domingo, noviembre 06, 2016

NOTICIA 1656ª DESDE EL BAR: ALCINE 46

Pues un año más estoy de jurado del público en Alcine, el festival de cine de Alcalá de Henares, y ya van dieciséis años como jurado, algo más como simplemente público. El festival comenzó el pasado jueves, aunque las proyecciones empezaron el viernes 4 de noviembre. Por aquí os dejo el programa, pues hay muchas proyecciones que merecen la pena. La cosa es que en papel este año no es que se haya imprimido el programa más deseable. En lugar de imprimirse el boletín de bolsillo con un papel de gramaje alto, se ha imprimido en papel de periódico y formato de periódico, lo que lo hace incómodo de transportar, poco manejable y fácilmente deteriorable. El tamaño periódico tampoco aporta gran cosa, ya que no introduce más texto o fotografías de los que ya tenía, nada indica argumentos de los metrajes, por ejemplo, y para colmo hay más de un caso de personas que creyeron que no era un programa, si no un periódico, por lo que ni lo cogieron hasta que, en algunos casos, yo mismo u otra persona les dijo que eso era el programa. A eso unámoslo el cartel de este año, cuyo diseño es sospechosamente del mismo estilo al del año pasado, casi se confunden entre ellos. Pero son cosas mínimas. Cosa más grave me parece el caso repetido que me contaron varias amistades que les ha ocurrido: la no impresión a tiempo de los carnet de jurados de público de algunas personas, lo que evitó su entrada y su emisión de voto. A mí me ocurrió el caso contrario, solicité dos carnet de dos secciones (cortometrajes europeos y pantalla abierta a los nuevos realizadores) y me dieron un tercer carnet que no solicité (pantalla cero), no me quejo, en mi caso me ha favorecido, pero si tenemos en cuenta a quien no favoreció esos fallos, la organización debe revisar sus errores y corregirlos. Del mismo modo, soy consciente y testigo de que se imprimió una papeleta de voto sin uno de los cortometrajes europeos proyectados y anunciados, por lo que no se pudo votar. Se trató de corregir el error proyectándolo, sin anuncio previo, al día siguiente, con una papeleta que lo incluía pero ya no era lo mismo, aunque contó con la presencia de sus realizadoras pesentádolo en persona sobre el escenario del Corral del Comedias.

En todo caso, se ve que este año hay un esfuerzo en la organización para intentar cuadrar proyecciones con las fechas de inicio y clausura del festival y por intentar que las proyecciones de los jurados del público no choquen entre sí en todo momento, aunque se siga chocando inevitablemente entre las producciones europeas y las nacionales. Yo, dedicado a los cortometrajes europeos y a los largometrajes de pantalla abierta a los nuevos realizadores, viví uno de esos choques este año, al haber coincidido el primer largometraje de pantalla abierta con el primer bloque de cortometrajes europeos. Como desde el año 2000 le doy preferencia a la pantalla abierta, le di preferencia al largometraje, que por otro lado era raro y primera vez que una de las proyecciones de pantalla abierta se programara en el primer viernes del festival, cuando normalmente son en los días de entresemana, de lunes a jueves (ya que el segundo viernes es ya la decisión de todos los jurados para los premios). De ese largometraje de pantalla abierta ya os hablaré junto al resto de largometrajes cuando os escriba del final del festival dentro de unos días. Por hoy os comento los cortometrajes europeos del festival.

Obviamente no voy a poder hablar de los cortometrajes del primer bloque, así que empezaré a partir de los del segundo. Los cortometrajes suelen ser el inicio de las carreras cinematográficas de muchas personas, otras veces simplemente son parte de carreras ya consolidadas. Normalmente al cortometraje se acercan cineastas no sólo noveles, si no también muchos de los que valoran más la vertiente artística o la comunicativa que la del espectáculo. En concreto, los cortometrajes europeos nos abren una ventana que nos muestra el mundo y formas de pensar desde otros valores europeos que no son los españoles. Tradicionalmente se han seleccionado muchos cortometrajes franceses y del Este de Europa en Alcine, este año lo que predominan son los cortometrajes centroeuropeos, especialmente germanos. Respecto al año pasado hay para mí gusto mejor calidad y más dinamismo. Los bloques en los que se nos muestran están mejor pensados y mejor compilados. Requieren, eso sí, cierto espacio para su reflexión, pues las miradas de los directores a veces requieren una especial atención intelectual, un ejercicio de pensar qué se nos ha dicho.

