.

Saben aquell está rodada un poco siguiendo los pasos de A propósito de Llewyn Davis (Joel y Ethan Coen, 2013), película que sin decirlo sigue los inicios de Dylan. Tiene algo de esa cultura contracultural que se mueve en los bares entre gente en principio nada o poco conocida. Ambas me recuerdan hasta cierto punto mis propias vivencias. Efectivamente la vida de Eugenio aparece en parte suavizada, en realidad suavizada en lo referente al contexto de dictadura de Franco y Transición política en el que se narra. A Trueba le es inevitable tratar el asunto de la muerte de Franco, pero aunque parece querer mostrar un deseo de libertad, lo hace como que no pasa más que otra noticia más. Cuela algún chiste sobre Franco en voz de alguien que inspiró a Eugenio, pero poco más, y hace un guiño de una realidad de la época que en realidad sirve de mensaje a la actualidad: amnistía para los presos catalanes... de 1976, aunque es evidente el asunto de la amnistía de 2023. Poco más. Como dice el representante de Eugenio, interpretado por Pedro Casablanc, lo suyo no es meterse en nada que ofenda, nada de política, nada de sexo, nada polémico, todo lo más blanco posible. Eso funciona como película para todos, pero no responde a las realidades biográficas e históricas. Aunque es cierto que en la época de la Transición y antes en el tardofranquismo hubo una serie de humoristas que buscaron el humor blanco, no sólo Eugenio, el caso más famoso es el de Gila, que también aparece en la película. Lo rompieron otros más innovadores del momento jugando con la nueva libertad de expresión de 1977, como Pedro Ruiz, que también aparece en la película.

La película es buena película, creo que es la mejor película que he visto de David Trueba, y con creces. A pesar de que le falla las interpretaciones de múltiples actores y actrices secundarios, destaca muy notablemente la interpretación como Eugenio de David Verdaguer, que parecía Eugenio de verdad, incluso en la voz, y la de Carolina Yuste como Conchita, la esposa de de Eugenio y a la vez la principal impulsora para crear el personaje serio de los chistes que fue Eugenio. Muy destacable la dirección artística recreando los ambientes de los años 1968 a mediados de los 1980, la peluquería el vestuario, el uso y costumbres, como que se fumaba tabaco negro a todas horas y en todo lugar... Y muy destacable para lo que es España las caracterizaciones y uso de efectos especiales para traer a 2023 a gente de la época ya muerta, como el citado Gila, pero también Nino Bravo, Chicho Ibáñez Serrador, Mayra Gómez Kempt, Pedro Ruiz, intuyo que Pedro Reyes y otras personas del momento. Algo que el cne estadounidense lleva unos años en ello de manera muy afortunada y en España es un primer acercamiento en cine muy acertado. Recordemos no obstante que en España se ha estado tanteando esto en series de televisión con éxito, por ejemplo sobre Bárbara Rey, Miguel Bosé, la Veneno, Juan Carlos I y otras personas.

 La dirección opta por las secuencias sin acompañamientos musicales, creando atmósferas muy serias y profundas en más de una ocasión en duro contraste con una voz que cuenta un chiste en medio de un contesto de drama personal que se nos está narrando. Cuando aparece alguna música se trata de canciones tristes del mundo cantautor catalán, que son preciosos poemas melancólicos. Y es que la película, aunque tiene momentos de humor a base de los chistes y bromas que se le ocurren a Eugenio, porque de eso vivía y forzosamente debe decirlos, es en realidad un drama, un tremendo drama muy duro. Es la primera vez que una película me ha hecho llorar en el cine. Alguna lágrima se me escapó. En ese sentido, David Trueba ha hecho buen trabajo de dirección al coordinar todo hasta lograr eso: mostrar que tras las risas había un tremendo drama humano.  