En el primer bloque se presentaron Ambulance (Sebastian Torngren, Noruega), Eye for an eye (Steve Bache, Mahyar Goudarzi y Louise Peter, Alemania), Gestern gings noch, herr Schürmann (Jan Krämer, Alemania), Tutte le cose sono piene di lei (Maria Tilli, Italia) e Import (Ena Sendijarevic, Países Bajos -Holanda-). Una serie de amigos me dijeron que era un buen bloque para empezar el festival. No puedo opinar.

Alles wird gut (Patrick Vollrath, Austria). Se trata de la historia de un padre divorciado que va a recoger a su hija de la casa de su expareja para pasar el fin de semana con ella. Enseguida se nos muestra como engaña a su hija para intentar secuestrarla y llevársela a Filipinas. La niña se da cuenta y avisa a su madre por teléfono, por lo que interviene la policía. A pesar de que en una ocasión se nos dice que la madre estaba tratando que el padre no pudiera ver a la niña, razón por la que el padre pudiera querer raptarla, no se nos explica absolutamente nada de las razones de él para llegar a ese extremo. Como mucho se nos muestra a una hija que quiere a madre y a padre y que es la que realmente más sufre de todos ellos ya que se siente en el centro del conflicto. El cortometraje está rodando con un gramaje muy gordo, como si se quisiera fingir una grabación con una cámara barata y deficiente, quizá para hacernos creer que todo aquello es pura realidad cotidiana como la que podemos grabar nosotros mismos. La cosa es que aunque fue muy aplaudido, a mí no me convenció. Me pareció una trama sobre un tema tratado de manera claramente partidista con un tema muy delicado y sensible, por lo que se apelaba más a los sentimientos del espectador informado sólo del punto de vista del sufrimiento de la madre y la hija, que a un producto cinematográfico que pudiera aportar más. Llegamos a este punto al clásico debate de cuando se presentaban obras de afectados por el síndrome de Down o cuando salía un niño en pantalla actuando y enseguida la gente les votaba ganadores, ¿qué se premia entonces, el cine o la sensibilidad social? ¿Es un festival de cine o es un festival de activismo? Por supuesto toda trama es válida, y esta trama es válida, pero debe ser juzgada dentro de los valores del cine, no sólo por lo que nos suscite su apelación al activismo social.

The sniper of Kobani (Reber Dosky, Países Bajos -Holanda-). Es un breve documental de trece minutos sobre un francotirador kurdo del PKK que combatió como tal en la ciudad de Kobane contra el Estado Islámico, en Siria cerca de la frontera con Turquía. La batalla de Kobane fue larga. Prácticamente la libraron a solas los kurdos contra el Estado Islámico el año pasado, 2015. Gracias a ella, con victoria kurda, los medios de comunicación más populares informaron de algo que ya sabíamos los que seguimos también otros no tan populares: que los kurdos luchan por un Estado kurdo que sea democrático, con separación Iglesia-Estado, con leyes de igualdad con la mujer, con una economía socialista y redistributiva, etcétera. En todo caso el documental nos muestra cómo es el día de un francotirador kurdo que lo narra cuando se lo preguntan en una peluquería donde le dan las gracias por haber ido allí a liberarles del Estado Islámico. El documental estaba dedicado al peluquero, del que se dice en las letras finales que murió tiempo después. El francotirador nos habla cómo realiza su tarea con medios precarios, sin heroísmos y confesando incluso sus pesadillas y pesar por hacer lo que hace, pero a la vez siendo consciente de que fueron los miembros de Estado Islámico los que habían invadido aquello cometiendo crímenes y decapitando cabezas. "O los mato yo o me matan ellos", dice varias veces para autojustificar su tarea. No muestra nada que no muestre otros documentales o incluso películas sobre el asunto de los francotiradores en una guerra, pero es la primera vez que, al menos yo, veo ya un trabajo serio al respecto sobre esta guerra concreta contra Estado Islámico, si bien hay trabajos muy interesantes en años anteriores sobre la guerra de Irak o la de Afganistán. Otro punto a favor es que se le da voz a un miliciano kurdo, lo que no es tan usual ni común, dados los intereses políticos y militares de diferentes aliados de la OTAN y de Rusia, contrarios a la formación de un Estado kurdo. Está rodado en panorámico.