Eugenio rompe una promesa de matrimonio sobre 1966 al enamorarse de una chica que canta por los bares canciones de cantautora catalana, aunque ella es en realidad andaluza, ella es Conchita. Se harán pareja, se casarán, tendrán hijos, pero también formarán dúo musical, Los Dos, que Eugenio propuso como Els Dos, que tuvo muy modestos resultados entre finales de la década de1960 y el tardofranquismo de 1970-1975. El surgimiento de un panorama cantautor más potente con Serrat, Raimon u otros les devora, pero también la canción melódica con tintes de canción de autor en voz de Cecilia y Nino Bravo. Ellos están relegados a una vida común de actuaciones en bares de Barcelona, como gente desconocida, salvo entre los que van a esos bares. A la vez, Eugenio cree en el esoterismo y su padre le minusvalora de manera frecuente. Así ocurre cuando la madre de Conchita se está muriendo de cáncer y Conchita fuerza a Eugenio a seguir trabajando en el espectáculo para poder tener ingresos mientras ella atiende a su madre en Andalucía. El dueño de su bar habitual no quiere a Eugenio, porque no sabe cantar y accede a que siga actuando si hace otra cosa. Eugenio, que probablemente había desarrollado un sentido del humor irónico y mordaz como huida hacia delante de una serie de traumas familiares previos que no se narran en la película pero se intuyen, comienza a combatir su miedo escénico contando chistes para romper el hielo con el público, pero cuando quiere cantar el público mismo le pide que no cante, que cuente chistes... lo que termina siendo algo que irá en crecimiento, como es sabido, pues su fama como contador de chistes es ampliamente conocida. Sin embargo, cuando todo empieza a sonreirles, será la propia Conchita la que tendrá un cáncer que la irá matando poco a poco a lo largo de los años, lo que hace de sus vidas un tremendo drama en el que Eugenio está forzado cada noche a hacer reír, mientras él vive un drama junto a su familia. Aquí es donde toma lógica una forma de ser en el escenario que a más de uno nos recordará nuestra vida. 

Así pues la película va de algo más que de la vida de Eugenio. Es toda una lucha contra algo perdido y es una huida hacia delante y toda una exploración psicológica de un hombre en un trauma que, por otra parte, le llevará a una muerte prematura en 2001. Y ese ser algo más que una película biográfica es lo que hace de esta película una gran película. 

Ha sido la primera película que me ha hecho llorar en el cine, pero no es la primera película que me ha hecho llorar. Sólo he llorado con una película más en mi vida. Aunque parezca raro, en mi casa lloré con una película con la que nunca había llorado. Con el final de una película no evidente, Espartaco (Stanley Kubrik, 1960), otro final inevitablemente fatídico después de una gran lucha por evitar algo que era inevitable. Fue la Semana Santa de después de la muerte de mi padre en las primeras horas del día 24 de noviembre de 2003. Hace ya veinte años de esa muerte. También por cáncer.

Mi padre ya entró en fase terminal en el anochecer del día 22. Me tocaba a mí estar esa noche allí. A partir de ahí me reservo para mi intimidad lo vivido, que fueron muchas cuestiones concentradas en unas pocas horas que hubieron de ser protagonizadas, porque la vida requiere que estés en el escenario pase lo que pase. Haciendo un enorme salto en cuestiones de las horas, en la madrugada del 24 moría. Recuerdo todos y cada uno de los detalles de aquellas horas, y las conversaciones. Todo lo más, además, están anotados en mis diarios personales, aunque aún a fecha de hoy me acuerdo sin necesidad de lectura. Han pasado veinte años.

Cuando fui al cine ayer, 22 de noviembre no sabía cuál era el problema de Eugenio en su vida privada. Me reconocí en varias cuestiones de los escenarios de bar y luego en otras cuestiones.

Es buena película. Y valoro más a Eugenio de lo que ya lo hacía antes con su puesta en escena.

Ya veremos cuando la volveré a ver. Me gustaría tenerla en mi colección.

Saludos y que la cerveza os acompañe.