Drugie zycie (Eugeniusz Pankov, Polonia). Un documental grabado en formato video, con luz puramente de video, que nos muestra las reflexiones de una mujer rusa de entre unos sesenta a setenta años totalmente absorviba por las creencias religiosas del cristianismo ortodoxo y que muestra una clara personalidad de haber sido sometida su voluntad durante mucho tiempo. Esta mujer está obsesionada por poder vivir más allá del tiempo de vida normal en un humano y por ello contactó con una empresa polaca que se dedica a congelar cuerpos y cerebros con la idea de que en un plazo de cincuenta años poder encontrar una teconología que permita revivir a esa persona. La mujer ha congelado a su madre de 90 años y desea revivirla para darla otra oportunidad de hacer cosas que no hizo y rejuvenecida, pues espera que puedan alterar sus células para revivirla como si tuviera 20 años. Se trata de un documental, por lo que todo lo que os cuento es real. En el fondo supongo que se nos muestra las obsesiones humanas y la personalidad de alguien que se ha formado de una manera como he dicho. Es todo un tratado psicológico de una cierta deformidad de las ideas formativas.

Lila (Dominika Lapka, Polonia). Una mujer muy amante de su hijo pequeño, de unos seis o siete años de edad, sin pareja, recibe a su sobrina para criarla, ya que sus padres han muerto. Trata de hacer que la niña se sienta bien, pues está tan traumatizada que no habla. Para ello necesita que su hijo la acepte como si fuera su hermana. Al principio juegan juntos y se toman cierta confianza. La niña es algo inquietante, parece como conspirativa, o al menos le gusta provocar a su primo. Su primo va adquiriendo celos de ella según ve que su madre toma con ella actitudes cariñosas que antes tenía sólo con él y que ahora debe desdoblar entre los dos, al margen de que ellas, como mujeres ambas, tienen en común cosas que no puede hacer él, como es peinarse el pelo largo o hacerse vestidos femeninos. Los celos infantiles muestran a un niño que sin ser malo, pues es niño, hace maldades contra su prima. Es un cortometraje que explora y ahonda en la llamada maldad infantil. Está rodado con una luz muy blanca y unos actores de piel muy blanca, muy rubios y muy de ojos azules, quizá reforzando visualmente una idea de pureza y bondad que realmente no existe, es por ello que hacia el final del cortometraje el hecho más trascendental y traumático ocurre de noche, con oscuridad.

Et ta prostata, ça va? (Cécile Rousset, Francia). Una animación tradicional muy breve cuyo hilo conductor es la conversación de una hija con su padre ya mayor, el cual ha sido intervenido de la próstata. Ella tiene curiosidad sobre si el pene de su padre funciona normalmente, lo que abre entre ellos una conversación sobre confesiones sexuales que nunca jamás habían tenido antes. La importancia del cortometraje está en la animación, que es muy simple y llena de metáforas sexuales.

A L'arraché (Emmanuelle Nicot, Bélgica). Dos chicas a punto de ser mayores de edad están internadas en un reformatorio, con salidas para convivir con familias que las acogen. Una de ellas acaba de cumplir la mayoría de edad y se ha ido. Su amiga va a buscarla. Descubre que sufre malos tratos por parte de una pareja varón a la que sólo quiere por la casa y que está embarazada. La amiga, llena de celos, pues se insinúa una relación lésbica entre ellas, la hace fugarse y la fuerza a ir a una clínica de abortos, aunque ella no quiere abortar. Se nos muestra en este cortometraje la fina línea que hace que una persona que te quiere puede creer estar obrando bien por ti cuando en realidad puede estar haciendo cosas que te fuerzan a hacer justo lo que no quieres hacer. Hay gran violencia emocional en estos personajes. Las interpretaciones son perfectas. Son vidas traumadas con un  futuro truncado y robado por la sociedad misma.

Our daily bread (Pavel Ruzyak, República Checa). Un documental que muestra el día de una madre de origen oriental y su hijo en Praga. Se levanta ella muy temprano para preparar la cartera del colegio e irse a trabajar a una fábrica de las afueras donde se fabrica bollería industrial y pan. Su hijo se levanta después a solas y se va al colegio a solas, regresa a casa a solas y allí se queda a solas a esperar a su madre, que ya no volverá hasta la noche, justo para cenar juntos y dormir para el día siguiente. Se muestra además las diferencias de vida entre una familia checa de clase media y la vida de estos emigrantes en la escala económica más baja del proletariado. Se denuncia, encubiertamente, que el ritmo de vida del capitalismo con su consumismo implica vidas sacrificadas como estas. Hay numerosas escenas a tiempo real, sin diálogo, lo que hace que una idea que ya se ha dado se extienda innecesariamente hasta el hartazgo.

Wald der Echos (Luz Olivares Capelle, Austria). Este Bosque de Ecos es quizá el cortometraje con más sentido cinematográfico de todos los presentados. Además se trata de uno de los géneros que no es común de encontrar en festivales de cortometrajes, el terror. Una chica joven corre por el bosque junto a unos amigos hasta que estos desaparecen. Los busca pero en su lugar encuentra a tres niñas muertas en la orilla de un río. Al agacharse a observarlas, una de ellas la agarra la muñeca y empiezan a jugar alrededor de ella, riéndose. Tras este prólogo vemos que las niñas están vivas. Están en el bosque acampadas con sus padres. Se aburren y juegan en el bosque con lo que encuentran, imitando los cuadros de un libro de la madre de una de ellas. También nadan y es precisamente nadando que encontraron a la chica joven del principio buceando, pero al salir del agua, esa chica ya no está. Descubren que está muerta y atrapada entre la vegetación de ribera. La sacan del río y observan el cadáver. Reflexionan sobre qué deben hacer y porqué deben hacerlo, cuando una de ellas cree que la chica la ha mirado. Deciden enterrarla y regresar a su campamento. Por la noche la muerta le dice en sueños a una de ellas que quiere jugar con ellas y que luego la entierren. Ellas van a pasar el día con la muerta, juegan con ella y luego preparan un funeral entre el juego y la seriedad. Vuelven a enterrarla, sin embargo esa nueva noche la muerte las reclama para que vayan al río, donde se meten  y donde les encuentran sus padres. El bosque repite interminablemente la aparición de esa chica joven muerta, como un eco de lo que no quiere morir ni dar paso a otra cosa. Muy digno trabajo.

Otto (Dario Imbrogno y Salvatore Murgia Italia). Una animación por ordenador donde unos folios en blanco luchan con otros en negro por hacerse con el todo. Cuando unos ganan enseguida se realiza otra batalla donde ganará el contrario y así interminablemente. Es la clásica lucha del ying y el yang, los cuáles se necesitan mutuamente para poder ser y existir.

Ennemis intérieurs (Selim Azzazi, Francia). Desde la ficción se denuncia un asunto real de la política francesa, en realidad europea, en relación a los emigrantes de pertenencia religiosa musulmana y los miedos sobre que se infiltren terroristas en Europa. Es un tema candente si se tiene en cuenta que desde 2015 Francia ha sufrido numerosos atentados con muchos muertos por parte de integrantes o simpatizantes de Estado Islámico. En este caso un argelino que nació francés cuando Argelia era parte de Francia, solicita la nacionalidad francesa para poder quedarse en Francia trabajando, lugar donde siempre ha vivido desde niño, ya que su padre se mudó a Francia desde que él era muy niño. El policía que hace las preguntas para dar el visto bueno o el rechazo enfoca todas sus preguntas como un interrogatorio donde le trata como si fuera sospechoso o culpable de ser terrorista y no una persona normal. El hombre ha sido profesor en otras épocas y ha pasado por la cárcel acusado por alguien anónimo de un robo que no cometió, simplemente porque quien lo cometió era musulmán como él. Él ha encontrado cierta paz al salir de la cárcel al sentirse aceptado por un grupo de padres de familia que tienen reuniones para hablar de religión y de cosas diarias, y al cual conoció en una mezquita. Las reuniones le parecen sospechosas al policía, que es de origen musulmán también, pero cuyo aspecto parece querer ocultarlo. Se le amenaza con la expulsión si no colabora e incluso con complicarle la vida a su hijo si no entrega nombres de quienes están en las reuniones, como si el sólo hecho de reunirse para hablar de religión fuera ya un acto terrorista. La presión policial acaba dando resultados, por lo que el cortometraje denuncia así lo que se podría llamar terrorismo de Estado y obtención de falsas declaraciones, así como listas de nombres de gente que sin haber hecho nada contra la ley pasan a ser sospechosos y detenidos aleatoriamente.

Limbo (Konstantina Kotzmanani, Grecia). Doce niños viven en un lugar inundado por aguas bajas del mar. Tienen casas sobre pilastras. Apenas hay presencia de adultos. Una ballena se vara en una salina y eso coincide con la llegada de un niño albino que vive aislado y suele colgarse de las puertas con los brazos extendidos en cruz. Ellos creen que está muerto y que atrae a la muerte, pero dudan. El limbo es un lugar entre la vida y la muerte, entre el Cielo y el Infierno, donde van principalmente los niños no bautizados. La superstición y los miedos aumentan cuando se quema una talla de la Virgen por accidente. Los doce niños, inquietantes, violentos y organizados al estilo de El Señor de las Moscas, deciden ir con palos a por el albino y llevarle con la ballena, de la que no saben si está viva o muerta. Este cortometraje tiene una dirección artística muy bien trabajada. Su fotografía es panorámica y perfecta en geometrías y localizaciones.

9 Days - from my window in Aleppo (Floor van der Meulen y Thomas Vroege, Países Bajos -Holanda-). Otro documental sobre la guerra contra el Estado Islámico, o a mejor decir: de la guerra en Siria. Está rodado en un vídeo casero desde la ventana de un vecino cuya calle se transformó en una de las calles con un puesto de control dominado por los rebeldes sirios contra el ejército regular del gobierno de Al Assad. La revolución democrática de la primavera de 2011 fracasó en Siria dando lugar a una guerra civil que se ha terminado mezclando con otra guerra más al ser invadidos por Estado Islámico desde 2014. Además hay una serie de intereses internacionales por parte estadounidense, europea, kurda, rusa, iraní y saudí que hacen del conflicto uno de los escenarios bélicos más complejos del mundo en estos momentos. Alepo es una ciudad que ha sufrido ya una batalla interminable y varios asedios desde 2011. En concreto desde 2014-2015 vive duros bombardeos y forcejeos por unos y otros. En primavera y verano de 2016 los rebeldes (el Ejército de Siria Libre, que busca la democracia) desalojaron a buena parte de Estado Islámico, pero entonces llegó con fuerza y bombardeos rusos el ejército regular de Siria, de Al Assad y libran una batalla calle por calle por el control de la ciudad. La calle de este cineasta estaba controlada por los rebeldes, pero la semana que rueda él, estos viven la llegada y el combate con los regulares. Hacia el octavo y noveno día los rebeldes se retirarán del todo de esa calle, si bien regresarán una segunda vez. Se nos muestra visualmente como varios vecinos que ayudaron a levantar el puesto de control de los rebeldes, ayudan a derribarlo luego, trabajando para los dos bandos a la vez, como dice el propio realizador, quien está cansado y harto de todos los combatientes.

No-Go Zone (Atelier Collectif, Bélgica). Una animación de técnica stop-motion. Se nos muestra un recordatorio sobre los efectos radioactivos aún activos del accidente nuclear que un terremoto y un maremoto provocaron en Japón, en Fukushima, en 2011 (Noticia 909ª y Noticia 919ª). Se nos habla de la contaminación de la tierra, el agua y el aire de la zona, desierta y declarada de alto peligro, de cómo la lluvia ha transportado sus partículas cancerígenas y cómo hay hasta algas en Estados Unidos con altos porcentajes de radioactividad proviniente de Fukushima. Además denuncia la ocultación de animales con deformidades y el sacrificio de vacas con intereses económicos encubiertos por parte de empresas eléctricas responsables de la central nuclear, que tratarían así de evitar el pago de indemnizciones y la demostración de que se ha ingerido carne vacuna infectada que ha provocado cánceres letales a varios cientos de personas. Además se centra en la historia bella de un hombre que ha decidido vivir sólo en  esa ciudad para poder dar de comer a los animales del zoo que han quedado atrapados. Está considerado un héroe, suele recibir regalos por parte de todo Japón. El cortometraje trata un tema tan serio como ese de un modo fácil y altamente digerible para públicos que no suelen ver documentales, obviamente no es exactamente un documental, pero informa, y de un modo muy japonés, casi a lo Miyazaki, aunque este no trabajara el stop-motion en sus animaciones. Su banda sonora es además altamente recomendable.

Decorado (Alberto Vázquez, España). Las coproducciones españolas con otros países permiten participar en la sección europea y no sólo en la española. Este cortometraje es una animación muy saludable y recomendable. Tiene un alto sentido del humor salido del absurdo y del contraste de las contradicciones, así como de la denuncia de un mundo profundamente metido en el consumismo y las realidades del entretenimiento por Internet o por televisión. Nos llama a buscar la realidad, la cual parece imposible, donde todo está impostado. Cae profundamente en el nihilismo, y eso hace que todo en la vida sea objeto de humor y de neurismos. Está creado en blanco y negro con un trazo de decorados como si fueran de grabado. Los personajes y el guión recuerdan al absurdo del humor de Joaquín Reyes. Las voces y el sonido están cuidadísimamente tratados. Excelente.

Un grand silence (Julie Gourdain, Francia). En la Francia de la Revolución de la Primavera de 1968, Mayo del '68, existe la realidad de las instituciones que acogían menores de edad que se quedaban embarazadas. Sus padres las llevaban allí y las internaban para que parieran y las enfermeras, religiosas, que las cuidaban se quedaran con los hijos e hijas recién nacidos para que los entregaran en adopción a otras familias. De ese modo se ocultaba una realidad que avergonzaba a determinadas familias acaudaladas y bien posicionadas, o bien solucionaba, de algún modo, los problemas que tal nacimiento le podía traer a una familia trabajadora más bien de pocos recursos económicos. Se trata de un relato de ficción sobre una de estas internas, a la cual se le despiertan los instintos maternales justo en el último mes de su embarazo, el cual fue producto de la libertad sexual que se respiraba en la Universidad francesa de los años 1960. Tiene un sentido del cine muy bien asumido. La ambientación histórica es impecable. Las actuaciones de las actrices también es impecable. Y la denuncia de las dos caras de la moneda de la Francia de los años 1960 destapa una de esas cajas de los truenos que Francia suele no abrir acerca de sí misma, pero que de vez en cuando algún francés destapa.

The return of Erkin (Maria Guskova. Rusia). Es muy agradable descubrir que se ha traído un cortometraje ruso. La Federación Rusa también es Europa. Pocas veces ocurre que seleccionen uno de sus cortometrajes. En este caso es una ficción que denuncia algo que ocurre en todos los países: la llamada segunda condena de un preso, la condena social, que no es judicial, si no que ocurre por sí misma. Personalmente tengo un amigo que cometió un crimen muy grave y pasó seis años en la cárcel. Conozco por él mismo los pormenores de esa condena social, la cual es inevitable. Justa o no, en la mayor parte de los casos es injusta, esta condena social impide que la persona pueda reintegrarse normalmente en la sociedad. Su rehabilitación social en la cárcel quedá muy inutilizada al no poder comportarse socialmente, ya que la persona es excluída. Algunos presos optan por cambiar de ciudad, pero la mayoría no pueden hacer esto, ya porque se sientan cerca de la familia, únicas personas que le hace sentir en un grupo social, o ya por asuntos económicos, o ya porque tengan que ir a presentarse ante las autoridades cada cierto tiempo. En el caso de Erkin se nos habla de un caso ficticio de un hombre que era alcohólico y debió cometer un asesinato contra alguien que le hizo un mal. Al salir de la cárcel regresa a su ciudad, su familia no le quiere cerca. Va a pedirle perdón y mostrar arrepentimiento al padre de la víctima, el cual se comporta como ya algo pasado y lavado por la cárcel, mientras que el hermano de la víctima le da una paliza. Sólo encuentra apoyo en su antiguo capataz laboral, que le vuelve a contratar e incluso le compra ropa. Erkin se muestra arrepentido y lamenta los hechos. Busca el perdón y el poder hacer algo por el padre de la víctima. Convive con la culpa. Sólo cuando parece que tiene un momento de diversión, único, recibe otra paliza por su crimen pasado. Me parece un tema interesante y digno de tratar y abordar, ya que hoy día no es un tema del que se suela hablar.

Treffen zwischen zwei parkenden autos (Anna Linke, Alemania). Una joven regresa a su casa por la noche tras participar por el día de una manifestación contra la guerra cuyo lema es "no se va a la paz haciendo la guerra". Casi antes de llegar a su puerta un joven la para pidiéndole un cigarro. Ella se lo da, y también fuego, cuando él, que no la deja pasar, la tira entre dos coches y la viola. Ella, conmocionada, reacciona sin huir cuando él acaba. En un claro síndrome de Estocolmo, donde la víctima trata de protegerse identificándose con y preocupándose por el atacante. Le pregunta al violador si tuvo un día malo. El violador, sorprendido, se lanza a hablar de sus problemas familiares y laborales, que son en realidad intranscendentes, y vuelve a violarla, ahora por vía bucal, cuando un vecino casi les sorprende y él la vuelve a tirar contra el suelo para que no le delate. Ella, más acongojada aún, cuando acaba él, vuelve a preguntarle por sus problemas y, para poder escapar sin que le haga nada, le dice que pueden salir juntos otro día. Él, que la cree, se ilusiona y le pide su dirección, luego la deja ir. Ella finalmente se derrumbará emocionalmente a salvo en su casa. Vuelve a ser un tema delicado, aunque trata el síndrome de Estocolmo a la perfección. Las actuaciones también son bastante perfectas. Este año las actuaciones de los actores son de muy alto nivel. La segunda violación es muy cruda.

Microondas (Juan Cavestany, España). La segunda coproducción española también es de humor surrealista. en este caso es un surrealismo puro y duro que nos recuerda a lo que hacía Miguel Mihura o el que se puede ver en Amanece que no es poco. Un hombre que va a vender un microondas por Internet recibe una llamada de un comprador justo cuando hace un segundo tan sólo le había dado a publicar su anunció en el ordenador. Extrañado y confuso va a abrir la puerta, ya que llaman, y es otro comprador. Más extrañado le lleva a ver el microondas que está funcionando sin estar enchufado, cocinando algo que el vendedor no sabe que és. No desvelo más cosas, ya que su humor ha de ser por impacto del que lo vea. Si que es cierto que en la casa hay un tercer personaje, la esposa, que es el que añade un punto muy inquietante sobre todo tras recibir el vendedor una tercera llamada que le lleva a echar de su casa al comprador que se presentó en su puerta, tras poner una cara de horror ante algo que le dicen. El autor del cortometraje ha llegado a declarar en otros foros que denuncia el consumismo inmediato que nos hace perder el contacto con la realidad nuestra y nuestras necesidades, así como el trato humano. El cortometraje es extraño, parece un surrealismo sin sentido. En un primer momento uno podría pensar que es una gamberrada del autor, y quizá lo sea, pero si uno piensa en el cortometraje y lo que ha visto en él, sí se encuentran varias posibles interpretaciones, desde las más simples a las más complejas. Es así un cortometraje muy abierto a lo que el espectador desee pensar.

Gewitterzellen (Jakob Schmidt, Alemania). Otro de los cortometrajes rodado con plena conciencia cinematográfica y queriendo contar una historia con un lenguaje de cine. El director, muy joven, vino a presentarlo en persona. Dijo que le han catalogado como "thriller familiar". Desde luego hay un componente inquietante y misterioso en la trama y en cómo se nos muestra desde la clásica estructura de presentación, nudo y desenlace. La hija única y adolescente de un matrimonio de clase media ha conocido a un joven de edad cercana a la suya por Internet y lo lleva a su casa con la intención de que el joven viva con ellos mientras está en la ciudad buscando trabajo. La hija está enamorada de este misterioso joven. La madre permite que el joven se quede, y también el padre. Conviven juntos. El problema surge cuando desde el primer momento se intuye que ese joven esconde algo oscuro, y peor aún cuando sabemos que tiene  una relación secreta no se sabe de qué tipo con la madre, a la que ya conocía antes de ir a esa casa, pero que nadie sabe que la conocía. Poco a poco veremos que sus conversaciones esconden un secreto común que además incomoda a la madre hasta el punto que le pide que se vaya de la casa, lo que provoca un problema familiar con la hija, pero el joven es bastante retorcido y se las apaña para permanecer en la casa y poner en problemas a la madre. El elemento de tensión no lo voy a desverlar, pero este cortometraje quizá esconde detrás de sí una prometedora carrera del cine realizador dentro del suspense con alto componente emocional, o sea: a la europea. 

Löss (Yi Zhao, Países Bajos -Holanda-). Una animación por ordenador. Sin diálogo. Una pareja rural vive en una cabaña junto a su huerto de lo que creo que son nabos. El hombre está amargado y alivia su frustración con borracheras nocturnas, prohibiciones a su mujer para que no hable con otra gente, palizas a su mujer y actos sexuales que son prácticamente violaciones. Ella, sumisa, está atemorizada. Imagina un mundo más amable con ella a través de unos muñecos de barro que ella misma hace y que su marido pone cara. Como no podía ser menos, en uno de los enfados del marido este destroza los muñecos, lo que sirve de detonante psicológico para que ella suelte toda su rabia hasta matarle. Sin embargo, la muerte del marido no será el final, pues el rigor mortis de él provocará una situación catastrófica que incluso en la muerte le dejará atrapada a su lado. Es una historia trágica contada un poco al estilo de los cuentos japoneses.

Les amoureuses (Catherine Cosme, Bélgica). Un verano una madre vive con su hija mayor y su hija pequeña en el complejo turístico donde trabaja. En ese mismo complejo pasan su tiempo libre aprovechando la piscina. Un nuevo trabajador de raza negra llega como sustituto temporal del vigilante de la piscina. Madre, hija mayor e hija menor se enamoran de él, cada una vive su amor acorde a la edad que tienen. La historia no está exenta de una competición y enfrentamiento entre la madre y la hija mayor. El final del cortometraje muestra a la hija menor lanzándose a la piscina de adultos, a la cual tiene pánico. Logra nadar por primera vez. Ese es el resumen de este extraño triángulo o cuadrado amoroso: para lograr un objetivo marcado hay que atraverse a dar un paso, o en otras palabras metafóricas: a tirarse a la piscina.

Putain (Cypria Donato. Bélgica). Es una animación clásica y breve. Con una estética pop y llena de metáforas psicodélicas que llenan la pantalla de una historia que parece un poema visual, se nos muestra el mundo de la prostitución desde el punto de vista de la prostituta que utiliza al hombre para lograr sus objetivos económicos, mostrando a la vez al cliente como un ser patético. Es bonito de ver, aunque la temática es la que es.

Y con esto os dejo por hoy, con esa sensación que te suele dar Alcine cuando sales a la vida real de estar viviendo dentro de uno de esos cortometrajes y a la vez ser capaz de hablar cualquier idioma europeo. Saludos y que la cerveza os acompañe.